Pacto Ribbentrop-Mólotov (No-Agresion)

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    ¿Se justifica Pacto Ribbentrop-Mólotov?

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    Re: Pacto Ribbentrop-Mólotov (No-Agresion)

    Mensaje por Dzerjinskii el Jue Oct 20, 2011 8:39 am

    El Presidente finés Urho Kekkonen declararía en septiembre de 1963:
    "Cuando hoy en día, 20 años después, nos ponemos en la posición de la
    Unión Soviética, a la luz de la invasión de Hitler en 1941, la
    preocupación que la Unión Soviética tenía, y debía tener, en relación
    con su seguridad al final de la década de los 30 se vuelve
    comprensible."

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    Re: Pacto Ribbentrop-Mólotov (No-Agresion)

    Mensaje por kerensky99 el Jue Oct 20, 2011 4:18 pm

    Es un pequeño texto de la web Artehistoria. No es nada del otro mundo, pero es un buen texto para saber las condiciones previas de la Guerra de Invierno. Básicamente y aunque lo he leído rápidamente, creo que viene a confirmar lo dicho por NSVLiit respecto al tema.


    A los soviéticos, y en ello están de acuerdo numerosos historiadores, les habría bastado realmente, al parecer, con lo que pedían. El problema de las fronteras entre Rusia -luego la URSS- y la Finlandia sueca -luego Finlandia independiente- se remonta a la Edad Media, a los seis siglos de dominación sueca sobre Finlandia y a los intentos de su rival la Rusia de los zares de salir del Báltico y consolidar una frontera defendible en ese área. Finlandia quedará, así a merced de estas dos grandes potencias.
    La primera frontera ruso-finlandesa (siglo XIV) pasaba por el Istmo, al este de Vipuri, continuaba hasta el mar, por lo que la ciudad quedaba en tierras finlandesas. En siglos posteriores suecos y finlandeses dirán que la frontera sube hasta el Ártico; los fineses carelios y sus aliados rusos dirán que termina en el golfo de Botnia. Con todo, la población de origen finés superaba las fronteras hacia el Norte y hacia el mar Blanco. En el siglo XVII la frontera va más al este, pero aún separa a poblaciones de lengua finesa. En el XVIII Rusia conserva Viipuri y zonas en torno al lago Ladoga, tras la paz con Suecia de 1721. En 1743 la frontera se traslada un poco al oeste, en beneficio de Rusia.
    Rusia se apodera de Finlandia en 1808-09, durante las guerras napoleónicas, y la convierte en ducado autónomo, al que el zar restituye algunos territorios arrebatados en el XVIII. La frontera de Laponia se adelanta hacia el este. El nacionalismo finlandés del XIX -contemporáneo de una creciente rusificación busca la independencia total, que llega sólo después de la Primera Guerra Mundial (1917) y se consolida sólo tras una verdadera guerra civil entre los comunistas, apoyados por la URSS, y las derechas, apoyadas por Alemania en un primer momento (1917-18), en la que aparece la figura de Mannerheim, vencedor de los comunistas. Tras la feroz represión contra las izquierdas, el Tratado de Tartu (1920) modifica de nuevo la frontera oriental: la URSS cede Petsamo, en el Ártico, y gran parte del istmo de Carelia, y conserva Carelia oriental (que se convierte en República Autónoma de Carelia) y las dos provincias de Repola y Porajárvi que permiten una defensa mínima de Leningrado. Unas cuantas islas del golfo de Finlandia serán neutralizadas.
    Desde esta fecha, una serie de tratados y acuerdos definirá las relaciones soviético-finlandesas y zanjará los problemas fronterizos. En 1937 suben al poder en Finlandia los "agrarios", a quienes Moscú da la bienvenida, y que prosiguen la linea Paasikivi de neutralidad, pero la clase dominante no oculta sus simpatías por Hitler y por el fascismo.
    Añadamos que existían también reclamaciones territoriales finlandesas, expresadas con sordina por los partidos liberales y con mayor ruido por el Movimiento Lapua y otros de carácter fascista. Algunas eran históricamente "razonables", como la de la Carelia oriental; otras fantásticas, como las de vastas extensiones de la URSS hacia el norte y los Urales, donde había minorías de lengua finesa, que el gobierno había patrocinado de 1918 a 1920. El Tratado de Tartu había permitido recuperar una parte de esos territorios sin embargo, sobre todo en la juventud, subsistía la idea de la Gran Finlandia.

