Ludo Martens: Enver Hoxha y la lucha sobre dos frentes

    Comparte

    Invitado
    Invitado

    Ludo Martens: Enver Hoxha y la lucha sobre dos frentes

    Mensaje por Invitado el Vie Dic 03, 2010 8:03 pm

    Extraído de "De Tian An Men a Timisoara", por Ludo Martens, 1994.

    Traducido por Unión Proletaria


    www.unionproletaria.net

    Mao Zedong y Enver Hoxha y la lucha sobre dos frentes

    Cuando elaboremos nuestras posiciones políticas, es esencial combatir no solamente las desviaciones oportunistas de derecha, sino también las tendencias izquierdistas. También hay que esforzarse en localizar los aspectos contradictorios de las cuestiones que se debaten.
    Desde 1978, cuando el Partido del Trabajo de Albania formuló críticas exageradas y acusaciones gratuitas sobre el Partido Comunista chino, dejamos de estudiar sus análisis. Aunque muchos de nuestros desacuerdos con el PTA tenían fundamento, esta actitud no puede justificarse. Incluso si unos partidos marxistas-leninistas cometen grave errores y se desvían por la vía del revisionismo o del izquierdismo, debemos estudiar su evolución, sacar lecciones de sus errores mientras seguimos sacando lecciones de sus experiencias válidas. En las críticas del oportunismo y del revisionismo que formuló el camarada Enver Hoxha, podemos encontrar muchos elementos válidos. Hubiéramos podido aprovecharlos sin por ello estar de acuerdo con la orientación global de su línea. Al mismo tiempo, la observación crítica de los errores izquierdistas de Enver Hoxha podría habernos puesto en guardia contra errores similares en nuestro propio partido.
    A continuación analizamos algunos aspectos de los dos tomos que Enver Hoxha publicó bajo el título Reflexiones sobre China, publicados en Tirana en 1979.

    Firmeza en los principios, flexibilidad en la táctica

    Enver Hoxha dio muestras de una gran vigilancia hacia el oportunismo. Siempre tuvo en cuenta las posibles consecuencias de ciertos virajes derechistas.
    Al comienzo de los años 60, cuando los revisionistas jruschovistas dieron algunos pasos “a la izquierda”, Enver Hoxha desmonta rápidamente su doble juego y desvela sus intenciones reales.
    En 1962, cuando Jruschov pide el cese de la lucha ideológica, Enver Hoxha subraya que busca la tranquilidad para poder avanzar más lejos por el camino de la traición.
    En 1965, tras la caída de Jruschov, Brezhnev propone a todos los revolucionarios la constitución de un “frente común antiimperialista”. Enver Hoxha ve inmediatamente cuáles son los objetivos de esta nueva táctica. Primero, atacar verbalmente y demagógicamente a los imperialistas para engatusar a los revolucionarios. Después, controlar a los comunistas chinos y tildarlos de “sectarios” y “anti-unitarios” en el caso de que osaran seguir luchando contra el revisionismo soviético. Finalmente, proseguir con la colaboración con el imperialismo americano pero con una mayor discreción de la que tuvo Jruschov, mientras se hacen algunos pequeños chantajes a los Estados Unidos. Y Enver Hoxha concluye que una unidad revolucionaria, combativa, contra el imperialismo no es posible mientras los soviéticos no renuncien a sus concepciones oportunistas fundamentales.

    Pero también podemos notar, desde el principio, algunos aspectos izquierdistas en los análisis del PTA.
    En 1962, el Partido Comunista chino propone aceptar una reunión con el PCUS para limar las divergencias y reforzar la unidad del campo socialista. El PCCh dice que hace falta mantener una cierta apariencia de unidad y levantar la bandera del marxismo-leninismo, la lucha antiimperialista y la unidad; esto propiciará mejores condiciones para que se desarrollen núcleos revolucionarios en diferentes partidos comunistas dirigidos por revisionistas.
    Enver Hoxha concluye enseguida: “Este es un camino vacilante, oportunista y con concesiones.” Sin embargo, esta flexibilidad del PCCh estaba justificada y había que tener en cuenta la posibilidad de virajes políticos en el seno del PCUS. Había que mantener contactos tan amplios como fuera posible con el PCUS para influenciar a los miembros y a los cuadros en un sentido marxista-leninista. Enver Hoxha ve ahí “una acentuada tendencia hacia la moderación y la pasividad”. Lenin siempre defendió la firmeza en los principios y la flexibilidad en la táctica. Hoxha defiende la firmeza en los principios rechazando la flexibilidad, que según él siempre supondrá vacilación y concesiones.
    Hoxha defiende su táctica izquierdista a partir de un análisis optimista e subjetivista de la situación en el movimiento comunista: “Los camaradas chinos parecen tener la moral hundida, recelan de la lucha contra los revisionistas, sobrestiman las fuerzas del enemigo y subestiman las nuestras.”

    Clarividencia política y combate ventajoso

    En 1964, Enver Hoxha desvela con gran perspicacia la tendencia al acercamiento entre los revisionistas yugoslavos, rumanos e italianos, tendencia que ve la luz en el seno del Partido Comunista chino. Subraya con mucha pertinencia: “Los grupos revisionistas, titistas y jruschovistas están a la cabeza del revisionismo moderno y se observa claramente en ellos la tendencia al reagrupamiento de dos polos en su seno: el polo soviético y el polo yugoslavo-policentrista italiano. Los titistas trabajan para consolidar los agrupamientos que dirigen y lo hacen como siempre, para hacer degenerar el marxismo-leninismo.”
    En 1968, Enver Hoxha destaca cuatro debilidades y errores en la lucha llevada por el Partido Comunista chino contra el revisionismo.
    “Los camaradas chinos no tienen una clara visión ideológica de las cosas. No conciben claramente lo que es el revisionismo moderno, el revisionismo titista y jruschovista, ni en qué consiste su gran nocividad. (…)
    En segundo lugar, acerca de Tito y del titismo, siguen pensando que ‘no es Tito quien se equivocó, sino que fue Stalin quien se equivocó respecto a él’. Y cuando la coyuntura lleva a Tito a tener divergencias con los soviéticos, los camaradas chinos lo ven con mejores ojos. (…)
    En tercer lugar, los camaradas chinos manifiestan en su lucha algunas tendencias al chovinismo contra la Unión Soviética, emiten algunas pretensiones territoriales y juicios poco fundados sobre los supuestos errores de Stalin en el movimiento comunista internacional.
    En cuarto lugar, para los camaradas chinos, cualquiera que se presente como adversario de los soviéticos es un posible aliado, sin considerar la identidad de este pseudo-aliado.”

