Yugoslavia ¿Socialismo o Capitalismo?

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¿Qué fue la República Federativa Socialista (Popular antes de 1963) ?

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kARLnAVAS
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Re: Yugoslavia ¿Socialismo o Capitalismo?

Mensaje por kARLnAVAS el Sáb Jun 22, 2013 6:52 pm

El socialismo de Marx segun Lenin

Los medios socialistas en la produccion significan el avance y el desarrollo del capitaliso; mas que claro debemos de tener que el socialismo es la etapa superior a este, cosa que explica medidas como la NEP lmpuesta en la URSS. En el caso de Yugoslavia, esto se dio al reves, ya que en ningun momento hubo intencion de desarrollar el sector socialista de la economia, sino que al reves.
En el caso Cubano, los cuentapropistas se encuentran en sectores secundarios, no manejan medios de produccion de vital importancia para el desarrollo de la economia. Si mezclamos agua con aceite seguro le encontramos una analogia a todo.




perdona, pero ¿no murió lenin antes de la existencia del socialismo cubano o "yugoslavo"?
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SS-18
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Re: Yugoslavia ¿Socialismo o Capitalismo?

Mensaje por SS-18 el Sáb Jun 22, 2013 7:43 pm

Disculpad que interrumpa.¿ El Socialismo es una etapa superior del capitalismo ?Rolling Eyes ¿ Eso lo explica la NEP?.

Aqui hay un error de bulto en la teoría economica de base con lo que de ningún modo se puede elaborar un analisis acertado sobre Yugoslavia.

El Socialismo se desarrolla sobre las bases productivas capitalistas, pero no es una etapa superior del capitalismo, ni mucho menos. Usa el desarrollo MATERIAL, como el capitalismo usa el desarrollo material de las fuerzas productivas en el Feudalismo, y este usa a su vez las del esclavismo. La única etapa superior del capitalismo de la que habla Lenin se llama Imperialismo. Y este como tal, se destruye fundando sobre el desarrollo material de las fuerzas productivas , el socialismo. Son fases del desarrollo de la humanidad diferentes y si no se interpreta esto correctamente no se puede interpretar correctamente el asunto de Yugoslavia.


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NG
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Re: Yugoslavia ¿Socialismo o Capitalismo?

Mensaje por NG el Dom Jun 23, 2013 12:46 am

Voy a ir a cuchillo pues no tiene sentido morderse la lengua con los pobres argumentos que han presentado la gente que esta a favor del "socialismo" titista, estoy perplejo por la forma de ensuciar el hilo por estos usuarios mediante los comentarios de una línea vacilando a los otros usuarios, es de traca. Precisamente señor Razion ya que sé que conoces de sobra las opiniones del Ché Guevara sobre la centralización de la economía, y has mostrado perfectamente como precisamente todos los Estados revisionistas cuando degeneraron lo hicieron aplicando las técnicas yugoslavas en la economía, y como veo que hay más de un ignorante que cree que el modelo de autogestión era "centralizador", y veo que lo utilizan como único escudo practicamente para demostrar "similitudes" con el marxismo-leninismo. Rescataré las tesis de estos revisionistas para intentar ir cerrando el debate ya que veo que excepto defensas sobre las vías particulares ningún protitista aporta nada para poder debatir excepto comentarios irónicos y polladas varias. Que pena que en el foro se vea a gente del PCOE (habiendo sus miembros aportado grandes cosas al foro) por ejemplo creyendo en la teoría de tantas vías al socialismo como países existen haciendo piña con otros que están propagando la misma teoría eurocomunista como es el caso de Cheito, que aparte de igualar el anarquismo con el bolchevismo ignorando la lucha de clases durante la I internacional se permite insultar a otros camaradas como Pedro llamándole en términos que difícilmente pueden ser verdad al no ser que no tenga una base marxista para analizar y que quiera de paso hundir las opiniones de los clásicos del marxismo sobre esta rama del revisionismo. No hemos hablado de las políticas y "aportes" de Tito a las relaciones internacionales con sus teorías revisionistas como el mundo no alienado, teoría que por cierto saludaron los chinos, tanto Mao como Deng Xiaoping-Hua Ho feng para fines similares con la teoría de los tres mundos, osea: alineamientos con países capitalistas y construcción del socialismo en base a la invasión de capitales extranjeros. Creo sinceramente que SS-18 en este tema concreto no puede dar lecciones a Gbl_13, pues él mismo ha dado muestras de no saber " interpretar correctamente el asunto de Yugoslavia", ya que ha hecho un copia y pega de otro post sobre el antistalinismo de un ex-ministro cubano:


Y no se ha puesto a analizar el tema en cuestión, sino que simplemente ha hecho una defensa de la propiedad privada a baja escala, sin ahondar más y basándose en la constitución de un país que no fue precisamente el baluarte de la ortodoxia. Pero no ha dicho que opina de las técnicas titistas en la industria ya de por sí descentralizada, ni ha hablado de cómo ese "país socialista" tenía un campo donde predomina el kulak, del endeudamiento de un "país socialista" con los imperialismos, ni mucho menos de la labor anticomunista que llevo a cabo codo con codo con el imperialismo.

Gbl_13 ya aclarará su posición si cree que se ha equivocado, pues yo tampoco entiendo su frase inicial, es algo liosa, pero creo que recalca que el socialismo es un sistema superior al capitalismo, simplemente eso:

"mas que claro debemos de tener que el socialismo es la etapa superior a este, cosa que explica medidas como la NEP lmpuesta en la URS":

Pero hay una cosa que es innegable y ha comentado:

"En el caso de Yugoslavia, esto se dio al reves, ya que en ningun momento hubo intencion de desarrollar el sector socialista de la economia, sino que al reves".

En resumen creo que como los demás has ignorado el extenso material que te hemos proporcionado para analizar el tema y encima nos has ensuciado el debate con ese copia-pega. El señor kAARLnAVAS si su capacidad como marxista se lo permite, debería hacer un poco de honor a su Partido y en consecuencia adoptar una posición en base a los datos proporcionados por los demás camaradas que no se basan en otra cosa que no sean análisis marxista-leninistas sobre el titismo, recordemos además que fue el camarada Enrique Líster el que fue a Yugoslavia en 1948 para pedir ayuda para las guerrillas y Tito le tomo el pelo quizás sabiendo que pronto se destaparía el papel de sus polémicas con los albaneses, griegos, búlgaros y soviéticos. Desgraciadamente algunos como ya había anunciado prefieren las tesis de Jruschov de 1954 sobre que Yugoslavia era un país socialista, y callan celosamente las críticas de Stalin, Hoxha, Dimitrov, Bierut, Gottwald Guevara, Fidel, y todo un largo etc. de personas revolucionarias que al igual que con el trotskismo, rechazaron el titismo. Le comento esto porque los comentarios  de una línea no aportan mucho al debate, más cuando es riéndose de los demás. Bueno sin más dilación pasó a desglosar la teoría titista centrándome en la descentralización, la situación de absoluta propiedad privada en el campo y brevemente las teorías sobre el Partido:

FROM TROTSKY TO TITO, James Klugmann, (1951) [Extractos Traducidos por NG]

Capítulo I: La resolución del Buró de la Kominform


La resolución señaló las tres maneras fundamentales en las que Tito, Kardelj, Djilas, Rankovic y otros dirigentes yugoslavos rechazaba la experiencia del movimiento obrero internacional, y sobre todo la experiencia de la construcción del socialismo en la URSS, y por tanto ignoraban y despreciaban la teoría y la práctica del marxismo-leninismo.

(1) Ellos planteaban la teoría de una transición suave y pacífica al socialismo, en el estilo y la tradición de los mencheviques y de Ramsay Macdonald.

"Niegan que en su país haya un crecimiento de los elementos capitalistas y, consecuentemente, niegan el agudizamiento de la lucha de clases en el campo".

(2) Se niegan a reconocer ninguna clase de diferenciación de clase entre los campesinos. Sin embargo, si su objetivo de construir el socialismo era sincero, habrían tenido que diferenciar, tanto en la teoría y la práctica, y sobretodo demostrando a través de actitud el saber diferenciar las diferentes categorías de campesinos.

"Los líderes yugoslavos están llevando a cabo una política incorrecta en el campo, ignorando la diferenciación de la clase en el campo y dando a entender que todos los campesinos individuales son una sola entidad, todo ello está en contra de la tesis leninista conocida sobre que la pequeña producción engendra capitalismo y burguesía constantemente, cada día, a cada hora, de modo espontáneo y en masa".

(3) Ellos rechazaban, tanto en la teoría como la práctica, las enseñanzas hechas por Marx, Engels, Lenin y Stalin, que a estas alturas han sido confirmadas por la historia del movimiento de la clase obrera, su negación concreta se basa en el pilar básico sobre que la clase obrera es la única clase revolucionaria que puede llevar el proceso como vanguardia de dicho proceso revolucionario, y que sólo bajo su liderazgo puede hacerse realidad la transición al socialismo.

"Sobre la cuestión del rol dirigente de la clase obrera, los líderes del Partido Comunista Yugoslavo al sostener que el campesinado es el "pilar más firme del estado yugoslavo" se están alejando del camino marxista-leninista y están siguiendo el camino populista de un partido kulak".

En la resolución se procedió pues a criticar en los términos más severos la concepción del papel y de la organización del Partido Comunista que por esos días revelaba en la teoría y práctica el Partido Comunista de Yugoslavia.

Se demostró así mismo que se intentaba disolver al Partido dentro del Frente Popular:

"En Yugoslavia, el Frente Popular es considerado como la principal fuerza de liderazgo en el país. Los líderes yugoslavos menosprecian el papel del Partido Comunista y de hecho disuelven el partido en el Frente Popular".

Dentro del Partido lo que la resolución pedía era el cese del "régimen guerrillero", ya que regía un sistema de despotismo militar ejercido por un pequeño grupo en lo alto del poder, el cual, había reemplazado a los principios marxista-leninista del centralismo democrático. Un sistema de emisión de órdenes de arriba, las cuales tenían que ser obedecidas sin cuestionamiento o discusión, había reemplazado a la crítica y la autocrítica dentro del partido:

"Dentro del Partido no hay democracia, ni elecciones, ni crítica y autocrítica".

Lejos de hacer caso a las críticas del PCUS (B) y de los otros partidos comunistas hermanos, los dirigentes yugoslavos recibieron estas críticas de sus propios hermanos ideológicos de mala manera, de modo que lo tomaron como un insulto y groseramente rechazaron la ayuda sin debate alguno:

"En lugar de aceptar honestamente estas críticas y tomar el camino bolchevique de corregir estos errores, los dirigentes del Partido Comunista de Yugoslavia, que sufren de una ambición, arrogancia y vanidad sin límites, tomaron esta crítica con beligerancia y de forma hostil".

La famosa resolución dejó bien claro que el Partido Comunista de Yugoslavia no fue expulsado de la Kominform debido a sus errores y política incorrecta. Cualquier individuo comunista, Comité del Partido Comunista o Comité Central del mismo puede cometer errores. Ni siquiera fue expulsada porque no quiso aceptar las críticas. A menudo se debe tomar tiempo, un período prolongado de discusión profunda para que una organización del partido o miembro individual pueda llegar a comprender y corregir una política equivocada. Pero al negarse a discutir las críticas hechas por algunos de los comunistas más destacados y con experiencia en el mundo, sobre todo partiendo dichas críticas también del Comité Central del Partido Comunista de la Unión Soviética, el hecho de rechazar discutir esas críticas de los miembros de dichos Partidos, negarse a venir y reunirse con los representantes de los otros ocho partidos comunistas, era una acción despectiva que no podía sino colocar el líder comunista yugoslavo fuera de la familia de los partidos comunistas:

"Los líderes del Partido Comunista de Yugoslavia se han colocado en la oposición a los partidos comunistas afiliados a la Kominform, han tomado el camino de la secesión del frente unido socialista frente al imperialismo, han tomado el camino de la traición a la causa de la solidaridad internacional de los trabajadores, y han tomado una posición puramente nacionalista. El Comité Central del Partido Comunista de Yugoslavia se ha colocado y así también el Partido yugoslavo fuera de la familia que componen el resto de Partidos Comunistas hermanos, fuera del frente comunista unido, y así como consecuencia posterior: fuera de las filas de la Kominform".

La resolución se cerró con una severa advertencia. Los elementos nacionalistas, disfrazados con anterioridad, habían realizado acciones durante el curso del primer semestre de 1948 para alcanzar posiciones de control pleno en la dirección del Partido yugoslavo. El Partido había roto con sus tradiciones internacionales y tomado el camino del nacionalismo burgués. Tito, Kardelj, Djilas, Rankovic y su grupo estaban esperando ganarse el favor de los imperialistas occidentales haciendo concesiones a estos mismo imperialismos. Estaban poniendo adelante la tesis nacionalista burguesa de que "los Estados capitalistas son un peligro menor para la independencia de Yugoslavia que la Unión Soviética", quebrando su amistad con la Unión Soviética y buscando a la amabilidad del Oeste, dicha conducta sólo puede tener una extrema secuela no muy lejana:

"Los dirigentes yugoslavos evidentemente no entienden, o posiblemente pretenden no entender, que esa línea nacionalista sólo puede conducir a la degeneración de Yugoslavia en una república burguesa ordinaria, a la pérdida de su independencia y a su transformación en una colonia de los países imperialistas".

Este anunciado peligro parecía algo demasiado duro para algunas personas de la época. Pero en los tres años que han transcurrido desde la primera publicación de la Resolución, se ha confirmado desde las cosas más elementales hasta el último de todos sus detalles. La lógica de la historia era ineludible. Entre el campo de la paz y el campo de guerra no hay tercer camino. Y la política nacionalista de la banda de Tito llevó directamente al campo de la reacción a Yugoslavia.

Capítulo VI: Dentro de la Yugoslavia de Tito

La Kominform, en su Resolución sobre Yugoslavia de junio de 1948, advirtió al pueblo yugoslavo que la falsa política del grupo de Tito conduciría inevitablemente a su país:

"Los dirigentes yugoslavos evidentemente no entienden, o posiblemente pretenden no entender, que esa línea nacionalista sólo puede conducir a la degeneración de Yugoslavia en una república burguesa ordinaria, a la pérdida de su independencia y a su transformación en una colonia de los países imperialistas".

¿Se ha demostrado como correctas estas líneas trazadas anteriormente? Un estudio de las condiciones en el interior de la Yugoslavia de Tito desde la Kominform, muestra hasta qué extremos tan duros la miseria del Estado de los titistas ha traído al pueblo de Yugoslavia.

La clase obrera - Para la clase obrera era inevitable que los que estaban trabajando en secreto para traicionar al movimiento de liberación nacional de Yugoslavia, los cuales traicionarían también todos los objetivos de las luchas a largo plazo que tenían fijadas el Partido Comunista de Yugoslavia, debían odiar sin duda a la clase obrera yugoslava. Los titistas efectivamente expulsaron a los obreros industriales de las posiciones dirigentes en el Partido y el Estado, se les niegó el papel dirigente que tienen como clase obrera, menospreciaron así mismo el rol y las acciones de los obreros en el movimiento partisano.

La suerte de los obreros en Yugoslavia ha sido muy difícil. Sus condiciones de vida han ido a peor en los últimos tres años. El costo de vida se ha disparado, los salarios se han mantenido sin cambios. Las horas de trabajo se han alargado de manera constante, los sistemas de aceleración y las diversas formas de trabajo forzoso han sido introducidos, las medidas de seguridad en industrias peligrosas se descuidan y obviamente los accidentes están aumentando. En la fábrica de Ikarus, en Belgrado, por ejemplo, se está trabajando más horas de las debidas, a finales de 1949 se llegaba a la conclusión de que en la zona las doce horas por día eran el pan de cada día, encima los trabajadores se vieron obligados a ofrecer un número de horas de trabajo no remuneradas "voluntarias". En una serie de empresas se introdujo un sistema por el cual los trabajadores tenían que pagar una "compensación" a la empresa si no se alcanzan las normas establecidas por la dirección.

La posición de los mineros Yugoslava es la típica posición en general de la clase obrera. En 1949, unos 450.000 fueron empleados en las minas de Bosnia, Eslovenia y Croacia, y las tasas de accidentes fueron considerablemente muy altas. El envenenamiento por plomo y mercurio es frecuente en las minas de Trepca en Serbia. Se han repetido accidentes a través del colapso de las minas en Bor. En Mostar, los mineros están trabajando con el agua llegando a las rodillas. Incluso Borba, el diario oficial titista admitió el 7 de agosto de 1951 que en las minas de carbón Rastoka cerca Despotovac, "la condición es triste".

"Nosotros, los mineros", escribe un trabajador de las minas de plomo de Trepca, "vivimos en barracones derruidos, en zanjas y establos".

La reacción de los trabajadores a sus condiciones de miseria se ha expresado en un cada vez mayor ausentismo de masas que ha alcanzado tales proporciones que incluso la prensa oficial titista se ha visto obligado a admitirlo. Los obreros salen de sus fábricas. Los campesinos más pobres, a pesar de sus propias condiciones de miseria en el campo, se niegan a entrar en la industria, y al movilizarse estas fuerzas fundamentales que alimentan a la industria contra la industria, hacen que la población huya lejos de las ciudades.

En 1949, el ausentismo en la mayoría de los sitios de construcción yugoslavas alcanzó un promedio de más del 60 por ciento, en las minas del 40 al 45 por ciento. El órgano sindical titista Rad informó a finales de 1949 que durante la primera quincena de julio de 1949, 4.306 nuevos obreros llegaron para trabajar en las minas de cobre de Bor, mientras que 5.070 mismos obreros de Bor durante el mismo período dejaron el trabajo. Borba admitió en julio de 1949, que no menos de 10.500 "obreros abandonaron las minas de Trepca de 11.000 que se habían dirigido allí".

