"Famosos traidores contra la clase obrera: Santiago Carrillo Solares" - varios textos sobre Carrillo en los mensajes

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    pedrocasca
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    "Famosos traidores contra la clase obrera: Santiago Carrillo Solares" - varios textos sobre Carrillo en los mensajes

    Mensaje por pedrocasca el Mar Mar 22, 2011 3:05 am

    Político profesional desde los 18 años de edad. Dirigente de la juventudes socialistas. Figura importante durante la República española y la Guerra contra el fascismo. Personaje destacado de la lucha antifranquista como dirigente y posterior Secretario General del único partido realmente organizado en el interior capaz de enfrentarse a la dictadura durante cuarenta años. Defensor de las tesis antiestalinistas y figura clave del eurocomunismo al que se abrazó con vehemencia. Impulsor y firmante de los Pactos de la Moncloa y de la refundación de Comisiones Obreras como sindicato de servicios al estilo europeo. Traidor a los símbolos de la República española al reconocer la bandera rojigualda de la monarquía borbónica. Desmovilizador del movimiento obrero y ciudadano forjado en la resistencia a la dictadura. Nunca quedaron claras sus actuaciones para apartar de los órganos de dirección del Partido a quienes a él se oponían. Demasiados puntos oscuros en la gestión del maquis tras el final de la Guerra y en las "caídas" de organizaciones (y militantes "molestos") del PCE durante la dictadura franquista. Liquidador del PCE. Mamporrero al servicio del PSOE, en donde se integraron sus seguidores aunque a él no se lo permitieron. Anticomunista converso. Cerril y apasionado tertuliano anti-PCUS y anti-URSS. Soporte constante de la figura de Juan Carlos I.



    abril de 1977 - sesión del Comité Central del PCE
    en donde se renuncia a la bandera republicana
    Está colgada la bandera rojigualda a la derecha según se mira


    Última edición por pedrocasca el Miér Ene 02, 2013 9:59 am, editado 8 veces

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    Re: "Famosos traidores contra la clase obrera: Santiago Carrillo Solares" - varios textos sobre Carrillo en los mensajes

    Mensaje por Chus Ditas el Jue Mar 24, 2011 10:54 pm

    Por fin veo que a Santiago Carrillo se le llama por su verdadero nombre: traidor a la clase obrera. Un típico político profesional capaz de nadar y sobrevivir en un bidé lleno de pirañas. Se hizo con el poder en la cúpula del PCE gracias a la guardia pretoriana que le acompañó desde la fundación de la Juventud Socialista Unificada y a la pronta enfermedad y al poco nivel político demostrado por Dolores Ibárruri. Se deshizo de todo el que le molestaba o no acataba su liderazgo con acusaciones de antiestalinismo a diestro y siniestro y jamás fueron bien explicadas las extrañas situaciones que se dieron en la guerrilla y en el PCE del interior y las constantes caídas de la organización y de militantes individuales no muy afectos a la dirección del Partido. Cuando hacía agua su declarado amor al estalinismo se echó en brazos del eurocomunismo (actuando en el interno del PCE como el peor de los burócratas estalinistas contrarrevolucionarios) haciendo un pastiche ideológico propio de la socialdemocracia y consiguió en apenas cinco años dilapidar el caudal político y humano que supuso la lucha de resistencia antifranquista. Traicionó, desilusionó y desquició al PCE y a los republicanos en general con su apoyo a la monarquía y a los símbolos franquistas y trabajó, una vez que Marcelino Camacho y algunos viejos dirigentes consiguieron que fuera expulsado del PCE, en contra del Partido y las ideas comunistas siempre que pudo. Al igual que hizo su padre, Wenceslao Carrillo, no ha dudado en traicionar a la clase obrera española.


    Última edición por Chus Ditas el Jue Ago 25, 2011 5:07 am, editado 1 vez

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    Re: "Famosos traidores contra la clase obrera: Santiago Carrillo Solares" - varios textos sobre Carrillo en los mensajes

    Mensaje por RioLena el Vie Mar 25, 2011 12:10 am

    Totalmente de acuerdo con la idea de que Santiago Carrillo es uno de los traidores a la clase obrera. Qué pena que tanta sangre derramada, tanto miedo y tanto dolor acumulados y tanto heroísmo cotidiano terminaran en el saco de los desperdicios gracias a gentuza como Santiago Carrillo. Odio eterno a los traidores y que en la hora de su muerte sea consciente de que nuestra memoria les persigue.

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    Re: "Famosos traidores contra la clase obrera: Santiago Carrillo Solares" - varios textos sobre Carrillo en los mensajes

    Mensaje por Maqui el Vie Mar 25, 2011 12:24 am

    Si no me falla la memoria, creo que había un post llamado "grandes traidores a la clase obrera" o algo así y ahí estaba este personaje, entre otros.

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    Re: "Famosos traidores contra la clase obrera: Santiago Carrillo Solares" - varios textos sobre Carrillo en los mensajes

    Mensaje por Chus Ditas el Sáb Mar 26, 2011 1:16 am

    No lo se, Maqui. Buscando con el Buscador del foro por "grandes traidores a la clase obrera" sólo se encuentran dos entradas: Santiago Carrillo Solares y el cenetista Melchor Rodríguez García. Si logras que tu memoria se ponga en funcionamiento, por favor, nos lo indicas para que podamos conocer más hechos vergonzosos acerca del maldito traidor Santiago Carrillo.


    Última edición por Chus Ditas el Jue Ago 25, 2011 5:23 am, editado 3 veces

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    Re: "Famosos traidores contra la clase obrera: Santiago Carrillo Solares" - varios textos sobre Carrillo en los mensajes

    Mensaje por maitexu el Vie Abr 08, 2011 6:22 am

    Traidor o no creo que el hombre se ciñó a las circunsancias de su tiempo...visto desde esa perspectiva todos los políticos de ese periodo fueron traidores!!Con esto no quiero decir q no comparta lo de "traidor" y que desde mi punto de vista fue un gfan priodo de a historia del Estado español desaprovechado, nosquedamos esancados y todavía hoy seguimos igual, con miedo al cambio, a la consecución de mejoras para la población en todos los campos, es más estamos sufriendo unos recortes vergonzosos!!!
    Los derechos sociales no se regalan, se conquistan!!conque deberiamos ponernos a trabajar pero ya, antes de que sea demasiado tarde!!
    Agur!!

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    Re: "Famosos traidores contra la clase obrera: Santiago Carrillo Solares" - varios textos sobre Carrillo en los mensajes

    Mensaje por maitexu el Vie Abr 08, 2011 6:25 am

    Bueno por si no queda claro, que creo que no comparto vuestras opiniones sobre que sea un traidor...xo fue un periodo en el que se vio de todo, los políticos hicieron un gran cambio de chaqueta!y ya para acabar decir que eurocomunismo es nada!!!debe mos e quitarnos esos cliches y empezar a llamar las cosas por su nombre, no tenemos NADA de que avergonzarnos!!!

