Lucha Armada en Argentina

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    Lucha Armada en Argentina

    Mensaje por gatopardo el Sáb Jul 06, 2013 3:09 pm

    Me interesa este debate y pregunto, sin salirme de esa parte de la historia argentina reciente en cuanto a sus organizaciones políticas, lo siguiente:

    1) ¿Cuál o cuales son las diferencias puntuales entre Foquismo y GPP de cuño maoísta.

    2) ¿Cuáles organizaciones, que tuvieron formaciones militares, llevaron adelante una praxis enmarcada en cada una de las definiciones del punto 1.?

    3) ¿El Foquismo existió y fue llevado a la realidad en forma material o se trata de una invención teórica de Ernesto "Che" Guevara y Regis Debray.?

    4) Si estos dos últimos, tampoco, se refirieron a Foquismo; agradecería me lo señalaran explícitamente.

    En este último punto, de no existir ejemplos en Argentina, agradecería se extienda la respuesta hacia el resto del continente americano.

    Gracias.

    Saludos.



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    Edita Razion

    Algunos hilos que pueden aportar información interesante respecto a este debate

    http://www.forocomunista.com/t4798-ejercito-revolucionario-del-pueblo-erp

    http://www.forocomunista.com/t5047-montoneros-sirvieron-o-no-en-la-lucha-revolucionaria

    http://www.forocomunista.com/t22028-mario-roberto-santucho-aportes-y-opiniones-respecto-del-dirigente-del-prt-erp

    http://www.forocomunista.com/t27814-adios-a-las-armas-los-debates-en-el-partido-comunista-revolucionario-pcr-en-los-70-y-el-camino-de-la-insurreccion-guido-lissandrello


    Es muy recomendable la página cedema.org, con amplia recopilación de documentos de las organizaciones armadas latinoamericanas
    http://cedema.org/index.php?ver=mostrar&pais=3&nombrepais=Argentina


    Última edición por Razion el Vie Jul 19, 2013 10:49 pm, editado 2 veces (Razón : Incorporación de enlaces)

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    Re: Lucha Armada en Argentina

    Mensaje por Platon el Sáb Jul 06, 2013 5:32 pm

    gatopardo escribió:1) ¿Cuál o cuales son las diferencias puntuales entre Foquismo y GPP de cuño maoísta.
    Sin entrar a hablar en términos de estrategia, fases, etc.: la GPP no desdeña la importancia de las condiciones subjetivas, con esto se quiere decir que no reduce todo a los problemas militares (se avanza cuando se derrota al enemigo en una batalla y no cuando el Partido logra una victoria en alguna región) y no subordina a un segundo lugar, ni mucho menos niega, la importancia del Partido.
    Sobre lo demás, ya se ha discutido bastante en varios temas: http://www.forocomunista.com/search?mode=searchbox&search_keywords=foquismo&show_results=topics

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    Re: Lucha Armada en Argentina

    Mensaje por gatopardo el Sáb Jul 06, 2013 5:48 pm

    Platon escribió:
    gatopardo escribió:1) ¿Cuál o cuales son las diferencias puntuales entre Foquismo y GPP de cuño maoísta.
    Sin entrar a hablar en términos de estrategia, fases, etc.: la GPP no desdeña la importancia de las condiciones subjetivas, con esto se quiere decir que no reduce todo a los problemas militares (se avanza cuando se derrota al enemigo en una batalla y no cuando el Partido logra una victoria en alguna región) y no subordina a un segundo lugar, ni mucho menos niega, la importancia del Partido.
    Sobre lo demás, ya se ha discutido bastante en varios temas: http://www.forocomunista.com/search?mode=searchbox&search_keywords=foquismo&show_results=topics

    Muchas gracias por contestar.

    Voy a esperar alguna otra, si la hay, opinión.

    Revisaré el link recomendado y los hilos abiertos en él, pero no creo que contesten puntualmente a lo que he preguntado.

    Si así lo hicieran, me rectificaré en este lugar. De lo contrario re-preguntaré.

    Deme algo de tiempo para estudiarlos y le contesto.

    Saludos.

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    Re: Lucha Armada en Argentina

    Mensaje por gatopardo el Lun Jul 08, 2013 6:42 pm

    Razion escribió:Recordando a Santucho

    Por Alcides Oviedo, Comandante del Ejército del Pueblo Paraguayo*

    Hablar de Mario Roberto Santucho es hablar de un pensador revolucionario y de un verdadero jefe combatiente de las clases oprimidas en lucha por su liberación. El filo revolucionario del mejor discípulo del Che Guevara de Argentina va mucho más allá de la democracia liberal y del social reformismo burgués.

    *Prisionero Político, detenido en la Agrupación Especializada de la Policía Nacional

    Las dudas que tenía sobre las diferencias entre Foquismo y GPP, me las aclaró el libro de Regis Debray "¿Revolución en la revolución?", cuando desarrolla el punto en lo referido a la experiencia cubana de un lado y la vietnamita por el otro. Resuelto.

    Por otro lado eligo esta cita, creo que contemporánea, porque se acerca bastante a la caracterización de Roberto Santucho, del PRT/ERP y de las llamadas "formaciones especiales" que comienzan a darse dentro de la llamada Resistencia Peronista a partir de 1955. Y tuvieron en común la implementación, con matices, de una lucha armada ofensiva (para diferenciarla de la clásica "autodefensa obrera" de carácter defensivo) en la Argentina.
    Esa identificación de Santucho, que hoy hace Oviedo, con el Che y el Foquismo coincide con la histórica y la que compartían los actores en su momento donde ninguno tenía miedo de quedar "pegado" con la teoría del Foco.
    Pegatina que, a juzgar por el contenido de los hilos de este sitio al respecto y opiniones vertidas en este, buscan evitar los opinadores generacionales de este siglo XXI, cuarenta años después.
    No lo entiendo.
    Es más, allá lejos, todos saludaban fraternalmente (Guevara lo hace tempranamente en su "Guerra de guerrillas") la liberación y posterior victoria del pueblo vietnamita.
    Pero de ahí a afirmar, que el PRT/ERP era maoísta (como afirma el autor del informe en Wikipedia) o usar el eufemismo "(...)entendiendo el foco como parte de la guerra" que no dice nada no nos engañemos; digo afirmar eso es temerario y busca injertar una discusión forzada al presente que, en el pasado no existió.
    Santucho fue partidario de sumar y sumar. En el terreno militar buscando frentear con la Tendencia peronista o con diversas fuerzas políticas en el FAS; donde se fogoneaba candidatear a Tosco (PCA) y Armando Jaime mas ligado al peronismo de la resistencia.
    Quiero decir: a ninguno se le pasó por la cabeza en esos momentos, de intenso debate teórico, hacer diferencias de calidad entre Foquismo y GPP.
    Y sin lugar a dudas para todos, Cuba y Guevara eran el espejo y el ejemplo a imitar por esos cuadros sesentistas. Eso es lo que quedó en la transmisión de la historia oral y en la memoria. De otra manera, el paraguayo Alcides Oviedo hubiera hecho otro tipo de asociaciones.
    Aunque figure el término "guerra popular prolongada" en diversos textos, no quiere decir que se usara en el específico de la guerra de liberación en China o Vietman.
    Hasta Perón la usaba  mientras daba entrevistas en Puerta de Hierro y con esto digo que formaba parte del vocabulario de moda.
    Y si nos ponemos más objetivos en el análisis el trabajo de base previo al pase de cuadros al aparato militar, en términos de ortodoxia GPP, lo tenían más desarrollado en cantidad y calidad las organizaciones peronistas que lo venían amasando en barrios y sindicatos.
    Ahora, que me tiren los galgos, pero es así.

    Resumiendo: hubo en aquel momento una crítica de sectores marxistas en minoría,  hacia las tácticas de la lucha armada en la teoría y en la práctica, "in situ". Cuando correspondía.
    Qué yo comparto, lo aclaro para los pícaros que nunca faltan.
    Pero esta que se instaló hoy y acá (tardíamente) entre sectores que dicen compartir "fierros", sinceramente es la primera vez que la escucho. Considero que no se corresponde con los hechos ni con los actores auténticos del pasado e introduce una falsa delimitación política que no termina de definir su objetivo.
    Eso es todo, en mi opinión.

    Saludos.

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    Re: Lucha Armada en Argentina

    Mensaje por Razion el Lun Jul 08, 2013 8:17 pm

    En general estoy de acuerdo con tu intervención gatopardo.
    Sin embargo, la presencia de la crítica al PRT por foquismo existía en los 70, y desde el PRT luchaban contra esta concepción, o por lo menos con la consideración del foco guerrillero aislado de las masas, concepción que erróneamente se le adjudica también a Guevara. Esto se encuentra muy presente en por ejemplo en los libros de Mattini y Gorriarán Merlo.
    Por otra parte la incorporación de elementos del maoismo así como del trotkismo (no se si lo mencionás en ese sentido al tema del maoismo) lo analiza bastante bien Pozzi en el "PRT-ERP la Guerrilla Marxista". El libro está en el foro, y hay un capítulo dedicado a esto.
    En mi caso en particular, no hago grandes diferencias entre lo que fueron las organizaciones guerrilleras, debido a que salvo algunas consideraciones teóricas, pero por sobre todo la figura de Perón, no existían elementos que mostraran una práctica ni una visión de futuro muy diferente entre ellas. En este sentido un texto de Astarita era bastante ejemplificador (que está en este subforo). Esto lo menciono referido a que no considero erróneo analizar el accionar de las formaciones especiales, o de la resistencia armada peronista, y compararlo con el del PRT.

    No entendí este párrafo a lo que apuntabas respecto a las críticas, si pudieras aclarar te lo agradecería:

    gatopardo escribió:Pero esta que se instaló hoy y acá (tardíamente) entre sectores que dicen compartir "fierros", sinceramente es la primera vez que la escucho. Considero que no se corresponde con los hechos ni con los actores auténticos del pasado e introduce una falsa delimitación política que no termina de definir su objetivo.

    Saludos


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    Comandante Ernesto "Che" Guevara

    "En las peleas callejeras hay dos tipos de golpeadores. Está el que pega, ve sangre, se asusta y recula. Y está el que pega, ve sangre y va por todo, a matar. Muy bien, muchachos: vengo de afuera y les juro que hay olor a sangre"
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    Re: Lucha Armada en Argentina

    Mensaje por gatopardo el Lun Jul 08, 2013 11:49 pm

    Razion escribió:En general estoy de acuerdo con tu intervención gatopardo.
    Sin embargo, la presencia de la crítica al PRT por foquismo existía en los 70, y desde el PRT luchaban contra esta concepción, o por lo menos con la consideración del foco guerrillero aislado de las masas, concepción que erróneamente se le adjudica también a Guevara. Esto se encuentra muy presente en por ejemplo en los libros de Mattini y Gorriarán Merlo.
    Por otra parte la incorporación de elementos del maoismo así como del trotkismo (no se si lo mencionás en ese sentido al tema del maoismo) lo analiza bastante bien Pozzi en el "PRT-ERP la Guerrilla Marxista". El libro está en el foro, y hay un capítulo dedicado a esto.
    En mi caso en particular, no hago grandes diferencias entre lo que fueron las organizaciones guerrilleras, debido a que salvo algunas consideraciones teóricas, pero por sobre todo la figura de Perón, no existían elementos que mostraran una práctica ni una visión de futuro muy diferente entre ellas. En este sentido un texto de Astarita era bastante ejemplificador (que está en este subforo). Esto lo menciono referido a que no considero erróneo analizar el accionar de las formaciones especiales, o de la resistencia armada peronista, y compararlo con el del PRT.

