Más que Salmón, mojarrita. La apología del PO al Cd quíntuple de Calamaro.

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    Más que Salmón, mojarrita. La apología del PO al Cd quíntuple de Calamaro.

    Mensaje por gerar el Sáb Nov 20, 2010 3:11 pm

    Más que Salmón, mojarrita. La apología del PO al Cd quíntuple de Calamaro.

    EL AROMO - El Aromo n° 57 "¿2012?"

    Juan Tabas
    Río Rojo / Razón y Revolución

    www.razonyrevolucion.org

    ¡Habla del faaaaso!

    Luego de una seguidilla de efemérides musicales simplonas, que tendrían mejor lugar en el sumplemento Sí de Clarín que en un periódico revolucionario, ahora Prensa Obrera(1) reivindica el disco El Salmón de Andrés Calamaro. No se trata de una mera “reivindicación”, sino de un desbordado encomio (“enorme y revolucionaria”, “honesta, radical y desbordante de creatividad”) que demuestra la liviandad con la que el Partido Obrero se toma el problema del arte, dejando escribir cualquier cosa a gente que no sabe del tema.
    Lucas Poy y Esteban Pérez Torres, compañeros valiosos en su ámbito de militancia pero que no saben nada de música, son los responsables del desatino en cuestión. Llama más la atención el elogio porque no se trata de una obra reciente sino de un disco que cumple 10 años. Evidentemente, a juzgar por los compañeros, la efemérides del álbum quíntuple, el número 12 de Calamaro como solista, debiera figurar en el calendario de la revolución socialista. Entre otras cosas porque, al decir de los “expertos” del PO, no sólo el disco sería revolucionario en términos artísticos sino, a su vez, radical y combativo en términos políticos, rasgo que sería una constante de Calamaro hasta el día de hoy. Avanzando en lo que los autores definen implícitamente como “revolución”, plantean que “El Salmón es un ejemplo posiblemente único, y por ello revolucionario, de ejercicio de desborde compositivo completo, donde el único método es la falta de método”. De su descripción de este “método”, se deduce que parte de ese desborde compositivo se habría logrado gracias a la experimentación con las drogas. Además, las letras serían “descarnadamente auto referenciales”, rasgo valorado positivamente.
    Por otro lado, el disco habría nacido “contra la corriente” y estaría marcado por el período previo al Argentinazo. En él, Calamaro habría profundizado su veta más combativa y radical. Dos pruebas adicionales del supuesto carácter revolucionario del disco estarían dadas por una fría recepción por parte de la crítica, público y charts, a pesar de lo cual la obra habría sido una influencia fundamental para otros grupos. Un simpático fumanchú que no puede mirar más allá de su propio ombligo y se la pasa preguntando por “Roberto” parece ser, entonces, el paradigma de la revolución artística. Veamos.

