Poesía y revolución

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    Re: Poesía y revolución

    Mensaje por pedrocasca el Jue Dic 29, 2011 9:38 am

    LOS VOLUNTARIOS

    poema del argentino Raúl González Tuñón

    ("Puente de los Franceses,
    nadie te pasa,
    porque los milicianos
    ¡qué bien te guardan!"
    Qué bien te guardan, sí,
    qué bien te guardan,
    cubiertas de ceniza
    la madrugada.)

    Vinieron de tierras subidas a los mapas.
    Según la latitud agrias o dulces,
    duras o fraternales.
    Oh viajeros,
    con puñales, con rosas, fotografías de jefes queridos,
    de niños solos, lugares y muertes.

    No preguntaron.

    Así vinieron,
    nadie los llamó.
    Un día llegaron a morir en los muros de la ciudad
    sitiada,
    de la que sólo vieron sus orillas.

    No preguntaron.

    ¡Tan delicadamente!
    Qué aristocracia popular,
    qué señores de la sangre y qué ilustre morir
    cuya herida
    explicaba el secreto de la pólvora.

    No preguntaron.

    Ellos,
    los hombres de la primera columna voluntaria,
    no preguntaron ¿cómo va el museo?
    ¿dónde están las mujeres y las coplas?
    ¿cómo se come aquí? ¿dónde está la taberna?
    ¿cómo se va a la catedral? ¿dónde está el cementerio?
    ni cualquier otra cosa que pregunta un viajero
    que conoce la sed, el hambre, el mundo.

    No preguntaron.

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    Re: Poesía y revolución

    Mensaje por pedrocasca el Jue Dic 29, 2011 9:41 am

    LOS OBUSES

    dos poemas del argentino Raúl González Tuñón

    Una muerte, la muerte,
    se alimenta a la noche de cadáveres suyos.
    Olor dulce, horroroso, que fermenta la pólvora,
    su digestión violeta se acompaña de estruendo.
    Por la mañana un viento desprevenido
    lleva la muerte vomitada por la boca redonda.
    Son los obuses.

    Cargados de relámpagos, navajas, ambulancias,
    sobre una soledad de evacuación distante
    pasan rozando las últimas veletas
    de enloquecidos gallos ciegos ya silenciosos,
    pasan sobre negocios llenos de nadie
    buscando un hospital y el corazón de un niño.
    Son los obuses.

    Cargados de mentira, de miseria, de metralla,
    como una enorme M de miedo y muerte oscura.
    Son los obuses.

    Yo vi el árbol desnudo, el foco abierto,
    la reventada piedra, el vidrio herido,
    la sangre todavía
    como no se ve nunca en los museos
    ni en los teatros.
    Son los obuses.

    Son las panteras del aire desatadas
    que vienen de la selva de acero y pólvora amarilla,
    la muerte hecha pedazos buscando la inocencia
    y su paloma.
    Son los obuses.

    Una mitad de novia contra el balcón ardido,
    Sus manos, ya lejanas, estrelladas, perdidas, estrelladas;
    luego la masa sola del niño y el caballo,
    la muerte por la boca redonda vomitada.
    Son los obuses.

    LOS OBUSES (2)

    TODO pareció quedar en orden pero era terrible.
    Dos manos cortadas dentro de una guitarra,
    un tiesto en el sombrero de novia, un árbol en el cuarto,
    las fotografías sin el menor rasguño
    prolongando la falsa vida de los parientes, el recuerdo de
    la Exposición,
    Joselito, Lenin, todo mezclado al olor del relámpago.

    Esa tremenda mancha en la pared como un ladrido pintado,
    como un ladrido de perro enfermo y solo,
    ese caballo de madera orgulloso, intacto,
    llevado a la más alta ruina por el viento de los obuses.

    Donde nacieron los pequeños, donde velaron a los muertos
    -cuando era posible morirse con las manos juntas-,
    donde crecieron las telarañas
    y se fueron inclinando a la tierra los más viejos,
    donde yace el corazón,
    el reloj del hogar que vio pasar los días y los rostros,
    allí no es posible ver otra cosa que el vacío,
    el primero y más firme cimiento de una casa.

