Analisis de la historia

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    Re: Analisis de la historia

    Mensaje por acrato el Mar Ene 03, 2017 5:15 pm

    Se me viene a la cabeza  el caso de Ludo Martens, defendido por muchos leninistas por su obra donde explica las mentiras sobre Stalin y su mandato, pero él mismo, en plena época de la la famosa Guerra de los Balcanes difundió propaganda de gueera de la OTAN contra Serbia cual organización trostkista de la IV internacional.

    Saludos.
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    Re: Analisis de la historia

    Mensaje por marsupial el Mar Ene 03, 2017 5:24 pm

    MolotoK escribió:Teniendo en cuenta que el desarrollo de Fuerzas Productivas provoca que cada vez trabajemos menos para disfrutar de una mayor cantidad de productos, implica que, según la teoría del valor de Marx, cada vez esos productos contienen menos valor de cambio del que puede apropiarse el capitalista con la extracción de plusvalía. Por lo tanto las clases sociales que se apropian de valor ajeno están condenadas a desaparecer, dejando paso a la única clase social que no se apropia de valor ajeno: El proletariado. De ahí se concluye que la revolución comunista es inevitable.

    Entonces, ¿independientemente de lo que se haga se va a llegar a la revolución comunista? ¿No hay alternativa posible? ¿De qué sirve por tanto la formación o la participación en movimientos que busquen mejoras de las condiciones sí la revolución comunista es inevitable? ¿O es un inevitable como el Juicio Final? Por otra parte, ¿no son hoy mayores los beneficios de los capitalistas qué hace 100 años, cuándo el desarrollo de las fuerzas productivas era menor y había que trabajar más para disfrutar de una mayor cantidad de productos?

    El usuario 'ajuan' pone la siguiente cita: "Ya hemos dicho más arriba, y demostraremos con mayor detalle en nuestra ulterior exposición, que la doctrina de Marx y Engels sobre el carácter inevitable de la revolución violenta se refiere al Estado burgués. Este no puede sustituirse por el Estado proletario (por la dictadura del proletariado) mediante la "extinción", sino sólo,
    por regla general, mediante la revolución violenta
    ". Entiendo, que para la desaparición del Estado burgués y su sustitución por la dictadura del proletariado es necesaria la revolución violenta, que se dice que es inevitable. ¿Inevitablemente se van a dar las condiciones subjetivas para el triunfo (o mejor, el inicio) de la revolución?
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    Jordi de Terrassa
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    Re: Analisis de la historia

    Mensaje por Jordi de Terrassa el Mar Ene 03, 2017 5:52 pm

    La existencia y el predominio de la clase burguesa tienen por condición esencial la concentración de la riqueza en manos de unos cuantos individuos, la formación e incremento constante del capital; y éste, a su vez, no puede existir sin el trabajo asalariado. El trabajo asalariado presupone, inevitablemente, la concurrencia de los obreros entre sí. Los progresos de la industria, que tienen por cauce automático y espontáneo a la burguesía, imponen, en vez del aislamiento de los obreros por la concurrencia, su unión revolucionaria por la organización.  Y así, al desarrollarse la gran industria, la burguesía ve tambalearse bajo sus pies las bases sobre que produce y se apropia lo producido. Y a la par que avanza, se cava su fosa y cría a sus propios enterradores.  Su muerte y el triunfo del proletariado sin igualmente inevitables.
    El fin al modo de producción capitalista viene determinado por las propias leyes de su desarrollo. La burguesía, buscando el máximo beneficio, cava la fosa donde enterrar al capitalismo, y cría a los que la han de rellenar.

    La tendencia a la extinción del capitalismo es un fenómeno reconocido por premios Nobel de economía, y otros científicos, reconocimiento basado en el estudio de la ley del valor, de las leyes de la oferta y la demanda, de la ley de igualación de la tasa de ganancia, de la ley de concentración del capital y de la ley de la reducción de la tasa de ganancia. También se basa en la constatación que las relaciones de producción capitalistas ha entrado en una fase de destrucción de fuerzas productivas.

    Leyes de la oferta y de la demanda, tendencia a la igualación de la tasa de ganancia
    Karl Marx y Frederich Engels en El Capital, tomo III, capítulo X:
    Lo que lleva a cabo la competencia, cuando menos en una esfera, es el establecimiento de un valor de mercado y un precio de mercado uniforme a partir de los diversos valores individuales de las mercancías. Pero sólo la competencia de los capitales en las diversas esferas fija el precio de producción, que nivela las tasas de ganancia entre las diferentes esferas. Para esto último se requiere un desarrollo superior del modo capitalista de producción que para lo anterior. Para que las mercancías de la misma esfera de producción, de la misma índole y aproximadamente de la misma calidad se vendan a sus valores, son necesarias dos cosas:

    Primero, los diversos valores individuales deben estar nivelados para formar un solo valor social, el valor de mercado arriba expuesto, y para ello se requiere una competencia entre los productores de mercancías del mismo tipo, lo mismo que la existencia de un mercado en el cual ofrezcan conjuntamente sus mercancías. A fin de que el precio de mercado de mercancías idénticas, cada una de las cuales, sin embargo, ha sido producida bajo circunstancias individuales ligeramente diferentes, corresponda al valor de mercado y no diverja de él, no aumentando por encima del mismo ni disminuyendo por debajo de él, se requiere que la presión que ejercen mutuamente los diversos vendedores sea lo suficientemente grande como para lanzar al mercado la masa de mercancías que exigen las necesidades sociales, o sea la cantidad por la cual la sociedad puede pagar el valor de mercado. Si la masa de productos excediese dichas necesidades, habría que vender las mercancías por debajo de su valor de mercado; a la inversa, habría que venderlas por encima de su valor de mercado si la masa de productos no fuese lo suficientemente grande o, lo que es lo mismo, si la presión de la competencia entre los vendedores no fuese lo suficientemente poderosa como para obligarlos a llevar esa masa de mercancías al mercado. Si se modificase el valor de mercado, se modificarían asimismo las condiciones en las cuales podría venderse la masa global de mercancías. Si el valor de mercado baja, se amplían en promedio las necesidades sociales (que aquí son siempre necesidades con capacidad de pago), pudiendo absorber, dentro de ciertos límites, mayores masas de mercancías. Si el valor de mercado aumenta, se contraen las necesidades sociales de esa mercancía, y se absorben masas menores de ella. Si en consecuencia la oferta y la demanda regulan el precio de mercado, o mejor dicho las desviaciones de los precios de mercado con respecto al valor de mercado, por otra parte el valor de mercado regula la relación entre oferta y demanda o el centro en torno al cual las fluctuaciones de la oferta y la demanda hacen oscilar, a su vez, los precios de mercado.
    http://www.ucm.es/info/bas/es/marx-eng/capital.htm
    En economía política el valor de cambio de una mercancía está determinado por el valor de la fuerza de trabajo socialmente necesaria para producir la mercancía. En condiciones de libre mercado el precio de venta de las mercancías acaba por coincidir con su valor de producción, valor que es la suma del precio del coste de producción más la ganancia media. La ley de la oferta y la demanda opera este proceso y es independiente de la voluntad subjetiva de los cambistas;
    · Si en la producción y venta de una mercancía la ganancia está por encima de la media, los capitales afluirán a la producción de dicha mercancía, aumentará la oferta de la mercancía lo que provoca la bajada del precio de mercado, haciendo descender la ganancia hacia su tasa media.
    · De igual forma, si en la producción y venta de una mercancía la ganancia es menor que la ganancia media los capitales emigrarán, la oferta de la mercancía disminuirá subiendo el precio de mercado de la mercancía, haciendo subir la ganancia hacia su tasa media.


    La tasa de ganancia capitalista es lo que determina, en última instancia, la oferta de una determinada mercancía. El poder adquisitivo de los demandantes de una mercancía determina, en última instancia, la demanda de dicha mercancía. En el corto plazo la variación en la relación entre la oferta y la demanda, sobre una mercancía, tiende a aumentar o disminuir su precio en el mercado, en el largo plazo aumenta o disminuye la cantidad producida de dicha mercancía.

    Este comportamiento, de las leyes de la oferta y la demanda, fue “descubierta” para la economía oficial por Alfred Marshall. Como las leyes de la oferta y la demanda hacen oscilar el precio de mercado entre el pecio de producción y la capacidad adquisitiva de los demandantes, ha sido estudiado por Paul Samuelson bajo el concepto de elasticidad-precio de la demanda:

    Donde ED es la elasticidad de la demanda, ∆Q y ∆P son las variaciones en las cantidades vendidas y los precios de venta respectivamente, P1 y Q1 representan el precio y la cantidad originales y P2 y Q2 el precio y la cantidad nuevos.

    Y con el concepto de elasticidad-precio de la oferta:

    Determinando que el precio de las mercancías no varía las necesidades de los usuarios, en consecuencia no altera la demanda, por el contrario, las necesidades no cubiertas de los demandantes, al bajar los precios, y convertirse en asequibles, aumentan las ventas, y demostrando, de paso, con el descubrimiento de la existencia de mercancías con escasa elasticidad de demanda, o con gran elasticidad de oferta, en las cuales el precio de mercado no es función de la demanda, es decir, que la utilidad marginal del consumidor no afecta al precio de la mercancía.
    Paul Samuelson y Willlam D. Nordhaus en Economía, capítulo 4 escribió:La paradoja de la cosecha abundante tiene aquí una aplicación interesante. Algunos estados intentan ayudar a los agricultores reduciendo su producción. ¿Cómo podría esta medida beneficiar a los agricultores? Si el Departamento de Agricultura obliga a todos los agricultores a reducir su producción, la curva de oferta se desplaza hacia arriba y hacia la izquierda. Como la demanda de alimentos es inelástica, las restricciones a las cosechas no solamente elevan los precios de los cultivos sino que también tienden a aumentar los ingresos y las ganancias totales de los agricultores. De la misma manera en que las cosechas abundantes dañan a los agricultores, las restricciones a la producción tienden a aumentar los ingresos agrícolas. Por supuesto que dichas restricciones y precios mayores afectan negativamente a los consumidores, de la misma manera en que lo haría una inundación o una sequía que ocasionara escasez de alimento…

    …Alguna vez la agricultura fue la industria estadounidense más grande. Hace cien años, la mitad de la población de ese país vivía y trabajaba en granjas, pero ese número se ha reducido a menos de 3% de la fuerza laboral en la actualidad. Al mismo tiempo, los precios de los productos agrícolas se han reducido en relación con los ingresos y otros precios de la economía.
    http://es.scribd.com/doc/35368070/ECONOMIA-SAMUELSON-NORDHAUS
    Se mantienen los ingresos de las empresas agrícolas sobre la base de desabastecer el mercado, eliminando el libre mercado. Samuelson demuestra que el libre mercado tiende a destruir la producción capitalista, por otro lado, también demuestra como el descenso de la fuerza de trabajo socialmente necesaria para producir una mercancía, reduce el valor de cambio de dicha mercancía. Lo que viene a corroborar lo expuesto por Marx en El Capital.

    Algunos teóricos de la utilidad marginal niegan que sea la concurrencia entre capitalistas, en el mercado, la que tiende a igualar la tasa de ganancia capitalista y, como consecuencia a reducir el precio de las mercancías. Establecen que es la percepción subjetiva de los consumidores sobre la utilidad marginal de las mercancías, y por lo tanto, del precio que están dispuestos a pagar, la que tiende a igualar el precio de las mercancías y, como consecuencia, la tasa de ganancia del capital. El precio de mercado lo establece la voluntad subjetiva del demandante, salvo en los mercados reales donde los oferentes de mercancías desconocen las categorías de la subjetiva utilidad marginal, o las ignoran para desventura de los demandantes. El aumento en la oferta de mercancías es función de la tasa de ganancia y el aumento en la demanda de valores de uso está en función del poder adquisitivo de la demanda.

    Teoría de la tendencia a la concentración del capital
    Karl Marx y Frederich Engels en El Capital, tomo III, capítulo X:
    El precio de producción incluye la ganancia media. Le hemos dado el nombre de precio de producción; de hecho, es lo mismo que Adam Smith denomina natural price [precio natural], Ricardo, price of production, cost of production [precio de producción, costo de producción], los fisiócratas prix nécessaire [precio necesario] aunque ninguno de ellos haya desarrollado la diferencia entre el precio de producción y el valor, porque a la larga es la condición de la oferta, de la reproducción de la mercancía de cada esfera de la producción en particular. También se comprende por qué los mismos economistas que se revuelven contra la determinación del valor de las mercancías por el tiempo de trabajo, por la cantidad de trabajo contenido en ellas, siempre hablen de los precios de producción como de centros en torno a los cuales oscilan los precios de mercado. Pueden permitírselo porque el precio de producción es una forma ya totalmente enajenada y prima facie no conceptual del valor mercantil, una forma tal como aparece en la competencia, es decir en la conciencia del capitalista vulgar, y que por consiguiente también existe en la de los economistas vulgares.
    http://www.ucm.es/info/bas/es/marx-eng/capital.htm

    Con un ejemplo se puede ilustrar de forma empírica como la concurrencia capitalista actúa en el mercado, igualando la tasa de ganancia de los diferentes capitales, concentrando los capitales cada vez en menos manos y reduciendo los precios de mercado. Un capitalista ha desarrollado un proyecto industrial sobre la base de aplicar nuevos descubrimientos tecnológicos y una nueva organización empresarial. Se definen las siguientes variables:
    · Capital fijo (Cf); es el precio de mercado de los medios de trabajo bajo relaciones de producción capitalistas, herramientas y maquinaria que utiliza el trabajador y que no se consumen en un único proceso de producción.
    · Capital circulante (Cc); es el precio de mercado de los objetos de producción bajo relaciones de producción capitalistas, materias primeras y secundarias que se consumen íntegramente en un proceso productivo.
    · Capital variable (Cv); es el precio de mercado de la fuerza de trabajo.
    · Ganancia o plusvalía (g); es la diferencia entre el precio de mercado y el precio de costo, que sumado al capital variable es el valor del uso de la fuerza de trabajo.
    · Precio de costo (Pc); es la suma del precio del capital fijo más el capital circulante más el capital variable.
    · Precio de mercado (Pm); es la cantidad de dinero por la que se vende-compra la mercancía.
    · Precio de producción (Pp); es la suma del precio de costo más la ganancia media.
    · Tasa de ganancia (g’); es la razón entre la ganancia y el precio de coste.
    · Tasa de plusvalía (p’); es la razón entre la ganancia y el capital variable.
    · Valor de producción (Vp); es el valor de la cantidad de fuerza de trabajo socialmente necesaria para producir una mercancía.
    · Valor de cambio (Vc); es la proporción en que una mercancía se intercambia por otras. El valor de cambio de una mercancía puede variar permaneciendo fijo su precio de mercado.