    No entendí este párrafo a lo que apuntabas respecto a las críticas, si pudieras aclarar te lo agradecería:

    gatopardo escribió:Pero esta que se instaló hoy y acá (tardíamente) entre sectores que dicen compartir "fierros", sinceramente es la primera vez que la escucho. Considero que no se corresponde con los hechos ni con los actores auténticos del pasado e introduce una falsa delimitación política que no termina de definir su objetivo.

    Saludos

    Bueno mirá, si le hacían esa crítica de aislamiento al Foco, no leyeron siquiera el manual de "Guerra de guerrillas", ahi dice claramente que luego de hacer base territorial, como condición única y necesaria,  está ganar la confianza de los pobladores y de no lograr ese propósito, más vale no seguir adelante con ninguna acción porque sería suicida.

    Para los latinoamericanos de ese momento Guevara era sinónimo de Foquismo y viceversa. Si existió algún otro Foquismo aislacionista, para ponerle un nombre, lo ignoro.

    Las diferencias de construcción con respecto a la experiencia vietnamita deben buscarse en el libro que cité de Debray.

    Las conclusiones en cuanto a la caracterización y las acciones a seguir eran materia de discusión, obvio, en la CC. No se si esa discusión bajaba a los cuadros medios de la milicia.

    Conociendo el peso y carisma dirigente de Roberto Santucho, se cae de maduro que él inclinaba la balanza en las resoluciones de la mesa chica. Y si hubo desviaciones militaristas, una de dos: había una facción que se cortaba sola o el único responsable fue el santiagueño.
    Esto no disminuye un gramo su valentía, pero tampoco disminuye su responsabilidad.

    Hay dos libros de Pozzi en casa (“Huellas Imperiales y “Por las sendas argentinas...” , no los leí todavía. Otro historiador, de ese riñon, Schneider que defiende la postura de que en esa época se desarrolló un pensamiento auténticamente marxista y que gravitó en la lucha de clases.
    Esa interpretación la comparto a medias y la tomo con pinzas.

    Un amigo mio decía: “el sol sale para todos, pero hay algunos que hacen demasiada sombra”. En los últimos 70 años de la Argentina, el Peronismo es esa sombra. Lo lamento.

    Otro será el momento para explicarlo mejor.


    Vamos a la parte que no se entiende y, que casualmente,es el núcleo del asunto.
    Paso por las intervenciones de este hilo y leo la opinión que Santuchoestá desvalorizado por quedar pegado con el Foquismo, sigo y vos respondés que solamente una lectura superficial de la línea erpiana puede pegarlos con el Foquismo porque, en realidad  siguieron la ortodoxia GPP.
    Me voy a los hilos que me recomendaron de Foquismo y desde una concepción Europea, más otra maoísta peruana (desconociendo las particularidades de cada país sudamericano) le dan con un fierro al Foquismo.
    Entonces pregunté, ¿Quien hizo Foquismo Guevarista en Latinoamérica?. Inclusive descontando al M-26 cubano que en su origen nada de marxismo y todo de guerra independentista del siglo XIX bajo la invocación de José Martí.
    Porque da la sensación que  todo era GPP al estilo chino y el Foquismo se fue al descenso.
    Cuando en mi opinión es al revés, en Argentina nunca hubo construcción GPP, si bien se simpatizó por las experiencias china y vietnamitas. Simplemete, porque esto no es China, ni Vietnam, no hay una potencia (o varias) imperialista que haya ocupado militarmente el país, no tenemos la misma geografía, las relaciones de fuerza y desarrollo entre clases sociales era diferente y no compartíamos miles de kilometros de fronteras comunes con un país aliado dontre aprovisonarse y hacer puentes aéreos y terrestres.
    Sólo quedaba, para el armado militar, el humilde Foco económicamente provisto, con la mayoría de la población en contra, el Peronismo como árbitro y partener del golpismo gorila.
    Un bolonqui de aquellos.

    Ergo, las pilas se cargaban vía Revolución Cubana en el espejo de Ernesto Che Guevara. Tanto para los cuadros del ERP como para la Tendencia.
    Por eso dije que las conclusiones que leía en este foro para Argentina estaban, a mi criterio, revisionando hechos históricos y forzando su pertenencia política.

    Eso solamente y está para ser criticado.

    Saludos.

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    Re: Lucha Armada en Argentina

    Mensaje por Razion el Mar Jul 09, 2013 12:24 am

    gatopardo escribió:

    Hay dos libros de Pozzi en casa (“Huellas Imperiales y “Por las sendas argentinas...” , no los leí todavía. Otro historiador, de ese riñon, Schneider que defiende la postura de que en esa época se desarrolló un pensamiento auténticamente marxista y que gravitó en la lucha de clases.
    Esa interpretación la comparto a medias y la tomo con pinzas.

    El libro que te digo es "Por las sendas argentinas", me comí esa parte cuando lo cité: http://es.scribd.com/doc/9392779/Pablo-Pozzi-El-PRTERP-La-guerrilla-marxista .

    Con tiempo te contesto sobre lo de la GPP y el Foquismo, por lo menos en mi opinión, ya que el no considerar el "foco aislado" como hacen muchas fuerzas políticas al realizar críticas a Guevara, cambia todo. En mi caso no comparto estas críticas (las del foco que menciono), pero muchas veces al referirme al tema me refiero a estas precisamente, no a la interpretación que das vos.
    Te cito por poner un ejemplo:

    Bueno mirá, si le hacían esa crítica de aislamiento al Foco, no leyeron siquiera el manual de "Guerra de guerrillas", ahi dice claramente que luego de hacer base territorial, como condición única y necesaria, está ganar la confianza de los pobladores y de no lograr ese propósito, más vale no seguir adelante con ninguna acción porque sería suicida.
    Hay quienes afirman en su afán por atacar a Guevara desde "la izquierda" que incluso proponía atacar al Pueblo yanqui, que no diferenciaba en clases sociales, que circunscribía la lucha revolucionaria sólo a la liberación continental, etc; precisamente eso es total desconocimiento de cualquier texto de Guevara, en el foro respondí a varias de estas críticas (aclaro que pertenecen a organizaciones reales y no a foreros individuales).


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    Lucha Armada en Argentina

    Mensaje por gatopardo el Mar Jul 09, 2013 1:17 am

    Razion escribió:Con tiempo te contesto sobre lo de la GPP y el Foquismo, por lo menos en mi opinión,...

    Por supuesto.
    Y yo con tiempo buscaré mas información para respaldar mi posición. En principio, rápidamente, subo algo de Wikipedia acerca del párrafo de un libro:

    "(...)No era fácil en un contexto de lucha armada y represión determinar dirigentes públicos. Casi todos los grupos que componían el FAS tenían su ala combatiente. Estos grupos eran, principalmente, el FPR (Frente Peronista Revolucionario), que impulsó a la candidatura de sus dirigentes Armando Jaime, Juan Carlos Arroyo (de Jujuy) y Manuel Gaggero. Todos del FPR (Frente Peronista Revolucionario, dirección política del ELN, Ejército de Liberación Nacional). También estaban representados la Organización trotskista El Obrero, cuyo dirigente no dio nombre real para evitar la represión, y actuaba públicamente con el seudónimo de "El Gato". Por las FAL (Fuerzas Armadas de Liberación) participaban dos líneas que se habían fraccionado de la vertiente central poco antes. Ellas eran: FAL "Ché Guevara", y FAL 22 de Agosto. Los dirigentes de esta última publicaban una revista llamada América Latina. También participaban los GPL (Grupos Populares de Liberación), de extracción peronista, que llevaban al periodista cordobés Roberto Reina como representante. Por último, entre las organizaciones importantes que participaron del FAS se contaba la Columna Sabino Navarro, de la Organización Montoneros."

    La Política Armada. Movimientos revolucionarios armados en la Argentina. Desde los Uturuncos y el FRIP hasta Montoneros y el ERP. Quipu editorial. 2002.

    http://es.scribd.com/doc/9392514/Julio-Carreras-La-Politica-Armada-Movimientos-armados-en-Argentina


    Por favor, que se tome nota de la pertenencia política de los integrantes.
    Eso puede ayudar a comprender lo que vengo sosteniendo en estas entradas.

    Saludos.

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    Re: Lucha Armada en Argentina

    Mensaje por Razion el Jue Jul 18, 2013 11:03 pm

    Horizontal escribió:
    Fran-PRT escribió:Eva Peron es una figura historica, su lucha siempre fue por los obreros, su vida es inobjetable
    PRT? Troll de cuarta.

    Horizontal, si vas a aportar algo hacélo, pero no hagas mensajes cortos y en referencia a otro usuario, que encima no está participando en el foro desde hace un año más o menos.

    Por otro lado el PRT reivindicaba la figura de Evita, como lo pone de manifiesto el hecho de que el FAS utilizara las banderas del Che y Evita (habría que ver si el hecho de que una de las hijas de Santucho se llame como Evita, tiene algo que ver con ella) además de otros comentarios de ex militantes.

    Saludos


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    Re: Lucha Armada en Argentina

    Mensaje por Horizontal el Vie Jul 19, 2013 12:48 am

    Todo bien, pero no me consta eso que decís, puede ser verdad.... o no, no sé; sí sé que Santucho y el PRT obviaban el peronismo...

    El FAS era un Frente gral Antiimperialista, abarcaba varias corrientes, entre ellas corrientes peronistas, así que no me extrañaría.



    -----------------------------
    Horizontal no hagas múltiples posts seguidos, más cuando son de una línea. Te fusiono los mensajes.
    Atte. Razion


    Última edición por Razion el Vie Jul 19, 2013 1:55 am, editado 1 vez (Razón : Mensajes múltiples fusionados (edita: Razion))

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    Re: Lucha Armada en Argentina

    Mensaje por gatopardo el Vie Jul 19, 2013 1:26 am

    Horizontal escribió:El FAS era un Frente gral Antiimperialista, abarcaba varias corrientes, entre ellas corrientes peronistas, así que no me extrañaría.

    ¿Cuántas veces más lo vamos a tocar este tema?:

    Eran casi todas peronistas. Las que generó, por izquierda, el Peronismo de la Resistencia de la 1º generación alrededor del Peronismo de Base (PB). Y minoritarias, en cantidad militante, comparadas con la Tendencia Revolucionaria (Montoneros/FAR), 2º generación de aquella Resistencia.

    Aunque resulte antipático a la mayoría que teoriza sobre foco o no foco, aquella "nueva izquierda" latinoamericana guevarista nacida al calor de la Revolución Cubana, calza más comodamente en la mitología de la Montonera del siglo XIX que el el arrozal vietnamita.
    En Eva Perón mejor que Rosa Luxemburg.
    Y en la "teología de la liberación" católica más que en el ateísmo crudo del Materialismo Histórico.
    Hete ahí la limitación, nacionalista burguesa, de la vertiente marxista al menos en Argentina y que se sigue discutiendo al presente.

    Saludos.

