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Usura, capital financiero e imperialismo

Jordi de Terrassa
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Mensaje por Jordi de Terrassa el Jue Mayo 05, 2016 6:55 pm

Saravia de la Calle en Instrucción de Mercaderes escribió:Hambrientos tragones, que todo lo tragan, todo lo destruyen, todo lo confunden, todo lo roban y ensucian, como las harpías de Pineo”. “Salen a la plaza y rua con su mesa y silla y caxa y libro, como las rameras al burdel con su silla”. “Como el mercader no paga al logro hácele quebrar, y así se alza y todo se pierde, de lo cual todo como es notorio son principio y ocasión y aun causa estos logreros, porque a no los haber cada uno trataría con su dinero en lo que pudiese y no en más, y así valdrían las cosas en el justo precio y no se cargarían más de lo que vale al contado. Y por esto sería muy provechosa cosa que los príncipes no los consintiesen en España, pues ninguna otra nación del mundo los consiente, y desterrasen esta pestilencia de su corte y reino.
http://bibliotecadigital.jcyl.es/i18n/consulta/registro.cmd?id=14933

Ciclo económico de la banca con reserva fraccionaria
Una de las características de la usura debida a la práctica fraudulenta de la reserva fraccionaria, y a la situación de monopolio, son las crisis económicas cíclicas. Las crisis económicas son una superproducción relativa de capital o de dinero bancario, el capital ficticio de Marx, son la manifestación que las relaciones de producción de capitalismo monopolista no solo no favorecen el desarrollo de las fuerzas productivas, sino que las destruyen, aunque de momento solo es de una manera parcial y temporal. La banca de reserva fraccionaria es el mejor instrumento de superproducción de capital usurero que existe, ya que su producto estrella es el dinero bancario, dinero que no existe salvo en los libros de contabilidad del sistema usurero, no está basado en el ahorro pasado sino en el ahorro futuro, de ahí la necesidad del derroche consumista de recursos naturales y las crisis no son más que la manifestación de la necesidad se ese ahorro forzado y forzoso. Los usureros, si son monopolistas con especial virulencia, hacen frente a las crisis utilizando los siguientes métodos:
· Destruyendo capital (el paro y el cierre de empresas)
· Expulsando del mercado a otros usureros (Las compras y las fusiones de corporaciones financieras sin mostrar muchos escrúpulos por usar medios lícitos o ilícitos)
· Lanzándose a la conquista de nuevos mercados mediante el uso de métodos pacíficos o violentos (Las exigencias de los EE.UU., Alemania, Francia, etc. a las economías más débiles, los ofrecimientos de China y las guerras de conquista)
· Explotando más concienzudamente los antiguos mercados (aumento de impuesto, reforma laboral, reforma de las pensiones, reducción de gastos sociales, etc…)

Jesús Huerta de Soto en Dinero, Crédito Bancario y Ciclos Económicos escribió:… La reacción espontánea del mercado ante la expansión crediticia es:
· La subida del precio que hay que pagar por los factores originarios de producción.
· Posterior subida en el precio de los bienes de consumo.
· Gran aumento relativo en los beneficios contables de las empresas de las etapas más próximas al consumo final.
· «Efecto Ricardo». Además, el aumento más que proporcional en el precio de los bienes de consumo respecto al crecimiento en las rentas de los factores originarios de producción hace que, en términos relativos, las rentas reales de estos factores y, en concreto, los salarios del trabajo, empiecen a bajar.
· La aparición de pérdidas contables en las empresas de las etapas relativamente más alejadas del consumo: el inevitable advenimiento de la crisis…

…Por eso [retrasar la crisis], y dado que gran parte de la nueva renta de los factores originarios de producción procede directamente de la expansión crediticia, es preciso que ésta se incremente de manera progresiva con la finalidad de que el precio de los factores de producción siempre vaya por delante del precio de los bienes de consumo…
http://www.jesushuertadesoto.com/libros_espanol/dinero/dinero.pdf
Usura, capital financiero e imperialismo 2dlkraa

La definición comúnmente aceptada sobre los ciclos económicos se debe a W. C Mitchell y A. F. Burns en la obra publicada en 1946, Medición de los Ciclos Económicos;
Los ciclos de los negocios son un tipo de fluctuación en la actividad económica agregada de las naciones cuya actividad está organizada principalmente en empresas lucrativas: un ciclo consiste de expansiones que tienen lugar aproximadamente a la vez en muchas actividades económicas, seguidas por recesiones, contracciones y recuperaciones igualmente generales que confluyen en la fase de expansión del ciclo siguiente; la secuencia de cambios es recurrente pero no periódica; en duración los ciclos de los negocios pueden variar desde poco más de un año hasta diez o doce años; no son divisibles en ciclos más cortos de carácter similar con amplitudes parecidas.

Para Paúl A. Samuelson un ciclo económico es:
Paul Samuelson y Willlam D. Nordhaus en Economía, capítulo 23 escribió:Una oscilación de la producción, la renta y el empleo de todo un país, que suele durar entre 2 y 10 años y que se caracteriza por una expansión o contracción general de la mayoría de los sectores de la economía
Por lo general, los economistas dividen a los ciclos económicos en dos fases principales, recesión y expansión. […] Las cimas y los valle; marcan los Puntos de cambio de los ciclos. La caída o declive de un ciclo económico se llama recesión. Una recesión es un periodo recurrente de declive de la producción, el ingreso y el empleo total, que suele durar de 6 meses a 1 año, y que se caracteriza por contracciones generalizadas en muchos sectores de la economía. Una depresión es una recesión mayor, tanto en escala como en duración.
Aunque se les da el nombre de "ciclos" a las fluctuaciones en el corto plazo, su patrón real es irregular. No hay dos ciclos económicos que sean casi iguales. No hay una fórmula exacta, como la que se puede aplicar a las revoluciones de los planetas o a las oscilaciones de un péndulo, que pronostiquen la duración o el momento en que se producirán los ciclos económicos. Más bien, en sus irregularidades, los ciclos económicos se parecen más a las fluctuaciones del clima. […] Algunos valles son muy profundos y extensos, como en la Gran Depresión; otros son someros y angostos, como la recesión de 1991.
http://es.scribd.com/doc/35368070/ECONOMIA-SAMUELSON-NORDHAUS

Se han descrito tres tipos de ciclos económicos corto o de Kitchin de tres a cuatro años, de Juglar de siete a once años y largo o de Kondrantieff de cincuenta años aproximadamente. En los ciclos económicos se pueden distinguir cuatro fases, por convención se establece que el ciclo empieza con la fase de recuperación o con la fase de recesión;
· Recuperación-Expansión: Empieza la reactivación económica aumentando el nivel de producción. Se presenta un incremento en el nivel de precios de manera desigual por los distintos cambios en los costos de producción. Estos precios también dependen de un aumento en el volumen del dinero en circulación, provocado por la expansión crediticia y el resultante aumento en los depósitos bancarios, así también acompañado de un aumento de ganancias e inversión, lo que hace que se acelere el ritmo de producción. La subida generalizada del precio que hay que pagar por los medios de producción y la fuerza de trabajo y posterior subida en el precio de los bienes de consumo. Además, el aumento más que proporcional en el precio de los bienes de consumo respecto al crecimiento en las rentas de los trabajadores asalariados hace, que las rentas reales de los trabajadores asalariados empiecen a bajar. Los beneficios contables en las empresas dedicadas a la producción de bienes de consumo son más elevados en términos relativos que la tasa de beneficios contables en las empresas dedicadas a la producción de medios de producción.

· Auge: Es el momento más elevado del ciclo económico. Se alcanza el límite de expansión crediticia que permite el coeficiente de caja (legal o el que la prudencia aconseja a las entidades financieras o debido a un enfrentamiento por los mercados entre diferentes grupos monopolistas). La aparición de pérdidas contables en las empresas dedicadas a la producción de medios de producción: hace inevitable la llegada de la crisis.

· Recesión-Contracción: Saturación de la demanda provocado por el aumento general del nivel de precios, lo que ocasiona un cambio en las expectativas generales y trae aparejado una disminución en el crecimiento y la inversión. Ha llegado, por tanto, la crisis y la recesión económica, básicamente por falta de recursos reales ahorrados para completar unos proyectos de inversión que eran excesivamente ambiciosos. Suelen producirse burbujas especulativas en mercados de capitales. Durante esta fase los precios bajan y si se mantienen los valores nominales de los salarios hace que las rentas reales de los trabajadores asalariados hacia el final de la crisis empiecen a subir.

· Depresión: Es el punto mínimo de un ciclo económico luego de un período de recesión. Se ha destruido toda la sobreproducción de capital del ciclo, aumento de la concentración de capital en los grupos monopolistas que sobreviven y ha aumentado de forma más concienzuda la explotación de todos los mercados.

Para Jesús Huerta de Soto los ciclos económicos de la banca de reserva fraccionaria desde la fase de la manufactura han sido;
Jesús Huerta de Soto en Dinero, Crédito Bancario y Ciclos Económicos escribió:Es imposible exponer aquí un tratamiento (siquiera sea resumido) de todos los ciclos de auge y depresión que se han dado en las economías del mundo antes de la Revolución Industrial. Sin embargo, somos lo suficientemente afortunados como para disponer de una creciente serie de trabajos de historia económica que arrojan una importante luz sobre la aplicación de la teoría del ciclo económico a hechos económicos concretos del pasado.

La crisis en la economía florentina a mediados del siglo XIV. Los bancos de Florencia expandieron significativamente el crédito desde comienzos del siglo XIV, “La banca de la época ya había evolucionado hasta el punto de crear moneda y aumentar la velocidad de su circulación.” lo cual generó un importante boom económico que convirtió a Florencia en el centro de la actividad financiera y comercial del Mediterráneo. Sin embargo, una serie de acontecimientos, como la bancarrota inglesa, la retirada de fondos napolitanos y el crac de los títulos de la deuda pública de Florencia, actuaron como detonantes específicos del comienzo de la inevitable crisis, que se manifestó con una quiebra generalizada de bancos y una fuerte contracción del crédito en el mercado (o como entonces se la llamaba, mancamento della credenza). Como consecuencia de la crisis, Cipolla indica que una gran masa de riqueza quedó destruida, derrumbándose los precios de la propiedad inmobiliaria, que previamente habían subido de manera exagerada, al 50 por ciento de su valor anterior, no siendo posible, ni siquiera con tal rebaja, encontrar fácilmente compradores. Finalmente, confirma nuestro autor que se tardó treinta años (de 1349 a 1379) en comenzar una recuperación en la que, en su opinión, tuvo un papel protagonista el desastre de la peste, que “rompió el círculo vicioso de la deflación que llevaba años ahogando la economía florentina. A reducirse dramáticamente de golpe el número de habitantes, la disponibilidad media de moneda per cápita debió aumentar proporcionalmente. Además, los que sobrevivieron a la peste gastaron el dinero con alegría. Por consiguiente los precios y los salarios aumentaron”.

Quiebra del banco de los Médicis en 1492.

La crisis en la economía florentina a mediados y en el siglo XVI. Concretamente, Cipolla ha explicado cómo «los directivos del banco de Ricci usaron los fondos públicos como base monetaria para una política de expansión crediticia, propiciada por la situación europea, donde el crédito mediante letras de cambio había entrado en una larga fase de crecimiento febril, cada vez más desvinculado de las operaciones comerciales. La política de expansión crediticia del banco de Ricci, que dominaba la plaza florentina, debió arrastrar a los demás bancos por el mismo camino.»85 Cipolla indica que durante los años sesenta la economía florentina experimentó un elevado nivel de actividad económica impulsada por la euforia crediticia. Sin embargo, a comienzo de los setenta del siglo XVI la situación desembocó en una grave crisis de liquidez de todo el sistema bancario. Los banqueros, en pintoresca expresión de los cronistas, «sólo pagaban con tinta». La crisis fue agravándose paulatinamente hasta que estalló con toda su virulencia a mediados de los años setenta, produciéndose en la ciudad una «gran escasez de dineros» (deflación) y una contracción crediticia. Cipolla afirma que «de pronto, el multiplicador de crédito empezó a funcionar de un modo perverso, al revés. La plaza de Florencia quedó ahogada por una crisis de liquidez del sistema bancario y de restricción del crédito que tuvo una excepcional gravedad, tanto por su intensidad como por su duración. En las páginas de los cronistas, en las cartas de los mercaderes y en los bandos de la época hay constantes y angustiadas referencias a la ‘estrechez’ crediticia y monetaria del mercado, a los bancos que no ‘contaban’, a la falta de moneda contante los sábados para la paga de los operarios.» Por tanto, a la expansión crediticia y a la euforia económica siguió una depresión que hizo que el comercio decayera rápidamente y las quiebras fueran frecuentes, entrando la economía florentina a partir de entonces en un largo proceso de decadencia.

Quiebra de la banca en Sevilla en el siglo XVI.

Crisis en Francia a principios del siglo XVIII. A partir de las guerras napoleónicas, con el inicio de la Revolución Industrial y la generalización del sistema bancario basado en la reserva fraccionaria, los ciclos económicos comienzan a reproducirse con una gran regularidad, adquiriendo ya los rasgos típicos más significativos que establece la teoría que hemos expuesto. A continuación comentaremos brevemente las fechas y características de los ciclos más importantes que han acaecido desde comienzos del siglo XIX.

El pánico de 1819. Afectó especialmente a los estados Unidos y ha sido estudiado, sobre todo, por Murray N. Rothbard en un libro ya clásico sobre la materia. El pánico fue precedido por una expansión del crédito y de la oferta monetaria, tanto en forma de billetes de banco como en forma de depósitos, ambos sin respaldo de ahorro real. En este proceso, el recién creado Banco de estados Unidos actuó de manera protagonista. Ello produjo una gran expansión económica artificial que se vio bruscamente interrumpida en 1819, cuando dicho banco dejó de expandir su crédito y reclamó el pago de los billetes emitidos por otros bancos que tenía en su poder. Posteriormente se produjo la típica contracción en el crédito, y una extensa y profunda depresión económica que detuvo los proyectos de inversión iniciados durante el boom y generó un aumento del desempleo.

La crisis de 1825. Fue una crisis esencialmente inglesa. Se caracterizó por una importante expansión crediticia que financió un alargamiento de las etapas más alejadas del consumo, básicamente en forma de inversiones en las primeras líneas de ferrocarril y en el desarrollo de la industria textil. En 1825 se produjo la crisis, iniciándose una depresión que se prolongó hasta 1832.

La crisis de 1836. De nuevo los bancos vuelven a emprender la expansión crediticia y se inicia un boom en el que se multiplican las sociedades dedicadas a la banca y las sociedades por acciones. Los nuevos créditos financian los ferrocarriles, la siderurgia y el carbón, desarrollándose la máquina de vapor como nueva fuente de energía. A principios de 1836 los precios empiezan a subir de manera vertiginosa, deteniéndose la crisis cuando los bancos deciden dejar de aumentar sus créditos en vista de que pierden cada vez más reservas de oro, que salen del país con destino, principalmente, a los estados Unidos. A partir de 1836 se hunden los precios y los bancos quiebran o suspenden pagos, iniciándose una profunda depresión que dura hasta 1840.

La crisis de 1847. A partir de 1840 se reinicia la expansión crediticia en el Reino Unido, extendiéndose igualmente por Francia y estados Unidos. Se construyen miles de kilómetros de ferrocarriles y la bolsa inicia un crecimiento imparable que favorece, sobre todo, a las acciones de las empresas de ferrocarril. Se desata así un movimiento especulativo que dura hasta 1846, cuando se desencadena la crisis económica en Gran Bretaña. Es curioso señalar que el 19 de julio de 1844 Inglaterra había adoptado, bajo los auspicios de Peel, la Bank Act, que representaba el triunfo de la escuela monetaria de Ricardo (Currency School) y que prohibió la emisión de billetes que no tuvieran un respaldo al 100 por cien en oro. Sin embargo, tal provisión no se estableció en relación con los depósitos y créditos, cuyo volumen en sólo dos años se multiplicó por cinco, lo cual explica la expansión de la especulación y la gravedad de la crisis que se produce a partir de 1846. La depresión se extiende también a Francia y en las diferentes bolsas se hunde el precio de las acciones de las compañías de ferrocarril y en general disminuyen los beneficios, especialmente de las industrias más intensivas en capital, agravándose el desempleo, sobre todo en el sector de la construcción de ferrocarriles. Es en este contexto histórico en el que debe insertarse la revolución, de carácter netamente obrero y socialista, que se produce en la Francia de 1848.

El pánico de 1857. Su esquema es similar a los anteriores. Tiene su origen en un auge previo que dura cinco años, de 1852 a 1857, y que se basa en una expansión generalizada de tipo crediticio que afecta a todo el mundo. Suben los precios, los beneficios y los salarios nominales, mientras que se produce una importante alza bursátil, que favorece sobre todo a las sociedades mineras y a las sociedades constructoras de ferrocarriles (las industrias más intensivas en capital que existían en la época). Además, la especulación se generaliza. Los primeros signos que indican la terminación del auge aparecen cuando comienzan a disminuir los beneficios de las minas y las líneas de ferrocarril (etapas más alejadas del consumo); y el aumento de los costes de producción hace que se debiliten aún más los beneficios. Posteriormente, las industrias del carbón y de la siderurgia reciben el impacto de la desaceleración y se inicia la crisis, que se propaga rápidamente, produciéndose una depresión de ámbito mundial. El 22 de agosto de 1857 es un día de verdadero pánico en Nueva York y muchos bancos suspenden sus operaciones.

La crisis de 1866. La etapa expansiva se inicia a partir de 1861 y en ella tienen un papel protagonista el desarrollo de los bancos en Inglaterra y la expansión crediticia iniciada por el Crédit Foncier en Francia. Como consecuencia de la expansión, sube el precio de los bienes de producción, de la construcción y de las industrias relacionadas con el algodón. La expansión continúa de manera acelerada hasta que surge el pánico de 1866, protagonizado por una serie de quiebras espectaculares, siendo la más celebre la de la casa Overend Gurney de Londres. En esta fecha, y al igual que sucedió en 1847 y 1857, se suspende temporalmente la Bank Act de Peel, con el fin de inyectar liquidez y defender las reservas de oro del Banco de Inglaterra. En Francia, el primer banco de negocios, el Crédit Mobiliaire, quiebra. Se inicia así una depresión que, como siempre, afecta especialmente al sector de la construcción de ferrocarriles, extendiéndose el paro sobre todo en relación con las industrias de bienes de capital. En España tras una fuerte expansión crediticia durante los años 1859-1864, que fomentó una generalizada mala inversión sobre todo en ferrocarriles, se produjo a partir de 1864 una recesión que alcanzó su apogeo en 1866. Gabriel Tortella Casares ha estudiado con detalle y brillantez todo este proceso y, aunque algunas de sus conclusiones interpretativas debieran modificarse a la luz de nuestra teoría, los hechos expuestos en sus trabajos encajan plenamente con la misma.

La crisis de 1873. Su esquema es también muy semejante al de las anteriores. La expansión se inicia en estados Unidos con motivo de los cuantiosos gastos a que dio lugar la Guerra de Secesión. Se extiende enormemente la red ferroviaria y se desarrolla mucho la siderurgia. La expansión se contagia al resto del mundo y en Europa se produce una fuerte especulación bursátil en la que los valores del sector industrial suben vertiginosamente. La crisis estalla primero en el continente en mayo de 1873 y después del verano en estados Unidos, cuando la depresión ya es patente y quiebra una de las grandes casas americanas, la Jay Cook & Co. Curiosamente, Francia, que no participó de la expansión crediticia anterior, escapa a este pánico y a la grave depresión que le siguió.

La crisis de 1882. La expansión crediticia se reinicia a partir de 1878 en estados Unidos y en Francia. En este último país se produce un crecimiento espectacular en las emisiones de valores industriales y se inicia un importante programa de obras públicas. Los bancos juegan un papel muy activo en la atracción de ahorro familiar y en la concesión multiplicada de préstamos a la industria. La crisis se desata en 1882 cuando se produce el crac de la Union Générale, estando a punto de quebrar también el Crédit Lyonnais, que experimentó una retirada masiva de depósitos (alrededor de la mitad). En estados Unidos quiebran más de 400 bancos sobre un total de 3.271, extendiéndose el paro y la crisis sobre todo en las industrias más alejadas del consumo.