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    Re: "Famosos traidores contra la clase obrera: Santiago Carrillo Solares" - varios textos sobre Carrillo en los mensajes

    Mensaje por pedrocasca el Vie Abr 15, 2011 11:30 pm

    Llevas razón maitexu, la inmensa mayoría de los comunistas españoles que estuvimos encuadrados en el Partido Comunista de España no tenemos nada de lo que avergonzarnos, excepto de ser demasiado crédulos y no haber descubierto a tiempo las jugadas políticas desmovilizadoras y claudicantes del traidor Santiago Carrillo.
    A otro hilo del foro (El PCE y la URSS) mandé hace unos días el siguiente mensaje, a modo de explicación del funcionamiento del PCE que yo viví y de como se sucedían las situaciones sin verdadero control por parte de los militantes, no como justificación, sino como reflejo de la realidad cotidiana del Partido:
    Es evidente que la llamada Primavera de Praga supuso un antes y un después para el movimiento comunista internacional (muy en particular para los partidos europeos) y junto con las hipótesis políticas que dimanan del mayo del 68 y el excelente trabajo de propaganda anticomunista (en especial antistalinista) que se realiza en los medios de comunicación del llamado mundo libre (la televisión ya comienza a tener un papel determinante), un partido como el PCE, que jamás se ha caracterizado precisamente por sus aportaciones teóricas ni por realizar ningún esfuerzo de formación para sus militantes, fue especialmente vulnerable a la situación planteada por la invasión de Checoslovaquia por las tropas del Pacto de Varsovia (excepto Rumanía). ¿Cuál era el funcionamiento interno del PCE en lo que se refiere a la toma de decisiones en aquellos momentos?: reunión y discusión en las células de los asuntos en cuestión; la discusión va subiendo de nivel a los distintos comités y tras la actuación del Comité Central, aplicación estricta del centralismo democrático en los asuntos aprobados. ¿Qué sucedía en la práctica habitual?: la dirección del partido (los llamados familiarmente parisinos) toma las decisiones, hacia abajo van llegando esas decisiones bien masticadas y a las células ya llega todo atado y bien atado en forma de declaración o resolución. Eso si llegaban las informaciones (en la mayoría de los casos se limitaba a llegar el Mundo Obrero - muy mal impreso y con una periodicidad relativa- con escuetas noticias y un artículo de base del Secretario General o la Presidenta, muy difícil de entender por el militante medio, en donde ya todo se daba por hecho). Por supuesto, hay que tener en cuenta la situación de ilegalidad, clandestinidad, durísima represión, muy baja afiliación (a comienzos de 1970 no llegaban ni a 1000 los militantes del PCE en el interior de España) y graves carencias organizativas. Por lo tanto, las decisiones de Carrillo y su guardia pretoriana en el Comité Central (con la complaciente aquiescencia de La Pasionaria) iban siempre a misa. La llamada política de Reconciliación nacional ya fue algo no bien explicado en el interno del partido (asumido por cuestiones de disciplina y porque "lo importante es acabar con el franquismo y traer la democracia"), si le sumamos la separación del padre PCUS, nos da como resultado un galimatías ideológico y una confusión constante que en el fondo dan igual a los militantes: "lo importante es acabar con el franquismo y traer la democracia". A partir de entonces, rapidísimo crecimiento, avalancha de cuadros provenientes de la Universidad y desembarco en el PCE de hijos de las clases medias y burguesía, subida constante de los niveles de lucha y confrontación con el Régimen, prestigio en aumento en todos los órdenes, organización creciente, distintos frentes de masas muy activos, ... El PCE era algo verdaderamente importante -en poquísimos años llegó hasta los doscientos mil afiliados, no me atrevo a decir militantes- y hasta sonaba bien eso de acabar con el burocratismo de los países del Este y lograr llegar al socialismo por la vía de la democracia. ¿A quien le podían importar el PCUS y el Pacto de Varsovia si estaba claro que podíamos ganar unas elecciones generales?.
    De 1977 aquí ya conocemos todo que pasó, ¿no?.
    Por cierto, no quedan actualmente en el PCE ni el diez por ciento de los dirigentes que en su día acataron y defendieron la renuncia a los símbolos republicanos y realizaron la defensa y ratificación de los Pactos de La Moncloa. Los más jóvenes llevan muchos años en el PSOE y los que no han fallecido, por razones de edad están separados de la política y militancia activas salvo muy raras excepciones, que además, han sido siempre y en cualquier circunstancia verdaderamente leales al Partido, como Daniel Lacalle o Víctor Díaz Cardiel, por ejemplo.
    No está de más recordar que el único Partido que ha hecho autocrítica interna en sus Congresos de su actuación errónea durante la Transición ha sido el PCE.



    Última edición por pedrocasca el Jue Dic 27, 2012 10:01 am, editado 6 veces

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    Re: "Famosos traidores contra la clase obrera: Santiago Carrillo Solares" - varios textos sobre Carrillo en los mensajes

    Mensaje por goladih el Miér Jun 15, 2011 11:41 pm

    Carrillo es un hijo de puta,de no ser por él ahora mismo habria republica en España.

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    Re: "Famosos traidores contra la clase obrera: Santiago Carrillo Solares" - varios textos sobre Carrillo en los mensajes

    Mensaje por Maqui1936 el Jue Jun 16, 2011 8:29 am

    goladih escribió:Carrillo es un hijo de puta,de no ser por él ahora mismo habria republica en España.

    ¿? affraid

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    Re: "Famosos traidores contra la clase obrera: Santiago Carrillo Solares" - varios textos sobre Carrillo en los mensajes

    Mensaje por relojandante el Sáb Ago 13, 2011 6:09 am

    Según Carrillo, la URSS era fascista formalmente, aunque no en ideología

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    Re: "Famosos traidores contra la clase obrera: Santiago Carrillo Solares" - varios textos sobre Carrillo en los mensajes

    Mensaje por pedrocasca el Jue Ago 25, 2011 5:29 am

    Algo parecido he creído escucharle a ese maldito traidor en la radio. Y si así opina, ¿cómo se come eso desde un punto de vista ideológico?, ¿cómo se conjugan las formas y maneras fascistas con una ideología que no lo es?. ¿Mintiendo?, de eso ha sabido demasiado Santiago Carrillo durante toda su vida.
    Por cierto relojandante, además de incoherente tu firma es asquerosa. Ni siquiera desde un punto de vista humorístico, irónico o de cinismo crítico podría justificarse y si es por epatar ... en mi barrio decimos que los gilipollas también se constipan. Igual tienes gripe. A mí me daría vergüenza.


    Última edición por pedrocasca el Lun Ago 29, 2011 5:21 am, editado 1 vez

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    Re: "Famosos traidores contra la clase obrera: Santiago Carrillo Solares" - varios textos sobre Carrillo en los mensajes

    Mensaje por goladih el Dom Ago 28, 2011 10:20 pm

    pedrocasca escribió:
    Algo parecido he creído escucharle a ese maldito traidor en la radio. Y si así opina, ¿cómo se come eso desde un punto de vista ideológico?, ¿cómo se conjugan las formas y maneras fascistas con una ideología que no lo es?. ¿Mintiendo?, de eso haa sabido demasiado Santiago Carrillo durante toda su vida.
    Por cierto relojandante, además de incoherente tu firma es asquerosa. Ni siquiera desde un punto de vista humorístico, irónico o de cinismo crítico podría justificarse y si es por epatar ... en mi barrio decimos que los gilipollas también se constipan. Igual tienes gripe. A mí me daría vergüenza.
    Estoy contigo camarada,sin duda una firma la cual no debe utilizarse ni en broma.

