Žižek, ¿que es Žižek?

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Chapaev
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Žižek, ¿que es Žižek?

Mensaje por Chapaev el Mar Mayo 04, 2010 12:07 pm

No he encontrado referencias en el foro a Žižek y al leer hoy en rebelion este articulo, y sobre todo la frase de su reivindicacion del stalinismo que hace unos meses le valio lo que yo pensaba que era un reprimenda troskista y que parece algo de mayor calado , me pregunto ¿que opinais?

No nos olvidemos de Žižek


Luis Roca Jusmet
Rebelión




El periódico Público, única referencia en la prensa escrita diaria para un lector de izquierdas, tuvo el acierto de publicar hace poco tiempo En defensa de la intolerancia de Slavoj Žižek.

Parece que está pasando la moda Žižek (que nunca llegó, por cierto, a España). El filósofo esloveno continúa vivo y sigue escribiendo, aunque su impacto y quizás su creatividad están decayendo. Sus propuestas políticas, como la reivindicación del estalinismo, han sido poco afortunadas porque la izquierda no está para bromas. Una cosa es escandalizar a la izquierda académica y otra estar por la auténtica labor de construir una izquierda alternativa. Pero de todas maneras no hemos de olvidarlo, ya que sigue siendo uno de los filósofos vivos más interesantes y aprovechables para la teoría política radical de la izquierda. Quería recuperar aquí, de manera algo dispersa, alguna de ellas.

En contra del postmodenismo (con el que habitualmente se le identifica) ha defendido que la verdad política no es relativa, ya que hay una verdad que es la de la víctima. Son las víctimas las que introducen la universalidad (los ciudadanos pobres de Atenas, de Francia, de Rusia…). Esta es la política de la verdad.

En contra de los posibilismos estrechos de la izquierda liberal, hay que recuperar el gesto de Lenin, que consiste en defender que la alternativa de la izquierda pasa por plantear lo que es imposible según los parámetros establecidos por la ideología dominante. Hay que arriesgarse si queremos salir del marco de lo establecido.

En contra del moralismo renaciente, recuperar la vieja concepción marxista de que la ética ha de desembocar en la política.

En contra de lo que plantea Hannah Arendt, no hay que considerar la banalidad del mal. Hay un goce perverso que lo sostiene y que no hay que subvalorar. Los rituales de poder de las burocracias forman parte de esta economía del goce. Hay una parte obscena del ser humano que se pone en marcha en el sadismo del torturador o del burócrata.

En contra de la corrección política, hay que reivindicar la intolerancia para rebelarse contra la lógica del capitalismo y sus maneras de justificarse.

En contra de los planteamientos de un Marcuse o de un Reich, el capitalismo no se basa en la represión ni en la familia, ya que puede manifestarse bajo el imperativo del placer (cómo hoy sucede) y del individualismo más radical.

En contra de los nacionalismos, hay que recuperar lo universal (lo que nos une) y lo singular ( lo propio de cada uno) cómo la mejor herencia de la ilustración radical. La denuncia de lo privado que plantea Kant frente a lo público pasa por considerar como lo privado este narcisismo de las pequeñas diferencias del que se nutre el nacionalismo.

En contra del multiculturalismo, que no deja de ser una mirada arrogante y paternalista que nos distancia del Otro, lo que hay que mantener es el encuentro con Otro, aunque sea fallido y conflictivo.

A pesar de los diversos antagonismos que existen en la sociedad actual, no hay que perder de vista que el antagonismo fundamental es el de la lucha de clases.

Estos son algunos de los puntos fuertes que Žižek ha desarrollado de manera brillante. No hay que olvidar tampoco sus reflexiones más estrictamente filosóficas ni sus sugerentes estudios de cine.

Aunque quizás lo más interesante de Žižek, como dice Terry Eagleton, es la manera en que ha elaborado el concepto lacaniano de lo real. Lo real es lo que se nos escapa, lo que no puede ser simbolizado ni representado, ni dicho ni imaginado y es quizás lo que nos une a los humanos sin que podamos decir nunca lo que es. La sexualidad, el dolor, la muerte, sin ser lo real, tienen que ver ello y es quizás aquí donde el encuentro entre los humanos, más allá de sus diferencias culturales, es posible.

En todo caso mi invitación a la lectura crítica de uno de los pensadores contemporáneos de izquierda que me parecen más estimulantes.
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Shenin
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Re: Žižek, ¿que es Žižek?

Mensaje por Shenin el Mar Mayo 04, 2010 4:13 pm

Hay un artículo bastante interesante de Zizek acerca de la disciplina y el sacrificio revolucionarios que escribió a raíz del estreno de la película 300, que, a pesar de que fue calificada como reaccionaria, Zizek la defiende.

Aquí está: La verdadera izquierda de Hollywood
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Gagarín
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Re: Žižek, ¿que es Žižek?

