Marxismo y Ciencia

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Re: Marxismo y Ciencia

Mensaje por nemonic el Lun Jun 28, 2010 10:28 pm

kropotkin escribió:Estaba viendo el partido de Brasil-Chile.
Te respondo:
Aparte de la intoxicación de los pacientes con los retrovirales, en el negocio del SIDA, además, del fabuloso lucro de la gentuza (farmafia incluidos los "científicos"), hay que poner de manifiesto que el truco es siempre el mismo
¿Sabías que gracias a los retrovirales, gente que en el 89 ó 90 se moría de SIDA quedándose como un esqueleto y consumiéndose, hoy puede vivir con una gran calidad de vida y hacer una vida completamente normal? Los retrovirales claro que poseen efectos secundarios pero, sin ellos, los pacientes de SIDA se morirían y gracias a ellos no, esa es la diferencia.

Si la OMS cambió el concepto de pandemia que había anteriormente para reconvertir al H1N1 en una pandemia que iba a acabar con toda la humanidad, con el HIV ocurrió lo mismo.
No es cierto, ¿sabes lo importante que han sido las campañas de prevención que ha impulsado la OMS? El concepto de PANDEMIA sigue siendo el mismo. Lo que hace la OMS es adecuarlo a las determinadas situaciones para evitar que una determinada enfermedad se propague más allá de lo esperado o minimizar el impacto de ésta según determinados niveles que le sirven para baremar estimacionbes de afectación de una enfermedad segúnj parámetros de la epiddiología o la salud pública.

Desde que Peyton Rous descubrió los retrovirus en 1911 hasta 1972 en que un simposio internacional celebrado en el Instituto Pasteur de París, el concepto de retrovirus estaba previamente definido mediante una centrifugación hasta el equilibrio por gradientes de densidad ya que los retrovirus tienen una densidad característica y, por lo tanto, ese método es el mejor para aislarlos y purificarlos.
El VIH es uno de los muchos retrovirus que existen (virus que contienen una cadena de ARN) y se aisló por pirmera vez en el 1981. Cito:
Entre 1970 y 1975 el equipo del doctor R. Gallo trabajó sin mucho éxito en la búsqueda de retrotranscriptasa en células leucémicas humanas, pues su presencia en estas células tumorales pondría de manifiesto la existencia de retrovirus.

La leucemia adulta de células T fue descrita en 1977 por primera vez por K. Takatsuki en el suroeste de Japón, donde era muy frecuente. Su distribución geográfica por el Caribe, África y América del Sur hacía pensar en la posibilidad de que se debiese a un agente transmisible originario de África que se distribuyó favorecido por el comercio de esclavos de estos países. Otro hecho que lo justifica es la presencia de anticuerpos frente a un virus muy similar al HTLV-1 en monos verdes y chimpancés africanos.

La rapidez con que se ha avanzado en el estudio del sida responde, en parte, al descubrimiento de este primer retrovirus humano y el método de aislamiento que lo hizo posible.El estudio real del sida comienza en 1981 con la descripción de los primeros casos, una enfermedad que no pertenece a un determinado grupo de riesgo como se pensó en principio.


Es en 1.983 cuando se aisla e identifica como agente causal del SIDA el primer virus VIH.
Distintos equipos empezaron a buscar un virus asociado a los casos conocidos de inmunodeficiencia adquirida, tal vez un retrovirus como el que se sabía producía la inmunodeficiencia del gato o como el HTLV, productor de un tipo de leucemia. En 1983, en el Instituto Pasteur de París, un equipo dedicado a la investigación de la relación entre retrovirus y cáncer dirigido por J.C. Chermann, F. Barré-Sinoussi y L. Montagnier, encontró un candidato al que denominó lymphadenopathy-associated virus (virus asociado a la linfoadenopatía, LAV).
http://es.wikipedia.org/wiki/VIHmás

Lo cojonudo de la historia es que en aquel simposio de 1972 estaba Barre-Senoussi, que trabajaba para Montagnier y es la que firma el artículo de 1983 en "Science" en la que dice haber logrado aislar un nuevo retrovirus.
Porque es cierto, ese nunca había sido descubierto ni aislado jamás, y menos correlacionado de modo dircecto como agente causal del SIDA
Para más cachondeo el artículo lo firma también, además de Montagnier, Jean-Claude Chermann que era nada menos que el secretario de aquel simposio y que presentó una ponencia sobre el asunto junto con Barre-Senoussi. Habían pasado sólo 11 años y donde dije digo... El artículo de 1983 no reúne ninguno de los requisitos acordados por ellos mismos en 1972.
EL que se llamó SIDA ya había sido descrito de otro modo en la literatura científica desde hacía años. Es cuando determinadas apariciones de infecciones de gérmenes oportunistas dan paso a un estudio más completo.
Por lo tanto, una de dos: o hay que cambiar las reglas de 1972 o no han demostrado la existencia del HIV. Pero claro, ya se sabe: los que tenemos que demostrar somos los demás... Como siempre.
No, lo que se demostró es que el VIH se aisló por primera vez en 1.983 y que era un tipo de retrovirus (hay cientos de retrovirus diferentes) distinto a lo identificado con anterioridad. Se establece ya una relación directa entre la presencia de anticuerpos antiVIH1 y antiVIH2 con el SIDA tras su aislamiento en laboratorio.
Salud.




No sé para qué te molestas,yo postee un artículo extenso donde se explican las evidencias que existen y los principales mitos.Le ha dado igual.
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Re: Marxismo y Ciencia

Mensaje por Yeremenko el Lun Jun 28, 2010 10:33 pm

En 1.983 se sentaron las bases para determinar al VIH como agente causal del SIDA. El aislar el virus fue dar un paso de gigante. Tienes razón, no sé para qué gasto tiempo en rebatir estas conspiranoias...

Salud
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Re: Marxismo y Ciencia

Mensaje por Demofilo el Mar Jun 29, 2010 12:29 am

¿Cuántos retrovirus de animales o humanos conocéis que sean transmisibles por vía sexual?
Me conformo con que me digáis uno sólo...
En cualquier manual de epidemiología se dice que las prácticas sexuales han sido una de las vías históricamente más conocidas de transmisión de toda clase de infecciones y enfermedades. La sífilis fue una de las enfermedades más estudiadas a finales del siglo XIX. Para recomendar a la peña que use preservativo no hace falta engañarles ni intimidarles con el SIDA.
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Re: Marxismo y Ciencia

Mensaje por Demofilo el Mar Jun 29, 2010 12:33 am

Por cierto, el artículo de Rous en el que descubre los retrovirus(Sarcoma of the fowl transmissible by an agent separable from the tumor cells) sew puede leer en internet en:
http://jem.rupress.org/content/13/4/397.full.pdf+html
Todavía es de plena actualidad. Algunos "científicos" todavía no han llegado al nivel de Rous que tenía Rous en 1911.
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Re: Marxismo y Ciencia

Mensaje por Yeremenko el Mar Jun 29, 2010 1:00 am

Para recomendar a la peña que use preservativo no hace falta engañarles ni intimidarles con el SIDA.
¿Porqué engañarles??Aquí lo tienes, míralo bien: ese el virus causante del SIDA.
Más
más

Y más:
INTRODUCCION
Avances obtenidos en los últimos 2 años han permitido refinar nuestro entendimiento
acerca de la historia natural y de la dinámica reproductiva del virus de la
inmunodeficiencia humana (HIV) en pacientes con el síndrome de inmunodeficiencia
(SIDA). Durante la década previa, se pensó que la infección causada por HIV se
caracterizaba por un breve periodo de intensa reproducción viral que eventualmente era
controlada por respuestas inmunes humorales y celulares específicamente dirigidas
contra el virus. Esta fase inicial era luego seguida por otra fase de latencia clínica de
varios años de duranción durante la cual HIV lentamente causaba un gradual deterioro
del sistema inmuno sin que hubiera manifestaciones clínicas de importancia. El sistema
inmune era eventualmente destruído y llegaba a perder la capacidad de controlar la
multiplicación viral o la aparición de infecciones oportunistas o de ls neoplasias
asociadas al SIDA. Resultados de investigaciones recientes han mostrado que
diariamente, y a través de todos los años que persiste la infección, hay una destrucción
de partículas virales y de linfocitos CD4 cuya magnitud era previamente insospechada
(1-3). Asimismo, existe un número creciente de estudios que indican que el principal
factor determinante de la sobrevida de pacientes infectados con HIV es la cantidad de
virus presente en la sangre y en el sistema linfático, cantidad denominada "carga viral"
(4-9). Algunos de estos estudios aún sugieren que es posible pronosticar, apenas unas
cuantas semanas después de contraído la infección, el tiempo que transcurrirá antes de
que un paciente desarrolle SIDA basándose en esta carga viral (10). En un futuro
cercano, esto será de gran utilidad clínica pues permitirá identificar rápidamente a los
individuos con mayor riesgo de progresar al SIDA y por lo tanto con mayor necesidad
de recibir tratamiento temprano y agresivo.

lee esto

Informar es engañar a la gente?
Parece mentira Demófilo, que quieras sembrar dudas sobre algo tan importante como la recomendación de medidas preventivas para evitar no sólo la sífilis, la Hepatitis B, la Hepatitis C, la gonorrea, sino el Síndrome de Inmunodeficiencia Adquirida provocado por el bichito que ves en la imagen.

Salud.
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Re: Marxismo y Ciencia

Mensaje por nemonic el Mar Jun 29, 2010 1:08 am

Demofilo escribió:¿Cuántos retrovirus de animales o humanos conocéis que sean transmisibles por vía sexual?
Me conformo con que me digáis uno sólo...
En cualquier manual de epidemiología se dice que las prácticas sexuales han sido una de las vías históricamente más conocidas de transmisión de toda clase de infecciones y enfermedades. La sífilis fue una de las enfermedades más estudiadas a finales del siglo XIX. Para recomendar a la peña que use preservativo no hace falta engañarles ni intimidarles con el SIDA.




Los virus Linfotrópicos; T tipo I (HTLV-I) y tipo II (HTLV-II) fueron los primeros retrovirus identificados en seres humanos, en 1980 y 1982, respectivamente1, (58). El HTLV-II se aisló en 1982 a partir de una línea celular de un bazo procedente de un paciente que había sido diagnosticado de tricoleucemia en una forma variante T. Debido a que tal proceso no se haya establecido ni reconocido como entidad, es muy probable que el paciente se hallara afecto de otro procesos linfoproliferativo T.

El virus Linfotrópico de células T humano es un retrovirus que pertenece a la familia Oncovirinae. El HTLV-I fue el primer retrovirus oncógeno humano conocido. Provoca una hemopatía maligna denominada Leucemia/Linfoma de células T del adulto (ATL) y desarrolla también una mielopatía subaguda denominada Paraparesia Espástica Tropical (TSP) ó mielopatía asociada al HTLV-I (59), (60). El HTLV-II es un virus en busca de enfermedad, no tiene una patología claramente definida aunque se lo ha asociado con diversos síndromes neurológicos y mielopatías subagudas.

Los principales mecanismos de transmisión de la infección por virus HTLV son por vía sexual, vía parenteral y vía vertical.(58), (59), (60), (61),(62) -Transmisión Vertical: infección intrauterina, ocurre principalmente a través de la lactancia. Las tasas reportadas de transmisión de HTLV-1 a través de lactancia materna fluctúan hasta 37,5%, dependiendo de factores como la edad materna, la duración de la lactancia y la carga proviral materna.

-Transmisión parenteral: El riesgo de transmisión de HTLV-1 a través de transfusiones sanguíneas se ha estimado entre 50 y 60%. El riesgo disminuye cuando la sangre se mantiene almacenada más de una semana No se ha descrito la transmisión del virus a través de la transfusión de componentes acelulares.

-Transmisión sexual: La infección por HTLV-1 puede ser considerada como una enfermedad de transmisión sexual (ETS). El virus ha sido aislado en el semen y secreciones cervicales y la infección es más frecuente en grupos de riesgo para ITS.

Las Vías de Transmisión del HTLV-II son similares (62) a los del HTLV-I si bien, debido a que su distribución es muy diferente a la del HTLV-I, el uso de jeringuillas y transfusión son las principales vías para la transmisión del HTLV-II.

Epidemiológicamente (62) se ha encontrado Estudios serológicos iniciales demostraron que el HTLV-I es endémico en Japón, especialmente en la región Sudoeste y en poblaciones de 3ancestro africano de las islas del Caribe.

Durante la década de los 80 y principios de los 90 se ha demostrado que este retrovirus se halla mucho más extendido, documentándose una seroprevalencia alta así como su patología asociada en: África Central y Oeste, Irán -, Sudamérica Brasil, Perú, Chile, Colombia y en menor proporción en Argentina y Venezuela, Melanesia. No existe un foco evidente en Europa aunque es probable que el virus se halle en algunos países tales como Rumania. En España, el HTLV-I y la LLTA se han observado, esencialmente, en unos pocos pacientes de origen latinoamericano.

Se calcula que en el mundo hay de 11 a 20 millones de personas infectadas con HTLV-I. El HTLV-II posee una distribución mundial muy diferente al del HTLV-I (60). Es endémico en tribus amerindias de América del Sur y Central en donde la seroprevalencia puede alcanzar niveles de hasta un 30% así como en pigmeos africanos del Zaire y Camerún. En países desarrollados el HTLV-II se detecta casi exclusivamente en drogadictos, en su mayoría coinfectados con VIH.



http://www.medcenter.com/Medscape/content.aspx?LangType=11274&bannerspecialty=1&menu_id=18912&id=22826&page=4
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Re: Marxismo y Ciencia

Mensaje por Yeremenko el Mar Jun 29, 2010 2:15 am

Demofilo escribió:Entrevista a Roberto Giraldo, médico, especialista en medicina interna especialista en enfermedades infecciosas de la Universidad de Antioquia, Colombia. Graduado de la Escuela de Higiene y Medicina Tropical de la Universidad de Londres al obtener un Magister de Ciencia en Medicina Clínica Tropical.
Durante cuatro décadas se ha dedicado a actividades clínicas, académicas e investigativas en diferentes aspectos de las enfermedades infecciosas, inmunológicas y tropicales en varias regiones de Colombia, los Estados Unidos, Europa y Africa. Investigador independiente del SIDA desde 1981. New York, 2008:

http://video.google.es/videoplay?docid=-9198659283133622555#

Un breve apunte, Roberto Giraldo está totalmente desacreditado por la comunidad científica internacional (Duesberg y Kari Mullis me caen mejor. Por lo menos en su día uno descubrió el genoma de varios tipos de cáncer). Para Giraldo, el SIDA es un trastorno nutricional. Podeis comprobarlo en la web. Se dedica a vivir de ese cuento...

Demófilo, en este caso la ciencia "oficial" sí tiene razón y nadie te niega que haya intereses comerciales, de laboratorios para recetar uno y no otro fármaco pero coño, lo que es de sentido común es de sentido común. No te lo tomes a mal.

Saludos.
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Re: Marxismo y Ciencia

Mensaje por Demofilo el Mar Jun 29, 2010 10:27 am

"La historia demuestra, por el contrario, que la ideología empieza y acaba junto con la ciencia. Por ejemplo, en 1873 se supo que la lepra no era una enfermedad hereditaria, como se había pensado durante siglos, sino que tenía un origen vírico: el bacilo de Hansen. Se trata de una enfermedad que causó estragos entre las poblaciones, adquiriendo un aura mítica y mística, una especie de castigo divino. Antes de conocer sus causas, ya en el siglo XVII la lepra había sido erradicada, gracias a una dilatada experiencia empírica. Pero el pánico estaba arraigado tanto entre la población como entre los científicos, de manera que, pese a desaparecer la enfermedad, los tratados de medicina empezaron a hablar de que existían dos tipos: los leprosos auténticos y los semileprosos. Los primeros habían desaparecido pero subsistían los segundos. Se sabía además que la enfermedad no era contagiosa pero los manuales divulgaron que era hereditaria. De ahí que a partir del siglo XVII empiece a aparecer un supuesto colectivo de semienfermos cuyo mal se transmitía de padres a hijos como la maldición del pecado original: se denominaron agotes y fueron confinados en los Pirineos. Un avance científico abría el camino a una deformación ideológica, con sus lamentables secuelas de marginación, legal y social, seguidas durante siglos. Al igual que los leprosos, los agotes fueron internados, se les marcó con distintivos en sus ropas para que la población los marginara, se decía que olían mal (fetidez, halitosis), lo mismo que los gitanos, los moros y los judíos, etc. Como a cualquier otro monstruo, los médicos les extraían sangre e hicieron toda clase de experimentos con ellos, lanzándose las más absurdas teorías acerca de su origen porque -no cabían dudas- tales personas no podían tener el mismo origen que el resto de las personas “normales”: eran una raza distinta y las razas distintas siempre llegan hasta aquí desde algún lugar bien remoto. Por consiguiente, había que adoptar precauciones: sólo podían casarse entre ellos porque -una vez más- la mezcla volvía a presentarse como arriesgada. Lo que se había iniciado como un problema médico, ya resuelto, degeneró en un problema étnico. La pureza se convertía en una cuestión de salud pública. Los agotes eran falsos enfermos, eso que hoy llamaríamos “un grupo de riesgo”, una condición equívoca impuesta por la ciencia como un pesado fardo que debieron soportar de padres a hijos poblaciones completas.

"La marginación de los agotes llega prácticamente hasta el día de hoy, pero no se acaba ahí porque las nuevas “ciencias” han creado nuevos “grupos de riesgo”, algunos de los cuales -SIDA- son conocidos y otros -anemia falciforme- no tanto. A partir de los años setenta la anemia falciforme, una deformación de la hemoglobina, convirtió en sospechosos a los afroamericanos en los que se concentra, creando en Estados Unidos en su contra un sistema de controles y precauciones irracional y falto de fundamento. Esta enfermedad está considerada como génica y no tiene cura. No es contagiosa, de modo que su detección masiva no sirve para mucho, salvo para eliminar el derecho a la intimidad, engrosar historiales médicos y vendérselos a las aseguradoras. Sólo se manifiesta en aquellos cuyos dos alelos son coincidentes y, como suele suceder en estos casos, se confundió a los portadores con los auténticos enfermos. Las multinacionales de la salud sembraron la alarma a través de los medios de comunicación asegurando que se trataba de algo peligroso. A pesar de su inutilidad, se lanzó una campaña de detección, imponiendo pruebas a las embarazadas y a los escolares negros. Era un absurdo. En aquellos años no existía manera de detectar la enfermedad en los fetos. Ademas, el aborto era ilegal. Se trataba de un negocio para la sanidad privada y las multinacionales famacéuticas, uno de los primeros fraudes científicos, de los que luego hemos conocido varios. Comenzaron las discriminaciones. Las aseguradoras se negaron a contratar si su posible cliente era portador del alelo; se les negó el trabajo en compañías aéreas e incluso el ingreso en el ejército del aire porque decían que su sangre reaccionaría mal a las bajas presiones que se experimentan al volar a gran altitud. En 1972 la revista Ebony, dirigida a lectores afroamericanos, publicó un anuncio para recaudar fondos para la investigación contra esta enfermedad. En el mismo se caracterizaba erróneamente a los portadores como personas débiles. El anuncio estaba financiado por American Express y aseguraba que quienes no morían quedaban debilitados. Los portadores también eran enfermos: debían evitar las actividades fatigosas y acudir con regularidad al médico. Incluso el mismo Linus Pauling, un prototipo encomiable tanto de científico como de persona, realizó unas desafortunadas declaraciones, sugiriendo que se “marcara” a los portadores para que no se casaran entre sí o, al menos, que no tuvieran hijos. Se dieron casos de matrimonios que tenían hijos enfermos, mientras que uno sólo de los cónyuges era portador, lo cual destrozó parejas por sospechas de infedelidad conyugal... La dominación social siempre necesita agotes a los que ponerles un distintivo ostentoso que los separe de los demás, bajo absurdos protocolos que, además, son preventivos y se justifican por el propio interés “médico” del afectado; por si acaso..."

Lysenko. La teoría materialista de la evolución en la URSS
http://www.ucm.es/info/nomadas/trip/lysenko.html
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Re: Marxismo y Ciencia

Mensaje por Demofilo el Mar Jun 29, 2010 10:35 am

Kropotkin: Yo no me tomo a mal nada. Me gusta aprender. Voy a estudiar lo que pones sobre los virus linfotrópicos y si tengo que rectificar no te queda duda que rectificaré y lo haré aquí mismo. No me voy a empeñar en defender posiciones absurdas pero tampoco me van a hacer comulgar con ruedas de molino.
En materia de SIDA la gente del grupo de Perth es lo que más me ha convencido hasta la fecha, pero a mi me interesa estudiar lo que opinan todos esos que están tan "desacreditados" porque yo considero que lo que está más que desacreditado son las tesis oficialistas seudocientíficas, por lo que estoy poniendo algunos casos que me parecen bastante ilustrativos para que la gente pueda tener conocimiento de otros criterios, además de los oficiales de siempre, de los que, repito, no me fio un pelo. Si las tesis oficiales tuvieran razón para mí sería una sorpresa. Mi experiencia personal me dice todo lo contrario.
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Re: Marxismo y Ciencia

Mensaje por nemonic el Mar Jun 29, 2010 11:53 am

Alternativas para el tratamiento y la prevención
del sida como enfermedad tóxica y nutricional

Medellín, Colombia, Octubre 22 y 23 de 2004
Auditorio de la Facultad Nacional de Salud Pública


Presentación
El sida sí tiene cura
Las evidencias científicas indican que el sida no es una enfermedad infectocontagiosa sino degenerativa tóxica y nutricional, causada por exposiciones involuntarias y algunas veces voluntarias, al alarmante incremento mundial de agentes estresantes para el sistema inmunológico que pueden ser de origen químico, físico, biológico, mental y nutricional. Estos agentes estresantes inducen un exceso de radicales libres del tipo de los agentes oxidantes, los cuales a su vez deterioran progresivamente el sistema inmunológico hasta colapsarlo, con la subsiguiente aparición simultanea de infecciones oportunistas, tumores y enfermedades metabólicas. Como consecuencia de lo anterior, el sida puede tratarse, prevenirse y erradicarse en forma efectiva, fácil y asequible. (Para mayor información consulte: www.robertogiraldo.com)
Este seminario académico permitirá el acercamiento de los participantes a la reflexión, discusión y análisis sobre diferentes aspectos causales del sida y sobre elementos fundamentales para el tratamiento integral y digno de las personas que lo padecen. Para ello se han considerado como referentes sustanciales la vasta trayectoria profesional y académica de los conferenciantes invitados, así como su producción y publicaciones en libros y revistas científicas de reconocido prestigio nacional e internacional.
Objetivo del Seminario
Exponer ante los asistentes los principios básicos que deben orientar el tratamiento y la prevención del sida como una enfermedad tóxica y nutricional.
Dirigido a
Profesionales del área de la salud, terapistas integrales, alternativos y complementarios, y a todas aquellas personas que por diversos motivos tengan que ver con el tema.
Organizadores
La Fundación Arte y Ciencia y el Programa de Egresados adscrito a la Vicerrectoría de Extensión de la Universidad de Antioquia.
La Fundación Arte & Ciencia es una entidad cultural de carácter privado y sin ánimo de lucro, creada en octubre de 1993 con la misión de promover y divulgar las obras o propuestas individuales o de instituciones dedicadas a la cultura y a la ciencia, cuya calidad resida en la fuerza universal de sus postulados y en su espíritu crítico.
El Programa de Egresados de la Universidad de Antioquia: Creado en marzo de 1997, adscrito a la Vicerrectoría de Extensión de la Universidad de Antioquia. Este programa promueve la vinculación activa de sus egresados a la misión institucional. Entre muchos proyectos y acciones que adelanta este programa, se destaca el programa Egresado Benefactor, por su naturaleza solidaria en tanto tiene como objetivo vincular egresados, grupos de profesionales, asociaciones, empresas, profesores y empleados de la Universidad de Antioquia para apoyar económicamente a estudiantes de pregrado de escasos recursos, en la realización de sus estudios superiores.
Programación
Viernes 22 de Octubre de 2004.

