Encuentro de Partidos Comunistas y Obreros en Sudáfrica KKE: "Exigencia al movimiento comunista es organizar las luchas de clase obrera para la contrucción de la nueva sociedad".

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    Encuentro de Partidos Comunistas y Obreros en Sudáfrica KKE: "Exigencia al movimiento comunista es organizar las luchas de clase obrera para la contrucción de la nueva sociedad".

    Mensaje por otomsti el Sáb Dic 11, 2010 2:13 pm

    Encuentro de Partidos Comunistas y Obreros en Sudáfrica

    KKE: "Exigencia al movimiento comunista es organizar las luchas de clase
    obrera para la contrucción de la nueva sociedad".




    Johannesburgo, 7 dic. 2010, Tribuna Popular TP.- ³Somos Partidos Comunistas y tenemos una misión concreta. Tenemos que organizar la lucha de la clase obrera, la lucha de clases por el derrocamiento del sistema explotador en cada país y la construcción de la nueva sociedad, la sociedad socialista-comunista², señaló en su intervención, el dirigente del Partido Comunista de Grecia (KKE), Giorgio Marino, en el Encuentro Internacional de Partidos Comunistas y Obreros que se celebró en esta ciudad sudafricana entre el 3 al 5 de este mes.

    Marino advirtió que los pueblos experimentan el ataque brutal del capital y sus representantes políticos contra los intereses de la clase obrera y los pueblos en todo el mundo, ³un ataque que en condiciones de crisis capitalista se hace aún más intenso y peligroso², subrayó.

    El dirigente comunista destacó que la crisis del capitalismo continúa y se seguirá profundizando, a pasar que los estados burgueses y el imperialismo le han inyectados miles de millones de dólares en apoyo a las empresas monopolistas, en desmedro de las condiciones de vidas de las y los trabajadores ³las contradicciones del sistema no se contienen², reafirmó.

    ³Todavía se mantiene la recesión de 2009 y en muchos estados capitalistas seguirá durante el 2011. Las estimaciones de que la recuperación será anémica y que se crearán condiciones de una nueva crisis², sentenció.

    ³Por lo tanto, tenemos la obligación de elaborar la experiencia de la lucha de manera colectiva y utilizarla para dar un paso adelante en cuanto a la estrategia y la táctica del movimiento comunista, para que corresponda con las necesidades de la lucha de clases², enfatizó Marino.

    El análisis marxista-leninista conduce a una conclusión firme que señala que las causas de la crisis se hallan en el corazón del sistema, en las condiciones de la producción capitalista, en la anarquía, en el desarrollo desigual, en la agudización de la contradicción fundamental, la contradicción entre el carácter social de la producción y del trabajo por una parte y la apropiación capitalista privada por otra parte ya que los medios de producción están en manos de los capitalistas.

    A continuación publicamos el discurso íntegro de Giorgio Marina ante la plenaria del Partidos Comunista y Obreros en el Encuentro realizado en Sudáfrica.

    12 IMCWP: Discurso de G. Marinos, miembro del Politburó del CC

    Queremos agradecer _l Partido Comunista de Sudáfrica por la celebración del encuentro internacional y la hospitalidad que nos ofrece.

    Extendemos un saludo militante a los y las comunistas de África, a los movimientos antiimperialistas, a los pueblos de este Continente que experimentan la barbarie capitalista. Saludamos la celebración del Encuentro Internacional de Partidos Comunistas y Obreros que se celebra por primera vez en el continente africano.

    Damos la bienvenida a las delegaciones de los partidos obreros y comunistas y les agradecemos por su solidaridad con la lucha del KKE, del PAME y de la clase obrera de nuestro país.

    Los acontecimientos han elevado el nivel de exigencias y los procedimientos del Encuentro Internacional de Partidos Comunistas deben estar imbuidos de la gran responsabilidad de los comunistas ante la clase obrera, los pueblos que experimentan el ataque brutal del capital y de sus representantes políticos; un ataque que en condiciones de crisis capitalista se hace aún más intenso y peligroso.

    No somos cualquier tipo de partido, somos Partidos Comunistas y tenemos una misión concreta. Tenemos que organizar la lucha de la clase obrera, la lucha de clases por el derrocamiento del sistema explotador en cada país y la construcción de la nueva sociedad, la sociedad socialista-comunista.

    Por lo tanto, tenemos la obligación de elaborar la experiencia de la lucha de manera colectiva y utilizarla para dar un paso adelante en cuanto a la estrategia y la táctica del movimiento comunista, para que corresponda con las necesidades de la lucha de clases.

    La crisis capitalista sigue y se profundiza. A pesar de la contribución de los estados burgueses y de las organizaciones imperialistas al apoyo de las empresas monopolistas con miles de millones de dólares, las contradicciones del sistema no se contienen.

    Todavía se mantiene la recesión de 2009 y en muchos estados capitalistas seguirá durante el 2011. Las estimaciones de que la recuperación será anémica y que se crearán condiciones de una nueva crisis, nos plantean nuevas tareas.

    El desempleo ha superado cualquier precedente.

    A los estados-miembros de la Unión Europea los desempleados superan los 23 millones, sin incluir los trabajadores de empleo temporal o parcial que son una fuerza numerosa.

    Por lo tanto, es cada vez más necesario que los comunistas tengan una percepción común sobre las causas de la crisis. Sobre este tema crucial que tiene que ver con la dirección y la perspectiva de la lucha de clases se desarrolla un conflicto ideológico duro.

    Las fuerzas burguesas que defienden el capitalismo atribuyen la causa de la crisis a políticas de gestión, a la falta de control del sistema financiero, al despilfarro del estado burgués y a la falta de transparencia en la ejecución de la política económica.

    Las fuerzas de la socieldemocracia y del oportunismo se mueven en esta línea de gestión limitándose a criticar el neoliberalismo mientras buscan una salida a través del desarrollo del propio sistema, la regulación del mercado, fomentando el mito del capitalismo ³de rostro humano² para engañar a los pueblos.

    Desgraciadamente, estas o similares posiciones afectan las filas del movimiento comunista y causan gran daño.

    De hecho, desplazan las causas de las relaciones de producción explotadoras, de las leyes y las contradicciones del capitalismo al terreno de la política de gestión burguesa y de las diferentes ³mezclas².

    El análisis marxista-leninista conduce a una conclusión firme que señala que las causas de la crisis se hallan en el corazón del sistema, en las condiciones de la producción capitalista, en la anarquía, en el desarrollo desigual, en la agudización de la contradicción fundamental, la contradicción entre el carácter social de la producción y del trabajo por una parte y la apropiación capitalista privada por otra parte ya que los medios de producción están en manos de los capitalistas.

    El curso de la crisis demuestra que se trata de una crisis de sobre-acumulación de capitales que se debe a la explotación de la fuerza de trabajo en el período anterior, en condiciones de crecimiento de la economía capitalista.

    Así es la situación en Grecia también.

    La desaceleración económica que se produjo en 2008 se desarrolló en 2009 con la recesión de la economía y la reducción del Producto Interno Bruto (PIB) en un 2% y continuó en 2010 con una reducción adicional de 4% y seguirá en 2011.

    Se trata de una disminución de la producción industrial (Manufactura, Energía, Transportes, Telecomunicaciones) y de otros sectores de la economía, como el turismo y el comercio, que en combinación con la política antipopular de los gobiernos socialdemócratas y neoliberales trae el aumento del desempleo y el deterioro general de la situación de la clase obrera, del campesinado pequeño y mediano, de los pequeños autónomos, artesanos y comerciantes.

    El gobierno liberal de la ND hasta el octubre de 2009 y a continuación el gobierno socialdemócrata del PASOK junto con el apoyo del partido racista reaccionario LAOS, han tomado duras medidas antipopulares en nombre del déficit y de la deuda pública que se mueven en tasas altas del PIB.

    El gobierno socialdemócrata ha firmado un pacto, un memorándum con la Unión Europea, el Banco Central Europeo y el Fondo Monetario Internacional, la famosa ³troika², para lograr un préstamo de 110 miles de millones de euros para las necesidades de los capitalistas.

    El memorándum incluye entre otros la reducción de salarios y pensiones, la abolición de los contratos sectoriales, derrocamiento de los derechos laborales y de seguridad, privatizaciones, cambios reaccionarios en la Salud, el Bienestar y la Educación.

    Esta situación desencadenó el descontento del pueblo y muchas manifestaciones multitudinarias tomaron lugar con la contribución decisiva del KKE y del PAME, el movimiento sindical de clase.

    Desde el diciembre de 2009 hasta hoy en día se han realizado 13 huelgas generales a nivel nacional, decenas de ocupaciones de ministerios y de otros edificios estatales y luchas multiformes sectoriales con la participación de cientos de miles de trabajadores.

    El mensaje que mandó el KKE desde la Acrópolis, ³Pueblos de Europa, levántense², ha tenido importancia especial.

    De la rica experiencia de este período se pueden sacar conclusiones valiosas.

    En primer lugar, las medidas antipopulares no son producto de este período. Se trata de medidas decididas por la Unión Europea y otras organizaciones imperialistas internacionales, con la participación de gobiernos burgueses griegos y otros en los años anteriores, en el marco de las reestructuraciones capitalistas a fin de reducir el precio de la fuerza de trabajo, reforzar la competitividad y aumentar la rentabilidad de las grandes empresas.

    Se ha demostrado lo peligrosa que es la opinión que la UE, una unión trasnacional imperialista, podría supuestamente impedir la manifestación de la crisis capitalista. Se ha demostrado además que la crisis no tiene nada que ver con alguna situación especial en Grecia. Los acontecimientos en Irlanda y Portugal demuestran que la manifestación de la crisis es de carácter más general.

    Las medidas impuestas en condiciones de crisis no son de carácter temporal sino permanente y se reforzarán conforme a las necesidades del capital a menos que aumente la resistencia.

    La conclusión es innegable.

    Mientras el poder y los medios de producción estén en manos de los capitalistas, el desarrollo reforzará el papel y aumentará las ganancias del capital.

    Tanto con política fiscal expansiva como restrictiva, con ampliación o renegociación de la deuda, las contradicciones se agudizarán y los pueblos tendrán que pagar el coste de la crisis.

    En segundo lugar, aunque el gobierno socialdemócrata del PASOK lleva la responsabilidad principal de estas medidas, el partido liberal de la ND y los demás partidos burgueses están de acuerdo con su esencia.

    Las fuerzas del oportunismo (SYN/SYRIZA etc) siembran confusión, justifican la Unión Europea, esta organización imperialista trasnacional, y concentran su crítica sobre el papel del Fondo Monetario Internacional (FMI).

    También, es importante destacar que en estas circunstancias la lucha de los pueblos encabezada por los comunistas tiene que dejar claro que los paquetes de medidas antiobreras de la UE y del FMI no se imponen desde arriba a la burguesía de cada país contra su voluntad y sus intereses. Todo lo contrario, se trata de medidas que cuentan con el pleno apoyo del gran capital local principalmente porque garantizan la perpetuación de la rentabilidad en condiciones de crisis y en el período de la recuperación. Además, su implementación no constituye un nuevo tipo de ocupación como sostienen ciertas fuerzas, exonerando a la burguesía nacional y su gobierno.

    El sindicalismo amarrillo que controla la administración de las dos Confederaciones Generales en el sector público y privado y tiene la mayoría en un gran número de sindicatos, tiene responsabilidades criminales ya que utiliza el aparato estatal y la intervención de los empleadores. Estas fuerzas llevan años apoyando la ³vía de sentido único de la UE², la estrategia del capital e implementan la línea de la colaboración de clases.

    En tercer lugar, el KKE y el movimiento de orientación de clase son una fuerza consecuente al lado de los trabajadores organizando la lucha a pesar de las dificultades y la ofensiva anticomunista.

    El KKE ha informado y preparado a tiempo los trabajadores para la crisis y la ofensiva antiobrera, antipopular. Aclaró que los trabajadores no son responsables por la crisis, el déficit y la deuda; que la responsabilidad la llevan las fuerzas del capital y la política al servicio de sus intereses. Esta tesis política ha sido expresada a través de la consigna ³la crisis que la pague la plutocracia².

    El KKE y el PAME juegan un papel protagonista en la lucha diaria, se enfrentan a la Unión Europea imperialista, a los partidos burgueses y oportunistas así como a las fuerzas reformistas subordinadas en el movimiento sindical.

    El KKE y el PAME centran su atención en la unidad de la clase obrera y la alianza social, en la agrupación de fuerzas obreras y populares en una línea de lucha y demandas contra la vía de desarrollo capitalista, y se orientan hacia la vía de desarrollo que tiene como criterio la satisfacción de las necesidades populares contemporáneas, el poder y la economía populares, el socialismo.

    Un elemento muy importante es la coordinación de la lucha entre el PAME y las agrupaciones militantes de los pequeños campesinos, de los pequeños artesanos, comerciantes y autónomos, el movimiento militante de mujeres, el movimiento militante de los estudiantes en la base de un frente de lucha común que contribuye a la movilización de amplias fuerzas populares y al establecimiento de la alianza social.

    Esta lucha combinada ideológica, política y de masas ha contribuido al aumento del prestigio y de la influencia del KKE, del PAME y de las demás agrupaciones militantes. Esto ha sido demostrado en la batalla electoral reciente para los órganos de administración local y regional en que las listas de la ³Agrupación Popular² apoyadas por el KKE han logrado un aumento significativo.

    Para nuestro partido, la fuente de su fuerza son sus tesis programáticas que fueron enriquecidas en el 18º Congreso con la resolución sobre la ³Evaluación y conclusiones sobre la construcción socialista en el siglo XX² son.

    Para nuestro partido la fuente de su fuerza es la fe en la lucha de clases, el compromiso con la revolución socialista por el derrocamiento del capitalismo y la construcción del socialismo.

    Esta lucha determina el trabajo ideológico y político, la política de organización del partido, el trabajo con la clase obrera y la juventud.

