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"El Revisionismo de Hoxha y el Pensamiento Mao Tsetung"

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Mensaje por javicho II el Sáb Ago 31, 2013 3:21 pm

El documentos que a continuación se publica pertenece al profesor Antonio Rosales Vargas : "El Revisionismo de Hoxha y el Pensamiento Mao Tsetung", publicado en 1980 en refutación al revisionismo de izquierda de Enver Hoxha.


CONTENIDO DEL TEXTO (INDICE)


ADVERTENCIA

I.- HOXHA REVISA EL PENSAMIENTO MAO TSETUNG ACERCA DEL PARTIDO COMUNISTA.

1.- Acerca del carácter de clase del Partido Comunista de China.
2.- Sobre las relaciones del Partido Comunista con el ejército revolucionario.
3.- Sobre las relaciones del Partido Comunista con los partidos democráticos.
4.- Acerca de las “dos líneas” dentro del Partido Comunista.

II.- HOXHA REVISA EL PENSAMIENTO MAO TSETUNG ACERCA DE LA REVOLUCIÓN Y SUS ETAPAS EN LOS PAÍSES COLONIALES, SEMICOLONIALES Y SEMIFEUDALES.

1.- La revolución democrática burguesa de nuevo tipo y la revolución socialista.
2.- El socialismo y el comunismo.

III.- HOXHA REVISA EL PENSAMIENTO MAO TSETUNG SOBRE EL PAPEL DIRIGENTE DEL PROLETARIADO EN LA REVOLUCIÓN.

IV.- HOXHA REVISA EL PENSAMIENTO MAO TSETUNG CON RELACIÓN A LA GRAN REVOLUCIÓN CULTURAL PROLETARIA.

1.- Ideas de Hoxha sobre la Gran Revolución Cultural Proletaria de China.
2.- Necesidad histórica de la Gran Revolución Cultural Proletaria.

V.- HOXHA REVISA EL PENSAMIENTO MAO TSETUNG ACERCA DE LAS CONSIGNAS POLÍTICAS DE : “QUE SE ABRAN CIEN FLORES Y COMPITAN CIEN ESCUELAS DEL PENSAMIENTO”.

VI.- HOXHA REVISA EL PENSAMIENTO MAO TSETUNG EN CUANTO AL ESTUDIO DE LA HISTORIA.


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Mensaje por javicho II el Sáb Ago 31, 2013 3:27 pm

“El comunista debe ser sincero y franco, leal y activo, poner los intereses de la revolución por encima de su propia vida y subordinar sus intereses personales a los de la revolución. En cualquier momento y donde quiera que esté, ha de adherirse a los principios justos y luchar infatigablemente contra todas las ideas y acciones erróneas...”


ADVERTENCIA


Después de Marx, Engels, Lenin y Stalin, Mao Tsetung fue, a no dudarlo, el más grande marxista-leninista de los últimos tiempos, estos tiempos de revoluciones proletarias y revoluciones de liberación nacional y emancipación social, tiempos en que el imperialismo y las superpotencias se precipitan a su ruina total. Mao Tsetung continuó el desarrollo del marxismo-leninismo y aportó grandemente a la solución de muchos problemas teóricos-prácticos de la revolución proletaria mundial a partir de la realización concreta de la Revolución China. Conocidos son sus aportes que ayudaron a resolver el problema de cómo llevar a cabo la revolución proletaria en países con profundos restos feudales y dominados por el imperialismo en la situación de colonias o de semicolonias, sus aportes a la solución teórica práctica de la cuestión de cómo continuar la revolución bajo la dictadura del proletariado para prevenir la restauración del capitalismo, sus aportes en la ciencia militar revolucionaria, en la filosofía materialista dialéctica, y en las cuestiones del arte y la literatura proletarios.

Aún en vida el camarada Mao Tsetung recibió numerosos ataques de toda la reacción internacional y de todos los renegados revisionistas porque deslindó campos nítidamente con ellos, en cambio se granjeó el respeto y apoyo de todos los verdaderos partidos marxistas-leninistas, del proletariado internacional y de todos los pueblos del mundo. Enfrentó las embestidas de los enemigos de clase de dentro de China y de fuera de China. Pero como él mismo afirmaría, la lucha de clases es aún larga y prolongada, “el problema de quién vencerá a quién en la revolución sólo podrá ser resuelto en un periodo histórico muy largo”. Vencidos unos enemigos todavía surgen otros, y salen a la superficie algunos que se mantuvieron ocultos, camuflados de diverso modo por algún tiempo esperando el momento propicio. Algunos enemigos no se enfrentaron directamente a Mao Tsetung, se escondieron en sus guaridas revisionistas y burguesas y se camuflaron de revolucionarios proletarios esperando que muera para descargar su ira reaccionario sobre su cadáver, Enver Hoxha ha hecho esto precisamente. Nadie (excepto los imperialistas y los revisionistas) esperaba que lo hiciera; ningún comunista y ningún pueblo esperaban que del cerebro y de la pluma de Hoxha brotara tanta basura reaccionaria y revisionista contra el pensamiento Mao Tsetung.

A partir de 1979 con la anuencia del Partido del Trabajo de Albania, empieza a esparcirse por el mundo “El Imperialismo y la Revolución”, libro escrito por Enver Hoxha especialmente para revisar el pensamiento Mao Tsetung. Los primeros capítulos del libro están dedicados a un “estudio” del imperialismo y del social-imperialismo, que, vistos con rigor científico, no son tal estudio sino una apariencia roja para ocultar disimuladamente la verdadera finalidad del libro. En esos capítulos no encontramos un serio análisis científico del imperialismo y del social-imperialismo; los encontramos, más bien, como simples crónicas, como artículos periodísticos, con algunas referencias estadísticas escritos con lenguaje obscuro y estilo de mal gusto. Los últimos capítulos son dedicados a difamar a la Revolución China, al Partido Comunista de China y al Presidente Mao; en general todo el libro tiene ese objetivo, pero lo hace de modo especial en el último capítulo del cual nos ocuparemos exclusivamente en este trabajo.

El capítulo final de “El Imperialismo y la Revolución”, es la revisión y el artero ataque al pensamiento Mao Tsetung, hecho en los límites del frenesí propio de un megalómano pequeño burgués. Nada limpio, nada honesto, nada revolucionario puede encontrarse en este capítulo.

¿Cómo ha procedido Enver Hoxha? Como proceden todos los fariseos revisionistas adoptando solemnes poses “marxistas-leninistas”. Por largo tiempo mantuvo esta pose farisaica para permitirse alguna confianza y simpatía de los revolucionarios y pueblos del mundo. Ganada que tuvo esta base, entregose de lleno al cumplimiento de su misión revisionista usando el siguiente procedimiento:

a) Cita frases y párrafos de los escritos de Mao Tsetung. En las citas substituye unas palabras por otras, les mutila el meollo marxista-leninista y las a isla del contexto del tema al que pertenecen y del contexto histórico al que se refieren.

b) Intencionalmente las citas no tienen referencia a las ediciones chinas en albanés ni a las ediciones chinas en otros idiomas de las cinco “Obras Escogidas” de Mao Tsetung, realizadas por la editorial “Ediciones Lenguas Extranjeras” de Pekín. Las referencias bibliográficas las hace Hoxha de las ediciones francesas y albanesas de los libros de Mao Tsetung, Tal manera de proceder adjudica una temporal ventaja a Hoxha porque, al remitirnos a ediciones no procedentes de Pekín y no concordadas al castellano o a cualquier otro idioma, resulta sumamente difícil constatar la fidelidad de las citas, porque, si nos remite a un número de páginas, por ejemplo del tomo número 2 de Mao Tsetung, editado en albanés o en francés, al buscar la cita en ese número de páginas y de tomo en las ediciones castellanas nos damos con la sorpresa de no encontrarla. Solamente después de larga, paciente y fatigosa pesquisa es posible encontrar las citas en páginas y tomos diferentes a los indicados por Hoxha.

c) Sobre textos enteramente deformados y sobre una total desorientación bibliográfica para el lector, Enver Hoxha, apartándose de los principios de clase, de los análisis y de los hechos concretos, escribe deducciones antojadízas, especula, supone, tergiversa y entreteje sofismas.

Reunido este su reaccionario arsenal el desleal Hoxha, tal cual hiciera en su momento los imperialistas y los renegados Tito y Jruschov, lanza envalentonado frenética descarga sobre el cadáver de Mao Tsetung calumniándolo de “antimarxista”, “revisionista”, “Jruchov de China”, “ecléctico”, “pragmático” y “asiocomunista”. Los auténticos partidos marxistas-leninistas y los pueblos no perdonarán esta descarga de inmundicia sobre el cadáver del camarada Mao Tsetung.

Toca aquí formularnos algunas preguntas:

En el supuesto caso de que el pensamiento Mao Tsetung era anticomunismo y revisionismo, ¿por qué Hoxha, a pesar de que dispuso de cerca de treinta años, no lo denunció y combatió oportunamente y, permitió que “embaucara” a los comunistas y alos pueblos?
¿Por qué, si se reclama revolucionario bolchevique, no esclareció y orientó en todo momento a los comunistas y a los pueblos defendiendo la pureza del marxismo-leninismo?
¿Ha olvidado el señor Hoxha que el revolucionario proletario que calla y oculta las desviaciones, los contrabandos teóricos, los defectos, los errores y las desorientaciones, permitiendo ventajas al enemigo de clase, es un perfecto oportunista?
En fin, ¿por qué esperó que muriera Mao Tsetung para decir que su pensamiento era “antimarxista”?

El libro “El Imperialismo y la Revolución”, de Hoxha, se ha esparcido por el mundo sembrando la duda, la confusión, el aventurerismo pequeñoburgués, el liquidacionismo “izquierdista” y el divisionismo en el movimiento obrero y comunista internacional. Hoxha se vale de la calumnia, la mentira, la deslealtad y la tergiversación; recursos estos tan innobles cuanto que están en riña con la moral proletaria. Con estos recurso revisa el pensamiento Mao Tsetung, empero mal para el revisionista porque eso lo descubre como lo que es y como que desconoce los fundamentos del marxismo-leninismo. Su libro nos muestra su falta de comprensión de la revolución proletaria por etapas en los países atrasados de Asia, África y América Latina: nos muestra que no entiende la política de frente único en la revolución, que no conoce la filosofía materialista dialéctica y que no posee ni idea de la Revolución Cultural Proletaria.

La investigación que nos ocupa se propone dos cosas:

1) Demostrar que Enver Hoxha ha caído en revisionismo de “izquierda” y, por tanto, que él es el antimarxista, oportunista, divisionista y liquidacionista; y
2) Demostrar que el pensamiento Mao Tsetung es un consecuente desarrollo del marxismo-leninismo en la época de la ruina del imperialismo y el socialimperialismo, y de las revoluciones proletarias, de las revoluciones de liberación nacional y emancipación social.

Para alcanzar este anhelo hemos seguido el camino de hacer transcripciones de los textos del libro “El Imperialismo y la Revolución” en que Hoxha escribe sus afirmaciones y cita deformando los textos de los libros de Mao Tsetung; al propio tiempo hemos transcrito los textos originales de los libros de Mao Tsetung, usados y referidos por Hoxha, con la finalidad de confrontarlos y averiguar la fidelidad de los citados por este máximo dirigente del Partido del Trabajo de Albania. De este modo el lector mismo podrá darse cuenta de las alteraciones que hemos anunciado. Y, además, a lo largo de nuestro trayecto nos acompañan el análisis y el comentario.

Para nuestras principales consultas bibliográficas hemos usado, claro está, “El Imperialismo y la Revolución”, de Hoxha, y los cinco tomos de las “Obras Escogidas” de Mao Tsetung, pero es importante aclarar que los tomos del uno al cuarto que hemos usado son de las ediciones en tamaño pequeño porque tales estuvieron a nuestra disposición; sin embargo eso no es un problema para el lector porque en nuestras notas bibliográficas apuntamos además el título del artículo al que pertenece el texto que hemos citado del camarada Mao. Así el lector podrá vereficar nuestra fidelidad.

Al entregar “El Revisionismo de Hoxha y el Pensamiento Mao Tsetung”, abrigamos el deseo de contribuir a la lucha de los auténticos marxistas-leninistas, de los obreros, de los campesinos, de los jóvenes e intelectuales revolucionarios, empeñados en dar fin a la dominación imperialista y la opresión de las clases explotadoras por eso va para ellos con modestia este sencillo trabajo en defensa del pensamiento Mao Tsetung como un grande y correcto aporte al desarrollo del marxismo-leninismo, pues el reconocimiento y práctica de esta verdad constituye la clave para distinguir a los verdaderos revolucionarios proletarios de los falsos, de los revisionistas.

T/8/9/80.
EL AUTOR

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Mensaje por javicho II el Sáb Ago 31, 2013 3:36 pm

I.- HOXHA REVISA EL PENSAMIENTO MAO TSETUNG ACERCA DEL PARTIDO COMUNISTA

El Partido Comunista de China, fundado por el camarada Mao Tsetung y dirigido por él durante más de cincuenta años, fue el partido del proletariado chino, cuya médula teórica fue el marxismo-leninismo. Inspirándose en esta teoría revolucionaria del proletariado, la aplicó creadora y correctamente a la realidad concreta de China y sólo así, pertrechado del marxismo-leninismo, el Partido Comunista de China pudo organizar, a la clase obrera, reconociéndole su papel directriz en la revolución, y, entorno a ella, organizar a las numerosas masas de campesinos y de la pequeña burguesía y conducirlas al triunfo de la revolución. Justamente porque el camarada Mao estudió, aplicó, defendió y desarrolló la teoría marxista-leninista, el Partido Comunista chino pudo resolver el complicado problema de cómo hacer la revolución proletaria en un país atrasado, semicolonial y semifeudal como lo era China, y de cómo continuar la revolución en el socialismo. Basado en el marxismo-leninismo, señaló los principios organizativos, los principios doctrinarios, el carácter de clase y el elevado rol histórico del Partido Comunista de China. Los partidos comunistas marxistas-leninistas de todo el mundo, observándolo en su práctica y tras severo análisis de su línea, lo reconocieron como un partido de verdadero corte bolchevique.

1.- Acerca del carácter de clase del Partido Comunista de China.

Enver Hoxha acusa al Presidente Mao de haber organizado un partido de masas, sin principios marxistas-leninistas, un partido que daba entrada a todas las clases, que no tenía esencia proletaria. Leamos lo que escribe:

“Mao Tse-tung no ha organizado el Partido Comunista de China sobre la base de los principios de Marx-Engels, Leni, Stalin. No ha trabajado para hacer de él un partido bolchevique. Mao Tse-tung no estaba por un partido de clase proletario sino por un partido sin fronteras de clase”(1)

En otro tiempo, todo el tiempo comprendido entre 1920 y el año de la muerte del camarada Mao, ni Hoxha ni el Partido del Trabajo de Albania dijeron semejantes dislates respecto al Partido Comunista de China y al camarada Mao; dijeron, al contrario de lo que hoy se expresan, muchas alabanzas y reconocimientos. Aplaudieron e hicieron venias; afirmaron y reafirmaron que el PCCH era un gran partido bolchevique y su dirigente fundador un gran marxista-leninista. Hoy quieren tender una cortina de humo sobre los acontecimientos pasados; quieren desandar el camino. ¿Por qué lo hacen? ¿y por qué Hoxha hoy escribe calumnias? A juzgar por los acontecimientos, porque este señor, respecto al PCCH y a Mao Tsetung, hoy como ayer, se ubicó en posiciones oportunistas.

En diciembre de 1939, el Presidente Mao apuntó lo siguiente sobre la clase obrera:

“Aparte de las cualidades fundamentales que caracterizan al proletariado en general ¬ligazón con la forma de economía más avanzada, fuerte sentido de organización y de disciplina, y carencia
de medios de producción privados¬, el proletariado chino posee otras muchas cualidades destacadas.
Cuáles son?
Primera, el proletariado chino es más resuelto y consecuente en la lucha revolucionaria que ninguna otra clase, porque sufre una triple opresión (la del imperialismo, la burguesía y las fuerzas feudales), cuya intensidad y crueldad raramente se observa en otras naciones del mundo. Dado que en la China colonial y semicolonial no existe, como en Europa, base económica para el socialreformismo, el proletariado en su conjunto, salvo unos pocos vendeobreros, es la clase más revolucionaria.
Segunda, desde su aparición en el escenario de la revolución, el proletariado chino ha sido dirigido por su propio partido revolucionario, el Partido Comunista de China, y ha llegado a ser la clase políticamente más consciente de la sociedad china.
...Por lo tanto, a pesar de ciertas debilidades inevitables, como por ejemplo su número relativamente pequeño (en comparación con el campesinado), su relativa juventud (en comparación con el proletariado de los países capitalistas) y su nivel educacional relativamente bajo (en comparación con la burguesía), el proletariado chino ha llegado a ser la fuerza motriz más fundamental de la revolución china. Sin su dirección, la revolución china de ningún modo podría triunfar.”(2)


Estas ideas nos entregan una precisa y clara síntesis de los factores generales que hacen del proletariado la clase más revolucionaria en la historia y, sobre este fundamento, de los factores singulares que hacen del proletariado chino la clase más revolucionaria, resuelta y consecuente en China. Semejante verdades científicas no habría podido captarlas Mao Tsetung sin un profundo conocimiento del marxismo-leninismo y de la realidad china, sin una aplicación científica del materialismo histórico al estudio de la realidad particular de China, no habría sido posible sin ideología proletaria, sin método dialéctico. Esas ideas fueron el fundamento sobre el que se organizó el Partido Comunista de China como un partido de la clase obrera, de inconfundible sello proletario; ese mismo partido estuvo penetrado de esos principios en el conjunto de su línea política. El camarada Mao se preocupó mucho de la construcción ideológica-política del partido, y de modo categórico lo puntualizó:

“Para realizar la revolución, hace falta un partido revolucionario. Sin un partido revolucionario, sin un partido revolucionario creado conforme a la teoría revolucionaria marxista-leninista y en el estilo revolucionario marxista-leninista, es imposible conducir a la clase obrera y las amplias masas populares a la victoria en la lucha contra el imperialismo y sus lacayos.”(3)

No hay duda de que se preocupó de dotar al partido de la base teórica de clase legada por Marx y sus mejores continuadores. Un partido crado conforme a la teoría revolucionaria marxista-leninista, no puede ser nunca un partido “sin fronteras”, porque el marxismo-leninismo es la ideología de la clase obrera y de su partido, a ellos, y no a otra clase, sirve de arma para transformar al mundo. Un partido con principios revolucionarios proletarios no puede ser partido de masas o de clases diversas; sucede que esos mismos principios sirven, más bien para ganar, organizar en derredor de la clase obrera y conducir a las grandes masas pobres en la revolución. Un partido con base teórica marxista-leninista sólo puede ser sólo puede ser partido del proletariado. El Partido Comunista de China fue el partido del proletariado chino; fue el partido que, asimilando las mejores experiencias y emulando los mejores ejemplos del Partido Comunista de Lenin y Stalin, se templó y desarrolló en la revolución, se elevó a la categoría de bolchevique y condujo a China al socialismo. La Revolución China no habría llegado a ningún sitio sin el Partido Comunista de China armado con los principios del marxismo-leninismo. El Presidente Mao despejó toda duda al respecto:

“En la era del capitalismo y el imperialismo, se necesita un partido revolucionario como el Partido Comunista. Sin un partido así, al pueblo le es de todo punto imposible sacudirse la opresión de sus enemigos. “(4)

Al Partido Comunista de China le tocó actuar en la dirección de una revolución de liberación nacional y social, una experiencia totalmente nueva después de la Revolución Bolchevique, pero no por nueva no proletarias, sino el desarrollo de la revolución proletaria en un país que no había podido desarrollar capitalismo, un país atrasado y sojuzgado por el imperialismo capitalista desde el exterior, por la feudalidad y la burguesía burocrática en el interior. Este problema pudo resolverlo el Partido Comunista de China solamente auxiliado de la luz teórica del marxismo-leninismo.

2.- Sobre las relaciones del Partido Comunista con el ejército revolucionario.

Una de las cuestiones claves para ver si un partido comunista practica los principios marxistas-leninistas, es ver la forma cómo practica sus relaciones con el brazo armado revolucionario. Siguiendo este camino llegaremos a distinguir la posición proletaria de clase, marxista-leninista, de todas las posiciones burguesas y pequeñoburguesas en los asuntos de cómo y en qué amplitud cumplen sus papeles el partido comunista y el ejército revolucionario en la revolución. El camarada Mao tuvo especial cuidado en delimitar los campos y las funciones del Partido Comunista de China y del Ejército Popular de Liberación.

Enver Hoxha, metiendo un vulgar contrabando y derivando ingeniosas conclusiones, intenta demostrar que el Ejército Popular de Liberación de China estuvo por encima del Partido Comunista, para lo cual cita un texto del camarada Mao, pero lo cita recortando su parte esencial para allanarse una vía que le permita levantar calumnias. Escribe así:

“Dejando a parte las fórmulas utilizadas por Mao Tsetung... en la práctica concedía al ejército el papel político principal en la vida del país.
Ya en tiempos de la guerra decía: 'Todos los cuadros del ejército deben ser capaces de dirigir a los obreros y organizar sindicatos, movilizar y organizar a la juventud, unirse a los cuadros de las nuevas regiones liberarlas e instruirlos, administrar la industria y el comercio, dirigir escuelas, periódicos, agencias de noticias y estaciones de radio, ocuparse de los asuntos exteriores, arreglar los problemas relativos a los partidos democráticos y a las organizaciones populares, coordinar las relaciones entre la ciudad y el campo, resolver los problemas de los víveres y el abastecimiento del carbón y otros artículos de primera necesidad, así como arreglar las cuestiones monetarias y financieras'.
Por lo tanto, el ejército estaba por encima del partido, por encima de los órganos estatales, por encima de todo.”(5)

Hoxha recorta y adultera las palabras del camarada Mao para hacer entender que no see fundamentaba en el marxismo-leninismo en los problemas militares y políticos. Pero leamos el texto original escrito por Mao Tsetung en febrero de 1949 y comparémoslo con el que ha citado el máximo dirigente del Partido del Trabajo de Albania. Mao dijo:

“El ejército no es sólo un destacamento de combate, es principalmente un destacamento de trabajo. Todos los cuadros del ejército deben aprender cómo tomar posesión de las ciudades y cómo administrarlas. En las ciudades, deben saber bien hacer frente a los imperialistas y a los reaccionarios kuomintanistas, tratar con la burguesía, dirigir a los obreros y organizar sindicatos, movilizar y organizar a la juventud, unirse con los cuadros de las regiones liberadas nuevas e instruirlos, administrar la industria y el comercio, dirigir escuelas, periódicos, agencias de noticias y radiodifusoras, conducir los asuntos extranjeros, arreglar los problemas relativos a los partidos democráticos y a las organizaciones populares, coordinar las relaciones entre la ciudad y el campo, resolver los problemas de víveres, carbón y otros artículos de primera necesidad y arreglar los problemas bancarios y financieros.”(6)

Al comparar ambos textos salta a la vista el tijerazo de Hoxha. Al texto que el cita le falta, adelante, la parte que dice: “El ejército no es sólo un destacamento de combate, es principalmente un destacamento de trabajo” Hoxha a recortado justamente la parte medular sobre la cual el camarada Mao señaló una serie de tareas para los cuadros del ejército. Recortando esa parte, sacando ese eje, Enver Hoxha despeja su camino para inferir que el Ejército Popular de Liberación de China, guiado por el Presidente Mao, “...estaba por encima del partido...” Por supuesto que no podría arribarse a otra conclusión usando un texto alterado y desprovisto de sus ideas fundamentales, Hoxha hace eso; inescrupulosamente separa lo que no le convienepara sembrar la confusión y dañar la imagen revolucionaria de Mao Tsetung.

“El ejército no es sólo un destacamento de combate, es principalmente un destacamento de trabajo.” Así concebía al ejército revolucionario el Presidente Mao, y sobre este fundamento principista hizo la lista de tareas para los cuadros militares. Hoxha utiliza la lista y no las ideas para fabricar su conclusión de que el ejército “...estaba por encima de todo...”. No hace ningún análisis principista, no se atiene al marxismo-leninismo.

Hacer del ejército un destacamento de trabajo no es ponerlo por encima del partido ni por encima de todo; es nada menos que hacer un ejército auténticamente revolucionario de clase que, a diferencia de los ejércitos reaccionarios, desempeña funciones militares y realiza trabajos productivos y de administración; lo hace en defensa de los intereses del proletariado y de las grandes masas de trabajadores con la conducción del partido comunista. Pero Hoxha no está de acuerdo en que el ejército revolucionario sea también un destacamento de trabajo; so pretexto de que eso lo eleva por sobre el partido, el Estado y todo, él está mejor por un ejército reaccionario que no hace más cosas que disparar balas y que sus cuadros se agrupen en una casta militar parasitaria.

El Ejército Popular de Liberación de China fue un destacamento de combate y de trabajo, porque fue un ejército revolucionario del proletariado y de las grandes masas explotadas, dirigido por el Partido Comunista de China. El camarada Mao lo señaló claramente:

“Nuestro ejército sigue siendo un destacamento de combate, y en este sentido no debe haber ningún aflojamiento; aflojar sería cometer un error. No obstante, desde ahora, la tarea que se nos impone es hacer del ejército un destacamento de trabajo.”(7)
Y agregó, más profundamente aún, lo siguiente:

“El Ejército Popular de Liberación siempre es un destacamento de combate. Incluso después de la victoria nacional, continuará siéndolo durante el período histórico en que aún no hayan sido abolidas las clases en nuestro país y exista todavía en el mundo el sistema imperialista. Respecto a este punto no debe haber ningún malentendido ni vacilación. El Ejército Popular de Liberación es también un destacamento de trabajo,...” (Cool

Un ejército que, además de sus actividades fundamentales : las militares, ejecuta trabajos en ayuda y apoyo del partido comunista y del Estado, es en verdad un ejército revolucionario que integra dialécticamente dos clases de trabajo, con lo cual evita el militarismo y se mantiene ligado a las masas. El hecho de encomendar al ejército popular tareas económicas y administrativas no implica que se le otorgue “...el papel político principal en la vida del país”, como alega Hoxha, no significa que el partido comunista abandone su papel directriz, no significa que el Estado se subordine al ejército. El camarada Mao ha tenido muy clara la concepción de que el ejército revolucionario del pueblo obedece al Partido y al Estado y que no puede suplirlos sin riesgo de convertirse en ejército reaccionario de las clases explotadoras; por eso en vísperas de la victoria final de la Revolución China, en junio de 1949, dijo contundentemente:

“Un Partido disciplinado, pertrechado con la teoría marxista-leninista, que practica la autocrítica y está ligado con las masas populares; un ejército dirigido por tal Partido; un frente único de todas las clases revolucionarias y de todos los grupos revolucionarios dirigido por tal Partido: éstas son las tres armas principales con las que hemos derrotado al enemigo.”(9)

Enver Hoxha esconde intencionadamente estas verdades marxistas-leninistas sintetizadas por el Presidente Mao; las llama despectivamente “fórmulas” y las deja de lado.

3.- Sobre las relaciones del Partido Comunista con los partidos democráticos.-

El pensamiento Mao Tsetung exacerbó y exacerba el odio de toda la reacción internacional, del imperialismo y del revisionismo. Este odio también a tocado el corazón de Enver Hoxha; este odio lo arrastra a elaborar falsedades, hacer especulaciones y acusaciones calumniosas, Hoxha afirma imprudentemente:

“Según el pensamiento Mao Tsetung un régimen democrático nuevo sólo puede existir sobre la base de la colaboración de todas las clases y de todos los partidos, y sólo así se puede construir el socialismo.”(10)

Luego, para reforzar estas afirmaciones, cita las palabras del camarada Mao en torno al modo de existencia de los partidos democráticos en el socialismo, pero las citas desarticulándolas de su fundamentación, de sus razones de causa en el tema, de manera que sirvan a sus intenciones denigrantes. Veamos:

“En último término ¿qué es mejor?, pregunta Mao Tse-tung, ¿que haya uno o muchos partidos? Y respondía: 'hoy, por lo que parece, es preferible que haya muchos. Así ha sido en el pasado, y así podrá ser en el futuro. Esto significa coexistencia duradera y control recíproco'.”(11)

Con estos trozos Hoxha quiere dar fundamento a su afirmación de que el Presidente Mao ha predicado y practicado la conciliación de clases y tenido una concepción metafísica de la historia. Claro que de esa cita, separada y alterada tan a propósito, no puede menos que llegarse a la conclusión de que el camarada Mao fue un conciliador, que predica “la colaboración de todas las clases” para construir el socialismo; que no tenía una clara, correcta posición de clase marxista-leninista respecto a las clases explotadoras y sus partidos; dicho más exactamente, que convocaba a los señores feudales, a los burgueses y a los imperialistas para que juntos con el proletariado, el campesinado y la pequeña burguesía construyan en armonía el socialismo; que no distinguía entre explotados y explotadores ni entre amigos y enemigos; que la historia ha sido la historia de la armonía de las clases sociales y que así seguirá siendo.

Estas falacias las desechamos con el solo hecho de citar fielmente y en todo su contexto las ideas del camarada Mao respecto a los partidos democráticos. En diciembre de 1955, había dicho:

“¿Qué es mejor: que haya un solo partido o varios partidos? Por lo que hoy parece, es preferible que haya varios. Esto no sólo es válido para el pasado, sino que puede serlo también para el futuro; significa coexistencia duradera y supervisión mutua.
En nuestro país, siguen existiendo los numerosos partidos democráticos que se formaron durante la resistencia al Japón y la lucha contra Chiang Kai-shek y que se componen principalmente de
elementos de la burguesía nacional y de su intelectualidad. En este punto, nuestra situación difiere de la que existe en la Unión Soviética. De manera consciente permitimos que subsistan los partidos democráticos, les brindamos oportunidades para expresarse y aplicamos para con ellos la política de unidad y lucha. Debemos unirnos con todas las personalidades democráticas que nos hagan críticas de buena fe...”
“...Pero, en la actualidad, son imprescindibles el partido proletario y la dictadura del proletariado y, aún más, es indispensable continuar fortaleciéndolos.”(12)

Como puede verse, Hoxha ha tomado solamente una parte del texto de Mao Tsetung, justamente la parte que podía usarla para sus difamaciones; se trata de un trozo que ha aislado intencionalmente de su contexto. Procediendo así, ha deformado la verdad y los principios que están contenidos en el texto completo del camarada Mao que acabamos de citar.

En China la revolución triunfó por la acción de tres instrumentos indispensables: el Partido Comunista del proletariado, el Frente Único de clases y grupos revolucionarios, y el Ejército Popular de Liberación. Con estas tres armas el proletariado y las grandes masas asaltaron el Poder. Una de esas tres armas fue el Frente Único de clases y grupos revolucionarios; bien, pero téngase en claro; de clases revolucionarias y grupos revolucionarios, y no de todas las clases como Hoxha calumnia. Esas clases y grupos revolucionarios, es decir, sólo con los que estuvieron de acuerdo con la revolución antiimperialista y antifeudal, organizados en el frente único con la hegemonía del proletariado y dirigidos por el Partido Comunista de China; esas clases y grupos, representados por sus propios partidos antiimperialistas y antifeudales, compartieron con el proletariado (pero bajo su hegemonía), el Poder de nueva democracia bajo el principio de unidad y lucha. Luego, entrada la revolución socialista, a los partidos de las clases aliadas se les permitió subsistir y colaborar en la gran construcción socialista aplicando siempre el principio de unirse con ellos en todo lo que aporten en bien del socialismo. No podía procederse de otra manera, no podía eliminárselos de un plumero, como no puede hacérselo hoy en ningún país cuyas características sean las de semicolonia y semifeudal. Los partidos democráticos irán desapareciendo con el desarrollo del socialismo, a medida que se vayan sentando las bases materiales, científicas, técnicas, sociales y culturales del comunismo. El camarada Mao ha puntualizado que en el socialismo se permite de modo consciente, bajo la dictadura del proletariado, la existencia de los partidos democráticos; de modo consciente quiere decir sujetándolo a las leyes socialistas. Además ha aclarado que la unión con los partidos democráticos no es una unidad a secas, que no es un conciliábulo, sino que está condicionado a principios y que se desarrolla en la observancia de ellos, en medio de la lucha; que esa unidad es necesaria pero con el indispensable predominio del partido comunista y de la dictadura del proletariado. Los principios de unidad con los partidos y personalidades democráticas fueron determinados por el mismo Mao Tsetung del modo siguiente:

“¿Cómo juzgar, en la vida política de nuestro pueblo, lo correcto y lo erróneo de nuestras palabras y de nuestros actos?...Hablando en general, las palabras y las acciones pueden considerarse como correctas: 1) si contribuyen a unir, y no a dividir, a los pueblos de las distintas nacionalidades; 2) si benefician, y no perjudican la transformación socialista y la edificación socialista; 3) si ayudan a consolidar, y no minan o debilitan la dictadura democrática popular; 4) si ayudan a consolidar, y no minan ni debilitan el centralismo democrático; 5) si contribuyen a consolidar, y no suprimen ni debilitan la dirección del Partido Comunista; 6) si benefician, y no perjudican, la solidaridad socialista internacional y la solidaridad internacional de los pueblos de todo el mundo amantes de la paz. De estos seis criterios, los más importantes son los siguientes: el camino socialista y la dirección del Partido.”(13)

Y, enseguida, abundando en esa coexistencia duradera y la supervisión mutua con los partidos democráticos agregó:

“Claro que la expresión mutua de opiniones por los partidos democráticos y por el Partido Comunista, así como la crítica recíproca, podrán revelar el papel positivo del control mutuo sólo en el caso de que correspondan a los seis criterios políticos antes enunciados.”(14)

Sin duda que el problema de las relaciones del Partido Comunista de China con los partidos democráticos ha sido resuelto por el camarada Mao a la luz del marxismo-leninismo. Señaló el modo de subsistencia de esos partidos, el modo de hacer unidad con ellos y las bases generales que sustentan esa unidad; más aún, enfatizó en la dirección del Partido Comunista y en el camino socialista como las bases más importantes de las seis fijadas para la unidad. Y mucho más todavía, en ningún momento ha incluido a los partidos reaccionarios, proimperialistas, de los explotadores como Hoxha quiere hacer aparecer. Los disparates y las calumnias de este señor caen por su propio peso.

4.- Acerca de “las dos líneas” dentro del Partido Comunista.

Un requisito fundamental de existencia de todo partido político, mucho más si es marxista-leninista, es su unidad ideológica, política y orgánica; pero la unidad no anula los criterios, las opiniones, las discusiones, las discrepancias, los puntos de vista, etc. de los militantes en todos los niveles partidarios; no pueden ser anulados porque constituyen fenómenos objetivos; su presencia es dialéctica y son ingredientes de vida del partido. Se opina, discute y discrepa dentro de la unidad ideológica-política y orgánica, pues eso constituye la lucha dentro de la unidad, la lucha dentro de lo homogéneo, la lucha en el seno de los comunistas; esto es unidad y lucha en el seno de los comunistas en un partido marxista-leninista; pero la lucha en el seno de los comunistas de un partido proletario es una lucha no-antagónica, y mientras sea así se conserva la unidad. Ningún partido comunista marxista-leninista puede escapar a la unidad y lucha dentro de sus filas, porque son objetivas y porque son uno de los elementos de su desarrollo. Se trata precisamente de la presencia de la ley dialéctica de la unidad y lucha de contrarios rigiendo la vida de un partido. La unidad y la lucha son inseparables; no puede existir unidad solo ni puede existir solamente lucha. Cuando un partido hace unidad por unidad, abandona los principios y se destruye lo mismo que se destruye cuando sólo practica la lucha abandonando la unidad en sus filas.

La presencia de criterios, posiciones y tendencias dentro de un partido marxista-leninista no hace daño si revela un esfuerzo de aplicación de la teoría de clase a la solución de los problemas, si busca el desarrollo y si preserva la unidad. No hay que temer esa presencia, porque la práctica de la lucha de clases y la práctica de la crítica, la autocrítica y la contracrítica sacarán a luz los errores que se cometen. No olvidar que se deben conocer los errores para corregirlos; no olvidar que la corrección de los errores sólo es posible después de conocerlos; y no olvidar tampoco que toda corrección significa un paso hacia adelante en el desarrollo del partido.

En el proceso de desarrollo del partido es posible que surjan elementos que discrepen de alguna forma con la línea general del partido y hasta que elaboren una línea diferente; ¿pero quién puede evitar ese fenómeno sin antes conocerlo? Si la tendencia es errónea y oportunista, la lucha de clases, la lucha por la producción y la investigación científica demuestran el error; entonces la crítica y la autocrítica hacen que esos elementos se corrijan y el partido fortalece su unidad; pero si no lo hacen, persisten en sus errores, pasan de la expresión franca a la difusión subterránea y se transforman en una banda diversionista y escisionista, entonces se han pasado al lado del enemigo, por lo que el partido procede a depurarse drásticamente de esos elementos; se comprueba que la línea general es correcta; muchos militantes despejan sus dudas y se adhieren firmemente a ella. La causa de que algunos elementos elaboren una línea diferente es objetiva, es el reflejo de la lucha de clases en el seno del partido; escapa a toda voluntad; no se puede evitar mientras en el mundo existan las clases sociales; pero un partido marxista-leninista debe defender dialécticamente su línea correcta.

El permitir que unos elementos se expresen sinceramente dentro del partido, aunque hayan llegado al extremo de elaborar una línea diferente, no es legalizar la existencia de dos líneas ni predicar su necesidad, no es conciliar intereses opuestos; es practicar la democracia controlada por el centralismo, es permitir que el mal aflore para administrar la medicina precisa, porque si no se permite la enfermedad, mina a ocultas el cuerpo del partido, y esto sí que es pernicioso. Pero Enver Hoxha no entiende estas verdades que el camarada Mao las captó magistralmente; pero no las entiende a propósito porque toma unas de las palabras de Mao y las separa de su conjunto para acusarlo de “conciliador de dos líneas”. Hoxha ha escrito:

“El propio Mao Tse-tung ha predicado la necesidad de la existencia de las dos líneas en el partido. Según él, la existencia de ambas líneas y la lucha entre ellas es algo natural, es una expresión de la unidad de los contrarios, es una política elástica que conjuga en sí misma el espíritu de principios y el compromiso. Así, escribe él, con un camarada que se equivoca pueden utilizarse las dos manos : con una será combatido, con la otra se hará la unidad con él. El propósito de esta lucha es preservar los principios del marxismo, lo cual supone perservar en los principios; este es un aspecto del problema. El otro aspecto es unirnos a él. La unión tiene por objetivo ofrecerle una salida, concertar un compromiso con él.”(15)

Hoxha hace una cita deformada de las palabras que el camarada Mao anotó en su artículo “Método dialéctico para la unidad interna del Partido”. A pesar de su falta de fidelidad y de sus sofismas, la cita no ayuda a sus infamias; al contrario, lo coloca en apuros porque desmiente, por ella misma, la afirmación de que el camarada Mao “... ha predicado la necesidad de la existencia de las 'dos líneas' en el partido”. Esta especulación de Hoxha, esta falsificación de la verdad, fácilmente se la descubre. El camarada Mao no predica ni la necesidad de dos líneas opuestas ni la conciliación de ambas; predica la unidad con los camaradas que cometen faltas y no con los enemigos de clase. Leamos con cuidado lo que dijo primeramente, en la parte que Hoxha no ha citado:

“A mi parecer, debemos tomar una actitud de unidad para con todos los camaradas, sean quienes fueren, exceptuando a los elementos hostiles y saboteadores. En el trato con los camaradas, debemos adoptar el método dialéctico y no el metafísico. ¿Qué significa aquí el método dialéctico? Significa tratar todas las cosas de manera analítica, reconocer que todo hombre puede incurrir en errores y no descalificar completamente a alguien por el hecho de haberlos cometido.”(16)
En el mismo escrito, un poco más adelante, agregó la parte que Hoxha ha deformado al citarla. He aquí las verdaderas palabras del camarada Mao:

“Así, actuamos con dos manos: una para la lucha con los camaradas que incurren en errores y la otra para la unidad con ellos. El propósito de la lucha es perseverar en los principios marxistas, lo cual supone la fidelidad a los principios. Esta es una mano; la otra es para velar por la unidad. El propósito de la unidad es dar una salida a esos camaradas, contrayendo compromisos con ellos, lo que significa flexibilidad. La integración de la fidelidad a los principios con la flexibilidad constituye un principio marxista-leninista y es una unidad de contrarios.”(17)

¿Dos líneas en el partido? ¿Dónde está ese planteamiento? Hoxha hace interpretaciones antojadízas. El camarada Mao ha planteado el método dialéctico de resolver la unidad dentro del partido, la manera correcta de actuar con los militantes comunistas que se equivocan. En sus palabras no encontramos la prédica de la necesidad de dos líneas contrarias en el partido. Lo que pasa es que Hoxha utiliza esas palabras para elaborar sofismas con el interés de confundir.

