Teoría de los tres mundos(maoísmo)

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    javicho II
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    Re: Teoría de los tres mundos(maoísmo)

    Mensaje por javicho II el Dom Ene 30, 2011 11:58 pm

    Ud. es maoista? Pero si en otro hilo ud. dice que “el maoismo no existe”; como puede ser ud. algo que niega. Ahora recuerdo, olvidaba que ud. también es un maestro del sentido del humor.

    Mao lo dice muy claramente, si ud. se refiere a la burguesía nacional, que en la realidad china, y en los países atrasados semifeudales y semicoloniales, ve y considera como una contradicción en el seno del pueblo la contradicción entre la clase obrera y la burguesía nacional porque la burguesía nacional tiene un doble carácter puede optar por la revolución o la contrarrevolución (como la pequeña burguesía ). La burguesía nacional no es la clase dominante, no es la clase a derrocar porque no está en el poder y la burguesía nacional es parte de la primera forma de revolución democrática y de la revolución socialista que como clase se debe extinguir al llegar al comunismo. Pero si la burguesía nacional opta por la contrarrevolución entonces se convierte en una clase enemiga y por tanto tendrá que ser eliminada. Y en un proceso revolucionario todo enemigo es el que se opone y pone obstáculos a ese proceso revolucionario, se convierte en el enemigo de clase y por lo tanto tiene que ser barrida sin contemplaciones.

    Liu Chao Chi Y Ten Siao Ping desde muy jóvenes pertenecieron al PCCH no salieron del Kuomitang, y ambos se convertirán en los seguidores del camino capitalista dentro del partido comunista. Con la derrota de Mao y el fracaso del "Gran Salto Adelante" Liu Chau Chi sale victorioso, conviertiéndose en el presidente de la República Popular China y de seguro por eso en ese momento de victoria se leía más Liu Chao Chi pero hoy sólo se debe leer por cultura general. Mao se retira pero regresa para darles el golpe final a éstos seguidores del camino capitalista con la Gran Revolución Cultural Proletaria. Mao comprendió de que nada servía una depuración física de los líderes históricos seguidores del camino capitalista y partió de la experiencia de Stalin. Stalin purgó a los elementos contrarrevolucionarios del partido pero estos se reproducían como bacterias y cada vez demostraban más astucia y peligro. A Stalin le darán un golpe atroz cuando los sectores trostkistas- bujarinistas-zinovietistas mandan asesinar a Serguei Kirov. La única salida que encontró Stalin fue eliminar a estos contrarrrevolucionarios pero ¿sirvió de algo?, Kruschev se camufló muy bien. Entonces Mao reeducará a los elementos contrarrevolucionarios o hacerlos que pasen a desgracia y se autocritiquen pero a la vez que ocurre todo esto se debe iniciar sucesivas revoluciones culturales. Mao iba iniciar la segunda Gran Revolución Cultural Proletaria en 1976, pero muere y la revolución cultural será derrotada.

    "Que el PCCH se parecía más a un frente que a un Partido Comunista”, entonces quisiera hacerle un poco de historia: En 1922 el Comintern exige al PCCH que forme una alianza con el Kuomitang que estaba dirigido por Sun Yat Sen. Mao ingresa en la alianza en 1923 a regañadientes y al poco tiempo ya es un líder destacado en dicho frente.
    En 1927 muerto Sun Yat Sen y Chian Kai Chet como nuevo líder del partido nacionalista decide romper su alianza con el PCCH y a traición detiene en redadas y asesina por centenares a los miembros del PCCH. Mao comprenderá que el PCCH y el proletariado tenía que tener su propio ejército, es más comprenderá ya desde hacía tiempo por sus trabajos de campo con los campesinos de Hunan que el campesinado es la fuerza motriz para la revolución en China pero dirigido con un gran aliado el proletariado; habían empezado la guerra civil entre el Kuomitang (KMT) y el PCCH. Cuando Japón invade China, Chian kai chet (Chian) le dará más prioridad acabar con los comunistas chinos, incluso Chian tendrá un asesor nazi, pero Chian ya mostrará su torpeza a la hora de combatir a los japoneses iba de derrota en derrota. Para acabar con la guerra civil y combatir al enemigo común, Mao convence a un general nacionalista para que se rapte a Chian y terminar con la guerra civil para combatir al Japón en mejores condiciones. Chian acepta firmar la nueva alianza bajo presión porque si se negaba a hacerlo él iba ser el único responsable que la guerra civil continuara y Japón avance en su saqueo y genocidio sobre el pueblo chino, y porque Chian sabe que en la guerra contra Japón va perdiendo liderazgo entre sus generales por sus sucesivas derrotas, mientras Mao iba ganando prestigio por sus sucesivos aciertos en la conducción de la Guerra Popular. Es de esa forma que Chian ordenará una resistencia de unidad nacional contra el imperialismo japonés. Esta alianza terminará con la derrota de Japón en la 2GM.Y con respecto a que la burguesía entro en masa en el PCCH es otra de las cosas extrañas que ud. dice. Lo que si va a ocurrir es que la burguesía se infiltrara en el seno de todos los Partidos Comunistas. Ya en tiempos de Marx los enemigos del socialismo científco trataban por todos los medios de socavarlo y vencerlo desde afuera pero no pudieron ya el marxismo demostraba si invencibilidad, entonces estos elemento reaccionarios comprendieron que la mejor forma de socavar el marxismo era desde su interior y así Lenin sostendrá una lucha en el seno del partido socialdemócrata y al final Lenin los derrotará. Stalin heredará este fenómeno de la infiltración de la burguesía en el interior del Partido Comunista y el más destacado socavador del marxismo será el menchevique Trotski. Stalin ya lo ve y lo dice en sus escritos sobre elementos de derecha en el partido pero no los logra categorizar correctamente como seguidores del camino capitalista dentro del partido y la era del terror era una gran encarnizada lucha de clases entre restauración y contrarestauración.


    Mao siempre supo que lanzó muy tarde la revolución cultural porque era minoría dentro del partido comunista. El partido estaba corrompido,es decir estaba aburguesados por eso Mao recurre a las masa que son la inmensa mayoría para dar inicio a la Gran Revolución Cultural Proletaria (GRCP) justamente para acabar con las posiciones de Den Siao Ping y Liu Chao Chi principalmente.

    La tesis del socialimperialismo fue sacada para categorizar en lo que se había convertido la ex-URSS gracias al renegado Kruschev quien reemplazo el Estado de dictadura del proletariado por “Estado de todo el pueblo”, “la vía pacífica al socialismo” abandonando la lucha de clases y disputarse con el imperialismo norteamericano zonas de influencia en la conquista de mercados. Nikita Kruschev prohibió en Améríca Latina levantarse en armas con el nombre de Partido Comunista. Y obligaron a Fidel Castro que no preste ninguna ayuda al Che Guevara en Bolivia cuando los revisionistas soviéticos ya sabían que la CIA había ordenado la muerte del Che Guevara. Los revisionistas soviéticos nunca le perdonaron que se entrevistara con Mao.

    Lin Piao sí perteneció al KMT y luego lo abandonará para ingresar al PCCH. En el IX Congreso del PCCH en 1969 Lin Piao es elegido como el sucesor de Mao en el poder y será considerado su compañero de armas. Lin Piao el gran estratega militar que seleccionó las citas del Pdte. Mao pide al pueblo chino que lean el gran libro rojo. Lin Piao también tratará que se considere a Mao “genio” Lin Piao nunca dejaba de alabar a Mao. Pero Mao responderá que el no era ningún “genio” , que el verdadero genio son las masas porque son las que hacen la historia y que él sólo era algo insignificante al lado de las masas. Lin Piao cae en desgracia las razones aún son oscuras pero no tan oscuras, Mao no quiere que se le haga daño a Lin Piao. Se cree que Lin Piao trató de dar un golpe de Estado a Mao en 1971, porque en realidad lo que querían era detener la GRCP. Lin Piao huirá rumbo a la Unión Soviética y esa traición a su compañero de armas lamentablemente le costó la vida y posiblemente derribaron el avión en que escapaba.

    Las relaciones internacionales, el cisma ideológico, entre la URSS y China después de la muerte de Stalin comenzaron a hostilizarse y ser hostiles con Kruschev y después llegando a la hostilidad extrema en la era de Brezhnev. En la frontera chino-soviética hubo enfrentamientos e incluso batallas terribles entre ambos ejércitos. Los Soviéticos terminaron por poner armas nucleares en la frontera y llegaron informes secretos de que la Unión Soviética de Brezhnev preparaba un ataque masivo a la República Popular China con armas nucleares. Zhou En Lai dará la voz de alarma para prepararse para la guerra inminente. El Ejercito Rojo de China se movilizaba con más de un mill´n de hombres para la guerra. Mao aprovechará el intento de los EEUU que buscaban acercarse a los chinos (ya que los soviéticos no quisieron colaborar con los norteamericanos para llegar a una solución en la guerra de Vietnán) y de esa manera China dejaría de estar aislada en el contexto internacional; entonces China ya no estaría aislada y así neutralizaba el ataque inminente por parte de los soviéticos.

    Saludos









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    Re: Teoría de los tres mundos(maoísmo)

    Mensaje por javicho II el Lun Ene 31, 2011 12:37 am

    Cuando se esperaba el ataque inminente por parte de la Unión Soviética con armas nucleares, Lin Piao también movilizaba al país; y es ese momento que para China el enemigo principal será el revisionismo soviético. Lin Piao lo que quería era destruir la revolución cultural y nada tenía que ver el cambio de política exterior. Lo que ocurría es que muchos revisionistas ya estaban locos porque la revolución cultural termine o sea derrotada de alguna forma, que duro es deshacerse o librarse del modo de vida burgués.

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    Re: Teoría de los tres mundos(maoísmo)

