Peligros del liberalismo (anarcocapitalismo)

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JBH
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Peligros del liberalismo (anarcocapitalismo)

Mensaje por JBH el Dom Mar 02, 2014 9:40 pm

Hola a todos.

Antes de nada, soy consciente de que hay un par de hilos hablando sobre el anarcocapitalismo. En principio había respondido sobre el de Vargas Llosa, pero he visto que realmente no comento nada de ese artículo de forma directa. Por eso he decidido abrir un hilo nuevo. Si se considera que está mal puesto así, ruego que me avisen y, por supuesto, pido disculpas. Que se mande donde se crea conveniente.

Aviso que se avecina un tocho... no sé resumir... El caso es que tengo un compañero de trabajo que es anarcocapitalista -más bien él se define como liberal, para él el sistema actual que tenemos no es liberal- con el que tengo muchísimas discusiones por esta cuestión. Y en parte lo "agradezco", porque me ha permitido retomar la teoría y reafirmar posiciones.

Pensándolo bien me parece una ideología peligrosa. Por su cuerpo teórico pero, sobre todo, por la situación económica y social en que vivimos que, creo, puede hacer que las personas sean susceptibles a apoyar estas ideas. En síntesis, lo que defienden es lo siguiente. Después iré comentando los peligros que veo en relación a la situación actual para cada punto:

- La desaparición total del Estado y, consecuentemente de la clase política
- La abolición de todos los impuestos (es, para ellos, un robo)
- La eliminación de los monopolios, apostando por la libre concurrencia, especialmente de pequeñas empresas
- La libertad individual en cuestiones "éticas" o "morales" (aborto, legalización de las drogas, etc.)
- La concepción de que toda acción humana es fruto de contratos voluntarios (desde los contratos de trabajo hasta la solidaridad)

Bien, ahora la situación actual y mis "miedos" respecto a esta ideología y de cómo puede calar en determinados sectores de la población. Me centraré en España:

- Primera situación: elevada corrupción de la clase política. Esto no es nada nuevo, pero en una situación de grave crisis económica, que está empujando a la miseria y pobreza a buena parte de la sociedad, este hecho se observa más críticamente que en otros momentos. No nos engañemos: la sociedad española ha hecho, tradicionalmente, la vista gorda ante la corrupción de los políticos. Se asumía como "normal" que hubiese algún tipo de chanchullo en las altas esferas y si esos chanchullos tenían que ver con la evasión de impuestos, era algo hasta justificado (luego hablaré sobre esto) Lo que ocurre ahora es que nos asaltan noticias de políticos con fortunas en el extranjero, mientras estamos viendo que nuestro vecino, ese que antes tenía un trabajo y algo de dinero, no puede dar de comer a sus críos. El peligro de esta ideología en este sentido: al no entender ni compartir la visión del Estado como instrumento de dominación de una clase a otra, entienden que cualquier forma de Estado lleva consigo la corrupción; por tanto, un Estado socialista será igualmente corrupto que un Estado burgués; es más, según ellos, el Estado socialista lo sería aún más porque se trata de un Estado centralizado que gestiona la economía plenamente. Ante esto, puede ser fácil que sus ideas anti-estatales calen en una población que, con toda la lógica del mundo, desconfían de las instituciones políticas actuales.

- Segunda situación: privatización de servicios públicos, transferencia de dinero público a la banca, falta de liquidez para el consumo... y a pesar de todo, con aumentos de la carga impositiva (IRPF, IVA...) al ciudadano. La evasión de impuestos también ha sido algo prácticamente inherente al español: desde las grandes fortunas, hasta el ciudadano de a pie que pide que no le cobren el IVA en sus facturas. Si además se ve como ese dinero recaudado no se ve reflejado en servicios públicos, o que hay una transferencia hacia la banca, razón de más para que los ciudadanos se posicionen ferozmente en contra de los impuestos. Nuevo peligro de esta ideología.

- Tercera situación: un tejido económico, el español, sustentado en gran medida por PYMES o autónomos. Las cuotas a estos últimos crecen y crecen, haciendo que sus beneficios finales netos mermen. En otra situación se podía ver compensado por el mayor consumo; hoy en día, la falta de ese consumo hace que, efectivamente, muchas pequeñas empresas y autónomos lo tengan difícil para acabar con buenos números y, encima, tienen que pagar trimestralmente el IVA, más la cuota de autónomos. Buen caldo de cultivo para que las ideas anarcocapitalistas sobre la importancia del pequeño empresario triunfen.

- Cuarta situación: nueva ley del aborto, negación del derecho a la muerte digna, prohibición de las drogas... Desde un discurso demagógico es muy fácil adherir a determinadas personas a estas causas. Creo que no requiere mucha más explicación.

- Quinta situación: auge de sistemas de "ayuda" y solidaridad como el banco de alimentos, programas como "Entre todos", de TVE, dejadez del sector público en la ayuda social... Todo esto alimenta la idea de que somos los ciudadanos, movidos por un sentimiento de solidaridad puntual -cuando vemos que la gente está pasando hambre, o conocemos su historia personal, es cuando activamos dicha solidaridad-, los que tenemos que hacernos cargo, "privadamente", de ayudar al que está a nuestro lado, porque el Estado, en lugar de hacer lo propio, aplica recortes públicos tendentes a la igualdad. Nuevamente, una situación que puede dar lugar a que el anarcocapitalismo entre en nuestras vidas.

Ante todo esto, y desde una perspectiva marxista, creo que debemos hacer pedagogía entre los ciudadanos y evitar que estos discursos triunfen porque, como digo, pienso que ciertamente son, en la actualidad, muy asimilables, especialmente por clases medias y pequeña burguesía:

- Un Estado socialista se organiza de un modo muy distinto al Estado burgués. La democracia que propugnamos es una democracia "radical": popular, en cierta medida "directa" y el Estado, de por sí, no significa corrupción si se aplican buenos y efectivos controles de los representantes (y haberlos, haylos). La centralidad del Estado significa que los interés colectivos priman sobre los individuales. El Estado socialista es, pues, un instrumento y nunca un fin, como lo es el Estado burgués.

- Los impuestos es la vía que tenemos de garantizar servicios públicos de calidad que, en el mercado privado, serían más deficientes o, en su caso, mucho más costosos. Las cargas impositivas no son malas de por sí, lo es la forma en que se redistribuyen los ingresos que provienen de ahí. Y, por supuesto, hay muchas maneras de aplicar impuestos. Los actuales, los que se hacen con óptica clasista, provocan que sean las clases medias las que deben sustentar todo el sistema público. Los impuestos progresivos, sin embargo, hacen que sea la sociedad en su conjunto la que sostenga los servicios públicos y, a su vez, son un mecanismo de igualdad social. No se trata de ningún robo, se trata de que los ciudadanos puedan tener servicios públicos no sujetos al beneficio privado (y, por lo tanto, sujetos también a la arbitrariedad de si un empresario privado quiere o no ofrecer esos servicios) No es un robo, repito, porque hay un retorno.

- El mercado totalmente libre, con la proliferación de pequeñas empresas que hagan aumentar la oferta de servicios, en contraposición a los monopolios (para ellos, el Estado socialista es la máxima expresión del monopolio) no implica mejores servicios ni, muchos menos, que estos sean más baratos para el consumidor. Implica, por ejemplo, una ganancia mucho menor, de hecho, para el pequeño empresario: tendrían que reducir precios ante la aparición de competencia por todos los sitios. Por lo tanto, tendrían que reducir costes hasta el máximo, posibilitando la elaboración de productos de menor calidad y, por supuesto, aumentando la explotación hacia el trabajador -en caso de que tengan- o hacia sí mismo -"autoexplotación", algo de lo que los comerciantes chinos saben mucho...-

- Las libertades individuales tales como el aborto, la muerte digna, el uso de drogas, etc. requieren un análisis mucho más profundo del que se hace desde el anarcocapitalismo: para ellos, todo individuo tiene derecho a lo que quiera mientras eso no violente a los demás. Bien, bajo esa premisa, podríamos, sin duda, ilegalizar el aborto: puede ser un acto que violente al médico que debe practicarlo. Podríamos llegar a una situación hipotética en que ningún médico desease llevar a cabo abortos ¿qué hacemos en ese caso? ¿violentamos al médico obligándole a practicarlos? ¿violentamos a la mujer denegándole que aborte?

- Tratar de "voluntario" el trabajo es realmente una aberración. En caso de que firmar un contrato fuese completamente voluntario por las dos partes, no se explica porqué es el empresario quien tiene mayor poder de negociación. Sí, el trabajador puede tener cierto margen pero siempre es el empresario quien fija las condiciones... Por lo tanto, deja de haber voluntariedad en cuanto una parte tiene poder sobre la otra. Por otro lado, dejar a la solidaridad "voluntaria y privada" el sustento de personas que, por una u otra razón, requieran ayuda implica concender al azar el sustento de estas personas lo que, éticamente, es completamente reprobable. Pero tiene otras implicaciones: ayudas de primera y de segunda, posibles condiciones a la "solidaridad", sensacionalismo (pienso en el programa este de marras de TVE)... En definitiva, dejar suspendidas en el aire miles de vidas.

Como digo, esto no es más que una síntesis. Defienden otras muchas cosas que también deben ser sometidas a crítica. Por ejemplo, la crítica a la existencia de la plusvalía (que si acaso en otro post podemos hablar de ello, que ya me he enrollado bastante)

Os animo a que vayáis añadiendo otras posibles críticas a esta corriente ideológica, creo que puede ser interesante. Y, por supuesto, que rectifiquéis todo aquello que consideréis de mis opiniones. Y si hay un anarcocapitalista, encantado de que se manifieste.

Ojorojo
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Re: Peligros del liberalismo (anarcocapitalismo)

Mensaje por Ojorojo el Miér Nov 26, 2014 1:14 pm

Me parece un tema muy interesante que no entiendo cómo puede llevar inactivo tanto tiempo.

Me parece que las ideas anarcocapitalisma pueden ser demagógicas en la medida que piensan, utópicamente, que el hombre es bueno por naturaleza y por tanto sus acciones, en un entorno de absoluta libertad y libre mercado, también serán buenas por naturaleza. Existiendo que esa bondad es, como bien dices, la única forma en que puede existir la solidaridad "privada", pero yo añado, no solo la solidaridad sino que todo habría de ser privado (sanidad, educación, pensiones,...) por la propia inexistencia del Estado.

