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Producción de mercancías en el capitalismo. Teoría sobre el valor y el precio de las mercancías

Jordi de Terrassa
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Producción de mercancías en el capitalismo. Teoría sobre el valor y el precio de las mercancías Empty Producción de mercancías en el capitalismo. Teoría sobre el valor y el precio de las mercancías

Mensaje por Jordi de Terrassa el Sáb Mayo 07, 2016 6:42 pm

Karl Marx en Salario, precio y ganancia:
Después de analizar, en la medida en que podíamos hacerlo en un examen tan rápido, la naturaleza del valor, del valor de una mercancía cualquiera, hemos de encaminar nuestra atención al peculiar valor del trabajo. Y aquí, nuevamente tengo que provocar vuestro asombro con otra aparente paradoja. Todos vosotros estáis convencidos de que lo que vendéis todos los días es vuestro trabajo; de que, por tanto, el trabajo tiene un precio, y de que, puesto que el precio de una mercancía no es más que la expresión en dinero de su valor, tiene que existir, sin duda, algo que sea el valor del trabajo. Y, sin embargo, no existe tal cosa como valor del trabajo, en el sentido corriente de la palabra. Hemos visto que la cantidad de trabajo necesario cristalizado en una mercancía constituye el valor. Aplicando ahora este concepto del valor, ¿cómo podríamos determinar el valor de una jornada de trabajo de diez horas, por ejemplo? ¿Cuánto trabajo se encierra en esta jornada? Diez horas de trabajo. Si dijésemos que el valor de una jornada de trabajo de diez horas equivale a diez horas de trabajo, o a la cantidad de trabajo contenido en aquéllas, haríamos una afirmación tautológica, y además, sin sentido. Naturalmente, después de haber desentrañado el sentido verdadero, pero oculto, de la expresión «valor del trabajo», estaremos en condiciones de explicar esta aplicación irracional y aparentemente imposible del valor; del mismo modo que estamos en condiciones de explicar los movimientos aparentes o meramente percibidos de los cuerpos celestes, después de conocer sus movimientos reales.” Lo que el obrero vende no es directamente su trabajo, sino su fuerza de trabajo, cediendo temporalmente al capitalista el derecho a disponer de ella. Tan es así, que no sé si las leyes inglesas, pero sí, desde luego, algunas leyes continentales, fijan el máximo de tiempo por el que una persona puede vender su fuerza de trabajo. Si se le permitiese venderla sin limitación de tiempo, tendríamos inmediatamente restablecida la esclavitud. Semejante venta, si comprendiese, por ejemplo, toda la vida del obrero, le convertiría inmediatamente en esclavo perpetuo de su patrono.

Thomas Hobbes, uno de los más viejos economistas y de los filósofos más originales de Inglaterra, vio ya, en su Leviatán, instintivamente, este punto, que todos sus sucesores han pasado por alto. Dice Hobbes:

«El valor o el mérito de un hombre es, como en las demás cosas, su precio, es decir, lo que se daría por el uso de su fuerza».

Partiendo de esta base, podremos determinar el valor del trabajo, como el de cualquier otra mercancía. […] ¿Qué es, pues, el valor de la fuerza de trabajo?

Al igual que el de toda otra mercancía, este valor se determina por la cantidad de trabajo necesaria para su producción. La fuerza de trabajo de un hombre existe, pura y exclusivamente, en su individualidad viva. Para poder desarrollarse y sostenerse, un hombre tiene que consumir una determinada cantidad de artículos de primera necesidad. Pero el hombre, al igual que la máquina, se desgasta y tiene que ser remplazado por otro. Además de la cantidad de artículos de primera necesidad requeridos para su propio sustento, el hombre necesita otra cantidad para criar determinado número de hijos, llamados a remplazarle a él en el mercado de trabajo y a perpetuar la raza obrera. Además, es preciso dedicar otra suma de valores al desarrollo de su fuerza de trabajo y a la adquisición de una cierta destreza. Para nuestro objeto, basta con que nos fijemos en un trabajo medio, cuyos gastos de educación y perfeccionamiento son magnitudes insignificantes. Debo, sin embargo, aprovechar esta ocasión para hacer constar que, del mismo modo que el coste de producción de fuerzas de trabajo de distinta calidad es distinto, tiene que serlo también el valor de la fuerza de trabajo aplicada en los distintos oficios. Por tanto, el clamor por la igualdad de salarios descansa en un error, es un deseo absurdo, que jamás llegará a realizarse. Es un brote de ese falso y superficial radicalismo que admite las premisas y pretende rehuir las conclusiones. Dentro del sistema de trabajo asalariado el valor de la fuerza de trabajo se fija lo mismo que el de otra mercancía cualquiera; y como distintas clases de fuerza de trabajo tienen distintos valores o exigen distintas cantidades de trabajo para su producción, tienen que tener distintos precios en el mercado de trabajo. Pedir una retribución igual, o incluso una retribución equitativa, sobre la base del sistema de trabajo asalariado, es lo mismo que pedir libertad sobre la base de un sistema fundado en la esclavitud. Lo que pudiéramos reputar justo o equitativo, no hace al caso. El problema está en saber qué es lo necesario e inevitable dentro de un sistema dado de producción. Según lo que dejamos expuesto, el valor de la fuerza de trabajo se determina por el valor de los artículos de primera necesidad imprescindibles para producir, desarrollar, mantener y perpetuar la fuerza de trabajo.
http://www.ucm.es/info/bas/es/marx-eng/65spg/7.htm

Teoría sobre el valor y el precio
Karl Marx y Frederich Engels en El Capital, Libro II, prólogo:
…Fue entonces cuando apareció Marx. Y apareció en directa contraposición con todos sus predecesores. Allí donde éstos veían una solución, Marx vio solamente un problema. Vio que aquí no se trataba ni de aire desflogistizado ni de aire ígneo, sino de oxígeno; que no se trataba ni de la simple comprobación de un hecho económico corriente, ni del conflicto de este hecho con la eterna justicia y la verdadera moral, sino de un hecho que estaba llamado a revolucionar toda la economía y que daba -a quien supiera interpretarlo- la clave para comprender toda la producción capitalista. A la luz de este hecho, investigó todas las categorías anteriores a él, lo mismo que Lavoisier había investigado a la luz del oxígeno todas las anteriores categorías de la química flogistica. Para saber qué era la plusvalía, tenía que saber qué era el valor. Y el único camino que se podía seguir, para ello, era el de someter a crítica, ante todo, la propia teoría del valor de Ricardo. Y así, Marx investigó el trabajo en su función creadora de valor y puso en claro por vez primera qué trabajo y por qué y cómo crea valor, descubriendo que el valor no es otra cosa que trabajo de esta clase cristalizado, punto éste que Rodbertus no llegó jamás a comprender. Luego, Marx investigó la relación entre la mercancía y el dinero y demostró cómo y por qué, gracias a la cualidad de valor inherente a ella, la mercancía y el cambio de mercancías tienen necesariamente que engendrar la antítesis de mercancía y dinero; su teoría del dinero cimentada sobre esta base, es la primera teoría completa, hoy tácitamente aceptada por todo el mundo. Investigó la conversión del dinero en capital y demostró que este proceso descansa en la compra y venta de la fuerza de trabajo. Y, sustituyendo el trabajo por la fuerza de trabajo, por la cualidad creadora de valor, resolvió de golpe una de las dificultades contra las que se había estrellado la escuela de Ricardo: la imposibilidad de poner intercambio de capital y trabajo en consonancia con la ley ricardiana de la determinación del valor por el trabajo. Sentando la distinción del capital en constante y variable, consiguió por vez primera exponer hasta en sus más pequeños detalles y, por tanto, explicarlo, el proceso de la formación de plusvalía en su verdadero desarrollo, cosa que ninguno de sus predecesores había logrado: estableció, por este camino, una distinción entre dos clases de capital de la que ni Rodbertus ni los economistas burgueses habían sido capaces de sacar nada en limpio y que, sin embargo, nos da la clave para resolver los problemas económicos más intrincados, como lo demuestra palmariamente, una vez más, este libro II y lo demostrará más aún, según se verá en su día, el libro III. Siguió investigando la misma plusvalía y descubrió sus dos formas: la plusvalía absoluta y la relativa, señalando el papel distinto, pero decisivo en ambos casos, que la plusvalía desempeña en el desarrollo histórico de la producción capitalista. Y, sobre la base de la plusvalía, desarrolló la primera teoría racional del salario que poseemos y trazó por vez primera las líneas generales para una historia de la acumulación capitalista y para una exposición de su tendencia histórica…

…Primero. El trabajo es la medida del valor. Sin embargo, el trabajo vivo, al ser cambiado por capital, presenta un valor inferior al del trabajo materializado por el que se cambia. El salario, el valor de una determinada cantidad de trabajo vivo, es siempre inferior al valor del producto creado por esta misma cantidad de trabajo vivo o en que ésta toma cuerpo. Así formulado, el problema es, en efecto, insoluble. Marx lo plantea en sus verdaderos términos y, al plantearlo así, lo resuelve. No es el trabajo el que tiene un valor. Como actividad creadora de valor que es, el trabajo no puede tener un valor especial, lo mismo que la gravedad no puede tener un peso especial, ni el calor una temperatura especial, ni la electricidad un voltaje especial. Lo que se compra y se vende como mercancía no es el trabajo, sino la fuerza de trabajo. Al convertirse en mercancía, su valor se rige por el trabajo encarnado en ella como producto social y equivale al trabajo socialmente necesario para su producción y reproducción. La compra y venta de la fuerza de trabajo sobre la base de este valor suyo no contradice, por tanto, en modo alguno, a la ley económica del valor.

Segundo. Según la ley ricardiana del valor, dos capitales que emplean la misma cantidad de trabajo vivo y con la misma remuneración, producen en tiempos iguales -suponiendo que todas las demás circunstancias sean idénticas- productos de igual valor y plusvalía o ganancia en cantidad también igual. Pero sí emplean cantidades desiguales de trabajo vivo, no pueden producir una plusvalía, o, como dicen los ricardianos, una ganancia de tipo igual. Pues bien, lo que ocurre es precisamente lo contrario. En realidad, capitales iguales, cualquiera que sea la cantidad, pequeña o grande, de trabajo vivo que empleen, producen en tiempos iguales por término medio, ganancias iguales. Se encierra aquí, por tanto, una contradicción a la ley del valor, contradicción descubierta ya por Ricardo, y que su escuela fue también incapaz de resolver. Rodbertus vio también esta contradicción; pero, en vez de resolverla, la convirtió en uno de los puntos de partida de su utopía (Zur Erkenntnis, etc., p. 131). La tal contradicción había sido ya resuelta por Marx en el manuscrito titulado "Contribución a la crítica, etc."; la solución se encuentra, con arreglo al plan de El Capital, en el libro III. Aún habrán de pasar varios meses antes de su publicación. Por tanto, los economistas que pretenden descubrirnos en Rodbertus la fuente secreta de Marx y un precursor aventajado de éste, tienen aquí una ocasión de demostrarnos lo que puede dar de sí la economía rodbertiana. Si son capaces de explicarnos cómo, no ya sin infringir la ley del valor, sino sobre la base precisamente de esta ley, puede y debe formarse una cuota medía de ganancia igual, entonces discutiremos mano a mano con ellos. Pero, tienen que darse prisa. Las brillantes investigaciones contenidas en este libro II de El Capital y los novísimos resultados a que llegan en terrenos que hasta aquí apenas había pisado nadie, no son más que las premisas para el contenido del libro III, en el que se desarrollan los resultados finales de la exposición marxista del proceso social de reproducción, sobre la base capitalista. Cuando este libro III vea la luz, ya casi nadie se acordará de que existió un economista llamado Rodbertus.
http://pendientedemigracion.ucm.es/info/bas/es/marx-eng/capital1/2.htm
La ciencia económica descubrió que el valor de cambio, de cualquier mercancía, está determinado por el valor de la fuerza trabajo socialmente necesario para producir dicha mercancía. Cosas diferentes de dichos valores son el precio de la mercancía y de la fuerza de trabajo.
Refranero español escribió:Solo el necio confunde el valor con el precio.
Para determinar el valor de algo y, en consecuencia, poder valorar la equidad que su precio alcanza en el mercado primero hay que definir qué es ese algo.

Trabajo como concepto científico en física. En física se define que la energía es la capacidad de trabajo que tiene un cuerpo o sistema de cuerpos, o en otras palabras, un sistema físico posee energía cuando tiene capacidad para realizar un trabajo. La capacidad de realizar trabajo es inherente a todos los sistemas físicos, y a la vida en todas sus formas, se basa en la conversión, uso, almacenamiento y transferencia de energía. Se realiza trabajo cuando una fuerza desplaza un objeto una distancia determinada, todo movimiento implica un trabajo y se calcula:
Producción de mercancías en el capitalismo. Teoría sobre el valor y el precio de las mercancías 28mfdom

El trabajo es la transformación de energía potencial en energía cinética y viceversa, pero, en apariencia, esta transformación no se produce al cien por cien, una parte se convierte en calor. La variación del calor de una sustancia está determinada por la masa, por la variación de temperatura y por el calor específico de la sustancia que compone la partícula:
ΔQ = Ce ∙ m ∙ ∆T

Trabajo como concepto científico en biología. En sistemas abiertos, como los sistemas biológicos, se requiere una función de estado que incluya tanto energía como entropía. La energía libre de Gibbs, se define como aquella parte de la energía total de un sistema que puede convertirse en trabajo en condiciones isotérmicas:
ΔG = ΔH - T ∙ ΔS

La energía libre de Gibbs (G) Una reacción química en un ser vivo tiene el mismo cambio en energía libre (ΔG) que esa reacción en la materia inerte, se debe a que el ΔG depende sólo del estado final e inicial del sistema y no del mecanismo o camino por el que el sistema pasa del estado inicial al estado final, por lo que la combustión de glucosa a CO2 y H2O lleva consigo el mismo ΔG independientemente de si se realiza en un laboratorio o en el interior de una célula viviente.

Trabajo como concepto científico en economía política. Desde el punto de vista físico y biológico cualquier actividad humana es trabajo, puesto que cualquier actividad humana constituye un intercambio de energía con su entorno y, después de dicha actividad, se ha producido una variación en la energía libre de Gibbs en el ser humano.

Por lo que se debe definir el concepto de trabajo en economía política que, sin entrar en contradicción con las definiciones física y biológica de trabajo, explique la formación del valor de cambio de los diferentes valores de uso en las diferentes relaciones de producción;
Karl Marx en El Capital, tomo I, capítulo V:
El uso de la fuerza de trabajo es el trabajo mismo. El comprador de la fuerza de trabajo la consume haciendo trabajar a su vendedor. Con ello éste último llega a ser "actu" [efectivamente] lo que antes era sólo “potentia” [potencialmente]: fuerza de trabajo que se pone en movimiento a sí misma, obrero. Para representar su trabajo en mercancías, debe ante todo representarlo en valores de uso, en cosas que sirvan para la satisfacción de las necesidades de cualquier índole. El capitalista, pues, hace que el obrero produzca un valor de uso especial, un artículo determinado. La producción de valores de uso, o bienes, no modifica su naturaleza general por el hecho de efectuarse para el capitalista y bajo su fiscalización. De ahí que en un comienzo debamos investigar el proceso de trabajo prescindiendo de forma social determinada que asuma.

El trabajo es, en primer lugar, un proceso entre el hombre y la naturaleza, un proceso en que el hombre medio, regula y controla su metabolismo con la naturaleza. El hombre se enfrenta a la materia natural misma como un poder natural. Pone en movimiento las fuerzas naturales que pertenecen a su corporeidad, brazos y piernas, cabeza y manos, a fin de apoderarse de los materiales de la naturaleza bajo una forma útil para su propia vida. Al operar por medio de ese movimiento sobre la naturaleza exterior a él y transformarla, transforma a la vez su propia naturaleza. Desarrolla las potencias que dormitaban en ella y sujeta a su señorío el juego de fuerzas de la misma. No hemos de referirnos aquí a las primeras formas instintivas, de índole animal, que reviste el trabajo. La situación en que el obrero se presenta en el mercado, como vendedor de su propia fuerza de trabajo, ha dejado atrás, en el trasfondo lejano de los tiempos primitivos, la situación en que el trabajo humano no se había despojado aún de su primera forma instintiva. Concebimos el trabajo bajo una forma en la cual pertenece exclusivamente al hombre. Una araña ejecuta operaciones que recuerdan las del tejedor, y una abeja avergonzaría, por la construcción de las celdillas de su panal, a más de un maestro albañil. Pero lo que distingue ventajosamente al peor maestro albañil de la mejor abeja es que el primero ha modelado la celdilla en su cabeza antes de construirla en la cera. Al consumarse el proceso de trabajo surge un resultado que antes del comienzo de aquél ya existía en la imaginación del obrero, o sea idealmente. El obrero no sólo efectúa un cambio de forma de lo natural; en lo natural, al mismo tiempo, efectiviza su propio objetivo, objetivo que él sabe que determina, como una ley, el modo y manera de su accionar y al que tiene que subordinar su voluntad. Y esta subordinación no es un acto aislado. Además de esforzar los órganos que trabajan, se requiere del obrero, durante todo el transcurso del trabajo, la voluntad orientada a un fin, la cual se manifiesta como atención. Y tanto más se requiere esa atención cuanto menos atrayente sea para el obrero dicho trabajo, por su propio contenido y la forma y manera de su ejecución; cuanto menos, pues, disfrute el obrero de dicho trabajo como de un juego de sus propias fuerzas físicas y espirituales.

Los elementos simples del proceso laboral son la actividad orientada a un fin o sea el trabajo mismo, su objeto y sus medios.

La tierra (la cual, económicamente hablando, incluye también el agua), en el estado originario en que proporciona al hombre víveres, medios de subsistencia ya listos para el consumo, existe sin intervención de aquél como el objeto general del trabajo humano. Todas las cosas que el trabajo se limita a desligar de su conexión directa con la tierra son objetos de trabajo preexistentes en la naturaleza. Así, por ejemplo, el pez al que se captura separándolo de su elemento vital, del agua; la madera derribada en la selva virgen; el mineral arrancado del filón. En cambio, si el objeto de trabajo, por así decirlo, ya ha pasado por el filtro de un trabajo anterior, lo denominamos materia prima. Por ejemplo, el mineral ya desprendido de la veta, y al que se somete a un lavado. Toda materia prima es objeto de trabajo, pero no todo objeto de trabajo es materia prima. El objeto de trabajo sólo es materia prima cuando ya ha experimentado una modificación mediada por el trabajo.

El medio de trabajo es una cosa o conjunto de cosas que el trabajador interpone entre él y el objeto de trabajo y que le sirve como vehículo de su acción sobre dicho objeto. El trabajador se vale de las propiedades mecánicas, físicas y químicas de las cosas para hacerlas operar, conforme al objetivo que se ha fijado, como medios de acción sobre otras cosas. El objeto del cual el trabajador se apodera directamente prescindiendo de la aprehensión de medios de subsistencia prontos ya para el consumo, como por ejemplo frutas, caso en que sirven como medios de trabajo los propios órganos corporales de aquél no es objeto de trabajo, sino medio de trabajo. De esta suerte lo natural mismo se convierte en órgano de su actividad, en órgano que el obrero añade a sus propios órganos corporales, prolongando así, a despecho de la Biblia, su estatura natural. La tierra es, a la par que su despensa originaria, su primer arsenal de medios de trabajo. Le proporciona, por ejemplo, la piedra que arroja, con la que frota, golpea, corta, etc. La tierra misma es un medio de trabajo, aunque para servir como tal en la agricultura presuponga a su vez toda una serie de otros medios de trabajo y un desarrollo relativamente alto de la fuerza laboral. Apenas el proceso laboral se ha desarrollado hasta cierto punto, requiere ya medios de trabajo productos del trabajo mismo. En las más antiguas cavernas habitadas por el hombre encontramos instrumentos y armas líticos. Junto a las piedras, maderas, huesos y conchas labrados, desempeña el papel principal como medio de trabajo el animal domesticado, criado a tal efecto, y por tanto ya modificado el mismo por el trabajo. El uso y la creación de medios de trabajo, aunque en germen se presenten en ciertas especies animales, caracterizan el proceso específicamente humano de trabajo, y de ahí que Franklin defina al hombre como "a toolmaking animal", un animal que fabrica herramientas. La misma importancia que posee la estructura de los huesos fósiles para conocer la organización de especies animales extinguidas, la tienen los vestigios de medios de trabajo para formarse un juicio acerca de formaciones económico-sociales perimidas. Lo que diferencia unas épocas de otras no es lo que se hace, sino cómo, con qué medios de trabajo se hace. Los medios de trabajo no sólo son escalas graduadas que señalan el desarrollo alcanzado por la fuerza de trabajo humana, sino también indicadores de las relaciones sociales bajo las cuales se efectúa ese trabajo. Entre los medios de trabajo mismos, aquellos cuya índole es mecánica, y a cuyo conjunto se le puede denominar el sistema óseo y muscular de la producción, revelan características mucho más definitorias de una época de producción social que los medios de trabajo que sólo sirven como recipientes del objeto de trabajo por ejemplo, tubos, toneles, cestos, jarras, etc. y a los que podríamos llamar, en su conjunto y de manera harto genérica, sistema vascular de la producción. Tan sólo en la industria química desempeñan estos últimos un papel de gran importancia.

En un sentido amplio, el proceso laboral cuenta entre sus medios además de las cosas que median la acción del trabajo sobre su objeto, y que sirven por ende de una u otra manera como vehículos de la actividad con las condiciones objetivas requeridas en general para que el proceso acontezca. No se incorporan directamente al proceso, pero sin ellas éste no puede efectuarse o sólo puede realizarse de manera imperfecta. El medio de trabajo general de esta categoría es, una vez más, la tierra misma, pues brinda al trabajador el locus standi [lugar donde estar] y a su proceso el campo de acción (field of employment). Medios de trabajo de este tipo, ya mediados por el trabajo, son por ejemplo los locales en que se labora, los canales, caminos, etcétera.

En el proceso laboral, pues, la actividad del hombre, a través del medio de trabajo, efectúa una modificación del objeto de trabajo procurada de antemano. El proceso se extingue en el producto. Su producto es un valor de uso, un material de la naturaleza adaptado a las necesidades humanas mediante un cambio de forma. El trabajo se ha amalgamado a su objeto. Se ha objetivado, y el objeto ha sido elaborado. Lo que en el trabajador aparecía bajo la forma de movimiento, aparece ahora en el producto como atributo en reposo, bajo la forma del ser. El obrero hiló, y su producto es un hilado.

Si se considera el proceso global desde el punto de vista de su resultado, del producto, tanto el medio de trabajo como el objeto de trabajo se pondrán de manifiesto como medios de producción, y el trabajo mismo como trabajo productivo.

Cuando un valor de uso egresa, en cuanto producto, del proceso de trabajo, otros valores de uso, productos de procesos laborales anteriores, ingresan en él en cuanto medios de producción. El mismo valor de uso que es el producto de este trabajo, constituye el medio de producción de aquel otro. Los productos, por consiguiente, no sólo son resultado, sino a la vez condición del proceso de trabajo.

Si se exceptúa la industria extractiva, que ya encuentra en la naturaleza su objeto de trabajo como la minería, caza, pesca, etc. (y la agricultura sólo cuando se limita a roturar tierras vírgenes), todos los ramos de la industria operan con un objeto que es materia prima, esto es, con un objeto de trabajo ya filtrado por la actividad laboral, producto él mismo del trabajo. Así ocurre, por ejemplo, con la simiente en la agricultura. Animales y plantas que se suele considerar como productos naturales, no sólo son productos, digamos, del trabajo efectuado durante el año anterior, sino, en sus formas actuales, productos de un proceso de transformación proseguido durante muchas generaciones, sujeto al control humano y mediado por el trabajo del hombre. En lo que respecta, sin embargo, a los medios de trabajo, la parte abrumadoramente mayor de los mismos muestra, aun a la mirada más superficial, la huella de un trabajo pretérito.

La materia prima puede constituir la sustancia primordial de un producto o entrar tan sólo como material auxiliar en su composición. El material auxiliar es consumido por el medio de trabajo, como el carbón en el caso de la máquina de vapor, el aceite por la rueda, el heno por el caballo de tiro, o se incorpora a la materia prima para provocar una transformación material, como el cloro a la tela cruda, el carbón al hierro, la tintura a la lana, o coadyuva a la ejecución misma de la actividad laboral, como por ejemplo las sustancias empleadas para iluminar y caldear el local de trabajo. La diferencia entre material primordial y material auxiliar se desvanece en la industria química propiamente dicha, puesto que ninguna de las materias primas empleadas reaparece como sustancia del producto.

Como todas las cosas tienen propiedades múltiples y son, por tanto, susceptibles de diversas aplicaciones útiles, el mismo producto puede servir como materia prima de muy diferentes procesos de trabajo. Los cereales, pongamos por caso, son materia prima para el molinero, el fabricante de almidón, el destilador, el ganadero, etc. Como simiente se convierten en materia prima de su propia producción. De modo análogo, el carbón egresa de la industria minera como producto e ingresa como medio de producción en la misma.

El mismo producto puede servir de medio de trabajo y materia prima en un mismo proceso de producción. En el engorde de ganado, por ejemplo, donde el animal, la materia prima elaborada, es al propio tiempo un medio para la preparación de abono.

Un producto que existe en una forma ya pronta para el consumo puede reconvertirse en materia prima de otro producto, como ocurre con la uva, materia prima del vino. O bien el trabajo puede suministrar su producto bajo una forma en la cual sólo es utilizable nuevamente como materia prima. Bajo ese estado, la materia prima se denomina producto semielaborado sería mejor llamarla producto intermedio, como es el caso del algodón, la hebra, el hilo, etc. Aunque en sí misma ya es producto, es posible que la materia prima originaria se vea obligada a recorrer toda una gradación de diversos procesos en los cuales, bajo una figura constantemente modificada, funciona siempre como materia prima, hasta el último proceso laboral que la expele como medio de subsistencia terminado o como medio de trabajo pronto para su uso.

Como vemos, el hecho de que un valor de uso aparezca como materia prima, medio de trabajo o producto, depende por entero de su función determinada en el proceso laboral, del lugar que ocupe en el mismo; con el cambio de ese lugar cambian aquellas determinaciones.