    Desbordado…

    Observemos el CD en cuestión con más detalle. Se trata de 5 discos donde encontramos un 20% de rockitos cuadraditos, un 20% de covers mal versionados, un 20% de otras músicas (rumba, folklore, etc.), un 20% de canciones sin demasiado arreglo u orquestación, y un 20% de temas “rapeados”, en estilo hip-hop.
    Con “rockitos cuadraditos” nos referimos a temas de rock & roll “cuadrado”, o sea, con la misma forma y armonía que los clásicos de Bill Halley o Elvis Presley (“primero, cuarto, quinto”, en jerga de músicos, algo muy elemental). Eso no quita que puedan estar bien tocados, pero obviamente no plantean ninguna revolución musical. En esa lista entrarían, por ejemplo, Crucifícame, No te bancaste, La verdadera libertad.
    Los “covers mal versionados” son aquellos donde Calamaro no se esfuerza ni en reproducir con fidelidad los originales ni –lo que sería más valioso- en hacer una versión propia, que aporte algo a la obra. Simplemente pareciera que es la primera vez que los canta, al estilo fogón. Escuchamos “De chiquilín te miraba de afuera...” tocado en piano con marcato(2) durante todo el tema, un chan chan permanente que lo hace insoportable. Para peor, suena un bandoneón de sintetizador que, seguramente, Calamaro y sus fieles creerán que salva las papas de este tango arruinado de tan mala forma. Uno de los tantos covers que toca de Los Beatles, “You won’t see me” (Rubber Soul, 1965), que resulta en una versión casi “histérica” del tema, apurando el tempo, sumando un montón de coros sin sentido (y sin claridad), además de la voz casi “gritada” de Calamaro que molesta bastante.
    Las que llamamos “canciones sin arreglos” son temas, como Nos volveremos a ver, Me fui volando, Nuestra piel, sin un trabajo en cuanto a qué instrumentos se utilizan, en qué momento aparece cada uno, si tiene una introducción la canción, etc. Muchas veces vemos que utiliza una caja de ritmos para grabar encima la guitarra y la voz. Éste es un típico recurso facilista para resolver en forma individual la creación, sin tener que relacionarse con otros músicos, al estilo que hoy pulula de CD’s grabados en estudio hogareño. La única diferencia aquí es que Calamaro tiene recursos para grabar en una pieza de hotel, convocar luego a músicos invitados con los que no interactuó y que la compañía le edite y masterice como para que el Cd “suene”. Este carácter individual de la creación se plasma también en el hecho de que Calamaro haga él mismo sus propios coros, con un resultado por lo menos dudoso.
    Hay un grupo de temas que englobamos como rapeados en estilo Hip Hop aunque algunos tienen bases funky o electrónicas. No es una novedad en la carrera de Calamaro pues ya había experimentado con el género. A grandes rasgos, estos temas del disco son más bien simplones y comparten la característica de no estar bien cantados, ya que el Rap no es el fuerte de Calamaro. Como contrapartida, algunos de ellos tienen las letras más políticas del CD, que de todas formas no superan una difusa bronca anti-menemista o anti-políticos.
    De esta manera, de los 103 temas de El Salmón podríamos rescatar con suerte 2 ó 3 canciones con buena melodía (Gaviotas, Revolución turra) y otros 2 ó 3 temas con buenos riff de guitarras en un estilo Zeppelin, que Calamaro venia experimentando desde Alta suciedad (1997). Ejemplos de ellos son Output-input, o Problemas. El resto es “relleno” que habitualmente quedaría afuera de un CD, dado que en general un compositor compone por los menos 40 canciones, de las que quedarán 10 o 15 finalmente en su disco. Dicho de otra manera, el “desborde” compositivo no es tal: cualquier músico que produzca dos CD habrá tenido que trabajar cerca de 100 temas, de los cuales quedarán 20. En este caso, la “productividad” del “revolucionario” con suerte da para medio disco…