En un discurso en Split de marzo de 1950, Tito admitió que 400.000 trabajadores de un total de 2,2 millones estaban ausentes. Escribiendo en Borba, en julio de 1950, el ministro yugoslavo del trabajo informó que la mayoría de los campesinos "movilizados" para trabajar en las minas había regresado al campo. "Aún no hemos tenido éxito", informó, "para conseguir que la mayoría de ellos se conviertan en trabajadores permanentes".

A mediados de 1951, 400.000 de unos 630.000 campesinos movilizados para el trabajo obligatorio se habían dado a la fuga.

Las "brigadas de trabajo voluntario" se han transformado en su contrario, en escuadrones de mano de obra forzada. En 1948, en noventa y seis minas yugoslavas, más de un millón horas fueron extorsionadas de modo no remunerado a los obreros. En 1949, 465.000 se matricularon, obligatoriamente, en las "brigadas de trabajo voluntario" en Croacia.

Para combatir el absentismo masivo, el gobierno titista ha tratado utilizar el hambre como arma de compulsión.  En 1949, el gobierno trató de obligar a los trabajadores a firmar contratos de trabajo a largo plazo. Fueron recibidos en general con el rechazo generalizado y persistente. Así que ahí se inició un sistema de retirada de tarjetas de ración y se negó cualquier privilegio de racionamiento a los que se negaron a aceptar contratos a largo plazo, poniendo así a ellos, a merced de los especuladores del mercado libre para la comida, tela, y todas las necesidades de la vida, lo que significa la virtual inanición.

La organización sindical oficial (Zemeljski Sindikalni Savez - ZSS), en lugar de proteger a los trabajadores y defender las condiciones de vida mínimas, se ha transformado en un arma del régimen que fuerza a las duras condiciones existentes para los obreros. Todos los elementos molestos se han purgado de las posiciones oficiales y muchos han sido detenidos bajo el nombre de "Kominformistas". Todos los funcionarios importantes, desde Djuro Salaj hacia abajo, son titistas "confiables". El sindicato coincidió con la tónica de que los obreros que no firmaran contratos de trabajo a largo plazo debían ser castigados, expulsados de los sindicatos, y perderían sus tarjetas de alimentos y prendas de vestir, a menudo junto el mismo castigo para sus familias enteras.

El diario antititista de los exiliados políticos yugoslavos en Checoslovaquia publicó la siguiente carta de una fábrica de un obrero de Rijeka (Fiume):

"Aquí, en las obras, un nuevo método fue introducido, a partir de ahora, se ha decidido, la alimentación y las tarjetas de alimentación, se distribuyen en la oficina de gestión de las obras, y no en la oficina municipal de abastecimiento público como antes. En caso de una ausencia "injustificada" de un obrero, sus cupones para el día, incluidas las de su familia, se eliminan por la dirección. Los cupones textiles y del calzado son distribuidos por la dirección de la fábrica sólo a aquellos trabajadores que han trabajado tres a seis meses sin ausentarse de las obras.

La reunión en la que estos métodos terroristas titistas se dieron a conocer a los obreros de la fábrica, fue convocada por el comité de obrero de la unión. Después del anunciamiento obviamente la actitud de los trabajadores fue muy hostil. Aunque los que protestaban fueron amenazados con ser detenidos, muchos protestaron contra estas formas de esclavitud y declararon que iban a dejar de pagar las cuotas sindicales porque el sindicato representaba los intereses fascistas del régimen y no a los intereses de los trabajadores". (Nova Barba, No. 24, 1950)


Belgrado entonces publicó mediante el diario República informando el 30 de enero 1951:

"Bajo la influencia de diversos factores, la depresión en particular mental, la cual parece estar extendiéndose como una enfermedad contagiosa, estamos preocupados por el futuro, muchos intelectuales y obreros, que hasta hace poco realizaban sus deberes a conciencia, ahora trabajan sólo por temor al castigo, es mejor que hagan su trabajo de forma mecánica".

Incluso la prensa legal titista se ve obligada a admitir la creciente oposición de la clase obrera al régimen de Tito.

La posición de los campesinos - La posición de los campesinos que vimos en el primer capítulo que era precisamente una de las principales críticas a la política de los titistas formuladas en la primera resolución de la Kominform, su crítica se basaba en la actitud hacia el campesinado. Los titistas, alegando que estaban llevando Yugoslavia en el camino hacia el socialismo, no hicieron diferencia alguna en su actitud hacia el campesinado, ni tampoco hicieron esfuerzos para restringir a los kulaks, los campesinos ricos, ni sumaron esfuerzos para dar ayuda especial a los campesinos pobres y medios. Ellos por tanto negaron la existencia de la lucha de clases en el campo. Ellos desarrollaron la infame teoría de la "excepcionalidad yugoslava".

Después de la publicación de la resolución de la Kominforn, los titistas hicieron grandes esfuerzos para justificar su posición. El líder serbio y titista Neshkovic afirmó en una conferencia de Belgrado en un 8 de febrero de 1949, que los kulaks en Yugoslavia jugarían un papel progresista en la "construcción del socialismo":

"No hay ninguna necesidad de añadir ficción sobre una lucha de clases en nuestro campo. Nuestros kulaks no son los mismos que aquellos en la URSS. Ellos nos ayudaron durante la guerra. Ellos por lo tanto deberían ser agregados como la parte del campesinado trabajador. Debemos hacer entrar en kulaks en los comités populares, en el Frente Popular, en las cooperativas etc".

Bebler, ministro asistente de relaciones exteriores, y uno de los colabores más inmediatos de Tito, Kardelj y Rankovic, desarrolló la misma tesis el 29 de Abril de 1949:

"No tenemos kulaks como los había en la URSS. Nuestros campesinos ricos participaron masivamente en la guerra de liberación del pueblo. Lo que es más, nuestros kulaks, han tomado en cuenta la existencia de la URSS y su experiencia, han aprendido mucho sobre el destino de los kulaks en la URSS. Teniendo esto en cuenta, se mostraron más sensibles y capitularon.  ¿Tenemos que destruir a los kulaks, a fin de satisfacer las supervivencias dogmáticas fosilizadas? ¿Sería un error si logramos obtener de nuestro lado a los kulaks para pasar al socialismo sin lucha de clases?"

El propio Tito fue más allá. Negó la existencia misma de los kulaks, o de clases en el campo. En el discurso de Skoplje, de principios de agosto, 1949 dijo:

"No podemos decir donde la frontera entre los campesinos medios y los kulaks comienza o termina. No se puede juzgar a una persona para ser un kulak en función del número de hectáreas de tierra en su economía".

Esta es la teoría de las clases en el campo con la cual los titistas a diario dicen que "enriquecen el leninismo", pero lamentable no engañan a nadie, pues es una teoría que pretende acabar con el capitalismo, con la ayuda de los propios capitalistas, negando la existencia de las diferentes clases en el campo, negando el avance de las diferentes etapas revolucionarias para lograr encaminarse hacia el socialismo y además no sabiendo distinguir bien las diferentes alianzas de clase necesarias en las diferentes etapas que conforman dicho proceso.

Lenin demostró una y otra vez, que para construir el socialismo era necesario primero restringir los kulaks como clase, ayudando en ese momento a los campesinos pobres y medios, y preparando el camino para la eventual eliminación de los kulaks como clase. Mostró que la falta de hacer esto daría lugar a una restauración del capitalismo, con la explotación de los campesinos más pobres, siendo la traición a la lucha revolucionaria.

En los últimos dos años el desarrollo en el campo yugoslavo ha demostrado que la teoría titista de la negación de la lucha de clases en el campo ha dado lugar, ya en la práctica -y como estaba inevitablemente obligado a suceder- al crecimiento de la clase de los kulaks, ha hecho que impere la plena dominación del campo por los kulaks llevando al empobrecimiento al por mayor de la masa de los campesinos trabajadores, trayendo la explotación al por mayor de los campesinos más pobres por el campesinado rico, esto un hecho testificado.

Loas políticas fiscales titistas son la ruina de los campesinos pobres y medios. Los campesinos pobres que recibieron tierras en la reforma agraria tardía y limitada se quedaron sin la ayuda del gobierno en créditos baratos, semillas, equipo agrícola, animales de carga, y por lo tanto, con una carga fiscal que no podían soportar, lo que les hizo caer rápidamente bajo la dominación del kulak. Las cuotas establecidas por el Estado para la venta forzosa en la agricultura de los productos a precios bajos a las autoridades cayeron como una losa sobre los pobres y favorecieron a los campesinos ricos. Las cuotas obligatorias fijadas en octubre de 1949 obligaron a los pequeños campesinos con 5-7 acres de tierra a entregar en mano más de 450 kilogramos de trigo, sin importar la calidad de la tierra o el tamaño de la familia del campesino. Los campesinos con 11.7 hectáreas tenían que entregar más de 850 kilogramos, de los campesinos con 45 hectáreas o más unos 1.700 kilogramos. El resultado de estas y otras medidas similares ha sido mayor ruina de las masas de los campesinos de trabajadores, por el no cumplimiento de las contribuciones obligatorias en especie, las sanciones son muy pesadas. Aquellos que no cumplan en  el tiempo y en su totalidad reciben multas de hasta 50.000 dinares, con una alternativa de tres meses de trabajo forzoso (limpieza de los bosques, la construcción de carreteras, el trabajo en las minas bajo vigilancia policial).

En su edición del 9 de septiembre de 1950, el órgano de los titistas en Croacia Vjesnik, elogió a las autoridades de una región por el aumento de la cuota obligatoria de grano de los campesinos pobres en un 20 por ciento, dejando a los campesinos sólo 63 kilos de grano por persona por año para ellos. Hizo un llamamiento a otros distritos a seguir su ejemplo. Un decreto que eximía a los campesinos más pobres de los impuestos ha sido anulado recientemente, y de acuerdo con el montenegrino diario Pobeda, que describe el trabajo de la administración "popular" en el área de Podgorica, los campesinos de esta zona pagan impuestos iguales independientemente de las diferencias en los ingresos y propiedad. El resultado ha sido que los campesinos pobres y medios, incapaces de satisfacer las cuotas obligatorias, y tratando de escapar de las fuertes sanciones, piden prestado a los kulaks, con los que se endeudan, y cuya explotación cada día aumenta.

Mientras tanto el panorama anuncia que los kulaks se nutren de dichas concesiones desde arriba. En 1948 se publicó un reglamento por el cual los campesinos, independientemente de su categoría, podría vender el grano de sus producción excedente para el Estado y recibir a cambio, en lugar de dinero, cupones que pueden ser canjeados por productos industriales baratos -ropa, herramientas, muebles, etc-, intentado sortear con esto la escasez extrema en la Yugoslavia de Tito. Esto permitió a los kulaks utilizar sus excedentes no sólo para el comercio de cereales, sino para especular en los cupones. Los kulaks que acumularon grandes cantidades de cupones o de productos industriales que habían intercambiado con el Estado, comenzaron a comerciar con estos productos en los pueblos. Así que en los mercados del pueblo gracias a los kulaks comenzó a ser visto no sólo la venta de animales de carga, granos, lácteos, grasas, sino incluso muebles, zapatos, botas, palas, guadañas, herramientas e incluso los gramófonos de América -eso sí- a precios inflados. Mientras tanto, los campesinos pobres, los obreros, los funcionarios públicos más bajos y los trabajadores intelectuales eran a menudo incapaces de comprar un cepillo de dientes. Para obtener estos bienes industriales de los comerciantes kulaks los campesinos pobres tenían que trabajar más porciones de sus tierras o ponerse a trabajar en las propias haciendas de los kulaks.

El ex-ministro de finanzas de Serbia, Todor Todorovic, quién hace poco se ha refugiado de los titistas en la hermana Bulgaria, reveló la orden secreta N º 17 fechada el 18 de marzo de 1949, en la cual el serbio ministro de finanzas instruía a las autoridades provinciales a revisar (por supuesto, a la baja) los impuestos del kulak. En los impuestos del distrito Pancevo, los impuestos al kulak se redujeron de 200 millones de dinares a 110 millones, en el distrito de Negotin de 112 millones a 65.

Mientras tanto, la teoría de los titistas sobre que el papel de los kulaks sigue su curso en "la construcción de la nueva Yugoslavia", se está poniendo en práctica con la admisión al por mayor de los campesinos ricos en posiciones clave en los órganos de la administración local en el campo y en los comités de "Frente Popular".

Las falsas colectividades - Nada ilustra mejor la duplicidad de titismo, la puesta en práctica de una política reaccionaria derechista bajo formas y frases de izquierda que las falsas granjas colectivas de Tito en Yugoslavia. Lo que se impulsó como un ejemplo notable de avance hacia el socialismo resultó en un examen más exhaustivo ser otra forma astuta de mantener la dominación del kulak en el campo yugoslavo.

Formalmente los titistas comenzaron a establecer sus "cooperativas agrícolas" en 1946. En enero de 1950 afirmaban que había 6.615 productores en las cooperativas con unos 4 millones de hectáreas. La forma de organización se basa en que los miembros "ingresan" su tierra, los animales de carga, los animales de granja y sacan tantos beneficios de acuerdo a lo que han ingresado. Dentro de la teoría marxista no se debe considerar a esta forma de organización como un primer paso para desarrollar la colectivización de una forma justa. Más bien esta organización debería ser tomada como la forma final de la agricultura colectiva cuando ya no existen desajustes entre las clases de campesinos que integran la colectividad, pero no puede aceptarse eso en el inicio pues concede claros beneficios a los campesinos ricos, los kulaks. En esta organización extraña a las experiencias marxistas, las relaciones entre campesinos pobres y kulaks son así conservadas permanentemente e incluso son reforzadas en estas falsas colectividades, ya que los kulaks no sólo ejercen económicamente su dominación, sino que se le conceden así toda prerrogativa. Por eso a menudo se oye que hay voluntad e incluso entusiasmo entre los kulaks por entrar en las "cooperativas" y  que del mismo modo hay resistencia a la venta al por mayor de los campesinos pobres y medios.

Tomemos el ejemplo la rica zona agrícola de Vojvodina. Aquí hay unas 251.000 explotaciones, de las cuales 14.672 son haciendas de los kulaks. En 1946 las "cooperativas rurales" en la Vojvodina contenían 34 haciendas de los kulaks, en 1947, 217, en 1949, 7122 o traducido: un 50 por ciento de explotaciones kulak.

Los ingresos de los miembros más pobres de la "cooperativas" ponen de manifiesto la explotación que exteriormente ocultan. En la cooperativa Babic en el pueblo de Dragotin cerca de Prijedor, los campesinos reciben 15 dinares por unidad de trabajo-día, en la cooperativa (también del distrito de Prijedor) Naprijed cerca de 11 dinares. Las ganancias medias diarias de los campesinos pobres de las "cooperativas" son de 15 a 20 dinares. Hasta un 30 por ciento de los ingresos se van de sus manos igualmente como "alquiler" de la tierra. Además, hay grandes pagos a los diversos cargos titulares, que están adjudicados básicamente a kulaks. De los 28 cargos titulares de la "cooperativa" de Vrbanje en Croacia, 16 son kulaks. En el rango de los miembros de "cooperación" se reparten aproximadamente el 15 por ciento de los ingresos totales de la cooperativa en el pago por su trabajo. Pero incluso en estos pagos a menudo hay largas demoras.

El Presidente de una "cooperativa" titista en un pueblo de Bosnia pueblo sacó en efectivo y en especie más que todos los otros 15 miembros en conjunto, y eso mientras tuvo una acción ociosa, mientras que los campesinos pobres hicieron su trabajo y cultivaban su tierra. Algunos de los kulaks dividen su tierra poniendo parte en las "cooperativas" como una inversión rentable y utilizando las ganancias para pagar a los campesinos pobres que cultivaran dichas tierras. Esto fue anunciado en la conferencia del partido Eslovenia en 1950, donde también durante ese año los miembros de las "cooperativas" en Eslovenia habían aumentado en un 4 por ciento, mientras que la "agrupación" de tierras se había incrementado en un 17 por ciento. Esto demuestra el carácter de los campesinos que se están uniendo a este tinglado capitalista.

La prensa capitalista en todo el mundo se rompía la cabeza en los años veinte y treinta para calumniar en contra del desarrollo de la agricultura socialista colectiva de la Unión Soviética. Ha habido palabras que han sido lo suficientemente fuertes para compararse a esa vieja táctica en el desarrollo hacia una verdadera agricultura colectiva socialista en las democracias populares de Europa del Este. Pero en Yugoslavia, casualmente, no ha sucedido lo que en principio se podría esperar de hacer las cosas bien, puede parecer un milagro pero tiene explicación. Esto se entiende porque es un "nuevo tipo de comunismo" que cautiva a los capitalistas, "un nuevo tipo de colectividad" que calienta el corazón de los capitalistas. The Economist escribe el 18 de Febrero de 1950:

"En Yugoslavia la colectivización es más rápida que en otros lugares, pero la persecución de los kulaks es menos grave. Los kulaks no son, como en el resto de las "democracias populares", excluidos dentro de las granjas colectivas. Doctrinarios comunistas consideran que los intentos de la colectivización de la agricultura sin primero llevar a cabo liquidación de los kulaks como clase, se asimila a que un dentista considerare rellenar el interior de un diente sin necesidad de taladrar dicho diente previamente. La razón de Tito para esta política es, sin embargo, simple. Su política ya le ha ganado suficientes odios, si es que quiere mantener su régimen, debe al menos abstenerse de antagonizar toda la capa superior de los campesinos".