En virtud de su ingreso como medios de producción en nuevos procesos de trabajo, los productos pierden el carácter de tales. Funcionan tan sólo como factores objetivos del trabajo vivo. El hilandero opera con el huso sólo como instrumento por cuyo medio hila, y con el lino sólo como el objeto con el cual realiza esa acción. No se puede hilar sin el material correspondiente y sin un huso. Por consiguiente, al iniciarse el acto de hilar está presupuesta la existencia de esos productos. Pero en ese proceso mismo es tan indiferente que el lino y el huso sean productos de un trabajo pretérito, como en el acto de la alimentación es indiferente que el pan sea el producto del trabajo pretérito del campesino, el molinero, el panadero, etc. A la inversa. Si en el proceso laboral los medios de producción ponen en evidencia su condición de productos de un trabajo precedente, esto ocurre debido a sus defectos. Un cuchillo que no corta, un hilo que a cada momento se rompe, hacen que se recuerde enérgicamente al cuchillero A y al hilandero E. En el producto bien logrado se ha desvanecido la mediación de sus propiedades de uso por parte del trabajo pretérito.

Una máquina que no presta servicios en el proceso de trabajo es inútil. Cae, además, bajo la fuerza destructiva del metabolismo natural. El hierro se oxida, la madera se pudre. El hilo que no se teje o no se devana, es algodón echado a perder. Corresponde al trabajo vivo apoderarse de esas cosas, despertarlas del mundo de los muertos, transformarlas de valores de uso potenciales en valores de uso efectivos y operantes. Lamidas por el fuego del trabajo, incorporadas a éste, animadas para que desempeñen en el proceso las funciones acordes con su concepto y su destino, esas cosas son consumidas, sin duda, pero con un objetivo, como elementos en la formación de nuevos valores de uso, de nuevos productos que, en cuanto medios de subsistencia, son susceptibles de ingresar al consumo individual o, en calidad de medios de producción, a un nuevo proceso de trabajo.

Por tanto, si bien los productos existentes no son sólo resultado, sino también condiciones de existencia para el proceso de trabajo, por otra parte el que se los arroje en ese proceso, y por ende su contacto con el trabajo vivo, es el único medio para conservar y realizar como valores de uso dichos productos del trabajo pretérito.

El trabajo consume sus elementos materiales, su objeto y sus medios, los devora, y es también, por consiguiente, proceso de consumo. Ese consumo productivo se distingue, pues, del consumo individual en que el último consume los productos en cuanto medios de subsistencia del individuo vivo, y el primero en cuanto medios de subsistencia del trabajo, de la fuerza de trabajo de ese individuo puesta en acción. El producto del consumo individual es, por tanto, el consumidor mismo; el resultado del consumo productivo es un producto que se distingue del consumidor.

En la medida en que sus medios y su objeto mismos son ya productos, el trabajo consume productos para crear productos, o usa unos productos en cuanto medios de producción de otros. Pero así como el proceso de trabajo, en un origen, transcurría únicamente entre el hombre y la tierra, la cual existía al margen de la intervención de aquél, en la actualidad siguen prestando servicios en ese proceso medios de producción brindados enteramente por la naturaleza y que no representan ninguna combinación de materiales de la naturaleza y trabajo humano.

El proceso de trabajo, tal como lo hemos presentado en sus elementos simples y abstractos, es una actividad orientada a un fin, el de la producción de valores de uso, apropiación de lo natural para las necesidades humanas, condición general del metabolismo entre el hombre y la naturaleza, eterna condición natural de la vida humana y por tanto independiente de toda forma de esa vida, y común, por el contrario, a todas sus formas de sociedad. No entendimos necesario, por ello, presentar al trabajador en la relación con los demás trabajadores. Bastaba con exponer al hombre y su trabajo de una parte; a la naturaleza y sus materiales, de la otra. Del mismo modo que por el sabor del trigo no sabemos quién lo ha cultivado, ese proceso no nos revela bajo qué condiciones transcurre, si bajo el látigo brutal del capataz de esclavos o bajo la mirada ansiosa del capitalista, si lo ha ejecutado Cincinato cultivando su par de iugera [yugadas] o el salvaje que voltea una bestia de una pedrada…

…Veamos el caso más de cerca. El valor diario de la fuerza de trabajo ascendía a 3 chelines porque en ella misma se había objetivado media jornada laboral, esto es, porque los medios de subsistencia necesarios diariamente para la producción de la fuerza de trabajo cuestan media jornada laboral. Pero el trabajo pretérito, encerrado en la fuerza de trabajo, y el trabajo vivo que ésta puede ejecutar, sus costos diarios de mantenimiento y su rendimiento diario, son dos magnitudes completamente diferentes. La primera determina su valor de cambio, la otra conforma su valor de uso. El hecho de que sea necesaria media jornada laboral para mantenerlo vivo durante 24 horas, en modo alguno impide al obrero trabajar durante una jornada completa. El valor de la fuerza de trabajo y su valorización en el proceso laboral son, pues, dos magnitudes diferentes. El capitalista tenía muy presente esa diferencia de valor cuando adquirió la fuerza de trabajo. Su propiedad útil, la de hacer hilado o botines, era sólo una conditio sine qua non, porque para formar valor es necesario gastar trabajo de manera útil. Pero lo decisivo fue el valor de uso específico de esa mercancía, el de ser fuente de valor, y de más valor del que ella misma tiene. Es éste el servicio específico que el capitalista esperaba de ella. Y procede, al hacerlo, conforme a las leyes eternas del intercambio mercantil. En rigor, el vendedor de la fuerza de trabajo, al igual que el vendedor de cualquier otra mercancía, realiza su valor de cambio y enajena su valor de uso. No puede conservar el uno sin ceder el otro. El valor de uso de la fuerza de trabajo, el trabajo mismo, le pertenece tan poco a su vendedor como al comerciante en aceites el valor de uso del aceite vendido. El poseedor de dinero ha pagado el valor de una jornada de fuerza de trabajo; le pertenece, por consiguiente, su uso durante la jornada, el trabajo de una jornada. La circunstancia de que el mantenimiento diario de la fuerza de trabajo sólo cueste media jornada laboral, pese a que la fuerza de trabajo pueda operar o trabajar durante un día entero, y el hecho, por ende, de que el valor creado por el uso de aquélla durante un día sea dos veces mayor que el valor diario de la misma, constituye una suerte extraordinaria para el comprador, pero en absoluto una injusticia en perjuicio del vendedor.

Nuestro capitalista había previsto este caso, que lo hace reír. Por eso el obrero encuentra en el taller no sólo los medios de producción necesarios para un proceso laboral de seis horas, sino para uno de doce. Si 10 libras de algodón absorbían 6 horas de trabajo y se convertían en 10 libras de hilado, 20 libras de algodón absorberán 12 horas de trabajo y se convertirán en 20 libras de hilado. Examinemos ahora el producto del proceso laboral prolongado. En las 20 libras de hilado se han objetivado ahora 5 jornadas de trabajo: 4 en la masa de algodón y husos consumida, 1 absorbida por el algodón durante el proceso de hilar. Pero la expresión en oro de 5 jornadas de trabajo es de 30 chelines, o sea [sterling] 1 y 10 chelines. Es éste, por tanto, el precio de las 20 libras de hilado. La libra de hilado cuesta, como siempre, 1 chelín y 6 peniques. Pero la suma de valor de las mercancías lanzadas al proceso ascendía a 27 chelines. El valor del hilado se eleva a 30 chelines. El valor del producto se ha acrecentado en un 1/9 por encima del valor adelantado para su producción. De esta suerte, 27 chelines se han convertido en 30. Se ha añadido un plusvalor de 3 chelines. El artilugio, finalmente, ha dado resultado. El dinero se ha transformado en capital.

Se han contemplado todas las condiciones del problema y en modo alguno han sido infringidas las leyes del intercambio de mercancías. Se ha intercambiado un equivalente por otro. El capitalista, en cuanto comprador, pagó todas las mercancías a su valor: el algodón, la masa de husos, la fuerza de trabajo. Hizo, entonces, lo que hacen todos los demás compradores de mercancías. Consumió el valor de uso de las mismas. El proceso por el cual se consumió la fuerza de trabajo y que es a la vez proceso de producción de la mercancía, dio como resultado un producto de 20 libras de hilado con un valor de 30 chelines. El capitalista retorna ahora al mercado y vende mercancía, luego de haber comprado mercancía. Vende la libra de hilado a 1 chelín y 6 peniques, ni un ápice por encima o por debajo de su valor. Y sin embargo, extrae de la circulación 3 chelines más de los que en un principio arrojó a ella. Toda esta transición, la transformación de su dinero en capital, ocurre en la esfera de la circulación y no ocurre en ella. Se opera por intermedio de la circulación, porque se halla condicionada por la compra de la fuerza de trabajo en el mercado. Y no ocurre en la circulación, porque ésta se limita a iniciar el proceso de valorización, el cual tiene lugar en la esfera de la producción. Y de esta manera "tout [est] pour le mieux dans le meilleur des mondes possibles" [todo va de la mejor manera en el mejor de los mundos posibles]
http://www.ucm.es/info/bas/es/marx-eng/capital.htm
· El trabajo es un gasto de fuerza de trabajo humana. El trabajo realizado por un ser humano, como todos los sistemas físicos y como los seres vivos en todas sus formas, se basa en la conversión, uso, almacenamiento y transferencia de energía.
· El trabajo se realiza sobre objetos de producción. Una de las características del trabajo humano no solo es la utilización de recursos naturales como objetos de producción, caso de las ramas de producción extractivas, sino la utilización de materias primas, es decir, la utilización como objetos de producción de recursos naturales que ya han incorporado fuerza de trabajo.
· El trabajo utiliza medios de trabajo. Con el conocimiento técnico-científico el trabajo humano crea un plus-trabajo mediante la fabricación de máquinas, el uso de energías diferentes a la fuerza de trabajo y mediante la división técnica del trabajo.
· El trabajo es una actividad social. El uso de la fuerza de trabajo humana crea nuevos valores de uso, aumenta la riqueza social y, por ser un producto del trabajo humano, dichos valores de uso tienen un valor de cambio.

Éste es uno de los puntos en que la teoría del valor de Marx se desliga de la de la escuela clásica de economía política y la profundiza. Hasta que Marx introdujo esta distinción, en la economía política, se trataba al trabajo mismo como una mercancía, pero, ya que el trabajo es la medida de todos los valores, esto conducía a una contradicción tautológica, pues no se podía determinar el valor del trabajo, una hora de trabajo es igual a una hora de trabajo, y a otra serie de paradojas y errores teóricos. En cambio, al introducir la distinción entre trabajo y fuerza de trabajo, se da cuenta Marx que la solución a las paradojas y contradicciones al respecto estriba en determinar el valor de la fuerza de trabajo y que lo que los economistas hasta ahora denominaban coste del trabajo o costo de producción del trabajo, en realidad era el costo de producción de la fuerza de trabajo en tanto mercancía, o sea, el costo de producir al propio obrero viviente. Lo que el trabajador asalariado vende al capitalista no es su trabajo, sino que vende el usufructo de su fuerza de trabajo. El trabajador asalariado se compromete mediante un contrato a realizar un trabajo a cambio de un salario futuro, equivalente al valor de producción de su fuerza de trabajo, es decir, al valor del conjunto de bienes necesarios para su existencia. La fuerza de trabajo es un bien y su uso crea bienes con un valor de cambio añadido. El valor de cambio de la fuerza de trabajo, al igual que el de cualquier otro valor de uso, es igual a la cantidad de fuerza de trabajo socialmente necesario para producirlo. Al alcanzar un determinado grado de desarrollo de las fuerzas productivas, la cantidad de valores de uso producidos por una fuerza de trabajo determinada es mayor que los valores de uso necesarios para reproducir dicha fuerza de trabajo, es decir, el valor de cambio necesario para reproducir la fuerza de trabajo es menor que el valor de cambio que el uso de dicha fuerza de trabajo puede crear. El valor de cambio de la fuerza de trabajo, como el de toda mercancía, es igual a la suma total de los valores de la fuerza de trabajo, socialmente necesaria, para producir dicha fuerza de trabajo:
Producción de mercancías en el capitalismo. Teoría sobre el valor y el precio de las mercancías 2gt3d6h

Por otro lado, ¿cómo se determina el valor y precio del capital, de una sociedad mercantil? Para responder la pregunta se hace necesario establecer algunos conceptos;

Letra, bono, obligación del Estado es un papel que promete unos pagos garantizados por el Estado en unas fechas determinadas, se consideran una inversión segura. No obstante, España ha suspendido pagos en 1557, 1575, 1598, 1607, 1627, 1647, 1809, 1820, 1831, 1843, 1864-1865, 1939 y… La rentabilidad de la deuda pública es utilizada como referencia para establecer un precio razonable al riesgo de adquirir participaciones en sociedades mercantiles, ya que éstas últimas no garantizan rentabilidad. Se calcula restando al tipo de interés la valorización del dinero en un periodo de tiempo determinado:
Rentabilidad = tipo de interés - IPC

Algunos teóricos proponen que para el cálculo de la rentabilidad hay que aplicar el descuento del costo de oportunidad y el de los impuestos. La deuda pública es un trasvase de rentas de las clases populares hacia la oligarquía, la usura y los grandes capitales mediante el cobro de impuestos, para pagar el principal y los intereses de dicha deuda, ya que quien crea el dinero es la oligarquía, lo presta a la usura a un determinado interés, para posteriormente pedir dicho dinero prestado a la usura a un interés superior.

El tipo de interés de la obligación emitida por el tesoro español a 10 años en la subasta de 19-12-2013 alcanzó el 4’4 %, el IPC de 2014 fue del -1 %. Valor de las obligaciones del estado:
Rentabilidad en 2014 = 4′40 % - (-1 %) = 5′40 %

Capital social se constituye con los aportes iniciales de los socios, y posteriores ampliaciones, en una sociedad mercantil generalmente en forma de dinero, para que la sociedad desarrolle las actividades que constituyen su objeto social, dichas aportaciones son sin derecho a devolución.

Acción es un papel que otorga una participación alícuota en el capital social de una sociedad anónima.

Valor nominal es el valor de las acciones en el momento de emisión, o el resultante de cualquier operación posterior de ampliación o reducción de nominal:
Producción de mercancías en el capitalismo. Teoría sobre el valor y el precio de las mercancías 21m6kd4

Precio es la cotización de una acción en el mercado bursátil. El precio de una sociedad cotizada en bolsa o capitalización bursátil se obtiene:
Precio de la sociedad = número de acciones ∙ precio de la acción

Patrimonio neto de una empresa se obtiene a partir de las operaciones de la empresa, los estados financieros y el valor de los derechos e inversiones de su actividad, excluyendo las deudas contraídas. Es decir, el total del activo, capital fijo más capital circulante, menos el total del pasivo o deudas:
Patrimonio neto = activos - pasivos

Valor de la acción es la razón entre el patrimonio neto y el número de acciones:
Producción de mercancías en el capitalismo. Teoría sobre el valor y el precio de las mercancías 2626q21

La diferencia entre el precio de mercado y el valor de una sociedad mercantil lo denominan, los teóricos subjetivistas del utilitarismo marginal, valor de los inmateriales o intangibles. Cuando, en realidad, dicha diferencia es a causa de una superabundancia relativa de capital en dinero, superabundancia producto del monopolio del dinero fiduciario, y del dinero bancario creado por la banca de reserva fraccionaria.

Tasa de beneficio es la razón entre el beneficio obtenido y el precio pagado en la adquisición:
Producción de mercancías en el capitalismo. Teoría sobre el valor y el precio de las mercancías 11bhwxy

Rentabilidad es la tasa de beneficio más la razón entre la variación de precio y el precio de compra en un período de tiempo determinado más el IPC de dicho período:
Producción de mercancías en el capitalismo. Teoría sobre el valor y el precio de las mercancías 333va6a

En general, la rentabilidad de una sociedad mercantil debe ser superior a la rentabilidad “sin riesgo”, la garantizada por el estado, para atraer la inversión de capital en dinero.

Riesgo es la relación entre el valor y el precio de compra de una acción, más la valorización del dinero con el paso del tiempo:
Producción de mercancías en el capitalismo. Teoría sobre el valor y el precio de las mercancías 2znn6g9

La ausencia de riesgo en el intercambio financiero realmente no existe. Por un lado, existe un problema en la forma cómo se realiza la valoración sobre algunos de los activos (precio original de costo, precio actual de reposición o precio de reposición menos la amortización; factor por el desgaste debido al uso y el factor por la obsolescencia tecnológica), o lo que es lo mismo; el valor de la fuerza de trabajo socialmente necesaria para producir el patrimonio de la sociedad:
Producción de mercancías en el capitalismo. Teoría sobre el valor y el precio de las mercancías 2uibpsx
menos las deudas de dicha sociedad. Por otro lado, existe un problema debido a la naturaleza del intercambio capitalista, lo que los teóricos subjetivistas llaman; la diferente valoración subjetiva sobre la utilidad marginal que tienen los cambistas sobre la mercancía, o lo que es lo mismo, la utilización del engaño en la búsqueda del máximo beneficio en el intercambio capitalista de mercancías, incertidumbre que en el mercado financiero recibe el nombre de prima de riesgo, o más popularmente en España; el factor Guindos-Blesa-Rato sobre el valor de mercado. La suma de ambos factores se puede denominar; factor β. Aunque en la circulación general de mercancías el factor Guindos-Blesa-Rato es igual a 0, debido a que las plusvalías de unos se compensan con las minusvalías de otros. La fórmula del riego queda:
Producción de mercancías en el capitalismo. Teoría sobre el valor y el precio de las mercancías 1jvi8k

Si el factor β = 1 el valor contabilizado del patrimonio neto se corresponde con su precio de mercado, si el factor β < 1 el valor contabilizado del patrimonio neto está sobrevalorado, si el factor β > 1 el valor contabilizado del patrimonio neto está infravalorado. Aunque es imposible conocer la pericia técnica de los tasadores de los activos, y la buena voluntad de los gerentes de una sociedad mercantil, diversificando la inversión el efecto del factor β se minimiza ya que tiende a adoptar el valor medio estadístico, valor conocido en la estadística histórica de las suspensiones de pagos.

No obstante, a efectos de cálculo se considera riesgo nulo cuando el precio de mercado de la sociedad coincide con el valor de sus activos, el factor β = 1 y el IPC = 0, o una resultante equivalente.

Estudiando los conceptos con un ejemplo, el banco de Santander con datos reales, se pueden clarificar mejor;
Banco de Santander 31-12-2013; el número de acciones era de 11.333.420.535, el precio de la acción fue de 6’5060 €, y y el valor nominal de una acción era de 0’5 €, por lo que:
Capital social = 0′ 50 € ∙ 11.333.420.535 = 5.666.710.267,5 €
Patrimonio neto = 459.070.994.000 € - 410.325.948.000 € = 48.745.046.000 €.
Producción de mercancías en el capitalismo. Teoría sobre el valor y el precio de las mercancías T7n5w3
Precio de la sociedad = 11.333.420.535 ∙ 6′5060 € = 73.735.234.000,71 €
Producción de mercancías en el capitalismo. Teoría sobre el valor y el precio de las mercancías 2jerdxf

El IPC en 2014 fue del -1 % y suponiendo un factor β de valor 1, el riesgo en la pérdida de capital que se corre adquiriendo las acciones a su valor nominal es:
Producción de mercancías en el capitalismo. Teoría sobre el valor y el precio de las mercancías 20djd

Es decir, si antes de obtener beneficio alguno se liquida la empresa se obtiene el 761′ 20 % del valor del capital dinero invertido, lo que explica el por qué algunas empresas son compradas para liquidarlas. Comprando las acciones a precio de mercado:
Producción de mercancías en el capitalismo. Teoría sobre el valor y el precio de las mercancías 2nis4fp

Es decir, si antes de obtener beneficio alguno se liquida la empresa se obtiene el 67′1 % del valor del capital dinero invertido.

Banco de Santander 2014; el beneficio repartido por acción fue de 0'45 €, el precio de la acción el 31-12 era de 6’9960 €, por lo que:
Producción de mercancías en el capitalismo. Teoría sobre el valor y el precio de las mercancías 2z5rx1t

El PER es el índice más usado en el mundo financiero y debe su nombre a las iniciales en inglés. Cuanto menor es el valor del índice indica una mayor rentabilidad:
Producción de mercancías en el capitalismo. Teoría sobre el valor y el precio de las mercancías 23w0lmp

Si se mantiene la inversión, en el caso de la adquisición a valor nominal prácticamente se ha recuperado el 90 % de la totalidad del capital en dinero invertido, quedando en riesgo el 10 %, y en el caso de la compra a precio de mercado el riesgo se reduce al 26 % del valor del capital en dinero inicialmente invertido.

Rentabilidades pasadas no garantizan rentabilidades futuras. No obstante, una media estadística de las ganancias pasadas, y de su tendencia, da una idea bastante aproximada de la ganancia futura, en un determinado espacio de tiempo.

El Banco de Santander en 2014:
Producción de mercancías en el capitalismo. Teoría sobre el valor y el precio de las mercancías Ohu7ms

Banco de Santander 25-06-2015; el precio de la acción fue de 6’7790 €, por lo que:
Producción de mercancías en el capitalismo. Teoría sobre el valor y el precio de las mercancías 2ilmoh2
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Producción de mercancías en el capitalismo. Teoría sobre el valor y el precio de las mercancías Empty Fuerza de trabajo productiva y fuerza de trabajo improductiva

Mensaje por Jordi de Terrassa el Sáb Mayo 07, 2016 6:44 pm

Fuerza de trabajo productiva y fuerza de trabajo improductiva
Karl Marx en El capital, tomo I, capítulo V:
Para examinar este trabajo, hemos de ubicarnos ahora en un punto de vista totalmente distinto del que ocupábamos al analizar el proceso de trabajo. Se trataba allí de una actividad orientada a un fin, el de transformar el algodón en hilado. Cuanto más adecuado a ese fin fuera el trabajo, tanto mejor el hilado, siempre que presupusiéramos constantes todas las demás circunstancias. El trabajo del hilandero era específicamente distinto de otros trabajos productivos, y la diferencia se hacía visible subjetiva y objetivamente, en el fin particular de la actividad de hilar, en su modo específico de operar, en la naturaleza especial de sus medios de producción y el valor de uso también especial de su producto. El algodón y el huso son medios de subsistencia del trabajo de hilar, aunque con ellos no se pueda fundir cañones rayados. Pero, en cambio, en la medida en que el trabajo del hilandero forma valor, no se distingue en absoluto del trabajo del perforador de cañones o, lo que nos concierne más de cerca, de los trabajos efectuados en los medios de producción del hilado: el trabajo del cultivador de algodón y el de quien fabrica husos. A esta identidad, sólo a ella, se debe que el cultivar algodón, hacer husos e hilar constituyan partes del mismo valor global, del valor del hilado, las cuales únicamente difieren entre sí en lo cuantitativo. Ya no se trata, aquí, de la cualidad, la naturaleza y el contenido del trabajo, sino tan sólo de su cantidad. A ésta, sencillamente, hay que contarla. Partimos de la base de que el trabajo de hilar es un trabajo simple, trabajo social medio. Se verá más adelante que la suposición opuesta no altera en nada la naturaleza del problema.
http://pendientedemigracion.ucm.es/info/bas/es/marx-eng/capital1/5.htm
Para el capital la productividad es la razón entre el beneficio obtenido y el capital invertido, es decir, la tasa de beneficio. La distinción entre trabajo productivo y trabajo improductivo fue planteada en el último tercio del siglo XVIII por los fisiócratas que defendían la productividad exclusiva de la agricultura. Los fisiócratas consideraban que el origen de la riqueza era la tierra y que la única rama de la producción que producía excedente era la agricultura. Si bien los fisiócratas, representando al capital agrícola, sostienen nociones pre científicas representan un avance en el pensamiento económico. En general eran contrarios a la intervención de los gobiernos en asuntos económicos, “laissez faire, laissez passer”. Sostenían que la agricultura era la única fuente de riqueza y que el comercio lo que hacía era distribuirla. Defendían a los agricultores enriquecidos que habían comprado tierras a nobles empobrecidos como la clase creadora de riqueza. El principal representante de los fisiócratas es François Quesnay, que en 1758 publicó una obra titulada Tableau Economique (Cuadro Económico) donde quedaban expuestas las concepciones fisiócratas. En la descripción de Quesnay) hay tres clases sociales: agricultores (clase productiva); una clase estéril (artesanos, comerciantes, fabricantes y profesionales); y una clase propietaria (terratenientes);
François Quesnay en Tableau Economique escribió:Todo lo que es desventajoso para la agricultura es perjudicial para la nación y para el estado, y todo lo que favorece a la agricultura es beneficioso para el estado y para la nación […] La clase productiva es aquella que hace renacer a través del cultivo de la tierra las riquezas anuales de la nación; aquella que hace los avances de los gastos para los trabajos de la agricultura y la que paga anualmente los ingresos de los propietarios de las tierras” [...] “La clase estéril está formada por todos aquellos ciudadanos ocupados en otros servicios y otros trabajos distintos a los de la agricultura y cuyos ingresos son pagados por la clase productiva y por la clase de los propietarios, quienes obtienen sus ingresos de la clase productiva.
http://www.archivesdefrance.culture.gouv.fr/action-culturelle/celebrations-nationales/2008/sciences-et-techniques/le-tableau-economique-de-francois-quesnay/
Adam Smith consideraba trabajo productivo aquel que crea una mercancía, tangible y almacenable, con algún valor de mercado;
Adam Smith en La Riqueza de las Naciones, libro II, capítulo 3 escribió:…añade valor al objeto en que se emplea [...] se incorpora y realiza en algún objeto concreto o mercancía vendible, que dura algún tiempo tras la finalización del trabajo. En cierta forma es como una cantidad de trabajo almacenada y conservada para su empleo cuando se necesite para alguna ocasión. Posteriormente, este objeto, o lo que es lo mismo, el precio de tal objeto, puede poner en funcionamiento una cantidad de trabajo igual a la que originariamente lo produjo…

…no añade valor a nada [...] no se incorpora ni realiza en ninguna mercancía vendible u objeto específico. Sus servicios perecen, por lo general, en el mismo instante de su ejecución, y raramente dejan tras ellos huella o valor alguno por los que se pueda conseguir, posteriormente, una misma cantidad de servicios…

...todos los funcionarios, tanto de justicia como de guerra que sirven (al soberano), y todo el ejército y la marina, son trabajadores improductivos, [...] sus servicios no producen nada por lo que se pueda conseguir una misma cantidad de servicios.
http://www.marxists.org/espanol/smith_adam/1776/riqueza/index.htm
Para Adam Smith los sectores productivos se pueden clasificar por orden de productividad; la agricultura, la manufactura, el comercio mayorista y el comercio minorista. La productividad la mide, Adam Smith, por la cantidad de fuerza de trabajo que un capital dado moviliza, es decir, la razón entre capital variable y el capital total, cuando la realidad es justamente la contraria, un trabajo es tanto más productivo cuanta menos fuerza de trabajo necesita emplear para producir los mismos valores de uso, es decir, la razón entre el valor de los medios de producción y el valor de la fuerza de trabajo.
Adam Smith en La Riqueza de las Naciones, libro II, capítulo 3 escribió:…el capital del agricultor pone en funcionamiento mucho más trabajo productivo que cualquier otro capital del mismo tamaño. De todas las formas en que un capital se puede emplear la agricultura es sin duda la más ventajosa para la sociedad.
J. S. Mill, por su parte, extendió la distinción al consumo y diferenció entre consumo productivo e improductivo. El consumo productivo es el dedicado a aumentar el capital fijo, circulante y el variable.
J. S. Mill en Principios de Economía Política, página 70 escribió:…es aquel que se emplea en mantener y aumentar las fuerzas productivas de la comunidad, ya sean las que residen en el suelo, en sus materiales, en el número y eficiencia de sus instrumentos de producción, o en sus habitantes.
http://books.google.es/books?id=XqZf1VC2o4EC&printsec=frontcover&hl=es&source=gbs_ge_summary_r&cad=0#v=onepage&q&f=false
Marx fue el último economista clásico que mantuvo la distinción entre lo productivo y lo improductivo.

