Diccionario ateísta de la web Soy Ateo

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    Chus Ditas
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    Diccionario ateísta de la web Soy Ateo

    Mensaje por Chus Ditas el Miér Jul 02, 2014 6:37 pm

    —Diccionario ateísta de la web Soy Ateo

    Diccionario ateísta que muestra las cosas tal y como son, sin rodeos y bajo un punto de vista escéptico y, por lo tanto, ateo. Además de palabras (definidas desde una perspectiva religiosa), se han ido añadiendo expresiones y frases que solemos usar y que son producto de haber crecido en esta sociedad religiosa y supersticiosa en la que vivimos.

    fuente: http://www.ateoyagnostico.com/


    Agnóstico: persona que se encuentra en un punto medio entre admitir o negar las afirmaciones por parte de ciertas personas (Religiosos) por no tener pruebas que demuestren que esas afirmaciones son verdaderas o falsas.

    Aleya: véase “Versículo”

    Allah (Aláh, Alá): versión islámica del dios hebreo.

    Alma: la idea de que la consciencia producida por los procesos cerebrales es en realidad un ente independiente del cuerpo físico.

    Ángel: personaje de la mitología griega (del latín angĕlus, que a su vez deriva del griego “ángelos” y que significa “mensajero”) que portaba noticias entre los dioses. Según la mitología griega estos personajes no se daban a conocer entre humanos y solo habitaban en los montes donde residían los dioses (Olympos). El judeocristianismo, partiendo de las traducciones griegas en la LXX, adaptó a estos seres a sus textos neotestamentarios asumiendo que las deidades que aparecen en los textos (Elohim) y los personajes que enviaba Yahvé para dar mensajes a los humanos eran estas criaturas. La representación de estos personajes con aspecto humano y alas proviene de la representación griega del dios Eros con alas.

    Antiguo testamento: conjunto de libros sobre mitología hebrea recopilados en uno solo (Tanaj). Estos libros se compusieron uniendo varias fuentes distintas (Yahvista, Elohista, Deuteronómica, Sacerdotal, etc) en el siglo V a.e.c.

    Ateo: persona que niega la afirmación dada por ciertas personas, que se autodenominan religiosos y a los que se les denomina popularmente como creyentes, sobre la existencia de una o varias deidades concretas, o no, y toda la parafernalia mitológica que les acompaña, la cual fue creada o compilada oralmente y posteriormente por escrito.

    Biblia: conjunto de libros recopilados en uno solo sobre mitos hebreos y grecorromanos adaptados al judeocristianismo. Este libro fue creado en el siglo IV d.e.c a través de reuniones (concilios) en los que se decidió mediante votación qué textos recogería y cuales no. Además está compuesto por dos: Antiguo testamento y Nuevo testamento.

    Blasfemia: término usado por los religiosos para referirse a toda crítica hacia sus creencias. Casualmente, estos religiosos que exigen respeto hacia sus creencias y toman a quienes critican o se burlan de sus creencias (“blasfemos”) como personas a las que juzgar y condenar, tienen en sus bases ideológicas (sus Textos Sagrados) el desprecio y la crítica hacia el resto de creencias. La blasfemia suele aplicarse siempre a todos los que critican la postura de uno, no a quienes pertenecen a esa postura y critican al resto de ideologías. Se suele usar este término y “Sagrado” como escudo hacia creencias que no pueden ser evidenciadas o con un alto contenido de relatos sobre sucesos antinaturales ya que estos, los religiosos, son conscientes de lo absurdos e irracionales que son estos relatos.

    Cielo: lugar ficticio en el que habitan las deidades y en el que supuestamente acuden las “almas” después de morir los contenedores de ellas (humanos). Se asocia el cielo a la observación del cielo (real) y su aspecto estético, además del hecho de observar por la noche a los astros que este contiene. Estos astros, entre ellos el Sol, son el origen de la creencia popular en la existencia de “deidades”.

    Concilio: reunión (asamblea en su traducción oficial) de creyentes religiosos (normalmente los de más alto rango jerárquico dentro de la propia religión) en la cual se eligen, mediante votación, cuales deben ser sus “dogmas” y creencias oficiales.