Las falsas colectividades de Tito Yugoslavia, en donde los kulaks ansiosamente se unen, en donde los pobres campesinos aborrecen las alabanzas del diario aquí citado, más que parecerse a las colectividades del resto de las democracias populares se parece más bien a la asociación británica de industrias. Las granjas colectivas de las democracias populares reúnen a los pequeños y medianos campesinos, elevan su nivel de vida, y refuerzan su lucha contra el campesinado rico, los kulaks. En la Yugoslavia de Tito las falsas cooperativas reúnen alegremente a los kulaks para la explotación despiadada del campesinado trabajador.

La dominación kulak del campo, tanto dentro como fuera de las falsas colectividades, conduce al aumento de la resistencia de los campesinos trabajadores en el régimen de Tito, una resistencia que está creciendo de un modo tan extendido que incluso los órganos oficiales titista tienen que contar con dicha resistencia e incluso llega al punto que los más ardientes partidarios capitalistas de Tito en el extranjero tienen que opinar sobre ellos. Esto se ve reflejado en el rechazo de las masas de campesinos a sembrar sus cultivos. Incluso Tito tuvo que admitir en un discurso a mediados de marzo de 1950 en Drvar que los campesinos estaban dispuestos a cumplir con los pagos obligatorios en especie pero que era otro motivo el de su descontento, que la culpa no partía de ellos. Se vio obligado a reconocer que:

"Las autoridades locales han estado imponiendo incorrectamente los impuestos a los campesinos. Muchos de ellos han visto a causa de ello sus graneros vacíos completamente. Los campesinos por ello se niegan a sembrar el grano de pan".

Y por supuesto también es reflejado en el rechazo de los campesinos a trabajar y unirse a las falsas colectividades o en su sabotaje a ellas cuando se ven obligados a hacerlo. Como Tito admitió en Drvar:

"Cuando se ven obligados a unirse a las cooperativas los campesinos venden sus aperos y masacran al ganado cometiendo así un delito".

Pero su remedio fueron amenazas, y una nueva ley sobre "cooperativas", que prevé la pena de muerte para la "menor realización de zapa en las cooperativas" o "acción perjudicial en la propiedad cooperativa", y términos de pena de prisión para los que abandonan ilegalmente las cooperativas.

La resistencia de los campesinos se refleja en la negativa a pagar impuestos en efectivo o en especie, la resistencia está alcanzando cada vez más un nivel que se informa en la prensa titista como "disturbios" campesinos.

Todos estos elementos en la evolución del campo de Yugoslavia en los últimos tres años demuestra que la dominación del kulak se está extendiendo, que la camarilla de Tito está basándose en los kulaks en el campo, y es compatible la justa resolución que en su día hizo la Kominform en noviembre de 1949, donde se establecía que:

"Las obligatorias pseudocooperativas en el área del campo bajo dominación de los kulaks y sus agentes representan un nuevo instrumento para la explotación de las grandes masas de campesinos trabajadores".


[...]


En el campo, como hemos visto, ellos se basan en los campesinos ricos, en los kulaks, que explotan en masa al campesinado trabajador y los conduce paulatinamente a un  estado de miseria. Hoy 72,000 granjas de kulak poseen dos veces y media la tierra sostenida por 629,000 pequeñas granjas.

El sector nacionalizado de la industria yugoslava no opera en los intereses del pueblo trabajador. Nacionalizar, como sabemos por la propia experiencia británica, no implica por sí mismo el socialismo, incluso si el gobierno de turno se preocupa de describirlo como tal. Si el control estatal de la industria se socializa o no, depende, en última instancia del carácter del Estado que controla la industria y precisamente el Estado yugoslavo ha sido transformado por los titistas en una máquina reaccionaria en la que acaba operado una burocracia, una casta, y trabaja ésta para subordinar al país al imperialismo y, principalmente el imperialismo norteamericano llevando a cabo las tareas de restaurar el capitalismo. Las industrias nacionalizadas en Yugoslavia se han convertido esencialmente en un medio para la explotación de las personas en los intereses del capitalismo occidental. Al igual que las falsas granjas colectivas de Tito cubren la explotación del kulak al campesinado trabajador, por lo que las industrias nacionalizadas titista intentan encubrir la ley de la casta  y la explotación del imperialismo extranjero.

La medida demagógica más reciente del titismo ha sido las medidas de descentralización, las cuales confirman de hecho la vuelta parcial a la propiedad privada capitalista en la industria. Tito mismo declaró a mediados de diciembre del 1950 que una serie de empresas industriales serían "desnacionalizadas" y devueltas a sus antiguos propietarios privados. Muy significativo es también la disolución de toda una serie de estaciones estatales de maquinaria agrícola y la entrega de las máquinas a las falsas colectividades, es decir a los kulaks. El proceso de colocación de ciertas empresas industriales en las manos de lo que los titistas llaman "colectivos de obreros", -mientras que en la realidad quién controla estas empresas está en el Estado titista-, están más cercas estos colectivos de las corporaciones (fascistas) de trabajo de Mussolini que a otra cosa. "La descentralización" muy jactada, o la abolición de ministerios y los órganos centrales estatales que anteriormente actuaron como las formas de regulación estatal de la economía nacional (cinco ministerios económicos y la comisión de planificación central), simplemente cubren, de un modo típicamente demagógico, la fiebre que da el control de la economía yugoslava al imperialismo extranjero. Esto es que es proclamado por "los teóricos" titistas como la "extinción del Estado".

La base de clase del estado de Tito consiste en los kulaks en el campo y en la clase de capitalista que se reanima en las ciudades. El comercio ahora ha vuelto casi completamente a manos de comerciantes privados. El monopolio estatal del comercio exterior ha sido suprimido y se conceden facilidades para que las empresas puedan comerciar con firmas extranjeras. Más de 100 firmas de exportación- importación y nueve agencias de exportación están ahora mismo funcionando allí.

El imperialismo occidental abiertamente celebra esta victoria suya, como consecuencia de su "persuasión" a Tito, Yugoslavia ha vuelto al capitalismo. El órgano de negocios americano, U.S. News y World Report, llevaron un artículo en su publicación del 3 de agosto de 1951, titulado: "Tito encuentra que el Comunismo no puede afrontar la bancarrota, se vuelve al Oeste". Este titular evidencia la conexión de la ayuda Occidental y la renuncia hacia el socialismo en el Estado yugoslavo:

"Ahora mismo se está lejos de la planificación y el control rígido, Tito ahora está instalando medidas que se parecen cada vez más a las del Oeste debido a la ayuda que él sabe que necesita. Una medida de economía de libre mercado ha sido restaurada, substituyendo el método comunista de hacer negocios. Como pequeño ejemplo, los hombres que han sido responsables de distribuir los bienes manufacturados a las tiendas tienen sido sobre salarios directos.  Ahora van a ser puestos en comisiones de ventas. Los banqueros están llegando como contadores para conseguir un poco de orden en la contabilidad industrial, los especialistas entrenados en los negocios y la producción están siendo puestos por encima de los jefes del partido. La distribución central de materias primas es limitada. Permitirán a empresas conservar el 70 por ciento de beneficios neto para la reinversión, con la idea de fomentar mejoras y la competición libre. Los cambios del sistema de salario se hacen fijándose en EE UU más que en Rusia. Los críticos dicen que ya era hora de todo esto, porque el país iba a la bancarrota".

Este órgano propagandísticos de los negocios de los monopolio estadounidenses, que con regularidad condena el "desarrollo del socialismo" entre los obreros de Gran Bretaña, encuentra en el satisfacción en "la economía de libre mercado", "acumulación de ganancias", "libre competición" y "salarios moldeados al estilo estadounidense" que Tito ha introducido en Yugoslavia.

En Londres, The Economist el 9 de Enero de 1951 se hizo eco del entusiasmo de su diario amigo de los Estados Unidos, Por ello escribió sobre "una espectacular declaración de nuevas reformas internas en Belgrado" que iban a entrar en vigor no más tarde del 1 de enero de 1952,  reformas que "tocaban el corazón de la economía yugoslava mucho más cerca de lo que cualquiera de los pasos previos hacia la descentralización administrativa y la reducción de los privilegios políticos hubieran hecho antes". Las reformas, anunció The Economist, se había publicado con el título "Los preparativos para la institución de un Nuevo Sistema de Planificación Económica y Financiera".

¿Qué eran en verdad estas reformas que, según este diario merecían el merecido respeto de todo el Oeste? En primer lugar, "el gobierno federal propone delegar la planificación económica detallada a las república por separado, y ellos a su turno delegarán responsabilidad a los ayuntamientos y las empresas económicas de los particulares". En segundo lugar, "a las empresas se les deben permitir conservar sus beneficios netos". En tercer lugar, "los trabajadores deben compartir en esta liberación de ganancias por pagos de prima, y a la inversa, si la empresa no hace suficiente para cubrir el salario base, los trabajadores no cobraran". En cuarto lugar, (y presentado como "nuevo", como "revolucionario", como gran "desarrollo del marxismo") "los precios deben ser determinado por el mercado, es decir por la oferta y demanda".

Estas últimas propuestas llenan al economista de alegría. Ellos "sólo pueden ser recibidos de buena por el Oeste" se declara encantado. El corresponsal del Daily Mail, Alexander Clifford, esta más encantado ante la perspectiva de una nueva reforma económica de Tito. "Si se llevan a cabo", escribe el 3 de agosto de 51: "Yugoslavia parece que terminará mucho menos socializadas que Gran Bretaña". Pasando a los puntos de la revista concernientes a las medidas económicas, parece que le causa satisfacción las medidas de Tito: "el precio de los bienes serán determinados por el mercado, es decir, por la oferta y la demanda, los sueldos y salarios serán fijados en función de los ingresos de la empresa, y dichas empresas económicas deciden de modo independiente qué producir y en qué cantidades".

EL TITISMO EN ACCIÓN : Las reformas después de 1948 [Extractos Traducidos por NG]

(Nota de NG: Debido a que es un libro burgués he recortado una sería de epítetos antistalinistas)

Tal vez la esencia de la nueva doctrina yugoslava fue que el Estado debía de empezar de inmediato a "extinguirse". Habiendo levantado las líneas generales de su nueva ideología, los yugoslavos, en 1950, comenzaron a implementar mediante una serie de reformas que transformaron el carácter político y económico del estado. Las nuevas reformas eran para protegerse contra el "estado burocrático stalinista capitalista" y poner en marcha la "extinción" del Estado.

"La clave del desarrollo es la descentralización - la descentralización del gobierno, la descentralización de la economía, la descentralización del Partido comunista. La descentralización" -dice Mose Pijade, uno de los líderes teóricos de los yugoslavos-, "es el primer y más importante paso para la democracia y el camino del socialismo".

Aunque en un sentido las reformas sean un todo, ellas se ordenaban lógicamente en categorías.

La primera, estaba relacionada con la industria y la economía en general: la autogestión de las fábricas, modernización del mecanismo de planificación y descentralización de la gestión económica del Estado. (...)

El segundo grupo de reformas fue en el terreno de la organización política, y fue abrazado, al igual que la mayor parte de los cambios administrativos, en la constitución de 1953. Aquí estaba la extensión del mayor autonomía política a la gobernación de las diferentes repúblicas, una gran ampliación de las facultades de los gobiernos municipales, y la cierta representación directa de los trabajadores en los órganos legislativos de los distritos. Así en la constitución estaba reflejada la nueva teoría de la separación de poderes entre las funciones políticas y administrativas, así como una nueva forma de poder ejecutivo.

El tercer grupo de reformas fueron toda una serie de medidas agrícolas que reflejaban el fracaso de la colectivización y finalmente marcaron el fin del sistema de koljoses. Las reformas agrarias, sin embargo, estaban en una categoría separada de las demás, debido tanto a factores teóricos y operativos. Se comenzaron como medidas temporales, y los yugoslavos sólo de mala gana consideraron como una parte integral de todo el sistema nuevo.

Finalmente, estaban las reformas relajantes de la naturaleza del totalitarismo en Yugoslavia, incluido en este grupo no sólo eran el nuevo código penal y la nueva ley electoral, sino también el nuevo y descentralizado papel del Partido Comunista en cuanto a responsabilidad y su anterior autoridad ampliada para el Frente Popular.

Con una excepción importante, estas reformas parecen configuraron un patrón que los dirigentes yugoslavos continuaron durante algún tiempo utilizando. La excepción era la comuna. Exactamente la comuna iba a ser es un tema de mucha discusión en Yugoslavia, pero los dirigentes yugoslavos han subrayado en repetidas ocasiones que lo consideran una parte esencial de la estructura definitiva que estaban creando.

Como lo establece Kardelj y otros teóricos, la comuna es el producto final de la descentralización política y económica combinada que abarca tanto el campo y la agricultura, por una parte, como la ciudad y la industria, por otra. Sería una unidad administrativa más o menos autónoma y autosuficiente local que integra la producción industrial y agrícola con las necesidades del consumidor. Algunas comunas se formaron en 1955, pero el desacuerdo sobre su papel y su forma organizativa exacta se ha mantenido desde entonces.

Tal como fue concebido originalmente, las reformas fueron vistas como un "retomo al leninismo real" del qué dirección soviética se había en el movimiento comunista. (...) Las implicaciones de esto componen una de las principales facetas de un conflicto dentro del partido comunista y contribuir a una contradicción política fundamental en el nuevo sistema. Teóricos yugoslavos, en la discusión de los nuevos desarrollos, en constante hincapié en su diferencia con respecto a la práctica soviética. No hay duda de que no difieren. La descentralización, por ejemplo, llegó en ciertos casos a dibujarse criticas de las autoridades estadounidenses en la Misión de la FOA en Belgrado, ya que algunos observadores han concluido que la motivación principal Yugoslava era "hacer las cosas tan diferente como sea posible de la forma en que se llevan a cabo en Rusia y pretender todavía mantener una pretensión de marxismo".

Al mismo tiempo, la nueva estructura económica y política en Yugoslavia ha dibujado en cierta medida un calco de las instituciones occidentales. Esto es admitido libremente por los yugoslavos, aunque niegan enfáticamente "la presión por Occidente" que obligó a los nuevos desarrollos, o que la ayuda occidental fue un factor esencial en estas reformas. (...)

Las partes más potencialmente significativas de la nueva doctrina yugoslava, quizás, son aquellas concernientes a un tipo de socialismo particular basado en las condiciones nacionales y la negación del papel del Estado en los medio de producción. Ya se llame "comunismo nacional" o no, este primer concepto proporciona no sólo una base teórica para el socialismo nacional marxista sin relaciones con otro movimiento organizado mundial previo, sino que también además lanza la crítica necesaria marxista sobre las teorías soviéticas de política internacional para justificar las propias. La interpretación yugoslava sobre los conceptos marxistas de la plusvalía y sobre la "extinción" del Estado han dado unos propios toques que oscurecen la teórica del marxismo sobre estas cuestiones.

A pesar de su insistencia en la necesidad de la democracia en el socialismo, la teoría yugoslava abraza la doctrina leninista del Estado con partido único. Pero al revivir el concepto de la "extinción" del partido comunista, su teoría cae presa de una contradicción esencial. Si, como dice Tito, cuando "el Estado realmente se marchita, el Partido necesariamente se extingue con él," entonces, ya que los yugoslavos tienen en su descentralización, como ellos dicen, una etapa de "extinción", el "Partido lógicamente también debería estar también en extinción", pero esto no está sucedió y pareció ser una ilustración de la alteración de la teoría y la lógica para satisfacer las necesidades prácticas de los líderes comunistas yugoslavos. La nueva teoría del partido, sin embargo, sigue siendo una desviación significativa de la doctrina comunista anterior.

Había, de hecho, un silencio oficial notable referente al papel del partido en el nuevo sistema comunista Yugoslavia. ¿Habría cambios en su rol? Como se ha anunciado arriba, sí los hubo. Al igual que la descentralización del gobierno y la economía, la propagación de la autonomía local, y una política de liberalización hacia la colectivización de la agricultura, en contraste se presentaba aún una posición de poder de monopolio de un partido comunista altamente centralizado. Pero en la primavera de 1952 en la Cuarta Sesión Plenaria del Comité Central fue tratado este problema, los comités de las directivas centrales de junio de 1952, no sólo comenzaron a aplicar el principio de la descentralización en la organización del partido, sino que también tomaron medidas para limitar el papel directo del partido en los gobiernos locales. Según las directivas de junio de ese mismo año los, secretarios de organizaciones locales del Partido debían dejar sus posiciones como jefes de organizaciones locales del gobierno, por ejemplo, eso les llevaba a renunciar a sus puestos dentro de los comités populares. Fue sostenido como excusa que las personas no podían sostener a la vez ambos puestos, que era incompatible con la nueva autonomía que se extendia al gobierno local, ya que ello interfiere con el desarrollo de la labor ideológica del partido y se actuaba así para impedir la crítica de la actividad del gobierno local mediante acusaciones de "partidismo". Ya que casi todas las cabezas de administración local eran también jefes de los comités locales del Partido, locales, los comités populares eran un poco más que las extensiones de la organización de partido. Ya que esta situación en la Unión Soviética tipificó lo que para los yugoslavos llamaron "legalización de la casta burocrática en el sistema", en la nueva Yugoslavia ahora debía ser cambiado. Desde el mismo punto de vista, las directivas de junio instruyeron al partido local oficialista a limitar su interferencia en operaciones económicas.