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    Re: Lucha Armada en Argentina

    Mensaje por Razion el Vie Jul 19, 2013 2:09 am

    Horizontal escribió:Todo bien, pero no me consta eso que decís, puede ser verdad.... o no, no sé; sí sé que Santucho y el PRT obviaban el peronismo...

    El FAS era un Frente gral Antiimperialista, abarcaba varias corrientes, entre ellas corrientes peronistas, así que no me extrañaría.

    La dirección política y la generación del espacio corrían por parte del PRT y afines (con esto me refiero a los intelectuales no orgánicos que apoyaron la formación del FAS, como ser Silvio Frondizi, o a organizaciones de la izquierda revolucionaria).
    No se a que te referís con "ovbiaban", si quisiste poner "odiaban", no es cierto. Podrían odiar a Perón, y hasta ahí, ya que muchos militantes provinieron de las filas peronistas, pero al "peronismo" cuyas corrientes de izquierda militaban codo a codo con ellos, lo dudo mucho.
    Mirá, para hacerla fácil, hay bibliografía de sobra que te puede aclarar las dudas, escrita por ex militantes del PRT, por historiadores que estudiaron al PRT, por sus enemigos, etc. Recomiendo siempre cuando se habla de este tema, un texto de Astarita publicado en este subforo: http://www.forocomunista.com/t22227-astarita-reflexiones-sobre-el-peronismo-de-izquierda . Un usuario recientemente sancionado, por publicitar este texto me catalogaría de "entrista trotkista" en el foro.

    Encontré un resumen (puede que de tesis de un estudiante-militante) respecto al FAS (enlace) es un pdf a descargar.

    Saludos


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    Re: Lucha Armada en Argentina

    Mensaje por Horizontal el Vie Jul 19, 2013 2:19 am

    Acá va un documento del PRT sobre el peronismo, es largo, sí, pero vale la pena leerlo para despejar dudas.

    http://www.marxists.org/espanol/santucho/1973/agosto.htm


    gatopardo escribió:
    Horizontal escribió:El FAS era un Frente gral Antiimperialista, abarcaba varias corrientes, entre ellas corrientes peronistas, así que no me extrañaría.

    ¿Cuántas veces más lo vamos a tocar este tema?:

    Eran casi todas peronistas. Las que generó, por izquierda, el Peronismo de la Resistencia de la 1º generación alrededor del Peronismo de Base (PB). Y minoritarias, en cantidad militante, comparadas con la Tendencia Revolucionaria (Montoneros/FAR), 2º generación de aquella Resistencia.

    Aunque resulte antipático a la mayoría que teoriza sobre foco o no foco, aquella "nueva izquierda" latinoamericana guevarista nacida al calor de la Revolución Cubana, calza más comodamente en la mitología de la Montonera del siglo XIX que el el arrozal vietnamita.
    En Eva Perón mejor que Rosa Luxemburg.
    Y en la "teología de la liberación" católica más que en el ateísmo crudo del Materialismo Histórico.
    Hete ahí la limitación, nacionalista burguesa, de la vertiente marxista al menos en Argentina y que se sigue discutiendo al presente.


    No les voy a criticar, ni reniego ni juzgo que hayan sido "peronistas", confiaron en este movimiento para realizar la revolución. Viéndolo hoy 40 años más tarde es fácil decir que estaban equivocados, pero no es tan así. El peronismo de los 50 sin duda tuvo un carácter bien obrero y popular, ese peronismo es el que revindicó Montoneros y por eso pensaron que los iba a llevar a la revolución.
    Saludos.




    ---------------
    Te vuelvo a editar Horizontal, no hagas varios mensajes consecutivos, hacé click en editar y agregá la información.


    Última edición por Razion el Vie Jul 19, 2013 4:56 pm, editado 1 vez (Razón : Mensajes múltiples fusionados)

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    Re: Lucha Armada en Argentina

    Mensaje por Horizontal el Vie Jul 19, 2013 2:20 am

    Razion escribió:
    Horizontal escribió:Todo bien, pero no me consta eso que decís, puede ser verdad.... o no, no sé; sí sé que Santucho y el PRT obviaban el peronismo...

    El FAS era un Frente gral Antiimperialista, abarcaba varias corrientes, entre ellas corrientes peronistas, así que no me extrañaría.

    La dirección política y la generación del espacio corrían por parte del PRT y afines (con esto me refiero a los intelectuales no orgánicos que apoyaron la formación del FAS, como ser Silvio Frondizi, o a organizaciones de la izquierda revolucionaria).
    No se a que te referís con "ovbiaban", si quisiste poner "odiaban", no es cierto. Podrían odiar a Perón, y hasta ahí, ya que muchos militantes provinieron de las filas peronistas, pero al "peronismo" cuyas corrientes de izquierda militaban codo a codo con ellos, lo dudo mucho.
    Mirá, para hacerla fácil, hay bibliografía de sobra que te puede aclarar las dudas, escrita por ex militantes del PRT, por historiadores que estudiaron al PRT, por sus enemigos, etc. Recomiendo siempre cuando se habla de este tema, un texto de Astarita publicado en este subforo: http://www.forocomunista.com/t22227-astarita-reflexiones-sobre-el-peronismo-de-izquierda . Un usuario recientemente sancionado, por publicitar este texto me catalogaría de "entrista trotkista" en el foro.

    Encontré un resumen (puede que de tesis de un estudiante-militante) respecto al FAS (enlace) es un pdf a descargar.

    Saludos
    Lo que quise decir es que disentían (siendo buenos) del peronismo.
    Saludos.

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    Re: Lucha Armada en Argentina

    Mensaje por gatopardo el Vie Jul 19, 2013 2:57 am

    Horizontal escribió: El peronismo de los 50 sin duda tuvo un carácter bien obrero y popular, ese peronismo es el que revindicó Montoneros y por eso pensaron que los iba a llevar a la revolución.
    Saludos.

    Mentira. Montoneros caracterizaba a Perón como un milico nacionalista burgués e hizo entrismo en el peronismo, por lo que vos decis. Para cortar camino, haciendo un reduccionismo infantil del nivel de conciencia del proletariado argentino.
    Así como en un principio y conjuntamente hace entrismo, via Juan García Elorrio, en los círculos de obreros católicos.
    Mientras la Revolución Cubana les tiró un salvavidas a medida... de cada uno de los participantes.
    Desde Regis Debray hasta Mario Firmenich.
    El problema de la toda la izquierda latinoamericana hasta nuestros días, salvando el caso honroso de Juan Carlos Mariátegui (que también manipulan un  par de boludos universitarios actuales), es hacer Mitología en el lugar de Teoría Revolucionaria Marxista.
    No está mal para esa época donde una posición Tercerista sobre la cuestión colonial estaba en debate, pero seguir en el mismo rollo como furgón de cola de los Frentes Populares en el siglo XXI es realmente equivocado.
    Tan equivocado, o perverso, como firmar una solicitada en contra del acuerdo YPF/Chevrón y que te la publique la web de la Paco Urondo como un parte de guerra.
    Patético.
    Saludos.

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    Re: Lucha Armada en Argentina

    Mensaje por Horizontal el Vie Jul 19, 2013 3:38 am

    gatopardo escribió:
    Horizontal escribió: El peronismo de los 50 sin duda tuvo un carácter bien obrero y popular, ese peronismo es el que revindicó Montoneros y por eso pensaron que los iba a llevar a la revolución.
    Saludos.

    Mentira. Montoneros caracterizaba a Perón como un milico nacionalista burgués e hizo entrismo en el peronismo, por lo que vos decis. Para cortar camino, haciendo un reduccionismo infantil del nivel de conciencia del proletariado argentino.

    Saludos.
    Cuándo dijeron eso? Cuando los empezó a perseguir? Seguro, si no te estás confundiendo con el ERP.
    Saludos

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    Re: Lucha Armada en Argentina

    Mensaje por Razion el Vie Jul 19, 2013 3:53 am

    Horizontal escribió:
    gatopardo escribió:
    Horizontal escribió: El peronismo de los 50 sin duda tuvo un carácter bien obrero y popular, ese peronismo es el que revindicó Montoneros y por eso pensaron que los iba a llevar a la revolución.
    Saludos.

    Mentira. Montoneros caracterizaba a Perón como un milico nacionalista burgués e hizo entrismo en el peronismo, por lo que vos decis. Para cortar camino, haciendo un reduccionismo infantil del nivel de conciencia del proletariado argentino.

    Saludos.
    Cuándo dijeron eso? Cuando los empezó a perseguir? Seguro, si no te estás confundiendo con el ERP.
    Saludos

    En la "biblia" Montonera hacen una caracterización similar (un documento de la orga en los 70). Documento por el que Perón los acusa frente a otros sectores del peronismo de izquierda incluso, de infiltrados marxistas, puertas adentro. Por lo que recuerdo del mismo, me pareció una de los mejores análisis de los Montos, pero llevaba indudablemente a lo que fue el 1ero de Mayo.
    Te recomiendo leer la Voluntad, se ve la historia desde una óptica militante, además de mencionarse los documentos orgánicos, por lo que podés leer las caracterizaciones de boca de los protagonistas históricos.
    Además hay que tener en cuenta con el aporte de las FAR (que luego se fusionan con Montoneros), cuyos cuadros -y varios militantes- de dirección provenían del Partido Comunista.


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    Re: Lucha Armada en Argentina

    Mensaje por gatopardo el Vie Jul 19, 2013 12:57 pm

    Horizontal escribió:(...)Cuándo dijeron eso? Cuando los empezó a perseguir? Seguro, si no te estás confundiendo con el ERP.

    No... si lo van a decir abiertamente. ¿No estamos hablando de Entrismo?. Estamos hablando de la frase a Hernandez Arregui : "Soy Marxista, porque soy Peronista". Por ese lado venía la cosa y la fórmula de éxito se la garantizaba el seguidismo a la figura del Lider en público y su retorno a la Argentina para ser Presidente. Fórmula que les dió el éxito rotundo al principio y también fijó su sentencia de muerte. La Tendencia supo de esa sentencia de muerte en Ezeiza, por eso luego hay fracciones del Peronismo de Base (menos personalistas) que comienzan a abrirse de Perón.
    ¿Por qué lo afirmo?: porque conozco bastante de ese momento histórico, por haber sido testigo y actor en otro lugar del espectro politico setentista y en lo que se refiere a Montoneros por relatos de la "historia oral" en la persona de un cuadro intermedio Monto, hace años radicado en Pto. Madryn, periodista hoy en actividad en esa ciudad y periodista del diario Noticias de aquellos tiempos.

    Por el lado del primer Santucho, que comienza en los ingenios azucareros tucumanos, ya hay acercamientos a (por lo menos a mi me consta uno) los cuadros cercanos a los disueltos Uturuncos que no prosperan porque le dicen que la única cuestión estratégica de ellos había sido la vuelta de Perón a la Argentina y la fracción de Santucho todavía estaba "pegada" al marxismo trotskista morenista.

    Yo sostengo que el PRT/ERP, analizados los documentos programáticos, alianzas y vocabulario usado en su apelación a la Patria Grande sudamericana; se diferencia del de la Tendencia ("Perón/Evita la Patria Socialista") en dos puntos principales: el cambio de referente del Che Guevara por Perón y tácticamente, en la caracterización de la etapa: al no bajar los fierros ni aceptar una tregua momentánea.
    Por los demás son bastante semejantes.