    La práctica demuestra que la línea de lucha revolucionaria del KKE no limita el trabajo de masas, lo refuerza. Esta línea fortalece las exigencias de los trabajadores, muestra la salida y la perspectiva y contribuye al cambio de la correlación de fuerzas.

    Debemos confirmar y fortalecer nuestros principios porque esto nos dará fuerza a confrontar la crisis del movimiento comunista.

    La experiencia nos enseña que la lucha revolucionaria requiere la confrontación con el oportunismo que expresa la influencia de la ideología burguesa en el movimiento obrero. El oportunismo funciona como instrumento del sistema, como obstáculo a la radicalización de las fuerzas populares y portador de la sumisión y el compromiso, como ha demostrado el curso del eurocomunismo y sus expresiones en los años siguientes.

    El oportunismo lleva muchas máscaras.

    Por ello, es necesario tener criterio estricto para comprobar qué se esconde cada vez tras el concepto de la ³izquierda² y de los llamados partidos y movimientos de izquierdas.

    La práctica demuestra que la estrategia y la táctica de una serie de fuerzas denominadas ³de izquierdas² surgen como obstáculos a la lucha antiimperialista, antimonopolista.

    Nos oponemos al Partido de la Izquierda Europea (PIE), en que el DIE LINKE de Alemania tiene un papel protagonista, porque defiende la Unión Europea imperialista y depende de ella. Promueve una estrategia socialdemócrata de gestión que ofrece apoyo al capitalismo y además participa en la campaña de calumnias contra la URSS y el socialismo construido en el siglo XX partiendo de posiciones anticomunistas sin base científica. Así crea confusiones a los trabajadores y pone obstáculos en el desarrollo de una conciencia política de clase.

    Lo mismo ocurre con otros partidos similares aparte del PIE como el conocido Partido de la Izquierda de Suecia que a través de la fundación ³Foro Internacional de Izquierda² (VIF) interviene de manera disolvente para promover la ³socialdemocratización² de los Partidos Comunistas.

    El KKE es de la opinión que debemos fortalecer el conflicto ideológico y político y revelar el papel de estas fuerzas tomando en cuenta que junto con el mecanismo de la Internacional Socialista y en combinación con mecanismos estatales y estructuras trasnacionales intervienen de manera disolvente en las filas del movimiento comunista, funcionando como factor de perpetuación de su crisis.

    Igual de peligrosas son las tesis sobre el llamado ³socialismo del siglo XXI², que se promueve sobre todo por fuerzas pequeñobuerguesas en América Latina, en contraposición con el socialismo científico.

    Se trata de una construcción oportunista que distorsiona los principios y leyes que rigen el socialismo-comunismo, impide el desarrollo de la lucha de clases y crea confusiones a la clase obrera.

    La necesidad de la revolución socialista, del derrocamiento del capitalismo y de la construcción de la nueva formación socioeconómica comunista no se determina por la correlación de fuerzas desarrollada en uno u otro momento histórico sino por la necesidad histórica de resolución de la contradicción fundamental entre el capital y el trabajo, la abolición de la explotación del hombre por el hombre, la abolición de las clases.

    Por ello, el derrocamiento amargo del socialismo en la Unión Soviética y los demás países socialistas, los cambios contrarrevolucionarios en general provocados por la erosión oportunista, no cambian el carácter de nuestra época, como época de transición del capitalismo al socialismo.

    La primera tarea consiste en que la clase obrera tome en sus manos el poder estatal para formar, con la actividad consciente de la vanguardia, de la clase obrera y su partido, la nueva base socioeconómica que requiere que los medios concentrados de producción se convierten en propiedad social bajo la planificación central de la economía.

    Para la abolición absoluta de las clases hay que derrocar los explotadores y abolir su propiedad y toda propiedad privada en los medios de producción.

    Esta dirección leninista tiene suma importancia en la lucha de los comunistas y nos protege de errores y desviaciones.

    La sustitución de los principios del marxismo-leninismo por aproximaciones revisionistas en nombre de la especificidad nacional ha dañado y sigue dañando el movimiento comunista.

    Estamos hablando de asuntos estratégicos, de la dirección central de nuestra lucha y ninguna especificidad nacional no puede invalidar la necesidad del derrocamiento revolucionario del capitalismo, la necesidad del poder obrero, de la socialización de los medios de producción y de la planificación central.

    Ninguna especificidad nacional no puede justificar las tesis de un ³socialismo con mercado capitalista². Una cosa es la retirada temporal obligatoria bajo condiciones adversas (como la NEP en la época de Lenin) y otra cosa es la aceptación de las leyes y las categorías capitalistas como instrumentos para la construcción socialista, tal como se hace actualmente en China.

    La formación comunista tiene sus propias leyes. Nunca ha habido y nunca habrá un socialismo con relaciones de producción capitalistas.

    La eficacia de la lucha de clases será reforzada en la medida que se fortalece el frente contra el imperialismo y las organizaciones imperialistas, en la medida que se intensifica la confrontación con la teoría del llamado ³mundo multipolar² que encubre la esencia del imperialismo que es el capitalismo monopolista.

    Es una cosa utilizar las contradicciones imperialistas para la promoción de la lucha antiimperialista y otra cosa idealizar la postura de viejos o nuevos estados o uniones, emergentes o no (p.ej. la UE, Organización del Tratado de la Seguridad Colectiva, Organización de Cooperación de Shangai etc) que se oponen p.ej. con los EE.UU. por cuenta de sus grupos monopolistas, para lograr mayor parte del mercado.

    Esto no tiene que ver solamente con la Unión Europea y Japón. Abarca también Brasil, la India, Rusia así como China donde predominan las relaciones de producción capitalistas; los grupos capitalistas monopolistas se expanden en todos los continentes y a nivel político se promueven relaciones de cooperación estratégica con la Internacional Socialista que es la punta de lanza de la ofensiva del capital.

    La oposición a las relaciones desiguales que caracterizan el sistema imperialista, la oposición a la presencia fuerte del capital multinacional en ciertos estados debe adquirir un contenido más antiimperialista, antimonopolista, debe confrontar las posiciones que promueven la alianza con sectores del capital nacional y con las fuerzas políticas que sirven sus intereses.

    El trabajo ideológico, político y organizativo independiente de los Partidos Comunistas así como la política de alianzas que corresponde a una fuerza revolucionaria son principios fundamentales y cuando se ven violados llevan a la alteración de las características comunistas y a situaciones degenerativas.

    Tenemos mucho trabajo por delante y tareas muy difíciles. Hace falta coordinar la acción e insistir en la realización de los objetivos establecidos por los encuentros internacionales de los Partidos Comunistas y Obreros.

    En primer lugar, se da por sentado que la crisis capitalista continuará y por lo tanto se plantea la tarea de organización de la lucha obrera-popular en cada país para impedir las medidas antipopulares, agrupar más amplias fuerzas populares en torno de objetivos antimonopolistas, dar pasos de desarrollo de las relaciones de los Partidos Comunistas con la clase obrera, los sectores populares, la juventud, reforzar la organización en los centros de trabajo, ganar nuevos sindicatos con la línea de orientación de clase, construir organizaciones del partido en las fábricas y en general en los centros de trabajo y organizaciones fuertes de las Juventudes Comunistas.

    El KKE siempre aplica con consecuencia las decisiones de los comunicados conjuntos de los encuentros internacionales, toma iniciativas para la organización de encuentros regionales y temáticos, insiste en la acción común de los Partidos Comunistas de Europa y de los Balcanes donde la crisis ideológica y política así como la fragmentación organizativa han traído un gran retroceso.

    Seguiremos en este camino trabajando al mismo tiempo para fortalecer la iniciativa de las revistas teóricas de partidos hermanos, de partidos marxistas-leninistas con los que publicamos la ³Revista Comunista Internacional². Nosotros, como partido, insistimos en el establecimiento de un polo marxista-leninista distintivo que contribuirá a la confrontación de la crisis del Movimiento Comunista.

    En segundo lugar, la intensificación de los antagonismos interimperialistas y las dificultades del sistema capitalista de hacer frente a la crisis, fortalecen la agresividad imperialista y aumentan el riesgo de un nuevo ciclo de conflictos regionales en Asia, en el Oriente Medio, en África, en la península de Corea, en el Cáucaso, en los Balcanes y en otros lugares.

    Estos riesgos se intensifican si tomamos en cuenta la nueva estrategia de la OTAN, de este instrumento imperialista peligroso, la cual prevé intervenciones y guerras utilizando varios pretextos como el ³terrorismo², el ³extremismo², los ³cambios climáticos² y los ³flujos migratorios².

    Las condiciones y la correlación de fuerzas han cambiado y esto se denota en las relaciones internacionales y en las organizaciones internacionales como la ONU. Actualmente no existe el derecho internacional que se desarrolló a través del conflicto entre el Socialismo y el Capitalismo. Ha sido reemplazado por el derecho que sirve los intereses imperialistas, por esta razón la discusión sobre la ³nueva arquitectura² y la ³democratización de las relaciones internacionales² está en el aire.

    Ante esta situación, los comunistas deben jugar un papel protagonista, informar a los pueblos y desarrollar la lucha antiimperialista para que abra un frente fuerte contra los gobiernos burgueses que participan en los planes imperialistas, para que se fortalezca el movimiento que exige el retiro de la OTAN, en todos los países, la eliminación de las bases militares y la retirada de los ejércitos de ocupación de Afganistán e Irak.

    Hay que expresar la más grande solidaridad internacionalista posible a estados y pueblos amenazados por el imperialismo y para que no se instale el llamado ³escudo antimisiles² de los EE.UU y de la OTAN.

    Hay que fortalecer el apoyo a la Cuba socialista, así como a la lucha del pueblo palestino y de los pueblos del Oriente Medio que resisten y no se subordinan a los planes de los EE.UU y de Israel.

    Hay que exigir una solución justa del problema chipriota y la retirada de las fuerzas de ocupación. El problema chipriota es en primer lugar un problema INTERNACIONAL de invasión y ocupación del 37% del territorio de un independiente estado-miembro de la ONU por el ejército turco con la ayuda activa de los EE.UU y de la OTAN.

    En tercer lugar, se continúa y se intensifica el Anticomunismo, sobre todo a través de la equiparación sin base histórica del comunismo con las atrocidades fascistas y nazistas. El Consejo de Europa, la Unión Europea y las demás organizaciones imperialistas promueven medidas severas para limitar las actividades de los Partidos Comunistas y estrangularles económicamente. En este sentido se promueven cambios reaccionarios en los sistemas políticos y la clase burguesa crea nuevos mecanismos de represión para protegerse.

    Además, cabe señalar que algunos Partidos Comunistas siguen en clandestinidad y militantes comunistas se persiguen en estados de Europa Oriental y Central, en Asia, África y otras regiones. Bajo el pretexto de la lucha contra el ³terrorismo² apuntan contra los partidos comunistas, los movimientos revolucionarios y antiimperialistas en América Latina como las FARC-EP y criminalizan las formas que eligen los pueblos para resistir y luchar.

    Tenemos la gran responsabilidad y obligación de exigir de manera coordinada la legalización de los Partidos Comunistas y de las fuerzas antiimperialistas defendiendo la historia del movimiento comunista, la gran contribución de la Unión Soviética, del socialismo construido en el siglo XX.

    En cuarto lugar, las condiciones exigen que prestemos más apoyo a las organizaciones antiimperialistas internacionales, que contribuyamos al fortalecimiento de la Federación Sindical Mundial que da pasos importantes y celebrará su XVI Congreso en abril de 2011 en Atenas.

    Hay que contribuir en el fortalecimiento del Consejo Mundial por la Paz, de la Federación Mundial de la Juventud Democrática que dentro de pocos días celebrará el XVII Festival Mundial de la Juventud y los Estudiantes, de la Federación Democrática Internacional de las Mujeres, reforzando su carácter antiimperialista.

    Fuente: KKE


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    Re: Encuentro de Partidos Comunistas y Obreros en Sudáfrica KKE: "Exigencia al movimiento comunista es organizar las luchas de clase obrera para la contrucción de la nueva sociedad".

    Mensaje por otomsti el Sáb Dic 11, 2010 2:16 pm

    12 IMCWP: Discurso de G. Marinos, miembro del Politburó del CC

    Queremos agradecer αl Partido Comunista de Sudáfrica por la celebración del encuentro internacional y la hospitalidad que nos ofrece.

    Extendemos un saludo militante a los y las comunistas de África, a los movimientos antiimperialistas, a los pueblos de este Continente que experimentan la barbarie capitalista. Saludamos la celebración del Encuentro Internacional de Partidos Comunistas y Obreros que se celebra por primera vez en el continente africano.

    Damos la bienvenida a las delegaciones de los partidos obreros y comunistas y les agradecemos por su solidaridad con la lucha del KKE, del PAME y de la clase obrera de nuestro país.

    Los acontecimientos han elevado el nivel de exigencias y los procedimientos del Encuentro Internacional de Partidos Comunistas deben estar imbuidos de la gran responsabilidad de los comunistas ante la clase obrera, los pueblos que experimentan el ataque brutal del capital y de sus representantes políticos; un ataque que en condiciones de crisis capitalista se hace aún más intenso y peligroso.

    No somos cualquier tipo de partido, somos Partidos Comunistas y tenemos una misión concreta. Tenemos que organizar la lucha de la clase obrera, la lucha de clases por el derrocamiento del sistema explotador en cada país y la construcción de la nueva sociedad, la sociedad socialista-comunista.

    Por lo tanto, tenemos la obligación de elaborar la experiencia de la lucha de manera colectiva y utilizarla para dar un paso adelante en cuanto a la estrategia y la táctica del movimiento comunista, para que corresponda con las necesidades de la lucha de clases.

    La crisis capitalista sigue y se profundiza. A pesar de la contribución de los estados burgueses y de las organizaciones imperialistas al apoyo de las empresas monopolistas con miles de millones de dólares, las contradicciones del sistema no se contienen.

