Izquierda Unida intenta asaltar la sede del Partido Comunista de España en Asturias

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    Xisco
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    Izquierda Unida intenta asaltar la sede del Partido Comunista de España en Asturias

    Mensaje por Xisco el Dom Nov 21, 2010 1:08 pm



    Domingo 3 de junio de 2007

    La tarde del 31 de mayo de 2007 cerca de un centenar de militantes de Izquierda Unida intentaron asaltar la sede del Partido Comunista de España en Asturias, en la ciudad de Oviedo, sede que ocupa la planta cuarta de un lujoso edificio en la Plaza de América, y que fue adquirida al poco de su legalización por el Partido Comunista de España, hace treinta años, con las aportaciones de militantes y simpatizantes. En esa sede, por ejemplo, está sita la importante biblioteca marxista de José María Laso Prieto, veterano militante comunista que sufrió largos años de cárcel bajo el franquismo, y que desarrolla allí su actividad ideológica desde hace casi treinta años. En el interior de esta sede del PCE se encontraban varios militantes comunistas, que tuvieron que ser protegidos por fuerzas antidisturbios cuando decidieron salir del edificio. No obstante Fernando Sánchez, Secretario de Organización del Partido Comunista de España, fue golpeado por los agentes de Izquierda Unida, y el periodista y analista político Juan Vega, director de elcomentario.tv, que se encontraba grabando los hechos, fue brutalmente agredido, teniendo que ser trasladado en camilla al hospital: «Me escapé hacia las escaleras con la intención de esconderme en el Colegio de Médicos, y ahí me pillaron. El mismo que intentó arrebatarme la cámara arriba intentó otra vez quitármela desesperadamente. La convertí en balón de rugby y me atizó un puñetazo en la cara mientras otro me arreaba una patada en la pierna que me hizo perder el equilibrio y entonces me frieron a patadas mientras el del bigote intentaba pararlos y yo cubría la cámara y la cabeza. La paliza duró un rato hasta que llegó un policía al que dijeron que yo les había agredido a ellos. Nos identificó a los dos. Al que me intentó quitar la cámara y a mí. Lo demás fue el corolario de la salida con esa chusma vociferante que me insultaba y vejaba en la camilla, a sabiendas de la paliza que acababa de llevar. Entre ellos los ya conocidos miembros del gobierno. Vi como me sacaban fotos y las caras de todos aquellos a mi alrededor en un pasillo. En ese momento me sentí bien, confortado.

    La gravedad política de estos hechos y su significación ideológica en el momento actual que atraviesa España reviste el mayor interés. Entre los militantes del Partido Comunista de España que estaban en su sede cuando comenzó el asalto de las huestes de Izquierda Unida se encontraba Francisco de Asís Fernández Junquera (Secretario General del Partido Comunista de España en Asturias, PCA), Fernando Sánchez (Secretario de Organización Federal del PCE), Roberto Sánchez Ramos (concejal del Ayuntamiento de Oviedo, recién reelegido en la candidatura de Ciudadanos por la Izquierda), los profesores universitarios Francisco Erice y Ignacio Loy Madera, los licenciados en Filosofía Pablo Infiesta y Uriel Bonilla, Carlos Penalva y otros estudiantes y militantes, como el veterano comunista Cándido Cabal (que abandonó el local puño en alto, escoltado por los antidisturbios, entre los abucheos de los secuaces de Izquierda Unida), &c.

    Entre quienes dirigían a los asaltantes de Izquierda Unida se encontraban Francisco Javier García Valledor (consejero de Justicia del Principado de Asturias en el gobierno de coalición PSOE-Izquierda Unida), Jesús Iglesias (candidato a la presidencia del Principado de Asturias en la lista de Izquierda Unida), Noemí Martín (ex Secretaria General del PCA, en un congreso anulado por el PCE, hija de Laura González, Consejera de Vivienda y Bienestar Social en el gobierno de coalición PSOE-Izquierda Unida), Jesús Montes Estrada (a) Churruca (candidato de IU a la alcaldía de Gijón), el profesor jubilado David Ruiz González, &c.