    Saludos.

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    Re: Lucha Armada en Argentina

    Mensaje por gatopardo el Vie Jul 19, 2013 3:29 pm

    Razion:

    ¿Se podría tratar de centralizar en un solo hilo todo lo debatido alrededor de las organizaciones armadas y las que no lo estaban en Argentina, inclusive el que está abierto en Tribuna de Debate sobre Santucho, para ordenar todo este despelote?

    Nos estamos, me incluyo, disipando y repitiendo con frecuencia.

    Disculpá la piedra que te tiro.

    Saludos.

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    Lucha Armada en Argentina

    Mensaje por Razion el Vie Jul 19, 2013 3:50 pm

    Dale, después me pongo con esto. Todavía no se bien como hacer para mover mensajes -si para fusionar-, pero voy a probar.

    Saludos


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    Re: Lucha Armada en Argentina

    Mensaje por Razion el Vie Jul 19, 2013 5:06 pm

    Fusiono mensajes relacionados (los separé de sus temas originales).

    Luego continúo con la edición.

    Si me hacen la gamba, pásenme los hilos donde exista una discusión similar así centralizo los mensajes aquí. Al primer mensaje lo voy a editar para colocar la información de los otros hilos de las orgas guerrilleras.

    Saludos


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    Re: Lucha Armada en Argentina

    Mensaje por gatopardo el Sáb Jul 20, 2013 6:30 pm

    Es interesante destacar que los actores de aquella época (y de todas) se presentan como portadores de una "síntesis novedosa" en la historia de la Praxis revolucionaria.
    No puede ser de otra manera. Marx se presentó como síntesis novedosa de todos los socialismos pre-existentes, Lenin junto al partido Bolchevique, superadores de la Comuna de París y sepultureros de la II Internacional, Mao dimensionando novedosamente el papel del campesinado en los paises "eslabones más débiles" del sistema capitalista y, finalmente, la Revolución Cubana como la mayor experiencia empírica conocida hasta ese momento, donde la Teoría Revolucionaria Marxista comienza a cobrar peso específico recién una vez derrocada la dictadura de Batista.

    El Castrismo, como se lo bautizó tempranamente, fue sin duda la inspiración y el referente de todas las organizaciones armadas en Argentina sin distinciones partidarias.
    Y eso sucedió, primero porque tomó el poder expropiando latifundistas y medios de producción en manos de las multinacionales.
    Y después porque se presenta como un sincretismo de todo lo actuado anteriormente, tomando lo mejor de cada uno.
    Castrismo, dejémoslo claro, que fogoneaba organizaciones como la OLAS antes de 1972; cuando comienza su pasaje, obligado por factores económicos, a la órbita de la URSS.

    Mario Roberto Santucho y su fracción opositora a Nahuel Moreno se explicitan claramente en su manifiesto fundacional de 1968, al que me refiero hoy:

    “(...)El desarrollo de la revolución mundial lleva inevitablemente a ese logro, como lo indican los avances unilaterales del maoísmo hacia la asimilación del trotskismo (ruptura con la burocracia soviética, revolución cultural); los avances del trotskysmo hacia una incorporación de los aportes maoístas (teoría de la guerra revolucionaria) y sobre todo los esfuerzos de la dirección cubana por llegar a esa unidad superior.”

    Mucho se machaca sobre el documento de 1973, cuando la ruptura de su pertenencia hacia la IV Internacional trotskista/mandelista.
    Pero este documento rupturista de 1968 "El único camino hasta el poder obrero y el socialismo" está bastante y curiosamente, ignorado.
    Sorprenderá a más de uno, por las conclusiones a la que arriba el núcleo central del futuro PRT/"El Combatiente".

    Spoiler:

    Carlos Ramírez (Mario Roberto Santucho)
    Sergio Domecg, Oscar Demetrio Prada, Juan Candela (Félix Helio Prieto)


    Del documento
    El único camino hasta el poder obrero y el socialismo
    del IV Congreso del PRT



    Redactado: Para el IV Congreso del Partido Revolucionario de los Trabajadores, Argentina, febrero de 1968.
    Publicación primera: En argentina, febrero de 1968.
    Digitalización: Diego Burd, 2002.
    Esta edición: Marxists Internet Archive, nov. de 2002.



    Capitulo I - El Marxismo y la cuestión del poder


    A. ALGUNAS TESIS GENERALES SOBRE EL PROBLEMA DE PODER Y LUCHA ARMADA

    Comencemos por el principio: ¿cuáles son los requisitos generales que todo marxista revolucionario debe exigir cuando se consideran los problemas de la estrategia de poder y de lucha armada?

    1) En primer lugar debemos hacer un análisis de la situación económica capitalista mundial y de la lucha revolucionaria internacional, teniendo en cuenta que la revolución socialista es internacional por su contenido y nacional por su forma. Debemos pasar luego a efectuar un análisis de la situación económica y de la lucha revolucionaria en la región NI el país, tornando en cuenta el desarrollo de las fuerzas productivas que nos permitirá tener un primer criterio para establecer las posibilidades de tina "verdadera" revolución (si el capitalismo aún puede desarrollar o no las fuerzas productivas), la existencia o no de clases revolucionarias, la relación entre la superestructura política NI la estructura social, el desarrollo desigual de la economía NI las fuerzas revolucionarias país a país, región a región, etc; N, las posibles combinaciones concretas de factores tanto económicos como políticos, etc.

    Este análisis nos permite establecer: a) las posibilidades de desarrollo de la revolución y su ritmo desigual en las distintas regiones del mundo y en el país, b) cuál es la clase revolucionaria y sus posibles aliados, e) cuál es la combinación específica de tareas N, consignas de la revolución en sus distintas etapas (tareas democráticas, socialistas, nacionalistas, etc.) para cada región y país.

    2) En segundo lugar debemos hacer un análisis de la relación de fuerzas entre las clases. Debemos ver el grado de organización y cohesión de las fuerzas sociales contrarrevolucionarias, la complejidad y nivel de su Estado, el desarrollo de la técnica militar Y el ejército, sus contradicciones internas, tanto en el orden nacional como internacional. Debernos ver también el grado de organización NI fuerza de las clases revolucionarias, su experiencia y conciencia revolucionaria si han logrado construir un sólido partido revolucionario, si han logrado desarrollar tina fuerza militar N, las características de esta fuerza (si es poderosa o débil, etc.). Este segundo aspecto -respecto al cual en general hemos tenido una actitud superfi en combinación con el primero nos permitirá establecer: a) la dinámica futura de la lucha revolucionaria (si será corta o prolongada, si será una guerra nacional o civil o una combinación de ambas, las características que adquirirá la lucha en cada período de acuerdo a las formas específicas de lucha de cada clase y a la relación de fuerzas existente). Es muy importante este análisis ya que de él dependen las tareas y la política que nos demos en cada etapa y nos permite establecer las características de ésta y su estrategia (defensiva u ofensiva, de lucha armada parcial o generalizada, etc.) teniendo en cuenta no sólo las necesidades de la etapa actual, sino la preparación de nuestras fuerzas para la que le sigue; b) las condiciones concretas para la victoria de la revolución que varían de país a país y difieren en cada época histórica.

    Resumiendo para establecer las bases de una estrategia de poder debemos considerar las condiciones que abarcan la situación económica, política y militar de conjunto: en el mundo, en el continente, en la región y en el país. Del estudio de la situación de conjunto podemos formarnos tina idea clara de las etapas y fases de la guerra revolucionaria, de las tareas principales y secundarias en cada etapa, de su duración aproximada, de sus características políticas y militares y de la forma y condiciones en que se producirá la toma del poder por la revolución. Todo este conjunto es lo que denominamos estrategia de poder político y militar.

    Sin tina apreciación justa de la situación de conjunto -estratégica-, y de las varias fases o etapas que la componen, el partido procederá a ciegas y no podrá dirigir a las masas a la victoria de la revolución. Permanecerá atado a la empiria de lo inmediato, en la convicción de que el éxito estratégico de la revolución es la mera suma aritmética de éxitos parciales tácticos; sin tener en cuenta el factor determinante del resultado de la guerra revolucionaria: la atención que se debe prestar al conjunto de la situación, incluyendo las diversas etapas. Porque la comprensión del conjunto nos facilita el manejo de las partes integrantes del todo, siendo la única posibilidad de no perderse en la visión meramente táctica de las etapas y caer en el aventurerismo o en el oportunismo.

    Pasemos ahora al segundo punto de la cuestión: una vez establecida nuestra estrategia, nuestra visión del conjunto de la situación y de las distintas etapas y fases, parciales, se nos planteará el problema de las distintas formas de lucha y de la táctica militar, adecuadas a cada etapa y vinculadas con la estrategia.

    Veamos también algunas tesis generales del marxismo para encarar estos problemas:

    a) el marxismo revolucionario, a diferencia de todas las otras tendencias políticas, toma en consideración todas las formas de lucha de clases revolucionarias, sin desechar a ninguna. (Los sindicalistas toman solamente la huelga económica aún con la aplicación de "métodos contundentes", los reformistas la lucha legal y parlamentaria, los anarquistas -por lo menos en la época en que existían, el terrorismo, etc.). No las "inventa", las toma del curso general de la lucha revolucionaria "generalizando, organizando e infundiendo conciencia" (Lenin: "La guerra de guerrillas"); b) el marxismo exige que enfoquemos las formas de lucha de acuerdo a las condiciones históricas concretas de la etapa en que vive la revolución y de acuerdo a esas condiciones, determina cuales son las fundamentales y cuales las accesorias (por el.,- en un sentido general: en épocas de auge Y estabilidad del régimen burgués pueden considerarse como formas fundamentales el parlamentarismo y el sindicalismo en épocas de crisis del régimen burgués, la lucha armada y la insurrección cte.), correspondiendo al partido revolucionarlo orientar y dirigir a las masas a las formas de lucha mas convenientes de acuerdo a la estrategia general del poder y a las características de la etapa; c) el marxismo no se limita a las formas de lucha posibles Y existentes en un momento dado, va que reconoce la inevitable necesidad de formas nuevas de lucha al cambiar las condiciones históricas. Y tomando en cuenta el desarrollo desigual y combinado de la revolución, reconoce que en muchas ocasiones, las formas de lucha necesarias para enfrentar un nuevo período, son tomadas con cierto retraso por las masas debido al peso de inercia de la etapa anterior. La misión del revolucionario entonces, es tratar de difundir y organizar a las masas en las formas de lucha más adecuadas a cada etapa de la revolución.

    Sin olvidar, ni por un instante, todos los aspectos mencionados, debemos señalar otro aspecto, que se supedita a la estrategia de poder y a las formas de lucha más convenientes para cada período y que tanto Lenin como Engels "se cansaron de repetir, esforzándose en llevarlo a la comprensión de los marxistas": "La táctica militar depende del nivel de la técnica militar". Lenin nos explica prácticamente la aplicación de este principio al señalar: "La técnica militar no es hoy la misma que a mediados del siglo XIX. Sería una necedad oponer la muchedumbre a la artillería y defender las barricadas a tiro de revólver" (todas estas citas son de "Enseñanzas de la insurrección de Moscú"). El partido entonces, también debe desempeñar un papel dirigente para desarrollar las modernas tácticas militares, derivadas del nivel de la técnica militar.