    A esta asamblea se la añadió el término de origen romano “ecuménico” que se usaba en su origen para determinar a todo lo conquistado. En términos reales significa una unificación de territorios geopolíticos. El cristianismo adoptó en el siglo IV este término al ámbito religioso para referirse a estas reuniones ya que en ellas pretendían abarcar la totalidad de las creencias estableciendo un monopolio religioso.

    Un ejemplo se puede observar en los cánones (mandatos o imposiciones) establecidos durante los primeros “concilios”, donde el cristianismo elige concilio tras concilio qué cualidades ha de tener su “mesías” y qué se debe añadir o quitar a los libros “sagrados” para que estos digan lo que se establece como interpretación oficial.

    Corazón (sentir en el…): creencia o simple frase que suele ser usada para designar todo pensamiento de carácter emocional. Esta idea, que proviene de la mitología egipcia, tiende a afirmar que los sentimientos y emociones, producidos realmente en el sistema límbico del cerebro, son producidos por este órgano.

    Los egipcios creían que el corazón (órgano) era el causante del pensamiento. Esta idea posiblemente surge de 1º.- la observación de que, al detenerse el funcionamiento de este, el Ib (simbolismo para el corazón), dejaba también de funcionar. 2º.- La observación de los latidos que en él se producen cuando hay cambios emocionales.

    El judeocristianismo, quien adoptó muchas de las creencias religiosas de Egipto, también acogió esta idea como suya. Los “creyentes” actualmente siguen usando esta expresión basada en una creencia religiosa egipcia sin conocer su verdadero origen.

    Creencia: conjunto de suposiciones sin evidencia alguna basadas en las afirmaciones expuestas por otras personas (Religiosos) que son admitidas por el creyente basándose únicamente en la “fe”.

    Creer: suspender el juicio objetivo y critico, además del criterio personal aceptando lo que a uno le afirmaron. Para ello es necesario que esa persona posea un segundo factor denominado “Fe”.

    Creyente: Persona que cree en una parte o la totalidad de los mitos narrados en los textos que ellos consideran “sagrados” según su propio criterio, nivel cultural, intelecto y subjetividad. Para ello, escoge los textos que considera medianamente lógicos y desecha, omite, niega o excusa los que no son convenientes a su gusto y comodidad sentimental y emocional. Este gusto se ve afectado por el ambiente sociocultural en el que se encuentre. De esta forma sus creencias estarán predeterminadas según los estereotipos culturales que le ha transmitido esa sociedad.

    Cristianismo: secta judía creada hace aproximadamente dos milenios (mediados y finales del siglo I d.e.c) a partir de las afirmaciones de ciertas personas sobre un personaje mesiánico (véase “Jesús”)

    Deidad (plur. Deidades): personaje ficticio, imaginario o literario, y principal en las mitologías de cada una de las culturas monoteistas. Según estas mitologías, este personaje está dotado de poderes absolutos y no puede ser cuestionado (véase “Sagrado” y “fe”). Su creación y uso depende siempre de dos funciones personales para el crédulo que admite su existencia: 1º Dar respuesta fácil a todo lo que este desconoce (argumento de la ignorancia: “No sé como o porqué sucede esto, por lo tanto la respuesta más lógica para mi es que Dios lo hizo“)y 2º por miedo a posibles represarías en el caso de que su existencia fuera cierta (argumento del miedo: “Me afirmaron que si no cumplo con esta serie de órdenes esta deidad puede castigarme, por lo tanto debo creer en su existencia y cumplir con ellas“- apuesta segura). Estas dos premisas son las más primitivas ya que las personas que las idearon carecían de 1º conocimientos y 2º observaban tragedias continuamente de las que no conocían las causas. Con el paso del tiempo estas premisas fueron complementándose con narraciones que dotaban a estas deidades de personalidades más y más complejas. (véase “Textos religiosos” y “Concilio”).