Respondiendo a la llamada de Tito, el Frente Popular en su IV Congreso celbrado en Belgrado en febrero de 1953, se reorganizó. Se cambio el nombre llamándose "Frente de la Alianza Socialista",  declaraba por entonces Kardelj, en su calidad de secretario general que la nueva organización, junto con el cambio de nombre del Partido a "La Liga de los Comunistas", "un componente inseparable de todos los cambios sociales que se han llevado a cabo en nuestro país durante los últimos años se ha institucionalizado aquí". Kardelj negó que el cambio fuera sólo de nombre, sino que insistió en que se habían producido "cambios sustanciales en el carácter y el papel de la República Popular frente a las nuevas condiciones sociales". La Alianza Socialista, dijo, "no es una organización política de los socialistas, sino una alianza de la clase obrera y el conjunto de las personas trabajadores que a través de esta alianza, intentaran complementar politicamente su gobierno y determinar la política socialista del gobierno, así como todos los demás órganos sociales. La plataforma política debe ser lo suficientemente amplia con el fin de permitir la participación en ella de todos los ciudadanos que conlleven el mismo honor a la comunidad social y acepten los objetivos generales del socialismo, sin importar su ideología y otros diferencias de opinión".

Kardelj vio el nuevo rol de la Liga de Comunistas como el "del liderazgo general ideológico en el trabajo político y educativo entre las masas, mientras que la Alianza Socialista debía tratar "cuestiones políticas y sociales concretas". En resumen, los yugoslavos, armándose como una liga, debían hacer una política amplia y general y luego, individualmente, conducir en la Alianza Socialista la aplicación de las cuestiones políticas específicas.

Sería injusto concluir dado las ilustraciones de arriba que el partido en Yugoslavia en realidad no tienía un nuevo papel o que no ha cambiado significativamente desde 1950. Sin embargo, parece claro que el nuevo papel no era siempre lo que uno podría esperar de los pronunciamientos de los dirigentes del partido y, además, pues muchos comunistas no tenían idea clara de cual se suponía que era este "nuevo papel" en el Partido acorde a las condiciones sociales que habían hecho cambiar dicho rol. "Se sabe", escribió Stalin, "que si una teoría, es realmente una sólida teoría, da en la práctica la fuerza y la orientación a las personas, da una claridad de perspectiva, da confianza en el trabajo, da fe en lo que se realiza. Pero en el caso de Yugoslavia,  los miembros del PCY parecían preguntarse, en lo que se refiere al Partido, que si realmente existía una teoría, mientras que otros perplejos les parecía que había varias teorías que encima eventualmente se volvían contradictorias, o en el mejor de los casos era una teoría vaga".

Los comunistas habían hecho trabajar a sus obreros individualmente en lugar de confiar en su Partido y sus directrices. Les habían dicho trabajaran, pero que no dominarían dentro la Alianza Socialista. Se les había dicho que no pidieran prerrogativas en el gobierno para que no se criticara su actividad Les habían dicho que deben hacer hincapié en la democracia y tolerar diferentes opiniones. Se les había dicho que el partido ya no tenía el monopolio de la creación de la línea política. Se les había dicho que el partido, al cual se esperaba que dedicaran su vida, iba a "extinguirse". 

De hecho, Djilas sostenía en la teoría al Partido sólo de modo virtual en la sociedad. Sostuvo que ya no había necesidad de desarrollar la lucha de clases en Yugoslavia porque todos los enemigos del socialismo efectivos habían sido liquidados. "El nuevo enemigo", escribió, "es la burocracia, que es aún más peligrosa que el anterior enemigo, el capitalismo", lo que señala la confusión entre los comunistas yugoslavos es lo siguiente, Djilas ha añadido por su cuenta: "Las organizaciones de base de la Liga Comunista, han llegado a un callejón sin salida. Desde arriba se les pide hacer algo, y no sé saben que hacer. De hecho no tienen nada que aportar en la forma antigua. Los temas sobre la llamada educación y trabajo ideológico son obsoletos y tediosos".

No teniendo nada que hacer ni representar y siendo un peligro positivo el desarrollo democrático socialista, la Liga de Comunistas, según siempre Djilas , debería "marchitarse" combinándose con la Alianza Socialista, y los comunistas individuales deberían combinarse con las masas sin-partido. Djilas no sólo cuestiona la necesidad del partido sino de sus organizaciones auxiliares como organizaciones juveniles y sindicales. "En mi opinión," escribe él, "el partido profesional, la juventud y otras organizaciones son superfluas, el estilo leninista tanto de partido como de la dictadura estatal mediante el partido se ha hecho anticuado".


Última edición por NG el Vie Ago 02, 2013 6:21 am, editado 6 veces
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Re: Yugoslavia ¿Socialismo o Capitalismo?

Mensaje por NG el Dom Jun 23, 2013 1:36 am

Tres críticas al derechismo y nacionalismo en los Partidos Comunista des Europa del Este a causa del surgimiento del titismo como rama del revisionismo moderno: 
(Extractos) de G. Dimitrov, E. Hoxha y B. Bierut

[Traducción de NG]



I CRÍTICA: por Giorgi Dimitrov

«La guerra estaba todavía en curso y el inestable estado internacional todavía de Bulgaria, con la presencia de la Comisión de Control Aliada en Sofía, hizo imposible que se pudiera producir un asalto inmediato en la base económica contra la reacción capitalista. Los estados grandes, bancos y sociedades mercantiles permanecieron en las manos de capitalistas privados.

Es cierto que los capitalistas ya no eran dueños absolutos de sus empresas y capitales. El control público se instituyó poco a poco. El papel de los sindicatos creció inmensamente. Pero por mucho que el dominio de los capitalistas fuera limitado, al seguir siendo los propietarios de las empresas ellos explotaban este incontestable hecho con el fin de impedir por todos los medios, el desarrollo de la producción y de las medidas gubernamentales. Al tener la posesión de una base económica, fueron capaces de ejercer una cierta presión sobre el régimen popular. Todavía habría que librar una dura lucha para eliminar por completo los elementos capitalistas de sus posiciones políticas y económicas.

El golpe del 9 de septiembre contra los enemigos de pueblo representados por la camarilla fascista fue tan poderoso que durante un cierto tiempo la burguesía capitalista se arrastró y retiro a esperar mejores días. Sin embargo, esto no significó que ellos hubieran abandonado su intención de cambiar las tornas en un futuro próximo. (...)

En las condiciones creadas por las elecciones a la Gran Asamblea Nacional y con la formación de un gobierno bajo la dirección directa del Partido Comunista, no se podía igualmente hacer efecto un mayor desarrollo de las fuerzas productivas, de la economía nacional o del bienestar de las personas que trabajan sin la liquidación radical de la base económica de la clase capitalista. En Bulgaria se volvió a confirmar mediante la propia experiencia la tesis de Lenin y Stalin sobre la descomposición del capitalismo. Éste sistema (la democracia burguesa capitalista) cuando ve peligrar su propia existencia, de su misma crisis inherente e insoluble da a luz al fascismo, de ello podemos extraer que ningún cambio democrático serio y permanente son posibles bajo éste, y por lo tanto ningún progreso es factible sin atacar las propias bases mismas del sistema capitalista, no hay cambio cualitativo sin la toma de mando del socialismo. En la tarea de superar dicha barrea nuestro país fue enormemente aliviado por la ayuda fraternal recibida de un Estado socialista fuerte - la Unión Soviética-.

El camino fue abierto para un desdoblamiento completo de las tareas constructivas del gobierno popular, para  efectuar los cambios revolucionarios de nuestra economía nacional, para la eliminación de la base económica de la reacción capitalista, para la transición del capitalismo al socialismo, tareas y fine concretos que desde luego no pueden ser comprendidos sin emprender una lucha de clases inflexible contra los elementos capitalistas.

En esta situación, el Partido tenía que formular nuevas tareas con el fin de armar a sus propios cuadros tanto en el Partido de la clase obrera como en el Frente de la Patria mediante una clara perspectiva. Hubo, sin embargo, un cierto retraso. Después de que las principales tareas del período anterior fueran en su mayor parte resueltas, el partido en general continuó equivocadamente guiándose por sus viejas consignas. Hemos permitido un cierto retraso en la destrucción de la oposición reaccionaria. Hemos continuamos hablando de modo erróneo de la posibilidad de coordinar los intereses de los empresarios y comerciantes privados con los intereses generales del Estado en un momento en que toda la situación ya permitía tomar medidas radicales para la eliminación de la ley de los capitalistas en la economía nacional, cuando efectivamente se habían abierto los cauces necesarios para llevar a cabo las bases del socialismo en toda su esencia. Esto no se podía permitir.

Pero por suerte nunca hemos perdido la pista de la perspectiva general de nuestro desarrollo hacia el socialismo. Nosotros claramente siempre comprendíamos que la destrucción del fascismo y la realización de muchas reformas -como las que contaban por ejemplo el programa del Frente de la Patria durante el 17 de julio de 1942- tenían que estar atadas también al de levantar nuestro objetivo último -el socialismo y en última instancia, el comunismo-. Hemos dicho una y otra vez que el prisma de nuestro Partido como la vanguardia de la clase obrera, era la realización completa del programa de Frente de la Patria, pues éste creaba las condiciones necesarias para avanzar al socialismo. Nosotros siempre hemos recalcado que no había ninguna contradicción entre nuestra política dentro del Frente de la Patria mediante la lucha para unir a todas las fuerzas democráticas y progresistas bajo el Frente de la Patria para la realización de su programa, en una mano, y la lucha por el socialismo, sobre la otra. Pero en aquel tiempo la transición al socialismo todavía nos parecía una cuestión para el futuro relativamente distante y la situación local e internacional nos parecía que no hacía tal situación propicia para el uso de tales medidas radicales.

Mientras tanto, el programa de Frente de la Patria, como tal había sido proclamado en 1942 y especificado después del 9 de septiembre de 1944 en la declaración del primer gobierno del Frente de la Patria, hacia el final de 1946 ya en su mayoría se había realizado. Es más, con la proclamación de la República Popular y la elaboración del plan de «dos años», nosotros ya habíamos rebasado el primer programa del Frente de la Patria. El desarrollo del proceso revolucionario comenzado sobre el 9 de septiembre hizo que fuera indispensable tomar medidas decisivas para la liquidación de la gran propiedad capitalista privada y comenzar una política constante de golpear y asilar a los elementos de kulak en el pueblo, del mismo modo radicalmente se debía revisar el aparato estatal y formular un nuevo programa para el Frente de la Patria con las perspectivas claramente formuladas hacia el socialismo, para una reconstrucción correspondiente del Frente de la Patria, para una próxima consolidación del papel dominante del Partido.

Este retraso en el ritmo de la evolución económica y política de nuestro país demuestra que nuestro partido subestimó temporalmente sus propias fuerzas: las de la clase obrera y las demás clases trabajadoras, y sobreestimó equivocadamente las fuerzas de la reacción. Como el XVI Pleno del Comité Central declaró, nuestro Partido: «careció de la claridad necesaria en cuanto a las perspectivas y el paso de nuestro movimiento hacia el socialismo». No fue capaz de armarse en un análisis marxista-leninista en cuanto al 9 de septiembre como punto decisivo y de las posibilidades consiguientes, fallando en equilibrar su política con la de las etapas de nuestro desarrollo. Por suerte, sin embargo, el Partido, aunque con un cierto retraso y con un examen teórico  insuficiente de los problemas, hizo méritos para saber manejar todo esto y tomó medidas para asegurar la solución de las nuevas tareas que provienen de las condiciones contemporáneas.

Nunca olvidaremos la inestimable ayuda  y oportuna ayuda que recibimos del gran Partido Bolchevique y en particular de Stalin personalmente, por el consejo y la explicación sobre los asuntos de la política de nuestro Partido como una fuerza principal de la democracia popular, que nos permitió rápidamente corregir estos y otros errores. (...)

La industria nacionalizada, desarrollándose en conformidad con las leyes de expansión de reproducción socialista, es decir, en el aumento anual de su producción y el establecimiento de nuevas empresas se presentará demandas cada vez mayores para la alimentación y la agricultura en cuanto a materiales a proporcionar. Las necesidades crecientes de la industria, de la población urbana y del ejército no pueden estar satisfechas por la pequeña economía privada rural, la cual tiene una productividad baja. Esto levanta el problema de una reconstrucción socialista en la economía rural simultáneamente con la reconstrucción socialista en el desarrollo de la industria. Uno no puede pretender por mucho tiempo que en su querida democracia popular que tiene el objetivo de la construcción socialista convivan sobre dos principios completamente opuestos, me refiero obviamente a la gran escala de la industria socialista ligada en una mezcla junto a la pequeña producción de materias primas privadas del ámbito rural. La economía rural por ello, debe ser transformada gradualmente, sistemáticamente y categóricamente hacía el punto que se alcance la nueva técnica básica, para esto la producción a gran escala en granjas privadas debe sustituirse por las grajas cooperativas mecanizadas. Es por eso que el plan quinquenal asegurará el 60 por ciento de colectivización en el campo dentro de los próximos cinco años. Teniendo en cuenta el progreso reciente de las granjas cooperativas, esta tarea es bastante factible. (...)

La democracia popular aboga por el internacionalismo. El nacionalismo es incompatible con la democracia popular. Nuestro Partido ve el ejemplo del internacionalismo, bajo el lazo de colaboración internacionalista del camarada Stalin, que es una de las figuras garantes de la existencia de nuestra independencia, y que nos ayuda en el progreso y la prosperidad de nuestro país camino al socialismo. Nosotros pensamos que el nacionalismo, no importa bajo que pretexto, es un enemigo del comunismo. Esto ha sido claramente demostrado con las acciones anticomunistas del grupo de Tito en Yugoslavia. He ahí, porqué la lucha contra el nacionalismo es un deber primario de los comunistas.

Luchando contra todas las manifestaciones de nacionalismo, debemos reeducar a la clase trabajadora tanto en el espíritu del internacionalismo proletario como en la devoción a su país, es decir, con estos propósitos nos reunimos en crear en un espíritu de patriotismo genuino.

La educación en el espíritu internacionalista proletario y la devoción al propio país significa, sobre todo, hacer a la gente totalmente consciente de la importancia única de un firme frente unido de las democracias populares y la URSS en la lucha contra las fuerzas agresivas de la reacción internacional y el imperialismo. El futuro entero de nuestra gente depende también en parte del poder de la Unión Soviética, y, sobre todo, sobre su preparación y capacidad, en caso de una agresión capitalista, honorablemente por ello debemos realizar nuestro deber en esta lucha común.

Al mismo tiempo, la educación en el espíritu del internacionalismo proletario quiere decir concienciar a la gente de la importancia de la coordinación completa de las actividades de los Partidos Comunistas señalando a la vez el rol principal merecido del Partido Bolchevique. Para ello sólo existe una teoría a utilizar como una guía a la acción en los Partidos Comunistas -la teoría de marxismo- leninismo- y con esta sólo un objetivo en su política posible; y como hemos señalado en esta noble labor existe el gran Partido de Lenin y Stalin como el partido principal de este movimiento obrero internacional. (...)

Incorporando el mandato de la gente trabajadora bajo la dirección de la clase obrera, la democracia popular, en la situación histórica existente, y como tal cual ya se ha demostrado por esta experiencia, puede y debe llevar a cabo con éxito las funciones de dictadura del proletariado para la liquidación de los elementos capitalistas y organizar la economía socialista.

El régimen de democracia popular debe tener éxito en el vencimiento de las vacilaciones de la pequeñaburguesía urbana y del campesinado de clase media, así como en la tarea de neutralizar a los elementos capitalistas en los campos y en la reunión de toda la gente trabajadora alrededor de la clase obrera para marchar hacia adelante en el socialismo.

El régimen de democracia popular no va a cambiar su carácter durante la ejecución de esta política, que tiene como objetivo la eliminación de los elementos capitalistas de la economía nacional. Los puestos clave de la clase obrera en todas las esferas de la vida pública deben de reforzarse continuamente y todos los elementos del campo deben reunirse y aliarse durante el período de las grandes luchas agudas contra los kulaks y demás parásitos. El régimen de democracia popular debe ser reforzado y mejorado para poder ser lo suficientemente potente para así liquidar a los enemigos de clase. (...)

Este desarrollo estará a lo largo de líneas socialistas. Los últimos vestigios en nuestra economía de las clases de explotación en las ciudades -la burguesía urbana- serán liquidados. Los artesanos se unirán en las cooperativas artesanales. La burguesía de pueblo -el kulak- será cada vez más inofensiva y si bien saldrán a duras penas con dificultades económicas aunque ya no siendo los explotadores de los campesinos trabajadores, al final, con el desarrollo de las granjas cooperativas se creará las condiciones para su liquidación completa. Las clases antagonistas desaparecerán, y la sociedad estará compuesta de: obreros, campesinos e intelectuales cuyos intereses no se enfrentan y que con esfuerzos unidos traerán a nuestro país hacia el socialismo y el comunismo. (...)

Evidentemente este cambio de parecer en Tito y su grupo estaba íntimamente ligado con su traición al marxismo-leninismo. Este grupo está patinando por el camino resbaladizo del nacionalismo y hoy toma la misma posición como en su día los chovinistas serbios solían hacer cuando luchaban por la hegemonía en los Balcanes y tentaban la anexión de Macedonia a Serbia y Yugoslavia.

Las revelaciones hechas y las tramas destapadas en el I Congreso del Partido Comunista de Albania pone de relieve una vez más las intenciones agresivas de Tito y su grupo, siendo esta vez Albania su objetivo y el marco donde resale su política hipócrita, su rancio nacionalismo y la muestra definitiva que se aleja del frente unido con la Unión Soviética y las demás democracias populares.

Tras el Acuerdo de Bled, y con el fin de ayudar a impulsar el proceso de la futura unificación de las regiones de Macedonia de ambos países, nuestro Partido legitimó la introducción de la lengua oficial macedonia como asignatura obligatoria en todas las escuelas del distrito de Pirin, y admitió a muchos profesores macedonios de Skopje como instructores, así como que bibliotecarios macedonios hicieran circular libros macedonios. Esta fue una prueba de que nuestro Partido sintió la mayor simpatía posible por la unificación del pueblo macedonio.