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    Re: "Famosos traidores contra la clase obrera: Santiago Carrillo Solares" - varios textos sobre Carrillo en los mensajes

    Mensaje por pedrocasca el Mar Sep 06, 2011 4:47 am

    Buscando por ahí he encontrado este artículo publicado a comienzos de 2011 en la web de Unión Proletaria acerca de Santiago Carrillo (comienza el texto recordando que en enero es el cumpleaños de Carrillo):

    (...) La primera fecha se refiere al nacimiento de un funesto personaje: Santiago Carrillo Solares que fuera Secretario General del Partido Comunista de España y una “perla” para no olvidar. Santiago Carrillo fue el que traicionó a cientos de miles de militantes de PCE. El que olvidó a cerca de un millón de combatientes de la II Republica en la Guerra Nacional Revolucionaria. El que como secretario General dio la espalda al maquis, y al movimiento guerrillero antifascista. Carrillo es el que machacó a todo el que podía hacerle sombra para conseguir sus proyectos. El que huyó de Francia ante la llegada del ejército nazi a diferencia de los camaradas que refugiados en ese país vecino escribieron páginas de gloria en la guerra contra los nazis y en la defensa de Europa. Santiago Carrillo es ese del Eurocomunismo que llevo al PCE a posturas socialdemócratas renegando del Marxismo-leninismo. Carrillo es el de la política oportunista y revisionista, de la reconciliación nacional y del pacto por la libertad, que llevo al PCE a convertirse en lo que hoy día es: una caricatura con nombre de comunista. Santiago Carrillo Solares es el que al ser expulsado del PCE creó partidos que engañaron a muchos honestos comunistas que creían en el comunismo para luego integrarlos en el PSOE.
    Ese “señor” es el que dijo que ningún color morado vale una guerra civil, manipulando claramente a la opinión pública, llevando al subconsciente de muchos ciudadanos de este país que la lucha por la libertad y la democracia pasa de manera forzosa a través de una nueva guerra civil. Carrillo es uno de los culpables de la mal llamada transición a la democracia continuista del régimen anterior franco-fascista. Es evidente que Don Santiago Carrillo Solares nunca fue comunista ni símbolo del comunismo ni siquiera de izquierdas sino un fiel cumplidor de las instrucciones del imperialismo para la instauración del régimen borbónico y la continuación de la dictadura capitalista de corte fascista disfrazada de democracia en nuestro país. Hay que reconocer que ha demostrado temple, sangre fría, y sentido de la oportunidad en el tiempo que transcurrió entre su pacto-traición y su regreso a España llevando aquel ridículo peluquín. Han trascurrido muchos años desde aquel natalicio del 18 de enero de 1915 -en concreto 96- que son los que has cumplido (muchos no lo han conseguido) y muchos te habrán felicitado; son los aduladores o los que te deben el favor de estar donde están; yo sólo “te deseo que hayas tenido un buen día". “Felicidades Don Santiago”. Y que el día que desaparezcas la historia no te recuerde (...)


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    Re: "Famosos traidores contra la clase obrera: Santiago Carrillo Solares" - varios textos sobre Carrillo en los mensajes

    Mensaje por pedrocasca el Lun Sep 03, 2012 8:51 am

    texto publicado en el blog Villaverde comunista:

    Santiago Carrillo: Dirigente de las Juventudes Unificadas del PCE, fue "stalinista" y "anti-stalinista" según el signo de los tiempos. Promovió el distanciamiento del PCE de la URSS, apadrinó las corriente revisionistas dentro del Partido Comunista, liquidó la tesis de la "dictadura del proletariado" y la organización semi-clandestina del Partido Comunista, promovió la expulsión de los militantes marxistas-leninistas del Partido y su conversión en un órganico burocrático de conciliación de clases con una línea social-demócrata. Como máximo dirigente del PCE, alimentó el anti-comunismo internacional, el anti-sovietismo y el radicalismo burgués. Finalmente, su rupturismo de derechas ocasionó que se le aplicara su misma medicina, la expulsión del PCE, incorporándose como simpatizante al PSOE y pidiendo a sus seguidores que se afiliaran a este partido. Desde este área, continuó con su campaña anti-comunista, dirigiendo sus dardos contra la nueva organización "Izquierda Unida". Por todo ello, es uno de los principales enemigos del comunismo y del internacionalismo proletario, y un traidor a la Clase Obrera y al Pueblo Trabajador.



    Última edición por pedrocasca el Jue Dic 27, 2012 10:03 am, editado 1 vez

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    Re: "Famosos traidores contra la clase obrera: Santiago Carrillo Solares" - varios textos sobre Carrillo en los mensajes

    Mensaje por pedrocasca el Vie Nov 16, 2012 8:13 am

    El blog Revolución o barbarie ha publicado en noviembre de 2012 un artículo extenso firmado por Revolución proletaria que me parece verdaderamente interesante. El título del artículo es: A vueltas con Carrillo: El PCE y el revisionismo en el Movimiento Comunista Internacional.

    Se dice como presentación del artículo:

    Los camaradas de Revolución Proletaria nos envían un excelente trabajo histórico de crítica revolucionaria al revisionismo en el PCE en particular y al Movimiento Comunista Internacional en general. Nos parece muy interesante, sobre todo, la crítica que realizan los compañeros a las causas que explican el revisionismo en el PCE, unas causas que sobrepasan los cauces de determinadas figuras funestas para el Movimiento Comunista en el Estado español (como el “ilustre” Carrillo, idolatrado y elevado a los altares por la burguesía española y sus voceros), y que se incardinan en un proceso internacional de pérdida de hegemonía de la línea revolucionaria en el seno del movimiento revolucionario internacional.

    Este tipo de trabajos históricos, imprescindibles para quienes entendemos que el comunismo en el Estado español aún debe ser depurado de oportunismo para volver a ponerlo en pie ante nuestra clase, son realmente interesantes en el sentido de que permiten tejer un hilo rojo de la Historia, ayudándonos a entender por qué movimientos que supusieron el desafío más serio al orden explotador de la burguesía hoy han perdido toda hegemonía entre las masas de nuestra clase. Conocer nuestra Historia es, en definitiva, clave para volver a erigir la ideología revolucionaria como referente para el proletariado.

    El texto A vueltas con Carrillo: El PCE y el revisionismo en el Movimiento Comunista Internacional se puede leer completo en:

    http://revolucionobarbarie.wordpress.com/2012/11/15/a-vueltas-con-carrillo-el-pce-y-el-revisionismo-en-el-mci/

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    Re: "Famosos traidores contra la clase obrera: Santiago Carrillo Solares" - varios textos sobre Carrillo en los mensajes

    Mensaje por pedrocasca el Miér Ene 02, 2013 8:48 am

    "Santiago Carrillo (1915-2012): el hombre que traicionó dos revoluciones socialistas"

    escrito por Patrick Larsen - publicado en la revista trotskista Lucha de clases en octubre de 2012

    El 19 de septiembre, España se despertó con la noticia de la muerte de Santiago Carrillo, secretario general del Partido Comunista Español (PCE) en los años cruciales de 1960-82. Falleció a la edad de 97 años en su casa de Madrid. Generalmente, la muerte de un dirigente del movimiento obrero sólo hubiera obtenido una escueta cobertura de prensa y, quizás, algún comunicado oficial por parte de los sindicatos, de las secciones locales socialistas, comunistas, y demás. Pero esto fue completamente diferente.

    Todos los periódicos le reservaron la portada a esta noticia. El País, portavoz de la burguesía liberal, rindió un efusivo homenaje a Carrillo con abundantes tributos de celebridades relevantes. El rey Juan Carlos llegó a su lecho de muerte apenas dos horas después de su fallecimiento. Según Su Majestad, Carrillo desempeñó un "papel fundamental" en el establecimiento de la democracia en España.

