La fuga de narcos condenados por el Triple Crimen de General Rodríguez

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    Blood
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    La fuga de narcos condenados por el Triple Crimen de General Rodríguez

    Mensaje por Blood el Miér Ene 13, 2016 3:23 am

    Más que una fuga, una crisis de Estado
    3/1

    La fuga de los condenados por el triple crimen de General Rodríguez pone de manifiesto una verdadera crisis de Estado. La impunidad de la fuga, por un lado, y la de sus movimientos posteriores, por el otro, sacaron a la luz los vínculos que unen a los tres condenados con los aparatos políticos, judiciales o represivos que han gobernado la provincia y el país en los últimos años y décadas. En la trayectoria de los prófugos, aparece su papel como “informantes” de la policía bonaerense, con la que compartían los botines de robos y otros delitos. Pero también, sus vínculos con el pejota, con los intendentes del sur del conurbano y con el ex jefe de gabinete K y ex intendente menemista Aníbal Fernández. Al igual que estos dirigentes políticos, los Lanatta frecuentaban a los punteros y barrabravas de los clubes, la misma fuente de reclutamiento de los asesinos de Mariano Ferreyra. Más allá de las conjeturas o detalles, la fuga -y la impunidad posterior- es un resultado inevitable de todo este entrelazamiento. Muy tardíamente, el gobierno de Macri-Vidal ha “descubierto” lo inevitable -a saber, que la policía bonaerense no hará nada por detener a sus ¿ex? socios. En este cuadro, y en medio de la búsqueda de los prófugos, Vidal y Ritondo han iniciado una purga improvisada y parcial de una cúpula policial y del servicio penitenciario a la que habían dejado mayoritariamente intacta.



    Ni pueden ni quieren

    La delación de los profugados a Aníbal Fernández, en el marco de las PASO de agosto, fue un episodio en la descomposición del kirchnerismo y del pejota. Pero, en ese marco, quedó claro qué tipo de intereses se dirimían en esa interna, a saber, una lucha entre camarillas capitalistas entrelazadas con el delito organizado, la policía, los aparatos políticos y las mafias carcelarias. Si el flamante gobierno macrista es incapaz de vérselas con ese cuadro, es por la sencilla razón de que él mismo es parte de ese régimen descompuesto. Ritondo, el nuevo jefe de la “seguridad” bonaerense, fue compañero de Aníbal Fernández en el gobierno de Eduardo Duhalde, a quien la hoy macrista Carrió acusó de ser “el mayor respons! able político de la droga en el país”. Ya en el gobierno PRO de la Capital, el mismo Ritondo protagonizó varios aprietes, en este caso, al mando de la barrabrava de Nueva Chicago. Pero si de impunidad se trata, el mayor beneficiario de ella en estos días ha sido el propio Mauricio Macri, a quien la justicia acaba de desprocesar en la causa que lo involucraba en una red de escuchas telefónicas contra parientes y dirigentes opositores en la Ciudad. Así, el mismo juez que procesó al ex comisario Fino Palacios por comandar una asociación ilícita de espionaje y delación en las entrañas del Estado porteño, ha perdonado a su jefe, o sea, a quien nombró a Palacios, primero, al frente de la seguridad del Club Boca Juniors y, después, al mando de la “seguridad” en la Ciudad. “Barras”, narcos, delatores, aparatos policiales y judiciales garantizando impunidad, este es el hilo conductor de un Estado y un régimen que comparte la podredumbre de sus mandantes, o sea, los grupos capitalistas que han confiscado a los trabajadores y al país en su beneficio. Es a esta red corrupta que el gobierno entrante le delega la seguridad porteña, mediante el traspaso de la Federal a la órbita de la Ciudad. Si los Macri o Vidal no pueden con ese Estado sospechado, es porque forman parte de él.

