Division interna dentro de las Farc?

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    CamiloTorres
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    Division interna dentro de las Farc?

    Mensaje por CamiloTorres el Sáb Mar 01, 2014 6:18 pm

    Pese a las anteriores circunstancias, se han conocido documentos y análisis que afirman una división en las FARC. Dicha división, según estos análisis y documentos, se estaría presentando ya que una gran mayoría de las cuadrillas no está de acuerdo con las conversaciones. Con respecto a esta afirmación, vale preguntarse, ¿si esos documentos y análisis se han elaborado con base a información de valor suficiente o simplemente han sido el producto de especulaciones? No es bueno desconocer que, en oportunidades, la realidad nos es ajena por falta de elementos de juicio. Pero tampoco es conveniente tratar de demostrar que conocemos esa realidad, solo porque nos la imaginamos.
     
    No existe una definición precisa para referirse al término “escalada armada”, cuando se trata de hablar de una de las tácticas empleadas en guerra de guerrillas. Pero por la forma como esta escalada se presenta, se puede decir que es el incremento progresivo de las acciones violentas por parte de un grupo armado al margen de la ley, que tiene como propósito crear una condición especial dentro de una coyuntura dada. En Colombia, las agrupaciones armadas han acostumbrado utilizar las escaladas violentas para “despedir o para recibir” a un determinado presidente, para responder a campañas militares o para tensionar su fuerza en armas.
     
     
     
    En nuestro país se recuerdan, particularmente, dos escaladas. La primera, aquella que realizó la llamada Coordinadora Nacional Guerrillera, luego de su V Cumbre (SEP/1990), la cual se incrementó a comienzos del año 1991, como respuesta a las operaciones militares contra los campamentos de Casa Verde (Operación Colombia). La segunda escalada fue protagonizada por el ELN, a finales del año 1992 y se conoció como “Vuelo de Águila”. Esta escalada fue lanzada en lo que el ELN denominó “500 años de resistencia indígena, negra y popular” y tuvo como finalidad responder al Plan de Guerra Integral del presidente Cesar Gaviria, activar la lucha popular contra el Estado, combinando el paro cívico con un paro armado; mejorar la correlación de fuerzas y desarrollar un salto en la Guerra Popular (Nuestra Guerra Sin Nombre, Transformaciones del Conflicto en Colombia, Instituto de Estudios Políticos y Relaciones Internacionales –IEPR-).
     
    En el ámbito de los grupos armados centroamericanos, se recuerda la “Ofensiva hasta el tope” u “Ofensiva fuera los fascistas. Febe Elizabeth vive” (noviembre 1989), llevada a cabo por el Frente Martí para la Liberación Nacional (FMLN), cuyo propósito fue forzar una negociación definitiva con el gobierno del presidente Alfredo Félix Cristiani Burkard. La paz finalmente se firmó en el castillo de Chapultepec (ciudad de México), el 16 de enero de 1992.
     