    Los hechos que cristalizaron en el enfrentamiento físico del día 31 de mayo de 2007 se venían gestando desde hace años, pero el desencadenante último hay que encontrarlo en el derrumbe electoral que IU sufrió en las elecciones municipales y autonómicas del 27 de mayo de 2007. Izquierda Unida, que ha gobernado en Asturias en coalición con el PSOE los últimos cuatro años, perdió más de diez mil votos en las últimas elecciones autonómicas y cerca de 16.000 votos en las municipales, aminorando de forma importante el número de sus diputados y concejales. En la ciudad de Oviedo, a pesar de la gran inversión publicitaria realizada, no logró IU revalidar su presencia en el Ayuntamiento (donde tenía dos concejales) con una candidatura impuesta sin contar con las bases (encabezada por un funcionario de la coalición, que ni siquiera pudo votar en Oviedo pues está empadronado en Gijón), mientras que la candidatura promovida por el PCE, Ciudadanos por la Izquierda, logró que Roberto Sánchez Ramos, Rivi, vuelva a ser concejal. Dos días después de las elecciones los responsables de Izquierda Unida, que comparten la sede del PCE, decidieron cambiar las llaves del local y contratar un servicio privado de seguridad para impedir que pudieran entrar militantes del PCE en su sede. El día 30 una serie de militantes comunistas lograron entrar en su sede, por lo que al día siguiente IU preparó el asalto de la misma, que se produjo cuando ya un juez había ordenado que debía dotarse de una llave del local a los representantes del PCE, sus propietarios.

    El Partido Comunista de España impulsó la coalición Izquierda Unida en 1986, en el contexto de las movilizaciones para exigir del Partido Socialista un referéndum contra el ingreso de España en la OTAN. La coalición Izquierda Unida constituida en abril de 1986 fue formada inicialmente por un conjunto heterogéneo de organizaciones de muy distinta ideología y rango: el propio PCE, el Partido Comunista de los Pueblos de España (prosoviético), Partido de Acción Socialista (socialdemócrata), Izquierda Republicana, Federación Progresista, Partido Carlista (de estirpe monárquica, reivindicadora del Antiguo Régimen, pero coyunturalmente «progresista»), Partido Humanista… Algunos de estos partidos abandonaron pronto la coalición, convirtiéndose Izquierda Unida en las elecciones de 1989 en la tercera fuerza política española (17 diputados, 9’14% votos), con el antiguo minero asturiano Gerardo Iglesias (sucesor en 1982 de Santiago Carrillo al frente de la Secretaría General del PCE, en la que se mantuvo hasta su dimisión en 1988, durante el XII Congreso del PCE) como coordinador general de IU.

    Las radicales transformaciones acaecidas en la antigua Unión Soviética, triunfantes todos los frentes anticomunistas tras décadas de guerra fría y descomposición interior, llevaron a Julio Anguita, secretario general del PCE desde febrero de 1988, y coordinador de IU desde noviembre de 1989, a potenciar el protagonismo de Izquierda Unida en detrimento del PCE.

    A partir de 1992 se hizo visible en IU la existencia de un núcleo formado por corrientes ajenas al PCE que buscaban controlar la organización desde la corriente autodenominada «crítica» y «Nueva Izquierda». En 1997 Diego López Garrido y Cristina Almeida, adalides de Nueva Izquierda, acaban abandonando IU para integrarse poco después en el PSOE. En Cataluña un importante sector de Iniciativa per Catalunya IC abandona IU y se redefine como organización ecosocialista verde.

    A finales de 1999 Julio Anguita es sustituido en la secretaría general del PCE por Francisco Frutos. IU firma un acuerdo preelectoral con el PSOE, que produce una debacle en las elecciones de marzo de 2000, en las que el Partido Popular alcanzó la mayoría absoluta. Izquierda Unida obtuvo sólo 8 diputados y un 5’5% de los votos, enfrentándose a una profunda crisis económica y teniendo que prescindir de muchos de sus empleados y asalariados. IU pasa a ser dirigida por Gaspar Llamazares, y los enfrentamientos con el PCE se incrementan. En las elecciones generales de 2004 obtiene IU sólo 5 diputados y un 4’96% de los votos.