Pero los líderes de Belgrado y Skopie nos traicionaron a pesar de las nobles intenciones de nuestro Partido. La mayor parte de los profesores y bibliotecarios enviados de Skopie, claramente bajo instrucciones de sus líderes yugoslavos, se hicieron agentes propagandísticos del gran chovinismo yugoslavo, por lo que difundieron constantemente propaganda antibúlgara; y más tarde, después de la traición del grupo de Tito hacia la propia URSS y el campo antiimperialista entero, estos mismos salieron abiertamente como agentes antisoviéticos.

Lo que los agentes de Kulishevsky hicieron en el distrito de Pirin no era más que un reflejo de lo que había sucedido ya dentro de la República Popular de Macedonia (en Yugoslavia). Bajo el pretexto de la lucha contra gran chovinismo búlgaro y con la ayuda del aparato del Estado y todas las demás organizaciones públicas -políticas y culturales-, le llevo a cabo una sistemática campaña contra todo búlgaro, contra el pueblo búlgaro, su cultura, su democracia popular, la política de su Frente de la Patria y especialmente contra nuestro Partido. No hay libros o periódicos búlgaros en dicha región, ni siquiera el «Rabotnichesko Delo» se permite en la República Popular de Macedonia. Todas las inscripciones en búlgaro de los edificios de vieja escuela así como otros monumentos fueron borradas meticulosamente. Nombres familiares, como por ejemplo Kulishev, Uzunov, Tsvetkov y otros, se convirtieron, como sabemos, en Kulishevsky, Uztunovsky, Tsvetkovsky, por lo que así no tendrían ya nada en común con los nombres búlgaros.

Los funcionarios públicos en la República Popular de Macedonia  tenían el descaro de hacer declaraciones insidiosas dirigidas contra los búlgaros y contra Bulgaria. En su discurso, entregado el 23 de marzo de 1948 antes de que el II Congreso del Frente de los macedonios, Kulishevsky calumniosamente acusó sin ningún reparo a nuestro país y a nuestra autoridad popular de oprimir la población macedonia en el distrito Pirin.

El discurso provocativo de Kulishevsky con impaciencia fue reproducido por los periódicos, agencias de noticias y radio, de los imperialistas anglo-americanos, que utilizaron dicha acusación gratuita de los yugoslavos para lanzar una dañina campaña contra la República Popular de Bulgaria y sobre todo para evitar la unificación de los macedonios.

El punto principal en los ataques contra las democracias populares hechas en julio pasado durante el V Congreso del Partido Comunista yugoslavo, realizado en Belgrado, fue dirigido contra nuestra nación. En sus discursos Tito, Djilas, Tempo, Kulishevsky, y Vlahov escupieron su veneno chovinista contra Bulgaria apuntando siempre concretamente y para que no hubiera dudas contra nuestro Partido, cuyo defecto, según les parece, es nuestro rechazo de dejarles que se apoderen del distrito Pirin y que condenemos su traición. El General Tempo en un arrebato fue tan lejos en su autoengaño chovinista como para llegar a burlarse de la lucha antifascista del pueblo búlgaro y su movimiento partisano, aunque cada uno de los implicados en esta pugna sepa que nuestros partisanos lucharon juntos y de modo fraternal con partisanos yugoslavos, y es más, es de saber común también que nuestro ejército jugó parte activa bajo el mando del Marshal Tolbukhin en la guerra para la liberación final de Yugoslavia». (Giorgi Dimitrov, Informe al Vº Congreso del PCB 1948)

II CRÍTICA: por Enver Hoxha

«La primera corriente del revisionismo en el Poder que se propuso minar el socialismo, fue el revisionismo yugoslavo, que nació en un momento clave de la lucha entre el socialismo y el imperialismo. El revisionismo yugoslavo tiene profundas raíces. No surgió en 1948 y no apareció como reacción al «stalinismo» ni como consecuencia de la actuación del Kominform. Es el resultado de las concepciones burguesas que existían también anteriormente en el Partido Comunista de Yugoslavia y que no desaparecieron durante la lucha de liberación nacional. La nueva Yugoslavia no podía ser construida sin una orientación clara y sin una madurez política basadas en la teoría científica del socialismo. Esta gran obra únicamente podía llevarla a cabo un partido comunista fuerte y con sólidos principios marxista-leninistas. Es verdad que existía un partido comunista en Yugoslavia, pero no tenía plenamente estos rasgos, ni los adquirió durante el período de la guerra. Por el contrario, incluso los que tenía los perdió después de ella, cuando estaba llamado por las circunstancias a construir una Yugoslavia nueva en el camino socialista. (...)

El conflicto con el Kominform fue resultado de las contradicciones entre los puntos de vista liberal-oportunistas de la dirección yugoslava y los puntos de vista marxista leninistas sobre la construcción del Estado y de la sociedad socialista. Tito y compañía le dieron a su oposición a la teoría marxista-leninista, el tinte de oposición a Stalin en un comienzo y al sistema socialista soviético posteriormente. El viraje de los titistas debía producirse y se produjo. Emprendieron el camino hacia el capitalismo adoptando y emprendiendo una «nueva» edificación económico-social y una nueva forma de gobierno estatal, adecuadas al curso anti-socialista, tal como era el sistema de la «autogestión obrera». De hecho no era un sistema nuevo. No era ni socialista ni creación yugoslava. Tenía su origen en el proudhonismo, en el anarquismo de Bakunin y de Kropotkin, que fueron tan desenmascarados en su tiempo por Marx, más tarde por Lenin y posteriormente también por Stalin. El viraje yugoslavo hacia el capitalismo fue objeto de una desenfrenada propaganda, se le cantaron hosannas indescriptibles y se glorificó al «Barrabás». La desviación yugoslava fue anunciada como un «período nuevo», un «nuevo surco», abierto por Tito para la construcción de un «socialismo específico», «humano». Este viraje fue sostenido y financiado por el imperialismo y el capitalismo mundial. Fue inflada la megalomanía panyugoslava y Yugoslavia presentada como «campeona y ejemplo para los pueblos del mundo en su lucha libertadora». 

Todo el «sistema autogestionario», tanto en la forma como en las denominaciones de la estructura y superestructura, debía ser presentado como «marxista». Pero en la realidad estaba en completa oposición a Marx y a la teoría y la práctica del leninismo. El primer golpe se dirigió contra el poder de democracia popular, que era una forma de dictadura del proletariado y que en Yugoslavia jamás fue calificado como tal. Esto fue justificado por los revisionistas yugoslavos pretendiendo que el poder de los consejos populares, que fue establecido durante la guerra y sobrevivió hasta el año 1948, ya no podía ser mantenido como tal con todas sus prerrogativas. Este poder debía ser reemplazado por los «consejos obreros», ya que, según ellos, el primero era estatista-burocrático, que engendra a la «burocracia y a la capa de la nueva burguesía», mientras que los «consejos obreros» constituían un poder más próximo a la teoría de Marx. A través de ellos son pretendidamente «los mismos obreros quienes dirigen y gobiernan directamente» sin la mediación del Estado que, según la lógica de la dirección yugoslava, debe resultar que no es algo suyo. Por tanto, el Estado yugoslavo actual no es más que un «garante» para que este «sistema nuevo» no sea dañado, no se disgregue, para lo que la Federación tiene en sus manos el ejército, la UDB, la política exterior y nada más. (...)

Aquí, realmente, se trata de la lucha de los elementos capitalistas contra los revolucionarios, del sistema capitalista contra el sistema socialista, de la ideología burguesa contra el marxismo leninismo. Los teóricos yugoslavos hacen grandes especulaciones acerca de la propiedad sobre los medios de producción. Según ellos, la propiedad socializada sobre los medios de producción existente en el sistema «autogestionario», constituye la forma más elevada de propiedad socialista, mientras que la estatal su forma más baja. Esta última, pretenden ellos, puede ser definida como una especie de capitalismo estatal del cual nace una nueva casta burocrática, que en realidad dispone colectivamente del derecho a la propiedad. Por consiguiente, concluyen, la propiedad estatal tampoco en el socialismo suprime la enajenación del obrero producida por el capital. La relación capitalista beneficio-salario del obrero es substituida por la relación acumulación estatal-salario del obrero. En otras palabras, según ellos, en los dos sistemas sociales el obrero continúa siendo siempre un asalariado. Se trata de una conocida tesis trotskista, desenmascarada y refutada hace tiempo. En la auténtica sociedad socialista, en la que la propiedad común es administrada por el Estado de dictadura del proletariado con la amplia participación organizada y efectiva de la clase obrera y del resto de las masas trabajadoras, según el principio del centralismo democrático, y en la que no se permiten grandes diferencias en la distribución del producto social que conduzcan a la creación de capas privilegiadas, el obrero no es un asalariado, no está explotado. Prueba de ello es la realidad de Albania socialista, donde la clase obrera es una clase en el Poder, que, bajo la dirección de su Partido marxista leninista, dirige la economía y toda la vida del país en su propio interés y en el de todo el pueblo. La «autogestión» yugoslava, que supuestamente coloca al obrero en el centro, tiene de obrera sólo el nombre, en la práctica es anti-obrera, anti-socialista. Este sistema, independientemente del alboroto que hacen los titistas, no le permite a la clase obrera dirigir ni administrar. En Yugoslavia cualquier empresa «autogestionaria» es una organización encerrada en su propia actividad económica, mientras que la política de administración se encuentra en manos de su grupo dirigente que, igual que en cualquier otro país capitalista, manipula los fondos de acumulación, decide respecto a las inversiones, los salarios, los precios y la distribución de la producción. 

Se pretende que toda esta actividad económico-política es aprobada por los obreros a través de sus delegados. Pero esto no pasa de ser un fraude. Estos supuestos delegados de los obreros hacen causa común con la casta de burócratas y tecnócratas en el Poder en detrimento de la clase obrera y del resto de las masas trabajadoras. Son los administradores profesionales los que hacen la ley y definen la política en la organización «autogestionaria» desde la base hasta la cúspide de la república. El papel dirigente, gestor, económico-social y político de los obreros, de su clase, se ha reducido al mínimo, por no decir que ha desaparecido por completo. Estimulando el particularismo y el localismo, desde el republicano al regional y hasta el nivel de la comuna, el sistema autogestionario ha liquidado la unidad de la clase obrera, ha colocado a los obreros en lucha los unos contra los otros, alimentando, como individuos, el egoísmo y estimulando, como colectivo, la competencia entre las empresas. Sobre esta base ha sido minada la alianza de la clase obrera con el campesinado, quien asimismo está disgregado en pequeñas haciendas privadas y es explotado por la nueva burguesía en el Poder. Todo esto ha dado lugar a la autarquía en la economía, la anarquía en la producción, en la distribución de los beneficios y de las inversiones, en el mercado y en los precios, y ha conducido a la inflación y a un gran desempleo. El que la clase obrera se encuentra en la dirección del sistema «autogestionario obrero» en Yugoslavia, no es más que una falsa ilusión, una utopía. En dicho sistema la clase obrera no está en la dirección, no es hegemónica. La dictadura del proletariado ha sido liquidada, el dirigente de la clase obrera, el partido comunista o, como se le llama en este país, la Liga de los Comunistas, no dirige ni el Poder, ni la economía, ni la cultura, ni la vida social. En este sistema de confusión general, es otro quien detenta las posiciones políticas dominantes y dirigentes. Ese otro es la nueva casta de burócratas políticos y de tecnócratas, surgida de la capa de intelectuales aburguesados y de la aristocracia obrera. Esta casta está lejos de toda moral proletaria y no se ejerce sobre ella ningún control político. Esta nueva capa burocrática se autoproclama enemiga de la burocracia estatista, cuando es una burocracia aún más peligrosa, que florece y se refuerza en un sistema económico descentralizado, el cual mantiene y desarrolla la propiedad privada. La «autogestión obrera», cuyos fundamentos están en la ideología anarcosindicalista, ha engendrado el nacionalismo republicano, que ha elaborado hasta leyes y reglamentos concretos para defender sus mezquinos intereses. El monopolio económico de las repúblicas, constituido sobre la base del monopolio de sus empresas y de sus trusts, se ha transformado de hecho en una potencia política y en un nacionalismo republicano, que se manifiesta no sólo en cada república, sino también en cada región, en cada comuna y en cada empresa. Cada uno como individuo, como grupo o como república, se esfuerza por enriquecerse más y más rápidamente a costa de los demás. 

El nacionalismo burgués está instalado a sus anchas en Yugoslavia y el lema «unidad y fraternidad», que era justo durante la lucha de liberación nacional cuando se combatía contra los ocupantes y la reacción interna por una sociedad nueva basada en el marxismo leninismo, ha pasado a ser en el actuad sistema yugoslavo, que lo escinde y lo disuelve todo, un lema huero y sin ningún efecto. La «unidad y fraternidad» de los pueblos, de las naciones y las nacionalidades, de las repúblicas y las regiones, sólo puede realizarse en un verdadero sistema socialista guiado por la ideología marxista leninista. La unión federativa yugoslava no fue creada sobre bases marxista leninistas, por ello, inevitablemente, debían surgir, como de hecho surgieron, los antagonismos nacionales. El propio sistema lleva consigo estas contradicciones, alimenta el separatismo de las naciones y las nacionalidades, de las repúblicas y las regiones. Los numerosos créditos concedidos por el capitalismo mundial actuaron también en este sentido. Su empleo para la satisfacción de los gustos y los caprichos burgueses y megalómanos de la casta en el Poder, su distribución desigual y sin sanos criterios entre las diversas repúblicas, creó desniveles económicos y sociales en las repúblicas y regiones, lo que profundiza aún más los antagonismos nacionales. 

El sistema de «autogestión» no habría podido sobrevivir por mucho tiempo si no le hubiesen ayudado dos factores: el anti-sovietismo de la dirección yugoslava, que no era otra cosa sino su anti-marxismo y su anti-leninismo, con el que se granjeó el respaldo político de toda la reacción mundial, y el apoyo económico prestado por los países capitalistas a través de grandes y múltiples créditos. No obstante, estos dos factores no lograron salvar este sistema anti-socialista. Por el contrario, lo debilitaron en mayor grado y lo empujaron hacia la bancarrota económica y política. Kardelj y Tito le echaron la culpa del fracaso del sistema y de todos los males que se derivaron de él, al insuficiente «perfeccionamiento» del propio sistema, a la conciencia de los trabajadores «que no había alcanzado todavía el nivel necesario», a la existencia de la burocracia, etc. Vieron la bancarrota de su sistema anti-socialista, más no podían volverse atrás. Por eso las medidas adoptadas por Tito, cuando aún estaba en vida, relativas a la dirección de la Federación y de las repúblicas después de su muerte, no pasan de ser paliativos. Junto con Tito y Kardelj desapareció la euforia en torno al sistema «autogestionario», Los sucesores de Tito se encuentran en una gran confusión y desorientación y no saben a qué aferrarse para dar salida a las difíciles situaciones en que se encuentra el país. Ahora la Yugoslavia titista ha entrado en una crisis profunda y general de sus estructuras y superestructuras, en una crisis económica y político-moral». (Enver Hoxha informe del Comité Central del PTA, presentado en el Octavo Congreso de PTA el 1 de noviembre de 1981,)

II CRÍTICA: por Bolesław Bierut 

«Durante los últimos tres meses nuestra dirección del Partido ha estado en un estado de crisis que es perjudicial y peligroso para nuestro Partido. El Buró Político del Partido trató de superar esta crisis y restaurar el liderazgo para su consolidación organizativa y unidad ideológica. El Pleno de julio del Comité Central de nuestro Partido dio un análisis marxista-leninista dando una estimación clara de los problemas que constituían la base ideológica de la crisis en la dirección del Partido. Aun así, es evidente que en los asistentes al Pleno  de la dirección del Partido hubo vacilaciones ideológicas serias sobre cuestiones esenciales del movimiento obrero internacional, en la estimación de las tradiciones históricas de este movimiento, en la elaboración de este análisis, las conclusiones de la política y el liderazgo de nuestro partido, as tareas actuales que enfrenta el Partido en relación con el problema central de la fusión de los partidos obreros etc.

Por eso, el principal punto de la agenda del último Pleno del Comité Central fue la cuestión de la lucha contra la desviación de derecha nacionalista dentro de la dirección del Partido junto al correspondiente análisis de las raíces y las causas de esta desviación y poniendo sobre la mesa la cuestión de cómo podía superarse.

A menudo sucede en un partido revolucionario surgen vacilaciones y errores ideológicos que sino se corrigen a tiempo, ya bien porque permanezcan ocultas en el Partido o porque están defendidas tenazmente por algunos miembros, se desarrollan inevitablemente en una desviación de la línea principal del partido y la clase obrera. Y estas consecuencias directas son utilizadas por el enemigo de clase y en sus manos se convierten en un arma contra el Partido con el fin de debilitarlo y, de ser posible, de desviarlo del camino por el que había estado avanzando. Por eso, el Buró Político y el reciente pleno del Comité Central considera que es imperativo plantear ante el Partido de modo total y sin reservas, par aque así el problema de la desviación nacionalista de derecha en el liderazgo  pueda erradicarse completamente por el esfuerzo del Partido en su conjunto.

Incluso hace unos años, en el momento de la primera conferencia de los delegados de los nueve partidos comunistas y obreros, en la que se formó la Kominform. El camarada Wladyslaw (Gomulka) mostró ciertas vacilaciones que se derivaban de su subestimación de la situación internacional de la época.

El camarada Wladyslaw (Gomulka)  reconoció su punto de vista sólo después de la presión de los camaradas y del Buró Político, pero mantuvo sus dudas y reservas. Pese a haber criticando su actitud frente a las vacilaciones en ese momento, el Buró Político declaró en el último Pleno del Comité Central que no se había adoptado una actitud suficientemente clara y firme hacia estas vacilaciones, que se habían pasado por alto las diferencias de una y no se liquidaron plenamente.