La crisis de 1890-1892. La expansión crediticia se extiende por todo el mundo en forma de préstamos que llegan, sobre todo, a América del Sur. También se desarrolla mucho el sector de la construcción naval y el sector de las industrias pesadas. La crisis comienza en el año 1890, extendiéndose la depresión hasta 1896. Las tradicionales quiebras de compañías de ferrocarriles, la caída de la bolsa, la crisis de la industria metalúrgica y el paro aparecen con toda virulencia, como es típico en todos los años de depresión posteriores a una crisis.

La crisis de 1907. De nuevo se reinicia la expansión crediticia a partir de 1896, durando la misma hasta 1907. En este caso los nuevos créditos, creados de la nada, se invierten en energía eléctrica, teléfono, ferrocarriles metropolitanos y construcción naval. Los ferrocarriles dejan de jugar el papel motor, siendo sustituidos por la electricidad. Además, por primera vez, la industria química participa de los créditos que conceden los bancos y hacen su aparición los primeros automóviles. En 1907 llega la crisis, que es particularmente dura en estados Unidos, siendo muy numerosas las quiebras de bancos.

La Crisis de 1913. Que se interrumpe con la Primera Guerra Mundial.

La gran Depresión 1929.

Crisis de los setenta.

Crisis principios de los noventa.
http://www.jesushuertadesoto.com/libros_espanol/dinero/dinero.pdf
Crisis de 2007 ¿…?

La crisis de 1847 en El Capital, Tomo III, Capítulo XXV, Crédito y capital ficticio es explicada por Friedrich Engels de la siguiente forma;
Karl Marx y Friedrich Engels:
Como hemos visto, Gilbart sabía ya en 1834 que “todo lo que facilita los negocios, facilita también la especulación y que ambos van, en muchos casos, tan íntimamente unidos, que resulta difícil decir dónde acaban los negocios y dónde empieza la especulación”. Cuanto mayor sea la facilidad con que puedan obtenerse anticipos sobre mercancías aún no vendidas, más anticipos de éstos se contraerán y mayor será la tentación de fabricar mercancías o de regar en lejanos mercados mercancías fabricadas solamente para obtener esta clase de anticipos en dinero. Un ejemplo palmario de cómo esta clase de especulación puede arrastrar todo el mundo de los negocios de un país y de los resultados a que esto conduce, lo tenemos en la historia del comercio inglés durante los años de 1845 a 1847. Este ejemplo nos enseña lo que puede dar de sí el crédito. Adelantaremos algunas breves observaciones que servirán para ilustrar los ejemplos expuestos a continuación.

A fines de 1842 empezó a ceder la presión que desde 1837 venía pesando casi ininterrumpidamente sobre la industria inglesa. En los dos años siguientes se acentuó todavía más la demanda de productos industriales ingleses por parte del extranjero: los años de 1845-46 señalan el apogeo de la prosperidad. En 1843, la guerra del opio abrió al comercio inglés el mercado de China. El nuevo mercado brindaba una nueva coyuntura para la expansión que se hallaba ya en pleno auge, sobre todo la de la industria algodonera. “Jamás podríamos llegar a producir con exceso, teniendo 300 millones de hombres que vestir”, decía al autor de estas líneas, por aquellos días, un fabricante de Manchester. Pero todos los edificios fabriles de nueva planta, todas las máquinas de vapor y de hilado, todos los telares, eran insuficientes para absorber la masa de plusvalía que afluía de Lancashire. Con la misma pasión con que se ampliaba la producción se acometió la construcción de nuevos ferrocarriles, y fue en este campo, a partir del verano de 1844, donde empezó a aplacarse el ansia de especulación de industriales y comerciantes. La gente suscribía todas las acciones que podía, es decir, suscribía acciones hasta donde llegaba el dinero para cubrir los primeros pagos a cuenta: ¡luego ya se vería! Al presentarse el vencimiento de los siguientes pagos –según el apartado 1059 de Commercial Distress, 1848-57, el capital invertido en ferrocarriles en los años de 1846-47 ascendía a unos 75 millones de libras esterlinas, se hacía necesario recurrir al crédito y quebrantar además los verdaderos negocios de la empresa.

Por lo demás, estos negocios, en la mayoría de los casos, se hallaban ya de suyo recargados. Las ganancias, tentadoramente altas, habían arrastrado a la gente a operaciones mucho más extensas de lo que justificaban los recursos disponibles. Pero para eso existía el crédito, fácilmente asequible y además barato. El tipo de descuento bancario era bajo: en 1844, de 1 3/4 a 2 3/4 %; en 1845, hasta octubre, menos del 3%, para subir luego, durante poco tiempo, hasta el 5% (febrero de 1846) y bajar de nuevo, en diciembre de 1846, hasta el 3 1/4. El Banco tenía en sus sótanos unas reservas oro de un volumen inaudito. Los valores bursátiles interiores alcanzaban límites jamás conocidos. ¿Cómo, pues, iba a desaprovecharse tan hermosa oportunidad de navegar a velas desplegadas? ¿Cómo no se iban a lanzar a los mercados extranjeros, hambrientos de productos ingleses, todas las mercancías que podían fabricarse? ¿Y por qué el fabricante no se iba a embolsar la doble ganancia obtenida, de una parte, con la venta de los hilados y los tejidos en el Extremo Oriente y, de otra parte, con la venta en Inglaterra de las mercancías con que a su retorno venían cargados los barcos? Se desarrolló así el sistema de las consignaciones masivas de mercancías a la India y a China mediante anticipos, que no tardó en convertirse en un sistema de consignaciones simplemente para conseguir anticipos, como se expondrá en detalle en las notas siguientes, sistema que forzosamente habla de conducir al abarrotamiento en masa de los mercados y a la quiebra.

El crack se produjo en 1846, a consecuencia de la mala cosecha de este año. Inglaterra y sobre todo Irlanda necesitaron importar enormes cantidades de víveres, especialmente trigo y patatas. A los países exportadores sólo era posible pagarles en una proporción muy pequeña en productos industriales; fue necesario exportar metales preciosos para atender a estos pagos; salieron así al extranjero 9 millones en oro, por lo menos. De esta suma, 71/2 millones salieron de las reserva, del Banco de Inglaterra, con lo cual se asestó un duro golpe a su libertad de movimiento en el mercado de dinero; los demás bancos, cuyas reservas se hallan atesoradas en el Banco de Inglaterra y coinciden en realidad con las reservas de este banco, hubieron de restringir también sus concesiones de crédito; la corriente de los pagos, que hasta entonces fluía rápidamente y sin dificultades, empezó a paralizarse, primero aquí y allá y luego con carácter general. El descuento bancario, que en enero de 1847 era todavía del 3 al 3 1/2 %, subió en abril, al producirse el primer movimiento de pánico, al 7%; en el verano volvió a producirse un pequeño alivio transitorio (6,5, 6 %), pero ante el fracaso de la nueva cosecha, volvió a producirse el pánico, ahora con mayor furia. El descuento mínimo oficial del banco subió en octubre al 7 y en noviembre al 10 % lo que quiere decir que la inmensa mayoría de las letras ya sólo podía descontarse a cambio de gigantescos intereses usurarios o no podía descontarse en modo alguno. la paralización general de los pagos hizo que diesen en quiebra una serie de casas de las más importantes y muchísimas empresas pequeñas y medianas, el propio Banco de Inglaterra se vio a punto de dar en quiebra a consecuencia de las restricciones que le habían sido impuestas por la astuta ley bancaria de 1844, hasta que el 25 de octubre, respondiendo a la presión de la opinión pública, el gobierno dejó en suspenso la ley, desembarazando así al Banco de las absurdas trabas legales que sobre él pesaban. Gracias a esto, pudo poner en circulación desembarazadamente su reserva de billetes, y como el crédito de estos billetes de banco se hallaba en realidad garantizado por el crédito de la nación y no había sufrido, por consiguiente, quebranto, la angustia de dinero se vio inmediatamente aliviada: claro está que aún siguieron dando en quiebra una gran cantidad de empresas grandes y pequeñas, cuya situación era desesperada, pero el punto culminante de la crisis había sido superado y en diciembre el descuento bancario descendió de nuevo al 5% y en el transcurso del año 1848 se preparó aquella animación renovada en los negocios que en 1849 había de embotar los movimientos revolucionarios del continente y que en la década del cincuenta se tradujo en una prosperidad industrial sin precedente, preludio del nuevo crack de 1857, (F. E.)
http://www.javiercolomo.com/index_archivos/Literatura/Marx/Inicio.htm
Con respecto a la Bank Act en la misma obra en el Capítulo XXVI;
Karl Marx y Friedrich Engels:
Lo que Overstone pretende demostrar es que la crisis de 1847 y la elevada cuota de interés que lleva aparejada no tenía nada que ver con la “cantidad de dinero existente”, es decir, con las normas de la ley bancaria de 1844, inspirada por él; a pesar de que, en realidad si tuvieron que ver con ellas, en cuanto el temor a que se agotasen las reservas bancarias ––obra de Overstone–– vino a añadir un pánico de dinero a la crisis de 1847-48. Pero no es éste, aquí, el punto litigioso. Existía una penuria de capital–dinero, debida al excesivo volumen de las operaciones, comparado con los medios existentes y que estalló al verse interrumpido el proceso de reproducción como consecuencia de una cosecha frustrada, del exceso de inversiones en ferrocarriles, de la superproducción de géneros de algodón principalmente, de los negocios especulativos con la India y China, de la especulación, del exceso de importación de azúcar, etc. Lo que a las gentes que habían comprado trigo cuando costaba a 120 chelines el quarter les faltaba, al descender su precio a 60 chelines eran precisamente los 60 chelines que habían pagado antes de más y el crédito correspondiente para obtener dinero sobre el trigo. No era, ni mucho menos, la escasez de billetes de banco lo que les impedía convertir su trigo en dinero al antiguo precio de 120 chelines. Y otro tanto les ocurría a quienes habían importado azúcar en exceso, cuando esta mercancía se hizo casi invendible. Y lo mismo a los señores que inmovilizaron su capital circulante (floating capital) en ferrocarriles, confiándose al crédito para reponerlo en sus “legítimos” negocios. Todo esto se expresa, para Overstone, en “una conciencia moral del valor más alto de su dinero” (a moral sense of the enhanced value of his money). Pero a este valor más alto del capital–dinero correspondía directamente, por otra parte, la del valor–dinero del capital real (capital–mercancías y capital–productivo). El valor del capital bajo una forma aumentaba porque disminuía el valor del capital bajo otra forma. Pero Overstone intenta identificar estos dos valores de distintas clases de capital en el valor único del capital en general, y lo intenta además contraponiendo a las dos la, escasez de medios de circulación, de dinero existente. Pero la misma cuantía de capital–dinero puede prestarse con masas muy distintas de medios de circulación.
http://www.javiercolomo.com/index_archivos/Literatura/Marx/Inicio.htm
La causa fundamental de las crisis en el ciclo económico bancario se debe a una expansión crediticia, y la consiguiente inflación, provocada por la banca de reserva fraccionaria. Por una superproducción de capital ficticio, un aumento del valor del capital como medios de producción y del capital como bienes de consumo. La crisis no es producto de una superproducción de valores de uso, o lo que es lo mismo, no se debe al desarrollo de las fuerzas productivas, sino a la necesidad objetiva de la banca con reserva fraccionaria, de impedir la infinita capacidad de desarrollo de las fuerzas productivas humanas, para poder mantenerlas bajo la estrechez de las relaciones de producción capitalistas.
Karl Marx y Friedrich Engels en El Capital, Libro III, capítulo XXXVI:
El sistema bancario es, por su organización formal y su centralización, como se expresó ya en 1697 en Some Thoughts of the Interests of England, el producto más artificioso y refinado que el régimen capitalista de producción ha podido engendrar. De aquí el enorme poder que tiene una institución como el Banco de Inglaterra sobre el comercio y la industria, a pesar de que su funcionamiento real se desarrolla completamente al margen de él y de que el Banco se comporta pasivamente ante sus actividades. Es cierto que eso facilita la forma de una contabilidad y una distribución generales de los medios de producción en escala social, pero solamente la forma. Hemos visto ya que la ganancia media del capitalista individual o de cada capital de por si se determina, no por el trabajo sobrante que este capital se apropia de primera mano, sino por la cantidad de trabajo sobrante total que se apropia el capital en su conjunto y del que cada capital particular se limita a cobrar sus dividendos como parte alícuota del capital global. Este carácter social del capital sólo se lleva a cabo y se realiza en su integridad mediante el desarrollo pleno del sistema de crédito y del sistema bancario. Por otra parte, este sistema sigue su propio desarrollo. Pone a disposición de los capitalistas industriales y comerciales todo el capital disponible de la sociedad, e incluso el capital potencial, que no se halla aun activamente comprometido, de tal modo que ni el que lo presta ni el que lo emplea son su propietario ni su productor. Así se suprime el carácter privado del capital y contiene en potencia, pero sólo en potencia, la supresión del capital mismo. El sistema bancario sustrae la distribución del capital de manos de los capitalistas privados y los usureros, como negocio particular, como función social. Pero, al mismo tiempo, los bancos y el crédito se convierten así en el medio más poderoso para empujar a la producción capitalista a salirse de sus propios límites y en uno de los vehículos más eficaces de las crisis y la especulación.

El sistema bancario revela, además, mediante la sustitución del dinero por distintas formas de crédito circulante que el dinero no es, en realidad, otra cosa que una especial expresión del carácter social del trabajo y de sus productos, la cual, sin embargo, como contraste con la base de la producción privada, tiene necesariamente que aparecer siempre, en última instancia, como un objeto, como una mercancía especial al lado de otras mercancías.

Finalmente, no cabe la menor duda de que el sistema de crédito actuará como un poderoso resorte en la época de transición del régimen capitalista de producción al régimen de producción del trabajo asociado, pero solamente como un elemento en relación con otras grandes conmociones orgánicas del mismo régimen de producción. En cambio, las ilusiones que algunos se hacen acerca del poder milagroso del sistema de crédito y del sistema bancario en un sentido socialista nacen de la ignorancia total de lo que es el régimen capitalista de producción y el régimen de crédito como una de sus formas. Tan pronto como los medios de producción dejen de convertirse en capital (lo que implica también la abolición de la propiedad privada sobre el suelo), el crédito como tal no tendrá ya ningún sentido, cosa que, por lo demás, han visto incluso los sansimonianos. Y, por el contrario, mientras perdure el régimen capitalista de producción perdurará como una de sus formas el capital a interés y seguirá formando, de hecho, la base de su sistema de crédito. Sólo ese mismo escritor sensacionalista, Proudhon, que pretende dejar en pie la producción de mercancías y al mismo tiempo abolir el dinero, era capaz de soñar ese dislate del crédit gratuit, pretendida realización de los buenos deseos del pequeño burgués.
http://www.javiercolomo.com/index_archivos/Literatura/Marx/Inicio.htm
Las crisis económicas provocadas por los ciclos económicos que genera la usura con reserva fraccionaria son tan predecibles como inevitables; cuando se alcanza el límite máximo del coeficiente de caja legalmente establecido o cuando la prudencia, o el pánico, ante la certeza de no poder cobrar los préstamos, no ya los intereses ni tan siquiera el principal, impide que los banqueros puedan conceder más crédito, es decir crear más dinero bancario, se alcanza el final del ciclo y estalla la crisis. Estas crisis al ser ajenas al modo de producción capitalista se pueden prevenir con una banca con coeficiente de caja de cien por cien, y dejando intactas las relaciones de producción capitalista.

Existen dos tipos de ciclos que son consustanciales al capital. El ciclo comercial producto de la anárquica lucha mercantil en la búsqueda del máximo beneficio personal, y el ciclo industrial provocado por el vertiginoso desarrollo de las fuerzas productivas, que convierte cada vez más rápidamente en obsoleta maquinaria cada vez más costosa, es decir convierte en inservible una mayor cantidad de trabajo. Contradicción que bajo el régimen de producción capitalista se resuelve destruyendo fuerzas productivas o impidiendo su desarrollo. Estas crisis solo se pueden evitar poniendo fin al propio modo de producción capitalista.
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Usura, capital financiero e imperialismo Empty Los usureros y los gestores del capital constituyen dos clases sociales

Mensaje por Jordi de Terrassa el Jue Mayo 05, 2016 6:58 pm

Los usureros y los gestores del capital constituyen dos clases sociales
Karl Marx y Friedrich Engels en El Capital, Libro III, capítulo XXI:
El poseedor de dinero que quiere valorizarlo como capital a interés lo enajena a un tercero, lo lanza a la circulación, lo convierte en mercancía como capital; y no sólo como capital para él mismo, sino también para otros; no es solamente capital para quien lo enajena, sino que se transfiere a un tercero directamente como capital, como valor que posee un valor de uso consistente en crear plusvalía, en engendrar ganancia; como un valor que se conserva y persiste en el movimiento para retornar a manos de su primitivo inversionista, que aquí es el poseedor del dinero, después de haber funcionado; que, por tanto, sólo se aleja de él durante algún tiempo, que sólo pasa temporalmente de manos de su propietario a manos del capitalista en activo, que por consiguiente, no se vende ni se paga, sino que se presta solamente, que sólo se enajena bajo la condición, en primer lugar, de que retorne a su punto de partida después de cierto tiempo, y en segundo lugar, de que retorne como capital realizado, después de cumplir su función como valor de uso, consistente en producir plusvalía.
http://www.javiercolomo.com/index_archivos/Literatura/Marx/Inicio.htm
Existe la creencia popular que el dinero como mercancía es el capital por excelencia. El dinero prestado con interés, o usura, cuyo destino es el consumo final no se transforma en capital, aunque para el prestamista renta un interés. El dinero solo se transforma en capital cuando se utiliza como forma de pago de fuerza de trabajo asalariada en un proceso productivo de valores de uso. El usurero por su dinero no recibe nada a cambio, salvo la participación en la posible ganancia futura, por lo que conserva la propiedad sobre el dinero prestado, lo que cede el usurero al capitalista es el uso del dinero como capital, la capacidad no solo de mantener su valor sino de revalorizarse, es decir, la capacidad de apropiarse plusvalía.

En el caso del dinero prestado con interés al capitalista, el dinero se convierte en capital como mercancía, su venta es el préstamo y su precio una participación en la ganancia. El interés de la usura y el beneficio capitalista son la parte alícuota de la plusvalía apropiada por el total del capital. La tasa de ganancia media del capital determina el máximo del tipo de interés, y el valor de éste se establece por la competencia entre el capitalista y el usurero. Esta diferencia objetiva, con respecto a los medios de producción y a la fuerza de trabajo, constituye la base material que convierte a los usureros en una clase social diferenciada de los capitalistas industriales.
Karl Marx y Friedrich Engels en El Capital, Libro III, capítulo XXII:
Para encontrar la cuota media del interés hay que calcular: 1° la media del tiempo de interés a través de sus fluctuaciones en los grandes ciclos industriales: 2° el tipo de interés en aquellas inversiones en que se presta capital a largo plazo.

La cuota media de interés vigente en un país –a época histórica de las cuotas del mercado, que oscilan continuamente– no pueden determinarse en modo alguno por ninguna ley. No existe en este sentido una cuota natural de interés, al modo de la cuota natural de ganancia o de la cuota natural de salario de que hablan los economistas…

…La costumbre, la tradición legal, etc., contribuyen tanto como la competencia misma a la determinación del tipo medio de interés, en la medida en que éste no existe solamente como cifra media, sino también como magnitud efectiva. Un tipo medio de interés debe admitirse ya como norma legal en muchos litigios jurídicos en que se plantea la necesidad de calcular los intereses que han de ser pagados. Y si se nos pregunta por qué los límites del tipo medio de interés no pueden derivarse de leyes generales, la respuesta a esto reside sencillamente en la naturaleza misma del interés, que es simplemente una parte de la ganancia media. El mismo capital aparece con una doble función, como capital prestable en manos del prestamista y como capital industrial o comercial en manos del capitalista en activo. Pero sólo funciona una vez y sólo una vez produce ganancia. Dentro del mismo proceso de producción no desempeña papel alguno el carácter del capital como capital prestable. El reparto que se establezca entre las dos personas con títulos para compartir esta ganancia es de por sí una cuestión tan puramente empírica, perteneciente al reino de lo fortuito, como el reparto de los porcentajes de las ganancias comunes de una compañía entre los distintos copartícipes. En la división entre la plusvalía y el salario, en que se basa esencialmente la determinación de la cuota de ganancia, actúan de un modo determinante dos elementos completamente distintos: la fuerza de trabajo y el capital, son funciones de dos variables independientes, que recíprocamente se delimitan, y de su diferencia cualitativa surge la división cuantitativa del valor producido. Más adelante veremos que lo mismo ocurre con la división de la plusvalía entre la renta del suelo y la ganancia. Pues bien, no acontece nada de esto con el interés. Aquí, la diferenciación cualitativa surge, por el contrario, como enseguida veremos, de la división puramente cuantitativa del mismo fragmento de plusvalía.
http://www.javiercolomo.com/index_archivos/Literatura/Marx/Inicio.htm
El dinero mientras permanece en poder del banquero no funciona como capital y no rinde interés, cuando funciona como capital y rinde interés no se halla en su poder, este es el motivo por el que se puede prestar dinero de forma indefinida, por ejemplo, adquiriendo deuda pública.  
Karl Marx y Friedrich Engels en El Capital, Libro III, capítulo XXII:
Es muy fácil descubrir ahora las razones por virtud de las cuales, tan pronto como esta división de la ganancia bruta en interés y ganancia del empresario se convierte en una división cualitativa, asume este carácter de división cualitativa con respecto al capital global de la sociedad y a la clase capitalista en su conjunto.

