Desafíos del panorama electoral 2018

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vasherkai
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Desafíos del panorama electoral 2018

Mensaje por vasherkai el Jue Feb 08, 2018 6:50 pm

El desafío electoral del presente año se debe abordar desde una doble funcionalidad política. Es decir, debe abordarse desde dos puntos de vista que, hasta ahora en la realidad colombiana, han apuntado a ser diametralmente opuestos.

Los primeros retos aparecen desde la institucionalidad estatal, esto presupone una relación desde la aplicación de políticas públicas y las dictámenes de las relaciones internacionales que competen a Colombia. Principalmente, podemos ver una confrontación programática en las disposiciones neoliberales de la política internacional, guiadas por el FMI y el Banco Mundial, en lo que se refiere al modelo económico Colombiano. En este sentido, existen dos bloques en los cuales se pueden clasificar a los candidatos presidenciales:

1) Aquellos que piensan afianzar el sistema neoliberal en Colombia: estos, marcados por la tradición burguesa y oligarca del gobierno de Santos, piensan mercantilizar aspectos de la vida civil tales como la educación, lo cual implica la transformación del conocimiento a partir del utilitarismo a favor del capital, o sea, conocer con el único y exclusivo fin de producir. Así pues, la educación, la salud, las pensiones, etc, tienden a la masiva privatización, de tal forma que la postura del estado es de total impavidez frente a las disposiciones de los intereses privados. De esta manera, se cobijan bajo el discurso de la rentabilidad de la economía nacional en razón del incremento de la inversión extranjera, donde los acuerdos de la Habana y el proceso con el ELN sirvan de garantía financiera. Todo, en aras de afianzar un sistema económico a partir de las ventajas comparativas del país, lo que significa concentrarse totalmente en la inversión privada y extranjera y el desarrollo en el primer sector de la economía, llevando a la precarización laboral y a la flexibilización de la jornada de trabajo y el salario. Este sector tiene, desde la institucionalidad, la facilidad de consolidar los distintos actores políticos en Colombia que sirvan para materializar sus intereses políticos. Este sector de los candidatos se refiere propiamente a Humberto de la Calle, Sergio Fajardo y Clara López.

Sin embargo, dentro de este mismo grupo podemos encontrar una cantidad considerable de candidatos que, aunque apuntan hacia la aplicación del sistema neoliberal, se oponen rotundamente a la implementación de los acuerdos de la Habana y a las negociaciones con el ELN, toda vez que esto se articula en el eje discursivo guerrerista que posee la extrema derecha colombiana, donde la implementación del sistema neoliberal no va encaminada a la implicación, en primer lugar, de una apertura democrática en el panorama político del país, si no a evitar a ultranza el enemigo interno-externo que es el "castrochavismo". Interno, porque según este sector, son la razón de todos los males de la nación, y externos, porque afirman categóricamente que dichos grupos subalternos existen a partir de la financiación de países como Cuba y Venezuela. Este sector de los candidatos se refiere específicamente a Alejandro Ordoñez, Martha Lucía Ramírez, Ivan Duque, Germán Vargas Lleras, Viviane Morales y Juan Carlos Pinzón.

2)Aquellos que representan una verdadera alternativa y cambio político: Este sector, representa, a pesar de una naturaleza no totalmente revolucionaria, si un sector reformista y alternativo de la política del país. Dado que, en principio se piensan una transformación del sistema económico nacional, volcándola hacia la implementación de economías limpias, el desarrollo industrial como motor de la economía (teniendo en cuenta las implicaciones de la misma, es decir, garantía pública y transformación integral en la salud, educación, pensiones, relaciones laborales, etc.) y garantizar, desde la institucionalidad, la mayor participación política Colombiana, como elemento de apertura democrática a los sectores populares y revolucionarios, y así, apoyan la total implementación de los acuerdos de paz, sin reforma alguna, y las negociaciones con el ELN. Desde este sentido, se piensan realmente como el gobierno de transición que se necesita para lograr el fin del conflicto armado en Colombia, no solo desmantelando a las diversas guerrillas del país (volviéndolas en movimientos políticos legales) si no a la totalidad del andamiaje paramilitar. Este sector está compuesto por candidatos tales como Gustavo Petro, Piedad Córdoba y, aunque realmente no parezca (sabiendo que las FARC se volvieron súper socialdemócratas y reformistas) Rodrigo Londoño.

Cuál es el énfasis a partir del cual uno debe analizar esta situación desde la institucionalidad, desde el entendido qué es la primera vez que para las elecciones presidenciales se presentan candidatos desde la totalidad del espectro político, desde la izquierda hasta la derecha. Lo cual expone la necesidad de articulación entre el ejecutivo y el legislativo que no se puede dar tan fácilmente en este panorama, porque al haber tantos actores desde tanto ángulos del espectro político, sea cual sea que quede de presidente, simbolizará una inconformidad marcada con respecto a los demás actores políticos, lo cual significará un conflicto manifiesto, y de facto, con el ejecutivo y el legislativo. Así pues, desde la institucionalidad, además de tener la relación entre los poderes y funciones propias del estado social de derecho de Colombiano, se debe analizar la articulación de las políticas públicas respecto de la participación de los actores políticos y las pretensiones imperialistas de políticas internacionales y neoliberales. Lo que significa, que si llega al poder un candidato alternativo, veremos con firmeza la arremetida imperialista que impedirá el desarrollo democrático del proyecto político alternativo colombiano. y así se frustrará el proyecto político desde lo externo e interno, alegando la prevalencia de los intereses privados de los grandes capitales transnacionales (amparados en las instituciones jurídicas de la propiedad privada) y "la voluntad popular" de los partidos de derecha y ultra derecha. Por otro lado, si llega al poder algún candidato presidencial de derecha o ultra derecha, se verá un encrudecimiento de la situación política y de las condiciones de la lucha, construyendo una mayor presión mediática y las políticas más represivas contra la izquierda, con alguna mayoría o total coherencia en su accionar con el legislativo.

Ahora, visto desde la participación de nuevos actores políticos en el panorama colombiano, se debe tener en cuenta la incursión política, desde la legalidad, de la FARC, lo cual, en principio significa un nuevo impulso a los sectores populares, tales como el PCC, la UP y Marcha Patriótica. La idea general, desde las fuerzas revolucionarias y partidos políticos populares, es la tentativa creación de una línea política programática, donde se busquen metas y desarrollo político en concreto, Así pues, la única lucha debe ser la de la unidad, entiéndonos como un todo llamado pueblo que, por más diferencias ideológicas que podamos tener, debemos de plantearnos la obviedad de que sufrimos bajo el capital y por lo tanto debemos transformar la realidad hacia la revolución y el socialismo. Sin embargo, esto significa, en primer lugar, la necesidad de fortalecer el trabajo de masas y elevar la conciencia de clase de las masas populares colombianas (por todos los medios posibles) y en segundo lugar un recrudecimiento del anticomunismo colombiano, al cual, debemos afrontar desde todos los aspectos posibles, así esto implique, el accionar armado.

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