    Es necesario que los trabajadores y la ciudadanía perciban el verdadero alcance de la crisis política abierta con este episodio -sólo en apariencia policial. No hay un enfrentamiento entre “mafiosos” y “legales”, sino una fractura al interior de un régimen descompuesto. Planteamos: desmantelamiento del aparato represivo, de sus cúpulas y responsables.Por la apertura de los archivos de las fuerzas de “seguridad” e inteligencia, para una investigación integral de los casos de gatillo fácil, de las redes de trata, del entrelazamiento con el delito y la represión contra el movimiento popular. Por la elección popular de los jueces. Reclamamos la interpelación legislativa a Vidal, Ritondo y todos los miembros del gabinete involucrados en la crisis. Llamamos a las organizaci! ones obreras combativas, de la juventud y al movimiento popular que ha luchado contra la impunidad estatal y por las libertades a intervenir en esta crisis con un programa y una perspectiva propios.


    Fuente: Prensa Obrera

    “Fuga” de General Alvear: De Scioli y el Papa a Macri y María Eugenia Vidal

    6/1

    El relato de la crisis que ha eclosionado con la fuga de los responsables del triple crimen de General Rodríguez tiene un hilo político que guarda una diferencia relativa con el delictivo. El kirchnerismo intentó desenvolver este ángulo de características políticas casi en forma inmediata de conocida la fuga, cuando la caracterizó como ‘un vuelto’ que abonaba el macrismo por el servicio que le habían prestado para su victoria electoral las denuncias de Martin Lanatta que sindicaron a Aníbal Fernández como el jefe de la banda de la efedrina. Con un abono del ‘vuelto’ tan rápido, el macrismo se habría revelado como un deudor de puntualidad calvinista, al igual de lo que ocurre con los bonos que emite para saldar, a plazos diversos, los ‘muertos’ financieros que dejó el kirchnerismo - sin necesidad, claro, de un decreto de necesidad y urgencia.

    En un sentido estricto, sin embargo, los promotores del operativo ‘destituyente’ contra Hannibal que Página 12 atribuye al macrismo, se habían dado a conocer en su momento en forma pública, y no venían precisamente del macrismo. Eran las cabezas de la lista rival al ex jefe de gabinete en las Paso del FpV, que no vacilaron en responsabilizarlo por el desarrollo del narcotráfico en Argentina. Según todas las informaciones de aquel momento, el operativo contaba con el apoyo de Scioli y asimismo del Vaticano. Al Papa Francisco se le ha imputado un apoyo político completo a Scioli. En el dispositivo K, por otro lado, la presencia de Hannibal formaba parte de un entramado para poner al PJ bajo la dirección de la Cámpora en la provincia de Buenos Aires. Es así que puso al ‘ley de medios’ Sabbatella como candidato a Vice y copó las listas a diputados - que hoy perturban la aprobación de un ignominioso Presupuesto de endeudamiento prolífico de la gobernadora Vidal, que apunta a la ‘compra’ de intendentes peronistas. La entrevista que logro Lanata (el Jorge) a Lanatta (el efedro) transcurrió en un escenario dominado por Scioli y Casal, su ministro de Seguridad, la bonaerense y el Servicio Penitenciario.

    El desenlace de estos operativos de una elección que todo el sistema calificó como ‘transparente’ es conocido: Hannibal ganó la interna del FpV, pero perdió la gobernación y con ello hizo perder a Scioli la presidencia. El tiro le salió por la culata a todo el pejotismo anti-K, incluido Francisco, y a la derrota del propio kirchnerismo. A la luz de todo esto, no era el macrismo el que estaba comprometido a pagar ‘vueltos’ sino el sciolismo a pagar las reparaciones por servicios cumplidos pero infructuosos. El pagaré con Lanatta y sus compinches no estaba firmado por los expertos en fuga de capitales que hoy gobiernan Argentina, sino por los apostadores al mercado de futuros amañado que estaban confiados en ganar la presidencia.

