[PTD] "Construyamos Democracia para la mayoría: Corrupción"

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Red_Saymoc
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[PTD] "Construyamos Democracia para la mayoría: Corrupción"

Mensaje por Red_Saymoc el Miér Nov 06, 2013 12:02 am



Puedes verlo en: http://trabajodemocratico.es/construyamos-democracia-para-la-mayoria/corrupcion/

En boca de todos se encuentra el caso Bárcenas, la trama Gürtel, el caso Malaya o los EREs de Andalucia, es decir los casos de corrupción más sonados en los informativos de los últimos tiempos. Es creencia de muchos que la corrupción es inseparable de la política. Para la mayoría de los españoles, que los políticos se lucren aprovechando el poder que les han otorgado los ciudadanos, aunque pueda resultarles inmoral, se les antoja como lo más normal del mundo. Pues ellos son los que hacen las leyes, se ocupan de que otros las cumplan, pero ellos mismos se las saltan a la torera.

El problema de la corrupción es algo más complejo que una cuestión moral, es un elemento intrínseco al sistema y aquellos que lo sustentan. Los gobiernos, las leyes y los cuerpos que se aseguran de su cumplimiento, son los tres elementos esenciales para controlar la vida de los ciudadanos, acompañado de los medios de comunicación y la educación son los que de facto, dicen lo que no podemos hacer y lo que estamos obligados a cumplir. El congreso de los diputados, el senado, el gobierno, los distintos tribunales, los policías, la guardia civil y el ejército se aseguran que en la actualidad todos sigamos las líneas marcadas.

¿Pero quién marca estas líneas? Aquellos que realmente tienen el poder. En el actual sistema, el dinero da más poder que cualquier escaño o tribunal. Aquel que posee dinero puede comprar prácticamente cualquier cosa, desde propiedades hasta voluntades. Se podría entender que una persona íntegra no se corrompería pero la realidad es que aunque él no lo haga, habrá mucha gente a su alrededor que si lo hará y que en el caso de verlo como una molestia lo quitará de en medio, pues lo que esta sociedad nos enseña es que nuestros intereses están por encima de los demás. La integridad individual no sirve de nada, sobre todo si tenemos en cuenta que la propia política está diseñada para que el dinero siga influyendo.

Para empezar, podemos ver como aquellos partidos que poseen más financiación son aquellos que miran por los intereses de los grandes empresarios y banqueros, aquellos que miran por “los mercados”. Los principales partidos de España reciben donaciones privadas para sus campañas, pero no solo eso, sino que aquellos que controlan los medios de comunicación (empresarios que también han invertido en otros sectores) se aseguran de que sus figuras se vean constantemente realzadas en los televisores, radios y periódicos. El dinero asegura que sus mítines esté llenos, que su voz y propuestas sean conocidas más fácilmente.

Esto es normal, son los partidos de los poderosos, no solo colaboran sino que muchos forman parte de ellos. Las grandes sumas de dinero que se llevan con sueldos y dietas, son invertidos en negocios particulares que les ayudan a enriquecerse. Otros los tienen desde el principio o en lugar de ser ellos mismos, tienen familiares y amigos que sí poseen intereses económicos de los que ellos se benefician o cuando dejan sus puestos como políticos se les da cargos con grandes ingresos en grandes empresas a las que han ayudado. En sus cargos públicos, si no lo sabían de antes, aprenden que sin dinero no puedes ser alguien en España y que quienes tienen poder no son los que sacan decretos desde la Moncloa, sino quienes hacen transferencias bancarias desde sus oficinas.



Al margen de esta implicación de políticos en traspasos de grandes cantidades de dinero, puede darse el caso de políticos con unos principios fuertes y que se mantienen en las instituciones demostrando ser grandes acróbatas políticos. Por desgracia, ellos tampoco pueden hacer nada. Las leyes en España se han creado para beneficiar a esos grandes banqueros y empresarios, él como simple gestor se ve con las manos atadas para hacer nada. Primero, porque se iniciaría una campaña de desprestigio contra él que acabaría restándole credibilidad ante sus votantes y silenciándole mediáticamente, segundo, porque la oligarquía puede hacerle chantaje atacando a las personas que defiende, con huelgas patronales, amenazas de deslocalización, financiación de fuerzas opositoras o recurriendo a métodos menos legales a los que muchos han demostrado estar dispuestos a llegar; y tercero, porque cualquier cambio parcial puede ser revocado con un simple cambio de gobierno por muy justo que sea.