    El capitalista calcula obtener una tasa de ganancia del 175 % mayor que la media. En la rama de producción donde producirá su mercancía, se caracteriza por una composición orgánica media del capital y los siguientes resultados medios:

    Debido al desarrollo desigual del capital no todos los capitales son iguales, no tienen la misma composición orgánica, la misma organización, los mismos precios de coste ni los mismos resultados, a modo de ejemplo, se pueden definir cuatro tipos diferentes de capitales a, b, c y d que se desglosan de la siguiente forma:

    El capitalista después de estudiar el mercado, prevé una demanda creciente de esta mercancía, y comprueba que la mitad de los capitales empiezan a estar técnicamente obsoletos, ya que, aunque tienen ganancias contables, tienen perdidas empresariales y, lo que es más importante para el capitalista, no podrán hacer frente a la creciente demanda, lo que indica una clara oportunidad de negocio.

    Cuando la nueva empresa empieza a producir al cien por cien de su capacidad, la composición de los capitales queda como sigue:

    El rendimiento obtenido es del 30’22 %, un 174 % de la tasa de ganancia media del sector, un 1 % menos de lo estimado.

    Cuando la empresa funciona a pleno rendimiento la demanda no puede absorber toda la producción, se da una situación de superproducción relativa. Al aumentar la oferta por encima de la demanda los precios bajan un 10 %, con lo que algunos capitales entran en pérdidas reales, sus costos de producción son mayores que los precios de mercado:

    Los capitales obsoletos entran en crisis y son expulsadas del mercado, aunque el sector en general obtiene beneficios. Debido al permanente exceso de la oferta sobre de la demanda se declara una guerra comercial y los precios bajan otro 10 % con lo que nuevas empresas van a la quiebra:

    El sector entra en crisis, aunque algunas empresas continúan obteniendo beneficios, debido a la diferente composición orgánica de los distintos capitales. Debido a la crisis del sector, se reduce la demanda de medios de producción y de fuerza de trabajo y, como consecuencia, los precios de costo han bajado un 2 %. La quiebra y cierre de empresas ha reducido la oferta por debajo de la demanda y los precios se recuperan el 12 %:

    En la nueva situación los capitales han quedado reducidos a tres tipos de capitales en cuanto a su composición y resultados. La tasa de ganancia que obtiene el capitalista es del 15’35 %, un 101 % de la tasa de ganancia media del sector. Algunos capitales empiezan a estar técnicamente obsoletos ya que al precio de mercado sus tasas de ganancia están por debajo de la media, es decir, aunque tienen ganancias contables tienen pérdidas empresariales…

    Debido al desarrollo de las fuerzas productivas que desencadenó la búsqueda del máximo beneficio, ha provocado el abaratamiento tanto de los costes de producción como los valores de mercado, un aumento del capital fijo con respecto al variable, ha disminuido la tasa general de ganancia y aumentado la tasa general de plusvalía. Después de la superproducción relativa de capital y superada la crisis la situación general de la rama de producción ha quedado en la misma situación que antes de empezar el ciclo comercial, con la salvedad que ha aumentado la concentración del capital. La lógica del capital es; de crisis de superproducción relativa de capital en crisis de superproducción relativa de capital hasta la crisis de superproducción absoluta, que pondrá fin al modo de producción capitalista.

    La economía política establece que en el libre mercado no se produce plusvalía, que se intercambian valores iguales, que los precios y valores de mercado acaban coincidiendo con su precio y valor de producción. Debe ser por estas causas que los políticos profesionales, de la revolución o no, están en contra del libre mercado y quieren regularlo.
    Friedrich Engels en Prefacio a la primera edición alemana de Miseria de la filosofía :
    En la moderna sociedad burguesa cada capitalista industrial produce por su cuenta y riesgo: lo que quiere, como quiere y cuanto quiere. Pero las necesidades sociales son para él algo ignoto, tanto con respecto a la calidad y el género de los artículos que se requieren, como en cuanto a su cantidad. Lo que hoy no puede ser producido con la celeridad debida, mañana puede ser ofrecido en cantidades muy superiores a las necesarias. Sin embargo, de uno u otro modo, bien o mal, las necesidades son satisfechas en definitiva y la producción se encarrila en general hacia los artículos que se precisan. ¿Cómo se resuelve esta contradicción? ¿Por la competencia? ¿Y cómo consigue resolverla la competencia? Obligando simple y llanamente a que los precios de las mercancías no adecuadas en un momento dado por su clase o por su cantidad a las necesidades de la sociedad desciendan por debajo del valor del trabajo materializado en ellas, la competencia hace sentir por esta vía indirecta a los productores que sus artículos no son necesarios o que lo son, pero que han sido producidos en una cantidad superior a la requerida, en demasía. De aquí se desprenden dos deducciones.

    Primera: que las continuas desviaciones de los precios de las mercancías con respecto a sus valores constituyen la condición necesaria en virtud de la cual, y sólo por ella, puede manifestarse el propio valor de la mercancía. Sólo gracias a las oscilaciones de la competencia, y por lo mismo de los precios de las mercancías, se abre paso la ley del valor de la producción mercantil y se transforma en una realidad la determinación del valor de la mercancía por el tiempo de trabajo socialmente indispensable. Y aun cuando la forma de manifestación del valor —el precio— sea por lo común algo distinta del valor que ella manifiesta, en tal caso el valor sigue la suerte de la mayoría de las relaciones sociales. También el monarca es la mayor parte de las veces completamente distinto de la monarquía que él representa. Por eso, en una sociedad de productores que intercambian sus mercancías, querer establecer la determinación del valor por el tiempo de trabajo, prohibiendo que la competencia realice esta determinación del valor mediante la presión sobre los precios, es decir, por el único camino por el que esto puede ser logrado, sólo significa demostrar que, al menos en este terreno, se adolece del habitual menosprecio de los utopistas por las leyes económicas.

    Segunda: en una sociedad de productores que intercambian sus mercancías, la competencia pone en acción la ley del valor, inherente a la producción mercantil, instaurando así una organización y un orden de la producción social que son los únicos posibles en las circunstancias dadas. Sólo la desvalorización o el encarecimiento excesivo de los productos muestran de modo tangible a los diferentes productores que y cuanto se necesita para la sociedad y que no se necesita. Pues bien, este regulador único es precisamente el que la utopía representada también por Rodbertus quiere que sea suprimido. Y si preguntamos ahora que garantías hay de que cada artículo será producido en la cantidad necesaria y no en una cantidad mayor, que garantías hay de que no habremos de sentir necesidad de pan y de carne mientras nos vemos aplastados por montones de azúcar de remolacha y nadando en torrentes de aguardiente de patata, o de que no sufriremos escasez de pantalones para cubrir nuestras desnudeces, mientras abundan a millones los botones para tales prendas, Rodbertus nos remitirá solemne a su famoso ajuste de cuentas, el cual indica que por cada libra sobrante de azúcar, por cada barril de aguardiente no vendido, por cada botón no cosido a los pantalones se ha entregado un bono exacto, ajuste de cuentas en el que todo coincide a la perfección y merced al cual “todas las pretensiones serán satisfechas y liquidadas de un modo justo”. Y quien no lo crea puede dirigirse al contable X de la caja central de la Hacienda Pública de Pomerania, que ha comprobado las cuentas, las ha encontrado en toda regla y merece plena confianza como hombre que ni una sola vez ha incurrido en un error de caja.

    Fijemos ahora la atención en la ingenuidad con que Rodbertus piensa suprimir con su utopía las crisis comerciales e industriales. Cuando la producción mercantil alcanza las dimensiones del mercado universal, la correspondencia entre la producción de los diferentes productores, guiados por sus cálculos particulares, y el mercado, para el cual producen, más o menos desconocido para ellos en lo que respecta a la cantidad y a la calidad de las necesidades del mismo, se establece por medio de una tempestad en el mercado mundial, por medio de la crisis comercial. Impedir que la competencia haga saber a los diferentes productores el estado del mercado mundial mediante el alza y el descenso de los precios, equivale a cerrarles los ojos. Organizar la producción de mercancías de modo que los productores no puedan conocer en absoluto la situación del mercado para el que producen, es, desde luego, una panacea para la enfermedad de las crisis que podría envidiar a Rodbertus* el propio doctor Eisenbart.
    https://www.marxists.org/espanol/m-e/1847/miseria/001.htm

    *Johann Karl Rodbertus, 1805-1875, sus nociones ideológicas sobre la economía política, haciéndolas pasar por concepciones de la teoría comunista, son el objeto de las críticas del subjetivismo marginal
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    Re: Analisis de la historia

    Mensaje por Jordi de Terrassa el Mar Ene 03, 2017 5:54 pm

    Teoría sobre la transformación del plus-trabajo en plusvalía
    David Ricardo en Principios de economía política y tributación, capítulo I, sección I escribió:El valor de una mercancía, o la cantidad de cualquier otra mercancía por la que pueda intercambiarse, depende de la cantidad relativa de trabajo necesaria para su producción, y no de la compensación mayor o menor que se pague por dicho trabajo.
    http://es.scribd.com/doc/70900655/07-Ricardo-principios-de-Economia-Politica-y-Tributacion
    El valor del trabajo es la forma mistificada del valor de la fuerza de trabajo, siendo el precio de mercado de la fuerza de trabajo el salario, y su valor de cambio la cantidad de mercancías que obtiene con el salario el trabajador. La ganancia capitalista es la diferencia entre el valor que el uso de la fuerza de trabajo produce y su valor de cambio o precio de mercado.
    Karl Marx en El Capital, tomo I, capítulo XVII:
    La economía política clásica tomó prestada de la vida cotidiana la categoría "precio de trabajo", sin someterla a crítica, para luego preguntarse: ¿cómo se determina ese precio? Pronto reconoció que el cambio verificado en la relación entre la oferta y la demanda, en lo que respecta al precio del trabajo como en lo que se refiere a cualquier otra mercancía no explicaba nada excepto el cambio de ese precio, esto es, las oscilaciones de los precios del mercado por encima o por debajo de cierta magnitud. Si la oferta y la demanda coinciden, bajo condiciones en lo demás iguales, la oscilación del precio cesa. Pero entonces la oferta y la demanda cesan también de explicar cosa alguna. Cuando la oferta y la demanda coinciden, el precio del trabajo es su precio determinado independientemente de la relación entre la oferta y la demanda, es decir, su precio natural, éste, así, apareció como el objeto que realmente había que analizar. O se tomaba un período más extenso de oscilaciones experimentadas por el precio del mercado, digamos un año, y se llegaba a la conclusión de que las alzas y bajas se nivelaban en una magnitud media, promedial, en una magnitud constante. Esta, naturalmente, tenía que determinarse de otra manera que por sus propias oscilaciones, que se compensan entre sí. Este precio que predomina sobre los precios accidentales alcanzados por el trabajo en el mercado y que los regula, el "precio necesario" (fisiócratas) o "precio natural" del trabajo (Adam Smith), sólo podía ser, como en el caso de las demás mercancías, su valor expresado en dinero. La economía política creyó poder penetrar, a través de los precios accidentales del trabajo, en su valor. Como en el caso de las demás mercancías, ese valor se siguió determinando por los costos de producción. ¿Pero cuáles son los costos de producción... del obrero, esto es, los costos que insume la producción o reproducción del obrero mismo? Inconscientemente, la economía política sustituyó por ésta la cuestión originaria, pues en lo que respecta a los costos de producción del trabajo en cuanto tales se movían en un círculo vicioso sin adelantar un solo paso. Lo que la economía política denomina valor del trabajo (value of labour), pues, en realidad es el valor de la fuerza de trabajo que existe en la personalidad del obrero y que es tan diferente de su función, del trabajo, como una máquina lo es de sus operaciones. Ocupados con la diferencia entre los precios del trabajo en el mercado y lo que se llamaba su valor, con la relación entre ese valor y la tasa de ganancia, y entre ese valor y los valores mercantiles producidos por intermedio del trabajo, nunca descubrieron que el curso del análisis no sólo había llevado de los precios del trabajo en el mercado a su valor, sino que había llevado a resolver este valor del trabajo mismo en el valor de la fuerza de trabajo. La falta de conciencia acerca de este resultado obtenido por su propio análisis; la aceptación, sin crítica, de las categorías "valor del trabajo", "precio natural del trabajo", etc., como expresiones adecuadas y últimas de la relación de valor considerada, sumió a la economía política clásica, como se verá más adelante, en complicaciones y contradicciones insolubles y brindó a la economía vulgar una base segura de operaciones para su superficialidad, que sólo venera a las apariencias…

    …Como el valor del trabajo no es más que una expresión irracional para designar el valor de la fuerza de trabajo, de suyo se obtiene el resultado de que el valor del trabajo siempre tiene que ser necesariamente menor que el producto del valor, puesto que el capitalista siempre hace funcionar a la fuerza de trabajo durante más tiempo que el necesario para que se reproduzca el valor de la misma…