    La derrota de Scioli y por derivación del kirchnerismo ha producido el colapso de todos los acuerdos políticos previos con los delincuentes de Quilmes-General Rodríguez. Este es el significado fundamental de la fuga y por eso constituye un episodio político fundamental de la pretendida transición que pilotea el macrismo. Más allá de cumplir con un compromiso firmado con el narcotráfico ‘nacional’, los aparatos de seguridad procuran, con la crisis que desata la fuga, una ratificación de los acuerdos con el poder político que rigieron bajo la larga dominación peronista. En función de este objetivo es verosímil que Hannibal haya participado en forma activa en crear una ‘zona liberada’ en la cárcel de General Alvear, menester en el que sabe mucho, como lo demostró en la masacre de Puente Pueyrredón y en el asesinato de nuestro compañero Mariano Ferreyra. Es conocida la tendencia de los criminales en volver al lugar del hecho - en la masacre de Once reaparecieron los responsables del crimen contra Mariano. En un aspecto fundamental, la ‘fuga’ consentida para Lanatta y compañía se asimila a la muerte del fiscal Nisman, por las mismas razones: en este caso el colapso de los acuerdos con la ex Side, Stiusso y los ‘services’ extranjeros.

    El derrumbe de los acuerdos con las mafias policiales, penitenciarias, futboleras o del juego amenaza con desenlaces políticos violentos, que podrían derribar la ‘transición’ macrista. Por eso ya están en marcha las componendas para evitarlo. Es una cuestión divide al macrismo y al pejotismo y kirchnerismo, pero los vasos comunicantes son muy fluidos entre ellos y responden al interés de un mismo sistema social. Alcanzaría el apoyo del capital internacional para bancar una purga del estado por parte del macrismo o suficiente para ‘persuadir’ a una parte del pejotismo para apoyar algo semejante? El conjunto de la crisis hace inviable una alternativa de depuración que podría modificar la estructura política de Argentina. Se viene ahora. entonces, la puja de canjes y concesiones recíprocas, de perdones y favores de corta duración - que no afecte los intereses en pugna hasta el comienzo de la campaña electoral de 2017. Es lo que viene ocurriendo en Brasil con intensidad aún mayor y el acuerdo con el chavismo ‘civilizado’ y el ejército que propone en forma insistente el derechista Capriles en Venezuela: en Caracas acaba de ser designado un caprilista para presidir la Asamblea Nacional, enfrentado a la fracción del aún más derechista, Leopoldo López.

    Es tarea del Frente de Izquierda desarrollar una intensa agitación política de denuncia de estos contubernios y de los protagonistas de la disputa. El FIT debe emerger como la fuerza capaz de acabar con esta podredumbre, o sea con el Estado capitalista ‘realmente existente’.

    Jorge Altamira

    Fuente: Prensa Obrera

    Las detenciones no cierran la crisis
    11/1
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    Que se abran los archivos de la “seguridad” estatal, que Bullrich y Burzaco comparezcan al Congreso
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    La detención de los otros dos prófugos de General Alvear, en la mañana de este lunes, no cierra la crisis de Estado que se puso de manifiesto desde el mismo día de las fugas. Lo que tenía que ser una primera victoria oficial, con la captura de Martín Lanatta este sábado, se convirtió en un completo bochorno. La falsa información sobre la detención de los otros dos fugados no ha sido explicada por sus responsables. Por un lado, se afirma que provino de las propias fuerzas de “seguridad”, probablemente de la policía santafecina o de la gendarmería. Por el otro, se atribuye a fabulaciones de miembros del gabinete, o sea, a una manipulación informativa contra la población. En cualquier caso, su resultado objetivo fue otorgarle a los otros prófugos varias horas decisivas. Esta sospecha confirma lo que ha estado presente desde el primer momento de la fuga, a saber, que no estamos ante una pelea entre prófugos y policías, sino ante un choque entre dos fracciones del aparato del Estado, donde el entrelazamiento con el delito está de los dos lados del mostrador. En estos trece días de fuga, la información periodística da cuenta de enfrentamientos armados entre la bonaerense y la gendarmería en la zona de La Plata; de esa misma gendarmería y la policía de Santa Fe en esta última provincia, y de todo tipo de choques y trapisondas entre las mismas fuerzas de `seguridad` que fueron felicitadas en la tarde de este sábado por el presidente Macri. El gobierno asumió confirmando la estructura de mandos de todas estas fuerzas –ni qué decir de los “socialistas” de Santa Fe, que conviven con su sospechada policía provincial desde hace una década.

