Ramón Mercader del Río Hernández (Barcelona, 7 de febrero de 1914 — La Habana, 19 de octubre de 1978) fue un militar hispanosoviético, criminal convicto por el homicidio en 1940 de León Trotsky.
Ramón Mercader era hijo de María Eustaquia Caridad del Río, una luchadora de la Guerra Civíl Española, activista incansable y espía de origen español que profesaba el comunismo y de Paul Mercader, un cubano. Sería su madre, quien estaba condecorada con la Orden de Lenin por sus servicios, quien le inculcaría el odio a los enemigos del Soviet, en especial por León Trotsky. 1
Miembro del Partido Socialista Unificado de Cataluña (PSUC), participó en la Guerra Civil Española, en la cual ingresó en los Servicios Secretos Soviéticos. Infiltrado en los círculos trotskistas en París, la NKVD le asignó la misión de ejecutar a León Trotsky por medio millón de dólares.
En septiembre de 1939 Ramón Mercader entró a los EE.UU. por la ciudad de Nueva York con un pasaporte a nombre de un empresario canadiense, Frank Jackson. En octubre de ese año, Mercader se trasladó a la Ciudad de México , donde vivió con su familia, explicando que era por asuntos relacionados con la presunta empresa (de hecho, una fachada creada ex-profeso por N.I. Eitingon ). Trotsky estaba muy custodiado. Sabía que Stalin buscaba su muerte y el 24 de mayo de 1940 había sufrido un ruidoso atentado dirigido por el famoso muralista David Alfaro Siqueiros. Al fracasar este atentado, Mercader entró en acción. Había conquistado a una de las secretarias privadas, Sylvia Agelof, y después de varios meses de relación logró acceder al círculo de confianza de Trotsky, llegando incluso a regalar bombones a la esposa de éste, Natasha.
Mercader lentamente se ganó la confianza de Trotsky, hasta que en la mañana del 20 de agosto de 1940 fue recibido a solas por el dirigente comunista. Mercader supuestamente le traía unos escritos. Trotsky se acercó a la ventana con el objeto de leer mejor y en ese instante Mercader le descargó un feroz golpe de piolet en la cabeza (nuca), enterrando profundamente la herramienta en el cráneo de Trotsky. Aun así, Trotsky no pereció instantáneamente y sobrevivió entre espasmos y convulsiones por unas 12 horas más antes de fallecer. Sylvia Agelof, al conocer la verdadera naturaleza del interés de Ramón, intentó suicidarse. La casa donde esto sucedió está ubicada en el barrio de Coyoacán de la Ciudad de México.
Detenido por los guardias de Trotsky y las autoridades mexicanas, se identificó como Jacques Monard, fue condenado por asesinato a veinte años de prisión. Stalin en los primeros momentos no fue relacionado con el asesinato y no le importó la suerte corrida por Mercader. En principio, la declaración de Mercader fue que tenía problemas personales con Trotsky.
En agosto de 1953 se supo su verdadera identidad. Salió de la cárcel en 1960, fijó su residencia en la URSS, más tarde, desilusionado de la desestalinización, se radicó en Checoslovaquia y después en Cuba, donde estaba su madre, Caridad, quien también había sido militante de la NKVD. En la KGB llegó a coronel. Fue condecorado en secreto como Héroe de la Unión Soviética con la Orden de Lenin y la Medalla de Oro (No. 11089), la más alta distinción soviética, cumpliendose la promesa que le habia hecho N.I. Eitingon. La presea la recibio en persona directamente de manos del entonces director de la KGB A. N. Sephelin. Pasó sus últimos años viviendo entre Moscú y La Habana, donde murió de cáncer en 1978. Está enterrado en el cementerio moscovita Kúntsevo, reservado a Héroes de la Unión Soviética, bajo un nombre falso 'Ramon Ivánovich Lopez' (Рамон Иванович Лопес), cerca de las cenizas del famoso agente doble Kim Philby. También tiene un lugar de honor en el museo del KGB de Moscú.
Existe una película-documental sobre Ramón Mercader, Asaltar los cielos, de 1996, dirigida por José Luis López Linares y Javier Rioyo. Antes de tratar la figura de Ramón Mercader, trata la de su madre, Caridad, hija de un rico industrial que tuvo gran influencia en la militancia de izquierdas de Ramón y sus hermanos. Como detalle humano, decía Ramón Mercader a un amigo muchos años después del crimen: "ese grito, ese grito...", refiriéndose al que profirió Trotsky al hundirle el piolet.