Las grandes fortunas están protegidas y no están dispuestas a ceder un ápice si no es absolutamente necesario. Ellos imponen su voluntad, si no lo consiguen con el dinero, lo hacen con la fuerza y es algo que se ve cada vez más claro. Las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado no hacen sino mirar por los intereses de esos hombres que dentro del concepto del sistema en que vivimos mueven la economía del país. La represión de los movimientos sindicales y populares son constantes, la persecución a aquellos que consideran que esta sociedad es injusta es concienzuda y el uso de estas fuerzas para mirar directamente por intereses financieros, como en los desahucios, es descarada. Todos estos cuerpos de policía se encargan de velar por el mantenimiento de las condiciones y leyes actuales, por lo tanto velan por los intereses de los que sustentan el estado actual.

De igual manera actúa el ejército, cuya implicación en la OTAN y las guerras que ha habido en los últimos treinta años únicamente se explica por los intereses que tienen en esos países diversas multinacionales con mucho poder en España. Estas guerras someten y arrasaran a pueblos enteros escudadas en incentivos morales y democráticos, pero no es difícill darse cuenta que únicamente se actúa en los países con grandes riquezas naturales, como Afganistan, Irak, Libia, Kenia, o Sudán.

No tienen vergüenza alguna a la hora de usar la violencia del Estado. Si deben echar a personas a patadas de su casa, lo harán, si deben dispersar manifestaciones que van en contra de sus intereses, darán la orden de que usen pelotas de goma, y si tienen que arrasar un país hasta los cimientos, forzarán la maquina para que así sea.

La prueba más escandalosa de su corrupción es como desvían dinero público de cara a los intereses empresariales, tanto otorgando la gestión de servicios públicos a grandes empresas, como dándoles concursos públicos o directamente entregándole dinero a través de los rescates bancarios. Se usa la riqueza que generamos todos para su beneficio.

De cara a estos intereses realizan una serie de acciones que golpean constantemente a los principios de cualquier democracia, usando a los políticos para crear leyes para reprimir cada vez más al pueblo y que se alejen cada vez más de poder resolver este desatino. Para ello van recortando en libertades, se restringe la libertad de información y de opinión, como el caso más reciente de declarar delito que se saque fotografía de policías; de igual manera se delimita la libertad de asociación con la ley de partidos que permite prácticamente ilegalizar cualquier organización que se posicione en contra del modelo de Estado actual; se boicotea la libertad de manifestación, estableciendo ellos las reglas de cuando y donde debe manifestarse cada uno, cerrando calles enteras para impedir escraches o negando el permiso para ciertas manifestaciones; o la libertad de movimiento, permitiendo detenciones preventivas que en muchos casos son prácticamente condenas.

El último gran escándalo ha sido cuando no se ha permitido a la Organización para la Seguridad y Cooperación Europea para ver como se trataba la manifestación de Jaque al Rey, donde hubo detenciones previas, identificaciones masivas, el cierre de una estación de metro (Opera) para impedir el acceso, bloqueo de autobuses con participantes, etc.. con 1.400 policías para tan solo 9.000 manifestantes.

Pero es que si hay una institución a la que se protege y es verdaderamente corrupta desde su nacimiento es la Casa Real, heredera directamente del franquismo, completamente contraria a cualquier significado de democracia, rodeada de oscurantismo y fuertemente lucrada tanto con dinero público como con sus propios negocios que han desembocado en formas ilícita de beneficio, saltándose las mismas leyes que el rey ratifica, como en el caso Nóos o en la participación de Juan Carlos I en el intento de compra de Lukoil del 20% de Repsol. Pero hay un problema, según nuestra constitución, al rey no se le puede acusar de ningún delito, por lo tanto sus relaciones personales y presuntos negocios con personas implicadas en casos de corrupción como: Javier de la Rosa, Manuel Prado de Colón y Carvajal, José María Ruiz Mateos o Mario Conde, nunca les han salpicado legalmente, ya que sus amigos son de un caché parecido, grandes empresarios y banqueros que miran por los intereses de la Casa Real, a la vez que él mira por ellos como Capitán General de las Reales Fuerzas Armadas y su Comandante Supremo y Jefe de Estado.

¿Hacia dónde nos encaminan?

La corrupción de esta sociedad irá en aumento, la situación de crisis es considerada como un momento de oportunidad para todos los grandes empresarios, los más fuerte cada vez se hacen con más mercado mientras se comen a los más débiles. Para lograr esto estarán dispuestos a hacer lo que haga falta y para ello cuentan con el apoyo directo de sus gestores, el Rey y los grandes partidos políticos.