Es decir, demagogos en cuanto creen en una bondad natural, demagogos en cuanto inocentes, pero también es inocente pensar que sin esa bondad natural pueda existir un Estado que no se corrompa, puesto que al estar formado por personas exige igualmente una bondad ideal en ellas.

El Estado socialista podría existir sin corrupción si se aplican controles efectivos, pero yo me pregunto ¿quién controlaría al controlador para que a su vez no sea éste el que se corrompa? Por tanto también el Estado socialista se basa en la necesidad de la bondad de determinada personas o instituciones para que no se corrompieran cuanto menos aquellas que actuen como control. Por tanto veo en la misma medida un planteamiento utópico.

También yo tengo mis opiniones y mis preguntas, a veces con respuestas y a veces sin ellas. Pero no me quiero extender más pues este hilo lleva mucho tiempo inactivo y me temo que si la interesante exposición de JBH no ha tenido respuesta, mi comentario no es tan profundo y por tanto quizás tampoco tenga respuesta. Pero realmente es un tema que considero, cuanto menos, muy interesante y por tanto animo a JBH, o a quien nos lea, a aportar su opinión y reactivar este tema.

Saludos a tod@s
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Re: Peligros del liberalismo (anarcocapitalismo)

Mensaje por JBH el Jue Nov 27, 2014 12:17 pm

Vaya, tenía ya olvidado este hilo –qué bien va el mail de aviso de respuesta Wink-

No ha pasado tanto tiempo desde que abrí el hilo, pero la verdad es que matizaría varias cosas de él después de releerlo. Otras directamente las eliminaría.

En todo caso, ya lo solté, así que ahí está, mejor seguir con el debate (si es que consigo hacer que surja!)

Es interesante lo que comentas, Ojorojo. A fin de cuentas, tanto el socialismo como el liberalismo –y su extremo, el anarcocapitalismo- tienen mucho que ver con una concepción del ser humano. No sabría decirte si los ancap consideran al ser humano como bueno por naturaleza (esto debería decírnoslo uno de ellos); lo que sí que es cierto es que tienen una percepción un tanto inocente sobre él (no sé si consciente o inconscientemente) Yo estoy completamente de acuerdo con la afirmación marxista según la cual la naturaleza del ser humano es la totalidad de sus relaciones sociales. Es decir, el ser humano no es ni bueno ni malo por naturaleza, si no que es su contexto el que explica que su acción sea bondadosa o maliciosa. Como digo, no defiendo ni la bondad ni la maldad por naturaleza. Para mí, eso no existe. Ahora bien, soy contrario a ese ideal burgués según el cual el ser humano actúa siempre de forma egoísta y en beneficio propio (lo que podríamos llamar como comportamiento “malicioso”). Precisamente, este hecho se da, generalmente, en un ámbito muy concreto de la vida social: el ámbito de las relaciones de producción –o sea, el trabajo-. En ese ámbito, efectivamente, existe una manera de actuar que responde a intereses individuales en muchos casos. Si te fijas en otros entornos, en otras relaciones como la amistad, la familia, el amor… en todo ello, normalmente prima más la acción no egoísta que la egoísta; es decir, hay más “bondad” que “maldad” (no niego que exista maldad, ojo, sólo digo que en mi opinión, el mundo funciona más por el lado “bondadoso” que por el “malicioso”) Volvemos a lo de antes: el tipo de relación social explica un tipo de acción u otra.

Volviendo al tema de la posibilidad de la existencia de un Estado socialista. Hay algo que olvidamos cuando hablamos de corrupción y que es de gran importancia: la corrupción existe porque hay un cargo público que utiliza su posición para beneficio privado pero hay otro tipo que le pone el dinero sobre la mesa para que actúe de ese modo. Ese otro tipo, del que poco se habla en los medios, es un empresario privado con intereses privados. En un Estado socialista no existe la empresa privada (o, como mínimo, no existe la posibilidad de crear una gran empresa privada con la capacidad de corromper) Es decir, esa posibilidad de corrupción queda anulada: no existe el interés privado. Esto tiene cierta relación con lo anterior: modificamos el tipo de relación social y al hacerlo, se presupone un cambio en las motivaciones individuales. Es por ello que es extraordinariamente importante modificar todas las relaciones y tomar todas las acciones de la forma más rápida posible; y acciones contundentes (como aquellas de la Comuna de París…). Es por ello la necesidad de la revolución, en definitiva.

En cualquier caso, yo no creo que con el socialismo se acaben todos los males, y la Humanidad sea súper guay y tal… Claro que habrá personas cuyas acciones vayan en contra de la mayoría, pero si lo hemos hecho bien, habremos establecido las medidas adecuadas para penalizar a esas personas  –y no me refiero a gulags ni historias de esas… no se me pongan nerviosos los progres- Del mismo modo, está claro, por supuesto, que en el capitalismo hay personas no corruptas e insobornables. De todos modos, yo no me desviaría mucho, los grandes males actuales son sistémicos, la corrupción no es más que una característica de ello.

Bueno, un poco caótico todo, pero a ver si anima el debate un poco.

Un saludo!

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Re: Peligros del liberalismo (anarcocapitalismo)

Mensaje por NacionalComunista el Vie Nov 28, 2014 1:53 am

Me da la impresión de que el capitalismo se ha impuesto tanto en la sociedad que hace de la moda o la política una cuestión de márketing más, incluso con el arte también lo trata así y la cultura. Además de hacer cosas como el anarcocapitalismo, y la gente en lugar de querer socialismo hace mercado negro.

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Re: Peligros del liberalismo (anarcocapitalismo)

Mensaje por Ojorojo el Sáb Nov 29, 2014 2:44 pm

Ante todo compartir mi agrado por encontrar interesados en mantener este hilo, que con tan buen criterio fue abierto por JBH. Como bien dices, hay otros hilos sobre el tema, pero permíteme si añado que no siempre mantienen ese agradable diálogo constructivo que tanto es de agradecer.

Es interesante cuando se identifica el comportamiento humano con el del contexto en que se desenvuelve. Es importante ponderarlo, pues el ser humano es claramente social, pero quiero pensar que no lo es por imposición, sino por elección personal:

A) Si lo fuera por imposición estaríamos hablando de algo tan terrorífico como de personas esclavas sumisamente ante una sociedad opresora, que para subyugarles en esa actitud social se valdría de cualquier tipo de privilegio. De ser así, a lo largo de milenios, la historia ya habría dado pruebas en algún momento de ruptura en el que grandes colectivos se habrían desmembrado pasando sus miembros de forma generalizada a convertirse en aislados Robinsones asociales.

B) Pero no ha sido así, sino que ya los cavernícolas optaban por vivir en pequeños clanes, es decir en sociedad, y como bien dices es precisamente en ese tipo de entornos (familia, amistad, amor) donde encontramos actitudes espontáneamente menos egoístas. Solo cabe pensar que es la elección personal, interesada o desinteresada, bondadosa o maliciosa, la que lleva a desear ser social, o no. Esto demostraría que esa elección personal solamente puede darse en un contexto de libertad y que de lo contrario ya no sería elección, sino imposición.

En cualquier contexto social es posible encontrar personas que se comporten de manera muy distinta a su entorno, y que lo hacen también por decisión propia, a pesar de ese contexto social. Porque es precisamente esa libertad personal la que permite a esas personas que actúen bien (o mal), incluso a pesar del contexto en el que se mueven sea del signo contrario.
Habrás intuido que mi conclusión es la inviabilidad del determinismo social. En todo caso, la existencia de condicionamientos. Por ello, aunque nuestro contexto social imponga límites a la libertad, esto no quiere decir que en última instancia no seamos libres y que, como premisa, debamos esforzarnos por seguir siéndolo y por respetar la libertad ajena.

Supongo que tus puntos de vista estén bajo el prisma de la dictadura proletaria. Como habrás visto, mi caso difiere, pero no llego a mis conclusiones de forma espontánea ni adoctrinada, sino valorando premisas teóricas y experiencias reales. Así pues, al valorar el supuesto de corrupción en un Estado socialista, se plantea que ante el supuesto teórico de no existir la empresa privada no existiría corrupción por desaparecer uno de los dos factores que conforman la ecuación. Pero yo me preguntaría si la no existencia de la empresa privada realmente equivaldría a decir que no exista economía y por tanto el interés privado, o dicho de otra forma, eliminada la tentación privada sólo quedaría el interés particular de quienes manejan la economía pública, y por tanto disponen fácilmente de acceso a los recursos públicos.

Intentando responderme a esta pregunta, veo importante aclarar el planteamiento de partida, pues no debe confundirse el papel del infractor (el político) con el papel del inductor (el empresario). Ambos son igualmente copartícipes y por tanto igualmente corresponsables, pero solo uno de ellos tiene el poder de decidir, solo uno tiene la “potestas”. Como dije antes, no soy determinista, y pienso que el infractor siempre tiene la oportunidad de decir “no”. Por tanto, si el infractor es corrupto es porque también existe su motivación personal y decide serlo. De lo que se concluye que, si así lo decide, podrá serlo igualmente en una economía de mercado como en un Estado socialista, pues por muchos controles que se impongan, siempre existirá la posibilidad, cuanto menos teórica, de que el funcionario, el político, el controlador o incluso quien controle al controlador pueda corromperse por los recursos públicos que manejan o que de alguna manera queden bajo su responsabilidad.

Pero hay algo para lo que aún me cuesta más encontrar respuesta en el Estado socialista planteado puramente, sin empresa privada y por tanto sin competencia de mercado ¿cuál sería el sistema de fijación de precios? Sin algún tipo de mercado que valore los productos ¿cómo podrían saber los dirigentes encargados de poner precio qué es lo que el pueblo estaría dispuesto a pagar por cada artículo? ¿cuál sería el valor adecuado, justo, de las mercancías? Careciendo de esa referencia solo caben tres posibilidades:

1. Que se acierte en el precio, pero sería algo estrictamente casual, pues se habría determinado el valor de forma arbitraria, sin referencias reales entre oferta y demanda, dado que resulta científicamente imposible conocer y ponderar adecuadamente las necesidades o deseos que en cada momento va a mostrar en su conjunto la demanda agregada. Este acierto sería meramente puntual y anecdótico.

2. Que el precio sea superior al que pudieran determinar las leyes de mercado, la “mano invisible”. Esta opción en la práctica sería viable, aunque tremendamente injusta. De la misma forma que lo sería la fijación de precios en un mercado monopolista regulado. Pero tanto más injusta cuando ese monopolio lo ostenta un Estado socialista en el que la sociedad ha depositado su confianza. Un Estado que, voluntaria o involuntariamente, no se comportaría de forma justa con la sociedad que le otorgó el poder, dado que al desconocer las referencias de valor necesarias, aplica precios por encima del valor que la sociedad consideraría justo pagar.

