de la denuncia a la alternativa

Comparte
avatar
Nestor Estebenz Nogal
Camarada
Camarada

Cantidad de envíos : 48
Reputación : 118
Fecha de inscripción : 23/05/2010

de la denuncia a la alternativa

Mensaje por Nestor Estebenz Nogal el Miér Nov 10, 2010 3:21 pm

La protesta. De la denuncia a la alternativa./(notas- Campos de Discusión sigloXXI)N.estebenz Nogal

El amparo constitucional del derecho a la protesta es una garantía de la libertad de expresión. La protesta extendida a la paralización de todo un país en forma de huelga general es lo menos qué se merece una situación de desgobierno. La duda que asalta a todo huelguista convencido en su capilla de reflexión es cómo organizar la sociedad después de ella ¿o acaso cree que una protesta de alta magnitud proporcionará una ciencia infusa a un partido de estado que antes de ella no tenía? Una huelga puede hacer caer un gobierno pero no garantizar para nada que el siguiente sea mejor que el anterior. El hecho de que un equipo gubernamental y una dirección política se merezcan una lección histórica de desconfianza no significa que desde la crítica se vengan enunciando soluciones. Se olvida que la crisis financiera por la que se protesta además de haber estado implicada la banca también lo ha estado el conjunto de la sociedad apostando por el lucro y por el despilfarro. Si bien la denuncia de los errores de gestión es fundamental queda totalmente desmerecida sin la propuesta de alternativas. La huelga convocada para el 29 de septiembre sin embargo fracasará cuando a 12 días vista no se advierten los rumores de su festín salvo algunas pancartas aisladas y ese fracaso desacreditará a los sindicatos, algo que se tienen merecido, y reforzará al partido de gobierno que no hace sino seguir una línea compartida por otros de los países vecinos.

Para que haya un cambio de paradigma del modelo económico dominante en el planeta (de hecho los modelos económicos que pretendieron ser alternativos ni han resuelto la escisión de clases ni mucho menos la superación de las dictaduras inicialmente transicionales a las que dieron lugar) se tiene que reconceptuar 1.el sentido del mercado 2. La transfiguración de las clases sociales en una época de un impresionante porcentaje de funcionariado y de declive del proletariado industrial clásico y 3. La falta de sujeto histórico masivo objetivamente interesado en el cambio de este mundo. Las presuntas mayorías populares interesadas en un cambio total forman parte del sistema no son solo sus víctimas, son lo principal del sistema por el hiperconsumo de las que son cómplices, son su sostén. Unas masas concienciadas a favor del socialismo no existen entre otras cosas porque no hay ninguna propuesta socialista cabal, a lo mucho socialdemocracias e izquierdas a la socialdemocracia que buscan sus asientos en el poder.

La ampliación de la UE un tanto acelerada en los últimos años aún dista mucho de ser la plataforma continental unitaria con una sola voz consensuada para la política internacional y para la regulación racional de los mercados. Hay al menos tres Europas en el continente sin contar el territorio ruso y zona de dominio dentro de sus fronteras. Con distintas velocidades: la de quienes fundaron el mercado común, quienes le siguieron en una segunda hornada y quienes lo hicieron en una tercera, los niveles altos de vida no quieren ver perjudicados sus logros por la dedicación de sus plusvalías a poblaciones parasitarias que cambian de geografía pero no de estilo de vida ni dedicación productiva. El trasvase inmigracional no obstante sigue siendo necesario para los países más ricos donde sus habitantes han necesitan asegurar sus longevidades biográficas con la energía productiva de nuevas remesas de fuerza de trabajo.


La visión apocalíptica de creer que el sistema capitalista es una sola cosa y que todas las iniciativas que salen de sus fortines tan solo pretenden la plusvalía de los demás y el expolio más despiadado hasta la saciedad es un tanto obsoleta. Hay un linaje rebelde que ve en todo aquel que tiene dinero, un palacio en la zona alta de la ciudad y un palco en la ópera una especie de negrero a perpetuidad. Esa imagen es tan exagerada como la de creer que absolutamente todos los hijos de la clase burguesa y de las clases pudientes son vástagos hechos a imagen y semejanza de sus procreadores absolutamente anulados para reacciones contrarias a los intereses de su clase de origen. Otra discusión en falso que han hecho los desposeídos frente a los poseedores es culparlos por sus privilegios de clase. No nos engañemos la aspiración ultima de todo explotado es la de disponer no solo de la autogestión de los beneficios de su trabajo sino también y por consiguiente el acceso a las ventajas que su explotador ha conseguido. Ha sido una división útil para interpretar la sociedad en sus esferas de la producción y de la economía, la de los explotadores y explotados, pero su exceso de simplificación no permite ver los vericuetos internos en ambos grupos humanos. Ni todos los explotadores consiguen altas plusvalías (no pocos se arruinan) ni todos los explotados se prestan a las mismas cuotas de servidumbre. Del lado de los unos y de los otros hay algunas coincidencias con formas transicionales de manejo del dinero y del capital pasivo ahorrado (pasivo para unos y activo para otros). No tiene la misma función el dinero concentrado en las arcas de un banco o de una empresa que en otras. Mientras hay dinero cuya entrega es verificada en sus fases de inversión para que siga un protocolo ético, otro es para la explotación petrolera o el tráfico de armas. Es cierto que todavía una unidad de moneda o papel-dinero es idéntico a otra pero no es idéntica su función según su empleo. Algunas formas éticas de préstamo bancario han demostrado su éxito Tal es el caso de los microcréditos que han sacado de la miseria y sobre todo de la desesperanza a muchas personas, particularmente mujeres, con formas auto organizativas para su devolución paulatinamente a su operativización en el campo de los pequeños negocios. Esto dista de una sociedad paradisiaca pero es un reductor de otros mecanismos que llevan a la perversión especulativo. El salto de un mundo con dinero tomado como fuente de poder a otro sin nada dinero no va a ser directo. De hecho nadie tiene idea de cómo sería ese otro mundo sin dinero. Probablemente habría documentos o avales que atestiguaran trabajo realizado y antes que esto una especie de dinero nominal o de bonos de energía demostrada. Entre tanto para quienes tenemos un excedente mensual de dinero o incluso lo recibamos como nómina ordinaria es completamente distinto hacerlo a través de una banca tradicional usurera a una ética que por ahora nadie ha denunciado como contraria a lo que predica. Sus entidades tanto en Europa como en los USA no paran de crecen con nuevos asociados.


