Marx y la ganancia del capital comercial, revisado - Por Rolando Astarita

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Marx 12
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Marx y la ganancia del capital comercial, revisado - Por Rolando Astarita

Mensaje por Marx 12 el Sáb Dic 01, 2018 1:44 am


Casi inmediatamente después de publicada la nota sobre la explicación de Marx de la naturaleza y origen de la ganancia del capital comercial (aquí), me di cuenta de que el razonamiento presentado no es correcto. Y que el problema central está en la forma en que traté los costos en que incurre el capital comercial, su relación con el precio, y por ende, con la plusvalía.

En esta entrada entonces vuelvo a la cuestión de la ganancia del capital comercial. La nota se estructura de la siguiente manera: empiezo con el caso que analiza Marx (primera parte del cap. 17, t. 3, El Capital), de determinación de la ganancia comercial sin incluir los costos asociados al pago de trabajadores comerciales (o capital variable comercial), ni al capital constante dedicado al comercio. En segundo término, repaso el caso que analicé en la nota anterior, y muestro por qué no es sostenible. En tercer término, presento la solución que da Marx a la inclusión del capital variable y constante comercial (segunda parte de ese cap. 17) y señalo los problemas que presenta. En cuarto lugar, presento una solución alternativa. En todo este desarrollo, doy por supuesta la idea clave de la teoría del valor trabajo, a saber, que el trabajo aplicado a esa metamorfosis mercancía – dinero no genera valor.

Primer caso de Marx: ganancia del capital comercial sin considerar capital variable y constante

Marx comienza con el caso de un capital industrial adelantado que es 720c + 180v (c es capital constante y v capital variable), con una tasa de plusvalía de 100%. Supone que esa composición del capital es igual a la composición social media, de forma que valor y precio de producción coinciden (supuesto que mantenemos en todos los ejemplos que siguen). El producto entonces es 720c + 180v + 180s = 1080. La tasa de ganancia, π, es 0,2 (o 20%). Luego Marx supone que, además de las ₤900 adelantadas en capital constante y variable, se agregan ₤100 del capital comercial, el cual participa en la ganancia en iguales condiciones que el capital industrial. Por lo tanto, el capital total invertido ahora es ₤900 + ₤100 = ₤1000, y siendo la plusvalía ₤180, π baja a 0,18 (o 18%).

De manera que el capital industrial vende al capital comercial la mercancía a un precio que es igual a (c + v) (1 + π), o sea, 900 × 1,18 = 1062. A su vez, el comerciante vende la mercancía a su valor (o precio de producción), 1080, con lo cual recupera el valor adelantado en la compra de las mercancías, y realiza una ganancia de ₤18. Escribe Marx: “… el capital comercial entra en la nivelación del plusvalor para convertirse en la ganancia media, aunque no entre en la producción de dicho plusvalor” (p. 368).

Obsérvese que hasta aquí Marx considera que las ₤100 invertidas por el capitalista comercial representan el valor de las mercancías que están en la fase de circulación, esto es, de transformación de mercancía a dinero. Por eso dice que “con este capital dinerario ocurre lo mismo que con el capital fijo del capitalista industrial, en la medida en que no ha sido consumido y su valor no constituye un elemento del valor de la mercancía” (p. 369). De ahí que, si el comerciante vende la mercancía, refluye hacia él el capital que adelantó en la compra de las mercancías (véase ibid.). En este nivel de análisis, Marx no incluye lo que el capitalista pudo haber invertido en compra de fuerza de trabajo y bienes necesarios para la actividad (por ejemplo, cajas registradoras, electricidad, mostradores, edificios). En su ejemplo numérico, la diferencia entre el precio al cual el capital comercial vende la mercancía, y el precio al que compra al capital industrial, solo cubre la ganancia correspondiente al capital que invierte en la compra de las mercancías. Por eso la venta repone en su totalidad esta suma adelantada.

El ejemplo numérico de mi nota anterior

En la nota anterior elaboré un ejemplo numérico inspirado en el caso analizado en el apartado anterior, pero incorporando el pago de salarios a los trabajadores del comercio (también procuré tener en cuenta el tiempo promedio de rotación del capital comercial, pero esto ahora es secundario).

Sintéticamente, el caso es: el capital industrial produce 10 mercancías A por mes, empleando 90c + 10v + 10s. El valor total es $110 y el valor de A es $11. En promedio se venden 5 A cada 15 días, por lo que en la esfera de la circulación hay invertidos $55 constantemente. A esta cuenta le agregué el pago de $5 a un trabajador ocupado en las tareas de comercialización. De manera que el capital el capital invertido en la esfera de la circulación M’-D’ es $60. En consecuencia, el total del capital invertido es $160, y la tasa de ganancia mensual es 10/160 = 6,25%. Por lo tanto, el capitalista industrial vende A al capitalista mercantil a un precio que es igual al costo ($10) multiplicado por 1 + la tasa de ganancia de 6,25%. Esto es, vende A al capitalista comercial en $10,625. El capitalista mercantil, que ha invertido $60 en el negocio de comercializar A, vende esta en $11, de manera que tiene una ganancia de $0,375 por cada pieza, a la vez que recupera el capital adelantado. Así, si a lo largo del mes vende las 10 A, obtiene una ganancia de $3,75 con $60 de inversión (6,25% de beneficio).