En un partido comunista hay seres humanos, seres que pueden cometer errores, y no seres “sobrenaturales” que sean la suprema perfección. Los errores son producto de las limitaciones humanas. En todo partido comunista sus militantes cometen errores; los errores no detienen su vida, antes al contrario impulsan su desarrollo. Además de las limitaciones humanas que nos llevan a equivocarnos, en todo partido comunista sus militantes, de un modo general, se ubican en avanzados, intermedios y atrasados; he aquí una causa objetiva de los errores; ¿puede evitarla alguien? En todo partido comunista sus militantes tienen diferentes procedencias de clase, , diferente nivel ideológico político, diferente grado de entendimiento y asimilación, y diferente método y estilo personal de trabajo; he aquí otras causas objetivas de los errores; ¿quién puede evitarlas? La cuestión es cómo resolver el problema de los militantes que caen en faltas, en equivocaciones. El camarada Mao ha propuesto el método dialéctico “la integración de la fidelidad a los principios con la flexibilidad.” A este método Hoxha lo apoda de prédica de la necesidad de dos líneas en el partido. ¿Qué plantea él, en cambio? El método metafísico: la intolerancia y la liquidación de los camaradas que se equivocan lo que es la liquidación del partido. Confunde el método de resolver las contradicciones en el seno del partido con el método de resolver las contradicciones del partido con el enemigo de clase. Al enemigo de clase se le combate a ultranza, se le liquida sin miramiento; pero no se puede hacer lo mismo con los comunistas que caen en errores; a ellos se les critica, se analizan pacientemente sus faltas, se les orienta en los pricipios del comunismo y se les da la oportunidad de corregirse y reeducarse, es decir, se aplica la fidelidad y la flexibilidad; por la fidelidad se les hace la crítica persistiendo en los principios del marxismo-leninismo, y por la flexibilidad se les da la oportunidad de corregirse, se contrae el compromiso de que eso suceda en bien de la unidad del partido. Así queda resuelto el problema de la unidad con los militantes comunistas que incurren en faltas; pero, si gozando de la flexibilidad del partido no enmienda sus errores y, muy por el contrario, insiste tercamente en ellos, se convierten en elementos hostiles, saboteadores y fraccionalistas, la contradicción con ellos se vuelve antagónica, con ellos ya no hay unidad y la solución es la liquidación inflexible. Así ha planteado el camarada Mao la manera de resolver la unidad con los comunistas que se equivocan. ¿Dónde está allí la prédica de la necesidad de las dos líneas en el partido? Hoxha se ha enredado en sus propias especulaciones; pero no abandona su afán de deformar la verdad del pensamiento Mao Tsetung: hace nuevas especulaciones, nuevas citas mutiladas a propósito y nuevas calumnias. Veamos como insiste:

“(...)Mao Tse-tung concibe el partido como una reunión de clases con intereses opuestos, como una organización en que están enfrentadas y luchan dos fuerzas, el proletariado y la burguesía... Así, en 1956 exigía que fueran elegidos al Comité Central los dirigentes de las fracciones de izquierda y de derecha, presentando a este efecto argumentos tan ingenuos como ridículos. 'Todo el país, el mundo entero, dice él, saben bien que ellos han cometido errores de línea. La razón por la que los elegimos estriba precisamente en que ellos son famosos. ¡Qué otro remedio hay si gozan de fama y la fama de los que no han cometido errores no puede compararse con la suya! En nuestro país, que tiene una gran masa de prqueñosburgueses, ellos son dos banderas'. Renunciando a la lucha de principios en las filas del partido, Mao Tse-tung hacía el juego a las fracciones, buscaba concertar compromisos con algunas de ellas para oponerse a otras y reforzar así sus posiciones.”(18)
sigue la cantinela de las dos líneas opuestas en el partido. Hoxha escoge un trocito de las frases de Mao para componer la falacia de que el pensamiento Mao Tsetung es la teoría de la conciliación de clases enemigas en el seno del partido. El modo como lo hace puede sorprender a intonsos, ya que no indica las causas del planteamiento de Mao, y sólo utiliza el trocito mutilado y aislado del tema en el que consta. Aclaremos. Primer punto: Las frases citadas por Hoxha pertenecen al artículo “Fortalecer la Unidad del Partido...”, escrito por Mao en 1956. Segundo punto: La propuesta de Mao Tsetung se refiere a los militantes Wang Ming y LiLi-san. Tercer punto: Ellos habían incurrido en errores de línea. Cuarto punto: Ellos mismos fueron criticados, se autocriticaron y ofracieron enmendar sus faltas. Quinto punto: La contradicción con ellos era todavía no antagónica; por eso el camarada Mao propuso elegirlos al Comité Central del Partido Comunista de China. Refiriéndose a Wang Ming y Li Li-san dijo en aquella oportunidad:

“Ellos son famosos en el país y en el mundo entero por los errores de línea que cometieron. La razón por la cual los elegimos estriba precisamente en que ellos son famosos. ¡Qué otro remedio hay si gozan de fama y la fama de los que no han cometido errores o sólo han cometido pequeños errores no puede compararse con la suya! En nuestro país, que tiene una gran masa de pequeñoburgueses, ellos son sus banderas. Con su elección, mucha gente comentará: El Partido Comunista todavía los espera e incluso les ha cedido dos asientos a fin de facilitarles la corrección de sus errores.”(19)

¿Es esto predicar la necesidad de las dos líneas en el Partido y hacer un conciliábulo de clases enemigas? ¿Qué clase de marxista-leninista es aquel que como Hoxha idea embustes? El problema que trata el camarada el camarada Mao es nada menos que el modo de resolver la unidad con los camaradas que cometen errores, lo que es la solución de un tipo de contradicciones no-antagónicas. ¿Es esto renunciar a los principios marxistas-leninistas para reforzar posiciones personales? Todo lo contrario, es aplicar el método dialéctico a la solución del problema; es aplicar la fidelidad al marxismo-leninismo y la flexibilidad. Wang Ming y Li Li-san eran destacados militantes del Partido Comunista de China, que tenía errores de línea, no eran elementos extraños ni enemigos de clase; todo el PCCH los criticó; aceptaron la crítica, reconocieron sus errores y prometieron corregirse. El camarada Mao propuso, entonces, conservar la unidad con ellos. Pensamos que fue una solución marxista-leninista. Y el hecho de que Li Li-san y Wang Ming cumplieron o no su promesa, es asunto que no competía a Mao Tsetung ni al resto del partido, pues el partido supo actuar con ellos cuando se convirtieron en incorregibles. En aquel momento se trataba de resolverla unidad con ellos. El presidente Mao, en su artículo que ya tenemos dicho, fundamentó también su concepto de unidad. Con inconfundibles palabras expresó:

“Por unidad se entiende que debes unirte con aquellos que tienen divergencias contigo, que te menosprecian y te tratan sin consideración, que se han llevado mal contigo, que te han combatido o te han hecho sufrir. Con aquellos cuyas opiniones son idénticas a las tuyas, como ya están unidos contigo, la unidad no se presenta como problema. Se presenta como tal en el caso de los que todavía no están unidos contigo. Con esto me refiero a aquellos cuyas opiniones son divergentes de las tuyas o que adolecen de graves defectos.”(20)

El camarada Mao no ha predicado la necesidad de dos líneas en el partido; esto sólo es una infame calumnia de Enver Hoxha. El camarada Mao ha advertido el brote de errores de línea y de líneas no proletarias como producto del reflejo de las clases, contradicciones de clase y lucha de clases en el partido, y ha planteado, como hemos visto, el método correcto de solucionar esos problemas. Consideramos que ha hecho una aplicación magistral de la dialéctica materialista y, con eso, un aporte marxista-leninista a la teoría sobre el partido del proletariado.
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Mensaje por javicho II el Sáb Ago 31, 2013 3:44 pm

II.- HOXHA REVISA EL PENSAMIENTO MAO TSETUNG ACERCA DE LA REVOLUCIÓN Y SUS ETAPA EN LOS PAÍSES COLONIALES Y EN LOS SEMICOLONIALES Y SEMIFEUDALES

Mao Tsetung aportó grandemente al desarrollo de la teoría sobre la revolución proletaria. Aportó particularmente a la solución del problema de la revolución proletaria en los países atrasados en el orden capitalista y sometidos por el imperialismo: los países coloniales, y los semicoloniales y semifeudales. Aplicó de modo creador el marxismo-leninismo al estudio de las condiciones particulares de la China atrasada en el capitalista y oprimida por el imperialismo; sintetizó las mejores experiencias de la Revolución Bolchevique y de la revolución mundial y también las aplicó a la Revolución China. El marxismo-leninismo le permitió hacer una correcta caracterización de la vieja China y ,sobre esta base, le permitió elaborar la teoría de la revolución proletaria en un país con fuertes remanentes feudales y con dominación imperialista. El triunfo de la revolución en China demostró la validez científica de esa teoría así como su calidad marxista-leninista. Pero últimamente han surgido nuevos detractores de esa verdad, entre ellos Enver Hoxha como el más notable, que se han dado a la tarea de negarla.

1.- La revolución democrático-burguesa de nuevo tipo y la revolución socialista.


Enver Hoxha, imprudentemente, ha lanzado el infundio de que Mao Tsetung, el más grande marxista-leninista de nuestro tiempo fiel continuador de Marx, Engels, Lenin y Stalin, no ha entendido ni podido explicar nunca la revolución democrática-burguesa de nuevo tipo, ni la conexión que existe entre ésta y la revolución socialista, ni la forma cómo pasar de aquella a ésta. Algo más: que el camarada Mao se opuso a la transformación socialista y abogó por el desarrollo capitalista. Siempre deformando la verdad del pensamiento Mao Tsetung, escribe:

“Mao Tse-tung nunca ha podido comprender y explicar correctamente los estrechos vínculos que existen entre la revolución democrático-burguesa y la revolución proletaria. En oposición a la teoría marxista-leninista, que ha argumentado científicamente que entre la revolución democrático-burguesa y la revolución socialista no se levanta una muralla china, que ambas revoluciones no deben estar separadas por un largo período de tiempo, Mao Tse-tung afirmaba: «La transformación de nuestra revolución en revolución socialista es una cuestión que pertenece al futuro... Que cuando se haga esta transición... puede necesitarse un período bastante largo. Dado que para tal paso no se dan todas las condiciones políticas y económicas necesarias, dado que esta transición no puede aportar beneficios, sino perjuicios, a la mayoría aplastante de nuestro pueblo, no debe hablarse de ella».”(21)


Y líneas adelante, Hoxha agrega:

“A esta concepción antimarxista, que no está por la transformación de la revolució democráticoburguesa en revolución socialista, se ha atenido Mao Tse-tung a lo largo de toda la revolución, inclusive después de la liberación. Así, en 1940 Mao Tse-tung dice: «La revolución china debe atravesar necesariamente... la fase de la nueva democracia y solamente después, la fase del socialismo. De estas dos fases, la primera será relativamente larga...»†. En marzo de 1949, en el pleno del Comité Central del Partido, en el que Mao Tse-tung presentó el programa para el desarrollo de China después de la liberación, dice: «A lo largo de este período habrá que permitir todos los elementos del capitalismo, tanto de la ciudad como del campo». Estos puntos de vista y «teorías» han hecho que el Partido Comunista de China y Mao Tse-tung no luchen por elevar la revolución china a revolución socialista, que dejen el campo libre al desarrollo de la burguesía y a las relaciones sociales capitalistas.”(22)


Hoxha acude al sucio juego de la mentira y la calumnia; piensa sorprender haciendo fraudes, haciendo adulteraciones en los escritos del Presidente Mao. Descubramos los fraudes:

a) Hoxha acusa a Mao Tsetung de que no entendía la ligazón “entre la revolución democrática-burguesa y la revolución proletaria”. En primer lugar, en la tarea de realizar la revolución china, el camarada Mao no planteó ya la revolución democrática-burguesa, y no habló de ella sino para decir que ya no era ése el camino para un país atrasado, semicolonial y semifeudal, como China; que en la era del imperialismo, de las revoluciones proletarias y las de liberación nacional y social, la revolución democrática-burguesa, o simplemente revolución burguesa, había perdido su razón histórica; por eso planteó en cambio la necesidad de la revolución llamada indistintamente de nueva democracia, democrático-popular, o democrático-burguesa de nuevo tipo, como premisa indispensable para hacer la revolución socialista. El camarada Mao dijo en 1940:

“Es evidente que, dada la naturaleza colonial, semicolonial y semifeudal de la actual sociedad, la revolución china ha de pasar por dos etapas. La primera consiste en transformar esa sociedad colonial, semicolonial y semifeudal en una sociedad democrática independiente, y la segunda, en hacer avanzar la revolución y construir una sociedad socialista.”(23)

Y luego agregó, más claramente aún, en la misma fecha:

“La revolución china en su primera etapa (subdividida en múltiples fases) es, por su carácter social, una revolución democrático-burguesa de nuevo tipo, y no es todavía una revolución socialista proletaria ; sin embargo, hace ya mucho tiempo que forma parte de la revolución mundial socialista proletaria, y, más aún, constituye actualmente una parte muy importante de ella y es una gran aliada suya. La primera etapa o primer paso de esta revolución, de ningún modo es ni puede ser el establecimiento de una sociedad capitalista bajo la dictadura de la burguesía china, sino el establecimiento de una sociedad de nueva democracia bajo la dictadura conjunta de todas las clases revolucionarias del país dirigida por el proletariado ; con ello culminará la primera etapa. Entonces, será el momento de llevar la revolución a su segunda etapa : el establecimiento en China de una sociedad socialista.”(24)

En segundo lugar, una revolución democrática-popular, de nueva democracia o democrática burguesa de nuevo tipo no es dirigida por la burguesía. En los países coloniales, y semicoloniales y semifeudales, la burguesía, impedida por la feudalidad y el imperialismo, no ha desarrollado, es raquítica y no tiene fuerza para hacer la revolución burguesa y nacional. Por eso nuevas clases, el proletariado y el campesinado, entran al escenario de una nueva revolución, la revolución democrática burguesa de nuevo tipo. La Revolución China fue democrático-burguesa de nuevo tipo en su primera etapa y no una revolución democrático-burguesa de viejo tipo, es decir, ese tipo de revolución que era dirigida por la burguesía contra el feudalismo, que instauraba el régimen capitalista, la sociedad burguesa y la dictadura de la burguesía; esta revolución no libera a las masas explotadas porque no representa sus intereses. En China la revolución democrática-burguesa la hizo el partido de la burguesía China: el Kuomintang dirigido por el Dr. Sun Yat-Sen; esta revolución triunfó en 1911 y muy rápido fracasó.

La revolución democrático-burguesa de nuevo tipo, en cambio, es dirigida por la clase obrera con su partido comunista marxista-leninista; cuenta con la alianza del campesinado fundamentalmente pobre, de la pequeña burguesía y de los sectores revolucionarios de la burguesía nacional. He ahí el eslabón que liga la revolución democrático-burguesa de nuevo tipo con la revolución socialista, es decir, la conducción de la clase obrera y de su partido comunista marxista-leninista hacen que aquella revolución expulse al imperialismo, acabe con el poder de los terratenientes y de la burguesía intermediaria, destruya al Estado y el ejército reaccionario de los explotadores, es decir, la dirección de la clase obrera y de su partido y sólo de ellos, hacen posible la liberación nacional y social para instaurar una dictadura de nueva democracia y un Estado de nueva democracia o democracia popular que constituyen el paso indispensable para poder hacer la revolución socialista en un país semicolonial y semifeudal. La clase obrera y su partido marxista-leninista, en cumplimiento de su misión histórica, hacen derivar indefectiblemente la revolución democrático-burguesa de nuevo tipo, el Estado de nueva democracia y la dictadura de nueva democracia en revolución socialista, Estado socialista y dictadura del proletariado. No es posible de otro modo. He ahí el vínculo entre las dos etapas de la revolución en países coloniales, o en semicoloniales y semifeudales, tan claramente explicado por el camarada Mao. Dicho en otros términos, en vínculo entre la revolución democrático-burguesa de nuevo tipo y la revolución socialista está implícito en la democrático-burguesa de nuevo tipo, ya que ella misma es revolución proletaria en países que no han desarrollado en el orden capitalista, en países coloniales, y en países semicoloniales y semifeudales. La revolución democrático-burguesa de nuevo tipo es revolución proletaria y, por lo tanto, es parte de la revolución socialista porque reúne los siguientes requisitos:

Cuenta con la hegemonía de la clase obrera.
Es dirigida por el partido comunista marxista-leninista de la clase obrera, que conduce el frente único de las clases revolucionarias formado sobre la base de la alianza obrera-campesina, y al ejército popular revolucionario.
Cuenta con la guía teórica del marxismo-leninismo, ideología proletaria que se desarrolla hegemónicamente en su aplicación concreta al proceso revolucionario de los países coloniales, y semicoloniales, y semifeudales. Y
Sobre la base de la dictadura de nueva democracia desemboca en revolución socialista.

Este es el vínculo precisado con claridad meridiana por el pensamiento Mao Tsetung. Enver Hoxha quiere negarlo haciendo artificios. En Hoxha se opera uno de dos fenómenos: O él no entiende nada de las etapas de la revolución, particularmente de la revolución democrático-burguesa de nuevo tipo; o él entendiéndola, intencionadamente se ha dado a la tarea de difamar al camarada Mao deformando su pensamiento marxista-leninista. Nos inclinamos a creer que se trata más bien de esto último.

b) Enver Hoxha, sin ubicar el momento en que se expresó el camarada Mao, deforma sus palabras y las emplea para acusarlo de postergar la revolución socialista y de oponerse a que se hable de ella porque acarreaba “perjuicios” al pueblo chino. Además de acusarlo de que no entendía ni explicaba el nexo entre revolución democrático-burguesa de nuevo tipo con la revolución socialista, falsifica la verdad de lo dicho por Mao Tsetung en su artículo “Sobre la táctica de la lucha contra el imperialismo japonés, hecho en diciembre de 1935. Leamos el original del párrafo y comparémoslo con el que ha citado Hoxha. El camarada Mao escribió:

“La transformación de la revolución se efectuará en el futuro. La revolución democrática se transformará indefectiblemente en una revolución socialista. ¿Cuándo se producirá esta transformación? Eso depende de la presencia de las condiciones necesarias y puede requerir un tiempo bastante largo. No debemos plantear a la ligera esta transformación antes de que estén dadas todas las condiciones políticas y económicas necesarias y de que tal transformación sea beneficiosa y no perjudicial para la aplastante mayoría del pueblo.”(25)

Eso de que la revolución democrático-burguesa de nuevo tipo se transformará en socialista en el futuro, no debe preocuparlo al señor Hoxha y él no debe jugar con palabras porque eso está planteado correctamente; eso lo anticipó el camarada Mao catorce años antes de la victoria definitiva, en 1935, cuando se estaba haciendo justamente la revolución de nueva democracia, antifeudal y antiimperialista. Logicamente en ese tiempo debió decir que el socialismol pertenecía al futuro, y no dijo que no se hable de la revolución socialista sino que no se hable “a la ligera de esta transformación” en ese tiempo; que pretender realizarla en ese tiempo, sin que existan las condiciones necesarias, es decir, sin el triunfo de la revolución de nueva democracia, sin la destrucción del poder terrateniente, de la gran burguesía burocrática y del imperialismo, y sin la instauración del poder de nueva democracia, realizarla sin esas condiciones la revolución socialista en un país colonial, o en un semicolonial y semifeudal, está destinada al fracaso y sólo aporta derrotas al pueblo.

Enver Hoxha acusa al camarada Mao de abogar por el desarrollo del capitalismo y de la burguesía en lugar de luchar por la revolución socialista. Como ya queda visto, Hoxha fracciona y deforma las palabras de Mao Tsetung, no señala el por qué de sus planteamientos y levanta insolentes calumnias. Leamos las verdaderas palabras del camarada Mao y comparémosla con las citadas por Hoxha en cuanto a autorizar la existencia de elementos positivos del capitalismo después del triunfo de la revolución democrático-burguesa de nuevo tipo. En marzo de 1949, el camarada Mao precisó:

“La industria capitalista privada de China, que ocupa el segundo lugar en la industria moderna del país, representa una fuerza que no debe ser pasada por alto. La burguesía nacional de China y sus representantes, oprimidos o restringidos por el imperialismo, el feudalismo y el capitalismo burocrático, a menudo han tomado parte o mantenido una posición neutral en las luchas de la revolución democrática popular. Por esta razón y debido a que la economía china está todavía atrasada, será necesario, durante un período bastante largo después de la victoria de la revolución, aprovechar hasta donde sea posible los factores positivos del capitalismo privado de la ciudad y del campo, en interés del desarrollo de la economía nacional. En dicho período, hay que permitir que existan y se desarrollen todos los elementos capitalistas de la ciudad y del campo que no sean perjudiciales, sino beneficiosos para la economía nacional. Esto no sólo es inevitable, sino también económicamente indispensable. el capitalismo en China, sin embargo, no existirá ni se desarrollará de manera ilimitada y desenfrenada como en los países capitalistas. Será limitado de varias maneras: con la restricción de su esfera de operaciones, con la política de impuestos, con los precios de mercado y con las condiciones de trabajo. Adoptaremos una política adecuada y flexible para limitar el capitalismo de distintas maneras, de acuerdo con las condiciones específicas de cada lugar, cada rama y cada período.”(26)


Estos planteamientos son producto de la aplicación correcta del marxismo-leninismo a las condiciones de la primera etapa de la revolución proletaria, la democrático-burguesa de nuevo tipo, en un país como China semifeudal y semicolonial. Se repite aquí el problema de por qué no realizó directamente la revolución socialista el Partido Comunista de China dirigido por el camarada Mao. Repetimos las causas; es menester repetirlas al señor Hoxha:

-Porque China no era un país capitalista; era un país con un pueblo oprimido por los imperialistas, los terratenientes y la burguesía burocrática; era semicolonial y semifeudal.
-Porque esta triple opresión y explotación no permitió que la economía china desarrollara. Al momento de la primera etapa de su revolución, China tenía una economía sumamente atrasada.
-Porque en un país como China la revolución tiene que pasar forzosamente por dos etapas : la democrático-burguesa de nuevo tipo (antifeudal y antiimperialista) y la socialista. No se puede realizar la segunda sin prepararle las condiciones necesarias con la primera en un periodo relativamente prolongado. Sin embargo, ambas fases son parte de un mismo proceso : la revolución proletaria en un país atrasado, semifeudal y semicolonial.
-Porque la fase democrático-burguesa de nuevo tipo en China, dado el carácter del país no la hizo únicamente la clase obrera sino todas las clases interesadas en expulsar al imperialismo y derrocar el poder de sus aliados internos : los terratenientes y los burgueses burocráticos. El frente único de esa revolución, el Frente Patriótico de Liberación de China estuvo dirigido por el Partido Comunista de China e integrado por la clase obrera, el campesinado, la pequeña burguesía y los sectores revolucionarios de la burguesía nacional, clase éstas que, con la hegemonía del proletariado, llegaron juntas al Poder desde donde tuvieron que desarrollar un programa común que respondió a sus intereses comunes.
-Porque la revolución democrático-burguesa de nuevo tipo de un modo general, todavía no dirige su mayor fuego contra la burguesía nacional sino contra el imperialismo, los terratenientes y la burguesía burocrática. “Porque ¬puntualizó el camarada Mao en abril de 1945¬ el blanco de esta revolución no es la burguesía en general, sino la opresión extranjera y la feudal...” (27)
-Porque la etapa democrático-burguesa de nuevo tipo de la revolución no elimina todavía de modo general, la propiedad privada de los capitalistas nacionales; solamente las restringe. Por eso los sectores revolucionarios de la burguesía nacional son aliados y se alinean en la lucha contra los terratenientes e imperialistas, o se mantienen neutrales.
-Porque esta primera etapa de la revolución proletaria en un país como la China semicolonial y semifeudal, no instaura la economía socialista, la dictadura del proletariado y el Estado socialista, sino que prepara las bases para su advenimiento; o sea que instaura una economía de nueva democracia y una cultura de nueva democracia. En el mismo mes de abril de 1945, el camarada Mao lo enfatizó:

“Es una ley marxista el que sólo se pueda llegar al socialismo pasando por la etapa de la democracia. En el caso de China, la lucha por la democracia seguirá aún por mucho tiempo. Sería pura quimera tratar de construir una sociedad socialista sobre las ruinas del orden colonial, semicolonial y semifeudal, sin un Estado unificado de nueva democracia, sin el desenvolvimiento del sector estatal de la economía de nueva democracia, sin el desarrollo del sector privado capitalista y del sector cooperativo, sin el desarrollo de una cultura nacional, científica y de masas - la cultura de nueva democracia -, sin la liberación y el desarrollo de la iniciativa individual de los centenares de millones de seres del pueblo, en una palabra, sin una consecuente revolución democrático-burguesa de nuevo tipo, dirigida por el Partido Comunista.”(28)

Estas son las causas por las que el camarada Mao planteó “aprovechar hasta donde sea posible los factores positivos del capitalismo...”,todos aquellos factores del capitalismo que no perjudiquen al pueblo y a la economía nacional; y para que no los perjudiquen él mismo planteó su desarrollo restringido, limitado, y las medidas generales para realizar su restricción. Esto es haber resuelto el problema de cómo transitar de la revolución democrático-burguesa de nuevo tipo a la revolución socialista sin quedarse en el capitalismo. Esto es un aporte marxista-leninista del camarada Mao a la revolución mundial, un aporte que Enver Hoxha intenta negarlo, deformarlo, revisarlo.

2.- El Socialismo y el Comunismo

Enver Hoxha acusa al camarada Mao de revisar el marxismo-leninismo en cuanto a la concepción del socialismo y del comunismo y en cuanto a la dialéctica.

Se expresa así:

“Mao Tsetung interpreta la transformación de cada uno de los dos términos de una contradicción en su contrario como un esquema formal al cual todo debe estar subordinado, como una simple inversión y no como la solución de la contradicción ni como un cambio cualitativo del propio fenómeno que comporta estos contrarios... Esta misma lógica ha conducido a Mao Tse-tung también a revisar la teoría marxista-leninista sobre las dos fases de la sociedad comunista.”(29)

Estas conjeturas filosóficas constituyen la más burda tergiversación de la filosofía materialista dialéctica, particularmente de la ley de la contradicción, interpretada y explicada por el camarada Mao. Apoyándose en esta tergiversación, Hoxha agrega otra en el materialismo histórico y dice :

“De este modo Mao Tse-tung, al revisar abiertamente la concepción marxista-leninista sobre el comunismo y el socialismo, que en el fondo son dos fases de un mismo orden económico social, y que se diferencian únicamente por su grado de desarrollo y madurez, presenta el socialismo como algo diametralmente opuesto al comunismo.”(30)

Volvamos al comienzo, a las presunciones filosóficas de Hoxha, ahí donde están sus apariencias de dialéctico materialista, donde dice que el camarada Mao ha interpretado la solución de la contradicción como una “simple inversión” de sus elementos y no como un cambio de calidad, lo que, expresado en otras palabras, quiere decir que Mao Tsetung, en asuntos de filosofía no pasó de ser un simple mecanicista. Pero, vistas con cuidado, las conjeturas de Hoxha se vuelven contra él mismo descubriéndolo como un tramposo.

Absurdos, como por ejemplo, que la contradicción entre lo malo y lo bueno se resuelve colocando lo bueno en el lugar de lo malo y lo malo en el lugar de lo bueno, o que la contradicción entre el proletariado y la burguesía se resuelve haciendo burgueses a los proletarios y proletarios a los burgueses, etc., etc., son absurdos que sólo Hoxha ha concebido.

El camarada Mao ha hecho un aporte extraordinario al interpretar y explicar la ley de la contradicción. Ha explicado, de forma genialmente clara, los seis principios filosóficos de la contradicción. Uno de esos principios se llama “la identidad y la lucha entre los aspectos de la contradicción”, y éste es el principio en que Hoxha hace el fraude.

El camarada Mao habla efectivamente de que los aspectos contradictorios de la contradicción se transforman el uno en el otro, ¿pero cómo se opera esa transformación? ¿Cambiando de sitio a los contrarios, o sea haciendo la simple inversión? No, eso serían un trivial mecanicismo. El camarada Mao explica que un aspecto de la contradicción se transforma en su contrario solamente sobre el requisito de determinadas condiciones en el proceso de desarrollo de todas las cosas y como producto de la lucha de los aspectos contrarios.

La contradicción recorre el proceso de desarrollo de comienzo a fin en todas y cada una de las cosas. El momento en que un aspecto de la contradicción se transformaen su contrario, es un momento diferente al inicial y al del trayecto, es un momento en que la agudización de la lucha hace que el aspecto del desarrollo triunfe sobre el del atraso, en este momento el proceso termina y se produce un cambio en la esencia de una cosa, un cambio en su cualidad. Mao Tsetung ha explicado que la transformación de un aspecto en su contrario produce el fin de un proceso, la solución de la contradicción, que viene a ser el salto cualitativo con que empieza un nuevo proceso que entraña una nueva contradicción fundamental. El camarada Mao ha insistido muchas veces en que solamenteval cumplirse determinadas condiciones puede un aspecto transformarse en su contrario y que esta transformación constituye el cambio cualitativo, que viene después de que los aspectos contrarios han recorrido, de comienzo a fin, un proceso de lucha, un proceso de cambios cuantitativos los mismos que al llegar a su momento culminante ceden el paso al cambio cualitativo. No hay, pues, la tal inversión mecánica como “esquema formal” que pretende introducir por contrabando Enver Hoxha. Sin condiciones determinadas y necesarias no hay cambio cualitativo; la “simple inversión” de los contrarios no resolvería nada. Es puro subjetivismo pensar que invirtiendo a voluntad los aspectos contradictorios se resuelve la contradicción. El pensamiento Mao Tsetung afirma que sobre la base de determinadas y necesarias condiciones objetivas se produce el cambio cualitativo de una cosa. Esas condiciones son: los dos requisitos de la identidad, interconexión o condicionalidad; la no-identidad, incondicionalidad o lucha; los dos estados de movimiento de las cosas: reposo relativo y cambio manifiesto, y el punto culminante del reposo relativo; todo esto en el proceso de desarrollo de las cosas.

Hoxha tergiversa también el materialismo histórico. Esta tergiversación tiene los siguientes puntos :

1.- Que Mao Tsetung “presenta el socialismo como algo diametralmente opuesto al comunismo”.

Se trata nada menos que de una mentira fabricada con mucha desaprensión, pues nada de esto corresponde a la verdad. Hablando del socialismo y el comunismo, el camarada Mao afirmó :

“Según la dialéctica, del mismo modo que el hombre tiene que morir tarde o temprano, también el sistema socialista, como fenómeno histórico que es, ha de desaparecer un día, ha de ser negado por el sistema Comunista. Si uno afirmase que nunca desaparecerá el sistema socialista, ni las relaciones de producción y la superestructura socialistas, ¿en dónde habría dejado el marxismo? ¿No equivaldría esto a un dogma religioso, a la teología, que predica la eternidad de Dios?”(31)

Podemos asegurar, sin temor alguno, que esta concepción es científica, que corresponde al marxismo-leninismo. El camarada Mao sostiene que el comunismo es la negación del socialismo; no dice que aquél es “diametralmente” opuesto a éste. Hoxha ha incurrido en alarmantes errores; confunde la ley de la negación de la negación con la ley de la contradicción. Lo diametralmente opuesto se presenta en la contradicción; los aspectos diametralmente opuestos de la contradicción en las cosas son coexistentes, el uno es condición de existencia del otro, el uno lucha contra el otro, y, bajo determinadas y necesarias condiciones, el uno se transforma en el otro en el proceso de desarrollo; pero éste no es el caso de la afirmación del señor Hoxha; su afirmación es, en el mejor caso, una forzada u maquinal “aplicación” de la ley de los contrarios al desarrollo histórico en un intento de desprestigiar el aporte filosófico de Mao Tsetung.

El comunismo es la negación dialéctica (y no algo “diametralmente opuesto”) del socialismo. Esto ha afirmado el camarada Mao, y esto es correcto; y si socialismo y comunismo entrañan una contradicción ésta es de naturaleza diferente a la que existe entre dos sistemas contrarios coexistentes. No puede confundirse la contradicción entre socialismo y capitalismo con la contradicción entre socialismo y comunismo. Aquella contiene aspectos diametralmente opuestos, es de naturaleza antagónica; mientras que socialismo y comunismo son aspectos contradictorios de naturaleza no-antagónica. La lucha entre socialismo y los brotes de desarrollo del comunismo es la lucha entre el presente y el futuro, lo nuevo de la misma formación económico-social, por eso es no-antagónico; es una lucha semejante a la que existe, por ejemplo, entre la edad juvenil y la edad adulta de una misma persona, es una lucha para alcanzar la madurez, es una lucha que no destruye a la persona; pero la adultez es la negación de la juventud , es su superación; semejante negación es la que constituye el comunismo respecto al socialismo. A esta negación se ha referido el camarada Mao. En cambio la lucha entre socialismo y capitalismo es la lucha entre el presente y el pasado, lo viejo, entre diferentes y opuestas diametralmente formaciones económico-sociales, por eso es antagónica; es una lucha semejante, por ejemplo, a la que se da entre el proletariado y la burguesía, una lucha a muerte, irreconciliable, que destruye a la burguesía y todo su sistema explotador y opresor, y que instaura el socialismo; el socialismo constituye la formación económico-social diametralmente opuesta al capitalismo, el socialismo es su negación, pero es su negación surgida sobre lo antagónico. A esta negación no se ha referido el camarada Mao, ni la ha confundido con la negación que constituye el comunismo respecto del socialismo, negación que surgirá sobre lo no-antagónico.

2.- Hoxha sostiene que el socialismo y el comunismo “son dos fases de un mismo tipo”.

Otra aberración. Que son fases “de un mismo orden económico-social”, de acuerdo; pero que una sea del mismo tipo que la otra, no. El que pertenezcan a la misma formación económico-social no anula las diferencias entre ambas fases. Si ambas fases fueran del mismo tipo, de igual condición, no habría por qué hablar de fases, sería una sola la etapa. La diferencia entre ambas fases no es solamente el grado de madurez, es mucho más. Si bien en el socialismo se encuentra ya el germen del comunismo y este germen es lo que hace consubstanciales a ambas etapas, éstas tienen sus diferencias concretas, por lo que socialismo y comunismo son fases semejantes y diferentes de la era del comunismo, y las diferencias del socialismo son tan mayores cuando más distante está de su transformación en comunismo. Es una flagrante unilateralidad el afirmar que socialismo y comunismo son la misma cosa. Recordemos las diferencias principales :

-En el socialismo rige la ley “de cada uno según su capacidad, a cada uno según su trabajo”; mientras que en el comunismo la ley es “de cada uno según su capacidad, a cada uno según sus necesidades”.
-En el socialismo coexisten, por largo periodo, la propiedad de todo el pueblo con la propiedad comunal, en tanto que en el comunismo existirá solamente la propiedad de todo el pueblo.
-En el socialismo subsisten, en condiciones nuevas, las clases (de ahí el peligro de la restauración capitalista como en la URSS si es que la revolución no se lleva hasta el fin); en cambio en el comunismo las clases habrán desaparecido definitivamente.
-En el socialismo existen la dictadura del proletariado y el Estado socialista, precisamente debido a la subsistencia de las clases, a diferencia del comunismo en que no habrá ningún tipo de dictadura de Estado.

No son pues fases iguales; son fases semejantes y diferentes, al mismo tiempo, de una misma época histórica; pero por semejantes (sobre la base de la supresión de la propiedad privada de los medios de producción) no son una misma, así como por diferentes no son antagónicas. La tendencia del desarrollo del socialismo es elevarse a su transformación en comunismo; es una ley ineludible del desarrollo de la historia. El comunismo reemplazará ineludiblemente al socialismo; será su etapa superior en que desaparecerán todas las diferencias existentes en la larga etapa del socialismo. El socialismo desaparecerá, será negado por el comunismo; se cumplirá el principio dialéctico materialista señalado Marx de que todo fenómeno trae consigo el germen de su destrucción. La propiedad socialista, las relaciones de producción socialistas y la superestructura correspondiente son el germen del comunismo; al desarrollar este germen, él mismo es el germen de su destrucción del socialismo; al desarrollar este germen hasta un determinado grado, sobre la base de contradicciones determinadas, en un punto culminante, se producirá el salto al comunismo. El camarada Mao ha hecho, de este modo, una justa apreciación del socialismo y el comunismo.
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Mensaje por javicho II el Sáb Ago 31, 2013 3:46 pm

III.- HOXHA REVISA EL PENSAMIENTO MAO TSETUNG SOBRE EL PAPEL DIRIGENTE DEL PROLETARIADO EN LA REVOLUCIÓN

Hemos visto que una revolución de nueva democracia, o democrático-burguesa de nuevo tipo, no es todavía revolución socialista pero sí es parte de ella y que tiene carácter proletario. Vimos así mismo que la revolución de nueva democracia es la primera etapa de la revolución proletaria en los países coloniales y en los países semicoloniales y semifeudales. En estos países existe una masa de campesinos pobres muy numerosa, muy explotada y oprimida, bajo las condiciones de servidumbre feudal, que constituye una gran fuerza revolucionaria aliada principal de la revolución democrático-burguesa de nuevo tipo. El campesinado y el proletariado forman la fuerza principal de la revolución; pero el campesinado, dado su carácter de clase en sí y no para sí, es una clase aliada y conducida del proletariado y éste es la clase dirigente; tal es el papel de ambas clases que el camarada Mao precisó teóricamente. Los hechos históricos los han confirmado; sin embargo, Enver Hoxha, faltando a la verdad, escribe esta falacia :

“Mao Tse-tung no reconocía el papel hegemónico del proletariado... Ha indicado que todos los partidos y demás fuerzas políticas deben someterse al campesinado y a sus puntos de vista. '...millones de campesinos se pondrán en pie, serán impetuosos e indomables como un verdadero huracán, escribía él, y no habrá fuerza capaz de contenerlos... Pondrán a prueba a todos los partidos y grupos revolucionarios, a todos los revolucionarios, con el objetivo de que acepten o rechacen sus puntos de vista.' Según Mao resulta que es el campesinado y no la clase obrera quien debe ejercer la hegemonía en la revolución.”(32)

Hoxha inventa mentiras tras mentiras; se esfuerza en especulaciones y deformaciones de la verdad. En base a una cita deformada a propósito ha llegado afirmar que el camarada Mao propugnaba el papel dirigente del campesinado en la revolución de nueva democracia. Para desentrañar esta mentira, primeramente, leamos el texto original de Mao Tsetung y veamos las deformaciones que ha introducido Hoxha al citarlo. En marzo de 1927, el camarada Mao había dicho :

“Dentro de poco, centenares de millones de campesinos en las provincias del centro, el Sur y el Norte de China se levantarán como una tempestad, un huracán, con una fuerza tan impetuosa y violenta que nada, por poderoso que sea, los podrá contener. Romperán todas las trabas y se lanzarán por el camino de la liberación. Sepultarán a todos los imperialistas, caudillos militares, funcionarios corruptos, déspotas locales y shenshi malvados. Todos los partidos y camaradas revolucionarios serán sometidos a prueba ante los campesinos y tendrán que decidir a qué lado colocarse. ¿Ponerse al frente de ellos y dirigirlos? ¿Quedarse a su zaga gesticulando y criticándolos? ¿Salirles al paso y combatirlos? Cada chino es libre de optar entre estas tres alternativas, sólo que los acontecimientos le obligarán a elegir rápidamente.”(33)

Estas premoniciones hechas en 1927 sobre la base de una justa observación del desarrollo de la lucha campesina en China, en momentos en que el oportunismo derechista de Chen Tu-siu se oponía a que el Partido Comunista de China apoyara el movimiento campesino (con lo cual quería privar al proletariado de su principal aliado revolucionario), fueron acertadas. El camarada Mao captó con acierto la tendencia del movimiento campesino de ese entonces y planteó al Partido Comunista de China apoyarlo y penetrar en él para forjar la alianza obrera-campesina y conducir el movimiento revolucionario; pero en ningún pasaje de si “Informe sobre una investigación del movimiento campesino en Junán” (del que Hoxha hace cita 'deformada y del mismo que hemos hecho cita fiel'), absolutamente en ningún pasaje plantea que el campesinado sea la clase dirigente de la revolución de nueva democracia; tales fantasías son cosas que sólo existen en la cabeza del señor Hoxha. La aseveración de que los revolucionarios “serán sometidos prueba” ante el auge del movimiento campesino se refería a cómo responder frente a ese auge, pero no a que el proletariado, su partido y todos los revolucionarios deban “someterse al campesinado y a sus puntos de vista”. El camarada Mao, un año antes de que hiciera su informe, en marzo de 1926, en su “Análisis de clases de la sociedad china”, dijo : “El proletariado industrial es la fuerza dirigente de nuestra revolución.” Tenía en perfecta claridad marxista-leninista la cuestión de quién era la clase dirigente y quiénes las clases amigas aliadas de la revolución. Más tarde, en diciembre de 1936, enfatizó en el papel dirigente del proletariado y su partido. Dijo entonces :

“En esta época, cualquier guerra revolucionaria que no sea dirigida por el proletariado y el Partido Comunista o se aparte de su dirección, terminará inevitablemente en la derrota. Esto se debe a que de todas las capas sociales y grupos políticos de la China semicolonial, el proletariado y el Partido Comunista son los más libres de estrechez mental y egoísmo, son los que poseen la más amplia visión política y el más alto espíritu de organización, y los más capaces de asimilar con modestia la experiencia de la clase de vanguardia del mundo entero, el proletariado, y su partido político y aplicar esa experiencia en su propia causa.”(34)

Indudablemente el camarada Mao demarcó con nitidez las responsabilidades históricas del proletariado y del campesinado en la revolución de nueva democracia o revolución democrático-burguesa de nuevo tipo en los países coloniales y en los semicoloniales y semifeudales de Asia, África y América Latina. Desde un comienzo y a lo largo de la Revolución China lo remarcó insistentemente; así, en 1939, como ya tenemos citado en la primera parte de este trabajo, anotó que “...el proletariado chino ha llegado a ser la fuerza motriz más fundamental de la revolución china. Sin su dirección, la revolución china de ningún modo podría triunfar.” Uno de los instrumentos de la Revolución China en su primera etapa fue el Frente Único de Liberación de todas las clases revolucionarias, formado sobre la base de la alianza de la clase obrera y el campesinado, pero con la hegemonía y la dirección del proletariado y de su vanguardia política. Si el Partido Comunista de China condujo la revolución se debió única y exclusivamente a que el proletariado aseguró su hegemonía y dirección sobre el campesinado, la pequeña burguesía y los sectores revolucionarios de la burguesía nacionales, es decir, sobre el frente único. Si el proletariado no hubiera sido la clase hegemónica de la revolución de nueva democracia de China, dicha revolución no habría podido derivar en revolución socialista, puesto que ninguna clase que no sea el proletariado puede hacer una revolución socialista. Si el campesinado habría tenido la hegemonía, la Revolución China no habría pasado de ser una simple revolución burguesa y habría instaurado capitalismo y no socialismo.
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Mensaje por javicho II el Sáb Ago 31, 2013 3:50 pm

IV.- HOXHA REVISA EL PENSAMIENTO MAO TSETUNG CON RELACIÓN A LA REVOLUCIÓN CULTURAL PROLETARIA

¿Qué es la revolución cultural proletaria? ¿Qué causas la originan? ¿Cuál es su esencia? Estas y otras cuestiones más debemos absolver en respuesta a las infamias de Enver Hoxha contra la Gran Revolución Cultural Proletaria de China, el Partido Comunista China y el Presidente Mao Tsetung.