Hay ciudades del mundo con líneas de transporte público cuyo acceso es gratuito y su mantenimiento es a costa de las arcas municipales, es decir del pago comunitario vía impuestos. El derecho a la libre circulación tiene por hándicap que el pago de los desplazamientos en otros muchos lares disuade a gente sin recursos para hacerlos condenándola a un cierto ostracismo. Lo cierto es que todo genera un gasto (energía y materiales y su mantenimiento además del coste de trabajo de tantos empleados en su funcionamiento) y el que viaja de gorra no paga pero sí contrae una deuda simbólica con aquello que usa y con lo que no colabora. Para el usuario con cara que lo tiene muy claro de que la prioridad es llegar se tenga o no dinero para pagar el desplazamiento no se dejará amilanar por no tener ni siquiera para el metro (lo cual es triste pero real) pero eso no impide su reconocimiento que su acto es pagado por otros, los que sí tienen el importe del ticket o o tienen tanto atrevimiento para eludirlo. La comparación con políticos que no pagan el transporte público (¿de veras que lo usan con tanta frecuencia como para certificar eso?) no tiene el menor sentido práctico. Es verbalidad sobrante. Una sociedad cuanto más rica sea mayor porcentaje de su tesoro podrá dedicar a facilitaciones de consumos sin pago o con formas de copago que desahoguen el poder adquisitivo de la ciudadanía.


La protesta sin propuesta no llega muy lejos estando condenada a dar vueltas en el mismo círculo de la demanda de amparo. Las opinión sin discusión tampoco llega tan lejos al verse llenando paredes o muros de eslóganes (no he observado salto cualitativo brillante entre los que están verticales en las calles y los que están en el ciberespacio) sin organizar un debate que se vaya auto ordenando sobre la marcha. Es muy llamativo que se pueda encadenar una discusión en torno a un titulo de un artículo sin la lectura de este. Y es demencial observar que el artículo de cabecera ha sido suprimido pero que en cambio cientos de comentarios en torno al tema, aunque no derivados del mismo, permanezcan. Esto por si solo basta como desagradable demostrativo de que lo que algunos entienden por debate El cálculo es triste: la mayoría de intervenciones pretextadas por un articulo no tienen nada que ver con lo que este argumentaba, aunque eso sí todo el mundo a afilado sus pilas para decir la primera ocurrencia que una mosca de paso le soplaba al oído. Es como si en una asamblea con un alto porcentaje de impuntualidad según fuera llegando la gente fuera opinando y votando sin estar al corriente de lo dicho antes hasta el momento de su llegada. Fenómeno este muy conocido. Como que el desprecio a l texto de cabecera, -que no solo no es leído sin oque además es suprimido- la metodología democrática es nula por muchos comentaritos que se hagan y la fiabilidad revolucionaria discutible. El agravio al texto (y por lógica a quien lo ha presentado) es de tal magnitud que se puede poner justamente en duda el valor de la palabra colegiada cuando se hace demagogia de la invitación a ella. La inferencia es terrible: si la capacidad de discusión es escasa, cuando no nula, ¿qué garantías hay de que los opinantes o un porcentaje considerable de ellos, puedan fecundar el mundo alternativo del que hablan? Es preferible interpretar esos hechos como deslices episódicos a tomarlos como la característica dominante de las militancias aireadas que no ven ni van más allá de eslóganes fijos. Ni siquiera podemos acudir a Leonard Cohen, poeta de la voz oscura, como consuelo, cuando dice . “No hay que ser pesimista ni tener esperanza”. En eso estamos en la participación en tentativas de debates plurales que a ,menudo no recogen mas que enunciados incompletos o que sirven de entretenimiento discursivo.

    Fecha y hora actual: Miér Nov 22, 2017 4:00 pm