ContraLaHomofobia, nuevo texto publicado: ''¡Corre, camarada, el viejo mundo está detrás de ti!''

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ContraLaHomofobia, nuevo texto publicado: ''¡Corre, camarada, el viejo mundo está detrás de ti!''

Mensaje por ContraLaHomofobia el Jue Abr 07, 2016 12:02 pm

¡Corre, camarada, el viejo mundo está detrás de ti!


Durante la historia de la humanidad, la forma de familia no ha sido estática ni inmóvil, sino cambiante y mutable; transformándose paralelamente al desarrollo y evolución del ser humano. Del mismo modo, los integrantes de esta institución han ido variando hasta reducir el grupo de individuos a su última unidad: hombre y mujer. Hubo épocas en las que la familia era completamente distinta a nuestra visión contemporánea: la poliandría, la poligamia o el comercio sexual entre hermanos fueron cosas habituales en estadios lejanos a nuestros días. Asimismo, la familia es germen de la sociedad de clases y contribuye mediante su devenir histórico al florecimiento y fortalecimiento de ésta. De ahí que sea de vital importancia estudiar para los revolucionarios que nos proponemos acabar con la sociedad de clases.

En este sentido, en diciembre del 2015, el KKE (Partido Comunista de Grecia) aborda de lleno esta cuestión cuando se torna de actualidad en la sociedad helena la discusión sobre el matrimonio homosexual. Los días siguientes se generó un ambiente de confusión: los comunistas españoles leíamos con asombro los comunicados de dudosas fuentes que mantenían argumentos absolutamente reaccionarios acerca de la familia y el tratamiento de los homosexuales. Más tarde, nuestras vagas ideas acerca de la posición del KKE se vieron esclarecidas en dos documentos¹ en castellano que la propia organización colgó en su página web.

Resulta que el KKE votaba en contra de la ley del Convenio de Unión Civil (que institucionalizaba el matrimonio homosexual) justificándose en variopintos razonamientos con los que intentaba esconder su naturaleza reaccionaria. En esta maraña de argumentos, el partido “comunista” griego acabaría justificando explícitamente² la familia monógama heterosexual como fuente de derechos sociales; dado que esta es la única expresión posible de la familia en la actualidad.

Bien es sabido que se han escuchado voces valientes y aguerridas señalando tales posiciones desde el partido hermano del KKE; aquí, al otro lado del Mediterráneo y que nosotros aplaudimos. No obstante, parece que la cúpula hace oídos sordos tanto a aquéllas voces como a las reaccionarias del KKE. Pero ya lo dijo Robespierre: en los momentos cruciales de decisión no hay espectadores neutrales o inocentes, eximirse a uno mismo de la decisión –como si la lucha que se está presenciando no fuera realmente consigo– es la peor traición, la más culpable.

Hoy, bajo la voluntad de hacer avanzar el movimiento, alzamos una vez más la voz y denunciamos estas posiciones reaccionarias y homófobas que vienen justificándose bajo un análisis pretendidamente “científico” y “marxista”.

En esta serie de documentos, queremos dar una visión revolucionaria sobre el desarrollo histórico de la familia y exponer la inevitable relación existente entre la justificación de la familia monógama heterosexual (que legitima el KKE) y la defensa de la sociedad de clases.
Somos revolucionarios que queremos hacer notar que existen problemas, y problemas gordos dentro del movimiento comunista. Y que, mientras estos problemas sean ignorados y atribuidos a fuerzas externas al propio movimiento, nos estamparemos una y otra vez con la realidad, por lo que seremos incapaces de organizar una revolución.

En síntesis, así se presenta la concepción del KKE sobre la familia³:

La familia (monógama, (añadimos nosotros)) se presenta como un fenómeno inherente a la sociedad (por ejemplo: “Cada tipo diferente de sociedad tiene como consecuencia diversas obligaciones y derechos” (25:2) y “[la familia], en condiciones de una sociedad clasista y probablemente de cualquier sociedad, se forma como espacio de reproducción de la sociedad y del sistema” (10:1). Es una institución o fenómeno de un origen casi biológico. Un “espacio de reproducción de la sociedad (…) cuyo principal objetivo es la protección de los hijos” (9:1).