1:00 PM Acreditación e Inscripciones
2:00 a 2:20 PM
Acto protocolario de instalación del Seminario

2:20 a 3:40 PM Mitos, realidades y retos de las causas y soluciones del sida.
Conferencia por:
Dr. Roberto Giraldo M.
3:40 a 4:00 PM Discusión
4:00 a 4:30 PM Descanso
4:30 a 6:00 PM Las caóticas implicaciones del mito de la transmisión del sida.
Conferencia por:
Dr. Roberto Giraldo M.
6:00 a 6:30 PM Discusión
6:30 PM Presentación de publicaciones y actividad social

Sábado 23 de Octubre

7:30 a 8:15 AM Las causas del sida en África y otros lugares con condiciones sociales similares.
Conferencia por:
Dr. Roberto Giraldo M.
8:15 a 8:45 AM Discusión
8:45 a 9:00

Descanso corto
9:00 AM a 10:30 Panel: Alternativas de tratamiento y prevención del sida como enfermedad tóxica y nutricional.
• Guía de principios básicos para una alternativa efectiva, no tóxica y económicamente asequible para el tratamiento y la prevención del Sida. Medicina ortomolecular. Dr. Roberto Giraldo M.
• El sida desde la visión de la Medicina antroposófica. Dr. Jorge A. Vega B.
• Terapia nutricional. Dra. Gloria M Alcaraz L.
• El agua de mar: alternativa nutricional y terapéutica. Dr. Wilmer Soler T.
10:30 a 11:00 AM Descanso

11:00 AM a 1:30 PM
Continuación del panel

Acupuntura Dr. Iván Tobón R.
Iridología. Lucía Londoño de M.
• Masoterapia. Enf. Rosa C. Monsalve U.
• Homeopatía. Dra. Luz Marina López M.
• Homeopatía. Dr. Iván Salas V.
• Terapias celulares. Dr. Senón Malo B.
• El sistema inmune y las artes del soplo. Mag. Juan David Rueda R.
Discusión

1:30 a 2:00 PM Compromisos futuros y fin del seminario.
Conferencista y panelistas internacionales invitados
Doctor Roberto Giraldo Molina: Médico y Especialista en Medicina Interna de la Universidad de Antioquia, graduado de la Escuela de Higiene y Medicina Tropical de la Universidad de Londres. Cuarenta años de experiencia en actividades clínicas, académicas e investigativas sobre enfermedades infecciosas, inmunológicas y tropicales en Colombia, Estados Unidos, Europa y África. Trabaja en los laboratorios de inmunología y diagnóstico molecular del Hospital Universitario de la Universidad de Cornell de Nueva York. Autor de numerosas publicaciones sobre el sida. En 1997 escribió el libro: "Aids and stressors" (Sida y agentes estresantes), traducido al español en 2002. Reside en Nueva York, Estados Unidos. RobGiraldo@aol.com Sitio Web www.robertogiraldo.com
Bacterióloga Lucía Londoño de Madrid: Bacterióloga egresada de la Universidad de Antioquia, con diez años de estudios y experiencia sobre Iridología y nutrición en los Estados Unidos. Nueva York, Estados Unidos. luloho@aol.com

Panelistas nacionales invitados
Doctor Jorge Vega Bravo: Médico de la Universidad de Antioquia. Acupunturista. Con estudios en: Acupuntura y Moxibustión, Medicina Tradicional China, Auriculomedicina, Medicina Antroposófica, Medicina Bioenergética, Humanismo Sanador, curso con el Doctor Deepak Chopra; algunos en Colombia y otros en Paris, Madrid, Lyon y Suiza. Experiencia docente en Facultades de Medicina de Medellín y experiencia profesional en medicina alternativa. Autor de numerosas publicaciones. Reside en Medellín, Colombia. weitao@epm.net.co
Doctora Gloria Margarita Alcaraz López: Nutricionista Dietista de la Universidad de Antioquia, Magíster en Salud Colectiva de la misma Universidad, Ph.D. en Salud Pública de la Fundación Oswaldo Cruz de Brasil. Es profesora de la Facultad de Enfermería de la Universidad de Antioquia, con gran trayectoria investigativa y numerosas publicaciones y distinciones académicas. Reside en Medellín, Colombia. glory@tone.udea.edu.co
Enfermera Rosa Cecilia Monsalve Uribe: Enfermera de la Universidad de Antioquia, Medellín, Colombia, con estudios en Masoterapia China y experiencia profesional, administrativa, asistencial. Es docente de cátedra de la Facultad de Enfermería de la Universidad Pontificia Bolivariana. Experiencia investigativa sobre Masoterapia China con el Instituto Politécnico Colombiano "Jaime Isaza Cadavid". Reside en Medellín, Colombia. clarasusana2000@yahoo.com
Doctor Wilmer Soler Terranova: Químico, y Magíster en Bioquímica de la Universidad del Valle, Cali, Colombia. Miembro del grupo de investigación A.MAR sobre el agua de mar de la Universidad de Antioquia, en Colombia. Profesor de la Facultad de Medicina de la Universidad de Antioquia, con trayectoria investigativa y autor de varias publicaciones académicas. Reside en Medellín, Colombia. wsoler@medicina.udea.edu.co, wsoler@catios.udea.edu.co
Doctora Luz Marina López Martínez: Médica egresada de la Universidad del Rosario de Bogotá, Colombia, especialista en Homeopatía del Instituto Homeopático Luis G. Páez. Actualmente es profesora de doctrina, filosofía materia médica y clínica homeopáticas. Es miembro de la junta directiva de la Federación Homeopática Colombiana, FEMHOC y miembro de la asociación médica homeopática de Colombia, ASMHOC. Bogotá, Colombia. luzmalop@supercabletv.net.co y luzmalop2@hotmail.com
Doctor Senón Malo Batista: Médico de la Universidad del Norte, de Barranquilla; estudios en Acupuntura y Moxibustión en la Asociación Colombo China, en Bogotá. Diplomado en Medicina Biológica de la Universidad de Cartagena, con formación en Homeopatía. Actualmente es médico de la Clínica Enrique de la Vega ISS Cartagena y Director científico del Centro de terapias alternativas de Cartagena. Reside en Cartagena, Colombia. zengui@epm.net.co
Señor Juan David Rueda Ramírez: Maestro en Artes Plásticas de la Universidad de Antioquia, Especialista en Dibujo, Pintura y Grabado de la UNAM, México. Estudios en artes del soplo Taichí y Chikung en México, Estudios en la Escuela de Naijing en Medellín. Experiencia profesional, experiencia docente y experiencia en artes del soplo por diecinueve años. Reside en Medellín, Colombia. wanwei2@hotmail.com
Doctor Iván Salas Vergara: Médico de la Universidad de Antioquia. Con estudios y experiencia profesional en Homeopatía. Autor de sobre el tema. Ha sido conferenciante sobre el tema homeopático en varias facultades de la Universidad de Antioquia, en el Instituto Homeopático "Luis G. Páez" de Bogotá, AMIBIO y en QUIRAMA. Reside en Medellín, Colombia. ivansave@epm.net.co
Doctor Iván Tobón Restrepo: Médico de la Universidad de Antioquia. Estudios de Medicina Tradicional China, en la Escuela Neijing, sede Medellín, en Perú, en México, en España, en Israel, y en la India. Experiencia profesional en medicina china. Autor de AGEN TAO, libro agenda. Reside en Medellín, Colombia

Comité organizador:
Ángel Galeano H. Director, FUNDACIÓN ARTE & CIENCIA
Patricia Suescún M. Directora, Programa de Egresados, Universidad de Antioquia
Clara I. Giraldo M. Profesora investigadora, Universidad de Antioquia.
Carmen B. Zuluaga O. Bacterióloga, Universidad de Antioquia.
Luz Elena Ospina L. Profesora, Facultad de Enfermería Universidad de Antioquia.
Bárbara Galeano Z. Estudiante de Antropología, Universidad de Antioquia.
Juan David Guarín A. Estudiante de Antropología, Universidad de Antioquia.
Luz Marina Restrepo U. Comunicadora, Programa de Egresados, Universidad de Antioquia
Efigenia Castro Quiceno. Administradora del Edificio de San Ignacio, Paraninfo de la Universidad de Antioquia

Información general
Lugar: Auditorio de la Facultad Nacional de Salud Pública de la Universidad de Antioquia, Calle 62 Nº 52 59, Medellín, Colombia. Proceso de inscripción:
Costo para colombianos de otros países
Antes del 1 de Octubre: $ 80.000 US $ 40.00
A partir del 1 de Octubre:
$ 120.000

US $ 60.00

Estudiantes de la Universidad de Antioquia, (certificar con carné) $ 50.000.
Estudiantes de otras universidades, (certificar con carné), $ 70.000.
Por favor consignar el valor de la inscripción en la cuenta de ahorros de CONAVI No. 1004-2565248 a nombre de la Fundación Arte y Ciencia. Seguidamente, presentar el recibo de consignación en la oficina del Programa de Egresados de la Universidad de Antioquia, Edificio de San Ignacio, Paraninfo de la Universidad de Antioquia, Plazuela de San Ignacio, primer piso, donde puede diligenciar el formato de inscripción. Para las inscripciones por vía electrónica, enviar la información requerida a la dirección del Programa de Egresados egresadoudea@epm.net.co y por el telefax del mismo Programa: + 57 4 2161358 remitir el recibo de consignación. El recibo original debe presentarse al momento de la acreditación al seminario.
Mayores Informes:
Fundación Arte & Ciencia: Teléfono + 57 4 4375682 de Medellín, E –mail: fundarteyciencia@epm.net.co
Programa de Egresados, Universidad de Antioquia, Carrera 44 Nº 48 72, oficina 110, Edificio de San Ignacio, Paraninfo de la Universidad, Medellín, Colombia; Teléfonos: + 57 4 2177473 y Telefax + 57 4 2161358, de Medellín, correo electrónico: egresadoudea@epm.net.co sitio Web: http://extension.udea.edu.co/egresados/index.htm












Esta es una de las alternativas del Doctor Giraldo.



http://www.robertogiraldo.com/esp/reportes.html

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Re: Marxismo y Ciencia

Mensaje por Demofilo el Miér Jun 30, 2010 2:33 pm

Para que la gente no se pierda, hago un pequeño recordatorio de la historia del negocio del SIDA:

En 1979 Gallo aisla el primer retrovirus humano, el HTLV-I y le intenta buscar una enfermedad. Más tarde se identificó como agente causal de una leucemia de células T, es decir, de su multiplicación incontrolada, pero cuando en 1981 aparece el SIDA, había comenzado una carrera entre diferentes investigadores para determinar su causa. Entonces Gallo propone al HTLV como responsable de la enfermedad, pero los científicos no pudieron digerir un virus tan contradictorio: el mismo que multiplicaba incontroladamente los glóbulos blancos (leucemia) causaba su muerte (SIDA).
En 1982 Gallo descubrió un segundo retrovirus humano, el HTLV-II, a partir de células provenientes de una leucemia de células peludas.
En 1983 se publica el artículo de Barre-Seneoussi en "Science", de la que Gallo es revisor. Esta circunstancia fue la que incitó al equipo de Montagnier a presentarle el artículo. Gallo no sólo no se opuso a la publicación del artículo sino que añadió un resumen relacionado con su HTLV. Montagnier, que se mostró muy reticente al principio, acabó por aceptar. Paralelamente, Gallo publicó otro artículo en el que mostraba la presencia del HTLV en enfermos de SIDA. Aunque los dos artículos son publicados casi simultáneamente, el de Montagnier tiene poco eco y no es mencionado. El del norteamericano no reflejaba lo mismo que el de los franceses.
Se inicia así un largo litigio judicial en el que más que discutir sobre el HIV lo que se discutía era sobre el test capaz de detectarlo, sobre la patente, porque es eso lo que daba el dinero.
El 23 de abril de 1984, en una conferencia de prensa con la ministra de Sanidad de Reagan, Gallo anunció el descubrimiento de un tercer retrovirus al que denominó HTLV-III y que el mismo era la "probable" causa del SIDA.
Pero lo de "probable" desaparece pronto. Al día siguiente el "New York Times" y los principales periódicos del mundo publican en primera página: “Investigadores del gobierno americano acaban de identificar el virus que causa el SIDA”. El virus ni había sido aislado, ni había sido identificado, ni ese descubrimiento de Gallo había sido publicado en ninguna publicación científica. ¿Por qué? Porque antes había que registrar la patente del test que lo detectaba.
Una vez registrada la patente, Gallo publica su serie de cuatro artículos en la revista Science en las que argumenta que el HIV, un retrovirus que había sido identificado en pacientes que padecían SIDA por Montagnier y Barre-Senoussi en el Instituto Pasteur de París, era el responsable del SIDA.
La L que aparece en el nombre del retrovirus ha tenido tres significados distintos. Al haberlo encontrado en una persona con linfoma, primero la L significó Linfoma. Cuando lo asociaron a un tipo de trastornos leucémicos, la L pasó a significar Leucemia. Luego la L también indicó Linfotrópico.
Como es bien sabido, Reagan se preocupa por la salud de los homosexuales y empieza a financiar las investigaciones sobre VIH/SIDA con un billón de dólares. Era el comienzo del negocio del SIDA. Habría mucho más dinero.
Por el contrario, Peter Duesberg, que cuestiona el descubrimiento es censurado. Duesberg hizo notar desde la revista “Procedimientos de la Academia Nacional de Ciencias” que no había evidencia de la implicación del nuevo virus en el SIDA. Fue ignorado. Los editores rechazaron sus manuscritos y sus colegas empezaron a cuestionar la necesidad de darle fondos para sus investigaciones.

El 31 de marzo de 1987 en una reunión en la Casa Blanca entre Reagan y Chirac acuerdan presentar a Montagnier y Gallo como codescubridores del VIH y repartirse por mitades el dinero ingresado por los tests de detección. Entre 1985 y 1992 fueron unos 50 millones de dólares, de los que Gallo recibiría unos 100.000 dólares cada año hasta el 2002, al igual que Popovic y Sarngadharan, cuyos nombres también constan en el registro de la patente del test.
Que Jefes de Estado de dos de las principales potencias imperialistas se reuniesen para discutir sobre la paternidad del VIH, reforzó la imagen de que realmente ahí había algo por lo que pelearse, pero eso nada tenía que ver con la ciencia.
Francia continuó presionando porque consideraba que la paternidad correspondía exclusivamente a Montagnier y que Gallo había actuado de la manera trapacera que acostumbra. Era un juicio para ver quien le robó a quién los diamantes falsos.

En 1988 el «Chicago Tribune» se replantea esta sucia historia, designando a un periodista, John Crewdson, Premio Pulitzer en 1981, para que lo investigue, dedicando 20 meses a leer más de 5.000 páginas de documentos oficiales, entrevistando a 150 científicos de varios países. Finalmente, el 19 de noviembre de 1989 el periódico de Chicago dedicó 16 páginas bajo el siguiente titular: «Golpe de teatro» en las que resumía los resultados obtenidos: «La historia emerge menos heroica de lo que suele presentar, pero no menos espectacular: datos falseados y experimentos secretos, virus fantasmas y genes desaparecidos, resultados irreproducibles y notas de laboratorio embrolladas, cultivos sin etiquetar y fotografías manipuladas (...) Es la historia de un científico influyente e intimidador que persiguió un virus erróneo durante más de un año para luego emerger con un hermano virtual genéticamente gemelo del virus que había sido realmente descubierto por sus rivales de París. Lo que ocurrió en el laboratorio de Robert Gallo es un misterio que quizá no será nunca aclarado. Pero la evidencia abrumadora es que hubo o un accidente o un robo».

Tras la publicación, un congresista demócrata moviliza a la Oficina para la Integridad Científica, mientras el Senado y el Ministerio de Salud ratifican las conclusiones del «Chicago Tribune». A través de Gallo se cuestiona también la política científica del gobierno republicano. Luego acusaron formalmente a Robert Gallo de fraude científico. Aunque Gallo admitió su fechoría y fue reconocido culpable al principio, el dispositivo gubernamental se puso en acción, desde la poco neutral revista científica Science hasta el Ministro de Sanidad e incluso el mismo presidente de Estados Unidos. Finalmente Gallo es absuelto.

En 1994 se renegociÓ el acuerdo franco-americano sobre negocio HIV/SIDA, pero el reparto del botín continuó siendo desfavorable a los franceses, obligados a repartir lo que les pertenecía.
En 1995 Gallo abandona su puesto en los Institutos Nacionales de la Salud, donde había estado trabajando 30 años y funda el Instituto de Virología Humana que costó 7.000 millones de pesetas, con fondos del estado de Maryland y del ayuntamiento de Baltimore.
En marzo de 1997 Hans Gelderblom, del Instituto Robert Koch de Berlín, publica un artículo en Virology diciendo que el pretendido “VIH purificado” no es realmente más que una acumulación de “microvesículas purificadas”, es decir, transportadores de proteínas celulares.
En 2000 a Gallo y Montagnier les conceden el Premio Príncipe de Asturias de Investigación.
En 2003, durante un debate en el Parlamento Europeo, Montagnier reconoce que no había logrado aislar ni cultivar ningún virus sino que habían cultivado unas enzimas y proteínas que pensaban que era un virus desintegrado. Reconoció que había seguido intentando cultivarlo muchas veces y no habaía podido porque "es un virus muy difícil".Que no hayan podido cultivar ese virus es prueba de que no existe. Todos los virus existentes han sido cultivados y son fáciles de cultivar y se propagan en células en el laboratorio.
En 2005 Gallo funda la empresa Profectus BioSciences que comercializa tecnologías que reducen las morbilidad causada por enfermedades virales humanas, incluidos el virus de la inmunodeficiencia humana (VIH).
En 2007, Gallo, que ya había sido financiado con más de 220 millones de euros por Bill Gates, fue premiado con otros 15 millones de dolares en ayudas por sus trabajo para el desarrollo de nuevos fármacos para el HIV/SIDA.
En 2008 Montagnier y Barré-Sinoussi reciben el premio Nobel de Medicina por el VIH/SIDA (Gallo queda fuera).
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Re: Marxismo y Ciencia

Mensaje por Demofilo el Miér Jun 30, 2010 2:35 pm

El problema del descubrimiento (aislamiento, purificación) del supuesto retrovirus HIV no es el único caso controvertido. Recientemente ha vuelto a plantearse también con el retrovirus XRMV: se cuestiona si existe y en caso de que exista, si su acción es la causa del Síndrome de Fatiga Crónica. Por ejemplo, se pueden leer artículos a favor:
http://madresguerreras.scoom.com/2010/01/18/el-retrovirus-xmrv-probablemente-implicado-en-el-autismo/
y todo lo contrario se puede leer aquí:
http://todosconevamaria.blogspot.com/2010/03/noticias-wpi-sobre-el-retrovirus-xrmv.html
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Re: Marxismo y Ciencia

Mensaje por nemonic el Miér Jun 30, 2010 3:31 pm

SIDA: las Hipótesis Alternativas
(primera parte)
Javier Garrido

Introducción

Apenas iniciada la década de los ochenta, el mundo fue testigo del nacimiento de un moderno icono del terror: el SIDA, siglas de Síndrome de Inmunodeficiencia Adquirida (en ingles AIDS, Acquired Immunodeficiency Syndrome). A la explosión de casos y muertes por esta enfermedad le siguió una explosión no menos epidémica de informaciones contradictorias, de tergiversaciones, de “interpretaciones”, de bulos y de opiniones sin fundamento. A medida que la investigación científica fue avanzando, el panorama comenzó a despejarse: se trataba de una enfermedad infecciosa, podía prevenirse, podía conseguirse un tratamiento y, eventualmente, una vacuna, la enfermedad es causada por un virus, y más concretamente, por un retrovirus. Todo esto, si bien no resultaba muy tranquilizador, al menos era comprensible.
El agente causal de la enfermedad fue descubierto en 1983, y tras una sonada polémica, paso a denominarse Virus de la Inmunodeficiencia Humana (mejor conocido por sus iniciales en ingles: HIV).

Pero, ¿es realmente el HIV la causa del Síndrome de Inmunodeficiencia Adquirida? La mayor parte de las personas que tienen algún conocimiento acerca de la enfermedad no lo pondrán en duda, pero muy probablemente se verán en problemas si se les pregunta porque lo creen así. Y sin duda se sorprenderán si se les informa de que existe un grupo de disidentes (mas ruidoso que nutrido) que rechaza la “hipótesis” de que el HIV sea la causa del SIDA. Y que este grupo no está compuesto única ni fundamentalmente por los tradicionales alienados devotos de las “terapias alternativas”, sino que forman en sus filas unos cuantos personajes cuyas credenciales académicas previas son inatacables.

Intentaremos revisar aquí muy brevemente el tema.

La Historia Oficial

En 1981 Michael Gottlieb publicó en el New England Journal of Medicine un informe sobre cuatro “hombres homosexuales previamente sanos” que contrajeron neumonía por Pneumocystis carinii, candidiasis en mucosas e infecciones virales múltiples (N Engl J Med 1981;305(24):1425-31). Ninguna de estas patologías era nueva, pero si el hecho de que se dieran en individuos sin una causa conocida de inmunosupresión. Ese mismo año se notó un desmedido incremento de casos de sarcoma de Kaposi en homosexuales.
El término Acquired Immunodeficiency Syndrome (AIDS o SIDA) fue empleado por primera vez en 1982, y ese mismo año se fundó en Nueva York la The Gay Mens Health Crisis. El número de fallecimientos por la nueva enfermedad ascendió brutalmente de 460 en 1982 a 21074 en 1988. En 1983 un equipo del Instituto Pasteur de Francia, dirigido por el Dr. Luc Montagnier, aísla un nuevo virus, al que identifica como LAV (Virus Asociado a Linfoadenopatía), al que considera presunto causante de la enfermedad. Un año más tarde, Robert Gallo proclama en rueda de prensa haber descubierto un retrovirus, al que denomina HTLV III (Virus Linfotrópico Humano III), que también presuntamente es el causante de la enfermedad. Al final, ambos virus resultan ser el mismo (Gallo había trabajado sobre muestras cedidas por el grupo de Montagnier), y se inicia una absurda querella sobre la primacía en el descubrimiento, zanjada salomonicamente por la Comisión Internacional de Taxonomía de Virus al rebautizar al recién llegado como Virus de la Inmunodeficiencia Humana (HIV), y reconociendo tanto a ambos investigadores como “codescubridores” (de paso, hubo también un tercer descubridor – Levi – que es muy raramente mencionado).

Indiferente a todas estas discusiones, la enfermedad continúa su avance. En 1985 se aprueba el primer test de anticuerpos para identificar la infección por HIV, y comienzan a estudiarse los productos sanguíneos en Estados Unidos y Japón. En 1987 la FDA autoriza el primer tratamiento para el SIDA, la zidovudina, mejor conocida como AZT (producida por la Burroughs–Wellcome). En 1991 la Organización Mundial de la Salud publica una estimación del número de infectados por HIV en el mundo: diez millones. En 1993 el CDC revisa la definición de caso de SIDA, y paralelamente el estudio europeo Concorde encuentra que la administración precoz de AZT no beneficia a los pacientes. Progresivamente van apareciendo nuevos tratamientos: en 1992 el ddC, en 1994 el d4T, en 1995 el saquinavir, en 1996 el indinavir. Una nueva estimación de 1997 da un total de 22.000.000 de seropositivos a nivel mundial.

Algunos investigadores suponen que el virus pasó de los simios a los humanos entre 1926 y 1946. El primer posible caso de lo que luego sería conocido como SIDA data de 1959 (en el Congo). El primer caso confirmado es el de un marino noruego, que falleció en 1976, a los 29 años de edad (BMJ 1997;315:1689-1691). Actualmente se reconocen dos diferentes virus, HIV–1 y HIV–2; del HIV–1 se distinguen dos grupos, el M y el O. Todos estos virus posiblemente se deriven del Virus de la Inmunodeficiencia de los Simios (SIV); de hecho, el HIV–2 tiene más características comunes con el SIV que con HIV–1.