    La creencia en la existencia de estas deidades proviene de la creencia popular de que los astros eran personajes antropomorfos que observaban al ser humano y producían todas las causas que a estos afectaban. El principal de estos dioses siempre estaba inspirado en la observación del Sol , al que se le rendía culto, y de las estaciones, que supuestamente este producía ( las cuales ayudaron a la composición de las distintas historias y festividades): Ra, Horus, Helios, Sol-Invictus (Gabal, Mitra y Sol), Dioniso, Freyr, Jesús, etc.

    Demonio: personaje mitológico griego (del griego “daemon” y de la latinización y sinónimo del término “Diablo”) que portaba malas noticias (“mensajero del mal“) y que la mitología judeocristiana asimiló como propia cuando en las narraciones neotestamentarias se introdujo a este personaje como adversario de la deidad hebrea.

    Diablo: latinización de la interpretación griega expuesta en la versión LXX, “diábolos“, extraída de la traducción que hicieron del hebreo “shatán“, cuyo significado es “adversario” o “enemigo”. Los religiosos neotestamentarios dejaron esta palabra sin traducir en los textos usándola como nombre propio para un personaje basado en el “Hades” griego.

    Diez mandamientos: Los diez primeros preceptos del Antiguo testamento (véase “Antiguo testamento”). A menudo, muchos creyentes los mencionan, olvidándose del resto de preceptos que da el dios biblico desde Éxodo 20 hasta Deuteronomio. De esos diez, los 4 primeros están dedicados a la adoración de esa deidad, y los siguientes a problemas humanos muy comunes y ya conocidos en esa época y anteriores. De hecho todos esos mandamientos ya figuraban como normas moralesen las “Confesiones negativas” dentro del “Libro de los muertos” en la religión egipcia, que toda persona debía cumplir si quería entrar a los campos de Aaru (véase “Paraíso”).

    Dios: latinización de “deus”, que viene del griego “theos”, con significado homónimo y que proviene de “Zeus”. Nombre con el que se suele representar al personaje bíblico y deidad del monoteísmo abrahámico. Dicha deidad está compuesta por distintas deidades anteriores a la unión de las tribus, durante la época dinástica hebrea (Yahvé, proveniente de las tribus del Norte de Israel, y Él, proveniente de las tribus de Canaán). Estas deidades a su vez estaban basadas e inspiradas en otras deidades anteriores de origen sumerio y egipcio.

    Dogma: Conjunto de leyes (doctrina) sostenidos por una “religión” extraídos de la interpretación, literal o no, de los textos de esa religión y que no admiten réplica alguna.

    Edén: Palabra de origen acadio (semita) sinónimo de “Paraíso” (véase “Paraíso”) al que el creyente le han prometido, irá, una vez haya muerto si cumple con todos los preceptos que impone su religión y del que no hay ni una sola evidencia. En realidad, palabra usada originalmente para designar a la zona geográfica donde, supuestamente, se situaba el jardín conocido como “Paraíso”.

    Él: nombre del personaje mitológico (también “IL”) de la cultura cananea (Ihm) que al unirse con el resto de tribus pasó a formar parte de uno de los nombres de la deidad hebrea monoteísta. El plural de este nombre es “Elohim”. El creyente judeocristiano tiende a usar este nombre para referirse a la deidad hebrea pensando que este se refiere a esta deidad como el pronombre masculino de la tercera persona del singular, cuando en realidad su etimología proviene del nombre propio que antes hemos mencionado.

    Elohim: forma plural de “Él” que significa dioses (deidades). Aunque en los textos su significado real es este, el creyente asume que este también es un nombre propio. (Otro más de tantos que posee la deidad hebrea). Estas deidades eran: Asherah, Ashartu, Yaw, Mot, Yam, Hadag, Baal, Dagon, e Ihm (o Él),quien los comandabay gracias al cual reciben este nombre.

    Epístola (plur. Epístolas – neotestamentarias): Cartas enviadas supuestamente por una sola persona, que vivió en Turquía, y de carácter apologético que hablan de un “mesías” judío que ya había muerto anteriormente y que, décadas después de morir, se le había aparecido a dicho autor en sueños. Estas cartas, contrarias al gnosticismo y al “paganismo”, irónicamente, describen a un personaje (véase Jesús) que actúa del mismo modo que el resto de personajes “paganos” encontrados en el resto de religiones.