1.- Ideas de Hoxha sobre la Gran Revolución Cultural Proletaria de China


El máximo dirigente del Partido del Trabajo de Albania ha declarado aventuradamente :

“No nos parecía una conducta revolucionaria el que esta Revolución Cultural no estuviese dirigida por el partido, sino que fuese una explosión caótica tras un llamamiento que hizo Mao Tse-tung. La autoridad de Mao en China hizo que se levantasen millones de jóvenes no organizados, estudiantes y escolares, que marchaban hacia Pekin, hacia los comités del partido y del poder, disolviéndolos. Se decía que estos jóvenes representaban en aquel entonces en China la 'ideología proletaria' y que enseñarían al partido y a los proletarios el 'verdadero' camino. Una revolución de este tipo, de acentuado carácter político, fue llamada cultural. Para nuestro Partido esta denominación era inexacta, porque en realidad en China se había desatado un movimiento político y no cultural. Pero lo principal era que esta 'gran revolución proletaria' no estaba dirigida ni por el partido, ni por el proletariado.”(35)

Estos puntos de vista de Hoxha podemos resumirlos en los cuatro problemas siguientes :

- Que la Revolución Cultural China “no obedeció” al desarrollo objetivo de la lucha del proletariado en la época histórica del socialismo; sino a una especie de milagroso gesto de la autoridad de Mao Tsetung lo cual “bastó” para que se movilizaran las masas.

-Que la Revolución Cultural Proletaria no fue mas que la “explosión” del caos social en China.

- Que la Revolución Cultural Proletaria “no fue cultural sino política”.

-Que la Revolución Cultural Proletaria “no fue dirigida por el proletariado ni su vanguardia política”.

2.- Necesidad histórica de la Revolución Cultural Proletaria.

La etapa del socialismo es una larga etapa histórica del desarrollo de la sociedad humana, y mientras dure existirán todavía las clases, las contradicciones de clase y la lucha de clases; así será todavía mientras en el mundo no desaparezca totalmente el sistema capitalista; ésta es una verdad que la historia está confirmando, por tanto, la lucha entre el camino socialista y el camino capitalista continuará todavía por largo plazo. Los remanentes de las clases explotadoras derrocadas y los imperialistas extranjeros recurrirán a todos los medios procurando la restauración capitalista; la cultura constituye un vasto campo en el que se parapetan esos remanentes. Con razón el camarada Mao dijo en marzo de 1949 que “después de eliminados los enemigos armados, quedarán aún los enemigos no armados, los cuales entablarán una lucha a muerte contra nosotros; jamás debemos subestimarlos.” De ahí que solamente la transformación socialista de la propiedad no baste para construir el sistema socialista; existe la necesidad de realizar también la revolución en la superestructura ideológica.

El Partido Comunista de China, llegado un momento culminante de la lucha de clases en el socialismo, en agosto de 1966, puso el énfasis en la necesidad de una profunda transformación cultural y emitió la siguiente directiva :

“Aunque derrocada, la burguesía todavía trata de valerse de las viejas ideas, cultura, hábitos y costumbres de las clases explotadoras para corromper a las masas y conquistar la mente del pueblo, en su esfuerzo por restaurar el Poder. El proletariado debe hacer exactamente lo contrario; debe propinar golpes despiadados y frontales a todo los desafíos de la burguesía en el dominio ideológico y cambiar la fisonomía espiritual de toda la sociedad utilizando sus propias nuevas ideas, cultura, hábitos y costumbres.

Nuestro objetivo actual es aplastar, mediante la lucha, a los que ocupan puestos dirigentes y siguen el camino capitalista, criticar y repudiar la ideología de la burguesía y demás clases explotadoras, y transformar la educación, la literatura y el arte y los demás dominios de la superestructura que no corresponden a la base económica del socialismo, a fin de facilitar la consolidación y el desarrollo del sistema socialista.”(36)

Esta directiva es una acertada explicación de la razón histórica de la revolución cultural y de las tareas que deben asumir en ella el proletariado y su partido. Nos muestra la causa objetiva, el principio, la ley de esta revolución. Esta directiva nos dice que la Revolución Cultural Proletaria de China no resultó de la voluntad subjetiva ni del “llamamiento” de un hombre famoso, sino de la necesidad de desarrollar y consolidar la dictadura del proletariado, el Estado proletario y todo el régimen socialista para evitar el peligro de la restauración capitalista.

La dicha directiva, conocida con el nombre de “Decisión del Comité Central del Partido Comunista de China sobre la Gran Revolución Cultural Proletaria”, del 8 de agosto de 1966, fue el llamamiento formal a esta Revolución, y no fue un “llamamiento al caos”, fue nada menos que la decisión de un partido a realizar una revolución jamás antes hecha en país alguno, la respectiva revolución socialista en el campo de las ideas, en el arte, la literatura, las ciencias naturales, las ciencias sociales, la filosofía, la educación, las costumbres, los usos, los hábitos, etc. con la finalidad de que reflejen la estructura económica socialista y sirvan a ella. Era la decisión de un partido a movilizar las grandes masas de obreros, campesinos, jóvenes e intelectuales revolucionarios, cuando las condiciones objetivas de la lucha de clases entre el proletariado y la burguesía en el socialismo habían llegado al punto culminante de una revolución. Había que dar severos golpes a todos los rezagos culturales de la vieja sociedad, barriendo toda esa cantidad de enemigos sin fusiles que quedan agazapados en todo el campo de la superestructura.

La decisión del Partido Comunista de China entrañó su pulso marxista-leninista y su presencia directriz en la revolución. Entonces el camarada Mao definió la revolución cultural, precisó su esencia y enfatizó en el papel dirigente del Partido Comunista. Dijo que la Revolución Cultural Proletaria “es una gran revolución política sostenida por el proletariado contra la burguesía y las demás clases explotadoras; es la continuación de la prolongada lucha entre el Partido Comunista de China y las amplias masas populares revolucionarias bajo su dirección, de un lado, y los reaccionarios kuomintanistas, del otro, y es la continuación de la lucha de clases entre el proletariado y la burguesía.”(37)

Pero Enver Hoxha se ha alarmado porque la revolución cultural sea también una revolución política. El señor Hoxha o no tiene un concepto claro de la revolución cultural, de la lucha de clases y desconoce los fundamentos del marxismo-leninismo, o. presumiendo de marxista-leninista, habla en nombre de la burguesía, habla de una cultura en abstracto, niega el sello de clase de la cultura, niega que son los hombres concretos los que hacen la cultura, se refiere a la cultura por cultura misma separándola de la sociedad concreta, niega el carácter político de la lucha ideológica y difama a la Gran Revolución Cultural Proletaria de China.

¿Contra qué y contra quién se hace la revolución cultural proletaria? Contra la vieja cultura reaccionaria y decadente que queda de las clases explotadoras derrocadas; pero esta vieja cultura no queda en el éter sino precisamente en las clases derrocadas y sus agentes en el partido y gobierno proletarios (que ejercen influencia en la mente de las masas trabajadoras en deterioro del sistema socialista); por eso la revolución cultural proletaria se hace contra los elementos reaccionarios y los elementos que, desde puestos dirigentes en el Partido Comunista y el Estado, tratan de mantener y defender la vieja cultura; de ahí la esencia política de la Revolución Cultural. “Cualquier cultura dada (como una forma ideológica) ¬precisó el camarada Mao en abril de 1966¬, es un reflejo de la política y la economía de una sociedad dada, y ejerce a su vez una enorme influencia y efecto sobre éstas”, y, “la revolución cultural es el reflejo ideológico de la revolución política y económica y está a su servicio.”(38) El Partido Comunista de China, en su “Circular del 16 de mayo de 1966, señaló también la esencia política de la revolución cultural. Dijo en aquella oportunidad :

“La lucha de clases bajo la dictadura del proletariado, reducida a un solo punto, es el problema del Poder político, (…), Bajo la dictadura del proletariado, los blancos principales de la revolución son los representantes de la burguesía infiltrados en los organismos de la dictadura del proletariado, el puñado de personas con poder seguidores del camino capitalista dentro del partido.”(39)

El Partido Comunista de China, con madurez marxista-leninista, señaló que la contradicción antagónica principal que debía resolver la revolución cultural proletaria era la que existía entre el proletariado, el campesinado, los soldados, intelectuales y cuadros revolucionarios, en un frente, y el conjunto de elementos con poder seguidores del camino capitalista dentro del Partido Comunista y el Estado, en el otro frente. Los elementos con poder seguidores del camino capitalista se dedicaban a sabotear la cultura socialista y a mantener y difundir los venenos de la cultura burguesa con la finalidad de ganar la mente del pueblo para producir la restauración capitalista. Por tanto, se trataba de una lucha irreconciliable por el Poder político, y el problema de consolidar y desarrollar la cultura socialista sólo podía resolverse derrocando del Poder a los elementos seguidores del camino capitalista. La Revolución Cultural Proletaria entrañó entonces una lucha política, y así será donde quiera que se la haga. Pero toda esta cuestión sólo se la comprende si, como marxistas-leninistas, observamos y aceptamos la gran verdad científica de que el socialismo subsisten aún por largo periodo las clases, las contradicciones de clase y la lucha de clases. El Partido Comunista de China, ya en su “Circular” de mayo de 1966, indicó que la revolución cultural entraña una revolución política y que ambas están estrecha e íntimamente vinculadas. Lo indicó así :

“Mantener en alto la gran bandera de la revolución cultural proletaria, denunciar por completo la posición reaccionaria burguesa de las llamadas 'autoridades académicas' antipartido y antisocialistas, criticar y repudiar a fondo las ideas reaccionarias burguesas en los círculos académicos, educacionales, periodísticos, y apoderarse de la dirección en estos dominios de la cultura. Para realizarlo, hay que, al mismo tiempo, criticar y repudiar a los representantes burgueses que se han infiltrado en el Partido, el Gobierno, el ejército y los diversos sectores culturales, y depurar a todos estos dichos representantes burgueses o remover algunos de ellos de sus cargos.”(40)

De este modo es como el Partido Comunista de China hizo una científica orientación marxista-leninista de la Revolución Cultural Proletaria, orientación que asustó mucho a la burguesía, a los imperialistas, a los revisionistas a quienes hablan por ellos, porque fue a ellos (y no a los trabajadores) a quienes frustró sus intenciones de retorno al capitalismo. Fueron y son precisamente los burgueses, los imperialistas, los revisionistas y el puñado de elementos con poder seguidores del camino capitalista dentro del PCCH, que se lamentaron de la Gran Revolución Cultural Proletaria de China, que la difamaron, la insultaron, la llamaron caos social, etc. , y a ellos se ha sumado hoy Enver Hoxha. Muy por el contrario los proletarios, los campesinos, los intelectuales revolucionarios y progresistas de todo el mundo y las grandes masas revolucionarias de China, se alegraron mucho de dicha revolución y la apoyaron decididamente.

El conjunto de decisiones, orientaciones, directivas, medidas, acuerdos y análisis que hemos visto, y muchos más que emitió el Partido Comunista de China en el transcurso de la Revolución Cultural, indican que el partido estuvo al frente de las masas obreras, campesinas, de cuadros e intelectuales revolucionarios, que estuvo a su vanguardia, que los dirigió en todo momento, en otras palabras, que cumplió con su rol directriz en la revolución y que lo cumplió respondiendo con madurez marxista-leninista a las exigencias del momento. Sin embargo, Enver Hoxha quiere por todos los medios negar esta verdad e insiste con los siguientes errores :

“Pero lo principal es que esta 'gran revolución proletaria' no estaba dirigida ni por el partido, ni por el proletariado. Esta grave situación tenía su origen en los viejos conceptos antimarxistas de Mao Tsetung que subestimaban el papel dirigente del proletariado y sobreestimaban a la juventud en la revolución. Mao había escrito : '¿Qué papel ha desempeñado la juventud china a partir del 'Movimiento del 4 de mayo'? En cierta medida un papel de vanguardia que, salvo los ultrarreaccionarios, todo nuestro país reconoce. ¿En qué consiste este papel de vanguardia? En jugar el papel dirigente...' ”(41)

En verdad, estamos frente a una grave situación, una situación de mentiras, deformaciones y calumnias, creada por Enver Hoxha, quien salta al campo del enemigo de clase y desde allí lanza ataques contra el marxismo-leninismo y la revolución. Insiste impenitentemente en su error de afirmar que el PCCH no dirigió la Revolución Cultural Proletaria; habla de que Mao Tse-tung confundía el estrato de clase con la clase, que puso a la juventud por sobre la clase obrera y su Partido Comunista. Hoxha elabora estas falacias deformando y recortando el pensamiento Mao Tsetung.

Respecto al Movimiento del 4 de Mayo de 1919, un movimiento antiimperialista desarrollado por la juventud china, el camarada Mao escribió en Mayo de 1939 :

“¿Qué papel ha desempeñado la juventud china a partir de entonces? En cierta medida, un papel de vanguardia, que, salvo los recalcitrantes, todo el país reconoce. ¿En qué consiste ese papel de vanguardia? En tomar la cabeza, en marchar al frente de las filas revolucionarias. En las filas antiimperialistas y antifeudales del pueblo chino milita un contingente de jóvenes intelectuales y estudiantes. Es un contingente de considerable magnitud que, a pesar de los muchos que han dado su vida, suma hoy varios millones. Forma un ejército, y muy importante, en la lucha contra el imperialismo y el feudalismo. Pero este ejército solo no es suficiente; no podemos derrotar al enemigo contando únicamente con él, ya que, pese a todo; no constituye la fuerza .principal. ¿Cuál es, entonces, la fuerza principal? Los obreros y campesinos.”(42)

Como ya queda visto, Hoxha ha hecho cita deformada y recortada inescrupulosamente de este párrafo.

El camarada Mao no ha colocado a la juventud por sobre la clase obrera y su partido; ha especificado claramente el papel de la juventud en la revolución. Es inconfundible su punto de vista; sostuvo que, “en cierta medida”, la juventud desempeña un papel de vanguardia.

No es lo mismo, y no puede confundirse, un cierto rol de vanguardia con la vanguardia misma. En el pensamiento Mao Tsetung estos conceptos están nítidamente claros; no se dice que la juventud “juega el papel dirigente”, sino un cierto papel de vanguardia, se asevera categóricamente que la juventud no es la fuerza principal, que la fuerza principal la constituyen la clase obrera y su aliado número uno el campesinado, lo cual es el reconocimiento del papel de clase dirigente que cumple el proletariado en la revolución. Todo el pensamiento Mao Tsetung acerca de la lucha de clases está vertebrado sobre el reconocimiento del rol hegemónico del proletariado en el frente único y del rol dirigente, en todos los aspectos, del Partido Comunista. En agosto de 1966, la “Decisión del Comité Central sobre la Gran Revolución Cultural Proletaria”, ratificó que “las amplias masas de obreros, campesinos, soldados, intelectuales revolucionarios y cuadros revolucionarios constituyen la fuerza principal en esta gran revolución cultural”, y el camarada Mao en 1957 dijo anticipadamente : “El Partido Comunista de China es el núcleo dirigente del pueblo chino. Sin este núcleo la causa del socialismo no puede triunfar.”(43)

Queda al descubierto que Enver Hoxha, igual que los imperialistas, los revisionistas de toda especie y la reacción, se esfuerzan en difamar a la Gran Revolución Cultural Proletaria de China. Esta revolución tuvo grandes logros que son conocidos en el mundo entero, grandes frutos que sólo fueron posibles por ser proletaria, tener la dirección del Partido Comunista de China y contar con la luz teórica del marxismo-leninismo. La revolución cultural proletaria constituye un aporte teórico y práctico al desarrollo del marxismo-leninismo; es un aporte legado por el camarada Mao Tsetung y el Partido Comunista de China. La revolución cultural proletaria es la solución al problemas de cómo continuar la revolución socialista en las condiciones de la dictadura del proletariado para prevenir la restauración capitalista. La revolución cultural proletaria es, en fin, un gran acontecimiento en la historia, porque constituye una nueva y superior etapa de la revolución socialista y un inapreciable aporte al desarrollo de la revolución mundial obrera.

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Mensaje por javicho II el Sáb Ago 31, 2013 3:52 pm

V.- HOXHA REVISA EL PENSAMIENTO MAO TSETUNG ACERCA DE LAS CONSIGNAS POLÍTICAS DE : “QUE SE ABRAN CIEN FLORES Y COMPITAN CIEN ESCUELAS DE PENSAMIENTO”

En la historia de la lucha de clases es frecuente encontrar dos tipos de enemigos : los enemigos, manifiestos, abiertos, frontales, y los enemigos ocultos, agazapados, camuflados de amigos. Los enemigos abiertos son inconfundibles, ocupan su campo, los distinguimos en cualquier momento; en tanto que los enemigos ocultos son engañosos, se declaran comunistas, los confundimos como amigos y actúan dentro de nuestro campo. Sin embargo, más antes o más después, la lucha de clases ubica en su sitio a las personas, los enemigos ocultos no pueden permanecer indefinidamente agazapados ni enmascarados. Este fenómeno ha acontecido con Enver Hoxha, nuevo detractor del pensamiento Mao Tsetung, del Partido Comunista de China y de la Revolución China. Hoxha a escrito :

“Las concepciones revisionistas de Mao Tse-tung tienen su base en la política de colaboración y de alianza con la burguesía, que ha aplicado constantemente el Partido Comunista de china. También la línea antimarxista y antileninista de que 'se abran 100 flores y compitan 100 escuelas' tiene su origen en esta política y es manifestación directa de la coexistencia de ideologías opuestas.”(44)

Todo detractor nunca dice la razón de sus afirmaciones; se concreta a elaborar frases infamantes que las dispara por aquí y por allá; ¿qué fundamento puede dar a sus mentiras un infamador?

Sin tener en cuenta el contexto histórico ni la situación concreta en que se aplicó, ni el fundamento de su formulación, Hoxha califica de revisionista y de conciliadora, con la ideología burguesa, la política de : “que se abran cien flores y compitan cien escuelas del pensamiento”.

El Presidente Mao explicó del siguiente modo la política que él formuló :

“¿Por qué se anunciaron las consignas de que cien flores se abran y compitan cien escuelas ideológicas; y coexistencia duradera y control mutuo? Fueron anunciadas en base a la situación concreta de China, en base a reconocer que en la sociedad socialista siguen existiendo varias clases de contradicciones, en base a la exigencia apremiante de acelerar el desenvolvimiento económico y cultural del país... En el arte pueden desenvolverse libremente distintas formas y estilos; en la ciencia pueden contender libremente diferentes escuelas. Consideramos que la difusión forzada, por medio de medidas administrativas, de un estilo particular, de una escuela particular y la prohibición de otro estilo u otra escuela ideológica, obstaculizan el progreso del arte y de la ciencia. El problema de lo correcto y lo erróneo en el arte y en la ciencia debe resolverse por la discusión libre en los medios artísticos o científicos, en el transcurso de la práctica del arte o de la ciencia, y no de una manera simplista. El definir lo acertado y lo erróneo exige con frecuencia un periodo de prueba. En la historia es frecuente que lo nuevo, lo acertado, no obtiene al principio el ascenso de la mayoría de los hombres, y que sólo puede abrirse camino de manera tortuosa y en la lucha.”(45)

Estamos ante un planteamiento coherente que viene a constituir todo un método correcto de realizar la lucha ideológica en el seno de las masas trabajadoras en la época del socialismo. ¿De qué otro modo correcto puede orientarse la lucha ideológica en el socialismo? El señor Hoxha no lo dice; se limita a fabricar infamias. No es el caso afirmar que esto es malo y eso es bueno sin expresar el por qué de tal aserto. “Que se abran cien flores y compitan cien escuelas de pensamiento”, es una consigna política planteada con arreglo a la dialéctica materialista. Su núcleo dialéctico radica en que encierra una contradicción; dicho de otro modo, contiene la unidad y lucha de contrarios; por la unidad se permite que se expresen un sin número de estilos en el arte y escuelas en la ciencia en el seno del pueblo, en tanto que por la lucha esos estilos y escuelas entran en confrontación con el estilo y escuela proletarios, socialistas. El permitir “cien flores” y “cien escuelas” es practicar la unidad, la coexistencia; aquí es donde se alarma el señor Hoxha y grita : “¡conciliación, revisionismo!” Pero es porque el señor Hoxha tiene una idea tubular, unilateral, metafísico de la unidad : no comprende en lo más mínimo que la unidad implica la lucha, que todos los elementos de la unidad entran al fuego de la lucha; no comprende que de la lucha sale vencedor siempre un elemento, que el elemento vencedor en la historia es siempre el elemento de progreso; no comprende que cuando vence un elemento se resuelve la contradicción y termina la unidad o coexistencia, que al mismo tiempo surge una nueva unidad, bajo nuevas y diferentes condiciones, siempre en medio de la lucha; en fin, no comprende, por tanto, el señor Hoxha que la unidad o coexistencia es relativa, temporal, transitoria, condicional, y que la lucha, el movimiento y el desarrollo son absolutos. “Cien flores” y “cien escuelas” fue el planteamiento de la coexistencia transitoria, para el desarrollo de la lucha ideológica en las condiciones concretas de la revolución socialista en China. El camarada Mao enfatizó en la lucha y en su concepción no hay ni asomo de conciliación de clases ni de revisionismo, antes bien reiteró lo siguiente :

“La realización de la política de que cien flores se abran y compitan cien escuelas ideológicas no debilitará la posición rectora del marxismo en el campo ideológico, sino que, por el contrario, la reforzará.
¿Cuáles debe ser nuestra orientación con respecto a las ideas no marxistas? En lo que concierne a los contrarrevolucionarios evidentes y a los saboteadores de la causa socialista, la cosa es fácil : se les priva de la libertad de palabra, eso es todo. Pero el asunto se presenta de muy distinta manera si se trata de las ideas erróneas en el seno del pueblo. ¿Pueden prohibirse tales ideas? Desde luego que no.
La aplicación de métodos simplistas para tratar problemas ideológicos en el seno del pueblo, problemas referentes a la vida espiritual del hombre, es no sólo ineficaz sino además singularmente perniciosa. Se puede prohibir la expresión de ideas erróneas, pero éstas siguen existiendo. Por otro lado, si las ideas acertadas han sido cultivadas en invernadero, si no han sido expuestas a los vientos y las lluvias, sino han sido inmunizadas, no podrán vencer al enfrentarse con las ideas erróneas. Por eso sólo la discusión, la crítica y el razonamiento nos permiten, en realidad, fomentar las ideas acertadas, superar las erróneas y solucionar los problemas.”(46)

El camarada Mao ha hecho una correcta fundamentación de las consignas políticas de : “que se abran cien flores y compitan cien escuelas de pensamiento”. Son consignas marxistas-leninistas y son, al mismo tiempo, el método correcto de resolver las contradicciones no-antagónicas de la lucha ideológica dentro del pueblo en el socialismo. Sabido es que las contradicciones de diferente naturaleza se resuelven por métodos diferentes. Las contradicciones no-antagónicas que existen en el seno del pueblo son de naturaleza diferente a las contradicciones antagónicas que existen con el enemigo de clase. Las consignas de “cien flores” y “cien escuelas” son el método de resolver un tipo de contradicciones no-antagónicas en el seno del pueblo. No fueron planteadas para resolver contradicciones antagónicas con el enemigo, con el cual no se hace unidad sino lucha a muerte. Mao Tsetung ha sido muy claro al precisarlo : ha explicado que en el seno del pueblo “La lucha ideológica difiera de otras formas de lucha. En ella no pueden emplearse procedimientos toscos y coercitivos, sino tan sólo el método de la minuciosa explicación de la verdad.”(47) ¿Qué hace el señor Hoxha cuando encuentra obreros, campesinos, intelectuales, etc. que tienen ideas erróneas? ¿Les explica la verdad o los manda a fusilar? ¿Los trata igual que a enemigos de clase? Es cuestión de posición.

El permitir que el pueblo exprese ideas incorrectas no es para conciliar con lo incorrecto ni con los defectos, sino para detectar las incorrecciones, los defectos, y corregirlos. La libertad de expresión del pueblo en “cien estilos” y “cien escuelas”, puede ser aprovechado por los enemigos escondidos dentro del pueblo para que derramen sus basuras y venenos; pero eso es bueno porque los saca de sus escondites, los expone a la claridad del día y le permite al Partido Comunista barrer las basuras y administrar adecuados antídotos al pueblo. “Los errores deben ser criticados ¬apunta el camarada Mao¬ y las hierbas venenosas arrancadas allí donde aparezcan. Sin embargo esta crítica no debe ser dogmática; no debemos usar el método metafísico, hay que tratar por todos los medios de aplicar el método dialéctico.”(48)

Enfrentándose a los “cien estilos” y las “cien escuelas” es como la ideología proletaria puede triunfar penetrando en la conciencia de las grandes masas de trabajadores. Los tres grandes movimientos sociales : la lucha por la producción económica, la lucha por el conocimiento o investigación y la lucha de clases, constituyen el crisol de la ideología proletaria. “El marxismo ¬agregó Mao Tsetung¬ sólo puede desarrollarse en la lucha; esto es cierto no solo para el pasado y el presente, también es necesariamente cierto para el futuro. Lo correcto se desarrolla siempre en el proceso de la lucha contra lo erróneo.”(49)
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Mensaje por javicho II el Sáb Ago 31, 2013 3:55 pm

VI.- HOXHA REVISA EL PENSAMIENTO MAO TSETUNG EN CUANTO AL ESTUDIO DE LA HISTORIA.

La historia de cada cosa, así como la historia de cada país y de todo el mundo, constituye un proceso en el que se sucede un encadenamiento de hechos que va desde el origen, el comienzo, el pasado, hasta el presente y el futuro. Por eso, cuando hablamos de historia, entendemos inmediatamente un pasado, un presente y un futuro. El surgimiento de una cosa es su origen, y el movimiento que la ha impulsado hasta el presente y la proyecta al futuro se llama desarrollo. Toda la historia comprende un movimiento de desarrollo que va de las formas simples a las complejas, de las formas inferiores a las superiores, del atraso al progreso, de lo viejo a lo nuevo.El movimiento de desarrollo se produce por la existencia de contradicciones en el interior de las cosas cuyos elementos están en permanente lucha, por ejemplo : la contradicción entre el progreso y el atraso, la contradicción entre el cambio y la permanencia, la contradicción entre la concentración y la dispersión, etc. El movimiento de contrarios está presente en toda la historia y en cada parte de ella; está de comienzo a fin en cada época, de una época a otra y en todas en su conjunto. El pasado, el presente y el futuro son también momentos contradictorios; el presente surge de la lucha contra el pasado, y el futuro surge de la lucha contra el presente que se va volviendo pasado; pero el presente se forma en el seno del pasado, sobre sus elementos de progreso, y el futuro se forma sobre los elementos de progreso del presente que se va volviendo pasado. Esto es la concatenación y el devenir en la historia. La sociedad humana ha seguido, desde sus orígenes un movimiento, un proceso de desarrollo concatenado en todas sus fases. Cada formación económico-social nueva se ha originado en medio de la formación económico-social precedente y trae de ésta dominantemente sus elementos positivos; por ejemplo, de las entrañas del Comunismo Primitivo surgió el Esclavismo, en las entrañas de éste se originó el Feudalismo, y así sucesivamente hasta el presente. Hay necesidad, entonces, de conocer el pasado para orientarnos en el presente y proyectarnos al futuro. Tenemos la necesidad de conocer la historia general y la historia concreta de cada una de nuestras sociedades para poner lo bueno del pasado al servicio del presente. Pero éste es el punto en que hace problema Enver Hoxha; ataca alevosamente al camarada Mao acusándolo de antimarxista, chovinista, y de oponerse al internacionalismo proletario, porque recomendó estudiarla historia de China. “El pensamiento Mao Tse-tung ¬escribe Hoxha¬, en tanto que doctrina antimarxista, ha substituído el internacionalismo proletario por el chovinismo de gran Estado”.(50) Y, de inmediato, agrega lo siguiente :

“En el informe presentado en 1938 ante el Comité Central del PartidonMao Tse-tung decía : 'La China de hoy es el producto de todo el desarrollo anterior de China ¬Debemos generalizar nuestro pasado desde Confucio hasta Sun Yat-sen,...debemos tomar posesión de su valioso legado. Esto será un fuerte apoyo para dirigir el gran movimiento actual.'”(51)

Vuelve Hoxha a su manida táctica de las alteraciones y fragmentaciones de los escritos del camarada Mao, pretendiendo dar sustento a sus infamantes declaraciones. Toma unas palabras, las desconecta de su contexto, las sustituye por otras y prescinde de las que no interesan a sus propósitos. Comprobemos esta verdad examinando comparativamente el texto original con el que, deformándolo, ha citado Hoxha. En el mes de octubre de 1938, Mao Tsetung escribió así :

“Nos incumbe otra tarea: estudiar nuestro patrimonio histórico y sintetizarlo con espíritu crítico, aplicando el método marxista. La historia varias veces milenaria de nuestra nación posee características propias y encierra innumerables tesoros. En este aspecto somos todavía simples escolares. La China de hoy proviene de la China del pasado; enfocamos la historia como marxistas, y no debemos amputarla. Debemos sintetizar nuestro pasado, desde Confucio hasta Sun Yat-sen, y tomar posesión de su valioso legado.”(52)

Hoxha ha dejado de lado toda la parte comprendida hasta el segundo punto y seguido de este texto. En las últimas líneas ha recortado la parte que dice : “enfocamos la historia como marxistas, y no debemos amputarlas.” Además ha cambiado la palabra sintetizar por “generalizar”.

Está claro, Hoxha ha recortado precisamente las líneas donde el PresidenteMao enfatiza en el método marxista. Hecha esta primeramaniobra tiene expedito el espacio para escribir acusándolo de “antimarxista” en la concepción de la historia. Dado el primer paso, inmediatamente lo da el segundo con mayor facilidad. Sustituye la palabra sintetizar por “generalizar” la historia de China y tiene un “motivo” que sumado al supuesto antimarxismo, le permite decir que Mao Tsetung “predicaba” el “chovinismo” de gran Estadoen oposición al internacionalismo proletario.

¡Qué desvergüenza! ¿Es posible que un político como Enver Hoxha, que se reclama marxista-leninista, recurra a la impudicia, la mentira y la calumnia? Pensamos que estos vergonzosos vicios son propios de los burgueses, de los pequeños burgueses, los oportunistas y los revisionistas. Sólo esa canalla puede proceder como Hoxha; los verdaderos marxistas-leninistas, los hombres que trabajan por la sociedad comunista, son hombres honestos, limpios, sinceros, leales; son, en una palabra, comunistas, hombres prototipos de la sociedad nueva y superior. El camarada Mao Tsetung fue uno de los prototipos del hombre comunista. Hemos visto en el texto que hemos citado su concepción marxista-leninista de la historia; no hay en él ni rastro de chovinismo ni de oposición al internacionalismo proletario. Recomendó estudiar la historia de China con el método dialéctico materialista, estudiarla críticamente y “tomar posesión de su valioso legado”, es decir, rechazando todo lo retrógrado, lo reaccionario, lo inútil, porque todo partido comunista debe conocer a fondo las características históricas concretas de su pueblo para conducirlo acertadamente. “Ningún partido político ¬agregó Mao Tsetung¬ quedirija un gran movimiento revolucionario podrá alcanzar la victoria si no posee una teoría revolucionaria, un conocimiento de la historia y una comprensión profunda del movimiento práctico.”(53)

Al recomendar el camarada Mao sintetizar “con espíritu crítico” la historia de China, no dijo desconectarla de la historia mundial dentro de la cual acontece la historia China, ni pretendió desestimar la historia y losaportespositivos de otros pueblos, sino que dijo tener en cuenta lo particular dentro de lo general, aplicar la verdad universal del marxismo-leninismo a la realidad particular de China para resolver sus problemas concretos. Recomendó usar el método marxista y no amputar la historia china; esto es respetar el internacionalismo proletario. “En cada país socialista ¬aclaró el camarada Mao¬ y en cada Partido Comunista las condiciones varían. Por eso nosotros no consideramos, ni mucho menos, que ellos tienen necesidad o deben seguir el camino chino.”(54) Estas expresiones son el reconocimiento y la práctica de un auténtico internacionalismo proletario que Enver Hoxha se ha obstinado tergiversar deslealmente.





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Mensaje por javicho II el Sáb Ago 31, 2013 3:57 pm

NOTAS BIBLIOGRÁFICAS



(1)ENVER HOXHA: “El Imperialismo y la Revolución”. Edit. Instituto de Estudios Marxistas-Leninistas adjunto al Comité Central del PTA, Tirana, 1979, pág.414.

(2)MAO TSETUNG: “Obras Escogidas”. Tomo II, tamaño pequeño: “La Revolución China y el PCCh”. Edit. Lenguas Extranjeras, Pekin, 1971, pág. 336.

(3)MAO TSETUNG: Op. Cit. Tomo IV: “Fuerzas revolucionarias del mundo uníos”, pág. 294.

(4)MAO TSETUNG: Op. Cit. Tomo III: “Rectifiquemos el estilo de trabajo en el Partido”, pág. 31.

(5)ENVER HOXHA: Op. Cit. , pág. 422-423.

(6)MAO TSETUNG: Op. Cit. Tomo IV : “Hacer del ejército un destacamento de trabajo”, pág. 351.

(7)MAO TSETUNG: Ibid. , pág. 352.

(8)MAO TSETUNG: Op. Cit. Tomo IV: “Informe ante la seción plenaria del C.C.”, PÁG.377.

(9)MAO TSETUNG: Op. Cit. Tomo IV: “Sobre la dictadura democrática popular”, pág 437.

(10)ENVER HOXHA: Op. Cit. , pág. 426.

(11)ENVER HOXHA: Op. Cit. , págs. 425-426.

(12)MAO TSETUNG: Op. Cit. , Tomo V, tamaño grande: “Sobre diez grandes relaciones”, págs. 321-322-323.

(13)MAO TSETUNG: “Cuatro tesis filosóficas”. Edit. Lenguas Extranjeras, Pekin, pág. 131.

(14)MAO TSETUNG: Ibid. , pág. 134

(15)ENVER HOXHA: Op. Cit. , págs. 415-416.

(16)MAO TSETUNG: Op. Cit. Tomo V, tamaño grande: “Método dialéctico para la unidad interna del Partido”, pág. 561.

(17)MAO TSETUNG: Ibid. , pág. 563.

(18)ENVER HOXHA: Op. Cit. , págs. 417-418.

(19)MAO TSETUNG: Op. Cit. , Tomo V, tamaño grande: “Fortalecer la unidad del Partido...”, pág. 350.

(20)MAO TSETUNG: Op. Cit., Ibid., pág. 345.

(21)ENVER HOXHA: Op. Cit., págs. 435-436.

(22)ENVER HOXHA: Op. Cit., pág. 436.

(23)MAO TSETUNG: Op. Cit., Tomo II: “La revolución china, parte de la revolución mundial”, pág. 356.

(24)MAO TSETUNG: Op. Cit., Ibid. , pág. 361.

(25)MAO TSETUNG: Op. Cit. Tomo I: “Sobre la táctica de la lucha contra el imperialismo japonés”, pág. 183.

(26)MAO TSETUNG: Op. Cit. Tomo IV : “Informe ante la II sesión plenaria del Comité Central...” pág. 382.

(27)MAO TSETUNG: Op. Cit. Tomo III: “Sobre el gobierno de coalición”, pág. 254.

(28)MAO TSETUNG: Ibid. , pág. 238.

(29)ENVER HOXHA: Op. Cit. ,págs. 432-433.

(30)ENVER HOXHA: Op. Cit. ,pág. 434.

(31)MAO TSETUNG: Op. Cit. Tomo V, tamaño grande: “Discurso en una conferencia de secretarios...”, pág. 411.

(32)ENVER HOXHA: Op. Cit. ,págs. 437-438-439.

(33)MAO TSETUNG: Op. Cit. Tomo I: “Informe sobre una investigación del movimiento campesino en Junán”, págs. 19-20

(34)MAO TSETUNG: Op. Cit. Tomo I :”Problemas estratégicos de la guerra revolucionaria de China”, pág. 207.

(35)ENVER HOXHA : Op. Cit. ,pág. 406.

(36)DOCUMENTO : “Decisión del CC del PCCh sobre la Gran Revolución Cultural Proletaria”. Edit. Lenguas Extranjeras, Pekín, 8 de agosto de 1966, pág. 01.

(37)MAO TSETUNG, citado en “Documentos del IX Congreso Nacional del PCCh”. Edit. Lenguas Extranjeras, Pekin, 1969, págs. 26-27.

(38)MAO TSETUNG, citado por el editorial de Jiefangjun Bao (Diario del Ejército de Liberación), 18 de abril de 1966. Edit. Lenguas Extranjeras, pág. 27.

(39)“CIRCULAR DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA DE CHINA”. Edit. Lenguas Extranjeras, Pekin, 16 de mayo de 1966. págs. 6-7.

Ibid. ,pág. 5.

(40)ENVER HOXHA : Op. Cit. ,págs. 406-407.

(41)MAO TSETUNG : Op. Cit. Tomo II : “La orientación del movimiento juvenil”, pág 251.

(42)MAO TSETUNG : Op. Cit. Tomo V : “El Partido Comunista de China es el núcleo dirigente de todo el pueblo chino”, pág 486.

(43)ENVER HOXHA : Op. Cit. ,pág. 427.

(44)MAO TSETUNG : “Cuatro Tesis Filosóficas” : “ Sobre el Tratamiento Correcto de las Contradicciones en el Seno del Pueblo”. Edit. Lenguas Extranjeras, Pekin, 1966, págs. 125-126.

(45)MAO TSETUNG : Ibid. ,pág. 129.

(46)MAO TSETUNG : Ibid. ,págs. 127-128.

(47)MAO TSETUNG : Ibid. ,pág. 130.

(48)MAO TSETUNG : Ibid. ,págs. 126-127.

(49)ENVER HOXHA : Op. Cit. ,pág. 453.

(50)ENVER HOXHA : Op. Cit. ,pág. 454.

(51)MAO TSETUNG : Op. Cit. Tomo II : “El Papel del PCCh en la Guerra Nacional”, pág. 216.

(52)MAO TSETUNG : Ibid. ,pág. 215.