    ¿Por qué todo este alboroto acerca de Carrillo? Como dice el viejo refrán español: "Dime con quién andas, y te diré quién eres". Si bien la clase dirigente nunca olvida a sus enemigos, tampoco olvida nunca a sus amigos y aliados. Un examen político de la vida de Santiago Carrillo pone de manifiesto el papel importante que jugó en el fracaso de dos revoluciones.

    Carrillo, joven socialista

    Santiago nació el 16 de enero de 1915. Su padre, Wenceslao Carrillo, obrero del metal y posteriormente conocido líder socialista, trabajó como liberado en el sindicato socialista UGT y fue militante de la facción de izquierdas de Largo Caballero del Partido Socialista (PSOE). Santiago nació y se crió en Gijón, una de las principales ciudades de Asturias en el noroeste de España. En 1924, se traslada a Madrid, donde su padre se hace cargo del diario El Socialista (PSOE). A una edad muy temprana, Santiago Carrillo se involucra en la UGT y en la FNJS (Federación Nacional de las Juventudes Socialistas).

    Es en esta última organización en la que se convierte en un líder relevante, llegando a convertirse en secretario general en 1934. En esos momentos, las posiciones que mantiene el joven Santiago contrastan completamente con el camino que más tarde recorrerá durante el resto de su vida. Por aquel entonces, es un aliado afín a Largo Caballero, líder de la izquierda socialista y defensor de la "bolchevización" del PSOE. Como líder de las Juventudes Socialistas, participa en el llamamiento a la huelga general revolucionaria en octubre de 1934 que condujo a la Comuna Asturiana, en la que los trabajadores tomaron el poder durante casi quince días antes de que fueran aplastados por las tropas al mando de Franco.

    Tras la derrota de la Comuna, las Juventudes dan un giro a la izquierda. En un documento llamado, "Octubre, segunda etapa", escrito por Carrillo, entre otros, la organización elabora un balance de la derrota de la insurrección de octubre. Se declaran en contra de la socialdemocracia y el estalinismo y reclaman la formación de una nueva Internacional revolucionaria. Entran en contacto con Andreu Nin (el líder de la entonces Izquierda Comunista Trotskista - ICE). Nin había sido expulsado del PCE, y le proponen que se una a ellos en la lucha por limpiar el movimiento socialista de su ala reformista y ayudar a formar un verdadero partido revolucionario en España.

    En ese tiempo, Carrillo y los otros dirigentes de las Juventudes Socialistas simpatizan con el trotskismo. Pero Nin, motivado por consideraciones sectarias, rechaza la oferta. No es posible abordar la historia de la Juventudes Socialistas de España en este obituario. Baste decir que la actuación de Andreu Nin desempeñó un papel fatal en el futuro desarrollo de la revolución española, dejó la puerta abierta al estalinismo, que había comenzado a prestar seria atención a la FNJS (la organización contaba con cerca de 40.000 miembros). Trotsky describió este acto de Nin como una traición y provocó la ruptura de las relaciones entre ambos.

    La Revolución Española y la Guerra Civil

    Según la historiografía oficial, Santiago Carrillo se unió al Partido Comunista Español en vísperas de la batalla de Madrid, en noviembre de 1936. Sin embargo, esta dudosa afirmación fue inventada, sin duda, por Carrillo para empañar el hecho de que ya había sido ganado a las filas del estalinismo más de un año antes. Mientras cumplía su condena en la cárcel Modelo de Madrid, después de la fallida insurrección de octubre de 1934, Carrillo recibió varias visitas de Vittorio Codovilla, un agente italo-argentino de la Internacional Comunista.

    En febrero de 1936 viajó a la Unión Soviética. Por entonces, ya era más que evidente su filiación con el estalinismo. Es importante destacar la diferencia en el tiempo, porque nos permite entender cómo utilizó su posición de liderazgo en las Juventudes Socialistas para preparar meticulosamente la fusión entre esta organización y la entonces poco numerosa Juventudes Comunistas, dando como resultado la futura organización, Juventudes Socialistas Unificadas (JSU).

    Éste fue el factor clave para permitir que el estalinismo ganara una amplia base en España y, finalmente, estrangulara la revolución desde dentro. Antes de captar a las Juventudes Socialistas, el PCE era un partido muy pequeño, con menos de 8 mil miembros a nivel nacional. La afluencia de una capa entera de jóvenes cuadros proveyó al estalinismo de una enorme base. No es casualidad que muchas de las personas que entraron a través de la JSU, como el propio Carrillo, se instalaran más tarde en importantes cargos en el ejército y en el aparato burgués republicano. Formaron la columna vertebral del Partido.

    Cuando la Guerra Civil estalló el 17 de julio de 1936, Carrillo sólo tenía 21 años. A pesar de su corta edad jugó un papel importante en la Junta de Defensa de Madrid. Fue responsable de mantener el orden en la capital y responsable en el desmantelamiento de las milicias y patrullas de los trabajadores anarquistas de la CNT. También participó en la represión del POUM en Madrid, su propaganda fue censurada y las sedes atacadas por matones estalinistas.

    Su principal preocupación, sin embargo, era permitir que el Partido Comunista mantuviera su baluarte entre la juventud española y cambiar las líneas de clase revolucionarias en otras más acordes con la política de colaboración de clases del Frente Popular ahora liderado por Moscú. En un mitin tras otro, subrayó que el socialismo no estaba en el orden del día en España, y que hablar de llevar a cabo la revolución era mero “aventurismo”. No es casualidad que estas ideas tuvieran eco en los oídos de muchos burócratas de alto rango, carreristas y pequeño-burgueses que se unían a las filas del PC en ese momento.

    Fue esta política la que socavó la Revolución Española y, finalmente, provocó su derrota y cuarenta años de dictadura franquista. El trágico destino de la Revolución Española ha sido descrito en detalle en otra parte (ver en particular el libro de Felix Morrow). Basta con decir que la clase obrera tuvo que pagar un alto precio por la traición cometida por Santiago Carrillo y el PCE, y otros líderes del movimiento obrero. Carrillo huyó de España en marzo de 1939, justo antes de la derrota final a manos de las tropas de Franco.

    En el exilio: el desarrollo del eurocomunismo

    Durante cuarenta años Carrillo no puso un pie en suelo español. Viajó a Francia, luego a Moscú, Estados Unidos, México y, de nuevo, Francia, después de la liberación de los Nazis. En este período todavía era un líder de segunda línea. En 1942, el entonces secretario general, José Díaz, falleció tras una larga enfermedad y lo sustituyó Dolores Ibárruri (más conocida como La Pasionaria). En la lucha de facciones que se había producido, Carrillo había apoyado fuertemente a Ibárruri contra su competidor, Jesús Hernández, posteriormente expulsado del Partido.

    En 1960, La Pasionaria, ya no tan joven, vivía en Moscú, donde todavía no había entrado en notable contacto con los exiliados españoles. Asume la presidencia del Partido y se le entrega la secretaría general a Santiago Carrillo. Desde esta posición, se deshace de Semprún y Claudín, que empezaban a cuestionar la política de Partido en España argumentando que la única revolución pendiente en España era la revolución socialista, a diferencia de la opinión oficial de Carrillo sobre la necesidad de una revolución "democrática anti-feudal". Lamentablemente, Claudín y Semprún giraron, finalmente, hacia posturas conservadoras y terminaron en el ala derecha del Partido Socialista.

