Partido Comunista Ruso (Actual)

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sorge
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Re: Partido Comunista Ruso (Actual)

Mensaje por sorge el Jue Ene 28, 2016 9:11 pm

Pese a todo el PC de Rusia es lo mas avanzado para plantarle cara a la oligarquia actualmente.
Siempre se esta con el reduccionismo,todo es burocracia, cuando precisamente en el golpe del 1991 habia gente destacada en operaciones internacionales, luego fueron dirigentes comunistas.
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Blood
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Re: Partido Comunista Ruso (Actual)

Mensaje por Blood el Mar Feb 02, 2016 11:03 am

sorge escribió:Pese a todo el PC de Rusia es lo mas avanzado para plantarle cara a la oligarquia actualmente.
Siempre se esta con el reduccionismo,todo es burocracia, cuando precisamente en el golpe del 1991 habia gente destacada en operaciones internacionales, luego fueron dirigentes comunistas.

Al contrario. El PC es un aparato de los oligarcas, y ya he explicado por qué.

Te guste o no te guste, los putschistas del '91 fueron una fracción de la burocracia "soviética", y los afectados por el putsch fueron otra fracción. No es que yo sea miope y crea que todo es burocracia; sino que vos sos daltónico, y ves el mundo dividido en blanco y negro.

(momento, eso no es el daltonismo, ¿no? Que alguien me lo confirme... bah, no importa, estaba siendo metafórico)

Esa fracción, te pese o no, tampoco iba a evitar el proceso restauracionista; y las causas también las expliqué ya. Pero vos preferís dar con un plumazo las conclusiones lógicas (dialécticas) y los análisis profundo. Sentenciás con una sola frase, no en función a la realidad, sino conforme tus deseos personales. Cerrás los ojos, "si no lo veo no es ilegal".

Llamar a esos burócratas "dirigentes comunistas" es un insulto al Comunismo. No es una forma de decir: Li-te-ral-men-te es el proceso mental que realiza el imperialismo: Poner el signo igual entre, por un lado,  el Socialismo, el Comunismo, el Marxismo, la Revolución social, y, por el otro... el dominio despótico del aparato estatal.
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sorge
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Re: Partido Comunista Ruso (Actual)

Mensaje por sorge el Mar Feb 02, 2016 5:59 pm

Si piensas que vamos a seguir tu dogmatismo de cartilla de parvulito trotkista, te equivocas de pe a pa, no vengas esos de aire superioridad, porque los trotkistas han sido repudiado por todos los grandes revolucionarios. Aqui el unico insulta que eres tu proclamando el apoyo a las ratas libias, hay que ser muy despitado o tener muy comido el coco por los grandes monopolios de la comunicacion para decir que eso es lo revolucionario.
Precisamente el SU a traves de las intervenciones de Ernest Mandel apoyo al borracho y asesino de Yeltsin,seguramente atendiendo a lo que Trotsky defendio de legalizar todos los partidos sovieticos,eres capaz de decir que no eres de esa corriente, da igual todas estais cortados por la misma medida.
Hay que ser muy negado para a su vez negar que el comite de emergencia de estatal estaba defendiendo los resultados del referendum,porque precisamente el 20 de agosto de 1991 ivan a crear la unión de estados soberanos por parte de los gorbachov,Yeltsin,Krachuv...etc-
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Re: Partido Comunista Ruso (Actual)

Mensaje por Blood el Miér Feb 03, 2016 2:45 am

sorge escribió:Si piensas que vamos a seguir tu dogmatismo de cartilla de parvulito trotkista, te equivocas de pe a pa, no vengas esos de aire superioridad, porque los trotkistas han sido repudiado por todos los grandes revolucionarios.

Lo que yo estoy discutiendo acá con vos es: ¿Son los PCs de todo el mundo, luego de ser correa de transmisión de la cúpula del Kremlin que armó la 'tesis' de la coexistencia pacífica del imperialismo y terminó desintegrando la URSS, el partido revolucionario de la clase obrera o el aparato de unos burócratas y ex-burócratas devenidos en oligarcas, todos ellos pasados con armas y bagajes al bando de los enemigos del Marxismo?

Vos decidiste responder apoyando a los PCs. Yo, no.

Adiviná quién está llamando grandes revolucionarios acá a la camarilla brezneviana y a los hombres de Kruschev. Quién está discutiendo conmigo en defensa del PCE que apoyó al franquismo de la Transición, que fue necesario para la Transición en los términos del franquismo.



sorge escribió:Aqui el unico insulta que eres tu proclamando el apoyo a las ratas libias, hay que ser muy despitado o tener muy comido el coco por los grandes monopolios de la comunicacion para decir que eso es lo revolucionario.

Apoyo al pueblo libio porque apoyo a los pueblos del mundo. Los trabajadores libios se alzaron contra el régimen opresor de Gadafi, y la OTAN intervino para "secuestrar" la insurgencia popular. Los grupos como Al-nusra en Siria son peones del Imperialismo, no hay que solidarizarse con ellos. ISIS fue creado como la reacción a la Primavera Árabe. La salida al desmembramiento de Medio Oriente es la organización de los trabajadores como clase y la victoria histórica de la consigna de los gobiernos de trabajadores en toda la región, con la destrucción total del Estado de Israel y el establecimiento de una Palestina soviética y laica de los dos lados del Río Jordán.

He tenido que discutir con ultra-izquierdistas que consideraban a Hamás lo mismo que ISIS... porque son dos grupos islámicos. Por el amor de Allah, acá el lobotomizado o desmesurado no soy yo.

sorge escribió:Precisamente el SU a traves de las intervenciones de  Ernest Mandel apoyo al borracho y asesino de Yeltsin,seguramente atendiendo a lo que Trotsky defendio de legalizar todos los partidos sovieticos,eres capaz de decir que no eres de esa corriente, da igual todas estais cortados por la misma medida.

Siempre dije, y con orgullo, que milito en el Partido Obrero, de Argentina. Si en algún momento tuve que opinar sobre el SU, habré planteado que, como los PCs, tienen que ser derrotados políticamente por los revolucionarios.

El Secretariado Unificado tiene, sorry, posiciones más cercanas a las tuyas que a las mías. Son democratizantes y les gustan los regímenes que-parecen-buenos, habiendo perdido hace décadas la perspectiva estratégica del gobierno de los trabajadores.

¿Sabés a quién también apoyaron? A Tito en Yugoslavia. Adiviná qué pienso yo que fue. Comienza con "buró" y termina con una palabra que viene del Griego...

Cito un mensaje anterior, de hace años, que bien podrías haber pispeado con un simple googleo antes de hablar:

Spoiler:

magoya escribió:
Che escribió:Che pero subi alguno donde el PO critique las posturas contra-revolucionarias de los Trozkistas y la IV Internacional...

Vos lo pedís, vos lo tenés:

EDM 16 - Marzo 97


La cuestión del programa

Luis Oviedo

El Partido Obrero ha entablado un debate con la Oposición Trotskista Internacional (ITO) sobre el carácter de las diversas corrientes trotskistas, o sea, sobre la apreciación de sus programas y políticas. Semejante discusión remite a una cuestión más general —el carácter del programa para reconstruir la IVa Internacional. El pasaje de las organizaciones trotskistas tradicionales al campo democratizante (repudio de la dictadura del proletariado) significa que son contrarrevolucionarias y un lastre para la reconstrucción de la IVª Internacional.

Dictadura del proletariado

La dictadura del proletariado y la progresiva desintegración del Estado, son las conclusiones estratégicas de toda la teoría social de Marx. Tanto que, para Marx, "lo que yo hice de nuevo fue demostrar ... que la lucha de clases conduce necesariamente a la dictadura del proletariado; (y) que esta misma dictadura no es más que la transición a la abolición de todas las clases y a una sociedad sin clases" (1). Para Lenin, por su parte, "Marxista sólo es quien hace extensivo el reconocimiento de la lucha de clases al reconocimiento de la dictadura del proletariado. En ello estriba la más profunda diferencia entre un marxista y un pequeño (o un gran) burgués ordinario. Esta es la piedra de toque con la que debe comprobarse la comprensión y el reconocimiento reales del marxismo" (2).

La dictadura del proletariado está íntimamente ligada a todas las cuestiones cardinales de la política revolucionaria del marxismo, tales como el internacionalismo proletario y el partido revolucionario. El internacionalismo proletario, según Lenin, es la lucha por la dictadura del proletariado en el propio país y en los restantes países. El partido revolucionario es el instrumento para la toma y el ejercicio del poder por el proletariado. Su misión histórica es la de educar y estructurar a los obreros y a las masas explotadas en la conciencia de la necesidad de la conquista del poder político. En otras palabras, si está ausente la estrategia de la dictadura del proletariado, no hay internacionalismo proletario ni hay partido revolucionario.