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    Re: Pacto Ribbentrop-Mólotov (No-Agresion)

    Mensaje por kerensky99 el Jue Oct 20, 2011 4:28 pm

    Otro texto de la misma web. En este caso se dedica analizar la situación inmediatamente previa al conflicto. Creo que el autor lo hace desde una perspectiva objetiva, tanto en lo que se refiere a los objetivos sobre la URSS, cómo cuando habla sobre las dudas y las reticencias de Finlandia a ceder el territorio.

    La guerra entre la URSS y Finlandia de 1939-40 es consecuencia inmediata del Pacto germano-soviético de agosto de 1939. En sus cláusulas secretas se dejaba las manos libres a la URSS respecto de los países bálticos y Finlandia -y, como vimos, respecto de Polonia-, y en septiembre y octubre de 1939 Lituania, Estonia y Letonia accedían a conceder bases y facilidades a los soviéticos en sus territorios. Y es consecuencia mediata de la obsesión soviética, en parte justificada por las repetidas agresiones exteriores desde 1917, por la seguridad de sus fronteras y la creación de muros que amortigüen el contacto directo con posibles enemigos occidentales.
    La posibilidad de un acuerdo -luego frustrada- entre Francia, Gran Bretaña y la URSS para tratar de contener el expansionismo alemán en Europa, no gusta a Finlandia -como no gusta a Polonia-, al implicar, entre otras cosas, la posibilidad de verse envuelta en una guerra, o al menos, de ver utilizar su territorio para el tránsito de tropas, que podrían ser soviéticas, pues Moscú ha ofrecido su ayuda a Helsinki en caso de necesidad...
    Los finlandeses no han olvidado todavía la reciente dominación rusa. Y los soviéticos no han digerido del todo la reciente independencia de Finlandia, pese a que ellos mismos la habían concedido. Mientras subsistía en muchos finlandeses la idea de la Gran Finlandia, los soviéticos veían con aprensión que Leningrado era muy vulnerable, a sólo 35 km. de la frontera con Finlandia, desde cuyo territorio, teóricamente, podría incluso ser bombardeada. Para evitarlo, la URSS pretendía alejar la ciudad de la frontera y en 1938 había propuesto ya a Helsinki una permuta de territorios que hiciese retroceder la frontera con el vecino, y su ayuda en caso de agresión alemana. Finlandia había dicho que no a la permuta y que no apoyaría a Alemania contra la URSS. El ofrecimiento se repite en octubre de 1939: la URSS propone un tratado de asistencia mutua, el arriendo de la base naval de Hanko, la parte occidental de la península de los Pescadores, en el Ártico, algunas islas, como la de Suursaari, en el golfo de Finlandia, retrasar la frontera de Carelia hacia Viipuri, y la demolición de las fortificaciones de ambos países a lo largo de ella. En concreto, los soviéticos ofrecen 5.529 km. de su Carelia oriental a cambio de 2.761 km. de la parte finlandesa del istmo de Carelia.
    El presidente finlandés Paasikivi y el presidente del Consejo de Defensa Nacional, mariscal Mannerheim, eran partidarios de ceder, pues en realidad, no era tanto, y además se evitarían problemas en el futuro y quizá una guerra (que, si se perdía, podía acarrear pérdidas mayores). La Dieta y la opinión pública eran contrarias -y estaba en su derecho-, porque Carelia era una de las zonas más ricas y pobladas y, como dice Westwood, no se deseaba perder la línea defensiva natural del istmo; asimismo, era fuerte el recelo mutuo y el antirrusismo y anticomunismo de los finlandeses. Por otro lado, se decía, el gobierno que accediese a la cesión cometería un suicidio político (asimismo, Alemania podía llegar a hacer demandas parecidas). Los finlandeses se amparaban en el Tratado de Tartu de 1920, en el Pacto de No-Agresión con la URSS de 1932, en la neutralidad tradicional.
    Tras prolongadas y duras conversaciones, los finlandeses se mostraron dispuestos a aceptar una ligera rectificación en el istmo, la cesión del sur de la isla Suur -o de toda ella en caso extremo- y la nueva relación del Tratado de No-Agresión (ninguna de las dos partes apoyaría a un tercero si éste atacaba a la URSS o a Finlandia); pero no se cedería Hanko ni la península de Pescadores, y no se firmaría ningún tratado de asistencia mutua. A Stalin y a Molotov esto les pareció poco: "¿Es su intención provocar un conflicto?", dirá Molotov a Paasikivi, que contestará: "Nosotros no deseamos tal cosa, pero, al parecer, ustedes sí" (23 de octubre). Mientras el 27 de octubre Finlandia pedía ayuda a Suecia en caso de conflicto -los suecos prometían apoyo diplomático y económico pero no militar, por temor a Alemania (y a la URSS)-, los soviéticos rebajaban un poco sus peticiones y los finlandeses repetían su ofrecimiento, incluyendo la península de Pescadores, pero nada más. El 31, Molotov cortó las conversaciones: "Ahora, ya," dijo, "había llegado el turno de los militares".