En primer lugar, esto se desprende ya de la circunstancia puramente empírica de que la mayoría de los capitalistas industriales, aunque en proporciones numéricas distintas, trabaja con capital propio y prestado, y de que las proporciones entre uno y otro cambian según los distintos períodos.

En segundo lugar, al convertirse una parte de la ganancia bruta en la forma del interés, la parte restante se convierte en la ganancia del empresario. Esta última no es, en realidad, más que la forma antitética que asume el remanente de la ganancia bruta sobre el interés, una vez que éste existe como categoría con existencia propia. Toda la investigación de cómo la ganancia bruta se desdobla en interés y ganancia del empresario se reduce pura y simplemente a la investigación de cómo una parte de la ganancia bruta se cristaliza y convierte en autónoma bajo forma de interés. Ahora bien, el capital a interés existe históricamente como una forma plasmada y tradicional y el interés, por tanto, como una forma secundaria de la plusvalía producida por el capital, mucho antes que el régimen capitalista de producción y las ideas de capital y ganancia que a él corresponden. He aquí por qué en la concepción vulgar de la gente se considera el capital–dinero, el capital a interés, como el verdadero capital, como el capital por excelencia. Y de aquí también proviene, por otra parte, la idea dominante hasta la época de Massie, de que es el dinero como tal lo que se paga en el interés. El hecho de que el capital prestado arroje un interés, ya se emplee realmente como capital o no –aunque sólo se preste para fines de consumo–, refuerza la idea de que es autónoma esta forma de capital. La mejor prueba de la independencia que en los primeros tiempos del régimen capitalista de producción presenta el interés frente a la ganancia, y el capital a interés frente a la ganancia industrial es que sólo a partir de mediados del siglo XVIII se descubrió (por Massie y luego por Hume) el hecho de que el interés constituye simplemente una parte de la ganancia bruta y de que fuese necesario hacer tal descubrimiento.

En tercer lugar, el que el capitalista industrial trabaje con capital propio o con capital prestado no altera para nada la circunstancia de que tiene enfrente a la clase de los capitalistas usureros como una categoría especial de capitalistas, al capital–dinero como una categoría independiente de capital, y al interés corno la forma independiente de plusvalía correspondiente a este capital especifico…

…El capital a interés es el capital como propiedad frente al capital como función. Pero, mientras no funciona, el capital no explota a los obreros ni se enfrenta en modo alguno con el trabajo. Por su parte, la ganancia del empresario no se halla en contraposición con el trabajo asalariado, sino solamente con el interés.

En primer lugar, partiendo de la ganancia media como factor dado, la cuota de la ganancia del empresario no se determina por el salario, sino por el tipo de interés. Es alta o baja en razón inversa a éste.

En segundo lugar, el capitalista en activo no deriva su derecho de la ganancia de empresario y, por tanto, esta ganancia misma, de su propiedad sobre el capital, sino de la función del capital, por oposición al caso en que sólo existe como propiedad inerte. Esto se revela como una antítesis directamente existente tan pronto como opera con capital prestado, es decir, allí donde el interés y la ganancia del empresario corresponden a dos personas distintas. La ganancia del empresario se deriva de la función del capital en el proceso de reproducción, es decir, de las operaciones, de la actividad por medio de la cual el capitalista en activo sirve de vehículo a estas funciones del capital industrial y mercantil. Pero el ser representante del capital en acción no constituye una sinecura como el ser representante del capital a interés. Dentro de la producción capitalista, el capitalista dirige el proceso de producción y el proceso de circulación. La explotación del trabajo productivo cuesta un esfuerzo, lo mismo si corre directamente a cargo del capitalista que si se efectúa por otro en su nombre. Por oposición al interés, la ganancia del empresario aparece, pues, ante él como algo independiente de la propiedad del capital, y más bien como resultado de sus funciones de no propietario, de obrero.

Va formándose, pues, en su cerebro la idea de que su ganancia de empresario, lejos de hallarse en contradicción con el trabajo asalariado y de ser trabajo ajeno no retribuido, representa, por el contrario, su propio salario, un salario de vigilancia, wages of superintendence of labour; considera que su salario es superior al del simple asalariado, 1° por tratarse de un trabajo más complicado, 2° por ser él mismo quien se paga su propio salario. Pierde completamente de vista que su función como capitalista consiste en producir plusvalía, es decir, trabajo no retribuido, y en producirla además en las condiciones más económicas, ante el hecho antitético de que el capitalista percibe el interés aunque no desempeñe ninguna función como capitalista, simplemente por ser propietario del capital y de que, por el contrario, la ganancia del empresario corresponde al capitalista en activo aunque no sea propietario del capital con que opera. La forma antagónica de las dos partes en que se divide la ganancia y, por tanto, la plusvalía, hace que se olvide que se trata simplemente de dos partes de la plusvalía, sin que su división altere en lo más mínimo su naturaleza, su origen ni sus condiciones de existencia…

…El capital a interés sólo se afirma como tal cuando el capital prestado se convierte realmente en capital y produce una plusvalía, una parte de la cual es el interés. Pero esto no anula la cualidad inherente a él de producir intereses independientemente del proceso de producción. La fuerza de trabajo sólo afirma su cualidad creadora de valor cuando funciona y se realiza dentro del proceso de trabajo, pero esto no excluye el que de por sí, potencialmente, como tal fuerza, sea la actividad creadora de valor, que no surge como tal en el proceso mismo, sino que es anterior a él. Como tal capacidad creadora de valor es como se compra. Puede ocurrir que alguien la compre sin ponerla a trabajar productivamente, por ejemplo, para fines puramente personales, para el servicio doméstico, etc. Lo mismo acontece con el capital. Es incumbencia del prestatario el emplearlo o no como capital, el poner o no realmente en acción la cualidad inherente a él de producir plusvalía. Lo que paga, tanto en uno como en otro caso, es la plusvalía que, potencialmente, como posibilidad, se contiene en la mercancía capital…

…De otro lado, esta forma del interés da a la otra parte de la ganancia la forma cualitativa de la ganancia de empresario y la del salario de vigilancia. Las distintas funciones que el capitalista tiene que desempeñar como tal y que le corresponden precisamente a diferencia y en contraposición de los obreros, se presentan como simples funciones de trabajo. Crea plusvalía, no porque trabaje como capitalista, sino porque trabaja también independientemente de su condición de tal. Por consiguiente, esta parte de la plusvalía no tiene nada de plusvalía, sino que es lo contrario de ella, un equivalente por el trabajo realizado. Como el carácter enajenado del capital, su contraposición con respecto al trabajo, se desplaza más allá del proceso real de explotación, al campo del capital a interés, este proceso de explotación aparece aquí como un simple proceso de trabajo, con la diferencia de que el capitalista en activo realiza un trabajo distinto al de los obreros. Por donde se identifican como dos modalidades de trabajo el trabajo de explotación y el trabajo explotado. El trabajo de explotación es trabajo exactamente lo mismo que el trabajo al que se explota. La forma social del capital se hace recaer sobre el interés, pero en una forma neutral e indiferente; sobre la ganancia del empresario recae la función económica del capital, pero prescindiendo del carácter concreto, capitalista, de esta función.

En la conciencia del capitalista se produce aquí el mismo fenómeno que veíamos en la sección II de este libro [pp. 230–232] al tratar de los fundamentos de compensación que sirven de base a la ganancia media. Estos fundamentos de compensación, que entran de un modo determinante en la distribución de la plusvalía, se tergiversan por la mentalidad capitalista para convertirse en las causas y en los fundamentos (subjetivos) de justificación de la ganancia misma.

La idea de la ganancia del empresario como un salario de vigilancia percibido por el trabajo, idea que nace de su contraposición con el interés, encuentra otro apoyo en el hecho de que, en realidad, una parte de la ganancia puede desglosarse y se desglosa realmente como salario o, mejor dicho, de que una parte del salario aparece, dentro del régimen de producción capitalista, como parte integrante de la ganancia. Como ya había descubierto certeramente A. Smith, esta parte se presenta en toda su pureza, como una parte independiente y completamente separada, por un lado, de la ganancia (como suma del interés y la ganancia del empresario) y de otro lado de la parte de la ganancia que queda después de descontar el interés como la llamada ganancia del empresario, en el sueldo de los gerentes de aquellas ramas de negocios cuya extensión, etc., consiente una división del trabajo lo bastante amplía para poder asignar un salario especial al director…

…El trabajo de alta vigilancia y dirección responde a una necesidad en todas aquellas ramas en que el proceso directo de producción adopta la forma de un proceso socialmente combinado y no la de un trabajo aislado de los productores independientes. Y tienen un doble carácter. De un lado, en todos aquellos trabajos en los que cooperan muchos individuos la cohesión y la unidad del proceso se personifican necesariamente en una voluntad de mando y en funciones que no afectan a los trabajos parciales, sino a la actividad total del taller, como ocurre con el director de una orquesta. Es éste un trabajo productivo cuya necesidad se plantea en todo régimen combinado de producción.

De otro lado –aun prescindiendo en absoluto del departamento comercial–, este trabajo de alta vigilancia se presenta necesariamente en todos aquellos sistemas de producción basados en el antagonismo entre el obrero como productor directo y el propietario de los medios de producción. Cuanto mayor es este antagonismo, mayor es también la importancia que desempeña el trabajo de alta vigilancia. Por eso este trabajo alcanza su punto culminante bajo el sistema de la esclavitud. Sin embargo, es también indispensable en el régimen de producción capitalista, puesto que aquí el proceso de producción constituye, al mismo tiempo, el proceso de consumo de la fuerza de trabajo para el capitalista. Del mismo modo que en los estados despóticos el trabajo de alta vigilancia y la injerencia total del gobierno engloba ambas cosas: tanto la realización de los asuntos comunes que se derivan del carácter de toda comunidad, como las funciones específicas que responden al antagonismo entre el gobierno y la masa del pueblo…

…El salario de administración, tanto para los directores mercantiles como para los gerentes industriales, aparece completamente separado de la ganancia del empresario, lo mismo en las fábricas cooperativas de los obreros que en las empresas capitalistas por acciones. La separación entre el salario de administración y la ganancia de empresario, que en los demás casos aparece como algo fortuito, es aquí constante. En las fábricas cooperativas desaparece el carácter antagónico del trabajo de vigilancia, pues el director de la fábrica es pagado por los obreros en vez de representar frente a ellos al capital. Las empresas por acciones –que se desarrollan con el sistema de crédito– tienden a separar cada vez más este trabajo administrativo como función, de la posesión del capital, sea propio o prestado, del mismo modo que al desarrollarse la sociedad burguesa las funciones judiciales y administrativas se van separando de la propiedad territorial, de la que eran atributos en la época del feudalismo. Pero mientras que, de una parte, el capitalista en activo se enfrenta al simple propietario del capital, al capitalista usurero, y que, con el desarrollo del crédito, este capital usurero asume por sí mismo un carácter social, se concentra en bancos y es concedido en préstamos por éstos y no por sus propietarios directos y mientras que, por otra parte, el simple director de una empresa, que no posee el capital bajo título alguno, ni en concepto de préstamo ni de otro modo, desempeña todas las funciones reales que corresponden al capitalista en activo como tal, queda en pie solamente el funcionario y desaparece del proceso de producción como un personaje superfluo, el capitalista.
http://www.javiercolomo.com/index_archivos/Literatura/Marx/Inicio.htm
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Usura, capital financiero e imperialismo Empty La banca fraccionaria y el dinero fiduciario las causas del imperialismo

Mensaje por Jordi de Terrassa el Jue Mayo 05, 2016 7:03 pm

La banca fraccionaria y el dinero fiduciario las causas del imperialismo
Woodrow Wilson, ex-presidente de los EE.UU. escribió:Algunos de los hombres más importantes de los EE.UU. en los negocios y la industria sienten miedo de algo. Saben que existe un poder tan bien organizado, tan interconectado, tan vigilante y tan persuasivo que es mejor susurrar cuando hablas para condenarlo.

[bFase del capital financiero (1897 a 1945)[/b] Caracterizado por máquinas combinadas en cadenas de montaje, manejadas por operadores de máquinas semi-especializados y movidas por motores eléctricos. Acero, motores eléctricos, electrificación de las fábricas y los hogares, herramientas eléctricas, y de aluminio, productos químicos y petroquímicos, motor de combustión interna, automóviles, sistema de carreteras, la producción en masa fordista, telefonía, mecanización agrícola de motor, radio. Los tranvías eléctricos ayudan a crear vías para carros en los suburbios. Construcción de abastecimientos urbanos de agua pública y de sistemas de aguas residuales. Inventos Cine sonoro (1900. Leon Gaumont) Zeppelín (Alemania. 1900. Graf Ferdinand von Zeppelin) Aspiradora (Inglaterra. 1901. Hubert Cecil Booth) Radioteléfono (Dinamarca. 1902. Valdemar Poulsen) Electrocardiógrafo (Holanda. 1903. Willem Einthoven) Fotografía en color (1903. Augusté y Louis Lumieré) Aeroplano (1903. Orville y Willbur Wright) Reloj de pulsera (1904) Tubo rectificador de diodo (Inglaterra, 1904. John Ambrose Fleming) Acero inoxidable (1905) Girocompás (Alemania. 1906. Hermann Anschütz-Kämpfe) Contador Geiger (1908. Hans Geiger) Baquelita (plástico artificial) (Bélgica. 1909. Leo Hendrik Baekeland) Hidrogenación del carbón (Alemania. 1910. Friedrich Bergius) Modelo nuclear del átomo (1911) Aire acondicionado (1911. W. Carrier) Lámpara de neón (Francia. 1911. Georges Claude) Estatorreactor (Francia. 1913. René Lorin) Cremallera (1914. Gideon Sundback) Teleférico (1914-16. Leonardo Torres Quevedo) Vidrio termorresistente (1915. Pyrex Corning Glass Works) Carro de combate (1916. William Tritton) Metralleta (1920. John T. Thompson) Insulina (Inglaterra. 1921. John James Rickard con Frederik G. Banting y Charles Best) Autogiro (España. 1923. Juan de la Cierva) Bulldozer (1923. La Plant-Choate Company) Televisión blanco y negro (Inglaterra. 1926. John Logie Baird) Televisión color (1928. John Logie Baird) Penicilina (Inglaterra. 1928. Sir Alexander Fleming) Motor de propulsión a chorro (1928. Frank Whittle) Motor turbina gas moderno (Inglaterra. 1930. Frank Whittle) Microscopio de contraste (Holanda. 1931. Frits Zernike y Ernst Ruska) Radar (Inglaterra. 1933-35. Rudolph Kühnhold y Robert Watson-Watt) Nylon (1934. Wallace Hume Carothers) Magnetofón (1935. I.G. Farben Co.) Sulfamidas (Alemania. 1935. Gerhart Domagk) Helicóptero de dos rotores (Alemania. 1936. Heinrich Focke) Fotocopiadora (1938. Chester Carlson) DDT (1939. Paul Müller) Turborreactor (Inglaterra. 1941. Frank Whittle) Reactor nuclear (1940. Enrico Fermi) Misil guiado (Alemania. 1942. Wernher von Braun) Circuito impreso (1943) Bomba nuclear (Estados Unidos. 1945) Riñón artificial- máquina de diálisis (1945. Willen J. Koff)
Usura, capital financiero e imperialismo 2s7b512

Cuando, a finales del siglo XVII los políticos profesionales legalizaron la banca de reserva fraccionaria, convirtieron a los financieros, de reos de pena de muerte, en los verdaderos príncipes de sus reinos. Doscientos años después habían conquistado el mundo, sometiendo a los más prósperos comerciantes e industriales, han asalariado reyes y comprado princesas. Han convencido al conjunto de la sociedad que sin la banca de reserva fraccionaria no habría sido posible la revolución industrial, que gracias a sus privilegios y enriquecimiento se favorece el desarrollo de la industria, del comercio y el progreso general de la humanidad, que una mayor producción de dinero bancario se corresponde automáticamente con una mayor existencia de medios de trabajo, objetos de producción, de fuerza de trabajo y de bienes de consumo, cuando en lo que se traduce es en un aumento general de precios, en una mayor inflación debido al abaratamiento relativo del dinero producto de su mayor abundancia. La forma que utilizan los banqueros para crear dinero es mantener solo una fracción del dinero propio, o del que reciben en depósito, como reserva de los depósitos recibidos. Esta práctica fue considera delito, con pena de muerte, hasta los siglos XV y XVI.
Jesús Huerta de Soto en Dinero, Crédito Bancario y Ciclos Económicos escribió:La primera noticia sobre esta práctica la podemos leer en la obra de Sócrates Discursos I, Sobre un asunto bancario, escrita en el año 393 a. C. en la antigua Grecia, y en Discursos I y II de Demóstenes. En la Roma Imperial Hipólito cuenta cómo Calisto, siendo esclavo del también cristiano Carpóforo, emprendió por cuenta de éste un negocio de banca, captando los depósitos preferentemente de las viudas y hermanos cristianos que, a la sazón, ya empezaban a ser un grupo numeroso e influyente de Roma. Calisto, no obstante, se apropia de manera fraudulenta de una parte de los depósitos recibidos y, no pudiendo hacer frente a su inmediata devolución, intenta huir y suicidarse, por la intercesión de los cristianos es flagelado y condenado a trabajos forzados en las minas de Cerdeña.
http://www.jesushuertadesoto.com/libros_espanol/dinero/dinero.pdf
El sistema bancario moderno nace con el Banco Municipal de Ámsterdam que se funda en 1.607 con un coeficiente de caja del 100% y así se mantiene durante más de 150 años. Adam Smith menciona la anécdota de que alguna de las monedas que se habían retirado del mismo aparecían dañadas por el fuego que afectó al edificio del banco poco después de haber sido creado en 1609, lo que indica que esas monedas se habían conservado en el banco durante más de ciento cincuenta años. La banca moderna se funda precisamente en contra de la práctica de la banca de reserva fraccionaria, entre otros de los banqueros sevillanos, que sirvió para financiar la política imperial de Carlos I y Felipe II de España y que acabo por arruinar la economía española. Así describen los hechos y condenan la banca de reserva fraccionaria los escolásticos de la Escuela de Salamanca de la época;
Martín de Azpilcueta en Comentario resolutorio de usuras escribió:En las tierras do ay gran falta de dinero, todas las otras cosas vendibles, y aún las manos y trabajos de los hombres se dan por menos dinero que do ay abundancia del; como por la experiencia se ve que en Francia, donde ay menos dinero que en España, vale mucho menos el pan, vino, paños, manos y trabajos; y aun en España, el tiempo, que avía menos dinero, por mucho menos se daban las cosas vendibles, las manos y trabajos de los hombres, que después que las Indias descubiertas la cubrieron de oro y plata. La causa de lo cual es, que el dinero vale más donde y cuando ay falta del, que donde, y cuando ay abundancia.
http://books.google.es/books?id=l288AAAAcAAJ&printsec=frontcover&hl=ca&source=gbs_ge_summary_r&cad=0#v=onepage&q&f=false
La política imperial europea de la Corona de España, combinada con el efecto inflacionista de esta práctica financiera de los banqueros sevillanos, acabó con el oro y la plata procedentes de las Colonias en Holanda, Inglaterra y en el resto de Europa y con paro y miseria en España.