El planteamiento de la dictadura del proletariado es, en definitiva, el contenido elemental y último del marxismo. Precisamente, por esta razón, como en el pasado, la cuestión de la dictadura del proletariado –es decir, la disyuntiva entre dictadura del proletariado y dictadura de la burguesía– es la divisoria de aguas entre los trotskistas "reales" (para utilizar las palabras de Lenin) y quienes no lo son … aunque por ‘tradición’, contrabando político o ambas cosas continúen declarándose partidarios de la IVa Internacional.

La cuestión de la dictadura del proletariado, es decir, la de "la comprensión y el reconocimiento reales del marxismo", está en el núcleo de la posibilidad de la reconstrucción de la IVa Internacional. Las corrientes tradicionales que se reclaman del trotskismo, tales como el Secretariado Unificado de la IVa Internacional (SU) o los lambertistas, han abandonado —tanto en la teoría como en la práctica— la estrategia y el programa de la dictadura del proletariado. En otras palabras, han abandonado el terreno del proletariado y del marxismo, y se han colocado en el campo del Estado burgués y del régimen social que éste defiende.

El Secretariado Unificado en el campo de la democracia burguesa

A mediados de la década del 70, comenzó un pronunciado giro derechista de la izquierda europea, cuya vanguardia fueron los llamados partidos ‘eurocomunistas’. En las ‘usinas de ideas’ del PC italiano, bien alimentados burócratas comenzaron a ‘descubrir’ las ‘virtudes’ de la ‘democracia’ … tutelada por el Vaticano. Las proposiciones democratizantes que levantaban los ‘eurocomunistas’ eran, apenas, la expresión pública del recurso ideológico fundamental del imperialismo para imponer la restauración del capitalismo en la URSS y en Europa oriental. Los PC ‘eurocomunistas’ fueron, en este sentido, los auténticos precursores del gorbachovismo.

Por la misma época, el SU calificó como progresivos a los precursores ‘eurocomunistas’. Las tesis sobre "Democracia Socialista y Dictadura del Proletariado", aprobadas en 1977, reflejan el esfuerzo por convergir con los ‘eurocomunistas’, es decir, con los planteos ideológicos del imperialismo ‘democrático’. Estas tesis pusieron al SU en el campo de la democracia burguesa.

"Para el SU, la dictadura obrera significa, por sobre todas las cosas, la ‘extensión’ de las libertades democráticas y afirma que el aplastamiento de la contrarrevolución burguesa debe estar limitado por el respeto de las libertades individuales. Se trata de un abandono del planteamiento marxista, puesto que el Estado obrero debe subordinar las libertades democráticas a la acción directa de las masas y al aplastamiento de la contrarrevolución. Este ha sido el curso seguido por todas las revoluciones (Cromwell, Robespierre, Lenin)" (3).

La concepción del SU de que la dictadura del proletariado es la "extensión de las libertades" contrasta con la de Lenin, para quien "La dictadura del proletariado, es decir, la organización de la vanguardia de los oprimidos como clase dominante con el fin de aplastar a los opresores, no puede dar como resultado sólo la ampliación de la democracia. Simultáneamente con la enorme ampliación de la democracia, que por primera vez se convierte en democracia para los pobres, en democracia para el pueblo, y no en democracia para los ricos, la dictadura del proletariado impone una serie de restricciones a la libertad de los opresores, de los explotadores, de los capitalistas. Debemos reprimirlos para liberar a la humanidad de la esclavitud asalariada; hay que vencer por la fuerza su resistencia; es evidente que no hay libertad ni democracia allí donde hay represión; donde hay violencia" (4). O más claramente: "Democracia para la inmensa mayoría del pueblo y represión por la fuerza, es decir, exclusión de la democracia, de los explotadores y opresores del pueblo: ésta es la modificación que sufrirá la democracia en la transición del capitalismo al comunismo" (5).

Los mandelianos, a diferencia de Lenin, sostienen que la dictadura del proletariado debe garantizar la libertad de acción y de agitación política a la contrarrevolución burguesa. "La constitución y el código penal de la dictadura del proletariado —dice el SU— impedirán y castigarán los actos de insurrección armada, las tentativas para derrocar el poder de la clase obrera mediante la violencia, los atentados terroristas contra representantes del poder de los trabajadores, los actos de sabotaje, de espionaje a favor de potencias extranjeras, etcétera. Pero solamente deberán ser castigados los actos comprobados de esta índole y no la propaganda general explícita o implícitamente favorable a la restauración del capitalismo. Esto significa que se deberá acordar la libertad de organización política a todos los que, en los hechos, respeten la constitución del estado obrero, incluidos los elementos proburgueses …" (6). El SU, de antemano, le otorga a la contrarrevolución burguesa un certificado de ‘legalidad obrera’.

Para el SU, "la libertad de organización de grupos, tendencias y partidos sin restricciones ideológicas (es decir, incluidos los contrarrevolucionarios, LO) constituye una condición previa para el ejercicio del poder político por la clase obrera" (7). Es decir, que esa condición previa no es la dictadura del proletariado, sino la democracia burguesa, o sea, el código penal de los capitalistas. Continúa el SU: "La verdadera alternativa es la siguiente: o bien democracia obrera con el derecho de las masas a elegir a todos los que escojan y la libertad de organización política para todos los que han sido elegidos (incluidas las personas con ideologías o un programa burgués o pequeñoburgués), o bien, una restricción decisiva de los derechos políticos de la clase obrera, con todas las consecuencias que se derivan de ello" (Cool.

Para justificarse, el SU sostiene que "en ningún escrito de Marx, Engels, Lenin o Trotsky, ni en ningún documento programático de la IIIa Internacional bajo Lenin, apareció nunca (una) defensa del sistema de partido único" (9). Falso. Incluso Kautsky defendió la dictadura del Comité de Salud Pública de Robespierre.

El SU sostiene que no se puede proscribir a la contrarrevolución burguesa, porque, entonces, "¿por dónde trazar la línea de demarcación? ¿Se prohibirán a los partidos que tengan una mayoría de miembros de extracción obrera pero al mismo tiempo tengan una ideología burguesa? ¿Cómo se puede conciliar tal posición con el concepto de elección libre de los consejos de trabajadores? ¿Cuál es la línea de demarcación entre el ‘programa burgués’ y la ‘ideología reformista’? ¿Se deben prohibir, entonces, los partidos reformistas? ¿Se suprimirá la socialdemocracia?" (10). Semejante planteamiento delata a una corriente ajena al movimiento obrero. Cualquier obrero huelguista sabe que los campos se determinan por sí mismos por medio de la lucha. ¿Cómo? Tomemos una sencilla asamblea sindical: la asamblea es democrática porque en ella todos pueden dar su opinión … pero una vez que vota ir a la huelga, la propia lucha determina cuál es el campo en el cual los obreros permitirán el ejercicio de la democracia —los huelguistas, que discuten cómo llevar la lucha a la victoria— y quiénes están excluidos del ejercicio de la democracia: los rompehuelgas —a los que no se les respeta, piquetes mediante, el derecho individual a carnerear— y los patrones. Los huelguistas tampoco permitirán, digamos de paso, la propaganda contra la huelga. La asamblea obrera consagra la supremacía de los derechos colectivos de los trabajadores no sólo sobre los patrones sino, incluso, sobre los propios obreros individualmente considerados. Lo mismo hace la dictadura del proletariado. Por el contrario, cuando eleva la legalidad de los partidos burgueses a la categoría de un principio programático, lo que el SU presenta como dictadura del proletariado no es más que la versión idealizada de la democracia burguesa.

El abandono del planteamiento marxista de la dictadura del proletariado lleva al SU, naturalmente, a desconocer el papel del partido revolucionario, cuya función histórica no es para los mandelianos la conquista del poder político, sino "la lucha por conquistar a la mayoría en el seno de la clase para sus propuestas …" (11). La concepción parlamentarista que tiene el SU acerca de la toma del poder justifica la denuncia que formulara la Tendencia Cuarta Internacionalista en su Declaración de Fundación (1979): "Tanto el SU como el CORCI hablan con frecuencia de gobierno obrero y campesino y lo hacen para encubrir su propia debilidad política y programática. Para ellos, gobierno obrero y campesino no es sinónimo de dictadura proletaria, sino, más bien, una fórmula que equivale a un gobierno transitorio en el proceso revolucionario. Como quiera que esa fórmula es presentada como finalidad estratégica, hay que entender que en los países atrasados se la presenta como el equivalente de un gobierno burgués … Dicho de otra manera, el gobierno obrero y campesino, en boca de los renegados del trotskismo, no es otra cosa que una versión modernizada de la fórmula de la dictadura democrática de obreros y campesinos" (12).

El sandinismo nicaragüense fue quien más concienzudamente llevó a la práctica la ‘democracia socialista’ mandeliana, lo que explica que el SU lo apoyara hasta el final. En nombre de la democracia, el sandinismo permitió la libre propaganda y hasta la organización política y la participación electoral de la contrarrevolución. Los resultados son conocidos: la ‘democracia socialista’ es el camino más directo para la entrega de una revolución.

