[PTD] Política de masas, unidad comunista y líneas de demarcación en el proceso revolucionario

Comparte
avatar
Aprendiz.
Gran camarada
Gran camarada

Cantidad de envíos : 395
Reputación : 585
Fecha de inscripción : 22/10/2013
Edad : 21
Localización : Comuna de Zaragoza

[PTD] Política de masas, unidad comunista y líneas de demarcación en el proceso revolucionario

Mensaje por Aprendiz. el Dom Mayo 11, 2014 11:29 am

http://trabajodemocratico.es/politica-de-masas-unidad-comunista-y-lineas-de-demarcacion-en-el-proceso-revolucionario/

PTD escribió:Recientemente se ha realizado la conferencia de unidad entre los Excolectivos de Jóvenes Comunistas de Castilla la Mancha, Unión Proletaria y Partido del Trabajo Democrático, acordando como nombre las siglas de este último. Mi participación como invitado por la Plataforma Comunista, además del saludo que tenía como objetivo preciso el potenciar los elementos centrales de la conferencia de unidad coincidentes en general con los nuestros, fue el de observar y reflexionar sobre el debate de lo que llaman la línea de masas y sobre el significado de trabajar en lo inmediato por la unidad del comunismo no sectario, esta es nuestra aportación a esta unidad.

Para nosotros en la Plataforma, el debate sobre la unidad de los comunistas siempre lo hemos ligado al trabajo de masas, siendo esta la base de la construcción de la línea revolucionaria; aprendiendo del esfuerzo y sacrificio de muchos hombres y mujeres en la construcción de los referentes políticos, sindicales y sociales bajo la dictadura franquista, de decenas de miles de comunistas y revolucionarios que se mantuvieron firmes en sus principios después de la derrota militar. Que desde la resistencia armada con el maquis saltan al trabajo en los sindicatos verticales fascistas y desde él, al trabajo silencioso construyendo complicidades en las fábricas y barrios obreros, de donde va surgiendo de forma natural y unitaria, un movimiento sociopolítico de base sindical y popular que formó el potente movimiento de las comisiones obreras de fábrica y sector, barrios y pueblos bajo la dictadura.

Este fue el gran éxito de la mayoría de las tendencias de las organizaciones comunistas y revolucionarias bajo la dictadura, nuestra división era la división del movimiento comunista internacional, pero todas participábamos del trabajo de masas en las organizaciones de masas. Teníamos una línea de masas, confluíamos en el movimiento obrero, sindical y popular desde las comisiones obreras en el trabajo a las vecinales en el barrio, las dos claves del éxito bajo la dictadura, pero nos derrotó el oportunismo de derechas del PCE mayoritario en esta lucha, en unidad de destino con el XX Congreso del PCUS de 1956, día de la reconciliación de la lucha de clases. Nacimos sectarios en los años setenta y con él nos marginamos socialmente dando saltos al vacío, aislándonos de las masas imbuidas desde el proceso de la transición, por el estado de bienestar desarrollado por el capital en Europa, multiplicando la derrota de los marxistas leninistas y su división hasta hoy.

Desde esta experiencia de nuestra lucha más reciente, introducimos las variables de contenido, expresión y formas, que surgen del debate en la conferencia de unidad comunista del PTD. Una es la de la línea de masas cuyos principios están suficientemente explicados en este análisis y en la propia documentación de la conferencia, plenamente coincidentes con nuestros pensamientos y nos centramos con profundidad en la definición de la unidad del comunismo no sectario, definición nueva que crea o marca unos condicionantes de identificación en la relación entre comunistas y aliados determinando unas líneas de demarcación.

El significado de la unidad del comunismo no sectario, para a través de la línea de masas elaborar la teoría revolucionaria, nos dice o plantea varias líneas de demarcación, válidas para definir el grado de coincidencias para alianzas y marcarse objetivos unitarios concretos o generales. Concepto que también lo usan los camaradas que practican el sectarismo, pero como línea de identificación, refuerzo de las diferencias y elemento de superioridad.