El Banco de Estocolmo fue nacionalizado en 1668, convirtiéndose en el primer banco público del mundo moderno. Además, este banco inició de manera sistemática una nueva actividad hasta entonces fraudulenta: la emisión de billetes de banco o certificados de depósito en un importe superior a los depósitos en metálico realmente recibidos. Por su parte, el Banco de Inglaterra se crea en el año 1694 tomando como modelo el Banco de Ámsterdam como resultado de la gran influencia que Holanda había llegado a tener en Inglaterra cuando la casa de Orange accedió a la corona británica, un decreto autoriza al Banco de Inglaterra a establecer un modesto coeficiente de caja del 50%.

Ley de la tendencia al monopolio imperialista del capitalismo financiero
En 1776, el genio de Adam Smith describe como la banca de reserva fraccionaria desemboca inevitablemente en la exportación de capital previendo, con una antelación de más de cien años, la aparición del imperialismo de la usura con reserva fraccionaria;
Adam Smith, 1776, El origen de la riqueza de las naciones, Libro II, capítulo 2 escribió:Supongamos, por ejemplo, que en un país la circulación monetaria total en un momento dado de un millón de libras esterlinas, y que esa suma es suficiente para hacer circular todo el producto anual de su tierra y su trabajo. Supongamos también que algún tiempo después diversos bancos y banqueros emiten pagarés al portador por importe de un millón de libras, y reservan en sus cajas doscientas mil libras para hacer frente a las demandas eventuales. Habría entonces en circulación ochocientas mil libras en oro y plata y un millón en papel, o un total de un millón ochocientas mil libras. Pero el producto de la tierra y el trabajo del país requerían antes solo un millón para circular y distribuirse entre sus consumidores, y ese producto nacional no puede ser inmediatamente aumentado por esas operaciones bancarias. Después de ellas, entonces, bastará un millón de libras para la circulación. Los bienes comprados y vendidos son los mismos que antes, y basta la misma cantidad de dinero para comprarlos y venderlos. El canal de la circulación, si se me permite la expresión, permanecerá inalterado. Hemos supuesto que un millón es suficiente para llenar ese canal. Por lo tanto, todo lo que se derrame en él por encima de esa suma, no puede fluir y se desbordará, Al verter en él un millón ochocientas mil libras habrá un desborde de ochocientas mil libras, puesto que esa suma está por encima de lo que puede ser empleado en la circulación del país. Pero aunque esta suma no puede ser empleada localmente, es demasiado valiosa para que se la deje permanecer inactiva. En consecuencia, será remitida al exterior para que encuentre allí el empleo rentable que no puede hallar en el país. El papel, empero, no puede remitirse al extranjero; al estar lejos los bancos que lo emiten, y el país donde su pago puede ser legalmente exigido, no será aceptado en los pagos ordinarios. Por lo tanto, lo que será remitido al extranjero serán ochocientas mil libras en oro y plata, y el canal de circulación permanecerá lleno con un millón en papel, en lugar del millón en aquellos metales que había antes.

No es concebible que esa copiosa cantidad de oro y plata que se envía al exterior lo sea sin motivo alguno ni que sus propietarios pretendan regalarla a países extranjeros.
http://www.marxists.org/espanol/smith_adam/1776/riqueza/index.htm
Friedrich Engels, en 1894, en El Capital, Tomo III, Capítulo XXVII, El Papel del Crédito en la Producción Capitalista explican el papel que juega la banca de reserva fraccionaria en la industria del modo siguiente;
Karl Marx y Friedrich Engels:
Las observaciones generales que hasta ahora hemos podido hacer con respecto al sistema de crédito son las siguientes:
I Necesidad del sistema de crédito como vehículo para compensar las cuotas de ganancia o para el movimiento de esta compensación, sobre la que descansa toda la producción capitalista.
II Disminución de los gastos de circulación.


1) Uno de los gastos principales de circulación es el dinero mismo, en cuanto valor de por sí. De tres modos se economiza el dinero por medio del crédito:
a) Haciendo que desaparezca en una gran parte de las transacciones.
b)  Acelerando la circulación de los medios circulantes. Esto coincide en parte con lo que diremos en por una parte, la aceleración a que nos referimos tiene carácter técnico; es decir, permaneciendo idénticos el volumen y la cantidad de los actos de circulación de mercancías que sirven de vehículo al consumo, con una masa menor de dinero o de signos monetarios se realiza el mismo servicio. Esto se halla relacionado con la técnica del sistema bancario. Por otra parte, el crédito acelera la velocidad de la metamorfosis de las mercancías y, por tanto, la velocidad de la circulación del dinero.
c) Sustituyendo el dinero–oro por el papel–moneda.

2) Aceleración por medio del crédito de las distintas fases de la circulación o de la metamorfosis de las mercancías y también de la metamorfosis del capital y, por tanto, aceleración del proceso de reproducción en general. (Por otro lado, el crédito permite desdoblar con un mayor intervalo entre si los actos de la compra y la venta, sirviendo por tanto de base a la especulación.) Contracción del fondo de reserva, lo que puede enfocarse desde dos puntos de vista: de una parte, como disminución de los medios circulantes; de otra parte, como restricción de la parte del capital que ha de existir siempre en forma de dinero.

III Creación de sociedades anónimas. Y, como consecuencia de ello:
1) Extensión en proporciones enormes de la escala de la producción y de las empresas inasequibles a los capitales individuales. Al mismo tiempo, se convierten en empresas sociales algunas empresas que antes se hallaban regentadas por el gobierno.

2) El capital, que descansa de por sí sobre un régimen social de producción y presupone una concentración social de medios de producción y fuerzas de trabajo, adquiere así directamente la forma de capital de la sociedad (capital de individuos directamente asociados) por oposición al capital privado, y sus empresas aparecen como empresas sociales por oposición a las empresas privadas. Es la supresión del capital como propiedad privada dentro de los límites del mismo régimen capitalista de producción.

3) Transformación del capitalista realmente en activo en un simple gerente, administrador de capital ajeno, y de los propietarios de capital en simples propietarios, en simples capitalistas de dinero. Aun cuando los dividendos que perciben incluyan el interés y el beneficio de empresario, es decir. la ganancia total (pues el sueldo del gerente es o debe ser un simple salario para remunerar un cierto tipo de trabajo calificado cuyo precio regula el mercado de trabajo, como el de otro trabajo cualquiera), esta ganancia total sólo se percibe ahora en forma de interés, es decir, como simple remuneración de la propiedad del capital, separada por entero de la función que desempeña en el proceso real de reproducción, lo mismo que esta función se halla separada, en la persona del gerente, de la propiedad del capital. La ganancia aparece así (y ya no solamente una parte de ella, el interés, que deriva su justificación de la ganancia del prestatario) como simple apropiación de trabajo ajeno sobrante, emanada de la transformación de los medios de producción en capital, es decir, de su enajenación con respecto al verdadero productor, de su antagonismo como propiedad ajena frente a todos los individuos que intervienen realmente en la producción, desde el gerente hasta el último jornalero. En las sociedades anónimas, la función aparece separada de la propiedad del capital y el trabajo aparece también, por tanto, completamente separado de la propiedad sobre los medios de producción y sobre el trabajo sobrante. Este resultado del máximo desarrollo de la producción capitalista constituye una fase necesaria de transición hacia la reversión del capital a propiedad de los productores, pero ya no como propiedad privada de productores aislados, sino como propiedad de los productores asociados, como propiedad directa de la sociedad. Y es, de otra parte, una fase de transición hacia la transformación de todas las funciones del proceso de reproducción aún relacionadas hasta aquí con la propiedad del capital en simples funciones de los productores asociados, en funciones sociales.

Antes de seguir adelante, debemos registrar esto, que tiene importancia desde el punto de vista económico. Puesto que aquí la ganancia reviste exclusivamente la forma del interés, esta clase de empresas sólo son posibles siempre y cuando que arrojen simples intereses, siendo ésta una de las causas que contienen el descenso de la cuota general de ganancia, ya que estas empresas, en las que el capital constante guarda una proporción tan desmedida con el capital variable, no entran necesariamente en la compensación de la cuota general de ganancia.

(Desde que Marx escribió lo que antecede, se han desarrollado, como es sabido, nuevas formas de empresas industriales que representan la segunda y la tercera potencia de las sociedades anónimas. La rapidez diariamente creciente con que hoy puede aumentarse la producción en todos los campos de la gran industria choca con la lentitud cada vez mayor de la expansión del mercado para dar salida a esta producción acrecentada. Lo que aquélla produce en meses apenas es absorbido por éste en años. Añádase a esto la política arancelaria con que cada país industrial se protege frente a los demás y especialmente frente a Inglaterra, estimulando además artificialmente la capacidad de producción interior. Las consecuencias son: superproducción general crónica, precios bajos, tendencia de las ganancias a disminuir e incluso a desaparecer, en una palabra, la tan cacareada libertad de competencia ha llegado al final de su carrera y se ve obligada a proclamar por sí misma su manifiesta y escandalosa bancarrota. La proclama a través del hecho de que no hay ningún país en que los grandes industriales de una determinada rama no se asocien para formar un consorcio cuya finalidad es regular la producción. Un comité se encarga de señalar la cantidad que cada establecimiento ha de producir y de distribuir en última instancia los encargos recibidos. En algunos casos han llegado a formarse incluso consorcios internacionales, por ejemplo, entre la producción siderúrgica de Inglaterra y de Alemania. Pero tampoco esta forma de socialización de la producción ha sido suficiente. El antagonismo de intereses entre las distintas empresas rompía con harta frecuencia los diques del consorcio y volvía a imponerse la competencia. Para evitar esto se recurrió, en aquellas ramas en que el nivel de producción lo consentía, a concentrar toda la producción de una rama industrial en una gran sociedad anónima con una dirección única. Esto se ha hecho ya en los estados Unidos en más de una ocasión: en Europa, el ejemplo más importante de esto, hasta ahora, es el United Alkali Trust, que ha puesto toda la producción británica de sosa en manos de una sola empresa. A los antiguos propietarios de las distintas minas ––más de treinta–– se les indemnizaron sus inversiones en acciones de la nueva sociedad, al precio tasado, con un total de 5 millones de libras esterlinas, que representan el capital fijo del trust. La dirección técnica de la explotación sigue en manos de los que venían manejándola, pero la dirección de los negocios se concentra ahora en manos de la gerencia general. El capital circulante (floating capital), que asciende sobre poco más o menos a un millón de libras esterlinas, ha sido suscrito por el público. Capital total, por tanto: 6 millones de libras esterlinas. Así, pues, en esta rama, base de toda la industria química, la competencia ha sido sustituida en Inglaterra por el monopolio, preparándose así del modo más halagüeño la futura expropiación por la sociedad en su conjunto, por la nación, F. E.)

Esto equivale a la supresión del régimen de producción capitalista dentro del propio régimen de producción capitalista y, por tanto, a una contradicción que se anula a sí misma y aparece prima facie como simple fase de transición hacía una nueva forma de producción. Su modo de manifestarse es también el de una contradicción de ese tipo. En ciertas esferas implanta el monopolio y provoca, por tanto, la injerencia del estado. Produce una nueva aristocracia financiera, una nueva clase de parásitos en forma de proyectistas, fundadores de sociedades y directores puramente nomínales: todo un sistema de especulación y de fraude con respecto a las fundaciones de sociedades y a la emisión y al tráfico de acciones. Es una especie de producción privada, pero sin el control de la propiedad privada.

I Prescindiendo del sistema de las acciones ––que representa una abolición de la industria privada capitalista a base del propio régimen capitalista y que va destruyendo la industria privada a medida que se extiende y se asimila nuevas ramas de producción––, el crédito brinda al capitalista individual o a quien pasa por capitalista un poder absoluto dentro de ciertos límites de disposición sobre capital ajeno y propiedad ajena, que es también, por tanto, un poder de disposición sobre trabajo ajeno. La facultad de disponer de capital social, no de capital propio, le permite disponer también de trabajo social. Es el mismo capital que se posee realmente o en opinión del público el que sirve de base exclusiva para la superestructura del crédito. Y esto es aplicable especialmente al comercio al por mayor, por cuyas manos pasa la mayor parte del producto social. Desaparecen aquí todos los criterios y todos los fundamentos explicativos que aún eran más o menos válidos dentro del régimen capitalista de producción. Lo que el comerciante al por mayor dedicado a la especulación arriesga es la propiedad social y no su misma propiedad. No menos absurda resulta ahora la frase según la cual el capital nace del ahorro, pues lo que este especulador exige es, precisamente, que otros ahorren para él. (Del mismo modo que Francia, últimamente, ha ahorrado y reunido mil quinientos millones de francos para los estafadores del canal de Panamá. Todo el escándalo del canal de Panamá aparece descrito con toda precisión en estas páginas, veinte años antes de producirse. F. E.) A la otra frase, la de la abstinencia, viene a darle ahora un bofetón en la cara el lujo, convertido también en instrumento de crédito. Ideas que aún podían tener un sentido en una fase menos avanzada de la producción capitalista, pierden ahora toda su razón de ser. Los triunfos y los fracasos conducen por igual a la centralización de los capitales y, por tanto, a la expropiación en la escala más gigantesca. La expropiación se extiende aquí desde el productor directo hasta el modesto y mediano capitalista. Esta expropiación constituye el punto de partida del régimen capitalista de producción; el llevarla a cabo es su meta; se trata, en última instancia, de expropiar a todos los individuos de los medios de producción, los cuales, al desarrollarse la producción social, dejan de ser medios y productos de la producción privada para convertirse en medios de producción puestos en manos de productores asociados, en producto social de éstos y que, por tanto, sólo pueden ser propiedad social suya. Pero, dentro del sistema capitalista, esta expropiación se presenta bajo una forma antagónica, como la apropiación de la propiedad social por unos cuantos, y el crédito da a estos pocos individuos el carácter cada vez más marcado de simples aventureros. La propiedad existe aquí bajo forma de acciones, cuyo movimiento y cuya transferencia son, por tanto, simple resultado del juego de la Bolsa, donde los peces chicos son devorados por los tiburones y las ovejas por los lobos bursátiles. El sistema de las acciones entraña ya la antítesis de la forma tradicional en que los medios sociales de producción aparecen como propiedad individual; pero, al revestir la forma de la acción, siguen encuadrados dentro del marco capitalista, por consiguiente, este sistema, en vez de superar el antagonismo entre el carácter de la riqueza como riqueza social y como riqueza privada, se limita a imprimirle una nueva forma.
Las fábricas cooperativas de los obreros mismos son, dentro de la forma tradicional, la primera brecha abierta en ella, a pesar de que, donde quiera que existen, su organización efectiva presenta, naturalmente, y no puede por menos de presentar, todos los defectos del sistema existente. Pero dentro de estas fábricas aparece abolido el antagonismo entre el capital y el trabajo, aunque, por el momento, solamente bajo una forma en que los obreros asociados son sus propios capitalistas, es decir, emplean los medios de producción para valorizar su propio trabajo. Estas fábricas demuestran cómo al llegar a una determinada fase de desarrollo de las fuerzas materiales productivas y de formas sociales de producción adecuadas a ellas, del seno de un régimen de producción surge y se desarrolla naturalmente otro nuevo. Sin el sistema fabril derivado del régimen capitalista de producción no se hubieran podido desarrollar las fábricas cooperativas, y mucho menos sin el sistema de crédito, fruto del mismo régimen de producción. El sistema de crédito, base fundamental para la gradual transformación de las empresas privadas capitalistas en sociedades anónimas capitalistas, constituye también el medio para la extensión paulatina de las empresas cooperativas en una escala más o menos nacional. Las empresas capitalistas por acciones deben ser consideradas, al igual que las fábricas cooperativas, como formas de transición entre el régimen capitalista de producción y el de producción asociada; la única diferencia es que en un caso el antagonismo aparece abolido negativamente, mientras que en el otro caso aparece abolido en sentido positivo.

Hasta aquí hemos examinado el desarrollo del sistema de crédito ––y la abolición de la propiedad del capital que este sistema lleva implícita–– con referencia principalmente al capital industrial. En los capítulos siguientes estudiaremos el crédito con referencia al capital a interés como tal, tanto la acción que ejerce sobre este capital, como la forma que aquí reviste, para lo cual habremos de consignar aún unas cuantas observaciones específicamente económicas.

Pero antes, diremos lo siguiente:
Si el sistema de crédito aparece como la palanca principal de la superproducción y del exceso de especulación en el comercio es pura y simplemente, porque el proceso de reproducción, que es por su propia naturaleza un proceso elástico, se ve forzado aquí hasta el máximo, y se ve forzado porque una gran parte del capital social es invertido por quienes no son sus propietarios, los cuales lo manejan, naturalmente, con mayor desembarazo que los propietarios, ya que éstos, cuando actúan personalmente, tantean de un modo meticuloso los límites y las posibilidades de su capital privado. No hace más que destacarse así el hecho de que la valorización del capital basado en el carácter antagónico de la producción capitalista sólo consiente hasta cierto punto su libre y efectivo desarrollo, pues en realidad constituye una traba y un límite inmanentes de la producción, que el sistema de crédito se encarga de romper constantemente. Por consiguiente, el crédito acelera el desarrollo material de las fuerzas productivas y la instauración de mercado mundial, bases de la nueva forma de producción, que es misión histórica del régimen de producción capitalista implantar hasta un cierto nivel. El crédito acelera al mismo tiempo las explosiones violentas de esta contradicción, que son las crisis, y con ellas los elementos para la disolución del régimen de producción vigente.

La doble característica inmanente al sistema de crédito: de una parte, el desarrollar los resortes de la producción capitalista, el enriquecimiento mediante la explotación del trabajo ajeno, hasta convertirlos en el más puro y gigantesco sistema de juego y es­peculación, reduciendo cada vez más el número de los contados individuos que explotan la riqueza social y, de otra parte, el es­tablecer la forma de transición hacia un régimen de producción nuevo. Esta dualidad es la que da a los principales portavoces del crédito, desde Law hasta Issac Pereire, esa agradable fisonomía mixta de estafadores y de profetas.
http://www.javiercolomo.com/index_archivos/Literatura/Marx/Inicio.htm
Engels en el capítulo XXXIII escribe;
Karl Marx y Friedrich Engels:
La doble característica inmanente al sistema de crédito: de una parte, el desarrollar los resortes de la producción capitalista, el enriquecimiento mediante la explotación del trabajo ajeno, hasta convertirlos en el más puro y gigantesco sistema de juego y especulación, reduciendo cada vez más el número de los contados individuos que explotan la riqueza social y, de otra parte, el establecer la forma de transición hacia un régimen de producción nuevo. Esta dualidad es la que da a los principales portavoces del crédito, desde Law hasta Issac Pereire, esa agradable fisonomía mixta de estafadores y de profetas…

… ¡Y aún se habla de centralización! El sistema de crédito, cuyo eje son los supuestos bancos nacionales y los grandes prestamistas de dinero y usureros que pululan en torno a ellos, constituye una enorme centralización y confiere a esta clase parasitaria un poder fabuloso que le permite, no solo diezmar periódicamente a los capitalistas industriales, sino inmiscuirse del modo más peligroso en la verdadera producción, de la que esta banda no sabe absolutamente nada y con la que no tiene nada que ver. Las leyes de 1.844 y 1.845 prueban el creciente poder de estos bandoleros, con los que se alían los usureros y stock-jobbers.

  Y si aún hay alguien que piensa que estos honorables bandidos solo explotan la producción nacional e internacional en interés de la producción de los mismos explotados, se convencerá de su error leyendo la siguiente digresión acerca de la alta dignidad moral de los banqueros…
http://www.javiercolomo.com/index_archivos/Literatura/Marx/Inicio.htm
Marx describe en el capítulo XXIX el dinero bancario como capital ficticio;
Karl Marx y Friedrich Engels:
Los depósitos, por su parte, llenan una doble función. Por una parte, se prestan según se ha dicho ya, como capital a interés y no se hallan, por tanto, en las cajas de los bancos, sino que figuran solamente en sus libros como saldo de los imponentes. De otra parte, funcionan simplemente como tales partidas en los libros de contabilidad, en la medida en que los saldos mutuos de los depositantes se compensan y van nivelándose entre sí mediante los cheques librados contra sus depósitos de cuenta corriente, siendo indiferente, para estos efectos, el que los depósitos se hallen en poder del mismo banquero, que se encargue de ir compensando entre sí las distintas cuentas corrientes, o en poder de diversos banqueros que cambien entre sí sus cheques, abonándose simplemente el saldo.