    Ya pasaron viniendo del Oeste y he aquí su obra
    -ni el tiempo la hubiera hecho tan perfecta-,
    muchos otros muros no ceden pero éste se cayó de pronto
    como una encina demasiado vieja,
    el mismo aire del obús que pasa enloquecido la hubiera
    derribado.

    Así cayó, así cayeron con él las buenas gentes, las palomas,
    la veleta,
    y el sol que estaba entonces dorando los canarios.

    La noche de ceniza se hizo sobre la casa, de súbito cubrió
    los restos,
    las cosas que quedaron.

    Así fue, mientras nuestros bravos soldados
    combaten en la cintura de la ciudad maravillosa.
    Muertos sin hospital, sin velatorio, sin entierro; muertos
    anónimos, sí,
    pero amados, es por vosotros que nosotros vivimos
    para esperar que crezca la flor nueva del mundo, en
    vuestras ruinas.


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    Re: Poesía y revolución

    Mensaje por pedrocasca el Dom Ene 01, 2012 1:26 pm

    "ROMANCE DE LA LEY DE FUGAS"

    Poema de Adolfo Sánchez Vázquez

    escrito en Málaga en julio de 1933 - incluido en Poesía, libro que reúne toda la obra lírica del filósofo mexicano-español

    fuente: periódico mexicano La Jornada
    tomado del blog La espina roja

    El sol se enreda en las cumbres
    de la tarde agonizante.
    La luz se quiebra rojiza
    en los trigos y olivares.

    Eran cinco los que iban
    al agonizar la tarde.
    Cinco obreros esposados
    por el camino adelante.

    Yo los vi
    cuando moría la tarde.
    Los civiles eran tres
    y tres eran los fusiles,
    tres los afilados sables.

    Yo los vi cómo doblaban
    por bajo unos encinares.
    Iban cortando veredas.
    No vieron ellos a nadie.

    Yo los vi cómo les dieron
    con los fusiles y sables,
    en los hombros y las piernas
    cuando intentaban pararse.

    Abandonó el sol las cumbres,
    los trigos, los olivares...
    La luna se hundió escondiéndose
    temblorosa bajo el aire.

    Los civiles mientras tanto
    retrasaban sus andares.
    Yo los vi cómo se echaban
    los fusiles a la cara...
    ... Yo los vi cómo apuntaban.

    Un grito de muerte
    cruzó por el aire.

    ¡Un grito rebelde!
    ¡Cómo temblaron los
    trigos!
    ¡Cómo temblaron los
    árboles!

    ¡Cómo temblaron la tierra
    y los olivares!

    Los cinco cuerpos cayeron
    revolcándose en la sangre.
    Yo los vi cómo cayeron
    en la tarde agonizante.

    Eran cinco los que iban
    por el camino adelante.
    Cinco cuerpos en la tierra
    dejaron sobre su sangre.


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    Re: Poesía y revolución

    Mensaje por pedrocasca el Dom Ene 01, 2012 8:11 pm

    LA MUERTE

    poema de Pablo Neruda

    He renacido muchas veces, desde el fondo
    de estrellas derrotadas, reconstruyendo el hilo
    de las eternidades que poblé con mis manos,
    y ahora voy a morir, sin nada más, con tierra
    sobre mi cuerpo, destinado a ser tierra.

    No compré una parcela del cielo que vendían
    los sacerdotes, ni acepté tinieblas
    que el metafísico manufacturaba
    para despreocupados poderosos.

    Quiero estar en la muerte con los pobres
    que no tuvieron tiempo de estudiarla,
    mientras los apaleaban los que tienen
    el cielo dividido y arreglado.

    Tengo lista mi muerte, como un traje
    que me espera, del color que amo,
    de la extensión que busqué inútilmente,
    de la profundidad que necesito.