La primera línea de demarcación está implícita en la propia línea de masas ¿es posible elaborar una teoría revolucionaria sin estar en la realidad concreta que viven las masas que deben hacer la revolución?, difícilmente, la experiencia nos dice que aquellos que trabajan políticamente fuera de las masas, nos pueden traer oportunismo de derechas o de izquierdas, pero siempre revisionismo. La gran línea de masas que aupó al PCE como el partido mayoritario socialmente bajo el franquismo, no vino dada por la elaboración de la dirección central del partido en el exilio dorado bajo el manto soviético, vino dada gracias a su gran implantación clandestina entre las masas y al acierto de sus dirigentes del interior, apostando por desarrollar y dirigir un movimiento que surgía del fondo más profundo de las necesidades de la clase trabajadora en las fábricas, centros de trabajo, barrios y pueblos; de representación y libertad ante la represión y explotación a la que estaban siendo sometidos. Si no llega a ser por la gran intuición de los dirigentes obreros del PCE del interior, que apostaron desde la línea de masas que heredaron del gran Partido Comunista de José Díaz, por el desarrollo del movimiento político y social que estaba surgiendo, todavía estarían desarrollando el esperpento sindical de la OSO, invento izquierdista y dogmático del grupo en el exilio de la dirección del PCE, lejos de la realidad y necesidades de las masas trabajadoras. Todavía hoy, destacamentos de comunistas siguen creando instrumentos a su imagen de la realidad, siguen imitando los elementos más mecanicistas y negativos, pero más fáciles de llevar, de la dirección revisionista y oportunista del Partido Comunista de Santiago Carrillo, estos camaradas están fuera de la línea de masas, como primera línea de demarcación. Hoy la línea de masas nos grita, trabajar por la unidad de la clase obrera desde las organizaciones de masas, en luchas de confluencias como las de la dignidad del 22M.

La segunda línea de demarcación es el pago de la deuda privada de la banca y empresarios por el pueblo, mediante los recortes y privatizaciones a las clases trabajadoras, como contradicción principal de la estrategia del capital imperialista de acumulación para su dominación. Si esto es así, conlleva que todo planteamiento táctico de la teoría revolucionaria, está en situar la lucha concreta de las masas entorno al objetivo de no al pago de la deuda, e identificar al enemigo principal que aplica estas políticas contra el pueblo, de forma que permita desarrollar una movilización social lo más amplia posible, contra la burguesía imperialista aliada al imperialismo Euroalemán y a sus representantes políticos, el más conservador del Partido Popular con sus derechas nacionales y regionalistas dando cobertura al fascismo y la liberal del PSOE más la izquierda oportunista y nacionalista, siempre dispuesta a perder la coherencia con las masas por puestos institucionales. Lograremos movilizaciones amplias, si somos capaces de sintetizar en lo concreto el aspecto fundamental entorno al que podamos nuclear la movilización, tanto como principal reivindicación ante una huelga general, como ante unas elecciones de cualquier tipo con el vota a quien no te recorta. Esta síntesis reivindicativa permitió la más amplia movilización conocida, lanzada desde el movimiento obrero alternativo como fue la marcha por la dignidad del 22M, donde los representantes del imperialismo liberal del PSOE y aliados, mayoritarios actualmente entre las masas, se tuvieron que sumar a la movilización forzados por las bases y apoyo popular. Todavía hoy, a pesar del sufrimiento y necesidades concretas de las masas, hay destacamentos de comunistas que desprecian la lucha económica reivindicativa y de reformas, único medio de romper la cadena de la estrategia imperialista por el eslabón más débil de la opresión y estrangulación económica de amplios sectores de la clase obrera y el pueblo. Estos camaradas están fuera de las necesidades de las masas y saltan directamente al socialismo como consigna, pero estas ya se están movilizando contra los recortes, privatizaciones, tasas e impuestos que son el modo de acumulación de capital por el imperialismo español, contradicción principal.

La tercera línea de demarcación sitúa la contradicción principal internacional entre los países agredidos por el imperialismo agresivo actualmente dominante de EE.UU, Europa y otros en decadencia, de los países agredidos en su independencia y soberanía. Los comunistas en nuestra solidaridad internacional no hacemos diferencias entre nuestra clase por el carácter de los sistemas políticos de los distintos estados, naciones y pueblos; la clase obrera es la misma independientemente de su lugar de residencia, las tremendas migraciones históricas a la que estamos sujetos por los efectos de la crisis, nos sitúan, en que la realidad del sistema capitalista que ahora conocemos es su realidad histórica y el estado de bienestar nació con fecha de caducidad y solo para occidente. Con este sistema vivimos en los límites de las necesidades sin derechos y libertades, cualquier fijación cultural y territorial es ilusoria, bajo el capitalismo solo prevalece en el tiempo nuestra condición de clase. Ucrania, Siria o Venezuela, son países agredidos por el imperialismo dominante y agresivo, necesitados de solidaridad como Cuba o Corea del Norte países con sistemas socialistas, como con los pueblos palestinos o saharauis víctimas de genocidio desde hace decenas de años, agredidos por el imperialismo agresivo Euroalemán y de EE.UU. Todavía hoy hay destacamentos comunistas que niegan la solidaridad con países que son agredidos por el imperialismo agresivo como con Ucrania, por muy corrupto que fuera el gobierno depuesto mediante golpe de estado o por el carácter de sus regímenes o apoyos, poniendo al mismo nivel para salvaguardar la paz mundial al agredido con el agresor. Estos camaradas desprecian a las masas de estos pueblos, si somos una misma clase y la soberanía de los pueblos es universal, nuestra solidaridad es con todos los países y pueblos agredidos por el imperialismo y más si es por el agresivo dominante y en decadencia, que de ahí viene su peligro para la paz. Esta es nuestra aportación a las luchas de las clases trabajadoras por el socialismo, además de nuestra propia conquista.