Al desarrollarse el capital a interés y el sistema de crédito, parece duplicarse y a veces triplicarse todo el capital por el diverso modo a como el mismo capital o simplemente el mismo título de deuda aparece en distintas manos bajo diversas formas. La mayor parte de este “capital–dinero” es puramente ficticio. Todos los depósitos, con excepción del fondo de reserva, no son más que saldos en poder del banquero, pero no existen nunca en depósito. Cuando sirven para las operaciones de giros, funcionan como capital para el banquero, una vez que éste los presta. Los banqueros se pagan recíprocamente las mutuas asignaciones sobre los depósitos no existentes mediante operaciones de descargo en estos saldos.

Dice A. Smith, refiriéndose al papel que el capital desempeña en los préstamos de dinero: “Aun en forma de interés monetario, el dinero no viene a ser sino un medio de transferir de mano en mano aquellos capitales que el dueño no emplea por sí mismo. Estos capitales pueden exceder en una proporción muy grande la cantidad de dinero que se emplea como instrumento para esas finalidades, puesto que una misma pieza puede servir para realizar diferentes préstamos, de la misma manera que sirve para efectuar distintas compras. A, por ejemplo, presta a W mil libras, con las cuales éste compra inmediatamente a B mercancías por el valor de esa misma cantidad; B no necesitando esa suma de dinero, presta los mismos signos monetarios a X, que compra sin dilación a C otras mil libras en mercaderías. C, de la misma manera y por las mismas razones, se las presta a Y, quien a su vez las invierte en comprar bienes a D. Así, pues, unos mismos signos monetarios de metal o de papel, pueden servir, en el transcurso de muy pocos días, para realizar tres operaciones de préstamo y otras tres de compra, cada una de las cuales es igual al valor total de los referidos signos. Lo que las tres personas que disponen de dinero, A, B, C, prestan a los tres prestatarios W, X, Y, no es otra cosa sino la capacidad para efectuar esas compras. En este poder consiste tanto el valor como la utilidad de los préstamos. El capital que se presta por los tres capitalistas es igual al valor de los bienes que se adquieren con él, y tres veces mayor que la masa de moneda que sirve de instrumento para efectuar esas compras. No obstante, aquellos préstamos pueden quedar muy bien asegurados si los bienes adquiridos por los prestatarios se emplean de tal forma que, a su debido tiempo, restituyan, con beneficio, un valor equivalente al de la moneda metálica o de papel. Y así como los mismos signos monetarios pudieron servir de instrumento para tres préstamos diferentes, por una cuantía equivalente a tres veces su valor, y acaso para otros treinta, así también pueden servir de instrumentos para la devolución del principal.” (La riqueza de las naciones, libro II, Cap. IV, ed. F. de C. E., pp. 318-9)
http://www.javiercolomo.com/index_archivos/Literatura/Marx/Inicio.htm
La usura en opinión de Lenin es la causa del monopolio en Imperialismo Fase Superior del Capitalismo escribe;
Lenin en El Imperialismo fase superior del capitalismo, capítulo X:
Tercero: El monopolio ha surgido de los bancos, los cuales, de modestas empresas intermediarias que eran antes, se han convertido en monopolistas del capital usurero. Tres o cinco bancos más importantes de cualquiera de las naciones capitalistas más avanzadas han realizado la "unión personal" del capital industrial y bancario, han concentrado en sus manos miles y miles de millones que constituyen la mayor parte de los capitales y de los ingresos en dinero de todo el país. Una oligarquía financiera que tiende una espesa red de relaciones de dependencia sobre todas las instituciones económicas y políticas de la sociedad burguesa. […] Los monopolios, la oligarquía, la tendencia a la dominación en vez de la tendencia a la libertad, la explotación de un número cada vez mayor de naciones pequeñas o débiles por un puñado de naciones riquísimas o muy fuertes: todo esto ha originado los rasgos distintivos del imperialismo que obligan a caracterizarlo como capitalismo parasitario o en estado de descomposición. Cada día se manifiesta con más relieve, como una de las tendencias del imperialismo, la creación de "estados-rentistas", de estados-usureros, cuya burguesía vive cada día más de la exportación del capital y de "cortar el cupón". Sería un error creer que esta tendencia a la descomposición descarta el rápido crecimiento del capitalismo. No; ciertas ramas industriales, ciertos sectores de la burguesía, ciertos países, manifiestan, en la época del imperialismo, con mayor o menor fuerza, ya una, ya otra de estas tendencias. En su conjunto, el capitalismo crece con una rapidez incomparablemente mayor que antes, pero este crecimiento no sólo es cada vez más desigual, sino que esa desigualdad se manifiesta asimismo, de un modo particular, en la descomposición de los países más fuertes en capital (Inglaterra)
http://www.marx2mao.com/M2M(SP)/Lenin(SP)/IMP16s.html
A finales del siglo XIX la usura alcanza la hegemonía mundial dirigida por Meyer Amsfejd Rothschild, fundador de la dinastía Rothschild, a quien atribuyen el lema familiar de;
Dame el control del dinero y no importará quien haga las leyes.
La banca liderada por J. P. Morgan les disputa la hegemonía mundial a los Rothschild, en 1913 se funda la Reserva Federal en los EE.UU. Se forman dos alianzas político-militares, por un lado, la Triple Alianza (1882) y por otro la Triple Entente (1893-1907), que desembocará en el estallido de la 1ª Guerra Mundial. Guerra en la que se movilizaron 66 millones de soldados, de los que murieron 10 millones, 8 millones fueron declarados desaparecidos y hubo 13 millones de muertos entre la población civil. La primera guerra inter-imperialista creó las bases materiales que hicieron posible la Revolución de Octubre y con ella el primer estado al servicio de los trabajadores;
Remin Ribao en Teoría de los Tres Mundos:
En 1921, después de la aparición del primer país socialista en el mundo, al hablar de las dos modalidades diplomáticas, la burguesa y la proletaria, Lenin dijo: «...en la actualidad existen dos mundos: el viejo, el capitalismo... y el nuevo mundo en ascenso...». En 1919, Stalin dijo: «El mundo se ha dividido resuelta e irrevocablemente en dos campos: el campo del imperialismo y el campo del socialismo». Esta tesis reflejaba, desde luego, las nuevas contradicciones fundamentales aparecidas en el mundo a continuación de la Revolución de Octubre. Sin embargo, Lenin y Stalin nunca consideraron que no existieran otras contradicciones fundamentales en el mundo y que fuera imposible otra clasificación de las fuerzas políticas mundiales. Veamos. En 1920, en su informe sobre la cuestión nacional y colonial ante el II Congreso de la Internacional Comunista, Lenin dijo: «El rasgo característico del imperialismo consiste en que... todo el mundo se divide actualmente en un gran número de pueblos oprimidos y en un número insignificante de pueblos opresores, que disponen de colosales riquezas y de gran fuerza militar». Al abordar la cuestión nacional en Los fundamentos del leninismo, obra escrita en 1924, Stalin afirmó: «El mundo está dividido en dos campos el que forman un pequeño puñado de naciones civilizadas, que poseen el capital financiero y explotan a la inmensa mayoría de la población del planeta, y el campo de los pueblos oprimidos y explotados de las colonias y de los países dependientes, que forman esta mayoría». Esta tesis reflejaba la existencia de otro tipo de contradicciones fundamentales en el mundo. Estas dos clasificaciones hechas por Lenin y por Stalin son correctas sin duda alguna, y la diferencia entre la una y la otra reside únicamente en el punto de atención. Al presentarse la necesidad de hacer una clasificación integral y específica de las fuerzas políticas mundiales en un determinado periodo, Lenin y Stalin efectuaron una investigación general de las diversas contradicciones fundamentales del mundo.

El paso del sistema capitalista al socialista en escala mundial cubre un largo y zigzagueante proceso lleno de complejas luchas y, en los diferentes periodos de este proceso, se producen necesariamente distintos reagrupamientos dentro de las fuerzas políticas mundiales. Es en función de la realidad objetiva de la lucha de clases a nivel mundial como el proletariado debe diferenciar las fuerzas políticas mundiales y, sobre esta base, determinar la estrategia y la táctica a seguir en la lucha de clases. En esta oportunidad, en bien de nuestra comprensión de la teoría sobre los tres mundos, no dejaría de ser instructivo echar una mirada retrospectiva a algunos antecedentes históricos de la forma como Marx, Engels, Lenin, Stalin y el Presidente Mao diferenciaron las fuerzas políticas del mundo.

Al examinar la cuestión de la lucha de clases de diversos países en su tiempo, Marx y Engels siempre partían de la situación general de toda Europa y del mundo entero, aunque sus actividades revolucionarias se realizaron principalmente en Europa Occidental. Ellos, por primera vez en la historia, lanzaron el gran llamamiento: «¡Proletarios de todos los países, uníos!», al tiempo que indicaron los inseparables vínculos que ligaban la causa del proletariado internacional con la lucha liberadora de las naciones oprimidas. Engels dijo: «Una nación no puede hacerse libre mientras continúe oprimiendo a otras naciones. Por tanto, la liberación de Alemania no puede realizarse sin que se efectúe la liberación de Polonia de la opresión por parte de los alemanes». Marx dijo: «Después de ocuparme durante largos años del problema irlandés, he llegado a la conclusión de que el golpe decisivo a las clases dominantes de Inglaterra (ese golpe es de significado decisivo para el movimiento obrero del mundo entero) puede ser asestado no en Inglaterra, sino solamente en Irlanda». Marx y Engels prestaron gran atención no solamente a la lucha por la independencia de naciones europeas como Polonia e Irlanda, sino también a la lucha por la independencia de China, India y otros países situados lejos de Europa. Siempre enfocaron el movimiento nacional concreto y las diversas fuerzas políticas desde el punto de vista de los intereses generales del proletariado internacional. Por ejemplo, tal como lo indicó Lenin, «Marx defendía la independencia de Polonia desde el punto de vista de los intereses de la democracia europea, en su lucha contra la fuerza y la influencia –podríamos decir fuerza todopoderosa y dominante influencia reaccionaria– del zarismo». Engels dijo que uno de los méritos de Marx consistía precisamente en que fue él quien, antes que nadie, señaló en 1848 y, en adelante, subrayó más de una vez que, como el imperio ruso zarista constituía el bastión principal de las fuerzas reaccionarias de Europa, como venía abrigando ambiciones expansionistas respecto de Europa y buscaba hacer imposible el triunfo del proletariado europeo, «el partido obrero de Europa Occidental se ve obligado a librar una guerra de vida o muerte con el zarismo ruso». Hasta los últimos años de sus vidas, Marx y Engels tomaron constantemente el oponerse resueltamente o no a la política de agresión del imperio ruso zarista de aquel entonces como línea de demarcación para diferenciar las fuerzas políticas de Europa y juzgar si un movimiento nacional europeo debía ser respaldado o no por el proletariado internacional. Obviamente, al proceder así, no sólo no estaban echando al olvido la lucha de clases en el plano internacional, sino que, por el contrario, estaban velando por los intereses fundamentales del proletariado en esta lucha. ¿Qué debemos aprender de Marx y Engels en este terreno? Por lo menos lo siguiente: Primero, debemos, como Marx y Engels, saludar calurosamente el oleaje de la gran revolución nacional, que atrae hoy día a todos los países oprimidos y estremece el mundo entero, y considerarlo como premisa importante y segura garantía para la victoria del proletariado internacional; y segundo, al igual que Marx y Engels, prestar atención constante a las contradicciones entre los países capitalistas y a la identificación del enemigo principal del movimiento obrero internacional y librar una lucha resuelta contra los bastiones principales de la reacción mundial en los momentos actuales: el socialimperialismo soviético y el imperialismo norteamericano.

Lenin fue, en la historia, el primero en señalar que el mundo había entrado en la época del imperialismo y de la revolución proletaria, el primero en considerar la lucha antiimperialista de las naciones oprimidas como parte integrante del movimiento socialista del proletariado mundial, formulando la orientación estratégica de «Proletarios y naciones oprimidas de todo el mundo, uníos». Ya en 1913, en su artículo «Vicisitudes históricas de la doctrina de C. Marx», escribió: «Aún no se habían cansado los oportunistas de ensalzar la ‘paz social’ y la posibilidad de evitar las tormentas bajo la ‘democracia’ cuando se abrió en Asia una nueva fuente de formidables tormentas mundiales. A la revolución rusa siguieron las revoluciones turca, persa y china. Hoy atravesamos precisamente la época de esas tormentas y de su ‘repercusión’ en Europa». En 1916, al tratar la relación entre el movimiento revolucionario del proletariado internacional y el de las naciones oprimidas, escribió: «La revolución social no puede advenir sino en la forma de un periodo en el cual la guerra civil del proletariado contra la burguesía en los países avanzados se une a toda una serie de movimientos democráticos y revolucionarios, comprendidos los movimientos de liberación nacional de las naciones poco desarrolladas, atrasadas y oprimidas». Estos puntos de vista de Lenin conservan su validez hasta la fecha.

Después de la Revolución de Octubre y el término de la Primera Guerra Mundial, Lenin hizo en 1920 el «Informe sobre la situación internacional y las tareas fundamentales de la Internacional Comunista» ante su II Congreso. En el informe, dividió con claridad en tres categorías los países del mundo, que entonces contaban con una población total de 1.750 millones de habitantes, y tomó esta división como punto básico de partida para determinar la estrategia y las tácticas del proletariado internacional. Dijo: «Éste es a grandes rasgos el cuadro del mundo, tal como se ve luego de la guerra imperialista. Mil doscientos cincuenta millones de habitantes de las colonias, oprimidos –países desmembrados como Persia, Turquía y China; países vencidos y reducidos a una situación colonial. (Por estos últimos Lenin se refería al Imperio Austro-húngaro, Alemania y Bulgaria, así como a la Rusia soviética, igualmente sumida por la guerra «en una situación equivalente a la colonial» – Nota de la Red.) No más de doscientos cincuenta millones habitan en los países que se han mantenido en la situación anterior, pero todos dependientes económicamente de Norteamérica, como durante la guerra dependían en el plano militar, pues la guerra abarcó el mundo entero y no permitió a país alguno permanecer neutral realmente. Y, por último: no más de doscientos cincuenta millones habitan países en los que sólo la cúspide, desde luego, los capitalistas se beneficiaron con el reparto del mundo. (Lenin se refería aquí a países como EE.UU., Japón e Inglaterra –Nota de la Red.) ... He querido presentar este cuadro del mundo, pues todas las contradicciones básicas del capitalismo, del imperialismo, que conducen a la revolución, todas las contradicciones básicas del movimiento obrero, que condujeron a una lucha encarnizada contra la II Internacional... Todo esto se relaciona con la división de la población del mundo».
https://docs.google.com/file/d/0ByP565N0sPRSVzEyMUxGSVE1aTg/edit?pli=1

S.S. Pío XI en la Encíclica; Quadragesimo Anno denuncia a la banca de reserva fraccionaria en los siguientes términos;
A la libre concurrencia sucede la dictadura económica
105. Salta a los ojos de todos, en primer lugar, que en nuestros tiempos no sólo se acumulan riquezas, sino que también se acumula una descomunal y tiránica potencia económica en manos de unos pocos, que la mayor parte de las veces no son dueños, sino sólo custodios y administradores de una riqueza en depósito, que ellos manejan a su voluntad y arbitrio.

106. Dominio ejercido de la manera más tiránica por aquellos que, teniendo en sus manos el dinero y dominando sobre él, se apoderan también de las finanzas y señorean sobre el crédito, y por esta razón administran, diríase, la sangre de que vive toda la economía y tienen en sus manos así como el alma de la misma, de tal modo que nadie puede ni aun respirar contra su voluntad.
107. Esta acumulación de poder y de recursos, nota casi característica de la economía contemporánea, es el fruto natural de la limitada libertad de los competidores, de la que han sobrevivido sólo los más poderosos, lo que con frecuencia es tanto como decir los más violentos y los más desprovistos de conciencia.

108. Tal acumulación de riquezas y de poder origina, a su vez, tres tipos de lucha: se lucha en primer lugar por la hegemonía económica; se entable luego el rudo combate para adueñarse del poder público, para poder abusar de su influencia y autoridad en los conflictos económicos; finalmente, pugnan entre sí los diferentes estados, ya porque las naciones emplean su fuerza y su política para promover cada cual los intereses económicos de sus súbditos, ya porque tratan de dirimir las controversias políticas surgidas entre las naciones, recurriendo a su poderío y recursos económicos.
http://www.vatican.va/holy_father/pius_xi/encyclicals/documents/hf_p-xi_enc_19310515_quadragesimo-anno_sp.html
Remin Ribao en Teoría de los Tres Mundos:
Como Lenin prestaba mucha atención a las contradicciones entre las naciones oprimidas y las opresoras y a las existentes entre los países imperialistas, dividió los diversos países del mundo en tres categorías y vinculó estrechamente esta división con todas las contradicciones básicas del mundo imperialista y con las existentes en el movimiento obrero internacional; esta idea suya es diametralmente opuesta al oportunismo –«el socialismo burgués» – de la II Internacional, que siempre menospreciaba la lucha de las naciones oprimidas. En dicho informe, Lenin no dividió a los países del mundo simplemente en dos categorías, capitalistas y socialistas, sino que incluyó a los distintos países del mundo capitalista en una u otra de las tres categorías: primera, los países víctimas de la opresión –los coloniales, los semicoloniales y los derrotados; segunda, los países que lograron mantenerse en su situación anterior; tercera, los países vencedores, que se beneficiaron con el reparto de los intereses del mundo. Al mismo tiempo, colocó a la Rusia socialista en la misma categoría que las naciones y países oprimidos. Lenin valoró en su pleno sentido el gran papel que jugaban los mil doscientos millones de habitantes en la lucha revolucionaria antiimperialista del mundo: «Mil doscientos cincuenta millones de personas que representan el 70 por ciento de la población del globo no pueden vivir en las condiciones de esclavización que quiere imponerles el ‘avanzado’ y civilizado capitalismo». Al referirse, poco antes de su fallecimiento, a la inevitabilidad de la victoria definitiva del socialismo en el mundo entero, Lenin insistió en la siguiente opinión: «El desenlace de la lucha depende, en definitiva, del hecho de que Rusia, India, China, etc., constituyen la inmensa mayoría de la población del globo; y esta mayoría es la que se incorpora en los últimos años, con inusitada rapidez, a la lucha por su liberación, de modo que en este sentido no pueda haber ni sombra de duda con respecto a la forma en que se decidirá la lucha mundial. En este sentido, la victoria definitiva del socialismo está plena y absolutamente asegurada». Evidentemente, nadie, salvo los socialimperialistas soviéticos, que han traicionado completamente la causa de Lenin, se atreve a afirmar que estos puntos de vista de Lenin, imbuidos del espíritu del internacionalismo proletario y de la fe en la victoria del movimiento comunista, «desisten de los principios de clase», «pregonan la reaccionaria geopolítica», y otras cosas por el estilo. ¿Qué debemos aprender de Lenin en ese aspecto? Como mínimo lo que sigue: Debemos, al igual que Lenin, saludar y apoyar con entusiasmo el movimiento de liberación de las naciones oprimidas de Asia, África, América Latina y otras regiones del mundo, mirándolo como parte importante del movimiento revolucionario socialista del proletariado mundial; además, sobre la base de las nuevas relaciones internacionales entre las clases, dividir los países del mundo actual en tres nuevas categorías y considerar la lucha conjunta del proletariado internacional y de los pueblos del tercer mundo, que representan más del 70 por ciento de la población mundial, como plena y absoluta garantía para la victoria definitiva del socialismo en el mundo.