    B) EVOLUCIÓN HISTÓRICA DE LA ESTRATEGIA DE PODER Y LUCHA ARMADA EN EL MARXISMO REVOLUCIONARIO

    Enunciados ya los principios generales a tener en cuenta para encarar el estudio de la estrategia de poder y de lucha armada, intentemos hacer una reseña histórica que nos permita ver cómo resolvieron estos problemas, en las condiciones concretas de su tiempo y sus países, los grandes dirigentes y teóricos del marxismo revolucionario

    MARX Y ENGELS

    Establecieron tina estrategia para la torna del poder por la clase obrera, basada en las condiciones de desarrollo de las fuerzas productivas y de la técnica militar propia de la Europa del siglo pasado. Debemos distinguir dos períodos: sus concepciones hasta 1895 y a la concepción de Engels a partir de 1895. Hasta 1895, para Marx y Engels el problema consistía en que el proletariado, en tina acción insurreccional, rápida y violenta, en la que arrastrara tras de sí a las capas intermedias de las grandes ciudades, se adueñara de las calles mediante la lucha de barricadas. El fin que se perseguía mediante esta lucha, no era obtener tina "victoria como el combate entre dos ejércitos", lo que sería, según Engels "una de las mayores rarezas" (del "Prólogo a la Lucha de clases en Francia de 1848 a 1850". Engels, 1895) sino hacer "flaquear a las tropas mediante factores morales, que en la lucha entre los ejércitos entre dos países beligerantes no entran nunca en juego, o entran en un grado mucho menor. Si se consigue este objetivo, la tropa no responde, o los que la mandan pierden la cabeza; y la insurrección vence. Si no se consigue, incluso cuando las tropas sean inferiores en número, se impone la ventaja del mejor armamento y de la instrucción, de la unidad de la dirección, del empleo de las fuerzas con arreglo a un plan y de la disciplina".

    Ellos habían estructurado esta estrategia tomando en cuenta las siguientes consideraciones: 1) el carácter casi exclusivamente obrero y urbano de la revolución, 2) la agrupación de la totalidad de las capas intermedias en torno al proletariado y la juventud y pujanza del socialismo que era identificado con los más románticos ideales del liberalismo, 3) la debilidad de las fuerzas militares y el armamento de la burguesía. (En su época no existía el imperialismo).

    Cuando en 1895, Engels hace el balance de las grandes revoluciones obreras habidas en el siglo, hace un replanteo de esta estrategia a la luz de los siguientes cambios producidos -desde que él y Marx la elaboraron hasta este momento-: 1) ya en 1849 "la burguesía se había colocado en todas partes al lado de los gobiernos"; además "una insurrección con la que simpaticen todas las capas de¡ pueblo se da ya difícilmente; en la lucha de clases, probablemente ya nunca se agruparán la capas medias en torno al proletariado de un modo tan exclusivo que el partido de la reacción que se congrega en torno a la burguesía, constituya, en comparación con aquellas, una minoría insignificante. El 'pueblo' aparecerá, pues, siempre dividido, con lo que faltará tina formidable palanca, que en 1848 fue de tina eficacia extrema por último la barricada había perdido SU encanto; el soldado ya no veía detrás de ella al pueblo, sino a rebeldes, a agitadores, a saqueadores a partidarios de] reparto, la hez de la sociedad"; 2) el crecimiento de los ejércitos y la preparación especial para la lucha contrarrevolucionaria; 3) el desarrollo de los ferrocarriles que otorgaban capacidad de grandes concentraciones militares en poco tiempo; 4) la aparición del fusil a repetición muy superior a las escopetas de caza, incluso "a las carabinas de lujo de las armerías" y el nuevo trazado de las calles, largas rectas y anchas, como de encargo para la eficacia de los nuevos cañones y fusiles". La conclusión que saca Engels de su propio análisis es la siguiente: "La época de los ataques por sorpresa, de las revoluciones hechas por pequeñas minorías conscientes a la cabeza de las masas inconscientes, ha pasado. Allí donde se trate de tina transformación completa de la organización social, tienen que intervenir directamente las masas, tienen que haber comprendido ya por sí mismas de qué se trata, porque dan su sangre y su vida". "Por tanto, tina futura lucha de calles sólo podrá vencer si la desventaja de la situación (se refiere a los puntos más arriba enumerados se compensa por otros factores. Por eso se producirá con menos frecuencia en los comienzos de una gran revolución, que en el transcurso ulterior de ésta y deberá emprenderse con fuerzas más considerables y estas deberán, indudablemente ( ... ), preferir el ataque abierto a la táctica pasiva de barricadas" (los destacados son nuestros).

    Consecuente con este análisis, Engels preconiza la importancia de que la social-democracia europea aproveche la posibilidad de crecimiento que le otorga la legalidad, "la utilización del sufragio universal", va que "los socialistas van dándose cada vez más cuenta de que no hay para ellos victoria duradera posible a menos que ganen de antemano a la gran masa del pueblo, lo que aquí equivale a decir, los campesinos. El trabajo lento de propaganda y la actuación parlamentaria se han reconocido también aquí (en Francia) como la tarea inmediata del partido".

    La dirección oportunista de la social -democracia alemana, aprovechó este trabajo de Engels, al que incluso publicó en forma fragmentaria y desfigurada, "escogiendo todo lo que podía servirle para defender una táctica de paz a ultranza y contraria a la violencia" (carta de Engels a P. Lafargue, del 3 de abril de 1895). No decimos que el trabajo de Engels haya provocado la degeneración reformista de la social-democracia europea; esta degeneración se produjo por causas sociales, pero apoyándose entre otras cosas en él, la social-democracia alemana desarrolló toda su concepción parlamentaria y reformista.

    LENIN

    Contra el reformismo de la social -democracia, elaboró para las condiciones concretas de Rusia una nueva estrategia de poder, que si bien tomaba elementos de la concepción clásica, difería fundamentalmente de ésta en varios aspectos. Continúa la concepción clásica de poder al considerar que en condiciones concretas de Rusia, la toma de poder se produciría mediante una insurrección general, de carácter obrero y urbano, en la cual la clase obrera acaudillaría al campesino que se encontraba desarrollando su propia revolución agraria, y en forma similar a las grandes revoluciones europeas del siglo anterior, ganaría sectores amplios del ejército zarista y con las armas y soldados ganados a éste, instauraría el poder revolucionario.

    Pero Lenin introduce varios elementos nuevos en la concepción de la insurrección:

    1) La victoria de la Revolución no se producirá como consecuencia de una acción insurreccionar rápida, sino que será el resultado de una guerra civil prolongada. Ante la apreciación de Kautsky: la futura revolución ... se parecerá menos a una insurrección por sorpresa contra el gobierno que una guerra civil prolongada", Lenin responde: "En efecto, así sucedió! Así sucederá también en la futura revolución europea!" Lenin Informe sobre la Revolución de 1905, 9-1-17) ¿Qué característica tendría para Lenin esta guerra civil prolongada? En su trabajo "La guerra de guerrillas" escrito en 1906 lo explica del siguiente modo: "Las formas de lucha de la revolución rusa se distinguen por su gigantesca variedad en comparación con de las revoluciones burguesas de Europa. Esto ya lo había previsto en parte Kautsky, cuando dijo en 1902, que la futura revolución (a lo que añadía: tal vez con excepción de Rusia) sería no tanto la lucha del pueblo contra el gobierno, como la lucha entre dos partes del pueblo. No cabe duda de que en Rusia nos encontramos con un desarrollo más extenso de esta segunda lucha que en las revoluciones burguesas occidentales "Es completamente natural e inevitable que la insurrección revista las formas más altas y complicadas de una larga guerra civil extensiva a todo el país, es decir, de una lucha armada entre dos partes del pueblo. Esta guerra no podemos concebirla más que como una larga serie de grandes batallas separadas unas de otras por períodos de tiempo relativamente largos, y una gran cantidad de pequeños encuentros librados a lo largo de estos intervalos. Y siendo esto así -como así es, indudablemente- la social-democracia debe indefectiblemente plantearse como tarea la creación de organizaciones capaces de dirigir en el mayor grado posible a las masas, tanto en las grandes batallas como, dentro de lo posible, en los pequeños encuentros".

    Lenin consideraba que la insurrección triunfaría después de tina guerra civil prolongada, porque sostenía que el proletariado partía de tina situación de debilidad, frente a un poder estatal fuerte y poderosamente organizado. Que en el curso de la guerra civil prolongada el proletariado iría adquiriendo fuerza y experiencia, iría formando un partido fuerte, templado en la acción, clandestino y centralizado, y a la vez, un ejército revolucionario templado tanto en las "grandes batallas" de las épocas de auge revolucionario, como en la "gran cantidad de pequeños encuentros" (guerra de guerrillas) librados en los largos períodos de retroceso revolucionario.

    Cuando el proletariado hubiera adquirido la suficiente experiencia, creado su partido fuerte y templado y su ejército revolucionario; cuando la burguesía se hubiera descompuesto suficientemente, principalmente su ejército y se hubiera enajenado el apoyo de las capas intermedias; recién entonces la insurrección triunfaría.

    Para Lenin, entonces la revolución era una espiral ascendente, con ascensos revolucionarios, descensos provocados por los fracasos, pero en los cuales las clases revolucionarias conservaban un nivel superior de experiencia y organización que las colocaba en un escalón superior para el nuevo ascenso. Esta espiral sólo podía cortarse si la burguesía lograba resolver los problemas de desarrollo de las fuerzas productivas.

    2) Lenin, juntamente con Trotsky determinan las condiciones generales para el triunfo de la revolución en Rusia (extensibles en general, a la Europa de su tiempo). Estas eran las siguientes. Primera: "La incapacidad de¡ régimen social existente para resolver los problemas fundamentales del desarrollo de un país (Trotsky. Historia de la Rev. Rusa. T 11). Segunda: La existencia de "una clase capaz de tomar las riendas de la nación para resolver los problemas planteados por la historia" (ídem). Esta clase, el proletariado, sería "capaz" de tomar las riendas de la nación cuando tuviera una "nueva conciencia política" (revolucionaria), hubiera creado un partido y un ejército revolucionario y organismos de poder dual. Tercera: "el descontento de las capas intermedias" N, 11 su inclinación a sostener la iniciativa audazmente revolucionaria del proletariado" (ídem). Cuarta: "el partido revolucionario, como vanguardia sólidamente unida y templada de la clase" (Idem). Quinta: la combinación del partido con los soviets o con otras organizaciones de masas que de un modo u otro los equivalgan" (ídem); y Sexta: la existencia de un ejército revolucionario ya que, sin ese ejército la victoria de la insurrección es imposible" (Lenin: "La última palabra de la táctica Iskrista")

    3) Podemos decir que los elementos tácticos de fundamental importancia que Lenin agrega a la concepción clásica (tácticos porque son subordinados a la estrategia de guerra civil prolongada) son los siguientes: a) el ya conocido planteo de la necesidad de un fuerte partido centralizado, clandestino y dirigido por profesionales, b) que la lucha armada se libra en todas las etapas, tanto en las "grandes batallas", como en las épocas de retroceso bajo la forma de "una gran cantidad de pequeños encuentros" (denominados por Lenin, guerra de guerrillas), e) la necesidad para la victoria de la revolución, de un ejército revolucionarlo, organizado a partir de la preparación militar del propio partido y la creación de destacamentos armados del proletariado (para lo cual el partido debía llevar una incansable tarea de propaganda, agitación y organización), que irían haciendo su experiencia militar en múltiples 11 acciones guerrilleras", en el "proceso difícil, complejo y largo de la guerra civil prolongada" y que en el alza insurreccional lograrían el armamento del proletariado y el palo a su bando de sectores del ejército reaccionario. Estos destacamentos actuarían bajo la orientación del partido y sus acciones tenderían no sólo a su desarrollo militar, sino al aseguramiento de la actividad partidaria mediante la eliminación física de sus enemigos y el apoyo financiero mediante las expropiaciones, d) el llamado a la insurrección general sólo debía hacerse cuando hayan "madurado las condiciones generales de la revolución", cuando se "hayan revelado en formas definidas el estímulo y la disposición de las masas a la acción", cuando las circunstancias exteriores (objetivas) hayan desembocado en una crisis evidente" y cuando existiera un ejército revolucionario fuerte y preparado".