    Mensaje por Demofilo el Lun Ene 31, 2011 12:48 pm

    Javicho: Tengo que resolver la contradicción en la que me has sorprendido diciendo que lo que no existe es el maoísmo que los maoístas pretenden. Yo soy maoísta de la misma manera que soy guevarista, stalinista y mariateguista, porque considero que Che, Stalin y Mariategui forman parte integrante del movimiento comunista internacional. Mao también forma parte de ese movimiento. No existe el maoísmo en el sentido que quieren darle los maoístas de una tercera etapa del comunismo. El comunismo está formado por el pensamiento nuclear de Marx, Engels y Lenin; por eso se llama también marxismo-leninismo. Los demás autores no están a la altura de esos tres. A eso me refiero y por eso digo que el maoísmo no existe, ni tampoco el guevarismo, el stalinismo, etc.
    Francamente te diré que cuando leo a cualquiera hablando de burguesía “nacional”, sobre todo si es maoísta, me pongo en guardia. O se hila muy fino o es muy fácil meter la pata, con consecuencias desastrosas. Lo que tú dices al respecto es correcto en líneas generales; pero creo que no encuadras la posición del PCCh (y de Mao) en ningún momento preciso de la historia de la revolución china, con lo cual ese análisis resulta abstracto. Que la burguesía nacional “opte” como tú dices por una postura o por otra dependerá, entre otras cosas, de la situación concreta, del momento y de la propia línea del PPCh. Es cierto que la burguesía nacional formó parte de la revolución democrática (nueva democracia de Mao) y eso tenía que ver con la situación interna e internacional de China.
    Dices que Liu Chao-Chi y Deng Xiao-ping no salieron del Kuomitang. Tampoco Kruchev, Gorbachov, Yelsin y Putin. Si los comunistas hacen una política a favor de la burguesía, entonces ésta no necesita otro partido distinto, ni otra política distinta, y puede retomar las riendas bajo la bandero roja, la hoz y el martillo y levantando el puño.
    Yo no considero que el Gran Salto Adelante fuera sido un fracaso, y menos un fracaso de Mao. Fue la primera demostración de que los revisionistas tenían posiciones muy fuertes dentro del PCCh y no acabaron de ser derrotados, e inluso Liu Chao-Chi fue elegido Presidente de la República, como bien dices. Yo creo que se deben leer las obras de Liu Chao-chi por algo más que por cultura general: para entender cómo el revisionismo en China está ligado al nacionalismo, cualés son sus raíces y cómo eso se pudo conservar dentro del PCCh.
    Mao no dio “el golpe final” a los revisionistas nunca; el golpe final lo dieron los revisionistas y toda la revolución cultural no logró sacarlos del PCCh y del poder del Estado. No hay más que seguir las peripecias de revisionistas como Deng (pero no sólo de Deng) que entran y salen del PCCh una y otra vez. Deng fue casi siempre el secretario general del PCCh, el que movía los hilos dentro. Eso no ocurrió en la URSS y la causa hay que buscarla en el propio Mao y en su errónea teoría de las “contradicciones en el seno del pueblo”, la lucha entre líneas, en eso que tú llamas “reeducación”. No puedes “reeducar” a burgueses como Deng y si los expulsas varias veces no los puedes readmitir en cargos de responsabilidad. Eso también ocurrió en parte en la URSS, pero los depurados no volvieron a asumir cargos de responsabilidad como en China.
    En ese sentido la experiencia de la URSS no fue tan diferente de la china. En la URSS también se intentó la “reeducación” pero las condiciones internas e internacionales fueron mucho peores que las chinas y a los “reeducados” se les vio el plumero una y otra vez, hasta que al final tuvieron que fusilar a muchos de ellos.
    Mao no ingresó en la alianza con el Kuomintag, del que fue militante, a regañadientes sino plenamente convencido, como todos los demás del PCCh porque esa alianza era justa. Nunca llegó a ser un dirigente destacado sino más bien sectorial (campesinos) y regional (Hunan).
    Que el campesinado era la fuerza motriz de la revolución en China, bajo la dirección del proletariado, era algo que la Internacional ya inculcó al PCCh desde el principio. Pero eso es como todo: una cosa es decirlo y otra saberlo articular en las condiciones concretas, en cada momento.
    La invasión japonesa en 1937 cambió la perspectiva de las clases sociales en China, como es lógico. Una invasión exterior desató un importante movimiento nacionalista, incluso entre la burguesía, que si quería luchar contra Japón no podía unirse al Kuomintang porque sólo el PCCh demostró ser una autentica fuerza de choque. No es nada extraño. Como bien dices ocurrió en la posguerra con todos los partidos comunistas europeos: quien había luchado contra el fascismo eran los comunistas y los partidos crecieron enormemente. Es como la lucha contra el franquismo en España: Franco alardeaba de anticomunismo y los antifascistas que querían lucha contra él se unieron al PCE porque no había otra fuerza real de choque. Por su parte, el PCE abrió sus puertas a todo el mundo. Pero un antifascista no es igual a un comunista. Creo que lo mismo sucedió en China. Al PCCh acudieron todos aquellos antimperialistas, incluida la burguesía, para luchar contra Japón. El PCCh creció cuantitativamente y se debilitó cualitativamente. Es lo que sucede con todos los que quieren “grandes” partidos comunistas, con muchos militantes, oficinas, periódicos, etc., y se olvidan de que un partido comunista es una vanguardia cuyo papel es dirigir a las masas, no sustituirlas.
    La revolución cultural es un fenómeno a analizar atentamente. No estoy de acuerdo en que Lin Piao quiso destruir la revolución cultural porque en 1970 la revolución cultural hacía bastantes años que había acabado. ¿Acaso Chou En-lai, es decir, los revisionistas pretendían continuar con ella?
    Otro de los hechos más significativos es que la revolución cultural no fue dirigida por el PCCh porque había dejado de ser la vanguardia y se había convertido en otra cosa. Es más: Mao lanza la famosa frase “abrid fuego contra el cuartel general” que yo interpreto como “abrid fuego contra el PCCh” porque la burguesía ya se había apoderado del partido y, a pesar de la revolución cultural, y de todas las movilizaciones en las que fueron depurados muchos, incluido Deng, la burguesía no fue desalojada del PCCh y creo que el ejemplo más significativo de ello es el de Chou En-lai.
    La expresión “socialimperialismo” que utiliza el PCCh no es la misma que utiliza Lenin. Lo que el PCCh quería decir con esa expresión es erróneo desde cualquier punto de vista. Por más que la URSS hubiera degenerado y corrompido, no era una país imperialista (ni socialimperialista). No me creo que la URSS pretendiera nunca invadir China, ni hay constancia de ello. Si con ese tipo de afirmaciones los chinos creyeron combatir mejor al PCUS se equivocaron; han distraído la atención. No necesitaban esos argumentos para luchar contra el revisionismo.
    Por otro lado, hay que tener en cuenta que si el PCCh se deslizó por un terreno tan complejo debía tener sus buenos motivos, es decir, que la política soviética era claramente antichina; aunque no se tradujera en amenazas nucleares, buscaba el aislamiento diplomático de China. Y voy más lejos todavía: aunque fuera cierta la colocación de misiles nucleares en la frontera (algo que no es necesario) y la amenaza nuclear, eso no justifica el acercamiento de China a USA en la forma en que se fraguó.
    El PCCh calificó a la URSS de “socialimperialista” para alejarla del movimiento de países no-alineados, donde tenía importantes apoyos que podía contribuir al aislamiento de China. La política de China consistía en defender que el no-alineamiento no sólo debía separar a las antiguas colonias del imperialismo tradicional (USA, Inglaterra, Francia) sino también de la URSS.
    Pasó lo mismo de siempre: los errores de unos se indujeron a los de los otros; pero a mi modo de ver la responsabilidad principal recae sobre la URSS, de modo que los textos chinos contra las posiciones soviéticas (Estado de todo el pueblo, vía pacífica al socialismo, etc.) son justos en líneas generales y merecen ser difundidos incluso hoy día. Eso no quiere decir que haya que seguir las posiciones del PCCh a ciegas.
    Antes de 1927 entre el Kuomintang y el PCCh había doble militancia de manera que igual que Mao y muchos otros militantes del PCCh, Lin Piao también perteneció al Kuomintang. Lo que no es tan conocido es que las relaciones eran tan estrechas que incluso Chian Kai-shek llegó a pertenecer a la Internacional Comunista. Lin Piao entró muy joven en el PCCh y estudió en la Academia Militar de Wampoa, que era el centro de formación militar del Kuomintang en el que los cursos los impartían oficiales del Ejército Rojo y de la Internacional Comunista. Aparte de su carácter militar, la Academia de Wampoa fue un centro de formación de muchos cuadros del PCCh que procedían del Kuomintang. Creo que Peng The-huai fue uno de ellos.
    También es cierto que en la etapa de Lin Piao se empieza a hablar de Mao como de un genio, se selecciona el Libro Rojo y aparece aquella parafernalia típica de la revolución cultural, que es con lo que algunos se han quedado. Cualquiera que haya promocionado esa línea, es errónea y se debe criticar y erradicar de una organización comunista, no importa el país de procedencia ni la persona genial de la que estemos hablando.
    Lo que rodea a la muerte de Lin Piao es muy oscuro e incluso falso. Yo insisto en que tiene relación con la tesis del “socialimperialismo” que entonces se abría camino. Me parece importante recordar otro detalle fundamental: no va ser fácil de explicar cómo fue posible que Lin Piao como Ministro de Defensa dirigiera una guerra contra la URSS, la atacara hablando del “socialimperialismo” y luego pretendiera huir precisamente hacia la URSS. Ese viaje no hubiera sido posible sin una previa comunicación a la URSS, sin que la URSS aceptara su entrada y la URSS no hubiera aceptado fácilmente a alguien que les calificaba de “socialimperialistas”. Mi conclusión es que independientemente de los ataques verbales, Lin Piao era partidario de un acercamiento de China a la URSS (o por lo menos de no alejarse tanto), es decir, era contrario a lo que el viaje de Nixon a China suponía de giro en la política exterior de China. Por eso fue asesinado y una de mis dudas es quién le asesinó.

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    Re: Teoría de los tres mundos(maoísmo)

    Mensaje por carlos3 el Lun Ene 31, 2011 2:13 pm

    tratarè de colgar los resumenes de la crítica general contra la teoria de los tres mundos desarrolada en 1978 que llevó al quiebre entre el mci