Mensaje por Gagarín el Mar Mayo 04, 2010 6:46 pm

P. ¿Por qué Heidegger resultaba tan disidente?

R. Cada república yugoslava había adoptado una filosofía distinta, la más cercana a cada grupo de poder. En Eslovenia imperaba la Escuela de Francfort. En Croacia se prefería a los marxistas de Praxis y a Heidegger: para ascender en el partido comunista croata convenía dominar la fenomenología. Lo de Serbia era muy distinto: filosofía analítica. Entonces estalló el llamado estructuralismo: Lacan, Foucault, Althusser y demás. Y resultó que las dos escuelas rivales en Eslovenia, la de Francfort y la de Heidegger, olvidaron sus diferencias para enfrentarse de forma feroz, paranoica, contra los estructuralistas. Eso me intrigó. Yo tenía 21 años. Pasé los seis o siete años siguientes leyendo de forma confusa la teoría francesa, un poco de Michel Foucault, un poco de Jacques Derrida, hasta que descubrí mi propia secta: desde entonces soy un estalinista ortodoxo lacaniano, dogmático y nada dialogante.

P. ¿Cómo se puede rechazar el diálogo?

R. Mi lema es: ninguna libertad para los enemigos de la libertad. No, en serio, la filosofía es necesariamente dogmática. ¿Conoce usted algún diálogo filosófico que haya funcionado? ¿Los de Platón? Qué va, ahí, sobre todo en los diálogos sofistas de la última época, hay un tipo que habla todo el rato mientras el interlocutor se limita a decir "oh, sí, por Zeus, cuánta razón tienes". Heidegger tenía razón en que cada filósofo cuenta con una percepción fundamental y se limita a repetirla a lo largo de su obra.

P. ¿Cuál es su percepción fundamental?

R. Mi problema es el siguiente: nosotros, la izquierda, aún no disponemos de una buena teoría sobre lo que fue el estalinismo. La Escuela de Francfort, Jurgen Habermas, todos estaban obsesionados con el marxismo y con el antisemitismo, pero no dijeron nada del estalinismo. Existe un libro de Herbert Marcuse, ya lo sé, pero no es más que una interpretación de los textos de los congresos del PCUS. Si lee usted a Habermas no podrá adivinar que mientras el filósofo escribía, había dos Alemanias. Un amigo de la Escuela de Francfort me explicó que no abordaron el estalinismo para no parecer anticomunistas. ¿Cómo? ¡Pero si eran abiertamente anticomunistas! ¡Algunos apoyaron la intervención estadounidense en Vietnam! ¿Cuál es la percepción fundamental de la Escuela de Francfort? Lo que llaman la dialéctica de la Ilustración, es decir, que existe un potencial opresivo totalitario en la Ilustración moderna europea. ¿Hay mejor ejemplo de ello que el estalinismo? Mientras el fascismo estaba abiertamente en contra de la Ilustración, el estalinismo constituía una Ilustración radical. No digo que el estalinismo fuera mejor que el nazismo, digo que hay en él algo realmente enigmático y desconocido. Un detalle revelador: los presos del Gulag tenían la obligación de enviar a Stalin telegramas de felicitación por su cumpleaños. ¿Se imagina a los judíos de Auschwitz felicitando a Hitler? Por la misma razón, los nazis no organizaron juicios para que los judíos confesaran que participaban en una conspiración mundial contra Alemania. Los estalinistas, en cambio, necesitaban confesiones y arrepentimientos, porque consideraban que incluso un traidor formaba parte de la razón universal y podía ver su propia mentira.

P. El nazismo y el estalinismo desembocan igualmente en un antisemitismo brutal.

R. Es la modernidad. Hasta la Revolución Francesa, el objetivo consistía en bautizar y cristianizar a los judíos. Se creía en la emancipación. Después decidimos que el problema radicaba en su naturaleza y por tanto sólo cabía matarlos. Es curioso, los modernos creemos ser más "liberales" que los premodernos y no es así.

P. Auschwitz es la gran tragedia de nuestra época.

R. Sí. Pero aquello no puede ser representado como una tragedia. ¿Se ha fijado en que las mejores películas sobre el Holocausto son comedias? Cosas como La vida es bella u otra italiana, Siete bellezas...

Cuando las cosas son demasiado horribles hay que explicarlas en clave de comedia, porque la tragedia requiere dignidad. Y no hubo dignidad en Auschwitz, ni en los juicios del estalinismo. En Eslovenia, después de la guerra, tuvimos un juicio atroz, el llamado caso Dachau. Los supervivientes del campo de Dachau fueron detenidos y acusados de cooperar con los nazis, porque si hubieran sido buenos comunistas habrían muerto. Se les acusó de sobrevivir.

P. ¿Hay dignidad en la guerra de Irak?

R. He escrito sobre ello en La tetera prestada

[que Losada publicará en España en julio], utilizando un viejo adagio iraquí: un tipo se queja ante otro de que le ha devuelto rota la tetera que le prestó. El otro responde que nunca tomó prestada una tetera. Luego puntualiza que la devolvió intacta. Y añade que, en cualquier caso, la tetera ya estaba rota cuanto la tomó prestada. Las justificaciones de Washington para la guerra de Irak son igualmente incongruentes. George Bush afirmó que Irak disponía de armas de destrucción masiva. Más tarde, que aunque no tuviera esas armas cooperaba con Al Qaeda y constituía una amenaza para el mundo. Al final argumentó que Sadam Husein era un dictador terrible y que eso era razón suficiente para derrocarle. En realidad, las razones eran la extensión de la democracia, la demostración de la hegemonía mundial de Estados Unidos y el control del petróleo, argumentos incongruentes entre sí que condenaban al fracaso la invasión.

