Hegemonía y discurso

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    Hegemonía y discurso

    Mensaje por Ashandarei el Jue Dic 25, 2014 3:17 pm


    Hegemonía y discurso.


    Introducción.


    El presente documento tiene por objetivo contribuir bien a la aportación teórica a camaradas, bien el debate con éstos en torno a estos dos elementos que recientemente han cobrado importancia dados los movimientos sociales que se han organizado en nuestro país sobre precisamente estos elementos.

    Por hegemonía, se pueden entender dos definiciones que pueden ser perfectamente compatibles, si no incluso complementarias. De un lado, hegemonía puede ser entendida como dominación o prevalencia de un grupo (hegemonía parlamentaria de un partido por ejemplo, o hegemonía del Partido Comunista en la sociedad), y de otro lado, hegemonía puede ser el liderazgo ideológico en la ideología y el discurso (Por ejemplo, en el caso español el discurso hegemónico se toma en torno a la corrupción y a la crisis).

    Para facilitar tanto la redacción como la lectura, prefiero utilizar no sólo un lenguaje sencillo, sino que en buena parte de este documento omito en muchos lugares mencionar a las clases (por motivos que se harán evidentes al leer el texto), aunque el análisis de clase sí aparece para explicar el documento.


    Con este breve preámbulo, tenemos los principales elementos de discusión preparados.


    Líneas discursivas, frentes de “combate”.

    El auge aparentemente espontáneo de una fuerza social (Podemos) en nuestro país, que representa a la alianza entre pequeña y mediana burguesía con diversos sectores de la clase obrera (principalmente a su aristocracia en forma de funcionarios, aunque como ya veremos intenta también atraer a las masas de asalariados), representa para nosotros una experiencia rica de la que se pueden extraer conocimientos.

    Dicho esto, es interesante observar cuales han sido las bases teórico/políticas que han permitido la aparición de esta alianza y de cómo ha logrado atraer a sectores heterogéneos de la sociedad (es decir, capas sociales con intereses distintos) a pesar de representar los intereses de algunas de estas capas de manera principal, y relegando a concesiones los intereses de otras (asalariados).


    Antes de empezar a profundizar en el tema, gustaría de recordar que absolutamente todo el pensamiento humano parte de una base material tangible, se corresponda éste con la realidad objetiva o no (ejemplos: un asalariado puede creer que está explotado por su patrón y, de otro lado, puede creer que el origen de su miseria no es la explotación sino que una mujer le "quitó su puesto de trabajo”). Esto nos va a permitir diferenciar después por qué algunos discursos tradicionales no tienen efecto alguno a pesar de explicar mejor la realidad que otros (la formación IU utiliza el término "oligarquía" para definir la forma de gobierno mientras que Podemos utiliza "casta", "izquierda-derecha" en IU contra "arriba-abajo" de Podemos, y así con varios elementos del discurso).
    Lo que en definitiva vemos aquí son formas diferentes de intentar explicar una realidad que, ante todo, EXISTE y es tangible para el receptor del mensaje (La casta son los políticos que gobiernan para ellos mismos. Otro ejemplo histórico más dramático es el que los judíos se dedican a la usura y son la causa fundamental del malestar de Alemania, y por lo tanto su "expulsión" sería beneficiosa para la nación. Otros ejemplos evidentemente más  idealistas es que es un dios (elemento irreal) el que controla y decide los fenómenos climáticos (elemento real).).


    Hasta aquí no hay nada que muchos no supieran ya por estudiar materialismo, y sin embargo habremos de detenernos a analizar más de cerca el elemento discursivo por ahora.


    Articulación del discurso según los intereses de clase

    Regresamos a España, finales del año 2014, en un panorama político agitado en el que una formación liderada por clases subalternas (pequeña y mediana burguesía con aristocracia obrera) desean recuperar su cuota económica (o dicho de otro modo, recuperar su posición privilegiada, la base material que los sustentaba) mediante la recuperación de la “democracia” (para su capa social).
    Por lo tanto, su discurso debía ir precisamente en ese mismo sentido a la vez que intentaba explicar una realidad "perniciosa para las mayorías sociales".
    ¿Cómo han articulado pues su discurso?