La otra Historia

La conspiración en marcha, trabajando en la sombra. El HIV no es la causa del SIDA, y quizás ni siquiera existe. Los arquitectos de esta conjura son los retrovirólogos, con Robert Gallo a la cabeza, la Burroughs–Wellcome (luego Glaxo–Wellcome) y otras empresas farmacéuticas, David Rockefeller, George Bush, el NIH, los CDC y el EIS. El objetivo es obtener inmensas ganancias a partir de una enfermedad inexistente, vendiendo fármacos tóxicos, que matan a mediano plazo, bajo la mirada servicial o cómplice del “establishment” médico y científico. El AZT es SIDA “por prescripción”, igual que ddC, el saquinavir y todos los demás: se piensa que los pacientes mueren de SIDA, pero en realidad los mata el tratamiento. El HIV quizás fue diseñado en un laboratorio, para acabar con los homosexuales y con la población negra del África Central. El SIDA no lo provoca el HIV, lo provocan las “drogas recreativas” y las transfusiones. También lo provoca el trimetropim–sulfametoxasol, un antimicrobiano ampliamente usado a nivel mundial, y para esconder este hecho es que se inventó la “operación SIDA”. El HIV jamás ha sido aislado, ergo, no existe, es una pura invención de Gallo, igual que el HTLV I y los demás retrovirus (presuntamente el compinche del norteamericano fue Luc Montagnier, y la disputa entre ambos no pasó de ser una pura representación). El HIV, aunque no existe, es también un virus inofensivo. Nadie ha demostrado jamás la conexión SIDA–HIV. El SIDA no es otra cosa viejas enfermedades con un nuevo nombre. El SIDA no existe en África; los pacientes de esa “presunta” enfermedad que han muerto allí son un error estadístico o quizás agentes de los conspiradores. También son agentes de la confabulación varios millares de supuestos científicos del “establishment” que publican sus estudios en las revistas más acreditadas, pero que cada fin de mes pasan secretamente por la administración de la Wellcome a cobrar los dineros de Judas. Los supuestos artículos científicos de los supuestos investigadores en realidad son redactados por escritores profesionales en una bodega abandonada de la Glaxo–Wellcome. Pero he aquí que surgen los paladines, los justicieros, los nuevos Galileos, para proclamar al mundo la verdad y debelar estos sórdidos manejos; no los arredran las amenazas de cárcel, la perdida de prebendas académicas, el desprestigio, el manicomio, el ostracismo científico. Son los “Herejes del SIDA”.
Un moderno Galileo: Peter Duesberg

En el número del 1° de marzo de 1987 de la revista Cancer Research apareció un artículo titulado Retroviruses as Carcinogens and Pathogens: Expectations and Reality, firmado por el Dr. Peter H. Duesberg. La primera parte de ese artículo estaba dirigida contra la afirmación, realizada por su colega en la investigación del cáncer, Robert Gallo, según la cual un retrovirus previamente descubierto por este, denominado HTLV-I podía provocar un cierto tipo leucemia. La segunda parte, que es la que nos interesa aquí, sostenía argumentos contra la teoría, ya para entonces casi universalmente aceptada, según la cual un retrovirus, el HIV (antes HTLV–III o LAV), provocaba el Síndrome de Inmunodeficiencia Adquirida.
Este artículo le dio carta de naturalidad a las llamadas “Herejías del SIDA”, y por muy buenas razones, empezando por su propio autor. Peter Duesberg no era ningún recién llegado al campo de la virología. Nacido en Alemania, había emigrado a los Estados Unidos en 1964. Profesor de Biología Celular y Molecular en la Universidad de California, en 1970 había sido el codescubridor de las bases genéticas de la acción carcinogénica del retrovirus del sarcoma de Rous; en 1977 contribuyó a descifrar la estructura genética de los retrovirus. Todos estos trabajos lo habían hecho acreedor del premio del NIH Outstanding Investigator Grant, que le otorgaba el privilegio de dedicarse libremente por siete años a las investigaciones de su interés sin tener que renovar las solicitudes de fondos. Con semejantes credenciales era obvio que sus opiniones sobre el problema HIV–SIDA no dejarían de llamar la atención, como en efecto ocurrió. Desde entonces, su prestigio académico ha quedado en entredicho y sus solicitudes de fondos de investigación han sido rechazadas sistemáticamente. Por lo menos, no se puede decir que sus opiniones hayan sido ignoradas: Duesberg ha sido atacado duramente por la “ortodoxia” del SIDA, e incluso el NIAID (dependiente del NIH) se sintió en la obligación de publicar en julio de 1995 una “Hoja de Hechos” refutando sus principales argumentos (cosa curiosa, a Duesberg no le ha ido mucho mejor con sus colegas “heterodoxos”, como veremos más adelante).

Evangelista incansable, Duesberg no ha cesado de difundir sus puntos de vista en conferencias, entrevistas, artículos y libros como Why we will never win the war on AIDS (1994) e Inventing the AIDS virus (1996), entre otros.

Los argumentos de Duesberg

Puntualizaré a continuación los principales argumentos de Peter Duesberg para rechazar la hipótesis de que el HIV es el causante del SIDA (esta información tiene como fuente esencial al artículo de Duesberg, AIDS Epidemiology: Inconsistencies with Human Immunodeficiency Virus and with Infectious Disease, Proc. Natl. Acad. Sci. USA, 1991;88,1575-1579). Duesberg afirma que no existe evidencia virológica ni epidemiológica que respalde la creencia de que el HIV es el causante del SIDA.
1. “No existe correlación entre HIV y SIDA; por ejemplo, el riesgo de SIDA de los sujetos infectados varía mas de 10 veces según su género y país. Riesgos anormales para la salud que nunca son controlados como causas independientes de SIDA por las estadísticas del SIDA, como la adicción a drogas y la hemofilia, se correlacionan directamente con una anormal incidencia de las enfermedades del SIDA. Y sobre todo, las enfermedades del SIDA ocurren en todos los grupos en ausencia del HIV”.
2. “El SIDA en América es incompatible con una enfermedad infecciosa, debido a que está casi exclusivamente restringido a los hombres (91 %), debido a que si ocurre es solo después de un promedio de 10 años desde la adquisición del HIV, debido a que las enfermedades específicas no son transmisibles entre los diferentes grupos de riesgo, y debido a que a diferencia de otras nuevas enfermedades infecciosas, el SIDA no ha aumentado exponencialmente desde que el test del SIDA fue establecido y el SIDA recibió su actual definición en 1987”.

3. “La evidencia epidemiológica indica que el HIV es un virus establecido hace largo tiempo, transmitido perinatalmente. El HIV actúa como un marcador para el riesgo del SIDA en América, debido a que es raro y no transmisible por contactos horizontales diferentes de las transfusiones frecuentes, las drogas intravenosas, y sexo repetido o promiscuo”.

Estos fueron sus argumento iniciales, que posteriormente ha ido ampliando. Así, ha señalado que el HIV es demasiado inactivo e infecta demasiado pocas células para ocasionar la enfermedad; además, no se conoce el modo en que el este pudiera ocasionar el SIDA. También aduce que el HIV no satisface los postulados de Koch. Por otro lado, la presencia de anticuerpos contra el HIV demuestran que hay una buena respuesta inmune contra la enfermedad (“un anticuerpo es ciertamente un antídoto”). Resalta asimismo el hecho de que aproximadamente la tercera parte de las enfermedades asociadas con el HIV no tienen nada que ver con inmunodeficiencias (concretamente el síndrome de desgaste, el Kaposi y el linfoma). Otra prueba que alega son los “miles de casos” existentes de SIDA sin HIV, y los millones de infectados por HIV que no han enfermado ni muerto. Finalmente, propone su propia hipótesis alternativa: El SIDA es provocado por el uso consuetudinario de “drogas recreativas”, de nitrito de amilo y por inmunosupresión por transfusiones repetidas; además, el mismo AZT (usado para el tratamiento de la infección por HIV) puede ocasionar el síndrome (“El AZT es SIDA por prescripción”).
Los errores de Duesberg

No es este el lugar para desglosar detalladamente los ingeniosos argumentos del Dr. Duesberg, ni para intentar una refutación punto por punto, pues esta ya ha sido satisfactoriamente realizada por otros autores; recomiendo en especial el artículo The AIDS Heresies – A case Study in Skepticism Taken Too Far de Steven B. Harris (del cual he tomado mucha de la información que sigue; para consultarlo, el enlace correspondiente se encuentra al final de la siguiente página). Pero de cualquier manera haremos algunas precisiones.

Para empezar sí existe una buena correlación entre el HIV y el SIDA; la prevalencia del virus en la población estadounidense (que es la mejor estudiada) es de apenas 0,3 % dentro de la población general, pero es en este pequeño porcentaje en donde se concentran la totalidad de los casos de SIDA adecuadamente diagnosticados. En cualquier caso, las correlaciones citadas por Duesberg (uso de drogas intravenosas, transfusiones repetidas) son mucho más débiles, y existe evidencia bien fundada que las contradice.

El comportamiento epidemiológico del HIV tampoco resulta inexplicable ni insólito. La probabilidad de infectarse depende de ciertos factores o conductas de riesgo. Los homosexuales, los usuarios de drogas intravenosas o aquellos individuos que necesitan recibir transfusiones repetidas de productos sanguíneos tienen muchas más probabilidades de encontrarse con el virus que (digamos) una mujer heterosexual, que no está accediendo a los principales “reservorios” del mismo, en los que el virus recircula constantemente. Y a esto se añade que la transmisión por vía de la cópula anal (que ocasiona traumatismos en la delicada mucosa del recto) es mucho más efectiva que la vaginal (y esto también es cierto para la Hepatitis B).

Uno de los primeros datos que llamó la atención de los investigadores cuando el SIDA apareció, fue su comportamiento sensiblemente similar a la Hepatitis B: transmisión por vía sexual, por productos sanguíneos, usuarios de drogas intravenosas. Esto hizo muy factible que se tratara de un agente infeccioso. El llamado “caso cero” del SIDA en los Estados Unidos (Gaetan Dugas, fallecido en 1984), tuvo contacto (directo o indirecto) con nueve de los primeros 19 casos reportados en Los Angeles, y con cuarenta de los primeros 248 en los Estados Unidos.

Por otra parte, el HIV–2, el virus que prevalece en el SIDA en África, se distribuye por igual en ambos sexos, por lo que aquí no existen dudas acerca de su comportamiento epidemiológico. Aquí es donde los “herejes” (el propio Duesberg y Harvey Bialy, entre otros) aducen que el SIDA en África simplemente no existe, que los datos no son fiables, que se están diagnosticando como SIDA casos de enfermedades comunes en los países del tercer mundo. Esto implica que no deben existir diferencias notables de mortalidad entre pacientes seropositivos y seronegativos, en ausencia de otros factores. En un estudio realizado en Uganda por Nun y Mulder (BMJ 1997;315:767-77), en el que se examinaron 9777 residentes de una zona rural, de los cuales el 8 % resultaron positivos para HIV–1 (no HIV–2) se encontró que la mortalidad entre los seropositivos adultos en el período de observación fue de 114 por mil por año, contra 10,4 por 1000 de los seronegativos (diez veces mayor para los seropositivos). La mortalidad de los seropositivos fue similar entre los hombres y las mujeres. No se encontraron otros factores que pudieran explicar ese exceso de mortalidad, salvo la infección por HIV. Por supuesto, los pacientes con SIDA en África muy probablemente fallecen de “enfermedades comunes” en el tercer mundo, pero simplemente porque son las enfermedades a que están más expuestos (esto mismo es aplicable a los grupos de riesgo en otros países: la gente se infecta y se enferma de lo que encuentra en su medio. Un homosexual no está expuesto a los mismos gérmenes que un hemofílico).

La transmisión del SIDA por vía sanguínea solo puede ser explicada satisfactoriamente por un agente infeccioso (hablaremos más delante de la posible inmunosupresión por los concentrados de factor VIII). ¿Y de que otra forma puede explicarse el SIDA entre mujeres que son compañeras sexuales de hombres seropositivos? Adicionalmente, el incremento de casos de SIDA en una población determinada siempre es posterior a la entrada del virus en dicha población, y no se conoce ninguna excepción a esta regla

Se ha planteado también que el largo período de latencia existente entre la infección por el HIV y la aparición de las enfermedades indicadoras del SIDA va en contra de la hipótesis infecciosa. El problema aquí es que no existe ninguna pauta que dicte cómo deben comportarse los virus. Un virus tan “clásico” como el del sarampión puede ocasionar la panencefalitis esclerosante subaguda de 4 a 8 años después de la infección inicial. Otro tanto puede decirse de otro virus igual de conservador, el de la rubéola. También pueden citarse aquí todos los herpesvirus: ingresan al organismo para quedarse, pudiendo producir enfermedad años o décadas más tarde. Se han descrito no menos de nueve familias de virus capaces de ocasionar infección humana persistente. Los lentivirus se encuentran bien documentados en animales y pueden producir un espectro de enfermedad idéntica al del SIDA humano: el ya citado SIV, el virus de la inmunodeficiencia felina (FIV) y el virus visna de las ovejas. Tampoco aquí el comportamiento del HIV resulta particularmente insólito.

Por otra parte, el HIV no es tan “inactivo”, ni infecta tan pocas células como se pensó inicialmente; con el uso de nuevas técnicas se ha encontrado que en el período de “latencia” entre la infección y el desarrollo de los síntomas el virus se replica activamente, infectando hasta dos millardos de células CD4 diariamente. En los nódulos linfáticos hasta el 25 % de las células CD4 pueden estar infectadas. Asimismo, se ha documentado la presencia del virus en otras líneas celulares, como los macrófagos.

Otro punto importante es que la presencia de anticuerpos contra el HIV no necesariamente demuestra que el virus haya sido erradicado. Esto suele ser cierto, pero las excepciones en cuanto a enfermedades virales son numerosas y bien conocidas. Un ejemplo de esto son los virus herpes (CMV, herpes, varicela zoster); sin contar con la posibilidad de que las mutaciones del virus hagan inefectivos muchos de estos anticuerpos. Aún es más dudoso decir (como lo hace Duesberg) que la tercera parte de las enfermedades presuntamente ligadas a la infección por HIV no tienen nada que ver con deficiencias en la inmunidad; quizás sea más ajustado decir que se desconoce que papel puede jugar la deficiencia inmune en su etiología. Duesberg cita, concretamente, al sarcoma de Kaposi, los linfomas y la enfermedad de desgaste Pero existe evidencia de que probablemente el sarcoma de Kaposi tenga una etiología viral, o de que un virus al menos actúe como cofactor (el Herpesvirus 8 – Lancet 1996; 348: 1133-38). Sobre la posible etiología de los linfomas son más las cosas que no se saben que las que se saben (de hecho, algunos también han sido relacionados con virus, como el linfoma de Burkitt con el virus de Epstein–Barr).


Viejas enfermedades con nombre nuevo y los miles de casos

Es indudable que las enfermedades asociadas al SIDA fueron descritas y diagnosticadas mucho antes de que este apareciera, como ocurre con el sarcoma de Kaposi, la neumonía por P. carinii, la candidiasis esofágica y traqueal, la infección por Mycobacterim avium, la retinitis por CMV y otras. Pero su incidencia era muy baja, y sobre todo, estaba limitada básicamente a individuos con causas conocidas de inmunosupresión (cáncer, leucemia, tratamiento inmunosupresor). Con la entrada en escena del HIV (y del SIDA), la incidencia de todas estas enfermedades poco comunes subió espectacularmente, y en grupos de la población donde nunca antes se presentaban. Los herejes aducen que estas enfermedades no tienen nada en común; sus opositores replican que lo que tienen en común es precisamente la infección por HIV. En la primera definición de SIDA del CDC, la presencia de alguna de las enfermedades índice, sin causa conocida de inmunosupresión, se consideraba como “caso de SIDA”. Posteriormente, los criterios fueron modificados para incluir la serología y el recuento de CD4, con vistas a lograr una mayor especificidad y una mejor capacidad de predicción.
A los “herejes” les desagrada este reajuste de los criterios (Duesberg le llama a esto “mover la portería”), a pesar de que haya demostrado su utilidad para predecir la evolución de los pacientes. En especial por el hecho de que se halla incluido el diagnóstico serológico, lo que implica que un caso solo puede ser calificado de SIDA si se demuestra infección por HIV, lo que resulta para ellos una tautología. Él y Robert Root Bernstein (otro “hereje” no menos combativo, que descubre casos compatibles con SIDA en la literatura médica desde 1872) encuentran “miles” de casos de SIDA sin HIV. Pero ¿qué criterio están empleando para ello? ¿Únicamente la existencia de una de las enfermedades índice? ¿O cual criterio inmunológico? Si se usan unos criterios arbitrariamente amplios, es indudable que se gana sensibilidad para detectar todos los casos de enfermedad, pero se pierde especificidad, y se acaba por diagnosticar como SIDA lo que simplemente no lo es, y esto es lo que ocurre en los “miles de casos” de SIDA sin HIV citados por los “herejes”. Con anterioridad, se había empleado la relación entre CD4 y CD8 como criterio; después esto se cambió al recuento absoluto de CD4. Este cambio transforma en nada los “miles de casos” de SIDA sin HIV. Y el cambio de criterio no fue arbitrario: se hizo porque la disminución del recuento absoluto de CD4 (y no la relación CD4/CD8) es el perfil inmunológico específico que tipifica al SIDA, y el que permite predecir una evolución y dar un pronóstico (y no, como pudiera pensarse, solamente por molestar a Duesberg). Lo mismo puede decirse de la inclusión de la demostración serológica de la infección por HIV: aquellos individuos con enfermedades indicadores (por ejemplo, neumonía por Pneumocystis) y serología positiva tienen una evolución que es predecible y que permite caracterizarlos.

El problema es precisamente ese: utilizando criterios arbitrariamente amplios, se encuentran presuntos casos de SIDA sin HIV; pero esos casos “asimilados” a la enfermedad resultan ser marcadamente diferentes a aquellos en que si se consigue el virus, respecto a evolución y pronóstico. Entonces, ¿en base a que se puede afirmar que presentan el mismo cuadro? Contrariamente a lo que afirman los herejes, un caso de tuberculosis sola es sí diferente a un caso de tuberculosis con HIV; la diferencia está precisamente en la evolución que es de esperar de cada uno.

Al final de todo quedó todavía un pequeño remanente de pacientes con recuentos anormalmente bajos de CD4, y sin HIV: según Steven Harris, menos de 100. Se les calificó de “ICL” (Inmunodeficiencia CD4 idiopática). ¿Son estos los famosos casos de SIDA sin HIV? Pues tampoco: para empezar, como lo señala Harris, nadie ha demostrado que se trate de una inmunodeficiencia adquirida; tampoco su evolución es comparable a la de los verdaderos pacientes con SIDA, y sus recuentos de CD4 parecen ser fluctuantes. Muy probablemente se trate de un trastorno que se descubre precisamente porque es en este momento cuando se hacen estudios extensos de subpoblaciones de linfocitos.

Otro argumento que se aduce contra la hipótesis de que el HIV es causa del SIDA, es que existen millones de pacientes infectados que ni están enfermos ni muertos (se encuentran “sanos”). Descontando que esos individuos no estén dando manifestaciones ahora, pero que si posiblemente las darán futuro, hay que señalar que para la mayoría de las enfermedades infecciosas, “infección” no necesariamente significa “enfermedad”, y que “enfermedad” no implica necesariamente “muerte”. Enfermar o no, tras exponerse a un agente infeccioso, no depende de un único factor, por más virulento que sea dicho agente; el agente es condición necesaria, pero no suficiente. Esto tampoco es una característica insólita del SIDA: la peste bubónica diezmó a la población europea en el siglo XIII, pero demás está decir que no despobló el continente, como tampoco lo hizo la viruela con América tras la conquista española.

En algunas ocasiones, Duesberg se sale de la línea de argumentación científica para caer de lleno en el campo de la falacia pura y simple, como cuando afirma que “el promedio de vida de los hemofílicos americanos se ha doblado durante los últimos diez a quince años después de que alrededor del 75 % (15.000) han sido infectados por transfusiones” (Results fall short for HIV Theory. Insight 14 Feb, 1994). Lástima que esto no se a así. De acuerdo a un estudio de Chorba y Holman (Am J Hematol 1994 Feb;45(2):112-21), a partir de 1984, la expectativa de vida de los hemofílicos comenzó a disminuir, pasando de 57 años para el período 1979–1981, a 40 años entre 1987 y 1989. De 1979–1981 a 1987–1989 la mortalidad se incrementó en todos los grupos de edad sobre los 9 años, en especial entre aquellos más jóvenes. Y un detalle importante: este incremento de la mortalidad fue previo al inicio del uso del AZT, por lo que no cabe atribuirlo al uso de este fármaco.

Más hipótesis

Si el HIV no es causa del SIDA ¿Cómo se explica entonces que un grupo de “viejas enfermedades” adquieran de pronto proporciones epidémicas, dentro de un contexto de deficiencia inmune específica, y en presencia de evidencia serológica de infección por un agente viral determinado? Aquí el Dr. Duesberg lleva su ingenio al límite, y le consigue explicaciones a todo (o a casi todo). Veamos como.
Para empezar, resucita la antigua hipótesis de que el SIDA es causada por el uso (o más bien, por el abuso) de drogas recreativas y de nitritos de amilo (sustancia utilizada para “potenciar” el orgasmo). Esto se planteo en los inicios de la epidemia, y pareció plausible en su momento (para esa época también se pensó que el agente causal podía ser el citomegalovirus, o la exposición contínua a las proteínas del semen). Pero como ha sido señalado por muchos autores, el uso de drogas recreativas es muy anterior a la aparición del SIDA, y los estudios realizados en usuarios de drogas intravenosas sin infección por HIV no han encontrado defectos inmunes equiparables a los del SIDA. A partir de este punto Duesberg comienza a aplicar una “defensa escalonada” para explicar porque el SIDA aparece en grupos que obviamente no utilizan las drogas intravenosas.

¿Por qué aparece el HIV especialmente entre los pacientes con SIDA? Porque es un “marcador de riesgo”, propone. Se lo transmiten entre sí los homosexuales, los drogadictos y los hemofílicos junto con el “verdadero” agente etiológico (tóxico) de la enfermedad. ¿Cuál es ese “factor tóxico? Por lo visto, no hay uno solo: valen los nitritos de amilo, la heroína, el LSD, las anfetaminas, la cocaína y cualquier otro. Pero esto deja por fuera a los hemofílicos y receptores de transfusiones en general, que no suelen, como grupo, darse a esta clase de expansiones y por consiguiente no tienen este factor de riesgo. La cuestión se resuelve apelando a la inmunosupresión ocasionada por las transfusiones repetidas.

Se sabe que la exposición repetida a proteínas exógenas puede alterar la respuesta inmune. Pero ¿al extremo de producir el SIDA? No existe ninguna evidencia a favor de esta posibilidad, pero sí en contra. Repetidos estudios han encontrado que no existe relación entre dosis las de factor VIII que reciben los pacientes y la posibilidad de presentar enfermedades marcadoras de SIDA; una vez más, la única correlación consistente es con la infección por HIV. De acuerdo a la hipótesis “tóxica”, aquellos pacientes que recibieran mayor cantidad del hemoderivado en cuestión (concentrado de factor VIII) deberían tener mayor probabilidad de enfermar, pero esto no ocurre en la práctica. Por ejemplo, Sabin y colaboradores (BMJ 1996;312:207-210), en un estudio pareado de pacientes con hemofilia seropositivos y seronegativos, no encontraron correlación entre la aparición de enfermedades indicadoras de SIDA ni del recuento de CD4 respecto a la cantidad de concentrado de factor VIII administrada a los pacientes. Todas las enfermedades indicadoras de SIDA aparecieron en el grupo seropositivo para HIV. Una vez más, estamos ante una hipótesis ad hoc, en favor de la cual no se aporta ninguna prueba y que es desmentida por los estudios pertinentes
¿Y que ocurre con el SIDA en mujeres? Aquí Duesberg recurre a una respuesta estándar: simplemente la mayoría son usuarias de drogas intravenosas. Lo cual en principio puede ser cierto, pero que obvia el hecho de que el grupo en el que el SIDA se ha incrementado más rápidamente es el de las mujeres heterosexuales sin otro factor de riesgo conocido salvo el de ser pareja de un hombre infectado. ¿Explicaciones para esto? Por lo visto, ninguna. Duesberg se limita a minimizar el problema (“el 25 % del 10% es el 2,5 %”), pero el hecho de que este grupo sea numéricamente poco importante por ahora en relación a los otros no hace que deje de existir. Y que represente un problema si se sigue abogando por una “hipótesis tóxica”. El hecho es que esas mujeres existen, están infectadas por HIV, desarrollan el SIDA y no tienen otro factor de riesgo aparte del contacto sexual.

SIDA por prescripción

Los herejes del SIDA alegan continuamente que el AZT es “SIDA por prescripción”; en sus artículos el riesgo de tomar dicho medicamento es maximizado al punto que el lector no puede menos sospechar que se está administrando deliberadamente un veneno a un grupo de individuos inocentes con la intención de provocarles la muerte ocasionándoles un SIDA “artificial” (y en más de una ocasión, no es que el lector lo tenga que sospechar, sino que se le dice eso explícitamente). Esta “leyenda negra” se ha ido extendiendo después a cada nuevo fármaco que aparece, ya sea análogo de los nucleósidos o inhibidor de la proteasa. Nadie niega que el AZT sea tóxico, y dado su mecanismo de acción (interfiere la formación del DNA) no podía esperarse otra cosa. El principal argumento de los herejes es el estudio europeo Concorde. Dicho estudio encontró que el AZT no proporcionaba beneficios para los pacientes, pero también demostró que tampoco tenía mayor impacto en las tasas de supervivencia, esto es, que ni las mejoraba ni las empeoraba dentro de valores de significancia estadística. Dicho sea de paso, las elevadas dosis iniciales actualmente ya no se utilizan, y la monoterapia tiene muy pocas indicaciones (la más importante, la prevención de la transmisión vertical de la madre al feto durante el embarazo y el parto, obteniéndose aparentemente buenos resultados).
Los nuevos fármacos y las combinaciones de estos también son prejuzgados según este mismo patrón. Pero ya existe evidencia de que las nuevas combinaciones (conocidas coloquialmente como “cócteles”) pueden retrasar la progresión del SIDA y mejorar la supervivencia (véase por ejemplo, el estudio Impact of new antiretroviral combination therapies in HIV infected patients in Switzerland: prospective multicentre study en BMJ 1997;315:1194-1199).

¿Fue aprobado el AZT por el FDA con una precipitación indecorosa, y sin adecuados estudios previos, como proclaman los herejes del SIDA? Pues en esto muy probablemente tienen razón. Lo cierto es que apenas existía evidencia en 1987 de que el AZT pudiera funcionar, y esta evidencia dependía de un solo estudio (incompleto), promovido de paso por la misma Burroughs–Wellcome (el laboratorio que lo fabricaba; luego transformado en Glaxo–Wellcome). Pero antes de comenzar a pontificar sobre conspiraciones y sobre el oro de la industria farmacéutica, sería adecuado considerar otros aspectos del problema. Como por ejemplo, las presiones que existían en esa época para que se consiguiera un tratamiento en una carrera contra el reloj, en medio de un ambiente de pánico y desesperación por una nueva enfermedad letal. "Drugs into bodies" era la divisa de los activistas de las organizaciones de homosexuales. Si algo demuestra todo esto es que no se puede hacer buena ciencia ni buena medicina siguiendo criterios políticos y/o económicos.