3. Por último, la posibilidad “ideal”: que el precio sea inferior al que pudiera corresponder en un mercado libre. A pesar de las bondades (aparentes) de esta opción, también resulta perjudicial, especialmente para los menos poderosos, pues la demanda de los productos sería necesariamente muy superior a la oferta que realiza el Estado y por tanto en estos casos se llega a una situación de carestía.

3.a) A tan bajo precio, no todos los demandantes podrían tener acceso al producto, no habría suficientes para todos. Como consecuencia, aparecen las colas en los comercios del Estado, las cartillas de racionamiento, de las que mi referencia más próxima es la vivida por mis abuelos en la posguerra franquista (Aunque a lo largo de la historia se han producido muchos casos. Uno muy interesante de estudiar fue el ocurrido tras la II-GM al imponer las tropas aliadas a Alemania una política económica de precios máximos sobre productos de primera necesidad). El último inconveniente que surgiría es que serían los funcionarios de las tiendas, o los gobernantes que lo organizan, o los políticos que los controlan, quienes tendrían acceso privilegiado a hacerse con el producto, asegurándose su adquisición de forma preferencial, sin hacer colas y, por qué no, quizás incluso en mayor cantidad de lo establecido por la ley, para así poder revenderlo en el mercado negro y, de esa forma por ejemplo, poder hacer turismo en el extranjero o cualquier otra actividad que no esté sufragada por el Estado. Una vez más, quien quisiera ser corrupto, podría serlo.

3.b) En un supuesto estríctamente teórico, si para evitar estos inconvenientes el Estado decidiera inundar los comercios de productos, su valor marginal sería mínimo, por lo que no se valoraría el descomunal esfuerzo realizado para conseguirlo y se haría mal uso de dichos productos, infravalorados. Pero, como he dicho, éste solo es un supuesto teórico pues en la práctica es imposible. Por definición, los recursos económicos son escasos, o no serían recursos económicos, y a cualquier economía, pública o privada, le resultaría absolutamente imposible asumir el coste de llevar a cabo tal medida, por no valorar el tremendo impacto medioambiental que causaría su producción y los desechos generados.

Habrás visto que intento ser bastante meticuloso y analítico en mis razonamientos, por eso, al final, con todo esto lo que trato de decir es que si este hilo me ha interesado tanto es porque conocer las ideas anarco-capitalistas me ha supuesto, en cierta medida, un shock intelectual que me ha llevado a replantearme muchas ideas y puntos de vista. Nunca había conocido antes nada tan radicalmente opuesto a ideologías opresoras de cualquier tipo (fascismos, dictaduras, ...) y que pretenda respetar a todas y cada una de las personas (recuerdese a quienes definen democracia como la dictadura de la mayoría). Y lo que me ha resultado más interesante es que, a diferencia de la mayoría de ideologías sociales o económicas, sus planteamientos se sostienen, pese a su relativa simplicidad. Y por eso estoy aquí, tratando de buscar sus fallos, que lógicamente debe tenerlos, y no va a ser un anarco-capitalista quien venga a contármelos ¿no creéis?

Espero no haberos cansado demasiado extendiéndome en explicaciones. Por si acaso, prefiero acabar ya y quedar en espera de vuestros comentarios.

Saludos
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Re: Peligros del liberalismo (anarcocapitalismo)

Mensaje por JBH el Dom Nov 30, 2014 8:16 pm

Vaya, esto se pone interesante y es lo que buscaba en su momento cuando abrí este hilo, así que me alegro. Está claro que eres buen conocedor de las premisas anarcocapitalistas, lo que puede hacer más interesante el debate.

Voy a intentar responder a todo:

Es interesante cuando se identifica el comportamiento humano con el del contexto en que se desenvuelve. Es importante ponderarlo, pues el ser humano es claramente social, pero quiero pensar que no lo es por imposición, sino por elección personal:

A) Si lo fuera por imposición estaríamos hablando de algo tan terrorífico como de personas esclavas sumisamente ante una sociedad opresora, que para subyugarles en esa actitud social se valdría de cualquier tipo de privilegio. De ser así, a lo largo de milenios, la historia ya habría dado pruebas en algún momento de ruptura en el que grandes colectivos se habrían desmembrado pasando sus miembros de forma generalizada a convertirse en aislados Robinsones asociales.

B) Pero no ha sido así, sino que ya los cavernícolas optaban por vivir en pequeños clanes, es decir en sociedad, y como bien dices es precisamente en ese tipo de entornos (familia, amistad, amor) donde encontramos actitudes espontáneamente menos egoístas. Solo cabe pensar que es la elección personal, interesada o desinteresada, bondadosa o maliciosa, la que lleva a desear ser social, o no. Esto demostraría que esa elección personal solamente puede darse en un contexto de libertad y que de lo contrario ya no sería elección, sino imposición.

En cualquier contexto social es posible encontrar personas que se comporten de manera muy distinta a su entorno, y que lo hacen también por decisión propia, a pesar de ese contexto social. Porque es precisamente esa libertad personal la que permite a esas personas que actúen bien (o mal), incluso a pesar del contexto en el que se mueven sea del signo contrario.
Habrás intuido que mi conclusión es la inviabilidad del determinismo social. En todo caso, la existencia de condicionamientos. Por ello, aunque nuestro contexto social imponga límites a la libertad, esto no quiere decir que en última instancia no seamos libres y que, como premisa, debamos esforzarnos por seguir siéndolo y por respetar la libertad ajena.

En mi opinión, partes de una premisa errónea: considerar que la asociación entre seres humanos se ha hecho por elección personal, “voluntaria”, y no por otras cuestiones, como la necesidad o, directamente, la imposición de grupos humanos sobre otros. Efectivamente, como dices, la historia no nos ha proporcionado grandes muestras de colectivos que hayan decidido ir por libre, convirtiéndose en “Robinsones sociales” (me gusta la expresión); digo grandes muestras, porque alguna sí, sólo hay que ver las comunas hippies, por ejemplo, o sociedades como los Amish . En todo caso, ciertamente esto no constituye categorías universales que nos permitan generalizar demasiado. Lo que la historia sí nos ha proporcionado es algo “mejor” y más contundente: revoluciones destinadas precisamente a acabar con la dominación de grupos humanos sobre otros grupos. Las últimas de ellas fueron las revoluciones liberales, guiadas por la violencia –y no sólo la francesa, también la americana- con el objetivo de acabar con el control de un grupo sobre otro. A lo que voy: no me parece correcto decir que el esclavo pertenecía a la sociedad por elección personal; tampoco el vasallo. El principal problema del liberalismo es que obvia estas cuestiones y presenta el orden social como algo resultante de la voluntariedad de las partes y eso, como digo, me parece un tremendo error, además de no ajustarse a la realidad histórica.

Supongo que tus puntos de vista estén bajo el prisma de la dictadura proletaria. Como habrás visto, mi caso difiere, pero no llego a mis conclusiones de forma espontánea ni adoctrinada, sino valorando premisas teóricas y experiencias reales. Así pues, al valorar el supuesto de corrupción en un Estado socialista, se plantea que ante el supuesto teórico de no existir la empresa privada no existiría corrupción por desaparecer uno de los dos factores que conforman la ecuación. Pero yo me preguntaría si la no existencia de la empresa privada realmente equivaldría a decir que no exista economía y por tanto el interés privado, o dicho de otra forma, eliminada la tentación privada sólo quedaría el interés particular de quienes manejan la economía pública, y por tanto disponen fácilmente de acceso a los recursos públicos.

Quisiera aclarar que mi punto de vista tiene un tinte ideológico marxista, desde luego, pero va un poco más allá y se nutre de mi formación y profesión. No quisiera que pensases que no me voy a salir ni una coma de “la gran teoría”, ni del marxismo más ortodoxo. Como científico social, por ejemplo, no voy a defender aquella parte de la teoría que pronostica lo que va a ocurrir por la existencia de una Ley universal de la Historia; lo siento mucho por los colegas marxistas ortodoxos. Dicho esto, entiendo tu pregunta y tu preocupación respecto a la posibilidad de que aquellos que “manejan la economía” puedan aprovecharse de su situación. Sin embargo, lo que yo defiendo es que la economía no esté manejada por unos pocos, si no por la sociedad en su conjunto. Sé que la literatura liberal está plagada de lugares comunes sobre el socialismo, tales como el “malvado” planificador central que desde su poltrona decide el funcionamiento económico de una sociedad. En base a eso construyen su teoría de la información perfecta, diciendo que la información fluye mejor “sola y dispersa” No obstante, esa idea no es cierta. Te agradezco que no me hables de experiencias pasadas, porque es un engorro y lo que sabemos de la URSS, por ejemplo, lo tenemos muy aprendido unos y otros y difícilmente nos pondremos de acuerdo. Me aburre hablar del pasado y prefiero hacerlo del presente y del futuro hipotético. Sigo: controlar la economía, planificarla, debe ser un ejercicio democrático y generalizada, guiado por el principio de que la información fluya desde abajo hacia arriba, y no al revés. Por lo tanto, en socialismo, las necesidades productivas y de consumo deben establecerse sobre el terreno y desde ahí, elevarse a los organismos centrales, cuyas decisiones deben responder siempre a lo dicho desde abajo. Para conseguir esto, nada más sencillo como instaurar, desde un inicio, mecanismos de control democrático, como la revocabilidad de los cargos en cualquier momento. Así pues, lo que yo defiendo no es un planificador alejado de la realidad, con poder absoluto, si no un planificador que se guía por las decisiones tomadas desde abajo.

Intentando responderme a esta pregunta, veo importante aclarar el planteamiento de partida, pues no debe confundirse el papel del infractor (el político) con el papel del inductor (el empresario). Ambos son igualmente copartícipes y por tanto igualmente corresponsables, pero solo uno de ellos tiene el poder de decidir, solo uno tiene la “potestas”. Como dije antes, no soy determinista, y pienso que el infractor siempre tiene la oportunidad de decir “no”. Por tanto, si el infractor es corrupto es porque también existe su motivación personal y decide serlo. De lo que se concluye que, si así lo decide, podrá serlo igualmente en una economía de mercado como en un Estado socialista, pues por muchos controles que se impongan, siempre existirá la posibilidad, cuanto menos teórica, de que el funcionario, el político, el controlador o incluso quien controle al controlador pueda corromperse por los recursos públicos que manejan o que de alguna manera queden bajo su responsabilidad.