    Todavía se mantiene la recesión de 2009 y en muchos estados capitalistas seguirá durante el 2011. Las estimaciones de que la recuperación será anémica y que se crearán condiciones de una nueva crisis, nos plantean nuevas tareas.

    El desempleo ha superado cualquier precedente.

    A los estados-miembros de la Unión Europea los desempleados superan los 23 millones, sin incluir los trabajadores de empleo temporal o parcial que son una fuerza numerosa.

    Por lo tanto, es cada vez más necesario que los comunistas tengan una percepción común sobre las causas de la crisis. Sobre este tema crucial que tiene que ver con la dirección y la perspectiva de la lucha de clases se desarrolla un conflicto ideológico duro.

    Las fuerzas burguesas que defienden el capitalismo atribuyen la causa de la crisis a políticas de gestión, a la falta de control del sistema financiero, al despilfarro del estado burgués y a la falta de transparencia en la ejecución de la política económica.

    Las fuerzas de la socieldemocracia y del oportunismo se mueven en esta línea de gestión limitándose a criticar el neoliberalismo mientras buscan una salida a través del desarrollo del propio sistema, la regulación del mercado, fomentando el mito del capitalismo “de rostro humano” para engañar a los pueblos.

    Desgraciadamente, estas o similares posiciones afectan las filas del movimiento comunista y causan gran daño.

    De hecho, desplazan las causas de las relaciones de producción explotadoras, de las leyes y las contradicciones del capitalismo al terreno de la política de gestión burguesa y de las diferentes “mezclas”.

    El análisis marxista-leninista conduce a una conclusión firme que señala que las causas de la crisis se hallan en el corazón del sistema, en las condiciones de la producción capitalista, en la anarquía, en el desarrollo desigual, en la agudización de la contradicción fundamental, la contradicción entre el carácter social de la producción y del trabajo por una parte y la apropiación capitalista privada por otra parte ya que los medios de producción están en manos de los capitalistas.

    El curso de la crisis demuestra que se trata de una crisis de sobre-acumulación de capitales que se debe a la explotación de la fuerza de trabajo en el período anterior, en condiciones de crecimiento de la economía capitalista.

    Así es la situación en Grecia también.

    La desaceleración económica que se produjo en 2008 se desarrolló en 2009 con la recesión de la economía y la reducción del Producto Interno Bruto (PIB) en un 2% y continuó en 2010 con una reducción adicional de 4% y seguirá en 2011.

    Se trata de una disminución de la producción industrial (Manufactura, Energía, Transportes, Telecomunicaciones) y de otros sectores de la economía, como el turismo y el comercio, que en combinación con la política antipopular de los gobiernos socialdemócratas y neoliberales trae el aumento del desempleo y el deterioro general de la situación de la clase obrera, del campesinado pequeño y mediano, de los pequeños autónomos, artesanos y comerciantes.

    El gobierno liberal de la ND hasta el octubre de 2009 y a continuación el gobierno socialdemócrata del PASOK junto con el apoyo del partido racista reaccionario LAOS, han tomado duras medidas antipopulares en nombre del déficit y de la deuda pública que se mueven en tasas altas del PIB.

    El gobierno socialdemócrata ha firmado un pacto, un memorándum con la Unión Europea, el Banco Central Europeo y el Fondo Monetario Internacional, la famosa “troika”, para lograr un préstamo de 110 miles de millones de euros para las necesidades de los capitalistas.

    El memorándum incluye entre otros la reducción de salarios y pensiones, la abolición de los contratos sectoriales, derrocamiento de los derechos laborales y de seguridad, privatizaciones, cambios reaccionarios en la Salud, el Bienestar y la Educación.

    Esta situación desencadenó el descontento del pueblo y muchas manifestaciones multitudinarias tomaron lugar con la contribución decisiva del KKE y del PAME, el movimiento sindical de clase.

    Desde el diciembre de 2009 hasta hoy en día se han realizado 13 huelgas generales a nivel nacional, decenas de ocupaciones de ministerios y de otros edificios estatales y luchas multiformes sectoriales con la participación de cientos de miles de trabajadores.

    El mensaje que mandó el KKE desde la Acrópolis, “Pueblos de Europa, levántense”, ha tenido importancia especial.

    De la rica experiencia de este período se pueden sacar conclusiones valiosas.

    En primer lugar, las medidas antipopulares no son producto de este período. Se trata de medidas decididas por la Unión Europea y otras organizaciones imperialistas internacionales, con la participación de gobiernos burgueses griegos y otros en los años anteriores, en el marco de las reestructuraciones capitalistas a fin de reducir el precio de la fuerza de trabajo, reforzar la competitividad y aumentar la rentabilidad de las grandes empresas.

    Se ha demostrado lo peligrosa que es la opinión que la UE, una unión trasnacional imperialista, podría supuestamente impedir la manifestación de la crisis capitalista. Se ha demostrado además que la crisis no tiene nada que ver con alguna situación especial en Grecia. Los acontecimientos en Irlanda y Portugal demuestran que la manifestación de la crisis es de carácter más general.

    Las medidas impuestas en condiciones de crisis no son de carácter temporal sino permanente y se reforzarán conforme a las necesidades del capital a menos que aumente la resistencia.

    La conclusión es innegable.

    Mientras el poder y los medios de producción estén en manos de los capitalistas, el desarrollo reforzará el papel y aumentará las ganancias del capital.

    Tanto con política fiscal expansiva como restrictiva, con ampliación o renegociación de la deuda, las contradicciones se agudizarán y los pueblos tendrán que pagar el coste de la crisis.

    En segundo lugar, aunque el gobierno socialdemócrata del PASOK lleva la responsabilidad principal de estas medidas, el partido liberal de la ND y los demás partidos burgueses están de acuerdo con su esencia.

    Las fuerzas del oportunismo (SYN/SYRIZA etc) siembran confusión, justifican la Unión Europea, esta organización imperialista trasnacional, y concentran su crítica sobre el papel del Fondo Monetario Internacional (FMI).

    También, es importante destacar que en estas circunstancias la lucha de los pueblos encabezada por los comunistas tiene que dejar claro que los paquetes de medidas antiobreras de la UE y del FMI no se imponen desde arriba a la burguesía de cada país contra su voluntad y sus intereses. Todo lo contrario, se trata de medidas que cuentan con el pleno apoyo del gran capital local principalmente porque garantizan la perpetuación de la rentabilidad en condiciones de crisis y en el período de la recuperación. Además, su implementación no constituye un nuevo tipo de ocupación como sostienen ciertas fuerzas, exonerando a la burguesía nacional y su gobierno.

    El sindicalismo amarrillo que controla la administración de las dos Confederaciones Generales en el sector público y privado y tiene la mayoría en un gran número de sindicatos, tiene responsabilidades criminales ya que utiliza el aparato estatal y la intervención de los empleadores. Estas fuerzas llevan años apoyando la “vía de sentido único de la UE”, la estrategia del capital e implementan la línea de la colaboración de clases.

    En tercer lugar, el KKE y el movimiento de orientación de clase son una fuerza consecuente al lado de los trabajadores organizando la lucha a pesar de las dificultades y la ofensiva anticomunista.

    El KKE ha informado y preparado a tiempo los trabajadores para la crisis y la ofensiva antiobrera, antipopular. Aclaró que los trabajadores no son responsables por la crisis, el déficit y la deuda; que la responsabilidad la llevan las fuerzas del capital y la política al servicio de sus intereses. Esta tesis política ha sido expresada a través de la consigna “la crisis que la pague la plutocracia”.

    El KKE y el PAME juegan un papel protagonista en la lucha diaria, se enfrentan a la Unión Europea imperialista, a los partidos burgueses y oportunistas así como a las fuerzas reformistas subordinadas en el movimiento sindical.

    El KKE y el PAME centran su atención en la unidad de la clase obrera y la alianza social, en la agrupación de fuerzas obreras y populares en una línea de lucha y demandas contra la vía de desarrollo capitalista, y se orientan hacia la vía de desarrollo que tiene como criterio la satisfacción de las necesidades populares contemporáneas, el poder y la economía populares, el socialismo.

    Un elemento muy importante es la coordinación de la lucha entre el PAME y las agrupaciones militantes de los pequeños campesinos, de los pequeños artesanos, comerciantes y autónomos, el movimiento militante de mujeres, el movimiento militante de los estudiantes en la base de un frente de lucha común que contribuye a la movilización de amplias fuerzas populares y al establecimiento de la alianza social.

    Esta lucha combinada ideológica, política y de masas ha contribuido al aumento del prestigio y de la influencia del KKE, del PAME y de las demás agrupaciones militantes. Esto ha sido demostrado en la batalla electoral reciente para los órganos de administración local y regional en que las listas de la “Agrupación Popular” apoyadas por el KKE han logrado un aumento significativo.

    Para nuestro partido, la fuente de su fuerza son sus tesis programáticas que fueron enriquecidas en el 18º Congreso con la resolución sobre la “Evaluación y conclusiones sobre la construcción socialista en el siglo XX” son.

    Para nuestro partido la fuente de su fuerza es la fe en la lucha de clases, el compromiso con la revolución socialista por el derrocamiento del capitalismo y la construcción del socialismo.

    Esta lucha determina el trabajo ideológico y político, la política de organización del partido, el trabajo con la clase obrera y la juventud.

    La práctica demuestra que la línea de lucha revolucionaria del KKE no limita el trabajo de masas, lo refuerza. Esta línea fortalece las exigencias de los trabajadores, muestra la salida y la perspectiva y contribuye al cambio de la correlación de fuerzas.

    Debemos confirmar y fortalecer nuestros principios porque esto nos dará fuerza a confrontar la crisis del movimiento comunista.

    La experiencia nos enseña que la lucha revolucionaria requiere la confrontación con el oportunismo que expresa la influencia de la ideología burguesa en el movimiento obrero. El oportunismo funciona como instrumento del sistema, como obstáculo a la radicalización de las fuerzas populares y portador de la sumisión y el compromiso, como ha demostrado el curso del eurocomunismo y sus expresiones en los años siguientes.

    El oportunismo lleva muchas máscaras.

    Por ello, es necesario tener criterio estricto para comprobar qué se esconde cada vez tras el concepto de la “izquierda” y de los llamados partidos y movimientos de izquierdas.

    La práctica demuestra que la estrategia y la táctica de una serie de fuerzas denominadas “de izquierdas” surgen como obstáculos a la lucha antiimperialista, antimonopolista.

    Nos oponemos al Partido de la Izquierda Europea (PIE), en que el DIE LINKE de Alemania tiene un papel protagonista, porque defiende la Unión Europea imperialista y depende de ella. Promueve una estrategia socialdemócrata de gestión que ofrece apoyo al capitalismo y además participa en la campaña de calumnias contra la URSS y el socialismo construido en el siglo XX partiendo de posiciones anticomunistas sin base científica. Así crea confusiones a los trabajadores y pone obstáculos en el desarrollo de una conciencia política de clase.

    Lo mismo ocurre con otros partidos similares aparte del PIE como el conocido Partido de la Izquierda de Suecia que a través de la fundación “Foro Internacional de Izquierda” (VIF) interviene de manera disolvente para promover la “socialdemocratización” de los Partidos Comunistas.

    El KKE es de la opinión que debemos fortalecer el conflicto ideológico y político y revelar el papel de estas fuerzas tomando en cuenta que junto con el mecanismo de la Internacional Socialista y en combinación con mecanismos estatales y estructuras trasnacionales intervienen de manera disolvente en las filas del movimiento comunista, funcionando como factor de perpetuación de su crisis.

    Igual de peligrosas son las tesis sobre el llamado “socialismo del siglo XXI”, que se promueve sobre todo por fuerzas pequeñobuerguesas en América Latina, en contraposición con el socialismo científico.

    Se trata de una construcción oportunista que distorsiona los principios y leyes que rigen el socialismo-comunismo, impide el desarrollo de la lucha de clases y crea confusiones a la clase obrera.

    La necesidad de la revolución socialista, del derrocamiento del capitalismo y de la construcción de la nueva formación socioeconómica comunista no se determina por la correlación de fuerzas desarrollada en uno u otro momento histórico sino por la necesidad histórica de resolución de la contradicción fundamental entre el capital y el trabajo, la abolición de la explotación del hombre por el hombre, la abolición de las clases.

    Por ello, el derrocamiento amargo del socialismo en la Unión Soviética y los demás países socialistas, los cambios contrarrevolucionarios en general provocados por la erosión oportunista, no cambian el carácter de nuestra época, como época de transición del capitalismo al socialismo.

    La primera tarea consiste en que la clase obrera tome en sus manos el poder estatal para formar, con la actividad consciente de la vanguardia, de la clase obrera y su partido, la nueva base socioeconómica que requiere que los medios concentrados de producción se convierten en propiedad social bajo la planificación central de la economía.

    Para la abolición absoluta de las clases hay que derrocar los explotadores y abolir su propiedad y toda propiedad privada en los medios de producción.

    Esta dirección leninista tiene suma importancia en la lucha de los comunistas y nos protege de errores y desviaciones.

    La sustitución de los principios del marxismo-leninismo por aproximaciones revisionistas en nombre de la especificidad nacional ha dañado y sigue dañando el movimiento comunista.

    Estamos hablando de asuntos estratégicos, de la dirección central de nuestra lucha y ninguna especificidad nacional no puede invalidar la necesidad del derrocamiento revolucionario del capitalismo, la necesidad del poder obrero, de la socialización de los medios de producción y de la planificación central.

    Ninguna especificidad nacional no puede justificar las tesis de un “socialismo con mercado capitalista”. Una cosa es la retirada temporal obligatoria bajo condiciones adversas (como la NEP en la época de Lenin) y otra cosa es la aceptación de las leyes y las categorías capitalistas como instrumentos para la construcción socialista, tal como se hace actualmente en China.