    …Se comprende, por consiguiente, la importancia decisiva de la transformación del valor y precio de la fuerza de trabajo en la forma del salario, o sea en el valor y precio del trabajo mismo. Sobre esta forma de manifestación, que vuelve invisible la relación efectiva y precisamente muestra lo opuesto de dicha relación, se fundan todas las nociones jurídicas tanto del obrero como del capitalista, todas las mistificaciones del modo capitalista de producción, todas sus ilusiones de libertad, todas las pamplinas apologéticas de la economía vulgar…

    …Por lo demás, con la forma de manifestación "valor y precio del trabajo" o "salario" a diferencia de la relación esencial que se manifiesta, esto es, del valor y el precio de la fuerza de trabajo ocurre lo mismo que con todas las formas de manifestación y su trasfondo oculto. Las primeras se reproducen de manera directamente espontánea, como formas comunes y corrientes del pensar; el otro tiene primeramente que ser descubierto por la ciencia. La economía política clásica tropieza casi con la verdadera relación de las cosas, pero no la formula conscientemente, sin embargo. No podrá hacerlo mientras esté envuelta en su piel burguesa.
    http://pendientedemigracion.ucm.es/info/bas/es/marx-eng/capital1/17.htm

    Leyes del valor, de la ganancia capitalista, de la tasa de ganancia y la tasa de plusvalía
    David Ricardo en Principios de economía política y tributación, capítulo I, sección III escribió:El valor de los bienes resulta afectado no solo por el trabajo aplicado inmediatamente sobre ellos, sino por el empleado en los utensilios, herramientas y edificios con que aquel trabajo es asistido.
    http://es.scribd.com/doc/70900655/07-Ricardo-principios-de-Economia-Politica-y-Tributacion
    La economía-política clásica descubrió los diferentes elementos que entraban en la formación del valor de cambio de una mercancía, e intuyó que el origen de la ganancia capitalista es producido por la fuerza de trabajo;
    David Ricardo Ibíd escribió:Si hacemos abstracción de la renta agraria, el beneficio es la diferencia entre el precio de venta y el precio del costo. Y a escala nacional, el precio de costo de la producción neta, es el importe de salarios. Por consiguiente, para explicar los beneficios es preciso conocer:
    Las leyes que determinan los salarios;
    Las leyes que determinan los precios de venta de los productos.
    Ricardo determina la tasa de beneficio b’ tratando de evitar el razonamiento circular, ya que el producto social y el consumo necesario se miden en términos de la cantidad de trabajo incorporado, sin tener que recurrir a la tasa de ganancia para medir el producto:

    Donde M es el producto social y C el consumo necesario, medios de producción y fuerza de trabajo, medidos en función del trabajo.
    La ley de hierro de los salarios David Ricardo la definió:
    Cuando el precio de mercado de la mano de obra excede su precio natural, la condición del trabajador es floreciente y dichosa, y puede disponer en mayor proporción de los productos esenciales, y por ende criar una familia sana y numerosa. Por el contrario cuando los salarios elevados estimulan el "crecimiento de la población", crece el número de trabajadores, los salarios caen nuevamente hasta su precio natural e inclusive inferior.

    Ferdinand Lassalle la divulgó posteriormente como "Ley de bronce económica" (Das echerne ökonomishe Gesetz, 1863), al compararla con la perennidad de las leyes escritas en placas de bronce.

    Para Carlos Marx, sin embargo, la cantidad y tipo de mercancías necesarias para reproducir la fuerza de trabajo tienen un carácter histórico y cultural; no necesariamente se encuentran en un nivel mínimo de subsistencia.

    Ludwig von Mises argumentó que, si se adopta este razonamiento para demostrar que “Si a largo plazo no es posible un incremento en el salario medio por encima del mínimo, debe asumirse también que tampoco una bajada de ese valor puede ocurrir".
    http://es.scribd.com/doc/57309095/Ley-de-Hierro-de-Los-Sueldos
    Mises parece olvidar que, si los salarios descienden por debajo del mínimo de subsistencia, los trabajadores asalariados son condenados a la depauperación física y a la muerte por inanición, o se ven abocados a sublevarse contra el orden establecido.

    Ricardo descubre que la ganancia no puede aumentar sin que disminuya el salario, y viceversa, pero no extrae la consecuencia lógica y queda a un paso de descubrir la plusvalía, o más exactamente, la tasa de ganancia no puede aumentar sin que aumente la tasa de plusvalía, mérito que corresponde a Marx;
    Karl Marx en El Capital, tomo I, capítulo XVII:
    En la superficie de la sociedad burguesa, el salario del obrero se pone de manifiesto como precio del trabajo, como determinada cantidad de dinero que se paga por determinada cantidad de trabajo. Se habla aquí del valor del trabajo, y a la expresión dineraria de ese valor se la denomina precio necesario o natural del trabajo. Se habla, por otra parte, de los precios de mercado del trabajo, esto es, de precios que oscilan por encima o por debajo de su precio necesario.

    ¿Pero qué es el valor de una mercancía? La forma objetiva del trabajo social gastado en la producción de la misma. ¿Y cómo medimos la magnitud de su valor? Por la magnitud del trabajo que contiene. ¿Cómo se determinaría, pues, el valor de una jornada laboral de 12 horas? Por las 12 horas de trabajo contenidas en una jornada laboral de 12 horas, lo que es una huera tautología.

    Para que se lo pudiera vender en el mercado como mercancía, el trabajo, en todo caso, tendría que existir antes de ser vendido. Pero si el trabajador pudiera darle al trabajo una existencia autónoma, lo que vendería sería una mercancía, y no trabajo.

    Prescindiendo de estas contradicciones, un intercambio directo de dinero esto es, de trabajo objetivado por trabajo vivo, o anularía la ley del valor que precisamente se desarrolla libremente, por primera vez, sobre el fundamento de la producción capitalista o anularía la producción capitalista misma, que se funda precisamente en el trabajo asalariado. Supongamos, por ejemplo, que la jornada laboral de 12 horas se representa en un valor dinerario de 6 chelines. O bien se intercambian equivalentes, y entonces el obrero percibe 6 chelines por el trabajo de 12 horas. El precio de su trabajo sería igual al de su producto. En este caso no produciría plusvalor alguno para el comprador de su trabajo, los 6 chelines no se convertirían en capital, el fundamento de la producción capitalista se desvanecería; pero es precisamente sobre ese fundamento que el obrero vende su trabajo y que éste es trabajo asalariado. O bien percibe por las 12 horas de trabajo menos de 6 chelines, esto es, menos de 12 horas de trabajo. 12 horas de trabajo se intercambian por 10 horas de trabajo, por 6, etc. Esta equiparación de magnitudes desiguales no sólo suprime la determinación del valor: una contradicción semejante, que se destruye a sí misma, en modo alguno puede ser ni siquiera enunciada o formulada como ley.

    De nada sirve deducir ese intercambio, el intercambio entre más trabajo y menos trabajo, de la diferencia formal consistente en que en un caso se trata de trabajo objetivado y en el otro de trabajo vivo. Esto es tanto más absurdo por cuanto el valor de una mercancía no se determina por la cantidad de trabajo efectivamente objetivado en ella, sino por la cantidad de trabajo vivo necesario para su producción. Supongamos que una mercancía representa 6 horas de trabajo. Si se efectúan invenciones gracias a las cuales se la puede producir en 3 horas, también el valor de la mercancía ya producida se reduce a la mitad. Ahora representa 3 horas, en vez de las 6 anteriores, de trabajo social necesario. Su magnitud de valor se determina, pues, por la cantidad de trabajo requerida para su producción, y no por la forma objetiva de ese trabajo.

    En el mercado, lo que se contrapone directamente al poseedor de dinero no es en realidad el trabajo, sino el obrero. Lo que vende este último es su fuerza de trabajo. No bien comienza efectivamente su trabajo, éste ha cesado ya de pertenecer al obrero, quien por tanto, ya no puede venderlo. El trabajo es la sustancia y la medida inmanente de los valores, pero él mismo no tiene valor alguno.
    http://pendientedemigracion.ucm.es/info/bas/es/marx-eng/capital1/17.htm
    Teniendo en cuenta que el valor de cambio de una mercancía, independientemente del modo de producción bajo el que ha sido producida, es:
    M = Mt + Op + Ft

    Dónde M es el valor de cambio de la mercancía, Mt es el valor de los medios de trabajo, herramientas y maquinaria que utiliza el trabajador que no se consumen en un único proceso de producción y, en consecuencia, solo transmiten una parte de su valor al bien producido, Op es el valor de los objetos de producción, materias primeras y secundarias que se consumen íntegramente en un proceso productivo y, por lo cual, transmiten todo su valor al bien producido y Ft es el valor de la fuerza de trabajo que se consume en la producción y, por el mismo motivo que los objetos de producción, transmite todo su valor a la mercancía. Teniendo en cuenta que tanto los medios de producción (Mt + Op), como la fuerza de trabajo, que intervienen en la producción de una mercancía son múltiples y de naturaleza y valor heterogéneo, la ley del valor de una mercancía se puede expresar como el sumatorio de los diferentes valores individuales:

    Dado que el valor de los medios de producción (Mt + Op) son los valores de los distintos recursos naturales más los diferentes valores de la energía en forma de fuerza de trabajo socialmente necesaria para producir dichos medios de producción, o lo que es lo mismo, son los diferentes valores de la fuerza de trabajo que ha transformado los recursos naturales en valores de uso utilizados como medios de producción. Un valor de cambio puede expresarse como el sumatorio de distintos valores de los recursos naturales más los diferentes valores de la fuerza de trabajo necesaria para producirlos:

    Y el valor de cambio de toda mercancía, teniendo en cuenta que los recursos naturales carecen de valor de cambio, puede expresarse como:

    El valor de cambio de toda mercancía es igual a la suma total de los valores que la fuerza de trabajo, socialmente necesaria para producir dicha mercancía, ha creado.

    Todos los trabajadores en función de su masa corporal, para mantenerse vivos y reproducirse, necesitan ingerir una cierta cantidad de sustancias; aminoácidos, oligoelementos, agua, etc…, y energía, más la vivienda y vestimenta socialmente necesarias, que el trabajador debe poder adquirir con su salario. Por otro lado, todos los trabajos requieren un gasto de sustancias y energía objetivo que se puede medir, gasto que incluye la adquisición y el mantenimiento de los conocimientos necesarios para realizar dichos trabajos. Cuando el desarrollo de las fuerzas productivas del trabajo alcanza cierto grado de desarrollo, el valor que la fuerza de trabajo puede crear es mayor que el valor que la fuerza de trabajo necesita para reproducirse.

    En algunos modos de producción, el capitalista entre ellos, el uso de determinados recursos naturales está gravado con una tasa por imposición del estado, que ostenta el monopolio de la violencia, para el mantenimiento de su propia fuerza represiva. Hay que tener en cuenta que, en los modos de producción basados en la explotación, y en la consecuente represión de la fuerza de trabajo, una parte del valor creado por la fuerza de trabajo en la producción de valores de uso, debe destinarse al mantenimiento de dichos instrumentos de explotación y opresión.

    El objeto de la producción capitalista no es producir valores de uso sino valores de cambio, si el productor quiere usar los valores no los puede cambiar lo que, por otra parte, explica ciertas prácticas de algunos productores, por ejemplo, la obsolescencia programada. Lo que verdaderamente resulta importante para el capitalista no es el valor de uso del bien producido, que para él carece de valor de uso alguno, y por eso lo quiere enajenar, sino su valor de cambio, el máximo beneficio que obtiene de su valor de cambio, o más exactamente, la mayor tasa de beneficio.

    El objetivo de la producción capitalista es obtener la máxima tasa de ganancia. La base de la producción capitalista es la producción de plusvalía. Los capitalistas, en general, no invierten su capital por amor a los valores de uso producidos, ni tampoco lo hacen como obra social para satisfacer las necesidades sociales, ni para ofrecer empleo a los trabajadores desempleados, sino con el objetivo de la obtención del máximo beneficio, y para ello producen mercancías.

    La ley fundamental del capitalismo se puede formular como; una cantidad de valor es lanzada a la circulación para obtener una cantidad de valor mayor, por el medio de la producción de mercancías. La ecuación extendida del capital es:

    Donde D es el valor, generalmente dinero, M son los distintos tipos de mercancías compradas con el valor DMt son los medios de trabajo, Op son los objetos de producción y Ft es la fuerza de trabajo⟩, ···P··· es el proceso de producción, M’ son las nuevas mercancías con el nuevo valor de cambio, D’ es el nuevo valor creado y g es la ganancia, plusvalía o minusvalía, que se divide en i son impuestos del estado, u son intereses de la usura, b son beneficios del capital y r son las rentas de la tierra. En todos los procesos de producción intervienen recursos naturales que al no tener valor no se tienen en cuenta, la energía aportada por el Sol en forma de luz y calor, el agua de la lluvia, el oxígeno, etc… Por otro lado, cabe señalar que esta ecuación expresa el proceso de producción desde el punto de vista del capital, desde el punto de vista del trabajo asalariado:
    MFt = ···P··· = DFt = M′ = D′ - DMp -g

    El trabajo asalariado vende por un tiempo determinado su fuerza de trabajo MFt, que tras producir ···P···, obtiene cierta cantidad de valor DFt, valor con el que comprar mercancías M' que le permiten reproducir su fuerza de trabajo. Valor que equivale al nuevo valor producido menos el valor de los medios de producción usados en la producción y menos el valor de la plusvalía o ganancia.