P. Estados Unidos utiliza la tortura en su "guerra contra el terror".

R. Yo estoy en contra de la tortura, pero puedo comprender ciertas situaciones. Pongámonos en el viejo caso de que tengo ante mí a un tipo que sabe dónde está secuestrado mi hijo: no puedo prometer que no le torturaría personalmente hasta que me diera la información. Lo importante es mantener la distinción entre un caso desesperado y la legalización de la tortura. Todos sabemos que la CIA es experta en interrogatorios violentos y brutales, pero no debemos aceptar que se hable de ello como algo normal. Algo está cambiando en la moralidad pública de Estados Unidos. El otro día, en televisión, un congresista conservador hizo el siguiente razonamiento: nuestros prisioneros eran desde el principio "objetivos legítimos" de guerra pero sobrevivieron a los bombardeos; por tanto, podemos hacer con ellos lo que queramos, ya que desde el principio teníamos el derecho a matarlos. Se ha puesto en marcha una "revolución silenciosa", las reglas fundamentales de la ética están cambiando y nosotros no pedimos siquiera estar al corriente de ello. En eso estoy de acuerdo con Habermas.

P. Y Habermas está bastante de acuerdo con el papa Benedicto XVI. Han escrito un libro a medias.

R. Estoy de acuerdo en el diagnóstico de Habermas, pero no en las soluciones que propone. Su actitud es puramente defensiva: no hagamos esto, no hagamos lo otro...

No podemos decir, como Habermas, que hay un límite en la eugenesia y no debemos traspasarlo. Tenemos que reinventar la ética. Hoy es posible implantar un chip en un ratón y teledirigirlo. ¿Se da cuenta? Obviamente, será posible hacer lo mismo con un ser humano.

P. Eso es crear un Golem.

R. Se plantea una cuestión filosófica: ¿cómo experimentará ese ser humano el control remoto? ¿Tendrá consciencia de que le controla una fuerza exterior? ¿Creerá ser él mismo el emisor de las órdenes? Me inclino por la segunda hipótesis: el ser humano teledirigido no se dará cuenta de nada, se sentirá libre.

P. Jurgen Habermas propone una drástica autolimitación de la investigación científica para no destruir la esencia del ser humano.

R. ¿Y eso cómo se hace? Es imposible. Si se pueden manipular los genes, se manipularán. Los chinos están ya experimentando con el control remoto del cerebro. Eso espanta mucho a la gente religiosa. El otro día participé en Viena en una mesa redonda en la que había un par de obispos. Les pregunté por qué estaban en contra de la experimentación farmacológica en el cerebro. "Porque el hombre es una criatura divina, con un alma divina, etcétera", me respondieron. Pero si no somos simples mecanismos biológicos, sino que tenemos un alma inmortal, nos pueden hacer lo que sea en el cerebro. Nos queda el alma, ¿no? No, los obispos son secretamente materialistas y temen que, en realidad, sólo seamos nuestro cerebro. Un obispo bastante listo comentó que el cerebro era un televisor y el alma un descodificador, necesarios el uno al otro. Ése fue un argumento inteligente, pero falso. Si un fármaco puede hacerme más valiente, más lúcido, más generoso, ¿en qué queda la ética? Significa que somos sólo química. Entonces, ¿somos libres? Yo creo que sí. Pero si bloqueamos la experimentación científica sólo estamos manteniendo una ficción de libertad.

P. Usted cita en abundancia a Lenin y ha escrito un libro sobre él.

R. Mucha gente discute sobre la escasa participación de las mujeres en política y sobre si conviene establecer cuotas. Zapatero no se entretuvo en debates e impuso las cuotas. Eso es leninismo: dejémonos de esperar las condiciones objetivas, hagámoslo y veamos si funciona. Acerca de mi posición política, existe una cierta confusión. He escrito un libro sobre la actualidad del pensamiento leninista, pero lo que propongo es "repetir" el leninismo en el sentido que Walter Benjamin daba al término "repetir". Eso supone reconocer que Lenin está muerto. Carezco de soluciones, me declaro más pesimista que los partidarios de las "terceras vías". Para mí, Tony Blair es un gran traidor. La izquierda debe ser reinventada.

P. ¿Se puede pensar en una izquierda al margen del capitalismo?

R. Hay quien considera que mi leninismo es una provocación. También hay quien se ríe del "fin de la historia" anunciado por Francis Fukuyama, pero todos actuamos como si Fukuyama tuviera razón, como si el capitalismo liberal fuera la culminación del progreso. No estoy loco ni preconizo la fundación de un nuevo partido revolucionario. Sólo propongo que mantengamos la mente abierta y no creamos que la tolerancia, el Estado de bienestar y las "terceras vías" constituyen valores supremos.

