Colaboración sobre la falsificación de la historia soviética por la historiografía burguesa.

Comparte
avatar
AlejoSola
Revolucionario/a
Revolucionario/a

Cantidad de envíos : 929
Reputación : 1145
Fecha de inscripción : 02/02/2012
Edad : 22
Localización : Baza y/o Granada

Colaboración sobre la falsificación de la historia soviética por la historiografía burguesa.

Mensaje por AlejoSola el Lun Ene 13, 2014 11:58 am

Bueno, por petición de algunos camaradas en otro tema, copio y pego mi trabajo en el foro. (*AVISO: el tema de los sóviet está tratado muy por encima y olvidé los congresos y la planificación, etc... por lo que puedo incurrir en errores en el texto). Abajo, la bibliografía completa que consulté (me llevó un tiempo de 3 semanas hacer el trabajo, pese a su no tan larga longitud).

SOBRE LAS CUESTIONES DE HISTORIA EN RELACIÓN A LA REVOLUCIÓN RUSA

"AlejoSola"//1º Antropología Soc. Cult.

LOS DOCUMENTOS A ANALIZAR:
Carta de Lev Tólstoi al Zar Nicolás II. 16 de enero de 1902.
"Querido hermano: Este calificativo me parece el más conveniente porque, en esta carta, me dirijo menos al emperador y al hombre, que al hermano. Y, además, os escribo casi desde el otro mundo, encontrándome en espera de una muerte muy próxima. (...)
Una tercera parte de Rusia está sometida a una continua vigilancia policíaca; el ejército de policías conocidos y secretos aumenta sin cesar; las prisiones, los lugares de deportación y los calabozos están repletos; aparte de doscientos mil criminales de derecho común, hay un número considerable de condenados políticos entre los cuales existen ahora multitud de obreros. La censura con sus medidas represivas ha llegado hasta un grado tal que no alcanzó en los peores momentos de los años que siguieron al de 1840. Las persecuciones religiosas no fueron nunca tan frecuentes ni tan crueles como lo son ahora, y cada vez van siendo más frecuentes y más crueles.
En las ciudades y en los centros industriales se han concentrado las tropas, que armadas de fusiles se han enviado contra el pueblo. En algunos puntos ya se han producido choques y matanzas y en otros puntos se preparan, y su crueldad aun será mayor.
El resultado de toda esta actividad cruel del gobierno, es que el pueblo agricultor, los cien millones de hombres sobre los cuales está fundada la potencia de Rusia, a pesar de los gastos del Estado que crecen considerablemente, o mejor dicho gracias a este crecimiento del presupuesto, se empobrecen de año en año, de manera que el hambre ha llegado a ser el estado normal, como igualmente el descontento de todas las clases y su hostilidad para el gobierno.
La autocracia es una forma de gobierno que ha muerto. Tal vez responda aún a las necesidades de algunos pueblos del África central, alejados del resto del mundo, pero no responde a las necesidades del pueblo ruso cada día más culto, gracias a la instrucción que va siendo cada vez más general. Así es que para sostener esta forma de gobierno y la ortodoxia ligada a él, es preciso, como ahora se hace, emplear todos los medios de violencia, la vigilancia policíaca más activa y severa que antes, los suplicios, las persecuciones religiosas, la prohibición de libros y de periódicos, la deformación de la educación, y en general de toda clase de actos de perversión y crueldad. Tales han sido hasta aquí los actos de vuestro reinado (...)"
Rosa Luxemburgo. Artículo publicado en el periódico espartaquista Rate Fahne. 14 de enero de 1919.
“¿Se podía esperar, del presente enfrentamiento, una victoria decisiva del proletariado revolucionario, se podía dar por sentado la caída de los Ebert-Scheidemann (2) y la instauración de la dictadura socialista? Ciertamente no, si no se tiene en cuenta todos los elementos que determinan la respuesta. Basta con poner el dedo en la llaga sobre la situación actual de la revolución; la falta de madurez política de la masa de soldados que continúan tolerando los abusos de sus oficiales y son utilizados con fines contrarrevolucionarios, sólo esto prueba que la posibilidad de una victoria duradera de la revolución no era posible (…).
Los campos, de donde ha partido un elevado porcentaje de la masa de soldados, continúan estando poco más o menos al margen de la revolución. Incluso Berlín está poco más o menos aislado del resto del Reich. En algunas provincias -en Renania, en la costa del mar del Norte, en Brunswick, Sajonia, Wurtemberg-, los focos revolucionarios están en cuerpo y alma al lado del proletariado berlinés. Pero lo que falla es la coordinación del movimiento, la acción común que diese a los impulsos y a las luchas de la clase obrera berlinesa una mayor eficacia.”


Declaración de los marineros sublevados de Kronstadt. 8 de marzo de 1921.
“Mediante la Revolución de Octubre la clase trabajadora había esperado lograr su emancipación. Pero el resultado ha sido una mayor esclavización de los seres humanos. El poder de la monarquía, con su policía y su gendarmería, ha pasado a manos de los usurpadores comunistas, que han dado al pueblo no la libertad sino el constante temor de ser torturados en la Checa (...).
A través del control estatal de los sindicatos han encadenado a los trabajadores a sus máquinas. (...) A las protestas de los campesinos, expresadas en alzamientos espontáneos, y a las de los obreros, cuyas condiciones de vida les han empujado a la huelga, han respondido con ejecuciones en masa y un derramamiento de sangre que excede incluso al de los generales zaristas. La Rusia de los trabajadores, la primera que levantó la roja bandera de la liberación, está empapada en sangre.”
Es necesario un cambio total en la política del gobierno. En primer lugar, los obreros y campesinos necesitan libertad. No quieren vivir según los decretos bolcheviques, sino decidir por sí mismos su destino. Exigid firmes y organizadamente: liberación de todos los detenidos obreros socialistas e independientes; levantamiento de la ley marcial; libertad de expresión, prensa y reunión para todos los trabajadores; nuevas elecciones libres de los consejos de fábricas, sindicatos y soviets.
En vista de los hechos y de que los actuales soviets no reflejan la voluntad de los obreros y campesinos, deben ser votados enseguida de nuevo con previa propaganda libre. Libertad de expresión y prensa para los obreros, campesinos, anarquistas y socialrevolucionarios de izquierdas, libertad de asociación para los sindicatos y asociaciones campesinas, liberación de todos los prisioneros de los partidos socialistas y de los obreros, campesinos, soldados y detenidos a raíz de sus movimientos. Supresión de todas las secciones políticas de la Armada, ya que ningún partido aislado debe tener derechos especiales para propagar sus ideas (…) Libre derecho de usufructo de los campesinos sobre su tierra y el derecho a conservar el ganado mientras no se ocupen en un trabajo asalariado.
La makhnovschina en Ucrania
La libertad de los campesinos y de los obreros les pertenece, y no puede ni debe sufrir restricción alguna. Corresponde a los propios campesinos actuar, organizarse, entender en todos los dominios de la vida, siguiendo sus ideas y deseos. Los makhnovistas sólo pueden ayudarlos, dándoles consejos y opiniones, pero no pueden, pero no pueden ni quieren, en ningún caso, gobernarlos.

En la región donde opere el ejército makhnovista (según las necesidades de la lucha contra los blancos), la población obrera y campesina creará sus propias instituciones libres para la administración económica y política. Dichas instituciones serán autónomas y estarán ligadas federativamente –por pactos- con los organismos gubernamentales de las repúblicas soviéticas. (…)
(Rechazamos) los soviets, convertidos en organismos puramente políticos y organizados sobre bases autoritarias, centralistas y estatistas.
Lenin. “Cartas” de 23 al 26 de diciembre de 1922, dirigidas al XIII Congreso del PCUS.
"El camarada Stalin, desde que llegó a secretario general, ha concentrado en sus manos un inmenso poder, y no estoy seguro de que siempre sepa utilizarlo con prudencia.(...) Stalin es demasiado brutal, y este defecto, tolerante en las relaciones entre comunistas, es inadmisible en el puesto de secretario general. También propongo a los camaradas en la forma de desplazar a Stalin y de nombrar en ese puesto un hombre que presentara, desde ese punto de vista, la ventaja de ser más tolerante, más leal, más educado, más atento hacia los camaradas, menos caprichoso, etc.”


Stalin. Discurso en la presentación de la Constitución de 1936.
“Como veis, la clase obrera de la URSS es una clase obrera completamente nueva, desprovista de la explotación, como jamás se ha conocido en la historia de la humanidad. (...) La base de la nueva Constitución está en el sostenimiento de los principios del socialismo, y por tanto de la socialización de la tierra, las fábricas y todos los elementos de la producción de la desaparición de las clases explotadas. También figura la liquidación de la mísera y el lujo; desaparición de las huelgas, establecimiento del trabajo como obligación y deber y el bienestar de todo ciudadano apto para el trabajo, según la fórmula “quien no trabaja no come”. Se establece el derecho al trabajo; es decir todo ciudadano tendrá garantizado el trabajo, el descanso, la instrucción, etc. Parte nuestra Constitución del hecho de la no existencia de clases antagónicas.”

CUESTIONES A CONSIDERAR:

¿ERA EL ZARISMO UNA INSTITUCIÓN SÓLIDA EN VÍSPERAS DE LA REVOLUCIÓN?
Para nada. De hecho la era revolucionaria surge desde la crisis económica y estructural del zarismo en 1902 (año en que se cita la carta de Tólstoi, quizás por dichas razones críticas), por intentar asimilar una superestructura feudal a una infraestructura que le permitiese progresar en el mundo capitalista al que la casta rusa tanto admiraba; es decir, una estructura neoliberal, más avanzada que el sistema feudal.
Por combinar una contradicción estructural tan exigente, el sistema zarista comenzó a debilitarse. Si a eso le sumamos las luchas obrera por la república burguesa (desde el ámbito bolchevique en general), unidas a las luchas burguesas por ésta, entendemos que el zarismo estuviese condenado a perecer.
El apoyo total de los trabajadores a la causa bolchevique dejó claro, ya establecida la república burguesa, que no se detendrían allí, como intentaban dejar ver los mencheviques, sino que lucharían en una nueva revolución contra las fuerzas conservadoras de los 2 regímenes anteriores (burgués y feudal) aprovechando la fuerza revolucionaria que detentaba el proletariado, lo que derivó a la guerra civil que, con el resultado de la victoria obrera y campesina, acabó con la creación de la URSS.

¿EN QUÉ DIFERÍAN IDEOLÓGICA Y DOCTRINALMENTE EL PROGRAMA DE LOS MILITARES DE KRONSTAD, EL MAKHNOVISTA Y EL BOLCHEVIQUE?
Verdaderamente, para un análisis correcto de la cuestión, tenemos que pensar quiénes eran los marineros de Kronstadt y su posición en la revolución desde un principio, luego compararlos a la minoría makhnovista, y luego a la situación en que se encontraba el Partido Bolchevique en la época tocante a 1921. Así, me veo obligado a una previa evalucación, aclaración, explicación, etc... de los documentos previamente citados, para dar sentido a la respuesta directa de ésta cuestión.
Pasamos en primer lugar a situar y evaluar la revuelta de Kronstadt en la línea temporal de la Guerra Civil rusa.
Tras la imposición del comunismo de guerra por la invasión de las potencias extranjeras de la Rusia Soviética y su desarrollo por todo el período 1919-1921, el descontento popular con la pobreza generada por dicho conflicto exclusivamente se manifestó en forma de una puerta abierta para el resurgimiento de las doctrinas contrarias al leninismo de antes de la revolución de octubre de 1917.
Estas doctrinas no eran otras que el anarquismo (makhnovistas), los mencheviques (creados por la decisión un grupo minoritario de escisión en la separación del II Congreso del POSDR, ocurrida así por iniciativa del trotskismo; iniciativa menchevique -siendo éstos una minoría que no pretendía someterse a lo aprobado por la mayoría cuando se trataba de un todo del Partido Obrero Socialdemócrata Ruso, tratándose el nombre de los grupos pues de los términos rusos que designaban a esa mayoría, bolcheviques, y a la otra minoría separatista, mencheviques-), y los eseritas.
Aprovecharon la situación de postguerra para, en el foco más alejado del ambiente revolucionario, la fortaleza-islote de Kronstadt, suplantar la dirección bolchevique del lugar por un éxodo de campesinos anarquistas de las zonas menos desarrolladas de Rusia y al grito de “¡Sóviets sin comunistas!” (que suplantó a su previo pero ya ignorado por el proletariado “¡Abajo los sóviets!”) que se debería poner en contacto con el resto sobrante de Guardias Blancos que, por culpa de la momentánea dirección de Trotski del ejército rojo, pudieron camuflarse en las filas de éste y de la dirección bolchevique del lugar, degenerando así en el manifiesto contrarrevolucionario que la fuente nos ofrece. Si bien sabemos que éste manifiesto fue apoyado por el movimiento makhnovista que, como comprobamos en el documento, ya intentaba camuflar su discurso anterior, sin efecto ideológico alguno ya entre los trabajadores.
Además, ¿por qué, de ser correcta la causa de los marineros de Kronstadt -o de lo que quedaba de ellos si es que acaso quedaba- nadie la imitó en el resto del territorio bolchevique, cuando tuvo difusión por todos los medios de la burguesía en peligro y de los contrarrevolucionarios anarquistas?
Porque el proletariado ruso ya se conocía la verdadera causa de ésta “revolución” que en 1995 Boris Yeltsin reivindicó y santificó.