    Cuando el amor gastó su materia evidente
    y la lucha desgrana sus martillos
    en otras manos de agregada fuerza,
    viene a borrar la muerte las señales
    que fueron construyendo tus fronteras.

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    Re: Poesía y revolución

    Mensaje por pedrocasca el Sáb Ene 14, 2012 11:19 pm

    poema de Carlos Marx

    tomado de la web DDOOSS, de la Asociación de Amigos del arte y la cultura de Valladolid

    No puedo hacer con parsimonia
    lo que sacude el alma y la estremece
    ni sumirme en la inmovilidad,
    y sin cesar me lanzo hacia adelante.

    Quiero hacerlo todo mío,
    hasta el más alto favor de los dioses,
    y con pie audaz penetrar en el mundo
    del saber, del canto y del arte.

    Todo quiero comprenderlo, siempre en vigilia,
    en movimiento siempre,
    jamás callar, nunca estar ocioso,
    ni dormido en acciones y voluntades.

    Ni dedicarme a vagas cavilaciones,
    cargando con el yugo despreciable.

    Nos quedan todavía por delante
    las ansias, las fatigas y la acción.



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    Re: Poesía y revolución

    Mensaje por pedrocasca el Vie Ene 20, 2012 1:42 pm

    El sexo de los ángeles

    poema del pensador marxista venezolano Ludovico Silva Michelena

    Mis ángeles son ángeles con sexo.
    Yo, nada teológico, pero erecto y divino
    veo una mujer ángel en mis sueños.

    Tiene espíritu y carne
    y tiembla cuando la toco,
    vuela en torno mío
    como una mariposa de cristal
    y se detiene en lo alto de mi torre
    de mármol.

    Como invitándome a escalarla.
    Mi angelesa me cuenta, por las noches,
    después de la tormenta del amor,
    cosas acerca de la soledad de dios.

    Dios está helado
    en su propia memoria,
    recordando a Lucifer
    el ángel de la luz que lo alumbraba
    cuando estaba prisionero
    del tedio de la eternidad.

    Mi angelesa me sigue a todas partes.
    Como una mujer fiel.
    Yo amo su sexo puro y hermoso
    como el tiempo.

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    Re: Poesía y revolución

    Mensaje por pedrocasca el Lun Ene 30, 2012 7:05 pm

    Dos tipos de silencio, de Linton Kwesi Johnson

    En nuestros oídos están tantos lamentos de miseria,
    En nuestros cuerpos el sangrado interno de volcanes sofocados
    En nuestras cabezas, la erupción de la rebelión.
    ¿Cómo puede haber calma cuando la tempestad aún no ha venido?

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    Re: Poesía y revolución

    Mensaje por pedrocasca el Jue Feb 09, 2012 12:09 pm

    Poema a Lenin

    Bertolt Brecht

    Al morir Lenin,
    un soldado de la guardia, según se cuenta,
    dijo a sus camaradas: Yo no quería
    creerlo. Fui donde él estaba
    y le grité al oído: “Ilich,
    ahí vienen los explotadores. No se movió.
    Ahora estoy seguro que ha muerto.

    Si un hombre bueno quiere irse,
    ¿con que se le puede detener?
    Dile para qué es útil.
    Eso lo puede detener.

    ¿Qué podia detener a Lenin?

    El soldado penso :
    Si oye que los explotadores vienen,
    puede que estando solo enfermo se levante.
    Quizás venga con muletas.
    Quizás haga que lo traigan
    pero se levantará y vendrá
    para luchar contra los explotadores.

    El soldado sabía que Lenin
    había peleado toda su vida
    contra los explotadores.

    Cuando terminaron de tomar por asalto
    el Palacio de Invierno, el soldado
    quiso regresar a su hogar, porque allí
    se habían repartido ya las tierras de los propietarios.
    Entonces Lenin le dijo: Quédate.
    Todavía hay explotadores.
    Y mientras haya explotación
    hay que luchar contra ella.
    Mientras tu existas,
    tienes que luchar contra ella.