Después del fallecimiento de Lenin, Stalin defendió la tesis leninista según la cual el proletariado debe unirse con las naciones oprimidas y señaló que el movimiento de liberación nacional debía abarcar a todas las fuerzas opuestas a la agresión imperialista, sin distinción de procedencia de clase ni de puntos de vista políticos. Él dijo, a modo de ejemplo, que, a pesar de que el emir de Afganistán persistía en su monarquía y los jefes del movimiento de liberación nacional de Egipto pertenecían a la burguesía y se oponían al socialismo, las luchas que sostenían para lograr la independencia nacional de sus respectivos países, eran, objetivamente, luchas revolucionarias, porque «porque debilitan al imperialismo, lo descomponen, lo socavan». Al criticar a la oposición trotskista, Stalin puntualizó: «El tropiezo de la oposición, en este problema, consiste en haber roto definitivamente con esta tesis de Lenin, deslizándose a las posiciones de la II Internacional, que niega la conveniencia de apoyar las guerras revolucionarias de las colonias contra el imperialismo».

En más de una ocasión Stalin habló del antagonismo entre el mundo capitalista y el socialista, pero al proceder a una clasificación específica de las fuerzas políticas mundiales en distintos periodos, se basó siempre en el conjunto de los cambios operados en la situación de la lucha de clases a escala internacional. Ya en el XV Congreso del Partido Comunista (bolchevique) de la URSS, celebrado en 1927, él hizo la siguiente clasificación de las fuerzas políticas del mundo en aquellos momentos: «Juzgad vosotros mismos. De los 1.905.000.000 de habitantes de todo el globo terrestre, 1.134.000.000 viven en las colonias y en los países dependientes; 143.000.000 en la URSS; 264.000.000 en los países intermedios; 363.000.000 en los grandes países imperialistas, que oprimen a las colonias y a los países dependientes». En el XVIII Congreso del Partido Comunista (bolchevique) de la URSS, celebrado en marzo de 1939, clasificó a Alemania, Italia y Japón como Estados agresores y a Inglaterra, Francia y EE.UU. como Estados no agresores. Cuando, en 1941, la Alemania hitleriana lanzó su ofensiva contra la Unión Soviética, procedió inmediatamente a hacer que ésta se aliara con EE.UU., Inglaterra y otros países para conformar el campo antifascista. Él dijo en 1942: «Ahora ya se puede considerar como algo indiscutible que, en el proceso de la guerra impuesta por la Alemania hitleriana a los pueblos, se ha producido una diferenciación radical de las fuerzas, se ha producido la formación de dos campos opuestos el de la coalición ítalo-alemana y el de la coalición anglo-soviético-norteamericana». «Por lo visto, la lógica de las cosas vale más que ninguna otra lógica».
https://docs.google.com/file/d/0ByP565N0sPRSVzEyMUxGSVE1aTg/edit?pli=1
A finales de la década de los veinte los bancos de la Reserva Federal de EEUU inician la lucha por la hegemonía mundial, primero contra la banca judía de Nueva York desencadenando el crac del 29, y provocando posteriormente el estallido la 2ª Guerra Mundial, tras la que conquistaran la hegemonía mundial. Guerra en la que se movilizaron 85 millones de soldados, de los que murieron 25 millones y hubo 20 millones de muertos entre la población civil. Al término de la guerra solo ocho estados del mundo; Afganistán, España, Irlanda, Mongolia, Nepal, Portugal, Suecia y Suiza seguían siendo oficialmente neutrales. La segunda guerra inter-imperialista supuso un gran avance en la conquista del poder político, por parte de los trabajadores, en gran número de formaciones sociales.
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Usura, capital financiero e imperialismo Empty La hipótesis de Smith, Marx, Engels, Lenin y Pío XI demostrada por Jesús Huerta de Soto

Mensaje por Jordi de Terrassa el Jue Mayo 05, 2016 7:13 pm

La hipótesis de Smith, Marx, Engels, Lenin y Pío XI demostrada por Jesús Huerta de Soto
Jesús Huerta de Soto, 1998, Dinero, Crédito Bancario y Ciclos Económicos escribió:A continuación vamos a estudiar, desde el punto de vista de un banco aislado, cuál es el límite a su capacidad de creación de créditos y expansión de depósitos a partir de la nada. Para ello tendremos en cuenta las variables que definimos a continuación:
· d: el dinero que es originariamente depositado en la caja del banco;
· d1: el dinero o reservas que salen del banco como consecuencia de los préstamos que éste concede;
· x: la expansión crediticia máxima que puede efectuar el banco a partir del dinero d que originariamente se le depositó;
· c: el encaje o coeficiente de caja que, de acuerdo con su experiencia, mantiene el banco y que la prudencia le dicta que ha de guardar para poder hacer frente a sus compromisos; y
· k: la proporción de los préstamos concedidos que, en cada momento y por término medio, no es dispuesta por los prestatarios. (Aunque sea la parte dispuesta del préstamo, si el pago el prestatario lo efectúa a un cliente del banco el efecto será el mismo que si no hubiera dispuesto del préstamo, k también mide la cuota de mercado, dicho de otro modo, el control monopolista sobre el mercado del banco)

Pues bien, de acuerdo con las definiciones dadas, es claro que las reservas que salgan del banco, d1, serán iguales a los créditos concedidos por el porcentaje de los mismos que es dispuesto por los prestatarios, es decir:
[1]
d1 = (1 - k)x

Y si consideramos, por otro lado, que el dinero que sale del banco d1 es igual al que originariamente se le depositó d, menos el que como mínimo ha de quedar como reserva de acuerdo con la experiencia, y que será igual a cd, en relación con el dinero que originariamente se depositó en el banco, más ckx, en relación con aquella parte de los préstamos no dispuesta por término medio, entonces tendríamos que:
[2]
d1 = d - (cd + ckx)

Pues bien, sustituyendo en esta fórmula [2] el valor que tiene d1 en [1] tendríamos:
(1 - k) x = d - (cd + ckx)

Y operando, sacando factor común y despejando x, tendríamos:
(1 - k)x = d - cd - ckx

(1 - k) x + ckx = d - cd

x (1 - k + ck) = d (1 - c)

Por lo que llegaríamos, en última instancia, a la fórmula de que la expansión crediticia máxima x que puede efectuar a partir de la nada el banco aislado sería:
Usura, capital financiero e imperialismo 1zvy71f

O si se prefiere
[3]
Usura, capital financiero e imperialismo 2jfyssp

…Vamos ahora a considerar, como caso particular dentro del caso del banco aislado, el del banco muy pequeño o «liliputiense», es decir, el de aquel en el que k = 0, sustituyendo este valor en la fórmula [3], llegaríamos a la fórmula [5]
[5]
x = d (1 - c)

Y si recordamos que en nuestro ejemplo d = 1.000.000 u. m. y c = 0’1, entonces:
x = 1.000.000 (1 - 0’1) = 1.000.000 ∙ 0’9 = 900.000 u.m.

…Sin embargo, hemos visto en el apartado anterior que, en la práctica, y a poco que sea k > 0, la creación de medios fiduciarios por parte de un banco aislado, bien sea a través del sistema contable continental o en el anglosajón, podrá ser sensiblemente superior (si k = 0’2, un 22 por ciento más alta, 1.097.560 u. m. frente a las 900.000 u. m. de nuestro ejemplo original) y superar incluso el importe de los depósitos originariamente efectuados en el banco aislado.

Se comprende ahora por qué los bancos compiten tan intensamente por conseguir el máximo importe de depósitos y el máximo número de clientes. En cuanto a los depósitos, porque, según hemos visto, el banco es capaz de expandir el crédito en un importe superior incluso al volumen de los mismos, por lo que conforme mayores sean los depósitos que obtenga, en mayor volumen podrá expandir el correspondiente crédito. En cuanto a los clientes, porque, conforme más clientes logre, k será mayor y, por tanto, su capacidad de expansión de créditos y de generación de depósitos también será más grande. Lo importante a tener en cuenta aquí es que el banco es técnicamente incapaz de distinguir si su política de crecimiento se efectúa ampliando su ámbito de actuación a costa de los otros bancos, o si esa política, en última instancia, da lugar a un incremento generalizado de la expansión crediticia en todo el sistema bancario, o si suceden ambas cosas a la vez. Y es que el banco, por sí solo, expande el crédito y los depósitos, y además participa de unos procesos en los que la expansión de créditos y depósitos a través del sistema bancario es aún mayor. Por otro lado, intenta que en ese proceso la parte proporcional de su ámbito de actuación sea en términos relativos cada vez más importante, lo cual constantemente da nuevos y ulteriores impulsos a la expansión crediticia, tanto desde el punto de vista del banco individual, como desde el punto de vista de todo el sistema bancario en su conjunto. En todo caso, el factor k es un elemento esencial a la hora de determinar la capacidad de obtener beneficios del banco. La competencia entre los bancos hace que el factor k sea significativamente inferior a 1. Pero cada banco intenta que su factor k sea cada vez mayor, explotando las distintas oportunidades que le surgen (en cuanto a su extensión geográfica, capacidad para excluir o absorber a sus competidores y desarrollo de ventajas comparativas) para que k sea cada vez más alto.

Suponiendo ahora que k = 1, es decir, que nos encontramos ante un banco único monopolista en el que los prestatarios se ven obligados, por no existir otro banco, a mantener íntegramente en forma de depósitos los préstamos que se les conceden. Entonces, al sustituir el valor de k = 1 en la fórmula [3], ésta tendría el valor de:
[6]
Usura, capital financiero e imperialismo 2cpezrn

http://www.jesushuertadesoto.com/libros/libros-en-espanol/dinero-credito-bancario-y-ciclos-economicos/
El crecimiento exponencial de la capacidad de expansión crediticia con el aumento de la tasa de mercado, y por tanto, de la tasa de beneficios, explica la rapiña creciente de las grandes corporaciones financieras. Hacerse con el último 1 % del mercado, en nuestro ejemplo 10 € permite conceder créditos, de la nada, por valor de 1.644,30 €, lo que representa una fenomenal e irresistible fuerza social. La cantidad de crédito bancario que un banco individual puede crear en función del control monopolista (k) que tenga, con un coeficiente de caja del 2 %, es:
Usura, capital financiero e imperialismo 33uz9ly
Usura, capital financiero e imperialismo 2dt9oo7

La realidad de la banca de reserva fraccionaria en su lucha por el control mundial ha sido y es; una infinidad de guerras financieras y convencionales para garantizar los beneficios de los capitales exportados, y dos guerras mundiales en la primera mitad del siglo XX.

Fase del capitalismo hegemónico (1945 a 1971) Caracterizado por equipos de producción de alimentación continua, integrados en sistemas semi-automatizados gracias a la electrónica. El petróleo desplaza al carbón, con un gran crecimiento suburbano y de las infraestructuras. Mayor período de crecimiento de la productividad agrícola 1940 y 1970. Bienes de consumo, semiconductores, equipos de oficina, plásticos, fibras sintéticas, los fertilizantes, la televisión y la electrónica, la revolución verde, complejo militar-industrial, la difusión de la aviación comercial y el aire acondicionado, comienzo de la industria nuclear. Inventos. Computador (1946. John V. Atanasoff, John Eckert y John Mauchly) Horno microondas (1946. Percy LeBaron Spencer) Transistor (1947. John Bardeen y Walter Brattain) Holografía (Inglaterra. 1947. Dennis Gabor) Contador de centelleo (Alemania. 1948. Hartmut Kallmann) Avión a chorro (Francia. 1949. René Leduc) Tarjeta de crédito (1950. Ralph Schneider) Píldora anticonceptiva (1954) Radio transistor (1954) Aerodeslizador (Inglaterra. 1956. Christopher Cockerell) Limpia-pisos (fregona) (España. 1956. Manuel Jalón Corominas) Motor rotatorio (Alemania. 1956. Felix Wanke) Central nuclear (Estados Unidos. 1956) Cinta de video (1956. Alexander Pontiatoff) Marcapasos (1956-60. Varios) Satélite espacial (URSS. 1957)  Circuito integrado (chip) (1958-59. Jack Kilby y Bob Noyce) Láser (1960. Theodore Maiman) Cohete espacial (URSS. 1961) Comunicación vía satélite (1962. Laboratorios Bell) Casete (Holanda. 1963. Phillips Co) Fibra óptica (1970) Calculadora de bolsillo (1973. Texas Instrument Co.) Tomografía axial computarizada (Inglaterra. 1975. Godfrey N. Hounsfield) Computador personal (1978. Steve Jobs y Steve Wozniak) Disco compacto (Holanda. 1979. Joop Sinjou) Transbordador espacial (1981)
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Remin Ribao en Teoría de los Tres Mundos:
Desde luego, hoy no se dan en el mundo ni una nueva coalición Italia y Alemania ni otra de Inglaterra, la Unión Soviética y EE.UU. En su lugar, en el mundo actual hay dos potencias hegemonistas, la Unión Soviética y los Estados Unidos, así como el frente único de los pueblos del mundo en contra de ellas. Lo único que quisiéramos destacar aquí es que tal proceder de Stalin en ese momento no afectó en lo más mínimo la existencia de la Unión Soviética como país socialista ni el desarrollo de la lucha revolucionaria del proletariado internacional, sino que, por el contrario, representó precisamente la única política acertada para defender los intereses fundamentales de ese país socialista y del proletariado internacional. ¿Acaso podríamos censurar a Stalin por no haberse ceñido, en este caso, a la fórmula sobre el antagonismo entre el mundo capitalista y el socialista? ¿Acaso podríamos dudar del gran significado que implicaba la división de las fuerzas políticas del mundo en aquel entonces en un campo fascista y otro antifascista? ¿Acaso la división de las fuerzas políticas del mundo no deberían regirse por la lógica de las cosas y no por cierta lógica que estaría por encima de las cosas?

Igualmente podemos recordar aquí las siguientes afirmaciones hechas por Stalin en Problemas económicos del socialismo en la URSS, obra escrita un año antes de su deceso. «Se dice que la contradicción entre el capitalismo y el socialismo son más fuertes que las contradicciones entre los países capitalistas. Teóricamente, eso es acertado, claro está». «Sin embargo, la Segunda Guerra Mundial no empezó por una guerra contra la URSS, sino por una guerra entre los países capitalistas». «Por tanto, la lucha de los países capitalistas por los mercados y el deseo de hundir a sus competidores resultaron prácticamente más fuertes que las contradicciones entre el campo del capitalismo y el campo del socialismo». Señaló además, que, «la inevitabilidad de las guerras entre los países capitalistas sigue existiendo». Hoy día, la inevitabilidad de la guerra mundial se presenta principalmente como la inevitabilidad de una guerra entre EE.UU., país capitalista, y la Unión Soviética, país que ha restaurado el capitalismo. Por lo visto, no ha perdido actualidad la tesis de que la lógica de las cosas vale más que ninguna otra lógica…

…La aparición de las dos superpotencias es un nuevo fenómeno en la historia del desarrollo del imperialismo. El desarrollo desigual del imperialismo conduce inevitablemente a una serie de conflictos y guerras, como consecuencia de los cuales se agrava necesariamente el propio desarrollo desigual. Esto ha traído a la existencia las superpotencias imperialistas de hoy, que se hallan por encima de los países imperialistas en general. Lenin señaló: «El imperialismo es la opresión creciente de las naciones del mundo por un puñado de grandes potencias, es la época de las guerras entre estas grandes potencias por la ampliación y el reforzamiento de la opresión de las naciones». Hoy, ese puñado de grandes potencias imperialistas se ha reducido a dos superpotencias –la Unión Soviética y EE.UU.–, las únicas que están en condiciones de disputarse la hegemonía mundial, mientras que las demás, sin excepción, han quedado relegadas a la posición de países de segundo o tercer orden. Cada una de las superpotencias se caracteriza por lo siguiente: Cuenta con un régimen estatal controlado por un capital monopolista extraordinariamente concentrado, se apoya en una fuerza económica y militar mucho más poderosa que la de otros países para realizar a escala mundial la explotación económica, la opresión política y el control militar, busca establecer para sí sola la hegemonía en el mundo entero y a este efecto prepara frenéticamente el desencadenamiento de una nueva guerra mundial.

En la historia del desarrollo del imperialismo hubo un pequeño número de potencias que pretendieron la hegemonía mundial. Pero de ninguna manera podrían colocarse en el mismo plano que la Unión Soviética y los Estados Unidos de hoy. La contienda soviético-norteamericana por la hegemonía es un producto peculiar del desarrollo histórico posterior a la Segunda Guerra Mundial.
La concentración del capital monopolista norteamericano y su expansión en el exterior han llegado a un nivel sorprendente en el periodo de la postguerra. Tomando como ejemplo recientes datos estadísticos, vemos que, en el año 1976, doce supercorporaciones industriales, que efectuaron sus ventas por un valor superior a los 10.000 millones de dólares cada una, representaron el 27 por ciento de la cantidad total del capital y el 29 por ciento del volumen de ventas de las 500 mayores corporaciones industriales del país, y diez superbancos comerciales representaron el 61 por ciento del volumen total del capital, así como de los depósitos, entre los 50 bancos comerciales más grandes del país. Luego de haber alcanzado el capital norteamericano un alto grado de concentración en la postguerra, la exportación de capitales en ese país aumentó vertiginosamente en los últimos veintitantos años. Las inversiones directas privadas de EE.UU. en el extranjero saltaron de los 11.800 millones de dólares registrados hasta 1950 a los 137.200 millones de dólares registrados hasta 1976 [30]. Esta rápida y alta concentración del capital constituye la base económica de EE.UU. como superpotencia imperialista…

…El que la Unión soviética sea la más peligrosa de las dos superpotencias en el plano mundial no ha sido decidido por ninguna causa eventual, Primero. El socialimperialismo soviético es una potencia imperialista surgida más tarde que EE.UU. y, por tanto, tiene un carácter agresivo y aventurero aún más pronunciado. Lenin señaló hace mucho tiempo que los países imperialistas surgidos más tarde exigen un nuevo reparto del mundo y que, dado que «han llegado a la mesa del festín capitalista cuando ya todos los sitios estaban ocupados», se vuelven necesariamente «aún más rapaces, aún más feroces». «Sin un nuevo reparto de las colonias por la fuerza, los nuevos países imperialistas no podrán obtener los privilegios de que disfrutan las potencias imperialistas más viejas (y menos fuertes)». Hoy, al pretender la hegemonía mundial, el socialimperialismo soviético no puede por menos de arrebatar posiciones a EE.UU., tal como otrora la Alemania de Guillermo II, la Alemania hitleriana luego y los EE.UU. de los años posteriores a la Segunda Guerra Mundial tuvieron que arrebatar posiciones a Inglaterra y a otros países imperialistas de viejo cuño. Esta es una ley histórica independiente de la voluntad del hombre. Fue por eso que, en una plática sostenida en Febrero de 1976, el Presidente Mao señaló: «Los EE.UU. tienen intereses que proteger en el mundo, mientras que la Unión Soviética quiere la expansión: esto es inalterable». No hay duda de que el imperialismo norteamericano sigue procurando la hegemonía mundial: sin embargo, en vista de que ha dispersado demasiado su fuerza y de que actualmente tiene que empeñarse en conservar sus intereses creados, está obligado a colocarse a la defensiva en su estrategia global. En cambio Brezhnev, ostentando el rótulo de «paz», tuvo el descaro de declarar: «Gracias al fortalecimiento de su fuerza económica y defensiva, la Unión Soviética ya puede desplegar victoriosamente y con dinamismo una ofensiva en el escenario internacional». «Al elaborar nuestra política exterior quizá no haya en el globo ningún solo rincón que no tomemos en consideración de una u otra forma». Esto quiere decir, de hecho, que la Unión Soviética ha decidido adoptar una estrategia ofensiva para violar la soberanía de todos los demás países y para debilitar y desplazar la influencia de EE.UU. en las diversas regiones del orbe, a fin de establecer su posición hegemónica en el mundo entero.