Si un estandarte del capitalismo ruso reivindicó Kronstadt, ¿no deberíamos preguntarnos acerca del verdadero carácter de clase de dicha sublevación?
Respondiendo a la pregunta, observamos que por la afluencia contrarrevolucionaria dentro de la dirección del sóviet de Kronstadt, ya fuese por la filtración de “blancos” debida a la negligencia de Trotski (retirado por amovilización miliciana de su puesto en el ejército en 1920 por el intento de realizar una “ofensiva” suicida hacia una zona controlada por los generales del ejército blanco, en concreto tras los Urales de Denikin, atravesándolos cuando gente como Stalin defendía que era mejor atravesar la cuaneca del Donetsk, de mayoría poblacional no hostil al Ejército Rojo) en venganza por la mala reputación que su contrarrevolucionarismo le estaba consiguiendo a pulso entre el proletariado ruso, o por la repentina “invasión” de campesinos anarquistas en las filas del ejército de marines de Kronstadt, que desvió el carácter de clase del sóviet del lugar.
Los pocos íntegros que quedaban en Kronstadt se embullieron en una partida de expedición hacia territorio peninsular con objeto de avisar a los sóviet bolcheviques del asunto, ya que los medios de difusión habían pasado a manos de los contrarrevolucionarios, pero, para cuando pretendieron volver, se encontraron con el caos más absoluto. Se reinstalaron por fin cuando los bolcheviques, bajo el liderazgo del General Voroshilov, reconquistaron el lugar arrebatando el control a los contrarrevolucionarios.
Podemos así mismo comprobar la similitud pasmosa del manifiesto de los marines de Kronstadt con el de los makhnovistas, que viene a reforzar mi posición de que algo tuvieron que ver estos dos.
Pero, ¿cómo pudieron entrar dichos campesinos anarquistas a formar parte integrante y mayoritaria del sóviet de Kronstadt? ¿Cómo pudo éste cambiar su posicionamiento de manera tan repentina y sorprendente?
Porque, sencillamente, la mayoría de viejos marineros bolcheviques ya habían muerto en el frente, en la heroica lucha contra el ejército blanco (y negro), por lo que una restauración del sóviet se hizo necesaria en el período 1920-21, teniendo las oficialidades mencheviques y blancas una posibilidad de oro para, junto al anarquismo, hacerse mayoría en el sóviet de Kronstadt con sus negras consecuencias para ellos mismos, a sabiendas de que era un suicidio provocar al Ejército Rojo en un momento tan sumamente delicado. Como decía Stalin, “no se puede hacer la revolución con guantes de seda”.
Aún así, no se cortaron ni un pelo y siguieron su táctica, consecuyendo en un movimiento huelguístico que derivó en la revuelta contrarrevolucionaria de Kronstadt, y todo una semana antes del X Congreso del PCBR, que no dudó en enviar las milicias del Partido en contra de la sublevación, al mando del general Voroshilov, que tomaron por asalto la fortaleza en nombre de los marineros bolcheviques, viejos y heroicos inquilinos de la misma, para restaurar el sóviet que en ella existía.
Justo después de la lucha de Kronstadt y ya en el X Congreso, se aprobó el plan económico que debería, según la Constitución de 1918, desarrollar la infraestructura capitalista en poco tiempo bajo una superestructura evolutiva de poder obrero que se culminó en 1936 con la nueva Constitución, mal citada en el fragmento.
Sobre la makhnovshina: movimiento anarquista arraigado en los ignorantes y cosacos principalmente de Ucrania, que conformaron la mayoría del "ejército" negro, que, en la Guerra Civil rusa, funcionó como un aliado del Ejército Imperialista (blanco) a modo de guerrillas para intentar dinamitar a los bolcheviques y al Ejército Rojo. De hecho, "La makhnovtchina" es un himno de los cosacos ucranianos que sirvieron al ejército blanco: https://www.youtube.com/watch?v=E75KdVBcfoc Tiene gracia que esté en francés, lengua de la aristocracia rusa.
Allí donde la makhnovtchina conquistaba un territorio, allí donde ejercían el mayor caos posible: carencia organizativa, individualismo, venta del campesino (único modelo de trabajador viable en el anarquismo) a las condiciones metereológicas y bélicas, etc... No es de extrañar que allí donde pisaba este movimiento, el reestablecimiento del poder blanco era más sencillo: se encontraban los imperialistas con la pasividad y la falta de cohesión: era como entrar en un gallinero.

Pasaremos a citar, a continuación, el discurso íntegro según se registró en los archivo de la Unión Soviética abiertos en 1989 por decisión de Mijaíl Gorbachov.

EL DISCURSO REAL DE STALIN:
http://www.eroj.org/biblio/stalin/consti36/disccons.pdf
(STALIN, I.;: “Los resultados del primer plan quinquenal”, Obras completas, Ed. Lenguas extranjeras, Pekín, 1975)
Vemos así una prueba de a qué tipo de huelgas se refería Stalin: a las contramanifestaciones kulak, contra las protestas apoyadas por el PCUS de los campesinos pobres contra el resto del régimen de propiedad privada que restaba a la época.
El historiador Mijaíl Kilev prosigue al respecto:
“[…] Stalin dijo también que los elementos contrarrevolucionarios se han introducido principalmente en el campo, donde no hay clase obrera, donde los campesinos eran analfabetos, y donde los kulaks, más cultos y experimentados en su influencia sobre ellos, pueden encontrar a gente acabada que, por una botella de vodka, son capaces de incendiar almacenes de grano, haciendo así que le falte el pan al ejército y al pueblo. Esta destrucción trae el hambre en las ciudades que se va transformando en descontento y en divorcio con el poder.

A continuación, Stalin dice: «Algunos camaradas han comprendido el hecho de la destrucción de las clases, de la creación de una sociedad sin clases, como argumento de la tesis del debilitamiento de la lucha de clases -una teoría que es contrarrevolucionaria-. Esta gente no puede tener nada en común con nuestro Partido. Son renegados e hipócritas que hay que expulsar del Partido. No se alcanzará la eliminación de las clases con el debilitamiento de la lucha de clases, sino con su amplificación hasta el aniquilamiento definitivo de los restos de las clases agónicas, y organizando la defensa del país contra el cerco capitalista que no está como para ser aniquilado».” (KILEV, M.; Khrushchev y la desintegración de la URSS, PCU(m-l), 2002)
Con ese panorama era normal y dentro de lo lógico prever el comentario de Stalin al respecto, si bien sí que se produjeron, para contrarrestar dicha respuesta kulak, manifestaciones y huelgas en el sector privado de la economía, apoyadas por el PCUS, como dijimos, para aniquilar dicho sector y con éste, el parasitismo económico de la burguesía que restaba para poder avanzar en pos de la propiedad socialista, koljós y sovjós. Éstas son a las que nos referíamos con las manifestaciones que los kulak (organizados por los contrarrevolucionarios de la época que por entonces se resumían en revisionistas trotskistas y en anarquistas) intentaban contrarrestar defendiendo a pecho abierto su régimen de parasitismo.
Como sabemos, este glorioso camino se vio destruido por la iniciativa de Khrushchev ya en 1956, con la aprobación de las Tesis del discurso secreto del XX Congreso del PCUS,  tras el parón generado por la II Guerra Mundial en el aspecto de la evolución hacia el comunismo que Stalin aludía en el discurso constitucional y que de hecho se estaba comprobando día a día por un proletariado cada vez más empoderado y libre . Veamos cómo trata ésto Mijaíl Kilev (íbid):
“[...]Pero Jruschov no entendió esto, o no quiso entenderlo. Olvidando en 1956 las contradicciones históricas en las cuales el capitalismo o el socialismo se llevará el gato al agua, olvidando por consiguiente, la lucha de clases a nivel internacional [...] Según Jruschov, la contradicción principal entre las clases habría sido resuelta, a consecuencia de los enormes éxitos de la edificación socialista, de ahí la conclusión de que la lucha de clases debía atenuarse para desaparecer definitivamente. Según Jruschov, el cerco capitalista y la política agresiva imperialista hacia la URSS, no eran factores que podían activar, amplificar y agudizar la lucha de clases en la URSS en la fase transitoria del capitalismo al comunismo: el socialismo. Jruschov no había asimilado lo que Lenin y Stalin preveían y avisaban, justamente, el peligro para la URSS del cerco capitalista1. En 1956, en la época de su informe a la «sesión secreta» del XX Congreso, poseía suficiente información y datos para poder admitir las características particulares de la lucha de clases en la época del imperialismo.

En primer lugar, para esto había que reconocer que la lucha de clases habría alcanzado un carácter internacional que sobrepasaba las fronteras nacionales, y que los países capitalistas eran solidarios entre ellos para debilitar y destruir al socialismo2.

Había que tener en mente la solidaridad de la burguesía alemana y francesa, quienes en la primavera de 1871, superando sus hostilidades de Estados en guerra, y unidos por su odio de clase hacia la Comuna de París, la aplastaban con una crueldad inaudita. Con este fin, el vencedor Bismarck, liberó a 100 000 rehenes del ejército francés para permitirles dirigirse con su armamento hacia París, donde se defendía la Comuna.