    Pero el mismo Enver Hoxha también declara:
    “El revisionismo moderno debe ser combatido por los marxistas-leninistas con perseverancia, sin vacilar, hasta el final, bajo la forma que sea, en cualquier tiempo y circunstancia.” “No le haremos ninguna concesión a Jruschov, no llegaríamos a ningún compromiso con él, porque es un traidor.” Es necesaria “la ruptura definitiva con los revisionistas.” “Educar a las masas para la revolución en los países revisionistas de Europa es una tarea indispensable. (…) (Los marxistas-leninistas deben) aceptar la lucha a ultranza contra las camarillas revisionistas-fascistas y consentir grandes sacrificios.”
    Si podemos estar de acuerdo con Enver Hoxha en la necesidad de mostrarnos firmes en la lucha de principios contra el revisionismo, la flexibilidad en la táctica durante esta lucha también tiene una gran importancia. Hace falta un análisis concreto de las diversas corrientes políticas en los países socialistas, hay que saber dónde pueden producirse agrupamientos de fuerzas marxistas-leninistas, hay que mantener contacto con las fuerzas comunistas sanas, llegar a compromisos con traidores para estar en condiciones de mantener relaciones con los auténticos comunistas. Enver Hoxha niega todos estos principios. Sin embargo, sin flexibilidad en la táctica, no se puede hacer triunfar los principios justos. Conformarse con proclamar alto y claro los principios justos sin buscar la táctica que permita hacerlos triunfar, demuestra izquierdismo y lleva a la derrota.
    El radicalismo izquierdista se basa en una falsa apreciación de la realidad política en los países dominados por los revisionistas. ¿Cómo pretende Enver Hoxha “educar a las masas para la revolución contra los revisionistas-fascistas”? ¿Acaso será una revolución sin partido comunista para dirigirla? ¿Acaso cree que los verdaderos comunistas ya se organizan fuera del partido para una nueva revolución proletaria? No había ni el menor indicio del surgimiento de un movimiento comunista fuera del partido, ni de un movimiento de masas de carácter revolucionario y proletario. Partiendo de estos dogmas ideológicos, Hoxha se empecina en no ver que los auténticos comunistas aún permanecen dentro del partido, pese a la traición de los dirigentes revisionistas.

    Flexibilidad y radicalismo

    Aferrándose a su posición izquierdista, Enver Hoxha siempre está a dos pasos de arremeter contra el Partido Comunista chino, que tilda de “vacilante”.
    En noviembre de 1964, tras la caída de Jruschov, Chou en-Lai viajó a Moscú para tener discusiones con los dirigentes soviéticos a fin de ayudarles a dejar la vía revisionista. Chen Yi expuso a los camaradas albaneses la táctica del PCCh respecto a la dirección del PCUS. Si los dirigentes soviéticos tienen intención de dejar la vía de Jruschov, deben hacerlo con prudencia y circunspección, o sino los jruschovistas, que siguen estando fuertes, contraatacarán. “Conviene rectificar los errores gradualmente, tratándolos con un espíritu amistoso; no se debe evocar estos errores más que en el interior de los partidos hermanos y no hacerlos públicos.”
    Esta táctica es correcta, siempre que parta de una firmeza en los principios. Incluso se puede dar otro argumento: aún si se rechaza entrar en una polémica con un partido hermano, uno tiene el deber de exponer públicamente sus propios puntos de vista y rechazar las posiciones que considera burguesas y pequeño-burguesas.
    Pero Enver Hoxha denuncia inmediatamente la “línea oportunista y conciliadora” y incluso plantea la hipótesis de que “la delegación china traicionará”.
    En septiembre de 1969, tras el funeral de Ho Chi Minh, Kosyguin se encontró con Chou en-Lai en el aeropuerto de Pekín. Abordaron el problema de las fronteras y Chou en-Lai propuso el cese de los enfrentamientos militares, el mantenimiento del statu quo y la retirada de las tropas de los dos partidos de las zonas disputadas. Trataron sobre problemas comerciales. Las condiciones preliminares de los chinos eran que no se detuviera la polémica ideológica y que las bases nucleares chinas no sean atacadas. Chou en-Lai dijo a los responsables albaneses que la URSS se disponía a atacar China, pero también que la dirección del PCUS estaba teniendo una crisis. China quería dividir a palomas y halcones y trabajaba para iniciar una distensión con la URSS.
    Rita Marko, miembro del Buró Político del Partido albanés, le dijo a Chou en-Lai que este encuentro era un error y que le daría ventaja a los revisionistas. Chou en-Lai le contestó: “Sois extremistas”. Según Enver Hoxha, este último comentario da muestras de una “arrogancia inaudita”. “Ahora Chou en-Lai se ha montado en el caballo revisionista-oportunista.”
    Las declaraciones de Enver Hoxha son efectivamente izquierdistas y extremistas.
    Evidentemente, los marxistas-leninistas deben ser vigilantes. Y un acercamiento a una dirección revisionista puede ser el comienzo de un viraje hacia el revisionismo. Se sabe que el espíritu de conciliación hacia el oportunismo puede, poco a poco, arrastrar a un partido hacia el barrizal del oportunismo. Un error, por pequeño que sea al comienzo, puede alcanzar grandes proporciones si se profundiza en él. Cuando se inicia un proceso, se ha de reflexionar sobre sus posibles evoluciones.
    Pero de los pasos tácticos emprendidos por el Partido Comunista chino – y que de hecho están completamente justificados – Enver Hoxha hace las extrapolaciones más extremas y negativas. Solamente tiene en cuenta las evoluciones más nefastas y se comporta como si esas evoluciones ya se hubiesen dado. Esto ya no es vigilancia, sino izquierdismo y sectarismo.
    Además, se trataba esencialmente de relaciones entre Estados y es difícil de comprender cómo un contacto con el representante del Estado soviético, destinado a atenuar la tensión en las fronteras, pueda ser tildado de por sí de error político.

    Nixon y el lacayo del imperialismo americano

    En julio de 1971, Enver Hoxha pone el grito en el cielo: “Recibir al presidente Nixon y tener una entrevista con él, no es justo y no será aceptado por los pueblos, ni por los revolucionarios, ni por los auténticos comunistas.” “Con este acto político, los chinos desorientan el movimiento revolucionario mundial y apagan el ardor revolucionario.”
    Con estas posiciones, Enver Hoxha roza el trotskismo.
    Los comunistas se han pronunciado siempre por la coexistencia pacífica con los Estados capitalistas. Y desde el primer año de existencia de la Unión Soviética, Lenin mantuvo negociaciones con los Nixon de la época.
    Tras la revolución de Octubre, Lenin aceptó negociar la paz con la Alemania del emperador Guillermo, en Brest-Litovsk. Se sabe que Trotsky se opuso a esas negociaciones. A comienzos de 1922, Lloyd George, el primer ministro de Gran Bretaña, la mayor potencia imperialista de la época, convocó una conferencia internacional para el enderezamiento de Europa, a la que fue invitada la URSS. Lenin pidió inmediatamente que la Unión Soviética envíe allí a sus representantes para defender el sistema socialista y dividir a sus enemigos. Tras la conferencia de Génova, en abril de 1922, la URSS firmó el tratado de Rapallo con la Alemania arruinada, asegurando así al Estado soviético mejores condiciones políticas y económicas para la construcción socialista.
    En 1935, Stalin firmó un acuerdo con Laval, el reaccionario francés, contra el expansionismo del fascismo alemán. También en aquella ocasión, los trotskistas chillaron acusándole de traición. En 1939, Stalin recibió a Von Ribbentrop para firmar el Pacto germano-soviético que le dio al Estado soviético un año y medio de respiro antes de la guerra. La reacción mundial y el trotskismo se ensañaron contra este acuerdo.
    Fue el imperialismo americano quien había rechazado reconocer a la China socialista, de 1949 hasta 1971. A consecuencia de la lucha de los pueblos del mundo entero, Nixon se vio obligado a reconocer el régimen de Mao y aceptó viajar a Pekín. Era el primer paso hacia el restablecimiento de los derechos de China en la ONU y en las organizaciones internacionales. Que el imperialismo americano se vea obligado, tras 22 años de boicot, a tratar a China de igual a igual, era una gran victoria para el socialismo en China.
    Entonces, es difícil comprender cómo Enver Hoxha haya podido llegar a ciertas extravagancias pueriles. Se enfurece porque Chou en-Lai dijera: “El pueblo chino y el pueblo americano son amigos”: Y se indigna diciendo: “Para Chou, Nixon ha dejado de ser un imperialista, un fascista, un verdugo del pueblo. Esto se llama pasarse al bando de los lacayos del imperialismo.” Pareciera oírse a un trotskista hablando del pacto germano-soviético.