    Tal vez por eso el PO dice que se trata de una “obra honesta”, seguramente por que no deja afuera ni siquiera las peores canciones que compuso y grabó en ese momento, pero eso no es positivo en sí mismo. El disco quíntuple se muestra así como una obra anti-popular (hoy cuesta $128 en disquerías) que no se justifica por su contenido. Cabe señalar que en otros casos, discos dobles o triples surgen a partir del desarrollo de obras conceptuales con un sentido de totalidad, como puede ser el caso de Sudamérica o el regreso a la aurora (Arco Iris, 1972) o The Wall (Pink Floyd, 1979) y no como un rejunte de temas mal trabajados sin ninguna relación entre sí. Efectivamente, existió una mala recepción por parte del público, pero la misma resulta justificada. En cambio, es falso que la obra fuera desatendida por la crítica musical, es decir, por el show business. Por ejemplo, la revista Rolling Stone lo eligió el segundo mejor disco de la década, mientras que, en su momento fue nominado a los premios Gardel por este mismo CD(3) .
    El auténtico decadente
    Tampoco creemos que El Salmón sea el mejor disco de Calamaro, ni que represente un jalón progresivo en la historia del rock nacional. Pongamos la obra en perspectiva. Sus primeras composiciones con Los Abuelos de la Nada incorporaron como novedad para el rock nacional la mixtura con otras músicas como el reggae y emplearon elementos armónicos interesantes, como Mil horas, Sin gamulán. Con Los Rodríguez (Sin documentos, Mi enfermedad, etc.), experimentó con la rumba y el flamenco, fusión que no era nueva para el rock español pero que sí resultaba novedosa en Argentina. Llegamos en 1997 a su etapa puramente solista, que comienza con el tema Flaca, para alcanzar en los últimos discos éxitos como Cinco minutos más y Te quiero, con alardes poéticos como “tengo abierto el minibar pero cerrado el corazón...” y, “te llevaste la flor y me dejaste el florero...”. A pesar de lo que dice la crítica, que parece señalar un recorrido ascendente hasta la aparente consagración de un músico en su proyección como solista, lo único que se ve aquí es una decadencia absoluta en la capacidad compositiva.
    En relación a la historia del rock nacional, las canciones del CD El Salmón están más cerca de Palito Ortega que de las búsquedas armónicas y poéticas del Spinetta de Artaud (1973). Los “rockitos” son más bien copias malas de “Los Stones”, en lugar de tomar lo mejor que el Carpo dio al rock, los auténticos power tríos con que grabó Pappo’s Blues 1, 2 y 3 (1970, ‘71 y ‘72, respectivamente). También están bien lejos de la poesía urbana del grupo Manal (1968-71). En los “covers” que grabó ni siquiera se ve un esfuerzo por “copiar” exactamente los temas originales (como tan bien realizara Pedro Aznar en sus primeros discos), menos que menos hay voluntad de hacer una versión propia. Los temas rapeados, tipo hip-hop tampoco son una novedad. Es un estilo que comienza a desarrollarse en los ‘70 en los barrios bajos de Norteamérica y en los ‘90 ya existen muchos grupos argentinos que lo experimentan. Obviamente, está muy lejos de lo que en este género logró Actitud María Marta u otros grupos del under que se dedican un poco más en serio a esta música.
    Sus temas sin arreglos ni orquestación son de inferior calidad que las 8 canciones del primer larga duración de Tanguito (editado post-mortem), grabadas sólo con una guitarra en los estudios TNT. Esta desprolijidad de Calamaro parece ser adrede –tal como confió a un periodista(4) –, y muestra soberbia y desprecio hacia su público con su “no me molesté en editar” en estudio para que suene bien.
    Por otro lado, el PO dice que el CD “ha marcado en términos compositivos a buena parte del rock nacional de la última década, repleto de bandas y solistas que siguen el estilo de Calamaro”, y nombran a los impresentables Viejas Locas (que lidera el lúmpen Pity Álvarez), Turf y otros, y nosotros podríamos agregar a Jóvenes Pordioseros, La 25 y otras bandas que muy lejos están de una búsqueda poética (como la de Los Redondos) o de la experimentación musical de un Pescado Rabioso o tantos otros grupos de los ‘70. Si podrirle la cabeza a las jóvenes generaciones es un mérito, Calamaro lo tiene, sin dudas.