Root-Bernstein

Otro herético del SIDA, Robert Root–Bernstein, no parece ir tan lejos como Duesberg a la hora de negar la relación del síndrome con el HIV. Éste parece pensar, en base a la revisión de la evidencia epidemiológica, que son precisos varios factores para que aparezca la enfermedad: malnutrición, uso de drogas intravenosas, factores de inmunosupresión, pero por lo visto sin excluir al virus. Todo esto excluye que los adultos sanos puedan adquirir la enfermedad. Root–Bernstein hace especial hincapié en lo que el llama la “paradoja de las prostitutas”: es extraordinariamente infrecuente que las prostitutas no usuarias de drogas intravenosas adquieran el SIDA (o el HIV) a pesar de practicar conductas de riesgo. De esto deduce que el SIDA no se comporta como una enfermedad de transmisión sexual corriente, y que es necesario “otro factor”. En apoyo a esta idea aduce que la enfermedad se transmite con mucha mayor facilidad a través de la cópula anal, y que la transmisión se produce con mucho más facilidad al miembro receptivo de la pareja que a partir de este. “Ninguna otra enfermedad transmitida sexualmente se conduce de esta manera”– concluye. Lamentablemente para su línea de argumentación, la transmisión de la Hepatitis B entre los hombres homosexuales sigue este mismo patrón, por lo que no resulta precisamente insólito. También es errónea la idea de que los adultos “sanos” no adquieren la enfermedad. Para adquirir la enfermedad el factor principal es pertenecer a un grupo de riesgo; es claro que en esos grupos la cantidad de individuos “no sanos” puede ser abrumadoramente superior al promedio de la población (piénsese, como caso extremo, en los usuarios de drogas intravenosas), pero dentro del mismo grupo se ha comprobado que pueden adquirir la enfermedad tanto los previamente “sanos” como los previamente “enfermos”. Se ha demostrado la transmisión en homosexuales sin ninguna deficiencia inmunitaria previa, y también en las parejas sanas (femeninas) de hombres hemofílicos; la única forma de hacerlos encajar en la teoría de Root–Bernstein sería ampliar el concepto de “enfermo” a unos límites tan exagerados que resultaría inútil.
Root-Bernstein también tiene algo que decir acerca del descenso de las células CD4. Tras revisar exhaustivamente la literatura médica encuentra tasas de células CD4 similares a las de los pacientes de SIDA en muchas categorías de pacientes de cáncer, pacientes trasplantados, usuarios a largo plazo de drogas intravenosas, niños con deficiencias inmunitarias congénitas, personas que sufren de malnutrición, receptores de transfusiones sanguíneas, personas recién operadas o sometidas a anestesia. Pero ¿qué tiene todo esto de especial? Muchos de los ejemplos citados simplemente tienen causas bien establecidas de inmunosupresión, conocidas desde mucho antes de la aparición del SIDA. En otros, como los usuarios de drogas intravenosas, son extraordinariamente infrecuentes los casos de niveles de CD4 bajos comparables a los del SIDA (y cuando esto ocurre, siempre existe otra causa de inmunosupresión). Otras patologías y estados fisiológicos pueden también disminuir el recuento, pero de modo transitorio y sin llegar a los niveles que se ven en el síndrome, y sobre todo, sin estar relacionados con infecciones oportunistas.

Por lo visto Robert Root–Bernstein es verdaderamente un moderado entre los herejes; sus opiniones parecen estar a medio camino entre Duesberg y la postura “oficial”. Pero sorprendentemente, como veremos a continuación, también la postura de Peter Duesberg resulta ser muy moderada, a pesar de toda su beligerancia. Duesberg piensa que la causa del SIDA es tóxica, y rechaza al HIV como agente causal, pero sin negar su existencia. Para algunos de los heréticos que encontraremos mas adelante, esto resulta muy poco.



http://biblioweb.sindominio.net/escepticos/sida/sida1.html


Última edición por nemonic el Miér Jun 30, 2010 3:33 pm, editado 1 vez
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Re: Marxismo y Ciencia

Mensaje por nemonic el Miér Jun 30, 2010 3:32 pm

SIDA: las Hipótesis Alternativas
(segunda parte)
Javier Garrido

Otra vuelta de tuerca




En 1991 se fundó el Group for the Scientific Reappraisal of the HIV/AIDS Hypothesis. De sus cuarenta miembros iniciales, pronto creció a mas de doscientos, incluyendo a ganadores del premio Nobel como Kary Mullis y Walter Gilbert.

Este grupo defiende los siguientes postulados:

El HIV puede ser completamente inofensivo.
Las personas con SIDA pueden estar enfermas no por la infección por HIV, sino por otros factores, como alguno o más de los siguientes:
Efectos directos e indirectos del consumo de drogas recreativas.
Exposición inmunológica a proteínas extrañas, como ocurre en los hemofílicos con la terapia con factores de la coagulación y las transfusiones sanguíneas.
Condiciones de vida depauperadas.
Quimioterapia tóxica con fármacos anti HIV, como el AZT y los inhibidores de las proteasas.
Terror psicosomático inspirado por un diagnóstico de seropositividad al HIV.
Dentro de los grupos de riesgo para HIV, las condiciones relacionadas con el SIDA pueden ser comunes aún entre personas que son seronegativas para HIV. Esto indica la necesidad de mirar más allá del HIV para explicar el SIDA, y la necesidad de reconsiderar la definición oficial de SIDA, pues esta limita el diagnóstico a aquellos pacientes con presunta infección por HIV.
Los fármacos prescritos para tratar el HIV pueden ser causa de algunos casos de SIDA.
Muchas personas seropositivas pueden no tener infección activa por HIV, incluyendo muchos pacientes con SIDA.
Contrariamente al mensaje de salud pública que afirma que “todos estamos en riesgo para el HIV y el SIDA”, la vasta mayoría de todos los americanos sexualmente activos no tiene un riesgo significativo.
Las autoridades públicas, médicos, científicos y activistas sociales han aceptado el modelo infeccioso HIV/SIDA sin haberlo escrutado apropiadamente.
Las autoridades públicas, médicos, científicos y activistas sociales han rechazado los modelos alternativos sin haberlos considerado apropiadamente
Pero no todo ha sido concordia y paz dentro del grupo de los heréticos. En 1994 se publicó Why we will never win the war on AIDS, escrito en colaboración por Peter Duesberg y su antiguo protegido Bryan J. Ellison. Este último decidió unilateralmente la publicación del manuscrito en Inside Story Communications (revista que él mismo editaba), sin el consentimiento de Duesberg; por supuesto, las relaciones entre ambos se rompieron al instante. Poco después, Duesberg también corto relaciones con Rethinking AIDS, publicación en la que Ellison colaboraba con John Tabulse. El grupo de Duesberg publica ahora el Reappraising AIDS, editada por Paul Phillpott.
Mientras Reappraising AIDS ha seguido manteniendo, en esencia, los puntos de vista de Duesberg respecto al SIDA (lo que viene a ser algo así como la “ortodoxia” de los herejes), no se puede decir lo mismo de Rethinking AIDS. Esta publicación, mucho más ecléctica, le da un amplísimo despliegue a las opiniones más radicales, en especial a las de aquellos que simplemente niegan que el HIV exista.

La negación de la existencia del Virus de la Inmunodeficiencia Humana indudablemente que le confiere una nueva dimensión al debate; ya no es cuestión de que un virus haya sido considerado erróneamente causa de la enfermedad debido a una mala interpretación de la evidencia epidemiológica, sino que el mismo virus ni siquiera existe, y la casi totalidad de los investigadores del SIDA han estado corriendo tras un espejismo. Y no solo los pertenecientes al “establishment” científico, sino también todos aquellos heréticos que han malgastado miles de palabras intentando justificar las razones por las cuales la infección por el “imaginario” HIV prevalece de tal forma entre los pacientes con SIDA (pero no en la población general sin factores de riesgo).

Esta posición extrema es defendida principalmente por el llamado “grupo de Perth”, conformado por investigadores de esa ciudad del Australia Occidental. A la cabeza de éste se encuentra Eleni Papadopulos-Eleopulos. Rethinking AIDS le ha dado un amplísimo campo a la beligerancia de este grupo, en especial a raíz de la publicación del reto de la revista Continuum, ofreciendo 1000 libras a cualquiera que pudiera probar que el virus efectivamente ha sido aislado (hablaremos de este “reto” con más detalle en otra sección). Otro paladín a ultranza de esta postura es el alemán Stefan Lanka. De paso, esta posición es la que ha resultado más del agrado de aquellos que no solo cuestionan la forma en que se ha llevado la investigación sobre el SIDA, sino a la medicina “oficial” en general.

Todo lo que se pueda decir sobre el SIDA ha sido cuestionado y puesto bajo el microscopio del hiperescepticismo por los herejes: su definición, los recuentos de CD4, el SIDA en África, el AZT, los “cócteles” de drogas (“cócteles asesinos”), la PCR, los test diagnósticos, la existencia misma del virus. Muchos de estos cuestionamientos simplemente no se sostienen en pie tras un análisis detallado: o ignoran muchos hechos o los hechos no los respaldan (como por ejemplo, las ideas de Duesberg sobre el SIDA en los hemofílicos). Otros requerirían de un tramado de fantásticas conspiraciones para poder ser verosímiles. Y casi siempre, las “hipótesis” alternativas de la etiología de la enfermedad terminan por ser más complicadas (y peor fundadas) que la “convencional”.
Los test en especial han recibido numerosos ataques, sobre todo acusaciones de poca confiabilidad. Naturalmente, obviando el hecho de que los test de 1985 no son los mismos de 1990 ni tampoco los de 1999 (entre los primeros y los últimos hay nada menos que catorce años de avances tecnológicos). Pero, ¿qué ocurre si el inventor de una de las pruebas expresa de pronto dudas acerca de su validez? Pues también eso ha sucedido.

Uno de los casos más extraños entre los herejes del SIDA es el de Kary Mullis. Frente a casi todo el resto de la humanidad, Kary Mullis tiene una exorbitante ventaja: recibió el Premio Nobel. Y según cierto erróneo consenso, producto de la mala información y de la aceptación indiscriminada de hechos sin base, un Premio Nobel es una especie de oráculo viviente e infalible. Y como tal, sus opiniones son citadas y repetidas una y otra vez. Aquí tenemos una de ellas:

“No hay ningún tubo de HIV en el país que sea puro. Esos son cultivos que contienen algo así como una parte en 100.000 que es HIV. Eso es todo. Eso es lo mejor que han logrado”

Sería interesante que comparara notas con Duesberg respecto a esta observación. Duesberg ha defendido y defiende (como se verá más tarde) que el HIV ha sido cultivado, clonado y secuenciado en muchas oportunidades.

Kary Mullis ganó el Nobel en 1993 por el desarrollo de la Reacción de Cadena Polimerasa (PCR por sus siglas en ingles). Una invención brillante, sin la menor sombra de duda, y de un carácter totalmente revolucionario para el diagnóstico y la investigación de las enfermedades infecciosas.
Según él mismo confiesa, Mullis concibió sus primeras sospechas acerca de la relación HIV–SIDA en 1988, mientras trabajaba como consultor en Specialty Labs en el marco de un proyecto de la NIH. Mientras escribía un informe, se dio cuenta que desconocía la referencia científica que avalaba la causalidad del HIV en el SIDA (aquí admite, muy honestamente, que “el Síndrome de Inmunodeficiencia Adquirida era algo de lo que no sabía demasiado”). Una exhaustiva búsqueda no le permitió encontrar dicho informe, por lo que optó por acercarse “a cualquiera que diese una charla sobre SIDA y preguntarle qué referencias debía citar para esa cada vez más polémica declaración: «el HIV es la probable causa del SIDA»”. Ni el mismo Luc Montagnier fue capaz de contestarle. O, para ser más precisos, la respuesta que logró no fue de su agrado.
A partir de entonces, Kary Mullis se ha convertido en uno de los más activos detractores de la relación entre HIV y SIDA; no hay reunión de “heréticos” que se precie a la que no prestigie con su presencia, e incluso escribió el prefacio del libro de Duesberg “Inventing the AIDS virus”. Como es de suponerse, sus declaraciones son ansiosamente recogidas por la prensa (pero no precisamente porque sean las declaraciones del individuo Kary Mullis, sino porque son las de “un Premio Nobel”).

Aquí conviene hacer algunas precisiones. Mullis no es ningún oráculo, e incluso él mismo ha confesado que en 1988 “no sabía demasiado” sobre el SIDA. Aparte de esa duda que tanto lo ha inquietado sobre la “referencia científica” perdida, no ha aportado nada radicalmente nuevo (con una excepción) al debate sobre si el HIV es o no el causante del SIDA; por lo visto, en este campo se limita a suscribir los argumentos de Duesberg sobre la etiología tóxica, apoyándolos con su prestigio de laureado del Nobel. La excepción a la que me refiero es que Mullis no cree que la PCR (que el mismo inventó, y que fue al fin y al cabo lo que le dio el Nobel) sea capaz de detectar el HIV, ya que es demasiado eficaz, por lo que amplifica cualquier DNA que se encuentre en la muestra, indistintamente de que dicho DNA pertenezca al HIV o a un contaminante.

Por lo visto, en el mundo de los herejes del SIDA todo debe resultar sorprendente; no creo que existan muchos individuos que reciban el Nobel y ha continuación se dediquen a propagar la idea de que aquello por lo que se lo otorgaron no funciona (ya que el argumento de Mullis respecto al HIV podría aplicarse a cualquier otro empleo de la PCR, pues si es “demasiado eficaz” amplificando los contaminantes en el caso del HIV, ¿por qué no va a serlo para cualquier otro caso – digamos, por ejemplo, el citomegalovirus–? ¿no debería amplificar también los “contaminantes”? Con lo que su utilidad para la investigación y para el diagnóstico clínico quedarían en nada...).

Mullis no dice nada acerca de la evidencia epidemiológica acumulada, de los estudios en animales, del cultivo del virus, de su clonación, de la determinación de su secuencia genética, ni ofrece tampoco ninguna hipótesis alternativa. Y es probable que no esté en la capacidad de hacerlo; en realidad se trata de un técnico extremadamente competente dentro de un campo específico y muy limitado de trabajo, que tuvo una idea genial y que supo llevarla a la práctica. La mayoría de sus trabajos publicados se relacionan con la Reacción de Cadena Polimerasa. Vistos sus actuales puntos de vista, quizás el más asombroso sea éste: Identification of human immunodeficiency virus sequences by using in vitro enzymatic amplification and oligomer cleavage detection (J Virol 1987;61(5):1690-4).

En paralelo a la Conferencias Internacionales del SIDA, los rebeldes han creado sus propias reuniones periódicas: Amsterdam (1992), Sant Cugat y Londres (1993), Bolonia (1994), Buenos Aires (1995), Bucaramanga (1997), Barcelona (1998). El encuentro de 1997 llevó la pintoresca denominación de “I Simposio Internacional sobre Sustancias y Microorganismos Enigmáticos y Desconcertantes”, y fue el escenario de un intercambio fuera de programa de opiniones “científicas” entre Duesberg y Lanka. Una característica inquietante de esos encuentros es la constante presencia de representantes de las mal llamadas “medicinas alternativas”.


En busca del virus perdido

En diciembre de 1995, la revista Continuum, que actúa como una especie de órgano semioficial de los heréticos más radicales, estableció un premio de 1000 libras esterlinas a “la primera persona que encuentre un artículo científico estableciendo el aislamiento del HIV”, o, en otras palabras que demuestre que el Virus de la Inmunodeficiencia Humana efectivamente existe (la convocatoria del premio comienza con esta provocación “Blind romantics still believe HIV causes AIDS”). Al parecer, los mentores intelectuales de este reto fueron Eleni Papadopulos y su grupo, así como Stefan Lanka (vocero del MuM y del REGIMED). Posteriormente, otras organizaciones han seguido este ejemplo, entre ellas algunas cuyas coincidencias con cualquier forma de pensamiento lógico o racional no han pasado del rango de eventualidad plenamente indeseada, como el grupo español Centro Orientativo de Bio-Regeneración Aplicada (C.O.B.R.A.), que ha promovido nada menos que ocho convocatorias similares desde 1996. Lamentablemente, semejantes “ayudas” no contribuyen precisamente a mejorar la credibilidad de los heréticos...

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Pero volvamos con el premio de Continuum. Los autores del reto advirtieron que “las reglas para el aislamiento de un retrovirus fueron ampliamente discutidas en el Instituto Pasteur, París, en 1973, y son los requerimientos mínimos lógicos para establecer la existencia independiente del HIV” (estos “requerimientos mínimos”, de apariencia tan oficial, serían invocados posteriormente por todos los grupos que afirman que el HIV no existe). La primera respuesta a la convocatoria la dio el Dr. Edward King, editor del UK's National AIDS Manual, aunque no precisamente para reclamar el premio. King se limitó a señalar que las condiciones de aislamiento del virus exigidas por Continuum eran simplemente irrazonables e imposibles, aparte de basarse en “siete pasos” supuestamente propuestos como guía por el Instituto Pasteur en 1973, que en realidad no aparecen como tales en ninguna publicación. En otras palabras, las condiciones de demostración del premio se establecieron ad hoc, sin respaldo en pautas previas conocidas y consensuadas. Además dejan de lado técnicas mucho más modernas e inapelables, desconocidas en 1973. Conforme a esas técnicas mejoradas, el virus había sido exitosamente aislado en más de una ocasión, secuenciado su código genético, clonado y purificado satisfaciendo incluso varias de las supuestas “reglas”.
Por supuesto, siguió entonces la inevitable réplica de Papadopulos y su grupo. Como era de esperar, estos rechazaron la respuesta de King, pues los argumento expuestos por este en su carta “no satisfacen sin ambigüedad los requerimientos de la prueba” (recuérdese aquí que King ya habían calificado esos requerimientos de “irrazonables”). Por demás, en la respuesta de Papadopulos aparecen otros datos interesantes: para empezar, hallan la justificación de sus pretendidos “siete pasos” del aislamiento de los retrovirus en una referencia de JW Beard de ¡1957! (pero ¿no habían dicho en primer lugar que eran las guías del Instituto Pasteur de 1973?). En segundo lugar, para intentar justificar la imprudente referencia al Instituto Pasteur, se vieron obligados a citar dos artículos de investigadores de dicho Instituto, sobre técnicas de purificación de virus tumorales, uno de los cuales contiene un figura titulada “Flow chart for purification of RNA viruses by double sucrose density gradient zonal centrifugation”, complementada más adelante por una tabla, dentro de todo lo cual aparecen algunos de los tan traídos y llevados siete pasos; solo que por ninguna parte aparece que se traten de "las reglas para el aislamiento de un retrovirus [...] ampliamente discutidas en el Instituto Pasteur, París, en 1973". A lo más, pueden considerarse como el método adoptado por el autor de uno de los estudios (no existe evidencia de que esto sea cierto en el otro). Uniendo los dos artículos se obtienen los citados “requerimientos mínimos”. Y que hayan o sido no discutidas ampliamente, es algo que no está documentado en ninguna parte. Es llamativo que el Instituto Pasteur sea tan descuidado como para “discutir ampliamente” las “reglas para el aislamiento de un retrovirus”, y luego “olviden” publicarlas, como no sea unas pocas aquí y otras más allá, en publicaciones dispersas. En cuanto a las alegaciones de King de que el HIV ha sido cultivado, extraído de células infectadas, su material genético purificado, y sus genes clonados, Papadopulos las rechaza en base a que previamente no se han cumplido las reglas (apócrifas) del Instituto Pasteur, y que por lo tanto no se puede saber si lo que realmente se ha clonado ha sido el virus...

A pesar de todo esto, no tardó mucho en aparecer alguien reclamando el premio. Y ese alguien resultó ser nada menos que... Peter H. Duesberg.

Pues sí, Peter Duesberg. En una carta dirigida a Continuum, Duesberg aduce que puede demostrar que “la clonación molecular de DNA infeccioso de HIV excede los criterios de las viejas «Reglas del Pasteur»” logrando exitosamente el aislamiento y la identificación del virus. Tras exponer sus pruebas, concluye que “La singularidad del HIV es confirmada por la detección de secuencias de DNA específico del HIV en el DNA de muchos individuos seropositivos. El mismo DNA no se encuentras en humanos no infectados, y la probabilidad de encontrar dicha secuencia en cualquier muestra de DNA es de 1 en 4× 10 9500”.

Papadopulos no se dejó amilanar por el calibre de este quizás inesperado oponente. Siguieron las réplicas y contrarréplicas, siempre dentro las páginas de Continuum. Por momentos, las respuestas de Papadopulos dan la impresión de que estuviera dándole una lección de virología a un alumno no muy dotado, al punto de tener que de explicarle las propiedades de los virus. Por su lado, Duesberg extrema las muestras de cortesía: “Me siento honrado por las profundas y apasionadas reacciones Hodgkinson, Lanka y Papadopulos-Eleopulos a mi carta sobre la existencia o no existencia del HIV”, pero sin dejar de señalarles que están equivocados:

Contrariamente a la consigna de Papadopulos et al. «No aislamiento, no clonación», la clonación es aislamiento, y es de hecho el más riguroso aislamiento que la ciencia puede ofrecer para los retrovirus.
La segunda réplica de Duesberg culmina con este dramático llamado a la razón, que más bien suena a queja:
Me parece trágico que más del 99 % de los investigadores estudien un virus que no causa el SIDA, y que los pocos que no lo hacemos estemos ahora ocupados en un debate sobre la existencia de un virus que no causa el SIDA.
De cualquier manera, el grupo de Perth y Lanka no se dejaron ablandar, y al final no le otorgaron el premio a Duesberg. Lo que por otra parte, era de esperarse, dadas las condiciones exigidas, y por mucho que el virus, indiferente a todas estas polémicas, siga creciendo en los laboratorios y su código genético sea secuenciado una y otra vez. Como ya había sido claramente advertido por King, dichas condiciones son “simplemente irrazonables” (descripción que quizás convenga también a Papadopulos, su grupo y Lanka).
Una respuesta final a Duesberg estuvo a cargo de Stefan Lanka. Este es uno de los más radicales de los herejes, y se ha caracterizado por su antipatía sin concesiones (que en ocasiones raya en lo patológico) hacia los retrovirólogos. En su artículo–respuesta Rethinking HIV – Collective Fallacy (Continuum Sept./Oct. 1996) el pobre Duesberg queda mal parado ya a partir de un epígrafe harto ilustrativo:

He aquí un tremendo ejemplo de cómo un distinguido académico que contribuyó mucho al adelanto de la ciencia, luego impide nuevos adelantos con su terca adhesión a un dogma de su propia creación [...]
Johan Wolfgang von Goethe, Maximen und Reflexionen, Textstelle 586.
En el resto del texto no se le trata mucho mejor: habla de que “se ha dejado embaucar”, menciona su “falta de rigor intelectual”, su “celo retrovirológico” (???), lo trata de “bienintencionado y crédulo”. Todo lo cual resulta bastante fuerte, por no decir ofensivo, en especial dentro del marco de un supuesto debate “científico”.
Como ya se mencionó antes, otras organizaciones se han sumado a la propuesta inicial de Continuum, de modo que ahora el reto es internacional: la ya mencionada Asociación C.O.B.R.A., el MuM (Alemania), el ASI–NO–SIDA (Colombia), la TAPS (Brasil), la HERETES (República Checa); con lo que el monto del premio se ha incrementado sustancialmente. Pero hay que recordar aquí que en realidad no arriesgan demasiado (o mejor dicho, nada), pues las condiciones impuestas hacen prácticamente imposible que alguien lo reclame, así estas no tengan el más mínimo apoyo documental (pues las llamadas guías del Instituto Pasteur simplemente no existen como tales). C.O.B.R.A. incluso impone unas condiciones aún mas absurdas y menos probatorias, al parecer inventadas por el mismo Lanka. Contra ese riesgo mínimo obtienen un arma propagandística poderosísima: nadie reclama el premio porque nadie puede probar que el virus existe (aunque se les olvida aclarar “como nosotros queremos...”).

La polémica volvió a reavivarse una vez más en el encuentro de Bucaramanga de 1997. En esa oportunidad, Duesberg y Stefan Lanka sostuvieron un prolongado encuentro verbal tras una conferencia de este último (que, naturalmente, versaba sobre la inexistencia del HIV) que ocasionó “preocupación” entre muchos de los asistentes. Que este intercambio de opiniones no debe haber transcurrido precisamente dentro de las más depuradas reglas académicas lo demuestra la descripción incidental que del mismo hace el redactor de la omnipresente Asociación C.O.B.R.A., cuando se refiere a “la preocupación que este choque produjo, manifestada oralmente por unas personas y simplemente con la expresión de sus caras por otras muchas”. Y uno no puede menos que compadecer al pobre Duesberg: después de ser el que inició la lucha, y de haber dejado en ella su prestigio académico y la consideración de sus colegas (en un artículo se menciona que “ha sido privado de su influencia en su Departamento, y ha sido colocado a cargo de tareas como organizar el picnic anual”), al final viene a resultar que algunos de sus compañeros de herejía lo vienen a considerar, en el mejor de los casos, como un tonto o un terco dogmático, y en el peor, una especie de compinche de Robert Gallo y de los perversos retrovirólogos...