    4) Desde el punto de vista estrictamente militar, Lenin hace un extraordinario aporte táctico. Vimos que Engels había demostrado la imposibilidad de defender posiciones militares, al menos en las primeras etapas de la revolución, cuando el ejército burgués aún no había entrado en tina crisis total. Pero Engels no dio tina solución militar a este problema.

    Lenin parte de la conclusión fundamental alcanzada por Engels: "La táctica militar depende de] nivel de la técnica militar" NI lo desarrolla así: "la técnica militar no es hoy la misma que a mediados del siglo XIX. Sería una necedad oponer la muchedumbre a la artillería y defender las barricadas a tiro de revólver. Kautsky tenía razón al escribir que ya es hora, después de Moscú de revisar las conclusiones de Engels y que Moscú ha hecho surgir "una nueva táctica de barricadas". Esta táctica era la de la guerra de guerrillas. La organización que dicha táctica imponía eran los destacamentos móviles y extraordinariamente pequeños: grupos de diez, de tres e incluso de dos hombres". ("Enseñanzas de la insurrección de Moscú", 29-8-05). Como vemos, Lenin es el descubridor y propulsor de la guerrilla urbana, reemplazando con ella la guerra de posiciones que había tratado de sostener hasta entonces el proletariado contra ejércitos superiores en armamento y organización.

    Cuando se dan el cúmulo de condiciones y situaciones previstas por Lenin, la revolución triunfa. Posteriormente a ese triunfo se organiza el Ejército Rojo y su columna vertebral pasa a ser constituida por el viejo ejército revolucionario (o Guardia Roja) construido por los bolcheviques en el curso de la revolución. La guerra civil y antiimperialista, se produce después de la toma del poder, para responder a la agresión combinada de sectores de la burguesía rusa y el imperialismo.

    Toda la concepción estratégica y táctica del leninismo condujo a la clase obrera y al campesino ruso al triunfó se reveló correcta en la práctica, último criterio de verdad para el marxismo, porque partía de una caracterización justa de la dinámica de la revolución y del nivel de la técnica militar de su época.

    Lenin estableció con precisión cuál era la clase de vanguardia en la sociedad rusa: el proletariado industrial y cuál era su sector de vanguardia: el proletariado de Petrogrado, Riga y Varsovia; cuál su aliado fundamental: el campesino y cuál la forma de destruir el ejército de la burguesía: el trabajo político sobre su amplia base de soldados obreros y campesinos, combinados con enfrentamientos directos, con una "guerra de guerrillas" llevada a cabo por los destacamentos armados del proletariado, en el curso de la cual se construyó el ejército revolucionario que fue la "fuerza material" que aseguró la victorias de la revolución.

    Toda esta concepción se ajustaba como un guante a las condiciones de Rusia, país agrario de desarrollo capitalista, con un gobierno autocrático que arrojaba amplios sectores de las clases medias en brazos del proletariado, con un ejército desgastado en años de guerra Inter-imperialistas, cuya base estaba constituida por soldados obreros y campesinos sedientos de "pan, paz y tierra" y en una época en que la revolución tenía que vérselas fundamentalmente con sus enemigos nacionales y con su ejército, cuyo armamento y técnica eran acordes con el desarrollo de las fuerzas productivas nacionales, ya que las contradicciones interimperialistas impedían la existencia de un gendarme de la contrarrevolución mundial.

    TROTSKYSMO

    Nuestro movimiento surge luchando por mantener vivas las concepciones revolucionarias del marxismo-leninismo, en la etapa de degeneración del marxismo bajo la égida del stalinismo y de aplastamiento de la revolución europea.

    Su programa para esta última, y para la lucha contra el fascismo fue esencialmente correcto; pero la liquidación física de sus mejores cuadros por la represión fascista y stalinista, debilitó hasta la agonía las posibilidades de vinculación del programa correcto con las masas: la organización revolucionaria.

    Nuestro Programa de Transición es muy cauto en el desarrollo de los problemas estratégicos de poder, y los resuelve planteando que "es imposible prever cuáles serán las etapas concretas de la movilización revolucionaria de las masas" por un lado y desarrollando del modo más perfecto logrado hasta el presente por el marxismo, las tareas transitorias del proletariado, entre ellas la creación de destacamentos armados y milicias obreras, como embriones del futuro ejército proletario.

    En donde se torna evidente la ausencia de una clara estrategia de poder de nuestro movimiento, es en los países atrasados; donde la revolución tiene un carácter agrario y antimperialista. Nuestro Programa Transitorio resuelve el problema dando las consignas esencialmente correctas: revolución agraria, independencia nacional, asamblea nacional; pero yerra en la apreciación de cuáles son las formas de lucha adecuadas y las etapas futuras de la revolución. Es decir: subestima el papel del campesinado, ignora el papel de la guerra de guerrillas como método de construcción del ejército revolucionario en el campo, y no plantea el carácter de guerra revolucionaria civil y nacional -de carácter prolongado- que tendría la revolución en los países agrarios, coloniales o semicoloniales.

    Lo que es fundamental es que nuestro movimiento reivindicó siempre la lucha armada, la necesidad de armar al proletariado y de crear nuevos organismos armados de la clase obrera; a diferencia de algunos de sus actuales epígonos que consideran ultraizquierdista todo intento de organizar y preparar nuevos organismos armados en el seno de la clase obrera con lo cual se colocan varios pasos atrás de la vieja concepción socialdemócrata. Veamos pues cómo se plantea el armamento del proletariado y la creación de los organismos armados en el programa de transición: los demócratas pequeñoburgueses -Incluso los socialdemócratas, los socialistas y los anarquistas- gritan más estentóreamente acerca de la lucha contra el fascismo cuanto más cobardemente capitulan ante el mismo. Las bandas fascistas sólo pueden ser contrarrestadas victoriosamente por los destacamentos de obreros armados que sientan tras de sí el apoyo de millones de trabajadores. La lucha contra el fascismo no se inicia en la redacción de una hoja liberal, si no en la fábrica y termina en la calle. Los elementos amarillos y los gendarmes privados en las fábricas son las células fundamentales del ejército del fascismo. Los piquetes de huelga son las células fundamentales del ejército del proletariado. Por allí es necesario empezar. Es preciso inscribir esta consigna en el programa del ala revolucionaria de los sindicatos".

    "En todas partes donde sea posible, empezando por las organizaciones juveniles, es preciso constituir prácticamente milicias de autodefensa, adiestrándolas en el manejo de armas". "La nueva ola del movimiento de masas no sólo debe servir para aumentar el número de esas milicias, sino también para unificarlas por barrios, ciudades o regiones. Es preciso dar una expresión organizada al legítimo odio de los obreros en contra de los elementos rompehuelgas, las bandas de los pistoleros y fascistas. Es preciso lanzar la consigna de la milicia obrera, como única garantía seria de la inviolabilidad de las organizaciones, de las reuniones y de la prensa obrera". "Sólo gracias a un trabajo sistemático, constante, incansable, valiente en la agitación y la propaganda, siempre en relación con la experiencia de la masa misma, pueden extirparse de su conciencia las tradiciones de docilidad y pasividad; educar destacamentos de heroicos combatientes, capaces de dar el ejemplo a todos los trabajadores; infligir una serie de derrotas tácticas a las bandas de la contrarrevolución; aumentar la confianza en sí mismos de los explotados; desacreditar el fascismo a los ojos de la pequeña burguesía y despejar el camino para la conquista del poder para el proletariado". (los destacados son nuestros).

    Como vemos, si bien nuestro movimiento no tuvo una estrategia de poder clara y precisa; es un hecho Irrefutable que el Programa de Transición plantea la exigencia, con fines de autodefensa y como embriones del futuro ejército del proletariado, de creación de los destacamentos armados del proletariado.

    MAOISMO

    Mao elabora su estrategia de poder a partir de una caracterización de la revolución china y de su vanguardia. Señala las siguientes características de su revolución: 1) China es "un vasto país semicolonial, desigualmente desarrollado en lo político y en lo económico y que ha pasado por una gran revolución". 2) "La revolución agraria". De estas dos características, Mao extrae la conclusión siguiente: luego de la derrota de la revolución obrera y urbana y de resultas de la cual surgió el Ejército Rojo, producto de una división del Ejército nacional revolucionario (Ejército del Kuornintang, partido de la burguesía antifeudal china); el partido y el ejército rojo, deben aprovechar el desarrollo desigual de China y la vastedad de su territorio, dedicándose a establecer "bases" revolucionarias en los territorios más alejados, sin vías de comunicación, más inaccesibles para los ejércitos reaccionarios. Desde estas "bases" organizar el poder revolucionario apoyándose en la revolución agraria y desarrollar el ejército rojo hasta que este fuera lo suficientemente fuerte como para "cercar a las ciudades con las fuerzas del campo". Según Mao esto era posible, porque "China ha pasado por una gran revolución (1925-27) que ha echado las bases del Ejército Rojo, del partido comunista chino que dirige al Ejército Rojo y de las masas que han participado en la revolución". 3) La tercera característica es "el gran poderío del enemigo 4) La cuarta es que el ejército rojo es débil y pequeño. De estas dos características Mao sacaba la conclusión de Lenin: la revolución será una guerra prolongada. La forma concreta sería la de "contracampaña a las campañas de cerco y aniquilamiento del ene "Las contracampañas también tendrían las características de cercar y aniquilar a las fuerzas del enemigo". (Las citas son de Problemas estratégicos de la guerra de guerrillas").

    Así Mao toma los elementos fundamentales de la estrategia de poder leninista: lucha armada permanente dirigida por el partido, guerra civil prolongada y guerra de guerrillas. Y basado en consideraciones geográfico sociales (existencia en China de regiones inaccesibles para el ejército reaccionario y carácter agrario de la revolución), y técnico-militares (imposibilidad de enfrentar un ejército fuerte, poderosamente armado, en las ciudades y en la guerra de posiciones), traslada el eje de estas concepciones -la revolución obrera y urbana- a la revolución agraria y campesina.