    CARTA DEL PCR DE CHILE DEL 15 DE JUNIO DE 1978 A PARTIDOS Y
    ORGANIZACIONES DEL MCI . [DOCUMENTOS DEL MCI] (*)
    SANTIAGO, 15 de junio de 1978.
    Queridos camaradas:
    Una positiva reacción de crítica y repudio se ha producido en los partidos
    marxista-leninistas contra la nueva versión del revisionismo contemporáneo
    levantada por los oportunistas que, a través de un golpe de Estado y de una
    sangrienta represión, han controlado transitoriamente el poder en China. Su
    teoría reaccionaria y anti-marxista de los "tres mundos" ha sido rechazada con
    energía y argumentos irrefutables por muchos. Sólo han salido en defensa de Teng
    Siao ping y sus secuaces aquellos que han hecho siempre gala de un podrido
    oportunismo, inspirado no en principios de ninguna especie, sino en una actitud
    pragmatista. Son los mismos que se han inclinado siempre ante los sectores que
    han creído dominantes en China por mera conveniencia. Un ejemplo típico
    (lamentablemente no el único), es el del grupo oportunista que encabeza Jurquet
    en Francia. Han "apoyado" sucesivamente: la Revolución Cultural que condenó a
    Teng Siao-ping, cuando ella estaba en auge; posteriormente, apoyaron a Teng
    Siao-ping cuando éste comenzó a ser rehabilitado después de su hipócrita autocrítica;
    más adelante, lo condenaron cuando fue destituido de todos sus cargos a
    raíz de los incidentes de la plaza Tien An Men; y, actualmente, lo apoyan con
    fervor ahora que juega un papel dominante, después del golpe de Estado que
    siguió a la muerte del camarada Mao. Estas repugnantes muestras de seguidismo
    oportunista, de quienes "bailan al son que les toquen" sus protectores del
    momento, deben servirnos a todos de ejemplo negativo e incitarnos -como
    recomendaba el camarada Mao- a pensar con nuestra propia cabeza, a la luz de
    los principios.
    Nuestro Partido, seguramente como el resto de los partidos marxista-leninistas,
    esta empeñado en realizar un análisis lo más serio posible -dada nuestra
    inexperiencia y medios limitados de información- de la lucha de clases en China
    después de la liberación y del papel que en ella tuvo el PCCh y Mao Tse-tung. Por
    lo que respecta al camarada Mao, nuestro Partido no estudia su rol en dicho
    proceso a partir de cero, ni menos con prejuicios negativos respecto a su
    participación en él. Lo hacemos partiendo del criterio ya formado y sólidamente
    fundado en sus acciones y en su contribución ideológica, que lo caracterizan como
    uno de los más grandes marxista-leninistas y revolucionarios de la historia
    contemporánea, criterio expresado por la totalidad de los marxista-leninistas en
    vida del propio camarada Mao. Debido a ello, nos preocupa profundamente que
    algunos partidos, anticipándose a este análisis que para muchos recién comienza
    y al indispensable intercambio de opiniones entre los diversos partidos marxistaleninistas
    sobre un asunto tan serio, hayan cambiado bruscamente de opinión y
    sin consultas mutuas comiencen a hacer públicos juicios negativos respecto al rol
    2
    del camarada Mao Tse-tung. Este cambio se manifiesta, ya sea silenciando la gran
    contribución positiva que siempre se le ha reconocido, insinuando que pudiera ser
    responsable de lo ocurrido en China después de su muerte y hasta aceptando
    tácitamente que pudiera ser el autor de la teoría oportunista de los "tres mundos",
    que los facinerosos que han usurpado el poder en China se empeñan en atribuirle.
    Hasta donde hemos analizado lo ocurrido en China, pensamos que las reticencias,
    dudas y hasta opiniones negativas respecto al papel jugado por el camarada Mao,
    son producto de un análisis superficial de los hechos. Estamos convencidos que
    un examen en profundidad -materialista y dialéctico- de la lucha de clases en
    dicho país confirmará aún más la elevada valoración que todos hemos hecho de la
    contribución de Mao Tse-tung.
    Por otra parte, debemos expresar con franqueza que, tomando en cuenta la
    dispersión ideológica que aún existe para enfrentar las nuevas formulaciones
    revisionistas propaladas por los actuales dirigentes chinos, así como la necesidad
    de enfrentarlas a través de un sólido bloque de auténticos partidos marxistaleninistas,
    nos parece profundamente inconveniente e inoportuno el hacer público
    -ya sea expresamente o por omisión de la valoración positiva que siempre hemos
    hecho -un cambio de opinión de algunos partidos respecto al papel de Mao Tsetung.
    Esto, no sólo está reafirmando la cínica utilización que los revisionistas
    chinos quieren hacer del prestigio del camarada Mao para vender su contrabando
    acerca de los "tres mundos"; sino que, les está sirviendo de instrumento para
    paralizar y hasta para arrastrar a posiciones incorrectas a los partidos que están
    en una posición vacilante o en los que se libra una aguda lucha entre los
    marxista-leninistas y los oportunistas. Las dudas sembradas públicamente, por lo
    tanto, respecto a la obra del camarada Mao, nos parecen no sólo injustas, sino
    inoportunas.
    Para contribuir modestamente a este análisis acerca de lo ocurrido en China,
    nuestro Partido quisiera, entregar a través de ésta carta, que sólo haremos llegar a
    algunos partidos hermanos con los que nos sentimos particularmente unidos,
    algunas opiniones sobre dicho problema fruto de los estudios provisorios que
    hemos realizado al respecto. No pretendemos de modo alguno, por cierto, erigirnos
    en maestros de como realizar este análisis de la sociedad China, ni menos
    interferir en la discusión y análisis internos o pronunciamientos de los partidos
    hermanos. Sólo deseamos hacer una contribución al intercambio de opiniones y
    de antecedentes que creemos indispensable para un avance, lo más colectivo
    posible, del análisis de lo sucedido en China y de la contribución, así como de los
    errores, contenidos en la actuación de Mao Tse-tung. Esperamos, así mismo, con
    sincero interés y necesidad, el aporte de los partidos hermanos a nuestra propia
    investigación y discusión. Creemos, sinceramente, que estos intercambios
    bilaterales y multilaterales de opiniones -que siempre hemos defendido contra los
    oportunistas chinos- nos permitirán fortalecer la unidad entre nuestros partidos e
    ir reconstruyendo y desarrollando impetuosamente el Movimiento Comunista
    Internacional.
    La compleja lucha de clases que se ha desarrollado en China, país en que vive la
    cuarta parte de la humanidad, y la derrota transitoria allí de los marxistaleninistas,
    es fuente de profundas enseñanzas para los revolucionarios. No
    obstante, para que sea provechoso el análisis de lo ocurrido y nos conduzca a
    conclusiones justas, debemos hacerlo con criterio materialista y dialéctico. Un
    análisis materialista-dialéctico, nos exige examinar lo ocurrido en China en
    relación a la situación internacional imperante mientras tenían lugar esas luchas;
    3
    nos exige hacerlo en el contexto histórico de la gran contra-corriente oportunista y
    revisionista, que se apoderó en la post-guerra de la casi totalidad de los antiguos
    partidos comunistas; nos exige tomar en cuenta las particularidades de China y
    las características específicas que ellas determinaron allí, en la lucha entre
    marxista-leninistas y revisionistas. Es preciso, así mismo, tras las apariencias
    engañosas que se han empeñado y se empeñan en exhibir los revisionistas chinos,
    buscar la verdad en la esencia de los hechos, lo que no es fácil desde el exterior y
    favorece las conclusiones precipitadas y erróneas. "Esa gente -señaló el camarada
    Mao, refiriéndose a los revisionistas chinos- no os dice la verdad en la cara; lo que
    os dicen en la cara no son sino mentiras y engaños. Ellos disimulan sus objetivos
    reales".
    Por otra parte, en el análisis es indispensable poner de relieve las contradicciones
    de clase, la lucha entre dos líneas y dos vías, que se produjo allí de un modo
    extremadamente complejo dada la vastedad de la sociedad china. Es preciso
    identificar a los marxista-leninistas, sus formulaciones y las acciones inspiradas
    en ellas, diferenciándolas de las de sus enemigos abiertos o encubiertos. Al mismo
    tiempo, es indispensable valorar con exactitud tras las apariencias, la real
    correlación de fuerzas que se dio en las diversas etapas y alternativas de esa
    lucha. El no valorar dicha correlación de fuerzas, el pensar que todo lo que allí
    ocurrió es producto de una decisión común o, peor aún, de decisiones
    "omnipotentes" de Mao Tse-tung, sólo puede conducirnos a juicios absolutamente
    equivocados. Sólo así, analizando los hechos desde un punto de vista materialista
    y dialéctico, podremos apreciar en qué medida los errores de los marxistaleninistas,
    y en qué medida factores objetivos relacionados con el poderío real
    (aunque hábilmente disimulado) de los oportunistas, contribuyeron a la derrota
    temporal de los primeros. Así comprenderemos también -a juicio nuestro- que la
    derrota transitoria de los marxista-leninistas, no invalida la justeza fundamental
    de su lucha y de sus formulaciones. En numerosos partidos comunistas y aún en
    estados donde se construía el socialismo -por semejantes razones o por otras- los
    revisionistas lograron también derrotar a los marxista-leninistas, lo que no
    significa que estos últimos no defendieran la verdad y los intereses del
    proletariado. Por otro lado, el triunfo transitorio de los revisionistas en esos
    partidos (desde el punto de vista de controlar sus direcciones, el grueso de la
    militancia y conservar su influencia de masas), y en esos países donde se
    construía el socialismo, no significa en modo alguno que ellos tenga razón, que
    defiendan el marxismo y los intereses de la revolución.
    El primer problema que nos parece importante tomar en cuenta para juzgar las
    dificultades que encararon los marxista-leninistas chinos en su lucha, es la
    composición de clases en dicho país. Baste decir al respecto, que ya en 1937,
    China contaba, con 450 millones de habitantes, de los cuales el 90% o más eran
    campesinos. El peso de la población urbana era muy pequeño y, por ende, el del
    proletariado industrial aún menor. En 1939, sólo existían poco más de dos
    millones y medio de verdaderos proletarios ligados a una industria de cierto
    desarrollo, es decir, apenas el 0,5% de la población. Por otra parte, es obvio, que
    para dirigir la lucha en una sociedad tan numerosa era indispensable contar con
    un fuerte partido comunista, vinculado a las amplias masas. En 1943, sin que
    existiera un cambio notorio en el desarrollo del proletariado, el PCCh cuenta ya
    con casi un millón de militantes, que a los pocos años suben a tres millones. Sin
    duda, que en ese partido la militancia tiene que haber sido básicamente de
    extracción pequeño-burguesa campesina.
    Por otra parte, el atraso de la sociedad china, su carácter feudal, colonial y semi4
    colonial, el débil desarrollo de su burguesía, exigían una separación muy nítida de
    las etapas Democrático Popular y Socialista de la revolución. El período de
    transición, además, de una a otra etapa, período en que era preciso contar, para el
    indispensable desarrollo de la industria y del comercio, con varios sectores de la
    burguesía nacional, debía ser necesariamente más prolongado y complejo que en
    otros países de más avanzado desarrollo capitalista. Estos rasgos de la sociedad
    china, como está probado, determinaron que el peso de los sectores pequeñoburgueses
    y burgueses en los organismos estatales y aún en el PCCh, fuera muy
    pronunciado.
    Estos aspectos señalados son factores, que unidos a la vastedad de la sociedad
    china, crean particulares dificultades para el avance en la construcción socialista