Con sus tesis sobre la "Democracia Socialista y (la) Dictadura del Proletariado", el SU se pasa por entero al campo de la democracia burguesa, es decir, de la dictadura del capital. La política crudamente derechista seguida por el SU a partir de entonces —en Brasil (donde el grupo del SU se convirtió en la ‘policía política’ de la dirección contrarrevolucionaria del PT contra las tendencias de izquierda, apoyo irrestricto al frente popular); en Irlanda y Medio Oriente (apoyo a los ‘procesos de paz’ impulsados por el imperialismo); en Estados Unidos y Gran Bretaña (apoyo a la burocracia sindical en los procesos de formación del Labor Party y del Socialist Labour Party, contra sus alas izquierdas); en México, donde se ha colocado a la rastra del zapatismo— está, por así decirlo, ‘contenida’ en las tesis de 1977, que consagraron su abandono definitivo de la estrategia de la dictadura del proletariado.

Pablismo, foquismo

La degeneración del SU es el resultado de un largo proceso político cuyo punto de arranque fue el pablismo.

Efectivamente, fue el primer intento serio y orgánico dentro de las filas de la IVa Internacional de abandonar la estrategia de la dictadura del proletariado. Para Pablo y sus seguidores, la expropiación del capitalismo en Europa del Este y Yugoslavia planteaba que el stalinismo se había convertido, a pesar suyo, en un factor revolucionario, que se orientaba a construir Estados obreros. Entre el capitalismo y el socialismo se abría, para los pablistas, un período caracterizado por los Estados obreros deformados.

Semejantes posiciones llevaron al Secretariado Internacional a abandonar el planteamiento de la revolución política que, en la concepción de Trotsky, era la herramienta para la regeneración revolucionaria de la dictadura del proletariado en la URSS. Paralelamente, como en la ‘teoría’ pablista la burocracia soviética reemplaza al proletariado como el agente de la revolución social, la construcción de un partido revolucionario —la propia IVa Internacional— es considerada ‘superflua’.

El pablismo cubrió de vergüenza el nombre de la IVa Internacional cuando se opuso a los levantamientos de los obreros de Berlín oriental (1953) y de Hungría (1956), con el argumento de que el derrocamiento de la burocracia stalinista llevaría a esos países a abandonar el ‘campo socialista’. Para los pablistas, la restauración del capitalismo en los Estados obreros degenerados provenía de la acción de las masas contra la burocracia...

Para los pablistas, el socialismo sólo podía ser el resultado de una ‘auto-reforma’ de los regímenes burocráticos, lo que explica que, habiéndose opuesto a los levantamientos obreros de Berlín oriental y Hungría, apoyaran, en cambio, el de Polonia, encabezado por una fracción de la propia burocracia, la de Gomulka, cuyos planteamientos ‘reformistas’ antecedieron a los de Gorbachov en más de 30 años. No hace falta decir que Gomulka hundió el levantamiento polaco.

Las posiciones pablistas hicieron ‘escuela’ en la IVa Internacional, aun entre aquellos que se declararon sus opositores. Durante su efímero matrimonio en 1981/82, Moreno y Lambert, por ejemplo, sostuvieron que la "norma general y exclusiva en el curso y después de la Segunda Guerra Mundial" fue que "las direcciones pequeñoburguesas, burocráticas y contrarrevolucionarias se han visto obligadas a romper con la burguesía, expropiarla y tomar el poder" (13). O más llanamente: "el ascenso revolucionario es tan grande que la burguesía puede ser expropiada sin partido revolucionario" (14). Como criticaban Altamira y Magri en aquel entonces, "si esto es cierto, estamos en presencia de dos novedades: 1) los partidos trotskistas no tienen viabilidad; 2) reformistas y stalinistas no están en el campo del orden burgués, sino en el de la revolución proletaria, con sus propios métodos … Se llega a la misma conclusión de Michel Pablo: hay, primero, un gran período de Estados burocráticos y el papel de los trotskistas no es dirigir sino impulsar" (15). Más cerca en el tiempo, mandelianos, morenistas y lambertistas no tuvieron empacho en caracterizar como progresiva a la perestroika gorbachoviana, es decir, a la primera etapa de la política abiertamente restauracionista de la burocracia soviética.

El pablismo significó la liquidación política de la IVa Internacional, porque importó el abandono del planteamiento y de la estrategia de la dictadura del proletariado.

• • •

Con relación a la Revolución Cubana (1959), el pablismo postuló como ley histórica la representación parcial que tenían de ella algunos intelectuales pequeñoburgueses y elevó al foquismo al rango de programa de la IVa Internacional.

El foquismo sustituye al proletariado como clase dirigente de la revolución por la pequeñoburguesía. En otras palabras, la adhesión al foquismo no significa un ‘desvío militarista’, como suponen algunos de sus críticos; significa, por sobre todo, la adopción del programa político de una clase social hostil al proletariado (la pequeñoburguesía), cuyos intereses históricos son opuestos al comunismo.

Quien más claramente expresó esta sustitución foquista fue Nahuel Moreno, que a mediados de la década del 60 integraba el SU. Para Moreno, "cualquier país, cualquier clase brutalmente explotada puede, por el programa y el método de la revolución permanente, plantearse la acumulación primitiva socialista y adquirir el desarrollo económico, cultural y técnico moderno … así como hemos descubierto (!) que no sólo la clase obrera puede acaudillar la revolución proletaria, lo mismo podemos decir de los movimientos políticos: no sólo los obreros pueden organizar y dirigir las primeras etapas revolucionarias, pueden hacerlo los movimientos y organizaciones democráticas y agrarias" (16). De un plumazo, Moreno —en nombre de la IVa Internacional— arroja a la basura toda la teoría de Marx sobre el papel revolucionario del proletariado.

También aquí, el SU hizo ‘escuela’: la sustitución del proletariado por otras clases sociales como caudillo de la revolución, derivó en la ‘teoría’ de las ‘nuevas vanguardias’ (pequeñoburguesas, nacionalistas, estudiantiles, siempre antiproletarias), con la que no sólo los mandelianos, sino también el morenismo y el lambertismo quisieron reconstruir la IVa Internacional en los últimos veinte años. Y todavía hoy, cuando todas esas ‘nuevas vanguardias’ se han pasado con armas y bagajes al campo proimperialista de la democracia, estos ‘trotskistas’ nos quieren seguir vendiendo a las ‘nuevas vanguardias’ como ‘la’ vía para reconstruir una ‘nueva Internacional’. Esto lo han dicho claramente tanto los lambertistas como la principal sección de la LIT morenista, el PSTU brasileño, y los mandelianos (17).

El paso del aventurerismo foquista al democratismo de las tesis de la ‘Democracia Socialista’ es un complemento necesario. El FSLN de Nicaragua —un ‘niño mimado’ del SU— es la expresión de la perfecta complementariedad entre foquismo y democratismo.

Durante sus más de cuarenta años de trayectoria política —con sus sucesivos congresos, escisiones y reagrupamientos—, la corriente que hoy representa el llamado Secretariado Unificado de la IVa Internacional ha abandonado la estrategia de la dictadura del proletariado para defender, sistemáticamente, la política —y los intereses sociales— de clases hostiles al proletariado. Se trata de una corriente ajena a la IVa Internacional y, por lo tanto, irrecuperable para luchar por su reconstrucción. Cualesquiera hayan sido sus debilidades, a la Tendencia Cuarta Internacionalista le cabe el indudable mérito político de "acabar con el equívoco mantenido por la OCI (lambertista) de Francia, la que evitó decir con toda claridad que el SU no era solamente una desviación ideológica, sino que había pasado a representar intereses extraños a los del proletariado" (18).

El democratismo trotskista

El giro ideológico democratizante de la izquierda mundial de mediados de los 70/principios de los 80 —en consonancia con la ofensiva democratizante del imperialismo y con las primeras formulaciones de la política gorbachoviana— encontró poca oposición a la hora de tomar por asalto esa débil fortaleza política que eran los partidos de la IVa Internacional.

Ya se ha señalado que las tesis de unificación de las tendencias de Lambert y Moreno reprodujeron, con tres décadas de atraso, los planteos fundamentales del pablismo. "Esto implica —señalaba entonces Política Obrera— que la OCI, y con ella el CI, se ha autodesheredado de su único, pero valioso, elemento de tradición revolucionaria de lucha contra la liquidación de la IVa Internacional" (19).

La entente Lambert-Moreno también reprodujo, lo que no es poco, el planteo democratizante del SU. La base política de su unificación fue el apoyo al frente popular, encabezado en Francia por Mitterrand. En este sentido, el ‘récord’ del Comité Internacional es verdaderamente impresionante … si se considera que apenas sobrevivió nueve meses: apoyo al frente popular francés encabezado por Mitterrand (del que la OCI decía que pretendía destruir la Va República, es decir, que le atribuía un objetivo revolucionario); apoyo al frente con la burguesía en Nicaragua; pidió el ingreso (del PST) a la ‘multipartidaria’ de los principales partidos patronales de la Argentina; el planteamiento de que la Constituyente peruana (es decir, el parlamento burgués —en el cual, un frente único que integraban los partidos del CI había sacado el 12% de los votos) tomara el poder para "resolver las contradicciones del pueblo explotado". La lista sigue: Bolivia, El Salvador, Brasil … (20).