Y la burguesía francesa, para agradecer a Bismarck su solidaridad de clase, devolvió 100 000 hombres armados, apresados en la Primera Guerra Mundial, para reprimir a las formaciones soviéticas en Baviera y en Prusia.” (esto alude al documento de Rosa Luxemburgo, explicándolo en todo su ser).
Los informes son claros refiriéndose a que nadie podía creer que la lucha de clases en la URSS de los años 30 pudiese haberse destruido; seguía más fuerte que nunca, pero a favor de la clase obrera, empoderada a raíz del socialismo, tras un período de “calma” que vino a ser la NEP y sus consecuencias secundarias (incremento de la economía privada, capitalismo, etc...), contra las que la constitución de 1936 estaba llamada a luchar hasta al final.
Como vemos, Stalin nunca en su vida negó la existencia de contradicciones supervivientes en el seno de la sociedad soviética: sabía que la única forma de contrarrestarlas y hacerlas desaparecer era hacer evolucionar la voluntad de los intereses de la clase obrera gobernante; es decir, pasaba por transformar los antiguos sóviet por distrito/localidad/óblast/nación/supremo en la siguiente ordenación: sindicalidad/localidad/óblast/nación/supremo, si bien el supremo en ambos casos se dividía en sóviet central y sóviet político, siendo ambos dos representantes de todas las organizaciones del pueblo y del Partido respectivamente, si bien el Partido debía formar parte para sobrevivir de los mismos sóviet sindicales, para dar a entender que debían de desarrollar un trabajo en una colectividad para poder ganar un sueldo, si estaban en facultades de realizar trabajo alguno. Este paso evolutivo era el que la nueva constitución reflejaba.
Relativamente al sueldo, podemos citar como otro avance inmenso de la Constitución las tan repetidas y por primera vez puestas en práctica por el marxismo leyes de la remuneración socialista, que comenzaron a cobrar vida tras la desmantelación de la NEP por necesidades históricas de la clase obrera (necesidades históricas que así mismo generaron el requerimiento de dicha NEP tras la guerra civil rusa).
Son las siguientes, atenidas a la regla de: “percibes lo aportado al producto socialmente justo según tus méritos en dicho proceso” (MANDEL, E.; Iniciación a la economía marxista, Partido del Trabajo Belga, Bruselas, 1978)
Así, cobras según tus...:       (MARX, K. Manifiesto Comunista, El Capital, Miseria de la filosofía, Manuscritos de economía y filosofía, Eds. Fontana (Barcelona, 2009), Akal (Madrid, 2012), EDAF, (Madrid, 2004) y Alianza (Madrid, 1980))
·Capacidades de desempeñar un trabajo:
-Se comprueban informes médicos, grado de discapacidad desprendido del estudio de los mismos, y tu rendimiento medio en tu trabajo, para delimitar cuánto puede ser retocada tu jornada laboral máxima/mínima para que se acomode a tus requisitos, cumpliendo la primera parte de la regla de oro marxista “de cada cuál según su capacidad, a cada cuál según su trabajo”, si bien la segunda parte de ésta es la siguiente a tratar.
·Cantidad de trabajo realizado (en tiempo de trabajo):
-Una vez se determinase por aproximación tu jornada máxima/mínima de acuerdo a tus capacidades, te desarrollas como ser humano (“el trabajo universal es lo que nos hace completarnos como seres sociales”, MARX, K.; Manuscritos de economía y filosofía, Ed. Alianza, Madrid, 1980) en una colectividad regida por los preceptos destacados de la obra de Makarenko, “El poema pedagógico”, que corresponden una mera evolución práctica de los ya perpetuados por Marx y Engels, para determinar un trabajo total por sindicalidad (sóviet sindical), anotado en su proceso de producción, y un trabajo individual total determinado por el tanto por ciento de tu jornada laboral predeterminada máx/mín. que hubieses completado, que, unido a incrementos porcentuales relativos a los 2 últimos sub-apartados que trataremos, determina tu salario en sí, que no se enfrentará a tasas ni a intereses privados por la previa abolición necesaria de la propiedad privada sobre los medios de producción (hecho recogido en la constitución soviética de 1936, que nos ha llamado al tema)

·Calidad de dicho trabajo ligada al primer precepto:
-Podías ver un ligero incremento de tu remuneración de hacer un trabajo excelente, y al contrario, si las condiciones en que se realizaron fueron objetivas: es decir, no se podría reprendir a un campesino que produjese poco y mal durante la quema de campos de la revuelta kulak en los años 30, porque dicho ambiente carecía totalmente de atisbo alguno de objetividad; es decir, porque fue provocado por un agente externo a los trabajadores.
·Dificultad y dureza del trabajo ejercido:
-En la URSS de ésta época, se dividían los trabajos en dificultades según 3 grados: A, B y C. (KUUSINEN, O.; Manual de Marxismo-Leninismo, Ed. Cooperativas de los obreros exranjeros en la URSS, 1960)
Si tu trabajo era de grado A, la jornada a la que tus capacidades moldearían sería de 8h máximo/4 mínimo.
Si tu trabajo era de grado B, la jornada a la que tus capacidades moldearían sería de 6h máximo/3'3 mínimo.
Si tu trabajo era de grado C, la jornada a la que tus capacidades moldearían sería de 4h máximo/2'5 mínimo.
(aproximaciones)
Podías ver así mismo “sub-grados”en función a la cantidad de trabajo socialmente necesario para producir algún tipo de bien, existentes entre los diferentes grados ya mencionados y establecidos. Pondré un ejemplo.
Un trabajador de extracción de diamantes y un minero están ambos en el grado C, pero como para encontrar un diamante se requiere mayor tiempo de trabajo que para un trabajo normal de minería, el salario percibido por el primer trabajo sería mayor que por el segundo.
En sí se podría decir que cada grado de trabajo correspondía a una mayor necesidad de trabajo para producir un mismo valor de uso abstracto, siendo A el grado en que ésto era menor y C en el que ésto era mayor, con sus subdivisiones de grados entre los mismos grados como el ejemplo anterior daba a saber.
Un trabajador que presentase más de un 30% de discapacidad podría trabajar sólo en trabajos del grado A, sin llegar al B, con todos sus “sub-grados”, mientras que era ilegal trabajar con más de un 36% de discapacidad a no ser que mostrases tu voluntad para ello, si bien cobrabas de la seguridad social por no poder trabajar (el sistema de seguridad social fue pionero de la URSS ya desde tiempos de la NEP, y se conoció por su máxima eficacia).
·Responsabilidad social de dicho trabajo para la construcción del socialismo:
-Se resume éste principio en que, de desempeñar un trabajo que requiriese una mayor responsabilidad social, como profesores, médicos, campesinos, obreros de fábrica, etc..., verías un plus salarial en tu remuneración, más que de ser, por ejemplo, limpiador o asistente de limpieza.


Como vemos, la falacia de que todos tenían que trabajar sí o sí y ya de paso la de que todos cobraban igual queda desmentida en las obras de Marx, Engels, Lenin, y Stalin.
Toda la información pertinente para tu remuneración quedaba recogida y anotada por códigos en una cartilla de trabajo, que funcionaba igualmente como el actual DNI español, pasaporte, etc... presentando diferentes secciones en volúmenes diferentes. Se renovaba en el edificio de la banca pública cuando fuese menester.
Podemos comprobar así que el lema “quien no trabaja no come” no puede, pues, entenderse como un precepto absoluto. Verdaderamente en el fragmento citado se sacó de contexto y se pierde su significación esencial, que hace referencia al tema del parasitismo económico capitalista: quiere decir que quien no aporte nada al producto socialmente justo, y esté en capacidades para ello, no podría pues obtener más que lo ínfimamente básico que sobrase de la repartición del resto del producto en comercio y consumo de los propios productores y prestadores de servicios mediante las retribuciones previamente mencionadas. Así los burgueses deberían abandonar su condición como tales para engrosar las filas del trabajo socialista.
Era la medida más acertada para el momento, y contribuyó a la paulatina desaparición de los kulak o clase terrateniente, única clase antes poseedora superviviente a la colectivización de 1934, y que por culpa de las guerras civil española y segunda mundial nunca se pudo derrotar, al superar dichos quehaceres al sóviet supremo de la URSS y al procedimiento de traición y conspiración que llevaba descubriéndose desde que la NEP se asentó y, con ella, el trotskismo como contrarrevolución en el seno del Partido.
Pasemos ahora a la citación de Lenin.
¿Cómo podría Lenin haberse referido a Stalin como “el poder que ha concentrado” (presuponiendo que ésto fuese, antihistóricamente, cierto) en 1922? ¿Qué posición ocupaba Stalin por el momento? ¿Y Lenin? Analicemos detenidamente la cuestión circundante.3
En la biografía de Stalin, los tergiversadores de la historia han supuesto que los últimos artículos de Lenin, dictados durante su enfermedad, constituían un verdadero testamento enfilado contra Stalin que demostraría un deterioro de las relaciones personales y políticas entre ambos. En contra de lo que replicó a Preobrajenski en el Congreso de marzo, Lenin se habría apercibido tardíamente de que Stalin asumía un cúmulo importante de funciones en el Partido y en el nuevo Estado, y no era el más capacitado para los tres cargos que ocupaba: ministro de las Nacionalidades, ministro de la Inspección Obrera y Campesina y Secretario General del Partido. Habría tratado de prevenir a sus camaradas de ello para que desplazaran a Stalin de sus funciones. La veracidad de esas Cartas, así como de los escritos de Lenin elaborados durante su enfermedad, ha sido puesta en duda recientemente por Sajarov en el periódico ruso Molnia, afirmando que se trata de otras tantas falsificaciones fabricadas por la oposición minoritaria dentro del Partido. El cúmulo de extrañezas que rodean esta última etapa de la vida de Lenin, que en definitiva ponen de manifiesto la intensa lucha política e ideológica en que estaba sumido el Partido bolchevique, exige como mínimo analizar pormenorizadamente todos y cada uno de esos escritos que, con reservas, tenemos aquí por auténticos. Pero por más que esos últimos escritos de Lenin no sean falsos, tampoco se los puede considerar como un testamento porque es impropio de comunistas dejar expuesto lo que otros camaradas deban hacer en circunstancias que es imposible prever de antemano. Resulta de todo punto inaceptable que Lenin, como si de una monarquía se tratara, dejara dispuesto para después de su muerte lo que los militantes del Partido debían acordar en su ausencia. Lenin no obró de ese modo ni siquiera en vida. Además, nadie transmite lo que no tiene, y Lenin no podía designar sustituto para la Secretaría General del Partido porque él no lo era; a su muerte no quedó vacante esa función sino la de miembro del Buró Político, en el que fue sustituido por Bujarin. La otra función que Lenin tuvo en la Rusia soviética fue la de Presidente del Consejo de Comisarios del Pueblo y, ya durante su enfermedad, le sustituyeron Tsurupa y Rikov. Stalin jamás ocupó ese cargo hasta la II Guerra Mundial y parece ocioso recordar que por más que dirigiera dos ministerios, en ese puesto no era más que un subordinado del Presidente del Consejo. Si en algún momento Lenin consideró que Stalin no era la persona más adecuada para desempeñar el papel de Secretario General del Partido bolchevique, los militantes tuvieron ocasión de conocer su criterio y, a pesar de ello, mantuvieron su decisión de que continuara al frente del Partido.
Naturalmente hay otro papel mucho más trascendental que Lenin cumplía: el de dirigente comunista del Partido y del proletariado. Salvo el de miembro del Comité Central, Lenin no necesitó ningún cargo dentro del Partido para que sus directrices fueran seguidas por todos los demás militantes. Para eso no había ningún sustituto.
No hubo más que un Lenin, un dirigente respetado y reconocido que nunca necesitó imponerse por la via disciplinaria. No sólo los bolcheviques sino todos los revolucionarios del mundo quedaron huérfanos cuando él falleció. No había testamento capaz de suplir ese hueco. En todas las entrevistas que concedió, cuando a Stalin le preguntaban si se consideraba el heredero de Lenin, respondió negativamente: él no era Lenin, sólo era un alumno de Lenin.
El asunto, tal y como ha quedado planteado por el trotskismo y la burguesía, es aún más absurdo, habida cuenta de que en el Partido bolchevique el Secretario General no era un dirigente al que todos debieran ninguna clase de obediencia. La dirección era colectiva y las pautas las marcaba el Comité Central, tanto en la época en la que Lenin vivía como después de su muerte. Pueden ponerse numerosos ejemplos en los que el voto de Lenin y Stalin quedó en minoría y fueron otras las decisiones adoptadas contra su criterio. Ahora bien, Trotski tenía otra concepción del Partido. Creía que si él era nombrado heredero de Lenin, podría por fin imponer sus criterios y todos los demás estarían obligados a cumplir sus órdenes. Esa presunción de ocupar el vacío de Lenin estaba en Trotski y en ningún otro militante bolchevique, como lo prueba ampliamente en su biografía de Stalin. Por eso habla de un forma verdaderamente aberrante y despreciativa de sus propios camaradas como segundones y testaferros. Por encima de ellos, en el lenguaje de Trotski, estaban los jefes que, a espaldas de los demás, conspiraban y se apuñalaban por la espalda para quedarse con la herencia. Trotski trató de aprovechar aquellos difíciles momentos en que Lenin estaba incapacitado para modificar la línea del Partido. Pretendió hablar en nombre de Lenin, exponer las auténticas ideas de Lenin que, según él, comenzaban a ser tergiversadas. Él había ingresado en el Partido bolchevique, pero no había modificado ni un ápice sus viejos principios mencheviques, no había rectificado y únicamente pretendía introducirlos en el seno del Partido. Para ello había que falsificar el leninismo y sustituirlo por el trotskismo. Trotski sabía que, por sí misma, su línea no podía cuajar, así que había que poner en boca de la máxima autoridad bolchevique sus propias tesis. La trascendencia que Trotski y Jruschov (y tras ellos toda la burguesía imperialista) dieron a los últimos escritos de Lenin es lo único que justifica un análisis algo pormenorizado de ellos. Esos escritos se divulgaron -a diferencia de otros que fueron acallados- porque el trotstkista estadounidense Max Eastman vendió el texto de Lenin al New York Times a cambio de una buena cantidad de dólares. No deja de resultar curioso que este mismo periódico, portavoz de los imperialistas estadounidenses, fuera el primero en publicar tanto el testamento como el Informe secreto de Jruschov. Sin embargo, en aquellos primeros momentos Trotski no reconoció la existencia de ningún testamento e incluso desmintió públicamente a Eastman en una carta dirigida al New York Daily Worker el 8 de agosto de 1925, al igual que Krupskaia. Pero luego, en su biografía de Stalin, no sólo alude al testamento sino que se lo inventa y, siempre a su sombra, los revisionistas y los imperialistas han continuado manteniendo esa falsificación histórica, como tantas otras. Finalmente esas cartas fueron difundidas por Jruschov en su Informe secreto ante el XX Congreso celebrado en 1956 para justificar su golpe de Estado bajo la coartada de la crítica del culto a la personalidad y tratando de separar a Lenin de Stalin, como antes había ensayado Trotski.
En esos últimos escritos aparecen afirmaciones nada habituales de Lenin e incluso contradictorias entre sí, por lo que deben tomarse en cualquier caso con suma cautela. Es sabido que Lenin elaboraba meticulosamente todos y cada uno de sus textos, que los corregía y pulía incansablemente hasta encontrar la redacción más precisa y clara. Nada de eso pudo hacer con aquellos escritos, no sólo porque la enfermedad limitaba su capacidad de trabajo sino porque no tuvo ocasión de revisar su dictado. Ninguno de esos artículos está firmado por él, lo cual no significa que no los dictara a sus taquígrafas. NormalmenteLenin recibía la transcripción de sus dictados, los corregía y los firmaba, pero con estos últimos escritos no pudo hacerlo. Por ello mismo, esos artículos y cartas deben ser examinados con especial atención. Aquí analizaremos exclusivamente aquellos que conciernen a la leyenda creada en torno a Stalin.
El texto más conocido es la Carta al Congreso, consistente en varios fragmentos dispersos de un mensaje dirigido al Congreso del Partido cuyo dictado Lenin inició el 23 de diciembre de 1922 y terminó el 4 de enero del año siguiente. En ella se abordan dos cuestiones distintas. Una primera es el aumento del número de miembros del Comité Central y Lenin la dictó el 23, 24, 25, 26 y 29 de diciembre de 1922. La segunda parte de la Carta al Congreso comprende las notas del 24 y 25 de diciembre de 1922 y el 4 de enero de 1923, conteniendo una caracterización subjetiva de algunos miembros del Comité Central.
El mensaje estaba promovido por el temor de Lenin a una escisión y a las pequeñas intrigas, por lo que el Comité Central ganaría en estabilidad ampliándose de 27 a 100 miembros. El mayor peligro de escisión proviene, según dice Lenin, de Stalin y Trotski, de los cuales hace la siguiente caracterización, que citaremos íntegra y literalmente: El camarada Stalin, llegado a secretario general, ha concentrado en sus manos un poder inmenso y no estoy seguro de que siempre sepa utilizarlo con la suficiente prudencia. Por otra parte, el camarada Trotski, según ha probado ya su lucha contra el CC con motivo del problema del Comisariado del Pueblo de Vías de Comunicación, no se distingue únicamente por dotes relevantes. Personalmente, quizá sea el hombre más capaz del actual CC, pero está demasiado ensoberbecido y se deja llevar demasiado por el aspecto puramente administrativo de los asuntos [...] Stalin es demasiado brusco, y este defecto, plenamente tolerable en nuestro medio y en las relaciones entre nosotros, los comunistas, se hace intolerable en el cargo de secretario general. Por eso propongo a los camaradas que piensen la forma de pasar a Stalin a otro puesto y de nombrar para este cargo a otro hombre que se diferencie del camarada Stalin en todos los demás aspectos sólo por una ventaja, a saber: que sea más tolerante, más leal, más correcto y más atento con los camaradas, menos caprichoso, etc. Esta circunstancia puede parecer una pequeñez insignificante, pero creo que, desde el punto de vista de prevenir la escisión y de lo que he escrito antes de las relaciones entre Stalin y Trotski, no es una pequeñez o se trata de una pequeñez que puede adquirir importancia decisiva.
Además, conviene citar otro párrafo en el que caracteriza a Bujarin (contra el que había dedicado críticas íntegramente hacia su persona), ya que la opinión de Lenin sobre él también se ha manipulado al citarlo parcialmente: Bujarin no sólo es un valiosísimo y notable teórico del Partido, sino que, además, se le considera legítimamente el favorito de todo el Partido; pero sus concepciones pueden calificarse de enteramente marxistas con muchas dudas, pues hay en él algo escolástico (jamás ha estudiado y creo que jamás ha comprendido del todo la dialéctica).
De entrada, el examen de esta Carta causa una perplejidad inicial por el tono personal y subjetivo que Lenin adopta hacia unos cuantos dirigentes del Partido, algo absolutamente inhabitual en él. Además, en la Carta, como no podía ser de otra manera,Lenin no ordena nada a sus camaradas; hace una propuesta que éstos debían considerar. En cualquier caso, lo que deja bien claro es que no había ninguna clase de divergencias políticas entre Lenin y Stalin, que el primero apunta una serie de rasgos subjetivos de la personalidad de Stalin y el temor de que no sea precisamente el dirigente más adecuado para ocupar el cargo de Secretario General en un momento en el que está en riesgo la unidad del Partido y es necesario actuar con tacto y prudencia. Lenin hablaba de una hipotética situación futura, no del pasado y, en contradicción con lo que había manifestado en el XI Congreso, ahora opina lo mismo que Preobrajenski (un viejo dirigente trotskista): que Stalin había concentrado en sus manos un poder inmenso. Es justamente ésto lo que promueve la sospecha acerca de la falsificación del texto, ya que no es probable que Lenin hubiera cambiado de opinión tan rápidamente. Ahí hay una contradicción y esa contradicción se duplica si comparamos este texto con otro muy próximo en el tiempo: el artículo Cómo tenemos que reorganizar la Inspección Obrera y Campesina en el que Lenin propone fusionar la Comisión Central de Control con la Inspección Obrera y Campesina, un órgano del Partido con un órgano del Estado, y todo ello bajo la dirección de Stalin. Eso significaba que Stalin, como dirigente de la Inspección Obrera y Campesina seguía acumulando más competencias adicionales, porque se encargaba también de la Comisión Central de Control del Partido, es decir, que acumulaba ya cuatro cargos. Parece que Lenin había vuelto a cambiar de opinión por segunda vez, de modo que no cabe más que aceptar alguna de estas tres hipótesis: admitir un carácter vacilante y dubitativo en Lenin, afirmar que la Carta al Congreso está falsificada o reconocer que la enfermedad le había privado del uso de sus facultades mentales (con lo cual tampoco cabría atribuir validez a dicha Carta). Cualquiera de la tres opciones aumenta sospechas acerca de esta Carta, de su elaboración y su recorrido posterior.
La leyenda continúa afirmando que Stalin ocultó al Congreso esta Carta de Lenin porque le perjudicaba. Esto sí es plenamente falso. La primera parte de la Carta al Congreso sobre la ampliación del Comité Central fue enviada el mismo día a Stalin, pero no se menciona en ninguna de las actas de las reuniones del Buró Político y ni de los Plenos del Comité Central. Por eso se dice que la ocultó.

