La influencia de Chernishevski sobre Lenin - fragmento del texto de Nadia Krupskaia titulado Recuerdo de Lenin

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Chus Ditas
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La influencia de Chernishevski sobre Lenin - fragmento del texto de Nadia Krupskaia titulado Recuerdo de Lenin

Mensaje por Chus Ditas el Sáb Mar 29, 2014 10:24 pm

La influencia de Chernishevski sobre Lenin

fragmento del texto de Nadia Krupskaia titulado Recuerdo de Lenin

Quiero decir algunas palabras a propósito de la influencia ejercida por Chernichevski sobre Lenin. En sus artículos y en sus libros Vladimir Ilich no habla nunca de un modo directa de dicha influencia, pero cada vez que se refería a Chernichevski su verbo tomaba un acento apasionado. Si dais una ojeada a las obras de Lenin veréis que los pasajes en que habla de Chernichevski están escritos de un modo particularmente caluroso. En el libro ¿Qué hacer? figura una alusión indirecta a la influencia de Chernichevski. Hablando del período que precedió a la fundación del partido, del período comprendido entre 1894 y 1898, durante el cual el movimiento obrero empezaba a desarrollarse rápidamente tomando un carácter de masas, Lenin indica que la juventud adherida a dicho movimiento se había desarrollado y educado gracias a la atracción ejercida por la actuación revolucionaria de los militantes precedentes, y que había costado una gran lucha ideológica interior librarse de su influencia y seguir otra senda, la senda del marxismo. En esta característica hay elementos de autobiografía.

Como personalidad Chernichevski ejerció su influencia sobre Vladimir Ilich con su intransigencia, su firmeza, con el orgullo que soportó su doloroso destino. Y todo lo dicho Vladimir Ilich a propósito de Chernichevski respira un respeto particular por su memoria. Cuando en la labor del partido había que pasar momentos difíciles, Vladimir Ilich se complacía en repetir la frase de Chernichevski de que la lucha revolucionaria no es la acera del “prospect” de (la Avenida) Nevski». Sobre esto escribía Vladimir Ilich en 1917, cuando la reacción se dejaba sentir de un modo particular y el partido se veía obligado a retroceder. Lo mismo en 1918, cuando se manifestaron con una fuerza singular las dificultades con que tropezaba el poder de los Soviets, cuando fue necesario firmar la paz de Brest-Litovsk, sostener la guerra civil, Lenin recuerda estas palabras de Chernichevski. El ejemplo de éste era para él un manantial de energía, y repetía a menudo que el marxista revolucionario debía estar siempre preparado para todo.

Pero Chernichevski ejerció su influencia sobre Lenin no sólo como personalidad. Si hojeamos la primera obra ilegal de Vladimir Ilich, Quiénes son los Amigos del Pueblo, veremos con un relieve particular la influencia ejercida por Chernichevski sobre él. La generación de que hablaba Vladimir Ilich, aquella juventud que se había adherido a la social- democracia revolucionaria en 1894, creció en una época en que la literatura y por doquier no se manifestaban más que expansiones verbales hueras sobre la reforma campesina. Chernichevski —como lo ha hecho observar Mijhail Nikolaievich (Pokrovski), supo apreciarla en su justo valor. Y Vladimir Ilich dice: era necesario poseer el genio de Chernichevski para exponer, en la época misma de las reformas campesinas, un juicio sobre el liberalismo como el que expuso él, poner al desnudo el papel de traición desempeñado por dicho liberalismo, su esencia de clase.