    China: desviación oportunista o “social-imperialismo”

    A partir de 1973, cuando la política exterior de China empezó a girar hacia la derecha, Enver Hoxha hizo algunas observaciones pertinentes acerca de la lucha de clases a escala internacional. Es indiscutible que el Partido Comunista chino, como nuestro propio partido por otra parte, podría haber sacado provecho de estas críticas y evitar la adopción de posiciones demasiado unilaterales.
    Cuando China empezó a apoyar la Europa unida frente a las dos superpotencias, tanto en lo político como en lo económico y militar, Enver Hoxha hizo las siguientes observaciones: “Luchamos por acentuar las contradicciones, dice Chou En-lai. Hasta aquí podemos estar de acuerdo. ¿Pero a favor de quién deberíamos acentuarlas? ¿Solamente existen esas contradicciones? (…) ¿Deberíamos olvidar la gran cuestión de clase, la lucha del proletariado, es decir la solución de la gran contradicción entre el proletariado y la burguesía?”
    Enver Hoxha jamás compartió el análisis del Partido Comunista chino que veía en la URSS de los años 1975-1985 a la superpotencia más peligrosa. Tampoco estuvo de acuerdo con la previsión según la cual la Unión Soviética desencadenaría una guerra por el control de Europa occidental. Para el PTA, la Unión Soviética más bien desencadenaría la guerra contra el eslabón débil del sistema capitalista mundial, golpearía allí donde pensaría obtener el mayor provecho.
    Tampoco carecen de fundamento las observaciones de Enver Hoxha sobre el carácter nacionalista y antisoviético de la política exterior china de los años 70. “Esta política se rige por dos criterios fundamentales. El primero: la benevolencia o la ausencia de la misma hacia China. (…) Si le cantáis alabanzas, os manifiesta su adhesión, seáis quien seáis. El segundo: si estáis en contra de los revisionistas soviéticos, sois amigos de los chinos, seáis quien seáis.”
    Enver Hoxha también tuvo razón al criticar la estrategia de Deng Xiaoping, quien declaró en 1977: “Hay que destruir el plan general de guerra preparado por la Unión Soviética, y espero que en esta lucha se reunirá el mundo entero, el tercer mundo, el segundo mundo, e incluso los Estados Unidos, que pertenecen al primer mundo. (…) Es preciso que esta movilización sea multilateral, política, ideológica, económica y militar.” Enver Hoxha denuncia el carácter aventurero y provocador de esta estrategia. “Poco le importa a Deng Xiaoping si las acciones que propone tendrán por efecto el hundir a los pueblos y al proletariado de todos los países en un baño de sangre. A este fascista no le importa la lucha de liberación de los pueblos contra el imperialismo, el social-imperialismo así como contra la burguesía reaccionaria de sus países.”

    Pero al criticar las desviaciones oportunistas del Partido Comunista chino, Enver Hoxha se pierde en una verborrea izquierdista no menos peligrosa.
    Desde el momento en que Nixon fuera recibido en China en 1971, Enver Hoxha planteó la hipótesis… ¡de que China se convierta en una nueva “superpotencia”! En el momento de la eliminación de la Banda de los Cuatro, volvió a evocar esta idea: “La misma China tenderá a convertirse en una gran potencia social-imperialista.” “La vía de Mao, Chou, Deng y Hua Kuo-Feng es la vía del capitalismo, la vía de la reacción y del social-imperialismo.” Acusando a China de conchabarse con anticomunistas, Enver Hoxha se hunde él mismo en un delirio izquierdista en el que él también se junta con cierta extrema derecha: “La lucha que lleva China contra el social-imperialismo soviético solamente tiene un carácter de expansión territorial. China tiene la ambición de ocupar territorios limítrofes al norte, como los de Siberia, Mongolia, etc. Por otra parte, también quisiera, si bien no poner la mano sobre ellos, al menos extender su influencia en la India y en otros países del sudeste asiático, como Indonesia, Filipinas, los países Extremo Oriente, Australia, etc.” Estas son, letra por letra, las tesis propagadas por la extrema derecha norteamericana.
    El revisionismo y el izquierdismo abandonan el análisis materialista y riguroso de las realidades en movimiento y contradictorias entre sí. A menudo parten de premisas idealistas, se centran ciegamente sobre un aspecto de las cosas y lo desarrollan de forma rectilínea. A partir de algunas constataciones reales pero parciales, hacen extrapolaciones arbitrarias e idealistas. Tras una visita de Nixon y algunos gestos de reconciliación y compromiso con el imperialismo americano por parte de China, Enver Hoxha evoca la hipótesis de una superpotencia china que se encamina por la vía del expansionismo, luchando por la hegemonía mundial. Uno no puede basar una política marxista-leninista con tales florituras. En efecto, partiendo de las premisas de Enver Hoxha, se podría perfectamente considerar un porvenir diametralmente opuesto: el revisionismo en China restablecerá el capitalismo, la anarquía capitalista provocará el derrumbamiento de las autoridades centrales, China se dividirá y se convertirá de nuevo en una neo-colonia de varias potencias imperialistas.
    La manera unilateral, arbitraria y extremista de analizar las divergencias ideológicas y políticas se manifiesta sobre todo en la siguiente observación, que Enver Hoxha formula en 1976, cuando predice que China se convertirá en una superpotencia: “Habíamos previsto esta situación hace mucho tiempo, en 1960 (!), cuando los dirigentes chinos fingían defendernos contra los jruschovistas.” De la menor indecisión táctica a la completa degeneración en superpotencia expansionista: para Enver Hoxha, es imposible escapar de este encadenamiento lógico…

    ¿Crítica del revisionismo o lucha extremista?

    Es cierto que Enver Hoxha avisó sobre el peligro de reconciliación de la dirección china con algunas corrientes revisionistas.
    En 1977, predice que tras la reconciliación política con el revisionismo yugoslavo y rumano, China se acercará a Polonia y Hungría. “Así piensa juntar esos países o separarlos de la Unión Soviética. He aquí una vieja política del imperialismo americano y británico de la que Tito, bajo la máscara del supuesto socialismo científico, es la vanguardia con sus maniobras políticas.” Y Enver Hoxha denuncia el “socialismo específico con los colores del país” defendido por Tito, Togliatti y ahora también por China. “Es la vía de la alianza con todos los demás partidos revisionistas de Occidente o de los otros continentes.” Ahí, Enver Hoxha acertó.