Roto el Comité Internacional, el lambertismo entró en un acelerado proceso de desintegración política y organizativa. Su único grupo significativo en América Latina, O Trabalho de Brasil, que actúa en el PT, "consiguió zafarse de la expulsión de las corrientes trotskistas de dicho partido a través de la adhesión de principios a la estrategia de la dirección lulista democratizante, ejerciendo en el PT una especie de oposición consentida (sin hablar de omisión cómplice frente a la expulsión de los trotskistas, ni de su exaltación del caudillismo de Lula)" (21). En cuanto a la OCI, se ha auto-disuelto en un fantasmagórico Partido de los Trabajadores.

El morenismo —que en el pasado había sido peronista y foquista— formó la LIT, que debutó como plenamente democratizante: su planteo estratégico era el "socialismo con democracia" … o sea, la ‘democracia socialista’ mandeliana.

El ‘socialismo con democracia’ es una contradicción en sus propios términos: el socialismo es un régimen social en el cual el Estado ha desaparecido; la democracia es una forma de Estado. Donde hay democracia no puede haber socialismo; donde hay socialismo, ya no existe la democracia. No se trata, sin embargo, de una confusión inocente. Significa que, para el morenismo, el ‘socialismo’ puede ser alcanzado en el marco de la democracia, es decir, sin la destrucción del Estado burgués. "A esta ‘revolución social’ en el marco del Estado burgués, el documento del Mas ("Documento sobre situación nacional", aprobado en el IIIº Congreso del Mas, 1988) la denomina ‘cambiar el carácter del Estado’, es decir, cambiar el contenido de clase del Estado, pero no destruir a éste como aparato de opresión de la burguesía, no hacer la revolución. Este cambio ‘social’ se produce ‘derrotando’ (pero no derrocando) a los partidos burgueses; llevando a la clase obrera al ‘gobierno’ (pero no al establecimiento de un régimen proletario); y a hacerlo a través de ‘sus partidos e instituciones’, todos democratizantes y puntales del Estado burgués (y no a través de nuevas organizaciones revolucionarias de masas)" (22). En el citado documento, el morenismo propone la reorganización completa del Estado a través de una Asamblea Constituyente (y no su destrucción por medio de la revolución y la dictadura del proletariado). El subsiguiente planteamiento morenista de un "gobierno obrero y popular" —sin la necesidad de la destrucción del Estado burgués— es, típicamente, el "gobierno obrero-burgués" que denunciaron tanto la IIIa como la IVa Internacionales. Este conjunto de planteamientos democratizantes justifican plenamente la caracterización que formula Causa Operaria criticando el programa del grupo morenista brasileño: "El ‘socialismo con democracia’ es, en realidad, la democracia pura transportada al escenario de la revolución, es decir, el estrangulamiento de la revolución por medio de la democracia" (23).

Efectivamente, el ‘gobierno obrero’ en su versión morenista no es la dictadura del proletariado, sino una trasposición idealizada del parlamentarismo. Así, los morenistas brasileños sostienen —copiando casi letra por letra la tesis mandeliana de la ‘Democracia Socialista’— que "nuestra lucha consiste en que la clase obrera y los sectores aliados tomen el poder político a través de sus organismos y no que el partido tome el poder … eso significa que la disputa política central entre los sectores revolucionarios y reformistas y las varias alas que pueden existir dentro de una determinada organización, se da dentro de estos organismos" (24). Aquí, la lucha a muerte entre la revolución y la contrarrevolución queda reducida a un ‘debate’ parlamentario en el ámbito de los ‘organismos de poder’. Pero ningún ‘organismo de poder’ puede reemplazar al partido revolucionario, que concentra en su programa los intereses históricos del proletariado como clase internacional.

El ‘partido no toma el poder sino los organismos’ significa, simplemente, que el morenismo sólo está dispuesto a tomar el poder si es acompañado por los partidos contrarrevolucionarios.

Las tendencias trotskistas y la restauración del capitalismo en la URSS

Ya se ha señalado que el planteamiento democratizante fue el carro de guerra político-ideológico del imperialismo para preparar la restauración del capitalismo en la URSS y en Europa del Este. Los tratados internacionales de la década del 70 (Alemania Federal-URSS de 1970; Alemania Federal-Polonia de 1972; Tratado de Helsinki) garantizaron la intangibilidad de las fronteras establecidas y transformaron el derecho internacional (capitalista) en derecho nacional de la URSS y de las llamadas ‘democracias populares’ —la libertad de comercio, la libre circulación económica (que se encubría con la libre circulación de personas … es decir, la circulación de las personas en calidad de mercancías; en otras palabras, fuerza de trabajo). La literatura‘democrática’ acompañó al fenómeno internacional más amplio de la restauración capitalista en la URSS.

"Ese fue el servicio de la ‘teoría’ de la democracia como valor universal, del predominio de la sociedad civil y de la ciudadanía. Cumplía la función ideológica, es decir, encubierta, de un planteo donde el imperialismo y la burocracia andaban del brazo. Estos tratados no sólo mostraban un esquema internacional dirigido a la instauración del régimen capitalista en la URSS y en Europa del Este, sino que estaban revelando un hecho aún más profundo: la tendencia a la restauración capitalista de la propia burocracia, la cual procuraba apoyos legales, de derecho, diplomáticos e internacionales, para proceder ella misma al proceso de restauración capitalista" (25).

El carácter democratizante de las principales corrientes trotskistas reside en no haber comprendido —con la excepción parcial de la OCI— que estos acuerdos políticos estaban delatando la tendencia de la burocracia stalinista a la restauración del capitalismo. Peor aún, caracterizaron este curso como progresivo … porque significaba la ‘ampliación de la democracia’.

El hundimiento de los regímenes burocráticos destruyó las últimas ilusiones socialistas de las tendencias democratizantes del trotskismo. El XIIIº Congreso del SU votó una resolución cuyo corazón político consistía en la siguiente afirmación: "Terminó la época en que el movimiento obrero internacional se determinaba en función de la victoria y de la degeneración de la revolución rusa (que) ya no representa una referencia estratégica central en función de la cual se definen los revolucionarios de todo el mundo" (26). En otras palabras, para el SU ha terminado la época histórica de la revolución proletaria y ha desaparecido la dictadura del proletariado como ‘referencia estratégica central’. La última ‘elaboración’ morenista, por su parte, sostiene que la URSS habría dejado de ser un Estado obrero prácticamente a poco de nacer (a mediados de la década del 20) y hasta niega que en China, Cuba o Vietnam hayan tenido lugar revoluciones y Estados Obreros. Este retroceso —verdadera estampida— en el terreno de los planteamientos políticos y programáticos, se complementó con crisis organizativas mayores, como la que llevó al estallido del morenismo.

Se trata de un resultado curioso para tendencias que se auto-proclamaban herederas políticas de Trotsky, quien había pronosticado —con más de sesenta años de anticipación— que si una revolución no derrocaba a la burocracia, la restauración del capitalismo en la URSS, más tarde o más temprano, sería inevitable. Que caracterizaba a la burocracia como una capa social restauracionista y, como tal, estaba ‘condenada’ a intentar transformar sus privilegios en propiedad. ¿Por qué estas organizaciones se derrumban —política y organizativamente— cuando los pronósticos del fundador de la tendencia política a la cual decían pertenecer encontraban su más negativa verificación práctica?

Lo que explica esta aparente contradicción es que, en realidad, para ninguna de estas corrientes, la URSS y los restantes Estados obreros degenerados eran, como había caracterizado Trotsky, regímenes sociales transitorios entre el capitalismo y el comunismo, cuyo destino final sería resuelto en la arena de la lucha de clases mundial. Para todos ellos, el capitalismo no podía restaurarse en la URSS. Consideraban que la estatización de la propiedad era irreversible, porque la burocracia stalinista actuaba como su ‘guardiana’. Una ‘guardiana’ totalitaria que actuaba en su propio interés … pero ‘guardiana’ al fin. Citemos a Mandel: "Nosotros pensamos que la restauración del capitalismo es, a corto, mediano y largo plazo, imposible" (27).

Fueron incapaces de comprender las enormes contradicciones, de toda índole, acumuladas por el ‘socialismo en un solo país’, y que la integración de la burocracia al mercado mundial —por la vía del endeudamiento externo— había llevado a un punto de explosión. Esas contradicciones debían llevar, obligadamente, a una situación revolucionaria, como la que estalló en Polonia en 1980.