    En 1968, Carrillo comienza a distanciarse del control asfixiante de la Unión Soviética. Este proceso se inició con su crítica a la intervención militar soviética en Checoslovaquia ese mismo año. Fue apoyado en esto por Berlinguer, el líder del PC italiano y, Georges Marchais, en Francia. Adoptaron una visión más independiente, que posteriormente se conocería como "eurocomunismo".

    Pero lejos de un regreso al genuino leninismo, esto fue más bien un giro hacia el reformismo socialdemócrata e, incluso, al patriotismo nacional. Cuanto más se independizaban los Partidos Comunistas europeos de Moscú, más dependientes se volvían de sus burguesías nacionales. Trotsky ya había señalado este proceso en su panfleto de 1928, Crítica del Programa de la Internacional Comunista, donde advirtió que la adopción de la "teoría" del socialismo en un sólo país acabaría en la degeneración nacional-reformista de los partidos de la Internacional Comunista.

    Con un retraso de algunos años, esto fue exactamente lo que sucedió. El PC italiano, francés y español se liberaron del control de Moscú, pero al hacerlo abandonaron toda pretensión de seguir las ideas de Marx, Engels y Lenin.

    "La transición": una nueva contrarrevolución

    La terrible derrota de la clase obrera española en la década de 1930 tuvo consecuencias de largo alcance después de 1939 y pasó mucho tiempo antes de que el proletariado pudiera recuperarse. Algunos ejemplos son suficientes para hacerse una idea de la terrible situación de los trabajadores españoles en ese momento. Los salarios en el campo se fijaron en la mitad de lo que habían sido durante la República. No alcanzarían el nivel de 1931 hasta 1956. Alrededor de 190 campos de prisioneros se establecieron en España con una cifra que osciló entre los 367.000 a 500.000 prisioneros. Oficialmente, se reconocieron alrededor de 35.000 ejecuciones “solamente”, pero algunos historiadores, como Anthony Beevor (que ciertamente no puede ser acusado de ser un socialista), estiman que la cifra podría estar más cerca de los 200.000.

    La cifra real nunca se sabrá probablemente, pero hubo una limpieza completa, una purga de toda la disidencia. Lo mejor de la clase obrera española fue liquidado. A lo largo de los años 60 el país vivió una industrialización generalizada, con la implantación de numerosas fábricas (automóviles...), especialmente en el País Vasco y Cataluña. El proletariado recuperó cierta confianza y las huelgas se hicieron más comunes. Entre 1964 y 1966 hubo 171.000 días de trabajo perdido debido a las huelgas. Entre 1967 y 1969 la cifra ascendió a 846.000 y desde 1973 a 1975 hubo 1.548.000.

    Los comunistas habían conquistado la mayoría en las comisiones obreras (Comisiones Obreras, CC.OO) y se habían vinculado a escala nacional, formando una Confederación sindical muy fuerte de más de 200.000 miembros. Habían comenzado este trabajo en una laboriosa actividad dentro de los "Sindicatos Verticales”, controlados por el Estado, donde lograron conquistar a muchos de los elementos más militantes.

    Cuando, finalmente, el 20 de noviembre de 1975 muere Franco, el Partido Comunista contaba con una posición extremadamente potente. El PCE tenía entre sus filas a una gran mayoría de la vanguardia proletaria, incluyendo un gran número de hombres y mujeres extremadamente heroicos y abnegados. En ese momento, tenía una base mucho más grande en la clase obrera organizada que el Partido Socialista (PSOE), gracias a años de sólido trabajo clandestino y altamente eficaz. El PCE afirmaba tener 150.000 militantes y su diario, Mundo Obrero, tenía una tirada de 200.000 ejemplares.

    La caída de la dictadura se produjo en un tumultuoso período revolucionario, con manifestaciones y huelgas masivas. Hubo elementos de doble poder. Entre 1976 y 1978 la cifra de días laborables perdidos debido a huelgas ascendió a 13,2 millones, con más de 5,7 millones de trabajadores involucrados (el 60% de la población activa). Más de 10.000 personas, entre ellas los líderes de CC.OO, habían sido encarceladas en 1972, acusadas de "actividades políticas subversivas". Con la muerte de El Caudillo, se exigió la puesta en libertad de los detenidos y la legalización de todos los partidos políticos.

    Pero para muchos trabajadores, la cuestión de la democracia no era lo único. Sentían que el poder estaba a su alcance. Los trabajadores más avanzados entendieron instintivamente que no sería suficiente con derrocar la dictadura de Franco, sino que más bien se requería destruir sus raíces. El movimiento tuvo un carácter claramente anticapitalista. Los acontecimientos de la huelga general en Vitoria, en marzo de 1976, lo muestran más claramente, con la aparición de organismos de doble poder.

    ¿Cuál fue el papel de Carrillo en esta situación? Ya en 1973, cuando la caída de la dictadura era simplemente una cuestión de tiempo, él había firmado en nombre del PCE, la coalición de la infame "Junta Democrática", junto con los liberales, ex-fascistas e incluso algunos partidos monárquicos. En 1976, había entrado ilegalmente a España y comenzado a reunirse en secreto con Adolfo Suárez, ex fascista, nombrado primer ministro por el rey Juan Carlos y durante décadas parte integral del Estado franquista, liderando incluso el notorio Movimiento de la Falange.

    De forma escandalosa, Carrillo llegó a un compromiso con Suárez, y eso llevó a la legalización del PCE en 1977. Sin embargo, había que pagar un precio por ello. ¿Cuál? No sólo hizo que el Partido renunciara a la lucha contra el capitalismo, sino que incluso acató la monarquía, la bandera y el himno nacional! El lema principal era ahora un "gobierno democrático amplio", es decir, un gobierno de unidad nacional.

    Imagen de la famosa sesión del CC del PCE, en abril de 1977, donde se colgó de la tribuna la bandera monárquica (Fuente: Archivo histórico del PCE).

    La ola revolucionaria avanzaba rápidamente en la dirección de un abierto enfrentamiento con las fuerzas de la reacción. Las cosas llegaron a su punto más álgido en enero de 1977, cuando un atentado fascista asesinó a cinco abogados laboralistas de Comisiones Obreras en un despacho de la madrileña calle de Atocha. Una ola de furia arrasó el país. Los trabajadores estaban listos para cualquier cosa. Pero el PCE puso el freno. En el funeral masivo de los abogados, el servicio de orden del PCE no permitió ninguna pancarta, consignas o cantos. Carrillo y los otros líderes del PCE sólo estaban interesados en seguir con sus intrigas y maniobras por arriba. Para el Congreso de 1978, el Partido había abandonado formalmente el leninismo, aunque, a decir verdad, esto era sólo el reconocimiento formal del hecho de que el Partido había abandonado hacia mucho tiempo cualquier posición revolucionaria genuina.

    La clase dirigente aprovechó la oportunidad sin dudarlo. En octubre de 1977, se firmaron los infames acuerdos, Pactos de la Moncloa; llevaban la firma de Santiago Carrillo en nombre del PCE y su confederación sindical CC.OO. Este pacto fijaba un incremento salarial máximo en el 22%, cuando la inflación se situaba en un 30%, establecía la devaluación de la peseta y se reconocía el despido libre para el 5% de las plantillas de las empresas. En otras palabras, este acuerdo fue una traición a los intereses de la clase obrera. A finales de 1977 el poder adquisitivo de la clase trabajadora ya había caído un 10%.