    Pero en lugar de hacer un análisis concreto de las luchas políticas en el seno del Partido Comunista chino – de las tendencias revisionistas que indiscutiblemente están presentes, como de la corriente marxista-leninista –, Enver Hoxha se pierde de nuevo en exageraciones izquierdistas y afirmaciones arbitrarias. No hay mucho lugar para la dialéctica cuando se declara perentoriamente que todos están podridos y que se les combatirá a todos sin vacilar. “No debemos alimentar ninguna esperanza en que los revisionistas chinos puedan enmendarse, ni tener la mínima indecisión en nuestra actitud hacia ellos.” ¡Pero Enver Hoxha cree que aún tiene más cosas que demostrar, en especial, que Mao Zedong nunca ha sido un marxista! “Mao sigue diciendo que ‘el campesinado es la fuerza dirigente más revolucionaria, y que es sobre ésta que debe apoyarse la revolución’. Para Mao, el papel del proletariado en la revolución no está más que en segundo lugar, por no decir que en tercer lugar”. “Otra expresión de esta línea antimarxista de Mao es la concepción según la cual ‘las ciudades deben ser cercadas por el campo’. En otras palabras, es el campesinado pobre el que debe guiar la revolución, porque ‘el proletariado de las ciudades ha perdido su espíritu revolucionario, se ha vuelto conservador’.” El primer texto del primer volumen de Mao, Análisis de las clases de la sociedad china, publicado en 1926, ya permite refutar estas elucubraciones de Enver Hoxha. Durante toda de la revolución, el Partido Comunista chino emprendió un intenso trabajo clandestino entre los obreros. Muchos cuadros obreros, a punto de ser descubiertos por la policía, fueron transferidos hacia las zonas de guerrilla donde se reunieron con los cuadros proletarios que siempre constituyeron el armazón político del ejército campesino.
    También es interesante constatar, una vez más, que los “análisis” izquierdistas y extremistas se despegan de la realidad y que desconocen la dialéctica. Por este motivo, pueden fácilmente juntarse con los “análisis” revisionistas. En efecto, las flagrantes no-verdades de Enver Hoxha que acabamos de mencionar parecen sacadas de las innumerables obras que los brezhnevistas han escrito sobre el “maoísmo”.

    La lucha en el seno del partido: liberalismo e izquierdismo

    Enver Hoxha hizo algunas críticas sobre la manera con la que el Partido Comunista chino lleva la lucha interior. Merecen una reflexión. En 1966-67, hizo los comentarios siguientes sobre la lucha contra los revisionistas durante la Revolución Cultural.
    “Hace falta golpear a los enemigos, no solamente con palabras y carteles, sino también, si hiciera falta, con una bala en la cabeza. El enemigo debe sentir profundamente, hasta la médula, los golpes de la dictadura del proletariado.” “Si se sigue por la vía oportunista de la ‘educación y la reeducación’, uno se expone a grandes peligros.” “Una revolución que no golpea a los jefes de la traición, no es una revolución.” “Actualmente, mientras se desarrolla la revolución para arrancar el poder de las manos de los revisionistas, observamos manifestaciones de diletantismo, tolerancia, indolencia y liberalismo hacia los elementos anti-partido. Hemos observado que brilla por su ausencia la disciplina de hierro que debe existir en el partido y en la revolución.” “Se observada una actitud oportunista, liberal-burguesa hacia estos elementos hostiles, anti-partido. Jruschov elogiaba a los chinos por esta actitud y Mikoyan lo calificó de ‘buena actitud de los camaradas chinos’ y de ‘no tener nada en común con la política que llevaba Stalin con los cuadros’.” “Junto con el resto de su grupo, Liu Shao-shi bajará de nuevo la cabeza, como lo hizo otras veces, y la levantará, al igual que la levantó otras veces. Pero Mao ya no estará allí para salvar la situación.”
    Los acontecimientos de estos últimos quince años le han dado toda su significación a estas observaciones. Deng Xiaoping y los demás miembros del grupo de Liu Shao-shi hicieron su autocrítica y prometieron que no volverían a poner en tela de juicio las justas conclusiones de la Revolución Cultural. Pero una vez en el poder, permitieron que Hu Yaobang y a Zhao Ziyang practiquen un revisionismo mucho más extremo que el que Mao combatió en 1966. Está claro que el PCCh se encuentra con grandes dificultades para definir una línea marxista-leninista coherente en lo que respecta a la dictadura del proletariado, la lucha de clases bajo el socialismo y la educación marxista-leninista. El partido no ha sido capaz de discriminar entre la crítica-educación de los cuadros que hayan cometido errores oportunistas y la depuración de los revisionistas recalcitrantes. Y se hace de manifiesto que los revisionistas mejoran sus tácticas para esconder sus intenciones, ocupar posiciones dirigentes y reclutar elementos burgueses.

    Pero Enver Hoxha saca conclusiones arbitrarias y exageradas de su constatación de los errores oportunistas. Apenas desarrolla el concepto de ‘lucha política, crítica, educación y reeducación de los cuadros’ y pone el acento de forma unilateral sobre la depuración y la represión.
    En 1975, varios cuadros del PTA, entre los cuales estaba Beqir Balluku, ministro de Defensa y miembro del Buró Político, fueron ejecutados. Enver Hoxha habla del “complot militar-económico conducido por Beqir Balluku, Petrit Dume, Hito Kato, Abdyl Këllezi, Koço Theobdhosi, Lipe Nashi, etc. El objetivo de estos traidores era liquidar el partido y su dirección marxista-leninista, hacer de Albania un país revisionista”. Eran “antiguos agentes de los soviéticos, pero también se ligaron a los chinos”. ¿De qué crímenes se les acusaba? “El plan estratégico hostil que preparaba Beqir Balluku (ministro de Defensa) estaba elaborado por sugerencia de Chou En-lai.” “Chou En-lai le dijo a Beqir Balluku: ‘Para vosotros, no hay otra estrategia que la del maquis’. En otras palabras: ‘Huid a las montañas desde el primer día de ataque del enemigo’.” “Chou En-lai le reiteró a Adil Carçani su plan diabólico: ‘Uníos con los demás países de los Balcanes, independientemente de vuestras diferencias’. ¡Qué infame enemigo y abyecto pseudo-marxista!” Los crímenes de Adil Carçani eran “la descentralización de la economía, los pasos hacia la autogestión, el sabotaje de nuestra industria petrolífera, el inflamiento de la burocracia”. “Es muy posible que Abdyl Këllezi, siendo el hombre de los yugoslavos, haya sido al mismo tiempo el hombre de los chinos. Por tanto (!), este complot parece haber sido muy extenso.” En 1976, en el momento de la eliminación de la Banda de los Cuatro, Enver Hoxha formula la consigna de la lucha “contra el social-imperialismo chino” y afirma que Chou En-lai había actuado contra Albania desde hacía varios años, saboteando su economía mediante una ayuda insuficiente y la demora del envío de máquinas. Luego asegura que “Beqir Belluku y Abdyl Këllezi eran sus cómplices en el complot tramado contra Albania para derrocar nuestra dirección”.
    Para Enver Hoxha, toda divergencia seria se convierte en complot. Pocos esfuerzos se realizan para resolver divergencias – e incluso divergencias graves – mediante la discusión y la lucha política. Los balances de estas luchas políticas no son utilizados para la educación y la unificación política e ideológica de los cuadros. Reina una unidad aparente, pero no está basada en una comprensión común de las contradicciones que se han conocido en el transcurso de la lucha.