P. Respecto al capitalismo, ha demostrado una capacidad casi infinita para engullir a quienes le contradicen.

R. Cierto. Hemos vivido varias veces la "crisis final" del capitalismo. Para Marx fue el imperialismo, para Stalin fue el fascismo... El capitalismo siempre está en crisis y cada vez es más fuerte. Ahora hay bastantes que confían secretamente en que una gran catástrofe ecológica acabe con el capitalismo. ¡Al contrario! ¿Se imagina las oportunidades de inversión y negocio que se abrirían con esa catástrofe?

P. ¿Y el nacionalismo? Usted ha vivido de cerca la tragedia yugoslava.

R. En la antigua Yugoslavia circulaban muchos chistes políticamente incorrectos, en los que los eslovenos eran siempre tacaños, los montenegrinos eran perezosos...

El intercambio de ofensas de apariencia racista era continuo. Y eso facilitaba la convivencia. La prueba es que los chistes desaparecieron con la guerra. Sólo quedó la corrección política, que es un racismo reprimido. Hay que reírse. ¿Por qué no podemos reírnos del islam? A mí me interesa la religión musulmana, porque tanto Ismael, hijo de Abraham y Agar y patriarca de los árabes, como Mahoma eran huérfanos, y eso ha conducido a una religión antipatriarcal. ¿Sabe que hablar de Dios Padre es blasfemia en el islam? Deberíamos dejar de afrontar el islam con la memez de la lente multiculturalista y tratar a los musulmanes aceptando con naturalidad que son distintos a nosotros. En el siglo XIX, una de las críticas europeas al decadente Imperio Otomano era su "degeneración multicultural". Y ahora ya ve.

P. Usted fue opositor a Slobodan Milosevic e incluso se presentó como candidato en las elecciones presidenciales de 1990.

R. Slobodan Milosevic fue mi enemigo. Serbia tenía el mayor potencial democrático de todas las repúblicas yugoslavas, pero Milosevic ensambló la antigua nomenklatura con los nacionalistas. Tito había puesto ya las bases de ese ensamblaje, porque en las últimas purgas, las de principios de los setenta, persiguió a los demócratas y respetó a los nacionalistas. En cualquier caso, Milosevic acabó haciendo un gran favor a Eslovenia. Sólo un 20% o un 30% de los eslovenos querían la independencia, pero bastó que apareciera él para que todos entendiéramos que ese hombre iba a traer la guerra: su ambiente natural era la excepción, la crisis, la pulsión ultranacionalista. Nos escapamos de Yugoslavia en el último minuto, cuando el ejército no había sido aún depurado para convertirlo en serbio y Belgrado no estaba aún seguro de la fidelidad de los mandos intermedios. Eslovenia tuvo suerte.

P. ¿Qué pensó cuando la OTAN bombardeó a los serbios?

R. Pensé en el horror que debían sentir mis amigos de la izquierda europea. Y pensé en que eso debía haberse hecho mucho antes, porque se habría evitado mucha muerte. Los que piensan que hubo una conspiración imperialista para destruir Yugoslavia se equivocan totalmente. Yugoslavia ya estaba muerta cuando Milosevic llegó al poder. Su mérito consistió, precisamente, en analizar de forma correcta la situación: Tito ya no existía y su fórmula yugoslava estaba acabada. Fue el primer político yugoslavo en comprenderlo.

Entrevista sacada de ElPaís
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Re: Žižek, ¿que es Žižek?

Mensaje por RDC el Mar Mayo 04, 2010 6:56 pm

No me gusta absolutamente nada este hombre...

Me parece un filosofo de pacotilla con ganas de protagonismo y de parecer el más malo de todos, de ahí su "estalinismo". Aparte de las perlas que suelta sobre el "estalinismo antisemita" y sobre Yugoeslavia.
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carlos
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Re: Žižek, ¿que es Žižek?

Mensaje por carlos el Mar Mayo 04, 2010 9:45 pm

Vaya pipas
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Shenin
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Re: Žižek, ¿que es Žižek?

Mensaje por Shenin el Miér Mayo 05, 2010 12:39 am

La mayor parte de lo que suelta este señor es locura y provocación. Pero bueno, dentro de toda la izquierda postmoderna, es lo menos malo.
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Chapaev
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Re: Žižek, ¿que es Žižek?

Mensaje por Chapaev el Miér Mayo 05, 2010 1:19 pm

Creo que se podria considerar este articulo como una reprimenda a Zizek por parte del troskismo.

Me resulta provechoso para desentenderme un vez más del troskismo.

Una vez más aquellos que se les llena la boca de acusaciones de totalitarismo y represion y que juran que ellos lo habrian hecho mejor, a las primeras de cambio son los más sectarios del barrio.