    Este período fue conocido como "la Transición" (supuestamente de la dictadura a la democracia), pero en realidad fue un enorme fraude. La odiada monarquía fue mantenida y jugó un papel central. La Guardia Civil y otros órganos represivos siguieron existiendo. Nadie se hizo responsable de los crímenes y atrocidades del antiguo régimen. Los asesinos y torturadores caminaron libremente por las calles. Se le pidió al pueblo que olvidara al millón de personas que murió en la Guerra Civil. Nada de esto debía haber ocurrido. Y esta monstruosidad fue defendida ansiosamente por Santiago Carrillo.

    La decepción de las masas fue amarga. En particular, los activistas que se habían sacrificado tanto, que habían arriesgado sus vidas, perdido sus empleos, sufrido prisión, palizas y torturas, se sintieron engañados. Miles de militantes renunciaron a los partidos de izquierda y a los sindicatos. Esta ola de desilusión preparó el camino para un período de semi-reacción que comenzó a principios de los 80. Por segunda vez, Carrillo había logrado desempeñar un papel clave en el descarrilamiento de una revolución. Dejemos que las últimas palabras sobre su papel en 1976 las diga el Financial Times, el órgano principal de la clase capitalista británica:

    “El apoyo del PCE, tanto al primer como al segundo gobierno de Suárez fue abierto y sincero. El Sr. Carrillo fue el primer líder en apoyar los Pactos de la Moncloa e, inevitablemente, el PCE respaldó al Gobierno en el Parlamento. (…)

    "Pero siendo el partido que controla a la mayor Confederación sindical, CCOO, y el mejor partido político organizado en España, su ayuda ha sido crucial en algunos de los momentos más tensos de la Transición. La gran moderación mostrada por los comunistas antes y después de la masacre de los trabajadores en Vitoria, en marzo de 1976, [tras] el asesinato de cinco abogados laboralistas en enero de 1977 y durante la huelga general de mayo de 1977 en el País Vasco – por nombrar tres ejemplos – fue decisiva para evitar la caída de España en un abismo de conflicto civil y para permitir la continuación de las reformas"(Financial Times, 13 de diciembre de 1978).

    La ruptura con el PCE

    En la década de 1970, Carrillo se opone fuertemente al Partido Socialista (PSOE), pensaba que tenía una retórica demasiado izquierdista, que pondría en peligro la "transición hacia la democracia". Proclamó una «táctica» según la cual España necesitaba un "compromiso histórico" entre conservadores y comunistas. Este "compromiso" benefició a los conservadores pero no al PC, que naufragó completamente como consecuencia de esta política.

    Para obtener el compromiso histórico que él tenía en mente, era necesaria una alianza con Suárez y su partido, UCD. Lamentablemente para él, la propia clase gobernante estaba dividida, UCD era un partido muy heterogéneo. En enero de 1981, Suárez fue obligado a dimitir. Un mes después, el 23 de febrero, una sección del ejército y la Guardia Civil secuestran el Parlamento a punta de pistola en un fallido golpe de Estado.

    El papel del rey Juan Carlos en estos eventos nunca se ha aclarado, y mucha gente cree que de alguna manera estuvo involucrado en el golpe de Estado. Sin embargo, no fue hasta hacerse evidente el fracaso del golpe, que se declaró finalmente en contra de los golpistas. Obviamente, el sector principal de la clase dirigente entendió que un golpe de Estado en aquellas condiciones habría producido una situación extremadamente explosiva que habría puesto los cimientos del capitalismo en cuestión.

    Carrillo había perdido a Suárez como su principal aliado, y el PCE fue castigado por su oportunismo, al sufrir un gran revés electoral en octubre de 1982. El PCE obtuvo el 3,6% de los votos, mientras que el PSOE (Partido Socialista) bajo la dirección de Felipe González, fue elegido con el 46% de los votos. El PCE estaba en ruinas, su militancia había disminuido drásticamente y su papel, una sombra de lo que fue.

    Al principio, Carrillo pretendió continuar como si nada hubiera pasado. Trató de equilibrar las diferentes facciones dentro del PCE, entre renovadores, que querían dar un giro aún más a la derecha, y el ala más pro-soviética del partido, representantes de una oposición de izquierda. Al final, tuvo que dimitir de su cargo como secretario general, pues el desastre electoral también era, evidentemente, producto de sus traiciones y políticas oportunistas.

    A partir de ese momento, de noviembre de 1982 a abril de 1985, retuvo su escaño parlamentario y, también, su asiento en el Comité Ejecutivo Nacional. Pero fueron creciendo fuertes contradicciones entre él y el nuevo secretario general del PCE, Gerardo Iglesias, que pretendía hacer una amplia alianza de partidos de izquierda. Este plan dio lugar finalmente a la actual Izquierda Unida.

    Carrillo prefería un "reagrupamiento comunista" con otro pequeño Partido Comunista – una posición que no tenía sentido en absoluto. Siendo un hombre del aparato con tantos años en el poder, quería a toda costa mantener el control. Después de una feroz lucha burocrática interna, Carrillo y sus seguidores son expulsados en 1985. Intentaron establecer un nuevo partido, el PTE (Partido de los Trabajadores de España), pero no obtuvo ninguna representación parlamentaria.

    Después de esa experiencia, el papel de Carrillo se redujo al de simple comentarista de acontecimientos y escritor de memorias. Ironías de la historia, todos los miembros de su partido (PTE) entraron finalmente en el PSOE, con excepción de Carrillo, quien dijo tener demasiados años de militancia comunista para volver a su antigua casa. Políticamente continuó siendo lo que siempre había sido: el más pragmático (es decir, inmoral) de todos los reformistas socialdemócratas.

    La muerte de Carrillo... y la agonía de la muerte del reformismo

    Santiago Carrillo será recordado por los marxistas como el saboteador de la maravillosa Revolución Española de 1931-39 y el hombre que descarriló el período revolucionario de 1976-79. Pero no se puede dejar de analizar la simbología de la muerte de Carrillo con el momento actual en el que la marea está empezando a cambiar. Carrillo representó el estalinismo en su manifestación más degenerada, reformista, y socialdemócrata. No es casualidad que su muerte fuera lamentada por estos destacados representantes de la clase dirigente española como la familia real. Pero su muerte llega en un momento en el que España se enfrenta, no sólo a un enorme desempleo y a la crisis económica más profunda desde hace décadas, sino también a la perspectiva de un aumento importante de la lucha de clases.

    En 2011, hemos asistido al movimiento impresionante de la juventud revolucionaria con cientos de miles de indignados ocupando las principales plazas de las ciudades de España. En 2012, el movimiento ha llegado a un nivel aún más alto. A lo largo de la primavera hubo protestas contra las medidas de austeridad que el Gobierno de Rajoy está tratando de imponer. Una huelga general en marzo tuvo un enorme impacto, tras la cual vimos el espectacular movimiento de los mineros luchando contra los recortes en las subvenciones estatales del sector minero. La reciente manifestación masiva en Madrid de cientos de miles, el 15 de septiembre, muestra que se está preparando un nuevo otoño caliente.

    La muerte de Carrillo coincide con la agonía de la muerte del reformismo clásico. Hoy en día, los líderes reformistas españoles no tienen, como en 1976, el mismo apoyo incondicional por parte de la clase trabajadora. Las nuevas capas que están comenzando a luchar no ven la colaboración de clases como un medio viable con el que obtener algo en la España de 2012. Por el contrario, están empezando a ver que la crisis actual no es algo transitorio, sino que es mucho más profunda y grave.