    Dzerjinskii
    Miembro del Soviet
    Miembro del Soviet

    Cantidad de envíos : 1801
    Reputación : 2245
    Fecha de inscripción : 29/04/2010

    Re: Ludo Martens: Enver Hoxha y la lucha sobre dos frentes

    Mensaje por Dzerjinskii el Lun Dic 06, 2010 5:09 am

    Este si es un aporte para un debate superador y útil. Gracias camarada.

    RDC
    Miembro del Soviet
    Miembro del Soviet

    Cantidad de envíos : 2541
    Reputación : 3027
    Fecha de inscripción : 19/08/2009
    Edad : 25
    Localización : Galicia

    Re: Ludo Martens: Enver Hoxha y la lucha sobre dos frentes

    Mensaje por RDC el Mar Dic 07, 2010 8:35 pm

    Un texto muy interesante, aunque no comparta bastantes de las observaciones que hace Ludo Martens sobre Hoxha.

    Puede que Hoxha fuese algo extremista como dice Martens en su posición respecto al PCUS y a la URSS en los años 60, pero el PCCh en los años 70 considerando a la URSS como el enemigo principal y tomando partido por los EE UU en su conflicto con la URSS hacen que todos los planteamientos extremistas que hiciese Hoxha sobre la URSS parezcan un juego de niños comparado con este.


    Última edición por RDC el Sáb Ago 20, 2011 6:08 pm, editado 1 vez

    Dzerjinskii
    Miembro del Soviet
    Miembro del Soviet

    Cantidad de envíos : 1801
    Reputación : 2245
    Fecha de inscripción : 29/04/2010

    Re: Ludo Martens: Enver Hoxha y la lucha sobre dos frentes

    Mensaje por Dzerjinskii el Mar Dic 07, 2010 11:10 pm

    RDC escribió:Un texto muy interesante, aunque no comparta bastantes de las observaciones que hace Ludo Martens sobre Hoxha.

    Puede que Hoxha fuese algo extremista como dice Martens en su posición respecto al PCUS y a la URSS en los años 60, pero el PCCh en los años 70 considerando a la URSS como el enemigo principal y tomando partido por los EE UU en su conflicto con la URSS hacen que todos los planteamientos extremistas que hiciese Hoxha sobre la URSS parezcan un juego de niños comparado con este.

    Es verdad, de hecho Enver Hoxha siempre combatió el izquierdismo y el aventurerismo, hasta cuando eso le daba "mala prensa" (ja, al viejo Hoxha siempre le falto un poco de sutileza y un asesor en marketing) les dejo un extracto de una charla que tuvo con los camaradas del PCMLE a fines de los años 60. No es apto para románticos, solo pido que se tenga en cuenta que las criticas que hace, las hace un hombre que con un grupo reducido fundo el Partido Comunista Albanes en plena lucha guerrillera contra los ocupantes nazi fascistas, en la montaña, en el monte, quien dirigió tropas y organizo el Frente de Liberación Nacional sin recibir ayuda de nadie, y que cuando en el 44 los anglosajones quisieron meter las narices como en Yugoslavia los hecho a punta de pistola…




    Enver Hoxha

    EL PUÑO DE LOS COMUNISTAS MARXISTAS LENINISTAS DEBE TAMBIEN GOLPEAR ENERGICAMENTE EL AVENTURERISMO DE IZQUIERDA COMO ENGENDRO DEL REVICIONISMO MODERNO

    Extracto de la conversación sostenida con dos dirigentes del Partido Comunista Marxista Leninista del Ecuador
    21 de Octubre de 1968