    1. Contra el capital monopolista español.
    Aquí han utilizado el término "casta" para explicar una realidad, que es que el Estado beneficia a una capa privilegiada de la burguesía (capital monopolista-financiero) y no protege los intereses de esas capas subalternas (que se arruinan y pasan a formar parte del proletariado, y esto es un proceso que ocurre desde los comienzos del capitalismo). El término casta no tendría ningún sentido si a las amplias masas a las que llega este mensaje no viesen su situación explicada por este término (los pequeños empresarios se arruinan, los funcionarios se ven amenazados, etc. Mientras, el Estado protege al capital monopolístico).
    De otro lado, además, los asalariados se empobrecen a ritmo acelerado, y sabiendo que son la mayor parte de las masas es importante atraerlas.



    Añado en este punto que podemos observar un montón de capas sociales heterogéneas como ya dije anteriormente "aliadas" contra una capa dominante, y aunque el cómo afecta a cada capa y qué busca cada una de ellas es DISTINTO, encuentran un factor "común" (repito, este factor puede ser en parte irreal (defensa de la nación por ejemplo) pero siempre parte de un elemento real (empobrecimiento masivo de la población)).
    De esta manera, cuando se utiliza el término "casta", se crea un campo de batalla, donde o se está "con" la casta, o se está "contra" la casta.

    2. Como movimiento anti-imperialista. Aquí hablan de la "soberanía nacional", como elemento para recuperar la capacidad política para resolver sus problemas de clase mediante el Estado, y no ceder tales competencias a órganos supranacionales (que son también favorables al capital monopolista internacional). Pero no acaba aquí sino que la soberanía nacional aquí debe unirse con un deseo de las "mayorías" (por eso no es simplemente la soberanía nacional porque sí, sino que se une al término democracia), así, la soberanía nacional viene unida en su discurso a la elección de la "ciudadanía", y a la toma de decisiones en favor de la "ciudadanía" española y no a favor de los alemanes.
    Entiéndase además aquí que la recuperación de la “democracia” sería para precisamente la pequeña y mediana burguesía.


    Así, un punto del que se beneficiaría exclusivamente la burguesía, se presenta como democrática (a favor de la democracia de la ciudadanía o en contra de la democracia de la ciudadanía).



    Confrontación en los términos

    En estos puntos vemos cómo el discurso se presenta de manera que el adversario siempre queda en contra de los elementos a los cuales las amplias masas están a favor (la casta está en contra de la soberanía popular, de la democracia y de que la economía vaya bien. Nosotros (-Imitando a un supuesto representante de Podemos-) estamos a favor de ser ciudadanos, de tener soberanía popular, de tener democracia y de que la economía vaya bien).



    Son, por lo tanto, esos términos o consignas, las que determinan quién están contigo y quién está contra ti, y cuando nosotros, comunistas, hablamos de que el enemigo es la burguesía, es un término totalmente legítimo en tanto representa de manera más o menos objetiva (sobre todo a la hora de realizar análisis teóricos de la sociedad) a ese "enemigo" que está al otro lado de la línea (ellos burguesía, nosotros proletariado), pero que sin embargo no parece ser capaz, actualmente, de originar ningún sentimiento de reconocimiento en las masas (atrasadas, no incluyo a la VT m-l) por esos términos, lo cual convierte automáticamente todo el mensaje en inútil. El éxito de Podemos está en que ha logrado identificar esas "líneas" a través de las cuales puede identificar al enemigo y a la vez convertirse en la opción mayoritaria (convertirse en fuerza hegemónica tanto política como ideológicamente, de manera que sus principales adversarios tienen ya que hablar según esos términos y decir que no son casta, que son democráticos, que quieren buena economía, etc. e igualmente, ocurre a la inversa, en Podemos han asumido ya parte de las líneas de lucha del "enemigo", son patriotas, son serios, económicamente objetivos y basándose en criterios de expertos (aquí hay una seria contradicción, según la cual las medidas económicas debería decidirlas la ciudadanía pero sin embargo las elaboran expertos económicos, de hacienda, etc).