    Asturias tiene un especial protagonismo en la historia del PCE y de Izquierda Unida. Se da la circunstancia de que tanto Santiago Carrillo, como Gerardo Iglesias y Gaspar Llamazares son asturianos, así como también es notable el peso político e ideológico que ambas organizaciones de Asturias tienen en España.

    Durante los últimos cuatro años, a pesar de su poca fuerza relativa, al convertirse en Asturias en llave o bisagra de la gobernabilidad del PSOE, prácticamente igualado en votos y diputados con el Partido Popular, varias docenas de militantes de Izquierda Unida han conocido un periodo de prosperidad personal notable al lograr bien remunerados cargos políticos en el gobierno de coalición con el PSOE. Además se han conocido oscuras operaciones inmobiliarias multimillonarias, protagonizados por empresas controladas por IU, como PROGEA.

    Ideológicamente IU ha optado en Asturias, como en otras regiones españolas, por posiciones cercanas al nacionalismo secesionista e ideológicas propias de las izquierdas más indefinidas, divagantes y extravagantes. Muchos de los dirigentes de Izquierda Unida reconocen su filiación cristiana y católica, y proceden en muchos casos de la multiplicidad de organizaciones «izquierdistas» impulsadas discretamente desde la socialdemocracia y el anticomunismo internacional entre ambientes católicos progresistas en los años del tardofranquismo y la transición (desde los años sesenta, en plena guerra fría contra la Unión Soviética y la República Popular China).

    En los últimos meses desde las filas de IU, que controlaban el PCA, se intentó vender fraudulentamente la sede que utilizan, que es propiedad del Partido Comunista de España, para adquirir otro local del que fuese ya propietaria Izquierda Unida directamente. Esa maniobra patrimonial fue neutralizada y está detrás también de los sucesos que glosamos. Desde la perspectiva de la séptima generación de la izquierda la situación actual en el enfrentamiento PCE e IU es esperanzadora. IU pretende consolidarse como un aparato político nacional, con gran presencia internacional, jugando a un izquierdismo indefinido oportunista que le permita obtner ventajas en sus alianzas con los socialdemócratas del PSOE y otros partidos derechistas nacionalistas secesionistas de ámbito regional.

    Desde hace varios meses el enfrentamiento de IU y el PCE es público. Laura González, que ha sido eurodiputada y durante los últimos cuatro años Consejera de Vivienda en Asturias, madre de Noemí Martín, ex secretaria general del PCA, declaraba en diciembre de 2006 a la prensa: «El PCE lleva a IU de Asturias al suicidio político» (una vez que el comité federal del PCE decidiera declara nulo el VIII Congreso de la formación en Asturias, en el que Noemí Martín fue reelegida Secretaria General, además de abrir expediente a la propia Martín por uso fraudulento de los poderes notariales del partido, en su intento de vender la sede).

    El Partido Comunista de España, si logra mantenerse como institución poseedora de un importante patrimonio material, imprescindible para su propia viabilidad, y logra recuperar un protagonismo electoral propio, estará en condiciones de poder superar los planteamientos propios del quinto género de izquierda políticamente definida del que procede, ajustándose a la realidad de comienzos del siglo XXI.

    Como era de esperar la prensa burguesa nacional y regional ha procurado ocultar estos hechos, o informar de ellos de manera tergiversada, pues a la socialdemocracia en el poder, en su limbo de pensamiento Alicia, le resulta molesto enfrentarse con la realidad de una verdadera izquierda revolucionaria emergente y no domesticada, a la que se debe procurar neutralizar desde el principio.

    http://www.elrevolucionario.org/rev.php?breve355

      Fecha y hora actual: Mar Dic 06, 2016 9:17 am