El papel del “corrompedor” es, como sabrás, silenciado sistemáticamente por los medios de comunicación. Hagamos una prueba: citemos a algún empresario corruptor. Ahora, citemos a un político corrupto. Presumo tu honestidad, así que entiendo que de los segundos podrás decirme muchos; de los primeros, pocos o ninguno. Se trata de crear hegemonía y un punto de vista concreto / propagandístico: “no busquéis soluciones en la política, es decir, en las decisiones racionales colectivas; lo que vale es el “orden espontáneo”, porque todo lo demás está corrompido”
Por otro lado, por supuesto, en un estado socialista podría haber corruptos; es decir, como los hay en una sociedad de libre mercado. La diferencia es que eliminando la parte corruptora –propiedad privada- eliminamos las probabilidades de que exista tal corrupción. Y ante el corrupto, medidas contundentes, por supuesto. Y esto es fácilmente aplicable: ¿por qué en otros países existe mayor oposición social hacia la corrupción –lo que no significa que no exista corrupción-? Educación, simplemente.

Pero hay algo para lo que aún me cuesta más encontrar respuesta en el Estado socialista planteado puramente, sin empresa privada y por tanto sin competencia de mercado ¿cuál sería el sistema de fijación de precios? Sin algún tipo de mercado que valore los productos ¿cómo podrían saber los dirigentes encargados de poner precio qué es lo que el pueblo estaría dispuesto a pagar por cada artículo? ¿cuál sería el valor adecuado, justo, de las mercancías? Careciendo de esa referencia solo caben tres posibilidades:

1. Que se acierte en el precio, pero sería algo estrictamente casual, pues se habría determinado el valor de forma arbitraria, sin referencias reales entre oferta y demanda, dado que resulta científicamente imposible conocer y ponderar adecuadamente las necesidades o deseos que en cada momento va a mostrar en su conjunto la demanda agregada. Este acierto sería meramente puntual y anecdótico.

2. Que el precio sea superior al que pudieran determinar las leyes de mercado, la “mano invisible”. Esta opción en la práctica sería viable, aunque tremendamente injusta. De la misma forma que lo sería la fijación de precios en un mercado monopolista regulado. Pero tanto más injusta cuando ese monopolio lo ostenta un Estado socialista en el que la sociedad ha depositado su confianza. Un Estado que, voluntaria o involuntariamente, no se comportaría de forma justa con la sociedad que le otorgó el poder, dado que al desconocer las referencias de valor necesarias, aplica precios por encima del valor que la sociedad consideraría justo pagar.

En un estado socialista no existen los conceptos como “precio de mercado”, “oferta y demanda”, etc. Bueno, en alguno sí, por ejemplo en aquellos en que se instauraron sistemas de socialismo autogestionario o de mercado. En todo caso, ese modelo yo no acabo de tenerlo claro. Aclaro que no soy un experto en esto y seguro que otros en este foro podrán hablar mejor que yo sobre esto. En cualquier caso, lo que yo defiendo es aplicar una política de precios acorde a lo producido socialmente y teniendo en cuenta las necesidades de las personas que conforman la sociedad. Establecer los salarios no en base a productividad y generación de plusvalía, si no en base a la función social de los diferentes trabajos, ayuda a establecer precios máximos y mínimos que permitan el acceso universal a los productos de consumo.

3. Por último, la posibilidad “ideal”: que el precio sea inferior al que pudiera corresponder en un mercado libre. A pesar de las bondades (aparentes) de esta opción, también resulta perjudicial, especialmente para los menos poderosos, pues la demanda de los productos sería necesariamente muy superior a la oferta que realiza el Estado y por tanto en estos casos se llega a una situación de carestía.

3.a) A tan bajo precio, no todos los demandantes podrían tener acceso al producto, no habría suficientes para todos. Como consecuencia, aparecen las colas en los comercios del Estado, las cartillas de racionamiento, de las que mi referencia más próxima es la vivida por mis abuelos en la posguerra franquista (Aunque a lo largo de la historia se han producido muchos casos. Uno muy interesante de estudiar fue el ocurrido tras la II-GM al imponer las tropas aliadas a Alemania una política económica de precios máximos sobre productos de primera necesidad). El último inconveniente que surgiría es que serían los funcionarios de las tiendas, o los gobernantes que lo organizan, o los políticos que los controlan, quienes tendrían acceso privilegiado a hacerse con el producto, asegurándose su adquisición de forma preferencial, sin hacer colas y, por qué no, quizás incluso en mayor cantidad de lo establecido por la ley, para así poder revenderlo en el mercado negro y, de esa forma por ejemplo, poder hacer turismo en el extranjero o cualquier otra actividad que no esté sufragada por el Estado. Una vez más, quien quisiera ser corrupto, podría serlo.

Bueno, aquí sí me estás hablando un poco del “pasado” ¿eh? Jeje… o de lo que nos han contado que pasó en el pasado, más bien. Tienes toda la razón. En una economía de mercado, capitalista, ocurrirían estas cosas. Sin embargo, no aspiramos a eso. El principio del socialismo es la abundancia y la puesta en marcha de todas las fuerzas productivas prescindiendo del malgasto de dichas fuerzas propias del capitalismo (las personas paradas son, desde luego, un desaprovechamiento brutal de fuerzas productivas) No se trata de tener precios por debajo de las posibilidades del consumidor. Se trata de elevar dichas posibilidades, posibilitando que todos tengan acceso a los productos. Es decir, la acción se realiza sobre los salarios, no sobre los precios.

3.b) En un supuesto estríctamente teórico, si para evitar estos inconvenientes el Estado decidiera inundar los comercios de productos, su valor marginal sería mínimo, por lo que no se valoraría el descomunal esfuerzo realizado para conseguirlo y se haría mal uso de dichos productos, infravalorados. Pero, como he dicho, éste solo es un supuesto teórico pues en la práctica es imposible. Por definición, los recursos económicos son escasos, o no serían recursos económicos, y a cualquier economía, pública o privada, le resultaría absolutamente imposible asumir el coste de llevar a cabo tal medida, por no valorar el tremendo impacto medioambiental que causaría su producción y los desechos generados.

¿No crees que esta situación es, precisamente, la que ocurre en el capitalismo? Las crisis cíclicas de este sistema comienzan, precisamente, por una crisis de sobreproducción, ya que la producción es anárquica. La solución no es sobreproducir, si no producir en base a necesidades: si tenemos 40 millones de tíos, descontando a los menores ¿cuántos coches debemos producir anualmente considerando la vida media de un automóvil y los posibles imprevisto que puedan surgir –como accidentes, por ejemplo-? Este sería un ejercicio de ejemplo a la hora de planificar la producción.

Habrás visto que intento ser bastante meticuloso y analítico en mis razonamientos, por eso, al final, con todo esto lo que trato de decir es que si este hilo me ha interesado tanto es porque conocer las ideas anarco-capitalistas me ha supuesto, en cierta medida, un shock intelectual que me ha llevado a replantearme muchas ideas y puntos de vista. Nunca había conocido antes nada tan radicalmente opuesto a ideologías opresoras de cualquier tipo (fascismos, dictaduras, ...) y que pretenda respetar a todas y cada una de las personas (recuerdese a quienes definen democracia como la dictadura de la mayoría). Y lo que me ha resultado más interesante es que, a diferencia de la mayoría de ideologías sociales o económicas, sus planteamientos se sostienen, pese a su relativa simplicidad. Y por eso estoy aquí, tratando de buscar sus fallos, que lógicamente debe tenerlos, y no va a ser un anarco-capitalista quien venga a contármelos ¿no creéis?

En mi opinión, las teorías anarcocapitalistas no se sostienen. En primer lugar, por obviar las relaciones de poder y de dominación propias de todas las sociedades. Si los contratos entre personas son voluntarios ¿por qué yo, como trabajador, no puedo establecer mi salario? Siempre, bajo cualquier circunstancia, lo establecerá mi empleador, por muy alto que sea dicho salario. Por otro lado, dejando de lado la discusión sobre la plusvalía y el supuesto refutamiento de Böhm-Bawerk ¿por qué SIEMPRE el empresario tiene mayores beneficios que el trabajador? Aunque hayamos eliminado el efecto temporal y todas esas cosas…

Por otro lado, fíjate que siempre hablan de “libertad”, pero hablan de la libertad de enriquecerse. Esto tampoco se sostiene: sin igualdad de oportunidades, no hay libertad. Un ejemplo sencillo: dos personas, A y B. La persona A tiene en el bolsillo 40 euros. La persona B, tiene 60. Se paran en un escaparate y hay un producto que vale 50 euros. Aquí no existe libertad alguna: sólo B puede adquirir el producto. A, en cambio, no tiene libertad alguna. Si, por el contrario, A tiene 60 euros y B tiene 90, aquí sí existe plena libertad para ambos, tanto para adquirir o no el producto en cuestión.

¡Que siga el debate! Smile

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Re: Peligros del liberalismo (anarcocapitalismo)

Mensaje por Ojorojo el Mar Dic 16, 2014 1:01 am

Siento no haber podido atender antes tu comentario. Confiaba que en este tiempo se hubiera sumado alguien más a completar los aspectos que hayan podido ir quedando en el aire pero no parece que hayamos tenido suerte en eso.

Como no quiero extenderme demasiado, permíteme que me refiera solo algún tema de los expuestos y poco a poco espero que vayamos tocando más cuestiones. Respecto a la igualdad y la libertad:
1º. Por definición, en cualquier tipo de economía (sea socialista o capitalista) los bienes económicos son limitados.
2º. No es más rico quien más bienes tiene (pues conlleva la infelicidad de poder querer más sin conseguirlos por ser limitados) sino quien menos necesita y a ello adapta su vida. Un beduino se adapta felizmente al desierto y un esquimal al frio. ¿Es justo que el esquimal tenga abrigo de pieles y el beduino no? ¿o que, a diferencia del beduino, el esquimal no disponga de dromedario? Sí, es justo, porque no tiene sentido comparaciones entre ellos desde la perspectiva estrictamente geográfica. Tampoco desde la perspectiva estrictamente económica.
3º. La comparación económica no soluciona nada ni al rico ni al pobre. Ni la persona con 40€ vivirá mejor con una subvención de 10€ que le permita comprar el artículo del escaparate, ni el rico se sentirá más solidario por algo que se le ha impuesto. La medida solo creará tensión entre ellos, pero según humildemente lo veo, creo que es más sano disfrutar la vida que crear tensiones.
4º. Lo que me gustaría, y ojalá le gustara a más gente, es que todos alcancemos mayor nivel de riqueza y calidad de vida. O sea, el concepto capitalista de la creación de riqueza, pero asumido en su acepción absoluta, sin necesidad de comparaciones que nunca contentarán a nadie. Sin tener que distinguir entre ricos y pobres como único medio para que los que menos tenemos podamos aspirar a llegar a tener más. Porque la riqueza no es necesario redistribuirla, se puede crear.