    y para la proletarización del partido que debía dirigir ese avance. No obstante, se
    trata de dificultades objetivas, dadas, que era preciso superar para realizar la
    Revolución Democrático Popular primero, y la construcción del Socialismo luego,
    bastante más complejo que la conquista del poder. Uno de los méritos del
    camarada Mao, a la cabeza de los marxistas-leninistas chinos, consiste,
    precisamente, en haber superado esos obstáculos aplicando el marxismo a la
    realidad concreta de China, logrando llegar de ese modo a un avanzado nivel en la
    construcción del socialismo. ¿O es que alguien puede sostener, dadas esas
    dificultades objetivas, que no debió emprender la lucha por conquistar el poder y
    construir el socialismo y que debió esperar, probablemente varios siglos, a que se
    desarrollara el capitalismo, para contar con un partido respaldado por un
    proletariado numeroso y fuerte? Nuestro Partido piensa que esta alternativa era
    inaceptable.
    Todo lo anterior significa que la proletarización del PCCh implicaba un problema
    extremadamente complejo y difícil y que era necesario llevarla a cabo a través de
    la formación ideológica de militantes de extracción predominantemente no
    proletaria. Nuestro Partido piensa, así mismo, que el camarada Mao cumplió un
    importante papel en esa proletarización ideológica del PCCh. Para ello debió
    encarar, además, las dificultades generadas por el bajo nivel cultural de las masas
    populares chinas, en gran parte analfabetas y las dificultades propias de la lengua
    china, que hacía muy difícil la traducción y difusión de las obras marxistas
    clásicas, aún entre aquellos que sabían leer. En 1938, el camarada Mao, escribe:
    "Si entre los camaradas encargados de las principales responsabilidades en el
    trabajo de dirección hubiera cien a doscientos con una comprensión del
    marxismo-leninismo sistemática y no fragmentaria, real y no huera, la capacidad
    de nuestro Partido será considerablemente acrecentada y aceleraremos nuestra
    victoria sobre el imperialismo japonés". Esta frase no puede ser más elocuente de
    los problemas que enfrentaban. En 1938, con más de 450 millones de habitantes
    en China, el camarada Mao reclamaba apenas la posibilidad de contar con cien o
    doscientos cuadros dirigentes que dominaran realmente el marxismo.
    El camarada Mao, sin embargo, dio una gigantesca batalla contra estas
    dificultades. Tan sólo en los 4 tomos de sus Obras Escogidas publicados antes de
    su muerte, hay más de 20 obras en las que desarrolla temas destinados a educar
    al PCCh, algunas enteramente dedicadas a ello. Tempranamente, ya en 1929, en
    el IX Congreso de la organización del Partido en el IV Cuerpo de Ejército, señala:
    "Las distintas ideas incorrectas que existen en esta organización del Partido tienen
    su origen como es lógico, en el hecho de que la base de dicha organización está
    compuesta en su gran mayoría de campesinos y otros elementos procedentes de la
    pequeña-burguesía; pero el hecho de que los organismos dirigentes del Partido no
    hayan combatido de manera coordinada y resuelta estas ideas incorrectas, ni
    5
    hayan educado suficientemente a sus militantes en la línea justa, es también
    causa importante de su existencia y desarrollo. Este Congreso de conformidad con
    el espíritu de la Carta de Septiembre del Comité central señala aquí la
    manifestación de las ideas no proletarias en la organización del Partido en el IV
    Ejército, así como su origen y los métodos para rectificarlas y llama a todos los
    camaradas a luchar por eliminarlas completamente". ("Sobre la Rectificación de
    las ideas Erróneas en el Partido"). Al mismo tiempo que difundía el marxismo a
    través de su vasta obra, el camarada Mao, emprendió una serie de campañas de
    Rectificación del Estilo de Trabajo y otras de Educación Socialista, con el mismo
    objetivo. El último movimiento de Educación Socialista efectuado en 1964, sirvió,
    precisamente, de preludio al desencadenamiento de la Revolución Cultural
    Proletaria.
    Un aspecto más de la proletarización ideológica del PCCH, aunque su significado
    político era más vasto, fue la lucha que se llevó a cabo en sus filas contra las
    diversas líneas burguesas que allí surgieron. Los chinos hablan de 11 lucha de
    líneas en el PCCh. En la última de ellas, precisamente, habrían obtenido los
    revisionistas chinos su victoria transitoria, a raíz de la muerte del camarada Mao.
    El mismo hecho de que se hable de 11 luchas de líneas, demuestra de por sí que
    ellas eran combatidas para ser liquidadas y que jamás el camarada Mao aceptó el
    criterio de que fuera "normal" (en el sentido de aceptable) la existencia de
    fracciones y líneas contrapuestas en el Partido. Señaló, eso sí, que la influencia de
    la burguesía (china e internacional), especialmente en un Partido tan numeroso
    como el chino, determinaba el surgimiento en su seno de líneas burguesas, reflejo
    en sus filas de la lucha de clases. Señaló eso, no para mostrar que se trataba de
    un hecho aceptable ni menos deseable, sino, por eI contrario, para recalcar la
    necesidad de combatirlas y extirparlas. En 1927, surge la primera manifestación
    en eI PCCh de una línea burguesa, la que encabeza Chen Tu-siu. Esta desviación
    derechista fue firmemente combatida y su derrota culminó en 1929 con la
    expulsión de dicho oportunista del PCCh. Posteriormente, surge la desviación
    "izquierdista" de Li Li-san, que duró cuatro meses y que culminó con su derrota en
    la III Sesión Plenaria del Comité Central celebrada en 1930, en la que Li Li-san
    reconoció sus errores y fue sacado del Comité Central. La lucha contra la
    desviación "izquierdista" de Wang Ming, que duró varios años y causó fuertes
    pérdidas militares, culminó también con la expulsión del Partido de este
    oportunista. En el año 1944, realizando un balance de la lucha contra las líneas
    burguesas, el camarada Mao indica que ella ha sido positiva, pues esas fracciones
    del pasado han sido eliminadas. "Se debe indicar -señala- que como resultado de
    una serie de cambios operados a raíz de la reunión de Tsunyí, han desaparecido
    las fracciones que existieron en un tiempo y desempeñaron un papel nocivo en la
    historia del Partido".
    A nosotros nos parece indiscutible, que la política del camarada Mao ante las
    diversas líneas burguesas y fracciones que las levantaban en el interior del
    Partido, fue claramente de combatirlas y liquidarlas. En 1938, el camarada Mao
    escribe ya: "En la lucha contra las desviaciones, hay que prestar seria atención a
    combatir la duplicidad, porque el mayor peligro de ésta es que pueda convertirse
    en actividad fraccional". Y al año siguiente señala: "A este respecto debemos ser
    muy estrictos. Los que se hayan infiltrado en el Partido, en el Ejército o los
    organismos gubernamentales, deben ser firme pero discriminadamente
    expulsados sobre la base de pruebas concluyentes''. En sus "Intervenciones en el
    Foro de Yenan sobre Arte y Literatura", por su parte, afirma: "Sucede con
    frecuencia que en el Partido se infiltran enemigos e ideologías enemigas... Contra
    6
    esa gente debemos recurrir a la lucha despiadada y a los golpes implacables, pues
    esos malvados usan esos mismos procedimientos contra el Partido; si los
    toleramos iremos derecho a caer en sus trampas. Pero no debemos emplear estos
    medios para tratar con los camaradas que hayan cometido errores
    ocasionalmente, caso en el cual es necesario utilizar el método de la crítica y
    autocrítica".
    Respecto a las diversas fracciones revisionistas, que aparecen ocupando cargos
    claves en el Partido, en el Estado, en las Fuerzas Armadas y en el aparato de
    propaganda, y que salen a luz aprovechando la ola de revisionismo y de
    restauración del capitalismo que se expande en el mundo después del XX
    Congreso del PCUS, el camarada Mao, no deja tampoco lugar a dudas respecto a
    su decisión de combatirlas y aplastarlas: "los representantes de la burguesía que
    se han infiltrado en el Partido, el Gobierno, el Ejército y los diversos sectores
    culturales, son un grupo de revisionistas contra-revolucionarios. Cuando maduren
    las condiciones, se apoderarán del Poder y convertirán la dictadura del
    proletariado en dictadura de la burguesía. A algunas de estas personas ya las
    hemos descubierto; a otras todavía no. Y en algunas confiamos y las preparamos
    para ser nuestros continuadores. Por ejemplo, gente tipo Jruschov todavía anida a
    nuestro lado. Los comités del Partido a todo nivel deben prestar plena atención a
    todo esto". Y en otro lugar: "Ellos son fieles lacayos de la burguesía y el
    imperialismo y, asociados con éstos, insisten en la ideología burguesa de la
    opresión y explotación del proletariado y en el sistema social capitalista, y
    combaten la ideología marxista-leninista y el sistema socialista". "La lucha que
    libran contra nosotros es una lucha a muerte y en ello no cabe ninguna igualdad.
    Por lo tanto, nuestra lucha contra ellos tiene que ser también una lucha a
    muerte".
    De la complejísima lucha contra el revisionismo contemporáneo que se libró en
    China y en el PCCh, de sus altibajos, de los sucesivos avances y retrocesos que allí
    se dieron, así como del triunfo transitorio que han obtenido los revisionistas a raíz
    de la muerte del camarada Mao, algunos camaradas son inducidos a sacar la
    conclusión que dicha prolongación de la lucha se debió a una política de
    tolerancia y debilidad por parte de los marxista-leninistas y de Mao Tse-tung. A
    quienes así piensan desearíamos recordarles solamente las características que
    tuvo la lucha de líneas en el PCUS, así como los resultados en que ella desembocó,
    veinte años antes del golpe de Estado en China. Para ello, haremos un breve
    resumen de esa lucha con antecedentes sacados de la "Historia del Partido
    Comunista (b) de la URSS", tan sólo de lo ocurrido después de la conquista del
    poder.
    En 1918, nos dice la Historia, los "comunistas de izquierda" se apoderaron del
    Buró Regional del Partido en Moscú. Ese mismo año, Lenin, en el VII Congreso del
    Partido, señala: "La dura crisis por la que atraviesa nuestro Partido, con motivo de
    la formación dentro de él de una oposición de izquierda, es una de las mayores
    crisis por las que ha pasado la revolución rusa". (pág. 255).
    En 1919, en el VIII Congreso del PCUS, Bujarin y Piatakov levantan un programa
    de oposición con una línea diferente a la de los marxista-leninistas, en el problema
    nacional, campesino, etc. Surge también el grupo llamado de "oposición militar",
    que si bien se oponía a Trotski en dicho terreno, tenía también ideas oportunistas.
    Por su parte, Sapronov y Osinski, encabezan otra fracción que niega el papel
    dirigente del proletariado en los Soviets.
    En 1920, tiene lugar el IX Congreso del PCUS. La Historia nos dice: "Pero no todos
    los miembros del Partido pensaban como el Comité Central. Los grupos de
    oposición -los trotskistas» la "oposición obrera", los "comunistas de izquierda", los
    "centralistas democráticos", etc., hallábanse en un estado de confusión y
    vacilación ante el paso a los cauces de la edificación pacífica de la economía. En el
    Partido había no pocos antiguos mencheviques, social-revolucionarios, bundistas,
    borotbistas, y toda suerte de semi-nacionalistas de la periferia de Rusia. En gran
    parte estos elementos se adhieren a unos u otros grupos de oposición".
    En el X Congreso, todos estos grupos hacen planteamientos anti-marxistas y el
    Congreso resuelve: "La disolución de los grupos y se plantea que los que no acaten
    serán expulsados". En 1921, efectivamente, según la Historia citada, se efectúa
    una depuración en el PCUS, de: "Los granujas, de los elementos burocratizados,