Al otro extremo

Como era de esperarse, todo este apasionante debate no podía pasar desapercibido así como así para cierta gente sagaz. Y esa gente sagaz se presentó enseguida; me refiero a los manipuladores de energías ignotas, a los vendedores de cartílago de tiburón, de melanotonina, de hierbas chinas y de otras inutilidades por el estilo, detractores a ultranza de la medicina “oficial”. En pocas palabras, a los partidarios de las “medicinas alternativas”.
Por supuesto, para los practicantes de las terapias complementarias de cualquier pelaje, el repetido reclamo de Duesberg sobre que el AZT es “SIDA por prescripción” no podía dejar de sonar como música celestial para sus oídos, siempre atentos según acostumbran a cualquier rumor que les permita atacar a la agonizante y malsana medicina “oficial”. Y la postura extrema de los negadores de la existencia del HIV no pudo venirles mejor: la medicina “oficial” no solo suministra medicamentos que matan en vez de curar, sino que ni siquiera existe aquello contra lo que se indican. ¿Acaso es concebible mayor perversidad?

Aclaremos: la mayor parte de los “herejes del SIDA” son individuos cuyos referencias académicas son intachables; ahí encontramos a un Harvey Bialy, a un Walter Gilbert, a un Peter Duesberg, incluso a un Kary Mullis, y a muchas decenas más. Ya se han mencionado los antecedentes de Peter Duesberg: de haber continuado en su línea de investigación, muy probablemente habría terminado por recibir el premio Nobel. Esto no implica que no puedan estar equivocados (y de hecho, todo parece indicar, lamentablemente para ellos, que lo están). Pero también encontramos otra clase de gente, incluyendo autodenominados “expertos” que no son tales, e individuos disfrazados de “herejes del SIDA” que en realidad son herejes respecto cualquier forma de pensamiento racional y organizado.

Naturalmente, la presencia en el debate de está clase de elementos no favorece en nada la repetida solicitud de los heréticos “ortodoxos” de que la comunidad científica inicie una discusión crítica respecto al rol del HIV en el SIDA; en todo caso, lo que hace es desnaturalizarlo. Por continuidad se asimilan los argumentos (buenos o malos) de los “herejes” a las especulaciones perfectamente gratuitas del gremio de los alternativos. Por supuesto, los heréticos ganan un foro para sus ideas (dada la repercusión desmedida que tienen en los medios de comunicación las ridiculeces paracientíficas) pero pierden credibilidad ante la comunidad científica y ante el público bien informado.

Veamos algunos ejemplos de estos discutibles “herejes”.

El Dr. Heinrich Kremer se nos presenta como “exdirector médico de una clínica de drogodependencia”, posición de la que hubo de dimitir debido a sus puntos de vista sobre el SIDA (por supuesto). Pues bien, el Dr. Kremer tiene algunas cosas interesantes que contarnos. Ha descubierto que el SIDA es ocasionado por la lesión mitocondrial que produce el uso del Trimetropim–sulfametoxasol o cotrimazol, combinación de antimicrobianos de amplísimo uso a nivel mundial (sus componentes inhiben pasos sucesivos del metabolismo del ácido fólico). Demás está decirlo, el apoyo documental a esta brillante observación es inexistente (por lo visto, es algo que simplemente se le ocurrió). Por supuesto, los homosexuales comenzaron a tomarlo consuetudinariamente y sus mitocondrias se dañaron, por lo que terminaron enfermando. A partir de aquí el buen Dr. Kremer desarrolla la típica teoría conspiranoica: desde altas instancias gubernamentales y de la industria farmacéutica se decidió inventar la Operación SIDA para ocultar la verdad; según parece, en la génesis de esta operación estuvo implicado nada menos que el entonces vicepresidente de los Estados Unidos, George Bush. Por lo visto, este solo fue el inicio, pues posteriormente alguien decidió seguir sacándole provecho a la situación y comenzaron a aparecer los dañinos antirretrovirales. ¿Y que hay respecto a los hemofílicos? Ellos no toman cotrimazol rutinariamente, y por lo tanto, no deberían enfermar ¿No?. Pero el Dr. Kremer también tiene su respuesta a mano: es porque recibieron sangre con proteínas contaminadas. ¿Con que se contaminaron? Pues eso no se sabe (presuntamente no fue con el HIV). Debemos señalar aquí que los “argumentos” del Dr. Heinrich Kremer no son más que una burda simplificación de los de Duesberg. Pero aún hay más: después de darnos todas estas razones “científicas”, y antes de que la depresión ocasionada por el conocimiento de verdades tan sorprendentes nos induzca al suicidio preventivo, el Dr. Kremer nos ofrece una luz de esperanza: en lugar de los nocivos inhibidores artificiales de las proteasas, se deben tomar productos que ayuden a recuperar el funcionamiento correcto de las mitocondrias como la coenzima Q-10 y Padma-28 (un producto de la fitoterapia tibetana); también resultan útiles el condritimsulfato y el agar (no faltaba más). Por no hablar de la melanotonina. De paso, hay que mencionar que Kremer es uno de los fundadores de REGIMED y asesor “científico” de C.O.B.R.A.

Tomemos también el ejemplo de uno de los heréticos más radicales, el belicoso Stefan Lanka, quien siempre se nos presenta como virólogo y genetista alemán, portavoz de REGIMED (Research Group in Investigative Medicine and journalism) y del MuM; al Dr Lanka sus credenciales académicas parecen aportarle, hasta cierto punto, alguna autoridad. Sin embargo, existen ciertos detalles que inducen precozmente a la duda, como el hecho de que también asesore al funambulesco grupo catalán C.O.B.R.A. (otro más; ¿qué será lo que los induce a juntarse?). Y he aquí que de pronto nos enteramos que el Dr. Lanka afirma que la ingeniería genética produce daños masivos en medicina, incluyendo en esto en esto el uso de insulina recombinante (??), así como en la agricultura y la ganadería (???), qué los antibióticos dañan la actividad celular y la formación de la energía y del material genético (????) y que no existen los virus de las Hepatitis B y C (?????). Semejante colección de insensateces echa por tierra cualquier credibilidad que pudiéramos atribuirle a este “investigador”, y más aún si se tiene en cuenta que las expresó en una serie de conferencias patrocinadas (cuando no) por la Asociación C.O.B.R.A., y apoyadas por una larga retahíla de centros de terapias alternativas y establecimientos por el estilo (entre los que se incluyeron, vaya a saber por que, varios restaurantes vegetarianos). Eso sí, Stefan Lanka no pierde oportunidad de proclamarse, cada vez que tiene oportunidad, como descubridor del virus Ectocarpus silicosus . Y de paso, nos recomienda también ese excelente producto tibetano que se comercializa en Suiza, el Patma-28.

Otros no intentan ni siquiera escudarse tras credenciales académicas mas o menos “convencionales” (como Lanka con su virus). El personaje más ilustrativo de esta tendencia es el archiconocido Dr. Ryke Geerd Hamer, autor de la imaginaria y celebradísima (por sus creyentes) “Ley de Hierro del Cáncer”, descubridor de los no menos imaginarios Focos de Hamer y del Síndrome Dirk Hamer, y actualmente en prisión por infracciones a la Ley de la práctica médica. No es este el lugar para detallar las extensas y enrevesadas ideas de Hamer sobre el SIDA, que no son otra cosa que una heterogénea mezcla de reinterpretaciones y plagios de los argumentos de Duesberg con la Ley de Hierro. Según parece, Hamer considera que el SIDA es conflicto de desvalorización consigo mismo, ocasionado por el diagnóstico de un paciente como seropositivo (“¡sólo se convierte en víctima del S.I.D.A. quien sabe que es seropositivo o cree serlo!” – afirma). Por lo visto, Hamer es el que ha ido más lejos al plantearse la etiología del SIDA; la causa no es un virus, sino el mismo diagnóstico (bueno, pero esto no es tampoco original; el grupo de Reppraising AIDS ya había hablado del “terror psicosomático inspirado por un diagnóstico de seropositividad al HIV”). Mas tarde, la perversa medicina oficial se encargará de liquidar al paciente por medio de sus pócimas nocivas (idea, por otra parte, nada nueva entre los devotos del alternativismo). ¿Qué tratamiento ofrece Hamer? Por supuesto, la “Nueva Medicina”, inventada por él mismo. ¿No suena todo esto conocido?

La “ayuda” de estos supuestos herejes no hace sino caricaturizar la postura de los auténticos disidentes. Y es de prever que a corto plazo, de mantenerse la tendencia actual, lleguen incluso a convertirse en mayoría. Con lo que algo que comenzó como una lucha por un debate científico abierto terminará por convertirse en uno más de los grandes mitos de las pseudomedicinas.

Conclusión

¿Existe alguna posibilidad de que Peter Duesberg y los demás herejes estén en lo cierto cuando afirman que la “hipótesis” HIV/SIDA es errónea? Es muy dudoso. La evidencia acumulada tras dieciocho años de investigaciones está, en general, en contra de esa posición.
La evidencia epidemiológica respalda con mucha más fuerza la etiología infecciosa que la tóxica; para hacer encajar a esta última hay que apelar a argumentos forzados, como ocurre con las diferentes “soluciones” que se ofrecen para cada grupo de riesgo en particular: los homosexuales por los nitritos de amilo, los drogadictos intravenosos por el abuso de fármacos, los hemofílicos por la inmunosupresión por las transfusiones, el SIDA infantil por las madres adictas... Y lo peor es que ninguna de estas propuestas se sustenta cuando se estudian en profundidad, empezando por su inconsistencia epidemiológica.

El hecho es que aparece una nueva enfermedad, y poco después se descubre un virus completamente nuevo. El virus solo afecta al 0,3 % de la población, pero dentro de ese mínimo porcentaje se encuentran todos los casos que muestran un patrón inmunológico y un espectro clínico característicos. El virus se aísla, se cultiva, se clona y se secuencia; tres laboratoristas se inoculan accidentalmente con él y enferman. La enfermedad se transmite por vía sanguínea, pero solo si el donante está infectado por el virus. Mujeres heterosexuales sin ningún factor de riesgo tóxico enferman al mantener relaciones sexuales con un infectado. Hijos de madres con infección por el virus desarrollan también la enfermedad.

¿Errores y fallas en la posición “oficial”? Muchísimos, sin duda. Empezando por la forma en que se dio a conocer el supuesto descubrimiento del virus por Gallo, en una aparatosa rueda de prensa, sin dar lugar a que otros investigadores contrastaran previamente los hallazgos o que los sometieran a revisión crítica. Por no hablar de las absurdas expectativas que se crearon tras este anuncio, haciendo parecer que una vacuna o una cura estaban prácticamente al alcance de la mano. También la apresurada aprobación del AZT sin un adecuado respaldo experimental, quizás como un modo de intentar demostrar que al fin y al cabo se estaba haciendo algo y cediendo a la presión del momento.

Pero nada de esto influye particularmente para que Duesberg tenga que tener razón. Solo demuestra que los hombres de ciencia son falibles (cosa sabida desde hace mucho) y en especial cuando comienzan a hacer “ciencia” en base a consideraciones políticas o de relaciones públicas.
La posición de los “heréticos” trasciende el mero debate científico o académico. Nadie puede criticar que se exija un controversia abierto sobre cualquier tema, pero existen peligros muy reales en este caso en particular. Decir que el SIDA no es una enfermedad infecciosa o que el HIV no existe puede echar por tierra todos los esfuerzos de prevención y crear una falsa sensación de seguridad. Y el precio a pagar sería muy alto.

Faltarían sin duda muchas cosas que decir. No falta quien afirme (sin el mas mínimo apoyo documental) que el HIV fue diseñado en un laboratorio durante la guerra fría, con la finalidad de servir de arma biológica. O que es un castigo divino a las prácticas homosexuales y demás conductas pecaminosas. El SIDA da para todo, en especial si se es devoto de las teorías conspiranoicas y se carece de algunos conocimientos elementales sobre el tema. Es indudable que existe gente capaz de creer en ideas tan absurdas como estas, como es capaz de creer en las fantasías de los ovnis, en el biorritmo y en las pirámides. Pero ese es ya otro tema.
Enlaces de interés

Hablan los heréticos

Infectious AIDS: Have We Been Misled? Es la página de Peter Duesberg.
HIV & AIDS - Rethinking AIDS WebSite - Homepage Con la polémica de Continuum y su premio.
Indice del SIDA (en castellano) La única virtud de este sitio, que recogió la herencia del grupo "COBRA" al desaparecer este, es que contiene algunos artículos de los otros traducidos al castellano. Por lo demás, no aporta nada a un debate que pretende ser científico. Abundantes payasadas "alternativas".
Hablan los partidarios de la versión oficial

The Evidence That HIV Causes AIDS "Hoja de Hechos" del NIH explicando las razones por las que se piensa que el HIV causa el SIDA. Muy concisa. Recomiendo leerla tras haber estudiado primero los argumentos de los herejes.
The AIDS Heretic Who Won't Die Nathan Crow expone los errores de los argumentos del libro de Duesberg "Inventing AIDS".
The AIDS Heresies Estudio tan extenso como bien documentado de Steven B. Harris, en el que se pasa revista y se analizan casi todos los aspectos de la herejía del SIDA y las razones por las que los heréticos están equivocados. Absolutamente fundamental. Otras fuentes sobre el SIDAHIV | InSite | Home
AIDS HIV AEGIS Información muy amplia sobre todos los aspectos del SIDA.



http://biblioweb.sindominio.net/escepticos/sida/sida2.html
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Re: Marxismo y Ciencia

Mensaje por Yeremenko el Miér Jun 30, 2010 3:46 pm

Demófilo. te voy a poner un pequeño ejemplo:
Conozco un humilde hospital donde, en el laboratorio de microbiología, se detectó y aisló el VIH, así como la presencia de anticuerpos AntiVIH en personas con sintomatología de SIDA. Este pequeño y humilde hospital no pertenece a ninguna ornaización norteamericana ni recibe financiación alguna por realizar este tipo de diagnósticos. Se trata de pacientes con ADVP (adictas a drogas por vía parenteral) que cometieron la imprudencia de compartir jeringuillas. Tanto microbiólogos como médicos que allí trabajan han conseguido que estas personas, así como otras con otro tipo de perfiles, puedan vivir con normalidad convirtiendo al SIDA en una enfermedad crónica que, bajo los nuevos tratamientos, está posibilitando que estos pacientes puedan llevar una vida completamente normal y de mucha calidad, siendo informados de que que son portadores del virus, a fin de que extremen sus precauciones a la hora de practicar relacciones sexuales u otro tipo de prácticas que entrañen riesgo.

Estes pacientes hace 15 años no hubieran durado ni vivido con semejante calidad de vida ni la décima parte de tiempo sino llega a ser por los nuevos tratamientos. Y ahora, que pretendes demostrarnos, ¿Que el SIDA se lo provocó un trastorno nutricional? ¿Que el virus del VIH está ahí por casualidad y que lo tenemos todos ? ¿Que el VIH no es la causas de que desarrollen el SIDA?

Ahora va a resultar que estes profesionles se están inventando la existencia del VIH. Ahora va a resultar que son agentes de la CIA camuflados o resulta que estes ciudadanos le meten el virus a propósito para cobrar bajo mano dinero de las farmaceúticas.

Paranoias, falsedades e irresponsabilidad colgar este tipo de informaciones en un medio público.
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Re: Marxismo y Ciencia

Mensaje por Demofilo el Miér Jun 30, 2010 7:14 pm

He leído los dos mensajes que coloca Nemonic sacados de Sindominio pero los tengo que volver a leer más despacio. Sobre todo me gusta eso de que es "muy dudoso" que los que nos oponemos a la tesis oficial tengamos razón y que es "más probable" que la tengan los demás. Quizá. En todo caso no se trata de un asunto que podamos dar por zanjado y que seamos los demás los que estemos viendo visiones. Si existe el VIH de ahí sólo puede salir más reforzada esa tesis. ¿O es que alguien tiene miedo al debate? ¿A que se le vengan abajo sus esquemas? Si está en lo cierto, sus tesis sólo pueden verse reforzadas con el paso del tiempo. No tiene nada que temer. Este tipo de asuntos no se pueden zanjar de la noche a la mañana.

Por lo demás, el escepticismo está más que justificado. ¿O es que la experiencia médica no sirve para nada? ¿O es que la medicina no está cada vez más manipulada por intereses lucrativos? ¿No es lógica la desconfianza?

En cuanto al caso particular que menciona Kropotkin, me parece estupendo. Yo también tengo muchos casos que contar después de 25 años. De los buenos y de los malos.

Desde luego yo no voy a fiarme de las etiquetas de "desacreditado", "conspiranoico", "irresponsable" sobre todo cuando los que las ponen no pueden justificar la muerte de casi un millón de personas en el sistema sanitario público de USA. Considero que eso es realmente lo que está desacreditado.

Como ya he dicho los argumentos científicos se valen por sí mismos, es decir, por su contraste con la realidad. Cargar las tintas con adjetivos peyorativos o laudatorios de quienes los escriben añade muy poco y a mí personalmente me hace desconfiar: me gusta saber lo que dice la gente más desacreditada.
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Re: Marxismo y Ciencia

Mensaje por Demofilo el Miér Jun 30, 2010 7:17 pm

Los retrovirus son un tipo especial de virus caracterizados, entre otras cosas, porque su material génico se compone de ARN y no de ADN. Su mecanismo de propagación utiliza el ADN de la célula anfitriona que invade como intermediario, es decir, el proceso se puede describir gráficamente así: ARN -> ADN -> ARN (Howard Temin).

Por sí mismo, este fenómeno choca frontalmente con los fundamentos de la teoría sintética sobre los que se ha edificado la biología molecular y, por consiguiente, es un asunto directamente relacionado con el tema de los genes, es decir, que la teoría (que en realidad nunca ha sido más que una hipótesis) se contradice con la evidencia empírica en todos y cada unos de sus postulados. Los retrovirus demuestran que los lamarquistas tienen razón.

Atendiendo al mecanismo de transmisión, los retrovirus se clasifican en:

a) endógenos: integrados en el ADN de la célula anfitriona, se transmiten de forma vertical por mitosis de una célula a otra incorporándose al genoma del anfitrión (provirus)

b) exógenos: se transmiten horizontalmente, a modo de agentes infecciosos.

Desde el punto de vista evolutivo ambos medios de propagación están relacionados, lo cual es, por cierto, otra confirmación más del lamarquismo y, en consecuencia, otra muestra de la quiebra de la teoría sintética. Lo exógeno se convierte en endógeno. Los virus tienen un origen exógeno, penetran a través de células somáticas, se transmiten a células germinales y de ahí se propagan hereditariamente (Löwer et al., The viruses in all of us: characteristics and biological significance of human endogenous retrovirus sequences, PNAS, 93, 1996, páginas 5177 a 5184).

Creo que cuando hablamos de la transmisión sexual de los retrovirus estamos aludiendo a este segundo tipo de transmisión exógena.

A la hora de saber cómo se propagan los retrovirus es importante tener en cuenta que la mayoría de ellos tienen un alto grado de especificidad respecto a las dianas susceptibles de infección viral (especies, tipos de células), que son siempre las mismas.

Si aceptamos la existencia del HIV como animal de compañía, sólo se conocen cuatro retrovirus humanos, es decir, que colonicen células humanas: HTLV-1, HTLV-2, VIH-1 y VIH-2. Recientemente se ha hablado de alguno más, como RH-5 o HFV, pero voy a prescindir de esto para concluir que en humanos los retrovirus (por lo menos los "clásicos") siempre colonizan las mismas células: los glóbulos blancos de la sangre o linfocitos.

La especifidad es tal que normalmente sólo se menciona la transmisión sexual cuando se aluden a los retrovirus humanos, lo cual es realmente extraño, sobre todo cuando a veces leemos que el origen del SIDA está en los monos africanos. No será necesario explicar que esa propagación interespecífica no es de naturaleza sexual, es decir, que cuando un retrovirus salta de una especie a otra no es a causa de las relaciones sexuales entre ellas.

Eso signfica que cuando excepcionalmente los retrovirus no son específicos (xenotrópicos), se debe a mutaciones del ARN y no a relaciones sexuales entre gallinas y seres humanos, por poner un ejemplo (aunque tampoco se deban descartar).

Queda por explicar no sólo la infección humano-humano sino también célula a célula, es decir, cómo es posible que el virus salte de una célula somática (glóbulo blanco de la sangre) a una célula germinal (espermatozoide) de ahí otra vez a una célula somática (linfocito). Para un lamarquista éste es otro buen argumento en defensa de sus tesis, pero ¿cómo puede explicarlo la teoría sintética? Simplemente no puede hacerlo sin poner en cuestión sus propios fundamentos.

Por eso yo no conozco ningún manual que explique esto. Y sin embargo, en este hilo leo que han logrado aislar el VIH nada menos que en el semen, lo cual aportaría indudablemente buenos indicios de su transmisión sexual. Me gustaría conocer la fuente de ese descubrimiento porque si yo niego la mayor, es decir, si niego que se haya aislado el VIH, tampoco voy a admitir que se haya logrado aislar precisamente en el semen.

Creo que hay una buena razón: jamás se hubieran descubierto los retrovirus HTLV sin descubrir antes (gracias a Gallo en 1976) la interleucina-2, que es el factor de crecimiento de las células T linfocitarias, sin las cuales no es posible cultivarlos. ¿Cómo se han extraído y cultivado los retrovirus VIH en el semen?

El descontrol en esta materia es evidente en manuales clásicos como, por ejemplo, el de G.L. Mandell, J.E. Bennett y R.Dolin: Enfermedades infecciosas, tomo II, 6ª edición, página 1521, donde algo tan contradictorio con dice lo siguiente:

"La investigación actual de la epidemia por HIV-1 y del HIV-2 tuvo su origen en dos infecciones zoonóticas independientes procedentes de distintas especies de primates. Las infecciones por el HIV-1 tipo O y N PUEDEN TENER SU ORIGEN en otros acontecimientos de cruce entre especies. SI BIEN LAS CIRCUNSTANCIAS PRECISAS AÚN NO SE CONOCEN BIEN, continúan existiendo ciertas prácticas y conductas que hacen nuevas infecciones zoonóticas por retrovirus"

Cualquiera que lea eso despacio verá que los autores nadan y guardan muy bien la ropa. Y cualquiera que sepa un poco de biología quedará sorprendido: le gustaría saber a qué se refieren cuando hablan de ese "cruce entre especies" porque da la fuerte impresión de que quieren decir que el retrovirus nace en primates y llegó al hombre por medio de contacto sexual entre ambas especies. Estos autores también hablan de la "transmisión cruzada de retrovirus" de una especie a otra. No hay que descartar nada, pero como poco eso es extrañísimo: ¿debemos abandonar la tesis que afirma que los retrovirus son altamente específicos?

Los autores se refieren a los xenotransplantes como modalidad de esa "transmisión cruzada de retrovirus" de una especie a otra, entre las que imagino que incluirán las transfusiones de sangre. Eso explicaría la difusión del SIDA entre los hemofílicos. También explica el cuidado que hay que tener con las vacunas, muchas de las cuales tienen un origen en especies distintas de aquella a la que se inyectan.

Pero después de 25 años y billones de dólares consumidos en investigación, no saben nada con certeza y así van a seguir mucho tiempo, comiendo la sopa boba porque sus postulados son erróneos. Por ejemplo, ante el descubrimiento de nuevos retrovirus humanos, los especialistas dicen cosas así: "El mecanismo de transmisión de estos retrovirus permanece por dilucidar":

http://www.sepeap.org/archivos/revisiones/infeccioso/retrovirus.htm

Hasta ahora la única evidencia empírica que existe al respecto se refiere siempre a cultivos "in vitro" y todas las pruebas que se han hecho para detectar esta forma de transmisión en la naturaleza han sido negativos.

Esta situación refleja una de las muchas contradicciones entre los hechos realmente observados y la teoría que han superpuesto a ellos, por no hablar de otra contradicción aún peor: con el conocimiento científico de que se dispone sobre los retrovirus desde 1911 y las precauciones que ya entonces advirtió Rous a la hora de dar por descubierto uno de ellos.

Otro dato que hay que tener en cuenta es que, a pesar de la mala fama de los virus, la mayor parte de los virus, pero sobre todo de los retrovirus, son inanes hasta el punto de casi un 10 por ciento del genoma humano, como mínimo, sin contar los retrotransposones, es de origen viral: forman parte de nosotros. Se ha dicho muchas veces que el SIDA no es lo principal, que necesita algo más para ser sintomático: las enfermedades denominadas "oportunistas". El SIDA no es más que una caída del sistema inmune y sabemos de sobra que ese es un fenómeno que no necesita de ningún virus ni retrovirus para aparecer. Quien haya leído los manuales de referencia habrá observado que hay una categoría de SIDA sin que aparezca el HIV: ¿cómo explican esto?