Aprovecho esto que acabo de comentar para decirte que, a diferencia de lo que opinas, creo que en tu ejemplo sí hay libertad y con ella la posibilidad de generar bienestar (o si quieres, riqueza en términos capitalistas). Voy a tratar de explicar por qué me lo parece continuando para ello con tu ejemplo del final del anterior comentario:

Entre las dos personas con 60€ y 90€ (subvencionados o no) existe la misma libertad que entre otras con 40€ y 60€. Simplemente variará el artículo del escaparate respecto al cual se haga la comparación y cuyo precio, en lugar de los 50€ referidos, podría ser 75€ y estaríamos exactamente ante el mismo problema. De la misma manera que entre 326€ y 328€ podría encontrarse un artículo de 327€ en el escaparate. Por ello no distinguiré entre los casos sino que los trataré por igual al tratar el tema de la libertad.

Una persona con, por ejemplo, 40€ en el bolsillo puede ser mucho más rica que la que tiene 60€ si se dan las condiciones adecuadas. Por poner un ejemplo: dos chavales con un ridículo presupuesto y muchas inquietudes, trabajando en un humilde garaje lograron despojar a IBM de su posición privilegiada.

La explicación es simple: el ser humano siempre aspira a mejorar, a pasar de un estado de menor satisfacción a otro de mayor satisfacción, o dicho de otra forma, la insatisfacción incentiva la acción humana. Al contrario, si el ser humano estuviera totalmente satisfecho no actuaría. Ese fue el caso de IBM, inmóvil en su opulencia ante dos chavales humildes, pero activos.

Pero te digo más: desde un punto de vista estrictamente monetario, entre las dos personas de tu ejemplo, la persona con 40€ se convertirá en la persona rica, cuando la persona con 60€ haya gastado 50€ en comprar el artículo del escaparate y solo se haya quedado con 10€
¿En ese momento habría que subvencionar al pobre al que solo le quedan 10€ en vez de a aquel que no gastó sus 40€? Yo no lo veo así. Como se acaba de ver en el ejemplo, el ahorro conduce al bienestar y la riqueza. Pero es más, si ese ahorro se capitaliza se convierte en inversión y ésta a su vez en trabajo y más bienestar y riqueza. Pero sin ahorro no existe la capitalización y sin ella ni inversión, ni trabajo, ni bienestar, ni riqueza, que es algo de lo que por desgracia sabemos bastante.

Pero creo que será mejor no extenderme más y dejarlo aquí.

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Re: Peligros del liberalismo (anarcocapitalismo)

Mensaje por Ojorojo el Jue Dic 18, 2014 1:17 pm

Ahora que ya tengo algo más de tiempo, he estado revisando más detenidamente algunos de los interesantes temas que tocas en  tus  comentarios y sobre los que creo que es bueno seguir aportando ideas y contrastar opiniones:
En mi opinión, partes de una premisa errónea: considerar que la asociación entre seres humanos se ha hecho por elección personal, “voluntaria”, y no por otras cuestiones, como la necesidad o, directamente, la imposición de grupos humanos sobre otros. Efectivamente, como dices, la historia no nos ha proporcionado grandes muestras de colectivos que hayan decidido ir por libre, convirtiéndose en “Robinsones sociales” (me gusta la expresión); digo grandes muestras, porque alguna sí, sólo hay que ver las comunas hippies, por ejemplo, o sociedades como los Amish . En todo caso, ciertamente esto no constituye categorías universales que nos permitan generalizar demasiado. Lo que la historia sí nos ha proporcionado es algo “mejor” y más contundente: revoluciones destinadas precisamente a acabar con la dominación de grupos humanos sobre otros grupos. Las últimas de ellas fueron las revoluciones liberales, guiadas por la violencia –y no sólo la francesa, también la americana- con el objetivo de acabar con el control de un grupo sobre otro. A lo que voy: no me parece correcto decir que el esclavo pertenecía a la sociedad por elección personal; tampoco el vasallo.
El hecho de que pudiera existir necesidad o imposición no es óbice para que siga existiendo libertad. Como ya he dicho no soy determinista. Pueden existir condicionamientos en mayor o menor medida, pero en el fondo del ser humano subyace el ansia de libertad que le permite elegir, o al menos luchar por elegir, entre las diversas “condiciones” la opción más adecuada o, cuanto menos, la menos mala. Pero es que incluso si, como hipótesis de trabajo, se asumiera el determinismo sobre los grupos oprimidos, si lo analizamos desde una perspectiva científica, piensa que al menos los primeros grupos, los opresores, en su momento se habrían asociado libremente por el mutuo deseo de así poder prosperar (aunque lamentablemente decidieran hacerlo a consta de otros seres humanos, los oprimidos).

Respecto a los ejemplos que pones de vasallaje y esclavitud, realmente creo que hay que hacer cierto esfuerzo intelectual para distinguir en estos casos entre determinismo y condicionamineto. Pero sigo pensando que no existe determinismo. Solo por poner algunos ejemplos te recuerdo revueltas de esclavos como las surgidas tras la segunda guerra púnica o, la más conocida, la protagonizada por Espartaco. Mencionar también que el origen de la esclavitud, aunque parezca abominable, fue un gran progreso social pues consistía en mantener vivas a personas que de otra forma habrían sido pasadas a cuchillo, bien fuera tras ser capturabas en el campo de batalla o por haber expoliado sus aldeas. Respecto al origen del vasallaje, parte del pacto de defensa entre vasallo y señor feudal, por lo que inicialmente la decisión fue libre. Por supuesto, todo lo que digo entiéndelo exclusivamente desde un punto de vista analítico pues nada más lejos de mi intención que justificar ni el vasallaje ni la esclavitud. Pero sí defender la libertad que permite el condicionamiento social frente al determinismo.

Por tanto, no veo que sea errónea la premisa según la cual la decisión para vivir en sociedad ha sido voluntaria. Pero tan importante como esto creo que es distinguir desde un principio entre condicionamiento y determinismo. No sé cómo lo verás tú, pero por mi parte parece evidente que no creo en determinismos, y la prueba más contundente la has aportado tú mismo, con lúcido criterio, al mencionar las revoluciones liberales ¿quién determinaba a los revolucionarios? ¿o a los esclavos rebeldes? Nadie, pues en todo caso estaban condicionados, pero se revelaron libremente contra la opresión condicionante, pero no determinante.

Respecto a la expresión “Robinsones sociales”, yo no incluiría en ellas ni a las comunas hippies ni a las sociedades Amish, precisamente porque también son formas de sociedad, puede que distintas a la tuya o la mía o a las habituales, pero igualmente sociales y por tanto respetables a su manera. Con el término “Robinson social” trato de referirme más bien a la hipótesis de considerar a la persona totalmente aislada, que sobrevive construyendo su refugio, cazando o recolectando su comida y creando por sí misma las herramientas necesarias para poder hacerlo. Es decir, que produce sus recursos autísticamente, sin la división del trabajo de la que hablaron economistas clásicos como David Ricardo (ley de costes comparados) y que posteriormente se denominó “ley de asociación”.

Aunque hay más temas interesantes que has tratado, no quiero ponerme pesado, así que no me extiendo más por hoy. Espero ansioso vuestros comentarios.

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Re: Peligros del liberalismo (anarcocapitalismo)

Mensaje por Ojorojo el Jue Dic 18, 2014 7:10 pm

Como científico social, por ejemplo, no voy a defender aquella parte de la teoría que pronostica lo que va a ocurrir por la existencia de una Ley universal de la Historia; lo siento mucho por los colegas marxistas ortodoxos. Dicho esto, entiendo tu pregunta y tu preocupación respecto a la posibilidad de que aquellos que “manejan la economía” puedan aprovecharse de su situación. Sin embargo, lo que yo defiendo es que la economía no esté manejada por unos pocos, si no por la sociedad en su conjunto. Sé que la literatura liberal está plagada de lugares comunes sobre el socialismo, tales como el “malvado” planificador central que desde su poltrona decide el funcionamiento económico de una sociedad. En base a eso construyen su teoría de la información perfecta, diciendo que la información fluye mejor “sola y dispersa” No obstante, esa idea no es cierta. Te agradezco que no me hables de experiencias pasadas, porque es un engorro y lo que sabemos de la URSS, por ejemplo, lo tenemos muy aprendido unos y otros y difícilmente nos pondremos de acuerdo. Me aburre hablar del pasado y prefiero hacerlo del presente y del futuro hipotético…
Estoy casi, casi totalmente de acuerdo con lo que aquí exponías, por lo que en lugar de matizar sutiles discordancias prefiero realzar lo importante que resulta en economía no ceñirse a la historia ni a sus métodos para sacar conclusiones pretendidamente definitivas. Esto es normal que sea así por el nivel de conocimientos y experiencias que habrás podido adquirir como científico social.

En mi humilde entender, todo lo relacionado con las ciencias sociales (y la economía puede ser la principal de ellas) no está sujeto a comportamientos experimentales de los que extraer conclusiones, sintetizadas a partir de la observación histórica o experimental, como sin embargo sí ocurre en las ciencias naturales. Por el contrario, en las ciencias sociales y en concreto la economía, el inmenso volumen de acciones que en cada instante surgen en la sociedad hace que haya más cabida para el razonamiento analítico-deductivo que deriva sus leyes a partir de premisas generales comúnmente aceptadas y que para cualquier persona resultan obvias, simplemente por su intuición personal, sin necesidad de adquirir conocimientos ni experimentar con ellos. Es un método apriorístico en el que sus leyes se infieren de axiomas irrefutables. Ejemplos: “pienso, luego existo”, “si se consume algo ahora, ese mismo bien no podrá ser consumido después” o bien “las personas actúan con la intención deliberada de pasar de un estado menos satisfactorio a otro más satisfactorio”.