    Conclusión

    Los compañeros del PO venden gato por liebre cuando promocionan el disco de Calamaro como revolucionario. Como vimos, en términos musicales no representa ninguna innovación. Entonces, ¿por qué la propaganda gratuita? ¿Porque habría llamado a votar al Cabra? Ni siquiera, por que aquí también falsean los hechos: Calamaro sólo expresó un saludo a lo que él llamó una “candidatura testimonial”, y no un pronunciamiento serio a apoyarla en las urnas. Del mismo modo, la invitación de Calamaro a Aníbal Fernández para que participe de un video suyo no es un simple exabrupto, como pretenden los compañeros, sino un ejemplo de su posición política actual. Calamaro grabó en el 2000 un disco que expresaba cierto malestar, pero desapareció de la escena artística sin crear nada durante todo el período del Argentinazo y volvió a la luz cuando las aguas se calmaron, ubicándose claramente dentro del universo K. Su saludo póstumo a Néstor (“Viva Kirchner para siempre”), es una prueba rotunda de algo previsible.
    Evidentemente para el PO el arte no importa y cualquiera puede opinar del asunto. Así es como se pueden promocionan artistas a los cuales se tilda de revolucionarios y combativos que, como ya había ocurrido con León Ferrari, pronto los desengañan apoyando abiertamente al gobierno que el mismo partido combate.

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    Re: Más que Salmón, mojarrita. La apología del PO al Cd quíntuple de Calamaro.

    Mensaje por Blood el Jue Mar 05, 2015 5:01 am

    Este debate resulta muy interesante: Es la polémica sobre la politización del Arte.

    Adjunto el artículo de la Prensa Obrera, que en su momento respondió a la crítica que realizó la agrupación cultural Razón y Revolución.

    El Partido Obrero, precisamente, en su etapa fetal (es decir, de desarrollo previo) rompe con el MIR-Praxis, liderado por Silvio Frondizi, criticando su condición de agrupación cultural-intelectual. Frondizi apostaba por la creación de cuadros medios de la clase trabajadora, de intelectuales, y no a la organización de la clase obrera para tomar el poder.

    La disputa sobre el papel político del Arte, desde otra perspectiva, se retoma de la polémica entre León Trotsky y Iósif Stalin.

    En resumidas cuentas, el Stalinismo consideraba al Arte no como la transmisión de la subjetividad, sino como una obra objetiva (tomada como conocimiento, expresión objetiva de su época; por lo tanto, similar a la Ciencia). Los artistas eran juzgados por sus obras bajo criterios políticos... y judiciales.

    El Estado burocratizado controlaba qué Arte se producía, y construyó el monstruo de Frankenstein que fue el Realismo Socialista. Una escuela artística basada en dibujar, bajo criterios realistas, las condiciones de vida de la clase obrera y campesina, o su lucha. Un control bajo el cual lo importante de una novela sobre un conflicto es que el protagonista sea el obrero valiente y bello que derrota finalmente al burgués vicioso.

    Por su parte, Trotsky escribe junto con André Bretón, padre del surrealismo, artista trascendental, el Manifiesto por el Arte Revolucionario Independiente. Este manifiesto finaliza con la doble consigna La independencia del arte – por la revolución; La revolución – por la liberación definitiva del arte. Marca la necesidad de desarrollar al Arte, como expresión subjetiva del artista, con independencia del Estado y de las patronales (mercantilización). Debido a que el Arte es esta expresión personal, individual, siempre se opone, objetivamente, a las condiciones concretas de explotación social y opresión. Incluso en contra del deseo conciente del autor, que bien puede ser un apologista del régimen.

    Trotsky también plantea que, como el Arte es personal, no expresa el sentir de una clase, sino de un individuo. No existe, por lo tanto, el arte obrero. Y, lo que es peor/mejor, bajo una Sociedad sin clases... tampoco va a existir cualquier tipo de clase obrera, ni arte de clase, sino simplemente la humanidad (¡y un arte de la humanidad!). El arte obrero no existe ahora, ni va a existir jamás.

    Victor Serge, si bien rechaza junto a Trotsky la política de ponerle un revolver en la cabeza al artista para que exprese lo que el partido o el Estado desee, se opone a la negación del arte proletario. Lo menciono para quien desconoce la cuestión, y la encuentra interesante. Sin embargo, el juicio final del creador del Ejército Rojo no tiene refutación alguna.

