¿Qué se esconde detrás de las campañas por los derechos de los animales? (humanizar a los animales/ animalizar a los humanos)

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    ¿Qué se esconde detrás de las campañas por los derechos de los animales? (humanizar a los animales/ animalizar a los humanos)

    Mensaje por nunca el Jue Oct 08, 2015 1:25 pm


    ¿Qué se esconde detrás de las campañas por los derechos de los animales? (humanizar a los animales/ animalizar a los humanos)




    Advertencia: es posible que tras la lectura de este breve artículo haya quien crea que trato de justificar espectáculos como el Toro de la Vega o la tauromaquia en general (1), por ello recomendaría a aquellas personas que aún siguen ancladas en una lógica reduccionista y maniquea, y que casualmente han tropezado con esta reflexión, que se abstuvieran de su lectura y continuaran viendo vídeos virales en youtube o enredados en alguna ciberdiscusión en uno de los múltiples foros de debate de internet.

    "¡Siguiendo sus talones como un perro para mostrarme hasta que punto has degenerado!" (William Shakespeare, Enrique IV: Primera parte, Acto III, Escena II)

    Al igual que otras estrategias psicológicas de control social utilizadas en nuestros días por el poder establecido, las campañas por los derechos de los animales (apoyadas en la actualidad por todos los grandes medios de comunicación de masas) tienen un objetivo multifuncional. Entre las diversas funciones que dichas campañas cumplen, la principal de ellas consiste en rebajar al máximo la dignidad de los seres humanos mediante el uso de un falaz discurso que trata de situar a un mismo nivel la condición humana y la de las bestias (2), llegando incluso a atribuir a éstas el grado de sujetos de derecho.

    Esta rebaja de la dignidad de los seres humanos, gracias a su degradación a la categoría de meros animales, no sólo es muy útil para neutralizar actitudes peligrosas para el poder, como la rebeldía o la cooperación entre los sometidos, sino también para potenciar otras más beneficiosas, como el servilismo o la competitividad. Conviene recordar que este socavamiento de la dignidad ha sido y sigue siendo un procedimiento habitual en todas las cárceles y campos de prisioneros, cuyo fin es el de doblegar la voluntad de los cautivos. Precisamente, en la prisión de Abu Grhaib, durante la Guerra de Irak, se llegó a utilizar animales (a perros, concretamente) con este mismo propósito.

    Las campañas por los derechos de los animales (junto a otro tipo de campañas ideológicas) han contribuido a que muchas individuos se vean a sí mismos y vean a sus semejantes como seres no muy diferentes a animales y, en algunos casos, como habremos oído en más de una ocasión al dueño de una mascota, como inferiores a éstos. Todo ello ha tenido como consecuencia que tales individuos hayan ido progresivamente animalizando su forma de percibir la realidad y de relacionarse con ella, hasta el punto de ver como el fin último de la existencia humana la mera satisfacción de las necesidades fisiológicas.

    Los beneficios que el capitalismo puede obtener de hombres que piensan y razonan como animales y no como hombres son fácilmente comprensibles: unos obreros de una cadena de montaje, bien adoctrinados en este sentido, no tienen una manera muy diferente de comportarse a unos burros dando vueltas a una noria. Si al hombre sólo le preocupa la mayor o menor cantidad de "pienso" con el que llenará su estómago al final del día, el capitalismo no sólo estará a salvo, sino que se fortalezerá al encontrar una justificación ideológica en el modo de razonar de los individuos.

    Por último, esta estrategia tiene también como objetivo inculcar un absurdo sentimiento de culpa en los seres humanos por el mero hecho de serlo, algo parecido a lo que hace el feminismo con los hombres heterosexuales. El sentimiento de culpa es una estrategia utilizada históricamente por el poder, cuyo objetivo es conseguir sujetos amedrentados y timoratos y, por lo tanto, fácilmente dominables. En este aspecto, lo único que ha hecho el poder ha sido sustituir los viejos y desgastados métodos (cristianismo) por otros nuevos (feminismo, ecologismo...) con el mismo fin.