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    Re: Pacto Ribbentrop-Mólotov (No-Agresion)

    Mensaje por kerensky99 el Jue Oct 20, 2011 4:32 pm

    Tercer texto. En esta ocasión sobre la Guerra de Invierno. Es de la misma web que los dos anteriores.

    Los finlandeses pensaban en otoño de 1939 que, pese a sus negativas a acceder a las exigencias soviéticas, las relaciones iban a mejorar, y eso creían las potencias occidentales; en todo caso, estimaba Mannerheim, en caso de guerra se produciría una intervención estadounidense o británica .
    En esto, un incidente fronterizo precipitó las cosas. El 26 de noviembre, el bombardeo artillero de Mamila (Carelia), que ambas partes se atribuyeron (es posible que proviniese de Finlandia), fue aprovechado por la URSS para exigir la retirada de las tropas finlandesas a 25 kilómetros de la frontera. Helsinki negó las acusaciones, pero se avenía a una retirada mutua de tropas. El 28 Molotov rechazó las explicaciones y consideró, con alguna razón, que retirar las tropas soviéticas de la frontera equivaldría a "situarlas en los suburbios de Leningrado". Con todo, Moscú buscaba ya el pretexto para la intervención y acabó exigiendo la retirada unilateral, y al no hacerlo así los finlandeses, denunció el Pacto de No-Agresión y el 29 rompió relaciones. Cuando los finlandeses se avinieron a retirar sus tropas ya era tarde. Ese mismo día los soviéticos habían realizado una incursión en la zona de Petsamo y el 30 iniciaron el ataque general, con bombardeos sobre Helsinki.
    Los soviéticos habían movilizado 15 divisiones (distrito de Leningrado), con 300.000 hombres, que luego ampliarían a 30 divisiones, con 600.000.
    El 30 de noviembre 140.000 soviéticos atacan las líneas enemigas en el istmo, con 1.500 carros de combate. Los 13.000 finlandeses de las guarniciones de frontera son cogidos por sorpresa y se retiran, dejando un vacío ante los atacantes. Cuando éstos chocan con 70.000 finlandeses, tras 20 kilómetros de avance, han perdido empuje y entusiasmo, y se detienen.
    Pero el avance les permite ocupar algunas localidades. Una de ellas, Terijoki, sirve de capital de una República Popular de Finlandia creada de la nada por los soviéticos, con la colaboración de Otto Kuusinen, un dirigente comunista finlandés exiliado en la URSS tras la guerra civil, que se convierte en presidente. Esta república no será reconocida por ningún país ni por el pueblo de Finlandia. La Sociedad de Naciones condenará a la URSS por la agresión y la expulsará del organismo.
    Los ejércitos enfrentados son muy distintos entre sí en tamaño, concepciones y características. El finlandés es obra del héroe nacional Mannerheim, presidente del Consejo de Defensa Nacional desde 1931, que emprende varias reformas sobre la base del servicio militar obligatorio en 1922 y las Unidades de Defensa -reserva activa-. Mannerheim adoptó el criterio de movilización territorial, que permitía enviar unidades ya completas al frente, con rapidez, y que convertía a las fuerzas armadas en una mezcla de ejército tradicional y ejército guerrillero.
    En 1931-32 y 1939 se había fortificado el istmo de Carelia y hacia 1938-39 se había aumentado el escaso presupuesto de defensa, pero la fábrica de cartuchería estaba aún incompleta al estallar la guerra. Finlandia disponía de dos cañoneras acorazadas y unos cuantos barcos más. Sus aviones eran anticuados y pocos (120 según Battaglia; 98 según Condon; más tarde serán 287). Poseía menos de 200 carros de combate. El ejército cuenta con 33.000 hombres, que con el nuevo sistema pueden aumentar hasta 127.800 (9-10 divisiones y otras unidades) más los 100.000 de la Guardia Cívica y, con movilización total, hasta 400.000 aproximadamente, pero en un primer momento no habrá armamento suficiente para todos. Hay que añadir los 100.000 miembros de la Lotta Svärd, cuerpo femenino auxiliar, bajo el mando, desde 1929, de Fanni Lukkoonen. Las fortificaciones eran anticuadas, incluidas las de la Linea Mannerheim, de 140 kilómetros de longitud, que los carros soviéticos superarán fácilmente. Finlandia tiene, de entrada escasas posibilidades de abastecimiento. Su dotación de municiones para armas ligeras no supera los dos meses, y un mes la de carburante para la aviación, y algo más de veinte días para la munición de morteros y cañones. Ya antes de la guerra efectuará compras a Suecia.
    Los finlandeses están preparados psicológicamente contra el "enemigo secular" -los rusos-, pero hay que preguntarse por qué no lo estaban igualmente contra otro enemigo secular, los suecos...
    El poderío soviético es infinitamente superior. Por lo pronto, una división finlandesa consta de 14.200 soldados; una soviética, de 17.500. Disponen de 85-90 divisiones de infantería, 30 de caballería, 5 ó 6 acorazadas, 5 motorizadas, etc. Cuentan con más de 800 aviones, que pronto son 2.500. La flota del Báltico cuenta con tres viejos acorazados y varios cruceros y destructores.