(No me olvido de la "gran prueba" de la existencia del HIV: las fotos que pone Kropotkin. También merecen una explicación aparte)
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Re: Marxismo y Ciencia

Mensaje por Demofilo el Miér Jun 30, 2010 9:23 pm

El SIDA y la ciencia dogmática. Respuesta a Javier Garrido y los escépticos
Jesús García Blanca
http://www.profesionalespcm.org/SIDA/ciencia.html

En 1981 el Servicio de Inteligencia de Epidemias (EIS) integrado en los Centros para el Control de las Enfermedades norteamericanos, apoyados por una compleja estructura de poder que incluye instituciones estatales (Institutos Nacionales de Salud) y grandes compañías farmacéuticas transnacionales, pusieron en marcha un ambicioso y multiforme mecanismo de control: la pandemia VIH-SIDA.

Esta herramienta colosal responde a las necesidades de un modelo de sociedad que abandona las toscas medidas disciplinarias que estudió minuciosamente Foucault y comienza a desplegar un nuevo y sobrecogedor arsenal correspondiente a los modos de dominación virtual propios de las Sociedades de Control en el sentido en que las define Deleuze o Jesús Ibañez, que advertía: "pensar es efectivamente peligroso para el Orden".

Pensar es desobedecer. Ayudar a pensar es fomentar la desobediencia y la rebeldía. Y en las presentes circunstancias, la desobediencia no es un derechos, como decía Thoreau, es un mecanismo de supervivencia.

Sin embargo, el engranaje SIDA marca los límites de la rebeldía: resulta terriblemente desazonador ver como los antisistema, los antiglobalizadores, los anticapitalistas, disidentes en los campos más peregrinos, se dejan atrapar con pasmosa fácilidad por la Religión de la Ciencia, la Fe en el Progreso, los 10 Mandamientos de la Tecnología y el Catecismo de los circuitos informáticos, a pesar de que todos sabemos (¿todos?) que al otro lado está el Gran Capital.

Como ya dije, estoy muy satisfecho de haber provocado un debate sobre SIDA con mi nota de prensa sobre el silencio de los Medios de Masas respecto de dos encuentros internacionales que se celebraban en Barcelona al mismo tiempo que la XIV Conferencia oficial y que trataban el problema desde puntos de vista críticos.

Puesto que la mayoría de las intervenciones contrarias a los enfoques críticos se remiten al texto de Garrido "SIDA: las hipótesis alternativas" o reproducen algunos de sus argumentos sin citarlo expresamente, me ha parecido que lo más adecuado es analizar y contestar a ese texto [...]

La información crítica sobre SIDA viene sufriendo una feroz campaña de censura. Resulta penoso tener que explicar esto en un foro de contrainformación, pero parece que los mecanismos a los que alude Rovira en Rebelión funcionan con siniestra eficacia incluso en las filas de los supuestos anticapitalistas. Parece que no hay problema en reconocer por ejemplo una relación directa entre el negocio de la venta de armas y las maniobras para fomentar conflictos bélicos, pero si se sugiere que el negocio de la venta de medicamentos puede estar relacionado con el fomento de epidemias y problemas de salud entonces es paranoia.

Sinceramente creo que el movimiento anticapitalista está estancado en este punto. Es urgente profundizar en el análisis de los mecanismos de poder que actúan en el campo de la salud y la enfermedad, protegidos además por el impenetrable muro de sacralidad de la ciencia, como si la ciencia no fuese una creación humana, como si la ciencia no hubiese aportado –como dice Edgar Morin- "posibilidades de servidumbre y de manipulación, así como los medios para destruir a la humanidad".

Pero este es otro debate. Me centraré ahora en el caso particular del SIDA que puede considerarse como ejemplo paradigmático de la capacidad manipuladora de esos mecanismos de poder y de los efectos terribles de la indolencia y el aborregamiento.

En el texto de Javier Garrido se presentan los argumentos críticos de forma sarcástica, desordenada y caótica.

Dentro del complejo movimiento crítico pueden distinguirse dos grupos: la disidencia iniciada por Peter Duesberg que critica los antivirales y apunta otras causas de inmunodeficiencia sin cuestionar muchos otros aspectos de la hipótesis oficial; y la investigación críticas que inició la Dra. Eleni Papadopulos en 1988 y a la que han ido incorporándose Virólogos, Epidemiólogos, Biólogos Moleculares, Médicos de diferentes especialidades y por supuesto afectados, abogados, periodistas y activistas de numerosas organizaciones independientes en varios países. Los trabajos de Papadopulos, Lanka, Hässig y muy especialmente Kremer, no sólo rebaten la hipótesis del VIH y aportan una explicación científica rigurosa a los fenómenos relacionados con el SIDA, sino que hacen completamente inútiles las teorías de Duesberg y seguidores al situar el SIDA en un cuadro mucho más amplio analizando 30 años de investigación biológica y clínica.

Ante este panorama, la táctica de Garrido es centrarse en el primer grupo para contestar argumentos que ya han sido superados, y calificar de exaltados, "burdas simplificaciones" y "caricaturas" al segundo grupo. Por supuesto que no menciona y mucho menos contesta a los argumentos de estos últimos –dudo que haya sido capaz de hacer el esfuerzo mínimo necesario para conocerlos.

Eso y el recurso a la Teoría de la Conspiración son sus elementos fundamentales para una crítica que pretende pasar por detallada y rigurosa cuando en realidad es justo lo contrario [...]

El artículo se inicia con un apartado titulado "la historia oficial" incompleto y con errores elementales; por ejemplo:

No menciona que la Oficina de Investigación de la Integridad Científica consideró probado que Gallo había mentido sobre sus investigaciones con el HTLV-III (después VIH) lo que supone dejar el "honor" del "descubrimiento" exclusivamente en manos de Luc Montagnier. El informe (que puede consultarse en Internet http://www.nyx.net/~wstewart/CelebratedCases/GalloCase/GalloCase.html) recomendaba vigilar estrechamente a Gallo –quizá por eso se marchó a una empresa privada.

El artículo que marcó el inicio de lo que más tarde se llamaría SIDA no es el que cita Garrido (Gottlieb, 1981, NEJM, 305 (24): 1425-31) sino un informe de los CDC publicado unos meses antes: "Pneumocystis Pneumonia-Los Angeles" MMWR, 1981, 5 de junio; vol. 30, p. 250-252.

Levi no es "descubridor" del VIH, sino uno de los investigadores que posteriormente llevó a cabo experimentos de clonación de la misma forma que lo hicieron Fischer o Barnett.

Eso sí, Garrido no deja de mencionar las "suposiciones" de cientos de investigadores cuyas fantasías sobre cohabitación de africanos y monos terminarían culpando a los negros de la epidemia SIDA. Por supuesto que estas fantasías –que sería pura paranoia considerar de origen racista- no han conseguido el menor apoyo documental.

Garrido continúa después dedicando amplio espacio a contestar a Duesberg. Ya hemos dicho que esos argumentos están superados por el propio movimiento crítico-disidente. Pero merece la pena señalar algunos detalles que muestran la torpeza y la falta absoluta de rigor en los comentarios de Garrido: por ejemplo cuando habla de "lentivirus" sin tener en cuenta que hace bastantes años que las teorías de David Ho cambiaron el diseño de VIH "lento" de Gallo-Montagnier y lo convirtieron en un virus "hiperactivo" –cosas del marketing.

O por ejemplo al plantear que los disidentes utilizan como argumento el estudio Concorde sobre el AZT, cuando el estudio determinante es el ACTG 019 –único en el que se empleó un placebo- y que arroja resultados reveladores: 14% de pacientes "desaparecidos" de las estadísticas, 30 pacientes del grupo que consumía AZT necesitaron transfusiones de sangre para sobrevivir, pacientes del grupo placebo consumieron AZT, pacientes del grupo AZT rebajaron las dosis... y lo más importante: al final se contabilizaron tasas de mortalidad similares en los dos grupos –durante la Conferencia de Durban la persona encargada de registrar los datos del estudio reveló que tuvo que dejar su trabajo al negarse a falsificar los datos como le exigían...

Los comentarios sobre el Premio Nobel Kary Mullis muestran claramente que Garrido pretende tomar por estúpidos a sus lectores (o quizá era consciente de escribir para una legión de infelices crédulos con el cerebro lavado por el dogmatismo ultraracionalista). Claro que un Nobel no es un oráculo, pero si un investigador que ha sido premiado por desarrollar una determinada técnica habla sobre el funcionamiento de su invento, habrá que suponerle una cierta autoridad. Y lo que dice Mullis no es que su técnica no funcione, sino que es un mero amplificador de material genético y no puede emplearse para cuantificar virus.

En la segunda parte de su texto, Garrido pasa a mencionar a los críticos "radicales". Y aquí es donde desbarra completamente. Puesto que no sabe o no puede contestar a los planteamientos de Papadopulos, Lanka o Kremer, se dedica a embarullar, confundir, insultar y descalificar. Seguramente para él es muy divertido, pero considerando la cantidad de gente que sufre, que es presionada para abortar o medicar a sus bebés, que está siendo aterrorizada y literalmente empujada a la muerte, creo que la labor honesta, dura, llena de obstáculos como toda lucha contracorriente, que vienen realizando estas personas merece no ya respeto, sino calor, solidaridad, ayuda, colaboración [...]

Dra. Eleni Papadopulos: Biofísica del Departamento de Física Medica del Hospital Roya Perth, Este de Australia. Valendar Turner, miembro del Real colegio Australiano de Cirujanos, trabaja en el departamento de urgencias del Royal Perth. John M. Papadimitriou, Profesor de Patología de la Universidad de Australia Occidental. Este equipo ha publicado decenas de trabajos científicos analizando todos los aspectos del SIDA: tests, aislamiento del VIH, tratamientos, campañas de prevención, epidemiología... y ha propuesto una explicación alternativa rigurosamente documentada para lo que sucedió en los tubos de ensayo de Gallo y otros que pretenden haber aislado un nuevo virus, y para lo que está sucediendo en los organismos de las personas etiquetadas como "seropositivas", como "enfermos de SIDA" o como "muertos de SIDA".

Dr. Alfred Hässig (Suiza): 45: Doctor en Medicina (Universidad de Zurich). 46: Formación en Anatomopatología. 47-49: Formación en Microbiología. 49-55: Jefe del Departamento Serológico del Laboratorio Central del Servicio de Transfusión de Sangre de la Cruz Roja de Suiza. 55-86: Director del mismo Laboratorio. 62: Premio Marcel Benoist de Suiza a la Investigación Científica. 65-86: Catedrático de Inmunología en la Universidad de Berna. Es Profesor Emérito. 60-86: Consejero de la Organización mundial de la Salud, del Consejo de Europa y de la Liga de las Organizaciones de la Cruz Roja en el terreno de las transfusiones de sangre. 75-78: Presidente de la Sociedad Alemana de Transfusión de Sangre. 82-84: Presidente de la Sociedad Internacional de Transfusión de Sangre. 49-86: Alrededor de 300 artículos científicos sobre Inmunología y Transfusión de Sangre. Desde 1987: Promotor del ‘Grupo de Estudios Nutrición e Inmunología’ de Berna.

Dr. Heinrich Kremer (Alemania): 1965: Doctor en Medicina. 1968: Doctor en Psiquiatría y Neurología. 1966-70: Estudia Sociología, Psicología y Politología en la Universidad Libre de Berlín.

1968-75: Responsable médico de ‘Terapia social para toxicómanos y para personas con graves trastornos de sexualidad y personalidad, y drogadictos’ en Berlín. 1975-80: Profesor, perito y jefe de proyectos de Medicina Social en Berlín y Baja Sajonia. 1981-88: Director médico de la Clínica especializada en drogodependientes jóvenes y adultos-jóvenes de las regiones de Berlín, Bremen, Hamburgo, Schlewig-Holstein y Baja Sajonia, según modelo puesto a prueba por el Gobierno Federal. Especialidades principales: rehabilitación psicosomática, investigación básica clínica y profilaxis de infecciones (entre otras, en octubre 1982: primera prueba clínica de vacunación de hepatitis B en drogadictos; setiembre 1984: primer ensayo clínico en Alemania de los tests de anticuerpos del VIH).

1988: Sale del servicio oficial al dimitir por desacuerdos en el enfoque de la política para la droga y el SIDA. 1988-98: Perito, profesor y redactor independiente de Medicina Social. Investigaciones sobre drogas y SIDA. Desde 1988: Investigador activo de la medicina del SIDA. Desde 1996: Miembro del ‘Grupo de Estudio sobre Inmunidad y Nutrición’, dirigido por el Inmunçolog Dr. Alfred Hässig. 1996: Fundador, junto con el Dr. Stefan Lanka, de REGIMED (REsearch Group Investigative MEDicine and Journalism).

Principales campos de investigación: Publicaciones sobre crítica al SIDA: Wie seriös ist die AIDS-Medizin (¿Cuán seria es la medicina del SIDA?, 1990); film documental AIDS-Rebellen (Los rebeldes del SIDA, 1992); Weltmythos AIDS (SIDA, mito mundial, 1994).

Dr. Stefan Lanka (Alemania) Estudios:1984-89: Biología y ‘Studium Generale’ (Estudios de Humanidades). Durante este tiempo: Estudios independientes y actividades en el campo de la Ecología (Polonia), Neurobiología, Electromicrosopia de Scanning, Botánica Marina (Francia), Genética y Virología. 1990: Diploma con investigación de un virus marino. Setiembre 1994: PhD en Fisiología de Plantas, Patología de plantas y Filosofía, en la Universidad e Konstanz (Alemania).

Investigación: 1987-94: Estudios de Biología Molecular sobre la relación estable entre virus y huésped. Varios artículos científicos publicados, p. e., en la prestigiosa revista Virology.

"VIH/SIDA": Desde 1988: Trabajo de relaciones públicas. Desde 1994: Publicaciones (Wechselwirkung, Continuum, Internet, raum&zeit, etc.), Conferencias (Argentina, Alemania, Gran Bretaña, España), Comunicaciones, Documentales (TV y cine), Proyectos,... Entre 1988-92, activo en política de desarrollo para el Sur de Sudán. Economía: miembro del Comité Germano-Checo-Eslovaco.

Es el primer científico que ha aislado un virus de un alga eucariota marina: el Ectocarpus siliculosus virus (EsV) (toma nota Garrido: no se escribe Silicosus, como tampoco se escribe COTRIMAZOL, ni TRIMETROPIM sino CO-TRIMOXAZOL y TRIMETOPRIM). Los Trabajos de aislamiento y secuenciación de este virus están publicados en Botanica Acta y Virology [...]

1) Acabando su texto, Garrido se lamenta de la forma en que se dio a conocer el descubrimiento de Gallo "sin dar lugar a que otros investigadores contrastaran previamente los hallazgos o que los sometieran a revisión crítica". Pues bien, esa "revisión crítica" es la que realizó Lanka en 1995: HIV – Realität oder Artefakt? Raum und Zeit 1995, 77: 17-27. ("VIH: ¿realidad o artefacto?"). Se trata de una revisión especializada realizada por un Doctor en Virología que además había publicado recientemente los trabajos de aislamiento y secuenciación de un virus, es decir una de las pocas personas perfectamente cualificadas para tal revisión. Sin embargo, Garrido se limita a descalificar a Lanka confundiendo por enésima vez: en este caso pretende juzgar complejos planteamientos sobre Genética y Virología. Por mi parte estaré encantado de debatir estas cuestiones cuando Garrido quiera demostrarnos que las conoce con el mismo grado de profundidad que las relativas al VIH-SIDA.

2) Comenta Garrido –como si de una anécdota sin importancia se tratara- que el Nobel Kary Mullis pasó a apoyar a los disidentes cuando empezó a pedir las referencias científicas para la afirmación mil veces repetida "el VIH es la causa probable del SIDA" y nadie se las proporcionó. ¿Acaso no es esta la prueba más importante de que la hipótesis del VIH no tiene base científica?

Señalo también aquí que algo parecido sucedió cuando un periodista español inició una campaña sistemática de petición de las pruebas. Envió decenas de peticiones durante un año a todos los responsables españoles. Sólo consiguió un dibujo del VIH enviado por el Plan Nacional sobre SIDA y un fax del Consejo de colegios Médicos de España en el que se reconocía que no disponen de la documentación en cuestión.

Asimismo destaco que en las Conferencias Internacionales de Ginebra y Durban un grupo de seropositivos en huelga de hambre pidió insistentemente las pruebas a los miles de congresistas allí reunidos incluidos Gallo, Montagnier, Ho, Fauci y otros números uno del SIDA. Ni los científicos respondieron, ni los periodistas se hicieron eco de la petición.

Por último, a título de anécdota y para hacernos una idea de la clase de gente que se mueve en este campo: el Dr. Rafael Nájera –número uno del SIDA en España- cita como referencia de la relación VIH-SIDA un artículo que Gallo anunció y que jamás publicó (!).

2) [...] En efecto, en 1997, aparecen en la revista Virology dos publicaciones, una de un equipo franco-aleman (Gluschankof P, Mondor I, Gelderblom HR, Sattentau QJ. Cell membrane vesicles are a major contaminant of gradient-enriched human immunodeficiency virus type-1 preparations. Virol. 1997;230:125-133.) y otra de un equipo e los Institutos nacionales del Cáncer norteamericanos (Bess JW, Gorelick RJ, Bosche WJ, Henderson LE, et al. Microvesicles are a source of contaminating cellular proteins found in purified HIV-1 preparations. Virol. 1997;230:134-144). Ambas contienen fotografías de microscopio electrónico que se suponen del VIH, sin embargo en el pie de esas fotografías dice: "Vesiculas purificadas de celulas H9 infectadas ..."

Es decir, que lo que habían obtenido los dos equipos tratando de purificar VIH no fueron retrovirus, sino vesículas celulares humanas. La fotografía de Garrido corresponde a uno de los artículos. Las otras son estas:

Conclusiones de Garrido: "Decir que el SIDA no es una enfermedad infecciosa o que el VIH no existe puede echar por tierra todos los esfuerzos de prevención y crear una falsa sensación de seguridad. Y el precio a pagar sería muy alto".

¿Qué precio? ¿El precio de las multinacionales que verían como se les hunde un negocio fabuloso? ¿El precio de los falsos científicos que se han prestado a esta infamia y podrían terminar en el banquillo? ¿El precio de los responsables médicos que han pisoteado el derechos al consentimiento informado de sus pacientes en todo el mundo? ¿El precio de los responsables políticos que han tomado decisiones –con la sola excepción del Presidente de Suráfrica- sin fundamento alguno y que están teniendo terribles consecuencias sobre millones de seres humanos?

Pero claro, todo esto es pura paranoia conspiradora [...]

1. El VIH no ha sido aislado.

Los requisitos científicos no se han cumplido:
CRITERIOS ESTANDARIZADOS EN VIROLOGÍA
- Cuatro fotografías: del virus en células, del virus totalmente solo, de sus proteínas y de su genoma.
- Caracterizar las proteínas y secuenciar el genoma.
- Realizar experimentos de control.
- Describir estos trabajos y publicarlos para su revisión.
FUENTE: Dr. Stefan Lanka. Virólogo. Autor Trabajos aislamiento Ectocarpus Siliculosus, ESV (Botanica Acta y Virology).

CRITERIOS ESTANDARIZADOS EN RETROVIRLOGÍA
- Purificación de los cultivos en gradientes de densidad (1.16 gm/ml.).
- Microfotografías de partículas con características morfológicas y dimensiones de retrovirus (100-120 nm.).
- Análisis del ARN y de las proteínas.
FUENTE: SINOUSSI, F. MEDIOLA, L & CHERMANN, J-C. Purification and partial differentiation of the particles of murine sarcoma virus according to their sedimentation rates in sucrosa density grandients. Spectra, 1973, 4: 237-243. TOPLIN, I. Tumor Virus Purification using Zonal Rotors. Spectra, 4: 225-235.

¿Qué es entonces lo que se ha presentado como un nuevo virus?

- Detección de actividad bioquímica de una enzima –la Retrotranscriptasa- atribuida a los retrovirus sin pruebas (en realidad corresponde a procesos que tienen lugar habitualmente en las células).

- Detección de "Microvesículas" de transporte (también habituales en las células humanas).

El propio presunto descubridor del VIH reconoce publicamente que no lo aisló: Montagnier concedió recientemente una entrevista al periodista Djamel Tahí en el Instituto Pasteur (publicada por Continuum, vol 5, núm 2, invierno, 1997/98 pp 30-34). En un momento de la entrevista dice: "El análisis de las proteínas del virus requiere producción masiva y purificación". Y más adelante, describiendo sus trabajos de 1983 con el VIH, dice: "Repito, no purificamos". Sobre los trabajos de Gallo dijo: "No sé si realmente purificó. No lo creo". Cuando el periodista le pregunta por qué no había publicado micrófotografías electrónicas del VIH, dijo que "incluso después de un esfuerzo de romanos" no habían podido ver partículas con "morfología de retrovirus".

El reconocimiento público más contundente de que el VIH no se ha aislado se encuentra en las instrucciones que acompañan al test ELISA de los Laboratorios Abbot:

ABBOTT AXSYM SYSTEM
[extraído del folleto que los Laboratorios Abbott incluyen en sus tests de anticuerpos de VIH]
SENSIBILIDAD Y ESPECIFICIDAD
Actualmente no hay patrón reconocido para establecer la presencia o ausencia de anticuerpos del VIH-1 y VIH-2 en sangre humana.

Respecto a la pretensión de Duesberg recogida por Garrido según la cual CLONACIÓN es sinónimo de AISLAMIENTO, creo que lo más clarificador es poner un ejemplo: clonar es algo así como fotocopiar. Pero para poder hacer una fotocopia necesito el original. Si presento sólo la fotocopia puede tratarse de un fraude. Por eso en convocatorias oficiales exigen fotocopias compulsadas y para compulsarlas hace falta ver el original. Volviendo a los virus: para afirmar que uno ha clonado un virus primero tiene que probar que existe tal virus y para ello tiene que AISLARLO según las reglas recogidas más arriba.

El problema es que por el momento nadie ha logrado "compulsar" la clonación del VIH presentando el original.

A estos argumentos científicos debe unirse la siguiente evidencia judicial:

Göttingen, 24 de febrero de 1997: el tribunal que juzgaba a un médico por transfusión de sangre contaminada a miles de pacientes emite una sentencia absolutoria ya que se presentó un testigo voluntario –el Virólogo y Biólogo, Dr. Stefan Lanka- para declarar que el VIH no ha sido aislado y no se pudo encontrar a ningún científico o médico que declarara lo contrario. Un año después se produce un caso similar en La Plata (Argentina); el médico es igualmente absuelto.

2. Los tests de infección por VIH no han sido validados.

Los Laboratorios Abbot no son los únicos en reconocerlo:

Folleto de instrucciones del Test de Anticuerpos VIH (Western blot) de los Laboratorios BIORAD: "El test de la existencia de anticuerpos contra el virus asociado al SIDA no es un diagnóstico de enfermedades del SIDA o parecidas al SIDA. El resultado negativo del test no excluye la posibilidad de contacto o infección (...) el resultado positivo del test no prueba que alguien esté en un estado de enfermedad de SIDA o de pre-SIDA ni que tenga que adquirirla".

Declaraciones de Roche Diagnostics, fabricantes del test de "medición de carga viral del VIH": "El test Monitor de VIH Amplicor no debe ser utilizado como un test diagnóstico para confirmar la presencia de infección por VIH".

Además hay que tener en cuenta que:

Los criterios para el resultado varían de un país a otro o de un laboratorio a otro.

El Western blot es presentado como el más fiable en la mayoría de los países, sin embargo en Inglaterra y País de Gales está prohibido desde el 92 por considerarlo poco fiable.

No son específicos (cualitativos), es decir, no detectan si se tiene o no un determinado tipo de anticuerpos; son inespecíficos (cuantitativos), es decir, detectan una mayor o menor cantidad de un tipo de anticuerpos que todos tenemos (autoanticuerpos).

Todas las personas darían positivo a los tests si no se realizase una operación que no se hace en ningún otro tests de anticuerpos: diluir el suero testado en 400 partes de disolvente (en el test ELISA) o en 50 partes (en el test Western Blot).

En 1996 ya habían sido documentadas 67 enfermedades y condiciones que pueden producir falsos positivos, entre ellas: hemofilia, hepatitis, malaria, problemas renales, gripe, embarazos, vacunas, transfusiones, trasplantes, altos niveles de grasa o sexo anal receptivo.

Por último, la prueba definitiva de que los tests no se han validado es que tras el debate suscitado por el Presidente de Sudáfrica Thabo Mbeki, la responsable de los CDC norteamericanos presente en el Panel Asesor presidencial se comprometió a realizar próximamente experimentos que permitan validar los tests... y ello cuando se ha diagnosticado a millones de personas en todo el mundo.
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Re: Marxismo y Ciencia

Mensaje por Demofilo el Miér Jun 30, 2010 9:24 pm

3. La relación entre el VIH y el SIDA no ha sido probada.

Los propios "descubridores" reconocen que no establecieron la relación del VIH con el SIDA:

Science, 1984 Gallo y equipo obtienen resultados negativos con hibridación Southern Blot en linfocitos frescos, ganglios linfáticos, médula ósea de Sarcoma de kaposi y bazo de pacientes de SIDA; conluye: "así que el agrandamiento de ganglios encontrado comúnmente en pacientes de SIDA y ARC no puede ser debido a la proliferación de HTLV-III (VIH)"

Nature, 1984 Montagnier y equipo: "No es correcto no obstante que el SIDA sea el resultado de una progresiva destrucción de células T4 por el virus".

