Yo en verdad no sé si estoy en foro correcto.
Mi intención de respaldo al Partido Comunista Venezolano en las venideras elecciones del 26 septiembre es buscando una alternativa que fortalezca este proceso ya que el partido Socialista Unido de Venezuela recorre viejos errores y desviaciones.
Sin embargo, leo frases aquí que me llaman a reflexionar sobre la pertinencia de mi acción. Reivindicar el socialismo del siglo XX en términos de "tómalo o déjalo" no me parece lo más inteligente de cara a la delicada situación interna, subregional y hasta la mundial.
En ese socialismo hay mil aportes que es preciso reivindicar, quién lo niega, pero observo cierta tendencia pavloviana a un dogmatismo que de ser cierto, señores, a los venezolanos no nos sirve así.
En Venezuela se habla de socialismo desde hace apenas 5 años, desde mediados de 2006. Y eso es a mi juicio un gran logro. Nuestra influencia imperialista previa formó -adoctrinó- al pueblo en un profundo temor al comunismo. Que hoy en día se haya rescatado el ideal socialista es un gran logro.
Que el partido comunista, históricamente inframinoritario en términos estrictamente cuantitativos, hoy día tenga diputados y esté presentando caras tan valiosas como Oscar Figuera entre muchos otros, en alianza perfecta con el partido dominante, el PSUV, para las próximas elecciones; que el partido comunista sea consultado en las grandes decisiones políticas de la cotidianidad es algo que habla mucho en favor del camino que estamos transitando.
Esa pretensión que los obreros le arrebaten en una noche así, por la fuerza, los medios de producción, mayormente monopolios, a la mugrosa godarria es algo pueril. Si no estuviera en un foro serio pensaría que es una joda de algún guasón. La estatización de empresas, bajo control obrero, ha sido la respuesta que se está construyendo en lo económico como paso previo a lo que vendrá después.
El socialismo, así lo entiendo, es una construcción colectiva. Y se construye con lo que se tiene a la mano. Disculpen si nuestra gastronomía socialista, la que sale de nuestras ollas venezolanas no es del gusto de algunos gourmets exigentes.
Patria Socialista o Muerte, Venceremos!!!
Mi intención de respaldo al Partido Comunista Venezolano en las venideras elecciones del 26 septiembre es buscando una alternativa que fortalezca este proceso ya que el partido Socialista Unido de Venezuela recorre viejos errores y desviaciones.
Sin embargo, leo frases aquí que me llaman a reflexionar sobre la pertinencia de mi acción. Reivindicar el socialismo del siglo XX en términos de "tómalo o déjalo" no me parece lo más inteligente de cara a la delicada situación interna, subregional y hasta la mundial.
En ese socialismo hay mil aportes que es preciso reivindicar, quién lo niega, pero observo cierta tendencia pavloviana a un dogmatismo que de ser cierto, señores, a los venezolanos no nos sirve así.
En Venezuela se habla de socialismo desde hace apenas 5 años, desde mediados de 2006. Y eso es a mi juicio un gran logro. Nuestra influencia imperialista previa formó -adoctrinó- al pueblo en un profundo temor al comunismo. Que hoy en día se haya rescatado el ideal socialista es un gran logro.
Que el partido comunista, históricamente inframinoritario en términos estrictamente cuantitativos, hoy día tenga diputados y esté presentando caras tan valiosas como Oscar Figuera entre muchos otros, en alianza perfecta con el partido dominante, el PSUV, para las próximas elecciones; que el partido comunista sea consultado en las grandes decisiones políticas de la cotidianidad es algo que habla mucho en favor del camino que estamos transitando.
Esa pretensión que los obreros le arrebaten en una noche así, por la fuerza, los medios de producción, mayormente monopolios, a la mugrosa godarria es algo pueril. Si no estuviera en un foro serio pensaría que es una joda de algún guasón. La estatización de empresas, bajo control obrero, ha sido la respuesta que se está construyendo en lo económico como paso previo a lo que vendrá después.
El socialismo, así lo entiendo, es una construcción colectiva. Y se construye con lo que se tiene a la mano. Disculpen si nuestra gastronomía socialista, la que sale de nuestras ollas venezolanas no es del gusto de algunos gourmets exigentes.
Patria Socialista o Muerte, Venceremos!!!