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    Re: Pacto Ribbentrop-Mólotov (No-Agresion)

    Mensaje por pelox11 el Mar Dic 20, 2011 8:25 pm

    ¿Hay links donde haya información sobre esos supuestos pactos que quiso hacer Stalin con los aliados en los años 35 y 38?

    Gracias.

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    Re: Pacto Ribbentrop-Mólotov (No-Agresion)

    Mensaje por Shenin el Miér Dic 21, 2011 1:25 pm

    De hecho, hay fuentes no necesariamente pro-soviéticas:

    http://www.historiasiglo20.org/GLOS/pactonoagresion.htm

    http://87.248.112.8/search/srpcache?ei=UTF-8&p=seguridad+colectiva+urss&fr=cb-hp06&u=http://cc.bingj.com/cache.aspx?q=seguridad+colectiva+urss&d=4970158017020811&mkt=es-ES&setlang=es-ES&w=ee8528b7,63aa7f35&icp=1&.intl=es&sig=ZT2aqA4YXCZ9IQQaEGSReQ--

    http://es.wikipedia.org/wiki/Relaciones_Internacionales_de_la_Uni%C3%B3n_Sovi%C3%A9tica#Antes_de_la_Segunda_Guerra_Mundial

    http://es.wikipedia.org/wiki/Maxim_Litvinov#Comisario_de_exteriores

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    Re: Pacto Ribbentrop-Mólotov (No-Agresion)

    Mensaje por SS-18 el Vie Dic 23, 2011 4:22 pm

    Entrevista al lider del PCFR Ziuganov, traducido por Rebelion.




    "El Presidente del CC del PCFR y líder del grupo parlamentario comunista en la Duma, respondió a las preguntas del semanario “Rossia” y de la revista “Politicheskii klass”, en relación con el 70 aniversario del pacto Molotov-Ribbentrop.

    1. ¿Cómo valora Usted personalmente el pacto Molotov-Ribbentrop y el protocolo secreto anexo?

    Consideró que Stalin tomó la genial y única decisión posible en aquellas condiciones históricas, sobre la firma del acuerdo de no agresión entre la URSS y Alemania, que ahora denominan pacto Molotov-Ribbentrop. Este paso sin precedentes fue adoptado, después de que la URSS no pudiese ponerse de acuerdo con las “democracias” occidentales para frenar a la Alemania fascista. Los archivos documentales hechos públicos recientemente confirman nuevamente, que era la única decisión correcta para nuestro país en unas condiciones en que Occidente alentaba a la maquinaria militar hitleriana para avanzar hacia la URSS, y nuestro país necesitaba todavía como el aire, unos años más de respiro en paz, para poder resolver las tareas impostergables de refuerzo de la capacidad defensiva.

    Las decisiones en política pasan por la capacidad para la previsión estratégica. La decisión de firmar el acuerdo permitió desplazar 300 kilómetros nuestra frontera occidental. Si la Gran Guerra Patria hubiera comenzado desde la frontera estonia -donde hoy marcan la pauta los seguidores de las SS- a los fascistas solo les hubiera hecho falta recorrer 140 kilómetros para alcanzar Leningrado. Les recuerdo, que el ejército alemán en los primeros meses de la guerra, avanzaba a una velocidad de 34 kilómetros al día. En cinco días se hubieran plantado a las puertas de Leningrado, sin que el lago Ladoga hubiese servido entonces de ayuda. Si la guerra hubiera comenzado desde la frontera de Lituania, a 600 kilómetros en línea recta hasta Moscú, en el camino no hubiera estado ni la fortaleza de Brest, ni Minsk, ni Smolensk, ni Yelnya, donde nació nuestra guardia.

