7 de noviembre de 1917: la Revolución - John Reed, Diez días que estremecieron al mundo - (Capítulo IV. La caída del Gobierno Provisional) - publicado por la Comisión del Centenario de la Revolución socialista de Octubre - año 2017

Comparte

RioLena
Miembro del Soviet
Miembro del Soviet

Cantidad de envíos : 1908
Reputación : 3862
Fecha de inscripción : 24/03/2011

7 de noviembre de 1917: la Revolución - John Reed, Diez días que estremecieron al mundo - (Capítulo IV. La caída del Gobierno Provisional) - publicado por la Comisión del Centenario de la Revolución socialista de Octubre - año 2017

Mensaje por RioLena el Lun Mar 20, 2017 11:21 am

7 de noviembre de 1917: la Revolución

John Reed, Diez días que estremecieron al mundo - (Capítulo IV. La caída del Gobierno Provisional)


Fuente: Marxists Internet Archive, sección en español, Archivo de obras de John Reed
https://www.marxists.org/espanol/reed/index.htm

publicado por la Comisión del Centenario de la Revolución socialista de Octubre
https://octubre1917.net/

 
 

‘Lenin proclama el poder soviético en el Instituto Smolny’ de Petrogrado
(Vladimir Serov, 1952, detalle)
 
 
El 7 de noviembre de 1917 —25 de octubre según el calendario juliano en vigor en Rusia en 1917— Petrogrado (luego Leningrado, hoy San Petesburgo), la capital de Rusia en esa época, fue el principal escenario de los acontecimientos que condujeron al triunfo de la Gran Revolución Socialista de Octubre. Tras unas salvas del crucero Aurora, obreros y soldados de la guarnición de Petrogrado tomaron el Palacio de Invierno, sede del Gobierno Provisional de Kerenski. Al día siguiente, el Segundo Congreso Panruso de los Soviets reunido en el Instituto Smolny decidía el nombramiento de un nuevo Gobierno revolucionario y Vladimir Ilich Lenin declaraba ante los diputados obreros, campesinos y soldados el triunfo de la Revolución y el poder soviético.

La noche en la que se estremeció el mundo

El periodista y escritor estadounidense John Reed (1887-1920) fue testigo directo de los acontecimientos históricos que desembocaron en el triunfo de la Revolución de Octubre y así narra en primera persona, en su famosa obra Diez días que estremecieron al mundo, su experiencia en el Instituto Smolny durante la madrugada del 7 al 8 de noviembre de 1917, el ambiente que se respiraba y la resolución del Soviet de Petrogrado, reunido en sesión extraordinaria, que proclamaba el poder de los soviets y llamaba a consolidar la revolución en toda Rusia:

«Llegamos al Smolny, cuya sólida fachada estaba completamente iluminada; de todas las calles, sumidas en la oscuridad, afluían oleadas de formas vagas que se desplazaban con prisa. Pasaban automóviles y motocicletas; un enorme automóvil blindado, color elefante, avanzaba pesadamente con dos banderas rojas en la torreta y tocando la sirena. Hacía frío y en la parte exterior de la verja los guardias rojos habían encendido una fogata. En la puerta interior, a la luz de otra fogata, los centinelas descifraron a duras penas nuestros pasaportes y nos examinaron. Las fundas de lona de los cañones y las ametralladoras instaladas a cada lado de la puerta habían sido retiradas y las cintas de munición colgaban, como serpientes, de las culatas. Los automóviles blindados, con los motores en marcha, estaban alineados en el patio, bajo los arboles. Los largos pasillos desnudos, débilmente iluminados, retemblaban bajo el ruido ensordecedor de los pasos, los gritos, las llamadas. Reinaba una atmósfera de febril agitación. Una verdadera multitud se precipitaba por las escaleras: obreros ataviados con blusas y gorras de pelo negro, muchos con el fusil al hombro; soldados con burdos capotes color de barro y la chapka gris de plato; algunos jefes, Lunacharski, Kaménev, corrían, rodeados de grupos en los que todo el mundo hablaba a la vez, con el rostro fatigado y angustiado y llevando bajo el brazo una cartera repleta de documentos. La sesión extraordinaria del Soviet de Petrogrado acababa de terminar. Detuve a Kaménev, hombre pequeño, de movimientos vivos, cara ancha y animada, casi sin cuello. Sin otro preámbulo nos leyó en francés una rápida traducción de la resolución que se acababa de aprobar:

El Soviet de Diputados obreros y soldados de Petrogrado, al saludar a la revolución victoriosa llevada a cabo por el proletariado y la guarnición de Petrogrado, señala de manera particular la unión, la organización, la disciplina y la cooperación perfecta de las masas en el curso del levantamiento; raramente se vertió menos sangre y raramente hubo insurrección que conociera tal éxito.

El Soviet expresa su firme convicción de que el Gobierno soviético obrero y campesino que será creado por la revolución asegurará al proletariado de las ciudades el apoyo de toda la masa de campesinos pobres y marchará con firmeza hacia el socialismo, único medio de evitar las miserias y los horrores inauditos de la guerra.

El nuevo gobierno obrero y campesino presentará inmediatamente a todos los países beligerantes proposiciones con vistas a lograr una paz democrática y justa.
Suprimirá inmediatamente la gran propiedad de la tierra y devolverá las tierras a los campesinos. Implantará el control de los obreros sobre la producción y el reparto de los productos manufacturados e instaurará un control general de los bancos, que pasarán a ser un monopolio del Estado.

El Soviet de Diputados obreros y soldados de Petrogrado exhorta a los obreros y campesinos de Rusia a que pongan toda su energía y abnegación al servicio de la Revolución obrera y campesina. El Soviet expresa la convicción de que los obreros de las ciudades, aliados a los campesinos pobres, sabrán mantener entre ellos una disciplina inflexible y asegurar un orden revolucionario perfecto, indispensable para la victoria del socialismo. El Soviet está convencido de que el proletariado de los países occidentales nos ayudará a conducir la causa del socialismo hacia una victoria completa y duradera».



Crucero ‘Aurora’. Asumido el mando de la nave por un comité revolucionario de los marinos de la Flota rusa, unas salvas de sus cañones de popa
fueron la señal para la toma del Palacio de Invierno de Petrogrado por los bolcheviques el 7 de noviembre de 1917.
 
 

RioLena
Miembro del Soviet
Miembro del Soviet

Cantidad de envíos : 1908
Reputación : 3862
Fecha de inscripción : 24/03/2011

Re: 7 de noviembre de 1917: la Revolución - John Reed, Diez días que estremecieron al mundo - (Capítulo IV. La caída del Gobierno Provisional) - publicado por la Comisión del Centenario de la Revolución socialista de Octubre - año 2017

Mensaje por RioLena el Lun Mar 20, 2017 11:31 am

Más imágenes que acompañan al texto en la web de procedencia:
 
https://octubre1917.net/2016/10/27/revolucion/#more-61
 


El Instituto Smolny en la época soviética (Lenigrado, años 70). Institución para doncellas durante el zarismo, el Smolny fue la sede del poder soviético
y residencia de Lenin desde el triunfo de la Revolución Socialista de Octubre hasta el traslado de la capital a Moscú en 1918.
 
 

‘Lenin en el Smolny’ (Isaac Brodski, 1930).
 
 


 

Comisión del Centenario de la Revolución socialista de Octubre
https://octubre1917.net
/


    Fecha y hora actual: Dom Nov 19, 2017 11:40 am