    Una pregunta que habría que hacerse es, si todos van a utilizar el discurso para poner al otro como enemigo y a la vez, posicionarse como representante de las mayorías, ¿todos podrían tener indefinidamente el poder?¿Podría el capital monopolista decir que no es casta y que la gente lo creyese?


    Depende de muchos factores, pero en un principio la respuesta sería no. El problema de analizar el mundo desde únicamente el punto de vista discursivo nos lleva a caer en el idealismo y a olvidar que el discurso lo que hace es representar una realidad material tangible, y que por lo tanto, cuando se delimita el campo de la palabra "casta" por ejemplo, la "casta" lo seguiría siendo en tanto sigan materialmente actuando como lo han hecho hasta ahora, y hasta que deje de comportarse como tal (por ejemplo, en Europa absolutamente todos los partidos, incluso Podemos como ya indiqué buscan que su programa sea objetivo y serio, económicamente realizable, contrastado por expertos, etc., y esto es producto de la victoria discursiva del capital monopolista, y en la que ahora todos deben luchar por entrar en esa categoría de "seriedad").



    Sobre las palabras y su significado


    También voy a hablar aquí sobre el cambio del significado de las palabras y de cómo éstas pueden además ayudar en el discurso.

    Ya hemos hablado de que determinadas palabras (o significantes como los llaman) pueden determinar quiénes están un lado de la línea o al otro. Sin embargo, estas palabras no tienen un significado (contenido) fijos, sino que cambian y buscan ser cambiados por quienes son perjudicados por él. Un ejemplo de la actualidad sería ver a la señora Esperanza Aguirre hablar de que Iñigo Errejón (director de campaña de Podemos) es casta porque se le faltaría solicitar un documento administrativo en la universidad, de forma que desde Podemos se busca que el significante "casta" se refiera tanto al capital monopolista como a sus representantes políticos, mientras que desde el PP se busca que casta represente lo "ilegal" o "inmoral" (por lo tanto, todos estos casos de supuesta corrupción que han surgido estos días, situarían a Podemos como casta también y por lo tanto perderían ese "combate" discursivo).



    En el discurso actual de Podemos, cuando se habla de democracia, aquí no se refiere a la misma democracia entendida "formalmente" (es decir, como se entendía antes de forma hegemónica-democracia es votar-), sino a la capacidad de los "ciudadanos" de intervenir en la política de manera activa. Esta nueva concepción de democracia es la que actualmente se está convirtiendo en hegemónica, mientras que la "democracia formal" está cayendo en el campo de lo viejo, de la "casta" y de lo antidemocrático (esto es, la “democracia” es ahora otro campo de batalla, no sólo por darle significado, sino por situarse a favor de ella).
    De esta manera, Podemos plantea que la democracia debe tener una serie de características para contraponerse a esos elementos objetivos que perjudican a las mayorías sociales, mientras que el PPSOE dice que democracia es votar y que se respete la constitución -Estado de derecho-.

    En esta contienda entre las dos "democracias", sólo una puede ser ganadora, la cual asentaría durante cierto tiempo lo que significa la palabra democracia y quienes está a favor de ella y quiénes no (si ganara PPSOE esta contienda, probablemente la palabra democracia de Podemos perdería su legitimidad y no representaría en la mente de las masas la realidad y por lo tanto, se verían obligados a asumir el otro término (también de manera política)) de democracia, y a la inversa.


    ¿Cuándo aparece una disputa en un significante?
    Cuando una concepción queda en entredicho, esto es, cuando existe algún tipo de crisis (económica, política, moral, ideológica....etc).

    En nuestro caso Español, la crisis económica ha originado además crisis política, abriendo a debate un montón de “consensos” que se tomaban por zanjados (la democracia es poder votar, esto se asentó con el régimen del 78 y el debate se ha abierto precisamente ahora, ¡30 años después!).