Rara vez los economistas utilizan este método, pero tal vez por eso la economía esté tan alejada de las personas, en vez de ir como debiera.


controlar la economía, planificarla, debe ser un ejercicio democrático y generalizada, guiado por el principio de que la información fluya desde abajo hacia arriba, y no al revés.
Casi de acuerdo, salvo por lo de planificarla (no veo la conveniencia de planificar algo que según has dicho surge de forma democrática desde abajo hacia arriba)


Por lo tanto, en socialismo, las necesidades productivas y de consumo deben establecerse sobre el terreno y desde ahí, elevarse a los organismos centrales, cuyas decisiones deben responder siempre a lo dicho desde abajo. Para conseguir esto, nada más sencillo como instaurar, desde un inicio, mecanismos de control democrático, como la revocabilidad de los cargos en cualquier momento. Así pues, lo que yo defiendo no es un planificador alejado de la realidad, con poder absoluto, si no un planificador que se guía por las decisiones tomadas desde abajo.
No entiendo para qué derrochar esfuerzos y medios por controlar decisiones democráticas. Si el pueblo soberano ya ha decidido democráticamente, no encuentro quien puede tener autoridad para controlarlo ¿Quién más legitimado que él mismo para tomar sus propias decisiones democráticas? Al contrario, sería peligroso que ese “control” pudiera conllevar en determinadas ocasiones vicios ocultos, decisiones corruptas o autoritarias de los órganos centrales y, que como bien dices, desde un principio habría que instaurar a su vez mecanismos de control. Habría que regular para evitar con más control esas posibles situaciones viciadas. Dinámica que me parece derrochadora de recursos, innecesaria y peligrosa.


El papel del “corrompedor” es, como sabrás, silenciado sistemáticamente por los medios de comunicación. Hagamos una prueba: citemos a algún empresario corruptor. Ahora, citemos a un político corrupto. Presumo tu honestidad, así que entiendo que de los segundos podrás decirme muchos; de los primeros, pocos o ninguno. Se trata de crear hegemonía y un punto de vista concreto / propagandístico: “no busquéis soluciones en la política, es decir, en las decisiones racionales colectivas; lo que vale es el “orden espontáneo”, porque todo lo demás está corrompido”
Por otro lado, por supuesto, en un estado socialista podría haber corruptos; es decir, como los hay en una sociedad de libre mercado. La diferencia es que eliminando la parte corruptora –propiedad privada- eliminamos las probabilidades de que exista tal corrupción. Y ante el corrupto, medidas contundentes, por supuesto. Y esto es fácilmente aplicable: ¿por qué en otros países existe mayor oposición social hacia la corrupción –lo que no significa que no exista corrupción-? Educación, simplemente.
Vuelvo a otro comentario donde se hablaba de los dos factores de la ecuación: corrupto y corrompedor, infractor e inductor:
Estoy de acuerdo contigo en que habitualmente en los medios se habla más de los políticos corruptos que de los empresarios, aunque yo a veces me he preguntado quién fue antes, el huevo o la gallina. Es decir, tanto puede ser que el político haya llegado a su cargo por influencia de lobbies como puede ser que la empresa haya sido creada por decisión política y el empresario no sea más que el hombre de paja necesario. Supongo que habrá casos que sí y otros muchos que no, pero en cualquier caso lo evidente es que los políticos legislan al amparo de la representatividad que el pueblo les otorga y tienen la “potestas”, todo lo cual les impone un mayor deber moral que el de un mero agente económico. Por ello, no entiendo la justificación ni encuentro la ventaja en insistir en que sea el empresario el factor que sobre de la ecuación para solucionar el problema, en lugar de eliminar al otro factor, al político. Evitándose así los órganos de control, tener que controlar a controladores y entrar en esa dinámica tan innecesaria como peligrosa que ya se comentó anteriormente.

Por último respecto a la solución educacional, me parece perfecta. Es importante la formación y que exista la mayor variedad y diversidad formativa posible, para que así las personas tengan una mente abierta y nada uniformada capaz de todo (o casi). También para ello, cuanta menos regulación más espontaneidad y diversidad.

Hoy he escrito dos veces, por lo que me temo que haya acabado poniéndome pesado, y no es esa ni mucho menos mi intención, así que por hoy lo dejo aquí.
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Re: Peligros del liberalismo (anarcocapitalismo)

Mensaje por KINGKONG141414 el Dom Mayo 31, 2015 8:44 pm

Excelentes los comentarios aquí.

Yo creo que el anarquismo (en general, con todas sus ramas) es una especie de escapatoria capitalista. Si, es cierto, el Comunismo y el Anarquismo son muy similares, pero creo la causa social es distinta.

Pongamos que al igual que el Comunismo, el Anarquismo logra la Sociedad sin Estado, pero sigue existiendo un problema, el problema principal contra el cual muchos socialistas y comunistas siempre hemos  luchado, el capitalismo.

Porque ya no hay gobierno ¿y que pasa ahora? siguen existiendo élites empresariales, siguen existiendo élites económicas, que mas que los estados, son las que mas tienen poder en el mundo, y por lo tanto mas poder sobre la sociedad. Ya no hay Estado, pero surge un nuevo poder (que siempre ha estado), y es el poder de las élites económicas.

El anarquismo para un empresario seria delicioso, ya que tendría mas libertades para explotar a los obreros, ya que en una sociedad anarquista se pone mas énfasis a la libertad individual, pero no a la libertad colectiva.

¿Quien va a controlar el poder empresarial burgués en una sociedad anarquista, si no se vela por el bienestar colectivo? Tener a élites económicas dominando a la sociedad seria igual o mas peligroso que un Estado, no existen Reyes, ni Dictadores, ni Presidentes, ni ningún tipo de gobernante, pero seguirían existiendo las Oligarquías y las Burguesías que son los verdaderos opresores de los pueblos.

Por eso no creo en el Anarquismo, porque no vela por un bienestar social colectivo, sino por una desinteresada sociedad individual, en la que no hay interés real por un mundo mejor, en la que todos los seres humanos deambulan por el mundo sin preocupación alguna por la sociedad, es decir, una sociedad de apáticos y asociales. Todo un caos, no hay control sobre los males sociales, ni interés por mejoras las condiciones sociales, ni organización de la producción colectiva, en fin todo un caos social.

Por eso antes que el Anarquismo, prefiero un Estado Socialista, o un Comunismo, porque en estos se prepara a la sociedad para autogobernarse, pero a la vez, se vela por su bienestar, y su justicia, por no ser esclavo del trabajo, por recompensar con justicia el esfuerzo de su trabajo (no como en el capitalismo que se trabaja mucho por una miseria), por velar que la condición de vida sea mejor para todos.

El Socialismo y el Comunismo son planteamientos socioeconomicos humanistas por excelencia, solo hay que perfeccionarlo.

Hay una cosas que muchos tocan aquí, y que es el arma que capitalistas siempre utilizan contra los socialistas y comunistas para desanimarnos, es el tema de la naturaleza humana.

Por supuesto que de establecerse el Socialismo o el Comunismo, los males del mundo no van a desaparecer, pero no quiere decir que no se puedan combatir ni controlar. Ni tampoco quiere decir, que por el hecho de que esos males nunca desaparecerán, debemos resignarnos y abandonar la lucha, porque no es propio de un Socialista y un Comunista rendirse, cuando puede luchar por un cambio de sistema en beneficio de todos, no es propio de un Socialista y un Comunista resignarse ante el capitalismo, ese sistema depredador y obsoleto, cuando puede luchar por un sistema mas humano.
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Re: Peligros del liberalismo (anarcocapitalismo)

Mensaje por entropia el Dom Mayo 31, 2015 10:25 pm

Perdón por la sugerencia, pero ¿no pensáis que este hilo debería de fusionarse con este otro?:

http://www.forocomunista.com/t792p220-anarcocapitalistas-otra-rama-dentro-del-anarquismo


Un saludo

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Re: Peligros del liberalismo (anarcocapitalismo)

Mensaje por Ojorojo el Lun Jun 01, 2015 12:58 pm

Ok, incluiré ahí mi comentario al post de KINGKONG141414

Gracias por la sugerencia y un saludo
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Re: Peligros del liberalismo (anarcocapitalismo)

Mensaje por Dlink el Lun Jun 01, 2015 5:19 pm

Me llama mucho la atención el anarcocapitalismo. Es decir, este movimiento surgen sobretodo en países que ya son capitalistas, que incluso ya sean liberalistas. Entonces ¿qué problema tienen los anarcocapitalistas? ¿Qué más piden?

He de sospechar que piden más favoritismos al mercado, a los empresarios. Por lo que he de sospechar que a este movimiento tienden los autónomos casi exclusivamente (las grandes empresas no necesitan de otro sistema para seguir triunfando).

Yo vería incluso bien una sociedad sin estado y que se basara en el mercado, aunque fuese un sistema individualista. El problema es la visión a o desde los autónomos, olvidando por completo al proletario. Sólo funcionaría medianamente si el 100% de la población tuviera un puesto comercial para que todos tuvieran "las mismas posibilidades". Pero todos sabemos que no será así, que es inviable porque unos mercados se comen a los otros. Por tanto estamos ante un sistema totalmente disfuncional, tanto o más opresor que el anterior.
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Re: Peligros del liberalismo (anarcocapitalismo)

Mensaje por nunca el Mar Jun 02, 2015 6:24 pm

Dlink, lo que piden se podría resumir en la ausencia de toda regulación económica y laboral y la privatización de todos los servicios, a excepción de la justicia.
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Re: Peligros del liberalismo (anarcocapitalismo)

Mensaje por Dlink el Mar Jun 02, 2015 8:35 pm

nunca escribió:Dlink, lo que piden se podría resumir en la ausencia de toda regulación económica y laboral y la privatización de todos los servicios, a excepción de la justicia.

También. Por otra parte, la única diferencia entre el liberalismo y el anarcocapitalismo es que en el primer caso hay Estado y en el segundo no.

Por tanto para organizarse, necesitarian algún sistema popular (una asamblea general es lo más eficaz en ese caso) . Y así poco a poco, tras una evidente lucha de clases que seguirá existiendo, se derivaría en una especie de socio-liberalismo.

Vaya, pues parece que esta ideología aporta más de lo que parece.
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Re: Peligros del liberalismo (anarcocapitalismo)

Mensaje por Máquina el Mar Jun 02, 2015 9:38 pm

nunca escribió:Dlink, lo que piden se podría resumir en la ausencia de toda regulación económica y laboral y la privatización de todos los servicios, a excepción de la justicia.
Están contra el Estado... Lo de la justicia pública no tiene lógica, a ver que no tiene nada lógica vaya pero eso en concreto menos.