Ahora bien, no es en esa parte de la Carta donde se alude a Stalin y, aunque no se leyera la Carta, el problema que en ella se aborda, la ampliación del Comité Central, no solamente fue discutido sino que sus propuestas se aprobaron. Otra cosa sucedió con la segunda parte de la Carta, la que caracteriza a algunos dirigentes del Partido. Este fragmento tardó en llegar a la Secretaría General, esto es, a manos de Stalin, pero no por responsabilidad suya. Fue Krupskaia, la mujer de Lenin, que la tenía en su poder, la que no la entregó al Secretariado ni al Buró Político, como era su obligación, sino a Zinoviev. A su vez, éste se quedó con ella un tiempo sin darla a conocer, como también era su obligación. Hasta el 18 de mayo de 1924, unos pocos días antes de inaugurarse el XIII Congreso del Partido, Zinoviev y Bujarin no informaron a Stalin de la existencia de ese escrito. Tres días después el Comité Central, tras escuchar el informe de la comisión encargada de recoger los papeles deLenin, adoptó el siguiente acuerdo: Se dará lectura a los documentos, de acuerdo con la voluntad de Vladimir Ilich, en el Congreso, leyéndose en cada delegación y estableciendo que no se reproducirán. Les darán lectura en las delegaciones miembros de la comisión encargada de recoger los papeles de Ilich. Por tanto, quedan muy claros varios hechos que importa consignar para restablecer la verdad histórica. Primero, que los militantes asistentes al Congreso escucharon las opiniones de Lenin sobre los miembros de la dirección. Segundo, que, a pesar del contenido del mensaje, confirmaron a Stalin en el cargo de Secretario General. Tercero, que alguien, violando los acuerdos de no reproducir el mensaje, hicieron copias del mismo que llegaron a manos de los imperialistas.
Por ello, y para terminar con la leyenda, dado que los imperialistas conocían el texto, había que darlo a conocer también a las masas, por lo que, en diciembre de 1927, el XV Congreso del Partido agregó el segundo fragmento a las actas y acordó publicar todos estos apuntes en las Recopilaciones Leninistas. Así que la Carta al Congreso no sólo se conoció sino que se publicó y difundió. En este punto el Informe secreto de Jruschov no era ninguna novedad. Que en manos de los revisionistas, como en las de los imperialistas, la Carta al Congreso haya ganado tanto aprecio sólo explica por su previa manipulación, de la que pretenden extraer falsas conclusiones.
Otro de los últimos escritos de Lenin, ideal para comprender su concepción sobre Stalin,  es su Contribución al problema de las naciones o sobre la autonomización, un artículo dictado el 30 y 31 de diciembre de 1922 en el que Lenin responde al grave problema planteado en Georgia entre dos posiciones divergentes que surgieron con motivo de la formación de la URSS entre Ordjonikidze y Mdivani. La discusión versaba sobre si Georgia debía adherirse a la URSS directamente, como República independiente, o a través de la República de Transcaucasia de la que formaba parte. La política del Partido bolchevique en la región consistía en reforzar la cohesión de las repúblicas de Transcaucasia y prevenir posibles choques entre ellas, mientras que Mdivani -que tenía mayoría en la dirección del Partido Comunista de Georgia- frenaba, de hecho, la agrupación económica y política de las repúblicas de Transcaucasia y procuraba preservar el particularismo de Georgia, haciéndole el juego al nacionalismo burgués, a los mencheviques georgianos.
Lenin criticó las concepciones de Mdivani pero dijo que también Ordjonikidze había mostrado poca flexibilidad en la aplicación de la política nacional del Partido en Georgia. Había cometido errores de mera administración, había emprendido acciones precipitadas en la aplicación de la línea y no siempre contaba con la opinión de la dirección del Partido Comunista de Georgia. No había dado pruebas de cautela en las relaciones con el grupo de Mdivani, hasta el punto de que, al sentirse ofendido por uno de los adeptos del grupo de Mdivani, le dio un golpe. Entonces los partidarios de Mdivani dimitieron de la dirección y dirigieron una queja al Comité Central del Partido bolchevique. El 25 de noviembre de 1922 el Buró Político adoptó el acuerdo de enviar a Georgia una comisión encabezada por Dzherzhinski para que examinara aquella queja. El 12 de diciembre Dzherzhinski regresó a Moscú y ese mismo día Lenin tuvo una larga entrevista con él. Lenin relacionaba el problema georgiano con el problema general de la formación de la URSS y se mostraba preocupado por la aplicación consecuente de los principios del internacionalismo proletario en la formación de un Estado federal como la URSS. En la carta Contribución al problema de las naciones o sobre la autonomización Lenin criticó a Ordjonikidze y estimó también que la comisión de Dzherzhinski no había sido imparcial en la investigación del conflicto georgiano. Pero atribuía la responsabilidad política de todo eso a Stalin y a Dzherzhinski: Me temo que en esto han tenido un efecto fatal la precipitación y las aficiones administrativas de Stalin, así como su enconamiento contra el decantado socialnacionalismo. Lenin no respaldaba a Mdivani, defendió la Federación de Transcaucasia así como la formación de la URSS pero estimaba que el peligro principal radicaba en el chovinismo ruso de gran potencia y opinaba que la lucha contra este último recaía sobre los hombros de los comunistas de la nación dominante. Por eso, aún defendiendo la misma posición, Lenin centró la crítica en los errores de Stalin, Dzherzhinski y Ordjonikidze, curiosamente, dos georgianos y un polaco a quienes exige un cuidado exquisito en el tratamiento del problema nacional para superar los recelos y los agravios del pasado. A pesar de que no había más que una falta de tacto, Lenin propone sancionar ejemplarmente a Ordjonikidze y se plantea retroceder en la formación de la URSS, limitándola a los aspectos militar y diplomático para dejar a los Estados federados todas las demás competencias.
El 16 de abril de 1923 la taquígrafa Fotieva envió la carta de Lenin al Buró Político, que fue leída en el XII Congreso del Partido. En consonancia con sus indicaciones, se introdujeron varias modificaciones al proyecto de acuerdo del Congreso sobre el problema nacional.
Un tercer texto dictado por Lenin en sus últimos días es el artículo Cómo tenemos que reorganizar la Inspección Obrera y Campesina (Propuesta al XII Congreso del Partido), asunto estrechamente relacionado con la Carta al Congreso. Lenin dictó el guión a principios de enero de 1923 y luego, el 9 y el 13 de enero, su primera variante bajo el título ¿Qué debemos hacer con la Inspección Obrera y Campesina?.
Los días 19, 20, 22 y 23 de enero dictó la segunda variante, la definitiva.
En estos artículos Lenin declara que Stalin puede y debe ser mantenido en su cargo y que los miembros de la Comisión Central de Control, un órgano del Partido, que debían ser incluidos en la Inspección, un ministerio, le deben acatamiento. Esto significaba que, en contra de lo expuesto en la Carta al Congreso, las atribuciones de Stalin se iban a ampliar.
Sobre la base de las indicaciones de Lenin, el Comité Central celebrado del 21 al 24 de febrero aprobó con varias enmiendas las tesis para el mejoramiento de la dirección del Partido y adoptó el acuerdo de poner el problema de organización como punto especial de la agenda del XII Congreso. (*)