    Pero el principal aporte de este escándalo no es el carácter de los aparatos de represión existentes en la Argentina, algo que ya ha sido confirmado por los centenares de casos anuales de gatillo fácil, zonas liberadas o redes de trata. No: el blooper del sábado pone de manifiesto la completa incapacidad de los nuevos “republicanos” para salir de este pantano, que es mucho más profundo que el de los pajonales de Santa Fe. La razón de fondo es que el macrismo y “Cambiemos” forman parte de ese Estado y ese régimen social en descomposición, donde el entrelazamiento entre el crimen organizado y las `altas`finanzas tiene alcance internacional, y enfrenta, al igual que en Argentina, a diferentes camarillas del aparato estatal. Macri sospecha ahora del flamante jefe de la Bonarense, el cual, según “Clarín”, habría sido recomendado ¡por la DEA!. Es la misma “palanca” que tuvo Fino Palacios, el inspirador de la policía Metropolitana de las escuchas telefónicas, la represión al Borda y al Indoamericano. Si de vínculos con barras y clubes de fútbol se trata, hay que tomar nota que Macri nombró al frente de la ex SIDE a un representante de jugadores, cuyas transferencias internacionales constituyen uno de los principales canales para el lavado de dinero. Otra estrella de la nueva “seguridad” oficial, Cristian Ritondo, manejó las barrabravas de Nueva Chicago. Si Macri quisiera avanzar en una “nueva depuración” de la seguridad estatal, debería desatar una primera crisis de gabinete.

    ¿Será? En medio del bochorno de las informaciones falsas, a Macri se le escapó el reproche a un “sistema podrido”, en referencia a los aparatos de `seguridad`. Pero podemos anticipar que Macri, por el contrario, renovará los pactos con esos aparatos. Por lo pronto, se apresta a transferirle a la Ciudad una policía Federal tan o más sospechada que las otras fuerzas, y con sus mandos y estructuras intactas.

    En los mismos días en que los prófugos transitaban por media Argentina, las fuerzas represivas mostraban una celeridad inusitada para castigar con palos y gases a trabajadores despedidos en La Plata. Es una parte de las decenas de miles de precarizados que han sido cesanteados, inaugurando el “ajuste” oficial. Macri necesita del “sistema podrido” para encaminar ese ajuste, el primer trofeo que quiere llevarle a los usureros internacionales.

    En otro plano, el cerco procesal a Aníbal Fernández y la camarilla k podría reforzarse con las declaraciones judiciales de los tres condenados. Pero ese cerco, como ya viene ocurriendo, es parte de las extorsiones que apuntan a un pacto político y parlamentario con el FPV. Es lo que ya se está pergueñando en la legislatura bonaerense: en la votación del presupuesto de ajuste de Vidal, la Cámpora miraría para otro lado, en una abstención pactada con los intendentes. Más lejos de allí, Alicia Kirchner espera el pulmotor del Tesoro macrista, mientras pone en marcha su propio plan de ajuste. Para los “republicanos”, los carpetazos contra la camarilla K y la burocracia sindical son sólo un arma de extorsión en aras del ajuste. Del otro lado, los “nacionales y populares” –al igual que los Caló o Moyano- muestran su disposición a pactar.

    Una vez más, el episodio de la triple fuga muestra hasta qué punto los aparatos de represión y los partidos de Estado, comprometidos en trasladarle a los trabajadores la factura de la crisis, son parte de un orden conspirativo y corrupto. Reclamamos la apertura de todos los archivos de la ex SIDE y de las fuerzas de `seguridad`, la interpelación a Bullrich y Burzaco en el Congreso Nacional, y de Vidal y Ritondo en la Legislatura, para que den cuentas de las falsas informaciones a la población; redoblemos la movilización contra la represión y la criminalización de la protesta social, y por el desmantelamiento de los aparatos comprometidos con el delito organizado y la represión a los trabajadores.

    Marcelo Ramal

    Fuente: Prensa Obrera

      Fecha y hora actual: Dom Dic 04, 2016 9:16 pm