    de la gente poco honrada, de comunistas vacilantes y de mencheviques que,
    aunque hubieren revocado su fachada, en espíritu seguían siendo mencheviques".
    (pág. 303). Son expulsados del PCUS, nada menos que 170 mil militantes, es
    decir, el 25% del total. No obstante, como veremos, los principales grupos
    oposicionistas siguen operando en su interior.
    En otoño de 1923, nos señala la Historia, en el XIII Congreso del PCUS, Trotski,
    agrupó "en torno suyo a todos los elementos anti-leninistas del Partido, amañó
    una plataforma oposicionista, plataforma que iba dirigida contra el Partido, contra
    su Dirección y contra su política".
    En enero de 1924, en la XIII Conferencia del PCUS, el camarada Stalin combate
    los planteamientos de la oposición. No obstante eso, nos señala la Historia del
    PCUS, "los trotskistas no cesaron en su trabajo de sapa". En mayo de ese mismo
    año, vuelven a ser condenados en el XIII Congreso del PCUS, sin embargo, no son
    liquidados.
    En abril de 1925, en la XIV Conferencia del PCUS, los trotskistas levantan su
    teoría de la "revolución permanente". Bujarin, por su parte, una línea
    abiertamente derechista. En diciembre de ese año se realiza el XIV Congreso del
    PCUS. Según señala la Historia citada: "Este Congreso discurrió en una atmósfera
    de gran tensión dentro del Partido. En todo el tiempo que éste llevaba de
    existencia no se había dado todavía el caso de que la delegación de un centro
    importantísimo como Leningrado se confabulase para actuar toda ella en contra
    de su Comité Central", (pág. 322). Y señala luego: "Los zinovievistas derrotados en
    el Congreso no se sometieron a la disciplina del Partido. Comenzaron a luchar
    contra los acuerdos del Congreso".
    En verano de 1926, prosigue la Historia del PCUS, "a pesar de los acuerdos del
    XIV Congreso del Partido y de las promesas de lealtad hechas por la oposición, sus
    secuaces no deponían las armas. Lejos de ello, intensifican cada vez más su labor
    escisionista y de sapa". "En el verano de 1926, los troskistas y los zinovievistas se
    unieron en un bloque anti-bolchevique y agruparon en torno a este bloque a los
    restos de todos los grupos de oposición derrotados y sentaron las bases para su
    partido anti-leninista clandestino". (pág. 332). "Sometieron al juicio de los afiliados
    del Partido una Plataforma". Eso no fue obstáculo para que presentaran al Comité
    Central una declaración en que condenaban la actividad fraccional, firmada por
    los principales fraccionalistas. "No obstante, -señala la Historia- su bloque siguió
    existiendo de hecho y sus componentes no cejaron en su actividad clandestina
    contra el Partido. Siguieron amañando a retazos su partido anti-leninista,
    montaron una imprenta clandestina, percibían cotizaciones de sus secuaces y
    difundían su plataforma".
    8
    En noviembre de 1926, en la IV Conferencia del PCUS, son condenados
    nuevamente por la mayoría. Sin embargo, en 1927, levantaron la plataforma
    oportunista llamada la "Plataforma de los 83". Ella es discutida en octubre de
    1927 y derrotada. Intentan, entonces, organizar manifestaciones públicas de
    protesta en Moscú y Leningrado, nada menos que el 7 de noviembre en que se
    celebraba el aniversario de la Revolución de Octubre. A raíz de ello, el 14 de
    noviembre de 1927, Trotski y Zinoviev, son expulsados del Partido. En diciembre
    de ese mismo año, el XV Congreso del PCUS ratifica dicha expulsión.
    Sin embargo, la Historia del PCUS nos señala que, algún tiempo después del XV
    Congreso, "la mayoría de los expulsados aceptó las condiciones impuestas por el
    Partido para su reingreso y publicó en la prensa sus correspondientes
    declaraciones. El Partido apiadándose de ellos y no queriendo privarlos de la
    posibilidad de volver a militar en las filas del Partido de la clase obrera, los
    restituyó en sus derechos de afiliados del Partido". "Sin embargo, andando el
    tiempo -agrega la Historia del PCUS- se puso de manifiesto, que las declaraciones
    firmadas por los militantes activos del bloque trotskista-zinovievista eran, salvo
    contadas excepciones, mentirosas y falsas, de los pies a la cabeza". (pág. 340).
    Entretanto, aparte de los reinfiltrados en el Partido, surge otro grupo derechista
    encabezado por Bujarin y Rykov, que "se levantaron dentro del Comité Central con
    una nueva plataforma anti-bolchevique".
    Finalmente, en 1934, es asesinado Kirov, alto dirigente del PCUS. Se abren
    entonces los procesos de Moscú, que duran hasta 1937. "Los citados procesos -
    señala la Historia del PCUS- pusieron de relieve que estos detritus del género
    humano (se refiere a Bujarin, Radek, etc.), en unión de los enemigos del pueblo -
    Trotski, Zinoviev y Kamenev- estaban ya confabulados contra Lenin, contra el
    Partido y contra el Estado soviético, desde los primeros días de la Revolución
    Socialista de Octubre". Fueron acusados, además, y condenados por estar
    vendidos a los servicios de espionaje de Alemania fascista. La Historia del PCUS,
    concluye: "El Tribunal Soviético condenó al fusilamiento a los monstruos
    Bujarinistas-Trotskistas".
    Si bien esa, drástica medida no pone fin a desviaciones como el trotskismo, que
    aún hoy en día sigue contando con adeptos, elimina en apariencia la oposición
    interna y la prolongada y compleja lucha de líneas en el interior del PCUS. La
    dictadura del proletariado y la construcción socialista en la URSS, parecen
    desenvolverse sin obstáculos significativos. Sin embargo, para sorpresa de todos
    los que así pensábamos, a poco más de dos años de la muerte del camarada
    Stalin, a raíz del XX Congreso del PCUS, se descubre: que éste ha caído en manos
    de revisionistas, que ocupaban ya allí importantes cargos dirigentes; que tales
    revisionistas levantan a escala mundial, para todo el Movimiento Comunista
    Internacional, una plataforma anti-marxista; que comienzan a restaurar el
    capitalismo en la URSS, más aún, a transformarla en una, super-potencia socialimperialista;
    que en la totalidad de las llamadas Democracias Populares de
    Europa Oriental -con la honrosa excepción de Albania- ocurre lo mismo, es decir,
    se propalan teoarías revisionistas y se restaura el capitalismo. Han pasado más de
    20 años de estos sucesos y aún no se advierte ni en la URSS ni en los países
    afiliados el Pacto de Varsovia, una lucha de importancia encabezada por marxistaleninistas,
    que amenace seriamente al revisionismo en el poder y su restauración
    del capitalismo.
    Por su parte, la casi totalidad de los partidos comunistas del mundo capitalista
    son arrastrados a las posiciones revisionistas preconizadas por Jruschov y sus
    9
    sucesores. La casi totalidad de sus dirigentes y la mayor parte de sus militantes,
    adhieren a la línea anti-marxista. Muchos, hoy día, hacen públicamente un
    abandono completo de los más elementales principios marxistas.
    Tenemos, pues, que en la mayor parte de los países que fueron socialistas, si bien
    se conquistó el poder de manos de la antigua burguesía, fue imposible impedir el
    surgimiento de una nueva burguesía infiltrada, por lo general, en los propios
    partidos comunistas en el poder, que ha impulsado en su beneficio un nuevo
    sistema de explotación y que ha hecho abandono completo del marxismo. Con
    razón ya Engels, en su Introducción a "La Guerra Civil en Francia" de Marx,
    invitaba a fortalecer la dictadura del proletariado, para prevenir: "la
    transformación del Estado y de los órganos del Estado de servidores de la sociedad
    en señores de ella" y para evitar que quienes controlan esas instancias de poder:
    "persigan sus propios intereses específicos". Lenin, por su parte, en su Informe
    sobre el Programa del Partido ante el VIII Congreso del PCUS, alertaba: "Los
    burócratas zaristas han comenzado a infiltrarse en las instituciones soviéticas y a
    llevar a ellas el burocratismo, disfrazados de comunistas y procurando exhibir su
    carnet de miembros del PCUS para mejor asegurar su carrera. Los hemos arrojado
    por la puerta, pero vuelven a colarse por la ventana". Y en abril de 1918, señalaba:
    "Sí, al derrocar a los terratenientes y a la burguesía limpiamos el camino, pero no
    hemos construido el edificio del socialismo. Y sobre el suelo que hemos limpiado
    de una generación aparecen constantemente en la historia nuevas generaciones,
    porque el suelo produjo y produce burgueses en gran número. Y en cuanto a los
    que miran la victoria sobre los capitalistas a la manera como la miran los
    pequeños propietarios -"ellos agarraran su tajada, ahora me toca a mí"- en verdad
    cada uno de ellos es la fuente de una nueva generación de burgueses". El
    camarada Mao, por su parte, durante el movimiento de Educación Socialista, que
    promoviera en 1964, señala: "Transformados o en camino de transformarse en
    elementos burgueses que chupan la sangre de los obreros, ¿cómo esos cuadros
    dirigentes comprometidos en la vía capitalista podrían comprender
    suficientemente la necesidad de la revolución socialista? Esas gentes son el blanco
    de la lucha, el blanco de la revolución; en el movimiento de educación socialista,
    no es posible en ningún caso apoyarse en ellos. Nosotros no podemos contar sino
    con los cuadros a los que no opone ningún odio a los obreros y que están
    animados de un espíritu revolucionario". Y enfrentándose directamente a Teng
    Siao-ping y sus secuaces antes de su muerte, dice: "Sucede que la revolución
    socialista les cae sobre su propia cabeza, y así durante la cooperativización
    agrícola ya hubo en el Partido quienes se opusieron, y cuando se critica el derecho
    burgués su sentimiento es de rechazo. Se está haciendo la revolución socialista,
    sin embargo, no se comprende dónde está la burguesía. Está justamente dentro
    del Partido Comunista, y son los dirigentes seguidores del camino capitalista en el
    Partido. Los seguidores del camino capitalista siguen todavía su camino". Y en
    otra ocasión señala: "Luego de la revolución democrática, los obreros, los
    campesinos pobres y campesinos medios inferiores no se han detenido y quieren
    hacer la revolución. En cambio, una parte de los militantes del Partido se
    muestran renuentes a seguir adelante, y algunos han retrocedido y se han puesto
    contra la revolución. ¿Por qué? Porque éstos, como altos funcionarios que han
    llegado a ser, buscan proteger los intereses de los altos funcionarios".
    Tenemos, pues, que el proceso de reinfiltración burguesa en los Estados y en los
    partidos comunistas en el poder, fue casi general e incontrarrestable en la mayor
    parte de los países. Conociendo las características ya descritas de la sociedad
    china y las particulares dificultades que ella presentaba a la construcción del
    10
    socialismo, ¿podía ser una excepción a este proceso? De hecho no lo fue. Y, en tal
    caso, teniendo en vista la complejidad que tuvo la lucha de líneas en la URSS y en
    los otros países socialistas en que los marxistas fueron derrotados, ¿podemos
    atribuir fundamentalmente a "debilidad" en su lucha, por parte del camarada Mao
    y de los marxista-leninistas chinos, los altibajos de esa lucha, su carácter
    prolongado y su derrota transitoria después de la muerte de Mao Tse-tung?
    Nuestro Partido piensa que no.
    En el curso de la lucha librada contra ellos en China, debemos considerar,
    además, que se libró en condiciones extremadamente desfavorables para ese país.
    Por un lado, en medio de un feroz bloqueo imperialista contra dicho país; con
    China, marginada de las relaciones diplomáticas y comerciales con numerosos
    países, así como de los organismos internacionales; bajo un cerco riguroso de los