    Obras escogidas
    Tomo IV
    Páginas: 519-537
    Tirana 1983


    Sentimos una inmensa alegría al saber que el Partido Comunista (marxista-leninista) del Ecuador marcha adelante. Los camaradas con los que se entrevistaron ustedes me pusieron inmediatamente al corriente acerca del desarrollo de las conversaciones y del intercambio de experiencias. Sobre estas conversaciones e intercambio de experiencias tan útiles y fructíferas entre nuestro Partido y los partidos hermanos, también informamos continuamente al Buró Político del Comité Central en sus reuniones específicas. Nos alegra enormemente que su partido se temple y avance continuamente por el camino marxista-leninista. Por otro lado, estamos totalmente de acuerdo con los puntos de vista de su partido y tenemos la convicción de que el camino que siguen es justo. Sin lugar a dudas, ustedes conocen mejor que nadie los problemas que les preocupan y la forma más correcta de solucionarlos, apoyándose siempre en nuestra ideología, el marxismo-leninismo.
    Naturalmente sólo su partido, que por ser el corazón del proletariado y del pueblo ecuatorianos conoce mejor que nadie la situación del país y las aspiraciones legítimas del pueblo, está en condiciones de elaborar debidamente la táctica que han de aplicar, sobre la base de la estrategia marxista-leninista. Por esta razón, puesto que su partido cuenta con una estrategia justa, basada en la teoría marxista-leninista y en la práctica concreta del país, asimismo las tácticas que elabora serán justas y revolucionarias. Al igual que ustedes, nosotros hemos utilizado distintas tácticas en el curso de nuestra lucha de Liberación Nacional.
    Nuestros partidos deben esforzarse por aprender el uno del otro y aprovechar la experiencia mutua. Pero cada partido debe tener en cuenta que algunas experiencias de los demás son adecuadas únicamente en las condiciones concretas de sus propios países, y pueden no serlo en las condiciones de los otros. Cuando las necesidades lo exijan y cuando responda a las condiciones concretas de un partido, éste debe elaborar y adoptar la experiencia de otros partidos, porque lo contrario significa caer en el estereotipo. En lo que se refiere a nuestra experiencia, no podemos decirles si muchas de nuestras tácticas son o no adecuadas para ustedes. Les corresponde a ustedes estudiar y escoger. Pero estimamos que siempre se debe tener en cuenta que la brújula infalible en esta cuestión es el marxismo-leninismo, son las leyes generales de la revolución proletaria. Sólo estas leyes impedirán a un verdadero partido marxista-leninista incurrir en errores.
    Para nosotros estas leyes están claras y nos esforzamos por ahondar cada vez más en ellas, por eso jamás hemos caído ni en el revisionismo, ni en el trotskismo, ni en el aventurerismo de izquierda , ni en otras corrientes antimarxistas.
    Ustedes conocen mejor que nosotros estas teorías, el peligro que representan y los perjuicios que ocasionan. Che Guevara, por ejemplo, fue asesinado. Esto naturalmente puede ocurrir, porque un revolucionario puede ser asesinado. Pero Che Guevara fue víctima de sus propios puntos de vista no marxistas-leninistas.
    ¿Quién era Che Guevara?. Cuando hablamos de Guevara, pensamos también en algún otro que se hace pasar por marxista y, en mi opinión, comparado con éste, Guevara era hombre sobrio de palabras. Era un rebelde, un revolucionario, pero no un marxista-leninista, como se pretende presentarlo. Puede ser que me equivoque, como latinoamericanos ustedes conocen mejor a Che Guevara, pero estimo que él fue un combatiente de izquierda. Su izquierdismo es un izquierdismo burgués y pequeñoburgués, entrelazado con algunas ideas progresistas pero al mismo tiempo también anarquistas, lo que a fin de cuentas conduce al aventurerismo.
    Los puntos de vista de Che Guevara y de algún otro que se hace pasar por marxista y “padre” de estas ideas, jamás han tenido ni tienen nada que ver con el marxismo-leninismo. Asimismo Guevara ha tenido, por así decirlo, algunos éclaircies en la adopción de algunos principios del marxismo-leninismo, pero que aún no habían llegado a ser su concepción filosófica del mundo, de modo que le impulsaran a realizar actos verdaderamente revolucionarios.
    No podemos decir que Che Guevara y sus compañeros fuesen cobardes. ¡No, en absoluto! Por el contrario, eran valerosos. También hay burgueses valientes. Pero héroes, revolucionarios proletarios, hombres valientes verdaderamente grandes son únicamente los que se guían por los principios filosóficos marxistas-leninistas y se ponen en cuerpo y en alma al servicio del proletariado mundial y de la liberación de los pueblos del yugo imperialista, feudal, etc.
    Hemos defendido la revolución cubana porque estaba dirigida contra el imperialismo norteamericano. Como marxistas-leninistas, detengámonos un momento para analizar esta revolución y las ideas que la inspiraron. La revolución cubana no se inició sobre la base del marxismo-leninismo ni se desarrolló según las leyes de la revolución proletaria, por las cuales se rige un partido marxista-leninista. Tampoco después de la liberación del país, Castro se encauzó por el camino marxista-leninista, sino que por el contrario, continuó inspirándose en las ideas liberales. Es un hecho, y nadie puede negarlo, que los integrantes de esta revolución empuñaron las armas y ganaron las montañas, pero también es un hecho incontestable que no lucharon como marxistas-leninistas. Eran combatientes libertadores que se levantaron en lucha contra la camarilla de Batista y la vencieron, precisamente porque ésta constituía un eslabón débil del capitalismo. Batista era un dócil lacayo del imperialismo que oprimía al pueblo cubano, y éste se levantó en lucha contra esta camarilla y contra el imperialismo yanqui y los derrotó...
    En nuestra opinión, la teoría de que la revolución la hacen unos cuantos “héroes”, representa un peligro para el marxismo-leninismo, particularmente para los países de América Latina. En su continente del Sur existen grandes tradiciones revolucionarias, pero como acabamos de señalar, también hay otras que son revolucionarias en apariencia, pero que en realidad no siguen la verdadera línea de la revolución. ¡Cualquier putsch que se perpetra allí es considerado como una revolución! Pero jamás un putsch puede ser una revolución, porque el lugar de la camarilla derrocada pasa a ocuparlo otra, es decir que todo sigue igual que antes. A los núcleos de las corrientes antimarxistas que existen aún en el seno de los viejos partidos, partidos que se han puesto al servicio de la contrarrevolución, se ha sumado en la actualidad otra corriente a la que calificamos de aventurerismo de izquierda.
    Esta corriente, así como el otro engendro de la burguesía, el revisionismo moderno, representan grandes peligros para los pueblos, por tanto también para los países de América Latina. El revisionismo moderno, cuidadosamente enmascarado, es un gran engaño para los pueblos y los revolucionarios. Según los países, lleva diferentes máscaras. También el castrismo en América Latina, disfrazado con el marxismo-leninismo, conduce a la gente, incluso a revolucionarios, al aventurerismo de izquierda. En apariencia, esta corriente está en contradicción con el revisionismo moderno. Los ideológicamente inmaduros lo creen así, pero la verdad es otra. Lejos de estar en oposición con los revisionistas modernos, los castristas se han puesto enteramente a su servicio. El camino de cada uno de ellos converge en un mismo punto.
    La cuestión es que, donde los revisionistas soviéticos no logran impedir que las masas de la clase obrera y del pueblo hagan la revolución, precisamente allí entra en acción esa corriente y mediante un putsch destruye lo que los revisionistas no pudieron destruir por medio de la evolución. Los revisionistas soviéticos y todas las camarillas traidoras que encabezan los partidos revisionistas, preconizan la evolución, la coexistencia y todas esas teorías antimarxistas que conocemos. El aventurerismo de izquierda, por la fraseología que utiliza, parece más revolucionario, porque ¡predica la lucha armada! Pero, ¿Qué es lo que entiende por lucha armada? Naturalmente los putschs. El marxismo-leninismo nos enseña que sólo dando pasos mesurados y seguros, y únicamente apoyándose con firmeza en los principios de la teoría marxista-leninista y haciendo que las masas adquieran conciencia, es posible conquistar éxitos en la preparación y el desencadenamiento de la insurrección armada, y no caer jamás en el aventurerismo.
    Los autores de la teoría de que el “motor pequeño” pone en movimiento el “motor grande”, pretenden hacer creer que están por la lucha armada, pero en realidad están en contra de ella y trabajan para desacreditarla. El ejemplo de Che Guevara y su trágico fin, la difusión y aplicación de esta teoría por otros que se dicen marxistas, pero que están en contra de las luchas de gran envergadura, masivas y populares, son hechos públicamente conocidos que refutan sus prédicas. ¡Guardémonos del pueblo porque puede traicionarnos, delatarnos a la policía; formemos guerrillas aisladas que-supuestamente- sean desconocidas por el enemigo y éste no desate el terror contra el pueblo! Estas y muchas otras teorías disolventes, que ustedes conocen bien, son difundidas por ellos. Atacar al enemigo con estas guerrillas, combatirlo con ellas, etc., sin que el partido marxista-leninista asuma la dirección de esta lucha, ¿puede haber aquí algo de marxismo-leninismo? Por el contrario, estas teorías antimarxistas y antileninistas sólo pueden ocasionar fracasos al marxismo-leninismo y a la revolución, tal como fracasó en Bolivia la empresa de Che Guevara.
    Esa corriente está desacreditando las tesis sobre la insurrección armada. ¡Qué graves perjuicios ocasiona a la revolución! Con la muerte de Che Guevara, las masas sencillas infectadas de las influencias que ejercen sobre ellas las concepciones anarquistas pensarán que ¡ya no hay quien las dirija para liberarse! O bien puede surgir un nuevo grupo de personas como el de Che Guevara y echarse a las montañas “para hacer la revolución”. Es posible que las masas que esperan mucho de ellas, ansiosas de luchar contra la burguesía, se dejen engañar y les sigan. Y entonces ¿qué ocurriría? Ocurriría lo que para nosotros es evidente. Dado que esas personas no constituyen la vanguardia de la clase obrera ni se guían por los principios del marxismo-leninismo, se encontrarán con la incomprensión de las amplias masas y tarde o temprano fracasarán, pero junto con ello se desacreditará ante las masas la verdadera lucha, la lucha armada, porque éstas la mirarán con desconfianza. Debemos preparar a las masas política e ideológicamente y convencerlas por medio de su experiencia práctica. Por todas estas razones afirmamos que la teoría frenante y reaccionaria que se propaga por América Latina sobre la revolución es un engendro del revisionismo moderno y debe ser desenmascarada por los marxistas-leninistas.
    Hay dirigentes en algún Estado de América Latina que subrepticiamente dicen alguna palabra “en contra” de la Unión Soviética, pero nosotros no podemos considerar que se oponen a ella. Se trata, por un lado, de presiones y chantajes para obtener algún beneficio y , por otro, de métodos para engañar a los ingenuos. Si los pregoneros de estas teorías no prestasen servicios a los soviéticos en sus planes de expansión imperialista-revisionista, les suspenderían todas las ayudas. Nosotros conocemos de sobra a los soviéticos, y si no han hecho esto, es precisamente porque esa gente les sirve, y les sirve bien. Por esta razón los revisionistas soviéticos continúan concediéndoles ayudas y sustentándoles.
    Es tarea de todos los marxistas-leninistas denunciar esta corriente antimarxista, cuyos pregoneros se autodenominan marxista-leninistas y utilizan los términos marxistas únicamente como una máscara, sin la cual estarían perdidos. Debemos arrancarles esa máscara y esto lo lograremos únicamente mediante una lucha organizada y por la vía marxista-leninista, como hacen ustedes, camaradas del Ecuador, y otros camaradas.
    Nos alegra mucho la forma en que han actuado en relación con el reforzamiento del partido y sus puntos de vista correctos sobre la lucha armada. Si los marxistas no comprendemos bien que el partido debe ser fuerte, de acero, y que esto se logra sólo por la vía marxista-leninista, no podremos conseguir ninguna victoria. En el pasado nuestro pueblo, y el suyo también, ha luchado pero no ha vencido. Del seno de nuestro pueblo han surgido hombres excelentes y hábiles, con puntos de vista iluministas, animados por una firme determinación revolucionaria, que han luchado con el fusil y la pluma contra los turcos y posteriormente contra diversos invasores. Pero sus esfuerzos y la sangre que derramaron fueron vanos. Las victorias obtenidas por el pueblo y por estos hombres eminentes fueron explotadas por la burguesía y los señores feudales en su propio beneficio, y el pueblo continuó siendo oprimido. Y esto porque no sólo no existía un partido marxista-leninista, sino tampoco un partido progresista que pudiera guiar al pueblo y hacerlo avanzar. Sólo después de la fundación del Partido Comunista, el pueblo albanés pudo hacer realidad sus aspiraciones seculares y únicamente gracias a su dirección no derramó en vano su sangre y su sudor. Por consiguiente, es la dirección del partido marxista-leninista la que garantiza la victoria para los pueblos y no las acciones del “foco” guerrillero que preconizan algunos.
    Nos alegra mucho que ustedes, camaradas del Partido Comunista (m-l) del Ecuador, hayan depurado el partido de los elementos ajenos a un partido verdaderamente marxista-leninista. Asimismo nos alegramos porque saben claramente cómo se ha de reforzar y ampliar el partido, qué elementos de clase deben integrar sus filas, cómo debe ser extendido al campo y, ante todo, cómo ha de penetrar más profundamente en el seno de la clase obrera. Los hombres no nacen comunistas, pero aprenden en el curso de la vida y la lucha cotidiana, se educan y se hacen comunistas, dispuestos en todo momento a sacrificar incluso la vida por sus ideales. Han hecho muy bien en abrir cursos y escuelas de educación marxista-leninista. Así hemos actuado también nosotros en el curso de la Lucha de Liberación Nacional. El aprendizaje y la asimilación del marxismo-leninismo son indispensables y un medio de salvación para cada comunista y partido marxista-leninista.