    Sin lugar a dudas, la mejor forma de descubrir quién está detrás de todo este tinglado de la defensa de los derechos de los animales y de entender el objetivo con el que se creo es mediante la realización de un sencillo ejercicio de investigación histórica. La World Wildlife Fund (WWF) fue la primera organización ecologista del mundo preocupada especialmente por los animales y tuvo en el Príncipe Bernardo de Holanda a su presidente fundador (1961). El príncipe Bernardo, además de su posición de aristócrata, fue un reconocido mecenas del régimen nazi. Además de Bernardo de Holanda, destaca, entre los fundadores de la WWF, Godfrey A. Rockefeller, miembro del clan Rockefeller y personaje muy estrechamente vinculado con la familia Bush.

    Este tipo de estrategias utilizadas por el poder no sólo afectan a los sometidos a corto plazo, sino que, a la larga, también afectan a las futuras generaciones de las clases dominantes, las cuales no pueden escapar del ambiente de degradación social creado por sus predecesores. Una degradación que se irá agudizando con el paso de los años con las nuevas estrategias empleadas por los nuevos y degradados dominadores para mantener su posición. Este círculo vicioso (cuyo motor es el ansia de poder) sólo puede terminar precipitando al vacío al actual orden social, un acontecimiento para el que no creo que falte ya mucho tiempo, basta para ello con observar la ramplonería y mediocridad de los nuevos "líderes".

    Notas:
    (1) Espectáculos que tienen muy poco que ver con un festejo popular y sí mucho con un negocio capitalista.
    (2) En este sentido, el gran admirador del nazismo, Walt Disney, jugó un papel decisivo en el adoctrinamiento de millones de personas al convertir a los más diversos animales en protagonistas de un gran número de sus películas; adoctrinamiento que ha permitido al discurso de los derechos de los animales abrirse paso con una mayor facilidad en nuestros tiempos. Esta estrategia de desestructuración de lo humano se ha vuelto aún más agresiva en las últimas décadas, convirtiendo en protagonistas de películas de cine y series de televisión a todo tipo de objetos inanimados.

    http://conspiracionabierta.blogspot.com.es/2015/10/que-se-esconde-detras-de-las-campanas.html

    nunca
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    Re: ¿Qué se esconde detrás de las campañas por los derechos de los animales? (humanizar a los animales/ animalizar a los humanos)

    Mensaje por nunca el Jue Oct 08, 2015 8:44 pm

    El animalismo, ideología burguesa de hoy y de ayer


    "Una parte de la burguesía desea mitigar las injusticias sociales, para de este modo garantizar la perduración de la sociedad burguesa. Se encuentran en este bando los economistas, los filántropos, los humanitarios, los que aspiran a mejorar la situación de las clases obreras, los organizadores de actos de beneficencia, las sociedades protectoras de animales, los promotores de campañas contra el alcoholismo, los predicadores y reformadores sociales de toda laya"
    (El Manifiesto Comunista, C,Marx y F. Engels).

    ***
    El animalismo, ideología burguesa de hoy y de ayer (una colaboración del camarada Sade).

    Cuando los llamados animalistas emplean la expresión “liberación animal”, ¿a qué se refieren con “liberación”?

    Antes de tratar de contestar a esta pregunta es necesario aclarar un punto: los animalistas, como cualquier otra forma de reformismo pretendidamente progresista, desvirtúan el rigor de las palabras, revistiéndolas –y de paso revistiéndose ellos mismos– de una supuesta radicalidad que no es sino un viejo truco de prestidigitación política: el famoso “que todo cambie para que todo siga igual”.



    La vacua expresión “liberación animal” es un buen ejemplo de ese aguachirlismo ideológico al que, sin embargo, habremos de seguir el juego si queremos desmontarlo.

    Vamos a ello.

    En rigor, los animales salvajes y zahareños deberían quedar excluidos de la misión liberadora, pues la razón más chata nos advierte de que liberar lo que ya está libre y suelto vendría a ser ocupación de orates. O dicho de otro modo, que la liberación no puede predicarse más que de esos animales que llamamos domésticos.

    Aquí nos asalta una duda: ¿quién libera a quién? ¿Es el amo quien libera a los animales o son los animales quienes se liberan a sí mismos?