Si consideramos la actuación posterior de Lenin, veremos que Chernichevski le contagió su intransigencia con respecto a los liberales. La desconfianza por las frases liberales, por toda la posición del liberalismo inspira toda la actuación de Lenin. Si nos fijamos en el período de la deportación siberiana, en la protesta contra el “Credo”, en la ruptura con Struve, en la posición irreconciliable que Lenin adopté con respecto a los cadetes, con respecto a los liquidadores —mencheviques— vemos que éste mantenía la misma orientación intransigente de Chernichevski frente a los liberales, que traicionaron a los campesinos durante la reforma de 1861. Si hacemos ahora un resumen de esa actuación de Lenin, de esa posición irreconciliable, veremos que fue gracias a esa intransigencia, sostenida asimismo por el partido, que éste consigue triunfar. La cuestión de la actitud frente a la burguesía liberal se halla íntimamente relacionada on la cuestión de la democracia. En Quiénes son los Amigos del Pueblo, Lenin decía: “En la época de Chernichevski la lucha por el democratismo y la lucha por el socialismo se fundían en un todo único». Lenin, al emitir su juicio sobre el liberalismo democrático-burgués y el democratismo del populismo aburguesado de 1880-90, que se había reconciliado con el zarismo, oponía a dicho democratismo el del marxismo revolucionario. Chernichevski había dado el ejemplo de la lucha contra el régimen existente, lucha en la cual el democratismo se halla íntimamente unido con la lucha por el socialismo.

Lenin apreciaba en mucho la actuación de Chernichevski, su democratismo auténtico, pues veía que dicho democratismo concordaba con la posición del marxismo con respecto a las masas. La doctrina del marxismo ha explicado no sólo la lucha en el terreno económico desarrollada entre la clase obrera y los capitalistas, sino que ha tomado todos los fenómenos en su conjunto, explicando todo el sistema, analizándolo y al mismo tiempo indicando cómo ha que fundir en un todo único la lucha por el democratismo y la lucha por el Socialismo. Si nos fijamos en la lucha de Marx con Lassalle, en el terreno en que se apoyaba dicha lucha, en la indignación de Marx ante la incomprensión, por parte de Lassalle, de la importancia de la acción revolucionaria independiente de las masas, comprenderemos la sustancia socialista del marxismo revolucionario. Esta sustancia no la comprendían en lo más mínimo, por ejemplo, los llamados «marxistas legales)), los cuales perdían siempre de vista que Marx se orientaba constantemente hacia la clase obrera, hacia las masas. En el marxismo, el democratismo verdadero y la lucha por el socialismo se funden en un todo único e indivisible. Y no es casual que cuando Vladimir Ilich hablaba de cuestiones de democratismo recordara siempre a Chernichevski, el cual había sido el primero en enseñarle a fundir la lucha por la democracia con la lucha por el socialismo. Si nos fijamos en lo que representa en sí la doctrina de los soviets, del poder soviético, veremos que en ella se realiza esa lucha unida por el democratismo y por el socialismo, que en ella dicha lucha se halla reflejada de un modo completo. Recuerdo que cuando en 1918 me disponía a escribir un folleto popular sobre los soviets, Vladimir Ilich me trajo un recorte de L’ Humanité en el cual un compañero cuyo nombre he olvidado decía que el poder de los soviets era el poder más profunda y consecuentemente democrático. Vladimir Ilich, al entregarme dicho recorte, me dijo que era precisamente hacia este lado que había que atraer la atención, que era necesario mostrar el democratismo auténtico que se halla contenido en la estructura misma del poder soviético, en el cual el proletariado se eleva hacia un democratismo nuevo, más amplio.

Marx fue traducido al ruso ya en 1860-70. Pero era necesario todavía traducir a Marx al lenguaje de los hechos. Es lo que hizo Lenin en su libro El desarrollo del capitalismo en Rusia. Si pudo hacer esto fue gracias a la influencia de Chernichevski. Vladimir Ilich recordó varias veces lo bien que aquél conocía la realidad rusa, lo bien que conocía los hechos relacionados con el rescate de los campesinos, etc.

En el primer período de su actuación revolucionaria Vladimir Ilich en lo que menos fijó su atención fue en las opiniones filosóficas de Chernichevski, aunque conocía el libro de Plejanov sobre Chernichevski en el cual se concede una particular atención a las mismas; pera en aquella época esta cuestión era la que menos interesaba a Vladimir Ilich. Sólo en 1908, cuando en el frente filosófico se desarrolló una vasta lucha, sólo entonces releyó a Chernichevski y habló de él como de un gran hegeliano ruso, de un gran materialista. Más tarde, cuando en 1914 se declaró la guerra y la cuestión nacional adquirió un carácter de notable actualidad, Vladimir Ilich, en su artículo sobre "La autodeterminación de las naciones", subrayó que Chernichevskj, lo mismo que Marx, había comprendido toda la importancia de la insurrección polaca.