Frente al hundimiento de los regímenes burocráticos —y a la disyuntiva de dictadura del proletariado o restauración del capitalismo que abría este hundimiento—, los planteamientos de la ‘democracia socialista’ y del ‘socialismo con democracia’ que levantaban mandelianos y morenistas no eran otra cosa que el utópico llamado a la ‘autorreforma’ de estos regímenes por las fracciones ‘progresivas’ y democratizantes de la propia burocracia. Como para los morenistas y los mandelianos, la burocracia no era restauracionista, su crítica al stalinismo se limitaba a su aspecto totalitario y antidemocrático... Una ‘inyección’ de democracia debería alcanzar, entonces, para completar positivamente el desarrollo histórico de los regímenes burocráticos. Por eso aplaudieron cuando Gorbachov anunció que su objetivo era alcanzar un "estado socialista de derecho", sin percibir —a excepción del PO— que el planteo de la burocracia apuntaba a establecer el derecho a la propiedad privada, es decir, el marco jurídico de la restauración.

Las consignas de ‘democracia socialista’ y de ‘socialismo con democracia’ se limitaban a pretender el establecimiento de instituciones ‘representativas’ (parlamentarias), en el marco de un régimen al que caracterizaban como ‘socialista’. Como la expropiación del capital (‘socialismo’) no significa que la democracia deje de ser una forma de Estado con su correspondiente burocracia estatal, el ‘socialismo con democracia’ es, en última instancia, el régimen abstracto, e imposible en la práctica, de la dominación de la burocracia.

Para Trotsky, el derrocamiento de la burocracia debía salvar al Estado obrero de la restauración del capitalismo; para los mandelianos y morenistas, por el contrario, la democracia debía salvar, no al Estado obrero, sino al régimen burocrático. Frente al derribamiento del Muro de Berlín por las masas sublevadas contra la burocracia, los morenistas opusieron a la consigna de la "Unidad socialista de Alemania", el "socialismo con democracia" … en la RDA.

Si, como consecuencia del abandono de la estrategia de la dictadura del proletariado, la consigna del ‘gobierno obrero’ se convierte en un ‘gobierno obrero-burgués’, en los Estados obreros degenerados, el abandono de la estrategia de la dictadura del proletariado convierte la consigna de la revolución política en un planteamiento democratizante. El Vo Congreso del Partido Obrero caracterizó que los planteamientos de ‘revolución política antiburocrática’ (morenista) y de ‘revolución política democrática’ (Pierre Broué, ex dirigente de la OCI) se "limitan a desalojar a la burocracia del poder, por la vía de la democratización de las instituciones del Estado. Es decir, no plantean la expropiación de los derechos políticos de la burocracia como categoría social, ni de los medios económicos que ha acumulado … lo cual sólo puede significar, de un lado, un camuflage de la burocracia —que conserva su dominación económica— y, del otro lado, un camuflaje de la restauración capitalista" (28). La aberración del ‘socialismo con democracia’ y de la ‘democracia socialista’ no se refiere, sin embargo, tan sólo a la ‘democracia’, sino también al llamado ‘socialismo’. Sin dictadura del proletariado, la estatización de la propiedad no equivale, ni mucho menos, a un ‘socialismo con o sin democracia’, sino a un capitalismo de Estado.

La regeneración revolucionaria de los Estados obreros no se limita a una tarea puramente política —reinstauración del poder de los soviets, exclusión de la burocracia. Implica una profunda reorganización social. El planteo de que la democracia podría salvar al socialismo ignora la interrelación dialéctica que existe entre el avance de la socialización y la dictadura del proletariado.

Pero esto no es todo, porque el socialismo sólo puede triunfar como un régimen social internacional. El aislamiento de la revolución lleva a la burocratización y a la degeneración del Estado obrero.

El planteamiento de la dictadura del proletariado expresa la unidad del proletariado internacional como clase y el carácter inseparable de la lucha por el poder en los Estados capitalistas con el desarrollo socialista en los países en que el capital fue expropiado.

Qué es el centrismo en la IVa Internacional

El centrismo está determinado por la oposición de extremos irreconciliables: revolución - contrarrevolución; burguesía - proletariado; marxismo - revisionismo. Las formaciones centristas son aquellas que oscilan —ora a la derecha, ora a la izquierda— entre estos dos extremos.

La caracterización de que la IVa Internacional estaría formada por un conjunto indiferenciado de "organizaciones centristas de tipo especial" (y un único agrupamiento revolucionario —los trotskistas consecuentes, la propia ITO) (29), coloca en el polo derechista de la ecuación a los partidos comunistas y socialistas.

Esta caracterización significa que, para la ITO, todas las organizaciones que se reclaman de la IVa Internacional se encuentran en el mismo terreno de clase, y que las divergencias y crisis que la desgarraron durante medio siglo tienen un carácter puramente ideológico o político. La ITO no logra establecer las diferencias de contenido de clase de la política y del programa de las diversas tendencias que se reclaman trotskistas.

Siguiendo el mismo método de análisis, la ITO debería ubicar a Lenin y a Kautsky, en 1918, en el mismo terreno de clase, si es cierto que Kautsky "continuaba emparentándose positivamente" (30) con el marxismo (se declaraba a sí mismo marxista) y si es cierto que Kautsky "programáticamente todavía permanecía en la perspectiva de la dictadura del proletariado" (31). Ocurre que, a mediados de 1918, Kautsky publicó su folleto La Dictadura del Proletariado, al que Lenin calificó como "un perfecto modelo de tergiversación pequeñoburguesa del marxismo y una ruin negación de éste en los hechos, mientras se lo reconoce hipócritamente de palabra" (32). ¡Como Kautsky no había renunciado, de palabra, formalmente, a la dictadura del proletariado, debería ser considerado en el mismo terreno de clase que Lenin! La ITO no formula una caracterización, sino que solicita una declaración jurada ...

La ITO no establece los diferentes contenidos de clase que se han manifestado en la crisis de la IVa Internacional. Por eso no logra avanzar más allá de una definición extremadamente vaga: "la tarea de los trotskistas ortodoxos es desarrollar una tendencia internacional orientada estratégicamente hacia la reconstrucción de la IVa Internacional por medio de la ligazón, el apoyo y la organización de toda lucha por el trotskismo, en favor de todo desarrollo genuinamente trotskista en el mundo, tanto dentro como fuera de las grandes ‘organizaciones centristas’" (33).

No es cierto, sin embargo, que estas ‘organizaciones centristas’ "no han producido una completa y decisiva ruptura con las bases programáticas de la política proletaria revolucionaria. Esas organizaciones continúan emparentándose positivamente, de varias maneras, con el Programa de Transición de 1938. Programáticamente, todavía permanecen en la perspectiva de la dictadura del proletariado basada en la democracia soviética, todavía rechazan formalmente el frentepopulismo, todavía declaran su pertenencia al internacionalismo proletario, y todavía —con cierta confusión y ciertas significativas excepciones— mantienen el análisis trotskista de los regímenes stalinistas y de la necesidad de las formas de propiedad colectivizada contra el imperialismo —incluso mientras revisan y distorsionan estos principios y se adaptan a corrientes hostiles a ellos" (34).

A lo largo de todo este artículo hemos demostrado que estas corrientes han perseverado en una política hostil a la dictadura del proletariado, han sido y son el vehículo del programa y los intereses de clases hostiles al proletariado, son abiertamente frentepopulistas y han abandonado el planteamiento de la revolución política (dictadura del proletariado) para los Estados obreros degenerados. Son, para usar las palabras de Lenin refiriéndose a Kautsky, "un perfecto modelo de tergiversación pequeñoburguesa del marxismo y una ruin negación de éste en los hechos, mientras se lo reconoce hipócritamente de palabra". Estamos autorizados, entonces, a caracterizarlos como Lenin caracterizó a Kautsky: como renegados. El mandelismo y el lambertismo no son ‘centristas’; son el ala derecha de la IVa Internacional y están ubicados en un terreno de clase hostil al proletariado. Su trayectoria de décadas, los ha ‘endurecido’ en sus posiciones antiproletarias y los hace irrecuperables para la lucha por la reconstrucción de la IVa Internacional. En cuanto al morenismo, ha estallado; no existe más. Los grupos que han surgido del estallido morenista manifiestan las posiciones políticas más diversas.

El SU y el lambertismo no son ‘centristas’, pero lo que sí es típicamente centrista es la tentativa de ‘recuperarlos’ y de reconstruir la IVa Internacional reuniendo a todas las tendencias, por el hecho de que se reclaman del trotskismo. Estas tentativas han fracasado en el pasado y no podían más que fracasar, porque significan la fusión, en una organización común, de tendencias y partidos con diferente contenido de clase. El fracaso de estas tentativas confirma el pronóstico formulado por la Tendencia Cuarta Internacionalista hace más de quince años: "La concepción de la reconstrucción de la IVa Internacional, como una reunificación con los revisionistas por medio de la recuperación del SU, está condenada al fracaso. Los grupos que caracterizan al SU como centrista, con la finalidad de postular su recuperación, se estrellarán contra la pared" (35).