    Su concepción de la "guerra prolongada", que en Lenin era una espiral ascendente, con alzas de¡ proletariado urbano, retrocesos que lo colocan en un escalón superior para una nueva alza, puede representarse con una línea zigzagueante y quebrada, también ascendente. El Ejército Rojo iría creciendo cuantitativamente en "mil batallas tácticas", libradas contra el enemigo, avanzaría en forma zigzagueante para ir directamente a su objetivo, su crecimiento se daría en forma relativamente independiente a las alzas y bajas de¡ proletariado y el campesinado (aunque estas influyeran en su fortificación). Durante la primera etapa de la guerra civil revolucionaria, que se extiende de 1928 hasta 1936, año en que se produce la intervención de¡ imperialismo japonés, Mao da gran importancia a las luchas del proletariado urbano, aunque siempre, claro está, subordinadas a la estrategia de construcción del Ejército Rojo en la guerra civil prolongada, de guerrillas y campesinas; luego, al producirse la intervención del imperialismo japonés, Mao da menor importancia a las posibilidades de un levantamiento armado del proletariado urbano, -controlado y diezmado por la ocupación japonesa en las grandes ciudades- y las subordina a que el ejército campesino tenga suficiente fuerza como para cercar las ciudades.

    Para Mao las condiciones generales de la victoria de la revolución, analizadas por Lenin y Trotsky para Rusia, varían fundamentalmente para China. Por empezar, la revolución china se encuentra en una situación distinta: 1) debe luchar contra un ejército imperialista de ocupación (el japonés), antes de que la revolución haya tomado el poder; 2) el ejército revolucionario tiene un carácter distinto de la Guardia Roja de Rusia, tanto en su aspecto organizativo técnico como en su forma de combatir (guerra de movimientos y guerrilla campesina) aunque también se apoyó en soviets obreros y campesinos; 4) las características de clase de la revolución son distintas.

    De allí que Mao estime necesarias otras condiciones para la expulsión del ejército japonés y el triunfo de la revolución, a saber: Primera: la creación de un frente único antiJaponés en China. Segunda: la formación de un frente único antijaponés internacional. Tercera: el ascenso del movimiento revolucionario del pueblo japonés y de los pueblos de las colonias japonesas. Cuarta: crecimiento de las bases revolucionarias y del ejército rojo hasta que sea posible de derrotar al ejército japonés y al ejército de la gran burguesía china y después, rodear a las ciudades con el ejercito campesino y tomarlas, llamando a la insurrección. (Mao: "La guerra prolongada").

    Tanto Mao como los vietnamitas distinguen cuidadosamente como lo hiciera Lenin, lucha armada de insurrección general. El PC vietnamita y el Viet Minh, por ejemplo, se opusieron durante los seis años que duró la guerra de guerrillas antijaponesa (1939-1945), a las tendencias que urgían a un llamado a la insurrección general del pueblo por considerarla una posición aventurera. Recién en Agosto de 1945, cuando se había desarrollado un poderoso ejército revolucionario después de 6 años de guerra, los japoneses se habían retirado y los ejércitos de Chiang amenazaban con pasar las fronteras en alianza con las débiles fuerzas expedicionarias del imperialismo francés; recién entonces, Ho Chi-Minh hace el llamado a la Insurrección general y la insurrección triunfa.

    VALORACION DEL TROTSKYSMO Y MAOISMO

    Aunque no contamos con el tiempo suficiente para la exposición ordenada y fundamentada que es necesaria y que desde ya prometemos, nos resulta imprescindible adelantar nuestra valoración del trotskysmo y el maoísmo -que es notoriamente distinta a la sostenida por Trotsky y todo el trotskysmo, como así a la valoración de Mao- para hacer comprensible una cantidad de referencias contenidas en este trabajo.

    Para nosotros desde la muerte de Lenin y posterior consolidación del stalinismo, no hubo una sola corriente que mantuvo vivas las tradiciones y concepciones marxistas-leninistas, sino dos. No fue sólo Trotsky y el trotskysmo quien conservó N, desarrolló el marxismo revolucionario frente a la degeneración stalinista, como tradicionalmente se ha afirmado en nuestro partido y en nuestra Internacional. Similar rol jugó Mao Tsé Tung y el maoísmo. Con tina particularidad; ninguno de los dos se elevó a una comprensión, aplicación y desarrollo del conjunto del leninismo, sino que cada uno lo hizo con respecto a una parte, en forma parcial, incompleta.

    Trotsky y el trotskysmo desarrollaron la teoría de la revolución permanente llegando a una comprensión más acabada de la complejidad y dinámica de los procesos sociales, entendiéndolos siempre como proceso de conjunto y analizándolos desde un punto de vista general.

    No es casual que todo el trotskysmo, desde el punto de vista de una perspectiva general de la lucha de clases de conjunto, a nivel mundial y continental, ha llegado a importantes aciertos y conclusiones, ampliando de esa forma la visión de los revolucionarios.

    Trotsky y el trotskysmo aportaron también al marxismo -creadoramente- su análisis de la burocracia soviética y a partir de él una ajustada teoría del carácter y rol de los aparatos burocráticos.

    Mao y el maoísmo continuaron el leninismo en la teoría y la práctica de la toma del poder, que no es otra cosa que la aplicación del marxismo revolucionario a la situación de un determinado país en la perspectiva del poder obrero; el "análisis concreto de situaciones concretas" que Lenin definió como "el alma viva del marxismo", la aplicación creadora de la teoría revolucionaria a la realidad concreta de una revolución ampliamente estudiada, conocida y protagonizada. Como dice el propio Mao, la fusión de la verdad general del marxismo con la práctica concreta de la revolución china".

    Mao y el maoísmo continuaron y desarrollaron el marxismo-leninismo, creadoramente, con la teoría de la guerra revolucionaria popular, de la necesidad de un ejército revolucionario para derrotar al ejército contrarrevolucionario, de la construcción de ese ejército en el campo, en un proceso prolongado, donde las fuerzas revolucionarias parten de lo pequeño hacia lo grande, de lo débil hacia lo fuerte, mientras las fuerzas reaccionarias van de lo grande a lo pequeño, de lo fuerte a lo débil, y donde se produce el salto cualitativo de la insurrección general, cuando las fuerzas revolucionarias han pasado a ser más fuertes.

    Ambos, el trotskysmo y el maoísmo se ignoraron mutuamente. Es más, algunos trotskystas siguen considerando al maoísmo parte del stalinismo y en consecuencia como corriente contrarrevolucionaria; y el maoísmo a su vez, sigue considerando al trotskysmo como una corriente provocadora agente del capitalismo y del imperialismo. Hoy, la tarea teórica principal de los marxistas revolucionarios, es fusionar los aportes del trotskysmo y el maoísmo en una unidad superior que significará un retorno pleno al leninismo. El desarrollo de la revolución mundial lleva inevitablemente a ese logro, como lo indican los avances unilaterales del maoísmo hacia la asimilación del trotskismo (ruptura con la burocracia soviética, revolución cultural); los avances del trotskysmo hacia una incorporación de los aportes maoístas (teoría de la guerra revolucionaria) y sobre todo los esfuerzos de la dirección cubana por llegar a esa unidad superior.

    CASTRISMO

    En los últimos tiempos, anda muy en boga en nuestro partido, la afirmación -que tiene un fuerte tufito a demagogia u oportunismo- de "nuestro acuerdo estratégico con el castrismo". Pero ocurre que aún no hemos precisado con claridad cuál es la "estrategia del castrismo", más bien se ha hecho un lindo embrollo considerando aspectos tácticos como si fueran los fundamentales (nuestras "críticas" a la teoría del foco) y pretendiendo demostrar -sin el menor análisis serio y con una pedantería propia de intelectuales pequeñoburgueses- que el "castrismo" era un "movimiento empírico" que se está "elevando" a nuestras concepciones.

    En realidad, el castrismo, sin la claridad teórica y la pureza de "método" de los grandes marxistas revolucionarios del pasado -pero con muchísima más que nuestros teóricos- desde hace años ha venido desarrollando una clara estrategia mundial y continental para la lucha revolucionaria, que aún no ha sido discutida y asimilada seriamente por nuestro partido. En forma de breves tesis trataremos de resumir sus aspectos fundamentales estratégicos y tácticos.

    1) Para el castrismo (no hacemos distinción alguna entre castrismo y guevarismo, porque la distinción es falsa), la revolución ha entrado en su 11 etapa final de lucha contra el imperialismo". El Castrismo parte de un análisis mundial de conjunto y responde con tina estrategia mundial revolucionaria: "Hay que tener en cuenta que el imperialismo es un sistema mundial, última etapa del capitalismo y que hay que batirlo en una gran confrontación mundial. La finalidad estratégica de esa lucha debe ser la destrucción del imperialismo" (Che Guevara: Mensaje a la Tricontinental).

    Así, el castrismo parte del hecho verdaderamente nuevo que se produce en la posguerra: las contradicciones inter-imperialistas se han tornado secundarias. Hoy, los revolucionarios no podemos contar ya con las guerras inter imperialistas como importante factor para la victoria de la revolución que tanto favoreciera a las revoluciones chinas, rusa y de Europa oriental. Por lo tanto se ha tornado muy difícil el triunfo de la revolución en un país por separado: hoy el imperialismo "hay que batirlo en una gran confrontación mundial".

    2) La táctica que responde a esta estrategia mundial es la creación de "dos, tres, muchos Vietnam Esta consigna es tan clara como el agua y sin embargo no ha sido aún asimilada medianamente.

    ¿Por qué el Che dice dos, tres, muchos Vietnam, y no dos, tres, muchas Cubas? Porque reconoce la excepcionalidad de la revolución cubana, que no volverá a repetirse. Porque del análisis estratégico, de conjunto de la revolución mundial prevé la inevitable intervención del imperialismo antes de la toma del poder por la revolución; y la transformación de ésta en guerra prolongada antiimperialista, de una o varias naciones ocupadas por el ejercito yanqui: "si los focos de guerra se llevan con suficiente destreza política y militar, se harán prácticamente imbatibles y exigirán nuevos envíos de tropas de los yanquis..." 'Toco a poco, las armas obsoletas que bastan para la represión de pequeñas bandas armadas, irán convirtiéndose en armas modernas y los grupos de asesores en combatientes norteamericanos, hasta que, en un momento dado, se vean obligados a enviar cantidades crecientes de tropas regulares para asegurar la relativa estabilidad de un poder cuyo ejército nacional títere se desintegra ante los combates de las guerrillas. Es el camino del Vietnam; es el camino que deben seguir los pueblos; es el camino que seguirá América, con la característica especial de que los grupos en armas pudieran formar algo así como juntas de coordinación para hacer más difícil la tarea represiva del imperialismo yanqui y facilitar la propia causa". "América... tendrá una tarea de mucho mayor relieve: la de la creación del segundo o tercer Vietnam o del segundo y tercer Vietnam del mundo". (Che ídem).

    "Sinteticemos así nuestra aspiración de victoria: destrucción de¡ imperialismo mediante la eliminación de su baluarte más fuerte: el dominio imperialista de los EE.UU. de Norteamérica. Tomar como función táctica la liberación gradual de los pueblos, uno por uno o por grupos, llevando al enemigo a una lucha difícil fuera de su terreno, liquidándole sus bases de sustentación, que son sus territorios dependientes".

    "Eso significa una guerra larga. Y, lo repetimos una vez más, una guerra cruel. Que nadie se engañe cuando la vaya a iniciar y que nadie vacile en iniciarla por temor a los resultados que pueda traer para su pueblo. Es casi la única esperanza de victoria". (Che ídem).