    Últimas consideraciones sobre el discurso


    Para la mayoría de ideólogos del “discurso”, la hegemonía es la manera de construir “mayorías” en democracia. Sin embargo es evidente que a nosotros, comunistas, no nos interesa conseguir la mayoría parlamentaria para reformar el sistema, de manera que el elemento discursivo debe analizarse como útil en la medida en que nos permite transformar ideas de transformación de la sociedad en líneas de lucha o consignas.

    Los comunistas no podemos (y no debemos) doblegarnos a las exigencias discursivas hegemónicas (aunque es probable que sea inevitable hacerlo en éste o aquél ámbito, como producto directo de la educación e influencias burguesas en el movimiento comunista), sino que nuestro objetivo debe ser poner en primer plano, mediante el discurso, las contradicciones de clase que permita, al mismo tiempo, separar al “enemigo” de nosotros mediante un significante entendible Y asumible por nuestras masas, y a la vez aglutinar a otras capas sociales con las que podamos aliarnos durante la revolución.


    En cualquier caso, todos estos elementos ya existen de facto en el seno del movimiento comunista. La necesidad de la reconstitución ideológica y política del comunismo (LdR) es un ejemplo perfecto de ello, en tanto muchos debates ya se inician en la vanguardia teórica en términos de estar CON la LdR (esto es, lo nuevo, lo actualizado y lo revolucionario) o estar CONTRA la LdR (esto es, lo viejo, caduco e incapaz de transformar la realidad).

    También es probable que ocurra, con el tiempo (si no ha ocurrido ya) que determinados grupos luchen por modificar el significado de la LdR, para plegarlo a sus intereses y situar la línea en un lugar distinto (distintas tareas políticas-ideológicas, distintos aliados, distintos enemigos, etc…) y es, por tanto, de interés estudiar también qué mecanismos pueden utilizarse para mantener la hegemonía de un término en disputa.



    Os adjunto este documento de elaboración propia para el aprendizaje y el debate sobre el tema de la hegemonía y el discurso.

    Salud.
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    Re: Hegemonía y discurso

    Mensaje por arenaico el Dom Ene 04, 2015 1:01 am

    Muy buen análisis, compañero. Creo que has sabido analizar a la perfección como Podemos ha acabado aglutinando en torno a un mismo discurso una gran cantidad de personas pertenecientes a diferentes clases sociales.
    Si me permites, me gustaría discutir algunos puntos:

    Dicho esto, es interesante observar cuales han sido las bases teórico/políticas que han permitido la aparición de esta alianza y de cómo ha logrado atraer a sectores heterogéneos de la sociedad (es decir, capas sociales con intereses distintos) a pesar de representar los intereses de algunas de estas capas de manera principal, y relegando a concesiones los intereses de otras (asalariados).
    En este aspecto yo no daría tanta importancia a que Podemos haya conseguido atraer a sectores de diferentes clases sociales (pequeña burguesía, trabajadores, autónomos...). Este aspecto sería importante cuando las masas de hayan desarrollado suficientemente como para empezar a establecer alianzas entre clases con el fin de la revolución socialista.
    Yo destacaría la capacidad que ha tenido Podemos para atraer a diferentes sectores de la sociedad, independientemente de la clase a la que pertenezcan. Es decir, Podemos ha conseguido atraer a católicos, votantes del PP, del PSOE, de IU, abstencionistas...
    Algo que también se ha comentado en el otro hilo, es esa obsesión de la izquierda folklore por enfrentarse e ir en contra de todo lo que no esté "de su lado". Es decir, ver como enemigos a todo aquel que sea católico (atacando una y otra vez a la iglesia de forma desmedida), a todo aquel que vote al PP, PSOE... Cuando todos estos supuestos "enemigos" son trabajadores, pequeñoburgueses, autónomos... y nuestro objetivo no es atacarlos de forma desmedida y subjetiva, sino, como dice el camarada Jordi de Terrasasa, "paciencia y adaptación al nivel de conciencia" para reconvertir sus ideas en intereses de clase a la que pertenecen.

