Medio ambiente.

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    RedSkingirl.
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    Medio ambiente.

    Mensaje por RedSkingirl. el Miér Dic 29, 2010 6:30 pm

    La composición quimica de los océanos se está modificando a una velocidad nunca vista en los últimos 65 millones de años, ebido a un repentino incremento de la acidez de las aguas que podría afectar la vida y desarrollo de los corales, peces y crustáceos, advierte la ONU en un informe.
    El documento, difundido el pasado día 2 en el marco de la Conferencia sobre Cambio Climático de la ONU, que se celebra hasta el próximo viernes en Cancún, indica que el pH del mundo marino ha disinuido en un 30% y la concentración de iones de carbonato se ha reducido en un 16% desde la revolución industrial. El pH promedio global del océano era de 8,2 antes e la industrialización, y ha caído en 0,1, lo qu representa un aumento en la acidez del 30% precisa la investigación. < Los mares del mundo se han visto muy afectados por el cambio climático debido a que alrededor del 25% de las emisiones del CO2 en el mundo están siendo absorbidasp or los mares y océanos, donde se convierten en ácido carbónico>, explica la científica Carol Turley, investigadora del laboratorio marino Plymouth y autora principal del estudio.
    Con base en las tasas actuales de emisiones de CO2, las proyecciones indican que , a finales del siglo XXI, el pH de los océanos se reducirá en 0,3 unidades más, lo que representa un , apuntó Turley. El estudio, financiado por el Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente, muestra que hay una respuesta negativa en la vida marina a la creciente acidificación del mar, y que hay un impacto diferenciado, dependiendo de las especies, y de si son adultos, larvas o huevos. < En algunas especies reduce la habilidada pra enfrentar el calor. Hay pruebas de que los crustáceos crecen menos, por lo que al final del siglo tendremos almejas, ostras,mejillones y caracoles con conchas más pequeñas, más delgadas y menos sólidas > señala Turley. De acuerdo con el informe, se prevé que la futura acidificación del océano afecte además el crecimiento delcoral, al crecimiento de algas rojas coralinas, ala integridad estrucual de los arrecifes y potencialmente, a los depredadores.
    precisa el documento. Según las conclusiones de los científicos, los sedimentos en el océano eventualmente amortiguarán los cambios químicos < pero la recuperación de la química marina puede tomar decenas de miles de años.

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    Re: Medio ambiente.

    Mensaje por Yeremenko el Miér Dic 29, 2010 10:50 pm

    Hay un interesante libro de Fred Pearce titulado "La última generación", que nos anticipa un negro futuro basado en datos científicos que recopiló en varios viajes que hizo por los principales océanos. Este hombre creo que es periodista, muy independiente y le han hecho la vida imposible e intentado relegar al ostracismo -él mismo lo reconoce en el prólogo-.

    Analiza el deshielo ártico, el fenómeno conocido como el Niño, el deshielo de la famosa Lengua de oden, el efecto invernadero, etc...


    Más info aquí:
    http://morato2a.blogspot.com/2007/09/la-ltima-generacin.html
    Saludos.


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    Re: Medio ambiente.

    Mensaje por Demofilo el Mar Ene 04, 2011 7:35 pm

    -> Este hilo debe pasar a Ecología.

    La acidificación del océano es la última estupidez de la Royal Society (Academia de Ciencias) británica, que ha vuelto a embarcar a la ONU en otra de sus absurdas predicciones catastróficas. A falta de otros pánicos mejores la pondrán de moda próximamente. El truco ya es conocido: la acidificación acaba con la biodiversidad, la vida marina y, sobre todo, esos corales tan bonitos que salen en los reportajes de “National Geographic” por la tele.

    Los mares y océanos no son ácidos, sino todo lo contrario, alcalinos. Hacia 1800 el pH (índice de alcalinidad o acidez) de los océanos era de 8,17 y ahora es de 8,10, es decir, que su alcalinidad se ha reducido. La causa de ello parece estar en el aumento de la concentración de CO2 en la atmósfera. Cuando el CO2 se disuelve en agua, se convierte en ácido carbónico, aunque algunos afirman que no hay suficiente evidencia empírica “in situ” de que una concentración elevada de CO2 en la atmósfera disminuya el pH del océano.

    La disolución de CO2 en los refrescos carbónicos, como el Vichy Catalán, es lo que les da ese sabor ligeramente ácido. Los jardineros que cuidan las piscinas o los que tienen un acuario en su casa con peces de colorines, conocen lo que es el pH, que deben mantener dentro de unos márgenes. En una piscina hay que mantener el agua con un pH entre 7,2 y 7,6, es decir, ligeramente alcalina y esa alcalinidad del agua de la piscina tiende a subir (se hace demasiado alcalina) a causa de la aparición de algas (por eso hay que echarle cloro). Por lo tanto, el CO2 atmosférica baja la alcalinidad y la vegetación acuática la aumenta.