Science, 1984 Gallo y equipo: "Estos resultados y otros recogidos en este mismo número sugieren que el HTLV-III puede ser la principal causa del SIDA".

Science, 1983 Montagnier y equipo: "El papel de este virus en la etiología del SIDA deberá ser determinado".

El Equipo de la Dra. Papadopulos analizó en detalle la hipótesis que intenta relacionar el VIH con la destrucción de T4 y con el SIDA (PAPADOPULOS-ELEOPULOS, 1995 –ver al final Referencias científicas).

El artículo comienza estableciendo los requerimientos mínimos para poder sostener una relación de causa efecto entre el VIH, la caída de T4 y el SIDA:

El VIH debe ser necesario y suficiente para provocar el descenso de T4.
El descenso de T4 debe ser necesario y suficiente para provocar el Síndrome.
Todos los pacientes de SIDA deben estar infectados con el VIH.

Sin embargo nada de esto se cumple:

Respecto a la primera condición

la caída de T4 se produce antes de la expresión del VIH;
no existe acuerdo sobre el mecanismo por el cual mata el VIH;
según Montagnier, en células con infección crónica no se detectó apoptosis y sí en células no infectadas pero estimuladas;
los cultivos de SIDA y los pacientes de SIDA están expuestos a mitógenos (activadores) que son agentes oxidantes.

Conclusión: El VIH no es ni necesario ni suficiente para provocar el descenso de T4.

Respecto a la segunda condición la evidencia muestra

que los T4 se "transforman" en T8 mientras la suma permanece constante;
que el descenso de T4 no es suficiente para padecer las enfermedades del SIDA;
que el descenso de T4 no precede al Síndrome clínico;
que no todos los individuos con enfermedades del SIDA tienen una caída de los T4.

Conclusión: El descenso de T4 no es ni necesario ni suficiente para desarrollar el SIDA.

Respecto a la tercera condición:

los tests de anticuerpos, la PCR y el aislamiento viral no son específicos ni reproducibles;
por aislamiento se ha entendido: detección de RT, proteínas que coinciden con otras celulares ubicuas y partículas semejantes-a-virus; esto, aunque fuese específico de un virus determinado, sería detección, pero no aislamiento;
el genoma humano normal contiene secuencias retrovirales endógenas;
el cultivo de células normales conduce a producción de retrovirus;
la relación VIH-SIDA está basada en la relación epidemiológica entre los tests de anticuerpos y el Síndrome clínico, pero al aplicar el Western Blot (WB) con los criterios más estrictos solo el 50% de los pacientes de SIDA da positivo (con los criterios menos estrictos, el 80%); por tanto, si el WB es 100% sensible y específico como se afirma, entre el 20% y el 50% de los pacientes de SIDA no está infectado por el VIH.

Conclusión: No es posible afirmar que todos los pacientes de SIDA están infectados por el VIH.

O lo que es lo mismo: toda la presentación oficial del "SIDA" carece de la más elemental base científica o lógica. No sólo no hay relación "VIH-T4-SIDA" sino que estos tres conceptos son precisamente eso: conceptos vacíos. Ni se ha probado que exista el "VIH", ni la subdivisión de Linfocitos en "CD4", "CD8" y otros tiene entidad biológica, ni el "SIDA" tiene entidad patológica propia.

Un detalle importante a la hora de valorar la relación VIH-SIDA: Al practicar el Western Blot a enfermos de SIDA se obtienen entre un 50% y 80% de tests positivos. Si es cierto que el Western Blot es 100% específico esto quiere decir que entre el 20% y el 50% de los enfermos de SIDA no esta infectado por el VIH.

4. Los tratamientos empleados en el marco del SIDA son tóxicos.

Las características básicas de la aplicación de antivirales hospitalarios son:

Desde el mismo año 1987 en que se empieza a aplicar AZT: reducción de dosis.
Desde 1998: interrupción del tratamiento con cócteles ("treatment holidays").
Desde febrero del 2001: retrasar la administración de los cócteles.
Desde junio del 2001: la FDA pide bajar el tono de la publicidad triunfalista utilizado por los laboratorios farmacéuticos.

Los "cócteles" se componen de:

1) "Inhibidores de Transcriptasa Inversa": AZT-Retrovir, ddI-Videx, ddC-Hivid...
ADN-Chain Terminators: Exterminadores de Cadenas de ADN. Sus efectos principales son:
Dañan las Mitocondrias celulares que producen el 95% de la energía que necesita el organismo produciendo entre otros efectos: miopatías musculares, problemas cardiovasculares, demencias, encefalopatías, fallos hepáticos y daños genéticos en fetos.
Frenan la síntesis de ADN produciendo anemia.
Oxidan los grupos sulfidrilos produciendo entre otros: adelgazamiento extremo, atrofia muscular, anemia, cáncer, inmunodeficiencia y daños en hígado y riñón.

2) "Inhibidores de Proteasa": Indinavir-Crixivan, Squinavir-Invirase...

Bloquean la acción de las enzimas primero las proteasas-aspartato (pepsina y catepsina); después todas las demás alterando las reacciones bioquímicas y finalmente toda la actividad vital.

Son compuestos indestructibles que no pueden ser eliminados del cuerpo; se acumulan produciendo: anemias hemolíticas (destrucción de hematíes), diarrea, alteraciones en el equilibrio proteasas-antiproteasas naturales, cólicos renales, vértigo, inflamación de la vejiga, no asimilación de alimentos, cirrosis hepáticas, neumonía, rigidez en tejidos del sistema circulatorio y linfático...

Glaxo-Wellcome, señala sobre el AZT: "puede ser asociado con severa toxicidad hematológica incluyendo Granulocitopenia [destrucción de células inmunitarias] y anemia severa, su uso prolongado también ha sido asociado con miopatía similar a la que produce el VIH". Documentación científica disponible muestra que el AZT y otros productos similares impiden la división de las células, producen rupturas de cromosomas y malformaciones fetales y dañan las mitocondrias celulares dando lugar a graves trastornos neurológicos.

Los hechos clínicos documentados confirman que los pacientes que no han tomado los antivirales gozan de mejor salud:

JAY LEVY, The Lancet, 1998: "Todos los sobrevivientes a largo término del VIH han evitado los antirretrovirales".

CANDOTTI y otros, Journal of Medical Medicine, 1999: "De 68 no-progresores a largo plazo (más de 10 años) ninguno estaba en terapia antirretroviral".

HOGERVORST y otros, Journal of Infectious Diseases, 1996: "Ninguno de los enfermos asintomáticos a largo plazo recibió ningún medicamento antiviral durante el estudio".

MONTEFIORI y otros, Journal of Infectious Diseases, 1997: "Con excepción de dos entre 19 pacientes no-progresores, ninguno había recibido terapia antirretroviral".

TRASMISIÓN MADRE-HIJO

Un estudio realizado en Italia y publicado el año pasado concluye que "la comparación de niños infectados por el VIH-1 cuyas madres habían sido tratadas con AZT con niños cuyas madres no habían sido tratadas mostraban que el primer grupo tenía una mas alta probabilidad de desarrollar enfermedades severas (57% contra 37%).

Además el AZT ya ha generado monstruos humanos:

KUMAR y otros, Journal of AIDS, 1994, 7: 1035-1039: "Ciento cuatro embarazadas fueron tratadas con AZT en un hospital de la India. Hubo un número llamativo de abortos terapéuticos y de abortos espontáneos y entre los nacidos vivos, un diez por ciento de anormalidades que incluyen agujeros en el pecho, prolongaciones en la base de la columna vertebral, orejas colocadas fuera de lugar, caras deformes, defectos en el corazón, dedos extra y albinismo".

Respecto a las consecuencias sobre niños y bebés, para muestra, un botón: Dos bebés mueren en un experimento con tratamientos del SIDA (New York Times 3 de febrero)

"Ambos bebés murieron de una extraña enfermedad neurológica, según informaron científicos franceses (...) los medicamentos utilizados fueron AZT o Zidovudina y 3TC o Lamivudina, fabricados por Glaxo-Wellcome".

"En el estudio, madres infectadas comenzaron a tomar AZT aproximadamente en la semana 24 de embarazo y lo recibieron por vía intravenosa durante el parto. Los bebés tomaron AZT durante 6 semanas. Las mismas madres también tomaron 3TC comenzando en las últimas 8 semanas de embarazo y los bebés lo tomaron las primeras 5 semanas de vida".

"Los bebés comenzaron a enfermar aproximadamente a los 4 meses de edad y murieron varios meses después de disfunción mitocondrial".

"Un bebé desarrolló ataques epilécticos que no pudieron ser controlados con medicamentos y el otro tuvo problemas neurológicos. El primero murió a principios de 1998. El segundo bebé no tuvo ataques pero sí otros síntomas de enfermedad cerebral así como problemas de pulmones y corazón".

"El segundo bebé murió hace pocas semanas alertando al equipo de una posible relación entre la enfermedad y los medicamentos".

5. Se está produciendo una violación sistemática de Derechos Humanos por parte de los responsables públicos científicos-médicos-políticos en el marco del SIDA [...] Un hecho que pone en evidencia esta violación de derechos fundamentales de los pacientes es la reciente dimisión de un alto responsable de la sanidad norteamericana. Las palabras contenidas en su carta de dimisión son suficientemente ilustrativas de lo que está ocurriendo en todo el mundo:

Florida, 3 de junio de 1999: Mark Pierpoint, Coordinador del Programa de Prevención del VIH/SIDA hace pública su dimisión. En la carta dirigida a sus superiores dice:

"Después de una cuidadosa evaluación, considero que no puedo continuar promoviendo la Educación sobre el VIH/SIDA ni la aplicación de los tests de VIH (...) Si lo hiciese, estaría violando mi propia conciencia puesto que estas instrucciones reconocen y promueven una única opinión científica respecto de la causa del SIDA.

(...) Desgraciadamente, sólo una parte de los datos científicos ha sido puesta al alcance del público (...) Esta ciencia dominante es promocionada e incluso manipulada por los gigantes farmacéuticos que tienen un motivo obvio de beneficio. (...) el Servicio de Salud Pública ha hecho todo lo posible para silenciar opiniones científicas contrarias y en consecuencia ha negado a la población su fundamental derecho a un consentimiento informado.

Por la presente retiro mi participación de lo que un día puede ser visto como la mayor violación del principio de consentimiento informado en la historia de la Salud Pública".

[...]

6. Se han formulado explicaciones alternativas coherentes a los problemas de salud conocidos como "SIDA" que han dado ya resultados clínicos positivos y que podrían aplicarse a una enorme cantidad de problemas de salud fuera del marco estricto del SIDA.

La teoría oficial del SIDA –aceptada pero no demostrada- afirma que el VIH destruye las defensas, pretendiendo que las defensas son unas células llamadas "Linfocitos T4".

En primer lugar, reducir la inmunidad a un tipo de células es una simplificación injustificable. La Inmunidad es un complejo conjunto de procesos en los que están implicados órganos, sistema nervioso, hormonas, células de diferentes tipos y en última instancia el organismo entero.

En segundo lugar, la Inmunidad no consiste solamente en la defensa frente a invasiones del exterior como suele creerse. En realidad, esa es sólo una labor puntual. La tarea más importante de la Inmunidad es la eliminación y reciclaje de un billón de células que perdemos cada día. Esta inmensa labor de crucial importancia para nuestra salud la realizan precisamente los Linfocitos T.

Ahora bien, ¿existe alguna evidencia científica o clínica de que los Linfocitos T estén siendo destruidos por un virus? Absolutamente ninguna. Para empezar ningún investigador ha conseguido explicar cómo se produce esta destrucción; tan sólo se han publicado suposiciones y reconstrucciones realizadas con ordenador. Pero las contradicciones no terminan aquí.

Los Linfocitos T se han clasificado en diferentes tipos según las diferentes funciones que realizan. Numerosos equipos observaron en los 80 y se confirmó en el 93 que la caída de T4 va acompañada de una subida de T8 mientras el total permanece constante. La cosa está bien clara: las células son las mismas, lo que cambia es la función que cumplen, pero en ningún caso han sido destruidas.

A mediados de los 80 tanto Gallo como Montagnier reconocían que el efecto destructivo del VIH sólo se observaba en células expuestas a agentes oxidantes. En 1991, Montagnier confirmó en un trabajo publicado en Virology que la caída de T4 en los pacientes se producía ANTES que se registrara actividad del VIH; que células con infección crónica no morían y en cambio sí lo hacían células NO infectadas pero estimuladas con agentes oxidantes. Hay que tener bien presente que los individuos pertenecientes a "grupos de riesgo del SIDA" están expuestos a diversos agentes oxidantes: antibióticos, nitritos, semen por vía anal, hemoderivados, corticosteroides...

Finalmente, un detalle importante: sólo entre un dos y un cuatro por ciento de los Linfocitos T circulan en la sangre lo cual quiere decir que las mediciones no tienen significado clínico; pero además este pequeño porcentaje se repliega a los órganos y médula ósea en situaciones de stress. Esto explica que haya numerosos seropositivos en perfecto estado de salud y con recuentos cero de T4.

¿Por qué es tan importante la oxidación?

Para comprenderlo, veamos como actúa el stress oxidativo. Hemos dicho que la Inmunidad tiene dos brazos: los Linfocitos T, encargados del reciclaje constante, y los Linfocitos B, que actúan puntualmente contra el exterior. Pues bien, agresiones psicológicas, traumáticas, infecciosas, nutricionales y tóxicas provocan un desequilibrio importante:

- por un lado estimula los Linfocitos B: esto hace subir el nivel de anticuerpos (con lo cual es fácil dar positivo a los test del SIDA) y activa las Proteasas y los Radicales Libres (dos mecanismos destructivos) provocando oxidación y un gasto energético extra, agotamiento de la reserva de antioxidantes y alteración de las paredes celulares con daños en el ADN;

- por otro lado desciende la actividad de los Linfocitos T, que se repliegan a la médula ósea y determinados órganos (lo cual hace que los recuentos de T4 indiquen bajada y se interprete por error que han sido eliminados por el VIH); pero lo más importante es que dejan de cumplir su labor de reciclaje con consecuencias muy graves: se acumulan restos de ADN y ARN celular (que al ser medidos con la técnica PCR se interpretan como "carga viral alta"); finalmente, el aumento de células muertas provoca una proliferación de gérmenes que viven habitualmente en equilibrio en nuestro organismo: hongos recicladores como el Pneumocistis Carinii (es lo que se interpreta equivocadamente como "enfermedades oportunistas").

Si no se restablece el equilibrio, este mecanismo autoinmune puede llegar a matar a la persona. La tragedia es que, tanto el terror provocado paradójicamente por la Campaña Mundial "contra" el SIDA, como los tratamientos (antibióticos y antivirales) agudizan la intoxicación física y mental provocando la muerte del paciente.

Estos elementos son desarrollados por los recientes trabajos del Dr. Heinrich Kremer incorporando descubrimientos como el Óxido Nítrico y su papael de control de los sistemas celulares; las citoquinas y la subdivisión de las células inmunitarias en Th-1 y Th-2 –todo ello recogido en su libro "La silenciosa revolución del cáncer y el SIDA" publicado este año en Alemania por Raum & Zeit [...]

Quizá Garrido –y sus defensores- consideran que instituciones como el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional se crearon para distribuir justicia y combatir la pobreza en el mundo.

Quizá Garrido –y quienes le corean- consideran que el objetivo de los laboratorios farmacéuticos y de las Fundaciones de Rockefeller y Bill Gates es proteger la salud de los habitantes del planeta y sólo como una consecuencia involuntaria derivada de su meritoria labor obtienen unos dinerillos que por supuesto invierten en seguir ayudando a la humanidad.

Quizá Garrido –y compañía- piensan que los programas de abortos, esterilización y AZT para los países africanos son una forma de regular el crecimiento de la población de forma más civilizada que las guerras tribales y que la manipulación de cifras en las estadísticas de SIDA se hacen para conseguir recursos necesarios que de paso son administrados por bondadosas ONGs.

Quizá Garrido –y quienes comparten sus diatribas- crean que los profesionales de la salud no tienen tiempo de leer las publicaciones especializadas de su campo de trabajo porque están muy ocupados prescribiendo tests, mediciones de carga viral y tratamientos; eso explica que no se hayan enterado de la invalidez de los tests y de la toxicidad de los tratamientos; o quizá es que no informan a sus pacientes de todo ello para no perder tiempo y no bloquear aún más la sanidad pública.

Y así indefinidamente...

No sólo es una grave irresponsabilidad negar que el SIDA se apoya en complejas estructuras de poder. Desde el punto de vista de quienes luchamos para transformar la sociedad –entre los que no tengo ninguna duda que no se encuentra Garrido aunque sí muchos que lo aplauden sin pararse a pensar- constituye una obligación desenmascarar esas estructuras y no vamos a dar un paso atrás, al otro lado del límite que marca el Montaje SIDA, el dogma virtual del VIH [...]

Me pregunto y traslado la pregunta: ¿Se considerará Garrido –y los que le aplauden- parte del rebaño desconcertado, marginado, dirigido, amedrentado y sometido? ¿Marchará quizá a toque de corneta repitiendo eslóganes de los CDC norteamericanos y reclamos publicitarios de los laboratorios? ¿O simplemente sirve a un estado mercenario ejecutor?
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Re: Marxismo y Ciencia

Mensaje por nemonic el Miér Jun 30, 2010 9:30 pm

Demofilo escribió:El SIDA y la ciencia dogmática. Respuesta a Javier Garrido y los escépticos
Jesús García Blanca
http://www.profesionalespcm.org/SIDA/ciencia.html

En 1981 el Servicio de Inteligencia de Epidemias (EIS) integrado en los Centros para el Control de las Enfermedades norteamericanos, apoyados por una compleja estructura de poder que incluye instituciones estatales (Institutos Nacionales de Salud) y grandes compañías farmacéuticas transnacionales, pusieron en marcha un ambicioso y multiforme mecanismo de control: la pandemia VIH-SIDA.

Esta herramienta colosal responde a las necesidades de un modelo de sociedad que abandona las toscas medidas disciplinarias que estudió minuciosamente Foucault y comienza a desplegar un nuevo y sobrecogedor arsenal correspondiente a los modos de dominación virtual propios de las Sociedades de Control en el sentido en que las define Deleuze o Jesús Ibañez, que advertía: "pensar es efectivamente peligroso para el Orden".

Pensar es desobedecer. Ayudar a pensar es fomentar la desobediencia y la rebeldía. Y en las presentes circunstancias, la desobediencia no es un derechos, como decía Thoreau, es un mecanismo de supervivencia.

Sin embargo, el engranaje SIDA marca los límites de la rebeldía: resulta terriblemente desazonador ver como los antisistema, los antiglobalizadores, los anticapitalistas, disidentes en los campos más peregrinos, se dejan atrapar con pasmosa fácilidad por la Religión de la Ciencia, la Fe en el Progreso, los 10 Mandamientos de la Tecnología y el Catecismo de los circuitos informáticos, a pesar de que todos sabemos (¿todos?) que al otro lado está el Gran Capital.

Como ya dije, estoy muy satisfecho de haber provocado un debate sobre SIDA con mi nota de prensa sobre el silencio de los Medios de Masas respecto de dos encuentros internacionales que se celebraban en Barcelona al mismo tiempo que la XIV Conferencia oficial y que trataban el problema desde puntos de vista críticos.

Puesto que la mayoría de las intervenciones contrarias a los enfoques críticos se remiten al texto de Garrido "SIDA: las hipótesis alternativas" o reproducen algunos de sus argumentos sin citarlo expresamente, me ha parecido que lo más adecuado es analizar y contestar a ese texto [...]

La información crítica sobre SIDA viene sufriendo una feroz campaña de censura. Resulta penoso tener que explicar esto en un foro de contrainformación, pero parece que los mecanismos a los que alude Rovira en Rebelión funcionan con siniestra eficacia incluso en las filas de los supuestos anticapitalistas. Parece que no hay problema en reconocer por ejemplo una relación directa entre el negocio de la venta de armas y las maniobras para fomentar conflictos bélicos, pero si se sugiere que el negocio de la venta de medicamentos puede estar relacionado con el fomento de epidemias y problemas de salud entonces es paranoia.

Sinceramente creo que el movimiento anticapitalista está estancado en este punto. Es urgente profundizar en el análisis de los mecanismos de poder que actúan en el campo de la salud y la enfermedad, protegidos además por el impenetrable muro de sacralidad de la ciencia, como si la ciencia no fuese una creación humana, como si la ciencia no hubiese aportado –como dice Edgar Morin- "posibilidades de servidumbre y de manipulación, así como los medios para destruir a la humanidad".

Pero este es otro debate. Me centraré ahora en el caso particular del SIDA que puede considerarse como ejemplo paradigmático de la capacidad manipuladora de esos mecanismos de poder y de los efectos terribles de la indolencia y el aborregamiento.

En el texto de Javier Garrido se presentan los argumentos críticos de forma sarcástica, desordenada y caótica.

Dentro del complejo movimiento crítico pueden distinguirse dos grupos: la disidencia iniciada por Peter Duesberg que critica los antivirales y apunta otras causas de inmunodeficiencia sin cuestionar muchos otros aspectos de la hipótesis oficial; y la investigación críticas que inició la Dra. Eleni Papadopulos en 1988 y a la que han ido incorporándose Virólogos, Epidemiólogos, Biólogos Moleculares, Médicos de diferentes especialidades y por supuesto afectados, abogados, periodistas y activistas de numerosas organizaciones independientes en varios países. Los trabajos de Papadopulos, Lanka, Hässig y muy especialmente Kremer, no sólo rebaten la hipótesis del VIH y aportan una explicación científica rigurosa a los fenómenos relacionados con el SIDA, sino que hacen completamente inútiles las teorías de Duesberg y seguidores al situar el SIDA en un cuadro mucho más amplio analizando 30 años de investigación biológica y clínica.

Ante este panorama, la táctica de Garrido es centrarse en el primer grupo para contestar argumentos que ya han sido superados, y calificar de exaltados, "burdas simplificaciones" y "caricaturas" al segundo grupo. Por supuesto que no menciona y mucho menos contesta a los argumentos de estos últimos –dudo que haya sido capaz de hacer el esfuerzo mínimo necesario para conocerlos.

Eso y el recurso a la Teoría de la Conspiración son sus elementos fundamentales para una crítica que pretende pasar por detallada y rigurosa cuando en realidad es justo lo contrario [...]

El artículo se inicia con un apartado titulado "la historia oficial" incompleto y con errores elementales; por ejemplo:

No menciona que la Oficina de Investigación de la Integridad Científica consideró probado que Gallo había mentido sobre sus investigaciones con el HTLV-III (después VIH) lo que supone dejar el "honor" del "descubrimiento" exclusivamente en manos de Luc Montagnier. El informe (que puede consultarse en Internet http://www.nyx.net/~wstewart/CelebratedCases/GalloCase/GalloCase.html) recomendaba vigilar estrechamente a Gallo –quizá por eso se marchó a una empresa privada.

El artículo que marcó el inicio de lo que más tarde se llamaría SIDA no es el que cita Garrido (Gottlieb, 1981, NEJM, 305 (24): 1425-31) sino un informe de los CDC publicado unos meses antes: "Pneumocystis Pneumonia-Los Angeles" MMWR, 1981, 5 de junio; vol. 30, p. 250-252.

Levi no es "descubridor" del VIH, sino uno de los investigadores que posteriormente llevó a cabo experimentos de clonación de la misma forma que lo hicieron Fischer o Barnett.

Eso sí, Garrido no deja de mencionar las "suposiciones" de cientos de investigadores cuyas fantasías sobre cohabitación de africanos y monos terminarían culpando a los negros de la epidemia SIDA. Por supuesto que estas fantasías –que sería pura paranoia considerar de origen racista- no han conseguido el menor apoyo documental.

Garrido continúa después dedicando amplio espacio a contestar a Duesberg. Ya hemos dicho que esos argumentos están superados por el propio movimiento crítico-disidente. Pero merece la pena señalar algunos detalles que muestran la torpeza y la falta absoluta de rigor en los comentarios de Garrido: por ejemplo cuando habla de "lentivirus" sin tener en cuenta que hace bastantes años que las teorías de David Ho cambiaron el diseño de VIH "lento" de Gallo-Montagnier y lo convirtieron en un virus "hiperactivo" –cosas del marketing.

O por ejemplo al plantear que los disidentes utilizan como argumento el estudio Concorde sobre el AZT, cuando el estudio determinante es el ACTG 019 –único en el que se empleó un placebo- y que arroja resultados reveladores: 14% de pacientes "desaparecidos" de las estadísticas, 30 pacientes del grupo que consumía AZT necesitaron transfusiones de sangre para sobrevivir, pacientes del grupo placebo consumieron AZT, pacientes del grupo AZT rebajaron las dosis... y lo más importante: al final se contabilizaron tasas de mortalidad similares en los dos grupos –durante la Conferencia de Durban la persona encargada de registrar los datos del estudio reveló que tuvo que dejar su trabajo al negarse a falsificar los datos como le exigían...