Si nos fijamos en todo esto veremos la profunda influencia que ejerció Chernichevski sobre Lenin, sobre toda su actuación revolucionaria. Esto explica la consideración en que Ilich tenía a Chernichevski. En Siberia Lenin tenía un álbum con los retratos de los escritores que habían ejercido una particular influencia sobre él. Al lado de Marx y Engels, de Herzen y Pisarev figuraban dos retratos de Chernichevski, así como el de Michkin, el revolucionario que había intentado libertar a aquél. Mucho más tarde, ya en el Kremlin, en el gabinete de Vladimir Ilich, entre los autores que quería tener constantemente a mano, al lado de Marx, Engels y Plejanov, figuraban las obras completas de Chernichevski, que Vladimir Ilich releía en los momentos que tenía libres.

Quisiera detenerme todavía en un pequeño detalle. En el libro Quiénes son los Amigos del Pueblo, Vladimir Ilich indica que tenía razón Kautsky cuando decía que en la época en que vivió Chernichevski cada socialista era poeta y cada Poeta era socialista. Cuando uno de los compañeros de mi círculo me habló por primera vez del nuevo militante llegado del Volga, de Vladimir Ilich, me lo caracterizó del modo siguiente: «Es muy sabio, no ha leído nunca ni una novela ni una poesía”. He de reconocer que me asombré mucho de que existieran gentes así. Pero en el calor del trabajo, durante el primer año y medio, no tuve ocasión de preguntar a Vladimir Ilicth leía novel y poesías, etc, Y sólo en la deportación me di cuenta con asombro de que Vladimir Ilich sólo leía la literatura de aquel entonces, sino que la conocía muy bien. Me acuerdo de la admiración que me produjo el conocimiento que Ilich tenía de Nekrásov, de Chernichevski. Conocía el ¿Qué hacer? de este último hasta en los detalles más insignificantes, con tanta sutilidad, que, naturalmente, vi que todas esas habladurías a propósito de que Vladimir Ilich era un hombre que no había leído nunca una novela eran un mito. Vladimir Ilich leía la literatura, la estudiaba, la amaba. Pero en él se fundían en un todo único lo social con la expresión artística de la realidad. Estas dos cosas eran para él inseparables, y del mismo modo que en Chernichevski sus ideas se reflejan íntegramente en sus obras artísticas, Vladimir Ilich al escoger los libros amaba particularmente aquellos en que se reflejaban artísticamente tales o cuales ideas sociales.

He aquí lo que quería decir. Lo que he dicho no tiene el carácter de recuerdos personales. De las conversaciones sostenidas sobre este tema no me acuerdo. En el transcurso de los años muchas cosas se olvidan, pues todos los días sucede algo nuevo y no cada palabra se queda en la memoria: en ella quedan únicamente algunos recuerdos vagos. Pero me parece que en los libros, en los artículos y en los folletos de Vladimir Ilich se refleja de un modo suficiente la inmensa influencia que sobre él ejerció Chernichevski.


Chus Ditas
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Re: La influencia de Chernishevski sobre Lenin - fragmento del texto de Nadia Krupskaia titulado Recuerdo de Lenin

Mensaje por Chus Ditas el Sáb Mar 29, 2014 10:26 pm

Nikolái Gavrílovich Chernishevski (1828-1889)

tomado del Diccionario soviético de filosofía - Ediciones Pueblos Unidos, Montevideo 1965 - páginas 101/103