Última edición por AlejoSola el Lun Ene 13, 2014 7:56 pm, editado 1 vez
avatar
AlejoSola
Revolucionario/a
Revolucionario/a

Cantidad de envíos : 929
Reputación : 1145
Fecha de inscripción : 02/02/2012
Edad : 22
Localización : Baza y/o Granada

Re: Colaboración sobre la falsificación de la historia soviética por la historiografía burguesa.

Mensaje por AlejoSola el Lun Ene 13, 2014 12:00 pm

(*) Las tesis preveían el aumento del número de miembros del Comité Central de las 27 personas elegidas en el XI Congreso a 40. Se establecía la presencia de miembros del Presidium de la Comisión Central de Control en el Comité Central y tres de ellos en el Buró Político. Se señalaba que debían someterse a discusión del Comité Central todos los problemas cardinales. El Buró Político debía presentar a cada Pleno del Comité Central un informe sobre su labor durante el período transcurrido.
Trotski se pronunció contra el plan de reorganización de la dirección del Partido. Dijo que la ampliación del Comité Central privaría a este último de las indispensables formalización y estabilidad y supondría el peligro de causar excepcional daño a la precisión y eficiencia de los trabajos del Comité Central y propuso crear, en contrapeso al Comité Central, un Consejo del Partido integrado por miembros y suplentes del Comité Central, miembros de la Comisión Central de Control y dos o tres decenas de representantes de las regiones y organizaciones locales también elegidos en el Congreso del Partido, con poderes de dar directrices al Comité Central y controlar su labor. El Comité Central rechazó las objeciones de Trotski a la ampliación del Comité Central y su idea de crear en el Partido, de hecho, una dualidad de centros, que se contradecía de raíz con las normas leninistas de organización de Partido, y que hubiesen creado una escisión empoderada. Vemos cómo Trotski volvía a sus orígenes separatistas.
Posteriormente el XII Congreso del Partido aprobó las resoluciones presentadas por el Comité Central: amplió el Comité Central y la Comisión Central de Control y creó un organismo unificado: la Comisión Central de Control-Inspección Obrera y Campesina, todo ello bajo la dirección de Stalin.
Finalmente, hay que consignar un incidente de tipo personal suscitado por aquellas mismas fechas entre Stalin y Krupskaia, que motivó a Lenin a dirigir una última carta a aquel el 5 de marzo de 1923. Por consejo médico, el Partido había ordenado que sólo las personas más próximas a Lenin pudieran vistarle y que bajo ningún concepto se trataran con él cuestiones políticas a fin de que pudiera descansar. Por tanto, únicamente tenían acceso al enfermo su esposa Krupskaia, su hermana María Ulianova y, además, el Partido nombró a Stalin como único militante que podía vistarle y entrevistarse con él. A su manera Trotski presenta esta decisión como si Stalin tratara de mantener aislado a Lenin para engañarle con informaciones falsas: Se instituyeron medidas de aislamiento contra personas de la intimidad de Lenin. Kruspkaia hizo cuanto pudo por sustraer al enfermo de las jugarretas hostiles de la Secretaría. También esto es completamente falso.
Incumpliendo las instrucciones recibidas, en una de sus visitas Krupskaia planteó a Lenin diversas cuestiones políticas. Stalin se enteró de ello y le recriminó por teléfono su comportamiento, no solamente en su condición de esposa, sino también de militante del Partido. El tono de Stalin debió ser grave y severo, e incluso amenazó a Krupskaia con plantear la cuestión a la Comisión Central de Control, es decir, con medidas disciplinarias. Kruspakaia debió sentirse verdaderamente contrariada, ya que como militante del Partido y compañera de Lenin, estaba habituada a charlar con él de cuestiones políticas; no podía contenerse y demostró ser incapaz de separar la vida privada de la política. El caso es que tras la reprimenda de Stalin, Krupskaia acudió nuevamente a su marido y le refirió el reproche que le había dirigido, seguramente inflando la contundencia de la respuesta. También contó a Zinoviev y Kamenev su conversación telefónica con Stalin.
Cualquiera que sea la versión que Kruspakaia le transmitió, Lenin reaccionó enviándo un carta a Stalin el 5 de marzo en la que no plantea ninguna cuestión política sino que le exige que se disculpe con Krupskaia, ya que de lo contrario cortaría la relación personal entre ambos. Volodicheva, la taquígrafa, asevera que Lenin le dijo que la carta era confidencial, y le ordenó entregársela a Stalin y guardar una copia. Es impensable que una divergencia de tipo político se mantuviera en secreto para los demás militantes. Si Lenin lo dispuso de esa forma era precisamente porque sus diferencias personales no debían interferir en el funcionamiento del Partido. Por lo demás, tampoco hubo ruptura entre ambos, sino una amenaza de ruptura provocada por Krupskaia y en base a una información sesgada por parte de ella.
De las manifestaciones expresadas por escrito por María Ulianova, la hermana de Lenin, durante aquella época, se desprende que en aquellas fechas la relación entre Lenin y Stalin no era sólo política, sino personal; Lenin sólo quería hablar con Stalin durante su enfermedad y dio repetidas instrucciones de que fuera precisamente Stalin quien cumpliera determinados encargos que consideraba de interés trascendental. En un mensaje dirigido al Comité Central y fechado el 26 de julio de 1926, María Ulianova dice que Lenin encargaba a Stalin el cumplimiento de ese tipo de encargos que sólo se encomiendan a una persona con la que se comparte una confianza total. Con esta afirmación quizá Ulianova se refería a la petición que Lenin hizo a Stalin, por dos veces, para que, si quedaba completamente paralizado, le suministrara un veneno con el fin de no alargar su agonía. Naturalmente, como en toda relación de amistad, existieron roces entre ambos, que son en los que se apoya la burguesía para suponer una ruptura. Es sin embargo importante poner de manifiesto que esos incidentes fueron de tipo personal, y no político. No hubo ninguna divergencia ideológica de verdadera impotancia entre ambos. Para ser más exactos podemos añadir que hubo dos discrepancias de tipo menor. Una concernía a una petición de Lenin que, habiéndose enterado de que el dirigente menchevique Martov estaba enfermo en Berlin y atravesaba dificultades, le pidió a Stalin que le enviara dinero, a lo que Stalin se negó diciendo que Martov (5*) era un enemigo de la clase obrera y que se buscara a otro para ese encargo. El segundo, era el tratamiento de Stalin como ministro de las Nacionalidades hacia Georgia, que ya ha quedado expuesto. Quizá pueda añadirse una tercera divergencia: Stalin se negó a suministrar a Lenin el veneno que éste le pidió.
En su carta a Stalin, Lenin decía que las ofensas dirigidas contra su esposa, las consideraba dirigidas contra él mismo. María Ulianova escribió que si Lenin no hubiera estado tan enfermo, hubiera reaccionado de manera distinta a como lo hizo en este incidente porque, según ella, Lenin era una persona que se caracterizaba precisamente por no dejar que las cuestiones personales interfirieran en las políticas.
La misma Kruspakia escribió poco después de la muerte de su marido que esto era uno de los rasgos característicos de su personalidad:
El afecto a las personas no influyó nunca en su posición política [...] La honradez política -en el verdadero, en el profundo sentido de la palabra-, la honradez que consiste en saber renunciar a cualesquiera simpatías o antipatías personales en los enjuiciamientos y acciones políticas propias, no es inherente a todo el mundo y no es fácil poseerla (6).
Por todo ello, es normal que estos últimos escritos de Lenin (como la cita que se menciona como documento) hayan motivado suspicacias acerca de su falsificación. El tono personalista que enturbia los mensajes es particularmente extraño en alguien como Lenin, reacio a dejarse dominar por el subjetivismo y el personalismo. Pero se trata justamente de eso, de asuntos personales a los que no se les puede conceder mayor importancia. Que los burgueses se dejen atraer por esos asuntos, que concentren en ellos su atención, e incluso que los manipulen para extraer sus propias conclusiones, entra dentro de su visión de la historia. Pero para los comunistas no merecería más allá de unas pocas líneas.
La respuesta de Stalin a Lenin con las disculpas que éste pedía, es aún más confusa por múltiples razones. Primero esa respuesta la redacta Stalin cinco semanas después del incidente, de donde se desprende que hasta entonces no sabía que el altercado había llegado a oídos de Lenin. Segundo, según Sajarov, hay dos versiones de la misma y, lo que resulta aún más sospechoso, ambas aparecen firmadas. Sin embargo, ninguna de las dos respuestas llegó nunca a su destinatario, es decir, aLenin. Es posible que eso se hiciera por consejo de los médicos, pero la respuesta la redactó Stalin el 7 de marzo y Lenin no quedó definitivamente impedido hasta el 10 de marzo por lo que hubo tiempo suficiente para trasmitirle su contenido. Nunca se ha publicado en castellano, aunque el contenido literal de una de ellas era el siguiente:
Al camarada Lenin de Stalin. Personal.
¡Camarada Lenin!
Hace cinco semanas tuve una discusión con Nadesha Konstantinovna, a la que considero no solamente su mujer, sino también una veterana camarada del partido.
Le he dicho por teléfono alguna cosa muy parecida a la siguiente: ‘Los doctores han prohibido proporcionar ninguna información política a Ilich.
Consideran este método como la forma más ficaz de tratamiento, mientras que usted Nadesha Konstantinovna incumple este método. No está permitido jugar con la vida de Ilich’.
No pienso que se pueda apreciar en esas palabras ninguna grosería o prohibición ‘contra’ usted, ni que yo haya procedido con otros fines que su rápido restablecimiento. Además, pienso que es mi deber comprobar que ese método se observe. Mi explicación a Nadesha Konstantinovna confirma que no ha habido nada salvo un malentendido.
Si usted piensa que para mantener ‘nuestra relación’ tengo que ‘retirar’ las palabras arriba mencionadas, puedo retirarlas pero no comprendo dónde está mi ‘falta’ y qué es exactamente lo que se pretende de mí.
J. Stalin
Trotski jamás aludió al origen del incidente entre ambos y, además, mintió afirmando que se produjo entre ambos una ruptura de tipo político. La oposición, y especialmente Trotski, utilizaron este incidente personal como instrumento en su batalla contra la mayoría del Partido y contra Stalin, con un estilo bastante característico de su manera de obrar. No fue la única vez que Zinoviev manipuló a Krupskaia, que durante esta fase desempeñó un papel bastante negativo, hasta el punto de integrarase en la oposición contra la mayoría del Partido bolchevique. En el momento en que se produce este cruce de cartas, está fraguándose la oposicióntrotskista. Desde el debate sindical el Partido es un hervidero de discusiones; la Nueva Política Económica está en marcha pero era difícil entonces precisar hacia dónde conducía aquel cúmulo de medidas, algunas de ellas abiertamente capitalistas. Lenin no puede ya asumir la dirección y no hay nadie con autoridad para determinar la línea a seguir. 30 años después en su Informe secreto Jruschov, pese a que sí refiere el incidente, no aclara, sino que, para crear el engaño, encubre que era en realidad Kruspskaia quien había desobedecido las órdenes de los médicos de no molestar a su marido y, por tanto, la causante del incidente. A los comunistas nos interesa bien poco el testamento de Lenin; por el contrario nos interesa mucho más su herencia, y la verdadera herencia de Lenin no es otra que el leninismo. A su vez, el leninismo es algo que interesa bien poco a la burguesía, como tampoco al trotskismo ni al revisionismo porque nunca defendieron ese legado. Pero dentro del Partido bolchevique pronto se comenzó a debatir qué había significado el leninismo, cuál había sido su aportación al acervo marxista. Zinoviev escribió un folleto con su versión del leninismo, Bujarin hizo otra, la suya y, finalmente, Stalin escribió Los Fundamentos del leninismo, que nada tenía que ver con ninguna de la dos anteriores, pero que resultaba más correcta y más analítica. Ésta es la versión que se impuso, haciendo de Stalin lo que era ya antes: un gran teórico del marxismo, versión contraria a la dada por las obras de Trotski que lo describen como un patán falto de tacto y de capacidades. Nada más lejos de la realidad. […].