    Espíritu: personaje imaginario basado en la idea de que una persona (ser) posee un “Alma”, que al morir queda separada del cuerpo físico.

    Evangelio (plur. Evangelios): Conjunto de textos (Judeocristianos) escritos en griego a partir del 70 d.e.c (según los estudiosos y la papirología) que narran las aventuras de un personaje (Jesús) y sus compañeros de viaje. Estos textos junto con las “Epístolas” componen el “Nuevo testamento”. Estos textos se suelen dividir entre textos canónicos (acogidos al canon o ley de la iglesia) y apócrifos. (usados por el pueblo y que no contaban con la aprobación eclesiástica)

    Fe: Confianza ciega en que lo que a uno le han afirmado (o inculcado) es cierto sin opción a ser cuestionado bajo criterios objetivos basados en la lógica y la razón. Excusa usada por los “Religiosos” cuando estos no poseen evidencia alguna para justificar sus afirmaciones.

    “Gracias a Dios“: Agradecer por algo (generalmente positivo para la persona que pronuncia dicha frase) a un personaje ficticio (Mitológico) debido al hecho de no conocer o ignorar las causas reales de porqué sucedió tal hecho.

    Infiel: para los religiosos, toda persona que no cree en las misma supersticiones y fantasías que ellos.

    Infierno: lugar ficticio y literario, por lo tanto, imaginario judeocristiano basado en el Tártaro griego. El creyente suele usar este lugar como excusa y deseo: excusa para motivar sus creencias, y deseo de existencia como lugar donde este enviaría a todo el que no opina y cree lo mismo que él. Principal refuerzo para el argumento del miedo al que este creyente se aferra.

    Interpretación (exégesis religiosa): Descontextualización, total o parcial de un “texto religioso” para conferirle un sentido positivo (y lógico) al mismo, dando igual si este es inmoral y/o carente de ética e ilógico. En términos exactos, una exégesis incorrecta de un texto al que el creyente previamente ha blindado con el apelativo “sagrado”, por lo que este no podrá ser cuestionado crítica y objetivamente por nadie, incluido él mismo. De esta forma toda lectura imparcial de ese texto queda suprimida debido a que este creyente tiene una idea prefijada e inculcada anteriormente por otro religioso.

    La interpretación religiosa puede ser de dos tipos:

    -Inconsciente:El creyente y/o religioso realiza una descontextualización y tergiversación del texto confiriéndole ese positivismo y sentido lógico involuntariamente sin darse cuenta de ello.

    -Consciente: El creyente y/o religioso realiza una descontextualización y tergiversación del texto para proporcionarle ese positivismo y sentido del que carece.

    Jesús (Jesucristo): Personaje de la mitología judeocristiana basado, supuestamente, en el judaísmo y que no es aceptado por este por contrariar a las mismas bases de dicha religión. Este personaje, que para el creyente judeocristiano fue o es real (al menos en su imaginación), en realidad, se compone de las características de los personajes de varias mitologías grecorromanas y de las decisiones tomadas en los “Concilios” a lo largo de los siglos desde que este fuera creado a finales del siglo I por los evangelistas (véase Evangelios) y, anteriormente, por las “Epístolas.”

    Libre albedrio: realidad suplida por esta expresión religiosa para designar algo obvio: nuestra propia libertad de decisiones. El “Religioso” suele usar esta expresión afirmando que su amigo imaginario (véase “Dios”) la ha concedido. Al mismo tiempo, este realiza su propia autocontradicción cuando intenta justificar los “Dogmas” de su religión y los “mandamientos” que este da en su “Biblia” afirmando que este da este “libre albedrio” al mismo tiempo que dicta ordenes y condena a quien no las cumple con la tortura eterna en el “Infierno”.

    Mandamiento (plur Mandamientos. “10 Mandamientos”): cada uno de los dogmas establecidos por los religiosos y puestos por escrito en la “Biblia”.