    Entre la nueva generación de activistas hay un renovado interés por la "memoria histórica", la lucha por recuperar las tradiciones genuinas de las generaciones pasadas. Muchos están cuestionando la esencia misma de la "transición a la democracia," la gran traición en la cual Carrillo jugó un papel central. Muchos, dentro del movimiento comunista e Izquierda Unida, hondean nuevamente las banderas republicanas, como un símbolo de lucha contra la monarquía podrida, impuesta por el régimen de Franco y a la que Carrillo ayudó a darle credenciales "democráticas".

    Esta es una crisis orgánica del capitalismo y no puede resolverse con la panacea del reformismo. Los elementos más avanzados de los trabajadores y la juventud ya están empezando a sacar conclusiones revolucionarias. El próximo período será de fuertes enfrentamientos entre las clases en todo el mundo, y España no será la última en elegir el camino de la revolución.

    Estamos volviendo a la situación de la década de 1970, pero a un nivel superior. La nueva generación ha dado la espalda al reformismo y al estalinismo y está buscando el camino de la revolución. La mayoría ni siquiera ha oído hablar de Santiago Carrillo. Sus ideas están muertas y enterradas junto a él. La vía está abierta para un retorno a las ideas originales del socialismo: las ideas de Marx, Engels, Lenin y los grandes maestros, las únicas que pueden garantizar la victoria final de la clase obrera.

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    Re: "Famosos traidores contra la clase obrera: Santiago Carrillo Solares" - varios textos sobre Carrillo en los mensajes

    Mensaje por Chus Ditas el Sáb Feb 01, 2014 4:40 am

    Publicado por el diario El País en septiembre de 2012 tras el fallecimiento de Santiago Carrillo:

    Armando López Salinas, madrileño, de 86 años, es uno de los dirigentes vivos del Partido Comunista de España (PCE) que más estrechamente compartió vida política con Santiago Carrillo. Sobre todo en las etapas inmediatamente anterior y posterior a la legalización de la organización comunista en 1977

    Hoy militante comunista de base, López Salinas ha sido miembro del Comité Central, del Comité Ejecutivo del PCE y de su Secretariado, el máximo órgano de dirección.

    “El rasgo político más característico de Santiago Carrillo era su agudeza y alta capacidad de análisis para enjuiciar la realidad más inmediata y las relaciones de fuerzas en cada momento”, explica López Salinas.

    “Aunque conocía bien el legado de Lenin”, añade, “Carrillo no podía ser considerado leninista en sentido estricto, salvo en aspectos organizativos”. A su juicio, “quizás el líder histórico comunista que más influyó en él fue Jorge Dimitrov (líder del Komintern), pero posteriormente mostraba algunos rasgos semejantes a Palmiro Togliatti, también al dirigente comunista francés Georges Marchais y al líder italiano Enrico Berlinguer”.

    "Era un político práctico, más proclive análisis al corto que al largo plazo"
    A la hora de bosquejar una definición, López Salinas lo define así: “Creo que, como político, Santiago era más pragmático que doctrinario; más práctico que teórico; más táctico que estratega; era más proclive al análisis al corto que al largo plazo”, añade.

    “Pienso que su principal contribución en la escena española fue la llamada Política de Reconciliación Nacional, acometida por él, al frente del PCE, tras el final de la guerrilla; con ella”, subraya el militante comunista madrileño, “supo elaborar primero una política para la clase obrera, de unidad de los trabajadores, y establecer después una serie de acuerdos con otros sectores socio-políticos para la consecución de las libertades democráticas”, agrega. “Y todo ello en unas condiciones extraordinariamente difíciles, de clandestinidad en España y de Guerra Fría, en Europa”.

    Armando López Salinas resalta también “la sensibilidad de Carrillo a la hora de crear un espacio de encuentro político que recogiera a muchos de los hijos de los vencedores de la Guerra Civil, hartos del franquismo, que querían participar en la lucha progresista y democrática y que se acercaron al PCE desde distintos campos, como los sectores profesionales e intelectuales”. Del mismo modo, destaca “el papel desempeñado por Santiago Carrillo en el desarrollo táctico de la llamada Alianza de las Fuerzas del Trabajo y de la Cultura, un plan de actuación política de largo alcance, cuyos ecos llegan hasta hoy, al movimiento de los indignados, donde se da tal alianza”.

    Recuerda con una sonrisa una anécdota acaecida cuando él preparó la primera entrevista mantenida en Madrid entre Carrillo y Felipe González, en plena clandestinidad. “Miguel Jordá, ex secretario general de la HOAC católica, militante comunista, y yo, habíamos acudido a la sede del PSOE de la calle de Santa Engracia a recoger a Felipe. Llegamos a la casa de un arquitecto del PCE en la periferia de Madrid, donde González y Carrillo se iban a entrevistar: al llegar, encontramos a Santiago en bañador dándose un baño en la piscina, mientras esperaba a Felipe”.

    Poco después de aquellas fechas falleció en Madrid su padre, José López Sa. “Era camarero y anarquista, próximo a Buenaventura Durruti”, explica López Salinas. “Carrillo, desafiando el cerco policial por hallarse en clandestinidad, se presentó en su entierro. Aquel fue un gesto que nunca olvidaré”, subraya.

    “Siempre lo recordaré con un cigarrillo "Peter Stuyvesant" en los labios”.

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    Re: "Famosos traidores contra la clase obrera: Santiago Carrillo Solares" - varios textos sobre Carrillo en los mensajes

    Mensaje por Chus Ditas el Jue Mayo 08, 2014 1:42 am

    Un “comunista” a la sombra del poder - La muerte de Santiago Carrillo

    texto de Enric Mompó

    tomado del blog Opción obrera en septiembre de 2012

    Santiago Carrillo, histórico dirigente del PCE, murió tranquilamente, a los 97 años, en su cama. Su muerte fue recibida con grandes muestras de pesar por la totalidad del arco parlamentario, desde el derechista PP hasta la izquierda independentista vasca Amaiur. El parlamento se puso de pie y ovacionó unánimemente al fallecido, considerado uno de los padres de la actual Constitución. Hasta el mismo rey tuvo la deferencia de acercarse al domicilio del fallecido. La muerte de los revolucionarios, como Marx, Lenin, Trotsky, Rosa Luxemburgo, Durruti o el Che, fue recibida con grandes muestras de alegría por la burguesía de todo el mundo. Si en vida fueron tachados de criminales, muertos no se les trató mejor. La lucha de clases no perdona. Pero Carrillo murió con los laureles de “defensor incansable de la clase obrera”, de “comunista que renunció a sus intereses partidistas en favor de la convivencia pacífica y democrática” e incluso de “hombre de Estado” (con todo lo que comporta bajo el capitalismo que a uno le tachen de hombre de Estado). El presidente Mariano Rajoy expresó sus condolencias en nombre del gobierno, destacando su papel en la transición. Pero quizá los más entregados fueron sus antiguos compañeros de partido, que se deshicieron en ditirambos del más rancio estilo estalinista. Sin ningún atisbo de vergüenza, Alberto Garzón, la estrella mediática de IU, destacó “su espíritu por superar el capitalismo” y José Luis Centellas, secretario del PCE, resaltó su entrega a la lucha y defensa del comunismo.