    Al alcanzar el acuerdo, Stalin ganó la batalla por el espacio y el tiempo, convirtiéndose en una de las garantías de nuestra futura gran victoria en 1945. De no ser por el pacto Molotov-Ribbentrop, Japón hubiera entrado en guerra contra nosotros y no hubiéramos podido dislocar de Siberia las cinco o seis divisiones que salvaron Moscú. Turquía hubiera también posiblemente abierto su frente en el Cáucaso. Ese es el sentido geopolítico de aquella decisión geoestratégica adoptada en agosto de 1939.

    La sabiduría del político una gran cosa. Quiero subrayar otra vez, que la decisión de cerrar el pacto es una de las geniales decisiones tomadas entonces, por lo que no es casual, que hoy día la recuerden todos los enemigos de Rusia y de nuestro pueblo.

    Lo mencionan incluso aquellos –y esto no deja de sorprenderme - quienes comprenden claramente que si el fascismo se hubiese salido con la suya, hubieran rodeado toda Europa de alambradas, exterminando a pueblos enteros.

    2. ¿Qué opinión le merece la decisión del Congreso de diputados populares de la URSS, con fecha 24 de febrero de 1989, en la que se invalidaba y condenaba el pacto Molotov-Ribbentrop?

    Los servicios de contrainteligencia exterior soviéticos, consiguieron -en más de una ocasión-pruebas documentales, de que hace cerca de 40 años, los Estados Unidos y una serie de países de la OTAN se fijaron -y vienen desde entonces poniendo en práctica- una tarea en la que han tenido bastante éxito: conseguir por todos los medios el reconocimiento de la Unión Soviética como estado agresor, auténtico impulsor de que se desatase la Segunda Guerra Mundial, o cuando menos, cómplice activo de Hitler en la realización de sus aspiraciones y planes expansionistas en Europa y el mundo.

    Esto explicaría la reanimación de turno de la campaña antirrusa en relación con el 70 aniversario del pacto Molotov-Ribbentrop, en particular la reciente y tristemente célebre resolución de la asamblea parlamentaria de la OSCE: “Reunificación de la Europa dividida: violación de los derechos humanos y las libertades civiles en la región de la OSCE en el siglo XXI”. Es especialmente sacrílego el punto décimo de dicha resolución. Conminando a declarar el 23 de agosto, es decir el día de la firma hace 70 años del pacto Molotov-Ribbentrop, día en memoria de las víctimas del estalinismo y el nazismo, la OSCE en la práctica declara a Alemania y la URSS responsables en el mismo grado por el comienzo de la Segunda Guerra Mundial.

    No sólo el PCFR, sino cerca de 70 partidos comunistas y obreros de todo el mundo han condenado esta resolución de la asamblea parlamentaria de la OSCE. El PCFR ya ha señalado en más de una ocasión que a finales de los 80 en la URSS, en concreto en el segundo Congreso de diputados populares de la URSS y posteriormente en la Federación Rusa, se dieron valoraciones oficiales al pacto germano- soviético, dictadas en gran medida por la conveniencia coyuntural y el deseo de agradar a los socios occidentales.

    3. ¿No se necesitaría hoy, especialmente a la luz del revuelo montado en torno al 70 aniversario del pacto, que a nivel oficial los responsables políticos de primer orden diesen otra valoración de este acontecimiento histórico?

    Contrariamente a lo gritos de Occidente y sus aduladores rusos, el acuerdo de no agresión entre la URSS y Alemania no sólo no tuvo un carácter “amoral” o “criminal”. Estaba en correspondencia total con las normas del derecho internacional y con las prácticas habituales de la comunidad internacional y de las propias potencias occidentales.

    Ha llegado el momento de dar a este documento una valoración justa, que parta de las condiciones históricas de aquel tiempo y de los intereses supremos de la seguridad de nuestro país. Es hora de volver a reconocer los auténticos valores de nuestra política exterior de estado.

    Comprendo que no habrá argumento, por convincente que sea, capaz de detener a los que odian a nuestro país. Imagino, que ellos mismos conocen mejor que nosotros lo infundadas de sus conclusiones y de sus llamamientos a Rusia para que se “arrepienta” públicamente. A fin de cuentas no es a Rusia a quien deben llamar a arrepentirse públicamente. Más bien, habría que declarar “día de la memoria” el 29 y 30 de septiembre, dos días en los que fueron concretados y firmados los acuerdos de Múnich de 1938.