    Normalmente, el “creyente” solo menciona los 10 primeros y excusa el resto de los mandamientos (poco morales) afirmando que estos se encuentran en el Antiguo testamento. Este quiere dar a entender que su dios (un personaje “inmutable” según la teología) los cambió a partir de la llegada de otro personaje, “Jesús” (quien supuestamente es él mismo), cuando este dio una serie de “nuevas órdenes”.

    Lo que se hace en realidad es “elegir”, bajo criterios personajes y subjetivos, qué ordenes coger y cuales no de la “Biblia”, ya que, tanto los 10 primeros como el resto de mandamientos (un total de 613 leyes) se encuentran todos en el Tanaj y todos ellos se dieron, supuestamente, en el mismo momento, bajo el mismo mandato y por el mismo personaje.

    Estos mandamientos han ido evolucionando en las religiones, independientemente de los textos, gracias a las nuevas “interpretaciones” ofrecidas por los “religiosos” a lo largo de la historia. Esto ha sido posible gracias a los cambios sociales, que han forzado a estos religiosos a adaptarse a la moral de cada época (salvando excepciones). Hecho que ha dado como resultado a la elaboración de estas interpretaciones.

    Exceptuando los mandamientos que aun siguen siendo, en su mayoría, “morales” para nuestra sociedad, al resto de ellos se les ha buscado otro significado muy distinto a su originario. Dando como resultado la creación de obras como las los Padres de la iglesia, en el cristianismo; o el Talmud, en el judaísmo. Estas únicamente intentan buscar excusas y justificaciones filosóficas a los mismos.

    Milagro: estafa producida gracias a la elaboración material de una serie de sucesos relacionados con la iconografía y el simbolismo de la religión a la que pertenece la persona que realiza dicha estafa. Dicha persona se servirá de: 1.-Mentiras subjetivas (testimonio personal de la persona que ve el “milagro” – a veces el estafador es el propio autoengañado. Consultar los puntos 1 y 3 de las predisposiciones) 2.-Utensilios relacionados con la religión de la que se sirve y a la que pertenece (esculturas, pinturas, cálices, rosarios, lugares específicos, etc). A dichos utensilios se les añade una serie de detalles que hacen que estos realicen funciones especificas (liquido cayendo desde ojos, disecaciones o momificaciones,etc) y una serie de sucesos adornados por el propio estafador con una historia de trasfondo. 3.-Sucesos que, según el estafador, no son producto natural y a los que atribuye a la divinidad o ídolo de la religión a la que pertenece. Estos sucesos además suelen atribuirse a “causas desconocidas“. Estas “causas desconocidas” son inducidas por el estafador, el cual siempre procura el impedimento a la investigación de dicho suceso.

    Nota: A veces estas investigaciones son permitidas por los “lideres religiosos” de la religión a la que pertenece el estafador, estos lo hacen bajo una serie de condicionantes que darán siempre como resultado la aprobación de dicho “milagro”:

    1.- El número de “peregrinos” que acuden al evento. (cuanto más cantidad de crédulos acuden a dicha estafa, más número de “donaciones” recibe el estafador)

    2.- Un jurado religioso o comisión religiosa.

    3.- Científicos elegidos a dedo. Cuando el resultado de dicho suceso no queda claro, el estafador (religioso) o el colaborador de la estafa (“lider religioso”) decidirá omitir este detalle u ocultarlo a la vista pública.

    4.- La presunción de que “causa desconocida” es directamente proporcional a suceso milagroso (milagro): Esto se produce debido a la poca objetividad y carencia total de ética de la persona que realiza tal afirmación.

    En los casos donde la investigación se realiza mediante una metodología científica responsable, el “milagro” queda descartado y esta persona, el estafador, suele negar dichas evidencias u omitirlas.

    Estas estafas además cuentan con un factor especialmente importante: la credulidad o la ignorancia de la persona a la que se estafa. Esta persona, debido a las creencias que le han inculcado, siempre estará predispuesta a asumir todas estas estafas ya que:

    1.- Concuerdan con el estereotipo sociocultural de las creencias y afirmaciones que le han inculcado.

