Sábados Comunistas

    Comparte

    jpclaro
    Gran camarada
    Gran camarada

    Cantidad de envíos : 435
    Reputación : 659
    Fecha de inscripción : 10/05/2010
    Edad : 25
    Localización : Extremaydura

    Sábados Comunistas

    Mensaje por jpclaro el Miér Dic 22, 2010 11:35 pm

    Sábados comunistas
    Los Sábados comunistas, Subbótniki o Voskrésniki (de las palabras rusas subbota, "sábado", o voskresenie "domingo") eran días de trabajo voluntario no remunerado en la Unión Soviética, que fueron instaurados y promovidos por el poder bolchevique durante los primeros años tras la Revolución rusa, dentro del marco del llamado "comunismo de guerra". Los subbótniki se solían organizar para limpiar las calles de basura.



    Historia

    El primer subbótnik tuvo lugar el 12 de abril de 1919, cuando quince obreros comunistas o simpatizantes continuaron voluntariamente su trabajo tras la jornada laboral en un almacén de la vía férrea Moscú-Sortirovochnaya. Estuvieron reparando durante la noche tres locomotoras que necesitaban revisión y que habían quedado pendientes de terminar el día anterior. Al amanecer las locomotoras estaban listas y pudieron enviarse inmediatamente al frente del Este (Rusia se encontraba en plena guerra civil) llenas de destacamentos de soldados del Ejército Rojo provenientes de Moscú y Petrogrado.

    En un movimiento que se fue ampliando, el primer subbótnik de distrito tuvo lugar el 10 de mayo de 1919, y en él participaron 205 personas, reparando y preparando 4 locomotoras y 16 vagones, así como cargando y descargando trenes.

    El primer subbótnik organizado en todo el país se celebró el 1 de Mayo de 1920, y en él participó el propio Lenin, en su caso limpiando de escombros un edificio derruido en el Kremlin, episodio retratado en la famosa pintura de Vladímir Krijatski, Lenin en el primer subbótnik, en la que se representa al dirigente comunista arrastrando un tronco. A Lenin le gustaba la idea de los subbótniki, considerados como el germen de lo que sería el trabajo libre comunista. Sus reflexiones sobre este fenómeno se recogen por primera vez en el folleto La Gran Iniciativa, de 28 de junio de 1919.




    El heroísmo de los obreros en retaguardia no es menos digno de atención [que el de los combatientes]; a este respecto, la organización por los obreros, por propia iniciativa, de sábados comunistas tiene un alcance verdaderamente gigantesco. Evidentemente, esto no es más que un principio, pero un principio de una importancia extrema. Es el inicio de una revolución más difícil, más esencial, más radical y más decisiva que el derrocamiento de la burguesía, porque es una victoria sobre nuestra propia rutina, nuestro relajamiento, nuestro egoísmo pequeño-burgués, sobre esos hábitos que el capitalismo ha legado al obrero y al campesino. Cuando esta victoria se consolide, entonces y sólo entonces, la nueva disciplina social, la disciplina socialista habrá sido creada; entonces y sólo entonces, la vuelta atrás, el retorno al capitalismo, devendrá imposible, y el comunismo será verdaderamente invencible.

    Lenin

    Fuente: Wikipedia

    rebelderojo
    Revolucionario/a
    Revolucionario/a

    Cantidad de envíos : 1214
    Reputación : 1438
    Fecha de inscripción : 06/07/2010
    Edad : 22
    Localización : argentina. buenos aires

    Re: Sábados Comunistas

    Mensaje por rebelderojo el Jue Dic 23, 2010 12:32 am

    quizo esto fue lo que falto

    ajuan
    Administrador
    Administrador

    Cantidad de envíos : 8424
    Reputación : 9992
    Fecha de inscripción : 09/05/2010
    Localización : Latinoamerica

    Re: Sábados Comunistas

    Mensaje por ajuan el Jue Mayo 02, 2013 8:36 pm


    (Lenin en el primer Sabado Comunista )

    Del Primer sábado comunista en la línea férrea Moscú - Kazán al sábado comunista de Primero de Mayo en toda Rusia
    Escrito: El 2 de mayo de 1920, firmado "N. Lenin".


    La distancia indicada en el titulo ha sido recorrida en un año. Enorme distancia. A pesar de lo débiles que son todos nuestros sábados comunistas, a pesar de los incontables defectos revelados por cada sábado comunista en cuanto a orden, organización y disciplina, lo principal ha sido hecho. La masa ciclópea ha sido movida de su sitio, y eso es lo que importa.

    Nos damos cuenta muy cabal de lo poco que se ha hecho y de lo muchísimo que aún queda por hacer; pero solo los enemigos acérrimos de los trabajadores, los partidarios acérrimos de la burguesía pueden adoptar una actitud despectiva ante el sábado comunista de Primero de Mayo; solo los seres mas despreciables, los que se han venido en cuerpo y alma a los capitalistas son capaces de condenar el que se aproveche la gran fiesta del Primero de Mayo para tratar de aplicar en masa el trabajo comunista.