    (aquí hay una seria contradicción, según la cual las medidas económicas debería decidirlas la ciudadanía pero sin embargo las elaboran expertos económicos, de hacienda, etc).

    El papel de los expertos debe ser exponer con plena objetividad la realidad material. En base a ello, la "gente" debe de decidir. El problema es que, como también ocurre y ocurrirá en países socialistas, es que muchos de los ciudadanos no han alcanzado la "mayoría de edad" como para decidir con plena responsabilidad sobre asuntos más importantes.
    ¿Te imaginas montar un referéndum cada vez que haya que tomar alguna medida, por insignificante que sea?


    Los comunistas no podemos (y no debemos) doblegarnos a las exigencias discursivas hegemónicas (aunque es probable que sea inevitable hacerlo en éste o aquél ámbito, como producto directo de la educación e influencias burguesas en el movimiento comunista), sino que nuestro objetivo debe ser poner en primer plano, mediante el discurso, las contradicciones de clase que permita, al mismo tiempo, separar al “enemigo” de nosotros mediante un significante entendible Y asumible por nuestras masas, y a la vez aglutinar a otras capas sociales con las que podamos aliarnos durante la revolución.

    Bueno, creo que establecer un discurso con un significante entendible y asumible por nuestras masas es, al fin y al cabo, lo mismo que doblegarse a las exigencias discursivas hegemónicas, es decir, "doblegarse" al estado de desarrollo de la materia.
    Quizás este punto no lo he entendido del todo bien.

    Un saludo camarada, estos artículos sí que merecen la pena, no la propaganda subjetiva y folclórica llena de idealismos que escribe continuamente nuestra "vanguardia" comunista.
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    Re: Hegemonía y discurso

    Mensaje por Ashandarei el Dom Ene 04, 2015 5:44 pm

    La discusión debe ser siempre bienvenida camarada, es lo que pone a prueba nuestras posiciones y nos permite desarrollarlas o rechazarlas y abrazar posturas nuevas. En cuanto a la discusión:

    arenaico escribió:


    En este aspecto yo no daría tanta importancia a que Podemos haya conseguido atraer a sectores de diferentes clases sociales (pequeña burguesía, trabajadores, autónomos...). Este aspecto sería importante cuando las masas de hayan desarrollado suficientemente como para empezar a establecer alianzas entre clases con el fin de la revolución socialista.
    Yo destacaría la capacidad que ha tenido Podemos para atraer a diferentes sectores de la sociedad, independientemente de la clase a la que pertenezcan. Es decir, Podemos ha conseguido atraer a católicos, votantes del PP, del PSOE, de IU, abstencionistas...
    Algo que también se ha comentado en el otro hilo, es esa obsesión de la izquierda folklore por enfrentarse e ir en contra de todo lo que no esté "de su lado". Es decir, ver como enemigos a todo aquel que sea católico (atacando una y otra vez a la iglesia de forma desmedida), a todo aquel que vote al PP, PSOE... Cuando todos estos supuestos "enemigos" son trabajadores, pequeñoburgueses, autónomos... y nuestro objetivo no es atacarlos de forma desmedida y subjetiva, sino, como dice el camarada Jordi de Terrasasa, "paciencia y adaptación al nivel de conciencia" para reconvertir sus ideas en intereses de clase a la que pertenecen.


    Primero quisiera añadir que el texto se divide en:

    1.Análisis de la ideología de campaña-política de Podemos.

    2.Posible utilidad de estas herramientas para los comunistas.

    Casi todo el texto se enmarca en la parte 1, y, por tanto, cuando hablo de que esas alianzas se establecen alrededor del discurso (y se plasman posteriormente en un programa), me refiero a la actividad política-discursiva de Podemos, no de la que nosotros (comunistas) debemos realizar.