Desde el punto de vista del capital existen trabajos productivos o no productivos, son productivos los trabajos que pueden aumentar el capital, es decir, los trabajos que producen plusvalía, y son improductivos aquellos trabajos que no pueden aumentar el capital;
Karl Marx en El Capital, tomo I, capítulo XIV:
La producción capitalista no sólo es producción de mercancía; es, en esencia, producción de plusvalor. El obrero no produce para sí, sino para el capital. Por tanto, ya no basta con que produzca en general. Tiene que producir plusvalor. Sólo es productivo el trabajador que produce plusvalor para el capitalista o que sirve para la autovalorización del capital. Si se nos permite ofrecer un ejemplo al margen de la esfera de la producción material, digamos que un maestro de escuela, por ejemplo, es un trabajador productivo cuando, además de cultivar las cabezas infantiles, se mata trabajando para enriquecer al empresario. Que este último haya invertido su capital en una fábrica de enseñanza en vez de hacerlo en una fábrica de embutidos, no altera en nada la relación. El concepto de trabajador productivo, por ende, en modo alguno implica meramente una relación entre actividad y efecto útil, entre trabajador y producto del trabajo, sino además una relación de producción específicamente social, que pone en el trabajador la impronta de medio directo de valorización del capital. De ahí que ser trabajador productivo no constituya ninguna dicha, sino una maldición. En el libro cuarto de esta obra, dedicado a la historia de la teoría, se expondrá más en detalle cómo la economía política clásica consideró siempre que la producción de plusvalor era la característica distintiva del trabajador productivo. Al cambiar su concepción respecto a la naturaleza del plusvalor, cambia también, por consiguiente, su definición de trabajador productivo.
http://pendientedemigracion.ucm.es/info/bas/es/marx-eng/capital1/14.htm

Desde el punto de vista del trabajo y de la satisfacción de necesidades humanas todos los trabajos son productivos. Toda fuerza de trabajo usada en la producción de bienes y servicios, cosas necesarias, convenientes o placenteras para la vida, cosas que satisfacen necesidades humanas, ya sean estas reales o producto de la fantasía, es productiva;
Karl Marx, ibíd., capítulo XXIII:
Una cabeza ortodoxa entre quienes frecuentaban los cursos de Adam Smith escribe luego de la muerte de éste: "La amistad de Smith por Hume [...] le impedía ser cristiano... Creía a pies juntillas todo lo que decía Hume. Si Hume le hubiera dicho que la luna era un queso verde, le habría creído. De ahí que le creyera también que no existían Dios ni los milagros... Sus principios políticos rayaban en el republicanismo". ("The Bee", por James Anderson, 18 volúmenes, Edimburgo, 1791-1793, vol. III, pp. 166, 165.) El cura Thomas Chalmers sospecha que Adam Smith inventó la categoría de los "trabajadores improductivos" por pura malevolencia, expresamente para incluir en ella a los curas protestantes y a pesar de la benéfica labor que éstos realizan en la viña del Señor.
http://pendientedemigracion.ucm.es/info/bas/es/marx-eng/capital1/23.htm#fn7

No cabe duda que existen otras formas de explotación, entre otras; la esclavitud, la servidumbre, la tributación, incluso el robo en sus diversas formas es una forma de apropiarse de trabajo ajeno, y por lo tanto de explotación. La producción de valor en general y de plusvalía como forma particular de productividad capitalista es una cuestión social.

Todas las actividades humanas son trabajo y se pueden estudiar de forma científica, incluso la explotación de otros como la apropiación de plusvalía, o función empresarial, las actividades propias del lumpen-proletariado como el robo, la mendicidad o la prostitución, o las actividades que realiza el lumpen-proletariado al servicio de las clases explotadoras, como la represión en sus diferentes formas de las clases explotadas y oprimidas. Pero no todos los trabajos que realizan los seres humanos aumentan la riqueza de la sociedad creando nuevos valores de uso, o añaden nuevo valor de cambio a valores de uso ya existentes, por lo que desde el punto de vista de la economía política dichas actividades no son trabajos, al no producir nuevos valores de uso, o no aumentar el valor de cambio de valores de uso existentes. Distintos productos de la naturaleza así y como de la actividad humana, entre ellos el trabajo de transformación de la energía y el trabajo creador de valores de uso sociales, son prácticas diferentes y diferenciadas.

· El guano, como cualquier otro estiércol, no tiene valor de cambio porque las aves, u otros animales, al defecar trabajen, en el sentido económico, creando un nuevo valor cambio. El guano es un recurso natural, que el trabajo humano extrae de la naturaleza y convierte en un valor de uso, por lo que adquiere un valor de cambio.
· Cuando el burgués, ejerciendo la función empresarial, extrae plusvalía no crea un nuevo valor de uso, en todos los casos se apropia del valor creado por el trabajo ajeno. Aunque un burgués puede realizar otras actividades, entre ellas trabajar en la producción de nuevos valores de uso.
· Un trabajador asalariado si le roba a un compañero, en todos los casos, se está apropiando de valor creado por trabajo ajeno, y no está ejerciendo como trabajador, es decir producir nuevos valores de uso.
· Un prostituto/a, o un sacerdote/isa, se apropia de valor creado por el trabajo ajeno sin, con su actividad, crear nuevos valores de uso sociales, aunque dicho valor le sea entregado voluntariamente, ya se dedique al mantenimiento personal o se emplee en obras de caridad.

La diferencia estuvo clara hasta la aparición de la ideología subjetivista del utilitarismo marginal, incluso anteriormente el trabajo era visto como un castigo divino por las clases sociales dominantes, y consideraban el trabajo como una actividad indigna de ellas. Algunos procesos de producción, incluyendo la circulación, de valores de uso y trabajos necesarios en diferentes modos de producción, vistos desde un punto de vista individual, no crean nuevos valores de uso, ni añaden valor de cambio a valores de uso ya existentes;
Karl Marx y Friedrich Engels en El Capital, tomo II, capítulo V:
El movimiento del capital a través de la esfera de la producción y de las dos fases de la esfera de la circulación se cumple, como se ha visto, en una sucesión temporal. La duración de su permanencia en la esfera de la producción constituye su tiempo de producción; la de su estada en la esfera de la circulación, su tiempo de circulación o de curso. En consecuencia, el tiempo global en el que describe su ciclo es igual a la suma del tiempo de producción y el tiempo de circulación.

Desde luego, el tiempo de producción abarca el período del proceso laboral, pero no es abarcado por éste. En primer lugar, hay que recordar que una parte del capital constante existe en forma de medios de trabajo, tales como máquinas, edificios, etc., que, mientras tienen vida, sirven en los mismos procesos laborales, que se repiten incesantemente. La interrupción periódica del proceso laboral, de noche, por ejemplo, interrumpe sin duda la función de estos medios de trabajo, pero no su permanencia en los lugares de producción. Pertenecen a éstos no sólo mientras están] funcionando, sino también cuando no lo están. Por otra parte, el capitalista debe tener pronto determinado acopio de materia prima y materiales auxiliares para que el proceso de producción se cumpla, durante lapsos más o menos prolongados, en la escala previamente determinada y sin tener que depender de las contingencias del suministro cotidiano de esas materias en el mercado. Este acopio de materias primas, etc., se consume productivamente sólo de manera paulatina. Por eso se produce una diferencia entre su tiempo de producción y su tiempo de función. El tiempo de producción de los medios de producción en general abarca, por lo tanto: 1 ) el tiempo durante el cual funcionan como medios de producción, es decir, sirven en el proceso de producción 2) las pausas durante las cuales el proceso de producción, y por ende también la función de los medios de producción incorporados a él, está interrumpido, 3) el tiempo durante el cual estos medios de producción están listos como condiciones del proceso, es decir que ya representan capital productivo, pero todavía no han entrado en el proceso de producción.

La diferencia examinada hasta ahora es siempre diferencia entre el tiempo de permanencia del capital productivo en la esfera de la producción y su tiempo de permanencia en el proceso de producción. Pero el propio proceso de producción puede provocar interrupciones del proceso laboral y por ende del tiempo de trabajo, intervalos en los cuales se abandona el objeto de trabajo a la acción de procesos físicos, sin agregado ulterior de trabajo humano. En este caso el proceso de producción, y por tanto la función de los medios de producción, continúa aunque esté interrumpido el proceso laboral y en consecuencia la función de los medios de producción como medios de trabajo. Así ocurre, por ejemplo, con el grano que se ha sembrado, con el vino que fermenta en la bodega, con el material de trabajo de muchas manufacturas, como por ejemplo el de las curtiembres, que queda sujeto a procesos químicos. Aquí el tiempo de producción es mayor que el tiempo de trabajo. La diferencia entre ambos consiste en un excedente del tiempo de producción sobre el tiempo de trabajo.

Este excedente siempre se basa en que el capital productivo se encuentra de manera latente en la esfera de la producción, sin actuar en el proceso de producción mismo, o bien en que actúa en el proceso de producción sin encontrarse en el proceso laboral.

La parte del capital productivo latente que está disponible tan sólo como condición del proceso de producción por ejemplo el algodón, el carbón, etc., en la hilandería no actúa ni como creadora de valor ni como creadora de producto. Es capital en barbecho, aunque su estar en barbecho constituya una condición para el flujo ininterrumpido del proceso de producción. a) Los edificios, aparatos, etc., necesarios para servir como depósito del acopio productivo (del capital latente) son condiciones del proceso de producción y por eso constituyen componentes del capital productivo adelantado. Cumplen su función conservando los componentes productivos en la fase preparatoria. Si en esta fase resultan necesarios procesos laborales, ellos encarecen la materia prima, etc., pero son trabajos productivos y crean plusvalor, porque una parte de ese trabajo, como de todo otro trabajo asalariado, no se paga. b) Las interrupciones normales de todo el proceso de producción, es decir, los intervalos en los que el capital productivo no actúa, no producen ni valor ni plusvalor. De ahí el empeño en que los obreros trabajen también de noche. (Libro I, cap. VIII, 4.) c) Los intervalos en el tiempo de trabajo por los que el objeto de trabajo tiene que pasar durante el propio proceso de producción no crean ni valor ni plusvalor; pero hacen prosperar el producto, constituyen una parte de su vida, un proceso que tiene que recorrer. El valor de los aparatos, etc., se transfiere al producto en proporción al tiempo total durante el cual actúan; el trabajo mismo pone el producto en esta fase, y el uso de estos aparatos es condición de la producción al igual que la pérdida de una parte del algodón en forma de polvo, parte que no entra en el producto pero que sin embargo le transfiere su valor. La otra parte del capital latente, como los edificios, máquinas, etc., es decir, los medios de  trabajo cuya función sólo se ve interrumpida por las pausas regulares del proceso de producción las interrupciones irregulares debidas a que se limita la producción, crisis, etc., son pérdidas puras agrega valor sin entrar en la creación del producto; el valor global que le agrega al producto está determinado por su duración media; por ser valor de uso pierde valor tanto en el tiempo en el que funciona como en el que no lo hace.

Finalmente, el valor de la parte constante de capital, que continúa en el proceso de producción, aunque el proceso laboral esté interrumpido, reaparece en el resultado del proceso de producción. Aquí el trabajo mismo pone a los medios de producción en condiciones bajo las cuales ellos recorren por sí mismos ciertos procesos naturales cuyo resultado es determinado efecto útil o una forma modificada del valor de uso de esos medios. El trabajo transfiere siempre el valor de los medios de producción al producto, en la medida en que los consuma realmente de manera adecuada como medios de producción. A este respecto, nada cambia por el hecho de que el trabajo, para producir este efecto, tenga que actuar de manera continua sobre el objeto de trabajo mediante los medios de trabajo, o de que tan sólo necesite dar el impulso inicial poniendo a los medios de producción en condiciones que les permitan provocar por sí mismos el resultado apetecido, por virtud de ciertos procesos naturales y sin la acción ulterior del trabajo.

Cualquiera que sea la razón que explique el que el proceso de producción sea más largo que el proceso de trabajo -bien porque haya medios de producción que sólo representan un capital productivo y se hallen, por tanto, en una fase previa del verdadero proceso de producción, bien porque su función se interrumpa dentro de este proceso, por sus pausas, o bien, finalmente, porque el mismo proceso de producción imponga ciertas interrupciones del proceso de trabajo-, los medios de producción no absorben trabajo, en ninguno de estos casos. Y, no absorbiendo trabajo, no absorben tampoco, como es natural, trabajo sobrante. No se produce, por tanto, ninguna valorización del capital productivo, mientras éste permanece en la parte de su tiempo de producción que rebasa el tiempo de trabajo, por muy inseparable que pueda ser de estas pausas el proceso de valorización, en su plena efectividad. Es evidente que cuanto más coincidan el tiempo de producción y el tiempo de trabajo, mayores serán la productividad y la valorización de un determinado capital productivo dentro de un plazo dado. De aquí la tendencia de la producción capitalista a acortar lo más posible el exceso del tiempo de producción sobre el tiempo de trabajo. Sin embargo, aunque el tiempo de producción del capital puede diferir de su tiempo de trabajo, éste se halla siempre contenido en aquél y el propio exceso es condición del mismo proceso de producción. El tiempo de producción es siempre, por tanto, el tiempo durante el cual el capital produce valores de uso y se valoriza a sí mismo, funcionando, por consiguiente, como capital productivo, aunque durante una parte de ese tiempo permanezca latente o produzca sin valorizarse.

Dentro de la esfera de circulación, el capital reviste las formas de capital -mercancías y capital-dinero. Sus dos procesos de circulación consisten en transformarse de la forma mercancías en la forma dinero y de la forma dinero en la forma mercancías. El hecho de que la transformación de la mercancía en dinero represente aquí, al mismo tiempo, la realización de la plusvalía incorporada a la mercancía, y la transformación del dinero en mercancía suponga, a la par, la transformación o la reversión del valor-capital para recobrar la forma de sus elementos de producción, no altera en lo más mínimo la realidad de que estos procesos, como procesos circulatorios, son procesos de simples metamorfosis de mercancías.

El tiempo de circulación y el tiempo de producción se excluyen mutuamente. Mientras circula, el capital no funciona como capital productivo, ni produce, por tanto, mercancías ni plusvalía
http://pendientedemigracion.ucm.es/info/bas/es/marx-eng/capital2/MRXC2405.htm
La ley general es que todos los costos de circulación que surgen sólo de la trasmutación formal de la mercancía no agregan ningún valor a esta última”.
Karl Marx y Friedrich Engels, Íbid:
Pero las metamorfosis M - D y D - M son transacciones que se cumplen entre comprador y vendedor, éstos necesitan tiempo para ponerse de acuerdo, tanto más por cuanto aquí se desarrolla una lucha en la que cada parte trata de sacar ventaja sobre la otra, y los hombres de negocios se enfrentan tal como "when Greek meets Greek then comes the tug of war" ["cuando el griego encuentra al griego, se entabla una recia lucha"]. El cambio de estado cuesta tiempo y fuerza de trabajo, pero no para crear valor, sino para provocar la conversión del valor de una forma a la otra, y esto no cambia en nada por el intento recíproco de apropiarse, en esta ocasión, de una cantidad extra de valor. Este trabajo, acrecentado por las malas intenciones de ambas partes, no crea valor, así como el trabajo que se lleva a cabo en un proceso judicial no aumenta la magnitud de valor del objeto litigioso. Ocurre con este trabajo que es una fase necesaria del proceso capitalista de producción en su totalidad y que implica también la circulación o es implicado por ésta algo similar a lo que ocurre con el trabajo de combustión de una sustancia que se emplea para generar calor. Este trabajo de combustión no genera calor, aunque es una fase necesaria del proceso de combustión. Para consumir, por ejemplo, carbón como combustible, tengo que combinarlo con oxígeno y para eso hacerlo pasar del estado sólido al gaseoso (pues en el anhídrido carbónico, en el resultado de la combustión, el carbón se halla en estado gaseoso), es decir, provocar un cambio físico de estado o de forma de existencia. La separación de las moléculas de carbono, que están unidas en un todo sólido, y la disociación de la propia molécula de carbono en sus átomos individuales deben preceder la nueva combinación, y esto cuesta cierto gasto de energía que, como vemos, no se transforma en calor, sino que se descuenta de éste. Por eso, si los poseedores de mercancías no son capitalistas sino productores directos autónomos, entonces el tiempo empleado en comprar y vender se deduce de su tiempo de trabajo, y de ahí que siempre trataran (tanto en la Antigüedad como en la Edad Media) de relegar este tipo de operaciones a los días de fiesta.

Por supuesto, las dimensiones que adoptan las transacciones mercantiles en manos de los capitalistas no pueden transformar este trabajo, que no crea valor sino que sólo sirve de mediador para el cambio de forma del mismo, en trabajo creador de valor. Y el milagro de esta transustanciación tampoco puede producirse mediante una trasposición, es decir, por el hecho de que los capitalistas industriales, en lugar de ejecutar ellos mismos este "trabajo de combustión" lo conviertan en ocupación exclusiva de terceras personas a quienes ellos les pagan. Desde luego, estas terceras personas no pondrán su fuerza de trabajo a disposición de ellos por amor a sus beaux yeux [por su linda cara]. Al que cobra las rentas de un terrateniente o al empleado de un banco también le resulta indiferente que su trabajo no aumente ni en un ápice la magnitud de valor de la renta o de las monedas de oro trasladadas en bolsas a otro banco.

Para el capitalista que hace trabajar a otros a su servicio la compra y la venta se convierten en una función principal. Como se apropia del producto de muchos en una escala social mayor, también tiene que venderlo en esa escala y luego reconvertirlo de dinero a elementos de producción. Pero, hoy como ayer, el tiempo que insumen la compra y la venta no crea ningún valor. La función del capital comercial suscita una ilusión. Pero, sin entrar aquí más en detalles sobre este asunto, lo siguiente resulta claro desde un principio: cuando, por la división del trabajo, una función que de por sí es improductiva pero constituye un elemento necesario de la reproducción, se transforma de ocupación accesoria de muchos en ocupación exclusiva de pocos, en tarea particular de éstos, no se transforma la índole de la función misma. Un comerciante (considerado aquí como mero agente de la trasmutación formal de las mercancías, como mero comprador y vendedor) puede abreviar, con sus operaciones, el tiempo de compra y de renta para muchos productores. Entonces hay que considerarlo como una máquina que disminuye el gasto inútil de energía o ayuda a liberar tiempo, de producción.

Supondremos, para simplificar el asunto (puesto que sólo más adelante analizaremos al comerciante como capitalista y al capital comercial), que este agente que compra y vendé es una persona que vende su trabajo. Gasta su fuerza de trabajo y su tiempo de trabajo en estas operaciones M - D y D- M. Y por ende vive de eso, así como otros viven, por ejemplo, de hilar o de trabajar en una botica. Cumple una función necesaria, porque el propio proceso de reproducción incluye funciones improductivas. Trabaja al gual que cualquier otro, pero el contenido de su trabajo no crea ni valor ni producto. El mismo forma parte de los faux frais [gastos varios] de la producción. Su utilidad no consiste en transformar una función improductiva en productiva o trabajo improductivo en productivo. Sería un milagro si se pudiera efectuar tal transformación mediante semejante transferencia de la función. Su utilidad consiste más bien en que se fija en esta función improductiva una parte menor de la fuerza de trabajo y del tiempo de trabajo de la sociedad. Más aún. Supondremos que es un mero asalariado, si se quiere, mejor pagado. Sea cual fuere su paga, como asalariado, trabaja gratis una parte de su tiempo. Acaso recibe diariamente el producto de valor de ocho horas de trabajo y trabaja durante diez. Las dos horas de plustrabajo que cumple no producen valor, así como tampoco lo producen sus ocho horas de trabajo necesario, aunque por medio de estas últimas se transfiera a su persona una parte del producto social. En primer lugar, considerado desde el punto de vista de la sociedad, siempre se usa y consume durante diez horas una fuerza de trabajo en esta mera función de circulación. No se la puede usar para ninguna otra cosa, no se la puede usar para trabajo productivo. En segundo lugar, la sociedad no paga, sin embargo, estas dos horas de plustrabajo, aunque el individuo que las cumple las gasta. La sociedad no se apropia, en virtud de esto, ni de producto ni de valor excedente. Pero los costos de circulación que él representa disminuyen en un quinto, de diez horas a ocho. La sociedad no paga ningún equivalente por un quinto de este tiempo activo de circulación del cual él es agente. Pero si es el capitalista quien se sirve de este agente, al no pagar las dos horas, disminuyen los costos de circulación de su capital, que representan una reducción de sus ingresos. Para el capitalista es una ganancia positiva, porque se aleja el límite negativo de la valorización de su capital. Mientras los pequeños productores autónomos de mercancías gastan una parte de su propio tiempo en comprar y vender, éste sólo se presenta o bien como tiempo gastado en los intervalos de su función productiva, o bien como tiempo deducido de su tiempo de producción.

En todo caso, el tiempo empleado para esta función es un costo de circulación que no agrega nada a los valores convertidos. Es el costo necesario para transferirlos de la forma mercantil a la forma dineraria. Cuando el productor capitalista de mercancías aparece como agente de circulación, se distingue del productor directo de mercancías sólo porque vende y compra en una escala mayor que éste, y por eso actúa como agente de circulación con un alcance mayor. Pero cuando el volumen de su negocio lo obliga a comprar (contratar) a sus propios agentes de circulación como asalariados, o le permite hacerlo, el fenómeno no varía en cuanto a su contenido. Hay que gastar, en cierto grado, fuerza de trabajo y tiempo de trabajo en el proceso de circulación (en la medida en que es mera trasmutación formal). Pero esto aparece ahora como desembolso adicional de capital, hay que desembolsar una parte del capital variable en la compra de estas fuerzas de trabajo que sólo actúan en la circulación. Este adelanto de capital no crea ni producto ni valor. Reduce pro tanto [en proporción] el volumen en que el capital adelantado funciona productivamente. Es lo mismo que si una parte del producto se transformara en una máquina que compra y vende la parte restante del producto. Esta máquina ocasiona una reducción del producto. No coopera en el proceso de producción, aunque puede reducir la fuerza de trabajo gastada en la circulación. Constituye, meramente, una parte de los costos de circulación.

2. Contabilidad
Además del tiempo de trabajo gastado en compras y ventas reales, se gasta tiempo de trabajo en la contabilidad, en la que entra, por añadidura, trabajo objetivado: plumas, tinta, papel, escritorios, gastos de oficina. Como vemos, en esta función se gasta, por un lado fuerza de trabajo, por otro medios de trabajo. Con esto ocurre exactamente lo mismo que con el tiempo de compra y de venta.
Como unidad dentro de sus ciclos, como valor en proceso, ya sea dentro de la esfera de la producción, ya dentro de las dos fases de la esfera de la circulación, el capital existe sólo idealmente en la figura del dinero de cuenta, en primer lugar en la cabeza del productor de mercancías, o en su caso, del productor capitalista de mercancías. Este movimiento se fija y se controla por medio de la contabilidad, que incluye también la determinación de precios o el cálculo de los precios de las mercancías (cálculo de precio). El movimiento de la producción y particularmente el de la valorización donde las mercancías sólo figuran como portadoras de valor, como nombres de cosas, cuya existencia ideal de valor está fijada en dinero de cuenta recibe así una imagen simbólica en la representación. Mientras el productor individual de mercancías lleva las cuentas sólo en su cabeza (como, por ejemplo, el campesino; sólo la agricultura capitalista produce al arrendatario que lleva su contabilidad) o solamente de manera accesoria, fuera de su tiempo de producción, anota en un libro sus gastos, entradas, plazos de pago, etc., mientras las cosas son así, es evidente que esta función suya y los medios de trabajo que acaso gasta al cumplirla, como papel, etc., representan un gasto adicional de tiempo de trabajo y medios de trabajo, gasto que es necesario, pero que constituye una reducción tanto del tiempo que el productor puede gastar productivamente como de los medios de trabajo que operan en el proceso real de producción, que entran en la formación de producto y de valor. La naturaleza de la función misma no se modifica por el volumen que adquiere ésta al concentrársela en manos del productor capitalista de mercancías y, en lugar de aparecer como función de muchos productores pequeños de mercancías, presentarse como función de un capitalista, como función dentro de un proceso de producción en gran escala; ni tampoco se modifica por su separación de las funciones productivas, de las cuales constituía una obra accesoria, ni por su automatización como función de agentes especiales, a quienes se confía de manera exclusiva dicha función.