Demócrata revolucionario ruso, filósofo materialista, crítico y socialista utópico. Nació en Sarátov, de padre sacerdote. Terminados sus estudios en la Universidad de Petersburgo (1850). Trabajó de profesor en el gimnasio de su ciudad. En 1853-62, fue colaborador y director de la revista «El Contemporáneo» («Sovremiénnik»), En 1862 fue detenido y encerrado en la fortaleza de Petropávlovsk, condenado a trabajos forzados y a destierro perpetuo en Siberia. En 1883, obtuvo permiso para residir en Ástrajan y luego para volver a Sarátov, donde murió. Chernishevski fue el jefe del movimiento democrático revolucionario de Rusia en la década de 1860 y uno de los predecesores más destacados de los socialdemócratas rusos; propagó consecuentemente la «idea de la revolucion campesina, la idea de la lucha de masas por el derrocamiento de todos los viejos poderes» (Lenin., t. XVII, pág. 97). Con sus obras (de las que, según expresión de Lenin se desprende el hálito de la lucha de clases) se educó una generación entera de revolucionarios rusos. Ideológicamente, Chernishevski se formó bajo la influencia de las ideas de Herzen y de Belinski, así como de la filosofía clásica alemana, sobre todo de Feuerbach. Mas, Chernishevski llegó más allá que Feuerbach en la comprensión del papel social de la filosofía en general y en la comprensión del significado de la dialéctica de Hegel en particular. Chernishevski subordinaba por completo sus concepciones teóricas a la causa de la lucha de la «gente sencilla» de los trabajadores, para librarse de la servidumbre de tipo feudal y de la esclavitud burguesa. En gnoseología, defendía principios rigurosamente materialistas y criticaba enérgicamente el agnosticismo (de Kant y otros). Veía la fuente del conocimiento en el mundo objetivo, que actúa sobre los órganos de los sentidos del hombre. Confería gran importancia a la práctica, la denominaba piedra de toque de toda teoría. A diferencia de Feuerbach, intentó reelaborar la dialéctica de Hegel en un sentido materialista. En varios terrenos (economía política, historia, estética, crítica de arte) elaboré espléndidos modelos de análisis dialéctico de cuestiones teóricas y prácticas. Las condiciones que se desprendían de la realidad de entonces, el período de la servidumbre en el que Chernishevski tuvo que vivir y luchar, hicieron que éste no pudiera elevarse hasta el materialismo de Marx. El materialismo de Chernishevski no se encuentra libre de varios defectos esenciales (antropologismo, limitada concepción de la práctica, del proceso del conocimiento, &c.). Sin embargo, el democratismo revolucionario le ayudó a superar muchas insuficiencias del antropologismo. En varias cuestiones se acercó mucho a la explicación materialista de la vida social. Esto se refleja, ante todo, en su manera de concebir el carácter de clase de la sociedad de su tiempo, en su reconocimiento de la lucha de clases como fuerza motriz del desarrollo, &c. Chernishevski vio también el nexo de la ideología y de la conciencia del hombre con las condiciones económicas de su vida; subrayaba que, en la historia de la sociedad, poseen un valor fundamental los intereses de los trabajadores; consideraba a las masas del pueblo el principal personaje de la historia. Fue uno de sus méritos el haber puesto al desnudo la esencia contrarrevolucionaria del liberalismo ruso y de la Europa occidental. En el período de la reforma campesina, Chernishevski luchó contra el servilismo de los liberales ante los defensores de las prerrogativas feudales. Como indicó Lenin, comprendía perfectamente «toda la estrechez, toda la indigencia de la cacareada «reforma campesina», todo su carácter feudal» (t. XVII, pág. 96). Chernishevski soñaba con pasar al socialismo a través de la vieja comunidad campesina; fue como Herzen, un fundador del populismo. No sabía y no podía saber aún que únicamente el proletariado es la fuerza capaz de establecer el socialismo. Sin embargo, entre todos los utopistas, Chernishevski, con su teoría, fue quien más se acercó al socialismo científico, pues confiaba en la revolución. El socialismo utópico de Chernishevski se hallaba estrechamente unido a su democratismo revolucionario. Chernishevski comprendía que el socialismo sólo podía establecerse sobre la base de una técnica desarrollada y que tan sólo a las propias masas les era posible implantarlo. También fue fecunda la labor de Chernishevski en economía política. Marx indicó que Chernishevski como economista había aclarado magistralmente la bancarrota de la economía política burguesa. La idea básica de su economía política de los trabajadores» es la de «unificación completa de las cualidades del propietario y del trabajador en una misma persona». El trabajo, decía, ha de dejar de ser «una mercancla que se vende». En su obra «Relaciones estéticas entre el arte y la realidad» (1855), Chernishevski hizo una crítica profunda de la estética idealista, formuló los principios capitales del arte realista. Las obras de crítica literaria de Chernishevski, como los trabajos de Belinski y de Dobroliúbov, han ejercido una enorme influencia sobre el desarrollo de la literatura, de la pintura y de la música rusas de vanguardia, han conservado su valor hasta en nuestro días. Chernishevski fue un gran escritor, al que pertenecen obras literarias como «¿Qué hacer?» (1863), «Prólogo» (186769) y otras. Obras principales: «Ensayos sobre el período gogoliano de la literatura rusa» (1855-56), «Crítica de las prevenciones filosóficas contra la propiedad comunal» (1858), «El principio antropológico en filosofia» (1860), «Carácter del conocimiento humano» (1885) y otras.  