    Uno lo palpa constantemente, al encontrar a autores confundidos políticamente (¡e incluso abiertamente reaccionarios!) como gozables estéticamente. Quien considere que Borges y León Tolstói son mediocres por sus posiciones políticas no tiene argumento alguno más que su propia sugestión individual.

    Derroteros de una secta estalinista
    O de como vivir en las nubes impide tomar el cielo por asalto

    En "Prensa Obrera" Nº 1.050, dos compañeros publicaron un artículo donde expresan su opinión en ocasión de los diez años del disco "El Salmon", de Andrés Calamaro. En este, reivindican la calidad musical del disco en cuestión y destacan su importancia en el período pre-Argentinazo. En la última edición del periódico "El Aromo", Razón y Revolución dedica un artículo escrito por Juan Tabas a defenestrar a Calamaro. Es claro que a RyR, Calamaro lo tiene sin cuidado. El objetivo de su nota no es discutir la caracterización de nuestros compañeros sobre la obra de Calamaro, sino aprovechar la oportunidad para recriminarle al Partido Obrero, una vez más, un supuesto desinterés respecto al tema del arte. Aquí tampoco nos ocuparemos de Calamaro, sino que intentaremos discutir algunas cuestiones de fondo.

    La postura de RyR respecto al arte se encuentra explícita en los prólogos de sus libros "Desocupados en la ruta" y "La herencia". El arte puede tener un programa consciente o inconscientemente burgués, o bien un programa proletario (piquetero en sus palabras). Si el arte es burgués, se trata de ideología y no de verdadero arte. En cambio, la función del arte "verdadero" o el arte "piquetero" (tal como la ciencia) sería la de explicar la realidad, comprenderla y transformarla. Para esto, el arte debe tener un programa consciente. Un programa que guíe la acción artística, tanto en términos formales como de contenido. Este programa debe ser definido y llevado adelante por el partido revolucionario, utilizando al arte revolucionario como herramienta en el campo de la lucha cultural. Ámbito, según la caracterización de RyR, que la izquierda argentina ha dejado de lado a lo largo de toda su historia.

    En relación a lo recién expuesto, se explican los reclamos de Juan Tabas sobre el desinterés del Partido Obrero respecto al arte. El Partido Obrero se desentiende de la lucha cultural porque no les da a sus artistas un programa que guie su actividad. En lugar de decirles a los artistas lo que deben "crear", el PO cometería el error de "solamente" organizar a los artistas bajo sus distintas reivindicaciones gremiales, desperdiciando especialistas en tareas que no son para las que están preparados, tales como músicos, escritores, pintores, etc.

    RyR erra feo en su definición sobre qué es el arte. El arte, como toda actividad humana desarrollada en el contexto histórico de una sociedad clasista, es influido, entre otros factores, por la lucha de clases. El arte como experiencia vital sirve, a su vez, para expresar y comprender la realidad en la que surge. En este sentido, puede considerarse, al igual que la ciencia, una forma de conocimiento. Pero el arte y la ciencia no se desarrollan ni se explican por las mismas reglas, ni comparten el mismo método. El papel del inconsciente en el papel de la activad creativa artística difiere absolutamente con el método inductivo o el razonamiento lógico deductivo científico. Desconocer esto, plantear la equivalencia arte y ciencia, y esperar obtener del primero los resultados propios de un razonamiento científico y consciente de la segunda es pedirle peras al olmo y borrar de un plumazo las particularidades de dos actividades creativas humanas. Pero más allá de esta salvedad, lo que diferencia fundamentalmente al Partido Obrero de RyR es la caracterización respecto al problema de la cultura.