    Euskal Gorriak
    Revolucionario/a
    Revolucionario/a

    Cantidad de envíos : 584
    Reputación : 857
    Fecha de inscripción : 19/04/2010

    Re: Ludo Martens: Enver Hoxha y la lucha sobre dos frentes

    Mensaje por Euskal Gorriak el Sáb Ago 20, 2011 5:04 pm

    http://euskalherriasozialista.blogspot.com/2011/07/patrick-kessel-polemiza-con-ludo.html
    Patrick Kessel (Centro de Estudios del Movimiento Obrero)


    Ludo Martens, presidente del Partido de los Trabajadores de Bélgica, en su libro, De Tiananmen a Timisoara, publicado en 1994 dedica 12 páginas a la defensa del Partido Comunista de China contra las críticas que se realizan por parte de Enver Hoxha . un poco corto!

    Hay dos palabras clave en este texto: al izquierdismo de Enver Hoxha (a veces extremista) Ludo Martens opone la flexibilidad en general y en particular la del Partido Comunista Chino. Podemos incluso realizar "compromisos con los traidores para ser capaces de mantener vínculos con los comunistas auténticos" . Y de hecho, el Partido Comunista de China ha hecho muchos compromisos, pasajeros más o menos, fluctuantes o permanentes, con Tito, Kruschev, Brezhnev, Ceausescu, Carrillo, etc. por no hablar de las relaciones con muchos de los dirigentes reaccionarios del "Tercer Mundo".Compromisos que no tenian que ver con el "descubrimiento" de los auténticos comunistas, sino con las alianzas diplomáticas y alianzas cambiantes. Compromisos que fueron teorizados, he aqui el fallo principal, y promovidos como línea general de los partidos y organizaciones en el mundo.

    Es en el tema de la visita de Nixon a Pekín, rotundamente discutido por Enver Hoxha en sus "Notas" - una visita que encarna el fracaso del Partido Comunista de China en su intento de acuerdo con Moscú - que Ludo Martens, citando a Enver Hoxha, ha escrito que tales posiciones "rozán el trotskismo." Enver Hoxha se había dado cuenta?

    "Recibir el presidente Nixon y hablar con él, no es justo, ni será aceptada por el pueblo ni por los revolucionarios, ni por los comunistas auténticos. "Hoxha.

    "Con este acto político, los chinos confunden el movimiento revolucionario mundial y apagan el ardor revolucionario . "Hoxha

    Ludo Martens conjuga todavia estas dos citas de Enver Hoxha para concluir: "Hablas parecido a un trotskista sobre el pacto nazi-soviético." Y Ludo Martens no se siente ridículo! Toda su demostración histórica de comparar los compromisos de Lenin y de Stalin y de Mao Tse-tung están fuera de contexto. No distingue entre compromiso táctico y el compromiso en los principios. Ludo Martens "olvida" que las conversaciones entre China y EE.UU., por invitación de Mao a Nixon a Beijing, cometidos en 1971 se situan en el momento más fuertes de los bombardeos de EE.UU. a Vietnam del Norte.

    Ludo Martens, por supuesto, no puede dejar de empeñarse en acordar aquí y allá para reconciliarse con Enver Hoxha. Pero mientras llama "crítica excesiva" y "acusaciones infundadas" a las diferencias hechas públicas en 1977 y nuevamente en 1978, año de la ruptura.