    Los débiles no luchan.
    Los más fuertes quizás luchen una hora.
    Los que aún son más fuertes, luchan unos años.
    Pero los más fuertes de todos, luchan toda su vida,
    Èstos son los indispensables.


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    Re: Poesía y revolución

    Mensaje por pedrocasca el Mar Feb 14, 2012 12:34 pm

    El martirio de los dioses poema de Juan Carlos Cisneros

    marzo de 2003

    El dios de la luz, Amón Ra
    A Newton no quiere ni aquí ni allá
    Éste con su infeliz prisma
    Le robó todo el carisma
    Qué decir de Maxwell y sus odiosas leyes
    Ya no hay misterio en el Valle de los Reyes.

    Pobre Hermes, desempleado quedó
    Cuando al Olimpo el telégrafo llegó
    Desde Asgard Thor maldice impotente
    A Franklin y su pararrayos insolente.

    Los dioses, con mucha Razón
    No son los mismos de antes
    Multados pues, Hércules y Sansón
    Por consumo de anabolizantes.

    Y ya nadie se fija en Afrodita
    De nada sirve su pasión
    Hay féminas más bonitas
    Para muestra Sharon Stone

    Poseidón, que a Ulises sin piedad siguió
    Infortunado no pudo hacer nada
    Con el Calipso y Jaques Cousteau
    Quien profanó su abisal morada.

    Y dicen que se escondió del francés
    Pues lo aquel lo buscó en los siete mares
    ¿Estará abochornado por el traspiés
    oculto entre medusas y calamares?

    Para los dioses nada es como antes
    Shiva con sus seis extremidades
    No sorprende a ningún entomólogo
    ¿La Tierra se apoya en cuatro elefantes?
    Que se lo digan a un geólogo.

    Pobre Huracán, dios del viento,
    Ya no tiene tanto poder,
    Desde arriba le toman fotos ,
    Y le ponen nombre de mujer.

    Y Quetzalcóatl mal se siente,
    Pues la genética está avanzando,
    En ponerle plumas a una serpiente,
    Para que ésta salga volando.

    Odia aun más a la biología
    Una diosa, la Virgen María
    Pues una oveja nació bien
    Por inmaculada concepción
    Sin milagro, sin estrella de Belén
    Con la magia de la clonación

    Y Alá está buscando abogados,
    Jehová lo acusa de Terrorismo,
    Sus modernos cruzados
    Matan tanto como el Cristianismo.

    Pero ni Luzbel se ha salvado
    Del progreso malvado,
    Le hacen hoyos a su morada
    Esas odiosas petroleras,
    Y ahora el infierno, su casa,
    Está infestado de goteras.

    Ya no se respeta ni al Cielo
    Entre nubes y querubines
    El maldito Sputnik pasó al vuelo
    Como Juan por su casa.
    Y nada pudo hacer San Pedro.

    Y el resonado Jehová,
    Por su ausencia brilla ya,
    Porque al Cielo Gagarin subió,
    Y dijo que no lo vio.

    Y ya no hay que portarse bien,
    Sí al Cielo quieres viajar,
    -Para la ruina del Vaticano-
    Por 20 millones de dólares
    Los rusos te pueden llevar ...


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    Re: Poesía y revolución

    Mensaje por pedrocasca el Mar Feb 14, 2012 12:37 pm

    Testamento

    poema de Francisco Aguilar Piñal - año 2003

    Cuando mi tiempo su vivir acabe
    y pálido mi rostro se despida
    de aquellos que me amaron en la vida,
    que nadie llore, ni mi fosa cave.

    Ser libre quiero, libre como el ave,
    al súbito llegar de mi partida.
    Ser libre al fin, por la mortal herida
    que al hombre llevará donde no sabe.

    Cuando mi cuerpo duerma sin querella,
    descansaré de atormentadas lizas
    y habré pasado, cual fugaz estrella.

    No quiero tierras ocres ni calizas.
    Mi cuerpo al fuego dad, y a la mar bella
    mi póstumo puñado de cenizas.

      Fecha y hora actual: Sáb Mayo 26, 2012 11:09 pm