http://www.rebelion.org/noticia.php?id=82531



Slavoj Žižek debería poner los pies en el suelo

Alex
Callinicos
Socialist Worker






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El pasado fin de semana se celebró en el Birkbeck Institute for the
Humanities de Londres el simposio “Sobre la idea de comunismo”, en el que
participaron, entre otros, Alain Badiou, Toni Negri, Michael Hardt, Jacques
Rancière y Gianni Vatimo. “El simposio”, afirmaba el folleto, “no tratará sobre
las cuestiones político-prácticas de cómo analizar los últimos problemas
económicos, políticos y militares: éste es un encuentro de filósofos que
hablarán del comunismo como un concepto filosófico, defendiendo una tesis fuerte
muy precisa: de Platón en adelante, el comunismo es la única idea política digna
de un filósofo.” Toda una declaración de intenciones, la de la sedicente
izquierda académica. En este artículo Alex Callinicos observa algunas de las
contradicciones del encuentro.
Cerca de mil personas atenderán la conferencia de este fin de semana sobre
“La idea del comunismo” en el centro de Londres.
En sí misma, esta conferencia no supone nada nuevo. En el centro de Londres
se celebran con regularidad conferencias de izquierda. Las jornadas anuales
sobre marxismo del Socialist Workers Party atraen a varios miles de
participantes cada verano.
Hay dos cosas que diferencian a esta conferencia en particular. La primera es
que no está organizada por un periódico ni por una organización política, sino
por el Birkbeck College's Institute for Humanities. En segundo lugar, la
conferencia está atrayendo una atención inusual de los medios de comunicación.
El Financial Times dedicó una página entera en su edición del pasado fin de
semana a una entrevista con el director del Institute for the Humanities, Slajov
Žižek, titulada “El marxista modesto.”
Presumiblemente ha sido Žižek, una de las figuras más encandiladoras de la
izquierda intelectual, quien ha logrado atraer como conferenciantes a algunos de
los filósofos continentales más conocidos, señaladamente a Alain Badiou, Toni
Negri y Giorgio Agamben, junto a, entre otros, Terry Eagleton y Peter Hallward.
El énfasis, empero, parece que estará en la filosofía: “De Platón en adelante,
el comunismo es la única idea política digna de un filósofo”, declara la
publicidad de la conferencia.
Afortunadamente, Žižek es incapaz de ser cualquier cosa menos concreto. Sus
escritos y discursos mezclan la alta filosofía con el comentario político, la
crítica cinematográfica y chistes gruesos de diferente calibre.
En el clavo
A veces Žižek da en el clavo. Escribió una pieza soberbia, “Utiliza tus
ilusiones”, después de la victoria electoral de Obama. En ella insistió en que
las multitudes que celebraban la victoria interpretaban correctamente este
suceso como una verdadera ruptura histórica y que “la verdadera batalla comienza
ahora, tras la victoria: la batalla por lo que esta victoria significará
efectivamente.”
En buena parte de su entrevista con el Financial Times, Žižek hace otras
tantas buenas observaciones. Afirma que “la crisis financiera ha matado al
utopismo liberal que floreció tras el desplome de la Unión Soviética en 1991”,
pero también enfatiza la importancia de “la batalla ideológica sobre cómo
interpretar la crisis financiera.”
Pero Žižek, ay, se torna sospechoso en cuanto al estalinismo se refiere.
Cuando se le pregunta sobre la relación entre la idea de comunismo y lo que a
veces se ha denominado “comunismo histórico”, se dedica a marear la perdiz.
Afortunadamente, no repite algunas de las cosas realmente estúpidas que ha dicho
sobre esta cuestión en el pasado.
En The Parallax View (2006), por ejemplo, escribió: “Si queremos nombrar un
acto que fue verdaderamente valiente, uno en el cual alguien verdaderamente
'tuvo agallas' de intentar lo imposible, pero que a la vez fue un acto horrible,
fue la colectivización forzosa de Stalin en la Unión Soviética a finales de los
veinte.”
Žižek no es un estalinista. Fue un disidente en su Eslovenia natal bajo la
antigua dictadura del Partido Comunista. Pero parece creer que la única manera
de demostrar que no es un liberal es negándose a renunciar a los crímenes que
los defensores del capitalismo intentan cargar sobre las espaldas de los
marxistas.
No es éste un acercamiento realmente mal entendido, sino que refleja su
desconexión de la práctica política. La conferencia de Žižek es sobre la “idea
de comunismo.” Pero si está tan preocupado como asegura que está por las
desafiantes interpretaciones de la derecha sobre la crisis, deberá dar un paso
fuera del Reino de las Ideas y comenzar a pensar en cómo la izquierda marxista
puede conectar con las fuerzas sociales reales.
La indiferencia de los organizadores de la conferencia del Birkbeck hacia la
práctica política se refleja en el escandaloso precio de 100 libras por entrada
que están cobrando. Esto ayuda a los columnistas de derechas como John Lloyd a
rechazar la conferencia caricaturizándola como una panda de profesores
envejecidos que hacen propaganda de “una ilusión académica.”
Es una verdadera lástima. Quienes participan en la conferencia, tanto la
audiencia como los conferenciantes, son gente seria que ha sido reunida por la
preocupación compartida de desafiar al capitalismo. Pero quienes quieran hacer
realmente eso no pueden escapar al problema que Marx planteó hace unos cuantos
años: el de cómo unir teoría y práctica.
Alex Callinicos es miembro del Socialist Worker Party (SWP) británico, editor
del semanario Socialist Worker (www.socialistworker.co.uk) y catedrático de
Ciencias Políticas en la Universidad de York.Traducción para
www.sinpermiso.info: Àngel Ferrero
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Re: Žižek, ¿que es Žižek?