    Es perfectamente razonable declarar responsables en igual medida, del comienzo de la Segunda Guerra Mundial tanto a los países, cuyos líderes firmaron esos acuerdos -Inglaterra, Alemania, Francia, Italia- como a Hungría y Polonia, que tomaron parte activa en el reparto de Checoslovaquia.

    Cabe recordar que aparte de Checoslovaquia, convertida en víctima de la agresión húngaro- polaco- germana, en agosto al 39, ya se habían convertido en víctimas de la agresión hitleriana países como Austria, Albania y Lituania.

    Tampoco olvidemos que ya para entonces, en España, Portugal, Italia, Rumania, Hungría, Eslovaquia, y Bulgaria existían regímenes fascistas, aliados de Hitler. Poco después, una gran parte de los países de Europa, desde Francia hasta Noruega habían capitulado ante Alemania.

    ¿Qué derecho tienen hoy estos y otros países europeos para reprochar a la URSS el acuerdo con Alemania, si todos ellos, en esas fechas o un poco más tarde en 1939- 41, se habían puesto ya del lado del Reich?

    Hay que decir que la Federación Rusa no posee territorios, anexados a la Unión Soviética, como resultado del “acuerdo criminal entre los dos dictadores”.

    Y si los dirigentes de las Repúblicas Bálticas, Ucrania, Moldavia y Bielorrusia terminan por considerar necesario y posible entrar en ese resbaladizo camino del “arrepentimiento”, conducente a ninguna parte, se verán obligados, cuando menos, a reconocer su responsabilidad ante sus pueblos.

    El PCFR considera que es hora de poner el punto final en esta misteriosa historia de los protocolos secretos. Si realmente existen, el Presidente y el gobierno deberían hacerlos públicos en correspondencia con la ley que regula la publicación de documentos relacionados con la política exterior del estado ruso. Deberán asumir la responsabilidad total por ese paso.

    Teniendo en cuenta, que a día de hoy, siguen creciendo las dudas fundadas en torno a los protocolos secretos anexos al acuerdo, habría que reclamar la autoridad de los diputados del parlamento ruso y la experiencia de especialistas políticamente independientes, respetables, de diferentes ámbitos, para determinar la autenticidad de los materiales declarados secretos y aclarar todos los condicionantes relacionados con su salida a la luz.

    El PCFR llama a la Duma de la Federación Rusa a adoptar en una de sus sesiones, las decisiones que corrijan las valoraciones del segundo Congreso de diputados de la URSS, y que permitan poner fin de una vez por todas a la falsificación de nuestra historia en un tema tan importante."


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    SE BUSCAN TEMAS IGUALES O PARECIDOS y SOLO EN EL CASO de NO existir, se abre un hilo nuevo . El desorden es motivo de sanción.
    http://www.forocomunista.com/material-grafico-f31/avatares-del-foro-t949.htm

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    La amistad nazi-polaca

    Mensaje por stefanos666 el Dom Feb 12, 2012 2:41 am

    http://forum.axishistory.com/viewtopic.php?f=111&p=1654655
    Hitler en le funeral de Pilsudski

    Göring y Moscicki en una cazada


    Ribbentrop


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    Re: Pacto Ribbentrop-Mólotov (No-Agresion)

    Mensaje por Tovaritx el Mar Mar 13, 2012 11:24 pm

    Un artículo del historiador no comunista hispano-estadounidense Gabriel Jackson sobre la Europa de entreguerras, la política de seguridad colectiva, la negativa británica y el pacto de no agresión URSS-Alemania. Publicado en "El País", que no suele publicar estas cosas.

    Fuente: http://elpais.com/elpais/2012/02/28/opinion/1330446090_375619.html

    Otro aspecto desatendido de la historia del siglo XX
    Occidente nunca tomo en consideración la propuesta de la URSS de formar un frente defensivo frente al nazismo
    Gabriel Jackson 13 MAR 2012 - 00:03 CET

    En el texto que publiqué en estas páginas el pasado 11 de febrero sobre los dilemas a los que se ha enfrentado la izquierda democrática en sus relaciones con los partidos comunistas, prometí abordar en mi siguiente artículo una iniciativa comunista con la que estuve profundamente de acuerdo: a saber, la intención que desde finales de 1934 hasta el Pacto de Múnich de septiembre de 1938 mostró la URSS de convencer a las principales potencias occidentales de la necesidad de aceptar una alianza meramente defensiva, que plantara cara a las amenazas militares constantemente expresadas por la Alemania nazi y la Italia fascista (las dos potencias que estaban garantizando la victoria final de Franco en la Guerra Civil española).