En consecuencia, cuando surgió la grave crisis en el Partido yugoslavo, empujando a este partido a un camino falso, las vacilaciones ideológicas de Wladyslaw (Gomulka) se hicieron aún más evidentes. Los acontecimientos en Yugoslavia, sin duda han alentado al camarada Wladyslaw (Gomulka) en sus opiniones expresadas en el Pleno de junio del Comité Central. (...)

¿Qué había detrás de las vacilaciones del camarada Wladyslaw (Gomulka), detrás de su oposición a la resolución de la Kominforn que describe la plataforma ideológica de los partidos marxistas como la transformación socialista de la agricultura y la liberación de los campesinos pobres y medianos de la explotación de los kulaks y los elementos capitalistas?

Su posición refleja la indudable tendencia oportunista  de evitar la lucha de clases contra los elementos capitalistas del campo, una lucha sin la cual el avance victorioso hacia el socialismo es imposible.

La misma tendencia oportunista es manifiestamente evidente en las recientes declaraciones del camarada Wladyslaw (Gomulka  sobre la cuestión de la fusión del Partido Comunista polaco y el Partido Socialista polaco, y los métodos por los cuales los dos Partidos, los dos Partidos obreros polacos pueden unirse en uno. Sus declaraciones revelan la concepción errónea de que las dos partes se pueden unir sin antes eliminar los elementos que ideológicamente necesiten ser purgados, sin eliminar a los elementos que se habían consolidados entre un sector de los viejos cuadros del Partido Socialista polaco, obviamente no podemos unirnos con el PSP sin una fuerte lucha contra la influencia de la ideología extraña.

Uno no puede dejar de ver en esto una recaída en las concepciones oportunistas socialdemócratas que no han sido completamente erradicadas y otra vez se muestra a sí mismos, y contra el cual nuestro Partido debe seguir librando una lucha irreconciliable. (...)

La matriz de pensamiento del camarada Wladyslaw (Gomulka) está mancillado por un particularismo nacional, por un espíritu nacional que le limita, que le estrecha el horizonte político y no le permite ver el estrecho lazo que existe en la época actual entre las aspiraciones nacionales y las aspiraciones internacionales; por ello ha acabado en conclusiones políticas falsas y muy perjudiciales. De ahí la tendencia a separar, en el análisis de los movimientos pasados de los trabajadores polacos, el problema de la independencia en la lucha del proletariado, de ahí la interpretación errónea dela naturaleza de la democracia popular, y de las transformaciones que se producen y deben producirse en su seno, de ahí también el deslizamiento a posiciones que justifican un "equilibrio" entre la democracia liberal burguesa y la democracia socialista (...)

Estos errores emanan de una posición absolutamente falsa y antileninista en la cuestión nacional, así como nacen también de una posición oportunista y absolutamente falsa en la cuestión campesina. Debemos prestar atención a que hay una analogía sorprendente en los fenómenos similares que no han sido frenados y que acabaron en un degeneración total para Yugoslavia. Los lazos de parentesco entre estos fenómenos no son fortuitos, porque son del mismo origen. (...)

A medida que fueron aplastadas las fuerzas esenciales de la reacción fascista,la democracia popular en Polonia entró en una nueva fase de desarrollo. Pero desde el momento en el que los capitalistas y los elementos especuladores sacaban provecho de dificultades del período de la posguerra y explotaban al campesinado pobre comenzando ellos a reforzarse, apareció unacontradicción fundamental entre las fuerzas populares y profundamente democráticas, es decir entre los obreros y los campesinos trabajadores, de una parte, y las fuerzas capitalistas de las ciudades y de los campo, de la otra. Es en este momento que salen a la luz las grietas ideológicas del camarada Wladyslaw (Gomulka) revelando su debilidad ideológica. Esta fuera de toda duda que no que en nuestro país, sino que también en todos los países de democracia popular (como lo atestigua elocuentemente la señal de alarma yugoslava) la contradicción entre las fuerzas capitalistas y anticapitalistas que existe en el régimen de democracia popular, toma cada vez más un lugar de primer plano, el más destacado, como así lo indica la resolución. Las fuerzas capitalistas querrían ver el "estancamiento" de las relaciones de fuerzas actuales, esperando una situación más propicia. Aspiran a una"estabilización" que mantendría en al sistema de democracia popular en la misma medida actual, teniendo con ello posibilidades de desarrollo los elementos capitalistas porque cuentan con su flexibilidad y porque el capitalismo nace orgánicamente de la pequeña economía mercante, cuentan además con un apoyo eventual del exterior. (...) 
 

Sin embargo, sería un abandono de los principios del marxismo si nosotros, que estamos considerando la cuestión de la desviación nacionalista de derecha en nuestro Partido, no pudiéramos criticar las graves carencias y errores en todas las ramas principales de nuestro Partido, a partir de la política propio Buró Político. Aquí debemos detenernos en tener en cuenta que las tendencias oportunistas y derechistas del camarada Wladyslaw (Gomulka)  no siempre se rechazaron con energía suficiente por la dirección del partido antes de que se convirtiera finalmente en una desviación. La experiencia de nuestro Partido tiende a justificar plenamente la tesis avanzada hace diez meses de la declaración de la Kominform, la cual aludía que "el principal peligro para la clase trabajadora hoy en día reside en subestimar sus propias fuerzas y sobreestimar las fuerzas del imperialismo". El Comité Central del Partido no analizó la relación entre el crecimiento de las fuerzas del socialismo, la producción a pequeña escala y los elementos capitalistas en la economía de las zonas rurales, presentando así una falta de claridad en la política del Partido. El Comité Central, del mismo modo, no era lo suficientemente fuerte para repeler las concepciones oportunistas sobre la convivencia y el desarrollo de los "tres sectores" en nuestra economía, que se expresaron en las diferentes ramas del Partid. Esto dio lugar a una actitud de tolerancia por parte de la dirección del partido a ciertos casos de abandono de la nítida lucha de clases en el campo y para frenar el crecimiento de elementos capitalistas en el campo. Todo esto sólo podría dar lugar a que las organizaciones del Partido perdieran las vistas correctas las perspectivas revolucionarias, a un debilitamiento de la militancia de clase en determinadas secciones, en teoría la muerte por la lucha de clases. Un claro ejemplo de la subordinación derechista y la tendencia oportunista de pasar por alto las contradicciones de clase en el campo fue la introducción de un precio fijo para todos los campesinos de los servicios de maquinaria agrícola en las estaciones de maquinaría. Esto sólo podría dar lugar a una distorsión de la idea de que las estaciones de máquinas son un arma para proteger a los campesinos pobres, que no tiene el coraje de frenar la explotación del campesinado rico.

La actitud tolerante de la dirección del Partido a los errores de derecha y nacionalistas del camarada Wladyslaw (Gomulka)  especialmente a sus tendencias a cercar el camino de la democracia popular de la ruta ya seguida por la Unión Soviética y, derivando de ello, el oportunismo de pasar por alto la nitidez de la la lucha de clases en el desarrollo de la democracia popular, sólo puede tener un efecto negativo en las actividades prácticas del Partido y en la educación de sus miembros. (...)

El Pleno define caminos concretos de la lucha de la clase obrera y los campesinos pobres y medios, con el fin de restringir la explotación por parte de los elementos capitalistas de los estratos que trabajan en el campo, con el inmediato objetivo de ayudar a la gran mayoría de la población rural, por ello privaremos a los kulaks de sus posiciones privilegiadas cueste lo que cueste
»( Boleslaw Bierut, Secretario General del CC del POUP, discurso realizado en septiembre de 1948 en el Pleno del Comité Central del POUP)


Última edición por NG el Lun Jun 24, 2013 2:12 pm, editado 3 veces
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Re: Yugoslavia ¿Socialismo o Capitalismo?

Mensaje por Gbl_13 el Dom Jun 23, 2013 3:08 am

En respuesta al camarada SS-18, lo que yo quise explicar con mi cita, es como en los paises capitalistas avanzados, se necesita para no frenar su desarrollo la incorporacion de elementos socialistas en su economia y tambien mostrar cuales son los pasos que transcurren en la transicion entre un sistema economico y otro agregando despues que esto no sucedio en Yugoslavia. Esto fue en respuesta a lo que decia Cheito sobre las cooperartivas en Alemania. Sobre lo de "fase superior", me equivoque y debo admitirlo, solo quise decir que el desarrollo economico de en economia socializada y centralizada es mejor que el del sistema capitalista. 



perdona, pero ¿no murió lenin antes de la existencia del socialismo cubano o "yugoslavo"?

¿O sea que los aportes de Lenin sirven solo para explicar lo que sucedio antes y mientras vivia?

Me parece que no te diste cuenta que la primer linea que citaste era la fuente del fragmento que habia expuesto.
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Cheito
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Re: Yugoslavia ¿Socialismo o Capitalismo?

Mensaje por Cheito el Lun Jul 01, 2013 5:49 pm

NG escribió:Voy a ir a cuchillo pues no tiene sentido morderse la lengua con los pobres argumentos que han presentado la gente que esta a favor del "socialismo" titista
El tema en realidad no se trata netamente de estar a favor o no del socialismo yugoslavo, sino de definir si era socialismo o capitalismo. Es en ese sentido que deberíamos debatir, nunca pensé que hubiesen personas capaces de calificarlo de "capitalismo", pero como los hay, ahí se prende el debate.

A mi me parece inconveniente el modelo socialista yugoslavo, pero calificarlo de "capitalismo" es mas que un simple error en el uso del idioma, es un error conceptual de la teoría revolucionaria anticapitalista, y proviene del apasionamiento, no de la objetividad.

Mas fácil es diferenciar los tipos de socialismo entre si, y promover lo que uno cree es la mejor alternativa, pero quizá no es el tema.

¿ud considera capitalismo al modelo productivo yugoslavo de Tito? y si es así, ¿qué es capitalismo?
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Re: Yugoslavia ¿Socialismo o Capitalismo?

Mensaje por Razion el Mar Jul 02, 2013 3:54 am

Cheito escribió:

¿ud considera capitalismo al modelo productivo yugoslavo de Tito? y si es así, ¿qué es capitalismo?

Cheito, por qué no nos contestás vos mejor estas preguntas. No entiendo por qué considerás que el modelo económico y productivo no entra en el esquema de un capitalismo nacional por ejemplo. No es menospreciar caratular de esta manera, pasa que con los datos que hay sobre Yugoslavia, no veo que sea socialismo.
Partamos de las definiciones como vos bien decís, pero explicanos por qué no es capitalismo ya que bastantes datos se han aportado demostrando que sí lo era.

Saludos


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Re: Yugoslavia ¿Socialismo o Capitalismo?

Mensaje por Cheito el Mar Jul 02, 2013 8:37 pm

Razion escribió:
Cheito escribió:

¿ud considera capitalismo al modelo productivo yugoslavo de Tito? y si es así, ¿qué es capitalismo?

Cheito, por qué no nos contestás vos mejor estas preguntas. No entiendo por qué considerás que el modelo económico y productivo no entra en el esquema de un capitalismo nacional por ejemplo. No es menospreciar caratular de esta manera, pasa que con los datos que hay sobre Yugoslavia, no veo que sea socialismo.
Partamos de las definiciones como vos bien decís, pero explicanos por qué no es capitalismo ya que bastantes datos se han aportado demostrando que sí lo era.

Saludos
Ya lo hice algunas paginas atrás, hablo del ciclo del capital: de acumulación, inversión, recuperarlo, mantener la propiedad sobre la inversión, y volver a invertir y así sucesivamente.

No existió en Yugoslavia ese esquema, mucho menos de manera generalizada, entonces es bien difícil calificarle de capitalismo.
En cambio sobre socialismo(no el bolche) sino en un criterio general, desapareció la burguesía(fin de esa lucha de clases), y los medios de producción estaban bajo el control de los trabajadores. Lastimosamente ese esquema no sirve para redistribuir justamente las riquezas(en forma de moneda o de bienes de consumo), por lo que genera mucha desigualdad(similar al capitalismo aunque no tanto) y se genera una nueva clase social hegemónica que son los directores de las empresas.

También he dicho, no me parece idoneo el modelo yugoslavo de Tito, pero no por eso le voy a calificar de capitalismo, no es objetivo.
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Re: Yugoslavia ¿Socialismo o Capitalismo?

Mensaje por Dzerjinskii el Mar Jul 02, 2013 9:07 pm

Cheito escribió:
El tema en realidad no se trata netamente de estar a favor o no del socialismo yugoslavo, sino de definir si era socialismo o capitalismo. Es en ese sentido que deberíamos debatir, nunca pensé que hubiesen personas capaces de calificarlo de "capitalismo", pero como los hay, ahí se prende el debate.

A mi me parece inconveniente el modelo socialista yugoslavo, pero calificarlo de "capitalismo" es mas que un simple error en el uso del idioma, es un error conceptual de la teoría revolucionaria anticapitalista, y proviene del apasionamiento, no de la objetividad.

Mas fácil es diferenciar los tipos de socialismo entre si, y promover lo que uno cree es la mejor alternativa, pero quizá no es el tema.

¿ud considera capitalismo al modelo productivo yugoslavo de Tito? y si es así, ¿qué es capitalismo?

Esto es más que un problema de "error en el uso del lenguaje" tras la defensa de la autogestión yugoeslava está la defensa del socialismo de siglo XXI que algunos aquí no tienen el valor de defender abiertamente.

Si quieres plantear al problema adecuadamente debes preguntar ¿cual es la forma de superar la ley del valor? pues bien ¿es la competencia de empresas descentralizadas y autónomas como plantea Tito? ó como plantea Lenin hay que desarrollar al máximo las fuerzas productivas siguiendo y basándose en la monopolización y centralización que nos deja el capitalismo?  

Salud.
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Re: Yugoslavia ¿Socialismo o Capitalismo?

Mensaje por Cristelion el Mar Jul 02, 2013 10:29 pm

Pienso (si me permitís) que el problema no lo tenemos solamente con la definición de capitalismo, sino también con la definición de socialismo. Y que yo sepa, socialismo es el sistema por el que se caracteriza, entre otras cosas, por la apropiación de los medios de producción por parte de los trabajadores. Por lo que surge una nueva pregunta: ¿Cómo pueden los trabajadores apropiarse de los medios de producción, y a beneficio de quién? Obviamente el beneficio ha de ser a la sociedad en su conjunto, a la clase trabajadora, proletaria...pero ¿Cómo se realizaría efectivamente ese reparto? Pienso que, si una cooperativa obtiene un beneficio y un porcentaje de ese beneficio -legalmente establecido y concretado- va hacia las arcas del Estado en beneficio del pueblo, ¿Acaso no es eso socialismo? Por otra parte, el socialismo pretende acabar con las clases, alterar las relaciones de producción. ¿Acaso en un régimen de cooperativas, a la hora de tomar todas las decisiones colectivamente, eligiendo a los superiores democráticamente, no se alteran dichas relaciones de producción? Y es más, en el socialismo autogestionario el Estado establece unas guías orientadoras de la economía, hablando mal y pronto, unos planes quinquenales cuya implicación en la economía son más relajadas que en la economía de planificación centralizada. Para acabar con mi humilde exposición, permitidme decir que, a mi parecer, creo que la economía atiende más a las necesidades de la población si el mismo negocio percibe qué necesita el cliente o consumidor, en contraposición a lo que un órgano del Estado, ciertamente más alejado de la sociedad, determina qué producir y en qué cantidades.
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Re: Yugoslavia ¿Socialismo o Capitalismo?

Mensaje por AliveRC el Jue Jul 04, 2013 12:46 am

A los que opinan que en Yugoslavia existió socialismo, les hago unas preguntas:

¿Cuándo desapareció este socialismo, a partir de qué año o década?
¿Existía desempleo en Yugoslavia? ¿Por qué?
¿Existía competencia entre empresas? ¿Seguían las empresas (cooperativas) yugoslavas las reglas del mercado capitalista? ¿Por qué?
¿Existía una desigualdad entre regiones vergonzosa para un país socialista? ¿A qué se debía esa desigualdad?
¿Desarrolló Yugoslavia una fuerte industria propia? ¿Por qué?
¿Se endeudó Yugoslavia con países occidentales? ¿Por qué?
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Re: Yugoslavia ¿Socialismo o Capitalismo?

Mensaje por Cheito el Jue Jul 04, 2013 3:12 pm

AliveRC escribió:A los que opinan que en Yugoslavia existió socialismo, les hago unas preguntas:

¿Cuándo desapareció este socialismo, a partir de qué año o década?
¿Existía desempleo en Yugoslavia? ¿Por qué?
¿Existía competencia entre empresas? ¿Seguían las empresas (cooperativas) yugoslavas las reglas del mercado capitalista? ¿Por qué?
¿Existía una desigualdad entre regiones vergonzosa para un país socialista? ¿A qué se debía esa desigualdad?
¿Desarrolló Yugoslavia una fuerte industria propia? ¿Por qué?
¿Se endeudó Yugoslavia con países occidentales? ¿Por qué?
Has hecho un resumen de todo lo que hace inconveniente el modelo yugoslavo de Tito, pero no has dicho en ninguna parte que es capitalismo.

"¿Existía competencia entre empresas? ¿Seguían las empresas (cooperativas) yugoslavas las reglas del mercado capitalista? ¿Por qué?"
El mercado no es capitalista, el mercado con sus "reglas" no puede existir en capitalismo pues la progresiva monopolización de los rubros, va generando pequeñas economías planificadas por cada uno de parte de los monopolistas. Quizá lo mas cercano a un mercado genuino fue lo que tuvieron en Yugoslavia, lo cual no es positivo, sino que es sinónimo de desigualdad de modo similar a como sucede en el capitalismo, pero nunca a la misma escala, la limitación de no poder acumular medios de producción en propiedad de pocas manos, reduce el nivel de desigualdad que se da en el capitalismo.