 
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Re: La influencia de Chernishevski sobre Lenin - fragmento del texto de Nadia Krupskaia titulado Recuerdo de Lenin

Mensaje por Platon el Mar Abr 08, 2014 1:58 am

Muy interesante como siempre, compa. Si bien conocía más o menos la opinion de Lenin sobre Chernishevski, no tenía idea de su admiración por Pisarev. Parece que el libro de Krupskaya es más que interesante.

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Re: La influencia de Chernishevski sobre Lenin - fragmento del texto de Nadia Krupskaia titulado Recuerdo de Lenin

Mensaje por Chus Ditas el Sáb Mayo 24, 2014 11:15 am

artículo firmado por Luis O. Brea Franco, publicado en 2009 en el periódico digital Hoy sobre Chernishevski y el origen de su novela ¿Qué hacer?:

Chernishevski desde el inicio de su reclusión en la tristemente famosa Fortaleza de Pedro y Pablo -Fortaleza Petropavlovsk- decide aprovechar el tiempo que estará detenido a la espera de juicio en algo productivo.

En un primer momento decide retomar y ahondar en su formación filosófica, que había tenido que abandonar debido a la intensa labor que realizaba como uno de los principales editores de la revista “Sovremennik”. En efecto, en pocos años desarrolló -como hemos podido ver en apretado resumen- una intensa labor como publicista, interesado en explicar a las nuevas generaciones las nuevas ideas y posibilidades que podían servir para que éstas cobraran conciencia del letargo y la dejadez histórica en que se encontraba Rusia y así ayudar a que el país despertara.

Además, nuestro pensador se había concentrado en una vehemente labor propagandista sobre como debía ser la reforma de la tierra para garantizar un auténtico desarrollo económico y el bienestar de la empobrecida clase campesina.

En el marco de su interés por profundizar en el conocimiento filosófico decide elaborar unos estudios que, según confiesa en carta a su mujer, “… he soñado largamente. (…) Empezaré una «Historia de la vida material y espiritual de la humanidad», en muchos volúmenes, una historia como nunca se ha escrito, porque las obras de Guizot, Buckle (e incluso las de Vico) están hechas sobre unos esquemas demasiado restringidos y su ejecución ha sido deficiente. Luego, empezaré un «Vocabulario crítico de las ideas y de los hechos», basados sobre esa misma historia…”.

Esta actitud combativa, este fervor por continuar la lucha en otro escenario, puramente intelectual ahora, que era la única opción que tenía disponible, revela como señala Franco Venturi en su obra clásica sobre “Los populistas rusos” que en Chernishevski, a pesar del estado de precariedad en que se encuentra desde el momento de su detención, hay “una voluntad de trabajo que se venga con la imaginación de la imposibilidad de actuar.(…) Su obra cotidiana de ilustrado, se transforma en la Fortaleza de Pedro y Pablo, en un sueño enciclopédico”.