La división del trabajo, la automatización de una función, no la hacen creadora de valor y de productos si no lo era de por sí, es decir, ya antes de volverse autónoma.
http://pendientedemigracion.ucm.es/info/bas/es/marx-eng/capital2/MRXC2406.htm
El trabajo contable en el modo de producción capitalista ¿es socialmente necesario para producir el valor de la mercancía? Si la respuesta es afirmativa, dicho trabajador, con la venta de su fuerza de trabajo, no solo ha contribuido a la formación del valor de dicha mercancía, sino que también ha contribuido en la formación de la plusvalía. Si la respuesta es negativa, el oficinista se está apropiando de parte de la plusvalía apropiada por el capitalista a los trabajadores asalariados, y si el oficinista no ofrece otro tipo de servicios, al capitalista, en breve recibirá la carta de despido. El capataz esclavista que con el látigo fustiga a los esclavos, es un trabajo socialmente necesario en el régimen de producción esclavista, y en general era desempeñado por esclavos. Con la desaparición del modo de producción esclavista se esfuma la necesidad del látigo y ese puesto de trabajo se hace superfluo, pierde su “productividad”, puesto que se trata de un trabajo que no produce nuevos valores de uso y desaparece con la clase social para el que resulta necesario. Por otro lado, no hace tanto tiempo que han desaparecido los castigos corporales de la “justicia” laboral, y posiblemente todavía se aplique allí donde se permite el trabajo infantil. De igual modo, cuando el desarrollo de las fuerzas productivas del trabajo alcance el grado para satisfacer todas las necesidades sociales, se esfuma la necesidad de los trabajos de contabilidad, esos puestos de trabajo se hacen superfluos, pierden su “productividad”, puesto que no producen nuevos valores de uso y desaparecerán.
Karl Marx y Friedrich Engels, Íbid:
II. Costos de conservación
Los costos de circulación que tienen su origen en el mero cambio formal del valor, en la circulación considerada idealmente, no entran en el valor de las mercancías. Las partes de capital gastadas en ellos constituyen meras deducciones del capital gastado productivamente, en la medida en que se considera al capitalista. Los costos de circulación que ahora examinaremos son de otra naturaleza. Pueden surgir de procesos de producción que sólo se continúan en la circulación y cuyo carácter productivo resulta, pues, sólo ocultado por la forma de la circulación. Por otra parte, considerados socialmente, pueden ser meros costos, consumo improductivo de trabajo ora vivo, ora objetivado, y sin embargo precisamente por eso, actuar como creadores de valor para el capitalista individual, constituir una adición al precio de venta de su mercancía. Esto se infiere ya del hecho de que estos costos difieren en las distintas esferas de la producción y ocasionalmente también en el caso de distintos capitales individuales dentro de la misma esfera de la producción. Por agregarse al precio de la mercancía, se distribuyen en la medida que corresponde a los capitalistas individuales. Pero todo trabajo que agrega valor puede también agregar plusvalor, y sobre la base capitalista agregará siempre plusvalor, puesto que el valor que ese trabajo crea depende de su propia magnitud, y el plusvalor que crea, depende de la medida en que el capitalista paga ese trabajo. En consecuencia, costos que encarecen la mercancía sin agregarle valor de uso y que para la sociedad forman parte, por ende, de los faux frais de la producción, pueden constituir para el capitalista individual fuente de enriquecimiento. De otra parte, no por ello desaparece su carácter improductivo, en la medida en que el suplemento que añaden al precio de la mercancía sólo distribuye uniformemente esos costos de circulación. Por ejemplo, las compañías de seguros reparten las pérdidas de los capitalistas individuales entre la clase de los capitalistas. Sin embargo, esto no impide que las pérdidas compensadas de esta manera sigan siendo pérdidas, si se considera el capital social global…

III. Costos de trasporte
Es innecesario entrar aquí en todos los detalles de los costos de circulación, como por ejemplo embalaje, clasificación, etc. La ley general es que todos los costos de circulación que surgen sólo de la trasmutación formal de la mercancía no agregan ningún valor a esta última. Son, meramente, gastos para la realización del valor, o para su transferencia de una forma a la otra. El capital desembolsado para cubrir estos costos (incluido el trabajo a disposición de dicho capital) forma parte de los faux frais de la producción capitalista. La reposición de los mismos debe ocurrir a expensas del plusproducto y constituye, considerando toda la clase capitalista, una deducción del plusvalor o del plusproducto, exactamente de la misma manera en que para un obrero, el tiempo que necesita para adquirir sus medios de subsistencia, es tiempo perdido. Pero los costos de trasporte desempeñan un papel demasiado importante para no considerarlos aquí, aunque sea brevemente.

Dentro del ciclo del capital y de la metamorfosis mercantil que constituye una parte del mismo se lleva a cabo el metabolismo del trabajo social. Este metabolismo puede provocar el cambio de ubicación de los productos, su movimiento real de un lugar a otro. Pero la circulación de mercancías puede ocurrir sin su movimiento físico y el trasporte de productos sin circulación de mercancías, e incluso sin intercambio directo de productos. Una casa que A vende a B circula como mercancía, pero no se pasea de un lado a otro. Valores mercantiles muebles, como el algodón o el arrabio, permanecen en el mismo depósito en el mismo lapso en que, comprados y revendidos por los especuladores, recorren docenas de procesos de circulación. Lo que aquí se mueve realmente es el título de propiedad de la cosa, no la cosa misma. Por otra parte, a modo de ejemplo, en el estado de los incas la industria del trasporte desempeñaba un papel importante, aunque el producto social no circulaba como mercancía ni tampoco se distribuía mediante el comercio de trueque.

Por eso, si bien la industria del trasporte, sobre la base de la producción capitalista, se manifiesta como causa de costos de circulación, esta forma particular de manifestarse no modifica para nada los términos de la cuestión.

Las masas de productos no aumentan porque se las trasporte. Incluso la modificación de sus propiedades naturales provocada acaso por el trasporte no es, con ciertas excepciones, un efecto útil intencional, sino un mal inevitable. Pero el valor de uso de las cosas sólo se efectiviza en su consumo, y su consumo puede hacer necesario su cambio de lugar y por ende el proceso adicional de producción que cumple la industria del trasporte. El capital productivo invertido en ésta agrega, pues, valor a los productos trasportados, en parte por transferencia de valor de los medios de trasporte, en parte por adición de valor mediante el trabajo de trasporte. Esta última adición de valor se divide, como ocurre en toda producción capitalista, en reposición de salario y plusvalor.
Dentro de cada proceso de producción desempeñan un papel importante el cambio de ubicación del objeto de trabajo y los medios y fuerzas de trabajo necesarios para ello por ejemplo, algodón que se desplaza de la sala de cardar a la sala de hilar, carbón que se sube del pozo de mina a la bocamina. El pasaje del producto terminado, como mercancía acabada, de un lugar autónomo de producción a otro, alejado del primero en el espacio, muestra el mismo fenómeno, sólo que en mayor escala. Al trasporte de los productos de un centro de producción a otro le sigue aún el de los productos terminados cuando pasan de la esfera de la producción a la del consumo. El producto sólo está pronto para el consumo cuando se ha terminado este movimiento.

Como se mostró antes, es ley general de la producción de mercancías que la productividad del trabajo y su creación de valor estén en razón inversa. Y esto vale para la industria del trasporte, como para cualquier otra. Cuanto menor sea la cantidad de trabajo, inanimado y vivo, que requiera el trasporte de la mercancía a una distancia dada, mayor será la fuerza productiva del trabajo, y viceversa.

Si las demás circunstancias no varían, la magnitud absoluta de valor que el trasporte agrega a las mercancías está en razón inversa a la fuerza productiva de la industria del trasporte y en razón directa a las distancias que hay que recorrer.

La parte relativa de valor que los costos de trasporte, bajo circunstancias en lo demás iguales, agregan al precio de la mercancía, está en razón directa al volumen y al peso de ésta. Sin embargo, las circunstancias modificadoras son numerosas. El trasporte requiere, por ejemplo, mayores o menores medidas de precaución, y por ende mayor o menor gasto de trabajo y de medios de trabajo, según la fragilidad y caducidad relativas del artículo, o la facilidad relativa con que explote. Aquí los magnates ferroviarios desarrollan, en la creación fantástica de especies, un ingenio mayor que el de botánicos y zoólogos. La clasificación de los artículos en los ferrocarriles ingleses, por ejemplo, ocupa volúmenes enteros y se basa, por su principio general, en la tendencia a transformar las abigarradas y numerosísimas propiedades naturales de los artículos; en otras tantas deficiencias para trasportarlos y otros tantos e ineludibles pretextos de estafa. "El vidrio, que antes valía £ 11 por crate (una caja de determinada capacidad) vale ahora sólo £ 2, debido a los progresos industriales y a la derogación del impuesto al vidrio, pero los costos del trasporte son tan elevados como antes y más elevados en el trasporte por canal. Antes, el vidrio y los cristales para vitrales se trasportaban a 10 chelines la tonelada dentro de un radio de 50 millas de Birmingham. Ahora el precio del trasporte se ha triplicado, con el pretexto del riesgo por la fragilidad del artículo [...]. Pero quien no paga lo que realmente rompe es la dirección de los ferrocarriles” El que la parte relativa de valor que los costos de trasporte agregan a un artículo, además, esté en razón inversa a su valor se convierte, para los magnates ferroviarios, en motivo especial para gravar un artículo en razón directa a su valor. Las quejas de los industriales y comerciantes en torno a este punto se repiten en cada página de las declaraciones testimoniales que figuran en el informe citado.

El modo capitalista de producción disminuye los costos de trasporte para la mercancía individual mediante el desarrollo de los medios de comunicación y trasporte, así como mediante la concentración la magnitud de la escala del trasporte. Aumenta la parte del trabajo social, vivo y objetivado, que se gasta en el trasporte de mercancías; primero, mediante la transformación en mercancías de la parte abrumadoramente mayor de los productos, y luego, mediante la sustitución de los mercados locales por mercados más alejados.

La acción de circular, es decir, el movimiento real de las mercancías en el espacio, se resuelve en el trasporte de la mercancía. La industria del trasporte constituye, por un lado, un ramo autónomo de la producción, y en consecuencia una esfera especial de inversión del capital productivo. Por otra parte se distingue porque, como continuación de un proceso de producción, aparece dentro del proceso de circulación y para éste.
http://pendientedemigracion.ucm.es/info/bas/es/marx-eng/capital2/MRXC2406.htm

¿Le resultan productivos al capitalista los empleados domésticos? Sin ningún género de dudas, por eso los contrata. Sin embargo, a primera vista, el trabajo de estos empleados no aumenta en nada el capital de su empleador, al contrario, contribuyen a disminuirlo en la misma medida del valor en que estos trabajadores venden su fuerza de trabajo. Aunque, estos trabajadores domésticos, hacen en ocho horas el trabajo que al capitalista le llevaría más de las ocho horas realizar, y el capitalista puede dedicar este tiempo a otros menesteres, por ejemplo, apropiarse de la plusvalía producida por otros trabajadores asalariados. Con lo que los trabajadores domésticos mediante la venta de su fuerza de trabajo contribuyen de forma indirecta a la apropiación por parte del capitalista de plusvalía con la que acrecentar su capital. Por otro lado, el valor de producción no solo consta del precio de coste sino que incluye la ganancia media, es esa parte del valor de producción que el empleador doméstico no retribuye al empleado, y puede considerarse como plusvalía apropiada, ya que si dicho capitalista contratara una empresa de limpieza debería abonar esa diferencia, con lo que los empleados domésticos contribuyen directamente con su trabajo en el mantenimiento del capital de su empleador, o en el aumento de este capital si trabajan para una empresa del sector de la limpieza. No obstante, las relaciones de producción entre los trabajadores domésticos y sus empleadores no son capitalistas, y aunque dichos trabajadores pueden considerarse asalariados no producen plusvalía, puesto que la plusvalía es la diferencia entre el valor de venta de una mercancía y su precio de coste y, los empleadores, no utilizan la fuerza de trabajo contratada en producir una mercancía, que posteriormente venden en el mercado. Sin embargo, los trabajadores contratados en una empresa que ofrece servicios de limpieza sí producen plusvalía, puesto que el empleador si obtiene una ganancia por la contratación de dicha fuerza de trabajo, de igual modo existen trabajadores asalariados que no solo no producen plusvalía, sino que se apropian de ella, los gerentes y trabajadores en puestos de alta dirección.

En economía política el valor de cambio de una mercancía está determinado por el valor de la fuerza de trabajo socialmente necesaria para producir la mercancía:
Producción de mercancías en el capitalismo. Teoría sobre el valor y el precio de las mercancías Sq1jis

Toda mercancía es un valor de uso social, es decir, un valor de uso se puede intercambiar por otro valor de uso. Todo valor de uso para serlo ha de ser producto de la acción de la fuerza de trabajo humana sobre recursos naturales. En condiciones de libre mercado el precio de venta de las mercancías acaba por coincidir con su valor de producción, valor que es la suma del precio del coste de producción más la ganancia media.[/quote]
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Producción de mercancías en el capitalismo. Teoría sobre el valor y el precio de las mercancías Empty Fuerza de trabajo y utilidad marginal

Mensaje por Jordi de Terrassa el Sáb Mayo 07, 2016 6:48 pm

Fuerza de trabajo y utilidad marginal
El utilitarismo marginal ha definido una pretendida función de producción:
Q = f(K,L)

Donde Q es el valor de la mercancía producida, K es el valor del capital constante más el capital circulante y L es el valor de la fuerza de trabajo o capital variable.
Joan Robinson en La función de producción y la teoría del capital escribió:En la enseñanza de la economía política neoclásica predomina el concepto de función de producción. (...) Ese predominio ha tenido un efecto negativo sobre el desarrollo de la materia…

… la función de producción constituyó un potente instrumento de formación pedagógica. El alumno de teoría económica aprende a escribir Q = f (L, C), donde L es una cantidad de trabajo, C una cantidad de capital y Q una cantidad de producto de mercancías. Se le enseña a suponer que todos los obreros son homogéneos y a medir L en horas de trabajo por hombre; algo se dice respecto del problema relativo de los números índices, que surge al escoger una unidad de producto. Pero luego se lo arrastra hasta el siguiente problema, en la esperanza de que olvide preguntar en que se mide C. Antes de que se le haya ocurrido hacerlo, ya se ha convertido en profesor. Así, tales hábitos de pensamiento se transmiten de una generación a otra.
http://www.zonaeconomica.com/pierosraffa/pierosraffas

La hipótesis del utilitarismo marginal establece que la tasa de interés del capital es igual a la productividad marginal física del capital, y los rendimientos de éste son decrecientes. De la misma manera, el salario es igual a la productividad física del trabajo, y los rendimientos también son decrecientes. Por lo tanto, a mayor cantidad de capital, menor producto marginal del capital adicional, y menor tasa de interés. En consecuencia, a medida que aumenta la acumulación aumenta la relación K/Q, y baja el nivel de consumo sustentable per cápita. En base a lo anterior, entonces, se explica la distribución del ingreso entre trabajadores y capital. La tasa de interés del capital depende de la escasez del capital y de su productividad marginal; el salario del trabajo depende de la escasez del trabajo y su productividad marginal.

Esta tesis, del utilitarismo marginal, se trata de un plagio tergiversado de la ley de la tendencia decreciente de la tasa de ganancia capitalista, establecida por la ciencia de la economía política.

Para el subjetivismo marginalista el problema económico fundamental pasa por la asignación óptima de recursos escasos entre fines alternativos, sin embargo, la cuestión fundamental en la producción capitalista es la producción de excedente para, a través de la reinversión, la acumulación de capital. Para el utilitarismo marginal el problema fundamental de la economía trata de cómo los individuos optimizan entre el consumo presente y futuro. En la economía política, el problema fundamental de la economía pasa por las decisiones de las empresas de qué hacer con el excedente. La teoría subjetivista del utilitarismo marginal tiene por centro al “actor”; en la economía política, el centro son las clases sociales. En Marx, en particular, la conciencia y el comportamiento del “sujeto actuante” está determinado por las objetivas relaciones sociales de producción en las que está inmerso.

El subjetivismo del utilitarismo marginal “olvida” que los factores de capital no son otra cosa que factores de producción primarios, es decir, recursos naturales más la fuerza de trabajo socialmente necesaria para producir dichos factores de capital, o lo que es lo mismo, son fuerza de trabajo que ha transformado los recursos naturales, sin valor económico, salvo por imposición monopolista mediante el monopolio de la violencia por parte del estado, en valores de uso utilizados como medios de trabajo.
Jesús Huerta de Soto en Estudios de Economía Política II, pág. 51 escribió:Es ciertamente una fortuna que el factor trabajo esté sometido a las leyes objetivas e impersonales del mercado; una distribución de la renta salarial basada en criterios diferentes de los señalados sólo podría realizarse utilizando los criterios subjetivos, y por ende arbitrarios, de un dictador económico (haya sido o no democráticamente elegido)
http://www.jesushuertadesoto.com/libros_espanol/estudios/estudios.pdf
En contra de lo establecido por la ciencia de la economía política, los teóricos de la utilidad marginal pretendieron descubrir que el valor de cambio está determinado por las preferencias subjetiva sobre la utilidad marginal de los cambistas en la circulación de las mercancías. Pero para explicar el valor de cambio de la fuerza de trabajo tuvieron que abandonar su doctrina subjetiva sobre el valor de la mercancía y adoptar la teoría del valor objetivo. La preferencia subjetiva sobre la utilidad, responsable del establecimiento de los precios de mercado para el resto de mercancías, se tornan en leyes objetivas que establecen el valor de cambio de la fuerza de trabajo. Para el profesor, Jesús Huerta de Soto, resulta una desgracia si los trabajadores asalariados se organizan, y tratan de hacer prevalecer su criterio subjetivo acerca de la utilidad, del valor, de su fuerza de trabajo, aunque esta desgracia sea a costa de reconocer la existencia de una mercancía cuyo valor de cambio no solo es objetivo, sino que subjetivamente es deseable que así sea. Lo que en verdad resulta una fortuna para el capitalista es la arbitrariedad de los criterios subjetivos del dictador político, haya sido o no democráticamente elegido, que impone a los trabajadores asalariados la expropiación de todo medio de producción propio, por lo que para los trabajadores no tiene valor de uso su propia fuerza de trabajo estando en la obligación de vender su usufructo para poder vivir, sometiéndola a las leyes objetivas del mercado y a las subjetivas dictadas por el monopolio de la violencia; el estado.
Ludwig von Mises en La Acción Humana, página 421 escribió:El trabajo se valora en el mercado exactamente igual que las mercancías, no porque los empresarios y los capitalistas sean duros y sin entrañas, sino porque deben someterse a la supremacía de las masas consumidoras, compuestas hoy fundamentalmente por trabajadores y asalariados.
http://es.scribd.com/doc/63828744/Mises-Ludwing-Von-La-Accion-Humana-Tratado-de-Economia
Para Mises aquí ya no se trata de la valoración subjetiva sobre la utilidad marginal de la fuerza de trabajo que el capitalista espera obtener, como consumidor de la mercancía fuerza de trabajo, lo que lleva implícito el reconocimiento de la plusvalía, ya que los capitalistas compran la mercancía fuerza de trabajo con ánimo de lucro, es decir, buscando el máximo beneficio de ella. Mises “descubre” e informa que son las leyes objetivas del mercado, puestas en marcha por la abyecta tiranía de los trabajadores asalariados y consumidores, la que obliga a los desprendidos capitalistas, caracterizados no por buscar el máximo beneficio sino por su buen corazón y sensibilidad social, a luchar denodada y constantemente por rebajar el sueldo a los trabajadores por ellos asalariados, para aumentar la plusvalía, rebajar los precios de mercado y así poder acumular más capital. Conociendo la gran preferencia temporal por consumir en el presente con que la naturaleza ha dotado a los trabajadores asalariados, se comprende el suplicio que han de padecer los capitalistas para extraer la plusvalía y poder aumentar su capital. De la misma forma, los capitalistas, deben estar agradecidos a aquellos que les expropien de los medios de producción y les liberen de la atroz tiranía que padecen por parte de trabajadores asalariados y consumidores, debido a la convulsiva preferencia temporal por el consumo presente de los trabajadores asalariados.
Paul Samuelson y Willlam D. Nordhaus en Economía, capítulo 12 escribió:Imaginemos el caso de un agricultor maximizador de beneficios. En su zona, puede contratar a todos los trabajadores que desee a $20.000 cada uno. Su asesor contable le entrega una hoja de cálculo con los datos de la tabla 12-3. ¿Qué hará?

Puede ensayar diferentes posibilidades: Si contrata un trabajador, el ingreso adicional (lPM) es de $60.000, mientras que el coste marginal del trabajador es de $20.000, y por lo tanto, el beneficio adicional es de $40.000. El IPM del segundo trabajador es de $30.000 y el beneficio adicional de $10.000. El tercero genera ingresos de sólo $15000 en comparación con un coste de $20 000, por lo que no es rentable contratarlo.
http://es.scribd.com/doc/35368070/ECONOMIA-SAMUELSON-NORDHAUS
Paul Samuelson y Willlam D. Nordhaus, prestigiosos economistas del utilitarismo marginal keynesiano, no niegan la plusvalía, incluso tratan de explicar la mejor forma de maximizar su obtención, aunque a pesar de su buena voluntad, y debido al subjetivismo del que parten, cometen errores. En su propio ejemplo:
($60.000 + $30.000) - (2∙$20.000) =$ 50.000

Por otro lado:
($60.000 + $30.000 + $15.000) - (3∙$20.000) = $45.000

Y no puede caber duda alguna, para nadie, que la fuente de esta ganancia es el factor trabajo, así y como $ 50.000 es más plusvalía que $ 45.000 aunque, a la plusvalía, se le llame producto marginal del factor trabajo. La única diferencia entre la noción ideológica de producto marginal del factor trabajo y el concepto científico de plusvalía, radica en considerar al producto marginal del factor trabajo como un producto individual, es decir, que se puede identificar el valor de cambio, en una mercancía, producido individualmente por cada trabajador de forma ordinal, es decir, en función de la utilidad decreciente por cada unidad adicional del factor trabajo;
Paul Samuelson y Willlam D. Nordhaus, Ibíd. escribió:Sin embargo, aquí surge una diferencia entre la producción total y el costo salarial, ya que los primeros trabajadores generaban PM superiores al del último. ¿Qué ocurre con el exceso de PM producido por los primeros trabajadores? Eso se lo queda el terrateniente; es su ganancia residual, que más adelante denominaremos renta.
Cuando en realidad la plusvalía no es generada por los trabajadores individualmente, baste pensar en una cadena de montaje, ¿cuánta plusvalía produce individualmente un trabajador? El valor de cambio de una mercancía se establece socialmente, y su precio se establece entre los costes de producción de la oferta y el poder adquisitivo de la demanda, operada la diferencia por las objetivas leyes de la oferta y la demanda, esto ocurre independientemente de las habilidades individuales de cada trabajador asalariado, y al margen de la composición orgánica de cada capital, considerado éste individualmente.

Teoría sobre la fuerza de trabajo como una forma de energía
Karl Marx en El Capital, tomo I, capítulo I:
Llamamos, sucintamente, trabajo útil al trabajo cuya utilidad se representa así en el valor de uso de su producto, o en que su producto sea un valor de uso. Desde este punto de vista, el trabajo siempre se considera con relación a su efecto útil…

…Todo trabajo es, por un lado, gasto de fuerza humana de trabajo en un sentido fisiológico, y es en esta condición de trabajo humano igual, o de trabajo abstractamente humano, como constituye el valor de la mercancía. Todo trabajo, por otra parte, es gasto de fuerza humana de trabajo en una forma particular y orientada a un fin, y en esta condición de trabajo útil concreto produce valores de uso.
http://pendientedemigracion.ucm.es/info/bas/es/marx-eng/capital1/1.htm
La fuerza de trabajo transfiere energía a los objetos de producción modificando la masa, la cantidad de movimiento, la energía potencial o la forma de los objetos de producción. Esta modificación, junto con la planificación y coordinación de los procesos de producción es el trabajo, es decir, trabajo es la cantidad de energía fisiológica humana empleada en la transformación de recursos naturales, y/o ya producidos por la fuerza de trabajo, en un valor de uso. La fuerza de trabajo es una fuerza producto de cinco tipos de trabajo mecánico; levantar pesos, caminar, asir, golpear y la comunicación verbal, o escrita, trabajo realizado por los músculos y el cerebro de seres humanos. El trabajo también es producto del conocimiento y habilidad por parte de los trabajadores en el uso de los medios de trabajo. La fuerza de trabajo son unas determinadas aptitudes mentales y capacidades físicas, es la fuerza que transforma la energía fisiológica humana en bienes y servicios que satisfacen necesidades humanas, o que son convenientes y agradables para la vida, en definitiva, la fuerza de trabajo es energía humana cuyo consumo, como el de cualquier otra forma de transmisión  energética, se puede medir en calorías (cal) o en julios (J) si se utiliza el sistema internacional de medidas, y la fuerza producida por esta fuente de energía, como todas las fuerzas, se mide en néwtones (N). Si por tradición se quiere mantener el tiempo en el cálculo para medir el gasto de energía de la fuerza de trabajo se puede usar el kilovatio hora (KW/h) como unidad de medida. Decir que se ha hecho un gasto de fuerza de trabajo de ocho horas es como decir que pesas setenta kilogramos, a nivel coloquial puede estar bien, pero en realidad el peso es una fuerza y se mide en néwtones (N) al igual que el uso de la fuerza de trabajo es una transferencia de energía y se debe medir en julios (J)

Si consideramos la fuerza de trabajo como un gasto de energía, entonces deben cumplirse las leyes de la termodinámica. Según la primera ley de la termodinámica: la variación en la energía interna de un sistema es igual a la energía transferida a los alrededores o por ellos en forma de calor y de trabajo, por lo que la energía no se crea ni se destruye sólo se transforma. En su forma matemática más sencilla se puede escribir para cualquier sistema cerrado:
ΔU = Q - W
Donde W es el trabajo realizado; ΔU es la variación de energía potencial del trabajador, es la fuerza de trabajo empleada, y Q es al calor intercambiado por el trabajador con el ambiente. En sistemas abiertos, como los sistemas biológicos se requiere una función de estado que incluya tanto energía como entropía. La energía libre de Gibbs, se define como aquella parte de la energía total de un sistema que puede convertirse en trabajo en condiciones isotérmicas:
ΔG = ΔH - T ∙ ΔS

Donde H es el contenido energético o entalpía, la fuerza de trabajo que dispone el trabajador, T es la temperatura absoluta, S es la entropía y G es la energía libre de Gibbs, la cantidad de energía que puede transformase en trabajo. En todos los procesos espontáneos la energía libre del sistema disminuye, es decir, el valor final de G es menor que el inicial y, por tanto, ΔG es negativa. Según la definición de energía libre de Gibbs el trabajo máximo es:
W = -ΔG

De lo que se deduce que la productividad de la fuerza de trabajo (ΔG) es mayor cuanto menor es la energía total del trabajador (ΔH) que se disipa en forma de calor (Q) lo que popularmente se conoce como “más vale maña que fuerza”. Y que la energía usada como fuerza de trabajo (ΔG) en la producción de medios de trabajo es mucho menor que el contenido como potencial fuerza de trabajo (ΔU) en dichos medios de producción. Según Marx la productividad de la fuerza de trabajo está determinada por múltiples circunstancias, entre otras por:  
· La formación de la fuerza de trabajo, el nivel medio de destreza del trabajador en la producción y el uso de los medios de producción.
· La división del trabajo, la coordinación social del proceso de producción, una más eficiente división técnica del trabajo con la misma cantidad y calidad de fuerza de trabajo produce un aumento en la productividad.
· Los medios de producción, el estadio de desarrollo en que se hallan la ciencia y sus aplicaciones tecnológicas, la misma cantidad y calidad de fuerza de trabajo con más eficientes medios de producción aumenta la productividad de la fuerza de trabajo que los emplea.
· Los recursos naturales, la misma cantidad y calidad de fuerza de trabajo con los mismos medios de trabajo produce, por ejemplo, más trigo en un buen año que en un mal año, o la misma cantidad y calidad de fuerza de trabajo produce más metal en las minas ricas que en las pobres, etc.