(5*)Mártov; líder de la facción menchevique “de derechas” desde la separación del POSDR, cuando la fracción menchevique, por el seguimiento de su táctica que los llevó a separarse del POSDR en sí, de los bolcheviques, se separó en 2 fracciones: mencheviques de derecha (Mártov) y revolucionarios (Trotski).
(6)N.Krupskaya: “Lenin y el Partido”, Ed. CCSS, La Habana, 1975, p.24.
Queda pues demostrado que el fragmento citado carece de utilidad comprensiva y de carácter de fuente válida, desmontando el despropósito fomentado por la intentona de la siguiente citación, extraída de partes de discursos de Stalin diferentes en el contexto o épocas y en la significación respectiva.
Nuestro análisis ya ha sido completado (no merece la pena más que para tranquilizar cierto interés, pero es muy lejana cronológicamente a los otros fragmentos y así decidí no poner en aquél más análisis que el de la atención que le presté al leerlo, sin pasar a tratarlo), por lo que creo que la respuesta a la cuestión se ha convertido en todo el proceso previo de análisis de las cuestiones desde los documentos que componían mi respuesta hasta ahora.

¿EN QUÉ PAÍSES SE DIERON MOVIMIENTOS REVOLUCIONARIOS ANTICAPITALISTAS Y ANTIMONÁRQUICOS? ¿CON QUÉ RESULTADOS? (suprimo el punto por offtopic y porque tuve problemas con los formatos de las imágenes)

¿CÓMO SE REPARTIÓ EL PODER EN LA URSS DESDE EL "PROLETARIOS DEL MUNDO, UNÍOS" Y "TODO EL PODER A LOS SOVIETS" HASTA SU FORMA DEFINITIVA CON LA CONSOLIDACIÓN DEL ESTADO SOVIÉTICO?
Podemos citarlo desde el aspecto teórico-práctico traduciendo el nombre de las estructuras de organización o poder de la clase obrera.
-El Estado obrero es la organización resultante de la conquista del poder económico y político tras la Revolución. Su función es destruir las clases por la dominación de la clase trabajadora sobre la burguesa, haciendo a ésta clase parasitaria transformarse en la primera, trabajadora, por la necesidad de obligación del trabajo para sobrevivir en medida de tus capacidades y de poder realizar trabajo alguno según éstas; es decir, para destruir el parasitismo y con ello las clases, lo que culminaría en la destrucción, o extinción, del Estado como tal primero, y del Estado en general tras un proceso mundial que explicaremos al final de la exposición presente en este epígrafe.

Pero, ¿es necesario un Estado tras la revolución? Sí; puesto que la misma revolución no pretende, utópicamente, cambiar de repente las relaciones de producción y del aparato estatal, hacer prescindir la necesidad de los trabajadores de una organización que abarque zonas concretas para la asistencia económica y de producción entre éstas; para coordinar el poder soviético y constituirlo. La revolución, por el contrario, simplemente toma el poder, para ya desde éste (¿cómo si no?) comenzar a propagar los intereses de la clase trabajadora, a saber; destrucción de las clases y de las relaciones parasitarias y antidemocráticas del Estado burgués para suplantarlas por una forma nueva, una forma de Estado obrero que pueda permanecer impasible ante el furioso ataque de la burguesía extranjera y de la propia; porque la lucha de clases no se extingue con la revolución; se mantiene, por lo que se requiere dicho poder para reprimir la resistencia de los parásitos e igualarlos a los trabajadores en un régimen de trabajo colectivo, socialmente justo, gestionado por sóviet sindicales que serían a su vez base fundamental del poder político.

El Estado proletario surge para cumplir los intereses de dicha clase; el fin de la propiedad privada, de la dominación parlamentaria, en su lugar en pos de un sistema de consejos de trabajadores, el fin del parasitismo o de la configuración actual de las relaciones de producción, que genera pobreza y de ésta la riqueza, las clases sociales, etc...



Pasemos a analizarlo detenidamente.

-El Estado de la Dictadura del Proletariado:

El sistema de sóviets en general (no el de la URSS en sí, puesto que la URSS presentaba serios problemas por su tamaño que incurrían en una mayor presencia de la "burocracia" y de instituciones mediadoras entre pueblo y pueblo organizado en el gobierno) puede ser resumido de la siguiente manera:

Existen 7 tipos de sóviets, de los cuales 5 corresponden a aquellas posiciones territoriales que funcionan en todas las fases de extinción del Estado:
Sóviets sindicales, locales, provinciales, nacionales, supremo, central, y "político".
De éstos siempre funcionan todos menos el supremo y en central, sustituyéndose el primero por el segundo cuando el desarrollo social esté lo suficientemente adelantado como para comenzar la caída en picado del Estado en general y no "como tal".
Pasemos a explicar cada tipo de sóviet.


1-Sóviet sindical:
El sóviet sindical agrupa en colectivos laborales a los obreros que de cada uno de éstos participen (es decir, por profesión y siempre tendiendo a la colectividad de éstas, organizándola con ayuda de un comisario político o destacado de la célula del Partido pertinente para que ayudase a la organización y funcionalidad del respectivo sóviet sindical mientras desempeñaba el mismo trabajo dividido en destacamentos, democrático, colectivo como dije, etc... mientras que todos los miembros del PC son trabajadores de los mismos sóviet sindicales que pueden asistir a aquél que entre todos y de éstos determinasen como responsable ideológico o comisario político, que es lo mismo aquí) para realizar una función colectiva de trabajo y anotación del mismo para poder delimitar los salarios desde el sóviet supremo -que posee los datos de producción de todo el territorio del Estado- y hacer balance de la situación laboral y de desarrollo socialista que cada colectividad posee o va vislumbrando en su seno; es decir, quienes conforman el sóviet, el trabajo total y de cada cuál de éstos, problemas a superar desde la colectividad y a proponer en el sóviet local, elección de partidas de responsables que acudirían al sóviet local a pasar estos datos a nivel del núcleo urbano en caso de que no hubiese un emplazamiento en que cupiesen todos los trabajadores de la localidad, etc...
Es decir; organiza desde la base y une el poder político (ya en el siguiente sóviet) al económico, del que son meros gestores según los planes económicos propuestos por el sóviet supremo y el sóviet político (PC organizado en asistencia del primero) y votados por los sóviet locales.
Es la fuente de la humanidad de las relaciones de producción socialistas.
Con este sóviet es con el que la evolución de las colectivizaciones sustituye el sóviet de barrio o distrito, y presenta pues una función democrática mayor al unir en un uno indivisible representación y trabajo, de manera más clara que con éstos sóviet de distrito creados al principio por la facilidad relativa de éste movimiento previo a todo el largo y costoso proceso de la colectivización. La URSS se quedó a medio camino en la sustitución de los sóviet por distrito por los koljóses y sovjóses debido al parón de la Guerra y al retroceso que el Khrushchovismo propinó respecto al poder de la clase obrera hasta destruirlo para mediados de los años 70, ya con Brezhnev al frente del Partido.

2-Sóviet local:
El sóviet local agrupa a todos los sóviet sindicales de una localidad y a las células del PC de la misma para juntar todos los balances laborales de éstos y delimitar la cantidad de dinero y alimentos que serían enviadas a la localidad misma una vez contabilizadas junto al resto del territorio ya en el sóviet supremo.
Es, además, hogar de las votaciones y lanzadera del resto del sistema soviético.
En él, se votan las medidas del sóviet supremo desde el ámbito de la constitucionalidad controlado por la acción de las células del Partido (que es ideólogo de la constitución y responsable de su cumplimiento y aplicación a las medidas tomadas por la clase trabajadora) que también estarían presentes a modo de trabajadores más en este organismo, y, además, se pueden proponer para su aprobación en los siguientes ámbitos territoriales una serie de enmiendas al sóviet supremo que bien pueden completar las medidas de éste, o la propuesta de amovilización de alguno de sus miembros.
El sóviet local escoge a 2 personas de sus miembros para que formasen parte del sóviet provincial, el siguiente de la escala no jerárquica.

3-Sóviet provincial:
El sóviet provincial se conforma por los 2 miembros electos de cada sóviet local intrínseco a sus dominios territoriales y por el mismo número de partisanos de igual ámbito territorial designados cada 2 años, y su papel es juntar el panegírico de los balances laborales locales, para hacer situación de la cantidad de dinero y víveres que deberían ser distribuidos a la provincia para que éste sóviet distribuyese, en función a los balances de cada localidad por separado, las cantidades acordes al alimento necesario para el habituallamiento de sus habitantes y el dinero necesario para cumplimentar las pagas a los obreros de los sóviet sindicales según su trabajo, dificultad del mismo (habiendo clasificado el PC cada tipo de sóviet sindical con un nº en una escala para guiar el grado de dureza de la actividad desempeñada), responsabilidad de éste, y capacidad de cada obrero para desempeñarlo -cumpliendo así el precepto "de cada cuál según sus capacidades, a cada cuál según su trabajo"-, votar las medidas propuestas por cada sóviet local intrínseco a su dominio territorial sacando adelante provincialmente las aprobadas (y que el PC declarase constitucionales, hecho que los sóviet que propusieron las medidas pueden reclamar entrándose en un debate que paralizaría las medidas hasta su solución argumentada por ambas partes), y elegir a sus 2 miembros que formarían el sóviet nacional, siendo dichos miembros reemplazados por otros 2 escogidos democráticamente de los sóviet locales a los que perteneciesen. Así, se configura el sóviet nacional.

4-Sóviet nacional:
El sóviet nacional se conforma por los 2 miembros electos de cada sóviet provincial que fuesen inmediatamente reemplazados en el seno de éste y un número igual de partisanos o miembros del Partido Comunista delegados por las organizaciones provinciales del Partido cada 2 años, y siendo su misión la configuración de balances laborales ya nacionales que delimitasen, de igual manera a la anterior, la cantidad de víveres y dinero destinados ahora a cada República Socialista (actual CCAA en España) y que éste distribuirá en función a los balances de cada sóviet provincial a cada provincia, que los distribuirá a las localidades según los balances de cada localidad, que ya retribuirán a los obreros en sí, más la votación de las medidas aprobadas provincialmente y que hubiesen sido declaradas constitucionales (es decir, válidas para con las características objetivas de la extinción violenta de las clases y el Estado), sacando adelante las que serían pasadas al sóviet supremo y , en caso de que se tratase de alguna amovilidad de cierto cargo de cualquier sóviet, haciéndose ésto efectivo al llegar a dicho sóviet tras debatirlo allí y conocer la votación argumentada del caso por las células soviéticas anteriores al organismo soviético en sí.
De sus miembros no partisanos se escogen a 5 representantes que configurarían el sóviet supremo/central (según el grado de extinción del Estado) y que serían reemplazados de la misma manera que en el caso de los sóviet nacionales y su relación provincial y local, encontrándose de nuevo el sóviet local en la base del proceso. Así queda configurado el sóviet supremo.

