por Razion el Sáb Mar 17, 2012 11:59 pm
Falta la opción "excelente". Esa sería mi opinión del Comandante Fidel. Revolucionario en toda regla, una leyenda viviente que nunca recurrió al culto de la personalidad, o a la pedantería intelectualoide. Pragmático en toda regla, defensor del Marxismo Leninismo, que no sucumbió en el esfuerzo por desarrollar la Cuba Socialista, y sobrevivió a la caída de la URSS sin caer en la liberalización económica vendepatria y explotadora. Pero por sobre todo, sobrevivió a la izquierda que anunció una y mil veces su caída, el "fin de la dictadura de los Castro" o del "revisionismo sombra de la URSS".
Defensor de los movimientos nacional revolucionarios y aplicó el principio leninista de conducirlos al socialismo (como fue el M26 de Julio). Claro está que todo esto lo hizo como representante del esfuerzo colectivo del Pueblo cubano, y no se puede entender su accionar sino como la expresión de la Voluntad del Pueblo.
Logró por otra parte la eliminación de las disputas faccionales de los comunistas cubanos, sin necesidad de caer en un baño de sangre (aunque algunos varios se merecían el paredón).
Internacionalista, guerrillero, revolucionario, patriota, socialista.
El grano en el culo del Imperialismo yanqui, y el fenómeno que mucha izquierda no puede aún digerir.