    países dominados por los revisionistas y las amenazas e intrigas del Social-
    Imperialismo en su contra; con la casi totalidad del antiguo movimiento
    comunista, que conservó en buena parte su influencia de masas, en manos de los
    revisionistas; y con un movimiento marxista-leninista naciente y extremadamente
    débil, tanto en su militancia como en su influencia de masas.
    Algunos camaradas, sin valorar correctamente las enormes dificultades internas y
    externas en las que Mao Tse-tung y quienes lo acompañaban en esa lucha,
    debieron librarla; más aún, partiendo del mito del poder casi omnímodo que se
    atribuía al camarada Mao, se preguntan: ¿cómo es que el camarada Mao,
    conociendo lo ocurrido en la URSS y en otros países socialistas y conociendo la
    catadura de los revisionistas chinos, no les aplastó en forma rápida y completa?
    No obstante, una cosa es tener conciencia (la que, por lo demás, no se desarrolla
    sino a través de la lucha que los desenmascara, paso a paso) de los enemigos, y
    otra muy diferente tener la fuerza suficiente para derrotarlos. Cuando se trata de
    combatir una fracción burguesa en un partido que no ha conquistado aún el
    poder, el problema es, sin dudas, menos complicado. Se trata allí de
    desenmascarar al enemigo, de combatir su oportunismo, de ganarle a los sectores
    honestos influidos por él, de aislarlo al máximo y, por último, de expulsarlo del
    partido. Si se es derrotado en ese proceso, no queda a los marxista-leninistas otro
    camino que romper con los oportunistas y organizarse de un modo independiente.
    Sin embargo, en un partido comunista que está en el poder y en el que los
    oportunistas han alcanzado fuerte influencia o influencia dominante, la lucha se
    complica en extremo. El enemigo controla, en tal caso instrumentos de poder, ya
    sea económicos, burocráticos, militares, propagandísticos, etc., de los que es
    preciso desplazarlo. Se trata allí, de una real lucha por reconquistar el poder en
    aquellos terrenos en que ha sido usurpado por los representantes de la vieja o
    nueva burguesía. Así fue, precisamente, definido el objetivo central de la
    Revolución Cultural Proletaria, a través de la cual el camarada Mao, a la cabeza de
    los marxista-leninistas, intentó derrotar a los oportunistas.
    En el caso particular de China, la enorme complejidad e inmensidad de la
    población, hacen la lucha infinitamente más difícil. Es sabido que en un punto la
    cantidad influye en un cambio de calidad de los fenómenos. El PCCh, por sí sólo,
    tiene más militantes que habitantes de gran parte de los países europeos. La lucha
    en él contra los oportunistas, no es, por cierto, lo mismo que la lucha contra ellos
    en un partido que cuente con algunos miles de militantes. Para no dar más que
    un ejemplo: cuando ha surgido una fracción en nuestro Partido, los dirigentes
    marxistas-leninistas hemos podido disentir personalmente con la casi totalidad de
    los militantes en el curso de algunos meses. ¿Era posible que Mao Tse-tung y
    quienes le secundaban en la lucha, hicieran lo mismo en un Partido con decenas
    11
    de millones de militantes? Evidentemente, que no. Por otra parte, la vastedad de
    China como país y como población, permitía a los revisionistas -tanto en forma
    abierta como encubierta- mantener reductos de influencia, verdaderos "reinos
    independientes" como fueron llamados, de donde resultaba extremadamente difícil
    erradicarlos. Más aún, la lucha había que librarla, sin dejar de conducir la
    economía, la defensa y una agricultura capaz de alimentar a casi 900 millones de
    personas. La capacidad de maniobra del enemigo era, pues, inmensa. A todo lo
    anterior se suma la doblez política del enemigo, que sólo permitió desenmascararlo
    a través de todo un proceso prolongado y complejo. Recordemos, tan sólo, que
    individuos de "doble faz" como Lin Piao, mientras saboteaba de hecho la
    Revolución Cultural, simuló lealtad hasta el final, es decir, hasta que puso en
    práctica su intento concreto de apoderarse en forma total del poder. Otros, como
    Teng Siao-ping, por ejemplo, fingieron arrepentimiento y efectuaron hipócritas y
    rastreras auto-críticas, tan sólo para reinfiltrarse y renovar sus ataques.
    La verdad concreta, por lo tanto, que se desprende de lo sucedido después de la
    muerte del camarada Mao, es que, si bien éste tenía una enorme influencia y
    gozaba de un inmenso prestigio entre las masas populares, sus enemigos
    revisionistas tenían un control dominante -abierto o encubierto- en todo el aparato
    económico, militar, administrativo y del Partido. El principal factor que contribuyó
    a oscurecer este hecho, no sólo entre los que mirábamos las cosas desde fuera,
    sino aún en parte entre sus propios partidarios en China, fue la utilización que
    hicieron del prestigio de Mao Tse-tung y de aspectos parciales de su obra, tanto
    sus reales partidarios como sus enemigos mortales. Este hecho fue denunciado en
    varias ocasiones por el mismo camarada Mao, quien señaló que los revisionistas
    estaban haciendo uso y abuso de su nombre y de ideas sueltas de su obra, para
    camuflarse y "levantando banderas rojas, para combatir la bandera roja". De esta
    aparente "unanimidad" para considerarlo como árbitro en todas las situaciones, al
    menos en apariencia, derivó la falsa idea, en especial fuera de China, de que podía
    decidir en forma omnipotente allí el curso de los acontecimientos. Consta, sin
    embargo, también, hasta qué punto el camarada Mao combatió esta actitud. No
    obstante esa creencia, la influencia real de Mao Tse-tung entre las grandes masas,
    se encontraba mediatizada y obstruida por el aparato burocrático, partidario y
    estatal, que en lo esencial no lo unía, sino que, lo separaba de ellas. Precisamente,
    al no poder contar en lo fundamental con ese gigantesco aparato burocrático
    manejado por los revisionistas, es que el camarada Mao debió apelar a la
    movilización de las masas a través de la Revolución Cultural. Debió, a la cabeza de
    ellas, con apenas un puñado de camaradas, movilizarlas contra las estructuras
    tanto del Partido como del Estado, dominadas por los revisionistas. Algunos
    camaradas lo critican por no haberse servido del Partido en muchos aspectos de
    esa lucha e, incluso, de haber demolido ciertos organismos de Partido así como del
    Estado, forjando organismos diferentes. Sin embargo, cabe preguntarse, ¿es que
    los marxista-leninistas pudimos servirnos de la estructura de los viejos partidos
    que cayeron en manos de los revisionistas, pese a que ellos no tenían el poder?
    ¿no debimos romper con ellos, esforzarnos por destruirlos y reconstruir auténticos
    partidos marxista-leninistas? ¿No se apoderaron los revisionistas incluso del
    glorioso Partido bolchevique construido por el propio Lenin y Stalin?
    Hay quienes no valoran la correlación objetiva de fuerzas que existió en China y
    razonando en forma esquemática y unilateral, sobre la base de apariencias,
    consideran que, puesto que el camarada Mao era "omnipotente" en China, todas
    las manifestaciones de líneas burguesas eran toleradas, cuando no promovidas,
    directamente por él. Hemos escuchado, por ejemplo, criticarle por haber
    12
    "permitido" que Teng Siao-ping permaneciera como militante del PCCh, después
    de haber sido destituido de todos sus cargos de responsabilidad a raíz de los
    incidentes de la plaza Tien An Men. No ven este hecho como expresión de una
    correlación de fuerzas absolutamente desfavorable para los marxista-leninistas, a
    pesar de la cual el camarada Mao logró, al menos, que fuera destituido de sus
    cargos de responsabilidad por la unanimidad del Comité Central, en que
    predominaban fuerzas adversas. Si no es así, ¿cómo se explica entonces, que ese
    mismo Comité Central le rehabilitara, también por unanimidad, en todos sus
    cargos de responsabilidad inmediatamente después de la muerte de Mao Tsetung?
    ¿Cómo se explica que fueran a parar a la cárcel todos los dirigentes que lo
    secundaron en su lucha contra Teng Siao-ping?
    Estamos convencidos que buena parte de las críticas o dudas que circulan entre
    camaradas, respecto al desempeño del camarada Mao y a su carácter de gran
    dirigente marxista-leninista, derivan de que aún persiste esa creencia de que tenía
    poder decisivo en todos los acontecimientos de China. Esa creencia, impide
    analizar correctamente los hechos como expresión de una lucha de clases, impide
    valorar la real correlación de fuerzas que existió en China y por lo mismo, impide
    comprender la estrategia y táctica, las concesiones, las etapas, los compromisos
    legítimos a los que los marxista-leninistas con Mao Tse-tung a la cabeza, debieron
    acceder. Piensan, por ejemplo, que el camarada Mao podía y debía combatir,
    simultáneamente, en forma pública y por igual, todas las manifestaciones
    reaccionarias puestas en práctica o preconizadas por los revisionistas chinos. Se
    olvidan, también en este aspecto, que la lucha contra el revisionismo en China era
    una lucha contra enemigos que habían usurpado una parte importante
    (probablemente decisiva) del poder y que para derrotarlos, era indispensable
    acumular fuerzas, hacer alianzas con enemigos menos poderosos o que aún no se
    habían manifestado abiertamente como tales, de manera de aniquilarlos por
    partes.
    Uno de los aspectos, por ejemplo, que se le critica al camarada Mao, es el que no
    haya denunciado abiertamente y con la misma fuerza con que lo hizo respecto a
    su política interna para China, la línea y la política internacional de los
    revisionistas chinos en los años 70. No obstante, está claro que a través de la
    polémica internacional contra el revisionismo contemporáneo, el camarada Mao
    sustentó una línea internacional diametralmente opuesta a la de Teng Siao-ping y
    sus secuaces. Más aún, esa línea correcta se aplicó en lo esencial en los
    momentos de auge de la Revolución Cultural, es decir, cuando apoyándose en las
    masas, los marxista-leninistas chinos con el camarada Mao a la cabeza, lograron
    contener y obligaron a replegarse a los revisionistas de numerosos puestos de
    poder que controlaban. Son los propios revisionistas, por lo demás, quienes han
    reconocido que los colaboradores más cercanos de Mao Tse-tung (y sin duda el
    propio Mao), se opusieron a la teoría de los "tres mundos".
    Si la lucha contra el revisionismo en materia internacional no se hizo pública
    cuando se impuso esta línea en los años 70, ello se debe, sin dudas, a la
    imposibilidad de enfrentar -dada la correlación de fuerzas que se produjo después
    del complot de Lin Piao- a los oportunistas con igual vigor, en todos los terrenos.
    Es preciso agregar que, según nuestra opinión, uno de los preconizadores de una
    serie de aspectos de la línea internacional revisionista, era el propio Chou En-lai,
    quien según se dice, además, fue uno de los promotores de la rehabilitación de
    Teng Siao-ping. El apoyo de Chou En-lai, segundo dirigente en importancia de
    China, al parecer, fue indispensable para conjurar las ramificaciones del complot
    de Lin Piao, en el que estaban comprometidos importantes jefes de las fuerzas
    13
    Armadas. Precisamente, es después de descubierto el complot de Lin Piao, que
    comienza, a infiltrarse y a ser promovido Teng Siao-ping. El mismo año 1971, en
    que se descubre ese complot, Teng Siao-ping envía una carta al Comité Central
    ofreciendo su colaboración, la que en 1972, es dada a conocer en todo el país. En
    1974, propala ya abiertamente su línea oportunista en las Naciones Unidas y,
    muy pronto, comienza ya a formular una línea interna reaccionaria y opuesta a las
    conquistas de la Revolución Cultural Proletaria.
    Es este frente interno el que elige el camarada Mao p