Segundo. A causa de la relativa insuficiencia de su fuerza económica, el socialimperialismo soviético tiene que valerse principalmente de la fuerza militar y la amenaza bélica para llevar a cabo su expansión. Es cierto que en poderío económico la Unión Soviética ha sobrepasado en gran medida a los países imperialistas de segundo orden, pero aún se muestra débil frente a su poderoso rival e inferior a las exigencias que supone realizar su pretensión de supremacía mundial. Es así como se dedica frenéticamente a la expansión armamentística y a los preparativos bélicos, con miras a conquistar una superioridad militar para saquear los recursos naturales, las riquezas y la mano de obra de otros países y para compensar su propia inferioridad económica. Este es el viejo camino recorrido en el pasado por la Rusia zarista y los fascistas alemanes, italianos y japoneses. Actualmente los efectivos militares de la Unión Soviética son el doble de los de EE.UU. sus vehículos portadores de armas estratégicas exceden en más de 400 a los que éste posee; sus tanques, carros blindados, piezas de artillería y otras armas convencionales sobrepasan en mucho los de su rival. La Unión Soviética tiene una «armada ofensiva», cuyo tonelaje está casi a la par de EE.UU. Según estima Occidente, los gastos militares de la Unión Soviética han registrado en los últimos años una tasa de incremento anual de 4 ó 5 por ciento como promedio, con lo que han llegado a representar de un 12 a un 15 por ciento de su PNB (los de los EE.UU. representan cerca del 6 por ciento de su PNB). Los gastos militares soviéticos de 1976 fueron de 127.000 millones de dólares aproximadamente, o sea cerca de un 24 por ciento superiores a los norteamericanos, que fueron de 102.700 millones de dólares. Todo esto demuestra que, en su disputa con los EE.UU. por la hegemonía mundial, la Unión Soviética no sólo adopta, en forma inevitable, una estrategia ofensiva, sino que también tiene que recurrir forzosamente, como medio principal, a la fuerza armada y a la amenaza con ella.

Tercero. El grupo capitalista monopolista burocrático de la Unión Soviética ha convertido una economía estatal socialista altamente concentrada en una economía capitalista monopolista estatal más concentrado que la de cualquier otro país imperialista y ha transformado el Poder de dictadura del proletariado en Poder de dictadura fascista, con lo que facilita más al socialimperialismo soviético la militarización de toda la economía nacional y de todo el aparato de Estado. La camarilla de Brezhnev ha destinado un 20 por ciento del ingreso nacional a gastos militares y ha declarado abiertamente que hay que «estar listo en todo momento para colocar la economía en la órbita propia de los tiempos de guerra». Esta camarilla fortalece sin cesar su aparato estatal y hace lo imposible por atar firmemente al pueblo soviético a su carro bélico. La KGB, agencia del servicio secreto de la Unión Soviética, ha pasado a ser una espada suspendida sobre la cabeza del pueblo soviético y de muchos países del mundo. Sin escatimar esfuerzos, las autoridades soviéticas inculcan a las masas, a través de la prensa, el arte, la literatura, la educación docente y otros medios, el veneno del militarismo, atizan el chovinismo de la Gran Rusia, alaban sistemáticamente a jefes militares, funcionarios y aventureros de la Rusia zarista que «hicieron méritos» en agresiones contra otros países, pregonan descaradamente la necesidad de recoger la «tradición» expansionista de los viejos zares y se disponen a dar, en cualquier momento, la orden para conducir como manadas a millones de habitantes del país a que les sirvan de carne de cañón en sus nuevas guerras de agresión.

Cuarto. El socialimperialismo soviético es una degeneración salida del primer país socialista, Así puede valerse del prestigio de Lenin y ostentar la bandera del «socialismo» para embaucar a la gente en todas partes. La política de agresión y hegemonía del imperialismo norteamericano, que lleva larga existencia, ha sido combatida, denunciada y condenada en innumerables ocasiones por el proletariado mundial, por los pueblos y naciones oprimidos y por todas las personalidades ecuánimes, incluidas las de los propios EE.UU. La opinión progresista mundial conoce ya su naturaleza y continuará luchando resueltamente contra dicha política. En cambio, el socialimperialismo soviético surgió hace poco y, además, se disfraza de «socialismo». Por lo tanto, combatirlo, denunciarlo y condenarlo es una lucha mucho más seria. Es necesario hacer enormes esfuerzos para que todos los pueblos del mundo conozcan su verdadera catadura. A pesar de que la política de agresión y hegemonía aplicada por la Unión Soviética viene revelándose cada día más en sus verdaderos colores y a pesar de que su rótulo de «socialismo» se destiñe cada vez más, todavía no se puede considerar que este país haya perdido por entero su capacidad de engaño. Al realizar sus actividades de agresión, intervención, subversión y expansión, la Unión Soviética siempre las enmascara como las de «cumplimiento con las obligaciones internacionalistas», «apoyo a los movimientos de liberación nacional», «oposición al imperialismo y al neoimperialismo» y «defensa de los intereses de la paz y de la democracia». Por lo general, se necesita un proceso para conocer su naturaleza, y en este sentido China ha vivido una experiencia en carne propia. Es innegable que este tipo de apariencia engañosa, propia de la Unión Soviética, ha agravado el peligro que de suyo representa como superpotencia imperialista.
https://docs.google.com/file/d/0ByP565N0sPRSVzEyMUxGSVE1aTg/edit?pli=1
Al finalizar la Segunda Guerra Mundial, los aliados bajo hegemonía de EE.UU. establecieron un nuevo sistema de usura en los acuerdos de Bretton Woods, en los cuales se establecía que todas las divisas serían convertibles en dólares estadounidenses, el dólar estadounidense sería convertible en lingotes de oro a razón de 35 dólares por onza para los gobiernos extranjeros. El patrón cambio oro es un sistema monetario por el cual se fija el valor de una divisa en términos de una determinada cantidad de oro, o cualquier otro bien. El emisor de la divisa garantiza poder devolver al poseedor de sus billetes la cantidad de oro en ellos representada. Este sistema se reimplantó al final de la Segunda Guerra Mundial, en Bretton Woods, cuando surgió el Fondo Monetario Internacional (FMI). Las divisas que garantizaban el cambio al oro fueron el dólar y la libra esterlina. Este sistema basado en dos bloques bajo hegemonía de una superpotencia en cada uno de ellos, dio lugar a una estabilidad relativa y duradera, de 1944 a 1971.

En 1971, las políticas fiscales expansivas de los EE.UU., motivadas fundamentalmente por el gasto bélico de Vietnam, provocaron la abundancia de dólares, planteándose dudas acerca de su convertibilidad en oro. Esto hizo que los bancos centrales europeos intentasen convertir sus reservas de dólares en oro, creando una situación insostenible para los EE.UU. Ante ello, en diciembre de 1971, el presidente de EE.UU. Richard Nixon suspendió unilateralmente la convertibilidad del dólar en oro, para los gobiernos y bancos centrales extranjeros. Entre 1971 y 1972 ante el estancamiento económico y la inminente derrota en la guerra de Vietnam, EEUU pasa a la defensiva estratégica y prepara una nueva táctica frente al avance de la URSS, fortalecer el vientre blando de Europa y sustituir las dictaduras militares, de corte fascista, por democracias europeas homologables, la Revolución de los Claveles de 25 de abril de 1974, fin de la Dictadura de los Coroneles en Grecia el 24 de julio de 1974, el 15 de diciembre de 1976 se aprueba mediante referéndum la ley de reforma política, con el objetivo de sustituir la monarquía de corte fascista por la monarquía parlamentaria en España.
Remin Ribao en Teoría de los Tres Mundos:
El Presidente Mao dijo: «EE.UU. es un tigre de papel. No crean en él pues se romperá de una estocada. La Unión Soviética revisionista también es un tigre de papel». La política del imperialismo norteamericano destinada a establecer la hegemonía en el mundo ha sido objeto, desde hace mucho, de una heroica resistencia de los pueblos de los diversos países. Ahora, EE.UU. sigue haciendo lo imposible para defender sus intereses creados en todos los continentes. Ya que tiene tantas cosas que defender, la línea de su frente es demasiado larga y, «sujetando diez pulgas con los diez dedos» –como lo describía el Presidente Mao–, ha quedado estratégicamente en la pasividad. El socialimperialismo soviético se halla, en cambio, a la ofensiva, pero, «la ofensiva en la que se encuentra entraña la derrota». Allí donde sus garras de agresor permanecen extendidas por cierto tiempo, indudablemente se pone al descubierto su máscara y se levanta una lucha contra él. En los últimos años, a efectos de su disputa por los flancos de Europa, gastó ingentes energías en el mar Mediterráneo, el Medio Oriente, la zona del Mar Rojo, las costas del este y oeste de África y las orillas del Océano Indico, pero terminó en sucesivos y deshonrosos fracasos. Su desembozada política de fuerza y su diplomacia de cañoneros ha tropezado con la creciente oposición de los pueblos del mundo. No obstante haber hecho los máximos esfuerzos por la expansión armamentista y los preparativos bélicos, la Unión Soviética, que abriga tan enormes ambiciones, «es incapaz de hacer frente a Europa, el Medio Oriente, Asia Meridional, China y el Océano Pacífico» y, sin lugar a dudas, «su fuerza está por debajo de su capacidad».
https://docs.google.com/file/d/0ByP565N0sPRSVzEyMUxGSVE1aTg/edit?pli=1
La crisis mundial generada por el aumento del precio del petróleo de 1973 redujo las exportaciones de crudo al mundo occidental por parte de la URSS, lo que supuso una drástica reducción de los ingresos de divisas. Por otro lado, los gastos se dispararon debido a la política expansionista internacional, la ayuda al tercer mundo ascendió a 14.700 millones de $ entre los años 1980 y 1985 y los gastos militares oscilaban entre el 11'5 % y el 17 % del PNB. Tras la invasión de Afganistán EE.UU. declaró un embargo tecnológico estricto. La situación económica de la URSS entró en recesión que, junto con un aumento de la inflación, provocó que las condiciones de vida de los ciudadanos soviéticos empeoraran progresivamente.
Usura, capital financiero e imperialismo 2dhz1ic

Cambio en la lucha por la hegemonía financiera mundial
Deng Xiaoping en Discurso ante la Asamblea General de la ONU escribió:Dado que las dos superpotencias se disputan la hegemonía mundial, las contradicciones existentes entre ellas son irreconciliables: O una predomina sobre la otra, o viceversa.
http://www.marxists.org/espanol/tematica/china/pekininforma/1974/15.pdf

Fase de la crisis del imperialismo hegemónico (1971 a ¿?) Caracterizado por la revolución de la información y las telecomunicaciones. Fibra óptica e Internet, computadoras personales, comunicación inalámbrica, comercio en línea, biotecnología, "Guerra de las galaxias" de Reagan, proyectos militares. Conservación de la energía. Desarrollo del robot industrial. La atención en salud se convierte en un sector importante de la economía (16% en Estados Unidos) y el sector financiero aumenta hasta el 7,5% de la economía.
Usura, capital financiero e imperialismo Jgsaqv

La lucha por la hegemonía mundial entre las dos superpotencias ha abierto una crisis sin precedentes en el régimen de producción capitalista, y ha conducido, en primer lugar, a la perdida de la hegemonía mundial a las dos superpotencias surgidas tras la segunda guerra mundial, y la transformación de la URSS en una superpotencia imperialista. La lucha de clases entre las distintas facciones de la nomenclatura soviética provoca la desaparición de la URSS y del bloque bajo su hegemonía;
Juan Carlos Ocaña en Fin de la guerra fría escribió:La guerra fría terminó por el derrumbe de uno de sus contendientes. El proceso de reformas iniciado por Gorbachov en 1985 precipitó una dinámica que terminó llevándose por delante la propia existencia del estado fundado por Lenin.

En medio de una profunda crisis económica, con una población gracias a la glasnost cada vez más consciente de la crueldad y la corrupción que había caracterizado la dictadura soviética, el nacionalismo vino a actuar como factor incontenible de disgregación del estado soviético, heredero del Imperio zarista.

El movimiento centrífugo se inició en las repúblicas bálticas, que durante el otoño de 1989 dejaron claro su intención de romper los lazos con un estado al que se habían unido como víctimas del Pacto que firmaron Molotov y Von Ribbentrop en 1939. Paralelamente el nacionalismo aparecía en las repúblicas caucásicas, azuzado por el enfrentamiento entre armenios y azeríes en Nagorno-Karabaj en 1988.

Cuando en febrero de 1990, Gorbachov dio un paso adelante en su perestroika renunciando al monopolio político del PCUS y convocando elecciones parcialmente pluralistas, se encontró con que en Lituania, Letonia, Estonia y Moldavia ganaban las fuerzas políticas independentistas. Lituania declaró inmediatamente su independencia, sentando un precedente para las demás repúblicas que constituían la URSS.

La desintegración de la URSS no vino, sin embargo, motivada por las reivindicaciones de los pequeños pueblos bálticos. El movimiento que definitivamente derrumbó la URSS vino... de Rusia, la nación que había construido el imperio zarista, antecesor del estado soviético. En mayo de 1990, Borís Yeltsin, quien había sido expulsado del PCUS en 1987, fue elegido presidente del Parlamento ruso. Desde esa posición de poder, Yeltsin impulsó medidas que precipitaron el fin de la Unión Soviética.

En julio de 1990, el XXVIII Congreso del PCUS constató la acelerada decadencia del partido que había aglutinado al estado soviética durante décadas. El propio ministro de asuntos exteriores Eduard Shevarnadze dimitió en diciembre de 1990 en protesta por lo que él veía como un inminente golpe de estado que devolvería al país a la época de Breznev.

Acorralado entre las fuerzas comunistas conservadoras que buscaban una vuelta atrás en el proceso de reformas y las fuerzas reformistas y nacionalistas, Gorbachov trató de negociar un nuevo Tratado de la Unión que reconstruyera sobre nuevas bases de mayor libertad nacional la antigua URSS. Sin embargo, los comunistas ortodoxos trataron de imponer una solución de fuerza, el 19 de agosto de 1991, Gorbachov era secuestrado en su residencia de veraneo en el Mar Negro y un grupo de comunistas de la línea dura se ponían al frente de un golpe militar. La falta de unidad en el ejército y las acciones de protesta popular en Moscú hicieron fracasar el golpe. Fue el momento de Boris Yeltsin, quién se puso al frente de la protesta contra el golpe en la capital del país.

El golpe militar frustrado fue como la señal de alarma que precipitó la huida precipitada de todas las repúblicas de una Unión Soviética que a nadie ya interesaba. Mientras el PCUS, el instrumento político que había aglutinado a la URSS, era prohibido.

El 1 de diciembre de 1991, el 90.3 % de los ucranianos votaron por la independencia. El 8 de ese mes, en una solución improvisada sobre la marcha, los líderes de Rusia, Ucrania y Bielorrusia, Boris Yeltsin, Leonid Kravchuk y Stanislav Shushkevich, se encontraron cerca de Brest-Litovsk y acordaron la denominada Declaración de Belovezhskaya Pusha: las tres repúblicas eslavas abandonaban la URSS y formaban una así llamada Confederación de Estados Independientes. El 21 de diciembre, en un encuentro celebrado Almá Atá, ocho de las doce repúblicas restantes de la URSS (Estonia, Letonia, Lituania y Moldavia habían optado por la independencia pura y simple) siguieron el ejemplo de Rusia, Ucrania y Bielorrusia.

Impotente y abandonado por casi todos, Gorbachov dimitió como Presidente de la URSS el día 25 de diciembre de 1991. La bandera roja soviética era arriada en el Kremlin de Moscú. La bandera rusa la sustituía. Rusia tomaba el relevo de la URSS en la escena internacional: las embajadas, el puesto permanente en el Consejo de Seguridad, el control del armamento nuclear soviético... Sin embargo, el mundo bipolar de la guerra fría había tocado a su fin. Anunciado por el presidente Bush a principios de 1991, nacía un "nuevo orden mundial.
http://www.historiasiglo20.org/FGF/fin2.htm

Si bien es cierto que el bloque bajo hegemonía de EE.UU. se mantiene, no es menos cierto que hace aguas por todas partes, y el control ideológico y político está en franco retroceso en todo el mundo, solo pudiendo mantener la hegemonía en amplias zonas del globo por medio del chantaje militar o utilizando la guerra abiertamente. Los mismos muyahidines que creó y financió contra la otra superpotencia se han vuelto en su contra, obligando al capital financiero de los EE.UU. a emprender costosas guerras de agresión, y a entrar en una profunda crisis económica y financiera. La fuerte inversión militar y el consecuente estancamiento económico, por parte de los EE.UU., ha favorecido el recorte de la distancia que lo separaba de otras viejas potencias imperialistas, que habían sido relegadas a la condición de potencias imperialistas de segundo orden tras la Segunda Guerra Mundial, y a la aparición de nuevas potencias imperialistas. El rechazo a la injerencia de los EE.UU. es cada vez más franco y abierto en amplias zonas del planeta.
Robert Weissman en Estados Unidos en cifras escribió:1. Estados Unidos dedica más de 700.000 millones de dólares anuales a gastos militares
El presupuesto para 2008 destina 506.900 millones de dólares al Departamento de Defensa y a las actividades relacionadas con las armas nucleares del Departamento de Energía, además de 189.400 millones de dólares a operaciones militares en Iraq y Afganistán.
Otra parte de la financiación militar se contabiliza en el Departamento de Seguridad Nacional y otros organismos.
El Congreso ha aprobado cerca de 700.000 millones para las guerras de Afganistán e Iraq. Se trata sólo de la cifra asignada, y no incluye los costes sociales: pérdida de vidas, heridas, etc. El monto gastado en las citadas dos guerras de Afganistán e Iraq excede ya a lo gastado en la guerra de Vietnam, ajustado a la inflación.
Corresponde a Estados Unidos aproximadamente la mitad de todo el gasto militar mundial.
Según algunos métodos de cálculo, más de la mitad del gasto federal discrecional va destinado a fines militares.

2. La riqueza se está concentrando de manera vertiginosa
Tan vertiginosa, en realidad, que es difícil mantenerse al día estadísticamente. Según Sam Pizzigati, del prestigioso boletín informativo Too Much, en 2004 el 1% más rico de la población estadounidense poseía por encima de 2,5 billones de dólares netos más que todo el 90% más bajo de esta misma población.
La concentración de riqueza e ingresos refleja un cambio radical de las últimas tres décadas en cómo se comparte el ingreso en EE UU: en 1976, el 1% más rico de la población recibía el 8,83% del ingreso nacional; en 2005, este porcentaje era del 21,93%.

3. Las compensaciones a los altos ejecutivos y los financieros de Wall Street se han disparado
El alto ejecutivo medio de una empresa de las que figuran en el Fortune 500 recibe 364 veces el salario que recibe un trabajador, según informa el Institute for Policy Studies. En 1980 la proporción era de 40 a 1.
Sin embargo, los gerentes de empresas manufactureras y de servicios no financieros no son los que ganan más dinero hoy día. En la actual economía hiperfinanciera, son los gurús de las finanzas los que se están haciendo realmente ricos. Y lo están consiguiendo a pesar de las enormes pérdidas que está acumulando Wall Street. Los incentivos de los ejecutivos de Wall Street alcanzaron los 33.200 millones de dólares en 2007, sólo un 2% menos que el año anterior, según la oficina del Controlador financiero del Estado de Nueva York. Las compensaciones y beneficios globales en siete de las principales empresas financieras alcanzaron los 122.000 millones, un 10% más respecto a 2006, a pesar de que los ingresos netos globales de estas empresas se redujeron en un 6%.
Sin embargo, ni siquiera los bancos de inversión tradicionales pueden pagar las escandalosas compensaciones que reciben los gestores de fondos de capital privados y hedge funds, algunos de los cuales consiguen más de 1.000 millones de dólares en un sólo año. Además, gracias a una estratagema fiscal, estos individuos pagan unos impuestos sobre sus ingresos que equivalen a menos de la mitad de lo que debe pagar un dentista que ingrese 200.000 dólares por año.
 
 
4. Las grandes corporaciones se están haciendo con una parte mayor de la riqueza nacional
Los beneficios de las grandes corporaciones alcanzaron el 8% del PIB durante la última década, según informa Business Week, en lugar de un 6,5% a comienzos de la década de 1990.

5. La burbuja inmobiliaria y el colapso de las hipotecas de alto riesgo (subprime) están expulsando a millones de familias de sus hogares
El Center for Responsible Lending (Centro para un Endeudamiento Responsable) considera que 2,2 millones de préstamos hipotecarios de alto riesgo concedidos durante los últimos años han terminado ya en quiebra o acabarán en ejecución hipotecaria. Los propietarios de las viviendas perderán 164.000 millones de dólares con estas operaciones ejecutivas, según previsión del citado Center for Responsible Lending. En total, las pérdidas derivadas de la caída de precios de la vivienda pueden alcanzar los 2 billones de dólares (2.000.000.000.000). Una de cada cinco hipotecas de alto riesgo suscritas durante los últimos dos años acabará probablemente en ejecución hipotecaria.