(53)MAO TSETUNG : “Cinco Tesis Filosóficas”. Edit. Lenguas Extranjeras, Pekin, pág. 219.
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Mensaje por javicho II el Sáb Ago 31, 2013 4:03 pm

ALGUNAS CUESTIONES RESPECTO DE LA HISTORIA
DEL MOVIMIENTO COMUNISTA INTERNACIONAL*


“(….) Un grave peligro proviene de aquellos que ante los reveses que ha sufrido el movimiento comunista internacional desde la muerte de Mao Tsetung, declaran que el marxismo-leninismo-maoísmo ha fracasado o que es anticuado (…) También se atacan o se transforman en algo irreconocible las verdaderas contribuciones de Mao Tsetung a la ciencia de la revolución. De hecho, todo esto es una “nueva”versión de un revisionismo muy viejo y gastado y de la socialdemocracia.
Este revisionismo más o menos abierto, así venga de los tradicionales partidos pro-Moscú o su corriente “Eurocomunista”, de los usurpadores revisionistas de`China, o de los trotskistas y los críticos pequeño-burgueses de Lenin, continúa siendo el peligro principal para el movimiento comunista internacional. A la vez, el revisionismo en su forma dogmática continúa siendo un enconado enemigo del marxismo revolucionario. Esta corriente, cuya expresión más aguda es la línea política de Enver Hoxha y del Partido del trabajo de Albania, ataca el maoísmo, el camino de la revolución china, y sobre todo la experiencia de la Gran Revolución Cultura Proletaria. Disfrazados de defensores de Stalin (cuando en realidad muchas de sus tesis son trotskistas), estos revisionistas manchan el legado auténticamente revolucionario de Stalin. Estos impostores se aprovechan de las limitaciones y los errores del movimiento comunista internacional, y no de sus más grandes hazañas, para reforzar su línea revisionista-trotskista, y exigen que el movimiento comunista internacional siga su ejemplo en base a un retorno a una “pureza doctrinal” mística. Los muchos rasgos que comparte esta línea hoxhista con el revisionismo clásico, inclusive la habilidad del revisionismo soviético (además de la reacción engeneral) de promover y/o sacar provecho tanto del “Eurocomunismo” abiertamente antileninista como del antileninismo disimulado de Hoxha simultáneamente, dan testimonio de la base ideológica burguesa que comparten.
Defender el desarrollo cualitativo de Mao Tsetung de la ciencia del marxismo-leninismo representa una cuestión particularmente importante y urgente en el movimiento internacional y entre los obreros conscientes de clase y otra gente de inclinación revolucionaria en el mundo de HOY. Aquí, el principio en cuestiónes nada menos que si se han de defender o no las contribuciones decisivas que hizo Mao Tsetung a la revolución proletaria y a la ciencia delmarxismo-leninismo y avanzar sobre esta base. Así que se trata nada menos quede una cuestión de si defender o no el marxismo-leninismo mismo.
(…)Afirmamos que el maoísmo es una nueva etapa en el desarrollo del marxismo-leninismo. Si no se defiende y se construye en base al marxismo-leninismo-maoísmo, no es posible derrocar al revisionismo, al imperialismo y a la reacción en general (…)”

(*) Declaración del Movimiento Revolucionario Internacionalista. Marzo de 1984. Adoptada por los delegados y observadores a la Segunda Conferencia Internacional de Partidos yOrganizaciones Marxistas-Leninistas que conformaron el Movimiento Revolucionario Internacionalista. Edición de Un Mundo que Ganar. México D.F.1998, pp. 15,16. Texto seleccionado y transcrito para Dazibao Rojo por R.Manzanares.





¡¡DEFENDER EL MARXISMO-LENINISMO MAOÍSMO
Y REFUTAR LA LÍNEA DOGMATO-REVISIONISMO DE ENVER HOXHA!! (y II)

LA SITUACION AL INTERIOR DEL MOVIMIENTO COMUNISTA INTERNACIONAL Y LA LUCHA CONTRA EL REVISIONISMO Y LAS OTRAS FORMAS DE OPORTUNISMO*

(…) El Partido del Trabajo de Albania y su dirección, han caído completamente en los bajos fondos del revisionismo. (….) Los dirigentes del PTA han tomado posiciones trotskistas básicas sobre un cierto número de cuestiones, inclusosobre la naturaleza de la revolución en los países semi-feudales ysemi-coloniales, excluyendo la guerra popular como forma de lucha revolucionaria, etc. Lo que es aún más importante, es que su posición se acercacada día más ala línea revisionista soviética sobre una cierta cantidad decuestiones importantes y de sucesos mundiales determinantes como apareció en la invasión de Kampuchea Democratica por Vietnam, en el levantamiento de los obreros de Polonia y en sus ataques contra Mao similares a los de los soviéticos.
(…) Las deformaciones de los hechos, debido a EnverHoxha y al Partido del Trabajo de Albania, no son muy originales, pero ella son bastante significativas. De hecho, ellos se hacen eco de los ataques lanzados durante años por Wang-Ming (un renegado del Partido Comunista de China que desertó para unirse a los revisionistas soviéticos) y por los mismos revisionistas soviéticos.
Esta posición oportunista de los dirigentes albaneses forma también parte de sutendencia general por ocultar las diferencias que existen entre la revolución democrática anti-imperialista y la revolución socialista, aunque ellos reconocen en general que representan dos tipos de revoluciones diferentes y que ellas constituyen dos etapas diferentes en todo el proceso revolucionario en los países coloniales y dependientes. En todo su libro “El imperialismo y la revolución”, Hoxha, consigna sólo de paso la existencia de fuerzas y de relaciones feudales en esos países, aunque las relaciones feudales o semi-feudales estén de hecho bastante expandidas en muchos de estos países, particularmente en el campo, y que son inclusive las relaciones dominantes en algunos de ellos. La importancia y la implicación de estos hechos para los revolucionarios de esos países ni siquiera son seriamente tratadas en ese libro.
(…) una vez más Enver Hoxha borra las diferencias que existen entre los diversos tipos de países –los que son coloniales y dependientes por un lado y los que son imperialistas por el otro- y entre los diferentes tipos de revolución, la revolución democrática antimperialista y la revolución socialista. Lo mejor que se puede decir es que Hoxha trata esta cuestión de una manera ecléctica y que lo lleva a concluir que la diferencia esencial entre estos diferentes tipos de países reside únicamente en el hecho de que ellos están sujetos a niveles diferentes de dominación extranjera: es una línea que sólo puede llevar a cometer graves errores en relación ala revolución en los dos tipos de países, porque en los países coloniales y dependientes la revolución (en su primera etapa) tiene un carácter no solamente nacional, sino que democrático y en los países imperialistas la revolución no puede tener ni un carácter nacional ni un carácter democrático, sino que tiene que ser proletaria y socialista.
(…) los dirigentes albaneses (…) hacen un análisis fundamentalmente falsos de los orígenes y carácter del revisionismo en la sociedad socialista, el peligro de una restauración capitalista en los países socialistas y de la lucha que hay que llevar adelante contra dicha restauración.
Es en este último aspecto que los dirigentes albaneses centran la mayor parte de sus frenéticos ataques oportunistas contra el pensamiento de Mao Tse-tung, y a la dirección dada por Mao a la revolución china y al conjunto del Movimiento Comunista Internacional. (…)
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"El Revisionismo de Hoxha y el Pensamiento Mao Tsetung" Empty Re: "El Revisionismo de Hoxha y el Pensamiento Mao Tsetung"

Mensaje por NG el Sáb Ago 31, 2013 8:26 pm

Es lo mismo que estabamos debatiendo aquí:

http://www.forocomunista.com/t29309-pcoe-acerca-del-maoismo

Pero bueno, veamos ciertas PARIDAS de ese texto:
Enver Hoxha acusa al Presidente Mao de haber organizado un partido de masas, sin principios marxistas-leninistas, un partido que daba entrada a todas las clases, que no tenía esencia proletaria
[Como si fuera mentira]
Hoxha acusa a Mao Tsetung de que no entendía la ligazón “entre la revolución democrática-burguesa y la revolución proletaria”
[Como si fuera mentira]
Enver Hoxha acusa al camarada Mao de abogar por el desarrollo del capitalismo y de la burguesía
[Como si fuera mentira]


Utilizare lo que estaba hablando en ese post.

RDC: Si en los Partidos Comunistas no existiese lucha de dos líneas, entre línea burguesa, revisionista, y línea proletaria, comunista, el revisionismo no habría triunfado en ellos. Si los Partidos Comunistas cambiaron su carácter de clase, si pasaron a ser partidos revisionistas, fue porque dentro de ellos existía una línea burguesa que terminó venciendo a la revolucionaria y controlando la organización.  
Ahí vuelves a patinar, en un Partido que se diga marxista-leninista no puede haber una "línea" tal y como la conciben Lenin y Stalin, ¡precisamente el deber del Partido es evitar que haya una polémica con miembros que cristalicen una línea que vaya contra la línea del Partido! Sea esta línea burguesa, pequeño burguesa etc. sea dicha desviación de tendencia socialdemócrata, anarquista, etc. Quién no entienda esto no ha entendido nada de lo que es un partido leninista, ni ha entendido nada de las luchas intestinas del Partido Bolchevique.

El concepto de "lucha de dos líneas", al igual que otros conceptos que se han intentado elevar por los simpatizantes de Mao como verdades científicas, o sus casos verdades universales del Presidente, que para ellos cuenta más, pero no son más que conceptos que Mao nunca dejó bien claros en la teoría o que muchas veces se redibujaban contradiciendose, por ello al menos yo, al estudiar el maoísmo tengo especial cuidado en ignorar las formalidades, en la práctica sí hay un marco claro de esta teoría, pero al no tener una explicación teórica clara, ahí sus seguidores se han montado mundos paralelos mediante fraseología revolucionaria. Pero en sí, como es concebida la "lucha de dos líneas" por Mao, no tiene nada de innovador ni revolucionaria, cree que en el Partido se debe reflejar una guerra entre burguesía y proletariado que durará mucho tiempo, esa concepción llevará a otras como el afán de rehabilitar contrarrevolucionarios tanto dentro como fuera del Partido, es el puro liberalismo clásico de los partidos socialdemócratas, estos análisis antimarxistas estarán relacionado como veremos, y partirán, a partir de la idea de que "Stalin se equivoco en su constitución del 1936 en su análisis de las clases sociales existentes", donde empezaría a decir que la burguesía no desaparece en el socialismo:

CAPÍTULO IV: El Partido Maoísta

La concepción del partido de Mao Zedong es presentado por los maoístas como un desarrollo del marxismo-leninismo. Mao se habría basado en el balance tras la toma del poder por los revisionistas en la Unión Soviética y habría generado enseñanzas revolucionarias. Una vez más, con el famoso pretexto del desarrollo del marxismo, adoptó una posición crítica sobre las posiciones del camarada Stalin. (...)

1) Las clases sociales y lucha de clases en el socialismo:El PCCh demuestra una vez más estas ideas mediante su crítica al camarada Stalin:

"Stalin se fue retirando de la dialéctica del marxismo-leninismo en su interpretación de las leyes de la lucha de clases en la sociedad socialista, proclamó antes de tiempo, después de que el gran logro de la colectivización dela agricultura en la Unión Soviética que "ya no existían clases antagónicas" y que "ella (la sociedad soviética) está libre de conflictos de clase". Al centrarse sólo en la unidad de la sociedad socialista, se olvidó de las contradicciones en su interior, no se basó en la clase obrera y las masas populares en la lucha contra las fuerzas capitalistas y consideró que la posibilidad de la restauración del capitalismo, dependía exclusivamente de la agresión armada del imperialismo internacional. Esto está mal, tanto en la teoría como en la práctica". (El pseudocomunismo de Jruschov y lecciones históricas que da al mundo, sobre la carta abierta del Comité Central del PCUS (IX)" en el debate sobre la línea del movimiento comunista internacional, en ediciones Lenguas Extranjeras, Beijing, 1965)

Si les añadimos a esta crítica a todas aquellas que mencionamos anteriormente, se reúnen ciertamente un gran número de críticas similares. Para ellos Stalin se habría equivocado en casi todas las cuestiones del marxismo-leninismo. En esta citación, el PCCh hace referencia a los análisis de Stalin a propósito del debate sobre la nueva constitución de 1936. En ellos, Stalin desarrolla en aquella época sus análisis sobre el balance de la edificación del socialismo en la URSS. Precisa de manera materialista que las clases sociales explotadoras han sido eliminadas, lo que no quiere decir desde luego que la lucha de clases desapareciera.Escuchemos a Stalin:

"En relación con estos cambios en el terreno de la economía de la U.R.S.S.,también ha cambiado la estructura de clase de nuestra sociedad. La clase delos terratenientes, como es sabido, había sido ya liquidada como resultado del término victorioso de la guerra civil. En lo que respecta a las demás clases explotadoras, han compartido la suerte de la clase de los terratenientes. Ya no existe la clase de los capitalistas en la esfera de la industria. Ya no existe la clase de los kulaks en la esfera de la agricultura. Ya no existen los comerciantes y especuladores en la esfera de la circulación de mercancías.Todas las clases explotadoras han sido, pues, liquidadas. Queda la clase obrera. Queda la clase campesina. Quedan los intelectuales. (...)  En contraste con las Constituciones burguesas el proyecto de la nueva Constitución de la URSS parte de la premisa de que en la sociedad no hay ya clases antagónicas; que la sociedad se compone de dos clases amigas: la de los obreros y la de los campesinos; que precisamente estas clases trabajadoras son las que están en el Poder; que la dirección estatal de la sociedad (dictadura) se halla en manos de la clase obrera como la clase de vanguardia de la sociedad". (Stalin, "La nueva Constitución" - Informe sobre el proyecto de Constitución de la URSS de 25 de noviembre 1936)

Stalin está aquí expresando la realidad del combate y de la victoria del socialismo. Negar esta realidad en la Unión Soviética a partir de 1936 se traduce en negar estas batallas y victorias. Es en definitiva negar como Trotsky la posibilidad de construir el socialismo en un solo país. ¿Significa esto acaso giro a la derecha como se deduce de la cita del PCCh? Stalin responde directamente a este tipo de razonamiento:

"El cuarto grupo de críticos, al atacar el proyecto de la nueva Constitución, lo caracterizan de "evolución a la derecha", de "abandono de la dictadura del  proletariado", de "liquidación del régimen bolchevique". "Los bolcheviques se han desviado hacia la derecha"; esto es un hecho, dicen en diferentes tonos. Especialmente celosos en este aspecto son algunos periódicos polacos y norteamericanos. ¿Qué puede decirse de tales, con perdón de la palabra,críticos? Si la extensión de la base de la dictadura de la clase obrera y la conversión de la dictadura en un sistema más flexible y, por lo tanto, más poderoso de dirección estatal de la sociedad lo consideran, no como un fortalecimiento de la dictadura de la clase obrera, sino como su debilitamiento o incluso su abandono, entonces cabe preguntar: ¿es que estos señores saben,en fin de cuentas, lo que es la dictadura de la clase obrera? Si la consolidación legislativa de la victoria del socialismo, la consolidación legislativa de los éxitos de la industrialización, de la colectivización y de la democratización, la llaman "evolución a la derecha", entonces cabe preguntar: ¿pero es que estos señores saben en qué se diferencia la izquierda de la derecha? No cabe la menor duda de que estos señores se han hecho un lío en su crítica del proyecto de Constitución y, al haberse hecho un lío, han confundido la derecha con la izquierda". (Stalin, "La nueva Constitución" - Informe sobre el proyecto de Constitución de la URSS de 25 de noviembre 1936)

Efectivamente esta observación sobre la desaparición de las clases explotadoras no significa el final de la "lucha de clases" para el propio Stalin ni el partido. Un año después, en marzo de 1937, dijo:

"Nosotros debemos demoler y rechazar la teoría podrida según la cual, a cada paso lo que hacemos adelante, la lucha de clase, en nuestra casa, debería,como pretenden, apagarse cada vez más; que a medida que nuestros éxitos sean mayores, el enemigo de clase será cada vez más dócil. Esta no sólo es una teoría podrida, sino que es una teoría peligrosa, porque adormece a nuestros hombres, los hace caer a la trampa y le permite al enemigo de clase volver a empezar en la lucha contra el poder de los soviets. Al contrario, cuanto más avanzaremos, cuanto más nos colmemos de éxito con más furor los restos delas clases explotadoras derrotadas se lanzaran a atacarnos, más rápidamente recurrirán a las formas más agudas de la lucha, más perjudicarán el Estado soviético, más se agarrarán a los procedimientos de lucha más desesperados,como el último recurso de los hombres consagrados a su inminente derrota. No hay que perder de vista a los restos de las clases derrotadas en la URSS ya que no están solas. Gozan del apoyo directo de nuestros enemigos de más allá delas fronteras de la URSS. Sería un error de creer que la esfera de la lucha de clase está limitada a las fronteras de la URSS. Si una ala de la lucha de clase actúa en el marco de URSS., su otra ala se extiende hasta en los límites de los Estados burgueses que nos rodean. Los restos de las clases derrotadas tampoco ignoran esto Y, justamente porque lo saben, todavía continuarán de ahora en adelante sus ataques desesperados". (Stalin, "Por una formación bolchevique", un informe al Comité Central del 03 de marzo 1937)

Subrayemos por otra parte que el PCCh le critica a Stalin una cosa y a la vez lo contrario. Vimos en la citación precedente el reproche hecho a Stalin por presuntamente subestimar la lucha de clases. Pero si nos fijamos en otro texto de este partido se le reprocha a Stalin por haberla sobreestimado:

"Después de la eliminación de las clases explotadoras y el exterminio de la principal de las fuerzas contrarrevolucionarias, todavía era necesario de la dictadura del proletariado para hacer frente a los restos contrarrevolucionarios -estos no podían ser eliminadas por completo, siempre y cuando existiera el imperialismo, pero para entonces su mirada debería haber sido dirigida principalmente contra las fuerzas agresoras del imperialismo extranjero. En estas circunstancias, los procedimientos democráticos en la vida política del país deberían haberse desarrollado gradualmente y se debía haber perfeccionado el sistema legal socialista (...) en lugar de insistir en el agravamiento de la lucha de clases después de la liquidación de esas clases, y por lo tanto impidiendo el sano desarrollo de la democracia socialista como hizo Stalin. El Partido Comunista de la Unión Soviética tenía por ello toda la razón al rectificar enérgicamente los errores de Stalin a este respecto". ("Una vez más acerca de la experiencia histórica de la dictadura del proletariado" en Mao Zedong, 1949-1958, textos, edición completa, Ediciones du Cerf, París, 1975)

Algunos maoístas para responder sobre esta contradicción entre los dos mimos textos del PCCh aluden a que el segundo se puede atribuir a la corriente LiuShaoqi. En cualquier caso poca importancia tiene, solo pondría en evidencia las mudanzas de posiciones de las que era capaz el PCCh. Esta contradicción en las posiciones revela sin embargo un punto de unidad: la oposición a Stalin. Mao Zedong en su opinión decía que existirían las clases sociales antagónicas durante "un largo período de la historia" en la sociedad socialista. Cosa que ya no nos sorprendente ya que, como hemos señalado, creía incluso que la "burguesía nacional" podía participar en la construcción del socialismo:

"La sociedad socialista se extiende durante un período histórico bastante largo, en el curso del cual continúan existiendo las clases, las contradicciones de clases y la lucha de clases, lo mismo que la lucha entre la vía socialista y la vía capitalista, y el peligro de una restauración del capitalismo. Hay que comprender que esta lucha será larga y compleja, donde deberemos redoblar la vigilancia y perseguir la educación socialista". (Mao Zedong, Intervención del comité central del VIIIº Pleno en septiembre de 1962)

Mientras Stalin se basó en hechos materiales objetivos para definir la estructura de clases de la sociedad socialista, Mao a diferencia suya se limitó a afirmar la existencia de clases antagónicas "durante un período histórico bastante largo".Queriendo justamente mostrar la persecución de la lucha de clase (como lo hace Stalin), concluye de manera errónea que se mantienen las clases antagonistas hasta cuando los éxitos de la lucha del proletariado permiten erradicar las bases económicas que le permiten a la burguesía mantenerse y reproducirse. De hecho, Mao se queda en su diseño cíclico de la historia. Para él, la burguesía nopuede desaparecer y habrá que en consecuencia llamar sin cesar a nuevas"revoluciones culturales":

"La lucha contra la ideología burguesa y contra los elementos malvados y sus fechorías será prolongada y durará decenios o hasta centenares de años. En su curso, la clase obrera, los demás trabajadores y los intelectuales revolucionarios irán adquiriendo experiencias y templándose, lo cual será de gran provecho". (Mao Zedong, "Discurso en la conferencia de secretarios de los comités del Partido en las provincias, municipios y regiones autónomas" en enero de 1957)
Por lo tanto Mao ya parte de una premisa falsa: que la destrucción económica de las clases explotadoras -incluyendo al kulak- en la URSS no elimina su poder económico, ni político, y deja intacta a la clase como tal, esto como se dice es "negar los logros de la revolución bolchevique", y negar las tesis de Marx-Engels sobre qué es la burguesía y como se elimina, pero más fácil, veamos cuando desaparece el proletariado como tal:

"Porque con la transformación de los medios de producción en propiedad social, desaparecen el trabajo asalariado, el proletariado, (...)" (Engels, El origen de la familia, la propiedad privada, y el Estado, 1881) Este cambio del proletario lo refleja así mismo Stalin en su informe sobre la elaboración de la constitución.

Decir que existía como clase social la burguesía equivale a decir que en la URSS había propiedad privada, explotación del hombre por el hombre, y un proletariado intacto, ¿Se ve la similitud de las tesis trotskistas y titistas de los años 30, 40 y 50 sobre que lo que había en la URSS de Stalin era burguesía, proletariado, y un capitalismo de Estado donde no desaparece el trabajo asalariado -este último al menos no lo repite el maoísmo-?

A partir de concebir erróneamente que en la URSS habían clases explotadoras, Mao desarrollo otras concepciones igualmente perniciosas para el concepto de Partido leninista:

2) El partido y las "líneas de lucha"

a) La confusión entre el frente y el Partido Comunista:

Describimos anteriormente como Mao concibe el mantenimiento del Frente entre "cuatro clases amigas" (proletariado; campesinado; pequeña-burguesía; burguesía nacional) incluyendo esta formación en la etapa socialista de la revolución. También subrayamos la vieja deriva del PCCh ya criticada por el Komintern en su día respecto a la confusión de las etapas de la revolución. Esto conduce a Mao a considerar, como haría en su tiempo Bujarin en la URSS, que la burguesía nacional puede participar en la construcción del socialismo.Finalmente mencionamos también las divergencias entre el Komintern y Mao apropósito de la clase social capaz de dirigir la revolución (el proletariado o el campesinado). La confusión maoísta por tanto prosigue también en cuanto a su diseño respecto al Frente y el partido, es decir en una actitud antimarxista que consiste en considerar al partido como un propio "frente". Es esto además otro punto común entre maoísmo y el trotskismo. Parémonos sobre este aspecto.

Los maoístas han desarrollado la teoría del partido de masas que se opone a la concepción marxista-leninista del partido de clase. Esto llevó al PCCh a abrir sus puertas a todos los candidatos, independientemente de la composición social del partido. La prioridad marxista-leninista es la de avanzar hacia la clase obrera y sus elementos más avanzados, Mao sustituyo esto por una apertura general del partido, con el pretexto de luchar contra el "fanatismo":

"Para vencer las dificultades, derrotar al enemigo y construir una nueva China, el Partido Comunista debe ampliar su organización y convertirse en un gran partido con carácter de masas, abriendo sus puertas a un gran número de obreros, campesinos y jóvenes activistas que estén sinceramente dedicados a la revolución, tengan fe en los principios del Partido, apoyen su política y se encuentren dispuestos a observar su disciplina y a trabajar con tesón. En este aspecto, es intolerable la tendencia de "puertas cerradas". (...) No debemos cerrar las puertas del Partido por temor a los agentes del enemigo, pues ampliarlo con audacia es nuestra política ya definida. Pero, al hacerlo, no debemos aflojar la vigilancia ante los agentes del enemigo y los arribistas que traten de aprovechar la oportunidad para infiltrarse". (Mao Zedong, "El papel de la PCCh en la guerra nacional", informe al ComitéCentral en octubre de 1938)

La teoría del "partido de masas" se abandonó formalmente durante los debates con los revisionistas jruschovistas. Esto se hizo porque obviamente recordaba ala otra teoría revisionista del "partido de todo el pueblo" formulada por Jruschov. Este error antimarxista del PCCh y de Mao como vimos en la cita anterior volverá a ser atribuido a Liu Shaoqi tiempo después:

"Los revisionistas modernos -Jruschov, Brezhnev y compañía- revistiendo la ropa vieja de los revisionistas del pasado, se deshacen de su chapucería sobre el "partido del pueblo entero" y pretenden que "el partido de la clase obrera ya se transformó en vanguardia del pueblo soviético, que se hizo un partido del  pueblo entero" y "es una organización política del pueblo entero"; (...). En nuestro partido, la lucha sobre la cuestión del carácter del partido también fue muy aguda. El ladrón y traidor a la clase obrera, Liu Shaoqi propagó a los cuatro vientos que "el partido es el partido de las masas, el partido del pueblo"  pervirtiendo el carácter del partido". (Conocimiento básico del PCCh, op. cit., p. 26-27)

Esta ruptura con sus postulados precedentes fueron solo formales. Ya que Mao y el PCCh estaban profundamente convencidos de que el conjunto del pueblo chino y en particular el vasto campesinado era capaz de dirigir el proceso revolucionario. En el curso de la revolución cultural, Mao no vacilará en apoyarse en "las masas" en vez de su propio "partido" y a veces hasta contra el "partido". (...)

b) El partido es un reflejo de las clases y las contradicciones de clase de la sociedad:

Mao teorizó la inevitable existencia de varias clases en el partido. En primer lugar, sostiene que la "burguesía nacional" es parte del pueblo inclusive en la etapa socialista. En su artículo "Sobre el tratamiento correcto de las contradicciones en el seno del pueblo" , escrito en 1957, desarrolló la idea de que las contradicciones de clase entre la clase obrera y la "burguesía nacional" de la etapa socialista de entraban bajo la categoría de "contradicciones entre el seno del pueblo" como ya citamos en el capítulo anterior. Para él este carácter deriva de "la identidad fundamental" de los intereses de las clases que componen el pueblo. Por ello todas las contradicciones en el seno del pueblo "deberán pues ser resueltas por métodos democráticos". La libertad de palabra y de expresión de esta "burguesía nacional" debe pues, ser facilitada. Los comunistas simplemente tienen que llevar la lucha ideológica para convencer a los"burgueses nacionales". Sólo una minoría de contrarrevolucionarios probados tendrán que ser reprimidos. Esto se resume en el famoso slogan: "que se abran cien flores y que compitan cien escuelas":

"Hablando en términos generales, las contradicciones en el seno del pueblo son contradicciones que se dan sobre la base de la identidad fundamental de los intereses de éste. En nuestro país, la contradicción entre la clase obrera y la burguesía nacional hace parte de las contradicciones en el seno del pueblo. (...)  Las contradicciones entre nosotros y el enemigo y las contradicciones en el seno del pueblo, por ser de distinta naturaleza, deben resolverse con diferentes métodos. En pocas palabras, en el primer caso, se trata de establecer una clara distinción entre nosotros y el enemigo y, en el segundo, entre lo correcto y lo erróneo. Por supuesto, distinguir entre nosotros y el enemigo también implica distinguir entre lo correcto y lo erróneo. (...)  Los problemas de carácter ideológico y las controversias en el seno del pueblo únicamente pueden resolverse empleando métodos democráticos -discusión, crítica, persuasión y educación-, y en ningún caso recurriendo a métodos coercitivos o represivos. (...)  La burguesía y la pequeña burguesía exteriorizarán indefectiblemente su ideología. Se expresarán, obstinadamente y por todos los medios posibles,sobre las cuestiones políticas e ideológicas. No se puede esperar que actúen de otra manera. No debemos, recurriendo a la coacción, impedirles que se manifiesten; por el contrario, debemos permitirles que lo hagan y, al mismo tiempo, debatir con ellos y someterlos a una crítica adecuada". (Mao Zedong, "Sobre el tratamiento correcto de las contradicciones en el seno del pueblo", 27 de febrero de 1957)

Habiendo querido integrar a la burguesía en el socialismo, Mao desarrolla otra tesis antimarxista: las contradicciones en el seno del partido son las mismas que las del seno de la sociedad y esto sería inevitable. En su texto "De la contradicción", escrito en 1937, desarrolla la teoría según la cual las contradicciones en el partido son el reflejo simple de las contradicciones de clases en la sociedad. No es en sí erróneo, a condición de buscar las causas materiales y no de presentar este proceso como que es el resultado inevitable de "la universalidad de la contradicción":

"La oposición y la lucha entre ideas diferentes tienen lugar constantemente dentro del Partido. Este es el reflejo en su seno de las contradicciones entre las clases y entre lo nuevo y lo viejo en la sociedad. Si en el Partido no hubiera contradicciones ni luchas ideológicas para resolverlas, la vida del Partido tocaría a su fin". (Mao Zedong, "Sobre la contradicción", 1937)

A partir de esta afirmación de un reflejo inevitable y permanente, es construida la teoría de la presencia inevitable de las "dos líneas" en el partido. La lucha entre las líneas existiría independientemente de la voluntad. Sería sólo el reflejo en la conciencia de un proceso objetivo que existiría en la sociedad. Sería permanente en consecuencia mientras subsistan las clases, es decir mientras no llegue el comunismo. Encontramos aquí la vieja tendencia de Mao a la dialéctica premarxista y cíclica:

"La lucha entre dos líneas en el seno del partido, es el reflejo de estas contradicciones, todavía subsistirá mucho tiempo y es posible que se manifieste todavía diez, veinte o treinta veces; (...), esto no depende de la voluntad humana". (Conocimiento básico del PCCh, op. cit., p. 63)

A este diseño cíclico de las contradicciones en el partido, se opone el análisis marxista-leninista que busca para cada contradicción las bases materiales de las ideas erróneas y de las desviaciones. Stalin desde 1926 ha analizado el lazo entre las contradicciones en el seno del partido y la lucha de clase en la sociedad.Desde luego, hay un reflejo inevitable pero éste no es sistemático ni permanente. Este reflejo tiene una base social en ciertas categorías del proletariado. Hay unos contextos de aparición en cada etapa de la lucha de clases. Hay un método de resolución en la lucha despiadada contra las desviaciones antes de que éstas lleguen a transformarse en un "línea" dentro del partido:

"Creo que el origen de las contradicciones en el seno de los Partidos proletarios reside en dos circunstancias. ¿Qué circunstancias son ésas? Me refiero, en primer lugar, a la presión de la burguesía y de la ideología burguesa sobre el  proletariado y su Partido en el ambiente de la lucha de clases, presión a la que a menudo ceden las capas menos firmes del proletariado y, por tanto, las capas menos firmes del Partido proletario. No puede considerarse que el  proletariado esté aislado por completo de la sociedad, que se encuentre al margen de la sociedad. El proletariado es una parte de la sociedad, está ligado por numerosos hilos a las diversas capas de la sociedad. Pero el Partido es una parte del proletariado. Por eso, tampoco puede verse libre del contacto y de la influencia de las diversas capas de la sociedad burguesa. La presión de la burguesía y de su ideología sobre el proletariado y su Partido se manifiesta en que las ideas, las costumbres, los hábitos y el estado de ánimo de los burgueses penetran a menudo en el proletariado y su Partido a través de ciertas capas del proletariado, ligadas de una u otra manera con la sociedad burguesa". Me refiero, en segundo lugar, a la heterogeneidad de la clase obrera, a la existencia de diversas capas dentro de la clase obrera. A mi modo de ver, el  proletariado, como clase, podría ser dividido en tres capas. Una capa la compone la masa fundamental del proletariado, su núcleo, su parte permanente; es la masa de proletarios "puros", que rompió hace ya mucho los lazos con la clase de los capitalistas. Esta capa del proletariado es el apoyo más seguro del marxismo. La segunda capa la componen gentes salidas hace poco de clases no proletarias, de los campesinos, de las filas pequeñoburguesas, de los intelectuales. Esas gentes proceden de otras clases,hace poco que han pasado a formar parte del proletariado y llevan a la clase obrera sus hábitos, sus costumbres, sus vacilaciones, sus titubeos. Esta capa ofrece el terreno más propicio para el surgimiento de grupos anarquistas, semianarquistas y "ultra izquierdistas" de toda índole. Finalmente, la tercera capa la compone la aristocracia obrera, la élite de la clase obrera, la parte más acomodada del proletariado, con sus tendencias al compromiso con la burguesía, con su aspiración predominante a adaptarse a los poderosos del mundo, con su afán de "hacer carrera". Esta capa ofrece el terreno más propicio para los reformistas y oportunistas declarados". (Stalin, "Una vez más sobre la desviación socialdemócrata en nuestro partido", informe al Comité Ejecutivo de la Komintern de 7 de diciembre de 1926)

Las divergencias en el seno del partido no son como vemos eternas. Tienen una base social en la composición social del proletariado al cual es atado el partido. Stalin subraya con razón las tendencias anarquizantes y "ultraizquierdistas" de ciertas capas del proletariado. El trotskismo como el maoísmo reflejan teóricamente estas capas del proletariado. Esta es la razón por la cual la implantación del partido en el "núcleo" de la clase obrera es una de las prioridades para las organizaciones marxistas-leninistas. Hasta es esta implantación la que nos puede hacer considerar que una organización es realmente un partido proletariado. Comprenderemos de manera más clara entonces por qué las organizaciones maoístas, que generalmente reclutaron basándose en el campesinado en el tercer mundo y en la pequeña-burguesíapara los países desarrollados fueron corroídos por extensas "luchas de líneas"sucesivas entre las que se incluían escisiones. En China la "ultraizquierda" maoísta fue la expresión de la base social campesina del PCCh con sus "vacilaciones" y sus "titubeos" como decía Stalin. Stalin continuó su análisis al mostrar la relación entre el oportunismo de derecha y el de la "ultraizquierda":

"A pesar de su diferencia exterior, estas dos últimas capas de la clase obrera constituyen un medio más o menos común, que nutre al oportunismo en general: al oportunismo declarado, cuando predominan las tendencias de la aristocracia obrera, y al oportunismo encubierto con frases de "izquierda",cuando predominan las tendencias de las capas semi-pequeñoburguesas de la clase obrera que no han roto aún por completo con el medio pequeñoburgués. El hecho de que las tendencias "ultraizquierdistas" coincidan muy a menudo con las tendencias del oportunismo declarado no tiene nada de asombroso. Lenin dijo en repetidas ocasiones que la oposición "ultraizquierdista" es el reverso de la oposición derechista, menchevique, declaradamente oportunista. Y eso es muy cierto. Si el "ultraizquierdista" defiende la revolución sólo porque espera mañana mismo su triunfo, está claro que deberá caer en la desesperación y desilusionarse de la revolución si ésta se retrasa, si no triunfa mañana mismo". (Stalin, "Una vez más sobre la desviación socialdemócrata en nuestro partido", informe al Comité Ejecutivo de la Komintern de 7 de diciembre de 1926)

Stalin habla aquí de tendencias de ciertas capas del proletariado. Los procesos descritos todavía más ciertos cuando la base del partido está formada por capas no proletarias, ya sea por la pequeña-burguesía o por el campesinado. Esto permite alumbrar el proceso de degeneración de los partidos revisionistas que progresivamente dejaron el "núcleo" de la clase obrera para arraigar la aristocracia obrera. Esto alumbra también las trayectorias de numerosos"maoístas" y "trotskistas" que luego se pusieron al servicio abierto de la burguesía. Por ello tenemos aquí uno de los elementos de explicación del proceso que condujo al PCCh de emitir posiciones "ultraizquierdistas" aposiciones abiertamente derechistas y reaccionarias.

Stalin sigue su razonamiento, mostrando cómo la influencia de estas capas del proletariado traduce vacilantes en las diferencias en el partido:

"Es lógico que a cada viraje en el desarrollo de la lucha de clases, a cada agudización de la lucha y aumento de las dificultades, la diferencia de opiniones, de hábitos y de estado de ánimo de las distintas capas del  proletariado se deje sentir forzosamente en forma de determinadas discrepancias en el Partido; y la presión de la burguesía y su ideología debe acentuar necesariamente esas discrepancias, dándoles salida en forma de lucha dentro del Partido proletario. Tal es el origen de las contradicciones y las discrepancias en el seno del Partido". (Stalin, "Una vez más sobre la desviación socialdemócrata en nuestro partido", informe al Comité Ejecutivo de la Komintern de 7 de diciembre de 1926)

Stalin habló de "contradicciones y discrepancias" precisamente porque la tarea del partido es luchar firmemente contra las desviaciones antes de que puedan convertirse en "líneas" desviacionistas que juzguen la una línea monolítica posible dentro del partido:

"¿Es posible evitar esas contradicciones y discrepancias? No, no lo es. Suponer que puedan ser evitadas significaría engañarse a sí mismo. Engels tenía razón al decir que es imposible velar durante mucho tiempo las contradicciones en el seno del Partido, que esas contradicciones se resuelven mediante la lucha. Eso no significa que el Partido deba convertirse en un club de debates. Al contrario. El Partido proletario es y debe seguir siendo la organización combativa del proletariado. Únicamente quiero decir que es imposible desentenderse de las discrepancias dentro del Partido y cerrar los ojos a ellas si son discrepancias de principio. Únicamente quiero decir que sólo mediante la lucha por una línea basada en los principios marxistas se podrá salvaguardar al Partido proletario de la presión y la influencia de la burguesía. Únicamente quiero decir que sólo superando sus contradicciones internas es posible sanear y fortalecer el Partido". (Stalin, "Una vez más sobre la desviación socialdemócrata en nuestro partido", informe al Comité Ejecutivo de la Komintern de 7 de diciembre de 1926)

Sobre este aspecto también, no podemos a la vez apelar a Stalin y a Mao. Hay que escoger
Tampoco es agua de borrajas como digo el tema de la rehabilitación de todo contrarrevolucionario real o imaginario que el PCCh detectó en su día. Pero esto también esta mejor explicado con los textos que estoy dejando aquí, y demuestra el falso concepto sobre "el partido como reflejo de la sociedad":

c) ¿Qué hacer con los oportunistas infiltrados en el Partido?

La desviación de Mao con relación al marxismo-leninismo sobre la cuestión del partido no acaba aquí. Considerando el partido como el reflejo de la sociedad, presenta de la manera siguiente la composición del PCCh:

"Ideológicamente, existen en nuestro Partido tres tipos de gente: aquellos camaradas que son firmes, que nunca han vacilado y tienen un pensamiento marxista-leninista; aquellos otros cuyo pensamiento, siendo marxista-leninista en lo fundamental, se halla entremezclado con ideas no marxista-leninistas, y, en fin, un reducido número de personas que no son buenas, que tienen un pensamiento no marxista-leninista". (Mao Zedong, Obras Escogidas, tomo V, publicado en lenguas extranjeras,Pekín, 1977) (...)

[Para Mao] El mundo por tanto se divide pues sin cesar en tres categorías con proporciones variables entre ellas. Encontramos aquí las influencias de la vieja filosofía china según la cual el mundo es guiado por dos principios directivos: el "Yin" y el"Yang". La realidad que es siempre hay un cierto equilibrio de este Yin y este Yang lugar que ocupa en sus escritos la llamada "tercera categoría". Lo cual es para sus obras un intento de búsqueda del equilibrio que pueda conducir a la armonía. Un exceso de Yin apela de Yang y a la inversa. Este modo de pensamiento conducirá a Mao a su teoría de las "zonas intermediarias" y luego a su teoría de los "tres mundos". Haremos más profundo los análisis sobre estas dos teorías en el último capítulo.