TRAIDOR, DESHONRA PARA MERCADER POR SIEMPRE!!!
FUENTE: Wikipedia
Ramón Mercader era hijo de María Eustaquia Caridad del Río, una luchadora de la Guerra Civíl Española, activista incansable y espía de origen español que profesaba el comunismo y de Paul Mercader, un cubano. Sería su madre, quien estaba condecorada con la Orden de Lenin por sus servicios, quien le inculcaría el odio a los enemigos del Soviet, en especial por León Trotsky. 1
Miembro del Partido Socialista Unificado de Cataluña (PSUC), participó en la Guerra Civil Española, en la cual ingresó en los Servicios Secretos Soviéticos. Infiltrado en los círculos trotskistas en París, la NKVD le asignó la misión de ejecutar a León Trotsky por medio millón de dólares.
En septiembre de 1939 Ramón Mercader entró a los EE.UU. por la ciudad de Nueva York con un pasaporte a nombre de un empresario canadiense, Frank Jackson. En octubre de ese año, Mercader se trasladó a la Ciudad de México , donde vivió con su familia, explicando que era por asuntos relacionados con la presunta empresa (de hecho, una fachada creada ex-profeso por N.I. Eitingon ). Trotsky estaba muy custodiado. Sabía que Stalin buscaba su muerte y el 24 de mayo de 1940 había sufrido un ruidoso atentado dirigido por el famoso muralista David Alfaro Siqueiros. Al fracasar este atentado, Mercader entró en acción. Había conquistado a una de las secretarias privadas, Sylvia Agelof, y después de varios meses de relación logró acceder al círculo de confianza de Trotsky, llegando incluso a regalar bombones a la esposa de éste, Natasha.
Mercader lentamente se ganó la confianza de Trotsky, hasta que en la mañana del 20 de agosto de 1940 fue recibido a solas por el dirigente comunista. Mercader supuestamente le traía unos escritos. Trotsky se acercó a la ventana con el objeto de leer mejor y en ese instante Mercader le descargó un feroz golpe de piolet en la cabeza (nuca), enterrando profundamente la herramienta en el cráneo de Trotsky. Aun así, Trotsky no pereció instantáneamente y sobrevivió entre espasmos y convulsiones por unas 12 horas más antes de fallecer. Sylvia Agelof, al conocer la verdadera naturaleza del interés de Ramón, intentó suicidarse. La casa donde esto sucedió está ubicada en el barrio de Coyoacán de la Ciudad de México.
Detenido por los guardias de Trotsky y las autoridades mexicanas, se identificó como Jacques Monard, fue condenado por asesinato a veinte años de prisión. Stalin en los primeros momentos no fue relacionado con el asesinato y no le importó la suerte corrida por Mercader. En principio, la declaración de Mercader fue que tenía problemas personales con Trotsky.
En agosto de 1953 se supo su verdadera identidad. Salió de la cárcel en 1960, fijó su residencia en la URSS, más tarde, desilusionado de la desestalinización, se radicó en Checoslovaquia y después en Cuba, donde estaba su madre, Caridad, quien también había sido militante de la NKVD. En la KGB llegó a coronel. Fue condecorado en secreto como Héroe de la Unión Soviética con la Orden de Lenin y la Medalla de Oro (No. 11089), la más alta distinción soviética, cumpliendose la promesa que le habia hecho N.I. Eitingon. La presea la recibio en persona directamente de manos del entonces director de la KGB A. N. Sephelin. Pasó sus últimos años viviendo entre Moscú y La Habana, donde murió de cáncer en 1978. Está enterrado en el cementerio moscovita Kúntsevo, reservado a Héroes de la Unión Soviética, bajo un nombre falso 'Ramon Ivánovich Lopez' (Рамон Иванович Лопес), cerca de las cenizas del famoso agente doble Kim Philby. También tiene un lugar de honor en el museo del KGB de Moscú.
Existe una película-documental sobre Ramón Mercader, Asaltar los cielos, de 1996, dirigida por José Luis López Linares y Javier Rioyo. Antes de tratar la figura de Ramón Mercader, trata la de su madre, Caridad, hija de un rico industrial que tuvo gran influencia en la militancia de izquierdas de Ramón y sus hermanos. Como detalle humano, decía Ramón Mercader a un amigo muchos años después del crimen: "ese grito, ese grito...", refiriéndose al que profirió Trotsky al hundirle el piolet.
TRAIDOR, DESHONRA PARA MERCADER POR SIEMPRE!!!
FUENTE: Wikipedia