    Para la gran mayoría de los libros dedicados a la historia del siglo XX, el periodo que va desde 1917 a 1991 se caracteriza por la incesante rivalidad entre el comunismo soviético y la democracia capitalista occidental, una rivalidad que la necesidad de defenderse frente a la agresión militar nazi-fascista-japonesa que tenían ambas partes interrumpió desde mediados de 1941 a mediados de 1945. Poco dicen o lo hacen en tono desdeñoso, de la iniciativa soviética que, en nombre de la “seguridad colectiva”, pretendió constituir una alianza militar defensiva entre el este y el oeste, entre la Rusia soviética y las potencias democráticas capitalistas, es decir, Gran Bretaña y Francia.

    La ausencia de la revolución mundial con la que tanto habían soñado y la aparición de regímenes autoritarios profundamente nacionalistas en gran parte de Europa entre 1923 (Mussolini) y 1933 (Hitler) había llevado a los soviéticos a reconsiderar su actitud hacia el mundo capitalista. En lugar de tacharlo simplemente de enemigo al que había que destruir, distinguieron, por una parte, entre regímenes autoritarios y racistas, y, por otra, aquellos que tenían parlamentos dignos de tal nombre y elecciones libres, con clases medias dispuestas a reconocer los derechos de los sindicatos y los partidos marxistas. Iosif Stalin, que en 1930 ya se había afianzado como líder supremo del régimen soviético, anunció la fórmula del “socialismo en un solo país” (la URSS) y el deseo de cooperar diplomática y militarmente con las democracias europeas.

    En 1933 la rápida consolidación de la dictadura nazi en Alemania y el hecho de que Hitler no dejara de amenazar con destruir a la URSS, indujeron todavía más a Stalin a buscar un entendimiento con las potencias democráticas. Desde finales de 1934 su ministro de Asuntos Exteriores, Maxim Litvinov, casado con una inglesa y él mismo admirador tanto de esta cultura como de la francesa, intentó en repetidas ocasiones, en la Sociedad de Naciones con sede en Ginebra y en conversaciones privadas con diplomáticos ingleses y franceses, convencer a los occidentales de la necesidad de establecer una alianza militar defensiva que protegiera, tanto a la Unión Soviética como a las potencias capitalistas democráticas de la amenaza de una guerra de conquista nazi.

    ¿Por qué Occidente nunca se tomó en serio la oferta de Stalin y Litvinov? En primer lugar, hay que comprender que las actitudes británicas determinaron la respuesta a las exigencias de Hitler. Francia seguía padeciendo un miedo mortal a una Alemania que la había derrotado durante la guerra franco-prusiana de 1870-1871 y que había estado a punto de llegar a París durante la de 1914-1918. Por su parte, Estados Unidos, durante el periodo de entreguerras, aceptó totalmente el liderazgo diplomático británico. El Tratado de Versalles había obligado a Alemania a encajar grandes pérdidas territoriales y a abonar ingentes reparaciones, cuyo objetivo era que el país sufragara totalmente la reconstrucción material de Francia y Bélgica. Llegado el año 1933, gran parte de los británicos, entre ellos miembros de los partidos Liberal y Laborista, estaban convencidos de que había sido un grave error atribuir toda la responsabilidad política y moral de la guerra a la Alemania imperial.

    A esto había que añadir que las clases dirigentes británicas compartían, de forma más “respetable”, los prejuicios raciales nazis. No les parecían bien los campos de concentración ni que se rompieran los escaparates de las tiendas judías, pero estaba claro que pensaban que el mundo estaría mucho mejor si los elementos “arios” y “nórdicos” de los países de habla inglesa, y también de Alemania y Escandinavia, ejercían el liderazgo político del “mundo civilizado”. En consecuencia, estaban psicológicamente preparados para aceptar las exigencias de Hitler, no sólo en cuanto a la reocupación de Renania (1936) y la anexión de Austria (1938), sino respecto a la reconstrucción del poderío militar germano.

    Si a los Gobiernos británicos del periodo 1936-1938 les hubiera preocupado realmente la defensa de la democracia política en el continente europeo, la Guerra Civil española les habría proporcionado una oportunidad clara de poner coto a las ambiciones militares de Hitler. Sin embargo, desde el mismo inicio de esa contienda los Gobiernos, primeros de Baldwin y después de Chamberlain, otorgaron ayuda económica y diplomática encubierta a los generales sublevados, advirtiendo a los sucesivos Ejecutivos republicanos franceses de que no concedieran ayuda ni militar ni económica a una República que los conservadores británicos consideraban dominada por comunistas y anarquistas. Por su parte, los soviéticos ayudaron esporádicamente a la República española entre septiembre de 1936 y marzo de 1939, y el carácter esporádico de su contribución se debió en gran medida a la inquietud que sentían ante las incursiones militares de Japón en la frontera siberiana y a la frialdad con la que los británicos acogían la idea de la seguridad colectiva en Europa.