Mensaje por SovietML el Lun Dic 20, 2010 9:26 pm

Saben algo del libro de este hombre llamado "Mao, sobre la práctica y la contradicción"?

Un hombre un poco raro, nose que quiere decir con lo del "estalinismo", pero parece interesante
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Re: Žižek, ¿que es Žižek?

Mensaje por Chapaev el Lun Dic 20, 2010 9:45 pm

Ese artículo fuen un tiron de orejas por parte de los troskistas que le habian publicitado y dado cancha y creyeron que les salia respondon.

Y no parece que lo fuera pues se ve que agachó la cabeza. Quizas el que paga manda tambien en esos ambientes en los que no se puede admitir lo bien que se entiende la colectivizacion leyendo la novela campos roturados.

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Re: Žižek, ¿que es Žižek?

Mensaje por SovietML el Mar Dic 21, 2010 3:57 pm

Pero este tio es trotsko?
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Re: Žižek, ¿que es Žižek?

Mensaje por Chapaev el Mar Dic 21, 2010 8:30 pm

Hombre, trosko con talento creo que no hay ninguno, lo que ocurre que el troskysmo con su Trosky a la cabeza , me parece que le gusta apropiarse de lo que puedan usar como arma arrojadiza contra el comunismo.

No se me olvida commo han usurpado la figura de Jack London, por ejemplo.

En cuanto a zizek, no lo sigo , pero tengo la impresion de que un tipo con pedigri de intelectual del otro lado del telon de acero que critica el socialismo que realmente existió sin renegar de su lenguaje, era un reclamo que no podian dejar de patrocinar, porque, sino le han mantenido, ¿a qué viene el tono entre chulesco y mafiosos del articulo?

"HAS CRUZADO LA RAYA, PIBE...Y NO TE PAGAMOS PARA ESO..."


Última edición por Chapaev el Mar Dic 21, 2010 8:32 pm, editado 1 vez (Razón : un acento y una coma, casi ná...)
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Re: Žižek, ¿que es Žižek?

Mensaje por Yeremenko el Lun Ene 14, 2013 6:56 pm

PERFIL
Slavoj Žižek es sociólogo, filósofo, psicoanálista y critico de la cultura. Nació el 21 de marzo de 1949 en Ljubljana, Yugoslavia, en el sector que actualmente es Eslovenia. Recibio el titulo de Doctor en Filósofia y estudio Psicoanálisis en la Universidad de París. Žižek es profesor del E.G.S European Graduate School, investigador del Instituto de Sociologia de la Universidad de Ljubljana, Eslovenia, y profesor invitado de diversas Instituciones (Columbia, Universidad de Princeton, New School for Social Research, New York, Universidad de Michigan). Žižek es conocido por su cercania teórica al trabajo de Jacques Lacan y su peculiar lectura de Hegel. Žižek utiliza en sus estudios ejemplos extraidos de la cultura popular, desde de la obra de Alfred Hitchcock y David Lynch, pasando por las sagas de Matrix y La Guerra de las Galaxias, hasta la literarura de Kafka o Shakespeare. Además de problematizar autores olvidados por la academia como V. I. Lenin, y tratar sin remordimientos temas espinosos como el fundamentalismo, la tolerancia, la subjetividad y lo políticamente correcto en la Filosofía Postmoderna. Para sus habituales análisis de política internacional, aplica también el propio psicoanálisis como arma, considerando que las decisiones de los líderes reflejan las conductas inevitablemente traumáticas de aquellos que las toman, ya sea individualmente o en conjunto. Todo esto dentro del marco del tiempo presente y junto a otros variados topicos, incluido un mordaz interes por los asuntos del género y el sexo desde la idea de la “diferencia sexual” del psicoanálisis lacaniano. Podria decirse que Žižek no es ni quiere ser un vegetariano de la cultura. En 1990 fue candidato presidencial para la República de Eslovenia.

ARTÍCULOS
Un Buda, un hámster y los fetiches de la ideología
Aprendiendo a amar a Leni Riefenstahl
Bienvenido al Desierto de lo Real (2000)
Bienvenido al Desierto de lo Real (Septiembre 2001)
Bienvenido al Desierto de lo Real (Octubre 2001)
La estructura de la dominación y los límites de la democracia
Capitalistas, sí..., pero zen…
Catástrofe Real e Imaginaria
Contra el doble chantaje
Contra el Gobierno Ilustrado
Cristianos, Judíos y otros criminales
Cuando lo honesto es siniestro y la psicosis es normal
¿Cuánta Democracia es demasiada?
De Joyce-el-Síntoma al Síntoma del Poder
¿Demasiada Democracia?
Defensores de la fe
El espectro de la ideología
El hombre nuevo.
El McGuffin Iraquí
El orden social es siempre frágil
El Sujeto Interpasivo
El Waterloo liberal
En su insolente mirada veo escrito mi perdición
¿Estamos en guerra?, ¿tenemos un enemigo?
¿Existe una política de la sustracción?
Francia violenta, la sociedad en riesgo.
¿Han reescrito Hard y Negri el Manifiesto Comunista para el siglo XXI?
Kant y Sade, la pareja ideal
Kieslowski como un cyber-artista
La Carretilla Vacía.
La constitución europea ha muerto. Larga vida a la auténtica política
La guerra en Iraq, ¿dónde está el verdadero peligro?
La Pasión en la era descafeínada
Las falsas promesas de Irak
La Venganza de las Finanzas Mundiales
Lenin Asesinado en una Estación Finlandesa
Lo que Rumsfeld no sabe que él sabe de Abu Ghraib
Lo Real del Ciberespacio
Los Comunistas Liberales de Porto Davos
El Minority Report de Gerhard Schroeder y sus consecuencias
OTAN, la mano izquierda de Dios
¿Por qué a todos nos encanta odiar a Heider?
¿Qué hacer con Lenin?
¿Quieres reír por mi?
¡Quiero mi chamarra mental Phillips!
Repetir a Lenin
¿Estado de excepción permanente?
The Matrix, o las dos caras de la perversión
The Matrix. La verdad de las exageraciones
The Matrix. Ideología recargada
“¡Tú Puedes!”
Un Buda, un hamster y los fetiches de la ideología
¿Un Lenin ciberespacial? ¿Por qué no?