El KKE quiere -mediante su familia- la “protección completa de los hijos y garantías de condiciones más favorables para su desarrollo corporal, mental y psíquico”. La familia -como la entiende el KKE- ha sido, es y será la garantía de la reproducción de la especie (de hecho, “El desacuerdo del KKE (…) surge del papel y desarrollo de la institución de la familia, de su papel en la reproducción de la especie” (38:2).

Por tanto, este conjunto de relaciones llamado familia interesa: hay que preservarla. Lo único malo son algunos “problemillas” (“elementos reaccionarios”, “comportamientos duraderos”, “percepciones sociales”, coacción económica social y cultural”) como la desigualdad de género que se resolverán con la futura revolución. El problema que hay con la entrada de los homosexuales es, por una parte, que no pueden ser familia porque no engendran hijos, y por la otra, que “incrementan” el riesgo de los “problemillas” derivados de la sociedad de clases en el que caso que adopten hijos o lo hagan por reproducción asistida. Esto niega la “protección completa de los hijos” que es base de la familia –dice el KKE–; por tanto, es inaceptable la inclusión de homosexuales en la familia: “(…) consideramos que la orientación homosexual o la convivencia de por sí no genera derechos sociales que tienen que ver con la familia y, sobre todo, con la protección de los hijos” (9:1). Es decir, la concepción que tiene el KKE de la familia es la que propiamente le aboca (ya veremos si consciente o inconscientemente) a posiciones reaccionarias.

¿A qué se parece esta concepción de la familia del KKE que le hace negar de manera “lógica” la inclusión de los homosexuales en la familia?…

En este instante surge la clave para entender la “concepción revolucionaria” de la familia por parte del KKE. Para ellos los derechos sociales derivan de la familia y la procreación (23:2) … ¿En qué momento los derechos jurídicos derivan de la familia? En el momento del paso del comunismo primitivo al esclavismo, en el ocaso de la sociedad gentil, en el momento en el que aparece la familia monógama, característica de la sociedad de clases. Esto nos dice, justamente, que el KKE analiza la familia desde una perspectiva sesgada, insuficiente para una cosmovisión revolucionaria. En lugar de partir del devenir histórico de la familia, parte de la forma de familia monógama . Esto, como hemos visto más arriba, significa que para el KKE la familia monógama heterosexual es inherente a cualquier sociedad.

El KKE –en su explicación– pierde de vista los dos aspectos de la contradicción que determinan las relaciones sociales de reproducción, y pone el foco de modo unilateral en uno de los dos, el sistema de parentesco, el aspecto pasivo de la misma, obviando su otro, el aspecto activo, vivo, la familia como tal. Pues solo considera el sistema de parentesco osificado, muerto, que no es más que las relaciones consanguíneas tradicionales (padre-madre) derivadas de la familia monógama tradicional. De ahí que para el KKE, los homosexuales (madre-madre o padre-padre) no puedan formar parte de la familia monógama y de que además, ésta les parezca una relación universal y eterna. Pero para nuestros “comunistas” helenos esto no tiene nada de reaccionario, ya que no pretenden tratar estos temas de manera “anticientífica” (44:2): la familia monógama –en la que se imponen una serie de derechos y obligaciones para transmitir la riqueza por herencia–, es la única forma capaz de crear derechos sociales, –dice el KKE– ya que se tiene la “obligación” de “cuidar” y “preservar” un hijo, y eso precisamente es lo que nos empuja a luchar por los derechos sociales.

Sin embargo, si nos tomamos la molestia de tratar estos temas de manera “anticientífica”, nos daremos cuenta que en gran parte de la historia de la humanidad, los hijos no eran propiedad privada sino propiedad común. Si cometemos otro “pecado” y leemos a un tipo que trata los temas de manera “anticientífica” como Engels, nos daremos cuenta de que antes de la familia monógama no existe aún diferencia entre derechos y deberes como relaciones jurídicas. Es decir, que todos los miembros del clan tenían deberes y obligaciones con los niños. Por lo tanto, los derechos sociales, o si se quiere, la obligación de cuidar de los hijos no nace a partir de la pareja tradicional de la familia monógama (padre-madre), sino al contrario, es obligación de toda la comunidad cuidarlos: cosas de sociedades sin clases…

No obstante, el KKE, nos podría contestar que en su negativa a abordar los problemas de manera “anticientífica”, está el “análisis concreto de la situación concreta”: ellos simplemente muestran la situación concreta de la familia en el mundo capitalista que es la monógama-burguesa. Pues bien, ¿no son un Partido Comunista que pretende subvertir el estado de cosas actual? ¡Que expongan ante todo la farsa de la familia burguesa!¡Que muestren cómo la sociedad de clases naturaliza y petrifica las relaciones sociales! ¡Que deje de pedir derechos sociales dentro del marco capitalista! ¿O es que prefiere utilizar la configuración de la familia monógama para ir contra los homosexuales? ¿No será que nuestros “comunistas” sufren de homofobia aguda?