    La acidificación, pues, resurge todos los fantasmas ligados al odiado CO2 atmosférico que, la aumentar, ha reducido la alcalinidad marina. El CO2 atmosférico es muy soluble en agua, a razón de 1.700 centímetros cúbicos por litro de agua pura a 0º centígrados. En el mar, el CO2 se oxida rápidamente, con lo que el agua de mar tiene una capacidad carbónica unas 70 veces mayor que el agua pura y esto implica que hay unas 100 veces más carbono en el mar que en la atmósfera.

    Pero la solubilidad del CO2 en el agua es inversamente proporcional a la temperatura, por lo cual una superficie de mar que se caliente es un gran emisor de CO2, y ocurre al revés, cuando se enfría.

    El descubrimiento de que las emisiones de CO2 pueden reducir el pH del océano es muy reciente, unos cinco años, pero es bastante controvertido. Algunos científicos dicen que el océano tiene capacidad para amortiguar y contrarrestar, en virtud de su inmensidad, los efectos de la acidificación. Es muy difícil imaginar que los factores atmosféricos de cualquier tipo puedan alterar de manera significativa la composición química y la naturaleza de más de 1.300 billones de kilómetros cúbicos de agua oceánica. La magnitud del volumen del agua de los océanos sería demasiado grande como para sentir los efectos de las modificaciones del equilibrio químico a pequeña escala.

    Otros dicen que el carbonato que proviene de la disolución de las rocas y de la tierra contrarrestará cualquier reducción de la alcalinidad en los océanos.

    Las variaciones del pH oceánico tienen un carácter cíclico que está relacionado con un modo de variación climática del océano, denominada Oscilación Interdecadal del Pacífico. Hay un ciclo natural de unos 55 años de máximos y de mínimos en el grado de acidez del agua del mar.

    La acidificación de los océanos no es un fenómeno nuevo. Hace 55 millones de años, en el llamado Máximo Térmico del Paleoceno-Eoceno, los mares eran bastante más ácidos que ahora; el hombre no había aparecido sobre el planeta, no había fábricas que arrojaran humo a la atmósfera, la temperatura cinco grados centígrados superior y la proporción de CO2 en la atmósfera era tres veces superior a la actual: superaba las 2.000 partes por millón. En la superficie de la Tierra el CO2 atmosférico había engendrado una vegetación exhuberante.

    A partir de entonces la baja en la concentración de CO2 en la atmósfera fue cíclica pero sostenida, en respuesta al enfriamiento de la Tierra que comenzó a mediados del Cretácico (hace 100 millones de años) hasta los niveles actuales, en que se encuentra en equilibrio dinámico entre 250 partes por millón (glaciaciones) y 400 partes por millón (interglaciales).

    Las consecuencias ecológicas tampoco están nada claras porque algunos afirman que una disminución significativa del pH no provocaría la extinción de las especies marinas y que los organismos se adaptarían a los cambios. Los apocalípticos sostienen que la acidificación acabará con los aquellos animales marinos con concha (mejillones, ostras) y sobre todo con los corales porque éstos basan sus estructuras en el carbonato cálcico, un compuesto muy vulnerable a la acidez, de manera que sólo aguas ligeramente alcalinas son propicias para que precipite. Sin embargo, los corales aparecieron hace muchísimos millones de años; ya existían cuando había mucho más CO2 en el aire y la Tierrra era también mucho más cálida que ahora. Según el registro fósil, se han producido apariciones y desapariciones de las formaciones coralinas durante los últimos 200 millones de años y, en especial, desde hace 55 millones de años. No se han extinguido a pesar de los cambios en el acidez del agua porque toleran un amplio rango de pH.

    La reducción de la alcalinidad del agua marina no parece ser un riesgo para la cadena alimentaria porque no reduce el plancton que está en la base de la alimentación de la fauna. El 15 de diciembre de 2006 la revista “Science” publicó un artículo sobre una investigación llevada a cabo por S.J. Gibbs y un equipo científico de la Universidad de Southampton titulado “Estudio de la desaparición y creación de especies de nanoplancton durante el máximo climático del Paleoceno-Eoceno”.

    Estudiando los restos fósiles de las costas, el artículo de “Science” demuestra que el placton resistió la menor alcalinidad marina del Eoceno y con él la mayor parte de las especies marinas.

    Un equipo de la “Woods Hole Oceanographic Institution”, dirigida por Justin Ries, de la Universidad del Norte de Carolina, estudió los efectos de las diferentes concentraciones de CO2 disuelto en agua sobre 18 especies marinas bénticas, es decir, animales o vegetales que viven en las profundidades. La conclusión es que la acidificación no afecta todos por igual porque no todos utilizan el carbonato de la misma manera para fabricar su esqueleto.

    El equipo de Ries estudió la incidencia de la acidificación en cuatro regiones con diferente pH y encontró que aunque algunas especies superaban la acidificación, era a costa de una merma en otras funciones fisiológicas, como el sistema inmunitario. También dedujeron que la ausperación de la acidificación marina supone un gasto energético, por lo que, según Ries, la calidad de la alimentación es fundamental.

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    Re: Medio ambiente.

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