    El valor de cambio de la mercancía producida por métodos capitalista es directamente proporcional a la cantidad de fuerza de trabajo usada e inversamente proporcional al desarrollo de la fuerza productiva que utiliza dicha fuerza de trabajo. La ecuación para calcular el valor de cambio de una mercancía producida por métodos capitalistas es:
    M = Cf + Cc + Cv + g

    Donde; M es el valor de la mercancía, Cf es el capital fijo, el valor de la parte proporcional de la maquinaria, herramientas y edificios, Cc es el capital circulante, el valor de las materias primas y secundarias; Cv es el capital variable, el valor de la fuerza de trabajo que recibe el trabajo asalariado y g es la ganancia o plusvalía, es la parte del valor del uso la fuerza de trabajo que se apropia el capitalista. Cv es el valor de cambio de la fuerza de trabajo, Cv + g es el valor de uso de la fuerza de trabajo. De donde se deduce que el valor de la ganancia es:
    g = M - Cf - Cc - Cv

    El precio de coste de una mercancía es el valor de mercado de la mercancía menos la ganancia:
    Pc = M - g = Cf + Cc + Cv

    Teniendo en cuenta que en el modo de producción capitalista el capital fijo (Cf) son los medios de trabajo (Mt) y que el capital circulante (Cc) son los objetos de producción (Op) se produce:
    Ft = Cv + g → g = Ft - Cv

    La ganancia capitalista o plusvalía es el valor de mercado de una mercancía menos el precio de coste de producirla. Por otro lado, desde el punto de vista del conjunto del proceso de producción de la mercancía, la plusvalía es el valor de la fuerza de trabajo socialmente necesaria para producirla menos el valor del capital variable utilizado en su producción, es decir, el valor que el uso de la fuerza de trabajo crea menos el valor de cambio de ésta.

    La tasa de ganancia se define como la razón entre la ganancia y el capital invertido:

    La tasa de plusvalía se define como la razón entre la ganancia o plusvalía y el capital variable:

    Mide la tasa de explotación de la fuerza de trabajo. Sustituyendo en la ecuación de la tasa de ganancia g, por su valor p' ∙ Cv, de la ecuación de la tasa de plusvalía se obtiene:

    Ecuación que ponen de manifiesto el carácter antagónico de los intereses del trabajo asalariado y el capital, el capitalista para aumentar la ganancia debe aumentar el producto de los factores de la ecuación o disminuir el divisor. La ecuación que se puede expresar en la proporción:

    La tasa de ganancia es a la tasa de plusvalía como el capital variable es al capital total. De donde se deduce que; la tasa de explotación del trabajo asalariado está en proporción directa al producto de la tasa de ganancia por el capital total y en proporción inversa al capital variable:

    La producción y la circulación de las mercancías requieren un tiempo para efectuarse, tiempo que afecta a la tasa de ganancia del capital. Capitales con la misma composición orgánica porcentual, y la misma tasa de plusvalía, obtienen diferentes tasas de ganancia. La tasa de ganancia sólo expresa la proporción entre la masa de la plusvalía y el capital total invertido en su producción, cualquier disminución en el período de rotación hace que aumente la tasa de ganancia. El medio principal para acortar el período de rotación consiste en aumentar la productividad de la fuerza de trabajo, el desarrollo de las fuerzas productivas. La ecuación de la tasa de ganancia capitalista se transforma en:

    Donde n es el número de rotaciones en un período de tiempo determinado. Si se compara dos capitales cuya composición orgánica es:
    A. 40 Cf + 40 Cc + 20 Cv con dos rotaciones anuales y con una tasa de plusvalía de 100%, y
    B. 80 Cf + 80 Cc + 40 Cv con una rotación anual y la misma tasa de plusvalía.

    Tenemos una cuota de ganancia para A:

    Y para B:

    Teniendo en cuenta que tanto los medios de producción (Mt + Op) como la fuerza de trabajo son de naturaleza y valor heterogéneo, la ecuación del valor de una mercancía, producida bajo el régimen capitalista de producción, se puede expresar como el sumatorio de los diferentes valores individuales, de todos los elementos del capital constante, más todos los elementos del capital variable por la tasa de ganancia obtenida:

    O expresado de forma matricial:

    Dado que el capital fijo y el circulante son el valor de los medios de producción (Mt + Op) y que estos son recursos naturales más el valor de la energía usada, en forma de fuerza de trabajo socialmente necesaria para producir dichos medios de producción, al igual que el capital variable es el valor de los medios de consumo socialmente necesarios en la producción de la mercancía fuerza de trabajo, se puede expresar el valor de todas y cada una de las mercancías, producidas en el modo de producción capitalista, como:

    O bien:

    El precio de una mercancía es igual a los diferentes valores de uso de las distintas fuerzas de trabajo contenidas en los múltiples medios de producción, más los diferentes valores de cambio de las distintas fuerzas de trabajo empleadas directamente en la producción de la mercancía, por las múltiples tasas de explotación de dichas fuerzas de trabajo. La tasa de ganancia para una mercancía, o toda la producción capitalista, en un período de tiempo determinado se puede expresar como:

    De donde se obtiene la tasa de plusvalía:

    Teoría de la tendencia decreciente de la tasa de ganancia, ciclo económico industrial
    David Ricardo en Principios de economía política y tributación, capítulo I, sección III escribió:La tasa de utilidades no podrá ser incrementada a menos que sean reducidos los salarios, y que no puede existir una baja permanente de salarios sino a consecuencia de la baja del precio de los productos necesarios en que los salarios se gastan. En consecuencia, si la expansión del comercio exterior o el perfeccionamiento de la maquinaria hacen posible colocar en el mercado los alimentos y productos necesarios al trabajador, a un precio reducido, las utilidades aumentarán.
    http://es.scribd.com/doc/70900655/07-Ricardo-principios-de-Economia-Politica-y-Tributacion
    En este párrafo Ricardo establece el antagonismo entre los intereses del trabajo asalariado y el capital, sin embargo, establece erróneamente una tendencia creciente de la tasa de ganancia. Si se analiza un capital cuya composición orgánica es: 40 Cf + 40 Cc + 20 Cv con dos rotaciones anuales y con una tasa de plusvalía de 100 %, se obtiene una cuota de ganancia anual de:

    Al calcular la tasa de ganancia del capital solo se tiene en cuenta la parte del capital fijo que socialmente se transfiere a la mercancía en un año. Un capitalista individual puede argumentar que esa tasa de ganancia no es real, puesto que se tuvo que invertir un capital total de 860, de los que 800 son capital fijo, al que calcula un ciclo de vida útil de 10 años, por lo que la tasa de ganancia real es de:

    Pero, la tasa de ganancia que obtendrá al final del ciclo, antes de que el capital fijo se transforme en obsoleto, será una media del 32’6 % anual, ya que:

    Hay que tener en cuenta que, a partir de la treceava rotación en el séptimo año, e independientemente de la procedencia de la inversión originaria, todo el capital inicialmente invertido ha sido reproducido y su valor sustituido por plusvalía apropiada, puesto que:
    g = 40 g∕año ∙ 7′5 años + 80 Cf∕año ∙ 7′5 años = 900 → 900 - 860 = 40 g

    Al final del ciclo se han reproducido cada año 80 del capital fijo invertido inicialmente, más 40 del capital circulante y los 20 del capital variable, más una nueva producción de 400 de ganancia total, y se continúa manteniendo la propiedad de los valores de uso que constituyen el capital fijo. Puede ocurrir que pasen veinte años hasta que el desarrollo de las fuerzas productivas transforme en obsoleto el capital fijo, entonces la tasa de ganancia será de una media anual del 116’30 %, ya que a partir del undécimo año solo tendrá invertido el capital circulante más el variable:

    Al final del ciclo el capital ha obtenido una ganancia 1.600, ha reproducido 80 cada año, durante los primeros 10 años, de capital fijo invertido inicialmente, más los 40 del capital circulante y los 20 del capital variable anualmente.

    También cabe la posibilidad que se produzca un desarrollo de las fuerzas productivas que deje obsoleta la maquinaria en cinco años entonces:
    g = 40 g∕año ∙ 5 años + 80 Cf∕año ∙ 5 años - 860 C = -260

    Al final del ciclo el capital ha perdido 260 y continua en posesión de una maquinaria que ahora es inservible como medio de trabajo, el precio del mercado la ha transformado en improductiva y carece de valor de cambio como tal maquinaria, un stock de objetos de producción y mercancías acabadas que pueden ser vendidas.

    Esta es la naturaleza de los ciclos industriales en el capitalismo. El capital necesita acelerar el desarrollo las fuerzas productivas para aumentar su ganancia, pero la aceleración del desarrollo de las fuerzas productivas impide la ganancia capitalista. En palabras de Paul Samuelson;
    Paul Samuelson y Willlam D. Nordhaus en Economía, capítulo 8 escribió:Hemos llegado a una conclusión sorprendente acerca de la rentabilidad en el largo plazo del capitalismo competitivo. Las fuerzas de la competencia tienden a empujar a las empresas y a las industrias hacia un estado de beneficio cero en el largo plazo. En el largo plazo, las empresas competitivas obtendrán el rendimiento normal sobre sus inversiones, pero no más. Las industrias competitivas tienden a atraer la entrada de empresas nuevas, con lo cual empujan los precios hacia abajo y reducen los beneficios hasta llegar a cero. En cambio, las empresas de industrias no redituables se van para buscar mejores oportunidades para obtener beneficios; los precios y los beneficios tienden entonces a elevarse. El equilibrio en el largo plazo en una industria perfectamente competitiva es, por lo tanto, uno en el que no hay beneficios económicos.
    http://es.scribd.com/doc/35368070/ECONOMIA-SAMUELSON-NORDHAUS

    Tomemos cinco capitales con distinta composición orgánica del capital, donde el capital variable es 100 y la tasa de plusvalía es el 100%:

    El incremento gradual del capital constante (capital fijo más capital circulante), en proporción al capital variable tiene como consecuencia un descenso gradual de la cuota de ganancia, siempre que permanezca invariable la cuota de plusvalía, es decir, el grado de explotación del trabajo asalariado por el capital. Es la expresión característica del modo de producción capitalista, la cuota de ganancia disminuye no porque la fuerza de trabajo esté menos explotada sino porque se emplea menos fuerza de trabajo en proporción al capital invertido. Las causas que pueden contrarrestar la ley son:
    1. Aumento del grado de explotación de la fuerza de trabajo.
    a. Prolongación de la jornada.
    b. Intensificación del trabajo.
    c. Reducción del salario.
    d. Ahorro en las condiciones de trabajo.

    2. Abaratamiento de los elementos que forman el capital constante.
    a. Capital fijo -edificios, maquinaria, herramientas-.
    b. Capital circulante -materias primeras y auxiliares-.
    En la producción capitalista los medios de producción que forman el capital fijo y circulante sólo representan dinero del capitalista, son medios de explotación del trabajo, al trabajador asalariado no le preocupan en lo más mínimo, cuya dilapidación le sería completamente indiferente si no se le obligase a economizarla.
    c. Mejora en la generación y transmisión de energía.
    d. Disminución y aprovechamiento de los residuos de la producción.
    e. Aplicación de inventos.

    3. La superpoblación relativa favorecerá la consecución del apartado 1.
    a. Aumento de la población.
    b. Inmigración.

    La prolongación e intensidad de la jornada laboral tiene unos límites sociales, históricamente determinados, dichos límites están determinados en función de la correlación de fuerzas entre las distintas clases sociales. Pero, independientemente de las condiciones sociales, existen unos límites físicos hasta donde se puede prolongar la duración de la jornada de trabajo (24 h) y la intensidad; supongamos que un trabajador es una máquina térmica biológica y necesita 2.780 Kcal al día para reproducir su fuerza de trabajo, que el capitalista consigue apropiarse de la totalidad del 25 % de la energía que consume el trabajador (695 Kcal), porcentaje que el cuerpo humano pueden convertir en trabajo mecánico en condiciones normales. Para aumentar un 1 % la producción de valores de uso, el trabajador asalariado debería realizar 6'95 Kcal en trabajo mecánico extra, para lo que debería consumir 27'8 Kcal más. Calorías que el trabajador asalariado debe comprar en forma de alimentos, y percibir en forma de salario del capitalista. Cuando la duración, la intensidad de la jornada y la disminución del salario alcanzan cierto límite, cualquier aumento en la producción de valores de uso, produce que el aumento en su valor de cambio debe dedicarse íntegramente a capital variable, sin posibilidad de aumentar la ganancia, por lo que se reduce su tasa. La única manera que le queda al capital de aumentar la tasa de ganancia es desarrollar la productividad de la fuerza de trabajo, fabricando mejores máquinas, utilizando nuevas fuentes de energía y perfeccionando la división técnica del trabajo. Este es el motivo que obliga a los capitalistas al continuo desarrollo de las fuerzas productivas, es decir, para aumentar la ganancia el capitalista está obligado a variar la composición orgánica del capital, a aumentar el valor del capital fijo reduciendo en una cantidad mayor el valor del capital circulante y del capital variable, con lo que aumenta la tasa de plusvalía:

    Si se mantiene fijo el dividendo (g) al disminuir el divisor (Cv) aumenta el cociente (p’). Aunque el divisor permanezca fijo (Cv) si aumenta el dividendo (g) aumenta el cociente (p’) En la medida que se desarrollan las fuerzas productivas disminuye la parte retribuida de la fuerza de trabajo del total del capital empleado, lo que implica que aumente la tasa de plusvalía. En cambio, en la medida en que disminuye la masa total de la fuerza de trabajo puesta en movimiento por un capital dado, disminuye el factor del número por el que se multiplica la cuota de plusvalía para obtener su masa. A largo plazo la tendencia es a que aumente la tasa de plusvalía y disminuya la tasa de ganancia. Por lo que esta ley, tendencia decreciente de la tasa de ganancia, también se puede enunciar como; Ley de la tendencia creciente de la tasa de plusvalía.