De dónde lo sacaste?.
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Re: Peligros del liberalismo (anarcocapitalismo)

Mensaje por AleksanderVostok el Jue Jun 04, 2015 2:47 pm

Yo recién estoy releyendo La Riqueza de la Naciones de Adam Smith y es cierto, Adam Smith contemplaba la existencia del Estado dentro de los márgenes de aquellas actividades económicas que no fueran rentables para los individuos como el ejercito por ejemplo o la policia, creo que desde el principio se debe hacer la diferenciación entre ambos sistemas pues como sabemos por ejemplo el Socialismo no es lo mismo que el Comunismo pues la existencia del Estado supone realidades diametralmente diferentes.
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Re: Peligros del liberalismo (anarcocapitalismo)

Mensaje por nunca el Jue Jun 04, 2015 9:01 pm

Cagoenmimáquina escribió:
nunca escribió:Dlink, lo que piden se podría resumir en la ausencia de toda regulación económica y laboral y la privatización de todos los servicios, a excepción de la justicia.
Están contra el Estado... Lo de la justicia pública no tiene lógica, a ver que no tiene nada lógica vaya pero eso en concreto menos.

De dónde lo sacaste?.
Es que la justicia no se puede privatizar en ninguna civilización, sino sería el caos, y si no hay una justicia basada en una legalidad burguesa que defienda las propiedades de los burgueses el sistema se les puede derrumbar.
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Dlink
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Re: Peligros del liberalismo (anarcocapitalismo)

Mensaje por Dlink el Jue Jun 04, 2015 9:23 pm

[/quote]
Es que la justicia no se puede privatizar en ninguna civilización,  sino sería el caos, y si no hay una justicia basada en una legalidad burguesa que defienda las propiedades de los burgueses el sistema se les puede derrumbar.[/quote]

La justicia sí se puede privatizar. Y ya está privatizada en países tan mierders como España... así que imagina cómo estarán en países más desarrollados como Francia, Alemania o EEUU.

Además precisamente el mayor problema del anarcocapitalismo es justo ese, que la justicia se privatice al 100% junto con la economía. Porque una privatización de la justicia y la economía al 100% todavía se puede sobrevivir más o menos gracias al Estado. Pero aquí no hay Estado, así que nos encontramos con una situación en la que los burgueses puedan manipular a su antojo la sociedad. No necesita pagar jubilación, ni un sueldo mínimo, ni subvención por despido, ni seguridad social... ni siquiera debería dar un trato digno, si no le da la gana. Y los obreros se resignarán a cobrar cada vez más sólo por tener un trabajo y poder sobrevivir. El anarcocapitalismo es, en definitiva, la dictadura de los 3 o 4 burgueses mayores. La parte buena es que en esa situación conseguida tras una revolución, el pueblo no se resignará a soportar esas condiciones y otra revolución desbancaría a esa dictadura.
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nunca
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Re: Peligros del liberalismo (anarcocapitalismo)

Mensaje por nunca el Jue Jun 04, 2015 9:32 pm

¿Qué la justicia está privatizada? No te entiendo...
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Re: Peligros del liberalismo (anarcocapitalismo)

Mensaje por Máquina el Jue Jun 04, 2015 9:49 pm

nunca escribió:
Cagoenmimáquina escribió:
nunca escribió:Dlink, lo que piden se podría resumir en la ausencia de toda regulación económica y laboral y la privatización de todos los servicios, a excepción de la justicia.
Están contra el Estado... Lo de la justicia pública no tiene lógica, a ver que no tiene nada lógica vaya pero eso en concreto menos.

De dónde lo sacaste?.
Es que la justicia no se puede privatizar en ninguna civilización,  sino sería el caos, y si no hay una justicia basada en una legalidad burguesa que defienda las propiedades de los burgueses el sistema se les puede derrumbar.

Si yo eso lo sé, lo que quería saber es si en algún rincón de internet ellos dicen estar a favor de la justicia pública y en ese caso como lo compatibilizan con su "anarquismo" antiestatista.
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Re: Peligros del liberalismo (anarcocapitalismo)

Mensaje por Dlink el Jue Jun 04, 2015 10:57 pm

nunca escribió:¿Qué la justicia está privatizada? No te entiendo...

Lo diré más fácil: en una sociedad corrupta, lo que manda es el dinero. Y manda más el que más dinero tiene. Supongo que ya es lo suficientemente claro.
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Re: Peligros del liberalismo (anarcocapitalismo)

Mensaje por Jordi de Terrassa el Jue Jun 04, 2015 11:10 pm

El anarco-capitalismo es una ideología política antidemocrática fundada sobre una filosofía mitológica. La utilidad marginal, su principal mito, es un plagio de una categoría filosófica del socialismo utópico y una tergiversación de conceptos de la economía política; la utilidad, el valor de uso y el valor de cambio. La base de pensamiento del anarco-capitalismo es acientífica, es una corriente filosófica de idealismo subjetivista. La ausencia de una base de pensamiento científico hace que el anarco-capitalismo, junto con todo el subjetivismo marginal, carezca de una teoría económica sobre el capital, lo que imposibilita a sus seguidores explicar el origen del modo de producción capitalista sin recurrir a ficciones. Defienden el capitalismo, pero al carecer de ciencia económica, consideran a los capitalistas unos estafadores y al mercado el escenario de la estafa, y como justificación se han visto en la necesidad de crear nociones míticas como; la preferencia temporal por el consumo presente y la valoración subjetiva de la utilidad marginal.

Desde un punto de vista etimológico, las palabras utilizadas para expresar la noción anarco-capitalismo son una redundancia. El capitalismo ya es un modo de producción anárquico, al añadir al término anarco al término capitalismo los ideólogos del anarco-capitalismo expresan la intención de poner fin a la existencia del estado. Ahora bien, cabría hacer la siguiente reflexión; en una formación social sin ningún tipo de estado, sin el monopolio de la violencia por parte de una minoría oligárquica, ¿cómo es posible que una minoría capitalista mantenga la propiedad sobre los recursos naturales, privando a la mayoría trabajadora de dicha propiedad, convirtiendo a esta mayoría en trabajadores asalariados? Los teóricos de la ideología anarco-capitalista son conscientes de que este problema es imposible de resolver sin el estado, su intención no es poner fin a cualquier tipo de estado sino al estado de régimen democrático, como explican y ponen de manifiesto los pensadores de la escuela filosófica austríaca en la cual se inspiran. Hayek en una entrevista  con Álvaro Alsogaray en Buenos Aires en 1977 expresó;
Adrián Ravier en Punto de Vista Económico escribió:Desde hace algún tiempo estoy convencido de que lo que amenaza a la economía de mercado no es únicamente el deliberado intento de las diversas especies de colectivistas para remplazarla por un sistema planificado, ni tampoco las consecuencias de las nuevas y erróneas políticas monetarias: las instituciones políticas que prevalecen en el mundo occidental producen necesariamente un impulso en esa dirección, el cual tan solo puede detenerse o evitarse cambiando esas instituciones. Yo he llegado tardíamente a estar de acuerdo con Schumpeter, quien sostuvo hace treinta años que había un conflicto irreconciliable entre la democracia y el capitalismo, salvo que no es la democracia como tal, sino las formas particulares de organización democrática —consideradas ahora como las únicas formas posibles de democracia—, lo que producirá una expansión progresiva del control gubernamental sobre la vida económica, aun cuando la mayoría del pueblo desee conservar una economía de mercado.
http://puntodevistaeconomico.wordpress.com/2011/05/26/hayek-pinochet-y-la-democracia/
Cuatro años más tarde Hayek, disipa cualquier duda que pudiera quedar, en declaraciones al diario chileno El Mercurio del 12 de abril de 1981, dijo;
Bueno, yo diría que estoy totalmente en contra de las dictaduras, como instituciones a largo plazo. Pero una dictadura puede ser un sistema necesario para un período de transición. A veces es necesario que un país tenga, por un tiempo, una u otra forma de poder dictatorial. Como usted comprenderá, es posible que un dictador pueda gobernar de manera liberal. Y también es posible para una democracia el gobernar con una total falta de liberalismo. Mi preferencia personal se inclina a una dictadura liberal y no a un gobierno democrático donde todo liberalismo esté ausente. Mi impresión personal —y esto es válido para América del Sur— es que en Chile, por ejemplo, seremos testigos de una transición de un gobierno dictatorial a un gobierno liberal. Y durante esta transición puede ser necesario mantener ciertos poderes dictatoriales, no como algo permanente, sino como un arreglo temporal.

Esta posición ideológica está en perfecta consonancia con los intereses del capital. Los capitalistas se reparten el poder en sus empresas no por el principio democrático de un hombre un voto, sino en función de la cantidad de capital aportado, situación donde los trabajadores asalariados no tienen derecho de voto. Para el liberalismo y el anarco-capitalismo la única democracia real es la del mercado, porque el capital solo obtiene beneficios con la libre circulación de la mercancía; fuerza de trabajo, frente a la servidumbre feudal o el esclavismo. El capital solo puede obtener ganancia, con la venta de mercancías, si la mayoría esta privada de propiedad sobre los recursos naturales y medios de producción, viéndose en la obligación de vender su fuerza de trabajo a un precio menor al de su valor de uso. Este es el motivo por el que el liberalismo y el anarco-capitalismo son democráticos en la circulación de mercancías, y contrarios a cualquier tipo de democracia en la producción y distribución de valores de uso. La organización de la producción en el modo de producción capitalista es, en esencia, antidemocrática, en consecuencia la única libertad que reconocen el liberalismo y el anarco-capitalismo es la de una minoría de capitalistas, poseedores de los medios de producción, para explotar a la mayoría de trabajadores, desposeídos de todo recurso natural. Solo se puede privar a la mayoría trabajadora de propiedad mediante el monopolio de la violencia del estado. Sin el estado, sin el monopolio de la violencia es imposible la existencia de un modo de producción anárquico, lo que convierte al anarquismo en una tragedia utópica y al anarco-capitalismo en una farsa mítica.