Por el momento; estudiemos las consecuencias de este raciocinio sobre lasresoluciones de las contradicciones en el seno del partido. Mao considera en efecto que a excepción de la extrema minoría de abiertos contrarrevolucionarios(la tercera categoría), debe prevalecer la educación y la persuasión (para la segunda categoría). En el momento de la "campaña para la consolidación del Partido" de 1951, Mao propone una división del partido en cuatro categorías:

"1) los que cumplen los requisitos del militante;2) los que no llenan del todo los requisitos o adolecen de defectos más o menos graves y que deben elevar su conciencia política a través de la reeducación; 3) los elementos pasivos y atrasados, que no alcanzan a llenar los requisitos, y 4) los elementos ajenos a la clase, los renegados, los arribistas y los degenerados, que anidan en el Partido". (Mao Zedong, "Fundamentos de la resolución adoptada en la oficina depolítica general de la reunión del Comité Central del PCCh," 18 de febrero 1951)

Mao propuso excluir sólo al cuarto grupo:

"Durante la consolidación se debe, en primer lugar, depurar al Partido de las"personas del cuarto tipo". Luego, hacer una distinción entre las del "segundo tipo" y las del "tercer tipo", y persuadir a las que de entre ellas realmente no cumplan los requisitos del militante del Partido aun después de habérseles impartido educación, para que se retiren, procurando que su salida sea voluntaria y que sus sentimientos no sean heridos y cuidándose de no repetirla práctica de 1948 de "remover las piedras". (Mao Zedong, "Fundamentos de la resolución adoptada en la oficina de política general de la reunión del Comité Central del PCCh," 18 de febrero 1951)

Estamos en las antípodas de la teoría leninista del partido como vanguardia dela clase obrera, como la agrupación de la parte más consciente del proletariado.Es necesario llegados a este punto recordar de nuevo lo que dijo Stalin en cuanto a estas fundamentales cuestiones:

"El Partido como destacamento de vanguardia de la clase obrera. El Partido tiene que ser, ante todo, el destacamento de vanguardia de la clase obrera. El  Partido tiene que incorporar a sus filas a todos los mejores elementos de la clase obrera, asimilar su experiencia, su espíritu revolucionario, su devoción infinita a la causa del proletariado. Ahora bien, para ser un verdadero destacamento de vanguardia, el Partido tiene que estar pertrechado con una teoría revolucionaria, con el conocimiento de las leyes del movimiento, con el conocimiento de las leyes de la revolución. De otra manera, no puede dirigir la lucha del proletariado, no puede llevar al proletariado tras de sí. El Partido no puede ser un verdadero partido si se limita simplemente a registrar lo que siente y piensa la masa de la clase obrera, si se arrastra a la zaga del movimiento espontáneo de ésta, si no sabe vencer la inercia y la indiferencia política del movimiento espontáneo, si no sabe situarse por encima de los intereses momentáneos del proletariado, si no sabe elevar a las masas hasta la comprensión de los intereses de clase del proletariado". (Stalin, "Los fundamentos del leninismo", 1924)

El Partido Comunista no puede tener solamente una clase de miembros. Por supuesto, debe de garantiza elevar el nivel político de cada uno y ayudar a los compañeros que tienen dificultades en esta tarea, pero elimina de sus filasoportunista o elementos vacilantes. Escuchemos de nuevo Stalin en este punto:

"El Partido se fortalece depurándose de los elementos oportunistas. El  fraccionalismo dentro del Partido nace de sus elementos oportunistas. El  proletariado no es una clase cerrada. A él afluyen continuamente elementos de origen campesino, pequeñoburgués e intelectual, proletarizados por el desarrollo del capitalismo. (...) Todos estos grupos pequeñoburgueses penetran de un modo o de otro en el  Partido, llevando a éste el espíritu de vacilación y de oportunismo, el espíritu de desmoralización y de incertidumbre. Son ellos, principalmente, quienes constituyen la fuente del fraccionalismo y de la disgregación, la fuente de la desorganización y de la labor de destrucción del Partido desde dentro. Hacerla guerra al imperialismo teniendo en la retaguardia tales "aliados", es verseen la situación de gente que se halla entre dos fuegos, tiroteada por el frente y por la retaguardia. Por eso, la lucha implacable contra estos elementos, su expulsión del Partido es la condición previa para luchar con éxito contra el imperialismo". (Stalin, "Los fundamentos del leninismo", 1924)

Stalin habla aquí del Partido comunista antes de la toma del poder, pero la cuestión queda idéntica después de la victoria de la revolución. La depuración del partido es una necesidad que se mantiene también en las situaciones de éxito y de victoria. He aquí lo que le declara Stalin al XVIIIº Congreso del PC(b) de 1939:

"En el XVII congreso fueron representados 1.874. 488 miembros del Partido. Si se le compara esta cifra al de los miembros del Partido representados en el XVI congreso, resulta que en el período comprendido entre el XVI y el XVII congreso, 600.000 nuevos miembros vinieron al partido. El Partido no pude dejar de sentir que semejante afluencias de masas a sus filas, en las condiciones del 1930 al 1933, era un crecimiento malsano e indeseable de sus efectivos. El Partido sabía que en sus filas acuden no sólo gente honrada y adicta, sino que también los individuos casuales, los arribistas que querían utilizar la bandera del Partido para fin personal. El partido necesariamente tenía que saber que es poderoso, no sólo por el número de sus afiliados sino ante todo por su calidad. (...) Como resultado de todas estas medidas, el partido logro limpiar sus filas de los elementos casuales, pasivos, arribistas y directamente hostiles, seleccionado alas personas más firmes y fieles". (Stalin, "Informe del XVIII ª Congreso" 1939, en Obras escogidas, op. cit., p. 524-525)

Como se observa claramente, para Stalin la depuración no se limita a los contrarrevolucionarios declarados. Para desempeñar su papel de vanguardia, el partido debe también eliminar a los "arribistas, los elementos pasivos," etc. Mao a diferencia suya, considera que no sólo los oportunistas no tienen que ser excluidos del partido sino que además se les tiene que permitir expresarse. Conforme a la lógica del "Yin" y del "Yang ", considera que la "línea justa"implica que las "líneas" erróneas se expresen. La línea justa se encuentra en definitiva reequilibrando los excesos de Yin (derecha) o de Yang (izquierda).

Exagerando como lo mostramos en nuestro primer capítulo el papel de la "superestructura y de la conciencia", cree en la toda potencia de la misma para la reeducación de los reaccionarios probados. Así considera que la "burguesía nacional "puede integrarse en el socialismo por la reeducación". Así también piensa que reaccionarios como Deng Xiaoping pueden "corregirse" por la reeducación. Concedámosle la palabra sobre este aspecto:

"¿Hay que llevar la lucha en el seno del Partido? Claro que sí. Al igual que los campesinos también cada año arrancan las malas hierbas. Hay que saber convencer a los autores de sus errores. No podemos recurrir a los medios de opresión y de represión. No basta tampoco con publicar algunos artículos en la prensa. Tenemos que convencer a través de la razón, y no confiar en nuestra clasificación". (Mao Zedong, "Discurso en la Oficina conferencia Hangzhou Shanghái",abril de 1957)

Permitirles a los enemigos expresarse y desarrollar su línea es una constante del discurso de Mao. Según él dejándoles la libertad de expresión, se desenmascararían y permitirían así a la línea justa desarrollarse:

"Hay que convocar grandes reuniones de derechistas. En el curso de estas reuniones, comenzaremos por agradecerlos. Luego marcaremos nuestra intención de ayudarles. Los agradeceremos por haber atacado a los obreros y al Partido, dándonos lecciones como maestros de escuela. Pero les ayudaremos. Porque querríamos repescar los cinco o siete décimas de su interior, que se transformarán en un aumento poco a poco después de cinco o diez años hasta que puedan ponerse al servicio del pueblo. Habrá también unos incorregibles. Esta gente nos será útil también por su obstinación, en el sentido que su existencia demuestra nuestro espíritu de tolerancia. Debemos llevar críticas severas y hechas más profundas contra los derechistas. Pero las medidas contra ellos deben ser tomadas con gran generosidad -no obstante no es bueno practicar una generosidad sin límite-. Si hay que imponerles una limitación, hay que también dejarles una salida. Tales disposiciones animarán no sólo los elementos neutros, sino que también los derechistas a tomar un día su sitio en las filas del pueblo". (Mao Zedong, "Discurso en la Conferencia Suprema de Estado", 28-30 de enero de 1958)

Estas intenciones tenidas con respecto a los intelectuales son similares al diseño que tiene Mao del Partido y de su unidad:

"A ellos les parece que, una vez dentro del Partido Comunista, todos han de ser marxistas en el 100 por ciento. En realidad, hay diversos tipos de marxistas: marxistas en un 100 por ciento, marxistas en un 90 por ciento, marxistas en un 80 por ciento, marxistas en un 70 por ciento, marxistas en un 60 por ciento, marxistas en un 50 por ciento, y algunos son marxistas sólo en un 10 ó 20 por ciento. ¿No podemos conversar entre dos o varias personas en un pequeño cuarto? ¿No podemos celebrar negociaciones partiendo del deseo de unidad y con un espíritu de ayuda? Claro que no se trata de negociaciones con el imperialismo (con éste también necesitamos celebrar negociaciones), sino de negociaciones internas entre comunistas. Pongamos un ejemplo: ¿Acaso no es sostener negociaciones lo que están haciendo aquí los doce países reunidos? ¿No es negociar lo que están haciendo los sesenta y tantos Partidos? Efectivamente, eso es lo que hacemos. En otras palabras, a condición de no menoscabar los principios marxista-leninistas, aceptamos las opiniones aceptables de otros y desechamos aquellas nuestras que pueden ser desechadas. Así, actuamos con dos manos: una para la lucha con los camaradas que incurren en errores y la otra para la unidad con ellos. El propósito de la lucha es perseverar en los principios marxistas, lo cual supone la fidelidad a los principios. Esta es una mano; la otra es para velar por la unidad. El propósito de la unidad es dar una salida a esos camaradas, contrayendo compromisos con ellos, lo que significa flexibilidad. La integración de la fidelidad a los principios con la flexibilidad constituye un principio marxista-leninista y es una unidad de contrarios". (Mao Zedong, "El método dialéctico para garantizar la unidad del partido", 1957)

Concebida la unidad como compromiso, tal es en realidad el diseño maoísta del partido. Esto emana de la búsqueda permanente de equilibrio entre lo "contrario", conforme a la vieja mística idealista del Yin y de Yang. No nos asombremos pues cuando Mao se une a Trotsky a propósito del consentimiento de "fracciones" en el partido. La diferencia es que Trotsky reclama su legalización mientras que Mao considera las fracciones como inevitables y hasta necesarios para que emerja la "línea justa":

"El presidente Mao dijo: "aparte de un partido, existen otros partidos, y en el seno del mismo partido, hay unas fracciones, siempre fue así". Llevar correctamente la lucha dentro del Partido es una condición para reforzarlo". (Conocimiento básico del PCCh, op. cit., p. 77)

Stalin ha destacado siempre el peligro del "compromiso" y la ilusión de convencer oportunista mediante la mera discusión. En este aspecto también, no es posible ser maoísta y stalinista por no existir nexos entre ellos en esta cuestión:

"La teoría de "vencer" a los elementos oportunistas mediante la lucha ideológica dentro del Partido, la teoría de "acabar" con estos elementos dentro del marco de un partido único es una teoría podrida y peligrosa, que amenaza con condenar al Partido a la parálisis y a una dolencia crónica, que amenaza con entregar el Partido a merced del oportunismo, que amenaza con dejar al proletariado sin Partido revolucionario, que amenaza con despojar al proletariado de su arma principal en la lucha contra el imperialismo". (Stalin, Fundamentos del leninismo, 1924)


Última edición por NG el Sáb Ago 31, 2013 8:38 pm, editado 2 veces
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"El Revisionismo de Hoxha y el Pensamiento Mao Tsetung" Empty Re: "El Revisionismo de Hoxha y el Pensamiento Mao Tsetung"

Mensaje por NG el Sáb Ago 31, 2013 8:30 pm


¿El nuevodemocratismo de Mao antileninista? ¡Que va! Muy bien has citado la obra de Stalin de 1926 llamada: "Las perspectivas de la revolución en China" para decir que en esencia el nuevo poder sería una alianza "obrero-campesina", muy bien, ¿y que era el nuevodemocratismo de Mao?:

"La política de nueva democracia, que preconizamos, consiste en derrocar la opresión extranjera y liquidar la opresión interior feudal y fascista, para luego establecer un régimen político de frente único de todas las clases democráticas, y no uno de vieja democracia. Lo que preconizamos coincide plenamente con las tesis revolucionarias del Dr. Sun Yat-sen, (...) Hay quienes se preguntan si los comunistas chinos, una vez en el Poder, no implantarán una dictadura del proletariado y un gobierno partidista, siguiendo el ejemplo de Rusia. Nuestra respuesta es que un Estado de nueva democracia, basado en la alianza de las diversas clases democráticas, es por principio distinto de un Estado socialista de dictadura del proletariado". (Mao Zedong, Sobre El Gobierno de Coalición, 1945)

No se establecera la dictadura del proletariado inmediatamente, vale, ¿Pero como será ese "régimen político de frente único de todas las clases democráticas? ¿Y quienes eran esas clases democráticas?

"¿Qué se entiende por pueblo? En China, en la presente etapa, por pueblo se entiende a la clase obrera, el campesinado, la pequeña burguesía urbana y la burguesía nacional". (Mao, Sobre la dictadura democrático popular, 1949)

Como hemos podido comprobar con los textos de 1956, 1957, 1958 y demás, no fue en "la presenta etapa", la calificación a la burguesía nacional "pueblo", sino que se extendió a un computo general. Sigamos, entonces, en ese "régimen político de frente único de todas las clases democráticas" se incluye como clase democrática a la burguesía nacional con la que comparte el poder. ¿Queréis otro ejemplo de lo que es la nueva democracia?

"¿Qué es el régimen constitucional de nueva democracia? Es la dictadura conjunta de las diversas clases revolucionarias sobre los colaboracionistas y reaccionarios. Alguien dijo una vez: "Si hay comida, que la compartan todos." Me parece que esto puede servir de metáfora ilustrativa de la nueva democracia. Puesto que la comida debe ser compartida por todos, es inadmisible que un solo partido, grupo o clase ejerza la dictadura". (Mao Zedong, Sobre el régimen constitucional de nueva democracia, 1940)

¿La nueva democracia tiene programa económico? Sí claro.

"Hay quienes sospechan que los comunistas chinos nos oponemos al desarrollo de la iniciativa individual, al desarrollo del capital privado y a la protección de la propiedad privada; pero están equivocados. Son la opresión extranjera y la feudal las que obstaculizan sin piedad el desarrollo de la iniciativa individual del pueblo chino, obstruyen el desarrollo del capital privado y destruyen la propiedad de las amplias masas populares. La misión del sistema de nueva democracia, que preconizamos, consiste precisamente en eliminar esos obstáculos y detener esa destrucción, garantizar a las amplias masas populares la posibilidad de desarrollar libremente su iniciativa individual dentro de los marcos de la vida en la sociedad, garantizar el libre desarrollo de una economía privada capitalista que no pueda "dominar la vida material del pueblo", sino que la beneficie, y proteger toda propiedad privada legítimamente adquirida". (Mao, Sobre el gobierno de coalición, 1945)

Otros ejemplos:

"Se debe proteger la propiedad pública del Estado y de las cooperativas, así como los intereses económicos y la propiedad privada de los obreros, los campesinos, la pequeña burguesía y la burguesía nacional. Se debe desarrollar la economía de nueva democracia del pueblo y continuamente transformar al país de una economía agrícola a una industrial. El principio básico para la construcción económica dela República Popular de China es el desarrollo de la producción y el logro de una economía próspera a través de las políticas que tengan en cuenta tanto los intereses públicos como los intereses privados, beneficiar tanto al trabajo como al capital, dar ayuda mutua entre la ciudad y el campo, y fomentar la circulación de mercancías entre china y el extranjero. El Estado deberá coordinar y regularla economía de propiedad estatal, la economía cooperativa, la economía individual de los campesinos y artesanos, la economía capitalista privada y la economía capitalista estatal". (Lenguas Extranjeras, Documentos Importantes de la Primera Sesión Plenaria del PCCh)

Y:

"Recientemente hemos bajado las tasas bancarias y vamos a conceder préstamos a las empresas privadas en la mayor escala posible. Huelga decir que los intereses de la industria de nuestro país y el comercio bien serán servidos. (...) Se han creado condiciones muy favorables para la construcción económica nacional y para el desarrollo de una industria y comercio privado lícito. A partir de ahora los industriales y los comerciantes pueden dedicar todas sus energías al desarrollo de la producción y la mejora de sus negocios". (Lenguas Extranjeras, Archivos Sobre la Nueva Política Económica: 1949-1952)

Bien entonces según Mao, la nueva democracia consiste no en una alianza obrero-campesina, sino en una alianza obrero-campesina-burguesa en la que "es inadmisible que un solo partido, grupo o clase ejerza la dictadura", o sea un sistema multipartidista donde se desarrollara la propiedad privada. Y encima como hemos visto anterior esta alianza de las "clases democráticas" [¿desde cuando la burguesía es una clase democrática?] se mantuvo inmutable incluso en 1956, cuando se decía que ya había dictadura del proletariado, y cuando -siempre en la mente de Mao y Liu- se habían completado las tareas básicas de edificación socialista en la industria:

"La consigna "coexistencia duradera y supervisión mutua" también es fruto delas condiciones históricas concretas de nuestro país. No ha sido presentada de modo súbito, puesto que estuvo en gestación durante varios años. La idea de la coexistencia duradera nació hace mucho tiempo. El año pasado, cuando quedó establecido fundamentalmente el sistema socialista, esta consigna fue planteada en términos explícitos [Nota de NG: Se refiere a las tesis fijada en el VIII Congreso y a las propias tesis de Mao en obras como la de la siguiente cita]. ¿Por qué, pues, hay que admitir una larga coexistencia de los partidos democráticos de la burguesía y de la pequeña burguesía con el partido político de la clase obrera? Porque no tenemos motivos para no adoptarla política de coexistencia duradera con respecto a todos aquellos partidos que es dediquen verdaderamente a la tarea de unir al pueblo para la causa del socialismo y se hayan granjeado su confianza. (...) ¿Por qué se admite la supervisión de los partidos democráticos sobre el Partido Comunista? Porque un partido, lo mismo que una persona, tiene gran necesidad de oír opiniones diferentes de las propias. Es de todos conocido que la supervisión sobre el Partido Comunista la ejercen principalmente el pueblo trabajador y los militantes del Partido. Pero será más provechoso para nosotros que también participen en ella los partidos democráticos". (Mao Zedong, Sobre el tratamiento correcto de las contradicciones en el seno del pueblo, 1957)

Último ejemplo:

"¿Qué es mejor: que haya un solo partido o varios partidos? Por lo que hoy parece, es preferible que haya varios. Esto no sólo es válido para el pasado, sino que puede serlo también para el futuro; significa coexistencia duradera y supervisión mutua. (...) Tanto el Partido Comunista como los partidos democráticos surgieron en el proceso histórico. Todo lo que surge en el proceso histórico desaparece en el mismo proceso. Así, tarde o temprano desaparecerá el Partido Comunista y, de igual modo, los partidos democráticos". (Mao Zedong, Sobre el tratamiento correcto de las contradicciones en el seno del pueblo, 1957)

Entonces según Mao, y en consonancia a Liu, los partidos burgueses desapareceran cuando llegue el comunismo, como le pasará al PCCh, muy chulo todo. Ese era el programa de Mao para China, ahora veamos el programa de Stalin.

"Hechos principales que determinan el carácter dela revolución china: a) situación semicolonial de China y dominio económico y financiero del imperialismo; b) yugo de las supervivencias feudales, acentuado por el yugo del militarismo y la burocracia; c) creciente lucha revolucionaria de las masas de millones de obreros y de campesinos contra la opresión ejercida por los feudales y los funcionarios,contra el militarismo, contra el imperialismo; d) debilidad política de la burguesía nacional, su dependencia del imperialismo, su temor ante las proporciones del movimiento revolucionario; e) creciente actividad revolucionaria del proletariado, aumento de su prestigio entre las masas de millones de trabajadores; f) existencia de la dictadura proletaria en un país vecino de China. De ahí dos posibles caminos de desarrollo de los acontecimientos en China: o bien la burguesía nacional destrozará al proletariado, cerrará un trato con el imperialismo y se pondrá a su lado en campaña contra la revolución, para terminar ésta con el establecimiento de la dominación del capitalismo; o bien el proletariado apartará del camino a la burguesía nacional, consolidará su propia hegemonía y llevará tras de sí a las masas de millones de trabajadores de la ciudad y del campo, para vencer la resistencia de la burguesía nacional, conseguir el triunfo completo de la revolución democrático-burguesa y encauzarla después gradualmente hacia la revolución socialista, con todas las consecuencias que de esto se desprenden. Una de dos. La crisis del capitalismo mundial y la existencia de la dictadura proletaria en la U.R.S.S., cuya experiencia puede ser bien aprovechada por el proletariado chino, facilitan considerablemente la posibilidad de que la revolución china siga el segundo camino. (...) El golpe de Chang Kai-shek indica que la burguesía nacional ha abandonado la revolución, que ha nacido un centro de la contrarrevolución nacional y se ha cerrado el trato de los kuomintanistas de derecha con el imperialismo, contra la revolución china". (Stalin, Problemas de la revolución china, 1927)

Por lo tanto -entre otras cosas muy importantes- Stalin señala que la burguesía acaba de desertar de la revolución, y que era débil, así mismo señala -como hizo Lenin en su día- a los dirigentes chinos la existencia y posible ayuda de la URSS para el gobierno revolucionario que salga.

¿El programa "stalinista" significaba que era " inadmisible que un solo partido, grupo o clase ejerza la dictadura"? No ¿De desarrollará la alianza con la burguesía nacional? No ¿Se desarrollara el capitalismo? No

"El futuro Poder revolucionario en china guardara un parecido, en general, es decir, será una especie de dictadura democrática del proletariado y del campesinado, si bien con la diferencia de que, promoldialmente, será un poder antiimperialista. Será un Poder transitorio hacia un desarrollo no capitalista, hacia un desarrollo socialista de China. Esta es la dirección que deberá seguir la revolución China. Tres circunstancias facilita este camino de desarrollo de la revolución: Primero: que la revolución en China, como revolución de liberación nacional, estará enfilada contra el imperialismo y sus agentes en China; Segunda: que la burguesía nacional en China es débil, más débil que la burguesía nacional de Rusia de 1905, lo que facilita la hegemonía del proletariado, la dirección del campesinado por el Partido proletario; Tercero: que la revolución China se desarrollará en circunstancias que le permitirán utilizar la experiencia y la ayuda de la revolución victoriosa de la Unión Soviética". (Stalin, Las perspectivas de la revolución en China, 1926)

¿Como se tratará a la burguesía y su poder económico?

"Los comunistas serán unos redomados charlatanes si no emprenden el camino de expropiación de la burguesía cuando existan Soviets de diputados obreros y campesinos. (...) ¿Se puede y se debe renunciar a la expropiación de la burguesía en el futuro, cuando existan Soviets de diputados obreros y campesinos? No, no se debe". (Stalin, La revolución en china y las tareas de la Internacional Comunista, 1927)

O sea, ese programa económico contradice a todo lo expuesto por Mao y el PCCh, en mi anterior mensaje -y parte de este-.

¿Es necesario desarrollar el capitalismo de modo prolongado en un país como China?

"En los países todavía más atrasados- como en algunas partes de África-, en los cuales no existen apenas o no existen en general obreros asariados, en que la mayoría de la población vive en las condiciones de existencia de las hordas y se han conservado todavía los vestigios de las formas primitivas –en que no existe casi una burguesía nacional y el imperialismo extranjero desempeña el papel de ocupante militar que ha arrebatado la tierra-, en esos países la lucha por la emancipación nacional tiene una importancia central. La insurrección nacional y su triunfo pueden en este caso desbrozar el camino que conduce al desarrollo socialista, sin pasar en general por el estadio capitalista si, en efecto, los países de la dictadura del proletariado conceden su poderosa ayuda". (Programa y estatutos de la Internacional Comunista aprobados en el VI Congreso celebrado en Moscú el 1 de septiembre de 1928)

Tanto Lenin como Stalin recalcan una y otra vez la ayuda económica y la experiencia de la Unión Soviética y otros países donde existan la dictadura del proletariado para que los países coloniales y semicoloniales puedan desarrollar su industria -por ejemplo- sin tener que atascarse en la primera etapa. Un ejemplo claro de eso fue Albania donde Enver Hoxha explicó varias veces que Albania recibió muchas ayudas en materia militar, industrial, y sobre todo de técnicos soviéticos que pusieron en marcha todo ello, así como las becas para los estudiantes albaneses para que fueran allí a empaparse de eso mismo para que en el futuro no dependieran de los soviéticos sabiendo manejar esas mismas técnicas en los diversos campos, muchas de las veces como Enver Hoxha dijo, esa ayuda era gratuita:

"En mis memorias he escrito acerca de la petición que yo hice a José Stalin en 1947 con respecto a la creación de algunas compañías mixtas albano-soviéticas, que iban a explotar las riquezas de nuestro subsuelo.  Me  dijo  que ellos no  iban a   instalar   compañías  mixtas  con los  países amigos  de  las democracias populares, y me  explicó que algún paso que se había  dado en ese sentido, se había considerado erróneo y se había renunciado a él. Es nuestro deber, proveer a los países de democracia popular con la tecnología que poseemos y con la ayuda económica que podamos darles, y siempre estaremos prestos a ayudarles. Así pensaba Stalin y así actuó. Los Jruschovistas, por lo contrarío, no siguieron ese camino. Se embarcaron en el camino de la astuta colaboración capitalista, creando una "unidad" militar, política y económica con los antiguos países de democracia popular en su propio interés y en detrimento de los otros.Ellos transformaron el Tratado de Varsovia en un instrumento, para conservar en la esclavitud sus nuevas colonias, bajo formas supuestamente socialistas. Ellos transformaron a la Comecon de ser la organización para  la ayuda económica, que era en tiempos de Stalin, a ser un medio de control y explotación de los países miembro". (Enver Hoxha, Con Stalin, 1981)

Veamos un ejemplo sencillo de esto, para que se me entienda mejor:

En mis memorias he escrito acerca de la petición que yo hice a José Stalin en 1947 con respecto a la creación de algunas compañías mixtas albano-soviéticas, que iban a explotar las riquezas de nuestro subsuelo.  Me  dijo  que ellos no  iban a   instalar   compañías  mixtas  con los  países amigos  de  las democracias populares, y me  explicó que algún paso que se había  dado en ese sentido, se había considerado erróneo y se había renunciado a él. Es nuestro deber, proveer a los países de democracia popular con la tecnología que poseemos y con la ayuda económica que podamos darles, y siempre estaremos prestos a ayudarles. Así pensaba Stalin y así actuó. Los Jruschovistas, por lo contrarío, no siguieron ese camino. Se embarcaron en el camino de la astuta colaboración capitalista, creando una "unidad" militar, política y económica con los antiguos países de democracia popular en su propio interés y en detrimento de los otros.Ellos transformaron el Tratado de Varsovia en un instrumento, para conservar en la esclavitud sus nuevas colonias, bajo formas supuestamente socialistas. Ellos transformaron a la Comecon de ser la organización para  la ayuda económica, que era en tiempos de Stalin, a ser un medio de control y explotación de los países miembro (...)

Pasando a otras cuestiones, al tratar de nuestras Fuerzas Armadas le expliqué al camarada Stalin que nuestro ejército, salido de la guerra, está compuesto en su abrumadora mayoría de campesinos pobres, de jóvenes obreros y de intelectuales de la ciudad. Los cuadros del ejército, los oficiales que lo comandan, han surgido de la lucha y en la lucha han aprendido a dirigir.

Le hablé, igualmente, de los asesores soviéticos que trabajan en nuestro país y le pedí que nos enviaran algunos más. Nosotros, le dije, al no contar con suficiente experiencia, llevamos a cabo una labor política deficiente en las filas del ejército, por eso le rogué tuvieran en cuenta esta cuestión y nos ayudaran a elevar el nivel del trabajo político en el ejército. Bien es cierto que contamos con la ayuda de los asesores yugoslavos, le señalé, y no puedo decir que no tengan alguna experiencia, pero a decir verdad tienen sus limitaciones. Ellos también han salido de una gran lucha de liberación nacional, pero, a pesar de todo no están al nivel de los oficiales soviéticos.

Después de hablarle de la elevada moral de nuestro ejército, de su disciplina, así como de una serie de otras cuestiones, le pedí al camarada Stalin que designara un camarada soviético con el que pudiera discutir con más amplitud y en detalle los problemas de nuestro ejército y sus necesidades futuras. A continuación pasé a abordar el problema del reforzamiento de nuestra costa.

-En especial -le dije-, debemos reforzar la isla de Sazan, el litoral de Vlora y de Durres, porque estas posiciones son muy delicadas. Dos veces el enemigo nos ha atacado por este lugar, y es por ahí que puede venirnos un ataque eventual de los anglo-norteamericanos o de los italianos.

-En cuanto al reforzamiento de su costa -nos dijo Stalin-, comparto su opinión. Por nuestra parte no vamos a dejar de ayudarles, pero las armas y demás medios de defensa que les vamos a abastecer tienen que ser manejados por los albaneses y no por los soviéticos. El mecanismo de algunos de ellos es realmente complicado, por eso deben enviar gente a nuestro país para que aprenda a manejarlos.

Refiriéndose a mí petición sobre los asesores políticos para el ejército, el camarada. Stalin dijo que ya no podía enviar más, porque para realizar un buen trabajo era preciso que ellos dominaran previamente la lengua albanesa, conocieran asimismo la situación interna y la vida del pueblo albanés. Por eso sería conveniente, nos aconsejó, que nos enviaran a su gente para aprender de la experiencia soviética y luego aplicarla en las filas del ejército popular albanés.
(...)

Una vez que estaba hablando sobre la situación de los transportes y de las grandes dificultades que teníamos que afrontar en este sector, Stalin me preguntó:
-¿Construyen pequeños barcos en Albania?
-No.
-¿Pero ustedes tienen pinos, no?
-Si, bosques enteros.
-Entonces -dijo-, disponen de una buena base para construir pequeñas embarcaciones para el transporte marítimo.

Luego se interesó sobre la red de comunicaciones ferroviarias en Albania; me preguntó qué moneda teníamos, cuáles eran nuestros recursos minerales; quería saber si las minas albanesas habían sido explotadas por los italianos, etc.

Fui respondiendo a sus preguntas y el camarada Stalin, a su vez dando por concluida esta conversación expresó:

-La economía albanesa se encuentra, actualmente, en una situación de atraso. Ustedes, camaradas, casi parten de cero. Por eso, a la par de su lucha y de sus esfuerzos, también nosotros vamos a ayudarles en la medida de lo posible a enderezar su economía y a reforzar su ejército. Hemos examinado sus demandas de ayuda y hemos acordado satisfacerlas todas. Vamos a ayudarles a equipar su industria y su agricultura con la maquinaria necesaria, a reforzar su ejército, a desarrollar la enseñanza y cultura. Les proporcionaremos a crédito fábricas y demás maquinaria y las pagarán cuando puedan, en cuanto a los armamentos les serán suministrados gratuitamente y nunca tendrán que pagarlos. Sabemos que sus necesidades son aún mayores, pero por el momento es todo lo que podemos hacer, nosotros mismos todavía seguimos siendo pobres debido a las devastaciones causadas por la guerra. Al mismo tiempo, les ayudaremos con especialistas a fin de acelerar el desarrollo de la economía y de la cultura albanesas. Por lo que se refiere al petróleo pensamos enviarles especialistas azerbayanos, que son maestros en la materia. Por su parte, Albania debe enviar hijos de obreros y campesinos a la Unión Soviética para que estudien y se instruyan a fin de promover el progreso en su país.

Documento: Enver Hoxha, Con Stalin (1981)
Gracias a la ayuda internacionalista de la que Lenin y Stalin hablaban que se daría países como China y Albania, ésta última no tuvo porqué desarrollar el capitalismo pese a tener un gran atraso producido por la segunda guerra mundial y las propias condiciones semifeudales del país. De ahí la frase de Enver Hoxha de:

"La experiencia de Albania mues­tra que también un país pequeño, con una base material-técnica atrasada, puede alcanzar un desarrollo económico y cultural muy rápido y multila­teral, puede garantizar su independencia y hacer frente a los ataques del capitalismo y del imperia­lismo mundial, cuando está dirigido por un autén­tico partido marxista-leninista, cuando está dispues­to a luchar hasta el fin por sus ideales y cuando tiene confianza en que puede realizarlos". (Enver Hoxha, Informe presentado ante el VIII Congreso del PTA, 1981)

Proclamar que la mudanza de la primera a la segunda etapa tardará, no se sostiene por tanto, y precisamente quién haya estudiado las experiencias de las democracias populares, es la táctica preferida de los derechistas estilo Gomulka para enquistar la primera etapa, mantener por un largo tiempo esa etapa -la democrático-nacional-, cuando como los chinos, se realizan esas tareas con la alianza con la burguesía es un añadido más al número de problemas, veamos un fragmento sobre el trato a la burguesía en la primera etapa, que vendrá muy bien para aclarar el tema de la cuestión china y la de los países coloniales y semicoloniales:

«Debido a la gran influencia de la teoría de la «nueva democracia» y la popularización de la experiencia por la revolución china, se puede encontrar cierta confusión en el movimiento comunista en cuanto a la naturaleza de las alianzas con los sectores de la burguesía en las revoluciones democráticas. Lenin habló de esta cuestión en general en el II Congreso de la Internacional Comunista en 1920:

«Ahora bien, en este punto se hizo las objeciones de que si hablásemos de movimiento democrático-burgués, se borraría toda diferencia entre el movimiento reformista y el movimiento revolucionario. Sin embargo, en los últimos tiempos, esta diferencia se ha manifestado en las colonias y en los países atrasados con plena claridad, ya que la burguesía imperialista trata por todos los medios de que el movimiento reformista se desarrolle también entre los pueblos oprimidos. Entre la burguesía de los países explotadores y la de las colonias se ha producido cierto acercamiento, por lo que, muy a menudo -y tal vez hasta en la mayoría de los casos-, la burguesía de los países oprimidos, pese a prestar su apoyo a los movimientos nacionales, lucha al mismo tiempo de acuerdo con la burguesía imperialista, es decir, al lado de ella, contra todos los movimientos revolucionarios y las clases revolucionarias». (5) (Lenin, Informe de la Comisión para los Problemas Nacional y Colonial, 1920)

Durante la década de 1920 la Internacional Comunista adquirió gran experiencia sobre las revoluciones democrático-nacionales en los países coloniales y semicoloniales y también sobre el papel a desarrollar en estas la burguesía. La resolución del VI Congreso de la Internacional Comunista de 1928(6) (Algunas personas consideraban que este VI Congreso de la Internacional Comunista tendía hacía el izquierdismo y el sectarismo. Mientras si es cierto que existieron errores tácticos en la dirección bien calificados como sectarios en este periodo, lo cierto es que los puntos de vista programáticos básicos adoptados en este congreso histórico, como los previstos en este pasaje siguiente son correctos, relataban un desarrollo de los análisis leninistas en esta cuestión):

«La burguesía nacional en los países coloniales no adopta una actitud uniforme al imperialismo. Una parte, sobre todo a la burguesía comercial, sirve directamente a los intereses del capital imperialista -la llamada burguesía compradora-. Esta en general, se mantiene más o menos constantemente en una posición antinacional, en un punto de vista imperialista, dirigido contra todo el movimiento nacionalista, al igual que los aliados feudales del imperialismo y los funcionarios locales más altamente pagados. La otra parte de la burguesía nativa, especialmente aquella que representa los intereses de la industria nativa, apoyan al movimiento nacional, esta tendencia, vacilante e inclinada al compromiso, puede llamar al reformismo nacional. (...) La formación de cualquier tipo de bloque entre el partido comunista y la oposición nacional reformista debe ser rechazado, lo que no excluye acuerdos temporales y la coordinación de las actividades, en particular para las acciones antiimperialistas, a condición de que las actividades de la oposición burguesa se puedan utilizar para el desarrollo del movimiento de masas, y que estos acuerdos no limiten en modo alguno la libertad comunista para la agitación entre las masas y sus organizaciones. Por supuesto, en este trabajo los comunistas deben al mismo tiempo llevar a cabo la lucha ideológica y política más implacable contra el nacionalismo burgués y contra la menor señal de su influencia dentro del movimiento obrero». (7) (J. DeGras, La International Comunista 1919-1943)

La razón por la que la Internacional Comunista consideró que era posible establecer acuerdos con los sectores de la burguesía en los países coloniales y semicoloniales era porque ciertos sectores de ella -la llamada comúnmente burguesía nacional-, en general, apoyaban al movimiento nacional. Por otro lado la misma razón de que estas alianzas fueran temporales y condicionadas era por la tendencia al compromiso y el reformismo de este mismo sector. Ellos no apoyaran la continuación de la revolución democrático-nacional hasta el final, esto significa que para lograr una ruptura total con el imperialismo sólo se puede lograr tomando la senda del socialismo. Mientras el proletariado no establezca la dictadura del proletariado y se embarque en el socialismo, la burguesía «nacional» buscará por todos los medios establecer la dictadura burguesa, y buscará también consolidar las relaciones capitalistas e incluso manteniendo la dependencia del imperialismo para ello. Mientras los sectores de la burguesía nacional juegan un rol positivo durante la etapa democrático-nacional, ésta se rebelará contra la revolución, y el proletariado en alianza con el campesinado deberá acabar por el camino que la burguesía no quiso seguir. Las relaciones que fueron calificadas en un momento como alianzas, en ese momento serán transformadas en relaciones antagónicas desarrollándose una seria lucha a vida o muerte. El proletariado solo establece acuerdos temporales con la burguesía cuando esta puede ayudarle a lograr sus objetivos como en este caso con el movimiento nacional de liberación. Si el proletariado ve que es capaz perfectamente de derrotar al imperialismo y al feudalismo sin la necesidad de aliarse con la burguesía nacional, seguramente lo hará de ese modo, ya que de todos modos el objetivo final frente a la burguesía nacional siempre será el de aniquilarla como clase. Pero por otro lado, si el proletariado falla en establecer los compromisos y alianzas necesarios con la burguesía, puede quedarse aislado de sus aliados alargo plazo quedando rodeado por las clases explotadas, la revolución democrático-nacional podrá entonces ser rota, y los esfuerzos del proletariado para establecer su dominio pueden ser rotos por la reacción local y extranjera. [...]

En el análisis de la revolución democrático-burguesa en Rusia, Lenin dijo: «La preponderancia de la población campesina, su terrible opresión por parte del gran sistema semifeudal, la fuerza y la conciencia de la clase del proletariado ya organizada en un partido socialista, todas estas circunstancias imparten a nuestra revolución burguesa un determinado carácter. Esta peculiaridad no elimina el carácter burgués de la revolución. (...) Sólo determina el carácter contrarrevolucionario de nuestra burguesía y la necesidad de la dictadura del proletariado y de los campesinos en la victoria de una revolución tal». (14) (Lenin, La evaluación de la revolución rusa, 1908)

Lo que Lenin caracterizó como el «carácter específico» de la revolución democrático-burguesa de Rusia, el carácter contrarrevolucionario de nuestra burguesía y la necesidad de la dictadura del proletariado y de los campesinos en la victoria de una revolución tal», fue posteriormente determinado por Lenin y la Internacional Comunista, como el carácter general de las revoluciones democrático-burguesas de la época del imperialismo. Por supuesto, esto no significa que cada revolución democrático burguesa necesariamente conduzca siempre a la instauración de la dictadura del proletariado y el campesinado. Un ejemplo de que los comunistas no siempre han podido jugar el papel vanguardia del movimiento en esta etapa fue la revolución de febrero de 1917 en Rusia, aunque bien es cierto que las propias tareas de esta etapa que el gobierno burgués no resolvió las resolvería el gobierno de Lenin. En Rusia, contrariamente a las esperanzas de Lenin: «La peculiaridad del momento actual en Rusia consiste en el paso de la primera etapa de la revolución, que ha dado el poder a la burguesía por carecer el proletariado del grado necesario de conciencia y de organización, a su segunda etapa, que debe poner el poder en manos del proletariado y de las capas pobres del campesinado». (15) (Lenin, Las tareas del proletariado en la presente revolución, 1917)

Pero revisando los escritos de Lenin nadie puede negar que el objetivo de Lenin durante la etapa democrática de la revolución rusa fue el establecimiento de un gobierno popular, sin incluir a la burguesía. Después de la revolución de febrero, Lenin se opuso al gobierno de coalición de la burguesía y en su lugar llevó a las masas de obreros y campesinos a derrocar al gobierno de la burguesía, poniendo el poder en manos de los soviets que eran los representantes de las clases explotadas. ¿Debemos concluir entonces que el proletariado nunca debe, bajo ninguna circunstancia, formar un gobierno de coalición con la burguesía? No, en algunas circunstancias puede ser necesario, pero sí en las condiciones de una victoria en una revolución antiimperialista hace que el proletariado pueda zafarse de una coalición de gobierno mejor. La única situación en la que el proletariado quiere recurrir a una coalición con la burguesía sería en caso que las clases explotadas no pudieran mantener su dominio de forma independiente. Un gobierno de coalición de este tipo no podía llevar la revolución hasta el final, no podría llevar a cabo las tareas de la etapa socialista en un futuro y sería inevitablemente una alianza de corta duración, ya que podría contener en su interior la lucha a vida o muerte entre la burguesía, que no quiere perder su posición parasitaria, y el proletariado que brega por la hegemonía política total y el final de su explotación que le brinda su rival».

Documento: Jim Washingston - El socialismo no se puede construir en alianza con la burguesía (1980)
Por mucho que se aluda a particularidades nacionales como hacía Tito con los kulaks, la experiencia china no tenía porque utilizar a la burguesía nacional de aliada a compartir el poder con ella, sus condiciones nacionales no hacían la unión con ella algo admisible, sino todo lo contrario, como Stalin señaló ya desertó de la revolución en 1927, y años después se pudo ver una sensación similar. Mantener una alianza en 1949 con la burguesía nacional cuando el Kuomintang acaba de ser derrotado no tiene mucho sentido, como tampoco lo tuvo la unidad nacional que Mao promulgaba por 1945 con el propio Kuomintang, entonces, si Mao vio la traición de 1927, la de 1945, la de la burguesía que en medio de la invasión japonesa cuando se saltaba los pactos de no agresión y del frente único, ¿a que viene querer integrar encima la burguesía en la etapa socialista? Es un contrasentido histórico por el propio papel de esa burguesía en el proceso, mucho menos en el periodo "socialista".