    2.- Asumirá dichas estafas como ciertas debido a que la persona que las realiza es para él una autoridad de la que puede fiarse. (ad verecundiam)

    3.- El nivel cultural e intelectual que posee la persona. Este estafado, a niveles generales, carece de conocimientos suficientes para afrontar que este suceso puede ser una estafa con trasfondo económico. Lo que causa una perdida directa de la noción entre “fantasía” (hecho irracional) y “realidad” (hechos o sucesos racionales)

    Ejemplos de esta predisposición son:

    -Si el estafado es judeocristiano, siempre verá personajes o sucesos relacionados con los estereotipos culturales que le han inculcado: apariciones de vírgenes, imágenes de Cristo, etc.

    -Si el estafado es hinduista: siempre verá apariciones “Místicas” de deidades, estatuas que realizan actos humanos como beber leche, etc.

    4.- Si la persona se ve afectada emocionalmente por un suceso. Se tiende a asumir que todo lo positivo a raíz de ese suceso (generalmente negativo) ha sido producto de una ayuda externa. Esto hace que uno omita toda justificación racional del suceso si esta no le reporta una sensación de alivio. Afirmar que escapar a una tragedia ha sido el producto de los deseos de un tercero omnipotente es el mejor parche para justificar dicho alivio emocional si ese suceso ha sido algo desagradable para la persona que lo ha sufrido. Los sucesos desagradables dejan una sensación de perdida del control de nuestras vidas que solo puede solucionarse de dos formas: 1ª Siendo realistas y asumiendo los hechos, o 2ª buscando un agente externo que justifique los hechos.

    Mito: Relato (basado en afirmaciones) que intenta explicar un suceso o hecho que pudo ser real o totalmente inventado mediante la adición, parcial o total, de elementos de fantasía (ficción). Se considera mito a la religión en la que ya nadie cree. El creyente también suele considerar mito a las religiones en las que él no cree.

    Mitología hebrea: Conjunto de cuentos y leyendas que el pueblo hebreo transmitió vía oral hasta que estos se expusieron por escrito a partir del siglo IX a.e.c. (aproximadamente) en lenguaje paleo-hebreo. Estos mitos se basaron e inspiraron en otros cuentos y leyendas pertenecientes a culturas anteriores y contemporáneas, como la mesopotámica (sumeria), la fenicia y la egipcia.

    Mormón: Personaje creado por Joseph Smith. También, persona que además de creer en los mitos del judeocristianismo, cree que en el siglo V a.e.c, un barco cargado de judíos atravesó el mar Mediterráneo y el océano Atlántico, y que este barco llegó hasta el continente americano y fundó una colonia. Esta, después de guerras entre dos tribus, fue visitada por el “Jesús” neotestamentario cuando este resucitó. Lo que dio origen a los primeros americanos según Smith.

    Nota: estos, por lo visto, se olvidaron del cristianismo y de todo. Si no, uno no se explica porque estos, a pesar de haber tener orígenes judaicos y de haber sido visitados por una deidad, no solo perdieron sus creencias sino que además inventaron sus propias religiones.

    Estas creencias tienen su origen en las mentiras de un cristiano llamado Joseph Smith, quien en 1820 afirmo haber sido visitado en sueños por el Dios bíblico, el cual le indicó donde encontrar una historia supuestamente perdida donde se explicaba lo anterior. Esta historia, por lo visto, había sido escrita por un personaje llamado Mormón en unas planchas de oro y enterrada, casualmente, en el jardín de la casa de Smith, quien las encontró al agacharse para rezar. En ellas habían unos textos inventados por el mismo Smith, quien los creó a partir de jeroglíficos tan de moda en aquella época. Este afirmo que pudo traducirlos gracias a unas piedras mágicas que también encontró, casualmente, al lado de las planchas.

    Nuevo testamento: conjunto de narraciones mitológicas (“Evangelios”) y cartas con afirmaciones fantásticas, compuestas en teoría por una persona (véase “Epístolas”) escritas a partir del 65 d.e.c ,35 años después de la supuesta muerte del personaje del que hablan, que narran los supuestos hechos y aventuras de ese personaje (Jesús) y sus compañeros de viaje (discípulos).