5-Sóviet supremo:
Es el máximo organismo de gobierno del Estado proletario, elaborando los planes económicos con ayuda del PC organizado en el sóviet político, y teniendo acceso a la información de los balances de todo el país, pudiendo así distribuir la producción y dinero necesarios para su consecuente distribución territorial (de la cuál sería responsable el equivalente a la NKVD en todo su proceso; es decir, una policía económica que destruyese y evitase falsificaciones y tramas en el proceso y que se asegurase de la veracidad de las distribuciones, siendo el brazo derecho de los sóviet locales para promover medidas de sanción o amovilización de miembros culpables, siendo la amovilización directa y no votada territorialmente -sí localmente según al sóviet local al que perteneciese el culpable- si viene de un decreto informativo de la NKVD corroborado por el equivalente al KGB o policía "secreta", que es una rama del ejército del departamento de inteligencia, sin más).

5a-Sóviet central:
Es la organización de los delegados de los diferentes sóviet nacionales dentro del sóviet supremo, en número igual al de delegados del Partido o sóviet político.

5b-Sóviet político:
Es la agrupación política del PC (su órgano central actúa a modo de tribunales constitucionales bajo mediación y propuesta, amovilización, y consideración de las células territoriales más bajas; directamente menores en potestad territorial) que ayuda a la función ideológica y mediación de la vanguardia obrera para influir a la antigua masa a que pierda dicha condición de "masa" mientras desarrollan las acciones de gobierno; es decir, el sóviet político es al supremo lo que los comisarios son al sóviet sindical. Resumiendo, es la organización del Partido Comunista en el seno del sóviet supremo.

Es el gobierno más democrático posible, en que la propiedad colectiva de los medios de producción y sus desempeñantes se funden con el poder político que de ellos emanará. Es la democracia más perfecta jamás vislumbrada por la humanidad; el socialismo, la dictadura del proletariado.
Un dato curioso: los delegados del Partido se designaban por las células de éste en el Congreso del PC (es decir, el la URSS era cada 5 años y no cada 2 como ejemplicé, por el desmesurado tamaño del país) mientras que a cada proceso de centralismo democrático (votación territorial, finalización del tratamiento de una enmienda, fin de la creación de la base de datos de los balances productivos, etc, etc... los delegados trabajadores iban reorganizándose, quedando el PC en situación de vanguardia.
Bueno es saber que por ser vanguardia no se es “más listo o iluminado” y no se domina al resto de la población trabajadora: ser vanguardia significa que eres ese destacamento marxista especializado y organizado que facilita la organización constitucional y democrática de los órganos de trabajadores con quienes comparten la soberanía dentro de los sóviets si bien éstos poseen toda potestad en sus diferentes ámbitos y usos, respetando siempre los preceptos de la democracia socialista expuestos ya.




En resumen, podríamos comprender el Estado obrero, de la dictadura del proletariado, como el proceso resultante del dominio de la vieja máquina parlamentaria por parte del PC, para crear bajo su centralismo democrático el régimen de colectividades, de manera obligada por la constitución previa o programa del Partido y por las milicias u organizaciones primarias de obreros revolucionarios*, que plantee la lucha abierta ya de toda la clase obrera organizada en sóviets contra el resquicio burgués que se resista a la vida exenta de parasitismo y propiedad privada, tiene que conllevar un proceso evolutivo total.

Ese paso previo culmina con la creación de los sóviet de barrio y locales en todo el territorio o en un porcentaje superior al 85% aprox. y con la formulación, desde la vanguardia (PC) de la constitución que daría vida al sistema. Ahora que hay un sustento de poder económico-político para la clase obrera (sóviets), puede ser votada: 1)Por el PC, y una vez aprobada ahí 2)Por los sóviet, obligando así de manera natural a la elección de los representantes necesarios desde los sóviet locales, provinciales, y nacionales respectivamente para constituir un sóviet supremo y posibilitar la distribución soviética de la constitución a todos los trabajadores organizados para que la voten y se pudiese pasar a un período descrito anteriormente, que ahora resumiremos de nuevo.

*Konstadt no fue, en este caso, una milicia protestando; era toda una ordenación del ejército anarquista, hostil al proletariado no organizado en sus filas, y que llevó a los pocos campesinos que se atrevieron a un suicidio en la cuasi deshabitada fortaleza por el asesinato de los héroes marinos bolcheviques. Es de crucial importancia comprender que los de Kronstadt que empezaron la revolución bolchevique y quienes se sublevaron no eran los mismos para nada: la mayoría murió en el frente, hecho que los makhnovistas aprovecharon para realizar su última acción destructiva.

La evolución de la Dictadura del proletariado refleja 2 subetapas (en la URSS, /1922-1936>>>>1936-1953/):

-·La organización de liderazgo del PC y sóviets por barrios mientras se crea el nuevo poder colectivista (sóviet sindicales) y la nueva forma organizativa, etc... del Estado proletario.
-·Los sóviet sinidicales (o koljoses y sovjoses en la URSS) y la culminación del fin de la lucha de clases con la derrota burguesa y la puerta a la extinción del Estado mediante el socialismo y la evolución humana y del desarrollo de la historia que implica la culminación de la etapa anterior, su sublimación.
Esa última fase es en la que el socialismo soviético se atrancó por culpa d ella Guerra y de Khrushchev.


-El Estado Socialista; a medio camino del comunismo mientras se insta al proceso internacional:

Una vez destruidas las clases en el proceso anterior, se puede hablar de socialismo en sí, pero no de comunismo completo.
Lo que diferencia ésta etapa de la anterior es que antes el Estado obrero se dirigía contra la clase burguesa hasta extinguirla, y que ahora, una vez extinta, se someterá la sociedad completa (ya se puede hablar de ciudadanía) a un régimen de vida humano, basado en las condiciones anteriores del antiparasitismo y la evolución objetiva de la lucha de clases. Ésta ya no sería interna, pero sí externa. Por eso se sigue requiriendo de Estado; para ser ya la sociedad trabajadora (toda ésta; la ciudadanía en sí) la que se enfrente al capitalismo mundial de puertas a fuera, siendo un bastión de apoyo y ejemplo a toda la clase obrera mundial, que irá revolucionándose paulatinamente y conquistando el poder del Estado para, con la imposición de sus intereses de clase, consecuir ésta fase cada vez en más territorios.

Organizativamente no se distingue de la anterior, salvo en que el poder constitucional del Partido se iría generalizando a toda la sociedad al inmiscuirse cada vez más miembros de sóviets en éste, para consecuir la plena militancia que hiciese de todo ciudadano un ser social capaz de continuar la obra socialista por su colectividad natural hasta las últimas consecuencias de ésta; es decir, hasta el comunismo.


Así, el poder constitucional del Partido iría cada vez necesitándose menos, pasando de la extinción de las clases en su lucha en la etapa anterior, a la configuración (resultado de la educación en un sistema de colectividades -recordemos que para esta etapa se requerirían generaciones de nacidos en una sociedad humana- y de éste mismo) propia del control y gestión de las bases objetivas de extinción del Estado.

Así, como vemos, hay 2 subetapas, por las que la URSS hubiese pasado de no ser por el desmantelamiento del leninismo oculto bajo la fórmula “desestalinización”:

-En la que se sigue requiriendo del Partido como organismo constitucionalista, pero ya no hay clases.
-La militancia plena y la extinción del Partido como tal, porque ya toda la sociedad es “comunista”*, humana.

La evolución natural de ésto consecuirá, tras un proceso internacional, el fin del Estado como tal; que ya no se requiera de lucha de clases en el mundo por el triunfo en todo éste del proletariado antes dominado y por la evolución necesaria hasta la segunda subetapa de éste socialismo.
¿Hay algo de veraz en lo que he expuesto? Éste pequeño párrafo nos sacará de dudas:

El Artículo 3 de la Constitución de 1936 manifiesta: "En la URSS todo el poder pertenece a los trabajadores de la ciudad y del campo, representado por los Soviets de Diputados Obreros". El Partido Comunista se menciona en el Artículo 126 como " la vanguardia de la clase obrera en la lucha por reforzar y desarrollar el sistema socialista, y es el núcleo dirigente de todas las organizaciones de trabajadores, tanto estatales como públicas". En otras palabras, El Partido dirigía 'organizaciones', pero no los órganos legislativos o ejecutivos del Estado. (Constitución de 1936; Zhukov, Tayny 29-30).
Y para acabar:
El socialismo en un sólo país:
·Teoría de Stalin propuesta y aprobada por el Cté central del PCUS en 1932 que venía a contradecir al trotskismo con su “revolución permanente”. La teoría trotskista proponía hacer un ejemplo de socialimperialismo y extender la revolución invadiendo con ella países extranjeros para alzar al proletariado de éstos, bajo el soviético, a la “victoria”. Esta táctica suicida fue contradicha por la idea de éste socialismo “en un sólo país” que proponía que, antes de poder hacer que el proletariado extranjero se revelase (que tendría que hacer cuando las condiciones materiales de dicho país estuviesen lo suficientemente maduradas), había que consolidar la revolución triunfante en el territorio en que lo hizo, haciéndose más fuerte y capaz de resistir un ataque abierto de las potencias capitalistas que conformaban por aquél entonces un cerco contra la URSS. Una vez fortificada la URSS, se podría apoyar estratégicamente a los PC's de cada territorio para que, me remito, una vez dadas las condiciones revolucionarias propicias para el proletariado, conllevar la revolución con el apoyo más firme de todos: el de una revolución asentada y no una en proceso y conquistadora de trabajadores extranjeros como si de territorio se tratase.
Ésta tesis fue vital para el triunfo de la URSS en las colectivizaciones (lucha de clases interna) y la II Guerra Mundial (lucha de clases externa). Luego fue desmantelada en pos del socialimperialismo khrushchovista, que presentaba una evolución lógica de la postura trotskista previa.
Así, el “proletarios de todos los países, uníos” no se desmanteló con Stalin sino que se hizo más lógico y plausible aún.

EN RESUMEN:
La evolución del Estado soviético iba viento en popa según lo previsto a pesar de las numerosas tácticas desestabilizadoras que tuvieron que resistir tanto Partido como trabajadores no pertenecientes al mismo.
Numerosas son las fuentes que desmienten la versión oficial de la historia, y más fiables de pasada las fuentes de origen de éstas (siendo históricas y no historiográficas, como ocurre con muchos libros de texto que ,con una fábula de Solzhenitsyn o con las vacuas, melódicas y falaces frases de Orwell, se contentan en su “afán histórico” para desgracia de quienes aún guarden respeto alguno por el arte de la ciencia histórica), pero con la nueva orden dada en 1996 de cerrar los archivos abiertos en 1989 en la URSS ya apenas se conocen o buscan.
El afán mitificador de numerosos recursos didácticos de hoy y de ayer en el mundo capitalista y social-imperialista (quienes sucumbieron primero al revisionismo khrushchovista y luego al desmadre “ideológico” de Gorbachev) ha permitido hacer persistir las fuentes basadas en obras de renegados o de personalidades “dobles” como Palabra Sagrada de la Historia, incuestionable, tanto en la cabeza de quienes sucumben a ésta desinformación como en los contenidos de páginas y páginas malgastadas desprestigiando y virtiendo toneladas de escombros sobre todxs aquéllxs que en su día fueron grandes y valientes: los soviéticos desde 1917 hasta 1956, los albaneses desde 1948 hasta 1985, los cubanos desde 1959 hasta hoy que resisten el embite imperialista como pueden, a tan pocos kilómetros del enemigo, los norcoreanos que, a su peculiar manera determinada por su cultura relativista, avanzan y avanzan en el progreso técnico y humano (igual que se ha desmentido y probado que lo vertido sobre el socialismo soviético eran meras alucinaciones, si se tiene la honradez de buscar los medios nacionales de comunicación de Korea del Norte, o alternativos de otros países, e informarse en ellos, se contemplará cómo es la misma sucia técnica para uiar al ganado de la opinión pública al mismo corral, desde la óptica burguesa o pequeñoburguesa indiferentemente) aún arrastrando aspectos altamente criticables, que no son pocos, y en sí, a todos esos héroes de la clase obrera que dieron su vida y sus esfuerzos por construir, de veras, un mundo mejor para ser tachados de “antidemócratas” cuando simplemente eran trabajadores en pos del avance de la razón en marcha; de la historia; del comunismo. A ellos va.