Los comentarios sobre el Premio Nobel Kary Mullis muestran claramente que Garrido pretende tomar por estúpidos a sus lectores (o quizá era consciente de escribir para una legión de infelices crédulos con el cerebro lavado por el dogmatismo ultraracionalista). Claro que un Nobel no es un oráculo, pero si un investigador que ha sido premiado por desarrollar una determinada técnica habla sobre el funcionamiento de su invento, habrá que suponerle una cierta autoridad. Y lo que dice Mullis no es que su técnica no funcione, sino que es un mero amplificador de material genético y no puede emplearse para cuantificar virus.

En la segunda parte de su texto, Garrido pasa a mencionar a los críticos "radicales". Y aquí es donde desbarra completamente. Puesto que no sabe o no puede contestar a los planteamientos de Papadopulos, Lanka o Kremer, se dedica a embarullar, confundir, insultar y descalificar. Seguramente para él es muy divertido, pero considerando la cantidad de gente que sufre, que es presionada para abortar o medicar a sus bebés, que está siendo aterrorizada y literalmente empujada a la muerte, creo que la labor honesta, dura, llena de obstáculos como toda lucha contracorriente, que vienen realizando estas personas merece no ya respeto, sino calor, solidaridad, ayuda, colaboración [...]

Dra. Eleni Papadopulos: Biofísica del Departamento de Física Medica del Hospital Roya Perth, Este de Australia. Valendar Turner, miembro del Real colegio Australiano de Cirujanos, trabaja en el departamento de urgencias del Royal Perth. John M. Papadimitriou, Profesor de Patología de la Universidad de Australia Occidental. Este equipo ha publicado decenas de trabajos científicos analizando todos los aspectos del SIDA: tests, aislamiento del VIH, tratamientos, campañas de prevención, epidemiología... y ha propuesto una explicación alternativa rigurosamente documentada para lo que sucedió en los tubos de ensayo de Gallo y otros que pretenden haber aislado un nuevo virus, y para lo que está sucediendo en los organismos de las personas etiquetadas como "seropositivas", como "enfermos de SIDA" o como "muertos de SIDA".

Dr. Alfred Hässig (Suiza): 45: Doctor en Medicina (Universidad de Zurich). 46: Formación en Anatomopatología. 47-49: Formación en Microbiología. 49-55: Jefe del Departamento Serológico del Laboratorio Central del Servicio de Transfusión de Sangre de la Cruz Roja de Suiza. 55-86: Director del mismo Laboratorio. 62: Premio Marcel Benoist de Suiza a la Investigación Científica. 65-86: Catedrático de Inmunología en la Universidad de Berna. Es Profesor Emérito. 60-86: Consejero de la Organización mundial de la Salud, del Consejo de Europa y de la Liga de las Organizaciones de la Cruz Roja en el terreno de las transfusiones de sangre. 75-78: Presidente de la Sociedad Alemana de Transfusión de Sangre. 82-84: Presidente de la Sociedad Internacional de Transfusión de Sangre. 49-86: Alrededor de 300 artículos científicos sobre Inmunología y Transfusión de Sangre. Desde 1987: Promotor del ‘Grupo de Estudios Nutrición e Inmunología’ de Berna.

Dr. Heinrich Kremer (Alemania): 1965: Doctor en Medicina. 1968: Doctor en Psiquiatría y Neurología. 1966-70: Estudia Sociología, Psicología y Politología en la Universidad Libre de Berlín.

1968-75: Responsable médico de ‘Terapia social para toxicómanos y para personas con graves trastornos de sexualidad y personalidad, y drogadictos’ en Berlín. 1975-80: Profesor, perito y jefe de proyectos de Medicina Social en Berlín y Baja Sajonia. 1981-88: Director médico de la Clínica especializada en drogodependientes jóvenes y adultos-jóvenes de las regiones de Berlín, Bremen, Hamburgo, Schlewig-Holstein y Baja Sajonia, según modelo puesto a prueba por el Gobierno Federal. Especialidades principales: rehabilitación psicosomática, investigación básica clínica y profilaxis de infecciones (entre otras, en octubre 1982: primera prueba clínica de vacunación de hepatitis B en drogadictos; setiembre 1984: primer ensayo clínico en Alemania de los tests de anticuerpos del VIH).

1988: Sale del servicio oficial al dimitir por desacuerdos en el enfoque de la política para la droga y el SIDA. 1988-98: Perito, profesor y redactor independiente de Medicina Social. Investigaciones sobre drogas y SIDA. Desde 1988: Investigador activo de la medicina del SIDA. Desde 1996: Miembro del ‘Grupo de Estudio sobre Inmunidad y Nutrición’, dirigido por el Inmunçolog Dr. Alfred Hässig. 1996: Fundador, junto con el Dr. Stefan Lanka, de REGIMED (REsearch Group Investigative MEDicine and Journalism).

Principales campos de investigación: Publicaciones sobre crítica al SIDA: Wie seriös ist die AIDS-Medizin (¿Cuán seria es la medicina del SIDA?, 1990); film documental AIDS-Rebellen (Los rebeldes del SIDA, 1992); Weltmythos AIDS (SIDA, mito mundial, 1994).

Dr. Stefan Lanka (Alemania) Estudios:1984-89: Biología y ‘Studium Generale’ (Estudios de Humanidades). Durante este tiempo: Estudios independientes y actividades en el campo de la Ecología (Polonia), Neurobiología, Electromicrosopia de Scanning, Botánica Marina (Francia), Genética y Virología. 1990: Diploma con investigación de un virus marino. Setiembre 1994: PhD en Fisiología de Plantas, Patología de plantas y Filosofía, en la Universidad e Konstanz (Alemania).

Investigación: 1987-94: Estudios de Biología Molecular sobre la relación estable entre virus y huésped. Varios artículos científicos publicados, p. e., en la prestigiosa revista Virology.

"VIH/SIDA": Desde 1988: Trabajo de relaciones públicas. Desde 1994: Publicaciones (Wechselwirkung, Continuum, Internet, raum&zeit, etc.), Conferencias (Argentina, Alemania, Gran Bretaña, España), Comunicaciones, Documentales (TV y cine), Proyectos,... Entre 1988-92, activo en política de desarrollo para el Sur de Sudán. Economía: miembro del Comité Germano-Checo-Eslovaco.

Es el primer científico que ha aislado un virus de un alga eucariota marina: el Ectocarpus siliculosus virus (EsV) (toma nota Garrido: no se escribe Silicosus, como tampoco se escribe COTRIMAZOL, ni TRIMETROPIM sino CO-TRIMOXAZOL y TRIMETOPRIM). Los Trabajos de aislamiento y secuenciación de este virus están publicados en Botanica Acta y Virology [...]

1) Acabando su texto, Garrido se lamenta de la forma en que se dio a conocer el descubrimiento de Gallo "sin dar lugar a que otros investigadores contrastaran previamente los hallazgos o que los sometieran a revisión crítica". Pues bien, esa "revisión crítica" es la que realizó Lanka en 1995: HIV – Realität oder Artefakt? Raum und Zeit 1995, 77: 17-27. ("VIH: ¿realidad o artefacto?"). Se trata de una revisión especializada realizada por un Doctor en Virología que además había publicado recientemente los trabajos de aislamiento y secuenciación de un virus, es decir una de las pocas personas perfectamente cualificadas para tal revisión. Sin embargo, Garrido se limita a descalificar a Lanka confundiendo por enésima vez: en este caso pretende juzgar complejos planteamientos sobre Genética y Virología. Por mi parte estaré encantado de debatir estas cuestiones cuando Garrido quiera demostrarnos que las conoce con el mismo grado de profundidad que las relativas al VIH-SIDA.

2) Comenta Garrido –como si de una anécdota sin importancia se tratara- que el Nobel Kary Mullis pasó a apoyar a los disidentes cuando empezó a pedir las referencias científicas para la afirmación mil veces repetida "el VIH es la causa probable del SIDA" y nadie se las proporcionó. ¿Acaso no es esta la prueba más importante de que la hipótesis del VIH no tiene base científica?

Señalo también aquí que algo parecido sucedió cuando un periodista español inició una campaña sistemática de petición de las pruebas. Envió decenas de peticiones durante un año a todos los responsables españoles. Sólo consiguió un dibujo del VIH enviado por el Plan Nacional sobre SIDA y un fax del Consejo de colegios Médicos de España en el que se reconocía que no disponen de la documentación en cuestión.

Asimismo destaco que en las Conferencias Internacionales de Ginebra y Durban un grupo de seropositivos en huelga de hambre pidió insistentemente las pruebas a los miles de congresistas allí reunidos incluidos Gallo, Montagnier, Ho, Fauci y otros números uno del SIDA. Ni los científicos respondieron, ni los periodistas se hicieron eco de la petición.

Por último, a título de anécdota y para hacernos una idea de la clase de gente que se mueve en este campo: el Dr. Rafael Nájera –número uno del SIDA en España- cita como referencia de la relación VIH-SIDA un artículo que Gallo anunció y que jamás publicó (!).

2) [...] En efecto, en 1997, aparecen en la revista Virology dos publicaciones, una de un equipo franco-aleman (Gluschankof P, Mondor I, Gelderblom HR, Sattentau QJ. Cell membrane vesicles are a major contaminant of gradient-enriched human immunodeficiency virus type-1 preparations. Virol. 1997;230:125-133.) y otra de un equipo e los Institutos nacionales del Cáncer norteamericanos (Bess JW, Gorelick RJ, Bosche WJ, Henderson LE, et al. Microvesicles are a source of contaminating cellular proteins found in purified HIV-1 preparations. Virol. 1997;230:134-144). Ambas contienen fotografías de microscopio electrónico que se suponen del VIH, sin embargo en el pie de esas fotografías dice: "Vesiculas purificadas de celulas H9 infectadas ..."

Es decir, que lo que habían obtenido los dos equipos tratando de purificar VIH no fueron retrovirus, sino vesículas celulares humanas. La fotografía de Garrido corresponde a uno de los artículos. Las otras son estas:

Conclusiones de Garrido: "Decir que el SIDA no es una enfermedad infecciosa o que el VIH no existe puede echar por tierra todos los esfuerzos de prevención y crear una falsa sensación de seguridad. Y el precio a pagar sería muy alto".

¿Qué precio? ¿El precio de las multinacionales que verían como se les hunde un negocio fabuloso? ¿El precio de los falsos científicos que se han prestado a esta infamia y podrían terminar en el banquillo? ¿El precio de los responsables médicos que han pisoteado el derechos al consentimiento informado de sus pacientes en todo el mundo? ¿El precio de los responsables políticos que han tomado decisiones –con la sola excepción del Presidente de Suráfrica- sin fundamento alguno y que están teniendo terribles consecuencias sobre millones de seres humanos?

Pero claro, todo esto es pura paranoia conspiradora [...]

1. El VIH no ha sido aislado.

Los requisitos científicos no se han cumplido:
CRITERIOS ESTANDARIZADOS EN VIROLOGÍA
- Cuatro fotografías: del virus en células, del virus totalmente solo, de sus proteínas y de su genoma.
- Caracterizar las proteínas y secuenciar el genoma.
- Realizar experimentos de control.
- Describir estos trabajos y publicarlos para su revisión.
FUENTE: Dr. Stefan Lanka. Virólogo. Autor Trabajos aislamiento Ectocarpus Siliculosus, ESV (Botanica Acta y Virology).

CRITERIOS ESTANDARIZADOS EN RETROVIRLOGÍA
- Purificación de los cultivos en gradientes de densidad (1.16 gm/ml.).
- Microfotografías de partículas con características morfológicas y dimensiones de retrovirus (100-120 nm.).
- Análisis del ARN y de las proteínas.
FUENTE: SINOUSSI, F. MEDIOLA, L & CHERMANN, J-C. Purification and partial differentiation of the particles of murine sarcoma virus according to their sedimentation rates in sucrosa density grandients. Spectra, 1973, 4: 237-243. TOPLIN, I. Tumor Virus Purification using Zonal Rotors. Spectra, 4: 225-235.

¿Qué es entonces lo que se ha presentado como un nuevo virus?

- Detección de actividad bioquímica de una enzima –la Retrotranscriptasa- atribuida a los retrovirus sin pruebas (en realidad corresponde a procesos que tienen lugar habitualmente en las células).

- Detección de "Microvesículas" de transporte (también habituales en las células humanas).

El propio presunto descubridor del VIH reconoce publicamente que no lo aisló: Montagnier concedió recientemente una entrevista al periodista Djamel Tahí en el Instituto Pasteur (publicada por Continuum, vol 5, núm 2, invierno, 1997/98 pp 30-34). En un momento de la entrevista dice: "El análisis de las proteínas del virus requiere producción masiva y purificación". Y más adelante, describiendo sus trabajos de 1983 con el VIH, dice: "Repito, no purificamos". Sobre los trabajos de Gallo dijo: "No sé si realmente purificó. No lo creo". Cuando el periodista le pregunta por qué no había publicado micrófotografías electrónicas del VIH, dijo que "incluso después de un esfuerzo de romanos" no habían podido ver partículas con "morfología de retrovirus".

El reconocimiento público más contundente de que el VIH no se ha aislado se encuentra en las instrucciones que acompañan al test ELISA de los Laboratorios Abbot:

ABBOTT AXSYM SYSTEM
[extraído del folleto que los Laboratorios Abbott incluyen en sus tests de anticuerpos de VIH]
SENSIBILIDAD Y ESPECIFICIDAD
Actualmente no hay patrón reconocido para establecer la presencia o ausencia de anticuerpos del VIH-1 y VIH-2 en sangre humana.

Respecto a la pretensión de Duesberg recogida por Garrido según la cual CLONACIÓN es sinónimo de AISLAMIENTO, creo que lo más clarificador es poner un ejemplo: clonar es algo así como fotocopiar. Pero para poder hacer una fotocopia necesito el original. Si presento sólo la fotocopia puede tratarse de un fraude. Por eso en convocatorias oficiales exigen fotocopias compulsadas y para compulsarlas hace falta ver el original. Volviendo a los virus: para afirmar que uno ha clonado un virus primero tiene que probar que existe tal virus y para ello tiene que AISLARLO según las reglas recogidas más arriba.

El problema es que por el momento nadie ha logrado "compulsar" la clonación del VIH presentando el original.

A estos argumentos científicos debe unirse la siguiente evidencia judicial:

Göttingen, 24 de febrero de 1997: el tribunal que juzgaba a un médico por transfusión de sangre contaminada a miles de pacientes emite una sentencia absolutoria ya que se presentó un testigo voluntario –el Virólogo y Biólogo, Dr. Stefan Lanka- para declarar que el VIH no ha sido aislado y no se pudo encontrar a ningún científico o médico que declarara lo contrario. Un año después se produce un caso similar en La Plata (Argentina); el médico es igualmente absuelto.

2. Los tests de infección por VIH no han sido validados.

Los Laboratorios Abbot no son los únicos en reconocerlo:

Folleto de instrucciones del Test de Anticuerpos VIH (Western blot) de los Laboratorios BIORAD: "El test de la existencia de anticuerpos contra el virus asociado al SIDA no es un diagnóstico de enfermedades del SIDA o parecidas al SIDA. El resultado negativo del test no excluye la posibilidad de contacto o infección (...) el resultado positivo del test no prueba que alguien esté en un estado de enfermedad de SIDA o de pre-SIDA ni que tenga que adquirirla".

Declaraciones de Roche Diagnostics, fabricantes del test de "medición de carga viral del VIH": "El test Monitor de VIH Amplicor no debe ser utilizado como un test diagnóstico para confirmar la presencia de infección por VIH".

Además hay que tener en cuenta que:

Los criterios para el resultado varían de un país a otro o de un laboratorio a otro.

El Western blot es presentado como el más fiable en la mayoría de los países, sin embargo en Inglaterra y País de Gales está prohibido desde el 92 por considerarlo poco fiable.

No son específicos (cualitativos), es decir, no detectan si se tiene o no un determinado tipo de anticuerpos; son inespecíficos (cuantitativos), es decir, detectan una mayor o menor cantidad de un tipo de anticuerpos que todos tenemos (autoanticuerpos).

Todas las personas darían positivo a los tests si no se realizase una operación que no se hace en ningún otro tests de anticuerpos: diluir el suero testado en 400 partes de disolvente (en el test ELISA) o en 50 partes (en el test Western Blot).

En 1996 ya habían sido documentadas 67 enfermedades y condiciones que pueden producir falsos positivos, entre ellas: hemofilia, hepatitis, malaria, problemas renales, gripe, embarazos, vacunas, transfusiones, trasplantes, altos niveles de grasa o sexo anal receptivo.

Por último, la prueba definitiva de que los tests no se han validado es que tras el debate suscitado por el Presidente de Sudáfrica Thabo Mbeki, la responsable de los CDC norteamericanos presente en el Panel Asesor presidencial se comprometió a realizar próximamente experimentos que permitan validar los tests... y ello cuando se ha diagnosticado a millones de personas en todo el mundo.





De verdad que lo tuyo es demasiado.....usas los aspectos desconocidos sobre una enfermedad(que pasa mucho) para afirmar que es un engaño?acaso no hay dudas sobre el parkinson,el alzheimer,etc...el problema es que del post que puse sobre evidencias sobre el SIDA(epidemiológicas,etc...)no has dicho esta boca es mía....el que puse de garrido veo que lo desmontan punto por punto vamos....
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Re: Marxismo y Ciencia

Mensaje por Demofilo el Miér Jun 30, 2010 9:48 pm

La mayor parte de lo que ponías en tu post quedan bien aclaradas en el de García Blanca. Léetelo.
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nemonic
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Re: Marxismo y Ciencia

Mensaje por nemonic el Miér Jun 30, 2010 9:49 pm

Demofilo escribió:La mayor parte de lo que ponías en tu post quedan bien aclaradas en el de García Blanca. Léetelo.




Lo he leído,gracias.De las evidencias que te puse ya me comentarás algo.
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Yeremenko
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Re: Marxismo y Ciencia

Mensaje por Yeremenko el Miér Jun 30, 2010 10:03 pm

Demófilo, si tan claro lo tienes prueba a transfundirte sangre de un seropositivo y no padecerás SIDA -según tu teoría.

Suerte.
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Demofilo
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Re: Marxismo y Ciencia

Mensaje por Demofilo el Miér Jun 30, 2010 10:46 pm

Nemonic: ¿evidencias? ¿a qué evidencias te refieres?

Kropotkin: "Demófilo, si tan claro lo tienes prueba a transfundirte sangre de un seropositivo y no padecerás SIDA -según tu teoría".

Joder: leeros las cosas porque he dicho todo lo contrario. ¿No me explico bien o no hay ganas de enter nada?
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Re: Marxismo y Ciencia

Mensaje por Demofilo el Miér Jun 30, 2010 10:48 pm

El CDC tiene un origen militar. Fue fundado en 1942 durante la Segunda Guerra Mundial como una parte intregrante de las actividades del control de la malaria de la defensa nacional.
Tiene una amplia experiencia en organizar montajes fraudes de epidemias desde su fundación.
En 1949 lanzaron la alerta de un posible ataque soviético con armas biológicas. Se destinaron millones de dólares a prevenir una amenaza que no existía pero que acabó en sus bolsillos.
En 1957 se produjo un «brote» de gripe en Oriente. Los CDC anunciaron una epidemia inminente. Gastaron millones de dólares en vacunas. La gripe desapareció espontáneamente pero la financiación no paró pese a ello.
En 1976 aparecieron cinco soldados con gripe y una vez más desataron el pánico con una Gripe Porcina o Gripe “A”. Solicitaron más millones de dólares para vacunas. Se lanzaron a la búsqueda de casos y encontraron varios de neumonía en legionarios de Filadelfia. El Congreso aprobó el programa de vacunación. Resultado: cincuenta millones de ciudadanos vacunados, mil casos de parálisis, daños nerviosos no cuantificados y docenas de muertes.
En 1981 fueron ellos los que impusieron la falsa epidemia del aceite tóxico de colza en España, a pesar de las investigaciones que apuntaban a los agrotóxicos organo-fosforados.

Aquel año la Casa Blanca preparó un recorte del 23 por ciento en el presupuesto del CDC. Cundió la alarma. Necesitaban una epidemia. Wayne Shandera, un agente del EIS (el deparmento parapolicial del CDC) incrustado en el Departamento de Salud de Los Ángeles recibió una llamada de un inmunólogo del Centro Médico de la Universidad de Los Ángeles, Michael Gottlieb. Cuatro homosexuales presentaban un cuadro de neumonía y síntomas de inmunodeficiencia grave. Shandera añadió un caso que ya conocía y se lo remitió a su «jefe» James Curran en los CDC, cuyo comentario fue «hot staff» (asunto caliente).
El 5 de junio de ese año apareció el caso en el Morbidity and Mortality Weekly Report y se creó un destacamento con personal del EIS para dirigir la investigación.
Todos los casos registrados declararon haber utilizado poppers (nitrito líquido con propiedades afrodisíacas de uso habitual entonces —y ahora— entre homosexuales) y venían tomando un potente antibiótico —Septrim / Bactrim— recetado
desde varios años antes de modo generalizado a los homosexuales como prevención ante posibles infecciones. Ambos productos tienen efectos inmunosupresores. Pero evidentemente esta explicación no entraba en los intereses del destacamento. Así que la descartaron rápidamente y lanzaron —con solo cinco casos— el diagnóstico que los CDC-EIS necesitaban para que el dinero continuara fluyendo: «enfermedad contagiosa sexual mortal». Y comenzaron a buscar más casos. Pronto aparecieron algunos heroinómanos con «enfermedades oportunistas» —es decir, infecciones que se producen aprovechando la «bajada de defensas»— y un hemofílico que había muerto por neumonía.
Con esto, los CDC anunciaron públicamente que la nueva enfermedad se había «extendido» fuera de la comunidad homosexual. La alarma estaba ya asegurada.

El siguiente paso fue la caza del virus culpable. En aquella época la sanidad USA estaba dominada por los virólogos como resultado de la —fracasada— guerra contra un supuesto cáncer infeccioso. Hablamos de virólogos en paro cuyo futuro dependía de nuevos fondos para investigar. Y los fondos crecen en proporción directa con el pánico.
Primero echaron mano de los sospechosos habituales: el virus de Epstein-Barr y los citomegalovirus. Pero estos tenían
coartada o su modus operandi no coincidía con los del perfil del sospechoso que los CDC necesitaban: un asesino desconocido y enteramente nuevo.
Finalmente, la investigación que venía desarrollándose en el marco de la «guerra contra el cáncer» y uno de los personajes destacados en la caza de virus del cáncer, Robert Gallo, se convirtieron en la clave para construir el agente infeccioso más famoso, temido y sorprendente de la historia de las epidemias, que acabó llamándose «Virus de Inmunodeficiencia Humana (VIH)».
Donald Francis, un agente del EIS incrustado en la OMS que había estado investigando retrovirus felinos, había conseguido un alto cargo en la División de Laboratorios de Hepatitis del CDC. Intuyó la posibilidad de un esplendoroso futuro. Once días después de la aparición del artículo con los cinco casos en el MMRW, hizo una llamada a su supervisor en Harvard, Myron Essex, y presentó a su flamante sospechoso: un retrovirus.
Comienza la caza del retrovirus.

La organización misma del entramado sanitario de USA exigía una nueva epidemia/pandemia; y no solo por un problema de supervivencia económica, sino a causa de la presión ejercida por el problema de las resistencia microbiana a los antibióticos. Con lo cual no me parece que se pueda descartar una explicación «patriótica» para el montaje VIH/SIDA.
A ello hay que añadir que la composición particular del personal del sistema sanitario gringo —fundamentalmente, virólogos sin expectativa de trabajo tras el fracasado intento de construir un cáncer infeccioso— determinó la caza de culpables hacia los retrovirus y que, una vez puesta en marcha —con el apoyo económico de las multinacionales farmacéuticas—, la máquina de mentir y producir beneficios ha ido alimentándose de sus propias contradicciones.
Como ha ocurrido antes y después del «caso SIDA», las epidemias/pandemias están indisolublemente unidas a estructuras
de poder y enraizadas en sus modos de acción y sus estrategias.
En caso de urgencia pandémica, las directivas de la OMS tienen carácter obligatorio para los 194 países afiliados a ella. La OMS dispone de la autoridad de obligar a todo el mundo en esos 194 países a vacunarse obligatoriamente, de imponer cuarentenas y de limitar los viajes.
Dentro de lo estipulado en los planes de pandemias especiales decretadas en todo el mundo, en caso de urgencia pandémica los gobiernos nacionales deberán ser reemplazados por los Comités de Crisis que toman a su cargo las infraestructuras de salud y de seguridad del país, y que responden exclusivamente a la OMS, a la Unión Europea en Europa, y a la OMS y las Naciones Unidas en América del Norte.
Según el "Model Emergency Health Powers Act", es un delito federal negarse a recibir la vacuna en los Estados Unidos. La policía está autorizada a emplear la fuerza contra los “criminales” que se opongan a las vacunas. De este modo la OMS, la ONU y la UE se convierten en el gobierno de facto de gran parte del mundo.

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