En economía política se define el desarrollo de las fuerzas productivas como; la razón entre una cantidad determinada de valores de uso producida y el tiempo socialmente necesario para producirlos, es decir, la razón entre la cantidad realizada de trabajo y el tiempo empleado en realizarlo, que coincide con la definición de la magnitud física de potencia. La unidad de potencia es el watt y se define:
Producción de mercancías en el capitalismo. Teoría sobre el valor y el precio de las mercancías 1ryiza

Dese el punto de vista de la termodinámica un trabajo es el mismo lo realice un ser humano u otro, un animal o una máquina, lo que varía entre ellos es la potencia. Un trabajador para mover un montón de arena con una pala y una carretilla le cuesta toda una jornada de trabajo, el mismo trabajo lo realiza una máquina excavadora en cinco minutos. Suponiendo que mover la arena es un trabajo igual a 4.500 J, la potencia de un trabajador con una carretilla es:
Producción de mercancías en el capitalismo. Teoría sobre el valor y el precio de las mercancías 2urwhoy

Y de la máquina excavadora:
Producción de mercancías en el capitalismo. Teoría sobre el valor y el precio de las mercancías 121wfwg

La máquina excavadora realiza el trabajo de 100 trabajadores. La excavadora resulta rentable, desde el punto de vista del trabajo, cuando para su producción, mantenimiento y manejo, se necesita el trabajo de menos de 100 trabajadores.

Una máquina térmica transforma calor en trabajo mecánico, opera entre dos depósitos a diferente temperatura, y el trabajo mecánico se obtiene si el calor se transfiere del depósito con mayor temperatura al depósito de menor temperatura. La segunda ley de la termodinámica, establece que ninguna máquina térmica puede transformar en energía mecánica todo el calor que se transfiere, de donde se deriva el concepto de eficiencia térmica η, el cual se define como la razón del trabajo obtenido y el calor que se le suministra:
Producción de mercancías en el capitalismo. Teoría sobre el valor y el precio de las mercancías 2lxjbdc

Sadi Carnot demostró que el límite superior de calor que puede transformarse en trabajo depende de la diferencia de temperatura entre el depósito caliente y el depósito frío. La eficiencia para una máquina térmica de Carnot, se calcula mediante la ecuación:
Producción de mercancías en el capitalismo. Teoría sobre el valor y el precio de las mercancías Beovr

Donde Tf y Tc son las temperaturas en grados kelvin de los depósitos a menor y mayor temperatura. Ahora bien, los seres humanos, como el resto de seres vivos, efectúan trabajo al caminar, correr, levantar un objeto, etc., para realizarlo requieren de energía que el organismo obtiene al transformar la energía potencial química de los alimentos. Se define el concepto de eficiencia muscular η, como el cociente del trabajo mecánico realizado y la energía suministrada al cuerpo. Se ha verificado que la eficiencia muscular en el trabajo mecánico está entre el 20 % y el 25 % en condiciones normales. Si se supone al organismo humano como una máquina térmica con una eficiencia del 20 % y que opera a una temperatura ambiente de 20° C, como depósito de menor temperatura, Tf = 293° K. Si de la ecuación de eficiencia térmica para una máquina se despeja Tc, que corresponde al depósito de mayor temperatura, obtenemos:
Producción de mercancías en el capitalismo. Teoría sobre el valor y el precio de las mercancías X3ivl

Por lo tanto:
Producción de mercancías en el capitalismo. Teoría sobre el valor y el precio de las mercancías 4hbf5y

Esto implica que el organismo humano no puede ser este depósito, porque se sabe que su temperatura normal es de 37° C, demostrando la ineficiencia del ser humano como medio de trabajo y, en consecuencia, lo limitado del modo de producción esclavista donde el trabajador era un medio de producción. La transformación de energía en el organismo, se realiza oxidando esencialmente glucosa en el proceso de respiración, mediante mecanismos moleculares realizados a temperatura constante a nivel celular. En conclusión, aumentar la productividad de la fuerza de trabajo no se puede realizar mediante el aumento de la diferencia de temperatura con el ambiente. Los seres humanos deben esperar que la naturaleza les proporcione la totalidad de la energía que necesita consumir, a cambio de invertir del 20 % al 25 % de dicha energía en trabajo mecánico. Este es el reino de necesidad en el que la especie humana ha venido al mundo.
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Producción de mercancías en el capitalismo. Teoría sobre el valor y el precio de las mercancías Empty Teoría sobre la productividad de la fuerza de trabajo

Mensaje por Jordi de Terrassa el Sáb Mayo 07, 2016 6:51 pm

Teoría sobre la productividad de la fuerza de trabajo
Adam Smith en El origen de la riqueza de las naciones. Introducción y plan de la obra escribió:En consecuencia, la nación estará mejor o peor provista de todo lo necesario y cómodo que es capaz de conseguir según la proporción mayor o menor que ese producto, o lo que con él se compra, guarde con respecto al número de personas que lo consumen. […]En la nación, esa proporción depende de dos circunstancias distintas, primero, la habilidad, destreza y juicio con que habitualmente se realiza el trabajo, y segundo, de la proporción de los que están empleados en un trabajo útil y los que no lo están. Sean cuales fueren el suelo, clima o extensión territorial de cualquier nación en particular, la abundancia o escasez de su abastecimiento anual siempre depende, en cada caso particular, de esas dos circunstancias.
http://www.marxists.org/espanol/smith_adam/1776/riqueza/index.htm
Desde el inicio de la economía-política como ciencia es sabido que el nivel de riqueza de cualquier sociedad está determinado por el desarrollo de las fuerzas productivas, y por la cantidad de fuerza de trabajo puesta en movimiento por dicha sociedad, y no por la abundancia, o escasez, relativa de recursos naturales.

El uso de medios de trabajo genera plus-trabajo
Karl Marx en el Capital tomo I, capítulo XIII:
En sus "Principios de economía política" dice John Stuart Mill: "Es discutible que todos los inventos mecánicos efectuados hasta el presente hayan aliviado la faena cotidiana de algún ser humano" [1]. Pero no es éste, en modo alguno, el objetivo de la maquinaria empleada por el capital. Al igual que todo otro desarrollo de la fuerza productiva del trabajo, la maquinaria debe abaratar las mercancías y reducir la parte de la jornada laboral que el obrero necesita para sí, prolongando, de esta suerte, la otra parte de la jornada de trabajo, la que el obrero cede gratuitamente al capitalista. Es un medio para la producción de plus-valor.

[1] ["de cualquier ser humano no alimentado por el trabajo de otros"], pues es incuestionable que la maquinaria ha aumentado considerablemente el número de ociosos distinguidos.
http://www.ucm.es/info/bas/es/marx-eng/capital1/13.htm
Los seres humanos pueden utilizar las propiedades de su cerebro que utiliza el 20 % de la energía total que consume el cuerpo humano, y aumentar con ello su fuerza de trabajo, es decir, crear un plus-trabajo mediante la fabricación de máquinas, el uso de energías diferentes a su propia fuerza de trabajo y mediante la división técnica del trabajo.

El homo sapiens para aumentar su fuerza de trabajo y crear con ello un plus-trabajo se han valido, desde siempre, de las siguientes máquinas simples;
· La palanca tiene como función transmitir una fuerza y un desplazamiento. Está compuesta por una barra rígida que puede girar libremente alrededor de un punto de apoyo. Ley de la palanca: Se mantiene el equilibrio cuando la fuerza aplicada por la distancia de su brazo es igual a la resistencia ofrecida por la distancia de su brazo:  
F ∙ Bf = R ∙ Br

Donde; F es la fuerza aplicada, Bf es la distancia del brazo entre el punto de apoyo y el punto de aplicación de la fuerza, R es la resistencia ofrecida y Br  es la distancia del brazo entre la resistencia y el punto de apoyo. El plus-trabajo que se realiza con una palanca es:
Producción de mercancías en el capitalismo. Teoría sobre el valor y el precio de las mercancías 23tim1k

En las palancas de la primera clase, el punto de apoyo se encuentra entre la fuerza y la resistencia, como sucede en el caso de las tijeras, la balanza, las tenazas, el péndulo, etc. En las palancas de segunda clase el punto de apoyo se sitúa en un extremo y la resistencia se localiza entre la fuerza y el punto de apoyo. Algunos objetos que se corresponden con este tipo de palanca son el cascanueces, la carretilla y el abrebotellas. En las palancas de tercera clase el punto de apoyo también se encuentra en uno de los extremos y la fuerza actúa entre la resistencia y el punto de apoyo.  Las pinzas, el martillo y la caña de pescar representan ejemplos de palancas de tercera clase.

· El plano inclinado consiste en una superficie plana que forma un ángulo agudo con el suelo y se utiliza para elevar cuerpos a cierta altura. Tiene la ventaja de necesitarse una fuerza menor que la que se emplea si levantamos dicho cuerpo verticalmente, aunque a costa de aumentar la distancia recorrida y vencer la fuerza de rozamiento. Ley del plano inclinado:
Producción de mercancías en el capitalismo. Teoría sobre el valor y el precio de las mercancías Vzydm0

Donde m es la masa, g es la aceleración de la gravedad, α es el ángulo del plano inclinado que forma con la horizontal y μ es el coeficiente de resistencia de la superficie del plano inclinado. El plus-trabajo que se realiza con un plano inclinado es:
Pt = sen α · μ · cos α

Del plano inclinado derivan; La cuña, máquina que transforma una fuerza en dos fuerzas de sentido contrario y perpendicular a la primera, y las herramientas cortantes.

· Rueda 5.500 años a. C. de la que derivan; La polea fija transforma el sentido de la fuerza; aplicando una fuerza descendente se consigue una fuerza ascendente. Plutarco en su obra Vidas Paralelas (100 a. C.) atribuye a Arquímedes su invención. En la polea diferencial, sistema compuesto por dos poleas la ventaja mecánica es la razón entre la diferencia de radios de las poleas de modo que cuanto menor sea dicha diferencia mayor será la ventaja mecánica y menor la fuerza necesaria para elevar el peso. En el caso límite, cuando R = r, el sistema se encuentra en equilibrio sin necesidad de realizar ninguna fuerza (P = 0) si bien, por mucho que tiremos de la cuerda o cadena la carga no se elevará ya que la longitud de cuerda halada será la misma en los cuatro ramales. El plus-trabajo que se realiza con una polea es:
Producción de mercancías en el capitalismo. Teoría sobre el valor y el precio de las mercancías 10xvfip

De la rueda deriva la biela-manivela que transforma un movimiento circular en un movimiento de traslación, o viceversa. Se utiliza desde el siglo I a. C. con el molino de agua

· Tuerca husillo es una máquina compuesta que combina la rueda y el plano inclinado, convirtiendo el movimiento de rotación en movimiento lineal, y un par de torsión (fuerza de rotación) a una fuerza lineal. El hacha es una máquina compuesta por una palanca y una cuña.

La utilización de fuentes de energía diferentes a la fuerza de trabajo es la más eficiente forma de aumentar el plus-trabajo de dicha fuerza de trabajo;
· Fuentes de energía de origen biológico; la madera se usa como combustible desde hace 1.000.000 años. El carbón se conoce desde el año 1000 a. C. aunque su uso no se generalizó hasta finales del siglo XVIII con la revolución industrial. El uso del petróleo se generalizó en el siglo XIX, aunque los romanos ya lo utilizaban para iluminarse y, es probable, que fuera uno de los componentes del fuego griego usado por el Imperio Bizantino a partir del siglo VI.

· Animales de tiro; el perro se utilizó como ayuda en la caza desde el año 15.000 a. C. El buey 6.000 años a. C. El caballo 4.000 años a. C. El búfalo y asno 2.000 años a. C. El camello 500 años a. C.

· El agua para mover un molino hidráulico desde el siglo I a.C., debido a la esclavitud no se extendió su uso, pero a partir de los siglos VI-VII casi todos los títulos de feudos hacen referencia a uno, a finales del siglo XIX se utilizaron los saltos de agua en la producción de electricidad. El viento como fuerza motriz para barcos desde el 2000 a. C., para el molino desde el año 1100. La fusión nuclear desde el año 1945. La energía solar desde el año 1954.

La eficiencia térmica η de los distintos tipos de motores es la siguiente;
· la del motor de gasolina es del 25%,
· la de la máquina de vapor es del 30%,
· la del motor de gasoil es del 35%,
· la del motor eléctrico es del 80%.

Un ejemplo del desarrollo de la productividad de la fuerza de trabajo puede ser el cultivo de arroz. En la actualidad, con el nivel de tecnificación que se aplica en la agricultura capitalista desarrollada se necesita utilizar 65.000 MJ/Ha de energía, en la que se incluye el combustible para las operaciones mecanizadas, la que se utiliza en forma de agroquímicos (fertilizantes y fitosanitarios), la necesaria para el secado y la que consumen los equipos de riego. Esto permite alcanzar una producción media de unos 6.000 kg/Ha. En el caso de que el riego no sea necesario, la reducción en el consumo de energía puede ser hasta del 40 %. En una región con tecnología intermedia el consumo energético se reduce a la décima parte (unos 6.500 MJ/Ha), energía consumida en un 70 % en fertilizantes y el resto en operaciones mecanizadas, para producir menos de 3.000 kg/Ha de arroz. Con el nivel mínimo de tecnificación, solo se utilizan 175 MJ/Ha, fundamentalmente como energía de apoyo a la preparación del suelo, y la cosecha de arroz se reduce a poco más de 1250 kg/Ha. (Luis Márquez Dr. Ing. Agrónomo, Optimización del consumo energético en la agricultura)

En las sociedades con un mayor grado de desarrollo de las fuerzas productivas, para producir por hectárea; 4'8 veces más cantidad de arroz se necesita; 371'4 veces más energía. Sin embargo, el valor de cambio del arroz es menor en estas sociedades de capitalismo desarrollado, esto es debido a la menor cantidad de fuerza de trabajo usada en la producción del arroz, aunque el valor de cambio, por unidad, de dicha fuerza de trabajo sea mayor. Lo que prueba que el valor de cambio de un valor de uso es el valor de la fuerza de trabajo socialmente necesaria para producirlo.

Un agricultor con el actual desarrollo de las fuerzas productivas (I) puede cultivar 1.000 hectáreas frente a las 4 hectáreas que puede cultivar con el mínimo desarrollo tecnológico (II), por lo que la producción total de arroz es, en I:
P = 6.000 Kg/Ha · 1.000 Ha = 6.000.000 Kg

Y en II:
P = 1.250 Kg/Ha · 4 Ha = 5.000 Kg

Si se considera el mismo consumo de fuerza de trabajo anual:
4.890 MJ = 3.200 Kcal/día ⋅ 365 días

Teniendo en cuenta que de la digestión de 1 Kg de arroz el ser humano obtiene 14'5 MJ de energía, se puede calcular la productividad en función de los diferentes grados de desarrollo de las fuerzas productivas, desde distintos puntos de vista.

En primer lugar, desde el punto de vista de la cantidad de energía producida y el gasto total de energía realizado, con la ecuación:
Producción de mercancías en el capitalismo. Teoría sobre el valor y el precio de las mercancías 65a7fc

Donde; Ep es la energía producida, EFt es la energía consumida en fuerza de trabajo, EMt es la energía usada en medios de trabajo y En es la energía aportada por la naturaleza. No se tiene en cuenta la energía aportada por la naturaleza, puesto que no tiene valor económico. Se compara la productividad en las cuatro hectáreas que puede cultivar el trabajador con los medios de producción menos desarrollados y se considera que las novecientas noventa y seis hectáreas restantes son el mayor valor de los medios de producción más desarrollados. La productividad en I es:
Producción de mercancías en el capitalismo. Teoría sobre el valor y el precio de las mercancías Jrciub

Y en II:
Producción de mercancías en el capitalismo. Teoría sobre el valor y el precio de las mercancías 8zgz1x

Desde el punto de vista del consumo total de energía, el modo de producción primitivo es 9'9 veces más eficiente que el capitalista desarrollado. Sin embargo, la dependencia de la naturaleza, para producir la misma cantidad de arroz, es exorbitante en el modo de producción primitivo en comparación con el modo de producción capitalista desarrollado.

En segundo lugar, podemos calcular la productividad en función de la cantidad de energía producida y de la cantidad de fuerza de trabajo usada en su producción, con la ecuación:
Producción de mercancías en el capitalismo. Teoría sobre el valor y el precio de las mercancías R8a5xy

Donde Ft es 4.890 MJ ya que la fuerza de trabajo ha de obtener la totalidad de la energía que necesita para reproducirse independientemente de su eficiencia en realizar trabajo mecánico, se obtiene para I:
Producción de mercancías en el capitalismo. Teoría sobre el valor y el precio de las mercancías Warp6p

Para II:
Producción de mercancías en el capitalismo. Teoría sobre el valor y el precio de las mercancías 51pt7o

Desde el punto de vista de la cantidad de fuerza de trabajo, el modo de producción capitalista desarrollado es 480 veces más productivo que el primitivo. El desarrollo tecnológico hace que cada vez sea mayor la productividad de la fuerza de trabajo humana.

Para los subjetivos teóricos de la utilidad marginal, que los precios de mercado sean más baratos en el capitalismo desarrollado se debe al siguiente absurdo lógico; en el capitalismo desarrollado, la voluntad subjetiva de los seres humanos percibe una utilidad marginal menor, es decir, sacian su deseo de arroz con una menor cantidad. Por el contrario, los seres humanos en un modo de producción primitivo perciben una utilidad marginal mayor del arroz, necesitan una mayor cantidad de arroz para saciar su deseo, por lo que están dispuestos a pagar más por el arroz, aunque dispongan de menos medios de cambio.

Desde el punto de vista del consumo total de energía es más efectivo el modo de producción primitivo que el capitalista moderno, y al revés desde el punto de vista del consumo de fuerza de trabajo. Estos hechos son conformes con las leyes de la termodinámica. El desarrollo de la productividad de la fuerza de trabajo aumenta la entalpía en forma de vida humana, pero con el aumento del consumo de energía aumenta la energía disipada en forma de calor, con lo que aumenta la entropía general del Universo. Se cumple la ley biológica; al aumentar los recursos disponibles se dispara el biotipo en la misma proporción. Se cumplen leyes de la economía política como la ley de Say; al aumentar la oferta de mercancías en el mercado se crea nueva demanda, y se cumple la ley del valor-trabajo; al disminuir el valor de la fuerza de trabajo socialmente necesaria para producir una mercancía, disminuye el valor de cambio de dicha mercancía, aunque el valor de la unidad de la fuerza de trabajo sea mayor.

Las sociedades más ricas son aquellas que emplean una mayor cantidad de fuerza de trabajo de la forma más productiva, que el desarrollo de la ciencia y el perfeccionamiento de las aplicaciones técnicas permiten, en otras palabras, las sociedades más ricas son las que pueden producir una mayor cantidad de valores de uso, con un menor valor de cambio. Por el contrario, los ideólogos subjetivistas del utilitarismo marginal sostienen la absurda teoría de cuanta mayor escasez de valores de uso, mayor es su valor de cambio, y en consecuencia más rica es la sociedad. Con una población similar tiene un menor nivel de riqueza una sociedad que, en el mismo tiempo, produce una cantidad de X valores de uso con un valor de Y unidades de cambio, que una sociedad que produce una cantidad de 2X valores de uso con un valor de Y/2 unidades de cambio, si bien la primera sociedad tiene mercancías con el doble de valor de cambio expresado en dinero, la segunda tiene el doble de bienes a mitad de precio. Esta realidad objetiva es independientemente de la valoración subjetiva sobre la utilidad marginal que tengan los miembros de ambas sociedades. El plus-trabajo creado por el uso de máquinas, que usan otras fuentes de energía distintas a la fuerza de trabajo, y a la división técnica del trabajo es el motivo del continuo desarrollo de las fuerzas productivas y que constantemente se revolucionen las relaciones de producción.

Ley de asociación de Ricardo, la división técnica del trabajo genera plus-trabajo
David Ricardo en Principios de economía política y tributación, sección I, capítulo I escribió:Inglaterra puede encontrarse en circunstancias tales que la producción de paños pueda requerir el trabajo de 100 hombres durante un año. Si tratase de producir vino, probablemente necesitaría el trabajo de 120 hombres durante el mismo tiempo. Consecuentemente, Inglaterra prefiere adquirir el vino importándolo, a cambio del paño que produce.

Portugal, probablemente pueda producir su vino con el trabajo de 80 hombres durante un año, mientras que para la producción del paño requiera el trabajo de 90 hombres durante el mismo tiempo. Resulta en consecuencia ventajoso para Portugal exportar vino a cambio de paños. Este intercambio puede efectuarse aun cuando la mercadería importada se pueda producir en Portugal mediante una cantidad menor de mano de obra que en Inglaterra. Aun cuando podría producir el paño con el trabajo de 90 hombres, lo importaría de un país donde se emplee el trabajo de 100 obreros, ya que sería más provechoso para él emplear su capital en la producción de vino, mediante el cual obtendría una cantidad mayor de paños procedentes de Inglaterra que el que podría producir invirtiendo en la manufactura de paños una parte del capital que ahora dedica a la producción de vino.
http://es.scribd.com/doc/70900655/07-Ricardo-principios-de-Economia-Politica-y-Tributacion
La ley de asociación de Ricardo establece que; se produce un aumento de la capacidad productiva debido a la división técnica del trabajo, permaneciendo constantes los otros factores de la producción. El aumento de la productividad se produce incluso cuando una de las partes tenga desventaja absoluta en todo. Esta ley explica como dos personas, comunidades o naciones, pueden dividirse las tareas e intercambiar el producto de su trabajo de forma mutuamente provechosa. David Ricardo plantea la colaboración en el ámbito de la circulación, defendiendo el libre cambio frente a los monopolios comerciales de la época. Este fenómeno también se produce en el ámbito de la producción, es la base de la división técnica del trabajo.

Supongamos dos trabajadores que se dedican a la producción de cuatro mercancías, uno de ellos produce 50 unidades por hora de cada mercancía, el otro trabajador es más hábil en todos los procesos productivos, en el primero es el 100 % más hábil y produce 100 unidades por hora, en el segundo tiene más habilidad en un 75 % y produce 87’5 unidades por hora, en el tercer proceso productivo es el 50 % más hábil y produce 75 unidades por hora, en el último es el 25 % y produce 62’5 unidades por hora:
Producción de mercancías en el capitalismo. Teoría sobre el valor y el precio de las mercancías Dovwcl

Un día se reúnen, desoyen a los ideólogos del utilitarismo marginal y no hacen caso a la función empresarial, el más hábil decide no aprovecharse de sus mejores habilidades, y no compiten entre ellos por el mercado. Por el contrario, deciden asociarse manteniendo relaciones de igualdad y ayuda mutua, comparten gastos y en su caso beneficios. En tanto en cuanto uno es más hábil deciden que dedicará toda la jornada solo a producir las mercancías donde su habilidad es más notoria y el otro trabajador dedicará la jornada a producir las mercancías donde sus respectivas habilidades son más igualadas.

En el caso que el mercado no pueda absorber el aumento de producción y deben mantener el nivel de producción anterior:
Producción de mercancías en el capitalismo. Teoría sobre el valor y el precio de las mercancías Vcrvvr

Se producen las mismas unidades en una hora menos, por lo que el valor de producción ha descendido, han pasado de producir 65’63 unidades por hora a producir 70 unidades por hora, lo que representa un aumento de su productividad del 6’66 %. Este aumento de la productividad se consigue sin que ningún trabajador dedique un segundo más de su tiempo que el otro, ni le cueste un esfuerzo mayor y ahorrando en capital fijo y circulante. La división técnica del trabajo ha creado un plus-valor. En el caso que el mercado pueda absorber el aumento de la producción:
Producción de mercancías en el capitalismo. Teoría sobre el valor y el precio de las mercancías Wa66p0

Con los mismos costos de producción por unidad producida, han aumentado en 86 unidades su producción, por lo que el valor de producción ha descendido. Han pasado de producir 65’63 unidades por hora a producir 71 unidades por hora, lo que representa un aumento de su productividad en el 8’18 %, con el mismo valor de cambio han aumentado el nivel general de riqueza y el suyo particular, se ha creado un plus-trabajo.

Las relaciones de producción basadas en la igualdad y la ayuda mutua producen siempre un beneficio recíproco y aumentan la riqueza general de la sociedad. El trabajador colectivo es mucho más productivo que el trabajador individual, por este motivo, las sociedades más prósperas son las sociedades más libres, aquellas que no discriminan a sus miembros por razón de sexo, etnia, nacionalidad o cualquier otro motivo de nacimiento y opinión.

La división técnica del trabajo no implica la división social del trabajo, pero cuando la productividad de la fuerza de trabajo ha alcanzado cierto grado de desarrollo cabe la posibilidad de apropiarse de la fuerza de trabajo de otros seres humanos. Supongamos ahora que los trabajadores del ejemplo anterior están asalariados por un capitalista, con una tasa de plusvalía del 100 %, ese aumento en la producción del 6’66 %, teniendo en cuenta que el plus-trabajo permitirá al capitalista ahorrarse el salario proporcional al tiempo no trabajado, junto con el 8’18 % en el segundo supuesto, constituyen la plusvalía relativa. La plusvalía absoluta ha pasado a ser del 106’66 % en el primer caso y del 108’18 % en el segundo. Debido a la naturaleza de explotación de las relaciones de producción bajo el capitalismo, una parte de este aumento de la productividad se ha de dedicar a pagar vigilantes para controlar a los trabajadores. Lo que en sí representa un derroche de recursos, circunstancia que en el caso de trabajo cooperativo se hace innecesaria.