El error que he cometido en este ejemplo es muy sencillo de ver: el capitalista comercial debe pagar por la fuerza de trabajo del empleado vendedor $5. Pero en ese caso, no solo no obtiene ganancia, sino tiene una pérdida de $1,25. ¿Cómo hace entonces el capitalista comercial para pagar por el valor de la fuerza de trabajo (o el capital constante aplicado a la comercialización)?

Segundo caso de Marx: ganancia comercial considerando el capital variable y constante

Avanzado ese capítulo 17, Marx introduce el capital variable y constante aplicado al comercio, además del dinero adelantado en la compra de la mercancía al capitalista industrial. A este último lo designa con B; al capital variable invertido en la compra de fuerza de trabajo dedicada a la comercialización con b; y con K designa al capital constante que se consume en esa función. Sostiene entonces que “la reposición de B no ofrece dificultad alguna” (p. 380). Y en seguida dice que en la venta el comerciante obtiene la reposición del capital constante consumido, K, a lo que suma la ganancia correspondiente a esta parte del capital (ibid.). De manera que el precio de venta consta de B + K + Bπ + Kπ. A lo cual luego suma b y la ganancia sobre b. En definitiva, el precio de venta, según Marx, será B + K + b + Bπ + Kπ + bπ (véase p. 381).

Pero esta solución de Marx no parece aceptable. Es que, en tanto B “no añade ninguna parte a este precio”, K “no solo agrega la ganancia sobre K, sino K mismo” (p. 381). Y lo mismo ocurre con b: no solo se suma al precio final, sino también hay que sumar la ganancia sobre b. En la página siguiente, para afianzar el concepto, Marx supone que K = 0, y nos dice que el precio de venta es B + Bπ + b + bπ. Pero si esto es así, habría que concluir que el trabajo comercial agrega valor: no solo repondría el valor consumido por la fuerza de trabajo, sino también daría lugar a un “plus”, bπ.

Sin embargo, Marx insiste, en esas mismas páginas, en que el trabajo aplicado al comercio no agrega valor. Escribe: “… el trabajo comercial es el trabajo necesario, en general, para que un capital funcione como capital comercial… Es trabajo que realiza valores, pero no los crea” (p. 381). ¿Cómo es entonces que b (la fuerza de trabajo en acción de comercializar) agrega valor a la mercancía? ¿Cómo es que K se agrega al valor de la mercancía?

Una explicación alternativa

Presento ahora una explicación alternativa. El supuesto de base, como siempre, es que el trabajo aplicado al comercio no genera valor. El análisis comienza suponiendo que el capitalista industrial se ocupa de la comercialización del producto. Tenemos que analizar cómo afronta los gastos en capital variable y constante que demanda la comercialización. Usamos el caso numérico de Marx, presentado en el primer apartado. Como vimos, el valor del producto está determinado por 720c + 180v + 180s = 1080. El capitalista industrial tiene invertido, además, ₤100 en mercancías “en tránsito”. Pero ahora vamos a suponer también que paga ₤20 a trabajadores vendedores; y que tiene un costo de ₤5 por capital constante utilizado en el comercio. O sea, el monto de capital invertido en la esfera de circulación es ₤1025 (no ₤1000 como en el ejemplo de Marx, cuando considera solo B).

La pregunta entonces es: ¿de dónde salen los ₤25 que debe pagar el capitalista para que se produzca la comercialización? La respuesta solo puede ser: de la plusvalía que produjeron los trabajadores productivos. Esto es, de los ₤180 de plusvalía. En otros términos, los costos en capital variable y constante de la circulación representan una deducción neta de plusvalía. Por eso, el capitalista industrial solo se puede apropiar de 180 – 25 = ₤155 de plusvalía. Pero si esto es así, los costos asociados a la circulación afectan a la tasa de ganancia de la empresa (esto es, la rentabilidad que efectivamente “cuenta”) no solo porque aumentan el monto del capital invertido, sino también porque reducen la plusvalía que figura en el numerador. Ahora, π es 155/1025 = 15%.

Con este resultado, pasamos al análisis de lo que ocurre cuando la comercialización está a cargo del capital mercantil. Es evidente que esta circunstancia no puede alterar la generación total de valor y plusvalor. Tampoco puede alterarla el hecho de que los costos de comercialización representan una deducción de la plusvalía. Suponemos, además, que por competencia se iguala la tasa de ganancia de los sectores industrial y comercial. Lo cual significa que el costo derivado de la reducción de la plusvalía disponible para el capital debe ser compartido de acuerdo a las magnitudes relativas de los capitales invertidos.

Por lo tanto, en nuestro ejemplo, la plusvalía disponible para que se repartan los capitales es ₤155. Por eso, al capital industrial, que ha invertido ₤900, le corresponden ₤136. En consecuencia, vende el producto al capital comercial en ₤1036 (es B del capital comercial). El capital comercial, a su vez, vende el producto a su valor, ₤1080. Se apropia de ₤44, pero de estas ₤25 van al pago de la fuerza de trabajo del comercio y a reposición de capital constante comercial. Le quedan ₤19. Dado que el capital invertido fue ₤125, la π es 15%, igual que la del capital industrial.

En conclusión, la mercancía se ha vendido a su valor; la ganancia del capital comercial es plusvalía generada en el sector industrial; los trabajadores del sector comercial no generan valor y son pagados con plusvalía; y el valor del capital constante utilizado en la comercialización no se traslada al producto fina, y también es pagado con plusvalía.

https://rolandoastarita.blog/2018/11/30/marx-y-la-ganancia-del-capital-comercial-revisado/

    Fecha y hora actual: Dom Dic 16, 2018 12:12 am