    carlos3
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    Re: Teoría de los tres mundos(maoísmo)

    Mensaje por carlos3 el Lun Ene 31, 2011 2:48 pm

    para dar abiertamente la
    batalla contra los oportunistas, en plena contra-ofensiva después del complot de
    Lin Piao. Contra ellos, justamente, llama a fortalecer la dictadura del proletariado,
    para limitar y eliminar los restos del derecho y de los privilegios burgueses, que les
    servían a los oportunistas de base de sustentación. Consolidada la dictadura del
    proletariado, eliminada la base social más importante del revisionismo y
    aplastados a través de esa lucha sus representantes, se podría pasar también a
    una ofensiva abierta (la lucha nunca dejó de existir) contra su política y su línea
    internacional.
    Toda batalla por tomar o reconquistar el poder o partes de él de manos de los
    reaccionarios, exige realizar acuerdos parciales, neutralizar transitoriamente a
    ciertos adversarios, elegir el terreno más adecuado para dar las batallas
    principales y postergar temporalmente otras batallas. ¿Acaso los marxistaleninistas
    no obraron así, en oposición a los trotskistas, en la conquista del poder
    en una serie de países? ¿Acaso no procedió así Lenin, en su lucha contra las
    potencias imperialistas que amenazaban a la URSS; y Stalin, en su lucha contra el
    fascismo hitleriano? ¿Acaso no procedimos así los marxista-leninistas en nuestra
    batalla contra el revisionismo contemporáneo? ¿Las Declaraciones del 57 y del 60,
    no fueron acaso formulaciones en las que se realizó ciertas concesiones
    transitorias a los revisionistas? ¿Quien ha dicho que es un problema de principios
    combatir contra todos los enemigos a la vez y enfrentarlos en todos los terrenos al
    mismo tiempo, a riesgo casi con certeza de ser derrotados?
    A falta de todo escrito o pronunciamiento del camarada Mao avalando la política
    internacional revisionista de Teng Siao-ping y a despecho de los documentos en
    que la combate, algunos camaradas dejan arrastrar a dudas respecto a su
    posición frente a ella, en función de algunos desempeños que Mao Tse-tung
    tuviera en su calidad de jefe de Estado. Concretamente, se le reprocha, por
    ejemplo, el que haya recibido a Nixon y a otros jefes de Estado reaccionarios. Más
    aún, hemos escuchado decir que esas acciones "abrieron paso" a la política y a las
    formulaciones internacionales reaccionarias de Teng Siao-ping. Sin embargo, es
    sabido que las relaciones entre Estados de diverso sistema social y la línea
    internacional de un país socialista ante el movimiento revolucionario, son dos
    cosas diferentes. Es este último aspecto el que no debe de ningún modo
    subordinarse al primero, a las relaciones entre Estados de diferente sistema
    social. Los revisionistas, claro está, pueden intentar aprovechar las relaciones
    entre Estados como pretexto para promover con más fuerza su línea internacional
    oportunista. Sin embargo, dicha línea oportunista, de abandono del
    internacionalismo proletario, no se desprende necesariamente de los contactos
    entre Estados, ni siquiera de ciertas alianzas parciales con países de diferente
    sistema social. Recordemos, tan solo, que Lenin firmó el Pacto de Brest-Litovsk
    que Stalin firmó un pacto de no agresión con Alemania; y que realizó una alianza
    con estados Unidos e Inglaterra contra Hitler y las potencias del Eje, reuniéndose
    después de la guerra con los jefes de Estado de dichas potencias imperialistas en
    Yalta, para ponerse de acuerdo sobre variados problemas de la post guerra.
    14
    ¿Debemos considerarlos responsables por ello, de la línea "browderista" de
    conciliación con el imperialismo que se produjo en América Latina en los partidos
    comunistas, durante y después de la Segunda Guerra Mundial? ¿Debemos
    acusarlos por la línea de conciliación con la burguesía que se produjo en varios
    países europeos y de la entrega de las armas de la resistencia en Francia, Italia y
    otros países? Se podría objetar que Mao Tse-tung haya recibido a Nixon en esos
    momentos en que lo hizo, desde un punto de vista táctico, pero no hacer de ello
    un problema de principios, ni menos endosarle a causa de eso las formulaciones
    reaccionarias de Teng Siao-ping, opuestas a los principios que siempre defendió.
    De la conversación protocolar del camarada Mao con Nixon, no se desprenden de
    ninguna manera los compromisos contra los pueblos con el imperialismo
    norteamericano, derivados de la política reaccionaria de los "tres mundos",
    defendida y aplicada por los revisionistas chinos.
    Partiendo del hecho, que a la luz de lo ocurrido después de la muerte del
    camarada Mao —a juicio nuestro- no merece dudas, del predominio que ejercían
    los revisionistas en el PCCh y en los principales órganos del poder, el triunfo
    transitorio de los oportunistas a través de un sangriento golpe de Estado, lejos de
    oscurecer los méritos del camarada Mao, por el contrario, consideramos los pone
    aún más de relieve. Significa que hasta su muerte, y durante veinte años corridos
    desde el comienzo de la oleada revisionista y de restauración del capitalismo en
    una serie de países socialistas, el camarada Mao fue capaz de combatirlos sin
    tregua y de mantenerlos a raya en China. Fue capaz de mantenerlos a raya y de
    combatirlos, en una sociedad extremadamente compleja como la china y en un
    Partido con decenas de millones de militantes. En una sociedad en cuyo Partido
    Comunista, el PCCh, no sólo actuaron esos "compañeros de ruta" de los que habla
    el camarada Mao, que integraron a sus filas interesados tan sólo por la revolución
    anti-feudal y anti-imperialista, pero enemigos del socialismo; sino, numerosos
    agentes del social-imperialismo y otros, que si bien han rivalizado con éste, ha
    sido tan sólo anhelando disputarle su hegemonía mundial para transformar a
    China en una super-potencia.
    El camarada Mao, no sólo combatió hasta su muerte a los revisionistas en el
    interior de China, sino que tomó la iniciativa -junto al partido del Trabajo de
    Albania con el camarada Enver a la cabeza- de combatirlos en el plano
    internacional y de favorecer, en oposición a ellos, la formación de auténticos
    partidos marxista-leninistas. La que ha ocurrido, precisamente, muestra que en
    China, tanto la habilidad estratégica del camarada Mao como su prestigio entre
    las masas, fueron decisivos para contener a los revisionistas, que por doquier
    tomaron el control de los partidos comunistas y de los países donde se había
    iniciado la construcción del socialismo. Esto es, así mismo, un mérito gigantesco
    que corresponde a los marxista-leninistas albaneses, con el camarada Enver
    Hoxha a la cabeza. Se podría señalar que el camarada Mao, no logró forjar un
    equipo numeroso de probados dirigentes marxista-leninistas capaces de
    secundarlo en su lucha y de continuarla con éxito después de su muerte. Esto es
    un hecho cierto. Es imposible negar, sin embargo, los esfuerzos inmensos que
    realizó para conseguirlo e ignorar las enormes dificultades que enfrentó para ello.
    En 1967, en plena Revolución Cultural, se menciona su afirmación: "Existen en el
    seno de la organización del Partido Comunista toda clase de concepciones no
    proletarias que entorpecen enormemente la aplicación de la línea justa del
    Partido". Esas concepciones y las fuerzas que las propalaban, fueron más
    poderosas que los esfuerzos del camarada Mao por combatirlas. Sin embargo, ¿fue
    posible contrarrestar esas fuerzas oportunistas en el PCUS y en la casi totalidad
    15
    de los otros partidos del antiguo Movimiento Comunista Internacional?
    No obstante, el prolongado combate del camarada Mao contra los revisionistas
    dentro y fuera de China; la vasta experiencia de masas que significó la Revolución
    Cultural Proletaria; y la última de sus luchas por fortalecer la dictadura del
    proletariado, han dejado - sin dudas - un importante germen de rebelión en la
    base del PCCh y en las masas populares, que garantizan la derrota futura de los
    revisionistas. La feroz y permanente represión que han debido ejercer éstos
    después de su golpe de Estado, demuestra que no podrán entregarse en paz por
    largo tiempo a su sucia tarea de restaurar el capitalismo y de traicionar la lucha
    revolucionaria de los pueblos del mundo.
    • • •
    Queridos camaradas:
    Estas son algunas de las ideas que nos han surgido en el análisis que nuestro
    Partido realiza de lo ocurrido en China. Cumplimos con manifestarles
    fraternalmente y con entera franqueza a aquellos Partidos hermanos con los que
    nos sentimos más estrechamente unidos. Creemos que es de suma importancia,
    no sólo continuar investigando y analizando dicha experiencia, sino realizar un
    activo intercambio de puntos de vista y antecedentes, de modo de salir aún más
    unidos ideológica y políticamente de ese análisis, para enfrentar el revisionismo.
    Más aún, pensamos que las trágicas experiencias para el movimiento
    revolucionario y para los pueblos, que significan la restauración del capitalismo en
    una serie de países donde el proletariado había conquistado el poder, así como el
    reciente golpe de Estado en China, deben llevarnos a analizar más a fondo los
    orígenes profundos del auge revisionista que surge en la post-guerra. En
    particular, pensamos, hay que meditar en lo ocurrido en los años que anteceden al
    XX Congreso del PCUS, a partir de los años de pre-guerra. Hasta donde hemos
    estudiado este período, tenemos la impresión que se desarrolla en los partidos
    comunistas una fuerte corriente dogmática, seguidista y anti-dialéctica. Existe la
    tendencia, por ejemplo, a concebir el avance del socialismo como un proceso
    lineal, en que un país detrás de otro se incorporaría, sin percibir la posibilidad de
    retrocesos, ni la lucha de clases en los países socialistas. Del mismo modo, no se
    conceptúa el desarrollo del Movimiento Comunista Internacional, como una lucha
    contra las variadas formas que allí podía asumir la línea burguesa. EI trotskismo
    sigue siendo considerado casi como el único enemigo posible. Sin embargo, como
    hemos señalado, particularmente en la post-guerra, comienza a imponerse una
    línea revisionista en una serie de partidos, bastantes años antes del XX Congreso
    del PCUS. Los partidos comunistas de Latinoamérica, como hemos dicho, caen,
    durante y después de la Segunda guerra Mundial, en el "browderismo", que
    preconizaba en varios aspectos una línea muy semejante a la que habría de
    plantear Jruschov en el XX Congreso del PCUS y en los que le siguen. Los
    militantes de nuestros partidos -en actitud dogmática y seguidista- aceptaban la
    línea de sus dirigentes, pese a que muchos percibían su incongruencia con el
    marxismo, porque éstos aparecían gozando de la confianza de los máximos
    dirigentes del Movimiento Comunista Internacional. Se hacía fe en que ellos no
    tolerarían el predominio de una línea anti-marxista sin criticarla o se temía
    hacerlo, pues cada intento de crítica contra la línea dominante, era conjurado
    levantando la acusación de trotskismo, cuando no otras peores. Incluso, la crítica
    que se hizo internacionalmente a los aspectos más burdos de la desviación
    preconizada por Browder, fortaleció la confianza de los militantes en la dirección
    de sus partidos y en los dirigentes del Movimiento Comunista Internacional y
    16
    apagó las críticas contra la línea de derecha, que persistió en numerosos partidos.
    Por lo demás, el militante comunista es concebido (de acuerdo a la formulación de
    Liu Shao-chi) como "instrumento dócil" del Partido, y toda crítica es considerada
    como un intento fraccionalista y aplastada. Esta es, al menos, la experiencia de
    los militantes de nuestro Partido, que estuvieron en las filas del viejo Partido
    Comunista de Chile. pensamos que muchas de las cosas ocurridas en ese
    prolongado período que antecede al XX Congreso del PCUS, favoreció a Jruschov y
    a sus sucesores, después de la muerte del camarada Stalin, la posibilidad de
    obtener con relativa facilidad el control de los partidos comunistas. Es así, como
    alinearon al grueso de sus dirigentes y militantes en torno a sus abiertas
    posiciones oportunistas, sin perder en lo fundamental la influencia de masas de
    esos partidos allí donde la poseían. Al mismo tiempo, lograron reducir la oposición
    marxista-leninista a pequeños grupos en el interior de dichos partidos, salvo
    contadas excepciones.
    En el análisis a fondo que, pensamos, es preciso hacer de los orígenes profundos
    del revisionismo, tanto en sus raíces ideológicas, políticas, económicas como
    sociales, creemos que también hay que examinar el papel cumplido por los
    grandes dirigentes que ha tenido el Movimiento Comunista Internacional,
    particularmente aquellos a quienes tocó llevar a la práctica la conquista del poder
    y la construcción del socialismo, como es el caso de Lenin, Stalin y Mao Tse-tung.
    Ese examen será, naturalmente, crítico, pero con el espíritu crítico de los
    marxista-leninistas y no con el que ejercen contra ellos los reaccionarios y los
    renegados. Este análisis, para que sea posible y verdaderamente provechoso para
    el movimiento revolucionario, creemos, debe estar exento tanto de criterio
    dogmático, que considera a determinados dirigentes o experiencias como
    intocables y todo examen crítico como un sacrilegio; como de la otra tendencia
    dogmática inversa de cerrar un análisis sobre un proceso revolucionario, culpando
    simplemente a un dirigente de su derrota.
    Si hemos manifestado a través de esta carta nuestras opiniones, que contienen
    una valoración positiva del papel jugado por Mao Tse-tung, no es con un criterio
    sentimental de fidelidad a su persona. Lo hemos hecho porque pensamos,
    sinceramente, que en su actuación y en sus ideas, se han expresado importantes
    conceptos marxistas, que conciernen a la filosofía materialista y dialéctica; al
    papel de la ideología, tanto en la conquista del poder como en la construcción del
    socialismo; a la estrategia y a la táctica revolucionarias; a la estructura y carácter
    de los partidos comunistas; al papel del proletariado y de las masas populares; al
    rol de los dirigentes ante las masas; a la moral revolucionaria; a la lucha contra el
    revisionismo en la sociedad capitalista y en el socialismo, así como a muchos otros
    aspectos decisivos para el avance del Movimiento Comunista y de la revolución y
    construcción socialistas.
    Queridos camaradas, esperando que esta franca expresión de opiniones de
    nuestro Partido contribuirá a fortalecer nuestra unidad, los saluda con fraternales
    abrazos revolucionarios,
    COMITE

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    Re: Teoría de los tres mundos(maoísmo)

    Mensaje por javicho II el Mar Feb 01, 2011 3:06 am

    Demofilo: Aunque parezca que nos estamos saliendo del hilo creo que no es así porque en temas complejos al final todo se interrelaciona; lo digo por si a caso alguien piense que nos hemos desviado del hilo.

    Sólo quiero aclarar algunos puntos: Mao no era quien hacía entrar y salir a Den en el Partido como si fuera su casa. Mao siempre consideró a Den un elemento peligroso aburguesado. Mao no era mayoría en el partido su posición era minoría y él en cierta forma era como un prisionero de esa burocracia corrompida, por eso cuan Mao inicia la GRCP no lo hace con el Partido sino con el pueblo mismo.Y la famosa "banda de los cuatro" no eran cuatro sino cinco con Mao, como lo dice Robinson Rojas en su pequeño libro pero profundo: "El Proletariado Chino ha Perdido el Poder"( y aquí en este foro ya nos han dicho a los maoistas "pandilla")

    En cuanto a que "Mao da el golpe final" tiene ud. mucha razón fue un laxus de derecha de mi parte y de seguro tengo varias. Lo que ocurre es que derrotar a la burguesía no es como matar moscas. La GRCP era la revolución en la conciencia, es decir proletarizarla, por eso Mao comprendió que tenía que ser sucesivas Revoluciones Culturales. Mao decía que en la lucha entre restauración y contrarrestauración no se sabría quién vencería a quien pero que al final de todas forma se llegaría la comunismo y que eso sería una larga lucha.