    Link: Ver el Articulo
    Con respecto a los grupos armados inscritos en el concepto de “revolución”, agregamos que una escalada violenta siempre busca un objetivo. Ningún grupo armado por deslegitimado que se encuentre desarrolla una escalada armada sólo para echar tiros. Siempre habrá un propósito de por medio, bien sea este de orden táctico, estratégico o político. Ahora, las escaladas violentas siempre se presentan dentro de un momento coyuntural y su propósito es dinamizar los elementos detonantes que, de presentarse, pueden jugar a favor de quien realiza la escalada.
    Considerando lo anterior, en las siguientes páginas se plantearán algunos elementos teóricos, para tratar de acercarnos a las causas por las cuales las FARC iniciaron una escalada violenta después del 20 de enero del año 2013. A falta de información con credibilidad suficiente, haremos el acercamiento partiendo del interés, como factor cierto, que tienen los llamados “plenipotenciarios” de las FARC en pactar una tregua bilateral. Además, nos plantearemos dos interrogantes, alrededor de los cuales girarán los elementos argumentativos. Primer interrogante: ¿Una tregua bilateral, es realmente importante para las FARC?; segundo interrogante: ¿La escalada violenta es la respuesta de un sector de las FARC que no está de acuerdo con las conversaciones?
    Ante el primer interrogante, podemos decir que sí, que a las FARC les interesa ampliamente pactar una tregua bilateral con el actual gobierno. Las razones que tiene esta agrupación armada fueron expuestas ampliamente en análisis anteriores, pero no sobra manifestar que una tregua bilateral es la circunstancia ideal a través de la cual, las FARC pueden crear condiciones para que el componente político de su actual estrategia, cumpla metas importantes con miras a las elecciones presidenciales de los años 2014 y 2018.
    Con relación al segundo interrogante, es posible que al interior de las FARC aún no haya unidad de criterio en cuanto a utilizar un proceso de conversaciones y acuerdos parciales, como vía de aproximación hacia objetivos de alto valor estratégico. Aunque cambiar la percepción nacional sobre la guerra y la paz, restar el ímpetu de las operaciones militares para preservar su fuerza en armas y articular la coordinación con el componente político, en aquellas regiones de mayor influencia, son objetivos esenciales y prioritarios en la actual concepción estratégica para la toma del poder, es posible que algunos cabecillas aún no entiendan su importancia. Además, es natural que en una agrupación que ha sufrido un proceso de federalización como las FARC, hayan puntos de discordia con respecto a una decisión de tan honda trascendencia histórica, como es el cambio radical para asumir el momento actual de la confrontación.
    En cuanto a la escalada violenta, no existe información precisa que la confirme como consecuencia de la existencia de una gran mayoría de la fuerza en armas, que no estaría de acuerdo con el actual proceso de conversaciones. A falta de esa información de valor, existen los siguientes factores que desfavorecen una hipótesis sobre esa posible división:
    Si existiera ese desbalance tan amplio entre quienes apoyan las conversaciones y quienes no lo hacen, ¿por qué los integrantes del Secretariado en la Habana insisten en la tregua bilateral? Si hubiera división, no sería sensato que los llamados “plenipotenciarios” insistieran en una tregua bilateral, sabiendo que por falta de mando y control no podrían hacerla efectiva sobre todo el conjunto de la fuerza armada.
    La escalada comenzó, precisamente después de que los cabecillas en la Habana dieran por terminada la tregua unilateral. Luego entonces, estos cabecillas si tienen la injerencia suficiente sobre las cuadrillas que se asientan en las zonas de mayor influencia como el Cauca, el Chocó, el Caquetá, el Putumayo y Arauca, donde se ha presentado la mayor cantidad de acciones violentas.
    La escalada tuvo un pico ascendente hasta mediados del mes de febrero del año 2013, con resultados adversos para el Estado. Pero en ese lapso de tiempo no se presentó ninguna acción de gran envergadura. Si la mayoría de las cuadrillas no apoyan las conversaciones, estas tendrían la capacidad para concentrar un grupo numeroso y golpear un objetivo de gran importancia. Acciones de esta naturaleza sí amenazarían la continuación del proceso de conversaciones.
    Ninguno de los cabecillas que están por fuera del grupo de los “plenipotenciarios”, como Pastor Alape, Joaquín Gómez, Fabián Ramírez, Pablo Catatumbo, entre otros, se ha pronunciado en contra de las conversaciones que se desarrollan en la Habana. Si hubiera división por las conversaciones, si uno o varios de estos cabecillas la encabezara, y si como efecto de esa discordia se hubiese realizado la escalada armada, un pronunciamiento público hubiese dado más contundencia, si era que deseaban enviar un mensaje tanto al gobierno como a los “plenipotenciarios” de las FARC.
    Pese a las anteriores circunstancias, se han conocido documentos y análisis que afirman una división en las FARC. Dicha división, según estos análisis y documentos, se estaría presentando ya que una gran mayoría de las cuadrillas no está de acuerdo con las conversaciones. Con respecto a esta afirmación, vale preguntarse, ¿si esos documentos y análisis se han elaborado con base a información de valor suficiente o simplemente han sido el producto de especulaciones? No es bueno desconocer que, en oportunidades, la realidad nos es ajena por falta de elementos de juicio. Pero tampoco es conveniente tratar de demostrar que conocemos esa realidad, solo porque nos la imaginamos.