    La formación comunista tiene sus propias leyes. Nunca ha habido y nunca habrá un socialismo con relaciones de producción capitalistas.

    La eficacia de la lucha de clases será reforzada en la medida que se fortalece el frente contra el imperialismo y las organizaciones imperialistas, en la medida que se intensifica la confrontación con la teoría del llamado “mundo multipolar” que encubre la esencia del imperialismo que es el capitalismo monopolista.

    Es una cosa utilizar las contradicciones imperialistas para la promoción de la lucha antiimperialista y otra cosa idealizar la postura de viejos o nuevos estados o uniones, emergentes o no (p.ej. la UE, Organización del Tratado de la Seguridad Colectiva, Organización de Cooperación de Shangai etc) que se oponen p.ej. con los EE.UU. por cuenta de sus grupos monopolistas, para lograr mayor parte del mercado.

    Esto no tiene que ver solamente con la Unión Europea y Japón. Abarca también Brasil, la India, Rusia así como China donde predominan las relaciones de producción capitalistas; los grupos capitalistas monopolistas se expanden en todos los continentes y a nivel político se promueven relaciones de cooperación estratégica con la Internacional Socialista que es la punta de lanza de la ofensiva del capital.

    La oposición a las relaciones desiguales que caracterizan el sistema imperialista, la oposición a la presencia fuerte del capital multinacional en ciertos estados debe adquirir un contenido más antiimperialista, antimonopolista, debe confrontar las posiciones que promueven la alianza con sectores del capital nacional y con las fuerzas políticas que sirven sus intereses.

    El trabajo ideológico, político y organizativo independiente de los Partidos Comunistas así como la política de alianzas que corresponde a una fuerza revolucionaria son principios fundamentales y cuando se ven violados llevan a la alteración de las características comunistas y a situaciones degenerativas.

    Tenemos mucho trabajo por delante y tareas muy difíciles. Hace falta coordinar la acción e insistir en la realización de los objetivos establecidos por los encuentros internacionales de los Partidos Comunistas y Obreros.

    En primer lugar, se da por sentado que la crisis capitalista continuará y por lo tanto se plantea la tarea de organización de la lucha obrera-popular en cada país para impedir las medidas antipopulares, agrupar más amplias fuerzas populares en torno de objetivos antimonopolistas, dar pasos de desarrollo de las relaciones de los Partidos Comunistas con la clase obrera, los sectores populares, la juventud, reforzar la organización en los centros de trabajo, ganar nuevos sindicatos con la línea de orientación de clase, construir organizaciones del partido en las fábricas y en general en los centros de trabajo y organizaciones fuertes de las Juventudes Comunistas.

    El KKE siempre aplica con consecuencia las decisiones de los comunicados conjuntos de los encuentros internacionales, toma iniciativas para la organización de encuentros regionales y temáticos, insiste en la acción común de los Partidos Comunistas de Europa y de los Balcanes donde la crisis ideológica y política así como la fragmentación organizativa han traído un gran retroceso.

    Seguiremos en este camino trabajando al mismo tiempo para fortalecer la iniciativa de las revistas teóricas de partidos hermanos, de partidos marxistas-leninistas con los que publicamos la “Revista Comunista Internacional”. Nosotros, como partido, insistimos en el establecimiento de un polo marxista-leninista distintivo que contribuirá a la confrontación de la crisis del Movimiento Comunista.

    En segundo lugar, la intensificación de los antagonismos interimperialistas y las dificultades del sistema capitalista de hacer frente a la crisis, fortalecen la agresividad imperialista y aumentan el riesgo de un nuevo ciclo de conflictos regionales en Asia, en el Oriente Medio, en África, en la península de Corea, en el Cáucaso, en los Balcanes y en otros lugares.

    Estos riesgos se intensifican si tomamos en cuenta la nueva estrategia de la OTAN, de este instrumento imperialista peligroso, la cual prevé intervenciones y guerras utilizando varios pretextos como el “terrorismo”, el “extremismo”, los “cambios climáticos” y los “flujos migratorios”.

    Las condiciones y la correlación de fuerzas han cambiado y esto se denota en las relaciones internacionales y en las organizaciones internacionales como la ONU. Actualmente no existe el derecho internacional que se desarrolló a través del conflicto entre el Socialismo y el Capitalismo. Ha sido reemplazado por el derecho que sirve los intereses imperialistas, por esta razón la discusión sobre la “nueva arquitectura” y la “democratización de las relaciones internacionales” está en el aire.

    Ante esta situación, los comunistas deben jugar un papel protagonista, informar a los pueblos y desarrollar la lucha antiimperialista para que abra un frente fuerte contra los gobiernos burgueses que participan en los planes imperialistas, para que se fortalezca el movimiento que exige el retiro de la OTAN, en todos los países, la eliminación de las bases militares y la retirada de los ejércitos de ocupación de Afganistán e Irak.

    Hay que expresar la más grande solidaridad internacionalista posible a estados y pueblos amenazados por el imperialismo y para que no se instale el llamado “escudo antimisiles” de los EE.UU y de la OTAN.

    Hay que fortalecer el apoyo a la Cuba socialista, así como a la lucha del pueblo palestino y de los pueblos del Oriente Medio que resisten y no se subordinan a los planes de los EE.UU y de Israel.

    Hay que exigir una solución justa del problema chipriota y la retirada de las fuerzas de ocupación. El problema chipriota es en primer lugar un problema INTERNACIONAL de invasión y ocupación del 37% del territorio de un independiente estado-miembro de la ONU por el ejército turco con la ayuda activa de los EE.UU y de la OTAN.

    En tercer lugar, se continúa y se intensifica el Anticomunismo, sobre todo a través de la equiparación sin base histórica del comunismo con las atrocidades fascistas y nazistas. El Consejo de Europa, la Unión Europea y las demás organizaciones imperialistas promueven medidas severas para limitar las actividades de los Partidos Comunistas y estrangularles económicamente. En este sentido se promueven cambios reaccionarios en los sistemas políticos y la clase burguesa crea nuevos mecanismos de represión para protegerse.

    Además, cabe señalar que algunos Partidos Comunistas siguen en clandestinidad y militantes comunistas se persiguen en estados de Europa Oriental y Central, en Asia, África y otras regiones. Bajo el pretexto de la lucha contra el “terrorismo” apuntan contra los partidos comunistas, los movimientos revolucionarios y antiimperialistas en América Latina como las FARC-EP y criminalizan las formas que eligen los pueblos para resistir y luchar.

    Tenemos la gran responsabilidad y obligación de exigir de manera coordinada la legalización de los Partidos Comunistas y de las fuerzas antiimperialistas defendiendo la historia del movimiento comunista, la gran contribución de la Unión Soviética, del socialismo construido en el siglo XX.

    En cuarto lugar, las condiciones exigen que prestemos más apoyo a las organizaciones antiimperialistas internacionales, que contribuyamos al fortalecimiento de la Federación Sindical Mundial que da pasos importantes y celebrará su XVI Congreso en abril de 2011 en Atenas.

    Hay que contribuir en el fortalecimiento del Consejo Mundial por la Paz, de la Federación Mundial de la Juventud Democrática que dentro de pocos días celebrará el XVII Festival Mundial de la Juventud y los Estudiantes, de la Federación Democrática Internacional de las Mujeres, reforzando su carácter antiimperialista.


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    Re: Encuentro de Partidos Comunistas y Obreros en Sudáfrica KKE: "Exigencia al movimiento comunista es organizar las luchas de clase obrera para la contrucción de la nueva sociedad".

    Mensaje por otomsti el Sáb Dic 11, 2010 2:19 pm

    INTERVENCIÓN DEL PCPE EN SUDÁFRICA

    Salud, camaradas.

    En primer lugar quiero excusar mi ausencia ayer. Como saben muchos de ustedes, no estaba aquí por formar parte de la delegación que el día anterior decidimos enviar como PPCC al festival del 25 aniversario de COSATU.

    Es una vez más un gran acontecimiento el poder estar reunidos los representantes de Partidos Comunistas y Obreros de decenas de países de los 5 continentes, gracias esta vez a la hospitalidad y trabajo del PC de Sudáfrica.

    El tema central de nuestro debate es el que puede llevarnos a avanzar coordinadamente para vencer a nuestro enemigo de clase, el enemigo de la clase obrera y sus aliados, el capitalismo.

    No quiero extenderme en el análisis de la crisis sistémica del capitalismo pues todos los presentes habéis podido leer la opinión del PCPE al respecto. Se publicó en el número 1 de la nueva Revista Comunista Internacional. Hoy mismo nuestro Partido está debatiendo, en nuestro 9º Congreso, la estrategia de los comunistas españoles ante la crisis capitalista.

    Coincidimos como PCPE con las opiniones de muchos otros Partidos Comunistas del planeta, unas publicadas en la Revista Comunista Internacional, y otras publicadas en los documentos de las organizaciones revolucionarias. (Por cierto, si algún camarada lo desea, aun me quedan algunos ejemplares de la edición en español de la RCI que ha realizado el PCPE).

    Sin un proceso revolucionario será imposible acabar con la explotación del hombre por el hombre, que es el centro motor del capitalismo.

    Para impulsar el cambio revolucionario, aceptando los diversos matices que tenemos entre nosotros, solo avanzaremos si en cada país es la clase obrera y sus aliados los que pasan a ser la vanguardia dirigente.

    Las luchas obreras desarrolladas desde la anterior reunión de Partidos Comunistas en la India, tienen como referencia las 13 huelgas generales en Grecia, las 7 de Francia, las muchas de otros países de Europa y de otros continentes, la huelga general de solo un día en España.

    En todas ellas la clase obrera ha sido llamada a luchar contra el capitalismo por los sindicatos de clase. La Federación Sindical Mundial y sus organizaciones asociadas han sabido demostrar que solo la clase obrera puede enfrentarse con éxito a la barbarie capitalista. La carta que todos hemos recibido aquí de George Mavrikos, Secretario General de la FSM, da más información que la que yo tengo tiempo de dar aquí. El próximo 16 Congreso de la FSM, en abril en Atenas, seguro que representará un paso más en la línea de reforzar el sindicalismo de clase. El PCPE suscribe las 3 peticiones que hace el Secretario General de la FSM en su carta a todos los aquí presentes.

    Como afirma el título del tema que debatimos estos días en Johannesburgo, la clase obrera ha de saber aliarse con otros sectores de la sociedad de cada estado y territorio. Históricamente ha sido siempre así que han triunfado los procesos revolucionarios.

    En España seguimos avanzando en la alianza de las organizaciones antiimperialistas y antimonopolistas. Cada vez está más claro para la clase obrera española el papel de la socialdemocracia y de sus aliados (algunos se dicen de izquierdas, pero claudican ante las decisiones del gran capital).

    En realidad esto se da en todos los países del planeta. Solo deseo referirme a la vergonzosa claudicación del sindicalismo de pacto social, del sindicalismo llamado de acompañamiento, subvencionado por el Parlamento Europeo y por la burguesía mundial. Recordemos el Congreso de la Confederación Sindical Internacional realizado en Canadá el pasado mes de junio. Allí tuvo tribuna el Fondo Monetario Internacional y la Organización Mundial del Comercio. (Tengo a su disposición un documento, que ya he dado a bastantes de ustedes, en el que se explica mejor esta actitud de colaboración de clases que practica la CSI).

    Los comunistas hemos de desenmascarar a los falsos dirigentes sindicales que, mientras afirman defender los intereses de los asalariados, en realidad van aceptando las claudicaciones que les impone quien les financia. Es el caso de Comisiones Obreras y de UGT en España. Por ello en España el PCPE trabaja para recuperar el sindicalismo de clase uniendo a todos los que luchan contra el capitalismo.

    La gran batalla europea y mundial contra el imperialismo, ha cosechado importantes éxitos, como fueron las manifestaciones en España de millones de personas que obligaron al gobierno socialdemócrata a retirar las tropas españolas de Irak. Lo mismo en otros países, también en Latinoamérica derrotando las maniobras imperialistas, la más reciente en Ecuador el pasado setiembre. O la cercana gran acción contra la OTAN en Lisboa el pasado 20 de noviembre.

    Los comunistas hemos de saber intervenir como dirigentes revolucionarios liderando a las grandes organizaciones de masas y coordinando su acción y lucha contra el enemigo de la Humanidad, contra el capitalismo.

    Camaradas, el PCPE estará siempre dispuesto a ayudar al avance de las alianzas que ayuden a acabar con la explotación del hombre por el hombre. Por ello en los próximos meses vamos a impulsar las acciones que lleven al debilitamiento de la burguesía en nuestro país, al desenmascaramiento del papel de colaborador con ella que sigue jugando la socialdemocracia y los aliados de esta.

    En concreto confiamos que el Festival Mundial de la Juventud, que se desarrollará dentro de pocos días aquí en Sudáfrica, y el 16 Congreso de la Federación Sindical Mundial, que se realizará en Atenas los días 6 al 10 de abril del próximo año, marcarán una nueva etapa en la lucha para derrotar definitivamente al capitalismo.

    También confiamos en que de reuniones como la que estamos realizando salgan acuerdos de acción común de los comunistas, siguiendo las experiencias ya desarrolladas en Europa frente a la UE (21 Partidos Comunitas participamos) y en otras partes del planeta.

    Seguro que la Revista Comunista Internacional, con los ejemplares que vayan editándose, será un buen instrumento para ir intercambiando argumentos entre comunistas que nos lleven a reforzar nuestra lucha ideológica a nivel mundial.

    Gracias por vuestra atención.

    Quim Boix
    PCPE
    Sudáfrica, 5 de diciembre 2.010


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    Re: Encuentro de Partidos Comunistas y Obreros en Sudáfrica KKE: "Exigencia al movimiento comunista es organizar las luchas de clase obrera para la contrucción de la nueva sociedad".