    Mao tuvo sus recelos en la alianza con el KMT y desde la fundación del PCCH Mao fue un dirigente destacado del CC hasta ser un dirigente de importancia, pero creo que esto es tema de otro hilo que en la medida de mi posibilidad trataré de responder. Aquí es donde ud. lamentablemente tergiversa el papel de Mao.

    Dice ud. más cosas extrañas como que "la revolución cultural terminó en 1966" o que "la revolución cultural hacía bastante tiempo que había acabado" o "doble militancia", etc.

    Chiang se formo militarmente en la URSS. Dentro del KMT existía dos alas: el de derecha y el de izquierda; y el PCCH no proviene de esta ala izquierda del KMT en forma toTal algo así como que fueron corriendo al PCCH por determinadas circunstancias que no vienen al caso. El ala izquierda del KMT se acerco al PCCH ante los sucesivoa fracasos de Chiang de llevar adelante una revolución liberal y una auténtica reforma agraria que libere al campesinado de los señores feudales. Es completamente normal que la pequeña burguesía intelectual empobrecida, pequeños comeciantes, progresistas, etc.,etc. opten entre revolución y contrarrevolución, esta clase es la más ambivalente, cuando las circunstancia están siendo favorables para la revolución se adhieren en masa pero si la revolución sufre un traspiés o un "recodo" estos sectores cambian, se vuelven amoldar a las nuevas circunstancia y se vuelven contrarrevolucionarios. Y eso ocurre en todo los procesos revolucionarios. Y es inevitable que ingresen al Partido elemento pequeños burgueses o burgueses; muchos ingresan al Partido Comunista porque las circunstancia históricas del momento los empujan pero sobre todo porque las condiciones objetivas y subjetivas existen. Así a ocurrido en Rusia, en China, etc, y así ocurrió en el PCE que se hizo fuerte en 1936, que tuvo líderes importantes pero no uno que destaque en el CC, un líder que muchas veces el proletariado busca.

    Lin Piao pasa a desgracia en 1970 ya no sería el sucesor de Mao sus sueños habían quedado rotos, pero no es expulsado del partido ni de sus funciones; Lin Piao dirigirá un golpe de Estado en 1971, tiempo suficiente para haber hecho contacto con los soviéticos, y el objetivo era destruir la GRCP. Las hostilidades entre la URSS y China habían empezado en 1969 produciéndose terribles batallas entre ambos. EEUU intentaba acercarse a China porque en caso que EEUU entrara en guerra con la URSS ambos, China y la URRS podía dejar sus disputas y aliarse ambas contra EEUU, así lo creían como posibilidad. Y por eso Nixon Y Kissinger tenían que asegurarse en dejar sólo a la ex-URSS. Mao aprovechará el acercamiento con EEUU para detener el ataque nuclear de los soviéticos y terminar con el aislamiento internacional de China.

    Lin Piao escribió un pequeño libro antes de caer en degracia pero nunca lo he podido leer y si no me equivoco es allí donde habla de socialimperialismo, aunque puedo estar equivocado: "¡Viva el Triunfo de la Guerra Popular!"

    Creo que es todo lo que puedo decir.




    Última edición por javicho II el Mar Feb 01, 2011 4:42 pm, editado 1 vez

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    Re: Teoría de los tres mundos(maoísmo)

    Mensaje por elalguien el Mar Feb 01, 2011 5:52 am

    Camaradas, expongo rápidamente la crítica acerca de las principales tésis de la teoría de los tres mundos y su contendio antimarxista-leninista:

    Dividir el mundo en tres mundos significa no acercarse el problema desde una posición proletaria sino desde una posición burguesa.
    La tesis: “el principal enemigo de los pueblos del mundo y el principal fuente de la guerra imperialista son las dos superpotencias” es una tesis antileninista que oculta las demás potencias imperialistas.
    Mostrando al imperialismo norteamericano en “defensiva” y al social imperialismo soviético en una posición “agresiva” se trata de mostrar al imperialismo norteamericano como inofensivo
    “La teoría de los tres mundos” con su tesis “los países tercermundistas son la fuerza motora de la revolución que hacen avanzar la rueda de la historia” deforma la enseñanza marxista-leninista de la tarea histórica del proletariado.
    “La teoría de los tres mundos” esparce la visión sobre la inevitabilidad de la guerra mundial y propaga con ello la capitulación, la reconciliación con las clases dominantes
    “La teoría de los tres mundos” hace propaganda para las potencias imperialistas que no son el imperialismo norteamericano y el social imperialismo soviético.
    Los teóricos del tercer mundo que ven al tercer mundo como un todo unitario entienden como iguales los estados socialistas y los pueblos en los estados semi-coloniales y semi-feudales con los amos imperialistas y los enemigos del pueblo.
    “La teoría de los tres mundos” esparce la visón de que los estados semi-coloniales son independientes, argumenta que estos países ya no son explotados y con ello hace propaganda para el neocolonialismo.
    “La teoría de los tres mundos” utiliza la transformación de la unión soviética en potencia social imperialista para negar la existencia del socialismo
    “La teoría de los tres mundos” niega la existencia del cuartel imperialista*

    javicho II
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    Re: Teoría de los tres mundos(maoísmo)

    Mensaje por javicho II el Mar Feb 01, 2011 5:06 pm

    Camarada Elalguien esa exposición de la teoría de los tres mundos es compleja o la hacen compleja y varios puntos no son exactos; cuando en realidad la teoría de los tres mundos no es una tesis compleja. Y reiterando, si en verdad Mao es el creador intelectual de esta tesis, hoy la URSS no existe y por lo tanto la situación internacional a cambiado y por lo tanto ya no es una tesis válida. Y lo importante es que hoy bajo la bandera del maoismo se han iniciado Guerras Populares en varios países pobres y atrasados y esa tiene que ser la tendencia. Y el enemigo principal en el contexto internacional sigue siendo el Imperialismo norteamericano principalmente.

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    Re: Teoría de los tres mundos(maoísmo)

    Mensaje por verdadyreconciliacion el Mar Feb 01, 2011 8:08 pm

    elalguien, ¿porque criticas la teoría revisionista?.

    Yo creo que cualquier comunista, mas aún un maoista sabe que esta teoría de los tres mundos, aplicada por el perro revisionista, es un fraude, es reaccionaria, y totalmente anticomunista. Como el mismo den.

    Ahora, la critica debe ser dirigida, a la teoría de los tres mundos se delinean, maoísta, clasista, la que tienen los partidos MLM. Para eso colgué lo que opina el PCP, un extracto de Lin Piao, no voy a ponerme a debatir de lo que dice el perro de Den, porque "entre nos", ya conocemos su revisionismo.

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    Re: Teoría de los tres mundos(maoísmo)

    Mensaje por Demofilo el Mar Feb 01, 2011 8:58 pm

    Estoy de acuerdo con que Mao no era mayoría dentro el partido en muchas fases de la revolución china. Ahora bien, que fuese como un prisionero, no lo creo. Lo veremos si algún día publican el resto de sus obras. De momento no las han publicado y eso me da a entender que a Deng y sus secuaces no les gusta lo que dejó escrito. De lo contrario ya habrían publicado, si no todo, por lo menos algunas cosas. Si publican algo quizá remuevan algo que no les interesa.
    Que Mao no era quien hacía entrar y salir a Den en el Partido también es posible; lo mismo que Stalin en su época, aunque hay quien se traga que los responsables de un partido comunista son los que hacen y deshacen lo que les da la gana.
    Pero el caso es que Mao también estaba allí y no sabemos qué planteó ante la presencia de personas como Deng, Chou En-lai y otros. No lo sabremos hasta que no se publiquen sus obras y actas de las reuniones.
    Vamos a suponer que Mao estaba totalmente en contra de esa línea y de quienes la sostenían, es decir, que no se le puede considerar responsable de sus posiciones revisionistas bajo ningún concepto. Cualquiera que haya sido la situación, lo cierto es que, en tal caso dentro de un mismo partido estaban coexistiendo en su interior posiciones opuestas y eso es impropio de una partido comunista.
    Además, también hay que tener en cuenta las tesis de Mao sobre eso que llamaba la “lucha entre líneas” dentro del partido, una tesis tan equivocada como su teorías de las contradicciones en el seno “del pueblo”, donde dentro del pueblo cabían muchas cosas que nosotros no calificaríamos como pueblo.
    Ambas teorías (luchas entre líneas y contradicciones en el seno del pueblo), así como otras concepciones (como la insistencia en la reeducación) favorecieron la subsistencia de elementos como Deng en el interior del partido, lo cual sí fue un error que cabe imputar a Mao. Un partido comunista sólo puede tener una única línea política y los oportunistas tienen que ser expulsados de su interior.
    Si la "banda de los cuatro" no eran cuatro sino cinco, peor para Mao, porque la banda fue responsable del giro que la visita de Nixon supuso. Es más: los de la banda fueron manipulados por quienes realmente movían los hilos (Chou En-lai y Deng Xiao-ping) para dar una apariencia izquierdista a una política revisionista. En estos los revisionistas chinos son maravillosos, verdaderos maestros: le dan mil vueltas a Bernstein, Tito, a Kruschev y a todos los revisionistas juntos. Todavía hay quien dice (y estamos ya en 2011) que China es un país socialista.

    También estoy de acuerdo con que la revolución socialista no es un acto único y que la revolución debe continuar, aunque no creo que deba haber revoluciones todos los años o estar todo el día de revolución y menos a golpes de espontaneidad o de improvisación. Los partidos comunistas están para dirigir no una sino todas las revoluciones y llevar el comunismo hasta el final. Si la revolución cultural no estuvo dirigida por el partido comunista, no podía terminar de una manera distinta de cómo terminó, es decir, que no sabemos ni cuándo terminó. Por eso te extraña que yo diga que "la revolución cultural terminó en 1966". Pues así fue. A partir de 1967 se hablaba de ella pero no había ninguna revolución.

    De acuerdo: dentro del KMT existían dos alas, la derecha y la izquierda, y ambas traicionaron al partido comunista, primero una y luego, casi inmediatamente, la otra. De acuerdo con que el PCCh no provenía de ninguna de ellas, pero colaboró con ambas y casi todos los dirigentes (yo diría que todos pero no quiero pillarme los dedos) se integraron dentro del Kuomintang, así como los militantes de base, por el Kuomintang era un frente.

    Si Lin Piao dirigió un golpe de Estado en 1970 no lo sabemos. Lo que sí sabemos es que a él le dirigieron un buen golpe y de alguna manera los revisionistas tenían que justificar sus manejos. Si me trago que tratara de dar un golpe de Estado, mucho menos puedo aceptar ni siquiera a título de hipótesis que “su objetivo fuera destruir la GRCP”, porque insisto en que para entonces ya estaba más que destruida y quienes la destruyeron fueron Chou En-lai y los suyos, no Lin Piao, que había sido elegido secretario general del partido comunista en 1969 después de ella, gracias a ella y a la destitución de Deng Xio-ping que, vuelvo a repetir, había estado en ese cargo toda su vida.

    Los imperialistas han demostrado ser mucho más listos que los comunistas, y si en 1970 ni el PCUS ni el PCCh merecían ser llamados comunistas entonces cambio la frase y digo: los imperialistas han demostrado ser mucho más listos que los revisionistas. Por lo tanto, para saber qué es lo se proponía USA respecto a la URSS y a China, leamos a los imperialistas. ¿Por qué USA iba a hacer algo contra la URSS o contra China que no hubiera podido hacer ya en 1950-1953 durante la guerra de Corea? ¿Acaso no era USA quien tenía un serio problema en Indochina, donde estaba perdiendo una guerra?
    En 1970 Nixon y Kissinger lo dijeron bien clarito porque ellos también entienden eso de las contradicciones, aunque no hayan leído a Mao, y China les puso las cosas más fáciles que la URSS; utilizaron a China contra la URSS, y el PCCh se prestó a ese juego y lo barnizó con la teoría de los 3 Mundos para esconder su vergonzosa claudicación.

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