    Oración (véase Rezar): texto predeterminado y creado para usarse cuando uno reza u ora.

    Paraíso: Lugar ficticio, posiblemente el recuerdo lejano de alguna zona fértil situada entre los cuatros ríos del imperio sumerio (Cercano Oriente): Pisón, Gihón (ambos desaparecidos), Tigris y Eúfrates, que con el tiempo, y gracias a la mezcla cultural, se fue transformando en el lugar donde, según las religiones, irán todos los que obedezcan durante su vida las leyes impuestas por su religión, una vez hayan muerto. Una versión abrahámica de lugares con mismo propósito en otras religiones como la egipcia (campos de Aaru) o la griega (campos Elíseos).

    Según las tres religiones del monteismo abrahámico, este lugar se encuentra en otra dimensión y sólo se puede acceder a ella después de morir, y solo si se te concede la entrada. (véase “Cielo”). En el judeocristianismo se le añaden promesas como el encontrarse allí con los seres queridos que ya murieron; y en el islam, a este lugar se le añaden además promesas como recibir, a modo de tributo, mujeres vírgenes para él deleite de uno mismo.

    Este cumple con la necesidad emocional del creyente de ser todo lo feliz que no ha sido en esta vida. Los líderes religiosos conocen esto y no dudan en aprovecharse de ello prometiendo “Paraísos” específicos y adaptados para cada persona.

    Pentateuco: Recopilación de los cinco libros que el pueblo judío atribuyó a Moisés y que en realidad fueron compuestos entre los siglos VII y V a.e.c., sobre todo durante el reinado de Josías, quien intentando unificar a las tribus hebreas afirmó haber descubierto uno de esos cinco libros: Deuteronomio. Todos los textos fueron recopilados por una fuente conocida como R (Redactor) quien, ordenándolos y añadiendo interpolaciones entre unos y otros a modo de nexo, consiguió dotarles de sentido y cierta concordancia. Creando así la estructura del “Tanaj” (véase “Antiguo testamento”) y a un dios único, que en realidad es un amalgama de varias deidades cananeas y judeas (véase “Él”, “Elohim” y “Yahvé”)

    Profecía: afirmación realizada por una persona que se autodenomina o al que denominan como “Profeta”.

    Profeta: persona que afirma conocer el futuro (véase “Profecía”) basándose en estadísticas y afirmaciones generales, las cuales atribuye a una supuesta comunicación con “Dios”, con un “espíritu” o con cualquier otro personaje creado por la mitología. (véase “Mito”)

    Religión: Conjunto de mitos que todavía son creídos por personas (léase “Creyente”). A estos se les suman un conjunto de dogmas, ritos y tradiciones que intentan dotar de importancia al simple hecho de creer en ellos.

    Religioso: persona a la que se le denomina popularmente como “creyente” y que expone públicamente sus creencias o afirmaciones, pretendiendo que estas sean aceptadas sin más (Fe).

    Rezar (orar): Pedirle a un ser (o amigo) imaginario y adaptado al subconsciente de cada persona la realización y cumplimiento de los deseos personales.

    Esta petición se puede realizar de dos formas:

    -Oralmente: La persona religiosa cree que producir sonidos organizados estructuralmente (lenguaje) gracias al uso de la lengua (órgano) mediante la vibración de las cuerdas vocales y la respiración, puede influir a que los sucesos cotidianos le sean propicios porque un ser imaginario los escucha. A pesar de que este ser es etéreo, según el propio creyente, y por tanto está desprovisto de pabellones auditivos(y oído interno), tiene la capacidad de recibir esas vibraciones acústicas (sonido) y entenderlas.

    -Mentalmente: La persona religiosa cree que su cerebro puede emitir hondas al exterior con mensajes. Piensa que imaginar una conversación con un personaje literario puede tener efecto en la realidad.