    RyR aboga por la creación de una vanguardia de artistas-militantes, quienes desarrollen, en absoluto aislamiento de la lucha cotidiana, una cultura y un arte revolucionario "piquetero" y "proletario", y que este arte de método de laboratorio ilumine a las masas. Nosotros debemos considerar, en cambio, que la lucha en el terreno cultural se lleva adelante ligada la organización de los trabajadores en pos de sus reivindicaciones -incluida, por sobre todo, la reivindicación del poder. ¿De qué cultura humana podemos hablar cuando la mitad de los trabajadores ocupados se encuentran en condiciones de absoluta precarización laboral, en negro o tercerizados? ¿Cuando los trabajadores en blanco perciben un salario de convenio que no cubre ni la mitad de la canasta familiar? ¿Cuando la jubilación de miseria de 1.000 pesos se convierte en la expropiación final luego de una vida de explotación? ¿Cuando los colegios y universidades, sobresaturados, se caen a pedazos y los docentes cobran un sueldo de miseria? ¿Cuando reclamamos la reapertura de las paritarias, el 82% móvil, el pase a planta permanente de todos los tercerizados, cuando luchamos por la expulsión de la burocracia sindical, y cuando protagonizamos el estudiantazo denunciando el vaciamiento con el que Macri y el gobierno "K" someten a la educación? Así, los trabajadores estamos llevando adelante también la lucha en el terreno cultural, la verdadera batalla en el actual contexto histórico. RyR no sólo se convenció de que las tareas democrático burguesas en Argentina han sido llevadas adelante en su totalidad por la burguesía nacional, sino que descartó por completo el Programa de Transición.

    Una cosa es autoproclamarse una vanguardia iluminada y mesiánica, conformada por artistas especialistas, educados en conservatorios y academias, que crea el verdadero arte revolucionario que sacudirá luego las conciencias de las masas. Otra muy distinta es la vanguardia que forma parte de la clase obrera, que se templa en la lucha cotidiana, que cambia, se decanta, se transforma como un proceso vivo al calor de la lucha de clases. En su artículo, "Tabas pega un grito", indignado cual Mirtha Legrand, sobre el nuevo rock "rollinga" con expresiones musicales como Viejas Locas, Jóvenes Pordioseros, La 25, etc., que en sus palabras "le pudre la cabeza a la juventud". Lo que Tabas no entiende es que Viejas Locas, el "lumpen" Pity, La 25, etc. son la expresión artística de un sector de la juventud argentina que vive en la pauperización absoluta, donde la droga, el enfrentamiento con la policía, el crimen organizado en complicidad con esta misma policía son una realidad diaria. Los pibes sí tienen "la cabeza podrida" y no es por Viejas Locas, sino por el paco, la violencia policial y la desocupación. Aun en estas condiciones, brota la expresión artística (que esta expresión artística haya sido mercantilizada y utilizada ideológicamente para estereotipar a cierto sector de la juventud obrera desocupada es otra cuestión), que puede no gustarle a los muchachos de RyR, que puede no identificarlos, pero no pueden negar su carácter de expresión artística vinculada a una realidad concreta. Hacerlo es un acto de elitismo recalcitrante. Nosotros, como Partido, nos damos la terea de organizar a esa juventud en el Polo, en las barriadas, en los lugares de estudio y de trabajo, y no a despotricar porque no escuchan música de cámara.

    Desde el punto de vista de la tradición marxista es incorrecto hablar de un arte piquetero. En palabras más claras y hermosas que las mías:

    "La energía del proletariado se empleará principalmente en la conquista del poder, su conservación y fortalecimiento y su utilización para las necesidades más urgentes de la existencia y de la lucha ulterior. No obstante, será durante ese periodo revolucionario, que encierra en límites tan estrechos, la posibilidad de una construcción cultural, cuando el proletariado alcanzará su tensión y la manifestación más completa de su carácter de clase. Por otra parte, cuanto más protegido este el nuevo régimen contra los trastornos políticos y militares y cuando más favorables sean las condiciones para la creación cultural, más se disolverá el proletariado en la comunidad socialista, se liberará de sus características de clase y dejará de existir como proletariado. En otras palabras, durante el periodo de dictadura no cabe pensar seriamente en crear una nueva cultura, es decir no cabe edificar a nivel histórico superior. Por el contrario, cuando la mano de hierro de la dictadura desaparezca, comenzará una época de creación cultural sin precedente en la historia, pero sin carácter de clase. De donde hay que concluir la consecuencia general de que no sólo no hay una cultura proletaria, sino que nunca la habrá y en realidad no hay motivos para sentirlo. El proletariado ha conquistado el poder precisamente para acabar para siempre con la cultura de clase y para abrir paso a una cultura humana" ("Literatura y Revolución", León Trotsky).