    De hecho, digo:

    Para la mayoría de ideólogos del “discurso”, la hegemonía es la manera de construir “mayorías” en democracia. Sin embargo es evidente que a nosotros, comunistas, no nos interesa conseguir la mayoría parlamentaria para reformar el sistema, de manera que el elemento discursivo debe analizarse como útil en la medida en que nos permite transformar ideas de transformación de la sociedad en líneas de lucha o consignas.

    Los comunistas no podemos (y no debemos) doblegarnos a las exigencias discursivas hegemónicas (aunque es probable que sea inevitable hacerlo en éste o aquél ámbito, como producto directo de la educación e influencias burguesas en el movimiento comunista), sino que nuestro objetivo debe ser poner en primer plano, mediante el discurso, las contradicciones de clase que permita, al mismo tiempo, separar al “enemigo” de nosotros mediante un significante entendible Y asumible por nuestras masas, y a la vez aglutinar a otras capas sociales con las que podamos aliarnos durante la revolución.

    Con ello, me refiero que no podemos utilizar la hegemonía discursiva tal y como lo hace Podemos (la hegemonía es la forma de conquistar mayorías (parlamentarias y sociales) en democracia según sus ideólogos), ya que esto conllevaría la renuncia inmediata a los intereses de la clase obrera en detrimento de las "mayorías" (burguesas o aburguesadas). En cambio, lo que propongo es utilizar un discurso que permita atraer sectores diversos, tanto por su posición social, como por su posición ideológica (ahí radica en muy buena parte el éxito de Podemos).





    El papel de los expertos debe ser exponer con plena objetividad la realidad material. En base a ello, la "gente" debe de decidir. El problema es que, como también ocurre y ocurrirá en países socialistas, es que muchos de los ciudadanos no han alcanzado la "mayoría de edad" como para decidir con plena responsabilidad sobre asuntos más importantes.
    ¿Te imaginas montar un referéndum cada vez que haya que tomar alguna medida, por insignificante que sea?

    Los expertos son incapaces de exponer con objetividad, o al menos con la que desean pregonar. Vea usted cualquier programa de debate de televisión, y verá a auténticos ideólogos defendiendo medidas económicas contrarias asegurando que producen el mismo efecto, a otros diciendo que si gobierna Podemos el país "se hunde", otros expertos afirman que el gobierno de Podemos es la única salida viable a esta crisis económica y social...etcetc.

    También otras ciencias como la historia, la biología e incluso las matemáticas están influenciadas por la ideología dominante, y responden a determinados intereses, al igual que lo hace el periodismo o el sistema educativo.

    El ejemplo más claro es que, por ejemplo, el partido nazi justificó la miseria alemana (realidad material) en que los judíos se dedicaban a la usura y había que expulsarlos, ¿los expertos de la época hablaban con objetividad o eran ideólogos al servicio de una clase?

    En lo que definitivamente debemos estar de acuerdo, es que las amplias masas no han sido educadas para la toma de decisiones políticas, ante esto hay dos corrientes. Una defiende que se les debe enseñar y luego, algún día, se incorporarán a esta toma de decisiones, y otra es que sólo mediante su propia labor política y de control del Estado podrán aprender las propias masas.

    La primera me apesta a tecnocracia, y la segunda prácticamente no se pudo llevar a cabo por factores técnicos (masas analfabetas principalmente). Sin embargo, estoy seguro que la segunda opción es la adecuada para los revolucionarios.




    Bueno, creo que establecer un discurso con un significante entendible y asumible por nuestras masas es, al fin y al cabo, lo mismo que doblegarse a las exigencias discursivas hegemónicas, es decir, "doblegarse" al estado de desarrollo de la materia.
    Quizás este punto no lo he entendido del todo bien.


    No es del todo cierto esto que dices, aunque es algo que sí me preocupa que pueda ocurrir.

    Cuando hablo de establecer un discurso entendible y asumible, hablo de por ejemplo en lugar de utilizar el término burguesía, utilizar el término casta (en el otro hilo lo mencionabais) para hablar de lo mismo, pero sin embargo Podemos no lo utiliza en ese sentido.
    De esta manera el discurso se ha adaptado, pero no se ha doblegado a la ideología burguesa (o al menos no cualitativamente).