Esto sencillamente es una muestra de que el KKE, al defender la forma de familia actual defiende necesariamente la sociedad de clases, y además, engaña a sus propios militantes: quiere alcanzar el comunismo donde los individuos libres hagan la familia libre⁴ pero; paradójicamente, con su argumentación, están negando la posibilidad de transformar radicalmente las formas de organización de la reproducción y los cuidados (las fases de transición que plantea el capitalismo: adopción, reproducción asistida…), e incluso de socializarlos en la Comuna. Pues no sólo defienden la familia monógama desde un análisis formal, sino que lo justifican en base a argumentos totalmente reaccionarios, como:

“El origen biológico del humano es resultado de la relación sexual entre hombre y mujer que como tal interesa y se regula por la sociedad. En la unión de las parejas homosexuales, objetivamente el hijo, desde los primeros años determinantes de su vida, obtiene una percepción distorsionada (sic!) de la relación biológica entre los géneros. La percepción de esta relación es un componente necesario para su desarrollo psicológico, corporal y social” (39:2).

Solo instituciones de la burguesía conservadora como la Iglesia o partidos firmes defensores de la tradición como los fascistas, siguen defendiendo la familia monógama heterosexual. Sin embargo, por parte de aquellos llamados “progresistas” vinculados con la política burguesa, se quiere ampliar el espectro de sistemas de parentesco aceptables dentro de los marcos de representación de la sociedad burguesa (no hay más que ver las leyes, manifestaciones, campañas, etc… a favor de la libertad sexual o del matrimonio homosexual). Tanto SYRIZA y PASOK en Grecia como el PSOE o Podemos en España está claro que luchan contra la inmovilidad de la ampliación del sistema de parentesco.

Esto el KKE lo ve como un intento de “separar fuerzas obreras y populares según sus particularidades individuales” (20:2), claramente, una “línea discriminatoria falsa entre conservadurismo y progreso que a menudo en la Historia ha sido utilizada en favor del poder del capital”(18:2), o simplemente, algo “anti-convencional, anti-régimen, radical, como una forma de conflicto con el poder”, en una palabra: “posmodernismo”(12:2). Así, presenta la iniciativa de la burguesía progresista como algo que carece de importancia. Es más bien algo “falso”, una simple máscara con la que la burguesía “engaña” a la juventud mientras la explota…
Nosotros, por el contrario, creemos que es un error no considerar la contradicción existente entre las diferentes capas de la burguesía.

Los avances en el matrimonio homosexual, el matrimonio civil fundado por la unión de intereses libremente, o el divorcio, muestran la voluntad de parte la burguesía para hacer aparecer el nuevo mundo; pero al mismo tiempo la incapacidad de ésta para acabar con los “monstruos”. Poco nos importa si en las Leyes se establece a los sujetos jurídicamente iguales (hombres y mujeres). ¿Acaso eso es reflejo de la realidad? ¿Dónde mueren los monstruos sino en la realidad (y no en el papel)? Es por eso que pueden conceder cuantas más libertades jurídicas en cuanto a la sexualidad; pueden conceder matrimonios homosexuales, derecho al divorcio, etc., pero: “No es mejor el estado de cosas en cuanto a igualdad jurídica del hombre y de la mujer en el matrimonio. Su desigualdad legal, que heredamos de condiciones sociales anteriores, no es causa, sino efecto, de la opresión económica de la mujer”⁵. Por lo tanto, la burguesía progresista, incapacitada de acabar con la opresión económica de la mujer, no puede resolver los problemas derivados de la familia monógama-burguesa por su posición de clase. Un ejemplo de esto es la incapacidad de la burguesía para acabar con el terrorismo machista aun haciendo miles de campañas contra la violencia de género en televisión.