    A pesar de la buena voluntad que manifiestan el prestigioso economista keynesiano Paul Samuelson, premio Nobel de economía, y Willlam D. Nordhaus, teóricos del utilitarismo marginal, en recomendar a los capitalistas como obtener el máximo beneficio, debido al subjetivismo del que parten, comenten ciertos “errores”. Por cierto, no recomiendan a los trabajadores asalariados como aumentar sus rentas, lo que nos da la idea de qué intenciones persiguen;
    Paul Samuelson y Willlam D. Nordhaus en Economía, capítulo 9 escribió:Olvidemos lo pasado. No miremos hacia atrás; no nos lamentemos de la leche derramada o de las pérdidas pasadas. Hagamos un cálculo realista de los costes adicionales en que incurriremos en cualquier decisión que tomemos y comparémoslos con los beneficios adicionales. Tomemos una decisión basada en los costes y beneficios marginales.
    http://es.scribd.com/doc/35368070/ECONOMIA-SAMUELSON-NORDHAUS
    Dos páginas antes definen la obtención del máximo beneficio como sigue;
    El mayor descubrimiento es que la maximización a los beneficios se presentará cuando la producción se encuentre en el nivel en que el ingreso marginal de la empresa es igual a su coste marginal.
    Al obtener el mayor beneficio marginal, la empresa ni obtiene la mayor tasa de ganancia, ni tan siquiera el máximo beneficio. En la misma obra, capítulo 6, los autores definen los resultados de una empresa, Hot Dog Ventures, Inc., con las siguientes cantidades:

    Se supone que la empresa produce de la forma más eficiente, es decir no se puede producir más sin ampliar el capital fijo. Por otro lado, el valor de las ventas es sobre 62.500 unidades, que se vendieron a $ 4, la plantilla está constituida por 4 trabajadores, y cada trabajador produce 15.625 unidades y percibe un salario de $ 22.500. Resumiendo:

    Se supone que la empresa es monopolista al ofrecer la mayor calidad al menor precio, y que la demanda es absolutamente inelástica, con lo que el único límite a la demanda lo constituye el poder adquisitivo de los demandantes. Con estas premisas los directivos encargan un estudio de mercado, mediante el cual descubren que; el aumento de cada 10 céntimos en el precio de venta por unidad, provocará una disminución en las ventas de 6 unidades diarias, o lo que es lo mismo 2.190 anuales. Con estos datos hacen una tabla, con el objetivo de hallar cuando el ingreso marginal se iguala con el coste marginal, para establecer el nuevo precio de mercado que maximice sus beneficios:

    Donde IM es el ingreso marginal y CM es el costo marginal. Si se dibujan las curvas del ingreso marginal y del costo marginal, donde se cortan es el precio de mercado, o el número de unidades, que produce el máximo beneficio marginal:

    La máxima ganancia marginal del capital se obtiene fijando el precio en $ 4’50 la unidad y vendiendo 51.550 unidades. Sin embargo, no se obtiene el máximo beneficio marginal para los capitalistas, esto es debido al impuesto sobre el ingreso de las corporaciones, que es porcentual ($18.000 / $55000 = 32’7 %). El máximo beneficio marginal se sitúa estableciendo el precio en $ 4’40 la unidad y 53.740 unidades. No obstante, no es esta la máxima ganancia, o la mayor tasa de beneficio que puede obtener Hot Dog Ventures, Inc. Si se calculan los costes totales, los beneficios totales y la tasa de beneficios, se obtiene:

    Por lo que, obteniendo el máximo beneficio marginal, al vender la unidad producida en $ 4’40 y producir 53.740 unidades, se pierden $ 3.454’05 de beneficios, y se obtiene un 1 % menos en beneficios. Es decir, cuando el ingreso marginal iguala el costo marginal no necesariamente maximiza los beneficios.

    Los mayores beneficios se obtienen cuando la fuerza de trabajo produce la máxima cantidad de mercancías viable, contribuyendo con el mínimo valor posible en el precio de coste por unidad producida. Analizar la ganancia, o el beneficio, capitalista al margen de la relación que mantiene con el valor de la fuerza de trabajo, solo puede llevar a cometer errores de cálculo. Teniendo en cuenta el valor de la fuerza de trabajo, el precio de monopolio quedará fijado en $ 4’70, despidiendo a un trabajador y produciendo 46.875 unidades. Ya que:

    Situando la tasa de plusvalía (g/Cv) en el 107’9 % y, por tanto:

    El monopolio aumenta sus beneficios desabasteciendo el mercado, creando escasez de bienes, en el ejemplo analizado se deja de satisfacer la demanda en 15.625 unidades, subiendo el precio de las mercancías en $ 0’7, o lo que es lo mismo en un 17’5 %, y despilfarrando recursos, el despido de un trabajador y la no utilización de un cuarto de los medios de trabajo. Pero, en la búsqueda del máximo beneficio, no puede escapar a la ley del valor, a la ley de la oferta ni a la ley de la demanda.

    En el ejemplo se considera que la fuerza de trabajo es idéntica, cada trabajador produce los mismo con el mismo salario. En la realidad existen diferencias en la productividad de cada trabajador, por lo que, en la búsqueda del máximo beneficio, el trabajador que será despedido es el menos rentable independientemente de su edad, etnia, nacionalidad o sexo. La búsqueda del máximo beneficio en la producción mercantil tiende a hacer desaparecer las diferencias étnicas, nacionales sexuales y de edad.

    Ley de la tendencia a la concentración monopolista del capital
    Karl Marx en El Capital, tomo I, capítulo XXIV:
    7. Tendencia histórica de la acumulación capitalista
    ¿En qué se resuelve la acumulación originaria del capital, esto es, su génesis histórica? En tanto no es transformación directa de esclavos y siervos de la gleba en asalariados, o sea mero cambio de forma, no significa más que la expropiación del productor directo, esto es, la disolución de la propiedad privada fundada en el trabajo propio. La propiedad privada del trabajador sobre sus medios de producción es el fundamento de la pequeña industria, y la pequeña industria es una condición necesaria para el desarrollo de la producción social y de la libre individualidad del trabajador mismo. Ciertamente, este modo de producción existe también dentro de la esclavitud, de la servidumbre de la gleba y de otras relaciones de dependencia. Pero sólo florece, sólo libera toda su energía, sólo conquista la forma clásica adecuada, allí donde el trabajador es propietario privado libre de sus condiciones de trabajo, manejadas por él mismo: el campesino, de la tierra que cultiva; el artesano, del instrumento que manipula como un virtuoso.

    Este modo de producción supone el parcelamiento del suelo y de los demás medios de producción. Excluye la concentración de éstos, y también la cooperación, la división del trabajo dentro de los mismos procesos de producción, el control y la regulación sociales de la naturaleza, el desarrollo libre de las fuerzas productivas sociales. Sólo es compatible con límites estrechos, espontáneos, naturales, de la producción y de la sociedad. Al alcanzar cierto grado de su desarrollo, genera los medios materiales de su propia destrucción. A partir de ese instante, en las entrañas de la sociedad se agitan fuerzas y pasiones que se sienten trabadas por ese modo de producción. Éste debe ser aniquilado, y se lo aniquila. Su aniquilamiento, la transformación de los medios de producción individuales y dispersos en socialmente concentrados, y por consiguiente la conversión de la propiedad raquítica de muchos en propiedad masiva de unos pocos, y por tanto la expropiación que despoja de la tierra y de los medios de subsistencia e instrumentos de trabajo a la gran masa del pueblo, esa expropiación terrible y dificultosa de las masas populares, constituye la prehistoria del capital. Comprende una serie de métodos violentos, de los cuales hemos pasado revista sólo a aquellos que hicieron época como métodos de la acumulación originaria del capital. La expropiación de los productores directos se lleva a cabo con el vandalismo más despiadado y bajo el impulso de las pasiones más infames, sucias y mezquinamente odiosas. La propiedad privada erigida a fuerza de trabajo propio; fundada, por así decirlo, en la consustanciación entre el individuo laborante independiente, aislado, y sus condiciones de trabajo, es desplazada por la propiedad privada capitalista, que reposa en la explotación de trabajo ajeno, aunque formalmente libre. No bien ese proceso de transformación ha descompuesto suficientemente, en profundidad y en extensión, la vieja sociedad; no bien los trabajadores se han convertido en proletarios y sus condiciones de trabajo en capital; no bien el modo de producción capitalista puede andar ya sin andaderas, asumen una nueva forma la socialización ulterior del trabajo y la transformación ulterior de la tierra y de otros medios de producción en medios de producción socialmente explotados, y por ende en medios de producción colectivos, y asume también una nueva forma, por consiguiente, la expropiación ulterior de los propietarios privados. El que debe ahora ser expropiado no es ya el trabajador que labora por su propia cuenta, sino el capitalista que explota a muchos trabajadores. Esta expropiación se lleva a cabo por medio de la acción de las propias leyes inmanentes de la producción capitalista, por medio de la concentración de los capitales. Cada capitalista liquida a otros muchos. Paralelamente a esta concentración, o a la expropiación de muchos capitalistas por pocos, se desarrollan en escala cada vez más amplia la forma cooperativa del proceso laboral, la aplicación tecnológica consciente de la ciencia, la explotación colectiva planificada de la tierra, la transformación de los medios de trabajo en medios de trabajo que sólo son utilizables colectivamente, la economización de todos los medios de producción gracias a su uso como medios de producción colectivos del trabajo social, combinado. Con la disminución constante en el número de los magnates capitalistas que usurpan y monopolizan todas las ventajas de este proceso de trastocamiento, se acrecienta la masa de la miseria, de la opresión, de la servidumbre, de la degeneración, de la explotación, pero se acrecienta también la rebeldía de la clase obrera, una clase cuyo número aumenta de manera constante y que es disciplinada, unida y organizada por el mecanismo mismo del proceso capitalista de producción. El monopolio ejercido por el capital se convierte en traba del modo de producción que ha florecido con él y bajo él. La concentración de los medios de producción y la socialización del trabajo alcanzan un punto en que son incompatibles con su corteza capitalista. Se la hace saltar. Suena la hora postrera de la propiedad privada capitalista. Los expropiadores son expropiados.

    El modo capitalista de producción y de apropiación, y por tanto la propiedad privada capitalista, es la primera negación de la propiedad privada individual, fundada en el trabajo propio. La negación de la producción capitalista se produce por sí misma, con la necesidad de un proceso natural. Es la negación de la negación. Ésta restaura la propiedad individual, pero sobre el fundamento de la conquista alcanzada por la era capitalista: la cooperación de trabajadores libres y su propiedad colectiva sobre la tierra y sobre los medios de producción producidos por el trabajo mismo.

    La transformación de la propiedad privada fragmentaria, fundada sobre el trabajo personal de los individuos, en propiedad privada capitalista es, naturalmente, un proceso incomparablemente más prolongado, más duro y dificultoso, que la transformación de la propiedad capitalista, de hecho fundada ya sobre el manejo social de la producción, en propiedad social. En aquel caso se trataba de la expropiación de la masa del pueblo por unos pocos usurpadores; aquí se trata de la expropiación de unos pocos usurpadores por la masa del pueblo.
    http://www.ucm.es/info/bas/es/marx-eng/capital1/24.htm
    La tendencia al monopolio bajo el capitalismo se debe a que en una industria desarrollada, para que una empresa pueda ofrecer de forma económicamente competitiva bienes en el mercado, hace falta una gran aportación de capital inicial, lo que disuade a muchos competidores. Cuanto más capital se acumula más se puede acumular, aunque disminuya la tasa de ganancia. Teniendo dos capitales:

    En el capital I la tasa de ganancia es el doble que en el capital II, pero en el capital II, la ganancia es 1/2 mayor y se puede acumular más capital que en I. El aumento de la ganancia absoluta, manteniendo la tasa de la plusvalía, es posible a pesar de la tendencia decreciente de la tasa de ganancia provocada por la disminución del capital variable con respecto al capital fijo más el circulante.

    La acumulación de capital no tiene más límite que la cantidad de fuerza de trabajo disponible, es decir, de la población de trabajadores asalariados. La ecuación extendida del capital en su desarrollo queda:

    El objetivo de la producción capitalista es la búsqueda del máximo beneficio por el medio de la producción de mercancías, es producir la máxima plusvalía para acumular un capital mayor y poder producir más plusvalía, lo limitado de este objetivo se opone frontalmente al ilimitado medio que usan los capitalistas para conseguirlo, el desarrollo de la capacidad productiva de la fuerza de trabajo. Lo que implica que en condiciones de capitalismo el desarrollo de la capacidad productiva solo es posible sobre la base del aumento de la tasa de plusvalía. Cualquier desarrollo en la capacidad de producción social no se producirá, bajo el régimen de producción capitalista, si no produce un aumento en la tasa de ganancia y por lo tanto en la tasa de plusvalía.