    Empecemos por este último supuesto, el del animal como sujeto de su propia liberación.

    Hasta donde nuestro conocimiento alcanza, la historia natural no guarda memoria de ninguna emancipación de una especie animal por sí misma. Más allá de alguna cabra montaraz o de algún perro cimarrón, podemos afirmar, sin miedo a equivocarnos, que la domesticación no admite, ¡ay!, la vuelta atrás, el retorno a la idílica y áurea vida salvaje.

    Como en alguno de aquellos deliciosos relatos de Jack London, no nos queda, pues, más remedio que reducir las liberaciones motu proprio de animales domésticos a aventuras robinsonianas de algún que otro espécimen de marcado carácter individualista al que casi cabría calificar de literario, demasiado literario.

    El otro caso que contemplábamos de liberación es el que tiene al animal por objeto a liberar, es decir, un supuesto concreto del amo que manumite al esclavo.

    Ni que decir tiene que en los rasgos específicos que adopta esa manumisión –como en cualquier otra– se reflejan más los intereses materiales y espirituales del amo que los deseos del esclavo horro, lo cual, aceptadas las relaciones de esclavitud, es muy lógico: quien libera es el amo.

    Hecha esta puntualización, cabe identificar esta forma de liberación animal con todas aquellas relaciones bien avenidas de mascota con dueño de mascota, de las que, suponemos, deben de existir millones y millones de ejemplos en nuestro planeta.



    Cabría imaginar, finalmente, una última forma de liberación, la del dueño de la mascota por la propia mascota. O lo que es lo mismo, la salvación del hombre –y el proyecto de salvación de todos y cada uno de los hombres y mujeres del mundo–, por medio de la entrañable compañía de un animal.

    Es de sospechar que poco o ninguno debe de ser el alcance de esta forma de liberación, que ni permite distinguir, por su grado de libertad, a quienes tienen mascota de quienes carecen de ella, ni equipara tampoco en libertad a los dueños de animales.

    Por otra parte, en tanto que proyecto universal, a la vista del éxito de otras redenciones colectivas por vía del amor, mucho nos tenemos que el radio de esa liberación humana operada por mascotas vaya a ser ciertamente corto.

    ***

    Decíamos al principio que el animalismo como ideología recurre a trucos de prestidigitación. El principal de ellos, sobre el que se asienta todo el edificio “liberador”, es el que afirma que animal = hombre, de donde cabe inferir, en pura lógica y a pesar de lo disparatado que suena el aserto animalista, que liberación animal = liberación humana.

    Es decir, una libertad, la animalista, que, traducida a fisonomía de bípedo implume, oscila, como hemos visto, entre el individualismo burgués más reconocible y el detestable paternalismo del explotador para con los explotados, cuando no se encenaga directamente en la nebulosa del pensamiento religioso.

    Aquí, en el animalismo, no hay nada de liberador, sino todo lo contrario.

    Así lo entendieron Marx y Engels cuando en El Manifiesto Comunista incluyeron a “las sociedades protectoras de animales” entre “la burguesía que desea mitigar las injusticias sociales, para de este modo garantizar la perduración de la sociedad burguesa”, y así sigue siendo a día de hoy.

    http://cuestionatelotodo.blogspot.com.es/2015/10/el-animalismo-ideologia-burguesa-de-hoy.html

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    Re: ¿Qué se esconde detrás de las campañas por los derechos de los animales? (humanizar a los animales/ animalizar a los humanos)

    Mensaje por Carlok el Vie Jul 01, 2016 11:05 am

    Un hombre es y será siempre superior a cualquier animal, un hombre puede reflexionar, realizar autocritica, amar, y un largo etc. un animal no... Hay excepciones, como los perros, gatos, monos y delfines, pero aún así, siguen siendo demasiado limitados. Estoy en contra del maltrato animal, a favor del veganismo (más que nada porque las empresas capitalistas que tienen a 1000 cerdos en establos enanos salen perjudicadas) pero los humanos deben ir primero.