Sin embargo, limitado por la circunstancia concreta en que se encuentra y por la falta de material bibliográfico adecuado para consultar las fuentes sobre las cuales debía trabajar, produce en sus propósitos una desviación hacia aquello que realmente podía realizar, y es desde la comprensión cabal de la situación real de su confinamiento, que decide encaminarse hacia otras direcciones.

Concretamente, produce una traducción al ruso de algunas de las obras de Jean-Jacques Rousseau (1712-1778). Empero, más adelante considera la posibilidad de comenzar un proyecto de creación literaria como la actividad más factible a ejecutar en su específica situación. Es así como se decide a escribir una novela, que titulará: “¿Qué hacer?”.

En la documentación relativa al proceso que se le sigue, se encuentra una declaración de Chernishevski sobre cómo llega de la crítica literaria y social, que había realizado en los años cincuenta para “Sovremennik”, a la escritura de una obra literaria.

Entonces, declaraba: “Desde hace tiempo me había preparado, entre otras cosas, para la actividad literaria. Pero estoy convencido de que las personas de mi carácter deben ocuparse de esto en sus años de madurez. Antes no tendrían posibilidades de éxito. Rousseau ya había llegado a la vejez, y William Godwin (1756-1836) también, cuando se dedicaron a la literatura. La novela es algo destinado a la masa del público, y es la más seria entre las ocupaciones de un escritor. Es una actividad más de ancianos, de personas de experiencia, que de personas jóvenes  aún no asentadas. La ligereza de la forma debe ser redimida por la solidez de los pensamientos que por este medio se infunden en las masas…”.

La novela es la obra de Chernishevski que alcanza mayor éxito popular, y habrá de servir –según el testimonio de Franco Venturi, en el libro anteriormente señalado- para “formar a toda una generación de estudiantes y revolucionarios populistas. Fue considerada, con propiedad, la historia novelada de los orígenes de éstas generaciones; de su aparición en los años que siguieron a la guerra de Crimea; de sus problemas morales y personales. En ésta se relata la repugnancia que sienten al descubrirse en medio de una sociedad centrada en mezquinos intereses, inculta y fea. Es la crónica de sus entusiasmos; de la formación de su personalidad a través de bruscas y paradójicas resoluciones. Revela sus primeros intentos de crear una vida distinta, personalmente libre, y al mismo tiempo consagrada al pueblo. El libro había sido escrito para esa juventud y sólo para ella”.

La redacción de la obra Chernishevski la comienza el 4 de diciembre de 1862, y la termina en pocos meses. En cuanto la concluye entrega el manuscrito a las autoridades de la prisión para que lo hicieran llegar a la dirección de la revista “Sovremennik” para su publicación. Empero, como era natural, estas lo remiten, como un trámite necesario, a la comisión encargada de la instrucción del proceso.

La burocracia judicial añadió, en el momento que llega a sus manos, su parte de ceguera y caos en el incumplimiento de los procedimientos establecidos, lo que determina que se produzca la publicación de la obra, sin haber sido en ningún momento autorizada por alguna autoridad válida.

En este caso se alteró, equivocadamente, todo el proceso establecido en el muy reglamentado y definido tratamiento de la censura respecto a los reenvíos a las diferencias instancias que debían conocer el contenido del libro, expurgarlo y eventualmente autorizar o denegar la publicación.

En concreto, se remitió el escrito a múltiples y diversas oficinas e instancias y cada una de ellas deja registrado su firma y sello en el manuscrito como testimonio de que había pasado por sus manos.

Así se fueron acumulando tal cantidad de sellos y firmas en el cuerpo del documento, que cuando el escrito llega a la sección encargada de la revisión censoria, alguien allí entiende, con la dejadez burocrática característica, que el manuscrito ha sido ya minuciosamente revisado y corregido, de modo que sin pasar por el trámite correspondiente fue remitido al destinatario, es decir, a la dirección de la revista “Sovremennik”, específicamente fue enviado al poeta, Nikolai Nekrasov (1821-1877), quien fungía como director y responsable de la publicación.
 

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Re: La influencia de Chernishevski sobre Lenin - fragmento del texto de Nadia Krupskaia titulado Recuerdo de Lenin

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