    Mensaje por camaradavorodin el Lun Dic 13, 2010 10:31 pm


    Avanzar hacia el socialismo en el siglo XXI para hacer frente a la dictadura del capital

    Intervención de Juan de Dios Villanueva, en nombre del PCE, en el Encuentro Internacional de Partidos Comunistas y Obreros, reunidos en Sudáfrica los días 3, 4 y 5 de diciembre de 2010



    Queridos camaradas, queridas camaradas:

    Antes de trasladaros la intervención elaborada por la dirección del PCE, quisiera tocar tres cuestiones:

    El reconocimiento al Partido Comunista de Sudáfrica por la organización del Encuentro. La atención y el cariño en el trato que estamos recibiendo los delegados y delegadas, por parte de los camaradas sudafricanos, es algo para recordar y que evidencia que el Partido Comunista de Sudáfrica es un partido digno de su pueblo.

    Recordar que hace unas semanas falleció en Madrid el camarada Marcelino Camacho, dirigente histórico del PCE y fundador de CC.OO. Agradecemos las decenas de muestras de solidaridad y condolencia que recibimos de partidos hermanos de todo el mundo por la pérdida de éste gran dirigente obrero y comunista.

    No podemos olvidar en éste importante Encuentro la situación de represión que está viviendo el pueblo Saharahui por parte del régimen de la monarquía de Mohamed VI. Parece que no hay voluntad de solución internacional a la situación de un pueblo que lucha por su derecho a la autodeterminación. La monarquía marroquí cuenta con el apoyo de EE.UU y de la Internacional Socialista. Presentaremos una resolución, en éste Encuentro, de apoyo a la lucha de los saharauis y del Frente Polisario.


    Camaradas:

    Decir que estamos en un momento histórico puede parecer una frase hecha que pierde su fuerza por repetida, pero si concluimos que estamos en un momento en el que se pueden estar librando de forma simultanea diversas contradicciones dentro de la lucha de clases de cuyo resultado final dependen las futuras relaciones de poder en el planeta puede que entendamos la dimensión del momento histórico en el que estamos.

    En el interior de la clase dominante, lo que podemos denominar sector especulativo pugna por hacerse con el control de la economía mundial y poner los recursos naturales del planeta a su servicio, dejando el sector productivo como una realidad subsidiaria. A este capital especulativo le sobra la democracia formal a la que incluso considera un peligro que antes o después puede poner en peligro su dominio como ha ocurrido en algunos países de América latina y se lanza sin tapujos a implantar lo que podemos denominar dictadura del capital.

    Esta nueva realidad trata a poner fin a un ciclo histórico iniciado con la revolución burguesa e implantar un nuevo sistema social, político y económico en la que la economía no este supeditada a ningún control político, sino que se ponga en manos de los profesionales o técnicos al servicio directo del capital, a las ordenes incuestionables de esos mercados que nadie identifican pero que marcan las ordenes que hay que obedecer sin cuestionar, vaciando de contenido cualquier instrumento de representación ciudadana y transformando lo que son derechos humanos, a la vivienda, al trabajo o a la salud en privilegios ligados al negocio.

    Tenemos que evidenciar que tras la salida conservadora de la crisis se esconde algo mas que un intento de seguir sacando beneficio por parte de los poderosos se esconde un Golpe de Estado a nivel planetario que termine de imponer una Dictadura del Capital que ponga de rodillas a gobiernos, y que dicte legislaciones que aprueban sumisos parlamentos.

    En este sentido, organizaciones militares como la OTAN juegan un papel clave en el diseño de ese nuevo orden mundial y refuerzan su función imperialista de gendarme de la globalización capitalista. Así se ha certificado en la cumbre de la Alianza Atlántica celebrada en Lisboa entre los días 19 al 21 de noviembre del presente año.

    Esta afirmación puede parecer una fantasiosa, pero la realidad será más contundente y cada día se pondrá mas en evidencia este intento de poner fin a un ciclo histórico y poner a la humanidad en manos de esas 200 empresas que rapiñan los recursos naturales del planeta por encima de cualquier control político.

    Frente a esta realidad debemos tomar partido por dar la batalla desde la conciencia de la necesidad de plantear una estrategia netamente anticapitalista, que no trate de solucionar los problemas del capitalismo, sino de solucionar el problema que para la humanidad supone el propio capitalismo y construir una alternativa para construir el Socialismo en este Siglo XXI, con un proceso de acumulación de fuerzas en las que desde un primer momento seamos capaces de distinguir bien la contradicción fundamental de las que en estos momentos son secundarias.

    Esta es la clave ser capaces de dar la vuelta a una situación de hegemonía ideológica del capital que consigue que la mayoría de la clase trabajadora apoye activa o pasivamente valores que van en contra de sus propios intereses y avanzar hacia conseguir la hegemonía ideológica para los valores de una democracia económica, social y política, participativa que sustituya la competitividad, el individualismo y la insolidaridad por la defensa de la solidaridad, lo colectivo y la justicia social como bases de esa nueva sociedad que desde la máxima participación tenemos que construir.

    Hablar desde Europa de construir el socialismo en el S.XXI, puede hoy parecer algo irreal, ilusorio, pero si pensamos que hace muy pocos años, si hubiéramos planteado la posibilidad de que un líder indígena gobernara la Bolivia en la que había caído todo un Che Guevara, o que en una Latinoamérica llena de dictaduras militares y en pleno liberalismo salvaje en menos de diez años se llevaran a cabo procesos de construcción del socialismo de amplia base social, seguro que nos habrían tomado por locos o utópicos, por lo tanto nada es fácil, pero nada es imposible.

    Pero no hay ideología, no hay valores, no hay alternativa que pueda dar la batalla al capital y su intento de imponer una dictadura sin contar con una formación política que de una forma organizada consiga ganar esa lucha de clases que no solo no se ha terminado sino que esta mas viva que nunca, en este sentido los Partidos Comunistas, junto a otras fuerzas que apuestan por el socialismo, tenemos la obligación de ser capaces de dar respuesta a este reto, de ser la organización que referencie a la izquierda anticapitalista, que sea capaz de superar sus contradicciones y su tendencia al inmovilismo para implicarse en la lucha contra la crisis y sus consecuencias en los trabajadores y trabajadoras, para ello entiendo es necesario partir de un análisis de la estructura de las clases en este S. XXI, para recuperar las perspectivas revolucionarias en el mejor sentido del termino, el que sabe conjugar el ser útil en lo concreto a quienes sufren las agresiones directas de la salida conservadora de la crisis con propuestas a corto y medio plazo, con la determinación de que nuestra lucha tenga la perspectiva de avanzar hacia un mundo mejor, hacia el socialismo en este siglo XXI.

    Para ello proponemos impulsar la celebración en el año 2011 de un amplio encuentro de fuerzas políticas que puedan ir configurando un freno a las agresiones capitalistas y combinar esfuerzos por avanzar en una Alternativa Social y Anticapitalista a la crisis, el formato de este encuentro seria el mas abierto y participativo posible ya que no se trata de crear ninguna estructura sino de abrir un proceso de intercambio de ideas y experiencias que el modo del Foro de Sau Paulo nos enriquezca a todos.

    Para terminar, quisiéramos recordaros que éste año estamos conmemorando el centenario del nacimiento del poeta del pueblo Miguel Hernández, militante del PCE, que murió en 1942, con sólo 32 años de edad, en las cárceles del fascismo. Miguel Hernández al estallar la guerra civil no se refugió en su casa a escribir, sino que cogió el fusil y se fue al frente a defender la república frente al fascismo. Entre su prolija obra, destaca “Vientos del pueblo”, que, a su vez, contiene un poema que lleva el mismo título. Dicho poema se lo queremos dedicar al heroico pueblo sudafricano a través de los camaradas del SACP:


    “Vientos del pueblo me llevan, vientos del pueblo me arrastran,
    me esparcen el corazón y me aventan la garganta.
    Los bueyes bajan la frente, impotentemente mansa,
    ante la vara del castigo, los leones la levantan
    y al mismo tiempo castigan con su clamorosa zarpa,
    que no soy de un pueblo de bueyes, que soy de un pueblo de leones…”

    Evidentemente, el pueblo sudafricano es un pueblo de leones.

    ¡Salud Camaradas!
    Muchas gracias


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    Re: Encuentro de Partidos Comunistas y Obreros en Sudáfrica KKE: "Exigencia al movimiento comunista es organizar las luchas de clase obrera para la contrucción de la nueva sociedad".

    Mensaje por otomsti el Mar Dic 14, 2010 8:49 pm



    12º Encuentro Internacional de los Partidos Comunistas y Obreros

    3-5 Diciembre 2010, Tshwane, Sudáfrica



    DECLARACIÓN DE TSHWANE


    El 12 Encuentro Internacional de Partidos Comunistas y Obreros tuvo lugar en Tshwane Sudáfrica del 3 al 5 de Diciembre con el tema “La profundización de la crisis sistémica del capitalismo. Las tareas de los comunistas en defensa de la soberanía, la profundización de las alianzas sociales, el fortalecimiento del frente anti imperialista en la lucha por la paz, el progreso y el Socialismo”.



    102 delegados representando a 51 partidos participantes de 43 países y de todos los continentes del mundo se reunieron para avanzar el trabajo de nuestras reuniones previas, y para promover y desarrollar una acción común y convergente alrededor de una perspectiva común.



    LA PROFUNDIZACIÓN DE LA CRISIS CAPITALISTA



    La situación internacional continua estando dominada por la persistencia y desarrollo del capitalismo. Esta realidad viene a confirmar los análisis esbozados en las Declaraciones de nuestros encuentros internacionales 10 y 11 en Sao Paulo y Nueva Delhi. La actual crisis del capitalismo pone de relieve sus limitaciones históricas y la necesidad de su derrocamiento revolucionario. Muestra la intensificación de la contradicción básica del capitalismo que existe entre el carácter social de la producción y su apropiación privada capitalista.



    La crisis es sistémica – a pesar de las ilusiones capitalistas de antes del 2008 sobre lo contrario, el capitalismo no puede escapar su tendencia sistémica interna de atravesar ciclos de desarrollo y estancamiento. La actual crisis global es una manifestación particularmente severa de un descenso capitalista ocasionado por la sobreproducción capitalista. Ahora, así como en el pasado, no hay salida, dentro de la lógica del capitalismo, a estas crisis periódicas más que la crisis misma, marcada por la masiva y socialmente irracional destrucción de activos –incluyendo los despidos masivos, el cierre de fábricas, y el ataque sistemático contra los salarios, pensiones, seguridad social y la erosión del sustento del pueblo. Esta es la razón por la cual, en nuestros dos anteriores encuentros, afirmamos correctamente que la actual crisis era atribuible no sólo a fallos subjetivos, a la avaricia de los banqueros o especuladores financieros. Sigue tratándose de una crisis enmarcada en los rasgos sistémicos del capitalismo mismo.



    La crisis persistente se exacerba por virajes significativos en la correlación internacional de fuerzas. De manera particular, hay un declive relativo de la hegemonía económica de los EEUU en curso, un estancamiento productivo general en las economías capitalistas más avanzadas, y la emergencia de nuevos poderes económicos globales, notablemente China. La crisis ha intensificado la competencia entre los centros imperialistas y también entre los poderes establecidos y los emergentes. Esto incluye la guerra de divisas dirigida por los EEUU, la concentración y centralización del poder económico y político en la UE que profundiza su carácter de bloque imperialista dirigido por sus principales potencias capitalistas, una agudización distintiva de la confrontación interimperialista por los mercados y el acceso a las materias primas, la expansión del militarismo, incluyendo las alianzas agresivas (por ejemplo, la cumbre de la OTAN en Lisboa con su “nueva” y peligrosa concepción estratégica), la profusión de puntos de tensión y agresión locales (notablemente en Medio Oriente, Asia y África), golpes de estado en América Latina, la intensificación de la tendencias neo-imperialistas de avivar los conflictos étnicos y el aumento de la militarización de África a través, entre otras cosas, del AFRICOM.



    Simultáneamente se ha vuelto claro que la trayectoria del capitalismo con su maximización de las ganancias, la precipitada destrucción de los recursos naturales y del ambiente en general representa un serio peligro para la sustentabilidad de la civilización humana misma. Las élites políticas de los estados capitalistas dominantes con sus diversas propuestas de “tecnologías verdes” y transacción de niveles de emisión de CO2 en el mejor de los casos representan ajustes que aumentan las ganancias del capital mientras aumentan la mercantilización de la naturaleza, y transfieren el costo de la crisis del cambio climático a naciones menos desarrolladas. La crisis del sistema capitalista que enfrentamos como género humano está directamente unida a la incapacidad del capitalismo para reproducirse salvo con una búsqueda voraz de acumulación. Es una crisis que sólo puede superarse con la abolición del capitalismo mismo.



    Confrontado con estas realidades, en todos lados el capitalismo se tiene que defender, buscando preservar sus ganancias y transferir el peso de la crisis a la clase obrera mediante la intensificación de la explotación basada en el género y la edad, los pobres de la ciudad y del campo, y una amplia variedad de capas medias. La explotación se intensifica, el Estado se usa para rescatar los banqueros privados y casas financieras mientras expone las generaciones futuras a niveles insostenibles de deuda, y hay esfuerzos redoblados para reducir las conquistas sociales.



    En todo el mundo capitalista, los derechos laborales, sociales, económicos, políticos y de seguridad social son abolidos. Al mismo tiempo los sistemas políticos se vuelven más reaccionarios, restringiendo las libertades democráticas y civiles, especialmente los derechos sindicales. Las reducciones, incluyendo grandes recortes en el sector público están teniendo un impacto devastador en los trabajadores, especialmente en las mujeres trabajadoras. También hay intentos de desviar el descontento e inseguridad popular hacia la demagogia reaccionaria, el racismo y la xenofobia, así como a legitimar fuerzas fascistas. Estas son expresiones de tendencias antidemocráticas y autoritarias también marcadas por el escalamiento de los ataques y campañas anticomunistas en muchos países del mundo. En África, Asia y América Latina atestiguamos la imposición a nuestros pueblos de nuevos mecanismos de opresión nacional y clasista, por medios económicos, financieros, políticos y militares así como el despliegue de un ejército de ONG’s pro imperialistas.