    Para defender a Mao cuando Enver Hoxha dijo de él que nunca fue marxista, Ludo Martens responde y se basa sólo en un aspecto planteado por Enver Hoxha: el papel central otorgado a los campesinos por Mao Tse Tung y su concepto de cercar las ciudades desde el campo. Ya, en estos puntos, la crítica da la razón a Enver Hoxha. Pero no se limita a esto. Para terminar este pequeño Tour de pasada , Ludo Martens insta a sus lectores a criticar la formulación de Teng Xiao-ping sobre la teoría de los tres mundos, sin citar, y por supuesto explicar que esta teoria es originalmente formulada por el pensamiento de Mao Tse-tung .

    Cabe señalar que Ludo Martens, en su libro "El Partido de la Revolución", en su lista de las obras de los "clásicos" no se señala como una obra de Enver Hoxha la primera edición de la Historia del Partido del Trabajo de Albania (1929-1965). Sin embargo, hubo (después de un añadido para el periodo 1966 a 1980) una segunda edición revisada, publicada en francés en 1982 . Es obvio que en esta nueva edición se habla mucho de China. Ludo Martens prefiere hacer caso omiso de las críticas y acusaciones por parte del PTA .

    La linea de Ludo Martens es muy clara. Por supuesto fue el revisionismo de Jruschov, el que "empezó a romper la unidad la del movimiento, rompiendo con los partidos defensores del marxismo-leninismo".

    "Aunque todavia, el sectarismo y el izquierdismo condujo a innumerables divisiones innecesarias. Las diferencias de análisis y apreciaciones, se han exacerbado hasta el antagonismo y la ruptura . " De nuevo, se trata de minimizar las diferencias, intentando limitarlas al análisis y valoración.
    Como si los analisis y evaluaciones no tendrian ningun alcance teorico-practico, ni dieran lugar a posiciones tácticas, y tambien estratégicas!

    En su defensa de Mao Tse-tung, el Presidente del PTB Ludo Martens ha encontrado una nueva forma de atacar el PTA y Enver Hoxha, comparando el Partido del Trabajo de Albania y el Partido Comunista de Cuba:

    "Las previsiones eran que un partido pequeño burgués como el Partido de Cuba no podría resistir la contrarrevolución. Sin embargo, el partido del trabajo de Albania, que al parecer (énfasis añadido) poseia más firmes principios marxistas-leninistas, casi ha desaparecido, pero el Partido Comunista de Cuba mantiene la confianza de las masas, reiterando su anti-imperialistas y socialismo . "

    Es una comparación que no tiene sentido, más que para la polemica gratuita , dada la historia de ambas partes y su posición de clase internacional. Y por supuesto se puede ser "socialista", "revolucionario", pero no marxista-leninista???, como el "socialismo" en China, que combina el capitalismo de Estado hacia el socialismo, el capitalismo integrado en el sistema económico del socialismo???, volviendo a las ideas de Bujarin ..

    Sin embargo, todavia es más importante en la pequeña comparación hecha por Ludo Martens entre el Partido del Trabajo de Albania y el Partido Comunista de Cuba : se va a presentar el criterio de éxito como prueba de la verdad marxista-leninista. Pero si aceptamos esta norma, que pasara con la situación actual en China. Lo que domina hoy en China es el pensamiento de Mao Tse-tung?


    Camarada López
    Novato/a rojo/a
    Novato/a rojo/a

    Cantidad de envíos : 30
    Reputación : 77
    Fecha de inscripción : 05/08/2009
    Edad : 26
    Localización : Graná

    Re: Ludo Martens: Enver Hoxha y la lucha sobre dos frentes

    Mensaje por Camarada López el Dom Ago 21, 2011 12:49 pm

    El libro que se nos presenta, el delextracto, ¿está en alguna parte digitalizado?.

    NG
    Miembro del Soviet
    Miembro del Soviet

    Cantidad de envíos : 2038
    Reputación : 2254
    Fecha de inscripción : 25/02/2011

    Re: Ludo Martens: Enver Hoxha y la lucha sobre dos frentes

    Mensaje por NG el Jue Abr 19, 2012 5:26 pm

    ¿Alguien ha conseguido aunque sea en otro idioma el dichoso libro:
    "De Tian An Men a Timisoara", por Ludo Martens, 1994?

    Sería un verdadero placer leerlo...

    Stanis12
    Gran camarada
    Gran camarada

    Cantidad de envíos : 352
    Reputación : 398
    Fecha de inscripción : 13/04/2012

    Re: Ludo Martens: Enver Hoxha y la lucha sobre dos frentes

    Mensaje por Stanis12 el Jue Abr 19, 2012 6:48 pm

    NG escribió:¿Alguien ha conseguido aunque sea en otro idioma el dichoso libro:
    "De Tian An Men a Timisoara", por Ludo Martens, 1994?

    Sería un verdadero placer leerlo...

    Si, Ludo Martens vale MUCHO la pena ( otra visión sobre Stalin lo barre^^). Estoy preguntando por sus libros en distintas bibliotecas en Florida, por ahora va 0 de 7 contando universidades y todo. Luego en un biblioteca encuentras 20 libros de los juegos del hambre... País de basuras.

    Lin Piao
    Comunista
    Comunista

    Cantidad de envíos : 222
    Reputación : 306
    Fecha de inscripción : 09/07/2015

    Re: Ludo Martens: Enver Hoxha y la lucha sobre dos frentes

    Mensaje por Lin Piao el Dom Oct 04, 2015 4:50 pm

    Un gran camarada Ludo Martens y cuanto razón tiene respecto al tema de Albania y Enver Hoxha , me leí el libro "Otra visión de Stalin" y me quede muy asombrado de la propaganda en contra del marxismo leninismo, gracias por la información seguiré buscando libros de Ludo Martens

    SALUT Y REVOLTA... Wink

    Deng
    Revolucionario/a
    Revolucionario/a

    Cantidad de envíos : 847
    Reputación : 1183
    Fecha de inscripción : 29/08/2010

    Re: Ludo Martens: Enver Hoxha y la lucha sobre dos frentes

    Mensaje por Deng el Dom Oct 04, 2015 5:41 pm

    Es recomendable el libro "La URSS y la Contrarrevolución de Terciopelo" que puedes descargarte gratis de internet: http://es.scribd.com/doc/56763029/La-URSS-y-la-contrarrevolucion-de-terciopelo-Ludo-Martens#scribd

    Brunete
    Camarada
    Camarada

    Cantidad de envíos : 71
    Reputación : 101
    Fecha de inscripción : 17/07/2016

    Re: Ludo Martens: Enver Hoxha y la lucha sobre dos frentes

    Mensaje por Brunete el Dom Jul 17, 2016 4:02 pm

    Sólo como anécdota, a pesar de la ruptura en 1961, los albaneses seguían haciendo sellos de soviéticos en 1965, celebrando los éxitos de los pioneros del espacio  Very Happy


    Contenido patrocinado

    Re: Ludo Martens: Enver Hoxha y la lucha sobre dos frentes

    Mensaje por Contenido patrocinado Hoy a las 10:27 pm


      Fecha y hora actual: Mar Ene 17, 2017 10:27 pm