    Después del derrocamiento de los zares de los terratenientes y de los capitalistas empieza a descombrarse por primera vez el terreno para la verdadera edificación del socialismo, para el establecimiento de nuevas relaciones sociales, de una nueva disciplina del trabajo común, de un nuevo régimen histórico-mundial de toda la economía nacional (y, más tarde, de la internacional). Se trata de transformar las costumbres mismas, emporcadas y adulteradas para mucho tiempo por la maldita propiedad privada sobre los medios de producción, así como por toda esa atmosfera de rencillas, desconfianza, hostilidad, dispersión y zancadilleo reciproco engendrada inevitablemente y continuamente reproducida por la pequeña economía de los propietarios que intercambian "libremente" sus productos. La libertad de comercio, el intercambio libre ha constituido durante cientos de años y para millones de personas el postulado supremo de la sabiduría económica, la costumbre más arraigada en centenares y centenares de millones de seres humanos. Esta libertad es tan profundamente falsa y es tan usada para encubrir el engaño, la violencia y la explotación capitalistas como las demás "libertades" proclamadas y puestas en práctica por la burguesía, como la "libertad de trabajo" (léase libertad de morirse de hambre), etc., etc.

    Nosotros hemos roto y rompemos definitivamente con esa "libertad" del propietario de ser propietario, con esa "libertad" del capital para explotar el trabajo, contra las que luchamos de un modo implacable y con toda abnegación.

    ¡Abajo las viejas relaciones sociales, las viejas relaciones económicas, la vieja "libertad" del trabajo (sometido al capital), las viejas leyes y las viejas costumbres!

    ¡Edifiquemos una nueva sociedad!

    No nos han asustado las derrotas experimentadas en el curso de la gran guerra revolucionaria contra el zarismo, contra la burguesía, contra Estados imperialistas que extienden su poderío a todo el mundo.

    No nos asustaran las dificultades gigantescas ni los errores inevitables en los comienzos de una obra dificilísima, pues la transformación de los hábitos y costumbres de trabajo es una empresa de decenios enteros. Y nosotros nos prometemos firme y solemnemente unos a otros que estaremos dispuestos a todos los sacrificios, que resistiremos y triunfaremos en esta lucha, la más difícil de todas, -en la lucha contra la fuerza de la costumbre-, que trabajaremos incansablemente años y decenios. Trabajaremos para desterrar esa máxima maldita de "cada uno para si y Dios para todos", para desterrar la costumbre de considerar el trabajo únicamente como una prestación y considerar justo tan solo el trabajo retribuido de acuerdo con ciertas normas. Trabajaremos para inculcar en la conciencia, en los hábitos y en las costumbres de cada día de las masas la regla de "todos para uno y uno para todos", la regla de "cada cual según su capacidad y a cada cual según sus necesidades", para ir implantando gradual pero inexorablemente la disciplina comunista y el trabajo comunista.

    Hemos movido de su sitio una montaña de insólitas proporciones, la montaña de la rutina, de la ignorancia, de la obstinación en la defensa del habito a la "libertad de comercio" y a la "libertad" de compraventa de la fuerza humana de trabajo, lo mismo que cualquier otra mercancía. Hemos empezado a hacer vacilar ya destruir los prejuicios más arraigados, las costumbres mas solidad, más rutinarias y que cuentan con siglos de existencia. Nuestros sábados comunistas han realizado en un año un enorme progreso. Su debilidad es aun infinita, pero eso no puede asustarnos. Nosotros hemos visto como, ante nuestros propios ojos, el Poder Soviético, "infinitamente débil", se ha robustecido gracias a nuestros esfuerzos y ha empezado a convertirse en una fuerza mundial infinitamente poderosa. Trabajaremos años y decenios para que se apliquen los sábados comunistas, para que se desarrollen, para que se difundan, para que mejoren, para que arraiguen en las costumbres. ¡Y llegaremos al triunfo del trabajo comunista!
    Vladimir Lenin





    Los Subbotniki aun presentes
    Los ‘subbótniki’ es una tradición soviética que nació el 12 de abril del 1919, cuando varios obreros continuaron voluntariamente su trabajo tras acabar la jornada laboral del viernes, para reparar tres locomotoras que tenían que ser enviadas al frente (Rusia se encontraba en plena guerra civil). La primera vez que se celebró un ‘subbótnik’ en todo el país fue el 1 de mayo de 1920 y en él participó el propio Lenin, el líder comunista del país, limpiando el Kremlin de escombros. Existe un famoso cuadro de M.G.Sokolov que retrata a Lenin llevando el tronco de un árbol.