    Al disminuir la cuota de ganancia, aumenta el mínimo de capital necesario para poder dar empleo a la fuerza de trabajo, al mismo tiempo puede acumular más capital provocando un nuevo descenso de la cuota de ganancia. Para los fines de la producción capitalista existirá una superproducción absoluta de capital cuando; para un aumento adicional de capital el aumento en la producción de plusvalía sea ≤ 0. Un capital produce una determinada ganancia:
    M - C = g

    Cuando se produce un aumento en el capital invertido, se produce una variación en la ganancia:
    M - ΔC = g′

    El objetivo buscado es:
    g < g′

    El límite del capitalismo se alcanza cuando la composición de un capital para producir una ganancia:
    M - C = g

    Es tal que cualquier aumento en el capital invertido:
    M - ΔC = g′

    Produce que:
    g > g′

    El límite de la ganancia capitalista cuando el desarrollo del capitalismo tiende al infinito es 0. La ecuación para calcular la ganancia de una mercancía producida por métodos capitalistas es:
    g = M - Cf - Cc - Cv

    Dado que:
    • M es el valor de cambio de la mercancía, valor que está limitado por el valor del poder adquisitivo de la fuerza de trabajo usada en la producción de bienes y servicios. Por un lado, si las mercancías tuvieran un valor ilimitado nadie las podría comprar, y si los trabajadores asalariados tuvieran ilimitado poder de compra no venderían su fuerza de trabajo. Por otro lado, para un mismo desarrollo de las fuerzas productivas, cuanto mayor es el poder adquisitivo del trabajo asalariado menor poder adquisitivo tiene el capital, y viceversa. El desarrollo histórico demuestra que, con el desarrollo de las fuerzas productivas, la tendencia del valor de las mercancías es a disminuir, debido a que, por dicho desarrollo de la capacidad productiva del trabajo humano, cada vez es menor el valor de la fuerza de trabajo socialmente necesaria para producir dichas mercancías.
    • Cf es el valor capital fijo, herramientas y maquinaria, cuyo límite de desarrollo es el conocimiento técnico científico humano, y al conocimiento no se le conocen límites. Es una de las causas por las que las patentes tienen fecha de caducidad, o no se pueden aplicar derechos de patentes a todos los descubrimientos científicos.
    • Cc es el valor de las materias primas y secundarias usadas en la producción de mercancías, cuyo límite es la cantidad de materia de la que están hechas. El valor del capital circulante tiende a infinito, teniendo en cuenta que en el Universo la materia es limitada y existe un principio de la física que establece que la materia ni se crea ni se destruye.
    • Cv es el valor de cambio de la fuerza de trabajo, valor que tiende a cero, con el desarrollo de los medios de trabajo cada vez es necesaria menos fuerza de trabajo, y el valor de las mercancías para reproducir dicha fuerza de trabajo se reduce, pero si el valor de la fuerza de trabajo es cero entonces la tasa de plusvalía es cero y:

    g = p′ ∙ Cv = 0 ∙ 0 = 0

    Si; Cf y Cc tiende a ∞ y M y Cv son cantidades que tienden a 0, la ganancia cuando el desarrollo del modo de producción capitalista tiende al infinito es:

    No obstante, en el modo de producción capitalista, Cf y Cc son mercancías por lo que su valor tiende a 0, quedando:

    Si, por el contrario, la ganancia capitalista tiene un límite una vez alcanzado dicho límite es el fin del capitalismo, puesto que cualquier aumento en el capital invertido produce una disminución de la ganancia. Aunque, en realidad, el único límite del capitalismo es poder encontrar fuerza de trabajo libre en un doble sentido; que el trabajador sea propietario del usufructo de su fuerza de trabajo, y que, dicho trabajador, esté privado de propiedad sobre medios de producción para que pueda alquilar “libremente” su fuerza de trabajo.

    Los capitalistas para aumentar la ganancia, una vez alcanzada la máxima tasa de plusvalía, deben desarrollar las fuerzas productivas, pero el desarrollo de las fuerzas productivas sociales, al no tener límite, lleva a impedir la ganancia capitalista. Las relaciones de producción capitalistas la búsqueda del máximo beneficio, la función empresarial, destruye la base de las relaciones de producción capitalista. En el desarrollo del capitalismo se ha producido y se produce esta superproducción de capital, aunque de forma relativa, no obstante, coloca al descubierto la tendencia general del desarrollo histórico del capitalismo, la superproducción absoluta de capital y con ella el fin del capitalismo.

    Para mantener las relaciones de producción basadas en la explotación del capital, los capitalistas, no solo se ven en la necesidad de impedir el desarrollo de las fuerzas sociales de producción, sino que incluso las destruyen. Son los períodos de crisis sociales y de auge de la revolución. Esta necesidad objetiva de oponerse al progreso y el bienestar de la humanidad es lo que ha convertido a la burguesía y al modo de producir capitalista en reaccionarios. Este conocimiento a nivel intuitivo lo han tenido siempre las clases dominantes y por eso se oponen al desarrollo del conocimiento. Se entiende porque cuando Marx demostró que el capitalismo es un modo de producción históricamente determinado, que con la búsqueda y la obtención del máximo beneficio por parte del capital se pone fin al capitalismo, los “economistas” del capital abandonan la ciencia y se transforman en filósofos subjetivistas.

    En una formación social donde exista un modo de producción con un monopolio absoluto sobre el mercado, se ha alcanzado una situación semejante, el capital obtiene toda la plusvalía producida y cualquier aumento en el capital utilizado no aumentará la plusvalía obtenida, por lo que las sociedades basadas en cualquier tipo de monopolio, incluyendo el tipo soviético, tienden al estancamiento y la recesión, provocando cambios en las formaciones sociales y en algunos casos transformando las relaciones de producción. El capitalismo tiende de forma inexorable al monopolio, y el monopolio cercena las propias bases de existencia del capitalismo, por lo que es necesario que el estado imponga leyes antimonopolio. Lo que pone de manifiesto la necesidad del estado para la creación y el mantenimiento del modo de producción capitalista.
    cesidad del estado para la creación y el mantenimiento del modo de producción capitalista.

    Karl Marx en El manifiesto Comunista:
    Hasta hoy, toda sociedad descansó, como hemos visto, en el antagonismo entre las clases oprimidas y las opresoras. Más para poder oprimir a una clase es menester asegurarle, por lo menos, las condiciones indispensables de vida, pues de otro modo se extinguiría, y con ella su esclavizamiento. El siervo de la gleba se vio exaltado a miembro del municipio sin salir de la servidumbre, como el villano convertido en burgués bajo el yugo del absolutismo feudal. La situación del obrero moderno es muy distinta, pues lejos de mejorar conforme progresa la industria, decae y empeora por debajo del nivel de su propia clase. El obrero se depaupera, y el pauperismo se desarrolla en proporciones mucho mayores que la población y la riqueza. He ahí una prueba palmaria de la incapacidad de la burguesía para seguir gobernando la sociedad e imponiendo a ésta por norma las condiciones de su vida como clase. Es incapaz de gobernar, porque es incapaz de garantizar a sus esclavos la existencia ni aun dentro de su esclavitud, porque se ve forzada a dejarlos llegar hasta una situación de desamparo en que no tiene más remedio que mantenerles, cuando son ellos quienes debieran mantenerla a ella. La sociedad no puede seguir viviendo bajo el imperio de esa clase; la vida de la burguesía se ha hecho incompatible con la sociedad.

    La existencia y el predominio de la clase burguesa tienen por condición esencial la concentración de la riqueza en manos de unos cuantos individuos, la formación e incremento constante del capital; y éste, a su vez, no puede existir sin el trabajo asalariado. El trabajo asalariado presupone, inevitablemente, la concurrencia de los obreros entre sí. Los progresos de la industria, que tienen por cauce automático y espontáneo a la burguesía, imponen, en vez del aislamiento de los obreros por la concurrencia, su unión revolucionaria por la organización. Y así, al desarrollarse la gran industria, la burguesía ve tambalearse bajo sus pies las bases sobre que produce y se apropia lo producido. Y a la par que avanza, se cava su fosa y cría a sus propios enterradores. Su muerte y el triunfo del proletariado son igualmente inevitables.
    http://www.marxists.org/espanol/m-e/1840s/48-manif.htm
    Al mismo tiempo que el capital crea las condiciones objetivas para el fin de las relaciones de producción capitalistas, el desarrollo de las fuerzas productivas entra en contradicción con las relaciones de producción capitalistas, de igual modo produce las ideas y la voluntad de cambiar las relaciones de producción en los trabajadores asalariados, es decir, crea las condiciones subjetivas para la transformación revolucionaria de la sociedad.
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    Re: Analisis de la historia

    Mensaje por Jordi de Terrassa el Mar Ene 03, 2017 5:55 pm

    Ley de la tendencia del capital a la extinción
    Los ecólogos han estimado que la Tierra pudo proporcionar a las bandas de cazadores recolectores alimento suficiente para un máximo de treinta millones de individuos. En el millón y medio de años que requirió la evolución desde el "Homo erecto" al hombre actual, no se pudo superar esa cifra. Posiblemente la población total del Paleolítico oscilaría entre los seis y los diez millones de seres humanos. La revolución neolítica, hace diez mil años, mediante la aplicación de técnicas agrícolas y ganaderas permitió la primera gran expansión de la especie humana; se calcula que a partir de entonces la población empezó a crecer a un ritmo que la duplicaba cada mil setecientos años. Al comienzo de nuestra era se calcula que vivían unos ciento cincuenta millones de personas, una tercera parte en el Imperio Romano, otra tercera parte en el Imperio Chino y el resto diseminado. La crisis del Imperio Romano estuvo acompañada de las primeras grandes epidemias que provocaron despoblación. En el año 1348 se extiende por Europa la Peste Negra que se estima redujo la población europea en un tercio. A pesar de ello, hacia el año 1600 la Tierra había alcanzado los quinientos millones de habitantes. A partir de ese momento se produce la explosión demográfica y la población empieza a duplicarse cada doscientos años. En 1800 se alcanzan los novecientos millones de habitantes. El ritmo se sigue acelerando; en 1900 se alcanzan los mil seiscientos millones; en 1960 había tres mil millones. A mediados de 1999 se superaron los 6.000 millones.

    Consumo bajo el capitalismo y aumento de la población mundial
    El carácter social de la producción hace que el trabajador colectivo sea más productivo que el trabajador individual. La capacidad de desarrollo de las fuerzas productivas es ilimitada ya que es función del conocimiento humano y este no tiene límite. El aumento de la oferta de bienes, producto del aumento de la capacidad productiva de la fuerza de trabajo humana, se ha hecho hasta ahora sobre la base de aumentar el consumo, bajo el influjo capitalista de la búsqueda del máximo beneficio y la obtención de fuerza de trabajo barata. Cuanto más rápido se ha desarrollado la fuerza productiva del trabajo humano más rápidamente ha crecido la población:

    Diamond J. Guns, hace una descripción y un análisis detallados de estos procesos, de manera muy sintética:
    a) crecimiento acelerado de la población por la existencia de excedentes de calorías consumibles;
    a) rendimiento de más calorías consumibles por unidad de superficie cultivada, en comparación con un área similar dedicada a la cacería y a la recolección;
    b) mayor rendimiento de calorías producidas durante el ciclo de vida del ganado por la producción de leche y sus derivados, que las calorías obtenibles de sólo el consumo de su carne;
    c) fertilización de la tierra por el estiércol del ganado;
    d) aumento de la superficie apta para cultivo mediante la utilización del arado con tracción animal;
    e) aumento de la población por el acortamiento del intervalo entre nacimientos de los agricultores, en contraste con el intervalo largo de los cazadores-recolectores como efecto del nomadismo;
    f) almacenamiento de alimentos, posible por la existencia de centros de población, de burocracias para administrarlos y de ejércitos capaces de protegerlos de rapiñas.
    http://www.medigraphic.com/pdfs/bmhim/hi-2008/hi086d.pdf

    Gracias a la división técnica del trabajo, al uso de máquinas y a la energía fósil utilizada en la agricultura es posible producir los alimentos para los más de 7.000 millones de seres humanos que constituyen la población mundial actual. En el modo de producción primitivo de cazadores-recolectores se necesita una superficie para alimentarse de 200 a 5.000 Ha/persona. La agricultura nómada, de la que todavía se alimentan 250 millones de personas, necesita una superficie de 4 Ha/persona. Con la agricultura tecnificada se puede alimentar más de 25 personas/Ha = 0'04 Ha/persona. La productividad de la fuerza de trabajo humano en la producción de alimentos ha aumentado en los últimos 10.000 años en el 5.000 %. Del aumento de la productividad de la agricultura moderna se deduce que para satisfacer las necesidades alimentarias de la humanidad son necesarias 280.000.000 Ha. En la actualidad existe una superficie de tierra agrícola de 4.932.238.800 Ha, con distintos usos y utilizando distintos niveles tecnológicos. Uso de la tierra en el mundo:

    El crecimiento continuo exponencial de una población está determinado por la ecuación:
    ∆P = Pi ∙ ert
    Donde Pi es la población inicial, e es el número de Euler, r es el factor de crecimiento y t son las unidades de tiempo transcurrido, que para la evolución de la población del homo sapiens da un factor de crecimiento de:

    Límites físicos a la expansión demográfica
    Isaac Asimov en Introducción a la ciencia escribió:Si la población terrestre continúa duplicando su número cada treinta y cinco años (como lo está haciendo ahora) cuando llegue el año 2.600 se habrá multiplicado por 100.000 (...) ¡La población alcanzará los 630.000.000.000! Nuestro planeta sólo nos ofrecerá espacio para mantenernos de pie, pues se dispondrá únicamente de 3 cm2 por persona en la superficie sólida, incluyendo Groenlandia y la Antártida.

    Es más, si la especie humana continúa multiplicándose al mismo ritmo, en el 3.550 la masa total de tejido humano será igual a la masa de la Tierra. Si hay quienes ven un escape en la emigración a otros planetas, tendrán materia suficiente para alimentar esos pensamientos con el siguiente hecho: suponiendo que hubiera 1.000.000.000.000 de planetas habitables en el Universo y se pudiera transportar gente a cualquiera de ellos cuando se estimara conveniente, teniendo presente el actual ritmo de crecimiento cuantitativo, cada uno de esos planetas quedaría abarrotado literalmente y sólo ofrecería espacio para estar de pie allá por el año 5.000. ¡En el 7.000 la masa humana sería igual a la masa de todo el Universo conocido!