    Después de la invasión y anexión de Austria, que no suscitó resistencia diplomática o militar alguna, Hitler acusó estridentemente a la república democrática de Checoslovaquia de maltratar a su minoría alemana, exigiendo que las partes de territorio checo en las que por lo menos el 50% de la población fuera de “raza” alemana pasaran inmediatamente a soberanía del Reich. Esta exigencia no era tan aceptable para el Gobierno británico como las anteriores. Hitler contuvo a la minoría nazi de Checoslovaquia en los infrecuentes momentos en los que parecía que los británicos podían oponerse a la anexión. Pero a comienzos de septiembre el primer ministro británico organizó la “Conferencia de Múnich” (con asistencia del Reino Unido, Francia, Alemania e Italia), que en realidad puso el destino de Checoslovaquia en manos de Hitler, sin consultar ni al propio Gobierno checoslovaco ni a la Unión Soviética, que había firmado con los checos un tratado defensivo parecido al que Rusia esperaba negociar con franceses y británicos.

    Por su combinación de estupidez política y cobardía moral, esta política se conoce con el nombre de “apaciguamiento”. Fue la misma que, al ofender a la Unión Soviética, hizo que Stalin buscara su propio acuerdo con Alemania, concediendo así a Hitler la oportunidad de iniciar la Segunda Guerra Mundial sin tener que luchar en dos frentes, algo que había ocasionado la derrota de Alemania en la Primera Guerra Mundial. Y la única fuerza militar que consiguió finalmente salvar a la Europa democrática fue la alianza defensiva que, formada por Gran Bretaña, Estados Unidos y la Unión Soviética entre junio de 1941 y mediados de 1945, los soviéticos habían perseguido entre finales de 1934 y septiembre de 1938.

    Lo que en este artículo califico de aspecto desatendido de la historia del siglo XX son esos cinco años de iniciativas soviéticas. Cuando Hitler se traicionó a sí mismo al ocupar Praga, capital del Estado checoslovaco, el 15 de abril de 1939, después de haber firmado el Pacto de Múnich, el Foreign Office británico comenzó a buscar aliados en el este, en previsión de que el Führer decidiera pronto lanzarse a una generalizada guerra de conquista. Después de infructuosas conversaciones con los Estados del sureste de Europa y con Turquía, los británicos decidieron finalmente acercarse a los soviéticos. Pero, para entonces, a finales de mayo y en junio, la Alemania nazi y la Rusia soviética ya estaban negociando el tratado de alianza que anunciaron el 22 de agosto de 1939.

    Gabriel Jackson es historiador norteamericano.

    Traducción de Jesús Cuéllar Menezo


    El párrafo por mi puesto en cursiva, es todo un ataque (seguramente inconsciente) a la cosmovisión occidental heredera de algunos aspectos de la Ilustración y el racionalismo burgués: la conciencia de que el mundo era "progreso, progreso y progreso", sin separar oprimidos y opresores, sino en "adelantados y atrasados", en "civilización" y "barbarie"; como tal, los países orpimidos no eran tal, sino "atrasados" o "incivilizados", prestos a ser civilizados y educados por losm"Pueblos superiores" o "raza superior". Y era una cosmovisión que en el siglo XX todavía estaba presenta (incluso hoy en día esta presente, pero bajo otro paradigma, el paradigma de la "democracia" (siempre liberal, burguesa y occidental) y los supuesto "Derechos Humanos" (para algunos)). Hitler en realidad no inventó nada, como bien denunció el gran Domenico Losurdo.

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    Re: Pacto Ribbentrop-Mólotov (No-Agresion)

    Mensaje por alguien el Miér Mar 14, 2012 9:50 am

    La verdad es que es muy interesante en general, ya que como comentas esto no lo suelen tener en cuenta los historiadores norteamericanos, ni suele aparecer publicado ahí, la verdad es que es sorprendente que algo así aparezca en El País. De todas formas aunque no sé si será de traducción hacer pasar un tratado de no agresión por una alianza es una tergiversación grave.


    Saludos.

      Fecha y hora actual: Sáb Mayo 26, 2012 7:00 pm