"De ahí la posibilidad y la necesidad de una "coalición honesta" entre el proletariado y el campesinado trabajador y explotado. Por el contrario, una "coalición" –alianza- entre las clases trabajadoras y explotadas, por un lado, y la burguesía, por el otro, no puede ser una "coalición honrada" por la radical divergencia de intereses entre estas clases". (Lenin, La alianza entre los obreros y los campesinos explotados, 1917)

El problema empieza cuando uno detecta el miedo constante de Mao a romper la alianza con la burguesía de la primera etapa -que como he dicho es cuestionable-, este miedo se puede claramente en su V tomo de las obras escogidas, donde regaña una y otra vez a los que intentan aplicar medidas más claras contra su poder econcómico, él sólo habla de encauzar a la burguesía por caminos donde el capitalismo sea más controlable y peroratas sobre permitir la expresión de la ideología burguesa para poder combatirla, o sea mantener la alianza mediante concesiones económicas y medidas liberales para darles voz, como hemos visto en los textos de antes. Lenin explicó muy bien "este miedo" a que la burguesía desertara de la primera etapa, y como se aprovechaba de este reformismo gradual la burguesía:

"A la burguesía le conviene apoyarse en algunas de la supervivencias del viejo régimen contra el proletariado; por ejemplo, en la monarquía, en el ejército permanente, etc. A la burguesía le conviene que la revolución burguesa no barra demasiado resueltamente todas las supervivencias del viejo régimen, sino que deje en pie algunas de ellas; es decir, que esta revolución no sea del todo consecuente, no se lleve hasta el final, no sea decidida e implacable. A la burguesía le conviene más que los cambios necesarios en un sentido democráticoburgués se establezcan lentamente, gradualmente, prudentemente, de un modo cauto, por medio de reformas y no por la vía de la revolución; que estos cambios desarrollen lo menos posible la independencia, la iniciativa y la energía revolucionarias del pueblo sencillo, es decir, de los campesinos y principalmente de los obreros, pues de otro modo a estos últimos les será tanto más fácil "cambiar de un hombro a otro el fusil", como dicen los franceses, es decir, dirigir contra la propia burguesía el arma que pone en sus manos la revolución burguesa, la libertad que ésta les da, las instituciones democráticas que brotan en el terreno limpio de feudalismo. Por el contrario, a la clase obrera le conviene más que los cambios necesarios en un sentido democráticoburgués se introduzcan no por medio de reformas, sino por la vía revolucionaria, pues el camino reformista es el camino de las dilaciones, de los aplazamientos, de la agonía dolorosa y lenta de los miembros podridos del organismo popular, y los que más y primordialmente sufren con este proceso de agonía lenta, son el proletariado y los campesinos. El camino revolucionario, en cambio, es el camino que consiste en la operación más rápida y menos dolorosa para el proletariado, en la eliminación directa de los miembros podridos, el camino de mínimas concesiones y cautelas con respecto a la monarquía y a sus instituciones repelentes, ignominiosas y podridas, que envenenan la atmósfera con su descomposición. (...) Tomad cualquier artículo de Iskra, tomad incluso el famoso folleto de nuestro ilustre Martínov y encontraréis en ellos divagaciones sobre la insurrección popular, sobre la necesidad de llevar la revolución hasta el fin, sobre la aspiración a apoyarse en las capas profundas del pueblo en la lucha contra la burguesía inconsecuente. Pero todas estas cosas buenas se convierten en frases miserables desde el momento en que adoptáis o aprobáis la idea de que el "alcance de la revolución disminuirá" si la burguesía se desentiende de ella. (...) ¿De qué fuerzas sociales reales depende el "alcance de la revolución"? ¿Habéis pensado en ello, señores? Dejemos de lado las fuerzas de la política exterior y de las combinaciones internacionales, que se vuelven ahora completamente en nuestro favor, pero de las cuales todos nosotros hacemos caso omiso en nuestro examen, y lo hacemos con toda razón, puesto que de lo que se trata es de las fuerzas interiores de Rusia. Examinad estas fuerzas sociales interiores. Contra la revolución se alzan la autocracia, la corte, la policía, los funcionarios, el ejército y el pequeño grupito de la alta aristocracia. Cuanto más profunda es la indignación en el pueblo, menos seguro es el ejército, más aumenta la vacilación entre los funcionarios. Por otra parte, la burguesía, en su conjunto, está ahora por la revolución, y prueba su celo pronunciando discursos sobre la libertad, hablando cada vez con mayor frecuencia en nombre del pueblo e incluso en nombre de la revolución. Pero todos nosotros, marxistas, sabemos por la teoría y observamos cada día y a cada hora, en el ejemplo de nuestros liberales, de las gentes de los "zemstvos" y de Osvobozhdenie, que la burguesía está por la revolución de una manera inconsecuente, egoísta y cobarde. La burguesía en su inmensa mayoría se volverá inevitablemente del lado de la contrarrevolución, del lado de la autocracia contra la revolución, contra el pueblo, en cuanto sean satisfechos sus intereses estrechos y egoístas, en cuanto "dé la espalda" al democratismo consecuente (¡y ya ahora le da la espalda! ). Queda "el pueblo", es decir, el proletariado y los campesinos: sólo el proletariado es capaz de ir seguro hasta el fin, pues va mucho más allá de la revolución democrática. Por eso, el proletariado lucha en vanguardia por la república, rechazando con desprecio los consejos necios e indignos de él de quienes le dicen que tenga cuidado de no asustar a la burguesía. Entre los campesinos hay, al lado de los elementos pequeñoburgueses, una masa de elementos semiproletarios. Esto les hace ser también inestables, obligando al proletariado a fundirse en un partido rigurosamente de clase. Pero la inestabilidad de los campesinos es radicalmente distinta de la inestabilidad de la burguesía; pues, en este momento concreto, los campesinos se hallan menos interesados en que se mantenga indemne la propiedad privada que en arrebatar a los terratenientes sus tierras, que son una de las principales formas de aquella propiedad. Sin convertirse por ello en socialistas ni dejar de ser pequeños burgueses, los campesinos son susceptibles de actuar como los más perfectos y radicales partidarios de la revolución democrática. Los campesinos procederán invariablemente así, siempre y cuando la marcha de los acontecimientos revolucionarios que los alecciona no se interrumpa demasiado pronto por la traición de la burguesía y la derrota del proletariado. (...) Quien comprende verdaderamente cuál es el papel de los campesinos en la revolución rusa victoriosa, será incapaz de decir que el alcance de la revolución se reduce si la burguesía le vuelve la espalda, pues, en realidad, la revolución rusa no comenzará a adquirir su verdadero alcance, no comenzará a adquirir realmente la mayor envergadura posible en la época de la revolución democrático-burguesa, hasta que la burguesía no le vuelva la espalda y el elemento revolucionario activo sea la masa campesina, en unión con el proletariado. Para ser llevada consecuentemente hasta su término, nuestra revolución democrática debe apoyarse en fuerzas capaces de contrarrestar la inevitable inconsecuencia de la burguesía (es decir, capaces precisamente de "obligarla a volver la espalda", lo que temen, en su simplicidad, los partidarios caucasianos de Iskra). (Lenin, Dos tácticas de la socialdemocracia en la revolución democrática, 1902)

En fin, se debe analizar más a los clásicos y creer menos en el cuento "chino" de las especificidad nacional.
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NG
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Mensaje por NG el Sáb Ago 31, 2013 8:41 pm

Shenin: Se debe analizar los hechos históricos y materiales, no solo los papelitos. Esa burguesía nacional china fue sistemáticamente expropiada desde finales de los 50 hasta prácticamente hacerla desaparecer. Tanto fue así que para poder forjar a la burguesía actual los revisionistas chinos liderados por Deng tuvieron que privatizar empresas estatales y entregarle la propiedad a cuadros del PCCh.
Sí, es que sabes Shenin, como tengo entendido que no existe la rencarnación, ni he experimentado aún nada telepatico, me tengo que resignar a leer como tú dices "papelitos" para estudiar hechos históricos del siglo XX.

Perdóname Shenin pero creía que como marxista declarado sabías la diferencia entre expropiar y las empresas estatal-privadas, repito, por si no has leído:

"Después de la fundación de República Popular de China -la burguesía nacional- ha dado su apoyo a la dictadura democrática popular, el Programa Común y la Constitución, expresó su voluntad de seguir oponiéndose al imperialismo, y aceptó la reforma agraria, pero también tiene un fuerte deseo de desarrollar el capitalismo. Por lo tanto, nuestra política con respecto a la burguesía nacional, como en el pasado, sigue siendo al mismo tiempo unirnos ala vez que luchamos con ella, con el objetivo de así alcanzar la unidad con ellos a través de la lucha. (...) Como las restricciones impuestas por el Estado en la industria capitalista y comercio chocan con los estrechos intereses de la burguesía nacional, es inevitable que muchos de los capitalistas muestren oposición o infrinjan estas restricciones. La lucha entre la restricción y la lucha contra la restricción ha sido la principal forma de lucha de clases en el interior de nuestro país en los últimos años, lo que refleja la principal contradicción de clase en nuestro país, la contradicción entre la clase obrera y la burguesía (...) En el curso de estas luchas, se prestó atención a evitar y corregir el error de imponer a la economía capitalista restricciones demasiado rígidas o abusivas. La política básica del Partido y el Estado ha sido la de aislar por completo, a través de estas luchas, a los pocos elementos capitalistas que persisten en sus actividades ilegales de espaldas a las masas del pueblo, así como unirse con los demás miembros de la burguesía, reuniendo entonces a la gran mayoría de los elementos capitalistas que están dispuestos a cumplir con las leyes y decretos del Estado. (...) "Hemos logrado una victoria decisiva en la transformación socialistade la agricultura, la artesanía y la industria y comercio capitalistas en nuestro país. (…) La mayor parte de la industria y comercio capitalistas en el país ha sido objeto de la operación estatal-privada conjunta de operaciones. (...) nosotros hemos adoptado una política de rescate por pasos en la nacionalización de los medios de producción privados de laburguesía. Antes del rescate de empresas privadas en la dirección conjunta estatal privada, el rescate tomó la forma de distribución de ganancias en porciones hacia la parte de capitalistas (beneficios en un cuarto por ciento)según los ingresos netos de las empresas. Después de la conversión de las empresas privadas en la gestión estatal y privada conjunta de las operaciones enteras, la redención ha tomado la forma de pago de una tasa fija de interés,es decir, durante un cierto período, el Estado paga, a través de las empresas especiales de operaciones integrales, una tasa fija para las inversiones de los capitalistas». (Lenguas extranjeras, El VIII Congreso del PCCh)
Perdóname, si consideras que eso es expropiar a la burguesía, me lio la cabeza y arengo a Tito en cosencuencia, pues fue el precursor de eso mismo.

"Algunas personas pueden preguntar: ¿Desde que nuestra dictadurademocrática popular sea en el presente en esencia, la etapa de la dictadura del  proletariado, cómo se entiende que otras clases, otros partidos y personalidades democráticas sin partido participen en el poder estatal? ¿Porqué es necesario que el frente unido democrático popular en nuestro país siga existiendo? (…) La burguesía nacional ocupa un lugar especial en la dictadurademocrática de nuestro pueblo y en nuestro frente único democrático de nuestro pueblo. Durante la Guerra de Resistencia a la Agresión Japonesa,ciertos individuos representativos de la burguesía nacional ya se habían puesto en los órganos de gobierno de las bases revolucionarias. Dado que esto se hizo durante el período de la revolución democrático-burguesa, era fácil de entender. Desde la fundación de la República Popular aún más representantes de la burguesía nacional y sus partidos han participado en los órganos de nuestro estado, que es la dictadura del  proletariado en su carácter. Además, han seguido manteniendo la alianza política con la clase obrera y el Partido Comunista en la construcción del socialismo. ¿Cómo ha sucedido esto? ¿Cuál puede ser el significado de esa alianza hoy en día, cuando la transformación socialista ya se ha logrado en lo principal? ¿No es algo así como una carga? (...) En el curso de la transformación socialista, la alianza de la clase obrera con la burguesía nacional ha jugado un papel positivo en la educación y transformación de los elementos burgueses. En el futuro podemos continuar con nuestro trabajo de unir, educación y transformación a través de esta alianza, para que puedan poner sus conocimientos al servicio de la construcción socialista. Por lo tanto, se puede ver fácilmente que es un error considerar a esta alianza como un estorbo inútil".  (Lenguas extranjeras, El VIII Congreso del PCCh)
Eh nada Shenin, si tú dices también o piensas que esto que aquí acabo de reproducir no es una unión con la burguesía, pues reeditamos el concepto de esa palabra como tal para que se adapte a unos marcos en que parezca que el PCCh no dijo eso. Pero entremedias deberías saber que es negar también lo que la propaganda china dijo, pues durante finales de los años 60 se echo en cara a Liu todas estas teorías dentro del PCCh, que no eran monopolio suyo como he demostrado. Quién crea que miento, que repase las obras de Mao Zedong donde estima esto mismo, veamos una crítica a Liu de la época de la revolución cultural por estas teorías de los años 50 sobre las empresas estatal-privadas, ¡década donde Shenin me llama cabezón porque no entiendo que se llevo a cabo la expropiación de la burguesía!:

"Por supuesto, yo estaba muy preocupado en ese momento acerca de cómo el Partido Comunista nos trataría. Sin embargo, el Gobierno Popular me invitó a participar en varias reuniones inmediatamente después de la liberación de Beijing, y más tarde, me nombraron secretario general del órgano que preparaba la creación de la comisión de la Conferencia Consultiva Política del Pueblo Chino en Beijing. Me di cuenta de que sólo mediante la aceptación de transformación socialista podría haber un futuro brillante para mí. Cuando mi empresa de harina se convirtió en una empresa conjunta estatal-privada en 1954, me adjudicaron un puesto de liderazgo en mi empresa. Además del interés fijo, he recibido una paga relativamente alta. Fui elegido además, miembro del Gobierno Municipal Popular en 1957". (Peking Review, #34, 1967)
Otro ejemplito "de la encarnizada lucha del PCCh contra la burguesía nacional china", que "logró en los años 50 expropiarla":

La colaboración con la "burguesía nacional" no es breve. Toma la forma de las empresas "mixtas" en las cuales los antiguos propietarios continúan siendo remunerados por una parte fija de los beneficios de sus antiguas empresas mientras además continúan asegurando la dirección de dicha empresa. He aquí cómo Robert Guillain describe el encuentro con uno de los miembros de la"burguesía nacional" en 1965:

"En casa de Sr. Liu, por primera vez desde que llegué a China, me encuentro en un decorado como en otro tiempo, o como en Hong Kong: gran salón lujoso,adornado de pinturas de dueño chino de la época Ming, butacas y cojines de seda, entarimados impermeables de hule, flores en vasos de porcelana antigua. Una criada sirve el té. El chófer espera en el jardín con coche. Y en tal marco, es divertido tener la experiencia y da que pensar ver cantar alabanzas al comunismo por un capitalista. ¿Alguien ha tratado de restar importancia asu trabajo? "Yo mismo era director general nombrado; soy ahora director general nombrado por el Estado" dice sobre tono jovial. ¿Acaso no había cambiado su tratamiento? "No, en absoluto, me pagan como antes: 670 yuanes al mes" (el equivalente a 1340 francos nuevos) dijo, abanicándose con su ventilador de marfil. ¿Recortaron su capital? "Muy al contrario, el Estado hizo todo honestamente, y aunque generosamente, que este jarrón, por ejemplo, estaba enumerado el quinto en mi catálogo, ahora lo está en el número 8 en el inventario, y mis 3.600.000 fábricas evaluadas a mi balance, ahora considero tener unas 7.400 000" ¿Y los intereses? "Mi 5 % me es pagado en metálico, y los gasto como deseo. No hay tampoco impuestos" (...) Un funcionario me dirá más tarde en Pekín que todo el país hay así, en cifras redondas, dos millones de capitalistas reciben intereses fijos pagados por el Estado. Acto seguido, habría cerca de cien mil "grandes", el resto sería generalmente gente de poca monta". (Robert Guillain, 30 años en China, Editions du Seuil, París, 1965, p. 112-113)

A nivel político, los miembros de la "burguesía nacional" están representados por los "partidos democráticos":

"El Sr. Liu dirige cinco fábricas de tejidos, con más de 11.000 obreros. Es presidente de la Federación de las Asociaciones comerciales e industriales de Shanghái, es decir, de la federación de los capitalistas "arrepentidos" de su tipo. Es delegado a la Asamblea nacional, como miembro de un partido creado especialmente para él y sus semejantes: la Asociación para la Construcción democrática del país". (Robert Guillain, 30 años en China, Editions du Seuil, París, 1965, p. 112-113)

Estos llamados partidos políticos "democráticos" jamás desaparecerán del panorama político chino y podrían ser revitalizados así cuando después de la muerte de Mao, la apertura de China a los capitales extranjeros se llevara a gran escala. He aquí cómo la prensa china de 1983 habla de ello:

"China cuenta ahora con ocho partidos democráticos: el Comité revolucionario del Kuomintang de China, la Liga democrática de China, la Asociación para la Construcción democrática de China, la Asociación China para la democracia,el Partido democrático campesino y obrero de China, Zhi Gong Dang de China,la Sociedad Jiu San y la Liga para la autonomía democrática de Taiwán. (...) Las relaciones entre el PCCh y los partidos democráticos no son entre un partido en el poder y una oposición. Son relaciones de cooperación entre partidos hermanos que tienen el PCCh como núcleo de dirección". (An Zhiguo, "Los partidos democráticos y su papel" en China después deMao, una colección de 80 elementos de información Beijing, Beijing, 1983, p.67-68)

El "socialismo" de Mao no se limita desde luego a esta "integración" de la"burguesía nacional". Lo esencial está en otro lugar. El estado de "nueva democracia" hereda la mayor parte del sector industrial, que había sido confiscada a los japoneses por el Kuomintang. La propiedad estatal en China no es pues esencialmente el resultado de una expropiación de la burguesía sino una herencia de la historia:

"La segunda ventaja del proletariado era: el aparato de Estado del que acaba de apoderarse, y con él, el control de lo esencial del aparato industrial chino de producción confiscado a los japoneses, esta labor, se debía al régimen de Kuomintang que había realizado esta tarea, después de la derrota de estos últimos: 2.858 empresas que empleaban a 750.000 obreros y producían el 41% del valor global de la producción de las grandes empresas, era el 58 % de la energía eléctrica, el 68 % del carbón, el 97 % del acero, el 68 % del cemento y el  53 % de los hilados de algodón". (Edward Poulain, El patrón de la industrialización socialista en China,Maspero, París, 1977)

Documento: Circulo Henri Barbusse - Reflexiones sobre el maoísmo (2000)
¿Anda que curioso las citas, con eso de las prerrogativas económicas de un interés fijo y mantener el liderazgo de la empresa? ¿De donde habría sacado el PCCh tal idea?

"La siguiente tabla muestra la distribución delas ganancias de las empresas adscritas al capitalismo de Estado: Impuesto sobre la renta 34,5 %, Fondos de bienestar 15,0 %, Fondos de acumulación 30,0%, Dividendos para los capitalistas 20,5 %, Total 100,0 %. Es necesario continuar educando a los capitalistas en el patriotismo y, con miras a ello,formar de manera planificada cierto número de capitalistas que tengan larga visión y buena disposición de acercarse al Partido Comunista y al gobiernopopular, de modo que, por su intermedio, se pueda convencer a la mayoría delos capitalistas. Al poner en práctica el capitalismo de Estado, no sólo debemos atenernos a lo que es necesario y factible -véase el Programa Común-, sino también contar con la libre voluntad de los capitalistas, pues se trata de una cooperación, y la cooperación está reñida con la coerción". (Mao Zedong, Camino obligado para la transformación dela industria y comercio capitalistas, 1953
Por eso yo no sabía que para un Partido Comunista y su Estado el capitalismo de Estado era una expropiación, creía que era la concesión precisamente de una empresa con las correspondiente prerrogativa al capitalista de turno, pero veo que los simpatizantes de Mao cambiáis el significado de las palabras y ahora al hecho de introducir el capitalismo de Estado se le adjudica el mérito de ser lo mismo que una expropiación de la empresa. ¿Entonces Chávez cuando paga por tener el 51% de una empresa también la esta expropiando como tal y desaparece las ganancias de la parte capitalista? Bueno yendo al tema, os quedáis en un callejón de salida, si en 1967 se denuncia como errónea las políticas de los 50, se debería culpar a Liu, sí, olé los cojones del PCCh, ¿pero por qué se deja a Mao fuera de esta autocrítica?, ¿borramos que Mao apoyo el VIII Congreso de 1956? ¿Borramos la última cita de Mao aquí puesta? ¿Que hacemos Shenin? Yo al menos te recomiendo humildemente leer esos "papelitos" que no son fuentes externas al PCCh, sino suyas, y aparcar el sentimentalismo que puedas albergar sobre la figura de Mao.
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Mensaje por Thiago el Dom Sep 01, 2013 2:03 am

El liderazgo de Avakian en el movimiento maoísta (a través del MRI) ha dejado su impronta en muchos maoístas que ahora lo repudian. El “Presidente” Bob Avakian (el de la “nueva síntesis” revisionista) fue el que capitaneó la crítica a las ideas de Enver Hoxha expresadas en el libro “El imperialismo y la revolución”. En particular, el artículo del avakianista J. Werner, titulado “Beat Back the Dogmato-Revisionist Attack on Mao Tsetung Thought” publicado en mayo de 1979, permanece todavía como modelo y fuente de los “contraataques” maoístas contra lo que se les ocurrió denominar –ante la orfandad de argumentos– como “dogmato-revisionismo”. Estos “críticos” juntaron dos conceptos contrapuestos (dogmatismo y revisionismo) en una “unidad de contrarios” (¡brillantes dialecticos!) como una forma de incorporar a como dé lugar la palabra revisionismo en su caracterización de las ideas de Enver Hoxha. ¡Un dogmatico que es revisionista! Generalmente se conoce que el revisionismo es una revisión o castración de los principios del marxismo, particularmente del principio de la dictadura del proletariado, revisión asociada con una supuesta actualización o desarrollo creador de las tesis fundamentales de la doctrina marxista. Mientras que un dogmatico es aquél que considera esos principios inmutables, inalterables en su aplicación, sin atender las condiciones particulares de espacio y tiempo, de la historia y de las realidades sociales, económicas y políticas. ¿Cómo alguien puede ser a la vez dogmático y revisionista, es decir, “dogmato-revisionista”, según el neologismo avakianista? ¿Será parte de la “nueva síntesis” filosófica de esta lumbrera del maoísmo?

De lo poco que he podido leer, el artículo que publica JavichoII, con todo su lenguaje incendiario y seudoradical, le debe o toma prestado los argumentos del artículo del avakianista Werner. Es un artículo largo, que merecerá que se lo discuta por partes.

Sin embargo, hay un punto en que es necesario dejar bien en claro. El autor sostiene que Enver Hoxha ha revisado el pensamiento Mao Tsetung. Y es el “anhelo” (según propia expresión) del autor demostrar esta hipótesis.

Rosales Vargas escribió:“El Imperialismo y la Revolución”, libro escrito por Enver Hoxha especialmente para revisar el pensamiento Mao Tsetung…”
Sin necesidad de leer el artículo completo cualquiera puede concluir que el autor ha fracasado en ese objetivo. Y la explicación es muy simple: para revisar cualquier doctrina, primero hay que adherir esa doctrina, tenerla como suya. Enver Hoxha jamás fue maoísta. Se pueden discutir las circunstancias y el contenido de las tesis políticas que ambos líderes compartieron en un momento de la historia, pero no se puede, bajo ningún punto de vista, lanzar una afirmación tan peregrina y traída de los cabellos.

El autor ha fracasado. Pero sin embargo, como una letanía o una reiteración gobbeliana, una y otra vez, en cada título de las seis partes en que se divide el artículo, el autor repite la falsedad “Hoxha revisa el pensamiento Mao Tsetung…”. Su objetivo: hacer por pasar como revisionista al dogmático e izquierdista Enver Hoxha. Trata inútilmente de devolverle el cumplido.

Así, el autor no sólo ha fracasado sino que ha mentido.

Además, en su introducción nos va adelantando la pobreza de los argumentos, acompañándolo con iracundos adjetivos y apelación al sentimentalismo más barato: “descarga de inmundicia sobre el cadáver del camarada Mao Tsetung”. Y como una muestra de que ha tomado prestado los argumentos del avakianismo, este autor dice:

Rosales Vargas escribió:“Intencionalmente las citas no tienen referencia a las ediciones chinas en albanés ni a las ediciones chinas en otros idiomas de las cinco “Obras Escogidas” de Mao Tsetung, realizadas por la editorial “Ediciones Lenguas Extranjeras” de Pekín. Las referencias bibliográficas las hace Hoxha de las ediciones francesas y albanesas de los libros de Mao Tsetung, Tal manera de proceder adjudica una temporal ventaja a Hoxha porque, al remitirnos a ediciones no procedentes de Pekín y no concordadas al castellano o a cualquier otro idioma, resulta sumamente difícil constatar la fidelidad de las citas, porque, si nos remite a un número de páginas, por ejemplo del tomo número 2 de Mao Tsetung, editado en albanés o en francés, al buscar la cita en ese número de páginas y de tomo en las ediciones castellanas nos damos con la sorpresa de no encontrarla. Solamente después de larga, paciente y fatigosa pesquisa es posible encontrar las citas en páginas y tomos diferentes a los indicados por Hoxha.”
Mientras que el autor Rosales dice ridículamente esto en la introducción de su artículo, dándole una importancia que no tiene, Werner lo pone en un pie de página así, culpando a los traductores por no concordar ediciones:

Werner escribió:“Whether the Albanian translators deliberately cite the Albanian edition of Mao’s works to prevent the reader from checking Hoxha’s hatchet jobs against the original, or whether it is simply a case of taking an extremely irresponsible course in the light of such an important question, we will leave to the reader to decide. In either case, it makes it virtually impossible for the great majority of the readers to refer”.
Esto es un absurdo, rayano en lo ridículo. Las ediciones de las Obras de Mao se publicaban en el mundo en primer lugar en los principales idiomas, entre ellos el inglés y francés, y después sucesivamente en otros idiomas. Enver Hoxha hablaba dos idiomas: albanés y francés. Cuando en los sesenta se dio el acercamiento de China con Albania, en este último país se publicaron también por cuenta propia, documentos de Mao y el PCCh en albanés. Es muy probable que en los momentos iniciales de la relación albano-china, Hoxha obtuviera más rápido la edición francesa ya editada (no se sabe que Mao le enviara una copia en albanés). Además, cualquier autor que escribe pone las fuentes según las tiene, no según una supuesta concordancia. Por último, cualquiera que esté familiarizado con las Obras de Mao reconoce de dónde han sido tomadas las citas y referencias.

Sin embargo, es importante su discusión, porque ahi se resumen las tesis que son la base sustancial de la “crítica” maoísta a Enver Hoxha.
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Mensaje por javicho II el Mar Sep 03, 2013 9:06 pm

Thiago escribió:
El liderazgo de Avakian en el movimiento maoísta (a través del MRI) ha dejado su impronta en muchos maoístas que ahora lo repudian. El “Presidente” Bob Avakian (el de la “nueva síntesis” revisionista) fue el que capitaneó la crítica a las ideas de Enver Hoxha expresadas en el libro “El imperialismo y la revolución”. En particular, el artículo del avakianista J. Werner, titulado “Beat Back the Dogmato-Revisionist Attack on Mao Tsetung Thought” publicado en mayo de 1979, permanece todavía como modelo y fuente de los “contraataques” maoístas contra lo que se les ocurrió denominar –ante la orfandad de argumentos– como “dogmato-revisionismo”. Estos “críticos” juntaron dos conceptos contrapuestos (dogmatismo y revisionismo) en una “unidad de contrarios” (¡brillantes dialecticos!) como una forma de incorporar a como dé lugar la palabra revisionismo en su caracterización de las ideas de Enver Hoxha. ¡Un dogmatico que es revisionista! Generalmente se conoce que el revisionismo es una revisión o castración de los principios del marxismo, particularmente del principio de la dictadura del proletariado, revisión asociada con una supuesta actualización o desarrollo creador de las tesis fundamentales de la doctrina marxista. Mientras que un dogmatico es aquél que considera esos principios inmutables, inalterables en su aplicación, sin atender las condiciones particulares de espacio y tiempo, de la historia y de las realidades sociales, económicas y políticas. ¿Cómo alguien puede ser a la vez dogmático y revisionista, es decir, “dogmato-revisionista”, según el neologismo avakianista? ¿Será parte de la “nueva síntesis” filosófica de esta lumbrera del maoísmo?

De lo poco que he podido leer, el artículo que publica JavichoII, con todo su lenguaje incendiario y seudoradical, le debe o toma prestado los argumentos del artículo del avakianista Werner. Es un artículo largo, que merecerá que se lo discuta por partes.

Sin embargo, hay un punto en que es necesario dejar bien en claro. El autor sostiene que Enver Hoxha ha revisado el pensamiento Mao Tsetung. Y es el “anhelo” (según propia expresión) del autor demostrar esta hipótesis.

Rosales Vargas escribió:“El Imperialismo y la Revolución”, libro escrito por Enver Hoxha especialmente para revisar el pensamiento Mao Tsetung…”
Sin necesidad de leer el artículo completo cualquiera puede concluir que el autor ha fracasado en ese objetivo. Y la explicación es muy simple: para revisar cualquier doctrina, primero hay que adherir esa doctrina, tenerla como suya. Enver Hoxha jamás fue maoísta. Se pueden discutir las circunstancias y el contenido de las tesis políticas que ambos líderes compartieron en un momento de la historia, pero no se puede, bajo ningún punto de vista, lanzar una afirmación tan peregrina y traída de los cabellos.

El autor ha fracasado. Pero sin embargo, como una letanía o una reiteración gobbeliana, una y otra vez, en cada título de las seis partes en que se divide el artículo, el autor repite la falsedad “Hoxha revisa el pensamiento Mao Tsetung…”. Su objetivo: hacer por pasar como revisionista al dogmático e izquierdista Enver Hoxha. Trata inútilmente de devolverle el cumplido.

Así, el autor no sólo ha fracasado sino que ha mentido.

Además, en su introducción nos va adelantando la pobreza de los argumentos, acompañándolo con iracundos adjetivos y apelación al sentimentalismo más barato: “descarga de inmundicia sobre el cadáver del camarada Mao Tsetung”. Y como una muestra de que ha tomado prestado los argumentos del avakianismo, este autor dice:

Rosales Vargas escribió:“Intencionalmente las citas no tienen referencia a las ediciones chinas en albanés ni a las ediciones chinas en otros idiomas de las cinco “Obras Escogidas” de Mao Tsetung, realizadas por la editorial “Ediciones Lenguas Extranjeras” de Pekín. Las referencias bibliográficas las hace Hoxha de las ediciones francesas y albanesas de los libros de Mao Tsetung, Tal manera de proceder adjudica una temporal ventaja a Hoxha porque, al remitirnos a ediciones no procedentes de Pekín y no concordadas al castellano o a cualquier otro idioma, resulta sumamente difícil constatar la fidelidad de las citas, porque, si nos remite a un número de páginas, por ejemplo del tomo número 2 de Mao Tsetung, editado en albanés o en francés, al buscar la cita en ese número de páginas y de tomo en las ediciones castellanas nos damos con la sorpresa de no encontrarla. Solamente después de larga, paciente y fatigosa pesquisa es posible encontrar las citas en páginas y tomos diferentes a los indicados por Hoxha.”
Mientras que el autor Rosales dice ridículamente esto en la introducción de su artículo, dándole una importancia que no tiene, Werner lo pone en un pie de página así, culpando a los traductores por no concordar ediciones:

Werner escribió:“Whether the Albanian translators deliberately cite the Albanian edition of Mao’s works to prevent the reader from checking Hoxha’s hatchet jobs against the original, or whether it is simply a case of taking an extremely irresponsible course in the light of such an important question, we will leave to the reader to decide. In either case, it makes it virtually impossible for the great majority of the readers to refer”.
Esto es un absurdo, rayano en lo ridículo. Las ediciones de las Obras de Mao se publicaban en el mundo en primer lugar en los principales idiomas, entre ellos el inglés y francés, y después sucesivamente en otros idiomas. Enver Hoxha hablaba dos idiomas: albanés y francés. Cuando en los sesenta se dio el acercamiento de China con Albania, en este último país se publicaron también por cuenta propia, documentos de Mao y el PCCh en albanés. Es muy probable que en los momentos iniciales de la relación albano-china, Hoxha obtuviera más rápido la edición francesa ya editada (no se sabe que Mao le enviara una copia en albanés). Además, cualquier autor que escribe pone las fuentes según las tiene, no según una supuesta concordancia. Por último, cualquiera que esté familiarizado con las Obras de Mao reconoce de dónde han sido tomadas las citas y referencias.

Sin embargo, es importante su discusión, porque ahi se resumen las tesis que son la base sustancial de la “crítica” maoísta a Enver Hoxha.
El libro de Antonio Rosales fue publicado en alguna ciudad peruana en 1980. Por si a caso lo digo : ¿Por qué es un libro? porque tiene 112 páginas, mimeografiado, mide 16 X 12, y no tiene editorial. Muchas veces era y es muy común que el mismo autor publicara y publique su libro en el Perú, y de seguro también en muchas partes.

En 1980 cuando Rosales publica su libro de seguro tiene como fuente a Avakian, pero hoy la situación a cambiado con respecto al avakianismo. Y cuando Rosales publica su libro, en el Perú recién se había iniciado la Guerra Popular ( Aclarar que Rosales no perteneció al PCP). Y el PCP jamás toma como referencia ningún postulado de Avakian porque el PCP sólo hacía leer a los clásicos del marxismo pero sobre todo a Mao Tsetung y también los documentos del PCP. Avakian no era tomado en cuenta para nada para la situación del Perú.

En cuanto a las ediciones que hace mención Rosales lo que él dice es que Hoxha no cita ¬para la denuncia que dizque está haciendo contra el pensamiento mao tsetung¬ las "Obras Escogidas" de Mao en las ediciones chinas en este caso la más autorizada es Lenguas Extranjeras Pekin (Porque como usted muy bien sabe las traducciones para los países del mundo lo hace la misma editora como fue la URSS con la editorial Progreso). Hoxha recurre a sus propias traducciones en Albanes porque lo que le faltó a aprender a Hoxha es el idioma chino.

Y por su puesto que Enver Hoxha se pone a revisar el pensamiento Mao Tsetung, y no es necesario que sea maoista, así como Kruschev jamás fue marxista-leninista ¿o usted cree que por el hecho de pertenecer a un partido comunista es ya uno comunista?

Hoxha sin ser maoista lo revisa porque está tergiversando adrede el pensamiento mao tsetung que fue en su momento porque hoy es maoismo. Lo más honesto hubiera sido que Hoxha sacra todas su tergiversacione en vida de Mao y en la misma cara de Mao le diga que es un anticomunista, un antimarxista, un antileninista y que le gusta la burguesía.

A la muerte de Stalin, Mao lo criticó pero jamás dijo que sea un anticomunista y todos los anti que se les pueda ocurrir. Esa es la diferencia estimado señor Thiago.

Saludos cordiales.

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Mensaje por Dzerjinskii el Mar Sep 03, 2013 11:53 pm

javicho II escribió: Lo más honesto hubiera sido que Hoxha sacra todas su tergiversacione en vida de Mao y en la misma cara de Mao le diga que es un anticomunista, un antimarxista, un antileninista y que le gusta la burguesía.
Luego de definir la actitud China ante los soviéticos y yugoslavos como revisionista Enver Hoxha instruye al CC de PTA de esta forma:

“Debemos hacer los máximos esfuerzos, sin infringir los principios, para no manifestarnos contra el Partido Comunista de China (…) expresar abiertamente a los chinos nuestro punto de vista acerca de cualquier cuestión, ponerles bien en claro nuestro desacuerdo sobre todas las cuestiones en las que no compartimos una misma opinión”

(Enver Hoxha Indicaciones al CC del PTA ante el informe de Nesti Nase sobre las declaraciones de Chou En-Lai a los embajadores reunidos de varios partidos comunistas. 31 de Octubre de 1964. Obras Escogidas Pág. 687 y siguientes.)

El 5 de noviembre del mismo año el CC del PTA enviaría una carta al CC del PCCH donde se detallarían varios desacuerdos que se suman a los ya expresados desde 1962.

Si buscas en las obras escogidas de Hoxha veras que hay al menos en dos sesiones del CC del PTA, a principios de los años 60 donde Enver Hoxha llama la atención sobre actitudes del PCCH e indica no hacer públicos esos problemas hasta no confirmar y poder debatir directamente con el PCCH. Luego la visita de una misión albanesa a China es infructuosa y los hechos van confirmando las vacilaciones chinas, incluyendo su acercamiento a Tito, y luego de la caída de Kruschev a los soviéticos, para luego terminar recibiendo a Nixon.

El PTA hizo las críticas al PCCH desde el primer momento que surgieron las diferencias, respetando las formas, hasta que las actitudes del PCCH hicieron imposible mantener el tono.

El PTA no esperó a que muriera Mao para criticarlo, los hechos fueron incrementando el tenor de la crítica, hasta que con el tiempo Enver Hoxha pudo sintetizar y explicar el porqué de estas vacilaciones de Mao y el PCCH.




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Mensaje por javicho II el Miér Sep 04, 2013 10:43 am

Dzerjinskii escribió:
javicho II escribió: Lo más honesto hubiera sido que Hoxha sacra todas su tergiversacione en vida de Mao y en la misma cara de Mao le diga que es un anticomunista, un antimarxista, un antileninista y que le gusta la burguesía.
Luego de definir la actitud China ante los soviéticos y yugoslavos como revisionista Enver Hoxha instruye al CC de PTA de esta forma:  

“Debemos hacer los máximos esfuerzos, sin infringir los principios, para no manifestarnos contra el Partido Comunista de China (…) expresar abiertamente a los chinos nuestro punto de vista acerca de cualquier cuestión, ponerles bien en claro nuestro desacuerdo sobre todas las cuestiones en las que no compartimos una misma opinión”

(Enver Hoxha Indicaciones al CC del PTA ante el informe de Nesti Nase sobre las declaraciones de Chou En-Lai a los embajadores reunidos de varios partidos comunistas. 31 de Octubre de 1964. Obras Escogidas Pág. 687 y siguientes.)  

El 5 de noviembre del mismo año el CC del PTA enviaría una carta al CC del PCCH donde se detallarían varios desacuerdos que se suman a los ya expresados desde 1962.

Si buscas en las obras escogidas de Hoxha veras que hay al menos en dos sesiones del CC del PTA, a principios de los años 60 donde Enver Hoxha llama la atención sobre actitudes del PCCH e indica no hacer públicos esos problemas hasta no confirmar y poder debatir directamente con el PCCH. Luego la visita de una misión albanesa a China es infructuosa y los hechos van confirmando las vacilaciones chinas, incluyendo su acercamiento a Tito, y luego de la caída de Kruschev a los soviéticos, para luego terminar recibiendo a Nixon.  

El PTA hizo las críticas al PCCH desde el primer momento que surgieron las diferencias, respetando las formas, hasta que las actitudes del PCCH hicieron imposible mantener el tono.

El PTA no esperó a que muriera Mao para criticarlo, los hechos fueron incrementando el tenor de la crítica, hasta que con el tiempo Enver Hoxha pudo sintetizar y explicar el porqué de estas vacilaciones de Mao y el PCCH.  




Pue ahí está lo fundamental del asunto; una cosa es estar en desacuerdo entre comunistas y otra muy distinta es decirle : "que tus acciones son anticomunistas, ajenas al marxismo o que la esencia del pensamiento de Mao es antimarxita". Por lo tanto las críticas de Hoxha hacia Mao no son críticas ni contradicciones en el seno del pueblo. Hoxha crítica a Mao denunciándolo como reaccionario, enemigo del pueblo, antipartido y seguidor de la burguesía porque la defiende, es decir trata a Mao como el enemigo de clase. Entonces ¿las crítica y denuncia que hace Hoxha, después de muerto Mao, son críticas honestas entre comunistas? pues no. Hoxha como el oportunista que demostró ser esperó que Mao muriera para iniciar toda sus tergiversaciones a la esencia del Pensamiento Mao Tsetung.

Para Hoxha en China nunca existió golpe de Estado que llevó a la restauración del capitalismo, para Hoxha sólo existió afanes de poder por parte de Mao porque cuando quería sacaba a uno y atro del poder con ayuda del Ejército, vaya análisis que hace. Parece que no se entiende que en el socialismo aún existe lucha de clases y que la burguesía lucha enconadamente por restaurar el capitalismo y que el problema estaba en la superestructura ¬y no en las fuerzas productivas¬ que es el último lugar que le queda a la burguesía para recuperar el Poder, pues ahí golpeó Mao iniciando la GRCP.
Un gran aporte de Mao al marxismo es que primero es la ideología proletaria y segundo es el técnico. El técnico, el intelectual, el burócrata, el sabelotodo termina despreciando a las masas porque es ajeno a la ideología proletaria, es decir son burgueses en la mente no son proletarios por más que pertenezcan al partido comunista. "Primero rojo que experto".

Hoxha convirtió la lucha contra el pensamiento mao tsetung (hoy maoismo) en antagónica por lo tanto en una lucha ideológica es decir en una lucha de clases.
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Mensaje por NG el Sáb Sep 07, 2013 1:33 pm

Dzerjinskii escribió:Luego de definir la actitud China ante los soviéticos y yugoslavos como revisionista...
Obviamente con esta frase de Dzer, se puede intuir una cosa: el PTA no era un partido sabelo-todo, en los procesos de desenmascarar a sus enemigos no son unilaterales, tienen sus etapas, donde la lucha de clases es severa y va aumentando de tono cuando se ve que no hay vuelta a atrás. En el caso yugoslavo el PTA -entonces PCA- y la LCY -entonces el PCY- no tenían malas relaciones, al revés, pero es innegable que los primeros desencuentros no vienen de acatar las polémicas de Stalin y Tito en favor del primero, no, eso es historiografia burguesa, si uno repasa por ejemplo las obras escogidas de Enver Hoxha, en el tomo I ya se ven los problemas con el chovinismo yugoslavo de los miembros del PCY -pese a que entonces el PCA hiciera grandes sacrificios en favor de la unidad yugoslavo-albanesa-. En este caso llegado el verano de 1948, el PTA estaba más que preparado para dar su apoyo al PCUS y al resto de Partidos hermanos, pues había sido el primer en sufrir en sus carnes la política de Tito en todos los campos posibles. Ahora, como el mismo Enver comenta obviamente si bien se tenían en alta estima al PCY y a Tito era por lo que oían y por los pocos contactos que se podían tener entonces pese a ser vecinos, no por relaciones directas y continuas. Entonces es una estupidez decir como dice la historia burguesa que es que Hoxha era protitista o que era neutral en el tema de Tito, eso es ignorar toda la lucha de Hoxha contra Koçi Xoxe y Sefulla Melishova -el cual mantenía tesis económicas muy parecidas a las de Mao y Bujarin- desde los años de la guerra, pero obviamente el tono de crítica no puede ser igual en 1941 que en 1951. Ahí quedan los méritos de los albaneses en consultar con los soviéticos las estratagemas yugoslavas durante 1947 y 1948; como querer trasladar dos divisiones yugoslavas a Albania con la excusa de una invasión griega, lo que derivaría después en la propuesta yugoslava de unir en uno los ejércitos de los dos países -idea que venía de la guerra con lo de la Comandancia Balcanica con otros países como Bulgaria que estarían bajo mando de Tito-, y que no era más que reflejo de la unificación económica, cultural, etc, etc. que Tito queria proclamar en Albania.