ENTREVISTAS
Contra el goce
El calamar te vigila
El capitalismo es la única utopía
El Cine, espejo de censuras e ideologías
El combate universal
El psicoanálisis es más necesario que nunca
Estados alterados. Europa, Europa
Estados Unidos debería intervenir más y mejor
Histeria y ciberespacio
La ideología funciona cuando es invisible
La letrina de lo real
La medida del verdadero amor es “puedes insultar al otro”
Las prohibiciones ocultas y el Principio de Placer
“No tiene que ser un judío...”
“Si un fármaco puede hacerme más valiente, más lúcido y más generoso, ¿en qué queda la
ética?”
Slavoj Žižek responde a Peter Murphy
Sociedad civil, fanatismo y realidad digital
Soy un ateo combativo
“Tomo la idea cristiana de universalidad”

FRAGMENTOS
“Esclavo” es la palabra que nombra al amo fingido
Introducción a Contingencia, Hegemonía y Universalidad
La sesión lesbiana
Mujer, uno de los Nombres del Padre
Paisaje después de la batalla. ¡Dije economía política, estúpido!
Repetir Lenin
Sexuación del sexo
Sobre “Violencia en Acto”: “Esclavo” es la palabra que nombra al amo fingido
Una taza de realidad descafeinada
Y vivieron felices y descontentos


CONFERENCIAS
El trauma: un señuelo engañoso
Fotografía, documento, realidad
La estructura de dominación hoy
Órganos sin cuerpo de Hitchcock

BIBLIOGRAFÍA
Amor sin piedad
A Propósito de Lenin
Arriesgar lo imposible. Conversaciones con Glyn Daly.
Bienvenidos al desierto de lo real
Contingencia, Hegemonía, Universalidad.
El acoso de las fantasías
El espinoso sujeto
El frágil absoluto
El sublime objeto de la ideología
El títere y el enano
Estudios Culturales. Reflexiones sobre el multiculturalismo
¡Goza tu síntoma!
Ideología. Un mapa de la cuestión
La política de la diferencia sexual
La revolución blanda
La suspensión política de la ética
Lacrimae rerum. Ensayos sobre cine moderno y ciberespacio
Las metástasis del goce
Mirando al sesgo
Porqué no saben lo que hacen
¿Quién dijo Totalitarismo?
Repetir Lenin
Todo lo que usted siempre quiso saber sobre Lacan y nunca se atrevió a preguntarle a Hitchcock
Violencia en Acto
Visión de Paralaje

SOBRE ŽIŽEK
Contra los revolucionarios blandos.
Lenin hoy: La actualización de Slavoj Žižek.
Los olores de la revolución
Los retos actuales de la filosofía


¿Quién es ese maldito Žižek?
Un filósofo que piensa de nuevo
Un Buda, un hámster y los fetiches de la ideologíapor Slavoj Žižek