"Hay que luchar políticamente contra el revisionismo y sus nuevos aliados —continuaba entonces la TCI—, no para recuperarlos o reformarlos, sino para destruirlos políticamente" (36).

La destrucción política del democratismo y el revisionismo es la vía para reconstruir la IVa Internacional.

La reconstrucción de la IVa Internacional, una tarea inmediata

La experiencia revolucionaria de las últimas seis décadas —años de grandes victorias y amargas derrotas— confirma que no existe ninguna posibilidad de estructurar un partido revolucionario de la clase obrera que no sea la IVa Internacional. Su programa concentra la experiencia de las tres Internacionales que la precedieron y la experiencia de la victoria y de la derrota de la Revolución Rusa. Toda esta experiencia histórica está resumida en la consigna cardinal del marxismo, que preside el Programa de Transición: la dictadura del proletariado. Fuera del programa de la IVa Internacional, dominan las posiciones proimperialistas. La reconstrucción de la IVa Internacional exige diferenciar a las corrientes que actúan en nombre de la IVa Internacional desde un punto de vista de clase.

Por la vía de la delimitación y la clarificación política, mediante el debate y la experiencia de una intervención común en la lucha de clases, será posible reconstruir la IVa Internacional como el partido mundial que lucha por la dictadura del proletariado y el comunismo.

Notas



1 . "Carta de Marx a Joseph Weydemeyer (5 de marzo de 1852)", en Carlos Marx - Federico Engels, Correspondencia; Editorial Cartago, Buenos Aires, 1973.

2 . Vladimir Lenin, El Estado y la Revolución; Editorial Cartago, Buenos Aires, 1974 (cursivas en el original).

3 . Pablo Rieznik, "Sobre el libro ‘La dictadura revolucionaria del proletariado’, de Nahuel Moreno", en Internacionalismo n° 2, Lima, diciembre de 1980.

4 . Vladimir Lenin, El Estado y la Revolución; Editorial Cartago, Buenos Aires, 1974 (diferenciadas por mí, LO).

5 . Idem anterior.

6 . "Democracia Socialista y Dictadura del Proletariado (Resolución del Secretariado Unificado de la IVa Internacional)", en Jornadas de Estudio sobre la IVa Internacional, Ediciones Prensa Obrera, Buenos Aires, setiembre de 1988 (diferenciadas por mí, LO).

7 . Idem anterior (cursivas en el original).

8 . Idem anterior (cursivas en el original, subrayado por mí, LO).

9 . Idem anterior.

10 . Idem anterior.

11 . Idem anterior.

12 . "Declaración de Fundación de la Tendencia Cuarta Internacionalista" (abril de 1979), en Internacionalismo n° 1, Lima, junio de 1980.

13 . "Tesis para la reorganización (reconstrucción) de la IVa Internacional" (Comité Internacional), Tesis I; reproducidas por Jorge Altamira y Julio N. Magri, "Las ‘tesis’ del Comité Internacional", en Internacionalismo n° 3, Lima, 1981.

14 . Idem anterior, Tesis XII.

15 . Jorge Altamira y Julio N. Magri, "Las ‘tesis’ del Comité Internacional", en Internacionalismo n° 3, Lima, 1981.

16 . Nahuel Moreno, "La revolución latinoamericana"; citado por Julio N. Magri en El revisionismo en el trotskismo; Ediciones Política Obrera, Buenos Aires, 1971.

17 . Ver "Resolución sobre la lucha por la reconstrucción de la IVª Internacional (aprobada por el VIIIº Congreso del Partido Obrero)", en En Defensa del Marxismo n° 15, Buenos Aires, diciembre de 1996; Osvaldo Coggiola, "El PSTU se afilia a la LIT y propone disolverla", en En Defensa del Marxismo n° 11, Buenos Aires, abril de 1996; Osvaldo Coggiola, "El XIII° Congreso del Secretariado Unificado de la IVa Internacional", en En Defensa del Marxismo n° 4, Buenos Aires, setiembre de 1992.

18 . "Resoluciones de la 4a Conferencia de la TCI (31 de julio al 2 de agosto de 1981)", en Internacionalismo n° 4, Lima, enero-abril de 1982.

19 . Jorge Altamira y Julio N. Magri, "Las ‘tesis’ del Comité Internacional", en Internacionalismo n° 3, Lima, 1981.

20 . Para una crítica detallada de la política frentepopulista del Comité Lambert-Moreno, ver Jorge Altamira y Julio N. Magri, "El desbande del Comité Internacional", en Internacionalismo n° 4, Lima, 1982.

21 . Osvaldo Coggiola, El Trotskismo en América Latina, Ediciones Magenta, Buenos Aires, 1993.

22 . Jorge Altamira, La estrategia de la izquierda en la Argentina, Ediciones Prensa Obrera, Buenos Aires, 1989.

23 . Rui Costa Pimenta, "Convergencia Socialista y su ‘defensa del socialismo’", en En Defensa del Marxismo n° 2, Buenos Aires, diciembre de 1991.

24 . Joao Ricardo Soares, "La actualidad del partido revolucionario", en revista Desafío n° 2.

25 . Jorge Altamira, "Marx, Engels y la democracia de este fin de siglo", en En Defensa del Marxismo n° 2, Buenos Aires, diciembre de 1991.

26 . Citado por Osvaldo Coggiola, "El XIIIo Congreso Mundial del Secretariado Unificado de la IVa Internacional", en En Defensa del Marxismo n° 4, Buenos Aires, setiembre de 1992.27 . Ernst Mandel, Conferencia dictada en Buenos Aires, poco tiempo antes de su muerte, reproducida en la revista Razón y Revolución n° 2, Buenos Aires, 1996.

28 . Jorge Altamira, "La crisis mundial. Informe internacional al V° Congreso del Partido Obrero", en En Defensa del Marxismo n° 4, Buenos Aires, setiembre de 1992.

29 . Oposición Trotskista Internacional, "La crisis de la IVa Internacional y las tareas de los trotskistas consecuentes", en En Defensa del Marxismo n° 14, Buenos Aires, setiembre de 1996.

30 . Idem anterior.

31 . Idem anterior.

32 . Lenin, Op. Cit., cursivas del original.

33 . Oposición Trotskista Internacional, "La crisis de la IVa Internacional y las tareas de los trotskistas consecuentes", en En Defensa del Marxismo .n° 14, Buenos Aires, setiembre de 1996.

34 . Idem anterior.

35 . "Resoluciones de la 4a Conferencia de la TCI (31 de julio al 2 de agosto de 1981)", en Internacionalismo n° 4, Lima, enero-abril de 1982.

36 . Idem anterior.

Volver a la página principal de En defensa del marxismo

http://archivo.po.org.ar/edm/edm16/lacuesti.htm



¿Medio superficial el análisis, cierto?

Lástima que el "gurí" Luis Oviedo se nos muriera hace un año.

¿Qué edad tenías en 1997, Chapulín Colorado?

Gracias por permitir compartir estos viejos archivos con el resto de los lectores.

Gracias al PC(AP)

Chau, pibe; si te gusta leer tenés para un rato.

Pero no creo que ese sea tu caso.

Saludos.


Fuente: Un hilo sobre... el Partido Obrero.

Como viejas de peluquería, vos me decís: Los marxistas son todos más o menos lo mismo, me da igual, están cortados por el mismo rasero.

Ya he saldado esa discusión en otro hilo, el cual, si te preocupa negar simplemente cerrando los ojos, podés no-ver haciendo click aquí.

sorge escribió:Hay que ser muy negado para a su vez negar que el comite de emergencia de estatal estaba defendiendo los resultados del referendum,porque precisamente el 20 de agosto de 1991 ivan a crear la unión de estados soberanos por parte de los gorbachov,Yeltsin,Krachuv...etc-

Ni siquiera sabés escribir Kruschev. No te preocupés, al ser ruso, existen varias grafías. A mí me gusta no utilizar la J, porque suena más exótico. No sé, cosas mias.

Jorge Altamira escribió:REVOLUCIÓN Y CONTRARREVOLUCIÓN EN LA URSS

Con la derrota del golpe militar, los acontecimientos en la URSS han entrado en una nueva etapa. El viejo régimen burocrático, completamente agotado, ha sido reemplazado por un nuevo régimen burocrático de carácter restauracionista. El viejo frente común de las masas y de una parte de la burocracia 'democrática\ formado en oposición a la burocracia llamada ‘conservadora\ comienza ahora a escindirse, como consecuencia del hecho de que la política de restauración capitalista implica, en primer lugar, un violentísimo ataque, a las ya pésimas condiciones de vida de los trabajadores. El viejo aparato estatal de la Unión Soviética se ha quebrado, con el derrumbe del partido comunista y de la KGB. En su lugar hay un sistema estatal armado de retazos, que a partir de ahora oscilará entre un dislocamiento completo o una dictadura cívico militar basada en las fuerzas burocráticas-restauracionistas que se enfrentaron al golpe. La Unión Soviética, en tanto unidad estatal efectiva, ha dejado de existir, y lo mismo debe decirse de la URSS como un Estado Obrero. Aunque la propiedad de los medios de producción continúa en manos del Estado, este hecho está vaciado de contenido desde el momento en que el régimen político es de carácter restauracionista.