    ¿Pero quién fue este curioso personaje, que ha conseguido unir en sus exequias a los representantes de todas las clases sociales del Estado español?

    Santiago Carrillo nació en 1915 en Gijón. Hijo de un dirigente socialista, ingresó en las juventudes a finales de la década de los 20. Nombrado secretario de las mismas en 1934, se declaró partidario de la “bolchevización” del PSOE, invitó al BOC y a los trotskistas a ingresar en él para reforzar su ala izquierda, e incluso llegó a declararse partidario de una IV Internacional(1). Detenido en octubre por su participación en la revolución de Asturias, fue liberado a principios de 1936, con el triunfo del Frente Popular. Viajó a la URSS, donde fue cooptado por el aparato estalinista. A su vuelta las juventudes socialistas y comunistas se unificaron, bajo su dirección. En octubre ingresó en el PCE y poco después acusaba en los mítines al POUM (fruto de la fusión del BOC y de la ICE trotskista) de formar parte de la V columna en el seno de la república.

    Nombrado consejero de orden público de la junta de defensa de Madrid durante la guerra, fue el responsable de las cárceles, en la que no sólo acabaron los simpatizantes de la sublevación, sino también militantes revolucionarios, anacosindicalistas, poumistas y trotskistas que se oponían a la liquidación del movimiento revolucionario y la restauración del orden burgués.

    Derrotada la república partió exiliado hacia la URSS. En las peleas fraccionales de la camarilla dirigente siempre supo estar al lado del sector más servil a Stalin, lo que le valió seguir ascendiendo en la jerarquía. Terminada la II Guerra Mundial se trasladó a París. En 1944 dirigió la invasión del valle de Arán por columnas guerrilleras. La descabellada operación se saldó con más de 200 partisanos muertos. En 1948 formó parte de una delegación que viajó a Moscú para entrevistarse con Stalin. Como consecuencia de la entrevista el PCE renunció a la táctica de la lucha armada. Capítulos como el abandono de las partidas de maquis que no pudieron abandonar la España franquista, o el juicio a Jesús Monzón (que había dirigido militarmente la aventura aranesa) han quedado en la oscuridad porque Carrillo nunca quiso hablar de ellos.

    Tras la muerte de Stalin, en el XX Congreso del PCUS, la dirección del PCE se opuso al “informe Jruschev”, en el que se denunciaban los asesinatos del déspota. Pero pronto Carrillo y sus colegas se convirtieron a la nueva línea, como si nada hubiera pasado. El viejo partido estalinista lo seguía siendo hasta las raíces, no sólo en su subordinación a la línea ordenada por la burocracia de la URSS, sino también en sus métodos internos. La disidencia era traición. Julián Grimau, Comorera y otros, sendos estalinistas, fueron enviados a la muerte ordenándoles la vuelta a la España franquista. Sin oposición interna, Carrillo (ya convertido en secretario del PCE desde 1960) y su camarilla, prepararon el terreno para el futuro compromiso con el aparato franquista.

    Obedeciendo las nuevas directrices de la burocracia soviética, en 1967 se aprobó la nueva línea del partido en la que se declaraban partidarios de la “reconciliación nacional” y la “vía pacífica al socialismo”, que marcará la política del PCE hasta después de la muerte del dictador Franco. Este deslizamiento hacia el compromiso y la decadencia de la URSS lo llevaron a la aventura eurocomunista, que no era otra cosa que el acercamiento y la subordinación a la burguesía española. Luego vino el abandono de la bandera republicana, la aceptación de la monarquía juancarlista (heredera de Franco), el disciplinamiento del movimiento obrero tras la burocracia de CC.OO., los Pactos de la Moncloa de 1977, y la Constitución monárquica de 1978 (fruto del pacto del PSOE y del PCE con el aparato franquista, por la que éste preservaba la esencia de su poder). Carrillo fue uno de los inspiradores de la amnistía por la que los verdugos quedaban inmunes y se abandonaba la causa de las víctimas de 40 años de tropelías. Gracias al acuerdo con los gerifaltes del franquismo, Suárez, Fraga, Martín Villa… el aparato del viejo régimen pudo transformarse en “democrático”, oculto tras la maloliente cortina de amnesia y olvido.

    Tras la muerte de Franco en 1975, Carrillo volvió a España. Disfrazado con una peluca (parodiando a Lenin en la Rusia prerrevolucionaria de 1917), fue detenido y poco después puesto en libertad, en el momento en el que el PCE era legalizado. El pacto con el franquismo le dio respetabilidad ante los poderes fácticos y la burguesía, pero la perdió ante miles de luchadores. El único partido de masas que había sobrevivido al franquismo, empezó a descomponerse y escindirse en multitud de grupos y fracciones. Luego vino la debacle electoral en la que el recién aparecido PSOE se convirtió en el principal referente de la izquierda. En 1982, acosado por la crisis interna, abandonó la dirección y dos años después fue expulsado, fundando un efímero PT, que le sirvió de plataforma para negociar su reingreso en la socialdemocracia, donde se convirtió en un cadáver político.

    El resultado de la “modélica” transición fue la desorientación política del movimiento obrero, y un profundo retroceso de la conciencia de clase, que ha durado hasta nuestros días. En los últimos capítulos de su vida, el “comunista” Santiago Carrillo, siguió siendo un entusiasta defensor de la monarquía y del régimen capitalista democrático que había ayudado a crear. Nunca tuvo una sola palabra de autocrítica. Cuando le preguntaban sobre su responsabilidad en los asesinatos de Trotsky, o Andreu Nin, o la persecución del POUM y del anarcosindicalismo, siempre negó cualquier responsabilidad (aunque algunas investigaciones lo colocan en el centro); después, en determinados círculos, repetía las viejas patrañas estalinistas. La causa de su éxito fue siempre el haber sabido en cada momento dónde estaba el poder y doblegarse ante él, fuera Stalin o el gran capital.

    Su muerte coincide con los primeros síntomas de agotamiento del régimen que él ayudó a crear. La monarquía, las corruptas instituciones pseudodemocráticas y la reaccionaria Constitución de 1978 hacen aguas por todas partes. Su desaparición ha sido recibida con indiferencia por la juventud y los trabajadores, y no pesará un gramo en el actual ascenso de la lucha de clases.


    (1) Mucho se ha hablado del “trotskismo” de las Juventudes Socialistas, pero esto sólo fue una verdad a medias. Aplaudieron la propuesta de frente único socialista-comunista en Alemania para frenar el ascenso del nazismo. Consideraban a Trotsky colíder, junto a Lenin, de la revolución rusa, pero estaban convencidos de que en la URSS se seguía construyendo el socialismo bajo la batuta de Stalin.


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    Re: "Famosos traidores contra la clase obrera: Santiago Carrillo Solares" - varios textos sobre Carrillo en los mensajes

    Mensaje por RioLena el Miér Ago 20, 2014 6:24 am

    Carrillo es un hijo de puta,de no ser por él ahora mismo habria republica en España.

    No había visto este mensaje hasta ahora mismo. Joder, qué nivel el pavo. Es lo que se dice un verdadero gilipollas. Qué cosas se leen.


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    Re: "Famosos traidores contra la clase obrera: Santiago Carrillo Solares" - varios textos sobre Carrillo en los mensajes

    Mensaje por Contenido patrocinado Hoy a las 8:34 am


      Fecha y hora actual: Mar Dic 06, 2016 8:34 am