BIBLIOGRAFÍA:

·STALIN, Iósif./ZEMSKOV, Viktor./LENIN, Vladimir.; Historia del PC(b)URSS. Ed. Templando el Acero, Moscú, 1939

·VARIOS; Biografía de Stalin. Cmté. Central del Partido Comunista de España (reconstituido)

·LENIN, Vladimir.; Obras completas, 4ª edición de su traducción directa del ruso, Tomo 32

·STALIN, Iósif.; Sobre la desviación derechista en el Partido, Ediciones en lenguas extranjeras, Pekín, 1972

·LENIN, Vladimir.; Obras completas, íbid, Tomo 42

·STALIN, Iósif.; Obras completas, Nouveau bureau d'Édition, 1980.

·GETTY, J.A./MANNING, R.T.; Stalinist terror. New perspectives, Cambridge UP, 1993

·TROTSKI, Lev.; Stalin. Plaza y Janés, Barcelona, 1967

·KRUPSKAYA, Nadezhna.; Lenin y el Partido, Ed. CCSS, La Habana, 1975

·STALIN, Iósif.; Trotski falsea el leninismo, Obras Completas, Ediciones en lenguas extranjeras, Pekín, 1972

·LENIN, Vladimir.: El Estado y la Revolución, Alianza, Madrid, 2012

·MAKARENKO, Antón.; Poema pedagógico, Akal, Madrid, 2012

·SOUSA, Mario.; Mentiras sobre la URSS, Partido Comunista Sueco (marxista-leninista), 1998

·KILEV, Mijaíl.; Khrushchev y la desintegración de la URSS, Partido Comunista Ucraniano (marxista-leninista), 2002

·FURR, Grover.; Stalin y la lucha por la reforma democrática, Montclair State University, 2006

·SHESTAKOV, A.; Compendio de historia de la URSS, Ediciones cooperativas de obreros extranjeros en la URSS, Moscú, 1938

·MARX, Karl./ENGELS, Friedrich.; Manifiesto Comunista, Fontana, Barcelona, 2009

·MARX, Karl.; El Capital, Akal, Madrid, 2012, Tomos I, II, III, IV, V, VI, VII, VIII

·MARX, Karl.; Miseria de la filosofía, EDAF, Madrid, 2004

·MARX, Karl.; Manuscritos de economía y filosofía, Alianza, Madrid, 1980

·MANDEL, Ernst.; Iniciación a la economía marxista, Partido del Trabajo Belga, Bruselas, 1978

·KUUSINEN, Otto Ville.; Manual de Marxismo-Leninismo, Ed. Cooperativas de los obreros extranjeros en la URSS, 1960

·HOXHA, Enver; Los titistas, Ediciones en lenguas extranjeras, Pekín, 1986

·HOXHA, Enver; Los khrushchovistas, Ed. en lenguas extrajera, Pekín, 1986

·HOXHA, Enver; Obras completas, íbid.

·ZHUKOV, Yuri; Sobre Stalin (compendio de obras sacadas del archivo de Grover Furr, Universidad de Montclair, N. Yersey, EE.UU., 2006)

Salud!
avatar
Chapaev
Miembro del Soviet
Miembro del Soviet

Cantidad de envíos : 2849
Reputación : 3428
Fecha de inscripción : 28/04/2010

Re: Colaboración sobre la falsificación de la historia soviética por la historiografía burguesa.

Mensaje por Chapaev el Lun Ene 13, 2014 1:57 pm

:stalinaproved: 


 Very Happy

Me lo imprimo para relerlo con calma. Me ha parecido muy interesante y sobre todo muy útil.

En un primer momento no tenia claro que los primeros parrafos son la version conocida e interesada de la historia sobre los hechos que nos ocupan.

Gracias camarada
avatar
namregpxp
Gran camarada
Gran camarada

Cantidad de envíos : 477
Reputación : 581
Fecha de inscripción : 02/10/2013
Edad : 20
Localización : Cantabria-Guarnizo.

Re: Colaboración sobre la falsificación de la historia soviética por la historiografía burguesa.

Mensaje por namregpxp el Lun Ene 13, 2014 2:52 pm

Muy buen contenido y muy currado.
avatar
Galin
Revolucionario/a
Revolucionario/a

Cantidad de envíos : 1175
Reputación : 1554
Fecha de inscripción : 27/05/2013

Re: Colaboración sobre la falsificación de la historia soviética por la historiografía burguesa.

Mensaje por Galin el Lun Ene 13, 2014 3:06 pm

Enorme camarada

Yo también me lo guardo y me lo imprimo

Enhorabuena un trabajo excelente!

 :sovflag: 
avatar
AlejoSola
Revolucionario/a
Revolucionario/a

Cantidad de envíos : 929
Reputación : 1145
Fecha de inscripción : 02/02/2012
Edad : 22
Localización : Baza y/o Granada

Re: Colaboración sobre la falsificación de la historia soviética por la historiografía burguesa.

Mensaje por AlejoSola el Lun Ene 13, 2014 4:28 pm

Muchas gracias a todos por el apoyo al texto. Me llena de satisfacción  Smile 

Salud!
avatar
AlejoSola
Revolucionario/a
Revolucionario/a

Cantidad de envíos : 929
Reputación : 1145
Fecha de inscripción : 02/02/2012
Edad : 22
Localización : Baza y/o Granada

Re: Colaboración sobre la falsificación de la historia soviética por la historiografía burguesa.

Mensaje por AlejoSola el Lun Ene 13, 2014 7:33 pm

Ah, por cierto, corregid quienes lo guardéis la errata que comentaba: el general contra el que se enfrentaba el Ejército Rojo cuando Trotski intentó hacer que éste se suicidase (el ejército rojo digo) y que le costó su amovilización en favor de Stalin (con una táctica mejor que conllevaba el paso por la cuenca del Donetsk en vez de por mitad de los Urales, que es lo que defendía Trotski) no era Kolchak sino Denikin.

Salud!
avatar
Galin
Revolucionario/a
Revolucionario/a

Cantidad de envíos : 1175
Reputación : 1554
Fecha de inscripción : 27/05/2013

Re: Colaboración sobre la falsificación de la historia soviética por la historiografía burguesa.

Mensaje por Galin el Lun Ene 13, 2014 7:38 pm

AlejoSola escribió:Ah, por cierto, corregid quienes lo guardéis la errata que comentaba: el general contra el que se enfrentaba el Ejército Rojo cuando Trotski intentó hacer que éste se suicidase (el ejército rojo digo) y que le costó su amovilización en favor de Stalin (con una táctica mejor que conllevaba el paso por la cuenca del Donetsk en vez de por mitad de los Urales, que es lo que defendía Trotski) no era Kolchak sino Denikin.

Salud!

Camarada, no sería mejor que editases el post para evitar posibles confusiones?

Un saludo
avatar
AlejoSola
Revolucionario/a
Revolucionario/a

Cantidad de envíos : 929
Reputación : 1145
Fecha de inscripción : 02/02/2012
Edad : 22
Localización : Baza y/o Granada

Re: Colaboración sobre la falsificación de la historia soviética por la historiografía burguesa.

Mensaje por AlejoSola el Lun Ene 13, 2014 7:41 pm

Galin escribió:
AlejoSola escribió:Ah, por cierto, corregid quienes lo guardéis la errata que comentaba: el general contra el que se enfrentaba el Ejército Rojo cuando Trotski intentó hacer que éste se suicidase (el ejército rojo digo) y que le costó su amovilización en favor de Stalin (con una táctica mejor que conllevaba el paso por la cuenca del Donetsk en vez de por mitad de los Urales, que es lo que defendía Trotski) no era Kolchak sino Denikin.

Salud!

Camarada, no sería mejor que editases el post para evitar posibles confusiones?

Un saludo

Ciertamente, pero lo decía por quienes lo hubiesen guardado para que lo corrigiesen ellos mismos de la versión que han copiado.

De ésta sí me encargo yo mismo.

Salud!
avatar
granados
Revolucionario/a
Revolucionario/a

Cantidad de envíos : 777
Reputación : 808
Fecha de inscripción : 15/01/2012

Re: Colaboración sobre la falsificación de la historia soviética por la historiografía burguesa.

Mensaje por granados el Lun Ene 13, 2014 8:15 pm

¡enhorabuena!,lo voy a leer con atención. salud

Sli91
Camarada
Camarada

Cantidad de envíos : 78
Reputación : 105
Fecha de inscripción : 10/01/2014

Re: Colaboración sobre la falsificación de la historia soviética por la historiografía burguesa.

Mensaje por Sli91 el Mar Ene 14, 2014 7:30 pm

El otro día estaban pasando un documental español que por el logo era TVE, sobre Stalin, que parecía haberlo hecho Nicolas II de Rusia, pero entre las tantas ridiculeces que decían, en un momento me llamó la atención cuando hablaba de los hijos de Stalin.

Según este documental, (que esta en youtube), la relación de Stalin con sus hijos nunca fue buena. Decía que Stalin no quería que su hija tenga de esposo a personas judias y el documental dice que a los novios de ella, los mandaba al gulag.

Si se quieren reir un rato, lo tienen en youtube.
avatar
RedJack
Gran camarada
Gran camarada

Cantidad de envíos : 308
Reputación : 338
Fecha de inscripción : 11/11/2013

Re: Colaboración sobre la falsificación de la historia soviética por la historiografía burguesa.

Mensaje por RedJack el Miér Ene 22, 2014 2:07 pm

Me lo guardo para leerlo cuando llegue a casa! Muchisimas gracias te enviare MP con mi critica.

Saludos!
avatar
hymS
Camarada
Camarada

Cantidad de envíos : 68
Reputación : 78
Fecha de inscripción : 19/03/2013
Edad : 22

Re: Colaboración sobre la falsificación de la historia soviética por la historiografía burguesa.

Mensaje por hymS el Dom Ene 26, 2014 12:46 pm

gran contenido  bounce 
avatar
davidov
Camarada
Camarada

Cantidad de envíos : 62
Reputación : 128
Fecha de inscripción : 05/09/2013

Re: Colaboración sobre la falsificación de la historia soviética por la historiografía burguesa.

Mensaje por davidov el Miér Ene 29, 2014 3:53 pm

Lo guardo en favoritos. Para leerlo dentro de poco cuando disponga de un poco de tiempo.
Me encanta leerte AlejoSola, ojala pudiera expresarme yo tan bien y exponer las ideas de la forma en la que lo haces.
Saludos
avatar
AlejoSola
Revolucionario/a
Revolucionario/a

Cantidad de envíos : 929
Reputación : 1145
Fecha de inscripción : 02/02/2012
Edad : 22
Localización : Baza y/o Granada

Re: Colaboración sobre la falsificación de la historia soviética por la historiografía burguesa.

Mensaje por AlejoSola el Miér Ene 29, 2014 6:45 pm

davidov escribió:Lo guardo en favoritos. Para leerlo dentro de poco cuando disponga de un poco de tiempo.
Me encanta leerte AlejoSola, ojala pudiera expresarme yo tan bien y exponer las ideas de la forma en la que lo haces.
Saludos
Gracias camarada!

Es cuestión de lectura el expresarse, pero en mi caso no siempre se me ocurren buenos términos para hacerlo  Razz  Necesito más tiempo para dedicarme a la formación y esas cosas, porque tengo tanto aún por descubrir sobre los grandes clásicos del marxismo-leninismo...

Es un halago, igualmente!

Salud!

Contenido patrocinado

Re: Colaboración sobre la falsificación de la historia soviética por la historiografía burguesa.

Mensaje por Contenido patrocinado


    Fecha y hora actual: Mar Oct 16, 2018 7:29 pm