    Evidentemente, la raza humana no puede crecer durante mucho tiempo al ritmo actual, prescindiendo de cuanto se haga respecto al suministro de alimentos, agua, minerales y energía. Y conste que no digo "no querrá", "no se atreverá" o "no deberá": digo lisa y llanamente "no puede".
    http://es.scribd.com/doc/90221643/Introduccion-a-La-Ciencia

    Conforme las relaciones de producción capitalistas han ido librando, a cada vez más formaciones sociales, de las trabas al desarrollo de las fuerzas productivas que imponían las relaciones de producción menos productivas, como las relaciones de producción feudales, las esclavistas, etc…, la población mundial pasó del año 1750 al año 2014 de 791.000.000 a 7.182.970.000.

    El factor de crecimiento de la población humana bajo el régimen de producción capitalista es:

    Siendo el factor de crecimiento del 0,003099341 desde el año 1000 inicio de la emancipación de las ciudades europeas del dominio feudal, o del 0,008356083 desde 1750 inicio de la fase industrial del capitalismo, o de 0,012789334 desde 1900 inicio de la fase imperialista del capitalismo.

    No obstante, en las distintas fases del desarrollo del capitalismo, conforme las relaciones de producción capitalistas desarrollan las fuerzas productivas, van destruyendo los remanentes de las anteriores relaciones de producción, los factores de crecimiento de la población se aceleran. Como se observa comparando las curvas de crecimiento de la población real, con la de un crecimiento exponencial con el factor de crecimiento medio del capitalismo.

    La expansión demográfica logística de cualquier población, es decir si el crecimiento tiene un límite, viene determinada por la ecuación:

    El factor α, en las formaciones sociales humanas, está determinado por el desarrollo de las fuerzas productivas que permiten unas relaciones de producción determinadas, y en las sociedades divididas en clases sociales dichas relaciones de producción son de lucha de clase.

    No obstante, con un determinado desarrollo social de las fuerzas productivas, los recursos disponibles son limitados. Hoy en día todavía hay seres humanos que pasan hambre y mueren por ello, aunque con el desarrollo que las fuerzas productivas han alcanzado es posible satisfacer las necesidades alimentarias del conjunto de la humanidad, cultivando cinco veces menos tierra de la disponible. Uso de la tierra en el mundo.

    La única causa de esta situación es que, según el cálculo económico de los capitalistas resulta que invertir recursos en esta empresa, poner fin al hambre entre los seres humanos, no aumenta su capital. La búsqueda del máximo beneficio personal impide poner fin al hambre en el mundo.

    De todas formas, en un Universo finito los recursos naturales son limitados, el crecimiento exponencialmente infinito de la población humana es imposible. Ahora bien, el que todos los recursos naturales estén al alcance de la humanidad depende del desarrollo de las fuerzas productivas. Sin embargo, las relaciones de producción dominantes, las capitalistas, impiden que los recursos naturales existentes estén al servicio de satisfacer las necesidades humanas.

    Sin embargo, el crecimiento de cualquier población está determinado por los recursos disponibles, por lo que el crecimiento de la población humana está determinado por los recursos que el desarrollo de las fuerzas productivas, bajo unas determinadas relaciones de producción, hace disponibles.

    A partir de la crisis del hegemonismo de 1971, crisis que se ha transformado en una crisis general del régimen de producción capitalista, la disminución progresiva del factor de crecimiento de la población pone de manifiesto que; las relaciones de producción capitalistas han entrado en contradicción con el desarrollo de las fuerzas productivas humanas.

    De donde se deduce un estancamiento en el factor de crecimiento en la década de los 60, produciéndose el mayor factor de crecimiento en 1969, y un decrecimiento en el factor de crecimiento en la población mundial de 1971 a la actualidad de: 0,0000074 anual. La población mundial.

    La ley de tendencia a la concentración del capital, hace que cada vez una mayor parte de los recursos disponibles estén en menos manos, y que la inmensa mayoría de la población humana disponga cada vez de menos recursos, por lo que el factor de crecimiento de la población está disminuyendo en todo el mundo, y aunque la población continuará aumentando por el acceso a la edad fértil de las generaciones jóvenes, mucho más numerosas, la prolongación de las tendencias actuales permite predecir que la población mundial alcanzará su máxima expansión en el año 2064, cuando vivan 7.168 millones de personas, empezando a declinar a partir de dicho año. La crisis actual del sistema capitalista se evidencia al comparar las curvas de crecimiento real y su proyección con el actual factor decreciente de la población r = -0,0000074 anual, con el crecimiento de la población con el factor de crecimiento medio de la población bajo el capitalismo r = 0,00451935 anual, y en especial al compararla con la proyección del crecimiento de la población con el factor de crecimiento de la fase imperialista del capitalismo r = 0,01290174 anual

    El estancamiento observado en el crecimiento de la población es un síntoma del estancamiento en el desarrollo de las fuerzas productivas provocado por las relaciones de producción capitalistas. La función empresarial, es decir la búsqueda del máximo beneficio en el mínimo espacio de tiempo, conduce a la extinción de forma inexorable a la humanidad, como lo ha hecho, o está a punto de realizarse, con otras especies vivas con interés económico para el capital.
    Karl Marx en Prólogo a la Contribución a la Crítica de la Economía Política:
    Al llegar a una fase determinada de desarrollo las fuerzas productivas materiales de la sociedad entran en contradicción con las relaciones de producción existentes o, lo que no es más que la expresión jurídica de esto, con las relaciones de propiedad dentro de las cuales se han desenvuelto hasta allí. De formas de desarrollo de las fuerzas productivas, estas relaciones se convierten en trabas suyas, y se abre así una época de revolución social. Al cambiar la base económica se transforma -más o menos rápidamente- toda la inmensa superestructura erigida sobre ella. Cuando se estudian esas transformaciones hay que distinguir siempre entre los cambios materiales ocurridos en las condiciones económicas de producción y que pueden apreciarse con la exactitud propia de las ciencias naturales, y las formas jurídicas, políticas, religiosas, artísticas o filosóficas, en una palabra las formas ideológicas en que los hombres adquieren conciencia de este conflicto y luchan por resolverlo. Y del mismo modo que no podemos juzgar a un individuo por lo que él piensa de sí, no podemos juzgar tampoco a estas épocas de transformación por su conciencia, sino que, por el contrario, hay que explicarse esta conciencia por las contradicciones de la vida material, por el conflicto existente entre las fuerzas productivas sociales y las relaciones de producción.
    http://www.marxists.org/espanol/m-e/1850s/criteconpol.htm

    De mantenerse la búsqueda del máximo beneficio capitalista y el actual nivel de concentración del capital, o lo que es lo mismo, que la reducción en el factor de crecimiento de la población mundial se mantenga en el 7,35244∙10-06 anual, la población mundial alcanzará la máxima población en el año 2064 con 7.250 millones, y se verá reducida a los niveles del inicio de la emancipación de las ciudades del dominio feudal en el año 3029. Llegando la población a los niveles del inicio de la revolución del neolítico en el año 3452.

    En la actualidad el capitalismo se ha convertido en un “hábitat” donde la especie humana está en peligro de extinción. La elección entre mantener relaciones de producción de igualdad ayuda mutua y beneficio recíproco, o la búsqueda del máximo beneficio personal, no es una elección ideológica ni tan siquiera política o económica, es una elección biológica, continuar existiendo como especie o la extinción.

    Planificación económica y capacidad de desarrollo de las fuerzas productivas
    Para un estado, cualquier otra organización o un individuo, resulta posible planificar la economía en función de las necesidades de sus ciudadanos, la FAO/OMS ha establecido las necesidades alimentarias de un ser humano. Las necesidades de abrigo y de vivienda, en función del clima, son igualmente fáciles de establecer.

    Con el actual desarrollo del conocimiento científico, es imposible conocer de antemano la fuerza física de un individuo o su capacidad intelectual, por el mismo motivo, resulta imposible para cualquier individuo u organización, planificar la economía en función de la capacidad, es decir, establecer que unidad de producción es más eficiente y, en consecuencia, asignar los recursos sociales disponibles.

    Esta imposibilidad es independiente que la organización actúe en régimen de monopolio o de libre mercado, como pone de manifiesto la concesión de créditos por parte de las entidades financieras, imposibilidad que se debe a la búsqueda del máximo beneficio personal, los recursos financieros no se asignan a las unidades productivas más eficientes, sino donde los políticos profesionales y los grandes usureros obtienen los máximos beneficios personales, siendo las causa fundamental de la actual crisis económica. Pero esta momentánea imposibilidad no implica, como manifiestan los teóricos del utilitarismo marginal, que no se pueda realizar en el futuro.

    Lo primero que se tiene que plantear un planificador es que necesidades hay que satisfacer. Si se calculan las necesidades de un ser humano y las multiplicamos por 7.000 millones se obtienen las necesidades del conjunto de la humanidad. La primera necesidad de un ser humano es el oxígeno que respira, la segunda necesidad es el agua (bebida, higiene, etc.) un tercer grupo de necesidades son los alimentos (energía, oligoelementos, aminoácidos, etc.) un cuarto grupo lo constituye el abrigo (ropa, vivienda, mobiliario, etc.) un quinto grupo el transporte y la comunicación, un sexto grupo la formación y la sanidad etc., y finalmente un séptimo grupo de necesidades lo constituye el ocio (entretenimiento, deporte, etc.) suponiendo unas necesidades de 25 Kg/día por ser humano y una población mundial de 7.000 millones de seres humanos:
    25 ∙ 7.000 millones = 1′75 ∙ 1011 Kg/día

    Las unidades se expresan en Kg puesto que es la unidad que mide la cantidad de materia en física. Una vez conocidas las necesidades, y con qué elementos y sustancias se satisfacen, el problema que se le plantea al planificador es como producirlas.

    En una sociedad en la segunda fase del comunismo con el avance del conocimiento científico, y el desarrollo de las fuerzas productivas, estos procesos de producción se realizan de forma automatizada. Con el desarrollo actual de las ciencias biológicas y físicas se sabe cómo la naturaleza, sin la intervención de los seres humanos, produce dichas sustancias. La información de cómo se fabrican las sustancias de origen biológico está escrita en el ADN, hay que descifrar el lenguaje del ADN, que utilizan las células, y fabricarlas a gran escala, y las sustancias de origen no biológico unas son por fusión nuclear, y otras por reacciones químicas.

    Desde que Einstein elaboró su famosa ecuación todo el mundo sabe que: E = m∙c2, por tanto, las partículas se transforman en energía y la energía se puede transformar en las partículas que componen las sustancias que satisfacen necesidades humanas.

    No existe ley física ni biológica, que impida descubrir este conocimiento, ni tan siquiera una ley de la praxeología, según la hipótesis de Hayek se trata del mundo 1 y los seres humanos pueden conocer sus leyes. Por lo que, con el conocimiento de dichas leyes, el problema se reduce a calcular la cantidad de energía que se necesita para transformar unas sustancias cualesquiera, sin utilidad, en esas sustancias útiles en satisfacer necesidades humanas.

    En la cuarta columna se estima una eficiencia en la transformación de energía en partículas del 25 %, de ahí el aumento de energía:

    La producción actual de energía por parte de la humanidad es de 2∙1013 W.

    Utilizando la escala de Kardashev-Sagan-Barrow, sobre uso energético, información y manipulación, las sociedades pueden clasificarse en función de su producción energética como Tipo 0 (hasta 1016 W), Tipo I (hasta 1026 W) y Tipo II (hasta 1036 W) etc., y sobre uso de información en sociedades de la A a la Z, donde el aumento en la capacidad de procesamiento es A hasta 106 bits, B hasta 107 bits, C hasta 108 bits, etc. Pues bien, según esta escala la sociedad humana actual se encuentra en una fase “prehistórica” del desarrollo de las fuerzas productivas, que sustentan unas relaciones de producción basadas en clases sociales, ya que:

    Fórmula propuesta en 1973 por Carl Sagan para medir el grado de desarrollo de las fuerzas productivas, donde K es el grado Kardashev, astrofísico soviético quién en 1964 propuso esta clasificación, y si se sustituye W por la producción actual de energía, se obtiene el grado K:

    Daniel Bouille en Economía de la energía escribió:Es la etapa del hombre primitivo y su consumo energético, tal como se lo mide actualmente, se puede decir que era nulo. Si se incluye el contenido energético de los alimentos se puede estimar una cifra del orden de las 2.000 kcal/día/persona…

    …Es la etapa que comienza con el hombre nómada, cazador, que aún no ha descubierto la agricultura y cuyo consumo energético se ha estimado en unas 5.000 kcal/día/persona parte de las cuales correspondían a la "producción" del fuego. A partir de allí se producen una serie de desarrollos tecnológicos simples que le permiten al hombre mejorar la captación de los flujos energéticos (la vela, la palanca, la rueda), perfeccionar el aprovechamiento de la energía animada (humana y animal) y por lo tanto incrementar paulatinamente su consumo de energía…

    …Así tenemos que, a lo largo de los siglos, la humanidad va pasando de la mera agricultura de subsistencia, con un consumo del orden de 12.000 kcal/día/persona, a un sistema socioeconómico integrado como el que se desarrolla en la Edad Media. El consumo llega a unas 27.000 kcal/día/persona, en las áreas más desarrolladas del mundo en esa época, de las cuales unas 7.000 correspondían a las necesidades de alimentación, unas 12.000 a la satisfacción de otras necesidades personales y el comercio, 7.000 al desarrollo de la agricultura y unas 1.000 al transporte…

    …Hacia 1870 el hombre industrial europeo llega a consumir unas 70.000 Kcal/día ya en forma directa o por intermedio de una serie de actividades productivas y de servicios…

    …Hacia 1970 el hombre moderno estaba consumiendo, en Estados Unidos unas 230.000 Kcal/día.
    http://biblioteca.cenace.org.ec/jspui/bitstream/123456789/826/38/ECONOMIA%20DE%20LA%20ENERGIA.pdf
    Lo que nos da una curva de crecimiento en el uso de la energía consumida por la humanidad al día:

    Carl Sagan calculó que la humanidad en la actualidad procesa información por un valor de 1013 bits, por lo que sería una sociedad tipo 0’7-H.

