Shenin escribió:No podemos utilizar a la dictadura del proletariado como excusa para centralizar el poder en unos pocos, Marx nunca dijo eso, todo lo contrario.
Tampoco podemos hacer de la bandera de la lucha contra el burocratismo un arma favorable a la burguesía, como ocurrió en la URSS. Las reformas de apertura de mercado iniciadas por Jruschov, continuadas por Brezhnev y que contribuyeron de manera decisiva al estancamiento de la economía soviética fueron aplaudidas por los economistas burgueses occidentales como "lucha contra la burocracia". Esta "coincidencia" de criterio entre revisionistas y capitalistas no es casual.
No podemos responder al "hipercentralismo" con "hiperdescentralismo". El ejemplo de Yugoslavia es más que elocuente. El "socialismo autogestionario" yugoslavo creó las condiciones materiales para el surgimiento de burguesías locales en las distintas repúblicas. Este desarrollo llegó a transgredir los mismos principios de solidaridad entre los pueblos en los que se basaba la federación yugoslava. Los eslovenos se negaban a poner recursos en la caja federal para ayudar a zonas menos desarrolladas, como Kosovo. Al final estas nuevas burguesías nacionales se confabulan con el imperialismo alemán y yanqui para desmembrar Yugoslavia. Lejos de eliminar las diferencias entre los pueblos yugoslavos, la "autogestión" titista las acentuó.
Pero yo nunca afírme lo contrario camarada. Una cosa es centralizar ciertas funciones vitales para la supervivencia de la dictadura del proletariado, y otra muy diferente son los eventuales burocratismo y bonapartismo.
Las condiciones materiales para el surgimiento de los nacionalismos burgueses yugoslavos se crean por lo siguiente: la desigualdad que la economía de mercado generó entre una región y otra. Algunos lugares eran 10 veces más ricos que otros, lanzando a las regiones a una competencia darwiniana para atraer capital.
Sin embargo, esto no quiere decir que todo el modelo de socialismo autogestionario sea defectúoso, sino que la economía financiera yugoslava jamás debió ser dejada al control del mercado, sino que debió permanecer bajo control del Estado, lo cuál habría evitado la acumulación monopolista de riqueza y capitales.
Y como la infraestructura económica habría sido diferente, esto se habría trasladado a la superestructura social yugoslava.