    Sin embargo, para las masas populares, en particular de África, Asia y América Latina, es importante recordar que, aún antes de la actual crisis económica global, la vida bajo el capitalismo era una continua crisis, una lucha diaria por la mera supervivencia. Incluso antes de la actual crisis global, mil millones de personas vivían en pocilgas escuálidas, y la mitad de la población mundial sobrevivía con menos de USD$2 por día. Con la crisis estas realidades se han agravado masivamente.



    La mayor parte de estos pobres urbanos y rurales, junto con familiares que trabajan como emigrantes vulnerables en países extranjeros, son las víctimas desplazadas del desarrollo agrario capitalista acelerado en proceso en África, Asia y Latino América. El capitalismo global, encabezado por las grandes corporaciones del sector agroindustrial, ha declarado la guerra a casi la mitad de la humanidad - tres mil millones de campesinos que quedan en África, Asia y Latino América.



    Al mismo tiempo se establecen barreras inhumanas contra inmigrantes y refugiados. Hay un siempre creciente aumento de barrios bajos urbanos y medio urbanos poblados por masas marginadas desesperadas típicamente implicadas en una variedad de actividades para la supervivencia. La acelerada transformación agraria capitalista en países con un nivel más bajo de desarrollo capitalista tiene implicaciones genocidas.



    LA IMPORTANCIA DE LAS LUCHAS DE RESISTENCIA DE LA CLASE TRABAJADORA Y LAS FUERZAS POPULARES



    Alrededor del mundo, los intentos del capital por cargar el peso de la crisis sobre los trabajadores y los pobres se enfrenta con la resistencia popular y de la clase trabajadora.



    En los últimos años el asalto anti popular contra los derechos laborales, la seguridad social y los salarios provocaron una escalada de luchas populares en particular en Europa.



    La agresión imperialista en el Medio Oriente, Asia y Latino América continúa enfrentando la decidida resistencia popular.



    En África y América Latina, fuerzas antiimperialistas, sindicatos, y movimientos sociales han escalado sus luchas por los derechos populares y contra el saqueo de las multinacionales. Estas luchas han, en algunos casos, llevado a la aparición de gobiernos progresistas, gobiernos nacionalistas populares que se declaran programáticamente por la soberanía nacional, los derechos sociales, el desarrollo y por la protección de sus recursos y biodiversidad naturales, dando impulso renovado a la lucha antiimperialista.



    En la actual realidad, es un imperativo histórico que como Partidos Comunistas y Obreros participemos, para fortalecer y transformar estas batallas defensivas populares a luchas ofensivas por la adquisición de derechos obreros y populares más amplios y la abolición del capitalismo.



    Al avanzar esta agenda estratégica, los comunistas hacemos hincapié en la importancia que la organización de la clase trabajadora, y el desarrollo de las luchas del movimiento obrero en una dirección clasista, tienen en la lucha por la adquisición de poder político para los trabajadores y sus aliados.



    Dentro del marco de esta lucha le concedemos particular importancia a:



    * La defensa, consolidación y avance de la soberanía nacional popular.



    * La profundización de las alianzas sociales.



    * El fortalecimiento del frente antiimperialista por la paz, el derecho a un trabajo estable de tiempo completo, derechos laborales y sociales tales como una educación y salud gratuitas.



    LA DEFENSA, CONSOLIDACIÓN Y AVANCE DE LA SOBERANÍA POPULAR



    Ante la agresión intensificada del capital trasnacional, la lucha contra la ocupación imperialista de países, contra la dependencia económica y política y para defender la soberanía popular ha llegado a ser cada vez más sobresaliente. En estas luchas es importante para los comunistas integrar estas luchas con la lucha para la emancipación social y de clase.



    Los comunistas, al luchar contra el imperialismo, luchamos por relaciones internacionales equitativas entre los estados y los pueblos sobre la base del beneficio mutuo.



    La defensa, consolidación y avance de la soberanía popular son de importancia particular en África y para otros pueblos que han experimentado décadas e incluso siglos de opresión colonial y semicolonial. 2010 marca el 50 aniversario del comienzo de la descolonización formal de África. Más por todas partes, incluyendo en la diáspora africana, el cruel legado del tráfico de esclavos, del despojo y rapiña coloniales persiste. A pesar de 50 años de descolonización formal, por todas partes la intervención imperialista se refuerza, la dominación de los monopolios es reforzada con ayuda del capital doméstico. La lucha contra ellos requiere el protagonismo y la unidad activos de las masas populares, y de ampliar los derechos democráticos populares.



    PROFUNDIZAR LAS ALIANZAS SOCIALES



    La persistencia de la crisis del capitalismo y su respuesta anti civilización están creando las condiciones para construir amplias alianzas sociales, antimonopolistas y antiimperialistas capaces de ganar poder y promover cambios profundos, progresistas, radicales y revolucionarios.



    La unidad de la clase trabajadora es un factor fundamental para asegurar la construcción de alianzas sociales efectivas con el campesinado, la masa de pobres urbanos y rurales, las capas medias e intelectuales. Se requiere prestar particular atención a las aspiraciones y retos que confronta la juventud.



    La cuestión de la tierra, reforma agraria y desarrollo rural son cuestiones importantes para el desarrollo de la lucha popular en países menos desarrollados. Estas están inextricablemente unidas a la soberanía y seguridad alimentaria, vivienda sustentable, la defensa de la biodiversidad, la protección de los recursos naturales, y la lucha contra los monopolios agroindustriales y sus agentes locales.



    En estas luchas, las aspiraciones legítimas y progresistas de los pueblos indígenas en defensa de sus culturas, lenguajes y ambientes tienen un rol importante.



    EL PAPEL DE LOS COMUNISTAS EN EL FORTALECIMIENTO DEL FRENTE ANTI IMPERIALISTA POR LA PAZ, LA SUSTENTABILIDAD AMBIENTAL, EL PROGRESO Y EL SOCIALISMO



    La crisis del imperialismo y su contraofensiva llevan a la ampliación y diversificación de las fuerzas que asumen objetivamente una posición patriótica y antiimperialista. Por todas partes, en nuestras diversas realidades nacionales, los comunistas tenemos una responsabilidad para ampliar y reforzar el frente político y social antiimperialista, las luchas para la paz, la sustentabilidad ambiental, el progreso, e integrarlos en el combate por el socialismo. El papel independiente de los comunistas y el fortalecimiento de los Partidos Comunistas y Obreros es esencial para asegurar una perspectiva antiimperialista coherente de movimientos y frentes más amplios.



    Atención especial debe darse a la relación existente entre las varias luchas de resistencia y la ofensiva ideológica necesaria para la visibilidad de la alternativa socialista y a la defensa y desarrollo del socialismo científico. La lucha ideológica del movimiento comunista es de importancia esencial para repeler el anticomunismo contemporáneo, para confrontar la ideología burguesa, las teorías anticientíficas y las corrientes oportunistas que rechazan la lucha de clases, y combatir el papel de las fuerzas socialdemócratas que defienden y aplican políticas antipopulares y proimperialistas apoyando la estrategia de capital. Tenemos un papel clave que jugar en el trazo de los lazos críticos en la teoría y sobre todo en la práctica entre los diferentes escenarios de lucha popular en el desarrollo de la solidaridad de clase internacionalista.



    Estamos viviendo una época histórica en la cual la transición del capitalismo al socialismo se ha vuelto un imperativo de la civilización. La completa crisis del capitalismo resalta una vez más la naturaleza inseparable de las tareas de la liberación nacional y social, y la emancipación nacional y clasista.



    Frente a la profundización de la crisis capitalista, la experiencia de la construcción socialista demuestra las condiciones de superioridad del socialismo.



    El fortalecimiento de la cooperación entre Partidos Comunistas y Obreros y el fortalecimiento del frente antiimperialista, debe marchar codo con codo.



    Nosotros, los Partidos Comunistas y Obreros que nos reunimos en Tshwane, en una situación marcada por la arremetida contra los trabajadores y las fuerzas populares, pero también con muchas posibilidades para el desarrollo de la lucha, expresamos nuestra profunda solidaridad con los trabajadores y pueblos en sus intensas luchas, reiterando nuestra determinación de actuar y luchar codo con codo con las masas trabajadoras, jóvenes, mujeres y todos los sectores populares que son víctimas de la explotación y opresión capitalista.



    Reafirmamos nuestro llamado a la más amplia gama de fuerzas populares para unirse con nosotros en una lucha común por el socialismo que es la única alternativa para el futuro de la humanidad.



    Señalamos los siguientes ejes principales para el desarrollo de nuestras acciones conjuntas y convergentes:



    1. Con la profundización de la crisis, nos enfocaremos al desarrollo de las luchas obreras y populares por los derechos laborales y sociales, el fortalecimiento del movimiento sindical y su orientación clasista; la promoción de una alianza social con los campesinos y otras capas populares. Le daremos especial atención a los problemas de las mujeres y los jóvenes que se encuentran entre las primeras víctimas de la crisis capitalista.



    2. Frente a la múltiple agresión imperialista y la agudización de las rivalidades interimperialistas, intensificaremos la lucha antiimperialista por la paz, contra las guerras imperialistas y la ocupación, contra la peligrosa “nueva” estrategia y bases militares extranjeras de la OTAN, por la abolición de todas las armas nucleares. Extenderemos una activa solidaridad internacionalista con todos los pueblos y movimientos que confrontan y resisten la opresión, amenazas y agresión imperialistas.



    3. Lucharemos de manera resuelta contra el anticomunismo, leyes, medidas y persecución anti comunistas, demandaremos la legalización de los PCs donde estén ilegalizados. Defenderemos la historia del movimiento comunista, la contribución del socialismo en el avance de la civilización humana.



    4. Afirmamos nuestra solidaridad con las fuerzas y pueblos que han iniciado y luchan por la construcción socialista. Reafirmamos nuestra solidaridad con el pueblo cubano y su revolución socialista, continuaremos oponiéndonos vigorosamente al bloqueo y a apoyar la campaña internacional por la libertad de los Cinco Cubanos.



    5. Contribuiremos, en el contexto específico de nuestras realidades nacionales, a reforzar las organizaciones anti imperialistas de masas como la FSM, CMP, FMJD, FDIM. Particularmente damos la bienvenida y saludamos el 17° Festival Mundial de las Juventudes Democráticas que se llevará a cabo en Sudáfrica del 13-21 de Diciembre del 2010.

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    Re: Encuentro de Partidos Comunistas y Obreros en Sudáfrica KKE: "Exigencia al movimiento comunista es organizar las luchas de clase obrera para la contrucción de la nueva sociedad".

    Mensaje por camaradavorodin el Mar Dic 14, 2010 8:53 pm

    Por favor, ¿ tenemos la lista de partidos y organizaciones que han acudido ?.
    Gracias.

    Joven Guardia
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    Re: Encuentro de Partidos Comunistas y Obreros en Sudáfrica KKE: "Exigencia al movimiento comunista es organizar las luchas de clase obrera para la contrucción de la nueva sociedad".

    Mensaje por Joven Guardia el Jue Ene 20, 2011 1:08 am

    En Italiano la declaración del PTB:

    12° IMCWP - Incontro Internazionale dei Partiti Comunisti e Operai
    3-5/12/2010 - Tshwane - Sudafrica

    Intervento di Baudouin Deckers, membro dell'Ufficio politico nazionale del Partito del Lavoro del Belgio

    Cari compagni,

    Prima di tutto vorrei ringraziare il Partito comunista sudafricano di aver ospitato quest'anno il nostro Incontro annuale.

    I. Discutere in terra africana la questione della crisi del sistema capitalista è particolarmente appropriato per noi, comunisti di tutto il mondo. Per esempio il paese da cui provengo, il Belgio, è diventato uno dei più ricchi del mondo spogliando la ricchezza della regione centrale
    dell'Africa, il Congo, 80 volte più grande del Belgio medesimo. Le pagine orribili della nostra storia mostrano come il capitalismo non si sia mai fatto scrupolo di sterminare milioni di persone quando si tratta di moltiplicare i profitti. E non crediamo che l'imperialismo, nel frattempo, si sia "incivilito" ...!

    La prima crisi internazionale del capitalismo è scoppiata intorno al 1873, esacerbando la competizione tra i monopoli di recente formazione in cerca di risorse naturali a buon mercato, nuovi sbocchi per le loro merci e opportunità di investimento per i loro capitali crescenti. La corsa è iniziata con la completa sottomissione dei paesi economicamente meno sviluppati dell'Africa, dell'Asia e dell'America Latina.

    La famiglia reale belga era il più importante azionista della maggiore multinazionale belga, la Société Générale. Leopoldo II finanziò la spedizione coloniale di Henry Morton Stanley e dal 1885 si appropriò della regione più ricca d'Africa. Da quel momento ha intrapreso un brutale e crudele sfruttamento dei popoli del Congo. La Société Générale accumulò capitali strabilianti sfruttando ogni risorsa mineraria e i prodotti delle piantagioni. Questo le consentì di creare in Belgio un vasto impero di impianti siderurgici, cantieri navali, compagnie ferroviaria, ogni sorta di impresa legata ai minerali ferrosi e non ferrosi.

    Nel 1908 ebbe termine un lungo dibattito in seno al parlamento belga: il Congo avrebbe dovuto rimanere proprietà privata del re o lo Stato avrebbe dovuto prendere il sopravvento? I partiti borghesi erano divisi. Ma il partito socialista, guidato da Emile Vandervelde, un importante leader della Seconda Internazionale, assunse una ferma posizione: "Come socialista, disse, noi siamo per la nazionalizzazione. Allora, si consenta al Congo di assumere la sua nazionalità." E così il Congo divenne ufficialmente una colonia belga.