La división técnica del trabajo aumenta la capacidad productiva de la fuerza de trabajo, los ideólogos del utilitarismo marginal argumentan que el plus-valor relativo es el único origen de la ganancia capitalista, y que es algo independiente y ajeno a la fuerza de trabajo, con esta falacia intentan justificar la división social del trabajo. Los teóricos del utilitarismo marginal, al aumento de la productividad de la fuerza de trabajo, producto de la división técnica del trabajo, lo denominan función empresarial como justificación del origen de la ganancia del capitalista, negando que la ganancia capitalista mana directamente de la apropiación del plus-trabajo social, plus-trabajo no retribuido es decir transformado en plusvalía. Predican que la división social del trabajo creó la división técnica del trabajo, la realidad histórica es que el homo sapiens siempre ha organizado la producción basándose en la división técnica del trabajo, 190.000 años antes que la humanidad se dividiera en clases sociales y apareciera, junto al capital, la función empresarial. Los subjetivistas pretenden que, cambiando el nombre de las cosas, plusvalía por retribución de la función empresarial, cambian la naturaleza de las cosas, el origen en plus-trabajo social no retribuido de la ganancia capitalista.
Karl Marx en El Capital, tomo I, capítulo XIV:
Una vez supuestas las condiciones generales de la producción de mercancías, la producción del plus-valor absoluto consiste simplemente, por un lado, en la prolongación de la jornada laboral más allá de los límites del tiempo de trabajo necesario para la subsistencia del propio obrero, y por otro en la apropiación del plus trabajo por el capital. Este proceso puede ocurrir, y ocurre, sobre la base de modos de explotación que se conservan históricamente sin la intervención del capital. No se opera entonces más que una metamorfosis formal, o, en otras palabras, el modo capitalista de explotación sólo se distingue de los precedentes, como el sistema esclavista, etc., por el hecho de que en éstos se arranca el plus trabajo por medio de la coerción directa, y en aquél mediante la venta "voluntaria" de la fuerza de trabajo. Por eso, la producción del plusvalor absoluto únicamente presupone la subsunción formal del trabajo en el capital…

…La producción del plusvalor relativo, pues, supone un modo de producción específicamente capitalista, que con sus métodos, medios y condiciones sólo surge y se desenvuelve, de manera espontánea, sobre el fundamento de la subsunción formal del trabajo en el capital. En lugar de la subsunción formal, hace su entrada en escena la subsunción real del trabajo en el capital.

Si para la producción de plusvalor absoluto era suficiente la subsunción meramente formal del trabajo en el capital por ejemplo que artesanos que antes trabajaban para sí mismos o también, como oficiales, a las órdenes de un maestro gremial, quedaran ahora sometidos al control directo del capitalista en calidad de obreros asalariados, por otra parte hemos visto que los métodos para la producción del plusvalor relativo son, al propio tiempo, métodos para la producción del plusvalor absoluto. Es más, la prolongación desmesurada de la jornada laboral se presenta como el producto más genuino de la gran industria. En general, no bien se apodera totalmente de un ramo de la producción, y aún más cuando se ha adueñado de todos los ramos de producción decisivos, el modo de producción específicamente capitalista deja de ser un simple medio para la producción del plusvalor relativo. Se convierte ahora en la forma general, socialmente dominante del proceso de producción. Como método particular para la producción de plusvalor relativo únicamente opera: primero, en tanto se apodera de industrias que hasta entonces sólo estaban subordinadas formalmente al capital, esto es, en su propagación; segundo, en tanto los cambios en los métodos de producción revolucionan continuamente las industrias que ya habían caído en su órbita.

Si el trabajador necesita todo su tiempo para producir los medios de subsistencia imprescindibles para el sustento de sí mismo y de su prole, no le quedará ningún tiempo para trabajar gratuitamente en beneficio de terceros. Sin que se haya alcanzado cierto grado de productividad en el trabajo no habrá tal tiempo disponible para el trabajador; sin ese tiempo sobrante no habrá plus trabajo ni, por tanto, clase capitalista alguna. Cierto elevado nivel de la productividad del trabajo, pues, es en general una condición para la existencia de la producción capitalista, así como de todos los modos de producción anteriores en los que una parte de la sociedad no trabajaba solamente para sí misma, sino también para los demás.
http://www.ucm.es/info/bas/es/marx-eng/capital1/14.htm#fnB8
El desarrollo de las fuerzas productivas revoluciona constantemente las relaciones de producción, de la misma forma que dicha fuerza de trabajo creó el excedente en la producción que posibilitó la división social del trabajo, es decir la aparición de la lucha de clases y las clases sociales, de igual modo ha creado las condiciones para su desaparición, la capacidad de las fuerzas productivas sociales de satisfacer las necesidades económicas sociales, haciendo superflua la división social del trabajo.

Trabajo simple y trabajo compuesto. División técnica y división social del trabajo
David Ricardo en Principios de economía política y tributación, capítulo I, sección II escribió:Diferente remuneración para las diferentes calidades de trabajo. No puede ser causa de variación en el valor relativo de los bienes.
http://es.scribd.com/doc/70900655/07-Ricardo-principios-de-Economia-Politica-y-Tributacion

La fuerza de trabajo humano tiene una doble naturaleza por una parte crea valores de uso que satisfacen necesidades humanas, crea bienes convenientes y agradables para la vida, desde este punto de vista los trabajos adoptan una forma concreta, se diferencian los unos de los otros, lo que importa de ellos es su naturaleza y calidad. Por otra parte, el trabajo humano es un gasto de energía, es creador de valor de cambio, desde este punto de vista todos los trabajos son iguales, adoptan una forma abstracta, lo que importa de ellos es la cantidad de energía consumida. Atendiendo a su uso concreto el valor de la fuerza de trabajo es subjetivo, no se puede comparar, no existen criterios objetivos para establecer qué tipo de fuerza de trabajo es más valiosa, no se puede decir que el trabajo de un campesino o de un carpintero sea más valioso que el de un herrero, depende de las necesidades concretas en un momento dado, sin embargo, si se puede medir con toda precisión la energía necesaria para producir cualquier bien, ya sea un Kg. de arroz, una mesa o una sartén. Hay quien piensa que unos trabajos son más valiosos que otros debido a un supuesto mayor uso del cerebro, son los llamados trabajos “intelectuales” frente a los trabajos “manuales” caracterizados por un mayor uso muscular. La realidad es que independientemente de la actividad física que se realice, el cerebro consume el 20 % del gasto energético total de un ser humano.
El cerebro:
El consumo de energía (en forma de oxígeno y glucosa) del cerebro con relación al resto del cuerpo es aproximadamente del 20%, manteniéndose muy estable en torno a ese valor independientemente de la actividad corporal. Por esta razón hay actividades incompatibles entre sí, pues el cerebro varía la cantidad de energía consumida con referencia al sistema circulatorio, y por consecuencia a la del resto del cuerpo. Por ejemplo, si se hace deporte y se queman 1500 calorías, el cerebro habrá consumido el 20%, del cual ha invertido en activar la región cerebral que controla la parte corporal que a su vez ejecuta las órdenes en las partes físicas que han actuado con la actividad ordenada por el consciente. Si se trata de estudiar mientras se hace deporte (por ejemplo), la misma energía que el cerebro debería estar empleando para esa actividad, la deriva a otras funciones relacionadas con el aprendizaje, concentración y atención. Cuanto más se entrene en realizar varias actividades al mismo tiempo, menos energía empleará el cerebro en realizar esas mismas funciones en un futuro, pues no necesitará crear los enlaces sinápticos necesarios que le permiten ese tipo de "tarea múltiple". Diferentes regiones cerebrales entrando en juego con consumos paralelos mermaran la calidad de las actividades. El cerebro no puede ni debe consumir más del 20% de la energía general del cuerpo. Es la cantidad que soporta el ser humano, más energía posiblemente desemboque en patologías mentales; menos energía causaría una desconexión inmediata de las partes menos representativas a la hora de conservar el estado homeostático (análogamente a lo que supondría enchufar un electrodoméstico con un cortocircuito en su electrónica o sus componentes eléctricos, el cerebro que aumenta su consumo a más del 20% tiene algo roto y el que lo disminuye, es que no le llega el aporte suficiente, el cerebro tiene un consumo nominal dependiente del trabajo a realizar)
http://es.wikipedia.org/wiki/Cerebro
Estos hechos biológicos ponen de manifiesto que, cualquier trabajo agrícola que cueste a un trabajador medio pongamos por caso 1.500 Kcal por día, supondrá un “gasto de energía muscular” de 1.200 Kcal y un “gasto de energía cerebral” de 300 Kcal, de igual forma un trabajo docente de nivel superior que suponga un gasto de 1.000 calorías diarias, equivaldrá a un gasto energético cerebral de 200 Kcal y uno muscular de 800 Kcal. Al producirse el descubrimiento de que el origen de la ganancia capitalista es la plusvalía y poder hacer mediciones precisas no ya en términos monetarios, sino cálculos científicos del costo energético real, la “ciencia” oficial abandona la teoría objetiva del valor-trabajo de la escuela económica clásica, e inventan las teorías subjetivistas de las distintas escuelas subjetivas de la utilidad marginal, corrientes filosóficas idealistas del último cuarto del siglo XIX, cuyos creadores son Jevons del subjetivismo marginal inglés, Menger de la escuela austríaca, Walras de la escuela de Lausana y posteriormente Keynes, aunque algunos consideran a J. B. Say como el inspirador; sin embargo el precursor del utilitarismo marginal hay que buscarlo en las categorías y concepciones del obispo inglés George Berkeley. Del precio de mercado, de la preferencia subjetiva del consumidor, hacen depender el valor de producción de las mercancías y por lo tanto de la fuerza de trabajo entre ellas. Desde este momento, la economía oficial se esfuerza por demostrar y convencer al público en general, del derecho subjetivo que tienen los capitalistas de establecer el precio de la fuerza de trabajo como demandantes y consumidores de dicha mercancía, y que 200 Kcal de un profesor universitario son más valiosas que 300 Kcal de un peón agrícola.

Todo trabajo es un gasto de energía por parte del trabajador, mediante su fuerza de trabajo y medios de trabajo, hacia el objeto de producción. Todo trabajo está compuesto por una serie de conocimientos y habilidades físicas características, que son propias de dicho trabajo concreto y que poseen los trabajadores. Debido al desarrollo de las fuerzas productivas, el valor de la energía aportada por los trabajadores asalariados al producto de su trabajo es mayor, que el valor que reciben, en dinero o bienes de consumo, a cambio de dicho gasto de energía. Con lo que la termodinámica también resuelve el problema de la transformación del valor en precios de mercado, como ocurre con las ecuaciones matemáticas de Piero Sraffa.

Aunque a veces los ideólogos del utilitarismo marginal confiesan que es la propiedad sobre los medios de producción, y los recursos naturales, lo que divide a la sociedad en clases;
Ludwig von Mises en El socialismo, un análisis económico y sociológico escribió:En las sociedades basadas en la división del trabajo, la distribución de los derechos de propiedad da lugar a una especie de división intelectual o mental del trabajo, sin la cual no sería posible producción ni economía alguna.
http://es.scribd.com/doc/79242094/Mises-Ludwig-von-Socialismo-Biblioteca-Liberal-En-Espanol-621-paginas-By-ElLibertario
Lo cierto es que, los “economistas” modernos han abandonado la senda de la ciencia, salvo para tratar de aumentar la plusvalía, y se han adentrado en el terreno subjetivo de la ideología y la filosofía, olvidando la inocente sinceridad de los estudiosos pre-científicos, en los que se inspiran;
Paul Samuelson y Willlam D. Nordhaus en Economía, capítulo 12 escribió:Para maximizar beneficios, la empresa debe añadir cantidades de los factores hasta que el ingreso del producto marginal sea igual a su coste marginal o precio. En el caso de los mercados de factores perfectamente competitivos, la regla es aún más sencilla. Recuerde que en condiciones competitivas, el ingreso del producto marginal es igual al precio multiplicado por el producto marginal (IPM = P x PM).

La combinación de factores que maximiza los beneficios de la empresa perfectamente competitiva es aquella en la que el producto marginal multiplicado por el precio es igual al precio del factor:

Producto marginal del trabajo x precio del producto = precio del trabajo = salario
Producto marginal de la tierra x precio del producto = precio de la tierra = renta

Y así sucesivamente.

Esta regla se comprende si utilizamos el siguiente razonamiento: supongamos que las cantidades de cada tipo de factor se incluyen en paquetes que valen $1 cada uno: paquetes de $1 de trabajo, $1 de tierra, etc. Para maximizar beneficios, las empresas comprarán cantidades de factores hasta el punto en el que cada paquete de $1 genere una cantidad de producto que valga exactamente $1. En otras palabras, cada paquete de factores de $1 producirá PM unidades de maíz de tal manera que PM x P sea igual exactamente a $1. El IPM de unidades de $1 es, pues, exactamente $1 en condiciones de maximización de beneficios…

Regla del coste mínimo. La condición que acabamos de describir puede formularse en términos mucho más generales para aplicarla tanto a la competencia perfecta como a la imperfecta en el mercado de producto (siempre y cuando los mercados de factores sean competitivos). Si reordenamos las condiciones básicas mostradas, la maximización del beneficio implica que:
Producción de mercancías en el capitalismo. Teoría sobre el valor y el precio de las mercancías Fw6s7l

Regla del coste mínimo: los costes se minimizan cuando el producto marginal por dólar de factor es igual para todos los factores. Esta regla se cumple tanto en el caso de competidores perfectos como en el de imperfectos en los mercados de productos.
http://es.scribd.com/doc/35368070/ECONOMIA-SAMUELSON-NORDHAUS
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Producción de mercancías en el capitalismo. Teoría sobre el valor y el precio de las mercancías Empty Teoría sobre la transformación del plus-trabajo en plusvalía

Mensaje por Jordi de Terrassa el Sáb Mayo 07, 2016 6:54 pm

Teoría sobre la transformación del plus-trabajo en plusvalía
David Ricardo en Principios de economía política y tributación, capítulo I, sección I escribió:El valor de una mercancía, o la cantidad de cualquier otra mercancía por la que pueda intercambiarse, depende de la cantidad relativa de trabajo necesaria para su producción, y no de la compensación mayor o menor que se pague por dicho trabajo.
http://es.scribd.com/doc/70900655/07-Ricardo-principios-de-Economia-Politica-y-Tributacion
El valor del trabajo es la forma mistificada del valor de la fuerza de trabajo, siendo el precio de mercado de la fuerza de trabajo el salario, y su valor de cambio la cantidad de mercancías que obtiene con el salario el trabajador. La ganancia capitalista es la diferencia entre el valor que el uso de la fuerza de trabajo produce y su valor de cambio o precio de mercado.
Karl Marx en El Capital, tomo I, capítulo XVII:
La economía política clásica tomó prestada de la vida cotidiana la categoría "precio de trabajo", sin someterla a crítica, para luego preguntarse: ¿cómo se determina ese precio? Pronto reconoció que el cambio verificado en la relación entre la oferta y la demanda, en lo que respecta al precio del trabajo como en lo que se refiere a cualquier otra mercancía no explicaba nada excepto el cambio de ese precio, esto es, las oscilaciones de los precios del mercado por encima o por debajo de cierta magnitud. Si la oferta y la demanda coinciden, bajo condiciones en lo demás iguales, la oscilación del precio cesa. Pero entonces la oferta y la demanda cesan también de explicar cosa alguna. Cuando la oferta y la demanda coinciden, el precio del trabajo es su precio determinado independientemente de la relación entre la oferta y la demanda, es decir, su precio natural, éste, así, apareció como el objeto que realmente había que analizar. O se tomaba un período más extenso de oscilaciones experimentadas por el precio del mercado, digamos un año, y se llegaba a la conclusión de que las alzas y bajas se nivelaban en una magnitud media, promedial, en una magnitud constante. Esta, naturalmente, tenía que determinarse de otra manera que por sus propias oscilaciones, que se compensan entre sí. Este precio que predomina sobre los precios accidentales alcanzados por el trabajo en el mercado y que los regula, el "precio necesario" (fisiócratas) o "precio natural" del trabajo (Adam Smith), sólo podía ser, como en el caso de las demás mercancías, su valor expresado en dinero. La economía política creyó poder penetrar, a través de los precios accidentales del trabajo, en su valor. Como en el caso de las demás mercancías, ese valor se siguió determinando por los costos de producción. ¿Pero cuáles son los costos de producción... del obrero, esto es, los costos que insume la producción o reproducción del obrero mismo? Inconscientemente, la economía política sustituyó por ésta la cuestión originaria, pues en lo que respecta a los costos de producción del trabajo en cuanto tales se movían en un círculo vicioso sin adelantar un solo paso. Lo que la economía política denomina valor del trabajo (value of labour), pues, en realidad es el valor de la fuerza de trabajo que existe en la personalidad del obrero y que es tan diferente de su función, del trabajo, como una máquina lo es de sus operaciones. Ocupados con la diferencia entre los precios del trabajo en el mercado y lo que se llamaba su valor, con la relación entre ese valor y la tasa de ganancia, y entre ese valor y los valores mercantiles producidos por intermedio del trabajo, nunca descubrieron que el curso del análisis no sólo había llevado de los precios del trabajo en el mercado a su valor, sino que había llevado a resolver este valor del trabajo mismo en el valor de la fuerza de trabajo. La falta de conciencia acerca de este resultado obtenido por su propio análisis; la aceptación, sin crítica, de las categorías "valor del trabajo", "precio natural del trabajo", etc., como expresiones adecuadas y últimas de la relación de valor considerada, sumió a la economía política clásica, como se verá más adelante, en complicaciones y contradicciones insolubles y brindó a la economía vulgar una base segura de operaciones para su superficialidad, que sólo venera a las apariencias…

…Como el valor del trabajo no es más que una expresión irracional para designar el valor de la fuerza de trabajo, de suyo se obtiene el resultado de que el valor del trabajo siempre tiene que ser necesariamente menor que el producto del valor, puesto que el capitalista siempre hace funcionar a la fuerza de trabajo durante más tiempo que el necesario para que se reproduzca el valor de la misma…

…Se comprende, por consiguiente, la importancia decisiva de la transformación del valor y precio de la fuerza de trabajo en la forma del salario, o sea en el valor y precio del trabajo mismo. Sobre esta forma de manifestación, que vuelve invisible la relación efectiva y precisamente muestra lo opuesto de dicha relación, se fundan todas las nociones jurídicas tanto del obrero como del capitalista, todas las mistificaciones del modo capitalista de producción, todas sus ilusiones de libertad, todas las pamplinas apologéticas de la economía vulgar…

…Por lo demás, con la forma de manifestación "valor y precio del trabajo" o "salario" a diferencia de la relación esencial que se manifiesta, esto es, del valor y el precio de la fuerza de trabajo ocurre lo mismo que con todas las formas de manifestación y su trasfondo oculto. Las primeras se reproducen de manera directamente espontánea, como formas comunes y corrientes del pensar; el otro tiene primeramente que ser descubierto por la ciencia. La economía política clásica tropieza casi con la verdadera relación de las cosas, pero no la formula conscientemente, sin embargo. No podrá hacerlo mientras esté envuelta en su piel burguesa.
http://pendientedemigracion.ucm.es/info/bas/es/marx-eng/capital1/17.htm

Leyes del valor, de la ganancia capitalista, de la tasa de ganancia y la tasa de plusvalía
David Ricardo en Principios de economía política y tributación, capítulo I, sección III escribió:El valor de los bienes resulta afectado no solo por el trabajo aplicado inmediatamente sobre ellos, sino por el empleado en los utensilios, herramientas y edificios con que aquel trabajo es asistido.
http://es.scribd.com/doc/70900655/07-Ricardo-principios-de-Economia-Politica-y-Tributacion
La economía-política clásica descubrió los diferentes elementos que entraban en la formación del valor de cambio de una mercancía, e intuyó que el origen de la ganancia capitalista es producido por la fuerza de trabajo;
David Ricardo Ibíd escribió:Si hacemos abstracción de la renta agraria, el beneficio es la diferencia entre el precio de venta y el precio del costo. Y a escala nacional, el precio de costo de la producción neta, es el importe de salarios. Por consiguiente, para explicar los beneficios es preciso conocer:
Las leyes que determinan los salarios;    
Las leyes que determinan los precios de venta de los productos.
Ricardo determina la tasa de beneficio b’ tratando de evitar el razonamiento circular, ya que el producto social y el consumo necesario se miden en términos de la cantidad de trabajo incorporado, sin tener que recurrir a la tasa de ganancia para medir el producto:
Producción de mercancías en el capitalismo. Teoría sobre el valor y el precio de las mercancías C3nk4

Donde M es el producto social y C el consumo necesario, medios de producción y fuerza de trabajo, medidos en función del trabajo.
La ley de hierro de los salarios David Ricardo la definió:
Cuando el precio de mercado de la mano de obra excede su precio natural, la condición del trabajador es floreciente y dichosa, y puede disponer en mayor proporción de los productos esenciales, y por ende criar una familia sana y numerosa. Por el contrario cuando los salarios elevados estimulan el "crecimiento de la población", crece el número de trabajadores, los salarios caen nuevamente hasta su precio natural e inclusive inferior.

Ferdinand Lassalle la divulgó posteriormente como "Ley de bronce económica" (Das echerne ökonomishe Gesetz, 1863), al compararla con la perennidad de las leyes escritas en placas de bronce.

Para Carlos Marx, sin embargo, la cantidad y tipo de mercancías necesarias para reproducir la fuerza de trabajo tienen un carácter histórico y cultural; no necesariamente se encuentran en un nivel mínimo de subsistencia.

Ludwig von Mises argumentó que, si se adopta este razonamiento para demostrar que “Si a largo plazo no es posible un incremento en el salario medio por encima del mínimo, debe asumirse también que tampoco una bajada de ese valor puede ocurrir".
http://es.scribd.com/doc/57309095/Ley-de-Hierro-de-Los-Sueldos
Mises parece olvidar que, si los salarios descienden por debajo del mínimo de subsistencia, los trabajadores asalariados son condenados a la depauperación física y a la muerte por inanición, o se ven abocados a sublevarse contra el orden establecido.

Ricardo descubre que la ganancia no puede aumentar sin que disminuya el salario, y viceversa, pero no extrae la consecuencia lógica y queda a un paso de descubrir la plusvalía, mérito que corresponde a Marx;
Karl Marx en El Capital, tomo I, capítulo XVII:
En la superficie de la sociedad burguesa, el salario del obrero se pone de manifiesto como precio del trabajo, como determinada cantidad de dinero que se paga por determinada cantidad de trabajo. Se habla aquí del valor del trabajo, y a la expresión dineraria de ese valor se la denomina precio necesario o natural del trabajo. Se habla, por otra parte, de los precios de mercado del trabajo, esto es, de precios que oscilan por encima o por debajo de su precio necesario.

¿Pero qué es el valor de una mercancía? La forma objetiva del trabajo social gastado en la producción de la misma. ¿Y cómo medimos la magnitud de su valor? Por la magnitud del trabajo que contiene. ¿Cómo se determinaría, pues, el valor de una jornada laboral de 12 horas? Por las 12 horas de trabajo contenidas en una jornada laboral de 12 horas, lo que es una huera tautología.
Para que se lo pudiera vender en el mercado como mercancía, el trabajo, en todo caso, tendría que existir antes de ser vendido. Pero si el trabajador pudiera darle al trabajo una existencia autónoma, lo que vendería sería una mercancía, y no trabajo.

Prescindiendo de estas contradicciones, un intercambio directo de dinero esto es, de trabajo objetivado por trabajo vivo, o anularía la ley del valor que precisamente se desarrolla libremente, por primera vez, sobre el fundamento de la producción capitalista o anularía la producción capitalista misma, que se funda precisamente en el trabajo asalariado. Supongamos, por ejemplo, que la jornada laboral de 12 horas se representa en un valor dinerario de 6 chelines. O bien se intercambian equivalentes, y entonces el obrero percibe 6 chelines por el trabajo de 12 horas. El precio de su trabajo sería igual al de su producto. En este caso no produciría plusvalor alguno para el comprador de su trabajo, los 6 chelines no se convertirían en capital, el fundamento de la producción capitalista se desvanecería; pero es precisamente sobre ese fundamento que el obrero vende su trabajo y que éste es trabajo asalariado. O bien percibe por las 12 horas de trabajo menos de 6 chelines, esto es, menos de 12 horas de trabajo. 12 horas de trabajo se intercambian por 10 horas de trabajo, por 6, etc. Esta equiparación de magnitudes desiguales no sólo suprime la determinación del valor: una contradicción semejante, que se destruye a sí misma, en modo alguno puede ser ni siquiera enunciada o formulada como ley.

De nada sirve deducir ese intercambio, el intercambio entre más trabajo y menos trabajo, de la diferencia formal consistente en que en un caso se trata de trabajo objetivado y en el otro de trabajo vivo. Esto es tanto más absurdo por cuanto el valor de una mercancía no se determina por la cantidad de trabajo efectivamente objetivado en ella, sino por la cantidad de trabajo vivo necesario para su producción. Supongamos que una mercancía representa 6 horas de trabajo. Si se efectúan invenciones gracias a las cuales se la puede producir en 3 horas, también el valor de la mercancía ya producida se reduce a la mitad. Ahora representa 3 horas, en vez de las 6 anteriores, de trabajo social necesario. Su magnitud de valor se determina, pues, por la cantidad de trabajo requerida para su producción, y no por la forma objetiva de ese trabajo.