    En las oraciones tampoco es necesaria la petición de deseos. Este “creyente” también piensa que puede mantener conversaciones (trascendentales o triviales) con dicho personaje y asocia cualquier coincidencia en la vida real (suceso=causa/efecto) con una respuesta por parte del mismo. Cuando estas coincidencias no se producen, este creyente recurre (debido a su escasa capacidad deductiva) al argumento: “Dios no quiso responderme” o “Dios no quiso oír mi petición“. (véase también “Si dios quiere“)

    Sagrado: algo que para el creyente es importante (su verdadero sinónimo), hasta el punto de anular cualquier juicio sobre ello, dando igual si su contenido o lo que representa es cierto o no.

    Satán (también Satanás): latinización del hebreo “ha-shatán” y el arameo “shatan” que simplemente significa “adversario”,”enemigo” y/o “acusador”. En el Tanaj (Antiguo testamento) esta palabra simplemente es la definición que se le dá al mensajero del dios hebreo (Yahvé) debido a que este, en las narraciones, es el encargado de informar a la deidad veterotestamentaria de los “pecados” que cometen los humanos. A pesar de no ser un nombre propio, el judeocristianismo lo asumió como tal creando así a un personaje que excusaba las acciones negativas de su deidad en los textos veterotestamentarios. Esto se debe a que los traductores griegos de la LXX no tradujeron dicha palabra dejándola tal cual. La similitud entre las acciones entre este personaje veterotestamentario y los personajes de la mitología griega hicieron que estos traductores asumieran que el personaje “acusador” era también un “Ángel”, aunque de quien partía este personaje principalmente era del Hades griego.

    “Si dios quiere“: Si hay suerte o el azar propicia que lo que deseo se cumpla. Esto se ve afectado por diferentes causas ajenas para la persona que pronuncia la frase, por lo que esta frase inculcada en sociedades judeocristianas es la forma en la que el creyente se expresa según la lógica al afirmar que “si sucede es por que dios lo quería y si no es porque no lo quería” basándose en cero evidencias y negando que esto no sea tal y como “cree”, incluso si se le demuestran las causas por las que se produjo un resultado positivo o negativo para él.

    Texto (Sagrado): Conjunto de narraciones (también denominados como “Mitos”) puestas por escrito en las que se citan afirmaciones de carácter antinatural y que necesitan ser aceptadas como ciertas a pesar de ser ilógicas y de no concordar con la realidad. El Religioso les añade el término “Sagrado” para suspender todo juicio y posible crítica hacia ellos sistemáticamente con un único objetivo: que esto no afecte a la poca credibilidad que tienen ya de por sí debido a la cantidad de hechos ficticios que estos contienen.

    Versículo (bíblico): La división en frases numeradas de un texto dentro del capitulo de un texto religioso. En el islam se los denomina como “Aleyas”, dotándolos además de un carácter milagroso (véase “Milagro”).

    Xenu:personaje ficticio creado por un escritor de ciencia ficción, L. Ronald Hubbard, para su religión: “Cienciología”. Este personaje ficticio es, según los “creyentes” de la cienciología, un extraterrestre intergaláctico que vino a este planeta hace 75 millones de años (casi 70 millones de años antes de que existiera si quiera el primer homínido) en una nave espacial. Este, según los cienciólogos, dejó a las personas que traía en esa nave al rededor de volcanes para después bombardearlas con bombas de hidrogeno. Según la cienciología, las “almas” (tethans) de estas personas se unieron a los cuerpos de quienes sobrevivieron a las explosiones.

    Yahvé: pronunciación correcta del tetragramatón hebreo YHWH (la omisión de las vocales por parte de religiosos hebreos debido a una superstición que daba crédito a la afirmación de que poder pronunciar un nombre es controlar a la persona u objeto que tiene ese nombre, aun conservada en algunas tribus). Yahvé es el nombre hebreo de la deidad en la que creían las tribus del Norte de Israel y de la que se conservaron más textos a la hora de componer el Antiguo testamento. Debido a esto, este es el nombre más usado para definir a este personaje mitológico hebreo (Dios). Este personaje le debe sus origenes a otra deidad, Yaw, de origen sumerio y encontrado en textos ugaríticos. Esta era la deidad del caos y las tempestades, debido a esto, en los textos Yahvistas, la personalidad de dicha deidad se ve reflejada cuando esta (en los textos bíblicos) provoca plagas y es directamente asociada a la tormenta.


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