    Una última reflexión. Un ejemplo histórico de una casta que se adjudicó la autoridad de decidir cuál era el arte verdadero fue el estalinismo con el realismo socialista. Allí se consideró al arte como una herramienta y se la puso al servicio del Estado burocrático como propaganda. Esta política se acompañó ya no sólo con censura a expresiones artísticas contrarias, sino con exterminios humanos.

    El Partido Obrero, contrariamente a las corrientes estalinistas, es una fuerza viva donde transcurren debates, opiniones y posiciones. Es así como compañeros pueden escribir sobre Calamaro sin tener que presentar credenciales de "autoridad" y vertir sus opiniones sobre el artista, aunque muchos no estén de acuerdo con ella. Libertad de opinión y libertad de creación son dos conceptos que los integrantes de RyR deberían tener más en cuenta para no caer en posiciones que, sencillamente, dan vergüenza ajena.

    Fuente: Prensa Obrera

    Abro el debate, si hay interesados.

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    Re: Más que Salmón, mojarrita. La apología del PO al Cd quíntuple de Calamaro.

    Mensaje por gatopardo2015 el Jue Mar 05, 2015 10:54 am

    Agrego otro dato, los hermanos Wermus Very Happy, se alejan junto a otros de Silvio Frondizi en 1963 en desacuerdo con el giro Foquista que estaba tomando el grupo y toman posición en ese debate del Marxismo mundial desde muy temprano.

    Si bien apoyan aquel en un primer momento, en el número 1º de Política Obrera (marzo/1964) hay un largo articulo caracterizando esa tendencia, que vale en palabras de los autores, como una autocrítica.

    Disculpen el off-topic.

    En su libro "Literatura y Revolución", Trotsky, cita unos debates de època que se estaban dando en la sociedad revolucionaria soviética y, como respuesta al "enigma" sobre un Arte Proletario sostiene que una cultura proletaria sòlo puede ser producto (en el tiempo) de una larga transformación revolucionaria del sistema de producción y las relaciones sociales que del mismo se elaboren.

    Entonces, dicho brutalmente, a los que afirmaban que ya había un Arte Proletario soviético a pocos meses de la revolución de Octubre se los podría llamar "artistas pajeros" (esto es mio).

    Igual, este choque con R&R (uno más) es bastante jovato.
    Es una falacia que no se sostiene 1 minuto que el PO es pianta-artistas, no lo era en el 2012 y ahora en el 2015: ni hablemos.
    Acaba de hacer unas declaraciones Ciro Pertusi, como uno de esos ejemplos.  alien

    El autor del hilo ¿seguirá posteando y bancando el debate?

    Saludos.

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    Re: Más que Salmón, mojarrita. La apología del PO al Cd quíntuple de Calamaro.

    Mensaje por Blood el Vie Mar 20, 2015 2:24 pm

    gatopardo2015 escribió:[...] El autor del hilo ¿seguirá posteando y bancando el debate? [...]

    No lo creo, no se conecta hace tiempo. Lo cual es una lástima. Espero que algún amigo de Sartelli esté aburrido (o muy apasionado, creyendo que está cambiando al mundo) polulando por la red y caiga acá en algún momento.

    Saludos.

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    Re: Más que Salmón, mojarrita. La apología del PO al Cd quíntuple de Calamaro.

    Mensaje por Contenido patrocinado Hoy a las 12:14 am


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