En el mercado, lo que se contrapone directamente al poseedor de dinero no es en realidad el trabajo, sino el obrero. Lo que vende este último es su fuerza de trabajo. No bien comienza efectivamente su trabajo, éste ha cesado ya de pertenecer al obrero, quien por tanto, ya no puede venderlo. El trabajo es la sustancia y la medida inmanente de los valores, pero él mismo no tiene valor alguno.
http://pendientedemigracion.ucm.es/info/bas/es/marx-eng/capital1/17.htm
Teniendo en cuenta que el valor de cambio de una mercancía, independientemente del modo de producción bajo el que ha sido producida, es:
M = Mt + Op + Ft

Dónde M es el valor de cambio de la mercancía, Mt es el valor de los medios de trabajo, herramientas y maquinaria que utiliza el trabajador que no se consumen en un único proceso de producción y, en consecuencia, solo transmiten una parte de su valor al bien producido, Op es el valor de los objetos de producción, materias primeras y secundarias que se consumen íntegramente en un proceso productivo y, por lo cual, transmiten todo su valor al bien producido y Ft es el valor de la fuerza de trabajo que se consume en la producción y, por el mismo motivo que los objetos de producción, transmite todo su valor a la mercancía. Teniendo en cuenta que tanto los medios de producción (Mt + Op), como la fuerza de trabajo, que intervienen en la producción de una mercancía son múltiples y de naturaleza y valor heterogéneo, la ley del valor de una mercancía se puede expresar como el sumatorio de los diferentes valores individuales:
Producción de mercancías en el capitalismo. Teoría sobre el valor y el precio de las mercancías Zbqzn

Dado que el valor de los medios de producción (Mt + Op) son los valores de los distintos recursos naturales más los diferentes valores de la energía en forma de fuerza de trabajo socialmente necesaria para producir dichos medios de producción, o lo que es lo mismo, son los diferentes valores de la fuerza de trabajo que ha transformado los recursos naturales en valores de uso utilizados como medios de producción. Un valor de cambio puede expresarse como el sumatorio de distintos valores de los recursos naturales más los diferentes valores de la fuerza de trabajo necesaria para producirlos:
Producción de mercancías en el capitalismo. Teoría sobre el valor y el precio de las mercancías 2cpcgts

Y el valor de cambio de toda mercancía, teniendo en cuenta que los recursos naturales carecen de valor de cambio, puede expresarse como:
Producción de mercancías en el capitalismo. Teoría sobre el valor y el precio de las mercancías Dfd3x5

El valor de cambio de toda mercancía es igual a la suma total de los valores que la fuerza de trabajo, socialmente necesaria para producir dicha mercancía, ha creado.

Todos los trabajadores en función de su masa corporal, para mantenerse vivos y reproducirse, necesitan ingerir una cierta cantidad de sustancias; aminoácidos, oligoelementos, agua, etc…, y energía, más la vivienda y vestimenta socialmente necesarias, que el trabajador debe poder adquirir con su salario. Por otro lado, todos los trabajos requieren un gasto de sustancias y energía objetivo que se puede medir, gasto que incluye la adquisición y el mantenimiento de los conocimientos necesarios para realizar dichos trabajos. Cuando el desarrollo de las fuerzas productivas del trabajo alcanza cierto grado de desarrollo, el valor que la fuerza de trabajo puede crear es mayor que el valor que la fuerza de trabajo necesita para reproducirse.

En algunos modos de producción, el capitalista entre ellos, el uso de determinados recursos naturales está gravado con una tasa por imposición del estado, que ostenta el monopolio de la violencia, para el mantenimiento de su propia fuerza represiva. Hay que tener en cuenta que, en los modos de producción basados en la explotación, y en la consecuente represión de la fuerza de trabajo, una parte del valor creado por la fuerza de trabajo en la producción de valores de uso, debe destinarse al mantenimiento de dichos instrumentos de explotación y opresión.

El objeto de la producción capitalista no es producir valores de uso sino valores de cambio, si el productor quiere usar los valores no los puede cambiar lo que, por otra parte, explica ciertas prácticas de algunos productores, por ejemplo, la obsolescencia programada. Lo que verdaderamente resulta importante para el capitalista no es el valor de uso del bien producido, que para él carece de valor de uso alguno, y por eso lo quiere enajenar, sino su valor de cambio, el máximo beneficio que obtiene de su valor de cambio, o más exactamente, la mayor tasa de beneficio.

El objetivo de la producción capitalista es obtener la máxima tasa de ganancia. La base de la producción capitalista es la producción de plusvalía. Los capitalistas, en general, no invierten su capital por amor a los valores de uso producidos, ni tampoco lo hacen como obra social para satisfacer las necesidades sociales, ni para ofrecer empleo a los trabajadores desempleados, sino con el objetivo de la obtención del máximo beneficio, y para ello producen mercancías.

La ley fundamental del capitalismo se puede formular como; una cantidad de valor es lanzada a la circulación para obtener una cantidad de valor mayor, por el medio de la producción de mercancías. La ecuación extendida del capital es:
Producción de mercancías en el capitalismo. Teoría sobre el valor y el precio de las mercancías 11vjkzn

Donde D es el valor, generalmente dinero, M son los distintos tipos de mercancías compradas con el valor DMt son los medios de trabajo, Op son los objetos de producción y Ft es la fuerza de trabajo⟩, ···P··· es el proceso de producción, M’ son las nuevas mercancías con el nuevo valor de cambio, D’ es el nuevo valor creado y g es la ganancia, plusvalía o minusvalía, que se divide en i son impuestos del estado, u son intereses de la usura, b son beneficios del capital y r son las rentas de la tierra. En todos los procesos de producción intervienen recursos naturales que al no tener valor no se tienen en cuenta, la energía aportada por el Sol en forma de luz y calor, el agua de la lluvia, el oxígeno, etc… Por otro lado, cabe señalar que esta ecuación expresa el proceso de producción desde el punto de vista del capital, desde el punto de vista del trabajo asalariado:
MFt = ···P··· = DFt = M′ = D′ - DMp -g

El trabajo asalariado vende por un tiempo determinado su fuerza de trabajo MFt, que tras producir ···P···, obtiene cierta cantidad de valor DFt, valor con el que comprar mercancías M' que le permiten reproducir su fuerza de trabajo. Valor que equivale al nuevo valor producido menos el valor de los medios de producción usados en la producción y menos el valor de la plusvalía o ganancia.

El valor de cambio de la mercancía producida por métodos capitalista es directamente proporcional a la cantidad de fuerza de trabajo usada e inversamente proporcional al desarrollo de la fuerza productiva que utiliza dicha fuerza de trabajo. La ecuación para calcular el valor de cambio de una mercancía producida por métodos capitalistas es:
M = Cf + Cc + Cv + g

Donde; M es el valor de la mercancía, Cf es el capital fijo, el valor de la parte proporcional de la maquinaria, herramientas y edificios, Cc es el capital circulante, el valor de las materias primas y secundarias; Cv es el capital variable, el valor de la fuerza de trabajo que recibe el trabajo asalariado y g es la ganancia o plusvalía, es la parte del valor del uso la fuerza de trabajo que se apropia el capitalista. Cv es el valor de cambio de la fuerza de trabajo, Cv + g es el valor de uso de la fuerza de trabajo. De donde se deduce que el valor de la ganancia es:
g = M - Cf - Cc - Cv

El precio de coste de una mercancía es el valor de mercado de la mercancía menos la ganancia:
Pc = M - g = Cf + Cc + Cv

Teniendo en cuenta que en el modo de producción capitalista el capital fijo (Cf) son los medios de trabajo (Mt) y que el capital circulante (Cc) son los objetos de producción (Op) se produce:
Ft = Cv + g → g = Ft - Cv

La ganancia capitalista o plusvalía es el valor de mercado de una mercancía menos el precio de coste de producirla. Por otro lado, desde el punto de vista del conjunto del proceso de producción de la mercancía, la plusvalía es el valor de la fuerza de trabajo socialmente necesaria para producirla menos el valor del capital variable utilizado en su producción, es decir, el valor que el uso de la fuerza de trabajo crea menos el valor de cambio de ésta.

La tasa de ganancia se define como la razón entre la ganancia y el capital invertido:
Producción de mercancías en el capitalismo. Teoría sobre el valor y el precio de las mercancías Ei08w6

La tasa de plusvalía se define como la razón entre la ganancia o plusvalía y el capital variable:
Producción de mercancías en el capitalismo. Teoría sobre el valor y el precio de las mercancías 2hd39tk

Mide la tasa de explotación de la fuerza de trabajo. Sustituyendo en la ecuación de la tasa de ganancia g, por su valor p' ∙ Cv, de la ecuación de la tasa de plusvalía se obtiene:
Producción de mercancías en el capitalismo. Teoría sobre el valor y el precio de las mercancías Mhmaa

Ecuación que ponen de manifiesto el carácter antagónico de los intereses del trabajo asalariado y el capital, el capitalista para aumentar la ganancia debe aumentar el producto de los factores de la ecuación o disminuir el divisor. La ecuación que se puede expresar en la proporción:
Producción de mercancías en el capitalismo. Teoría sobre el valor y el precio de las mercancías 2qnqmmf

La tasa de ganancia es a la tasa de plusvalía como el capital variable es al capital total. De donde se deduce que; la tasa de explotación del trabajo asalariado está en proporción directa al producto de la tasa de ganancia por el capital total y en proporción inversa al capital variable:
Producción de mercancías en el capitalismo. Teoría sobre el valor y el precio de las mercancías 244um9z

La producción y la circulación de las mercancías requieren un tiempo para efectuarse, tiempo que afecta a la tasa de ganancia del capital. Capitales con la misma composición orgánica porcentual, y la misma tasa de plusvalía, obtienen diferentes tasas de ganancia. La tasa de ganancia sólo expresa la proporción entre la masa de la plusvalía y el capital total invertido en su producción, cualquier disminución en el período de rotación hace que aumente la tasa de ganancia. El medio principal para acortar el período de rotación consiste en aumentar la productividad de la fuerza de trabajo, el desarrollo de las fuerzas productivas. La ecuación de la tasa de ganancia capitalista se transforma en:
Producción de mercancías en el capitalismo. Teoría sobre el valor y el precio de las mercancías 2hs3otg

Donde n es el número de rotaciones en un período de tiempo determinado. Si se compara dos capitales cuya composición orgánica es:
A. 40 Cf + 40 Cc + 20 Cv con dos rotaciones anuales y con una tasa de plusvalía de 100%, y
B. 80 Cf + 80 Cc + 40 Cv con una rotación anual y la misma tasa de plusvalía.

Tenemos una cuota de ganancia para A:
Producción de mercancías en el capitalismo. Teoría sobre el valor y el precio de las mercancías O9fre1

Y para B:
Producción de mercancías en el capitalismo. Teoría sobre el valor y el precio de las mercancías 30w4cox

Teniendo en cuenta que tanto los medios de producción (Mt + Op) como la fuerza de trabajo son de naturaleza y valor heterogéneo, la ecuación del valor de una mercancía, producida bajo el régimen capitalista de producción, se puede expresar como el sumatorio de los diferentes valores individuales, de todos los elementos del capital constante, más todos los elementos del capital variable por la tasa de ganancia obtenida:
Producción de mercancías en el capitalismo. Teoría sobre el valor y el precio de las mercancías Jjbmua

O expresado de forma matricial:
Producción de mercancías en el capitalismo. Teoría sobre el valor y el precio de las mercancías 10pojkz

Dado que el capital fijo y el circulante son el valor de los medios de producción (Mt + Op) y que estos son recursos naturales más el valor de la energía usada, en forma de fuerza de trabajo socialmente necesaria para producir dichos medios de producción, al igual que el capital variable es el valor de los medios de consumo socialmente necesarios en la producción de la mercancía fuerza de trabajo, se puede expresar el valor de todas y cada una de las mercancías, producidas en el modo de producción capitalista, como:
Producción de mercancías en el capitalismo. Teoría sobre el valor y el precio de las mercancías Apa80m

O bien:
Producción de mercancías en el capitalismo. Teoría sobre el valor y el precio de las mercancías T5q5co

El precio de una mercancía es igual a los diferentes valores de uso de las distintas fuerzas de trabajo contenidas en los múltiples medios de producción, más los diferentes valores de cambio de las distintas fuerzas de trabajo empleadas directamente en la producción de la mercancía, por las múltiples tasas de explotación de dichas fuerzas de trabajo. La tasa de ganancia para una mercancía, o toda la producción capitalista, en un período de tiempo determinado se puede expresar como:
Producción de mercancías en el capitalismo. Teoría sobre el valor y el precio de las mercancías 2mkbiw

De donde se obtiene la tasa de plusvalía:
Producción de mercancías en el capitalismo. Teoría sobre el valor y el precio de las mercancías 24n2pvs

Teoría de la tendencia decreciente de la tasa de ganancia, ciclo económico industrial
David Ricardo en Principios de economía política y tributación, capítulo I, sección III escribió:La tasa de utilidades no podrá ser incrementada a menos que sean reducidos los salarios, y que no puede existir una baja permanente de salarios sino a consecuencia de la baja del precio de los productos necesarios en que los salarios se gastan. En consecuencia, si la expansión del comercio exterior o el perfeccionamiento de la maquinaria hacen posible colocar en el mercado los alimentos y productos necesarios al trabajador, a un precio reducido, las utilidades aumentarán.
http://es.scribd.com/doc/70900655/07-Ricardo-principios-de-Economia-Politica-y-Tributacion
En este párrafo Ricardo establece el antagonismo entre los intereses del trabajo asalariado y el capital, sin embargo, establece erróneamente una tendencia creciente de la tasa de ganancia. Si se analiza un capital cuya composición orgánica es: 40 Cf + 40 Cc + 20 Cv con dos rotaciones anuales y con una tasa de plusvalía de 100 %, se obtiene una cuota de ganancia anual de:
Producción de mercancías en el capitalismo. Teoría sobre el valor y el precio de las mercancías M9bviq

Al calcular la tasa de ganancia del capital solo se tiene en cuenta la parte del capital fijo que socialmente se transfiere a la mercancía en un año. Un capitalista individual puede argumentar que esa tasa de ganancia no es real, puesto que se tuvo que invertir un capital total de 860, de los que 800 son capital fijo, al que calcula un ciclo de vida útil de 10 años, por lo que la tasa de ganancia real es de:
Producción de mercancías en el capitalismo. Teoría sobre el valor y el precio de las mercancías Sou8sp

Pero, la tasa de ganancia que obtendrá al final del ciclo, antes de que el capital fijo se transforme en obsoleto, será una media del 32’6 % anual, ya que:
Producción de mercancías en el capitalismo. Teoría sobre el valor y el precio de las mercancías 2i0akwz

Hay que tener en cuenta que, a partir de la treceava rotación en el séptimo año, e independientemente de la procedencia de la inversión originaria, todo el capital inicialmente invertido ha sido reproducido y su valor sustituido por plusvalía apropiada, puesto que:
g = 40 g∕año ∙ 7′5 años + 80 Cf∕año ∙ 7′5 años = 900 → 900 - 860 = 40 g

Al final del ciclo se han reproducido cada año 80 del capital fijo invertido inicialmente, más 40 del capital circulante y los 20 del capital variable, más una nueva producción de 400 de ganancia total, y se continúa manteniendo la propiedad de los valores de uso que constituyen el capital fijo. Puede ocurrir que pasen veinte años hasta que el desarrollo de las fuerzas productivas transforme en obsoleto el capital fijo, entonces la tasa de ganancia será de una media anual del 116’30 %, ya que a partir del undécimo año solo tendrá invertido el capital circulante más el variable:
Producción de mercancías en el capitalismo. Teoría sobre el valor y el precio de las mercancías 1z2nnue

Al final del ciclo el capital ha obtenido una ganancia 1.600, ha reproducido 80 cada año, durante los primeros 10 años, de capital fijo invertido inicialmente, más los 40 del capital circulante y los 20 del capital variable anualmente.

También cabe la posibilidad que se produzca un desarrollo de las fuerzas productivas que deje obsoleta la maquinaria en cinco años entonces:
g = 40 g∕año ∙ 5 años + 80 Cf∕año ∙ 5 años - 860 C = -260

Al final del ciclo el capital ha perdido 260 y continua en posesión de una maquinaria que ahora es inservible como medio de trabajo, el precio del mercado la ha transformado en improductiva y carece de valor de cambio como tal maquinaria, un stock de objetos de producción y mercancías acabadas que pueden ser vendidas.

Esta es la naturaleza de los ciclos industriales en el capitalismo. El capital necesita acelerar el desarrollo las fuerzas productivas para aumentar su ganancia, pero la aceleración del desarrollo de las fuerzas productivas impide la ganancia capitalista. En palabras de Paul Samuelson;
Paul Samuelson y Willlam D. Nordhaus en Economía, capítulo 8 escribió:Hemos llegado a una conclusión sorprendente acerca de la rentabilidad en el largo plazo del capitalismo competitivo. Las fuerzas de la competencia tienden a empujar a las empresas y a las industrias hacia un estado de beneficio cero en el largo plazo. En el largo plazo, las empresas competitivas obtendrán el rendimiento normal sobre sus inversiones, pero no más. Las industrias competitivas tienden a atraer la entrada de empresas nuevas, con lo cual empujan los precios hacia abajo y reducen los beneficios hasta llegar a cero. En cambio, las empresas de industrias no redituables se van para buscar mejores oportunidades para obtener beneficios; los precios y los beneficios tienden entonces a elevarse. El equilibrio en el largo plazo en una industria perfectamente competitiva es, por lo tanto, uno en el que no hay beneficios económicos.
http://es.scribd.com/doc/35368070/ECONOMIA-SAMUELSON-NORDHAUS

Tomemos cinco capitales con distinta composición orgánica del capital, donde el capital variable es 100 y la tasa de plusvalía es el 100%:
Producción de mercancías en el capitalismo. Teoría sobre el valor y el precio de las mercancías 97lkis

El incremento gradual del capital constante (capital fijo más capital circulante), en proporción al capital variable tiene como consecuencia un descenso gradual de la cuota de ganancia, siempre que permanezca invariable la cuota de plusvalía, es decir, el grado de explotación del trabajo asalariado por el capital. Es la expresión característica del modo de producción capitalista, la cuota de ganancia disminuye no porque la fuerza de trabajo esté menos explotada sino porque se emplea menos fuerza de trabajo en proporción al capital invertido. Las causas que pueden contrarrestar la ley son:
1. Aumento del grado de explotación de la fuerza de trabajo.
a. Prolongación de la jornada.
b. Intensificación del trabajo.
c. Reducción del salario.
d. Ahorro en las condiciones de trabajo.

2. Abaratamiento de los elementos que forman el capital constante.
a. Capital fijo -edificios, maquinaria, herramientas-.
b. Capital circulante -materias primeras y auxiliares-.
En la producción capitalista los medios de producción que forman el capital fijo y circulante sólo representan dinero del capitalista, son medios de explotación del trabajo, al trabajador asalariado no le preocupan en lo más mínimo, cuya dilapidación le sería completamente indiferente si no se le obligase a economizarla.
c. Mejora en la generación y transmisión de energía.
d. Disminución y aprovechamiento de los residuos de la producción.
e. Aplicación de inventos.

3. La superpoblación relativa favorecerá la consecución del apartado 1.
a. Aumento de la población.
b. Inmigración.

La prolongación e intensidad de la jornada laboral tiene unos límites sociales, históricamente determinados, dichos límites están determinados en función de la correlación de fuerzas entre las distintas clases sociales. Pero, independientemente de las condiciones sociales, existen unos límites físicos hasta donde se puede prolongar la duración de la jornada de trabajo (24 h) y la intensidad; supongamos que un trabajador es una máquina térmica biológica y necesita 2.780 Kcal al día para reproducir su fuerza de trabajo, que el capitalista consigue apropiarse de la totalidad del 25 % de la energía que consume el trabajador (695 Kcal), porcentaje que el cuerpo humano pueden convertir en trabajo mecánico en condiciones normales. Para aumentar un 1 % la producción de valores de uso, el trabajador asalariado debería realizar 6'95 Kcal en trabajo mecánico extra, para lo que debería consumir 27'8 Kcal más. Calorías que el trabajador asalariado debe comprar en forma de alimentos, y percibir en forma de salario del capitalista. Cuando la duración, la intensidad de la jornada y la disminución del salario alcanzan cierto límite, cualquier aumento en la producción de valores de uso, produce que el aumento en su valor de cambio debe dedicarse íntegramente a capital variable, sin posibilidad de aumentar la ganancia, por lo que se reduce su tasa. La única manera que le queda al capital de aumentar la tasa de ganancia es desarrollar la productividad de la fuerza de trabajo, fabricando mejores máquinas, utilizando nuevas fuentes de energía y perfeccionando la división técnica del trabajo. Este es el motivo que obliga a los capitalistas al continuo desarrollo de las fuerzas productivas, es decir, para aumentar la ganancia el capitalista está obligado a variar la composición orgánica del capital, a aumentar el valor del capital fijo reduciendo en una cantidad mayor el valor del capital circulante y del capital variable, con lo que aumenta la tasa de plusvalía:
Producción de mercancías en el capitalismo. Teoría sobre el valor y el precio de las mercancías 28hh56f

Si se mantiene fijo el dividendo (g) al disminuir el divisor (Cv) aumenta el cociente (p’). Aunque el divisor permanezca fijo (Cv) si aumenta el dividendo (g) aumenta el cociente (p’) En la medida que se desarrollan las fuerzas productivas disminuye la parte retribuida de la fuerza de trabajo del total del capital empleado, lo que implica que aumente la tasa de plusvalía. En cambio, en la medida en que disminuye la masa total de la fuerza de trabajo puesta en movimiento por un capital dado, disminuye el factor del número por el que se multiplica la cuota de plusvalía para obtener su masa. A largo plazo la tendencia es a que aumente la tasa de plusvalía y disminuya la tasa de ganancia. Por lo que esta ley, tendencia decreciente de la tasa de ganancia, también se puede enunciar como; Ley de la tendencia creciente de la tasa de plusvalía.

A pesar de la buena voluntad que manifiestan el prestigioso economista keynesiano Paul Samuelson, premio Nobel de economía, y Willlam D. Nordhaus, teóricos del utilitarismo marginal, en recomendar a los capitalistas como obtener el máximo beneficio, debido al subjetivismo del que parten, comenten ciertos “errores”. Por cierto, no recomiendan a los trabajadores asalariados como aumentar sus rentas, lo que nos da la idea de qué intenciones persiguen;
Paul Samuelson y Willlam D. Nordhaus en Economía, capítulo 9 escribió:Olvidemos lo pasado. No miremos hacia atrás; no nos lamentemos de la leche derramada o de las pérdidas pasadas. Hagamos un cálculo realista de los costes adicionales en que incurriremos en cualquier decisión que tomemos y comparémoslos con los beneficios adicionales. Tomemos una decisión basada en los costes y beneficios marginales.
http://es.scribd.com/doc/35368070/ECONOMIA-SAMUELSON-NORDHAUS
Dos páginas antes definen la obtención del máximo beneficio como sigue;
El mayor descubrimiento es que la maximización a los beneficios se presentará cuando la producción se encuentre en el nivel en que el ingreso marginal de la empresa es igual a su coste marginal.
Al obtener el mayor beneficio marginal, la empresa ni obtiene la mayor tasa de ganancia, ni tan siquiera el máximo beneficio. En la misma obra, capítulo 6, los autores definen los resultados de una empresa, Hot Dog Ventures, Inc., con las siguientes cantidades:
Producción de mercancías en el capitalismo. Teoría sobre el valor y el precio de las mercancías 28c0epx

Se supone que la empresa produce de la forma más eficiente, es decir no se puede producir más sin ampliar el capital fijo. Por otro lado, el valor de las ventas es sobre 62.500 unidades, que se vendieron a $ 4, la plantilla está constituida por 4 trabajadores, y cada trabajador produce 15.625 unidades y percibe un salario de $ 22.500. Resumiendo:
Producción de mercancías en el capitalismo. Teoría sobre el valor y el precio de las mercancías 11jw6k8

Se supone que la empresa es monopolista al ofrecer la mayor calidad al menor precio, y que la demanda es absolutamente inelástica, con lo que el único límite a la demanda lo constituye el poder adquisitivo de los demandantes. Con estas premisas los directivos encargan un estudio de mercado, mediante el cual descubren que; el aumento de cada 10 céntimos en el precio de venta por unidad, provocará una disminución en las ventas de 6 unidades diarias, o lo que es lo mismo 2.190 anuales. Con estos datos hacen una tabla, con el objetivo de hallar cuando el ingreso marginal se iguala con el coste marginal, para establecer el nuevo precio de mercado que maximice sus beneficios:  
Producción de mercancías en el capitalismo. Teoría sobre el valor y el precio de las mercancías 73kqo7

Donde IM es el ingreso marginal y CM es el costo marginal. Si se dibujan las curvas del ingreso marginal y del costo marginal, donde se cortan es el precio de mercado, o el número de unidades, que produce el máximo beneficio marginal:
Producción de mercancías en el capitalismo. Teoría sobre el valor y el precio de las mercancías Sex1yv

La máxima ganancia marginal del capital se obtiene fijando el precio en $ 4’50 la unidad y vendiendo 51.550 unidades. Sin embargo, no se obtiene el máximo beneficio marginal para los capitalistas, esto es debido al impuesto sobre el ingreso de las corporaciones, que es porcentual ($18.000 / $55000 = 32’7 %). El máximo beneficio marginal se sitúa estableciendo el precio en $ 4’40 la unidad y 53.740 unidades. No obstante, no es esta la máxima ganancia, o la mayor tasa de beneficio que puede obtener Hot Dog Ventures, Inc. Si se calculan los costes totales, los beneficios totales y la tasa de beneficios, se obtiene:
Producción de mercancías en el capitalismo. Teoría sobre el valor y el precio de las mercancías S1qjjr

Por lo que, obteniendo el máximo beneficio marginal, al vender la unidad producida en $ 4’40 y producir 53.740 unidades, se pierden $ 3.454’05 de beneficios, y se obtiene un 1 % menos en beneficios. Es decir, cuando el ingreso marginal iguala el costo marginal no necesariamente maximiza los beneficios.

Los mayores beneficios se obtienen cuando la fuerza de trabajo produce la máxima cantidad de mercancías viable, contribuyendo con el mínimo valor posible en el precio de coste por unidad producida. Analizar la ganancia, o el beneficio, capitalista al margen de la relación que mantiene con el valor de la fuerza de trabajo, solo puede llevar a cometer errores de cálculo. Teniendo en cuenta el valor de la fuerza de trabajo, el precio de monopolio quedará fijado en $ 4’70, despidiendo a un trabajador y produciendo 46.875 unidades. Ya que:
Producción de mercancías en el capitalismo. Teoría sobre el valor y el precio de las mercancías 2f0fuk9

Situando la tasa de plusvalía (g/Cv) en el 107’9 % y, por tanto:
Producción de mercancías en el capitalismo. Teoría sobre el valor y el precio de las mercancías 14ikjfd

El monopolio aumenta sus beneficios desabasteciendo el mercado, creando escasez de bienes, en el ejemplo analizado se deja de satisfacer la demanda en 15.625 unidades, subiendo el precio de las mercancías en $ 0’7, o lo que es lo mismo en un 17’5 %, y despilfarrando recursos, el despido de un trabajador y la no utilización de un cuarto de los medios de trabajo. Pero, en la búsqueda del máximo beneficio, no puede escapar a la ley del valor, a la ley de la oferta ni a la ley de la demanda.