6. La brecha de riqueza entre blancos y negros no tiene visos de cerrarse, y de hecho está ensanchándose
Si tomamos como referencia la evolución de esta brecha durante el periodo 1982-2004, los ciudadanos estadounidenses de origen africano sólo alcanzarán la paridad con sus compatriotas blancos dentro de 594 años, según la asociación United for a Fair Economy. Pero la catástrofe de las hipotecas de alto riesgo se está cebando especialmente en las comunidades minoritarias, y está provocando lo que United for a Fair Economy estima como el mayor empobrecimiento de la gente de color en la moderna historia de Estados Unidos.

7. Las mujeres siguen teniendo más bajos salarios que los hombres
La relación de los salarios femeninos respecto a los salarios masculinos, en promedio, es de 80,8%, para trabajadores a tiempo completo, según el Institute for Women’s Policy Research. Los avances en la equiparación entre sexos se han frenado considerablemente desde 1990, pasando de 11,4% de 1980 a 1990 a sólo 5,4% en los quince años siguientes.

8. Más de uno de cada seis niños vive en la pobreza
¿Se puede hacer acaso una acusación peor a la sociedad más rica de la Historia? En 2006, la tasa de pobreza en Estados Unidos era de 12,3%, que en el caso de los niños ascendía a 17,4%. Además, el umbral oficial de la pobreza es absurdamente bajo. Tal como lo define la Office of Management and Budget, el umbral de la pobreza para una familia de cuatro miembros, en 2006, fue de 20.614 dólares, y para una persona sola de 10.294.

9. Más de 45 millones de personas no tienen seguro de enfermedad
Según la Oficina del Censo (Census Bureau), 47 millones de personas no tenían seguro de enfermedad en 2006, lo que representa el 15,8% de la población.

10. El déficit comercial estadounidense representa más del 5% del PBI
En 2006, dicho déficit alcanzó la cifra de 763.600 millones de dólares. En algún momento este déficit comercial deberá equilibrarse, y según parece ahora ello sucederá más temprano que tarde. A medida que el dólar sigue perdiendo su valor, es de esperar una mayor inflación y más altos tipos de interés a medio plazo. Y en consecuencia, el nivel de vida real, en términos económicos, descenderá.

11. La eficiencia energética es hoy día peor que hace dos décadas
El consumo en promedio de la flota de automóviles y camiones estadounidenses es hoy 9,40 litros/100 km, más alto que el de 1987, que era de 9,08 litros/100 km. La normativa no ha cambiado, salvo en una pequeña cantidad impuesta por la ley energética de 2007, y cada vez hay más vehículos todo terreno y monovolúmenes en las carreteras.

12. La infraestructura se está viniendo abajo
La American Society of Civil Engineers (Asociación de Ingenieros Civiles) estima que harán falta 1,6 billones de dólares, a lo largo de un periodo de cinco años para devolver las infraestructuras del país a un estado aceptable.

13. Más de dos millones de personas están encerradas en prisiones
¡Qué despilfarro tan colosal de talento humano! A finales de 2006 había 2.258.983 reclusos en las cárceles federales, estatales o locales de EE UU, un 2,9% más que en 2005. La población reclusa ha crecido un 3,4% anual desde 1995. El grupo de varones afroamericanos sufre prisión a razón de 6,5 veces más que el de varones blancos, y el de varones de origen latinoamericano 3 veces más que éstos.
http://coloresnevados.tumblr.com/post/43205516/estados-unidos-en-cifras-por-robert-weissman

El cambio en el valor de la producción industrial a escala mundial por los diferentes países ha producido un resquebrajamiento en la cadena imperialista hegemonizada por EE.UU., y la aparición de una nueva superpotencia; la República Popular China. Los 10 países más industrializados, en 2012, representan el 65 % del total del valor mundial producido;
Usura, capital financiero e imperialismo 2por76h
http://www.indexmundi.com/g/r.aspx?v=65&l=es

Un buen indicador para medir la capacidad productiva de una economía es el consumo energético, en electricidad, petróleo y gas natural;
Usura, capital financiero e imperialismo 2zpjajr
http://www.indexmundi.com/g/r.aspx?t=0&v=115&l=es
http://www.indexmundi.com/g/r.aspx?t=0&v=91&l=es
http://www.indexmundi.com/g/r.aspx?t=0&v=137&l=es

Otro indicador para medir el desarrollo de las fuerzas productivas son los Km construidos para medios de transporte terrestre y fluvial;
Usura, capital financiero e imperialismo 16h2ibl
http://www.indexmundi.com/g/r.aspx?t=0&v=113&l=es
http://www.indexmundi.com/g/r.aspx?t=0&v=143&l=es
http://www.indexmundi.com/g/r.aspx?t=0&v=115&l=es

El cambio en el ranking de los veinte mayores bancos a nivel mundial, entre 1999 y 2009, marca la tendencia en el cambio en la hegemonía mundial. Por un lado, se puede apreciar el declive acentuado del capital financiero de EEUU, y su sustitución por el irresistible ascenso del capital financiero de la República Popular de China;
Usura, capital financiero e imperialismo Eq9kqf
http://seekingalpha.com/article/138518-u-s-financial-institutions-no-longer-on-top


Por otro lado, el desarrollo de las fuerzas productivas en los países desarrollados se ha basado en un espectacular aumento de la deuda externa. La deuda externa acumulada por los diferentes países es;
Usura, capital financiero e imperialismo Nofzuh
http://www.indexmundi.com/g/r.aspx?t=0&v=94&l=es

Las reservas de divisas y oro en poder de los diferentes bancos centrales también han sufrido un espectacular vuelco;
Usura, capital financiero e imperialismo Qssghz
http://www.indexmundi.com/g/r.aspx?t=0&v=144&l=es

No obstante, teniendo en cuenta que la base del imperialismo moderno lo constituye la exportación de capital, los veinte países que más capital exportaron en 2012;
Usura, capital financiero e imperialismo 10s8x11
http://www.indexmundi.com/g/r.aspx?t=0&v=2199&l=es

Por otro lado, si se tiene en cuenta el capital exportado y el importado el resultado es;
Usura, capital financiero e imperialismo 5ec26a
http://www.indexmundi.com/g/r.aspx?t=0&v=2198&l=es

Que el capital financiero de una determinada formación social, visto el proceso en su conjunto, tenga más capital exportado que el capital importado, no es sinónimo que dicho país importe más plusvalía que la que exporta, solo tiene más interés en el extranjero que defender, para lo que necesitará una mayor fuerza militar. La obtención neta de plusvalía depende del balance entre los capitales exportados y los importados, y sus diferentes tasas de plusvalía.

Cabe preguntarse cómo es posible que el capital financiero chino tenga tal capacidad de acumulación, si parte de la plusvalía producida en China es repatriada por el capital extranjero invertido, y no es compensada por la plusvalía repatriada por el capital financiero chino invertido en el extranjero, debido a la enorme diferencia entre la cantidad de unos capitales y las de otros. La acumulación de capital no tiene más límite que la cantidad de fuerza de trabajo disponible, es decir, de la población de trabajadores asalariados, de su productividad y la tasa de explotación que padecen. Siendo esta capacidad de acumulación una demostración más de la fuerza de trabajo como creador de todo valor;
Usura, capital financiero e imperialismo 2hicqhf
http://www.indexmundi.com/g/r.aspx?t=0&v=145&l=es

El capital financiero chino manteniendo un nivel de salarios muy bajo de la fuerza de trabajo siendo ésta muy eficiente y, en consecuencia, con un escaso poder de consumo, mediante la vinculación del yuan al dólar y una producción orientado a la exportación, la República Popular de China, con un sistema mixto de planificación económica central y de mercado, ha conseguido una balanza por cuenta corriente muy favorable. En 2012;
Usura, capital financiero e imperialismo 16a4o6r
http://www.indexmundi.com/g/r.aspx?t=0&v=145&l=es

De hecho, debido al escaso valor de la fuerza de trabajo impuesto a los trabajadores asalariados chinos, y con la plusvalía apropiada a dichos trabajadores asalariados, el capital financiero de China está comprando el mundo al capital financiero de los EE.UU., y manteniendo el nivel de vida en los EE.UU., debido al astronómico endeudamiento de los EE.UU., y que el capital financiero chino es el mayor acreedor de dicha deuda.

Partiendo de que el poder mace de la punta del fusil, los estados de los países exportadores de capital, para garantizar la repatriación de la plusvalía obtenida en el extranjero, deben invertir una parte de los recursos obtenidos en mantener grandes ejércitos. En la actualidad, año 2012, según el Stockholm International Peace Research Institute, los gastos militares de las potencias imperialistas en su lucha por la hegemonía mundial ascienden a:
Usura, capital financiero e imperialismo 2eppnwy
http://criticamarxista-leninista.blogspot.com.es/2013/04/gastos-militares-potencias-imperialistas-2012.html

Estos quince países de esta lista representan el 82 % del gasto militar mundial. Según el Centre d’Estudis por la Pau Delàs (Justícia i Pau) el gasto militar en España en 2012 asciende a 17.000 millones de euros:
Usura, capital financiero e imperialismo Viz5f
http://www.pensamientocritico.org/perort0912.pdf

No obstante, el déficit que tiene el capital financiero chino es la escasa productividad de la economía China:
Usura, capital financiero e imperialismo 2z3xwr8
http://www.indexmundi.com/g/r.aspx?t=0&v=74&l=es

Por lo que el capital financiero chino está invirtiendo ingentemente en medios de producción, tales como fábricas, maquinaria, equipos, viviendas, materias primas, que servirá de base para la producción futura, con el objeto de subsanar la falta de productividad de la economía China:
Usura, capital financiero e imperialismo N5ipmp
http://www.indexmundi.com/g/r.aspx?t=0&v=142&l=es

Si se analiza la relación entre la deuda externa y el producto interior bruto de los diferentes países se obtiene:
Usura, capital financiero e imperialismo 5laom0

Si se suma la relación entre las reservas de oro y divisas de los diferentes países y su producto interior bruto se obtiene:
Usura, capital financiero e imperialismo 24wsuiu

Un último dato que da referencia sobre el grado de vulnerabilidad financiera, de una formación social, es la tasa de endeudamiento de su estado con respecto a su producto interior bruto;[42]
Usura, capital financiero e imperialismo 1042j3k
http://www.indexmundi.com/g/r.aspx?t=0&v=143&l=es

Teniendo en cuenta la tasa de crecimiento de la economía China que tiene una media del 9% anual en los últimos 12 años;[43]
Usura, capital financiero e imperialismo 34ziski
http://www.indexmundi.com/g/g.aspx?c=ch&v=66&l=es

Y la tasa de crecimiento de la economía de los EE.UU. que tiene una media del 2’6% anual en los últimos 12 años;
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Partiendo del PIB de 2012 da como resultado que el PIB de China supera al de los EE.UU. en los próximos cinco años;
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De producirse esta evolución, y confirmarse la perdida de la hegemonía industrial, habiendo perdido ya la hegemonía bancaria y comercial en favor de la República Popular China, a los EE.UU. solo les queda el poder militar de su ejército para tratar de mantener la hegemonía, cada vez más precaria en la cadena imperialista mundial. Si bien el poder emana de la punta del fusil, recurrir a la fuerza militar resulta muy costoso en términos de prestigio diplomático, de influencia política y resulta insoportablemente oneroso económicamente, sobre todo para una economía en franco retroceso.

Saludos.
Jordi de Terrassa
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Mensaje por Jordi de Terrassa el Miér Mayo 11, 2016 8:24 pm

Este hilo forma parte de un conjunto que pueden titularse Apuntes de economía, más que una investigación, es un estudio sobre las investigaciones de otros autores, de ahí la utilización de gran cantidad de citas y de la extensión de algunas de ellas. El estudio es sobre algunas leyes de las llamadas ciencias sociales y los conceptos que utilizan. El estudio está dividido en cuatro secciones, teoría del conocimiento, materialismo histórico, economía política y lucha de clases en España.

El folclorismo izquierdista es revisionismo subjetivista. Un análisis de la actualidad de Movimiento comunista en lucha contra el subjetivismo como el principal error teórico del Movimiento Comunista Internacional. El folclorismo izquierdista, en sus proclamas, continuamente utiliza términos como marxismo, materialismo, ciencia, …, como los jóvenes "marxistas" en tiempos de Engels, sin embargo, tanto los unos como los otros son flojos en el estudio y prefieren adherirse a una doctrina teológica a la que llaman "marxismo-…". Si el “marxismo” es la doctrina que predica el folclorismo izquierdista, hay que proclamar; “tout ce que je sais, c'est que je ne suis pas marxiste”;
Friedrich Engels en Carta a Konrad Schmidt escribió:Marx había dicho a fines de la década del 70, refiriéndose a los «marxistas» franceses, que «tout ce que je sais, c'est que je ne suis pas marxiste*»…

…Usted, que ha hecho realmente algo, habrá notado por fuerza qué pocos de los literatos jóvenes que se cuelgan al partido se toman la molestia de estudiar Economía política, historia de la Economía política, historia del comercio, de la industria, de la agricultura, de las formaciones sociales. ¡Cuántos conocen a Maurer sólo de nombre! La suficiencia del periodista tiene que suplirlo todo, y así anda ello. A veces, parece como si estos caballeros creyesen que para los obreros cualquier cosa es buena. ¡Si supiesen que Marx no creía nunca que incluso sus mejores cosas eran bastante buenas para los obreros y que consideraba un crimen ofrecer a los obreros algo que no fuese lo mejor de lo mejor!...
https://www.marxists.org/espanol/m-e/cartas/e5-8-90.htm
*Todo lo que yo sé, es que yo no soy marxista

Teoría del conocimiento. Sobre los principios ideológicos y el punto de vista filosófico
Ideología comunista. Violencia, dictadura y democracia. Trata sobre la ideología comunista como ideología opuesta a todo tipo de estado, se definen las nociones de dictadura y democracia, el papel histórico de la violencia y su relación con el estado en la ideología comunista, así como las dos fases de la sociedad comunista y el período de transición desde el capitalismo. Se define el revisionismo, o folclorismo de izquierdas "marxista", y el anarco-capitalismo como folclorismo de derechas, se estudia el libre mercado y la planificación económica a la luz de la ideología comunista.

Lucha de clases en la URSS, en la R. P. de China, y revisionismo. Se esboza un análisis de la lucha de clases en la extinta URSS, y en la República Popular China, de los errores de principios ideológicos y de las concepciones subjetivistas en el Movimiento Comunista Internacional, lo que algunos han dado en llamar el ciclo de octubre.

Materialismo dialéctico, ¿la filosofía comunista?. Se estudia una concepción filosófica materialista, la relación entre materia e ideas, se define las concepciones de sensación, emoción y percepción, así como la relación entre idolología filosofía y ciencia y se propone un criterio de verdad. Se estudia concepciones y tesis filosóficas con apariencia materialista pero que realmente son subjetivismo ideológico, revisionismo folclórico de izquierdas "marxista", junto a concepciones filosóficas sobre la sociedad propias del folclorismo de derechas, declaradamente de subjetivismo idealista.

Dialéctica de la materia. Ciencia y subjetivismo filosófico. Se estudia como solo las leyes científicas, no las tesis filosóficas que solo sirven para extraviar a la ciencia, dan conocimiento objetivo sobre la realidad material, cómo, dicho conocimiento, puede servir para transformar la realidad conforme a las leyes objetivas del movimiento material, y la relación que guardan entre sí las diferentes leyes científicas.

Materialismo histórico. Sobre el desarrollo de las fuerzas productivas y relaciones de producción
Materialismo histórico. Sucesión de formaciones sociales y filosofía subjetiva de la historia. Se estudia el desarrollo histórico de las sociedades humanas, el desarrollo de las fuerzas productivas, los modos de producción, la sucesión de las formaciones sociales, la aparición del mercado y de la lucha de clases. Se definen diferentes modos de producción y conceptos como formación social, clase social, lucha de clases, etc…

Desarrollo histórico de las relaciones capitalistas de producción. Se esboza la aparición del modo de producción capitalista, la necesaria acumulación primitiva de capital y la imprescindible producción de la mercancía fuerza de trabajo, y diferentes fases de su desarrollo el gremio, la manufactura, la industria y la gran industria. Al igual que diferentes clases de capital, el capital comercial, el agrario, el industrial y el bancario. De igual modo se esbozan las líneas generales de algunas escuelas de pensamiento económico, como la escuela de Salamanca, el mercantilismo, la fisiocracia hasta la conversión de la economía en ciencia con Adam Smith.

Usura, capital financiero e imperialismo. Se analiza el ciclo económico del capital bancario, la forma en que con el capital bancario aparece una nueva clase social los gerentes profesionales del capital, la evolución histórica del capital bancario y como éste se convirtió en hegemónico sobre el capital comercial, el agrario y el industrial a finales del siglo XIX. También se apunta cómo el capital comercial y el agrario desarrollan el colonialismo, el capital industrial el librecambismo, el capital bancario conduce de forma inexorable, por la ley de la tendencia al monopolio del capitalismo financiero, al imperialismo como fase ulterior del capitalismo y, finalmente como el imperialismo se redujo a dos superpotencias hegemonistas, los cambios en la lucha por la hegemonía mundial y como la lucha hegemonista conduce a la extinción del capitalismo.

Economía política. Sobre la producción, circulación, distribución y consumo de mercancías
Circulación de mercancías. Valor objetivo de la mercancía y función subjetiva de utilidad marginal. Se estudia la circulación capitalista y el ciclo económico comercial del capital, diferentes conceptos de la economía política; el dinero y como sustituyó al trueque en el intercambio de mercancías, diferentes tipos de dinero como el dinero mercancía, el fiduciario, el dinero bancario y la evolución histórica de las diferentes leyes del intercambio de mercancías. Así y como los conceptos de mercancía y libre mercado, los conceptos de recurso natural, de utilidad, de valor de uso y de valor de cambio. Al igual que se estudia la ley general del valor de cambio de una mercancía, como la ley de la oferta y la demanda tiende a igualar la tasa de ganancia capitalista y a la concentración del capital. También se definen los conceptos de precio de mercado, capital fijo, capital circulante, capital variable, precio de costo, precio de producción, valor de producción, la ganancia capitalista o plusvalía, la tasa de ganancia y la tasa de plusvalía.

Producción de mercancías en el capitalismo. Teoría sobre el valor y el precio de las mercancías. Se estudia las leyes de producción capitalista de mercancías, se define los conceptos de trabajo, fuerza de trabajo, como la fuerza de trabajo genera un plus-trabajo, mediante el desarrollo de las fuerzas productivas y la división técnica del trabajo o ley de asociación de Ricardo. El ciclo económico industrial, la ley del valor y de la ganancia capitalista, la ley de la tasa de ganancia y de la tasa de plusvalía.

Distribución capitalista de mercancías, consumo y ánimo de lucro . Se estudia la distribución de la plusvalía entre diferentes clases sociales, así y como el subjetivismo acientífico de la preferencia temporal por el consumo en la escuela austríaca, del multiplicador keynesiano del ingreso y el monetarismo neoliberal. También se estudia el límite demográfico a la expansión capitalista, el estancamiento sistémico del capitalismo y las alternativas para el desarrollo de las fuerzas productivas.

Lucha de clases en España. Sobre la producción y distribución de plusvalía y la crisis económica española
Las clases sociales en España. Límites de la democracia española. Es una aplicación de los conceptos y leyes estudiados en las anteriores secciones a la formación social española. Se estudian las diferentes clases sociales y su desarrollo histórico. También se estudia las carencias democráticas del estado español, estado al servicio de los intereses económicos y políticos de oligarquías financieras, de igual modo se estudia la cuestión nacional en España, las diferentes nacionalidades su evolución histórica y las relaciones de dominación del estado con las minorías nacionales.

La plusvalía en España, su producción y distribución. Se estudia la producción de plusvalía en España, su evolución durante la crisis económica y su distribución entre diferentes clases sociales, así como las exigencias del imperialismo sobre la oligarquía española.

La crisis económica española. Causas y consecuencias. Se estudia la crisis económica en España, sus causas y consecuencias, entre otras; la enorme e impagable deuda. También se estudian los privilegios económicos de los oligarcas y financieros en España.

Programa mínimo de transformaciones económicas y políticas para España

Aunque se pueden leer de forma aleatoria es aconsejable leerlos en el orden indicado.

Todos los hilos se pueden descargar en formato .pdf del siguiente enlace;
Usura, capital financiero e imperialismo 1072v6e
Apuntes de economía
Subjetivismo filosófico y ciencia

Saludos.

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