Por otro lado, en cuanto a la aceptación cada vez mayor de la burguesía conservadora hacia el matrimonio homosexual⁶, podemos decir que poco le importa a la burguesía la tendencia sexual de una obrera con tal de explotarla. Si bien los comunistas vemos justos esta clase de avances, no nos engañamos, y comprendemos que son meras modificaciones en el factor pasivo de las relaciones de reproducción, simplemente meras reformas en el sistema de parentesco familiar. En cuanto a la familia monógamo-burguesa, esencialmente, no hay ninguna variación posible dentro del capitalismo, y de hecho, estos cambios se encuentran dentro de dicho marco y le es útil al capital, pues poco le importa al capital quienes sean los componentes de la pareja que se pertenezcan o “posean” entre sí, quienes consuman, quienes posean los medios de producción y exploten, o quienes trabajen siendo explotadxs criando la prole. En cuanto afecta a sus beneficios, la burguesía deja de ser reaccionaria; y si la nueva configuración de la familia ayuda a la tasa de natalidad y a dar la imagen de vivir en una sociedad “lo más libre posible”, no hay razón para no aceptar cambios “progresistas”. Por tanto, no hay ningún “engaño”: la burguesía no se mueve por razones altruistas, sino por sus intereses económicos.

Por otra parte, cuando el KKE se mofa de las posiciones que se adoptan en cuanto al género y se limitan a llamarlas “posmodernas” por “negarse a la objetividad del género biológico” y utiliza este argumento contra los homosexuales, muestra todo su carácter reaccionario: “Cada persona pertenece, de forma natural e inevitable a un género” (15:2). Recomendamos a nuestros lectores que se miren en el segundo texto adjuntado desde el párrafo 38 hasta delante…

Y, por fin, se llega al verdadero absurdo de la cuestión: ¿Cómo es posible que el KKE (autoproclamado partido de la clase obrera griega) sea más reaccionario que su propia burguesía? ¿Cómo es posible que incluso la burguesía cambie la forma de la familia-monógama heterosexual para adaptarse a los nuevos tiempos y el KKE siga anclado en el pasado? ¿Cómo es posible que el KKE esté votando y coincidiendo con los fascistas? ¿Un partido comunista, vanguardia de la revolución griega, puede mantener estas posiciones sobre la homosexualidad?

Creemos que es una cuestión que debe reflexionar todo comunista y especialmente, cada militante o simpatizante de su partido hermano, aquí, al otro lado del Mediterráneo.

En el próximo artículo explicaremos el devenir histórico de las diferentes formas de familia que han constituido hasta ahora la historia de la humanidad, así como la aparición de las clases sociales o el patriarcado.

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1- http://es.kke.gr/es/articles/Para-la-restitucion-de-la-verdad-y-de-la-realidad/ y http://es.kke.gr/es/articles/SOBRE-EL-CONVENIO-DE-UNION-CIVIL/.

2- “(…) El KKE considera que la única forma de expresión de la familia contemporánea tiene que ser el matrimonio obligatorio (…)” (27:2). “(…) No estamos de acuerdo con la extensión de la institución de la familia a las parejas homosexuales, ni mucho menos con el establecimiento de la posibilidad de adopción o de uso de la reproducción asistida” (38:2). “(…) Consideramos que la orientación homosexual o la convivencia de por sí no genera derechos sociales que tienen que ver con la familia (…) Los derechos y obligaciones se generan en el marco de la familia que prácticamente significa nacimiento, protección, crecimiento de hijos que son un resultado biológico de la relación entre hombre y mujer”(9:1).

3- Los extractos de los textos del KKE están marcados como sigue: la primera cifra corresponde al número de párrafo y la segunda al número del texto (primero o segundo, en el orden en el que aparecen en la primera nota.

4- Postulan la desaparición de esta institución en el comunismo (“modificación radical”), pero la legitiman (“regular: el estado dará expresión legal respectiva a estas relaciones”). Es decir, legitiman lo que pretenden superar (sin ningún tipo de análisis marxista, además): reclaman cambios en la ley del matrimonio civil (“modernización en la dirección de la supresión”) que dirijan la familia hacia su desaparición, pero legitiman la familia monógama heterosexual. El KKE eleva la familia monógama, particular; es decir la célula de consumo (unidad económica de la sociedad) a principio generador de derechos sociales.

5- F.Engels, El origen de la familia, la propiedad privada y el estado, p.42.

6- Tanto en Grecia como en España, se ve una tendencia de los diputados de Nueva Democracia o del PP en aceptar cada vez más el matrimonio homosexual.

Nuestra web: http://contralahomofobia.ml/

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