Según mi preferencia, en socialismo debería existir la economía planificada, por muchas razones, entre ellas: porque permite disminuir la desigualdad social.

Pero... socialismo no es igualitarismo, eso es un idealismo, y es por ende una simple preferencia dentro del socialismo.
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Re: Yugoslavia ¿Socialismo o Capitalismo?

Mensaje por Cheito el Jue Jul 04, 2013 3:20 pm

Dzerjinskii escribió:Esto es más que un problema de "error en el uso del lenguaje" tras la defensa de la autogestión yugoeslava está la defensa del socialismo de siglo XXI que algunos aquí no tienen el valor de defender abiertamente.
Cualquier cosa antiapitalista que surja en mi sociedad, será apoyada por mi, y me sumaré a esa lucha.

No por eso soy promotor del socialismo del siglo XXI(básicamente kautskismo), pero si me he sumado a esa lucha. Si fuese el partido comunista(PCV) el que tomara las riendas de la revolución, entonces me sumaría a ellos, y así sucesivamente con cualquier movimiento que tome fuerza suficiente como para plantearle la pelea al capitalismo.

En realidad mi forma ideal de socialismo la expresé aquí en otro tema, pero no viene al caso me parece.
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Re: Yugoslavia ¿Socialismo o Capitalismo?

Mensaje por Cristelion el Jue Jul 04, 2013 5:13 pm

¿Cuándo desapareció este socialismo, a partir de qué año o década?
¿Existía desempleo en Yugoslavia? ¿Por qué? No tengo ni idea. Sin embargo el porcentaje de parados era sumamente reducida (un 1% creo).
¿Existía competencia entre empresas? ¿Seguían las empresas (cooperativas) yugoslavas las reglas del mercado capitalista? ¿Por qué? Existía competencia, del mismo modo que en la URSS existían técnicas de competencia entre grupos de trabajo. No se ha de concebir la competencia socialista como algo negativo. Yo lo que me pregunto es por qué no pueden competir.
¿Existía una desigualdad entre regiones vergonzosa para un país socialista? ¿A qué se debía esa desigualdad? También existía desigualdad entre países dentro del bloque socialista.
¿Desarrolló Yugoslavia una fuerte industria propia? ¿Por qué? Pues sí, de hecho Albania fue en este aspecto un tanto dependiente de Yugoslavia, hasta que se rompieron las relaciones.
¿Se endeudó Yugoslavia con países occidentales? ¿Por qué? No se endeudó con países occidentales, sino con organismos internacionales como el FMI. Sin duda fue un gran error por parte de Tito, en lugar de haber pedido ayuda económica al COMECON.
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Re: Yugoslavia ¿Socialismo o Capitalismo?

Mensaje por Razion el Jue Jul 04, 2013 5:35 pm

Cristelion escribió:
¿Existía competencia entre empresas? ¿Seguían las empresas (cooperativas) yugoslavas las reglas del mercado capitalista? ¿Por qué? Existía competencia, del mismo modo que en la URSS existían técnicas de competencia entre grupos de trabajo. No se ha de concebir la competencia socialista como algo negativo. Yo lo que me pregunto es por qué no pueden competir.

Te recomiendo que leas el/los artículo/s de Guevara al respecto de la competencia (emulación) socialista, los estímulos materiales y morales -más allá de que es otro tema de debate-, porque aquí está una de las cuestiones centrales del revisionismo en materia económica. No se debe comparar con la URSS -de los 60 en adelante-, precisamente los que criticamos a Yugoslavia apuntamos que la URSS revisionista siguió un camino similar, más lentamente, pero que desembocó en lo mismo.


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Re: Yugoslavia ¿Socialismo o Capitalismo?

Mensaje por kARLnAVAS el Vie Jul 05, 2013 1:59 pm

NG escribió:Voy a ir a cuchillo pues no tiene sentido morderse la lengua con los pobres argumentos que han presentado la gente que esta a favor del "socialismo" titista, estoy perplejo por la forma de ensuciar el hilo por estos usuarios mediante los comentarios de una línea vacilando a los otros usuarios, es de traca. Precisamente señor Razion ya que sé que conoces de sobra las opiniones del Ché Guevara sobre la centralización de la economía, y has mostrado perfectamente como precisamente todos los Estados revisionistas cuando degeneraron lo hicieron aplicando las técnicas yugoslavas en la economía, y como veo que hay más de un ignorante que cree que el modelo de autogestión era "centralizador", y veo que lo utilizan como único escudo practicamente para demostrar "similitudes" con el marxismo-leninismo. Rescataré las tesis de estos revisionistas para intentar ir cerrando el debate ya que veo que excepto defensas sobre las vías particulares ningún protitista aporta nada para poder debatir excepto comentarios irónicos y polladas varias. Que pena que en el foro se vea a gente del PCOE (habiendo sus miembros aportado grandes cosas al foro) por ejemplo creyendo en la teoría de tantas vías al socialismo como países existen haciendo piña con otros que están propagando la misma teoría eurocomunista como es el caso de Cheito, que aparte de igualar el anarquismo con el bolchevismo ignorando la lucha de clases durante la I internacional se permite insultar a otros camaradas como Pedro llamándole en términos que difícilmente pueden ser verdad al no ser que no tenga una base marxista para analizar y que quiera de paso hundir las opiniones de los clásicos del marxismo sobre esta rama del revisionismo. No hemos hablado de las políticas y "aportes" de Tito a las relaciones internacionales con sus teorías revisionistas como el mundo no alienado, teoría que por cierto saludaron los chinos, tanto Mao como Deng Xiaoping-Hua Ho feng para fines similares con la teoría de los tres mundos, osea: alineamientos con países capitalistas y construcción del socialismo en base a la invasión de capitales extranjeros. Creo sinceramente que SS-18 en este tema concreto no puede dar lecciones a Gbl_13, pues él mismo ha dado muestras de no saber " interpretar correctamente el asunto de Yugoslavia", ya que ha hecho un copia y pega de otro post sobre el antistalinismo de un ex-ministro cubano:

http://www.forocomunista.com/t28456-entrevista-al-ex-ministro-de-cultura-cubano-abel-prieto


Y no se ha puesto a analizar el tema en cuestión, sino que simplemente ha hecho una defensa de la propiedad privada a baja escala, sin ahondar más y basándose en la constitución de un país que no fue precisamente el baluarte de la ortodoxia. Pero no ha dicho que opina de las técnicas titistas en la industria ya de por sí descentralizada, ni ha hablado de cómo ese "país socialista" tenía un campo donde predomina el kulak, del endeudamiento de un "país socialista" con los imperialismos, ni mucho menos de la labor anticomunista que llevo a cabo codo con codo con el imperialismo.

Gbl_13 ya aclarará su posición si cree que se ha equivocado, pues yo tampoco entiendo su frase inicial, es algo liosa, pero creo que recalca que el socialismo es un sistema superior al capitalismo, simplemente eso:

"mas que claro debemos de tener que el socialismo es la etapa superior a este, cosa que explica medidas como la NEP lmpuesta en la URS":

Pero hay una cosa que es innegable y ha comentado:

"En el caso de Yugoslavia, esto se dio al reves, ya que en ningun momento hubo intencion de desarrollar el sector socialista de la economia, sino que al reves".

En resumen creo que como los demás has ignorado el extenso material que te hemos proporcionado para analizar el tema y encima nos has ensuciado el debate con ese copia-pega. El señor kAARLnAVAS si su capacidad como marxista se lo permite, debería hacer un poco de honor a su Partido y en consecuencia adoptar una posición en base a los datos proporcionados por los demás camaradas que no se basan en otra cosa que no sean análisis marxista-leninistas sobre el titismo, recordemos además que fue el camarada Enrique Líster el que fue a Yugoslavia en 1948 para pedir ayuda para las guerrillas y Tito le tomo el pelo quizás sabiendo que pronto se destaparía el papel de sus polémicas con los albaneses, griegos, búlgaros y soviéticos. Desgraciadamente algunos como ya había anunciado prefieren las tesis de Jruschov de 1954 sobre que Yugoslavia era un país socialista, y callan celosamente las críticas de Stalin, Hoxha, Dimitrov, Bierut, Gottwald Guevara, Fidel, y todo un largo etc. de personas revolucionarias que al igual que con el trotskismo, rechazaron el titismo. Le comento esto porque los comentarios  de una línea no aportan mucho al debate, más cuando es riéndose de los demás. Bueno sin más dilación pasó a desglosar la teoría titista centrándome en la descentralización, la situación de absoluta propiedad privada en el campo y brevemente las teorías sobre el Partido:

Este comentario de NG no tiene desperdicio, son ya varias las ocasiones en que el “camarada NG” lanza sus dardos venenosos contra mi persona, es interesante como ataca amparándose en la conocida fórmula mágica “análisis marxista-leninista”.
En vez de centrarse en el tema, pone en duda mis principios, desconociendo la ideología política de partidos que el cree conocer, y por otro lado, pone en duda el modelo económico yugoslavo justificando esto “por una visita que el camarada Enrique Lister realizó a Yugoslavia y el mal trato que allí recibió” (por esta regla de tres podríamos decir que Santiago Carrillo era muy comunista dado que visitó la Corea socialista y hablaba muy bien de Kim Il Sung).
Por último realiza un copia y pega de uno de los innumerables textos que critican el modelo yugoslavo

Todas estas divagaciones y desviaciones del tema son a mí entender un intento de ocultar los prejuicios personales que este señor tiene hacia Yugoslavia

Alguien por ahí a acusado a aquellos que defienden el modelo autogestionario yugoslavo de defensores del socialismo del siglo XXI, pues bien, de entrada no me agrada ese socialismo del siglo XXI,
por otra parte creo que en vez de juicios personales deberíamos realizar un análisis basandonos primero en cual era el modelo económico yugoslavo que de eso trata este hilo y no en críticas personalistas que pueden ser usadas perfectamente para atacar a cualquier país socialista

Para empezar me gustaría saber si la empresas yugoslavas eran de verdad cooperativas y como se organizaban, me refiero a si el capital estaba partido en acciones, a si era propiedad colectiva de sus miembros o si la propiedad era estatal o compartida entre Estado y trabajadores y si existían empresas privadas capitalistas, esto es, no cooperativas y si existían empresas mixtas empresa estatal-empresa capitalista y empresa cooperativa-empresa capitalista.

Una pregunta que me interesa es que había que hacer para acceder a los puestos de trabajo en estas empresas, y si era posible despedir a los trabajadores y quien lo hacía, ¿los trabajadores por mayoría o un comité o director?

Todas estas preguntas me interesan, la verdad, la cuestión política del país creo que fue bastante sectaria y ello condujo a alianzas absurdas con occidente y un alejamiento imperdonable del bloque socialista.

La actitud de Tito, su partido y su política internacional por sectaria y negativa que sea no puede hacernos olvidar la existencia en su país de una economía casi totalmente socializada de una u otra forma, ya que de ser cierto que la economía yugoslava estaba formada por cooperativas (estas no son propiedad de un pequeño grupo de accionistas o de un empresario) no habría plusvalía y tampoco desigualdad de riqueza.
Además creo yo que las cooperativas estaban controladas por el gobierno, una característica que critican los anarquistas.

A todo esto hay algo que todavía no entiendo bien ¿que es la autogestión?
Creo que puede haber muchas interpretaciones de lo que es la autogestión, para los anarquistas es que la empresa es dirigida por los trabajadores sin jefes ni intermediarios, para otros esto se aplica a cuestiones políticas y por último y volviendo al tema económico hay quienes dicen que tiene que ver con la descentralización y la toma autónoma de decisiones por parte de todos los cuadros de una empresa...

¿qué pensais vosotros?
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Re: Yugoslavia ¿Socialismo o Capitalismo?

Mensaje por NG el Vie Jul 05, 2013 8:22 pm

kARLnAVAS voy a ignorar las tonterías que has dicho hasta ahora, como que en los Estados socialistas existe trabajo asalariado, o que yo digo que el no dar armas a los maquis españoles es algo que demuestra el modelo económico capitalista de Yugoslavia (habiendo pasado esto antes de romper con la Kominform y siendo una manipulación gratuita de tu parte), o que el PCOE apoya el pseudosocialismo yugoslavo. Ahora, tanto escribes y sigues preguntando al aire si la autogestión significa descentralización, y pidiendo que te lo expliquen. ¿no te sirven los textos que te han dejado para sacar tus conclusiones o refutarlas?, ¿LOS HAS LEÍDO? No sé, antes de quejarte que hago copia y pega (cuando son traducciones expresas para este post y para gente como tú que pregunta), debate en base a lo que ya te han proporcionado los camaradas, y di en que llevan razón los textos y en que no, y por favor deja de escribir los mensajes separados en 3 distintos, escribe todo de una.

Por cierto yo no uso el "marxismo-leninismo" como comodín, para justificar mis textos, es que esos textos estan escritos por gente más sabia que yo en esto, de ahí que te vuelva a invitar como acabo de hacer a mirarlos y corregir si algo esta mal:

El señor kAARLnAVAS si su capacidad como marxista se lo permite, debería hacer un poco de honor a su Partido y en consecuencia adoptar una posición en base a los datos proporcionados por los demás camaradas que no se basan en otra cosa que no sean análisis marxista-leninistas sobre el titismo
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Re: Yugoslavia ¿Socialismo o Capitalismo?

Mensaje por kARLnAVAS el Sáb Jul 06, 2013 10:31 am

NG escribió:kARLnAVAS voy a ignorar las tonterías que has dicho hasta ahora, como que en los Estados socialistas existe trabajo asalariado, o que yo digo que el no dar armas a los maquis españoles es algo que demuestra el modelo económico capitalista de Yugoslavia (habiendo pasado esto antes de romper con la Kominform y siendo una manipulación gratuita de tu parte), o que el PCOE apoya el pseudosocialismo yugoslavo. Ahora, tanto escribes y sigues preguntando al aire si la autogestión significa descentralización, y pidiendo que te lo expliquen. ¿no te sirven los textos que te han dejado para sacar tus conclusiones o refutarlas?, ¿LOS HAS LEÍDO? No sé, antes de quejarte que hago copia y pega (cuando son traducciones expresas para este post y para gente como tú que pregunta), debate en base a lo que ya te han proporcionado los camaradas, y di en que llevan razón los textos y en que no, y por favor deja de escribir los mensajes separados en 3 distintos, escribe todo de una.

Soy yo el que va a ignorar tus comentarios ofensivos y si, he leído los textos sobre las deficiencias del modelo "autogestionario" yugoslavo y no, no me queda claro ni el carácter de la propiedad de los medios de producción ni la organización del modelo de empresa yugoslavo A NIVEL MICROECONÓMICO, es decir, si los jefes y comités de gestión administrativa de las empresas eran designados por los de arriba o elegidos por los trabajadores de base.
Lo que yo veo es que existe una cantidad de prejuicios, justificados por supuesto debido a la actitud sectaria de yugoslavia en la política internacional (y también interna), que nos impiden esclarecer como funcionaba el modelo económico

El texto tuyo es como muchos que he leído, habla sobre la existencia de competencia entre empresas, y eso debe llevarnos a pensar que es un sistema capitalista, pero la cuestión que a mi me importa es si las empresas eran del Estado o de los trabajadores o de un patrón o mixtas, y si estas funcionaban a través de un sistema de planificación centralizada, aunque esto último parece no estar claro dados los comentarios que he leído, etc.
Porque en tal caso estaríamos hablando de un sistema económico alternativo al soviético. Esto no tiene nada que ver con mi posicionamiento sobre Yugoslavia, no he vivido allí, no tengo ni idea de como era la vida allí, solo me interesa saber como funcionaba

Cuando pregunto sobre la autogestión me refiero a que existen muchas interpretaciones de la misma, parece ser que aquí hay muchas personas que dicen saber mucho de la autogestión yugoslava, pero, ¿en que consiste esta autogestión? es acaso la gestión autónoma de cada centro productivo, es la gestión autónoma de los cuadros de una empresa pública o cooperativa o es la gestión autónoma de cada municipio, provincia y región de yugoslavia. Esto es lo que me interesa, pues de esta forma sabremos en que consistió la tan cacareada gestión yugoslava.

Y ya para terminar, creo que en ningún momento he dicho que apoye el modelo yugoslavo, soy comunista y creo que debemos entender el socialismo como fase transitoria, solo creo que Yugoslavia eligió otro camino para llegar al comunismo, la clave está en saber si el modelo de mercado y autogestionado de yugoslavia habría conducido con el tiempo a la centralización o como dicen los textos sobre yugoslavia, habría conducido al capitalismo, creo que es importante recalcar que el comunismo no es solo que las empresas funcionen de forma centralizada sino que estén dirigidas por los trabajadores en una economía donde la elección de puestos de mando de las empresas públicas funcione de abajo arriba (desde el jefe de brigada hasta el ministro pasando por los jefes de sección o los directores) y la gestión de arriba abajo, esto no existió ni en Yugoslavia ni en la RDA ni en la RPDC por poner algunos ejemplos.


PD: yo no he dicho que el PCOE apoye el modelo yugoslavo, pero el PCOE apoya la autogestión en las empresas públicas, o eso me ha dicho uno de sus secretarios.
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Re: Yugoslavia ¿Socialismo o Capitalismo?