    Lo que sí me preocupa es que, con objetivo de lograr atraer a las mayorías sociales, se deban realizar determinadas concesiones (algo que históricamente ha ocurrido así y acaban resultando una lacra). Por ponerte un ejemplo sencillo, casi todos los movimientos políticos en latinoamérica se relacionan bastante con creencias religiosas, o aquí en España hay que hablar con "los expertos", o realizar "programas viables", de forma que la agenda discursiva Y política te es impuesta por tu enemigo.

    Ahí hay un debate, y es justamente si seremos capaces de realizar la revolución sin concesiones, o deberemos doblegarnos a algo (por NECESIDAD,que no modifique sustancialmente el movimiento revolucionario pero pueda perjudicarlo).


    Un saludo.
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    Re: Hegemonía y discurso

    Mensaje por arenaico el Miér Ene 07, 2015 1:37 am

    Buenas camarada.
    Lo que sí me preocupa es que, con objetivo de lograr atraer a las mayorías sociales, se deban realizar determinadas concesiones (algo que históricamente ha ocurrido así y acaban resultando una lacra). Por ponerte un ejemplo sencillo, casi todos los movimientos políticos en latinoamérica se relacionan bastante con creencias religiosas, o aquí en España hay que hablar con "los expertos", o realizar "programas viables", de forma que la agenda discursiva Y política te es impuesta por tu enemigo.

    Ahí hay un debate, y es justamente si seremos capaces de realizar la revolución sin concesiones, o deberemos doblegarnos a algo (por NECESIDAD,que no modifique sustancialmente el movimiento revolucionario pero pueda perjudicarlo).

    Las concesiones son, inevitablemente, un factor muy a tener en cuenta para el éxito de la revolución. Mientras la materia se desarrolla hasta niveles altísimos donde la revolución pueda darse lugar, las concesiones se van a dar. Podemos hace un sinfín de "concesiones" a la burguesía.
    Supongo que tú te refieres a la revolución, no al tiempo anterior en el que la materia se desarrollaba. Fijémonos por ejemplo en Stalin, quien en los años 30 ilegalizaba el aborto, la homosexualidad y el divorcio y hacía varias concesiones a la iglesia.
    Yo creo que en el tema de las concesiones debemos de ir a la par que materia.

    Con ello, me refiero que no podemos utilizar la hegemonía discursiva tal y como lo hace Podemos (la hegemonía es la forma de conquistar mayorías (parlamentarias y sociales) en democracia según sus ideólogos), ya que esto conllevaría la renuncia inmediata a los intereses de la clase obrera en detrimento de las "mayorías" (burguesas o aburguesadas). En cambio, lo que propongo es utilizar un discurso que permita atraer sectores diversos, tanto por su posición social, como por su posición ideológica (ahí radica en muy buena parte el éxito de Podemos).
    Sigo pensando que Podemos se ha doblegado a las exigencias discursivas hegemónicas. Digamos que, "doblegarse (no en el más sentido estricto de la palabra) a las exigencias discursivas hegemónicas" es hacer política. Podemos ha cogido estas "exigencias discursivas hegemónicas", es decir, la corrupción, las malas prácticas, el despilfarro... para introducir otra serie de discursos que permita progresar en la transformación de las masas.
    No sé, quizás le estemos dando cada uno un sentido diferente a "doblegarse". O quizás yo te sigo sin entender Rolling Eyes

    Con respecto a los otros comentarios estoy de acuerdo.

    Un saludo!!

    PD: Perdóname si ando un poco espeso. Son horas altas y mi mente no da para mucho más.
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    Re: Hegemonía y discurso

    Mensaje por Ashandarei el Miér Ene 07, 2015 12:28 pm

    arenaico escribió:Buenas camarada.
    Fijémonos por ejemplo en Stalin, quien en los años 30 ilegalizaba el aborto, la homosexualidad y el divorcio y hacía varias concesiones a la iglesia.
    Yo creo que en el tema de las concesiones debemos de ir a la par que materia.