En el caso soviético, es similar, ¿el XX Congreso del Partido fue proclamado como doctrina oficial en el PTA? Pues a diferencia de muchos no, y por mucho que les duela a los maoístas, a diferencia del PCCh y de Mao, los albaneses no tragaron ese cuento. Ahora, ¿Criticaron desde el primer minuto directamente a Jruschov y al PCUS con el mismo lenguaje y tono que después? Obviamente no, pero claro está que eso en parte se debe a que internacionalmente el PTA logró que se impusiera su visión -que a veces coincidia con la de otros Partidos durante esos días- y así quedo reflejado en las conferencias de 1957, 1960 y demás, donde el PCUS también firmaron las conclusiones -aunque tiempo después se las saltaran-. ¿Tenía razones el PTA para quejarse del PCUS? Sí, aparte de las tesis del XX Congreso y el atolladero al cual había llevado a Partidos como el húngaro, y ser proclamado Tito como amigo del bloque socialista y parte de este, el PCUS y sus máximos dirigentes de esos días obstaculizaron el desarrollo económico albanés, de sus pactos anteriores con ellos, y negándose a proporcionar nuevas ayudas importantes sino era a cambio de condiciones políticas. ¿Eso significa que los albaneses gritaran a los cuatro vientos lo usureros que eran estos nuevos dirigentes? No, se prefirió seguir "ocultando" por el momento este tipo de maquinaciones, que luego serían fiel reflejo del CAME, pero quedaron registradas como una prueba más. De ahí hay que recalcar que a diferencia de "grandes partidos" como el PCF o el PCCh, el PTA fue quién denuncio abiertamente el acercamiento de Jruschov a Tito en 1954, hay que recalcar que el III Congreso del PTA fue un Congreso anti-Jruschov en sus tesis recientemente publicadas por el XX Congreso del PCUS, y hay que señalar que como le gustan a muchos, el PTA fue el primero en soltar el discurso "agresivo y directo" contra el PCUS en 1961 durante la Conferencia de Moscú, cuando el PCCh seguiría vacilando hasta 1963, y los rumanos, franceses vacilarían toda su vida contra Jruschov hasta acabar en su órbita ideológica.

Y por último el caso chino viene a ser más matraca de la misma, en este caso pondre citas para que vayan complementando lo que voy diciendo.

En este tercer caso tiene peculiaridades de los dos anteriores casos, Enver Hoxha y el PTA apenas conocían nada del PCCh ni de Mao, y aun así lo tenían en alta estima por la propaganda dada en el Komintern y la Kominform -del que no formaban parte ni uno ni otro-, en los diversos partidos comunistas y etc, etc. de influencia que llegaba a los oídos albaneses:

«Sabíamos asimismo que a la cabeza del Partido Comunista de China estaba Mao Zedong, del cual, al igual que del partido que dirigía, no teníamos otros datos que los que nos proporcionaban los camaradas soviéticos. Durante este período, como después de 1949, no habíamos tenido la ocasión de leer ninguna de las obras o trabajos de Mao Zedong, del cual se decía que era también filósofo y había escrito toda una serie de obras. Saludamos con alegría y de todo corazón la victoria del 1.° de octubre de 1949 y fuimos uno de los primeros países en reconocer el nuevo Estado chino, y trabar con él relaciones fraternales. Aunque ahora las posibilidades y los caminos para llegar a lazos y contactos más estrechos». (Enver Hoxha, Los Jruschovistas, 1980)

Este caso es típico, Enver Hoxha comenta que lo mismo le paso en otros casos como el búlgaro, sólo que cuando pudo comprobar su esa reputación era cierta o no, si quedo fascinado por la personalidad de Dimitrov y sus dotes como comunista. Pero en el caso chino cuando Enver y el resto de la delegación fue por primera vez a ver el PCCh y a presenciar el VIII Congreso de ese Partido, como es normal, acabo horrorizado:

«Lo que nos sorprendió e inquietó todavía más fue el propio desarrollo de los trabajos de su VIII Congreso. Toda la plataforma de este congreso estaba basada en las tesis del XX Congreso del Partido Comunista de la Unión Soviética, e incluso en algunas direcciones, Mao Zedong, Liu Shao-chi y los otros altos dirigentes chinos habían llevado más lejos las tesis de Jruschov. Sentimos que la epidemia del revisionismo moderno había afectado también a China. Además, en los sucesivos informes, que Liu Shao-chi, Deng Xiao-ping y Chou En-lai presentaron al VIII Congreso, defendieron y profundizaron aún más la línea permanente del Partido Comunista de China por una vasta colaboración con la burguesía y los kulaks, «argumentaron» las grandes ventajas que aporta al socialismo tratar bien y designar a elevados cargos de dirección a capitalistas, comerciantes e intelectuales burgueses, preconizaron con gran ruido la necesidad de una colaboración de la clase obrera con la burguesía local y del Partido Comunista con los demás partidos democráticos, nacionales, en las condiciones del socialismo, etc., etc. Las «100 flores» y las «100 escuelas» de Mao Zedong, que se abrieron y compitieron en el curso de las sesiones del Congreso, se abrían y competían de hecho en todo el partido y el Estado chinos. Esta teoría de las 100 banderas, formulada por Mao Zedong y proclamada ampliamente en mayo de 1958 por Lu Ting-yi, miembro suplente del Buró Político del CC del PC de China, constituía la variante china de la teoría y la práctica burgués-revisionista de la libre circulación de las ideas y de los hombres, de la coexistencia de toda suerte de ideologías, de corrientes, de escuelas, y de subescuelas en el seno del socialismo». (Enver Hoxha, Los Jruschovistas, 1980)

Y del mismo modo el PTA y Enver Hoxha no entendieron el apoyo de Mao Zedong a Jruschov en su lucha contra los Partidarios de Molotov, que acabaría con la degradación de Molotov y muchos "viejos stalinistas" en 1957, cuando Jruschov fue destituido temporalmente y mediante un golpe de Estado recupero el poder, aprovechando Mao el establecimiento en la Conferencia de Moscú de 1957 para apoyar publicamente la acción:

«Mao Zedong dijo en esta conferencia: «la necesidad para todos nosotros, partidos comunistas y obreros del mundo, es decir del campo del socialismo, es tener una cabeza, y esta cabeza debía ser Unión Soviética». Esta fue la tesis que Mao Zedong expuso y mantuvo durante la Conferencia de Moscú, mientras que Jruschov fingió no desear que se llevara a cabo. Debemos reconocer que nosotros y otros han defendido eficazmente esta tesis. Pero el camarada Mao Zedong con su autoridad hizo saber que «Jruschov es un marxista-leninista eminente, un gran dirigente de la Unión Soviética», y que «con Jruschov se puede discutir e ir por delante», mientras que delante de Stalin, según él, había que quedarse firme y prestar atención. Del mismo modo Mao Zedong, como hemos oído apoyó notablemente a Jruschov cuando éste liquidó el supuesto grupo antipartido de Molotov y sus compañeros. Todos estos hechos demuestran pues que Mao Zedong se suscribía totalmente a esta línea revisionista que llevó a cabo intrigas golpistas de denigración y de complot contra el PCUS, y contra Stalin. Nuestro Partido no se acercó a estas posiciones ni a las de Mao Zedong y el Partido comunista chino. Después de la muerte de Stalin, pensamos que alguien más podría adherirse a la cabeza del partido y, entre paréntesis, podemos decir que pensábamos que Molotov». (Enver Hoxha, «Los revisionistas chinos están atacando al PTA a nuestras espaldas», 8 de enero de 1977, Reflexiones sobre China, Tomo II)

Para esto no necesitamos citar a Enver Hoxha, sino revisar los documentos de los propios chinos. En las diferencias que surgieron a partir de 1960, entre los soviéticos y chinos se criticaban ciertas posiciones revisionistas de los chinos, si bien no desde posiciones marxista-leninistas, poco a poco el cambio fue al revés, los soviéticos institucionaron sus tesis del XX Congreso del PCUS y el PCCh dio un giro favorable hacia posiciones más afines al marxismo-leninismo:

«Mikoyan hilvanó su exposición de tal manera que pudiéramos creer que se mantenían en posiciones de principio leninistas y combatían las desviaciones de la dirección china. Mikoyan utilizó entre otros argumentos algunas tesis de los chinos que, a decir verdad, tampoco nos parecían exactas desde el punto de vista de la ideología marxista-leninista. Así Mikoyan mencionó la teoría pluralista de las «cien flores», la cuestión del culto a Mao, del «gran salto adelante», etc. Ciertamente también nosotros teníamos nuestras reservas al respecto, en la medida en que podíamos conocer en aquel entonces la actividad y la práctica concretas del Partido Comunista de China. «Nosotros -le dijimos a Mikoyan-, tenemos el marxismo-leninismo y no necesitamos ninguna otra teoría, y en cuanto a las «cien flores», ni hemos aceptado este punto de vista ni lo hemos mencionado jamás». Nos abstuvimos de pronunciarnos sobre los prevelas que había planteado y, después de haberle escuchado hasta el final le dije: «Los grandes desacuerdos surgidos entre ustedes y el Partido Comunista de China son cosas muy serias y no comprendemos por qué se han dejado agravar. No es el momento ni el lugar para discutirlos. Pensamos que deben ser solucionados entre sus partidos». «Es lo que haremos -me dijo Mikoyan-» Y al final, en el momento que íbamos a separarnos nos rogó: «Estas cuestiones que acabo de plantear no las comenten con nadie, ni siquiera con los miembros del Buró político». En este encuentro pudimos comprender que sus desacuerdos y contradicciones estaban a saltar y era bastante serio. Conociendo ya tanto a Jruschov como a Mikoyan, estábamos convencidos de que éstos, en sus acusaciones contra el partido chino, no partían de posiciones de principio. Sus divergencias, como después se pudo ver de modo más claro, eran por una seria de cuestiones de principio, sobre las cuales, en aquella época, los chinos parecían tener correctas posiciones. Tanto en los discursos oficiales de los dirigentes chinos, como en sus artículos publicados, especialmente en uno que llevaba el título «Viva el leninismo», el partido chino traba los problemas correctamente sobre el plano teórico, y se oponía a los jruschovistas. Era precisamente lo que a éstos les picaba y de aquí que quisieran prevenir el mal. (...) Como ya he señalado anteriormente, habíamos tenido nuestras reservas en torno a algunos puntos de vista expresados ya fuese por Mao Zedong o por otros dirigentes chinos, teníamos reservas hacía el VIII Congreso del Partido Comunista de China, pero después de 1957 parecía que en este partido se había dado un viraje positivo y superado los anteriores errores oportunistas. Todo partido puede cometer errores, mas éstos pueden ser corregidos y cuando lo son, el partido se refuerza y su labor marcha adelante. En China ya no se hablaba del VIII Congreso, se había denunciado los puntos de vista de derecha de Ping Teng-jua, se había abandonado las «cien flores». En las declaraciones oficiales atacaban abiertamente al revisionismo yugoslavo, defendían a Stalin, mantenían posiciones teóricamente correctas sobre la guerra y la paz, sobre la coexistencia pacífica, sobre la revolución, sobre la dictadura del proletariado. No es este el momento de analizar los móviles de los dirigentes chinos ni de explicar si sus actitudes en esa época tenían o no un carácter de principios -sobre esto he escrito en mi diario «Reflexiones sobre China»-, mas una cosa estaba clara: en aquel periodo el Partido Comunista de China aparecía como defensor del marxismo-leninismo». (Enver Hoxha, Los Jruschovistas, memorias, 1980)

Entonces como es normal, el PTA se fue de los encuentros con el PCCh de 1956, 1957 etc, etc. con serias preocupaciones sobre su línea, esto lo demuestra claramente en que las relaciones sino-albanesas no empiezan a fluir en realidad hasta que el PCCh no empieza a luchar contra el jruschovismo, es en 1962 cuando el PCCh se ha apartado de esas posturas que Dzer comentaba sobre el PCCh respecto al jruschovismo; que si idea de frente único con el PCUS contra el imperialismo norteamericano -fue tremendo las deformaciones de los chinos sobre como combatir a los Estados Unidos al término de la Segunda guerra mundial-:

«La actitud vacilante del Partido Comunista de China en la lucha contra el revisionismo se ha hecho más evidente en junio de 1962. En ese momento el Partido del Trabajo de Albania envió una delegación a Pekín para celebrar conversaciones con la dirección del Partido Comunista de China en los asuntos importantes que tenían que ver con las tácticas y la estrategia de la lucha común de nuestros dos partidos en la arena internacional. La delegación de nuestro partido se enfrenta con puntos de vista muy erróneos de los líderes chinos. Liu Shao-chi, quien junto a Mao Zedong fue el principal dirigente del Partido Comunista de China en ese momento, y que lideró las negociaciones para la parte China, así como Deng Xiao-ping, quien era entonces el secretario general de la Partido Comunista de China, obstinadamente insistió en el punto de vista de la dirección china según la cual el frente antiimperialista debe incluir necesariamente a la Unión Soviética, así, que en ese momento estaba siendo liderada por la camarilla revisionista Nikita Jruschov. La delegación de nuestro Partido mantuvo la línea del Partido del Trabajo de Albania, que se basa en las enseñanzas de Lenin, según la cual no podía librar una exitosa lucha contra el imperialismo sin que ello implique la lucha contra el revisionismo. Nuestra delegación insistió que no sólo debería el frente de antiimperialista no incluir a los revisionistas soviéticos, sino que al mismo tiempo este frente debería encabezar su lucha tanto contra el imperialismo en general, como el imperialismo estadounidense en particular, así como contra revisionismo soviético. El liderazgo chino sostuvo su línea de reconciliación con los revisionistas soviéticos con la necesidad de unirse «con todo el mundo» contra el imperialismo de EE.UU., que en sus palabras, era el enemigo principal. Aparte de otras cosas, esta tesis oportunista expresa también las ilusiones abrigadas por los líderes chinos acerca de los líderes revisionistas soviéticos. Durante las conversaciones de Pekín, Deng Xiao-ping declaró a la delegación del Comité Central de nuestro Partido: «Es imposible que Jruschov vaya a cambiar y llegue a ser como Tito, porque al ser un país socialista, la Unión Soviética nunca va a cambiar». (De las actas de las negociaciones, 11 de junio de 1962)

Y así se volvió a recalcar en el 1978, en la carta del PTA al PCCh sobre los nuevos errores de la dirigencia china y sus relaciones históricas con el PTA:

«El Partido del Trabajo de Albania no se adhirió ni a estos diseños ni a la tesis china sobre el frente único antiimperialista donde serían incluidos también los revisionistas jruschovistas. La dirección china, en cuanto a ella, se mantuvo sobre sus posiciones oportunistas. El curso de los acontecimientos posteriores, la subida de la lucha de las fuerzas marxistas leninistas contra el revisionismo jruschovista, la intensificación de la actividad escisionista de Jruschov y sobre todo la firma del Tratado anglo-soviético-americano en agosto de 1963, sobre los ensayos de las pruebas nucleares en la atmósfera, que traducía los esfuerzos conjuntos de ambas superpotencias de establecer su dominación en el mundo, obligaron a la dirección china a empezar la polémica abierta con Jruschov. Por lo tanto solamente cuando la reconciliación y el acuerdo con los revisionistas soviéticos, deseados por la dirección china no se realizaron, entonces sí el Partido comunista chino efectivamente se comprometió en la vía del antijruschovismo y se reunió a la lucha resuelta y consecuente de principios del Partido del Trabajo de Albania. Por ello el Partido del Trabajo de Albania y el pueblo albanés no podía caer en el regocijo ya que, desde hace casi tres años, se habían enfrentado a los ataques furiosos y abiertos de Jruschov y de todo el revisionismo moderno sin apenas asistencia». (Carta del CC del PTA al CC del PCCh, 29 de julio de 1978)

El PTA critico del PCCh, la postura de este último sobre: el cese de la polémica entre los Partidos Comunistas -en este caso el albanés- y el PCUS durante los sesenta, cuando la lucha contra el jruschovismo estaba en pleno auge y se había desenmascarado las intenciones de Jruschov e incluso atacaba a la dirigencia china sin mucho maquillaje, mientras los chinos creían que Jruschov no degeneraría en un Tito:

«Los soviéticos hicieron hoy pública una carta abierta, una carta infame, la cual contenía un ataques manifiesto contra la dirección china. Las esperanzas vanas de los compañeros chinos se las llevó el viento». (Enver Hoxha, «Las esperanzas vanas de los compañeros chinos se las llevó el viento», 14 de julio de 1963, Reflexiones sobre China, Tomo I)

Es a partir de 1963 que los chinos empiezan a hablar sin más dilación de Jruschov y su esencia:

«La carta de los soviéticos no contiene ningún argumento, ni hechos justificativos, que refuten políticamente la teoría de los documentos chinos. Esta carta parece que esquivara las cuestiones claves como el diablo evita el agua bendita y es por ello que bordea las cuestiones importantes y lanza ataques en el lenguaje periodístico más banal. Pero esta carta es muy útil en lo que se refiere a la ayuda al movimiento comunista, ya que descubre mejor la verdadera cara de estos traidores, lo que anima a los compañeros chinos a reforzar todavía su lucha. La manera «indirecta» los camaradas chinos del pasado hasta ahora usaban un tipo de expresiones como: «partido hermano», «un cierto dirigente», un «cierto Estado» se había hecho añejo y en verdad tenía un efecto que no estaba bien. La forma en que Jruschov ha salido ahora no podría ser más abierta. Ahora ha llegado el momento para que los chinos golpeen duro a este perro, porque esta es la única manera de triunfar sobre el gansterismo jruschovista». (Enver Hoxha, «Jruschov ha salido abiertamente. Llegó la hora de golpear severamente a este perro», 15 de julio de 1963, Reflexiones sobre China, Tomo I)

Esto es reconocido hasta por Ludo Martens:

«Mientras que en 1962, Jruschov profundizaba sus tesis revisionistas, el PCCh volvió sobre algunos temas esenciales, debatidos en 1956. Con el fin de combatir la traición abierta de Jruschov, el PCCh se sirvió del ejemplo yugoslavo para mostrar a los soviéticos el resultado inevitable de la vía revisionista». (Ludo Martens, Sobre algunos aspectos de la lucha contra el revisionismo, 1995)

Partiendo de que la Unión Soviética bloqueo económicamente a Albania, las relaciones sino-albanesas se incrementaron como es normal, y lógico, de hecho siempre se ha recalcado la ayuda china a Albania durante los 60. Ya a mediados de los años 60 empiezan de nuevo las divergencias sino-albanesas, el PTA no comprende como el PCCh va a Moscú mediante Chou En-Lai a reconciliarse con el PCUS que acaba de sustituir a Jruschov, y no comprende la invitación del dirigente chino para que "Albania se una":

Como anunció el PTA la caída de Jruschov no borraba las raíces del problema jruschovista que se había instalado como ideología dominante en el PCUS, ahora dominado por Brezhnev:

«Algunos meses antes de la caída de Jruschov, y al punto culminante de nuestra lucha contra éste, los camaradas chinos le enviaron un telegrama al «querido camarada Jruschov», y le desearon «larga vida». Esto decían, «lo hicimos en nombre de nuestra amistad con los pueblos soviéticos, en nombre del fortalecimiento de esta amistad». ¡Hermosa manera de fortalecer la amistad que la de desear larga vida al que cavó la tumba de los pueblos soviéticos! Hoy los camaradas chinos se apresuran a ir a Moscú. ¿Por qué? Para ayudar a «queridos camaradas», queridos pero revisionistas, parece que pretenden con los más estrechos colaboradores del traidor y «a través de ellos ayudar a las fuerzas revolucionarias en Unión Soviética». Estrategia extraña para nosotros. Para nosotros, marxistas, estos raciocinios no se tienen en pie. Detrás de esto se esconden otros fines, fines malsanos, no marxistas. No somos nosotros quienes derribamos los dirigentes soviéticos, es su partido y su pueblo los que pueden hacerlo o no. Nuestras posturas justas y militantes deben ayudar a los revolucionarios soviéticos a adoptan decisiones justas. La cuestión se alza pues: ¿acaso, ayudando con tanto celo a los revisionistas, ayudamos a los revolucionarios soviéticos? Comportarse así, es no ser revolucionario. ¿O todavía es un gesto revolucionario en el momento en el que los enemigos de la revolución sufren una derrota grave, en el momento pues favorable para la revolución, apresurarse a ir a tenderles la mano a los contrarrevolucionarios para ayudarles, mientras que no sólo no den ningún signo de enmienda, sino que al contrario declaran alto y claro que perseguirán en la vía de la traición de los congresos XX y XXII? No, esto es claramente una actitud contrarrevolucionaria, antimarxista y revisionista. ¿En resumidas cuentas, no le pedimos, camarada chinos, lanzar «grandes ataques», porque estos ataques polémicos los abandonaron hace tiempo, pero no pueden tener paciencia por lo menos algunos meses para ver lo que harían estos «camaradas soviéticos»? ¿No habría sido justo, legítimo y honorable para su partido y su Estado el que sean los enemigos vencidos que pidan venir, que sean forzados a ello? Todo esto es elemental. ¿Por qué mostrarse generoso hasta el punto de ser oportunista con el enemigo justamente ahora? Hace poco ellos mismos decían a la misma Unión Soviética que os devolvieran: «las tierras que nos han quitado», y también se decía que: «Mongolia que había sido arrancada de la China». ¿Por qué en ese momento los chinos daban la razón a los rumanos en sus «reivindicaciones sobre Bukovina» diciendo que «Stalin cometió errores sobre las fronteras», yendo hasta el punto de reconciliarse con los rumanos, polacos, alemanes y otros revisionistas del mismo género, para hacer presión sobre Unión Soviética y para aislarla? ¿Que son estas actitudes vacilantes y contradictorias pues? ¿Cómo es posible cambiar tanto en tan pocos meses? ¿Por qué se enfurecieron cuando les criticamos amistosamente estas posturas erróneas? Su animosidad contra nosotros era porque les habíamos dicho la verdad, sus actitudes injustificadas izquierdistas, sus actitudes sectarias e incluso hostiles con respecto a Unión Soviética al poco tiempo derivaron completamente hacia la derecha, y ellos las calificaban de marxistas, al mismo tiempo que ellos nos guardan rencor porque les decíamos: «discutamos y no se precipiten». Con toda evidencia, los camaradas chinos están equivocados, no tienen una línea estable; observamos allí vacilaciones, tanto hacia la derecha como hacia la izquierda, es por ello que su política tampoco no puede tener una estabilidad de principio marxista-leninista». (Enver Hoxha, «Los chinos están tratando de imponer sus puntos de vista sobre nosotros», 3 de noviembre de 1964, Reflexiones sobre China, Tomo I)

Del mismo modo cuando China se decepciona con el nuevo mandatario soviético, sigue azuzando al resto de países como Polonia, Rumania, e incluso Japón a que la URSS les "devuelvan" ciertos territorios, algo que como el PTA había criticado, pues esta lucha de reclamaciones territoriales -entre las que China rogaba también a la URSS-sólo desviaba la lucha contra el jruschovismo, además en beneficio de camarillas nacionalistas o imperialistas, como curiosidad nadie apelo por el derecho albanés en Kosovo, veamos otro ejemplo de lo mismo:

«Pensamos que no debemos abrir viejas heridas, nosotros no debemos comenzar una controversia y una polémica sobre si realmente la Unión Soviética acaparó la tierra de otros países, sino que nuestra única lucha concentrada debería estar encabezada contra la gran úlcera, contra la gran traición que es representada por el imperialismo y revisionismo moderno de los grupos de traidores de Jruschov, Tito y todos sus cómplices». El Comité Central del Partido Comunista de China no respondió a la letra correcta y el principio de nuestro Partido. El liderazgo chino no ha dado ninguna explicación para nuestro partido en esta cuestión de gran importancia. Mao Zedong no hizo más que una declaración verbal de: «No vamos a responder a su carta de no hacer polémica». Creemos que, de acuerdo con las normas leninistas, el intercambio de puntos de vista, la crítica en un espíritu de camaradería y las explicaciones mutuas son prácticas normales entre los dos partidos comunistas. No constituyen una controversia. A pesar de la actitud no correcta de los dirigentes chinos, nuestro Partido no hizo públicas estas diferencias. Continuó su lucha revolucionaria contra el imperialismo y el revisionismo junto a China». (Carta del CC del PTA al CC del PCCh, 29 de julio de 1978)

Al inicio de la famosa revolución cultural china se pidió ayuda expresa al PTA porque "el Partido había sido usurpado por reaccionarios", esto no es que lo diga Enver que se lo hayan dicho los chinos, uno no tienen más que coger una publicación china de esos años:

«Nuestro Partido apoyó la Revolución Cultural, porque en China estaban en peligro las conquistas de la revolución. Personalmente Mao Zedong nos dijo que allí el partido y el estado habían sido usurpados por el grupo renegado de Liu Shao-chi y Deng Xiaoping y que las victorias de la revolución china corrían peligro. En estas condiciones, independientemente de quién era el responsable de que las cosas hubiesen ido tan lejos, nuestro Partido apoyó la Revolución Cultural. Nuestro Partido defendió al hermano pueblo chino, la causa de la revolución y del socialismo en China y no la lucha fraccionalista de los grupos antimarxistas que chocaban entre sí y que llegaban incluso a enfrentamientos armados para tomar el poder». (Enver Hoxha, El imperialismo y la revolución, 1978)

El PTA dijo que apoyaba derrocar dichas políticas -las que sabían que en parte Mao Zedong y el resto de los partidarios anti-Liu Shaochi/Deng Xiaoping eran culpables- que ya habían podido ser vistas por el PTA en 1956, pero el PTA obviamente no aceptó los métodos que se le da a dicho giro en el PCCh intenta exculpar a Mao y sus seguidores de dicho error, primero porque eran teorías similares a las planteadas por Liu y Deng -puede verse la aprobación de Mao al VIII Congreso del PCCh que marcó la línea oficial del Partido hasta 1969-:

«Pienso que el gran error de Mao y de los otros camaradas consiste en que no tratan correctamente la «cuestión del partido», la cuestión de su línea y de sus cuadros. El problema, a mi entender, debe plantearse así; ¿El partido, a lo largo de estos 17 años, ha errado o no? Desde luego, el Partido Comunista de China ha errado gravemente. Alguien lo condujo por un camino equivocado y el partido no estuvo en condiciones de ver a dónde lo llevaban. Por lo tanto, no son unas cuantas personas las que se han equivocado. Es indispensable que en primer lugar el partido analice su línea equivocada y la rectifique. Si el partido no ve su error, éste no se puede corregir. En China las cuestiones no son planteadas de este modo y el partido es tratado irrespetuosamente. (...) Seguramente, el grupo de Liu Shao-chi había deformado, o había puesto al servicio de un objetivo hostil, antimarxista y en contra de la clase, los principios y las normas del partido. Pero era un error colosal no desarrollar una lucha dura, tenaz y continua a nivel de todo el partido y no sólo en la dirección, para elaborar y aplicar la línea partiendo de posiciones de clase, de posiciones marxista-leninistas, de posiciones de partido. Esto no tiene ninguna justificación. Ello prueba que la línea no ha estado clara para nadie. Es un gran error que se continúe sin decir al partido dónde se ha equivocado. Sólo se le dice que todos los errores son imputables al grupo de Liu-Deng. Pero éste no es más que un aspecto pues todo el partido ha trabajado y ha cometido errores siguiendo esta línea». (Enver Hoxha, La anarquía no se combate con anarquía, 1967)

Y segundo porque no se aplicó una tenaz lucha de clase contra dichas desviaciones antimarxistas en su día que él mismo y Liu Shaochi promulgaban, las cuales eran "tan claras" para Mao durante la revolución cultural, sino que como acabamos de ver, y se prefirió que el PCCh editara una pila de documentos como el Libro rojo de Mao, o los varios artículos en órganos como Pekin review, que le ponían como el "máximo y mejor exponente del marxismo de cualquier época" ocultando su pasado y su línea -que era paralela a la de Liu- y borrando las referencias antistalinistas que pudieran haber en sus obras, dándole masticado a las masas su propia versión histórica de Mao, prefabricada para evitar vergüenzas pasadas:

«Parece que los camaradas chinos han despertado de su profundo sueño, han comenzado a reflexionar sobre su línea seguida hasta ahora, sobre todo porque viendo el VIIIº Congreso, han hecho un análisis y observaron que han permitido una oportunista, por no decir directamente revisionista, línea que han seguido por un largo tiempo. Ya que dicen que «tienen analizadas las causas del nacimiento del revisionismo en la Unión Soviética», este análisis les debe haber hecho visto a sí mismos en esto como en un espejo, y haber llegado a amargas conclusiones. El hecho es que su último Congreso, el VIIIº Congreso, el cual fue celebrado en 1956, se encontraba bajo la influencia directa del propio XXº Congreso del Partido Comunista de la Unión Soviética. Muchas de las tesis principales del VIIIº Congreso del informe Liu Shao-chi, reflejaba lo que eran las tesis jruschovistas que fueron adaptadas por los chinos. Es bastante obvio que estaban de acuerdo con Jruschov en sus principales tesis contra Stalin, en su pro titismo, en la coexistencia pacífica, etc. A partir estos hechos, es claro que en el PCCh se empezó a definir aún más una línea interna oportunista revisionista muy peligrosa que fue desarrollada y plasmada extensamente y en detalle durante el VIIIº Congreso. En pocas palabras, que los camaradas chinos minimizan la lucha de clases, y se puede decir, que han compartido el poder económico con la burguesía capitalista a la que garantizan una tercera parte de los beneficios, garantizando además su participación restante a la cabeza de la administración, todo esto mientras se recomienda enérgicamente la convivencia con ella, etc. En el Frente, se le dan a los partidos burgueses casi los mismos derechos políticos y puestos que al Partido Comunista de China, y de hecho dicen que estos Partidos tienen el derecho de control sobre el Partido Comunista. En lo que se refiere a la vieja intelectualidad, no sólo no se mantiene una «correcta» posición sobre ella, sino que encima la exaltan. Encima de todo esto, en el informe que el VIII Congreso, todo es presentado en el marco de «la educación y la reeducación», incluso se aplica esto para los grandes terratenientes, de quien se dice que «deben tomar parte en las cooperativas», mientras que para los capitalistas, que «han aceptado con entusiasmo la dirección de la clase obrera y el Partido Comunista China. (...) En resumen, que deberían volver a leer los informes al VIIIº Congreso con el fin de ver el alcance total de la línea que los chinos están siguiendo, la cual la han llevado a cabo en la práctica de una manera desenfrenada, sin ser revisada jamás, sin congresos, sin reuniones de los plenos, causando las catástrofes que ahora parece que han hecho que los camaradas chinos empiecen a reaccionar y despertar del largo letargo diciendo asustados: «¿Dónde estamos?». En su análisis recientes han visto que los capitalistas y revisionistas han capturado una parte importante de los cargos en el Partido y el Estado, y que han hecho raíces ahí. (...) O bien la línea oportunista del VIIIº Congreso será radicalmente cambiada, o las cosas van a continuar sin convicción ni una línea justa. Sólo el Partido puede hacerlo, pero sólo de un modo marxista-leninista, de lo contrario, no estará jamás en el camino correcto y resurgirán estas profundas contradicciones. Esto no debe ocurrir más. Debe «emanar» la sección sana y aplastar a los enemigos, corrigiendo la línea por completo, entonces no habrá la contradictoria razón para susurrar a los oídos de los estudiantes: «Haz esto, expone tal cosa, ataca este comité o elige a ese comité», esto no esta en el orden de nuestras costumbres». (Enver Hoxha, Nada se soluciona correctamente sin el Partido, 1966, Reflexiones sobre China, Tomo I)

La falta de información durante esos años es la tónica general de las relaciones sino-albanesa, y ni los propios albaneses tienen constancia de lo que hacen los chinos exceptuando de las pocas explicaciones que les dan y de la publicaciones internacionales propagandisticas del PCCh:

«Pero a pesar de no contar con muchos datos, el Comité Central debe juzgar a partir de los que disponemos y formarse una opinión interna más o menos clara. No se descarta la posibilidad de que en algunos juicios o definiciones no seamos muy precisos debido, a las razones arriba mencionadas. (...) Como resultará evidente para vosotros, muchas de las cuestiones que he planteado, sobre las que intenté hacer una apreciación que también puede ser equivocada, ya que carecemos de datos, son cuestiones internas de China, del Partido Comunista de China, en las que nosotros no tenemos derecho a intervenir, ni a expresar nuestra opinión, si no nos es solicitada. Pero que no tengamos una opinión interna propia, orientadora, aunque sea provisional, con puntos sin esclarecer, e incluso es posible que con algunas conclusiones no correctas, eso no nos esta permitido. Asimismo, no nos está permitido que no seamos prudentes y maduros en semejantes cuestiones de tan gran importancia para la causa del marxismo-leninismo». (Enver Hoxha, Algunas opiniones previas sobre la revolución cultural, 1966)

Y se aprovechó para criticar muchas irregularidades objetivas del PCCh y su funcionamiento como supuesto "Partido leninista":

«Es un hecho que el último congreso del PCCh se celebró hace 10 años y el nuevo plan quinquenal está pasando sin ser analizado por un congreso. Esto es anormal, irregular, una violación de los Estatutos y por lo que podemos juzgar desde el exterior no han existido razones objetivas que impidieran su celebración. Eso no es algo simplemente organizativo, sino en primer lugar de principios: la dirección máxima del partido, ni toma decisiones ni se le rinden cuentas, es decir no se le consulta. ¿Por qué? Eso no podemos saberlo, pero podemos afirmar que se trata de una violación muy seria y de aquí pueden derivarse muchas cosas peligrosas. Bien el congreso ¿pero el pleno del Comité Central? ¡Cuatro años sin reunirse! ¿Cómo es posible? Los hechos son los hechos. Se ha hecho caso omiso de las principales instancias del partido. ¿Cómo han sido, juzgadas las cosas, con unanimidad o no? ¿Correcta o incorrectamente? Eso no podemos decirlo, nada podemos decir porque no sabemos, pero sí afirmamos que eso es irregular, ilegal, inadmisible, condenable y acarrea graves y peligrosas consecuencias para el partido y el país. En ningún partido marxista-leninista se puede encontrar semejante práctica». (Enver Hoxha, Algunas opiniones previas sobre la revolución cultural, 1966)

Aún así como se ha dicho, el PTA no aceptó jamás los métodos anárquicos, espontáneos de los chinos en este proceso, ni mucho el menosprecio del Partido y la sobreestimación del poder de las "masas" en general -algún común en la política de Mao-, algo que negaba el papel del proletariado, en este caso de los estudiantes y después el ejército, frente al proletariado chino, y por ello son criticados duramente por los albaneses:

«La «Guardia roja» está cambiando los rótulos de las calles y los restaurantes porque eran reaccionarios, escribe dazibaos y critica a cualquiera y con todos los métodos, registra domicilios y pone capirotes a los kulaks y reaccionarios, paseándoles por las calles y las plazas; se dice que destruyen las tumbas de los extranjeros imperialistas y, lo que es más peligroso, que atacan las sedes de los comités del partido, queman bibliotecas, pinturas, destruyen antiguos monumentos, etc. Resulta difícil para nosotros llamar a esta revolución, tal como la desarrolla la «Guardia roja», Revolución Cultural Proletaria. Pueden quitarse los rótulos de los municipios, los enemigos pueden y deben ser capturados por los órganos de la dictadura sobre la base de las leyes, sí los enemigos se han infiltrado en los comités del partido, que sean depurados por el camino de partido. O bien, a fin de cuentas, arma a la clase obrera y ataca a los comités, pero no con críos. ¿Por qué se realizan de ese modo tan bullicioso semejantes acciones, que tienen un carácter más político que cultural? Y a todos los que participan en esa actividad se les han cerrado las escuelas y se quedarán un año sin estudiar y sin recibir cultura, se les ha dado un pequeño libro rojo con citas de Mao, un brazalete rojo y se les ha dejado que griten. ¿Quiénes son los pioneros de la Revolución Cultural Proletaria? Son los estudiantes y los alumnos de las escuelas y, según los comunicados chinos, están apoyados por los obreros, los soldados y los campesinos. Esto a nuestro entender, puede hacerse, pero no está en un correcto camino de principios, es peligroso y no es serio. Con esos principios, con estos métodos no se puede desarrollar por el verdadero camino marxista-leninista la revolución cultural socialista o proletaria, como desean llamarla los camaradas chinos. La revolución cultural socialista es un problema muy serio, muy complicado, y esto lo saben también los camaradas chinos -así lo afirman-. Debe ser dirigida por el partido con la mayor seriedad, y éste debe mantenerse vigilante en todo momento para controlar la línea, verificar su aplicación, corregir los errores, guardarse del izquierdismo y el derechismo, más que posibles en este sector tan amplio y delicado». (Enver Hoxha, Algunas opiniones previas sobre la revolución cultural, 1966)

Al mismo tiempo y aprovechando "el descubrimiento de los contrarrevolucionarios" en el Partido, en el Estado, el reforzamiento del poder político y económico de las clases explotadoras etc, etc., el PTA haciendo hincapié en el liberalismo de los chinos y del PCCh con los contrarrevolucionarios en su Partido y con la burguesía en el plano nacional, criticaron estas tradiciones dl Partido Chino en cuanto a su tibieza al aplicar la lucha de clases:

«Da la impresión de que los camaradas chinos, al descubrir «una grave corriente hostil en la literatura» -y esto ¿por qué no lo han visto antes y no han adoptado medidas?-, al descubrir que «hay cuadros dirigentes del partido y del Estado que están en el camino capitalista» -y esto ¿por qué no lo han visto antes y no han tomado medidas?-, al despertarse de su pasado sueño y constatar que los capitalistas y los kulaks han engordado y se han reforzado, llegando a la conclusión que tienen todavía, poder -esto ¿por qué se ha permitido?-, los camaradas chinos, pues, pueden haber llegado a la conclusión de que todos estos males serán resueltos por la Revolución Cultural Proletaria, por la «Guardia roja», integrada por los jóvenes, y por la elevación a un grado fantástico del culto a Mao. Esta es una cuestión que no nos resulta muy clara» se ha apoyado aparentemente en la correcta consigna de la «línea de masas», pero una línea de masas que rebasa las normas, los principios, que deja de lado al partido, su justeza y se basa en el culto al individuo, en la exaltación de los jóvenes no proletarios, que se aprovechan incorrectamente de todos los éxitos logrados por el partido y el pueblo en todos los terrenos. Un camino semejante puede fomentar la anarquía, rebajar la confianza de las masas en la línea del partido. Pensamos que esta Revolución. Cultural puede ser una rectificación de toda la línea del partido, pero una rectificación emprendida fuera de las normas leninistas del partido y de las leyes de la dictadura del proletariado, sobre la base del culto a Mao y poniendo en acción en primer lugar a la capa del pueblo más exaltada, más ruidosa, más delicada y más mudable en tanto que capa, y no madurada ni curtida por las dificultades de la vida». (Enver Hoxha, Algunas opiniones previas sobre la revolución cultural, 1966)

Así se hablaba sobre la lucha de líneas claramente cristalizadas en el PCCh y su tolerancia:

«A mi entender -y puede ser que no tenga razón, ya que continuamos estando a oscuras respecto a numerosos hechos de la vida interna de su partido- en las acciones de los camaradas chinos existe una acentuada dosis de liberalismo y de oportunismo. Naturalmente esto es muy nocivo. Estas tendencias no deben ser nuevas ni fortuitas. El hecho de que a lo largo de 17 años se hayan afirmado en su partido dos líneas, que han coexistido sin muchas fricciones entre sí -hasta ahora que se reconoce la supuesta existencia de fracciones, estas líneas parecían incluso tan ajustadas entre sí, que semejaban una sola-, confirma el oportunismo socialdemócrata existente en la línea. No se puede justificar un error o mejor dicho dejar de aplicar de manera correcta línea marxista-leninista, invocando las condiciones específicas de China. Es indispensable que en China, al igual que en todas partes, el marxismo-leninismo sea aplicado de manera no dogmática. Las leyes de la revolución, de la lucha de clases, de la naturaleza y del papel del partido maarxista-leninista no pueden ser manipuladas a tu antojo, so pretexto de aplicar una «política flexible», o por la necesidad de «compromisos justos» dictados por las circunstancias. Si no se preservan los principios, las alianzas y los compromisos toman un camino erróneo y ponen en peligro la línea, el partido, la buena marcha de la revolución. El hecho es que el Partido Comunista de China ha vivido durante decenas de años tolerando dos líneas en su seno. Si se parte del principio de que se precisan dos líneas activas en el partido, entonces éste no puede ser marxista-leninista. En el seno del partido debe desarrollarse también una lucha de clases, incluso encarnizada, para liquidar cuanto antes y definitivamente la fracción antipartido, la fracción antimarxista. No hemos visto una lucha de este tipo en el Partido Comunista de China, incluso cuando algunos dirigentes -que no han estado solos- han sido condenados como fraccionalistas. Por el contrarío, no sólo han permanecido en el partido, sino también en la dirección central». (Enver Hoxha, La anarquía no se combate con anarquía, 1967)