    Con el paso del tiempo estos ‘sábados comunistas’ se convirtieron en una obligación. La gente venía a su trabajo habitual en un día libre o ajardinaba el territorio alrededor de sus casas sin recibir ninguna compensación material. Ahora se está recuperando la idea inicial de la participación voluntaria en el proceso.

    El gobierno tenía previstos dos acontecimientos de este tipo, el 23 y el 30 de abril. El primero se ha llevado al cabo ya y ha reunido más de 1.383.000 personas, según la oficina de prensa del Departamento de Obras Públicas de Moscú. Es 280.000 personas más que el año pasado. Este año los ‘subbótniki’ han sido aplazados por motivo de mal tiempo que invadió Moscú hasta esta semana.

    Cada año durante dos sábados de abril se retira la basura de las calles, se limpian las carreteras, se plantan árboles y arbustos, entre otras labores, para preparar la ciudad para las fiestas de mayo. En este abril se planea adornar la capital con 3.000 árboles y 20.000 arbustos más. El alcalde de Moscú, Serguéi Sobianin, también contribuyó a la jardinería plantando una picea en un parque de Moscú.

    Articulo RT





    “Subbotnik” sobre ruedas


    Mientras unos sacan la bicicleta a pasear ahora que la nieve y el hielo han desaparecido, otros aprovechan las frescas mañanas de un sábado de abril para limpiar las cunetas de los caminos, recoger las botellas y demás basuras que el invierno nos ha regalado, o para plantar árboles en los parques y adecentar la ciudad. Afortunadamente, nuestro mes de abril no es igual que los de hace 90 años. Pero hay cosas que en lo esencial no han cambiado.

    Las señoras y señores que vi tan atareados durante mi paseo cumplían con una de las pocas tradiciones de los tiempos del comunismo que aún perduran. El subbotnik, un término procedente de la palabra “subbota” (sábado), es una jornada de trabajo colectivo, voluntario y no remunerado cuya implantación se atribuye al mismísimo Lenin.

    El fundador de la Unión Soviética pidió que se mejorase el trabajo de los ferrocarriles, así que durante la noche del 12 de abril de 1919, en plena guerra civil, quince comunistas trabajaron durante diez horas más para reparar sin salario tres locomotoras de la línea férrea Moscú-Kazán. Días después, el 10 de mayo, se organizó el primer subbotnik coletivo en ese mismo lugar, con la participación de 205 personas.

    Mientras pedaleo, hojeo una pequeña cartilla para niños que alguien dejó en mis manos. Es uno de los más de 30 relatos sobre Lenin de Alexander Kononov (1895-1957). Y ojeo en las ilustraciones la inconfundible figura de Ilich, en traje y encorbatado, siempre con la visera calada. En la jornada del 1 de mayo de 1920, relata Kononov a sus pequeños lectores, se celebró oficialmente el primer subbotnik de toda la URSS, y en él participó el líder comunista. Mientras echa una mano en los trabajos al lado del Kremlin, “un obrero mira y remira a Lenin y al final le dice: “Vladimir Ilich. Nosotros nos apañaremos bien aquí sin usted. Seguro que tiene asuntos más importantes que atender”. Vladimir Ilich respondió: “Ahora lo más importante es esto”.

    Este trabajo para la comunidad se convirtió en uno de los instrumentos comunistas para la educación del pueblo. Hoy veo a mis anegados voluntarios rodeados de banderas del partido oficialista Rusia Unida, y a los políticos de primera fila dando ejemplo con su presencia. Uno de cada cinco ciudadanos rusos participa en el subbotnik de la primavera. Ellos le pasan la manguera a su ciudad y alegran los primeros paseos sobre ruedas.

    http://blogs.lavanguardia.com/moscu/subbotnik-sobre-ruedas


    ------------------------------
    ¡Dormir,combativas águilas,
    dormid con el alma tranquila!
    Habéis merecido, hermanos
    eterna paz y gloria.


    "Y comprendí de pronto que el devoto pueblo ruso no necesitaba ya sacerdotes que le ayudasen a impetrar el reino de los cielos.Este pueblo estaba construyendo en la Tierra un reino tan esplendoroso como no hay en ningun otro cielo,reino por el cual era una dicha morir..."

    John Reed
    :urss: :urss:

    La libertad, Sancho, es uno de los más preciosos dones que a los hombres dieron los cielos; con ella no pueden igualarse los tesoros que encierra la tierra ni el mar encubre; por la libertad así como por la honra se puede y debe aventurar la vida

    Blog sobre Vladimir Lenin:
    http://vlenin.blogspot.com.ar/

    Contenido patrocinado

    Re: Sábados Comunistas

    Mensaje por Contenido patrocinado Hoy a las 5:00 am


      Fecha y hora actual: Jue Dic 08, 2016 5:00 am