    Hasta qué punto Stalin estaba realmente a favor o en contra del aborto y la homosexualidad no lo se, pero más que concesiones a la iglesia, éstas fueron a una ideología dominante (patriarcal y de otras clases dominantes para reproducir mano de obra).

    En el tema de las concesiones, tiene que haber mucho debate, principalmente porque si tenemos capacidad para transformar a las masas, éstas no serán necesarias. El propósito de usarlas es para cuando no podemos (en tal momento histórico), pero debemos utilizarlas para el éxito de la revolución.


    Sigo pensando que Podemos se ha doblegado a las exigencias discursivas hegemónicas. Digamos que, "doblegarse (no en el más sentido estricto de la palabra) a las exigencias discursivas hegemónicas" es hacer política. Podemos ha cogido estas "exigencias discursivas hegemónicas", es decir, la corrupción, las malas prácticas, el despilfarro... para introducir otra serie de discursos que permita progresar en la transformación de las masas.
    No sé, quizás le estemos dando cada uno un sentido diferente a "doblegarse". O quizás yo te sigo sin entender Rolling Eyes



    Sí, Podemos sí se ha doblegado a las exigencias discursivas Y políticas hegemónicas. De quien hablaba es que nosotros no podemos doblegarnos a tales exigencias, renunciando con ello a la independencia ideológica y política del proletariado.

    Aclaro. Podemos, como está indicado en el texto, ha pasado de hablar de que la ciudadanía debe elegir a que unas élites intelectuales deben realizar los programas viables y serios para España. Esto es, han pasado de un lenguaje "ciudadanista" a uno a caballo entre "ciudadanista-tecnocrático", doblegándose a la ideología hegemónica europea que dice que debes tener una serie de requisitos para gobernar y ser serio.

    En este sentido se presentan ya contradicciones no sólo discursivas, sino como puede verse, políticas, en tanto ya no son los ciudadanos quienes serán capaces de elegir directamente el programa económico, sino que serán expertos economistas (o al menos a mí personalmente me da esa impresión).

    Su problema es que, en caso de no adaptarse al lenguaje y forma política, serán incapaces de conquistar la hegemonía en España (entendido hegemonía aquí como capacidad de construir mayorías en democracia -burguesa-).


    ¿Por qué nosotros, comunistas, no podemos negarnos a tales exigencias?

    Porque implicaría de forma directa doblegarse a la ideología burguesa y a sus formas políticas, y nosotros necesitamos una organización revolucionaria de los elementos más avanzados que logre transformar a las amplias masas (y a la sociedad) desde la ideología proletaria.

    Además, nosotros no buscamos la hegemonía parlamentaria, sino una hegemonía que permita al proletariado constituirse como poder político propio, con una ideología propia, capaz de transformar desde su consciencia la realidad en la que vive.

    En este sentido, no podemos renunciar por ejemplo a determinadas líneas de lucha (la lucha capital-trabajo, sea la forma en que se presente ésta (burguesía-proletariado, empresarios-trabajadores, casta-ciudadanía;o nacionalismo-internacionalismo; siempre y cuando logremos representar esa lucha en esos significantes entendibles), pero sí a significantes que nos convierten en puro folklore a algunas masas (de hecho, algunos debates entre comunistas avanzados son tan pomposos e intelectualoides que es imposible entender la mitad de lo que se dice, por lo que incluso nosotros mismos nos excluimos de nosotros en el acceso al conocimiento).

    Espero que se me haya entendido bien ahora, camarada.

    Salud.
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    Re: Hegemonía y discurso

    Mensaje por hectorABC el Vie Ene 09, 2015 1:38 pm

    Totalmente de acuerdo con el texto .Una anecdota: a Margareth tatcher le preguntaron años después de dejar su mandato ,¿cual es tu mayor legado político? A lo q ella contestó : " Blair y la tercera vía" ...sobran las palabras jeje

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    Re: Hegemonía y discurso

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