    La posizione di Vandervelde non era frutto del caso. Eduard Bernstein, uno dei maggiori teorici della Seconda Internazionale, era un convinto sostenitore del colonialismo - con il pretesto che avrebbe contribuito al miglioramento della vita dei lavoratori... nei paesi imperialisti, naturalmente. Egli scrisse che "... Non è né detto che l'occupazione dei territori tropicali da parte degli europei leda gli indigeni nel loro godimento della vita, né finora è stato così in generale. Inoltre, ai selvaggi può essere riconosciuto solo un diritto condizionato alla terra da loro occupata. La civiltà superiore in effetti può rivendicare un diritto superiore. Non la conquista, ma la coltivazione della terra conferisce una legittimazione storica al suo utilizzo. Questo è stato ed è ancora in buona sostanza l'approccio della socialdemocrazia al colonialismo e al neocolonialismo"[1]. (sì, questa ultima frase è tutt'ora valida ...! ... Tenendo conto che il significato di 'socialdemocrazia' è cambiato).

    Beh, mister Bernstein, Parliamo di "godimento".

    Leopoldo II instaurò in Congo un regime di vero e proprio terrore. Mani e piedi dei lavoratori recalcitranti venivano amputati. Tra il 1880 e il 1920, una cifra che va da 5 a 10 milioni di congolesi, cioè il 33%-50% della popolazione, è scomparsa. Assassinati, morti di stenti o fuggiti nei paesi vicini.

    Nel frattempo, i nostri capitalisti hanno fatto un sacco di soldi e hanno goduto davvero! Il tasso medio di profitto delle imprese coloniali ha raggiunto il 30% nel periodo 1950-1955. Per le società minerarie si è addirittura attestato tra il 50 e il 60%. E così, grazie al saccheggio dell'Africa centrale e lo sfruttamento della classe lavoratrice belga hanno generato una potente borghesia imperialista.

    Sotto la pressione della popolazione congolese, ma anche dell'Unione Sovietica e di altri paesi, il Belgio è stato indotto a riconoscere l'indipendenza al Congo e a prevederne le elezioni. Queste sono state vinte nel 1960 dal nazionalista congolese Patrice Emery Lumumba. La borghesia belga, con il pieno sostegno del governo statunitense, ha fatto tutto ciò che poteva per sconfiggere i nazionalisti e impedire che il Congo fosse perso per sempre dai monopolisti. E così, Patrice Lumumba venne vigliaccamente assassinato il 17 gennaio 1961.

    I popoli dell'Africa hanno subito perdite in vite umane senza precedenti nel corso di oltre cinque secoli di schiavismo, colonialismo e neocolonialismo.

    Ma le lotte di liberazione nazionale hanno prodotto anche grandi rivoluzionari ed eroi come Patrice Lumumba e Pierre Mulele e innumerevoli altri.

    Il debito che noi, popoli d'Europa, abbiamo nei confronti dell'Africa è enorme [2]. Insistiamo su questa pagina nera della nostra storia, perché ci induce ad aver consapevolezza di come la potenza del capitalismo sia indissolubilmente legata allo spietato sfruttamento degli operai, nel nostro paese e ancora di più nelle nazioni oppresse del Sud del mondo. Questo insegnamento è fondamentale per comprendere le parole di Lenin e l'appello del Secondo Congresso della Terza Internazionale: "Lavoratori, popoli e nazioni oppressi del mondo, unitevi" e quindi agire di conseguenza.

    A nome del mio partito desidero rendere omaggio al coraggio dei popoli dell'Africa. Arriverà il giorno in cui il continente africano, che ha dato vita al genere umano, riprenderà il posto che merita.

    II. Se sosteniamo pienamente la lotta nazionale dei popoli oppressi dall'imperialismo, inevitabilmente ci opponiamo fermamente al nazionalismo reazionario all'interno del nostro paese. Proprio come le guerre di conquista da parte dell'imperialismo sono una conseguenza della crisi del capitalismo, il nazionalismo che in questo momento mette a repentaglio l'unità del mio paese e della classe operaia del Belgio ha la medesima matrice.

    Il Consiglio nazionale del PTB ha di recente adottato una risoluzione esaustiva su questo argomento [3].

    Il Belgio è un piccolo paese di appena 10,5 milioni di persone. Il nord del paese è chiamato "Fiandre", la lingua parlata da quasi 6 milioni di abitanti - fiamminghi - è olandese. Il Sud del paese, abitato da 3 milioni di persone, si chiama "Vallonia" e parlano francese. La regione della Capitale Bruxelles è al centro del paese, con 1,5 milioni di abitanti che parlano per lo più francese, ma anche olandese e naturalmente molte altre lingue degli immigrati. Una regione molto piccola a est - annessa al Belgio dopo la prima guerra mondiale - parla il tedesco.

    E' indubbio che per quasi un secolo la popolazione di lingua olandese è stata discriminata, per esempio nelle scuole, nei tribunali, ecc, dall'élite di lingua francese [4]. Si è sviluppato un "movimento fiammingo" per opporsi alla discriminazione. Ma, mentre il problema della discriminazione linguistica andava risolvendosi, l'ala destra ha investito il movimento fiammingo, insistendo per l'indipendenza, anche se non c'era oppressione di una nazione da parte di un'altra potenza straniera. Il movimento nazionalista è stato dall'inizio di destra e reazionario.

    Fino alla Seconda Guerra Mondiale, la Vallonia a Sud era l'area più industrializzata. Ma le cose cambiarono negli anni Sessanta. La borghesia fiamminga ha cominciato a svilupparsi intorno alle grandi multinazionali belghe e alle neo arrivate straniere (americane, tedesche, francese, ecc ...) nei settori dell'automobile, petrolchimica, chimica, elettronica, servizi, trasporti, commercio, banche e assicurazioni e altri. Questi nuovi borghesi del Nord hanno dato alla difesa dei loro interessi un sapore "fiammingo". Il nazionalismo fiammingo ha monopolizzato intere sezioni delle risorse finanziarie (e competenze) dello Stato.

    Le elezioni del giugno 2010 hanno rivelato una progresso impressionante del nazionalismo nella parte settentrionale del paese. Anni di propaganda ingannevole e faziosa sul "Belgio che ostacola la crescita delle Fiandre", sugli "affaristi valloni", ecc, hanno riscosso il loro tributo e hanno conquistato le menti di una parte della popolazione. Certo, la crisi e la sua catastrofe - fabbriche chiuse, crescita dei tassi di disoccupazione, pesanti tagli nella sicurezza sociale, istruzione e servizi pubblici, ecc - ha prodotto un crescente malcontento tra i lavoratori. Invece di cercare a monte i veri responsabili, cioè la grande borghesia, i milionari e i banchieri, i politici nazionalisti fiamminghi si sono concentrati su un facile capro espiatorio: il vicino vallone [5]. Questo nazionalismo è un veleno letale per il movimento sindacale e per tutte le idee progressiste.

    Dobbiamo fare una analisi più approfondita dei legami che esistono tra la crisi del capitalismo a partire dalla fine degli anni Settanta, la crescente concorrenza tra i gruppi capitalisti e l'offensiva regionalista in varie regioni ricche d'Europa. Lo schieramento degli imprenditori fiamminghi auspica di saper indurre la popolazione ad accettare una rapida regressione sociale in nome della competitività e della "Fiandre come prima regione d'Europa". L'Europa, capeggiata da un gruppo di regioni ricche, è un'invenzione sostenuta dalla destra della borghesia tedesca che fomenta movimenti etnici ovunque: in Italia, Francia, Spagna, Belgio, nei Balcani e in Europa orientale. Una Germania compatta a fronte di regioni spaccate non può significare che il dominio tedesco in Europa. Questa è la verità.

    I movimenti nazionalisti separatisti nei paesi europei imperialisti non possono che essere reazionari. Essi perseguono angusti interessi regionali anziché la necessaria unità di classe dei lavoratori di tutto il paese contro il governo centrale borghese - unità grazie alla quale la classe operaia aveva conquistato alcuni diritti politici e sociali del passato. Il nostro punto di partenza è la difesa del principio dell'"internazionalismo proletario". Ciò che cerchiamo è lo sviluppo economico globale e gli interessi di tutti i lavoratori. Solo il socialismo può renderlo possibile. Nello stato socialista, come lo presagiamo, le decisioni strategiche in materia di economia saranno prese da soggetti eletti dal popolo e non dai consigli di amministrazione dei grandi gruppi capitalistici. Il funzionamento del sistema economico su base programmata è possibile e porterà a un migliore equilibrio tra le regioni di un paese rispetto il tenore di vita e lo sviluppo economico. Questo è essenziale se vogliamo neutralizzare le discordie nazionaliste. Questo è ciò che l'Unione Sovietica si è sforzata di fare sin dal suo inizio. Già nel 1917 la linea di condotta del governo sovietico era stato uno sviluppo accelerato delle regioni arretrate dell'Unione Sovietica rispetto alla media.

    III. La crisi strutturale del capitalismo, iniziata intorno al 1973 non può essere risolta: è invero una crisi del sistema stesso. Le economie di USA, Europa e Giappone non riescono a superare la sua recrudescenza registrata dal 2008. Al contrario, molti economisti ne prevedono un aggravamento.

    Il leninismo ci insegna che esistono solo due possibilità. O la rivoluzione abbatte l'imperialismo, oppure l'imperialismo va in guerra. La realtà mostra che la seconda possibilità ci minaccia sempre di più.

    Ancora come candidato alla presidenza, Barack Obama aveva dichiarato forte e chiaro che la sua ambizione era quella di ripristinare e rafforzare la leadership statunitense nel mondo. E ha più volte sottolineato che la vera minaccia a lungo termine per la leadership nordamericana non è l'Iraq, non l'Afghanistan o il Pakistan, né Al Qaeda e neppure l'Iran. Ma la Cina. Ha accusato Bush di aver perso molto tempo con obiettivi secondari, che hanno diviso gli alleati, mentre la Cina ha continuato la sua ascesa economica e politica. Per Obama, gli interventi in Afghanistan, Pakistan, Iran o altri paesi nell'area di attuale o probabile intervento statunitense, hanno senso solo se contribuiscono esplicitamente, in un modo o nell'altro, a contenere, minaccia o indebolire la Cina.

    Non solo per la crescente forza del gigante asiatico. Ma perché la Cina è diventata oggettivamente una leva per una crescente l'indipendenza economica di molti paesi di Asia, Africa e America Latina. Qualunque critica possa essere avanzata, a livello globale non c'è dubbio che i rapporti economici della Cina con l'Asia, Africa e America Latina hanno consentito a decine di paesi di svilupparsi più indipendentemente dall'imperialismo occidentale, che risulta di conseguenza indebolito.

    In America Latina, tradizionalmente il cortile di casa degli USA, abbiamo visto il ridispiegamento della IV flotta USA, il rafforzamento delle basi USA in Colombia, il colpo di Stato in Honduras e un tentativo di golpe in Ecuador, mentre Cuba è sotto una pressione crescente. Gli Stati Uniti non possono nutrire l'ambizione di recuperare e allargare il loro dominio sul mondo se non possono controllare il loro presunto cortile di casa...

    Il Pentagono ha istituito "AFRICOM", ovviamente non per salvaguardare la pace o promuovere il progresso in Africa, ma per tutelare esclusivamente i propri interessi imperialistici nel continente prospero di una tale ricchezza e diversità di materie prime, petrolio, minerali, ecc

    Ma gli sforzi principali sono orientati all'indebolimento e all'accerchiamento della Cina.

    Gli Stati Uniti stanno facendo tutto il possibile per riguadagnare lo status di "naturale alleato dell'Asia". Sfruttano tutte le possibili contraddizioni tra la Cina e i suoi vicini - dai conflitti sui confini alle controversie economiche - al fine di isolare la Cina in Asia. Questa era la scommessa del recente viaggio nell'Asia che si affaccia al Pacifico di Barack Obama, e delle visite di Hillary Clinton e Robert Gates in Giappone, Corea del Sud, Indonesia, Australia, Taiwan, Vietnam, India e altri paesi.

    Già Washington ha per esempio sostituito Mosca come maggior fornitore di armi dell'India: cosa che non solo significa un sacco di soldi per l'industria degli armamenti degli Stati Uniti, ma prima di tutto ciò consente al Pentagono di dire la sua in materia di politica militare dell'India ...

    Nel frattempo gli Stati Uniti stanno negoziando con vari paesi del Sud-Est asiatico le cosiddette strutture logistiche per la sua marina ...

    Se gli Stati Uniti mostrano di ristabilire l'amicizia con i paesi asiatici, il loro unico obiettivo naturalmente è di usarli per indebolire il proprio nemico principale, al fine di ristabilire in seguito in modo più semplice il dominio totale e lo sfruttamento complessivo dell'Asia.

    Per la Cina, l'Oceano Indiano, lo Stretto di Malacca e il Mar Cinese Meridionale sono di primaria importanza strategica, vie indispensabili per l'importazione del petrolio e per il commercio in generale. Chiaramente, gli Stati Uniti si preparano a bloccare queste rotte e cercano la collaborazione dei paesi vicini.

    Gli obiettivi militari degli Stati Uniti risultano evidenti anche quando si guarda al Mar Giallo, che costeggia Cina e Corea. Ci sono prove sufficienti per avallare le dichiarazioni di Pyongyang, che non aveva niente a che fare con l'affondamento della corvetta Cheonan la scorsa estate. Come è chiaro che le manovre militari della Corea del Sud due settimane fa, nelle immediate vicinanze del confine contestato, erano una mera provocazione, ordita da Washington e Seoul. Non possiamo non ricordare l'incidente della baia del Tonchino del 2 agosto 1964. Per due volte gli Stati Uniti hanno usato questi incidenti provocati come pretesto per tenere manovre su larga scala con le corazzate della sua Settima flotta nelle immediate vicinanze ... della Cina. La Corea del Nord non è l'obiettivo finale, l'obiettivo finale è la Cina.