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    Re: ¿Qué se esconde detrás de las campañas por los derechos de los animales? (humanizar a los animales/ animalizar a los humanos)

    Mensaje por Natecal el Vie Ago 19, 2016 2:30 am

    Buenas noches.

    Es un tema interesante. En el que me gustaría participar y señalar lo siguiente:

    -Considero, no sé si como forma de prejuicio o ya como experiencia, que la "humanización" que se hace de los animales conlleva una especie de fe ideal. Se cree que el animal es perfecto, no obra con mal y que carece de instintos primarios. He observado este suceso sobre todo con los gatos, principalmente porque son más libres que los perros y se pueden salir por las ventanas. Acaban de verdad con la biodiversidad, hasta el punto de extinguir especímenes de aves (ver caso de: https://es.wikipedia.org/wiki/Xenicus_lyalli ), y los dueños parecen ignorar esos problemas que ocasionan porque los han humanizado.

    -Esto lleva a una conclusión, los animalistas no son ecologistas. En un episodio de los Simpson, cuando una ballena queda varada y Lisa trata de salvarla pero finalmente muere, ve que tiene unos cachalotes y que van a ser atacados por unos tiburones, momento en el que trata de interceder y unos ecologistas en moto acuática le recriminan su actitud porque un ecologista es como un cámara de documentales, deja hacer a la naturaleza,

    Danko
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    Re: ¿Qué se esconde detrás de las campañas por los derechos de los animales? (humanizar a los animales/ animalizar a los humanos)

    Mensaje por Danko el Vie Ago 19, 2016 7:13 am

    Cuando se nace en un mundo opulento como el occidental, uno puede permitirse el lujo de armarse una dieta vegana con los aminoácidos esenciales completos, dotados de suficiente Vitamina B y otros nutrientes que por el contrario no son abundantes en la dieta vegetariana forzada que comen en los países pobres. Por eso el veganismo es más bien un pasatiempos de gente aburrida del Primer Mundo que pueden entrar en supermercados para satisfacer sus necesidades nutricionales de un modo equilibrado: multivitaminas, suplementos de DHA, soya integral, chía, lechugas, coles, germen de trigo, nueces... Son gente que ya lo disfruta todo y su trabajo es decirle a los asiáticos, africanos y latinoamericanos que no deben disfrutar de un buen asado porque "para salvar a la Tierra" tienen que disminuir sus aspiraciones a una alimentación rica en nutrientes. Neocolonialismo buenrollista.

    El veganismo es respetable para aquellos que lo asumen como una opción personal acorde a sus creencias morales y no le hacen daño a nadie. Al igual que los judíos y musulmanes devotos se decantan por no comer carne de cerdo en base a sus creencias religiosas. Es una decisión personal que obedece a la conciencia de cada uno. Menos respetable es que los veganos quieran someter a sus hijos a esa creencia que puede ser muy dañina para su desarrollo físico y mental y que puede llegar a constituir abuso infantil. Y mucho menos que vengan a meter las manos en el plato de los demás y a afirmar una superioridad moral imaginaria que les hace sentirse importantes o creerse que están salvando el mundo.

    Lo más irónico del caso es que existe gente y todo que se considera "progresista" y que defienda movimientos posmodernos como el animalismo, el veganismo, el movimiento antitransgénico o la defensa de los alimentos naturales como principal dieta alimenticia, por eso de estar en aras de la "ecología" o de no matar animales, cuando muchos de estas modas han sido difundidas por distintas empresas alimentarias en el marco de guerras comerciales unas con otras, que buscan desacreditar a ciertos productos de la competencia para ocupar sus mercados. De hecho, es sabido que existe una guerra abierta entre las empresas de la industria ecológica y las de la transgénica. Esas almas cándidas, sin saberlo, se hace partícipes de esa guerra. Algunas de estas empresas incluso pagan grandes cantidades de dinero para que se difundan estudios supuestamente científicos en favor de sus productos, como ha pasado recientemente con Barilla y un informe al que se le dio mucho bombo con el titular: "Confirmado, comer pasta no engorda".

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    Re: ¿Qué se esconde detrás de las campañas por los derechos de los animales? (humanizar a los animales/ animalizar a los humanos)

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