Como explican, obviamente la revolución cultural no se puede elevar a método necesario de todo Partido ni mucho menos mediante esos métodos, porque el PTA a diferencia del PCCh no ha sido "secuestrado" por ninguna fuerza reaccionaria y si ha mantenido una lucha de clases -también en lo ideológico como insisten cansinamente los chinos-, eso no significa que se infravalore la lucha ideológica en el PTA, eso se puede ser con las publicaciones del PTA, donde prima mucho en este tema pero sin descuidar la lucha económica y política, el problema es que los chinos utilizaban la excusa de la superestructura y su teoría de que habían descubierto lo beneficiosa e importante que era para imponer sus ideas, el problema ya no es tanto que los chinos hicieran incidencia en la lucha ideológica, sino que no habían llevado a cabo bien las otras tareas, la política: compartían el Estado con otros partidos burgueses, ni la económica: las concesiones a la burguesía que expliqué en mis primeros mensajes, de ahí que por mucho que se insista en una lucha ideológica -que en ciertos momentos puede ser lo que necesita el Partido en ese momento- no se puede llevar a cabo una lucha global correcta si se plantean las tesis del socialismo de mercado, o si de proclama el multipartidismo y la supervisión y control mutua de los otros partidos burgueses sobre el Partido Comunista. Volviendo al tema sobre "lo universal" de la revolución cultural:

«Leyendo la propaganda china resulta que ¡todo debe pasar por esta fase suya, que su Revolución Cultural es universal! La cuestión no es ni puede ser así. Si un partido marxista-leninista, que ha tomado el poder y construye el socialismo, cae en un profundo letargo hasta el extremo de que la nueva burguesía revisionista y las clases derrocadas están a punto de reconquistar el poder, como ocurre actualmente en China, entonces es preciso tomar de nuevo el poder, volver a hacer la revolución, que sólo puede ser calificada de proletaria en función de los objetivos que se ha fijado alcanzar y en función de su desarrollo consecuente en base al marxismo-leninismo. Un partido marxista-leninista como nuestro Partido, que construye el socialismo correctamente, que desarrolla la lucha de clases de hecho y no de palabra, que profundiza con éxito la revolución proletaria, no puede marchar por el camino preconizado por los chinos. El camino seguido por nuestro Partido es revolucionario consecuente y marxista-leninista. Un partido marxista-leninista como el nuestro construye el socialismo, profundiza la revolución, pero no hace una revolución como la que se desarrolla hoy en China, porque nuestro Partido no ha permitido ni permite que nadie le arrebate el poder, lo mantiene firmemente en sus manos de acero y jamás correrá el riesgo de sufrir un accidente, sí marcha siempre decidido y vigilante, como lo hace, por el camino marxista-leninista. (...) Además de sostener una serie de actitudes no marxistas como es la de elevar a plataforma nacional e internacional el culto a Mao, la propaganda china sigue una práctica análoga en lo que concierne a la Revolución Cultural Proletaria, diciendo que es «tan grande, si no más, que la obra de Marx y la Revolución de Octubre» etc. Esto es una jactancia vana y sin ninguna base». (Enver Hoxha, La anarquía no se combate con anarquía, 1967)

Los chinos cayeron en el ridículo al decir eso, porque era como decir a los demás partidos: Tengan su periodo liberal, déjense infectar de su ideología, déjense usurpar el partido, y después "ataquen el cuartel general burgués" como hicimos nosotros, cuando el Partido lo que debe hacer es intentar que jamás tenga que haber una revolución para retomar el poder, sino conservarlo y profundizar la lucha de clases para que eso nunca ocurra. Un Partido debe ser inflexible, no vacilar en esa lucha de clases. Poco después, en medio de la revolución cultural y otra vez por medio de Chou En-lai, se aconseja al PTA dejar su plan de defensa militar e intentar buscar una alianza triple entre Yugoslavia, Rumania y Albania frente a una eventual invasión soviética:

«Hablando con Beqir Balluku Sobre la situación internacional, y en especial la situación creada en los Balcanes tras la invasión de Checoslovaquia, Chou En-lai nos propuso entrar en negociaciones con los titistas y nos alentaba a firmar un tratado de amistad y ayuda mutua con ellos. ¿Cómo estos camaradas chinos vienen a pensar que con el fin de luchar contra los revisionistas soviéticos podemos unirnos aun con Tito, un agente descarado de los imperialistas, un enemigo rabioso del marxismo-leninismo, simplemente porque en un momento dado, Tito tiene contradicciones temporales con sus amigos ideológicos, los revisionistas soviéticos? No, desde luego Chou En-lai quién nos está expresando estas ideas no tiene principios». (Enver Hoxha, Los incorrectos puntos de vista de Chou En-lai sobre el revisionismo, 1968, Reflexiones sobre China, Tomo I)

Veamos que supuso esto:

«En 1968, una delegación del Partido y del Gobierno de Albania fueron a China, esta fue encabezada por el ex miembro del Buró Político y ex vicepresidente del Consejo de Ministros y Ministro de Defensa, Beqir Balluku. (…) En esta ocasión Chou En-Lai explicó a Beqir Balluku un punto de vista según el cual Albania, al ser un país pequeño, no tenía la necesidad de tener armamento pesado y que no por tanto no estaba en posición de defenderse sola de una agresión extranjera, en particular del imperialismo y el socialimperialismo, no importando pues cuanto armamento le quisiera suministrar China. Por eso, de acuerdo con Chou En-lai, el único camino que le quedaba a Albania era aplicar la guerra de guerrillas en el país y concluir un acuerdo militar con Yugoslavia y de Rumania en el exterior. Cuando nuestra delegación llegó a casa, Beqir Balluku informó el Buró Político de la propuesta de Chou En-lai.  El Buró Político del Comité Central de nuestro Partido condenó por unanimidad y rechazó la propuesta antialbanesa y contrarrevolucionaria de Chou En-lai. Beqir Balluku, que se adhirió formalmente a la decisión del Buró Político, y añadió que él se había opuesto a dicha oferta en cuanto Chou En-lai se la planteó. Pero más tarde, los hechos demostraron que Beqir Balluku había estado en realidad totalmente de acuerdo con la propuesta de los dirigentes chinos y que había estado trabajado en secreto para llevar a cabo este plan de estrategia hostil contra la República Socialista Popular de Albania. Chou En-lai repitió esta misma tesis ante la delegación del Gobierno de Albania, que había ido a Pekín en julio de 1975». (Carta del Comité Central del PTA y el gobierno de Albania al Comité Central del PCCh y al gobierno de China, Tirana, 28 de julio de 1978)

Este tipo de directrices repetidas una y otra vez a los albaneses durante los distintos encuentros encontró a su más ferviente defensor a Beqir Balluku, el cual fue repartiendo programas militares clandestinos que contradecían la política militar albanesa:

«Inicialmente se pusieron al descubierto las llamadas «tesis teórico-militares», elaboradas por los golpistas sobre la base del punto de vista de la dirección china, según el cual Albania sólo podía defenderse de una agresión exterior, particularmente soviética, ¡aplicando la táctica de la lucha guerrillera! Este punto de vista y la proposición de establecer una alianza militar con Yugoslavia y Rumania, se los había planteado Chou Enlai a B. Balluku en 1968, en China, cuando éste presidia una delegación del Partido y del Gobierno. La dirección del PTA, inmediatamente después de enterarse de estas proposiciones, las rechazó sin titubear como antialbanesas y contrarrevolucionarias. B. Balluku, después de verse obligado a adherirse por pura fórmula a esta actitud, había organizado en secreto, sin el conocimiento del Comité Central del Partido y del Consejo de Defensa, la redacción de estas «tesis teórico-militares», y se las había distribuido a los mandos de los destacamentos, para asegurar su apoyo. Estas tesis o mejor dicho antitesis, que el Partido calificó de «documentos negros», se oponían a su línea militar revolucionaria y a las Tesis del Consejo de Defensa sobre el Arte Militar Popular. El contenido de estos materiales tenía como base el derrotismo, el abril las puertas a la invasión extranjera, la capitulación frente a ella. Cuando se le exigieron cuentas por esta actividad clandestina, resultó que B. Balluku no era solamente culpable por los «documentos negros», sino también por sus designios y toda su actividad hostil. Puesto entre la espada y la pared, el cabecilla de los traidores admitió parcialmente sus culpas, aunque negó su objetivo hostil». (Historia del PTA, Tomo II)

La visita de Nixon a China, y en el ámbito internacional que se produjo, así como el conocimiento aún más sorprendente de que estos contactos venían de incluso antes, y que Albania a diferencia de otros países volvía a ser ignorada de estos planes chinos:

«Mientras que la guerra estaba en su apogeo y los estadounidenses bombardeaban Vietnam y toda la Indochina masacrando las poblaciones, los chinos llevaban negociaciones secretas y se ponían en contacto con los estadounidenses para preparar el viaje de Nixon a Pekín, dónde como se reveló se discutiría también sobre Vietnam. Estos vergonzosas tratos antimarxistas y malévolos, fueron llevados a espaldas de los vietnamitas y, a razón más fuerte, sin saberlo nosotros. Era escandaloso. Esta fue una traición de los chinos hacia el Vietnam, hacia su guerra, hacia nosotros, sus aliados, y respecto a todos los pueblos progresistas. Las conclusiones de las negociaciones de Chou En-lai con Kissinger cayeron a nosotros: los albaneses, vietnamitas y coreanos, como una bomba. El Khan de Pakistán si fue considerado digno de ser el primero en estar informado por parte de los chinos. Qué vergüenza por parte de los chinos». (Enver Hoxha, «China, Vietnam, Corea y la visita de Nixon a Pekín», 28 de julio de 1971, Reflexiones sobre China, Volumen I)

Y realmente el informar o no a los albaneses de estos encuentros y propósitos era lo de menos, lo que la gota que colmo el vaso eran los comunicados conjuntos que sacaron los chinos y estadounidenses tan cínicos:

«El comunicado chino norteamericano es el documento más infame que se puede concebir. En este comunicado van parejos los «bellos» puntos de vista de una y otra parte. Los chinos nos «atiborran» de frases generales: «Los pueblos quieren la libertad; donde hay opresión hay resistencia ; las naciones, grandes y pequeñas, deben ser iguales; todas las tropas extranjeras deben retirarse de los países donde están estacionadas», etc. La parte china desarrolla así una tirada bastante larga sin hacer ninguna alusión, sin dirigirla contra nadie. (...) La parte norteamericana, por su lado, lanza en este comunicado una tirada aún más larga. No acepta ninguna responsabilidad, al contrario, según el comunicado, la «bella América» sería «el país más pacífico y más democrático», los norteamericanos están en contra de la agresión, están por la autodeterminación  de los países de Indochina. Los Estados Unidos de América están dispuestos a hacer esto y lo de más allá, lo que ustedes quieran y lo que ustedes piensen -bonitas frases-, pero, en otras palabras, mantendrán su amistad con Chiang Kai-shek, con las camarillas de los países de Indochina y con la República de Corea del Sur: se dice que retirarán sus tropas de las diversas regiones del mundo -de palabra, naturalmente- «cuando disminuya la tensión», etc., etc. Y así continúa la «cantinela» norteamericana en el comunicado conjunto. (...) ¿Qué se desprende de este comunicado? China le dice al mundo que ha conversado amistosamente con los Estados Unidos de América, que como resultado de estas conversaciones se evitará la guerra entre ambos, que no sepermitirá que la región Asia-Pacífico se convierta en zona de influencia de ninguna gran potencia -cuentos-, que ninguna de las dos partes debe entenderse con un tercero contra la otra -cuentos-, y que el mundo no debe ser dividido en esferas de influencia -más cuentos-». (Enver Hoxha, El viaje de Nixon a China, 1972)

Edulcorando el papel de Estados Unidos como imperialismo atroz frente a la imagen de una URSS más potente y agresiva que los norteamericanos, el PTA volvió a criticar al PCCh y estos volvieron a mirar hacia otro lado:

«La carta expresó la esperanza que los comentarios el Partido de Trabajo de Albania hechos hacía un partido hermano «subido en un espíritu de camaradería correctamente». El mando chino adoptó su actitud habitual también hacia esta carta. Esto significa que no se dignó para dar una respuesta. Por ello haciéndolo, la megalomanía de gran Estado no solo nos traicionó sino que también demostró el miedo a responder los argumentos marxista-leninistas de nuestro partido. Es un hecho que dos meses después de nuestra carta durante el VIIº Congreso del Partido del Trabajo de Albania nuestro partido mantuvo la misma posición. Esa fue una buena ocasión para intercambiar puntos de vista con la delegación china invitada al Congreso para aclarar las respectivas posiciones. El eje de la política china ha cambiado tres veces en diez años de 1962 a 1972. En primer lugar, el Partido Comunista de China acató la fórmula estrategia de un «frente unido contra los revisionistas soviéticos y otro en contra del imperialismo de EE.UU. y sus aliados». Más tarde, el Partido Comunista de China se adelantó con el lema de un frente «unido muy amplia del proletariado y los pueblos revolucionarios de todos los países contra el imperialismo de EE.UU., el revisionismo soviético y la reacción de los distintos países». Después de la visita de Nixon a China, la estrategia china vuelve a hablar de un «frente amplio unido», pero esta vez incluye a «todos aquellos que puedan estar unidos» y se quieran incorporar a él, incluso a los Estados Unidos de América contra el socialimperialismo soviético». (Carta del CC del PTA al CC del PCCh, 29 de julio de 1978)

Así se mostró Enver Hoxha en una de las muchas cartas que mando al PCCh durante las divergencias sino-albanesas expresando su desacuerdo con la teoría del imperialismo menos agresivo:

«Las conversaciones con Nixon son calificadas por ustedes como desarrollo escalonado de las anteriores conversaciones chino-norteamericanas de Varsovia. El embajador nos transmitió su valoración de que durante los últimos años la situación en los EE.UU. ha cambiado mucho, que éstos se encuentran en vísperas de la tempestad revolucionaria y los norteamericanos se hallan en una difícil situación, no pueden proseguir la guerra, quieren relajar la tensa situación, retirar las tropas y las bases militares de los países extranjeros para no luchar ellos mismos, para no originar nuevos focos de guerra y para no ayudar a los títeres más que con dinero y armas, para que sólo luchen asiáticos contra asiáticos. Nuestro embajador nos transmitió su opinión de que la visita de Nixon a China sirve a la línea de la diplomacia del pueblo y está en función de ella, que los encuentros con la capa alta de los EE.UU. favorecen los vínculos con el pueblo y estimulan transformaciones en el pueblo norteamericano, que las conversaciones con Nixon, tengan o no éxito, beneficiarán a China y no le reportarán ningún mal. (...) No le hemos ocultado nunca ni lo hacemos ahora, nuestros puntos de vista. Por eso también acerca del gran problema que nos han planteado les hacemos saber que consideramos como no correcta, no deseable, su decisión de recibir a Nixon en Pekín, decisión que no aprobamos ni apoyamos. Nuestra opinión es asimismo que la anunciada visita de Nixon a China no será entendida ni aprobada por los pueblos, por los revolucionarios y los comunistas de los diversos países». (Carta del CC del PTA al CC del PCCh, 1971)

Quién no vea ahí, las teorías de los tres mundos, que se vaya a la óptica más cercana.
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NG
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"El Revisionismo de Hoxha y el Pensamiento Mao Tsetung" Empty Re: "El Revisionismo de Hoxha y el Pensamiento Mao Tsetung"

Mensaje por NG el Sáb Sep 07, 2013 1:37 pm

Tanto las desconfianzas del PCCh hacia el PTA sobre los sucesos internos en China durante la revolución cultural, así como los nuevos tratos y reconciliaciones con Ceuscescu, Tito, Carrillo etc. que el PTA denunció al PCCh, acabaría con la notable ausencia de la delegación del PCCh al VIº Congreso del PTA de 1971, así hablaba Enver Hoxha en torno a esa cuestión y las razones:

«El VIº Congreso del Partido terminó con un éxito extraordinario . Este congreso muestra la unidad interna del Partido y de sus gentes, y en él aparece la sabiduría y la madurez del Partido, su valor y el internacionalismo irrompible. ¿Cuál fue la postura del Comité Central del Partido Comunista de China hacia este gran evento para nuestro Partido y el pueblo? Fría, y puedo decir, que insultante. (...) Nosotros no aprobamos sus erróneas posiciones, sino que permanecimos firmes en nuestra línea marxista-leninista revolucionaria tanto hacia el Partido Comunista de China como a los demás Partidos hermanos. Que los comunistas en todo el mundo que el juez en torno a la cuestión de quién se ha portado bien y quién se portó mal, quien se mostró firme en la línea marxista-leninista, y que ha vacilado. La decisión de la dirección del Partido Comunista Partido de China de no enviar su delegación en al VIº Congreso de nuestro Partido no es «a causa de la decisión tomada en el IXº Congreso del PCCh» . Esto no es cierto , es patentemente una mentira. Un congreso que respeta las enseñanzas de Marx y Lenin no puede tomar tal decisión. Tal decisión sería antimarxista . Sabemos que el IXº Congreso de el Partido Comunista de China no tomó esta decisión y que son los líderes chinos los que está mintiendo, los cuales se manifiestan como antimarxistas dos veces, hacia su propio congreso y hacia nosotros. Podría tener lugar dicha equivocada decisión, en determinadas circunstancias y en excepcionales casos por el el Comité Central de un Partido, y esta acción incluso no sería un error, pero aprobar esta decisión no puede ser permanente y no puede haber aprobada por el Congreso. Por lo tanto , la decisión de no enviar una delegación del PCCh al VIº del PTA fue tomada por Mao y Chou En- lai, sin más excusas que reacción y oposición a la línea de nuestro Partido. ¿Cuál es la base de esta oposición? Que les hemos dicho siempre las cosas y nuestras opiniones abiertamente, como bolcheviques . (...) El hecho es que se han alineado de nuevo con los revisionistas  en un camino hacia la conciliación y la toma de contactos con los partidos revisionistas del mundo. Por lo tanto, en su «política» nace la conveniencia de adoptar una postura de dos caras, tienen sus verdaderas intenciones a buen recaudo, mientras que mantienen sus fórmulas estereotipadas, sus apariencias de cara a la galería, porque todavía las necesitan. Es indispensable que el marxismo-leninismo muestre rápidamente el engaño de los oportunistas que usan disfraces falsos». (Enver Hoxha, Los camaradas chinos y nuestro VIIº Congreso del PTA, 9 de noviembre de 1971, Reflexiones sobre China, Tomo I)

Y mientras se seguían sucediendo los actos incomprensibles a ojos del mundo marxista, mientras se negaba a atender las demandas del PTA, se eludía el debate sobre cuestiones de principio, se despreciaba al único Partido que había defendido a China en momentos delicados recientes y demás lindezas, se continuaba la reconciliación con los Partidos y Estados que pudieran servir al propósito de la teoría de los tres mundos; combatir en primer lugar a la URSS, ya sea con Carrillo:

«La agencia de noticias Sinjua informó que una delegación del Partido revisionista español de la Pasionaria, encabezado por el secretario general Carrillo, llegó a China
y visitó muchas de sus ciudades. Se informó que se dio un banquete a la delegación aprobada en un ambiente cordial, y que Keng Piao, Director del Directorio de Asuntos Exteriores del Comité Central del Partido Comunista de China, celebró conversaciones con la delegación donde se llevaron a cabo un intercambio de opiniones y demás. (...)
Ahora es claro que el Partido Comunista de China comenzó los contactos, las conversaciones y, por qué no, los acuerdos con ellos. (...) Después de que esta reunión viene la vuelta de reuniones con otros partidos de revisionista, el italiano, el francés, británico, holandés, etc. Esto es un proceso entero en el desarrollo. De este modo el Partido Comunista de China sigue abiertamente el camino oportunista. (...) China lo que persigue según su matriz de pensamiento es reforzar las relaciones estatales mediante los contactos con los partidos de revisionista en los países donde los gobiernos que están en el poder tienen contradicciones con la Unión Soviética y el partido de revisionista de la Unión Soviética». (Enver Hoxha, «Carrillo en China», 19 de noviembre de 1971, Reflexiones sobre China, Tomo I)


O la formación de la «Europa Unida» bajo el CCE:

«Chou En-lai no colabora en alzar a los pueblos a la revolución, ni en debilitar los eslabones diversos de la cadena capitalista, no contribuye rompiendo los eslabones más débiles de esta cadena feroz para los pueblos, sino que sin decirlo abiertamente predica la creación en favor de China diversos bloques de la reacción para realizar un equilibrio de fuerzas favorable para su país, y esto no es la vía marxista leninista, ni la vía revolucionaria. (...) Asistimos a la organización de un nuevo pillaje colosal bajo formas nuevas por los bandidos imperialistas y socialimperialistas. Actualmente, con la creación de los «Estados Unidos de Europa» que apoya también Chou En-lai, los capitalistas de Europa occidental no persiguen otro fin que de repartirse tranquilamente el sudor y la sangre del proletariado y de los pueblos europeos. Los capitalistas se esfuerzan en dar a esta división un color «pacífico», adornándolo de términos como «revolución técnico-científica», «sociedad de consumo» y otros eslóganes fabricados. Pero como decía Lenin esta división no puede hacerse sobre otras bases diferentes a la de la fuerza. Y es por eso que este bloque de Estados es una fuente de guerras imperialistas para la agresión y el reparto del botín». (Enver Hoxha, «Las declaraciones antimarxistas de Chou En-lai», 15 de enero de 1973, Reflexiones sobre China, Tomo II)

De igual forma al problema militar de Beqir Balluku, con Abdyl Këllezi en el tema económico se tenían mismas discrepancias el Partido con él -sus tesis chinas-. En esa época se intenta introducir en el Partido por medio de Abdyl Këllezi -presidente de la Asociación de Amistad sino-albanesa y presidente de la Comisión de Planificación- las tesis económicas sobre la descentralización, dar mayor autonomía a las empresas y la negación de la industria pesada como eje de la economía -por citar breves ejemplos- que ya habían sido bendecidas en el PCCh durante 1956, y que se reflejaron en el manual de economía política de Shangai, que sería publicado en 1974:

«Está muy claro, y creo que este tipo de gestos hostiles contra nosotros aumentarán porque los chinos no están de acuerdo con la línea de nuestro Partido, están profundamente disgustados al saber que nosotros no seguiremos su línea liberal, proestadounidense y prooccidental. Obviamente estaban disgustados al saber que hemos descubierto y atacado a los militares traidores de Beqir Balluku y sus hombres, con los cuales tenían el directo asesoramiento sobre la «defensa» que Chou En-lai les había dado. Por otro lado también les hemos causado molestia a los dirigentes chinos con el golpe que dimos a los enemigos Abdyl Këllezi, Koço Theodhosi, etc., no porque Abdyl Këllezi fuera el presidente de la Asociación de Amistad sino-albanesa, sino porque él estaba de acuerdo con las ideas políticas y económicas de su «querido amigo» Chou En-lai, esta hostilidad no surge por otras cosas que no sean estas. La descentralización de la economía, la evolución hacia «autogestión», el sabotaje en la industria petrolera, la inflación de la burocracia y otros males de Abdyl Këllezi y compañía eran muy del agrado de Chou En-lai, de hecho fue Chou En-lai mismo quien les sugirió a ellos que introdujeran todas estas cosas. Chou y su gente sospechan que descubrimos todo lo que estaban haciendo a nuestras espaldas, y tienen toda la razón, porque nosotros no nos expresamos sobre ello excepto en base a los hechos que ellos mismos nos dado». (Enver Hoxha, La actitud de los chinos hacia nosotros va a peor, 5 de agosto de 1975, Reflexiones sobre China, Tomo II)

Esto produjo los primeros sabotajes económicos de China frente Albania, en respuesta por la depuración de tanto Beqir Balluku como Abdyl Këllezi y de igual forma las primeras negativas a seguir desarrollando nuevos planes con los albaneses:

«Los chinos se hacen amigos de cualquier Estado, cualquier persona, incluso sea trotskista, titista, o un hombre Chiang Kai-shek mientras que se está diga: «Yo estoy en contra de los soviéticos». Estamos en contra de este principio. Nosotros sabemos perfectamente cómo profundizar las contradicciones entre los enemigos del socialismo, y profundizaremos tanto como podamos en esta labor, pero lo primero de todo respeto a nuestros principios inquebrantables. Siempre hemos llamado a las cosas por su nombre. Está claro que los chinos no les gustan esto y otras cosas nuestras, porque saben que mientras hacemos esto estamos derribando sus disfraces, sus ropajes con los que se adornan como marxista-leninistas, por lo tanto, ahora se ha llegado a un punto en el que están ejerciendo presión sobre nosotros. Esta presión es económica, ya que políticamente e ideológicamente saben que a diferencia de ellos nunca nadie nos podrá hacer ceder en lo más mínimo. Ahora hemos presenciado el comienzo de un poderoso bloqueo económico que se nos impone. Pero fallaran en este sentido, también. Nunca debemos rendir pleitesía a nadie, ya sea a los chinos u otros. Está claro que este soporte de su lado es parte de una gran parcela que comparten imperialistas y revisionistas, desde la que los chinos han tramado contra el Partido del Trabajo de Albania y Albania socialista. Este acto reciente de los chinos no pueden considerarse por separado de la gran presión política, ideológica, propagandística, económica y militar ejercida sobre nosotros por los Estados Unidos de América, la Unión Soviética y los llamados satélites de estos, incluidos los estados de la «tercer mundo», donde los chinos incluyen a Rumanía y Yugoslavia. Su presión no es imaginaria, sino que se concretó en el complot militar y económico encabezado por Beqir Balluku, Petrit Dume, Hito Cako, Abdyl Këllezi, Koço Theodhosi, Lipe Nashi, etc». (Enver Hoxha, La fuerte presión económica de los chinos ha comenzado, pero no servirá de mucho, 1975, Reflexiones sobre China II)

Esto estaba interconectado con que el PTA a diferencia de los Partidos que se proclamaban seguidores de la línea de China, no había aceptado nunca la praxis de la teoría de los tres mundos, que ya se ejecutaba antes de ser anunciada por Mao "frente a las visitas" y Deng "oficialmente" en la ONU, durante 1974, ¿o es que alguien va a negar como Mao y Chou En-lai se incluía en el tercer mundo para excusarse en sus financiaciones de Mobutu's por el estilo? ¿No es aplicación de la teoría de los tres mundos el apoyo de China a "la Europa Unida" de la CCE bajo lo que sería la Unión Europea? Como hemos podido ver cuando Enver Hoxha ironiza cuando dice de que los chinos se disgustaron con los albaneses por n"o seguir su línea proestadounidense y prooccidental" coherente a la teoría de los tres mundos, eso es consecuencia directa de todo esto. Sabiendo además que el PTA iba a preparar una crítica en su próximo Congreso de 1976 una crítica a dicha teoría -como se confirmo luego-:

«Sin ningún lugar a dudas los chinos están furiosos por habernos librado de sus amigos, y precisamente cuando dimos su merecido a los traidores, comenzaron a aumentar su presión económica. Ahora vamos a celebrar el VII Congreso de nuestro Partido. Ellos asumen que vamos a desplegar nuestra línea allí, una línea que será abiertamente en oposición a la de China sin referirnos directamente a ellos de ninguna manera, pero todo el mundo podrá ver claramente que hay contradicciones sobre cuestiones de principio en una serie de problemas fundamentales existentes entre nuestros dos partidos. Los chinos están haciendo todas estas cosas que he mencionado anteriormente como su descargada presión, para evitar que lo que conocen sobre nuestra línea actual llegue a cristalizarse en nuestro próximo Congreso. Pero ellos están golpeando a ciegas y van a sufrir por ello. No tenemos miedo de nadie. Estamos en lo correcto y no vamos a temblar ante nada. También está claro por qué quieren enviar «amistosas» delegaciones ante el Congreso. Este es un truco chino para cesar la polémica, quiere decir: «Nos lanzáis piedras, echaremos flores». (Enver Hoxha, Chantaje chino y bloqueo económico contra Albania, 1976, Reflexiones sobre China, Tomo II)

Las relaciones sino-albanesas cuando falleció Mao Zedong en 1976 estaban en un punto muerto.

La liberación del material chino sobre Mao de 1949 a 1976, o sea el tomo V de obras escogidas, ayuda mucho más a Enver Hoxha a dar un análisis final de maoísmo y las causas de su revisionismo. Un ejemplo claro es el documento de Mao de la época del VIII Congreso del PCCh de 1956 que ya había circulado muchos años antes de su publicación: "Sobre diez grandes relaciones", un documento que en su contenido supone un ataque a la Unión Soviética y a Stalin en particular, y fuera de esto un esperpento de teorías revisionistas sobre el papel de la industria, el Partido Comunista, etc, etc. Obviamente, ya sea en albanés o francés, como haya llegado a Enver dicha obra de Mao, justo en 1976, a pocos meses de la muerte del propio Mao Zedong, Enver publico automáticamente una severa crítica a dicho documento nada más ser liberado por el PCCh, o sea, cuando pudo tener constancia de la existencia tan descarada de esos ataques hacia la Unión Soviética y Stalin.

Así que por favor, que haya que gente que jamás haya pillado nada sobre la teoría y práctica de los albaneses y que se fie de lo que dice la historiografía burguesa no significa que el PTA y el PCCh no hayan tenido divergencias, decir que Enver es un cobarde por no criticar a Mao en vida -cuando sí lo hizo- como hemos visto en este "breve repaso"-, y exculpar de los ataques jruschovianos vertidos a Stalin de mano directa de Mao tras la muerte del georgiano -llegando a reconocer que odiaba las obras de Stalin y que no las había leído practicamente y que incluso se vio obligado a escribir lo poco bueno que había escrito de él...- denota un sentimentalismo en el tema. De todas forma he aquí lo importante de las críticas de Enver Hoxha: no son sus fechas -solo un fanático que no le interesa la verdad se basaría en eso- sino su contenido, en referencia al documento de Mao "Sobre diez grandes relaciones" hemos explicado esto:

"(...) Existen dos corrientes que ponen en duda el juicio marxista-leninista de Enver Hoxha sobre el revisionismo de Mao Zedong, ya sean maoístas o simpatizantes de la figura de Mao encandilados con el falso mito de un Mao Zedong marxista-leninista. Generalmente la primera corriente presupone que el informe es falso, pero deben saber que tanto este texto a juzgar como muchos otros de Mao Zedong no fueron publicados en vida del autor, ya que como hemos explicado siempre, sus obras escogidas fueron lanzadas en vida de Mao hasta el tomo IV que ocupaba hasta el año 1949, por lo tanto este informe que se encuadraría en el tomo V publicado en 1977 no tiene nada de falso sino que simplemente no se había publicado por primera vez hasta 1976, pocos meses después de su muerte, del mismo modo dicho discurso fue recogido por varios medios, y aun siendo este informe apócrifo -que no lo es-, el contenido revisionista del mismo caló de igual modo en los otros escritos de Mao Zedong. (...)"

Pues tiene cojones la cosa, a ver si el pobre albanés va a tener la culpa de que no hayan pillado jamás un libro de él para criticar que no hizo algo cuando lo hizo todo el tiempo y lo registro para poder ser comprobado... es el colmo de lo absurdo.
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Mensaje por javicho II el Sáb Sep 07, 2013 7:31 pm

UNA CARTA DE ENVER HOXHA A MAO TSE-TUNG CON MOTIVO DESU 80 CUMPLEAÑOS A ESCRIBIR EN LETRAS DE ORO

ENVER HOXHA A MAO TSE-TUNG


Al camarada Mao Tse-tung,

Presidente del CC del PCCh


Beijing

Querido camarada Mao Tse-tung,

Estoy particularmente feliz de enviarle en nombre del CC del EPL, los comunistas y todo el pueblo albanés y yo, los más cálidos saludos y mejores deseos del corazóncon motivo de su 80 cumpleaños.

Los comunistas de Albania y la gente ve en su persona el glorioso líder del PartidoComunista Chino y el heroico hermano del pueblo chino, su mejor amigo y amado por el pueblo albanés, el gran marxista-leninista, el luchador intentó y el imperialismo invencible del revisionismo moderno y sociales-, así como losreaccionarios de todo tipo.

Usted, querido camarada Mao Tsetung, ha fundado al gran Partido Comunista deChina, has llevado en el Partido y el pueblo chino valiente hermano y amante de la libertad a través de la larga y legendaria lucha clase hacia la gran victoria histórica sobre las fuerzas de la reacción interna y ' imperialismo y la construcción de la gran República Popular de China. Bajo la brillante dirección del Partido Comunistade China, sabiamente guiado por usted, la nueva China se transformó en unpoderoso gigante del socialismo y una ciudadela para los enemigos invencibles, seconvirtió en la inspiración para la defensa de los oprimidos y explotados de cadaparte del mundo.

Usted camarada Mao Tsetung, ha despertado y conducido en persona la GranRevolución Cultural Proletaria, cuyo triunfo fue una gran victoria no sólo nacional,sino internacional, del marxismo-leninismo, a la causa del socialismo y el comunismo y una fuente de inspiración para todos movimiento revolucionario en elmundo. La revolución cultural que ha dejado al descubierto la línea de la traición del renegado Liu Shao-chi y consolidadas de la victoria del socialismo y la dictadura del proletariado en China. Bajo su liderazgo, el Partido Comunista de China ha descubierto y aplastó la peligrosa conspiración contrarrevolucionaria de camarilla antipartido dell'arrivista conspiración burguesa y negó Lin Piao.

El gran pueblo chino, con sus palabras "para hacer la revolución y promover la producción", consiguieron éxito magnífico, creó una gran industria, una agricultura avanzada, la ciencia y la tecnología mundial, una enseñanza y una cultura floreciente y una posible defensa invencible, equipado con las armas máspoderosas. Actualmente, China cuenta con una autoridad popular y desempeña un papel incomparable y tiene una gran influencia en el ámbito internacional. Se destaca como una roca de granito, un baluarte invencible de la revolución, la libertad del pueblo y el socialismo. Los comunistas y todo el pueblo chino,iluminado por sus grandes ideas marxista-leninistas, endurecido en las batallas de clase amargos de la Gran Revolución Cultural Proletaria y la aplicación de la aplicación de las decisiones de la histórica Décimo Congreso del Partido Comunistade China, que marcha a pasos agigantados en el camino radiante para lograr nuevas victorias aún mayores en el desarrollo continuo de la revolución y laconstrucción socialista en el país. Usted querido camarada Mao Tsetung como un gran estratega y teórico de la revolución, la lucha irreconciliable con las diversas corrientes oportunistas de derecha y de "izquierda", en particular en los sermones de los revisionistas jruschovistas que han traicionado la causa de la revolución y el comunismo, tiene defendió la doctrina de la lealtad y la valentía victoria del marxismo-leninismo. ¿Qué seguidor eminente de los grandes educadores del proletariado mundial, Marx, Engels, Lenin y Stalin, Usted ha desarrollado y enriquecido aún más y de manera creativa, de conformidad con las condiciones de China y de las particularidades de la época actual, la ciencia en el campo de la filosofía marxista-leninista , el desarrollo del partido proletario, la estrategia y la táctica de la lucha revolucionaria y la lucha contra el imperialismo, los problemasde la construcción de la sociedad socialista. Su enseñanza sobre la continuación de la revolución en las condiciones de la dictadura del proletariado, que conduzca a la victoria completa de la construcción socialista y para cerrar el paso al peligro de la restauración capitalista, en cualquier forma o por cualquier regalo viene, como una contribución eminente de gran valor internacional de la teoría y la práctica del socialismo científico. Sus obras son una verdadera escuela revolucionaria para todos los marxistas-leninistas y los trabajadores.

Los comunistas y todas las personas que aprecian profundamente su importante contribución al fortalecimiento y consolidación de la amistad entre el Partido Revolucionario del Trabajo de Albania y el Partido Comunista de China, entre nuestros dos pueblos que siempre están unidos cuerpo y alma a su lucha común por la causa del socialismo y la revolución.

Siempre encontrarán entre sí en la fuerza y la inspiración para lograr victorias revolucionarias contra nuestros enemigos comunes. Una gran fuente de inspiración para el pueblo albanés serán sus palabras inolvidables en el mensaje enviado al Quinto Congreso de la PTA que "pase lo que pase en el mundo, nuestros dos partidos y nuestros dos pueblos sin duda permanecerán siempre juntos, luchar juntos y ganar juntos".

En esta ocasión, querido camarada Mao Tsetung, de todo corazón deseamos buena salud, larga vida y para que vivas como las montañas por el bien del Partido Comunista de China, el hermano pueblo chino, de la humanidad progresista, por el triunfo del marxismo -leninismo, el socialismo y el comunismo en todo el mundo.

Enver Hoxha,

Primer Secretario del Comité Central del PTA

Tirana, 24 de diciembre 1973


http://es.scribd.com/doc/156292110/UNA-CARTA-DE-ENVER-HOXHA-A-MAO-TSE-TUNG-CON-MOTIVO-DE-SU-80-CUMPLEANOS-A-ESCRIBIR-EN-LETRAS-DE-ORO-docx
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Mensaje por NG el Sáb Sep 07, 2013 8:13 pm

Javicho II, tú has afirmado lo siguiente: "Lo más honesto hubiera sido que Hoxha sacra todas su tergiversacione en vida de Mao". Yo te he contestado pegando textos de las divergencias sino-albanesas, inclusive cartas entre los dos Partidos -como adelantó Dzer- de 1962, 1964, 1971, 1974, 1978 etc, etc. a eso añadele las reuniones donde como he demostrado con citas se intercambiaron opiniones, las delegaciones a los Congresos etc, etc. ¿Acaso el PCCh no mandó saludos al VIº Congreso del PTA de 1971 cuando se negó a mandar una misera delegación allí porque estaban cabreados porque el PTA no aceptaba la práctica de la teoría de los tres mundos? Entonces, ¿Que intentas demostrar con una carta de cumpleaños? ¿Vas a reconocer tu error sobre la afirmación anterior y continuar con lo que gustes después o te empiezo a denunciar por elude-debates de tu propio post? Además, volvemos a lo mismo: ¿Eres tan cazurro como para fijarte en las fechas y no en el contenido de la crítica?
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Mensaje por javicho II el Lun Sep 09, 2013 11:24 am

Mensaje Editado por Ajuan

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Mensaje por Dzerjinskii el Mar Sep 10, 2013 3:27 am

"javicho II" podrías indicarnos la fuente de donde sacaste la carta. ¿hay más material similar?

Saludos
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Mensaje por javicho II el Miér Sep 11, 2013 11:34 am

Dzerjinskii escribió:"javicho II" podrías indicarnos la fuente de donde sacaste la carta. ¿hay más material similar?

Saludos  
En el mensaje nº 20 he puesto la fuente o la página donde encontré la carta de Hoxha a Mao.

También encontré otra carta de Hoxha al PCCH, pero he no apunté la página y por ahora no lo puedo encontrar más por el tiempo, pero era una carta en que Hoxha hace críticas al PCCH, pero no son críticas que lleven a un rompimiento ideológico.

Bueno es cuestión que con más tiempo uno encuentre cosas por la red.

Saludos
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Mensaje por Dzerjinskii el Jue Sep 12, 2013 4:52 am

javicho II escribió:
Dzerjinskii escribió:"javicho II" podrías indicarnos la fuente de donde sacaste la carta. ¿hay más material similar?

Saludos  
En el mensaje nº 20 he puesto la fuente o la página donde encontré la carta de  Hoxha  a Mao.

También encontré otra carta de Hoxha al PCCH, pero he no apunté la página y por ahora no lo puedo encontrar más por el tiempo, pero era una carta en que Hoxha hace críticas al PCCH, pero no son críticas que lleven a un rompimiento ideológico.

Bueno es cuestión que con más tiempo uno encuentre cosas por la red.

Saludos
No dudo que los comunicados públicos oficiales pudieron tener este tono, pero eso no quita que privadamente como he dicho y se puede ver en las obras escogidas de Enver Hoxha, el CC del PTA haya planteado serias diferencias al CC del PCCH. Situación que fue empeorando hasta que ya muerto Mao, Enver hace una valoración de esa experiencia y concluye que el carácter de la revolución china no superó el nivel democrático burgués, y termina concluyendo que incluso Mao representó este derrotero. Con la denuncia al jruschevismo también podríamos decir lo mismo de Enver, ya que se mostró junto a Jruchev durante los sucesos de Hungría y luego fue su principal critico en la reunión de los 81 partidos. Pasó menos tiempo de un hecho al otro comparado con la relación con el PCCH, pero así son las cosas, con mayor o menor tiempo según el tema y el contexto, los partidos y las personas se van haciendo una idea sobre las posturas de los demás. Por eso lo que dice “NG” es correcto, de lo que se trata ahora es de ir al contenido de las cuestiones.

Salud.

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