Mensaje por Dzerjinskii el Sáb Jul 06, 2013 10:49 pm

El mejor ejemplo para entender cómo eran las empresas auto gestionadas yugoeslavas son las cooperativas típicas del capitalismo. En ellas hay una división entre lo formal y lo real. Mientras para la legislación son una cooperativa de iguales que en asambleas eligen sus autoridades, en la realidad una camarilla de individuos cumplen la función del burgués y se perpetuán en el tiempo siendo propietarios de hecho de lo que en el derecho no lo son. Y hacia afuera funcionan en un mercado capitalista que no deja de estar determinado por la ley del valor.
La insistencia de los teóricos yugoeslavos en la “autonomía y la descentralización” tiene que ver con los intereses de estas “camarillas” que de por sí tenían un rol determinante en la producción por su monopolio del conocimiento.

Para entender donde surge el problema hay que remitirse a las discusiones de los años 20 en la URSS y el lugar de los trabajadores intelectuales, “los especialistas” que en la primera mitad del siglo XX eran fundamentalmente burgueses o hijos de burgueses. En la URSS el problema se intentó solucionar primero con salarios especiales para ellos pero poniendo junto a cada especialista un obrero rojo como aprendiz y comisario, con la idea de controlar al especialista al tiempo que se formaban los cuadros obreros para la administración de las empresas. Luego, se llegó incluso a establecer fabricas y centros de investigación y desarrollo que funcionaban bajo la dirección de la NKVD en donde los trabajadores intelectuales eran retenidos mientras eran los obreros los que iban todos los días a trabajar allí.
En Yugoeslavia desde el momento que se niega la necesidad del partido de tipo leninista (recuerden que se llamó liga comunista) y el Frente Popular muta de hecho en un partido de gobierno poli clasista, se confía en que los mecanismos de control y dirección de la economía son: el intercambio mercantil y la competencia, y por lo tanto, se debe asumir al mercado como escenario de este mecanismo. Para esto los agentes que operan en este mercado deben ser “libres” es decir ser autónomos en su gestión. No obstante el Estado no dejó de intervenir en sectores claves, pero los administradores de las empresas de hecho decidían y nunca dejaron de ser un estamento superior. Es idílico pensar que el monopolio del conocimiento se controla con asambleas autogestionarias en las empresas. Pero aun así es interesante como la justificación ideología que se construyó sobre ideas del socialismo utópico y el anarquismo tuvo mucha aceptación en occidente donde la misma burguesía los promocionaba como el socialismo "bueno". El socialismo yugoeslavo se presentaba como una “libre asociación de productores libres” por lo que se aleja de la idea de lucha de clases en el socialismo y por lo tanto de la dictadura del proletariado. Al ocultar el hecho de que la burguesía es dominante porque es una clase históricamente necesaria ante un determinado nivel de desarrollo de las fuerzas productivas, y no solo porque tiene el poder del Estado, se nos presenta una situación idílica donde supuestamente al tener leyes que dicen que los medios de producción son del pueblo, la burguesía no tiene la hegemonía. Sin embargo los marxistas sabemos que lo que determina es la estructura y puntualmente las leyes económicas fundamentales que están vigentes.
La contradicción entre burgueses y proletarios no es la única contradicción que debe superar el socialismo. Por el contrario, esta contradicción solo se supera cuando se han superado la contradicción entre el trabajo manual e intelectual, la contradicción entre el campo y la ciudad (que se deriva de la ley del valor) lo que se logra solo con el desarrollo de las fuerzas productivas, con el remplazo casi total del trabajo humano por el trabajo de la maquina, y lo que permite reducir el trabajo socialmente necesario a su mínima expresión. Mientras tanto, la ley del valor seguirá ahí, agazapada, con su consecuente anarquía en la producción, el desempleo, las crisis etc. por lo que la lucha por el comunismo es la lucha contra la ley del valor, lo que no se logra permitiendo y estimulando la descentralización y la autónoma. En fin, por un largo rato lo único que podemos oponer a la ley del valor es la represión y la planificación. Cualquier socialismo que niegue esto es una farsa.
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Re: Yugoslavia ¿Socialismo o Capitalismo?

Mensaje por kARLnAVAS el Mar Jul 09, 2013 12:09 pm

A ver, el socialismo no es solo socialización, es abolición de las clases sociales y de la división del trabajo, por lo que he leído de libros soviéticos, los mandos desde el jefe de brigada hasta el director general en las empresas públicas rusas se elegían de arriba abajo, quiero saber si esto sucedía en Yugoslavia,
el socialismo es una fase transitoria hacia el comunismo, está claro que Yugoslavia no era comunista pero el resto de países tampoco, la pregunta es, ¿tenía mas o menos posibilidades de dirigirse al comunismo Yugoslavia que el resto de países socialistas? Y digo esto habiendo leído que en Yugoslavia la economía se escoró hacia el capitalismo, pero entonces ninguna forma de socialismo sería válida para llegar al comunismo porque ya sabemos que pasó con la Rusia de Jruschev.

Mis preguntas son ¿todos los que trabajaban en las cooperativas estaban al mismo nivel?
¿es cierto que el gobierno eviaba un funcionario que hacía de director y controlaba la producción?

sobre la propiedad
¿la cooperativa era propiedad de los trabajadores, del Estado, de una parte de los trabajadores o mixta?  ¿la injerencia de la propiedad burguesa en las empresas era total o solo se daba en algunas empresas? ¿la propiedad se dividía en acciones o que?

¿la competencia entre empresas era como en el capitalismo o el Estado fijaba o regulaba los precios?
¿los trabajadores cobraban un sueldo fijo o segun el trabajo aportado como en la URSS?
Por lo que se, en las cooperativas soviéticas los trabajadores elegían la junta directiva y el resto de mandos subalternos eran elegidos de arriba abajo desde la junta directiva hasta el jefe de brigada, esto ocurría también en las empresas públicas.
La pregunta que me hago es ¿como funcionaba la autogestión? ¿que significa? Me refiero a sus funciones administrativas, comerciales, financieras y de como se ascendía de puestos, ¿eran los trabajadores quienes elegían a sus jefes o simplemente eran cooperativas como las soviéticas pero ocupando toda la economía nacional? La cuestión es que he leído sobre el tema y cada uno tiene una forma de entenderla, unos hablan sobre autogestión política, otros sobre la autonomía de cada cuadro de mando de una empresa, otros de descentralización, etc. ¿que significaba la autogestión yugoslava?
¿por qúe existía desempleo en yugoslavia?¿acaso existía un comité o algo así que expulsaba a los trabajadores?
cuando habláis de descentralización ¿a qúe os referís? ¿se trata acaso de la descentralización administrativa de las empresas públicas o de una economía basada en cooperativas?

   



Dzerjinskii escribió:El mejor ejemplo para entender cómo eran las empresas auto gestionadas yugoeslavas son las cooperativas típicas del capitalismo. En ellas hay una división entre lo formal y lo real. Mientras para la legislación son una cooperativa de iguales que en asambleas eligen sus autoridades, en la realidad una camarilla de individuos cumplen la función del burgués y se perpetuán en el tiempo siendo propietarios de hecho de lo que en el derecho no lo son. Y hacia afuera funcionan en un mercado capitalista que no deja de estar determinado por la ley del valor.
   La insistencia de los teóricos yugoeslavos en la “autonomía y la descentralización” tiene que ver con los intereses de estas “camarillas” que de por sí tenían un rol determinante en la producción por su monopolio del conocimiento.


Por lo que sé de las cooperativas capitalistas es que están divididas en acciones, cada "socio" cobra según las acciones que tengan, no se sin embargo la capacidad de decisión de los asociados, ¿está condicionada por la cantidad de acciones que uno posea? Lo que no entiendo es lo que dices a continuación, a que te refieres con que "una camarilla de individuos cumplen la función del burgués y se perpetuán en el tiempo siendo propietarios de hecho de lo que en el derecho no lo son."

A ver, quiero que quede claro que no estoy a favor de la economía de mercado, solo me interesa saber si la autogestión esa consiste en una democracia económica que abarque a los mandos subalternos además de que de ser así esto podría aplicarse a la gestión de las empresas públicas


Última edición por kARLnAVAS el Mar Jul 09, 2013 12:30 pm, editado 1 vez
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Re: Yugoslavia ¿Socialismo o Capitalismo?

Mensaje por Razion el Jue Jul 11, 2013 12:15 am

kARLnAVAS, encontré un texto que no leí, pero que puede apuntar a lo que buscás, o por lo menos referirte a bibliografía al respecto. Está basado sobre todo en el esquema político, pero algunos aspectos marcados en su introducción me parecen erróneos y defensores del modelo de autogestión, respecto al cual ya he marcado mi posición. Sin embargo me parece correcto compartirlo.
http://www.rebelion.org/docs/97081.pdf


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Re: Yugoslavia ¿Socialismo o Capitalismo?

Mensaje por Cristelion el Jue Jul 11, 2013 3:01 am

Razion escribió:
Cristelion escribió:
¿Existía competencia entre empresas? ¿Seguían las empresas (cooperativas) yugoslavas las reglas del mercado capitalista? ¿Por qué? Existía competencia, del mismo modo que en la URSS existían técnicas de competencia entre grupos de trabajo. No se ha de concebir la competencia socialista como algo negativo. Yo lo que me pregunto es por qué no pueden competir.

Te recomiendo que leas el/los artículo/s de Guevara al respecto de la competencia (emulación) socialista, los estímulos materiales y morales -más allá de que es otro tema de debate-, porque aquí está una de las cuestiones centrales del revisionismo en materia económica. No se debe comparar con la URSS -de los 60 en adelante-, precisamente los que criticamos a Yugoslavia apuntamos que la URSS revisionista siguió un camino similar, más lentamente, pero que desembocó en lo mismo.

Razion, las técnicas de competencia en la URSS no empezaron a aplicarse cuando a la misma llegó el revisionismo, sino en los años 20-30, con el stajanovismo. Grupos de trabajo competían entre ellos para ver quién alcanzaba con mayor eficacia sus objetivos, y salió bastante bien. En ese caso, ¿Por qué no se puede trasladar esto a la competencia entre cooperativas?
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Re: Yugoslavia ¿Socialismo o Capitalismo?

Mensaje por Razion el Jue Jul 11, 2013 3:57 am

Cristelion escribió:
Razion escribió:
Cristelion escribió:
¿Existía competencia entre empresas? ¿Seguían las empresas (cooperativas) yugoslavas las reglas del mercado capitalista? ¿Por qué? Existía competencia, del mismo modo que en la URSS existían técnicas de competencia entre grupos de trabajo. No se ha de concebir la competencia socialista como algo negativo. Yo lo que me pregunto es por qué no pueden competir.

Te recomiendo que leas el/los artículo/s de Guevara al respecto de la competencia (emulación) socialista, los estímulos materiales y morales -más allá de que es otro tema de debate-, porque aquí está una de las cuestiones centrales del revisionismo en materia económica. No se debe comparar con la URSS -de los 60 en adelante-, precisamente los que criticamos a Yugoslavia apuntamos que la URSS revisionista siguió un camino similar, más lentamente, pero que desembocó en lo mismo.

Razion, las técnicas de competencia en la URSS no empezaron a aplicarse cuando a la misma llegó el revisionismo, sino en los años 20-30, con el stajanovismo. Grupos de trabajo competían entre ellos para ver quién alcanzaba con mayor eficacia sus objetivos, y salió bastante bien. En ese caso, ¿Por qué no se puede trasladar esto a la competencia entre cooperativas?

La diferencia es que se aplicaron medidas de descentralización y una progresiva vuelta al mercado. Guevara es crítico del Stajanovismo inclusive, así como también de los niveles de productividad de la industria soviética (rescata por ejemplo que en los sectores más disciplinados por necesidad revolucionaria, como ser el militar o de defensa, la productividad es muy alta, en comparación con otros sectores). Pero aquí radica el hecho de que cada empresa comienza a funcionar como una unidad individual y no como parte del conjunto (es decir, levemente, no de manera generalizada, en Yugoslavia tengo entendido que a diferencia de la URSS era la norma). En los 20-30 también era poco factible que una empresa "quebrara" porque su producto no era lo suficientemente competitivo en el mercado, o que en función de leyes como la oferta y la demanda se orientara la producción, ya que cuando se apunta a la industrialización pesada, se hace por necesidad y convencimiento de que esos sectores aunque no sean "redituables" son el sostén de la economía socialista. No es lo que se critica un aspecto económico en sí, sino todo un paquete de medidas que apuntan al restablecimiento del mercado, de la competencia capitalista, no de la emulación socialista.


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Re: Yugoslavia ¿Socialismo o Capitalismo?

Mensaje por Dzerjinskii el Jue Jul 11, 2013 6:52 am

Cristelion escribió:
Razion escribió:
Cristelion escribió:
¿Existía competencia entre empresas? ¿Seguían las empresas (cooperativas) yugoslavas las reglas del mercado capitalista? ¿Por qué? Existía competencia, del mismo modo que en la URSS existían técnicas de competencia entre grupos de trabajo. No se ha de concebir la competencia socialista como algo negativo. Yo lo que me pregunto es por qué no pueden competir.

Te recomiendo que leas el/los artículo/s de Guevara al respecto de la competencia (emulación) socialista, los estímulos materiales y morales -más allá de que es otro tema de debate-, porque aquí está una de las cuestiones centrales del revisionismo en materia económica. No se debe comparar con la URSS -de los 60 en adelante-, precisamente los que criticamos a Yugoslavia apuntamos que la URSS revisionista siguió un camino similar, más lentamente, pero que desembocó en lo mismo.

Razion, las técnicas de competencia en la URSS no empezaron a aplicarse cuando a la misma llegó el revisionismo, sino en los años 20-30, con el stajanovismo. Grupos de trabajo competían entre ellos para ver quién alcanzaba con mayor eficacia sus objetivos, y salió bastante bien. En ese caso, ¿Por qué no se puede trasladar esto a la competencia entre cooperativas?


El stajanovismo fue un movimiento creado y estimulado por la propaganda del Estado y la agitación de los comunistas para elevar la productividad y cuyos miembros recibían más estímulos morales que materiales. Es una continuación de los "Sábados Comunistas" y todas esas medidas tendientes a logra la Emulación Socialista de la que hablaba Lenin. No se puede comparar con la competencia en el el mercado de empresas descentralizadas y auto gestionadas. En la URSS de Lenin y Stalin no competían dos empresas que fabricaban el mismo producto, lo que se ponía a competir era a los trabajadores en busca de un prestigio social por haber aportado a la causa del socialismo, a la causa común. Eso tuvo éxito en varias ocasiones, paradojicamente cuando menos estímulos materiales se le podía dar al pueblo ruso. Esto es, durante la industrialización acelerada y luego durante la guerra. En la Yugoslavia de Tito si competían dos empresas del mismo tipo y lo hacían buscando beneficios des los cuales disponían de forma "autónoma y descentralizada" je je.

"kARLnAVAS" te recomiendo el libro de Ichak Adizecs "Autogestión: La practica Yugoslava" (Fondo de Cultura Económica México 1977)
Es interesante como en esa obra se nota como los yugoslavos muestran su "nueva teoría" y se animan a presentarla como alternativa a la economía planificada y a la economía de mercado. Pero sobre todo diciendo que si bien en los orígenes de su teoría se toma a Marx y Lenin, estos son uno más de una larga lista en la que incorporan a los socialistas utópicos, anarquistas e incluso a Trostki y socialistas como Sorel. Finalizando por recomendar las obras de los nuevos teóricos de la administración que en EEUU empiezan a ver al "gerente" no como un "agente impuesto desde afuera de la empresa que solo busca maximizar beneficios" sino como un elemento clave de  la "responsabilidad social empresaria"
Esta teoría yugoslava incluso incorpora nuevas forma de propiedad, ademas de la privada y Estatal, estarían la comunitaria y la social. Todos los autores Yugoslavos que he leído dicen que ellos tienen una propiedad social. El trabajo se remunera con un salario básico que se complementa con premios a la productividad individual y por las ganancias de la empresa. La diferencia entre el salario del que barre con el gerente es establecida siguiendo un manual pero se fija en una especie de asamblea. En fin, todo suena muy lindo, el objetivo siempre es estimular el trabajo y la productividad aprovechando lo bueno del mercado y la competencia pero evitando la excesiva concentración en dos polos. El principio rector sería que cuanto más descentralización hay más democracia y cuanto más competencia hay más productividad. Las sanciones y despidos, incluso del gerente, también se deciden en estas asambleas.
Al leer a los yugoslavos me parece estar leyendo a teóricos fundamentalista del toyotismo... es como un toyotismo extremo. Hay mucho de psicología en sus obras, son como libros de recursos humanos. En el fondo tienen una base de la filosofía del utilitarismo al mejor estilo liberal. Otra impresión que me dio es que funciona como una gran sociedad por acciones, pero donde no se permiten las invenciones individuales sino de una empresa en otra, de una cooperativa en otra.  Tendrías que leerlos tú y sacar tus conclusiones.  hay que aprenderse todo un nuevo vocabulario que aveces roza el marxismo pero donde los términos no quieren decir lo mismo que en el marxismo. Se presta a confusión y suelen esquivar respuestas directas. Es seductor hasta que te encuentras con burdos engaños o terminan diciendo que en el capitalismo ya se está generado la autogestión sin que haga falta una revolución... En todo este garimatias yo no veo más que a Berstein y eso, en el mejor de los casos... de hecho los libros los pude leer en una biblioteca del partido socialista argentino y en la del movimiento cooperativo que impulsó el PC revisionista.

Salud.
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Re: Yugoslavia ¿Socialismo o Capitalismo?

Mensaje por Repesp el Jue Jul 11, 2013 4:38 pm

¿Pero el stajanovismo no era más individual?

En cuanto al otro punto, creo que la competencia es bastante prescindible en un sistema económico socialista, más en los sectores base. En ciertos servicios no sobraría, pero yo no concibo empresas agrarias compitiendo en un estado socialista.

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Re: Yugoslavia ¿Socialismo o Capitalismo?

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