    El desconocimiento de la realidad sobre la situación actual de las FARC es una de las principales desventajas del Gobierno Nacional en la mesa de conversaciones. No existe, por parte de las Agencias de Inteligencia del Estado, un acceso real a la verdad sobre el momento estratégico de las FARC y del ELN. Hoy, las Agencias que deberían proveer de inteligencia al Gobierno Nacional, atraviesan por una crisis de conocimiento sobre los últimos cambios que las FARC y el ELN han introducido en su estrategia para la toma del poder. Esa crisis de conocimiento se debe a las siguientes causas:
    Primera causa, el Plan de Guerra de las Fuerzas Militares ha enfocado su mayor esfuerzo a infringir bajas en el adversario. Las operaciones aéreas y terrestres han obtenido un resultado muy importante en cuanto a bajas de cabecillas y “guerrilleros” rasos. Para lograr este resultado, el Ejército Nacional, la Fuerza Aérea, la Armada y la Policía, emplearon más la Inteligencia de Combate que la Inteligencia Estratégica. Este recambio de más de diez años en la doctrina de inteligencia, descuidó totalmente el componente político del actual plan estratégico de las FARC y del ELN hacia la toma del poder (plan supranacional auspiciado por la izquierda internacional). Mientras los bloques con sus cuadrillas han resistido la ofensiva militar del Estado, el ala política de ese plan supranacional ha avanzado considerablemente en la articulación del Partido Comunista Clandestino, el Movimiento Bolivariano por la Nueva Colombia y otros movimientos, para confluir en una sola estructura política con miras a ganar las elecciones presidenciales del año 2018. Sobre este componente político, que hoy se constituye en el acumulado más importante de ese plan supranacional, la inteligencia del Estado es poco lo que conoce.
    Segunda causa, consecuentemente con lo anterior, el adversario ha creado condiciones para evitar que las Agencias de Inteligencia del Estado orienten su esfuerzo de búsqueda sobre el componente político, como factor de significativa importancia para
    el momento estratégico de las FARC y el ELN. El mismo gobierno se ha dejado coartar por los efectos de la llamada lucha insurreccional no armada, hasta el punto de llegar a prohibir la búsqueda de información sobre sectores políticos y sociales, cuya actitud es muestra evidente de su complicidad con las dos agrupaciones armadas ilegales. El caso más palpable de esta segunda causa, es la liquidación del Departamento Administrativo de Seguridad (DAS). Todas las acusaciones por las llamadas “chuzadas del DAS” provinieron de integrantes de la izquierda nacional. Fue GUSTAVO PETRO, quien dirigió un debate en el Congreso de la República, por esas llamadas “chuzadas”. Fue PETRO y el también representante de la izquierda, LUIS CARLOS AVELLANDEDA, quienes instauraron ante la Fiscalía General de la Nación una demanda contra el entonces director del DAS; FELIPE MUÑOZ. Contra el DAS se desarrolló toda una estrategia que demandó un importante esfuerzo de inteligencia, a través del cual la izquierda conoció mucha información de valor estratégico. ¿Cuántos procesos de los cuales se obtenía información de gran valor fueron arrasados con el desmonte del DAS?
    Link: Noticias Chuzadas Telefonicas RCN
    Ante este panorama, es oportuna una gran reflexión: “El desarrollo de las operaciones militares, si bien afectan duramente la fuerza armada del adversario, no es el camino más adecuado para conocer qué está pasando al interior de las FARC y del ELN, con relación a su momento estratégico”. Entonces, es necesario retomar, con la poca información disponible y con los escasos accesos, un modelo de ciclo de inteligencia renovado y una metodología de análisis actualizada con las últimas técnicas y procedimientos.
    Volviendo sobre las causas de la escalada armada, más que obedecer a una división al interior de las FARC, su desarrollo hace parte de la dinámica de las conversaciones. Recordemos que ha sido el propio Presidente de la República, quien en repetidas veces ha manifestado que, mientras no haya certeza de un acuerdo definitivo, el gobierno no aceptará una tregua bilateral. En unas conversaciones en medio de la confrontación armada, las FARC ven que la ofensiva es una posibilidad que podría mover la posición de su adversario. Entonces, un incremento considerable en las acciones violentas por parte de las cuadrillas podría crear una coyuntura con elementos detonantes, en los cuales los sectores afectados, podrían convertirse en parte de la presión contra el Gobierno Nacional, para que este cambie su posición con respecto a la tregua bilateral. Así, la escalada armada es otro de los pulsos que el gobierno debe sostener con las FARC. De la capacidad que tengan las Fuerzas Armadas para neutralizar y minimizar las acciones, depende que la agrupación armada ilegal continúe o desista de su propósito.

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    Re: Division interna dentro de las Farc?

    Mensaje por gerson zapata el Dom Mar 02, 2014 8:54 pm

    No seria bueno esa división , pero yo creo que eso ya se veía que algunos compañeros no querían esos diálogos

      Fecha y hora actual: Lun Dic 05, 2016 11:28 am