Hoy una especie de sabiduría agnóstica, oriental, de la nueva era, o usualmente alguna clase de falso Taoísmo o Budismo se está convirtiendo en la forma predominante de ideología. ¿Cómo funciona este Budismo? ¿Por qué es la ideología ideal para el capitalismo tardío? El mensaje fundamental [de esta nueva corriente] es “no persigas el éxito material, no participes en el juego social por entero, hacélo con distancia.” Ustedes saben como son usualmente los posters de propaganda de los cursos budistas. Hay un primer párrafo anticapitalista: “No te dejes atrapar en esta lucha por lo material, retírate a la paz, etc., etc.”. Pero el segundo párrafo siempre es “de esta manera vas a ser aún más exitoso en los negocios”.
La visión es que el funcionamiento de nuestra vida capitalista de todos los días es tan frenética, tan alocada, que para sobrevivir necesitas tomarlo como si fuera un juego, no un compromiso real, porque si estás demasiado comprometido te vuelves loco. Creo que el funcionamiento de la ideología es, en este punto, fetichista. ¿Qué significa el fetichismo en este contexto? Los fetichistas no son idiotas, son realistas. Un fetichista es alguien que, aferrándose a su fetiche,
puede soportar la realidad tal como es. Déjenme contarles una historia, que es real, le sucedió a un amigo mío recientemente, cómo hizo para sobrevivir a la muerte de su esposa. Fue la trágica historia frecuente, él estaba felizmente casado, la esposa fue al doctor, de pronto le dijeron “tienes cáncer de mama” y murió en tres meses. Pero la gran sorpresa para sus amigos fue descubrir cómo después de la muerte de su esposa, este tipo podía hablar bastante fría, normalmente, aún de los más dolorosos momentos de la muerte de su esposa. No teníamos que simular, que evitar el tema traumático... era absolutamente normal, él podía hablar sobre todo. Entonces nos preguntamos, “¿Pero este tipo es un monstruo o qué? ¿Cómo puede tratar tan fríamente la muerte de su esposa?”. Pronto descubrimos el secreto. Es tan simple y ridículo que sólo porque es verdad puedo contarlo seriamente y creerlo. Nos dimos cuenta que siempre que hablaba de su mujer, de los momentos más dolorosos de su muerte, él jugaba en su regazo, con sus manos, con un pequeño hámster, la mascota de su mujer; y que este hámster era su fetiche. Funcionaba como una especie de negación simbólica de lo que estaba diciendo. Él era capaz de admitir racionalmente la muerte de su esposa, pero con el hámster bloqueaba la verdad contenida en su aceptación de esta muerte.
Ustedes se preguntarán si esto es una especie de análisis salvaje muy primitivo, y cómo podemos saber que realmente esto era así. Desafortunadamente tengo la prueba, como saben los hámsters viven por muy poco tiempo: medio año después de la muerte del hámster, el tipo se quebró y debió ser hospitalizado por un intento de suicidio. Así es como creo que sobrevivimos hoy a la realidad capitalista, podemos ser muy realistas, actuar con crueldad, no tener ilusiones sobre la vida social, pero cuando encontramos a alguien que dice “No tengo ninguna ilusión, puedo aceptar la vida tal como es, cruel, sin ideales”,
háganle una simple pregunta: ¿Dónde está tu hámster? Mi idea es que este budismo occidental es un hámster gordo y grande. Podés participar completamente en el salvaje juego capitalista mientras tu entrenamiento y tu meditación y demás te dan la ilusión de que esa no es la vida real, sólo estas jugando el juego social, en realidad estás en cualquier otro lado. Creo que ni siquiera podemos decir que esto es sólo una falsificación occidental, que la verdadera sabiduría oriental es algo totalmente diferente. Recientemente leí un libro maravilloso de un autor llamado Brian Victoria, Zen y guerra, que demuestra que en los 30s y 40s, con la excepción de algunos disidentes, las autoridades budistas zen japonesas apoyaron completamente al militarismo imperial japonés [...] Pero lo interesante es cómo los budistas justificaron al militarismo. Un nivel fue la justificación teleológica usual, que también conocemos en occidente, “a veces tenés que hacer un mal menor por el mayor bien, no deberíamos matar, pero matemos un poquito para prevenir una gran matanza”. Pero la legitimación clave fue mucho más interesante y siniestra: la idea era que la obediencia militar absoluta e incondicional, la ejecución inmediata de órdenes, era la vía directa de la mayoría de la gente para conseguir la iluminación espiritual. Porque la idea era que el oro del esclarecimiento budista, la superación del falso “sí mismo” (self), se logra a través de la disciplina militar perfecta, donde uno se convierte en una máquina, sólo ejecuta órdenes, te sobreponés a vos mismo.
Déjenme evitar un malentendido, no estoy diciendo que esto significa que el budismo zen es una falsedad, un falsedad militar secreta. Afirmo que lo mismo puede decirse de los grandes místicos de Europa occidental. Si miran de cerca a muchas de las grandes figuras místicas descubrirán que también eran políticamente activas y extremadamente crueles. Mi conclusión es simplemente que aún el esclarecimiento místico y espiritual más auténtico es éticamente neutral. No hay nada que nos prevenga de cometer los peores crímenes. Déjenme contarles un extraño hecho que pienso que es aquí profundamente indicativo. ¿Saben cuál era el libro favorito de Himmler, el jefe de la SS de Hitler? Era un libro encuadernado en un cuero especial que llevaba todo el tiempo en su bolsillo: el Bhagavad-Gítá. La idea es que así es como un soldado nazi debe cometer sus asesinatos, con una distancia interior, sin participar en ello. Ahora, para concluir realmente, pienso que por lo que debemos esforzarnos no es en las [hipocresías religiosas, no las religiones si no su utilización hipócrita]. Necesitamos una lógica diferente de compromiso colectivo, de compromiso ético. ¿Dónde encontramos esto? ¿Cuál es la solución? Me encantaría desarrollarlo, pero me piden que termine. Muchas gracias.

Artículo publicado en la edición de agosto/diciembre de 2003 de la publicación PLAN V, Una
Revista Argentina de Política, Economía, Cultura y Futuro. Publicado originalmente on-line en:
http://www.planv.com/notas/2003/ago-dic/zizek.htm. Presentación adaptada
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Re: Žižek, ¿que es Žižek?

Mensaje por Yeremenko el Lun Ene 14, 2013 7:13 pm

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