La victoria popular contra el golpe tiene un alcance revolucionario, pero el poder no ha pasado a manos de las masas sino de la fracción de la burocracia que se ha cubierto con las banderas democráticas. No es la primera vez en la historia que se produce una confiscación política de estas características; más bien parece una norma dentro de los procesos revolucionarios. Ahora las masas deberán hacer frente a quienes se presentaron ante ellas como los 'enemigos de sus enemigos\

El desencadenamiento del golpe militar constituyó una manifestación cristalina de que el viejo régimen burocrático no podía ya gobernar como lo venía haciendo; más todavía, que había agotado sus recursos más allá de cualquier límite. El triunfo del golpe militar no hubiera significado de ningún modo la salvación del 'comunismo* todo lo contrario, al igual que su derrota, hubiera consagrado la muerte definitiva del viejo régimen basado en el monopolio de la burocracia por medio del partido comunista. La dictadura militar hubiera consagrado a un régimen bonapartista que ha roto todo vínculo con las bases históricas del Estado obrero, y que se limita a actuar como un árbitro destinado a prevenir una guerra civil. La necesidad de una salida bonapartista, que los golpistas fueron incapaces de establecer, será encarada ahora por los 'reformistas* y por los *burócratas’, los que necesitarán contar para ello con el apoyo de las fuerzas armadas

Leé el texto completo haciendo click aquí.

¿Sabés de qué año es ese texto? 1991. Qué claridad política.
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sorge
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Re: Partido Comunista Ruso (Actual)

Mensaje por sorge el Miér Feb 03, 2016 6:53 pm

Blood escribió:
Lo que yo estoy discutiendo acá con vos es: ¿Son los PCs de todo el mundo, luego de ser correa de transmisión de la cúpula del Kremlin que armó la 'tesis' de la coexistencia pacífica del imperialismo y terminó desintegrando la URSS, el partido revolucionario de la clase obrera o el aparato de unos burócratas y ex-burócratas devenidos en oligarcas, todos ellos pasados con armas y bagajes al bando de los enemigos del Marxismo?
Habia diversas tendencias,no defendia lo mismo los sovieticos que los cubanos,los yugoslavos que los albaneses,a parte del eurocomunismo,son estos ultimo los que se han pasado al bando incluso algunos renunciando a los principios como el PC italiano que se convirtio en el PDI
Blood escribió:Siempre dije, y con orgullo, que milito en el Partido Obrero, de Argentina. Si en algún momento tuve que opinar sobre el SU, habré planteado que, como los PCs, tienen que ser derrotados políticamente por los revolucionarios.

El Secretariado Unificado tiene, sorry, posiciones más cercanas a las tuyas que a las mías. Son democratizantes y les gustan los regímenes que-parecen-buenos, habiendo perdido hace décadas la perspectiva estratégica del gobierno de los trabajadores.
Pues el SU tiene la misma posicion  que vosotros sobre Libia, sobre ese tema ya se te ha puesto los enlances para que opines alli, no hablare mas del tema.
No hablaba de Kruschev, lo que hablaba es de este señor https://es.wikipedia.org/wiki/Leonid_Kravchuk
No hace falta irse a argentina para tener analisis, en el PCUS habia gente luchando en los 90 por el socialismo, mire que Nina Andreeva ponia a parir a todo la dirección desde Kruschev,pero es muy interesante lo que defiende:
En el tiempo actual está madurando la condición de la etapa de reagrupación de la fuerza en la clase dominante. La burguesía definitivamente comprometida como compradora y prooccidental y hecha cosmopolita, se elimina gradualmente de la dirección. Se separa para debilitar la resistencia de los trabajadores. En primer plano, aparece con pujanza el capital nacional, que concentra sus reservas intelectuales, organiza los partidos y movimientos políticos y ocupa las posiciones claves en los
organismos del poder y la administración. La fuerza nacional-burguesa es la base estatal y patriótica, que ahora muestra la atracción particular para los ciudadanos, incluyendo a los militares en servicio, inquietos por el desmoronamiento de la
Potencia y sus Fuerzas Armadas.
La base ideológica de la burguesía nacional la constituye el nacionalismo, y su base masiva, la capa pequeñoburguesa de la ciudad y del campo, propensa a las organizaciones patrióticas. En unión con el capital nacional va el capital "nomenclatura partidista" del PCUS, que no se siente seguro instigado por el régimen de Eltsin a la búsqueda del "dinero del PCUS". Entre los compradores y los nacionalpatriotas se despliega una lucha para ejercer la influencia sobre los directores de decenas de miles de empresas. Para incorporarlos a su reforma, Eltsin alzó el salario mensual de los directores hasta 100-150 mil rublos, plenamente comparable con los ingresos de los empresarios medianos.
Como el centro de coordinación y dirección para la oposición burguesa-patriótica aparece la catedral nacional de Rusia que dirige varios "frentes" y "comités". La dirigen Akcyuchiz, negociante-bolsista, Zhuganov, ex-secretario del CC del Partido
Comunista de Rusia, y Sterligov, "defensor de la Casa Blanca" y general-traidor del Comité de Seguridad del Estado. Ellos se distinguen expresivamente en el fondo con los militares de camisón negro con la marca de la cruz gamada modernizada en la
manga, las hombreras de general de la prerrevolución y las condecoraciones zaristas de los atamanes cosacos. A diferencia de los comunistas bolcheviques, los ideólogos de los nacional-patriotas se publican frecuentemente en las páginas de "Pravda",
"Sovietskaya Rossiya", y otros órganos del ex-PCUS.
Las orientaciones políticas del presente bloque nacional-burgués testimonian que éste existe para la propiedad privada y la garantía de protección de cualquier intentona de la restauración del régimen comunista. En cuanto a los activistas del
presente régimen comprador, ellos deberán "reconocer honrosamente sus errores ante los compatriotas", y sólo entonces, les serán garantizadas la "inmunidad personal" y la "ausencia del perjuicio a sus derechos cívicos y polítiqueos". Después de la
ascensión al poder de la catedral rusa se planea la creación de un gobierno de coalición temporal de "reconciliación nacional", donde bajo la dirección de los nacional-patriotas se colaborarán entre los "demócratas intachables" y los
"comunistas orientados nacionalmente".
La tarea primordial de la coalición es asegurar la "paz social" entre las empresas nacionales y los trabajadores. Así que para los restauracionistas del capitalismo y sus iniciadores no hay por qué inquietarse. Todos los "orientados nacionalmente" son aliados potenciales del régimen actual, que separan la parte considerable de las fuerzas opositoras de la lucha real contra el régimen. Ellos se hallan en las posiciones del anticomunismo y antisovietismo, listos para tomar "medidas especiales". No es casual que los nacional-patriotas declararan como sus héroes y modelos para imitar al almirante Kolchak, al general Kornilov, al varón Ungern y a otros verdugos del período de la guerra civil en Rusia. En realidad, estos "héroes blancos" sabían qué hacer contra los comunistas y el pueblo levantado contra los opresores.
Desgraciadamente, ahora muchos hombres soviéticos, apoyando justamente la crítica aguda de los nacional-patriotas dirigida al gobierno de los compradores, no se dan cuenta de la esencia clasista de sus posiciones, ni ven la diferencia entre el
seudopatriotismo ostentativo de la burguesía nacional y el patriotismo socialista de los trabajadores. Ayudar a las gentes a distinguir pronto esta diferencia constituye no sólo el deber de los comunistas, sino también la garantía del éxito de sus actividades genuinamente patrióticas. A este respecto el Partido Comunista Bolchevique de Toda la Unión, a partir de la posición del patriotismo soviético, se pronuncia contra la participación de los comunistas en cualquier poder contrarrevolucionario, no importa bajo qué bandera se presente.
Según nuestra opinión, por mucho que parezcan paradójicos, son hoy aliados camuflados potenciales del régimen de Eltsin los burócratas oportunistas del ex- PCUS, criados por la demagogia antistalinista. Hoy en día sobre las ruinas del partido
fundado por Lenin, pero traicionado por Gorbachov-judaista, surgieron decenas de partidos no sólo de corte social-democrático y menchevique, sino también predicantes del más rabioso anticomunismo. Tal es uno de los resultados más importantes de la degeneración y la corrupción oportunistas del PCUS.
En los últimos tres decenios el PCUS se transformó en un sedimento de los socialdemócratas y anticomunistas, nacionalistas y cosmopolitas, anarquistas y monárquicos. La considerable parte de la dirección del ex-partido desde los secretarios del CC del PCUS hasta los instructores de los comités regionales se arrojaron a los negocios. El cuerpo de diputados populares, formado de militantes del PCUS en más del 70 %, aprobó en los congresos las actas anticonstitucionales de contrarrevolución burguesa. Con asombrosa rapidez "se llevó a cabo la perestroika" del cuerpo de periodistas de "Pravda" y otras publicaciones del partido, de los maestros de las asignaturas marxista-leninistas, de los activos propagandistas y conferenciantes de los comités del partido. En realidad, el partido no fue disuelto, sino autodeshecho. Los burócratas del partido no buscaron el apoyo del pueblo, más bien lo temieron. De ahí no es asombroso que ahora las actividades de los exdignatarios del partido
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Mensaje por Blood el Miér Feb 03, 2016 7:49 pm