Mientras la selección de nuestros representantes sea a través de un sistema de lista cerradas y sea imposible saber quién puede llegar exactamente a gobernar; mientras quienes dirigen el Tribunal Supremo, la Audiencia Nacional, el Tribunal Constitucional y la policía sean designados por los mismos que crean las leyes, consiguiendo que aquello que ellos aprueben no se pueda rebatir; mientras votemos cada cuatro años sin tener posibilidad a decidir entre medias nada creando pequeños dictaduras parlamentarias; mientras cualquier político tenga asegurado su puesto durante los cuatro años de legislatura haga lo que haga; mientras en general el modelo de Estado siga igual, será imposible solucionar esta corrupción, da igual el partido que gobierne, siempre se abrirá paso.



La tendencia es ir a peor, ampliar la represión contra aquellos que menos tienen y más se quejan, mientras que quienes más tienen seguirán saliendo impunes a la vez que se aprovechan de su poder,

inaki-urdangarinAparte de que cada vez acceder a la justicia será más caro, las modificaciones que pretenden hacer en el código penal van en dirección a socavar más la democracia, para empezar se deja de entender la cárcel como una medida de reinserción planteando una cadena perpetua revisable, es decir una solución a su problema con la doctrina Parot, en lugar de condenar muchos años por varios delitos se le aplica directamente una cadena perpetua. De igual manera se empezará a perseguir el activismo por redes sociales con penas de 3 a 12 meses de cárcel para quién incite al desorden público o refuerce esta idea, es decir, si convocamos concentraciones o manifestaciones que ellos no acepten podrían meternos en la cárcel. Es otro paso más de cara a criminalizar a aquellos que luchan contra las injusticias que vivimos. Con el tiempo comprobaremos que, a pesar de las nuevas medidas que perseguirán la supuesta corrupción, todos los casos donde se ha visto implicados los grandes partidos políticos, empresarios y la Casa Real se resolverán con un par de cabezas de turco mientras el resto continua con sus “negocios”. Su beneficio pesa más que cualquier Derecho.

¿Qué proponemos frente a esta situación?

Es imposible tolerar que se sigan riendo en nuestra cara, que con su dinero hagan lo que quieran. Las leyes no son iguales para todos pues ellos controlan el Estado incluyendo los tres poderes, además de los medios de comunicación y la cultura. Ellos seguirán haciendo lo que les plazca mientras les dejemos.

Esa es la clave, el dinero es poderoso, pero no hay más poder que en la mayoría, aquellos cada vez más explotados, desamparados y ultrajados. Debemos luchar por construir democracia para luchar contra la corrupción del Estado. Es necesario que exista un gobierno y un control desde la base.

Para ello, será necesario que los órganos de gobierno surjan desde cada barrio, pueblo, centro de trabajo y centro de estudio, que cada uno elijamos a nuestros representantes entre aquellos que conocemos; de igual manera el sistema judicial debe tener una base más democrática, para ellos la ley debe estar al alcance de todo el mundo, en un lenguaje entendible y los juicios deben tener un carácter popular; también será necesario que todos los cargos, pertenezcan a la estructura que sea, puedan ser revocado; se debe proporcionar los medios para la creación de las iniciativas legislativas populares de carácter vinculante; los casos de corrupción deben ser perseguidos lo más duramente posible pues son los que agreden al conjunto de la sociedad.

Todo esto implica la desaparición inmediata de la monarquía, una institución obsoleta que pierde su papel en cualquier sociedad democrática. Con ella deben ser abolidos todos los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado, volviéndose a refundar por y para el pueblo, estableciendo en su interior un sistema de elección de cargos democrático (haciendo desaparecer la vieja jerarquía militar impuesta desde arriba) y con un control popular, siendo dependiente de los civiles el acceso a las armas en cada circunstancia. Esto asegurará que todo cuerpo esté bajo dominio del pueblo y no vaya contra él o contra otros pueblos, desvinculándolo de los intereses de cualquier agente privado.

Si queremos conseguir hacer desaparecer la corrupción, no nos cada más remedio que cambiar el sistema para alcanzar justicia, igualdad y libertad. Para ello solo tenemos un camino. ¡Construyamos democracia para la mayoría!

    Fecha y hora actual: Vie Nov 24, 2017 4:10 pm