Alexey Markov: nuestro intento por construir una sociedad más justa

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    GagarinCCCP
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    Alexey Markov: nuestro intento por construir una sociedad más justa

    Mensaje por GagarinCCCP el Mar Jun 02, 2015 11:44 pm

    Workers World ha podido hablar con Alexey Markov, comisario político de la unidad voluntaria comunista (DKO por sus siglas en ruso) parte de la brigada Prizrak, milicia antifascista que lucha por defender al pueblo de Donbass en la guerra desatada por el Gobierno ucraniano. La entrevista se produjo tras el Foro de Solidaridad Internacional, celebrado en Alchevsk y en el que participaron tanto Markov como Alexey Mozgovoy, y días antes del asesinato del comandante de la brigada.

    Workers World: Por favor, háblenos de sus primeros años.

    Alexey Markov: Nací y crecí en la ciudad de Omsk, en Siberia occidental. A los 15 años me mudé a un internado físico-matemático en Novosibirsk. Entre 1990 y 1995 estudié en la Universidad Estatal de Novosibirsk, en el Departamento de Física, con especialidad en partículas elementales. Hasta hace poco, trabajaba como programador y administrador de sistemas, dirigiendo un departamento de tecnología de la información. En general, una vida normal.

    ¿Cómo fue vivir el colapso de la Unión Soviética en su juventud?

    Muy doloroso. Desde mi infancia he sido un comunista convencido y entonces claramente veía que mi patria estaba siendo destruida para beneficiar el enriquecimiento de un puñado de políticos y oficiales sin escrúpulos.

    Durante varios años, pensaba que todo el país se había vuelto loco: la gente se dedicaba a destruir alegremente todo lo que habían construido las generaciones anteriores. Cuando dije que lo que hacían iba contra sus intereses, simplemente se rieron. Pero dejó de tener gracia muy rápido…

    Sigo creyendo que la destrucción de la Unión Soviética fue una gran pérdida para la humanidad y un importante paso atrás para su progreso.

    ¿Cuándo llegó a Donbass? ¿Cómo se unió a la lucha antifascista aquí?

    Desde el principio seguí muy de cerca lo que pasaba en el sudeste de Ucrania. Era evidente que la junta nacionalista, que había dado un golpe de Estado en Kiev, iba a apostar por la rusofobia y el anticomunismo.

    El 10 de mayo de 2014, empecé a recoger ayuda humanitaria y suministros militares para las milicias de Novorrusia. En septiembre visité personalmente varias ciudades del sudeste y hablé con algunos de los comandantes más conocidos. Después de eso, Arkadich y yo finalmente decidimos establecer una unidad comunista.

    El 4 de noviembre, nuestro grupo de 18 personas salió de Moscú. Desde entonces, nuestra unidad ha crecido hasta unos 120.


    ¿Cuáles son sus responsabilidades como comisario político de la unidad?

    Como comisario del destacamento, soy responsable del trabajo con el personal, de conducir entrevistas con los voluntarios y realizar las funciones de subcomandante. También soy responsable de las relaciones públicas y las relaciones con otras organizaciones comunistas.

    ¿Quiénes son los voluntarios comunistas? ¿Hay voluntarios extranjeros de fuera de Donbass, Ucrania y Rusia?

    Desde el principio, nuestra unidad ha contado con todo tipo de personas, incluso monárquicos. En noviembre del año pasado, cuatro voluntarios españoles lucharon con nuestra unidad. Otros dos españoles, un médico y un traductor, trabajaron con nosotros entre marzo y mayo. En abril y mayo también tuvimos dos voluntarios italianos en la unidad y otro italiano sigue trabajando en el departamento de información de la brigada.

    Cuéntenos cuál fue el papel de los voluntarios comunistas en la liberación de la región de Debaltsevo durante la última ofensiva militar ucraniana.

    Los soldados de la unidad voluntaria comunista formaron la vanguardia de la unidad combinada de la brigada en el asalto a Debaltsevo y nuestro comandante, Arkadich, fue nombrado comandante de todas las fuerzas de la brigada en Debaltsevo. De hecho, incluso unidades de otros equipos se pusieron voluntariamente a las órdenes de Arkadich, porque veían que era el comandante más experimentado y más competente.

    ¿Cuáles son los retos a los que se enfrentan la brigada Prizrak y los comunistas en Lugansk?

    Los principales problemas son la desunión y la falta de una organización política comunista con influencia. Otro gran problema es que las autoridades locales de Lugansk quieren prevenir que crezca la influencia comunista en el país. Mientras los soldados comunistas y las tropas de la brigada Prizrak luchan en el frente, las autoridades de Lugansk comparten archivos y deciden cómo debe vivir toda la república.

    Recientemente ha participado en el Foro de Solidaridad Internacional “Antifascismo, Internacionalismo, Solidaridad” en Alchevsk. Los participantes extranjeros también participaron en la celebración del 70 aniversario del Día de la Victoria. ¿Cómo describiría el impacto de esta solidaridad internacional en su equipo y en la clase obrera de la región?

    Estoy convencido de que el Foro de Solidaridad Internacional ha sido un gran evento para los residentes locales. Han visto de primera mano que no están solos en esta lucha contra el fascismo. Y los invitados de Europa y América Latina han tenido la ocasión de ver lo que está pasando en Novorrusia. Creo que habría que celebrar este tipo de actos más a menudo, porque solo podremos parar el renacimiento del fascismo en Ucrania con un esfuerzo común.

    Las autoridades de Washington están gastando miles de millones de dólares para proporcionar armamento y apoyo económico a Kiev. Al mismo tiempo, en Estados Unidos han aumentado las medidas de austeridad dirigidas a la gente común. Aumenta la pobreza infantil, bajan los salarios y la policía abusa de la población no blanca. ¿Qué le gustaría decir sobre la lucha y las aspiraciones del pueblo de Donbass a la clase trabajadora de Estados Unidos?

    Bajo el capitalismo, todos los trabajadores tienen un enemigo común: el sistema económico que hace de ellos un mecanismo para extraer beneficios. Ninguna persona normal quiere matar a otra solo porque hable otro idioma. Pero la guerra es beneficiosa para el capitalismo como una vía para enriquecerse y para mantener el poder.

    Estoy seguro de que la gente común que vive en Estados Unidos tiene mucho en común con los trabajadores de Novorrusia y nuestro intento de construir una sociedad nueva y más justa puede ser una inspiración para ellos. Lo que viene no es una guerra entre rusos y ucranianos, sino una guerra del pueblo contra la junta oligárquica.

    ¿Cómo pueden apoyar su lucha los comunistas y antifascistas occidentales?

    En primer lugar, distribuyendo información verídica sobre lo que ocurre en Novorrusia y presionando a sus gobiernos. Sin el apoyo de Europa occidental y Estados Unidos, la junta de Kiev no duraría mucho tiempo.

    En segundo lugar, los soldados de la milicia necesitan ayuda con el equipamiento militar y suministros médicos. La guerra es muy cara y la gente no puede resistir mucho tiempo dejando atrás a su familia y su trabajo sin asistencia externa.

    Y, por supuesto, con el apoyo moral de tanta gente alrededor del mundo, se puede enviar a los soldados a la batalla sabiendo que luchan por una causa justa.

    Fuente: http://slavyangrad.es/2015/06/02/markov-sociedad-mas-justa/

      Fecha y hora actual: Jue Dic 08, 2016 5:00 pm