    Le preoccupazioni di Pechino sono perfettamente comprensibili. Tali manovre consentono al Pentagono di raccogliere tutti i tipi di informazioni, di esercitare pressione e prepararsi per possibili attacchi in Cina, ecc

    Probabilmente non c'è alcuna minaccia immediata per un conflitto USA-Cina. Non può neanche vincere in Iraq o in Afghanistan. Ma Washington (a meno di non voler credere che l'imperialismo si suicidi), continuando il suo relativo declino economico, non ha altra scelta che la militarizzazione e la preparazione di guerre su larga scala. La conquista della Cina, quasi impossibile via terra aumenta il pericolo per un reale utilizzo delle armi di distruzione di massa da parte degli Stati Uniti.

    Qualunque opinione si nutra sul sistema politico ed economico della Cina, abbiamo l'obbligo di denunciare le crescenti minacce contro di essa. Se Washington e i suoi alleati avranno successo nell'indebolire gravemente la Cina, sarà il Sud del mondo e anche gran parte del Nord che ne soffriranno. A nostro parere i Partiti comunisti della regione e di tutto il mondo hanno il dovere di rafforzare la loro solidarietà, cooperazione e coordinamento.

    Compagni, abbiamo il compito urgente di rafforzare il movimento per la pace e il movimento antimperialista in tutto il mondo e rafforzare la solidarietà della classe operaia e dei progressisti di tutto il Nord con i popoli e paesi del Sud. La nostra lotta di liberazione dall'imperialismo e per il socialismo è indissolubilmente legata ai nostri sforzi per la pace.

    Grazie.

    Note:

    [1] Eduard Bernstein, “Evolutionary Socialism”,(also known as “The Prerequisites for Socialism and the Tasks of Social Democracy”) (1899), Chap. III “The Tasks And Possibilities Of Social Democracy”, part (d) The Most Pressing Problems Of Social Democracy http://www.marxists.org/reference/archive/bernstein/works/1899/evsoc/ch03-3.htm#d . (In the translation published in 1909 by NEW YORK, B. W. HUEBSCH, 1909: page 178-179: http://ia311004.us.archive.org/3/items/cu31924002311557/cu31924002311557.pdf )

    [2] Today, the current Gross National Product of the Democratic Republic of Congo is 42 times smaller than the one of Belgium with a population more than six times bigger.

    [3] This document will soon be available on our website http://www.wpb.be

    [4] The elite spoke french, as well in Wallonia as in Brussels and in the Flanders

    [5] Wallonia had become poorer, with the closures of the colemines, steelfactories and other ‘old’ (basic) industries that had made it richer in the past. The unemployment rate became (much) higher in the South, more people needed medical care, etc.

    http://www.resistenze.org/

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    Re: Encuentro de Partidos Comunistas y Obreros en Sudáfrica KKE: "Exigencia al movimiento comunista es organizar las luchas de clase obrera para la contrucción de la nueva sociedad".

    Mensaje por elalguien el Jue Ene 20, 2011 6:45 am

    camaradavorodin escribió:Por favor, ¿ tenemos la lista de partidos y organizaciones que han acudido ?.
    Gracias.

    Te lo pongo sin traducir:
    CP of Australia
    WP of Belgium
    Brazilian CP
    CP of Brazil
    CP of Britain
    CP of Cuba
    AKEL, Cyprus
    CP of Finland
    CP of Greece
    Hungarian CWP
    Iraqi CP
    CP of Ireland
    WP of Ireland
    PRC, Italy
    Lebanese CP
    CP of Luxembourg
    CP of Mexico
    PPS of Mexico
    NCP of the Netherlands
    CP of Pakistan
    Philippine CP
    Portuguese CP
    CP of Soviet Union
    Russian CWP-RPC
    NCP of Yugoslavia
    South African CP
    CP of the Peoples of Spain
    CP of Sri-Lanka


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    Re: Encuentro de Partidos Comunistas y Obreros en Sudáfrica KKE: "Exigencia al movimiento comunista es organizar las luchas de clase obrera para la contrucción de la nueva sociedad".

    Mensaje por giron el Jue Ene 20, 2011 2:44 pm

    creo que ahí falta el PCE; porque si te fijas más arriba está la intervención de J. D. Villanueva por el PCE; así que debe haber alguno que no esté...

    salud

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    Re: Encuentro de Partidos Comunistas y Obreros en Sudáfrica KKE: "Exigencia al movimiento comunista es organizar las luchas de clase obrera para la contrucción de la nueva sociedad".

    Mensaje por elalguien el Vie Feb 04, 2011 8:26 am

    giron escribió:creo que ahí falta el PCE; porque si te fijas más arriba está la intervención de J. D. Villanueva por el PCE; así que debe haber alguno que no esté...

    salud

    No veo ninguna delaración del PCE. Veo una del PCPE, y si está en la lista pero en inglés.

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    Re: Encuentro de Partidos Comunistas y Obreros en Sudáfrica KKE: "Exigencia al movimiento comunista es organizar las luchas de clase obrera para la contrucción de la nueva sociedad".

    Mensaje por giron el Dom Feb 06, 2011 8:19 pm

    camaradavorodin escribió:
    Avanzar hacia el socialismo en el siglo XXI para hacer frente a la dictadura del capital

    Intervención de Juan de Dios Villanueva, en nombre del PCE, en el Encuentro Internacional de Partidos Comunistas y Obreros, reunidos en Sudáfrica los días 3, 4 y 5 de diciembre de 2010



    Queridos camaradas, queridas camaradas:

    Antes de trasladaros la intervención elaborada por la dirección del PCE, quisiera tocar tres cuestiones:

    El reconocimiento al Partido Comunista de Sudáfrica por la organización del Encuentro. La atención y el cariño en el trato que estamos recibiendo los delegados y delegadas, por parte de los camaradas sudafricanos, es algo para recordar y que evidencia que el Partido Comunista de Sudáfrica es un partido digno de su pueblo.

    Recordar que hace unas semanas falleció en Madrid el camarada Marcelino Camacho, dirigente histórico del PCE y fundador de CC.OO. Agradecemos las decenas de muestras de solidaridad y condolencia que recibimos de partidos hermanos de todo el mundo por la pérdida de éste gran dirigente obrero y comunista.

    No podemos olvidar en éste importante Encuentro la situación de represión que está viviendo el pueblo Saharahui por parte del régimen de la monarquía de Mohamed VI. Parece que no hay voluntad de solución internacional a la situación de un pueblo que lucha por su derecho a la autodeterminación. La monarquía marroquí cuenta con el apoyo de EE.UU y de la Internacional Socialista. Presentaremos una resolución, en éste Encuentro, de apoyo a la lucha de los saharauis y del Frente Polisario.


    Camaradas:

    Decir que estamos en un momento histórico puede parecer una frase hecha que pierde su fuerza por repetida, pero si concluimos que estamos en un momento en el que se pueden estar librando de forma simultanea diversas contradicciones dentro de la lucha de clases de cuyo resultado final dependen las futuras relaciones de poder en el planeta puede que entendamos la dimensión del momento histórico en el que estamos.

    En el interior de la clase dominante, lo que podemos denominar sector especulativo pugna por hacerse con el control de la economía mundial y poner los recursos naturales del planeta a su servicio, dejando el sector productivo como una realidad subsidiaria. A este capital especulativo le sobra la democracia formal a la que incluso considera un peligro que antes o después puede poner en peligro su dominio como ha ocurrido en algunos países de América latina y se lanza sin tapujos a implantar lo que podemos denominar dictadura del capital.

    Esta nueva realidad trata a poner fin a un ciclo histórico iniciado con la revolución burguesa e implantar un nuevo sistema social, político y económico en la que la economía no este supeditada a ningún control político, sino que se ponga en manos de los profesionales o técnicos al servicio directo del capital, a las ordenes incuestionables de esos mercados que nadie identifican pero que marcan las ordenes que hay que obedecer sin cuestionar, vaciando de contenido cualquier instrumento de representación ciudadana y transformando lo que son derechos humanos, a la vivienda, al trabajo o a la salud en privilegios ligados al negocio.

    Tenemos que evidenciar que tras la salida conservadora de la crisis se esconde algo mas que un intento de seguir sacando beneficio por parte de los poderosos se esconde un Golpe de Estado a nivel planetario que termine de imponer una Dictadura del Capital que ponga de rodillas a gobiernos, y que dicte legislaciones que aprueban sumisos parlamentos.

    En este sentido, organizaciones militares como la OTAN juegan un papel clave en el diseño de ese nuevo orden mundial y refuerzan su función imperialista de gendarme de la globalización capitalista. Así se ha certificado en la cumbre de la Alianza Atlántica celebrada en Lisboa entre los días 19 al 21 de noviembre del presente año.

    Esta afirmación puede parecer una fantasiosa, pero la realidad será más contundente y cada día se pondrá mas en evidencia este intento de poner fin a un ciclo histórico y poner a la humanidad en manos de esas 200 empresas que rapiñan los recursos naturales del planeta por encima de cualquier control político.

    Frente a esta realidad debemos tomar partido por dar la batalla desde la conciencia de la necesidad de plantear una estrategia netamente anticapitalista, que no trate de solucionar los problemas del capitalismo, sino de solucionar el problema que para la humanidad supone el propio capitalismo y construir una alternativa para construir el Socialismo en este Siglo XXI, con un proceso de acumulación de fuerzas en las que desde un primer momento seamos capaces de distinguir bien la contradicción fundamental de las que en estos momentos son secundarias.

    Esta es la clave ser capaces de dar la vuelta a una situación de hegemonía ideológica del capital que consigue que la mayoría de la clase trabajadora apoye activa o pasivamente valores que van en contra de sus propios intereses y avanzar hacia conseguir la hegemonía ideológica para los valores de una democracia económica, social y política, participativa que sustituya la competitividad, el individualismo y la insolidaridad por la defensa de la solidaridad, lo colectivo y la justicia social como bases de esa nueva sociedad que desde la máxima participación tenemos que construir.

    Hablar desde Europa de construir el socialismo en el S.XXI, puede hoy parecer algo irreal, ilusorio, pero si pensamos que hace muy pocos años, si hubiéramos planteado la posibilidad de que un líder indígena gobernara la Bolivia en la que había caído todo un Che Guevara, o que en una Latinoamérica llena de dictaduras militares y en pleno liberalismo salvaje en menos de diez años se llevaran a cabo procesos de construcción del socialismo de amplia base social, seguro que nos habrían tomado por locos o utópicos, por lo tanto nada es fácil, pero nada es imposible.

    Pero no hay ideología, no hay valores, no hay alternativa que pueda dar la batalla al capital y su intento de imponer una dictadura sin contar con una formación política que de una forma organizada consiga ganar esa lucha de clases que no solo no se ha terminado sino que esta mas viva que nunca, en este sentido los Partidos Comunistas, junto a otras fuerzas que apuestan por el socialismo, tenemos la obligación de ser capaces de dar respuesta a este reto, de ser la organización que referencie a la izquierda anticapitalista, que sea capaz de superar sus contradicciones y su tendencia al inmovilismo para implicarse en la lucha contra la crisis y sus consecuencias en los trabajadores y trabajadoras, para ello entiendo es necesario partir de un análisis de la estructura de las clases en este S. XXI, para recuperar las perspectivas revolucionarias en el mejor sentido del termino, el que sabe conjugar el ser útil en lo concreto a quienes sufren las agresiones directas de la salida conservadora de la crisis con propuestas a corto y medio plazo, con la determinación de que nuestra lucha tenga la perspectiva de avanzar hacia un mundo mejor, hacia el socialismo en este siglo XXI.

    Para ello proponemos impulsar la celebración en el año 2011 de un amplio encuentro de fuerzas políticas que puedan ir configurando un freno a las agresiones capitalistas y combinar esfuerzos por avanzar en una Alternativa Social y Anticapitalista a la crisis, el formato de este encuentro seria el mas abierto y participativo posible ya que no se trata de crear ninguna estructura sino de abrir un proceso de intercambio de ideas y experiencias que el modo del Foro de Sau Paulo nos enriquezca a todos.

    Para terminar, quisiéramos recordaros que éste año estamos conmemorando el centenario del nacimiento del poeta del pueblo Miguel Hernández, militante del PCE, que murió en 1942, con sólo 32 años de edad, en las cárceles del fascismo. Miguel Hernández al estallar la guerra civil no se refugió en su casa a escribir, sino que cogió el fusil y se fue al frente a defender la república frente al fascismo. Entre su prolija obra, destaca “Vientos del pueblo”, que, a su vez, contiene un poema que lleva el mismo título. Dicho poema se lo queremos dedicar al heroico pueblo sudafricano a través de los camaradas del SACP:


    “Vientos del pueblo me llevan, vientos del pueblo me arrastran,
    me esparcen el corazón y me aventan la garganta.
    Los bueyes bajan la frente, impotentemente mansa,
    ante la vara del castigo, los leones la levantan
    y al mismo tiempo castigan con su clamorosa zarpa,
    que no soy de un pueblo de bueyes, que soy de un pueblo de leones…”

    Evidentemente, el pueblo sudafricano es un pueblo de leones.

    ¡Salud Camaradas!
    Muchas gracias



    hay que mirar un poco mejor...

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    Re: Encuentro de Partidos Comunistas y Obreros en Sudáfrica KKE: "Exigencia al movimiento comunista es organizar las luchas de clase obrera para la contrucción de la nueva sociedad".

    Mensaje por camaradavorodin el Dom Feb 06, 2011 10:45 pm

    Hay que mirar y querer ver.

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    Re: Encuentro de Partidos Comunistas y Obreros en Sudáfrica KKE: "Exigencia al movimiento comunista es organizar las luchas de clase obrera para la contrucción de la nueva sociedad".

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