sorge escribió:
Blood escribió:
Lo que yo estoy discutiendo acá con vos es: ¿Son los PCs de todo el mundo, luego de ser correa de transmisión de la cúpula del Kremlin que armó la 'tesis' de la coexistencia pacífica del imperialismo y terminó desintegrando la URSS, el partido revolucionario de la clase obrera o el aparato de unos burócratas y ex-burócratas devenidos en oligarcas, todos ellos pasados con armas y bagajes al bando de los enemigos del Marxismo?
Habia diversas tendencias,no defendia lo mismo los sovieticos que los cubanos,los yugoslavos que los albaneses,a parte del eurocomunismo,son estos ultimo los que se han pasado al bando incluso algunos renunciando a los principios como el PC italiano que se convirtio en el PDI [...]

Patético. Estás armando diferencias a partir de criterios ideológicos abstractos y sin valor. Yo te estoy hablando del contenido concreto de cada uno de esos aparatitos, del interés que defienden. El PC yugoslavo defiende a la burocracia yugoslava y el PC ruso a la burocracia rusa. A menos que Gorbachev te parezca un revolucionario en lugar de un burócrata. Lo tuyo es la sociología burguesa, no el análisis marxista.

Sorge escribió:
Blood escribió:Siempre dije, y con orgullo, que milito en el Partido Obrero, de Argentina. Si en algún momento tuve que opinar sobre el SU, habré planteado que, como los PCs, tienen que ser derrotados políticamente por los revolucionarios.

El Secretariado Unificado tiene, sorry, posiciones más cercanas a las tuyas que a las mías. Son democratizantes y les gustan los regímenes que-parecen-buenos, habiendo perdido hace décadas la perspectiva estratégica del gobierno de los trabajadores.


[...]

No hace falta irse a argentina para tener analisis, en el PCUS habia gente luchando en los 90 por el socialismo, mire que Nina Andreeva ponia a parir a todo la dirección desde Kruschev,pero es muy interesante lo que defiende:


[...]
En los últimos tres decenios el PCUS se transformó en un sedimento de los socialdemócratas y anticomunistas, nacionalistas y cosmopolitas, anarquistas y monárquicos. La considerable parte de la dirección del ex-partido desde los secretarios del CC del PCUS hasta los instructores de los comités regionales se arrojaron a los negocios. El cuerpo de diputados populares, formado de militantes del PCUS en más del 70 %, aprobó en los congresos las actas anticonstitucionales de contrarrevolución burguesa. Con asombrosa rapidez "se llevó a cabo la perestroika" del cuerpo de periodistas de "Pravda" y otras publicaciones del partido, de los maestros de las asignaturas marxista-leninistas, de los activos propagandistas y conferenciantes de los comités del partido. En realidad, el partido no fue disuelto, sino autodeshecho. Los burócratas del partido no buscaron el apoyo del pueblo, más bien lo temieron. De ahí no es asombroso que ahora las actividades de los exdignatarios del partido


http://old.cjc.es/wp-content/uploads/2009/08/principios-no-regalados.pdf

Desconozco quién es este buenj señor, quizás también sea un burócrata, en una lucha interna. Vos sólo te fiás de sus palabras, de modo pre-marxista y pre-científico. Sos un corderito escuchando a un cura. Pero me da igual. Sean patrañas o no, no habla bien de tu querido PCUS. Nido de burócratas asesinos.

Lo importante: Mi respuesta va orientado hacia tu acusación. Acá quien ha dado una lucha consecuente y en toda línea contra la burocracia "soviética", y aún así levantando una defensa innegociable de las conquistas históricas de Octubre, fui yo, fue el Partido Obrero. No importa si un señor o señorita también lo hizo. Lo que demostré es que yo lo hice, y lo importante es eso.

El golpe fue hecho por burócratas contra burócratas. Es lo que tenías que refutar, y no lo refutaste.

Ahora, vamos por un caramelito:

En este hilo discuto con el MST, el partido vinculado al Secretariado Unificado en mi país. Es mi opositor político y, como te dije, planteo que hay que derrotar políticamente al Secretariado Unificado. Eso lo traduzco en lo concreto, nene.

En este otro también estás acumulando preguntas que te quedan por responderme...

Sorge escribió:Pues el SU tiene la misma posicion  que vosotros sobre Libia, sobre ese tema ya se te ha puesto los enlances para que opines alli, no hablare mas del tema.

La izquierda proimperialista

En el campo opuesto se ubican figuras de “izquierda” que apoyan y defienden la intervención militar imperialista en Libia. Es el caso de Ignace Ramonet, director de Le Monde Diplomatique (uno de los impulsores del Foro Social Mundial y su política de “otro mundo es posible” sin derrotar al capitalismo), y de Gilbert Achcar, principal referente del llamado Secretariado Unificado (SU) en las cuestiones de Medio Oriente. Ramonet escribió: “En este momento la ONU constituye la única fuente de legalidad internacional” y Achcar que “sería moral y políticamente equivocado por parte de la izquierda oponerse a la zona de exclusión aérea”.

Es una política criminal que apoya “por izquierda” el discurso imperialista de que interviene para “defender la democracia”. Con su posición, estas figuras y corrientes avalan los bombardeos y las víctimas civiles que producen, ayudan al imperialismo a meterse con tropas en la región e ilusionan a las masas y activistas libios y árabes de que esa intervención militar va a favor de su lucha y es para apoyarla.

Fuente: LIT-CI.

Y la LIT-CI ni siquiera es mi agrupamiento. Pero te dejo un texto ajeno para que comprendás algo: Vos sos un gadaffista, vos estás apoyando a muerte a un régimen anti-popular y anti-obrero, acusás a todos los opositores al carnicero Gadaffi de ser extranjeros apátridas anti-nacionales y traidores. Tu propaganda se asemeja más al fachismo y al macarthismo que al leninismo.

Ya te dije antes que el pueblo libio se levantó en contra de un dictador carnicero, y la OTAN ha intervenido para que la cosa no se pase de la raya. El SU apoya a la OTAN, directamente. Yo al pueblo libio. Pero vos, en tu pobre mente gadaffista que no quiere profundizar en la cuestión porque siente cómo sus piernas empiezan a temblar, y no ha podido responderme ni a la mitad de mi mensaje, ni a 1/3 siquiera, creés que quien no está con el Líder está con la OTAN.

He incluso si el Secretariado Unificado hubiera coincidido conmigo en este punto, ¿eso qué importa? Vos y yo coincidimos en que Marx fue un luchador y hay que reivindicarlo. Eso no significa absolutamente nada más.

Todavía tenés cuentas pendientes:

Blood escribió:Lo que yo estoy discutiendo acá con vos es: ¿Son los PCs de todo el mundo, luego de ser correa de transmisión de la cúpula del Kremlin que armó la 'tesis' de la coexistencia pacífica del imperialismo y terminó desintegrando la URSS, el partido revolucionario de la clase obrera o el aparato de unos burócratas y ex-burócratas devenidos en oligarcas, todos ellos pasados con armas y bagajes al bando de los enemigos del Marxismo?

Vos decidiste responder apoyando a los PCs. Yo, no.

Adiviná quién está llamando grandes revolucionarios acá a la camarilla brezneviana y a los hombres de Kruschev. Quién está discutiendo conmigo en defensa del PCE que apoyó al franquismo de la Transición, que fue necesario para la Transición en los términos del franquismo.


Te dejé liquidado ya, en éste y en los demás hilos simultáneos. Ahora voy a buscarte a esos hilos sobre Gadaffi, para terminar el trabajo.
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Re: Partido Comunista Ruso (Actual)

Mensaje por ajuan el Jue Feb 04, 2016 3:25 am

Abro un hilo sobre el Partido Comunista Ruso actual para que no desvirtuen mas el hilo sobre el referendum


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Re: Partido Comunista Ruso (Actual)

Mensaje por Blood el Jue Feb 04, 2016 9:01 am

ajuan escribió:Abro un hilo sobre el Partido Comunista Ruso actual para que no desvirtuen mas el hilo sobre el referendum

No sé, ¿eh? Esto tiene mucho, mucho que ver con el referéndum. Pero me da igual, sinceramente. Está bueno este hilo también.

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Re: Partido Comunista Ruso (Actual)

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