Como cuarta línea de demarcación tenemos la definición de que la única revolución pendiente es la del socialismo. La revolución industrial burguesa fue superada durante el proceso de gobierno de la dictadura franquista, instrumento de acumulación mediante una tremenda explotación a las clases trabajadoras, de capital y de inversión en la gran industria fordista, incluida la introducción de algunas medidas económicas y sociales keynesianas, cercanas ya la década de los setenta como el sistema sanitario de la seguridad social, como parte de las medidas de desarrollo del estado de bienestar en Europa. Es evidente que en algunas zonas del estado español como en algunas zonas del sur de Europa, siguen quedando influencias del feudalismo, pero están subordinadas y son parasitarias del sistema capitalista monopolista en su fase superior imperialista, como el latifundismo en Andalucía o Extremadura. El abandono por parte del oportunismo de derechas durante la lucha contra la dictadura franquista del capital, del objetivo del socialismo y de la república, venía dado por la aplicación de las posiciones revisionistas que negaron la lucha de clases y la necesidad histórica del socialismo como único marco de emancipación de las clases trabajadoras. Todavía hoy hay destacamentos de comunistas que en su estrategia, son incapaces de superar el utópico y reaccionario estado de bienestar europeo aplicado a costa del sufrimiento, explotación y genocidio de muchos pueblos del planeta. El socialismo es nuestra estrategia revolucionaria y nuestro programa, el que hoy sea minoritario en la conciencia de nuestra clase viene dado por el carácter mayoritario del oportunismo de derechas entre ella, solo abrazando el socialismo como objetivo, nos permite aplicar tácticas en el día a día para que mañana sea mayoritario socialmente entre las masas.

Como quinta y última línea de demarcación, está la salvaguarda del centralismo democrático, único sistema social y político donde aúna centralización, disciplina y corresponsabilidad, con libertad de opinión, crítica y autocrítica. La principal característica del revisionismo y del oportunismo en el movimiento comunista, se vislumbró por el proceso de degeneración autoritaria en sus filas. El proceso de degeneración oportunista en la historia del PCE está plagado de gestos y actitudes autoritarias que imponían decisiones internas desde los órganos centrales sin debates por las bases y órganos intermedios, mucho menos públicamente como Lenin una y otra vez exigía, para los debates importantes que dividían al partido, recordemos la anulación del leninismo, de la reconciliación nacional de clases o de los Pactos de la Moncloa, impuestos a la militancia sin haber hecho previamente un debate en las bases y órganos intermedios del partido, excluyendo cuando no expulsando al que pensaba de forma distinta, criterio seguido en las organizaciones de masas bajo su control como CC.OO . Al centralismo le cortaron la pata democrática y se convirtió en centralismo autoritario con purgas, expulsiones y exclusiones de donde surgían nuevos de destacamentos comunistas y nuevos sindicatos, que florecían ante la falta de libertad interna de debate, de crítica y autocrítica. Todavía hoy quedan destacamentos comunistas que imponen las decisiones sin debate democrático, sin crítica ni autocrítica; el centralismo democrático no es un invento, es la única forma de funcionamiento de la organización social de las masas obreras y de sus organizaciones políticas, las masas una vez puestas en movimiento exigen que la base de su funcionamiento y toma de decisiones sean democráticas y el Partido Comunista su vanguardia debe ser el ejemplo.

En estas cinco líneas de demarcación está reflejado el movimiento comunista español, pero en coincidencia de todos solo lo está el comunismo no sectario, marcarse objetivos y metas significa planificación, pero de todos ellos, el principal escollo es el poco trabajo de masa de la mayoría de militantes de los destacamento comunistas y las dificultades que existen que para iniciarlo, este es el principal reto a superar, solo desde el trabajo de masas seremos conscientes que el dogmatismo y el sectarismo nos separa de ellas; el pragmatismo, flexibilidad y espíritu unitario dominante en las masas lo impiden. El problema de la unidad no es solo una reflexión de los que tienen vocación unitaria, es también una necesidad imperiosa para los comunistas de un fuerte debate ideológico y político, de crítica y autocrítica contra las ideas pequeño burguesas que impiden nuestra unidad. Este es el reto que vimos en la conferencia y todo comunista honesto debe participar en este combate de ideas y prácticas.

Este documento me parece interesante. Creo que es una buena base para empezar a debatir una política de masas dentro del PTD.

    Fecha y hora actual: Dom Nov 19, 2017 4:54 pm