En el ejemplo se considera que la fuerza de trabajo es idéntica, cada trabajador produce los mismo con el mismo salario. En la realidad existen diferencias en la productividad de cada trabajador, por lo que, en la búsqueda del máximo beneficio, el trabajador que será despedido es el menos rentable independientemente de su edad, etnia, nacionalidad o sexo. La búsqueda del máximo beneficio en la producción mercantil tiende a hacer desaparecer las diferencias étnicas, nacionales sexuales y de edad.

Ley de la tendencia a la concentración monopolista del capital
Karl Marx en El Capital, tomo I, capítulo XXIV:
7. Tendencia histórica de la acumulación capitalista
¿En qué se resuelve la acumulación originaria del capital, esto es, su génesis histórica? En tanto no es transformación directa de esclavos y siervos de la gleba en asalariados, o sea mero cambio de forma, no significa más que la expropiación del productor directo, esto es, la disolución de la propiedad privada fundada en el trabajo propio. La propiedad privada del trabajador sobre sus medios de producción es el fundamento de la pequeña industria, y la pequeña industria es una condición necesaria para el desarrollo de la producción social y de la libre individualidad del trabajador mismo. Ciertamente, este modo de producción existe también dentro de la esclavitud, de la servidumbre de la gleba y de otras relaciones de dependencia. Pero sólo florece, sólo libera toda su energía, sólo conquista la forma clásica adecuada, allí donde el trabajador es propietario privado libre de sus condiciones de trabajo, manejadas por él mismo: el campesino, de la tierra que cultiva; el artesano, del instrumento que manipula como un virtuoso.

Este modo de producción supone el parcelamiento del suelo y de los demás medios de producción. Excluye la concentración de éstos, y también la cooperación, la división del trabajo dentro de los mismos procesos de producción, el control y la regulación sociales de la naturaleza, el desarrollo libre de las fuerzas productivas sociales. Sólo es compatible con límites estrechos, espontáneos, naturales, de la producción y de la sociedad. Al alcanzar cierto grado de su desarrollo, genera los medios materiales de su propia destrucción. A partir de ese instante, en las entrañas de la sociedad se agitan fuerzas y pasiones que se sienten trabadas por ese modo de producción. Éste debe ser aniquilado, y se lo aniquila. Su aniquilamiento, la transformación de los medios de producción individuales y dispersos en socialmente concentrados, y por consiguiente la conversión de la propiedad raquítica de muchos en propiedad masiva de unos pocos, y por tanto la expropiación que despoja de la tierra y de los medios de subsistencia e instrumentos de trabajo a la gran masa del pueblo, esa expropiación terrible y dificultosa de las masas populares, constituye la prehistoria del capital. Comprende una serie de métodos violentos, de los cuales hemos pasado revista sólo a aquellos que hicieron época como métodos de la acumulación originaria del capital. La expropiación de los productores directos se lleva a cabo con el vandalismo más despiadado y bajo el impulso de las pasiones más infames, sucias y mezquinamente odiosas. La propiedad privada erigida a fuerza de trabajo propio; fundada, por así decirlo, en la consustanciación entre el individuo laborante independiente, aislado, y sus condiciones de trabajo, es desplazada por la propiedad privada capitalista, que reposa en la explotación de trabajo ajeno, aunque formalmente libre. No bien ese proceso de transformación ha descompuesto suficientemente, en profundidad y en extensión, la vieja sociedad; no bien los trabajadores se han convertido en proletarios y sus condiciones de trabajo en capital; no bien el modo de producción capitalista puede andar ya sin andaderas, asumen una nueva forma la socialización ulterior del trabajo y la transformación ulterior de la tierra y de otros medios de producción en medios de producción socialmente explotados, y por ende en medios de producción colectivos, y asume también una nueva forma, por  consiguiente, la expropiación ulterior de los propietarios privados. El que debe ahora ser expropiado no es ya el trabajador que labora por su propia cuenta, sino el capitalista que explota a muchos trabajadores. Esta expropiación se lleva a cabo por medio de la acción de las propias leyes inmanentes de la producción capitalista, por medio de la concentración de los capitales. Cada capitalista liquida a otros muchos. Paralelamente a esta concentración, o a la expropiación de muchos capitalistas por pocos, se desarrollan en escala cada vez más amplia la forma cooperativa del proceso laboral, la aplicación tecnológica consciente de la ciencia, la explotación colectiva planificada de la tierra, la transformación de los medios de trabajo en medios de trabajo que sólo son utilizables colectivamente, la economización de todos los medios de producción gracias a su uso como medios de producción colectivos del trabajo social, combinado. Con la disminución constante en el número de los magnates capitalistas que usurpan y monopolizan todas las ventajas de este proceso de trastocamiento, se acrecienta la masa de la miseria, de la opresión, de la servidumbre, de la degeneración, de la explotación, pero se acrecienta también la rebeldía de la clase obrera, una clase cuyo número aumenta de manera constante y que es disciplinada, unida y organizada por el mecanismo mismo del proceso capitalista de producción. El monopolio ejercido por el capital se convierte en traba del modo de producción que ha florecido con él y bajo él. La concentración de los medios de producción y la socialización del trabajo alcanzan un punto en que son incompatibles con su corteza capitalista. Se la hace saltar. Suena la hora postrera de la propiedad privada capitalista. Los expropiadores son expropiados.

El modo capitalista de producción y de apropiación, y por tanto la propiedad privada capitalista, es la primera negación de la propiedad privada individual, fundada en el trabajo propio. La negación de la producción capitalista se produce por sí misma, con la necesidad de un proceso natural. Es la negación de la negación. Ésta restaura la propiedad individual, pero sobre el fundamento de la conquista alcanzada por la era capitalista: la cooperación de trabajadores libres y su propiedad colectiva sobre la tierra y sobre los medios de producción producidos por el trabajo mismo.

La transformación de la propiedad privada fragmentaria, fundada sobre el trabajo personal de los individuos, en propiedad privada capitalista es, naturalmente, un proceso incomparablemente más prolongado, más duro y dificultoso, que la transformación de la propiedad capitalista, de hecho fundada ya sobre el manejo social de la producción, en propiedad social. En aquel caso se trataba de la expropiación de la masa del pueblo por unos pocos usurpadores; aquí se trata de la expropiación de unos pocos usurpadores por la masa del pueblo.
http://www.ucm.es/info/bas/es/marx-eng/capital1/24.htm
La tendencia al monopolio bajo el capitalismo se debe a que en una industria desarrollada, para que una empresa pueda ofrecer de forma económicamente competitiva bienes en el mercado, hace falta una gran aportación de capital inicial, lo que disuade a muchos competidores. Cuanto más capital se acumula más se puede acumular, aunque disminuya la tasa de ganancia. Teniendo dos capitales:
Producción de mercancías en el capitalismo. Teoría sobre el valor y el precio de las mercancías So915e

En el capital I la tasa de ganancia es el doble que en el capital II, pero en el capital II, la ganancia es 1/2 mayor y se puede acumular más capital que en I. El aumento de la ganancia absoluta, manteniendo la tasa de la plusvalía, es posible a pesar de la tendencia decreciente de la tasa de ganancia provocada por la disminución del capital variable con respecto al capital fijo más el circulante.

La acumulación de capital no tiene más límite que la cantidad de fuerza de trabajo disponible, es decir, de la población de trabajadores asalariados. La ecuación extendida del capital en su desarrollo queda:
Producción de mercancías en el capitalismo. Teoría sobre el valor y el precio de las mercancías Dqntx

El objetivo de la producción capitalista es la búsqueda del máximo beneficio por el medio de la producción de mercancías, es producir la máxima plusvalía para acumular un capital mayor y poder producir más plusvalía, lo limitado de este objetivo se opone frontalmente al ilimitado medio que usan los capitalistas para conseguirlo, el desarrollo de la capacidad productiva de la fuerza de trabajo. Lo que implica que en condiciones de capitalismo el desarrollo de la capacidad productiva solo es posible sobre la base del aumento de la tasa de plusvalía. Cualquier desarrollo en la capacidad de producción social no se producirá, bajo el régimen de producción capitalista, si no produce un aumento en la tasa de ganancia y por lo tanto en la tasa de plusvalía.

Al disminuir la cuota de ganancia, aumenta el mínimo de capital necesario para poder dar empleo a la fuerza de trabajo, al mismo tiempo puede acumular más capital provocando un nuevo descenso de la cuota de ganancia. Para los fines de la producción capitalista existirá una superproducción absoluta de capital cuando; para un aumento adicional de capital el aumento en la producción de plusvalía sea ≤ 0. Un capital produce una determinada ganancia:
M - C = g

Cuando se produce un aumento en el capital invertido, se produce una variación en la ganancia:
M - ΔC = g′

El objetivo buscado es:
g < g′

El límite del capitalismo se alcanza cuando la composición de un capital para producir una ganancia:
M - C = g

Es tal que cualquier aumento en el capital invertido:
M - ΔC = g′

Produce que:
g > g′

El límite de la ganancia capitalista cuando el desarrollo del capitalismo tiende al infinito es 0. La ecuación para calcular la ganancia de una mercancía producida por métodos capitalistas es:
g = M - Cf - Cc - Cv

Dado que:
· M es el valor de cambio de la mercancía, valor que está limitado por el valor del poder adquisitivo de la fuerza de trabajo usada en la producción de bienes y servicios. Por un lado, si las mercancías tuvieran un valor ilimitado nadie las podría comprar, y si los trabajadores asalariados tuvieran ilimitado poder de compra no venderían su fuerza de trabajo. Por otro lado, para un mismo desarrollo de las fuerzas productivas, cuanto mayor es el poder adquisitivo del trabajo asalariado menor poder adquisitivo tiene el capital, y viceversa. El desarrollo histórico demuestra que, con el desarrollo de las fuerzas productivas, la tendencia del valor de las mercancías es a disminuir, debido a que, por dicho desarrollo de la capacidad productiva del trabajo humano, cada vez es menor el valor de la fuerza de trabajo socialmente necesaria para producir dichas mercancías.
· Cf es el valor capital fijo, herramientas y maquinaria, cuyo límite de desarrollo es el conocimiento técnico científico humano, y al conocimiento no se le conocen límites. Es una de las causas por las que las patentes tienen fecha de caducidad, o no se pueden aplicar derechos de patentes a todos los descubrimientos científicos.
· Cc es el valor de las materias primas y secundarias usadas en la producción de mercancías, cuyo límite es la cantidad de materia de la que están hechas. El valor del capital circulante tiende a infinito, teniendo en cuenta que en el Universo la materia es limitada y existe un principio de la física que establece que la materia ni se crea ni se destruye.
· Cv es el valor de cambio de la fuerza de trabajo, valor que tiende a cero, con el desarrollo de los medios de trabajo cada vez es necesaria menos fuerza de trabajo, y el valor de las mercancías para reproducir dicha fuerza de trabajo se reduce, pero si el valor de la fuerza de trabajo es cero entonces la tasa de plusvalía es cero y:
g=p^′∙Cv=0∙0=0
g = p′ ∙ Cv = 0 ∙ 0 = 0

Si; Cf y Cc tiende a ∞ y M y Cv son cantidades que tienden a 0, la ganancia cuando el desarrollo del modo de producción capitalista tiende al infinito es:
Producción de mercancías en el capitalismo. Teoría sobre el valor y el precio de las mercancías R05ocw

No obstante, en el modo de producción capitalista, Cf y Cc son mercancías por lo que su valor tiende a 0, quedando:
Producción de mercancías en el capitalismo. Teoría sobre el valor y el precio de las mercancías I2rcjd

Si, por el contrario, la ganancia capitalista tiene un límite una vez alcanzado dicho límite es el fin del capitalismo, puesto que cualquier aumento en el capital invertido produce una disminución de la ganancia. Aunque, en realidad, el único límite del capitalismo es poder encontrar fuerza de trabajo libre en un doble sentido; que el trabajador sea propietario del usufructo de su fuerza de trabajo, y que, dicho trabajador, esté privado de propiedad sobre medios de producción para que pueda alquilar “libremente” su fuerza de trabajo.

Los capitalistas para aumentar la ganancia, una vez alcanzada la máxima tasa de plusvalía, deben desarrollar las fuerzas productivas, pero el desarrollo de las fuerzas productivas sociales, al no tener límite, lleva a impedir la ganancia capitalista. Las relaciones de producción capitalistas la búsqueda del máximo beneficio, la función empresarial, destruye la base de las relaciones de producción capitalista. En el desarrollo del capitalismo se ha producido y se produce esta superproducción de capital, aunque de forma relativa, no obstante, coloca al descubierto la tendencia general del desarrollo histórico del capitalismo, la superproducción absoluta de capital y con ella el fin del capitalismo.

Para mantener las relaciones de producción basadas en la explotación del capital, los capitalistas, no solo se ven en la necesidad de impedir el desarrollo de las fuerzas sociales de producción, sino que incluso las destruyen. Son los períodos de crisis sociales y de auge de la revolución. Esta necesidad objetiva de oponerse al progreso y el bienestar de la humanidad es lo que ha convertido a la burguesía y al modo de producir capitalista en reaccionarios. Este conocimiento a nivel intuitivo lo han tenido siempre las clases dominantes y por eso se oponen al desarrollo del conocimiento. Se entiende porque cuando Marx demostró que el capitalismo es un modo de producción históricamente determinado, que con la búsqueda y la obtención del máximo beneficio por parte del capital se pone fin al capitalismo, los “economistas” del capital abandonan la ciencia y se transforman en filósofos subjetivistas.

En una formación social donde exista un modo de producción con un monopolio absoluto sobre el mercado, se ha alcanzado una situación semejante, el capital obtiene toda la plusvalía producida y cualquier aumento en el capital utilizado no aumentará la plusvalía obtenida, por lo que las sociedades basadas en cualquier tipo de monopolio, incluyendo el tipo soviético, tienden al estancamiento y la recesión, provocando cambios en las formaciones sociales y en algunos casos transformando las relaciones de producción. El capitalismo tiende de forma inexorable al monopolio, y el monopolio cercena las propias bases de existencia del capitalismo, por lo que es necesario que el estado imponga leyes antimonopolio. Lo que pone de manifiesto la necesidad del estado para la creación y el mantenimiento del modo de producción capitalista.

Karl Marx en El manifiesto Comunista:
Hasta hoy, toda sociedad descansó, como hemos visto, en el antagonismo entre las clases oprimidas y las opresoras. Más para poder oprimir a una clase es menester asegurarle, por lo menos, las condiciones indispensables de vida, pues de otro modo se extinguiría, y con ella su esclavizamiento. El siervo de la gleba se vio exaltado a miembro del municipio sin salir de la servidumbre, como el villano convertido en burgués bajo el yugo del absolutismo feudal.  La situación del obrero moderno es muy distinta, pues lejos de mejorar conforme progresa la industria, decae y empeora por debajo del nivel de su propia clase. El obrero se depaupera, y el pauperismo se desarrolla en proporciones mucho mayores que la población y la riqueza. He ahí una prueba palmaria de la incapacidad de la burguesía para seguir gobernando la sociedad e imponiendo a ésta por norma las condiciones de su vida como clase. Es incapaz de gobernar, porque es incapaz de garantizar a sus esclavos la existencia ni aun dentro de su esclavitud, porque se ve forzada a dejarlos llegar hasta una situación de desamparo en que no tiene más remedio que mantenerles, cuando son ellos quienes debieran mantenerla a ella. La sociedad no puede seguir viviendo bajo el imperio de esa clase; la vida de la burguesía se ha hecho incompatible con la sociedad.

La existencia y el predominio de la clase burguesa tienen por condición esencial la concentración de la riqueza en manos de unos cuantos individuos, la formación e incremento constante del capital; y éste, a su vez, no puede existir sin el trabajo asalariado. El trabajo asalariado presupone, inevitablemente, la concurrencia de los obreros entre sí. Los progresos de la industria, que tienen por cauce automático y espontáneo a la burguesía, imponen, en vez del aislamiento de los obreros por la concurrencia, su unión revolucionaria por la organización. Y así, al desarrollarse la gran industria, la burguesía ve tambalearse bajo sus pies las bases sobre que produce y se apropia lo producido. Y a la par que avanza, se cava su fosa y cría a sus propios enterradores. Su muerte y el triunfo del proletariado son igualmente inevitables.
http://www.marxists.org/espanol/m-e/1840s/48-manif.htm
Al mismo tiempo que el capital crea las condiciones objetivas para el fin de las relaciones de producción capitalistas, el desarrollo de las fuerzas productivas entra en contradicción con las relaciones de producción capitalistas, de igual modo produce las ideas y la voluntad de cambiar las relaciones de producción en los trabajadores asalariados, es decir, crea las condiciones subjetivas para la transformación revolucionaria de la sociedad.

Saludos.
Jordi de Terrassa
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Camarada Comisario
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Producción de mercancías en el capitalismo. Teoría sobre el valor y el precio de las mercancías Empty Re: Producción de mercancías en el capitalismo. Teoría sobre el valor y el precio de las mercancías

Mensaje por Jordi de Terrassa el Miér Mayo 11, 2016 8:26 pm

Este hilo forma parte de un conjunto que pueden titularse Apuntes de economía, más que una investigación, es un estudio sobre las investigaciones de otros autores, de ahí la utilización de gran cantidad de citas y de la extensión de algunas de ellas. El estudio es sobre algunas leyes de las llamadas ciencias sociales y los conceptos que utilizan. El estudio está dividido en cuatro secciones, teoría del conocimiento, materialismo histórico, economía política y lucha de clases en España.

El folclorismo izquierdista es revisionismo subjetivista. Un análisis de la actualidad de Movimiento comunista en lucha contra el subjetivismo como el principal error teórico del Movimiento Comunista Internacional. El folclorismo izquierdista, en sus proclamas, continuamente utiliza términos como marxismo, materialismo, ciencia, …, como los jóvenes "marxistas" en tiempos de Engels, sin embargo, tanto los unos como los otros son flojos en el estudio y prefieren adherirse a una doctrina teológica a la que llaman "marxismo-…". Si el “marxismo” es la doctrina que predica el folclorismo izquierdista, hay que proclamar; “tout ce que je sais, c'est que je ne suis pas marxiste”;
Friedrich Engels en Carta a Konrad Schmidt escribió:Marx había dicho a fines de la década del 70, refiriéndose a los «marxistas» franceses, que «tout ce que je sais, c'est que je ne suis pas marxiste*»…

…Usted, que ha hecho realmente algo, habrá notado por fuerza qué pocos de los literatos jóvenes que se cuelgan al partido se toman la molestia de estudiar Economía política, historia de la Economía política, historia del comercio, de la industria, de la agricultura, de las formaciones sociales. ¡Cuántos conocen a Maurer sólo de nombre! La suficiencia del periodista tiene que suplirlo todo, y así anda ello. A veces, parece como si estos caballeros creyesen que para los obreros cualquier cosa es buena. ¡Si supiesen que Marx no creía nunca que incluso sus mejores cosas eran bastante buenas para los obreros y que consideraba un crimen ofrecer a los obreros algo que no fuese lo mejor de lo mejor!...
https://www.marxists.org/espanol/m-e/cartas/e5-8-90.htm
*Todo lo que yo sé, es que yo no soy marxista

Teoría del conocimiento. Sobre los principios ideológicos y el punto de vista filosófico
Ideología comunista. Violencia, dictadura y democracia. Trata sobre la ideología comunista como ideología opuesta a todo tipo de estado, se definen las nociones de dictadura y democracia, el papel histórico de la violencia y su relación con el estado en la ideología comunista, así como las dos fases de la sociedad comunista y el período de transición desde el capitalismo. Se define el revisionismo, o folclorismo de izquierdas "marxista", y el anarco-capitalismo como folclorismo de derechas, se estudia el libre mercado y la planificación económica a la luz de la ideología comunista.

Lucha de clases en la URSS, en la R. P. de China, y revisionismo. Se esboza un análisis de la lucha de clases en la extinta URSS, y en la República Popular China, de los errores de principios ideológicos y de las concepciones subjetivistas en el Movimiento Comunista Internacional, lo que algunos han dado en llamar el ciclo de octubre.

Materialismo dialéctico, ¿la filosofía comunista?. Se estudia una concepción filosófica materialista, la relación entre materia e ideas, se define las concepciones de sensación, emoción y percepción, así como la relación entre idolología filosofía y ciencia y se propone un criterio de verdad. Se estudia concepciones y tesis filosóficas con apariencia materialista pero que realmente son subjetivismo ideológico, revisionismo folclórico de izquierdas "marxista", junto a concepciones filosóficas sobre la sociedad propias del folclorismo de derechas, declaradamente de subjetivismo idealista.

Dialéctica de la materia. Ciencia y subjetivismo filosófico. Se estudia como solo las leyes científicas, no las tesis filosóficas que solo sirven para extraviar a la ciencia, dan conocimiento objetivo sobre la realidad material, cómo, dicho conocimiento, puede servir para transformar la realidad conforme a las leyes objetivas del movimiento material, y la relación que guardan entre sí las diferentes leyes científicas.

Materialismo histórico. Sobre el desarrollo de las fuerzas productivas y relaciones de producción
Materialismo histórico. Sucesión de formaciones sociales y filosofía subjetiva de la historia. Se estudia el desarrollo histórico de las sociedades humanas, el desarrollo de las fuerzas productivas, los modos de producción, la sucesión de las formaciones sociales, la aparición del mercado y de la lucha de clases. Se definen diferentes modos de producción y conceptos como formación social, clase social, lucha de clases, etc…

Desarrollo histórico de las relaciones capitalistas de producción. Se esboza la aparición del modo de producción capitalista, la necesaria acumulación primitiva de capital y la imprescindible producción de la mercancía fuerza de trabajo, y diferentes fases de su desarrollo el gremio, la manufactura, la industria y la gran industria. Al igual que diferentes clases de capital, el capital comercial, el agrario, el industrial y el bancario. De igual modo se esbozan las líneas generales de algunas escuelas de pensamiento económico, como la escuela de Salamanca, el mercantilismo, la fisiocracia hasta la conversión de la economía en ciencia con Adam Smith.

Usura, capital financiero e imperialismo. Se analiza el ciclo económico del capital bancario, la forma en que con el capital bancario aparece una nueva clase social los gerentes profesionales del capital, la evolución histórica del capital bancario y como éste se convirtió en hegemónico sobre el capital comercial, el agrario y el industrial a finales del siglo XIX. También se apunta cómo el capital comercial y el agrario desarrollan el colonialismo, el capital industrial el librecambismo, el capital bancario conduce de forma inexorable, por la ley de la tendencia al monopolio del capitalismo financiero, al imperialismo como fase ulterior del capitalismo y, finalmente como el imperialismo se redujo a dos superpotencias hegemonistas, los cambios en la lucha por la hegemonía mundial y como la lucha hegemonista conduce a la extinción del capitalismo.

Economía política. Sobre la producción, circulación, distribución y consumo de mercancías
Circulación de mercancías. Valor objetivo de la mercancía y función subjetiva de utilidad marginal. Se estudia la circulación capitalista y el ciclo económico comercial del capital, diferentes conceptos de la economía política; el dinero y como sustituyó al trueque en el intercambio de mercancías, diferentes tipos de dinero como el dinero mercancía, el fiduciario, el dinero bancario y la evolución histórica de las diferentes leyes del intercambio de mercancías. Así y como los conceptos de mercancía y libre mercado, los conceptos de recurso natural, de utilidad, de valor de uso y de valor de cambio. Al igual que se estudia la ley general del valor de cambio de una mercancía, como la ley de la oferta y la demanda tiende a igualar la tasa de ganancia capitalista y a la concentración del capital. También se definen los conceptos de precio de mercado, capital fijo, capital circulante, capital variable, precio de costo, precio de producción, valor de producción, la ganancia capitalista o plusvalía, la tasa de ganancia y la tasa de plusvalía.

Producción de mercancías en el capitalismo. Teoría sobre el valor y el precio de las mercancías. Se estudia las leyes de producción capitalista de mercancías, se define los conceptos de trabajo, fuerza de trabajo, como la fuerza de trabajo genera un plus-trabajo, mediante el desarrollo de las fuerzas productivas y la división técnica del trabajo o ley de asociación de Ricardo. El ciclo económico industrial, la ley del valor y de la ganancia capitalista, la ley de la tasa de ganancia y de la tasa de plusvalía.

Distribución capitalista de mercancías, consumo y ánimo de lucro . Se estudia la distribución de la plusvalía entre diferentes clases sociales, así y como el subjetivismo acientífico de la preferencia temporal por el consumo en la escuela austríaca, del multiplicador keynesiano del ingreso y el monetarismo neoliberal. También se estudia el límite demográfico a la expansión capitalista, el estancamiento sistémico del capitalismo y las alternativas para el desarrollo de las fuerzas productivas.

Lucha de clases en España. Sobre la producción y distribución de plusvalía y la crisis económica española
Las clases sociales en España. Límites de la democracia española. Es una aplicación de los conceptos y leyes estudiados en las anteriores secciones a la formación social española. Se estudian las diferentes clases sociales y su desarrollo histórico. También se estudia las carencias democráticas del estado español, estado al servicio de los intereses económicos y políticos de oligarquías financieras, de igual modo se estudia la cuestión nacional en España, las diferentes nacionalidades su evolución histórica y las relaciones de dominación del estado con las minorías nacionales.

La plusvalía en España, su producción y distribución. Se estudia la producción de plusvalía en España, su evolución durante la crisis económica y su distribución entre diferentes clases sociales, así como las exigencias del imperialismo sobre la oligarquía española.

La crisis económica española. Causas y consecuencias. Se estudia la crisis económica en España, sus causas y consecuencias, entre otras; la enorme e impagable deuda. También se estudian los privilegios económicos de los oligarcas y financieros en España.

Programa mínimo de transformaciones económicas y políticas para España

Aunque se pueden leer de forma aleatoria es aconsejable leerlos en el orden indicado.

Todos los hilos se pueden descargar en formato .pdf del siguiente enlace;
Producción de mercancías en el capitalismo. Teoría sobre el valor y el precio de las mercancías 1072v6e
Apuntes de economía
Subjetivismo filosófico y ciencia

Saludos.

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