    Otra forma de calcular el desarrollo de las fuerzas productivas es mediante la capacidad para manipular las más pequeñas partículas de la materia, propuesta por John D. Barrow; Tipo I es capaz de manipular objetos sobre la escala de los mismos: construcción de estructuras, minería, uniendo y rompiendo sólidos; Tipo II es capaz de manipular los genes y alterar el desarrollo de los seres vivos, trasplantar o sustitución de las piezas de los mismos, lectura e ingeniería su código genético; Tipo III es capaz de manipular moléculas y enlaces moleculares, creando nuevos materiales; Tipo IV es capaz de manipular átomos individuales, creando las nanotecnologías en la escala atómica y creando formas complejas de vida artificial, etc., La situación actual del desarrollo de las fuerzas productivas es de un incipiente Tipo III. Michio Kaku, 2011, La Física del futuro, capítulo 8.

    Por lo que la sociedad actual sería de Tipo 0’7-H-III. La producción de energía es un proceso acelerado, en el transcurso del siglo XX mientras la población ha aumentado de 1.700 millones en 1900, a 7.000 millones en 2000 un 312 %, la producción de energía se ha incrementado el 2.147 % de 0’89 TW a 20 TW. La comunidad científica en la actualidad considera que el desarrollo de las fuerzas productivas de la humanidad, si el capitalismo no destruye antes a la sociedad humana, pueden alcanzar la sociedad tipo 1-I-IV en un período de 100 a 200 años. Los diferentes ciclos en el desarrollo de las fuerzas productivas en las sociedades primitivas de cazadores recolectores;
    · Fase Olduvayense (hace 2500000 - 1500000 años) Máquinas simples fabricadas por el propio usuario.
    · Fase Achelense (hace 1500000 - 500000 a.C.) Fuego.
    · Fase Musteriense (500000 - 200000 a.C.) Creencias animistas, ideología.
    · Fase Auriñaciense (200000 - 10000 a.C.) Máquinas compuestas fabricadas por el propio usuario.
    · Fase del Mesolítico (10000 -5000 a.C.) Máquinas compuestas, fabricadas por artesanos y movidas por animales. El mesolítico es el período de transición entre la sociedad sin clases sociales y la sociedad dividida en clases sociales.

    Las formaciones sociales divididas en clases sociales han desarrollado las fuerzas de producción sobre-determinadas por la división social del trabajo y por diversas relaciones de producción;
    · Modo de producción asiático o de tributación (5000 – 1000 a.C.)

    Entre el modo de producción asiático dominante y el modo de producción esclavista transcurre un periodo de transición, caracterizado por un estancamiento en el desarrollo de las fuerzas productivas, de una duración de 300 años.
    · Modo de producción esclavista (700 a. C. – 313 d.C.) Máquinas manejadas por esclavos y movidas por animales o esclavos.

    Entre el modo de producción esclavista dominante y la fase del gremio capitalista transcurre un periodo de transición, caracterizado por un estancamiento en el desarrollo de las fuerzas productivas, de una duración de 300 años, el propio modo de producción feudal se puede calificar de un período de estancamiento. En el capitalismo se distinguen distintas fases de desarrollo en las fuerzas productivas
    · Fase capitalista del gremio (600 – 1400) El modo de producción capitalista está sometido al estado feudal. Máquinas manejadas por artesanos, fabricadas por artesanos y movidas por animales o por molinos de agua.
    · Fase capitalista de la manufactura (1400 – 1600)

    Una modificación de la teoría de los ciclos de Kondrátiev fue desarrollado por Daniel Šmihula, equiparable con la teoría de los distintos tipos de capital, y a la teoría de las fases en el desarrollo del capitalismo de Lenin. En el modo de producción capitalista, desde mediados del siglo XVIII, se han observado diferentes fases económicas caracterizadas por el gran aumento de la tasa de plusvalía, al inicio de la fase, producto del desarrollo de las fuerzas productivas debido a la aplicación generalizada de los descubrimientos técnico científicos, y el posterior descenso progresivo de la tasa de ganancia.

    Las fases son de período de prosperidad a periodo de prosperidad;
    · Fase del capital comercial y agrario (1600 a 1787) Caracterizado por máquinas manejadas por artesanos, fabricadas por artesanos y movidas por tracción animal o por molinos de agua y de viento.
    · Fase de capital industrial (1787 a 1842) Caracterizado por máquinas manejadas por artesanos, fabricadas por artesanos y máquinas movidas por motores vapor.
    · Fase del gran capital industrial (1842 a 1897) Caracterizado por máquinas operadas por maquinistas, fabricadas industrialmente y movidas por motores de vapor.
    · Fase del capital financiero (1897 a 1945) Caracterizado por máquinas combinadas en cadenas de montaje, manejadas por operadores de máquinas semi-especializados y movidas por motores eléctricos.
    · Fase del capitalismo hegemónico (1945 a 1971) Caracterizado por equipos de producción de alimentación continua, integrados en sistemas semi-automatizados gracias a la electrónica.

    · Fase de la crisis del capitalismo hegemónico (1971 a ¿?) Caracterizado por la revolución de la información y las telecomunicaciones. Fibra óptica e Internet, computadoras personales, comunicación inalámbrica, comercio en línea, biotecnología, "Guerra de las galaxias" de Reagan, proyectos militares. Conservación de la energía. Desarrollo del robot industrial. La atención en salud se convierte en un sector importante de la economía (16% en Estados Unidos) y el sector financiero aumenta hasta el 7,5% de la economía.

    El aumento de la población mundial es una derivada de la relación entre el desarrollo de las fuerzas productivas y las relaciones de producción, medido el desarrollo de las fuerzas productivas como el aumento en el consumo energético en la producción de los valores de uso.

    Debido a la ley del desarrollo desigual de las formaciones sociales, en la actualidad, coexisten formaciones sociales que se encuentran en la fase auriñaciense y en la fase de la crisis del capitalismo hegemónico.

    Se calcula que la Tierra tiene una energía disponible de 1’74∙1017 W, y el Sol emite aproximadamente 3,86∙1026 W. En contra de la perpetua escasez pronosticada por los teóricos del utilitarismo marginal, e ideólogos de la búsqueda del máximo beneficio personal, la inmensa mayoría, de la comunidad científica, está de acuerdo en que la humanidad se haya en los albores de un gran cambio social, con el desarrollo técnico-científico y el aumento de la capacidad productiva humana, poner fin al actual reino de la necesidad en el que vive la humanidad. Lo que sentaría las bases materiales para el desarrollo de una sociedad basada en relaciones de igualdad, ayuda mutua y beneficio recíproco, o primera fase de la sociedad comunista.

    Mishio Kaku en El futuro de la civilización y clasificación de civilizaciones escribió:La dificultad reside en la transición entre una civilización 0 y una civilización 1, y ahí es donde nos encontramos hoy. Estamos en una civilización tipo 0. Obtenemos la energía de plantas muertas: petróleo y carbón. Pero con ayuda de una calculadora es fácil determinar cuándo nos convertiremos en una civilización tipo 1: dentro de unos 100 años. Para entonces podremos sacar toda la energía disponible del planeta Tierra: volcanes, fenómenos meteorológicos…

    El problema está hoy: tenemos armas atómicas y biológicas pero también tenemos mucha ideología fundamentalista. Yo veo dos grandes tendencias en el mundo actual: una de ellas dirige hacia una sociedad científica, multicultural y tolerante. Por ejemplo, para mí como físico, Internet es el germen del sistema telefónico de una civilización tipo 1…

    Pero existe una segunda tendencia. ¿Qué es el terrorismo? Es, de algún modo, la reacción contra la creación de una civilización tipo 1. La mayoría de los terroristas son incapaces de articular este pensamiento pero en realidad están reaccionando contra génesis de una civilización tipo 1: van contra la ciencia, pues quieren la teocracia, contra el multiculturalismo, quieren una sociedad mono-cultural… ¿qué tendencia prevalecerá? No lo sé, pero espero que podamos tender hacia una civilización tipo 1, pero no es seguro: por primera vez esta civilización tiene la capacidad de destruirse a sí misma. Tal vez esa sea la razón por la que no vemos naves espaciales ahí fuera: las civilizaciones no fueron capaces de pasar del nivel 0 al 1 porque se autodestruyeron.
    http://youtu.be/I_kPf9IWFPw?t=10s

    Mientras llega este futuro, el comunismo en su segunda fase de desarrollo, el planificador debe asegurarse que la asignación de los recursos, todavía escasos en la primera fase de la sociedad comunista se hace de la forma más democrática, cuya plasmación es el libre mercado. Asegurándose que todos los ciudadanos tienen los mismos votos, es decir, el mismo poder adquisitivo. Para que las empresas produzcan para todos por igual y no en función de quienes disponen de una mayor capacidad de compra, y que todos consiguen sus votos por el propio trabajo, no apropiándose por medio de la fuerza o del engaño del trabajo ajeno.

    La asignación de recursos no solo debe de ser democrática sino también eficiente. El primer paso para conseguir la eficiencia es asignar los recursos que la sociedad ha ahorrado, no endeudando a las clases populares y a las próximas generaciones, mediante la emisión de dinero fiduciario, de deuda pública, o permitiendo los privilegios de la banca de reserva fraccionaria. Los receptores de un préstamo de recursos sociales, aquellos recursos que voluntariamente pongan a disposición sus ahorradores, deberán devolver:

    Donde Dp es el dinero prestado, r es el interés al tanto por uno, que deseen percibir los ahorradores, y n es el número de períodos de tiempo para la amortización, la prima de riesgo es un porcentaje que tiene en cuenta los préstamos en proyectos fallidos y, por lo tanto, no devueltos, cuanto más hábil sea el planificador en asignar recursos, menor es el porcentaje de la prima de riesgo, y los gastos o remuneración del planificador. Esta fórmula por sí misma no garantiza la eficiencia del planificador, ni su honradez. La eficiencia y la honradez solo quedan garantizadas si los mercados son verdaderamente “democráticos”; todos disponen de un similar poder adquisitivo, y los receptores de los préstamos son los trabajadores del nuevo proyecto.

    Saludos.
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    Re: Analisis de la historia

    Mensaje por Harlem el Mar Ene 03, 2017 6:33 pm

    Qué economistas reconocidos por el premio Nobel dicen que el comunismo va a llegar, y en qué sitio de El Capital dice Marx que el capitalismo se transforma necesariamente en Comunismo por sus propias leyes? Marx dice que el capitalismo nos lleva a un callejón, pero no que la única salida sea el comunismo. Eso lo haría en la Ideología Alemana, el Manifiesto y época historicista, pero no cuando estudia el capitalismo a fondo. Aún así, todo lo que pone en El Capital aún está a discusión.

    El capitalismo caerá, igual que terminará el sistema que vendrá después del capitalismo, porque si la previsión es a centenares de años vista, cualquiera acierta la predicción, pero no porque lo diga Marx. Igual que la revolución industrial pudo no haber sucedido, el mecanismo del vapor se inventó muchísimo antes de la revolución industrial pero estuvo sin ningún papel relevante, Marx no terminó El Capital, la URSS se estableció en un país que no era capitalista y el mercado no ha extinguido la fuerza del fundamentalismo medieval de Oriente Medio.
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    Re: Analisis de la historia

    Mensaje por Jordi de Terrassa el Mar Ene 03, 2017 7:03 pm

    La existencia y el predominio de la clase burguesa tienen por condición esencial la concentración de la riqueza en manos de unos cuantos individuos, la formación e incremento constante del capital; y éste, a su vez, no puede existir sin el trabajo asalariado. El trabajo asalariado presupone, inevitablemente, la concurrencia de los obreros entre sí. Los progresos de la industria, que tienen por cauce automático y espontáneo a la burguesía, imponen, en vez del aislamiento de los obreros por la concurrencia, su unión revolucionaria por la organización. Y así, al desarrollarse la gran industria, la burguesía ve tambalearse bajo sus pies las bases sobre que produce y se apropia lo producido. Y a la par que avanza, se cava su fosa y cría a sus propios enterradores. Su muerte y el triunfo del proletariado sin igualmente inevitables.
    El fin al modo de producción capitalista viene determinado por las propias leyes de su desarrollo. La burguesía, buscando el máximo beneficio, cava la fosa donde enterrar al capitalismo, y cría a los que la han de rellenar.

    Paul Samuelson y Willlam D. Nordhaus en Economía, capítulo 8 escribió:Hemos llegado a una conclusión sorprendente acerca de la rentabilidad en el largo plazo del capitalismo competitivo. Las fuerzas de la competencia tienden a empujar a las empresas y a las industrias hacia un estado de beneficio cero en el largo plazo. En el largo plazo, las empresas competitivas obtendrán el rendimiento normal sobre sus inversiones, pero no más. Las industrias competitivas tienden a atraer la entrada de empresas nuevas, con lo cual empujan los precios hacia abajo y reducen los beneficios hasta llegar a cero. En cambio, las empresas de industrias no redituables se van para buscar mejores oportunidades para obtener beneficios; los precios y los beneficios tienden entonces a elevarse. El equilibrio en el largo plazo en una industria perfectamente competitiva es, por lo tanto, uno en el que no hay beneficios económicos.
    http://es.scribd.com/doc/35368070/ECONOMIA-SAMUELSON-NORDHAUS
    El beneficio cero en una empresa implica la inexistencia de explotación, a esa situación se denomina comunismo.

    El fin de la explotación capitalista es tan predecible matemáticamente como que el Sol se apagará, la cuestión es si la humanidad desaparecerá antes que el Sol y el capitalismo se extingan.

    Saludos.

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    Re: Analisis de la historia

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