El subjetivismo filosófico en Mises
Lunwig con Mises en La acción humana: Tratado de economía escribió:La historia no puede instruirnos acerca de normas, principios o leyes generales. Es imposible deducir, a posteriori, de una experiencia histórica, teoría ni teorema alguno referente a la actuación o conducta humana. La historia no sería más que un conjunto de acaecimientos sin ilación, un mundo de confusión, si no fuera posible aclarar, ordenar e interpretar los datos disponibles mediante el sistematizado conocimiento praxeológico.
http://es.scribd.com/doc/63828744/Mises-Ludwing-Von-La-Accion-Humana-Tratado-de-Economi

El desarrollo del campo del conocimiento humano llamado historia está en los albores de una ciencia, no así la economía política ciencia con un alto grado de desarrollo. Frente a la incipiente ciencia de la historia Mises expone su filosofía de la historia; el conocimiento “praxeológico”. Conocimiento cuyo mayor mérito es interpretar de forma ordenada hechos históricos. El conocimiento “praxeológico” es anterior y ajeno a los hechos históricos que pretende interpretar, no está basado en dichos hechos por ser “praxeológicamente” imposible. En resumen, la utilidad marginal de la “praxeología” estriba en interpretar, de forma clara, que hechos históricos sucedieron antes, y los que sucedieron después, independientemente del momento histórico en que sucedieron. Lunwig von Mises es consciente del desafío intelectual que representa su conocimiento, por lo que en LA ACCIÓN HUMANA: TRATADO DE ECONOMÍA, escrito en 1949, define su filosofía “praxeológica” en los siguientes términos;
Ludwig con Mises, Ibídem escribió:El conocimiento praxeológico, como el lógico y el matemático, lo llevamos en nuestro interior; no nos viene de fuera.

La única certeza que se puede tener sobre las categorías “praxeológicas” es que son innatas y se hallan en el interior de los seres humanos, aunque no el lugar exacto ¿el cerebro, la mente, el alma, en alguna categoría “praxeológica”…? Esta tesis es posible que “praxeológicamente” sea cierta, pero biológicamente es errónea. La única información que se puede considerar innata en un ser humano es la codificada en el ADN, y a no ser que se pruebe la existencia del gen o conjunto de genes del conocimiento praxeológico, las fuentes del conocimiento “praxeológico” no existen.

Mises en 1927 en la introducción de LIBERALISMO, haciendo gala de un gran conocimiento “praxeológico”, diagnosticó, puso nombre y propuso el tratamiento a la carencia del introspectivo conocimiento “praxeológico”;
Ludwig von Mises en Liberalismo, Introducción escribió:“… la raíz del antiliberalismo no puede ser aprehendida por vía de la razón pura, pues no es de orden racional, constituye, por el contrario, el fruto de una disposición mental patológica, que brota del resentimiento, de una condición neurasténica, que cabría denominar el complejo de Fourier, en recuerdo del conocido socialista francés. […]
El complejo de Fourier, en cambio, resulta más difícil de combatir. Estamos, ahora, ante una grave enfermedad nerviosa, una auténtica neurosis, cuyo tratamiento compete más al psiquiatra que al legislador. Constituye, sin embargo, una circunstancia que debe ser tenida en cuenta al enfrentarse con los problemas de nuestra actual sociedad. La ciencia médica, por desgracia, se ha ocupado muy poco del complejo de Fourier. Se trata de tema que casi pasó inadvertido a Freud, el gran maestro de la psicología, así como a sus seguidores en la teoría de las neurosis, pese a que tal escuela supo alumbrar la nueva vía, la única coherente y sistemática, para tratar desórdenes mentales de este tipo
http://es.scribd.com/doc/139199173/Ludwig-von-Mises-Liberalismo-pdf

Quien no creía en las categorías de la metafísica aristotélicas, para la Inquisición, era un poseído por el Mal, que debía ser exorcizado, y en su caso, torturado y quemado en la hoguera. Para la subjetivista escuela austríaca de utilitarismo marginal, quien no tenga fe y crea en las categorías de la “praxeología”, quien no acepte las verdades dogmáticas del subjetivismo marginal austríaco padece, en distinto grado, la enfermedad mental del socialismo, debe ser psicoanalizado, y en su caso, tratado con drogas y ¿lobotomizado?

La idealista hipótesis filosófica de Hayek
Para Hayek constituye un ejemplo de democracia y libertad individual el régimen político de Augusto Pinochet en Chile. En cuanto a su filosofía está a la altura de su ideología política.

La “hipótesis” de Hayek trata sobre la clasificación jerárquica de órdenes o fenómenos según su grado de complejidad. Un orden puede entender y explicar un orden más sencillo, pero no puede entender ni explicar un orden más complejo ni su mismo orden. Un orden es una red, una estructura de elementos y categorías. Esta teoría, una adaptación de las ideas de Hume y Kant, defiende que existe una parte de la realidad que los seres humanos pueden conocer de forma científica y que existe una parte de la realidad que escapa al conocimiento humano. Esta teoría es representada con la forma de una pirámide invertida. De la parte inferior de la pirámide a la superior estaría el mundo físico, el químico y el biológico; el mundo 1, la acción humana, la sociedad; el mundo 2, y en la cima el orden supremo o mundo 3. La denominación de órdenes superiores e inferiores y su clasificación ya denota una implicación ideológica.
Si bien el proceso de creación de ideas se inicia con la aparición de los sistemas nerviosos hace 550 millones de años en el período Ediacárico, el denominado “orden supremo o mundo 3” es una creación del cerebro humano e hizo su aparición en la historia universal, posiblemente, en Atapuerca hace unos 500.000 años, algunos restos fósiles humanos es probable que fueran enterrados ceremonialmente, lo que implica cierta creencia en una vida tras la muerte. Pero, independientemente de si fue en Atapuerca o en otro lugar, en un tiempo anterior o posterior, de lo que no cabe duda es que el cerebro de un ser humano en algún momento creó una concepción religiosa, cierta idea de dios, y desde entonces los dioses existen como idea en la cabeza de los hombres. Cada hombre crea a los dioses a su imagen y semejanza, con la esperanza de obtener la vida eterna y de esta manera dar satisfacción el instinto de supervivencia con el que la evolución biológica ha dotado a los seres humanos, como al resto de seres vivos. La idea que se hacen los seres humanos de los dioses varía en función del desarrollo de las fuerzas productivas. En las sociedades primitivas de cazadores recolectores, donde los seres humanos desconocían las causas de los fenómenos naturales y sociales, creían que estos sucesos eran provocados por la voluntad de dioses. Los dioses actuaban porque tenían el poder para hacerlo y lo hacían de forma caprichosa, arbitraria e incluso cruel. Los seres humanos solo podían implorar el favor de los dioses para que se mostraran favorables en la caza, la recolección y los protegieran. Con el desarrollo del conocimiento y la producción de un excedente, producto del desarrollo de la agricultura y la ganadería de subsistencia, los dioses empezaron a reclamar sacrificios para donar sus favores. Con la aparición de formaciones sociales con jefaturas e incipientes estados, los dioses se tornan justos y castigan severamente a quien no cumple con su ley, ley que suele coincidir con los intereses de los sacerdotes, de los jefes y de los políticos profesionales de los incipientes estados, y cuando no coincide es porque lo hace con los intereses de los que les van a arrebatar el poder. Con el desarrollo de los estados y la existencia de clases sociales explotadas y oprimidas, pero donde el conocimiento de los procesos sociales todavía se halla en un estado pre científico, aparecen dioses de amor y hermandad, dioses que reflejan de forma idealizada los intereses de estas clases sociales.

El orden en el “mundo 2” es el inverso al que propone Hayek, el cerebro humano es una creación de la sociedad, la acción humana entendida como función empresarial capitalista aparece no hace más de unos 10.000 años, y entendida como acción mercantil hace unos 40.000 años, mientras que las primeras formaciones sociales humanas entendidas como sociedades que fabrican medios de trabajo aparecen hace entre un millón y unos dos millones y medio de años. Si hubiera que hacer una representación gráfica de la realidad material, entendiendo que toda la materia es igualmente compleja, la mejor forma sería un diagrama de Venn, donde los límites de los conjuntos estarían difuminados, tal que:
F ⊃ S ⊃ E ⊃ P ⊃ C
Donde; F es el mundo físico, S es el mundo biológico, una parte del mundo físico adquiere sensaciones de su entorno; E es el mundo neuronal, el mundo físico adquiere emociones; P es el mundo perceptivo, el mundo físico adquiere conciencia de sí mismo y C es el mundo de la acción consciente humana, el mundo físico adquiere conocimiento objetivo sobre sí mismo.

Una de las consecuencias de la hipótesis de Hayek es la imposibilidad de la inteligencia artificial, ya que la mente humana sería incapaz de conocerse a sí misma ni replicarse. Tampoco puede conocer la realidad social y por lo tanto no puede construir una nueva sociedad diferente al capitalismo. Este es el verdadero objetivo de la hipótesis de Hayek, cuando establece que un orden inferior no puede crear un orden superior. Según Hayek la evolución humana se caracteriza por el triunfo de la búsqueda del máximo beneficio individual sobre la solidaridad social, el dominio del egoísmo sobre la cooperación. Esta corriente de pensamiento de subjetivismo filosófico sirve para justificar un orden social basado en el capitalismo, un modo de producción en que una minoría es propietaria de los medios de producción y la mayoría está privada de medios de producción, mayoría que solo poseen su fuerza de trabajo para vender, esta es la base que permite que unos hombres se apropien de la fuerza de trabajo de otros. La hipótesis de Hayek es una teoría que postula el abandono de la ciencia y el regreso a la religión o al mito, como explicación y justificación de la realidad, que se puede clasificar como subjetivismo filosófico.

Otra consecuencia de la hipótesis, de Hayek, es que los seres humanos no deben ser ni materia, ni seres biológicos, puesto que los seres humanos son capaces de conocer las leyes físicas, las químicas y las biológicas. Esta íntima convicción praxeológica, de Hayek, pone de manifiesto la profundidad del pensamiento teórico del premio Nobel.

Saludos.
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Re: Peligros del liberalismo (anarcocapitalismo)

Mensaje por entropia el Jue Jun 04, 2015 11:51 pm

Excelente análisis, apreciado Jordi de Terrassa.
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O Rei "Neymar"
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Re: Peligros del liberalismo (anarcocapitalismo)

Mensaje por O Rei "Neymar" el Vie Jun 12, 2015 11:27 am

El anarcocapitalismo es una utopía. Nunca existirá ese capitalismo de competencia perfecta que te venden.

Su mayor objetivo es lograr una sociedad de libre mercado sin estado.
Vamos, una utopía chachiguay de los mundos de yupi

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Re: Peligros del liberalismo (anarcocapitalismo)

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