    En esta estrategia mundial de lucha revolucionaria, lo fundamental es la revolución socialista y antiimperialista en los territorios dependientes", siendo todavía secundario el papel que puedan jugar las masas de las metrópolis imperialistas que, aún no han producido movimientos revolucionarios de significación y que gozan de la relativa estabilidad interior de las metrópolis.

    Pero de modo alguno el castrismo ignora el papel que en los próximos años pueden comenzar a jugar los pueblos de las metrópolis imperialistas, en especial Europa. "La tarea de liberación espera aún a países de la vieja

    Europa suficientemente desarrollados para sentir todas las contradicciones del capitalismo, pero tan débiles que no pueden ya seguir el rumbo del imperialismo o iniciar esa ruta. Allí las contradicciones alcanzarán en los próximos años carácter explosivo para sus problemas, y por ende la solución de los mismos, es diferente a la de nuestros pueblos dependientes y atrasados económicamente". (Che ídem).

    El castrismo también ha comenzado a prestar atención al movimiento negro de los EE.UU., pero sin sobrestimar sus posibilidades, porque esas sobreestimaciones introducirían un elemento de confusión respecto a las características de la actual etapa de la revolución mundial, que es aún fundamentalmente socialista y antiimperialista en los países dependientes, y lo será por un largo período, a menos que se produzca una catástrofe en la economía capitalista, catástrofe que hoy no está a la vista, o un desarrollo abruptamente acelerado de la revolución colonial. Aún más cautelosa es la posición del castrismo hacia el movimiento pro-paz en EE.UU. Si bien lo alienta permanentemente, no sobrestima sus posibilidades revolucionarias porque introduciría, como toda sobreestimación, otro elemento de confusión en su concepción estratégica.

    3) En relación con esta estrategia mundial, el castrismo distingue tres continentes, en los cuales la lucha revolucionaria es una parte táctica de ese todo que es la revolución mundial. Los continentes son Asia, África y América Latina. Para cada uno de ellos, el castrismo define a su vez, una estrategia continental de lucha revolucionaria, pero lo hace en especial para América Latina.

    "El campo fundamental de explotación de] imperialismo abarca los tres continentes atrasados, Asia, América y África. Cada país tiene características propias, pero los continentes en su conjunto, también las presentan.

    América constituye un conjunto más o menos homogéneo y en la casi totalidad de sus territorios los capitales monopolistas norteamericanos mantienen una primacía absoluta". (Che ídem).

    En primer lugar el castrismo determina el carácter de la revolución latinoamericana: socialista y antiimperialista.

    En segundo lugar determina su carácter de clase: campesino, obrero y popular. "Las burguesías autóctonas han perdido toda SU capacidad de oposición al imperialismo -si alguna vez la tuvieron- y sólo forman el furgón de cola". (Che ídem).

    En tercer lugar determina el carácter continental de la lucha pero señalando claramente que dentro de esa estrategia continental, debe partirse del desarrollo de las revoluciones nacionales y regionales que si bien son tácticas en relación con la estrategia, constituyen la forma adecuada de comenzar la lucha. Así, cada país y cada región del continente, si bien son partes tácticas del todo, que es la estrategia continental, requieren a su vez una estrategia específica regional y nacional, cuya determinación es propia también de los revolucionarios de cada país y región, aunque por supuesto, en el marco de una organización revolucionaria continental que es la Olas.

    Tener una estrategia continental, no significa para el castrismo que la lucha ya haya adquirido dimensiones continentales; eso se logrará cuando la lucha revolucionaria en los países y regiones se desarrolle suficientemente: "Hemos sostenido desde hace tiempo que, dadas sus características similares, la lucha en América, adquirirá en su momento, dimensiones continentales. Será escenario de muchas grandes batallas dadas por la humanidad por su liberación".

    "En el marco de esa lucha de alcance continental, las que actualmente se sostienen en forma activa son sólo episodios" (Che ídem). Así responde el Che por anticipado a las febriscentes interpretaciones de quienes hoy, un poco tarde y bastantes confundidos, descubren que en América Latina se vive "una guerra civil continental "apocalíptica", etc.; cuando en realidad lo que existen son procesos revolucionarios nacionales, que se inscriben en una estrategia revolucionaria continental, posible gracias a la existencia de una dirección revolucionaria continental.

    4) La táctica del castrismo para la estrategia continental, es la misma que para su estrategia mundial: la creación del segundo o tercer Vietnam o del segundo y tercer Vietnam del mundo".

    Esta, repetimos, es la tarea esencial de los revolucionarios en cada país y región. "Para la mayoría de los países del continente el problema de organizar, iniciar, desarrollar y culminar la lucha armada constituye hoy la tarea inmediata y fundamental del movimiento revolucionario". (punto 7 del programa de la Olas). "A los pueblos de cada país y a sus vanguardias revolucionarias corresponderá la responsabilidad histórica de echar hacia adelante la revolución en cada uno de ellos (punto 9). Y, por fin, la solidaridad más efectiva que pueden prestarse los movimientos revolucionarios entre sí, la constituye el desarrollo y la culminación de la propia lucha en el seno de cada país". (punto 12).

    La forma concreta, política y militar, que adquirirá esa táctica revolucionaria continental, es la de una guerra prolongada cuyo principal pilar está constituido por los ejércitos guerrilleros, que deben construirse respetando las condiciones particulares de cada país y región. ("El desarrollo y organización de la lucha dependen de la justa selección del escenario donde librarla y del medio organizativo más idóneo". Declaración de la Olas).

    Esta concepción se opone expresamente a las tendencias espontaneístas, que esperan un "reanimamiento espontáneo" de las clases revolucionarias y el triunfo de la insurrección en un período breve de tiempo.

    El Che lo dice expresamente así: "Los combates no serán meras luchas callejeras de piedras contra gases lacrimógenos ni huelgas generales pacíficas; ni será la lucha de un pueblo enfurecido que destruye en dos o tres días el andamiaje represivo de las oligarquías gobernantes; será una lucha larga, cruenta, donde su frente estará en los refugios guerrilleros, en las ciudades, en las casas de los combatientes".

    Por otra parte, la dirección castrista ha avalado los siguientes párrafos de una carta del destacamento "Edgar lbarra" al CC del PC Guatemalteco y al M-13 de Yon Sosa, donde se critica la concepción espontaneísta de la insurrección rápida del siguiente modo: "Toda esta posición, lleva, mediante una hábil maniobra, a quitarle el contenido revolucionario a la guerrilla; a negar su desarrollo hasta convertirse en el ejército del pueblo; a negar el papel del campesinado en la guerra revolucionaria de nuestros países; a negar la necesidad de la derrota militar del imperialismo y sus lacayos para arrebatarles el poder; a negar el carácter de guerra prolongada de la lucha armada y presentar ilusoriamente la perspectiva insurreccional a corto plazo".

    Para el Castrismo, entonces, el método, la táctica fundamental de la lucha, es la construcción del ejercito revolucionario, a partir de la guerrilla. "La guerrilla como embrión de los ejércitos de liberación constituye el método más eficaz para iniciar y desarrollar la lucha revolucionaria en la mayoría de los países". Pero sin desconocer otras formas de lucha armada, que si bien aún no están especificadas en su programa -quizás porque la realidad aún no nos indica cuáles son-, están implícitamente reconocidas al mencionarse la guerrilla campesina como una de las formas de lucha armada, aunque la principal.

    En sus últimas declaraciones y planteos, el castrismo menciona la guerrilla en un sentido más general, que el que le asignaba anteriormente. (Teoría del foco).

    Deja así las puertas abiertas al surgimiento de otra, formas de guerra de guerrillas, sin limitarse exclusivamente a la teoría del foco. La discusión alrededor de la teoría del foco, se torna entonces, cada día más secundaria, quedando librado a los revolucionarios de cada país y cada región establecer la forma más conveniente de iniciar la lucha armada y la guerra de guerrillas, siempre, claro está, que se dispongan a iniciarla.

    5) Una cuestión que debe señalarse como parte integrante de la concepción revolucionaria del castrismo, es el planteo de la unidad políticomilitar de la dirección revolucionaria.

    Esta, si bien no puede ubicarse como una cuestión integrante de la táctica o estrategia del castrismo, es una cuestión de principios muy importante y que también es bastante confundida por algunos "teóricos".

    No se refiere específicamente al viejo problema planteado por el Leninismo-trotskysmo y luego por el Maoísmo, de la relación entre el partido y el ejército. Esa discusión, en las condiciones actuales de América Latina es tan inútil como la vieja discusión del huevo y la gallina. El castrismo se encontró, como dirección revolucionaria ante una realidad objetiva que se le imponía: en América Latina no existen partidos revolucionarios fuertes; crearlos es una tarea que exige, en la época del gendarme mundial del imperialismo, una estrategia política y militar desde el inicio mismo de toda actividad revolucionaria.

    La tarea de construcción del partido y construcción de la fuerza militar para los verdaderos revolucionarios, van indisolublemente ligadas. Donde no existen partidos revolucionarios habrá que crearlos como fuerzas militares desde el comienzo. Donde existen y son débiles, habrá que desarrollarlos, pero transformándolos en fuerzas militares de inmediato, para que puedan responder a las exigencias que plantea una estrategia político-militar de poder en esta época.

    Para responder a esta necesidad es que el castrismo plantea la unidad político militar de la dirección revolucionaria ya que, en nuestra época la política y el fusil, no pueden ir por separado. Otra cosa distinta es determinar quiénes combaten con las armas en la mano en el seno de una organización revolucionaria y quiénes cumplen otro tipo de funciones. Aun los foquistas más ortodoxos tienen organizaciones donde una mitad combate, y la otra cumple otro tipo de tareas. Este es un problema que debe ser resuelto de acuerdo a la estrategia y la táctica de la lucha que se den los revolucionarios en las condiciones de su país.

    Pero la unidad político militar de la dirección, es un principio general aplicable a todas las situaciones y no impone nada más que la exigencia de que la dirección del ejército y la del partido (suponiendo que existan ambos separados) sean una misma cosa. Quienes se oponen a esta concepción, lo hacen porque sostienen ideas reformistas sobre la construcción del partido revolucionario. Tal fue por ejemplo el planteo de la dirección del PC Venezolano, que con tanto entusiasmo apoya Moreno en sus "tesis" publicadas en Estrategia N° 1. Los resultados a que llevó esta concepción están a la vista y pertenecen al dominio de toda la vanguardia revolucionaria Latinoamericana.

    6) Una última cuestión merece señalarse. Si bien el castrismo considera que el lugar y método fundamental de construcción del ejército revolucionario es el campo y la guerra de guerrillas, y que sin la existencia de ese ejército es imposible la victoria de la revolución, otorga mayor importancia que el maoísmo a la lucha urbana. En Cuba y en todos los países en donde influye en la dirección de la guerra revolucionaria (Guatemala y Venezuela por ejemplo), el castrismo desarrolló fuertes aparatos armados en las ciudades que combaten tanto como la guerrilla en el campo. En Cuba, además, el castrismo llamó en dos oportunidades al proletariado a la huelga insurreccional, la primera en abril de 1958 con la oposición de Fidel que consideraba prematuro el llamado (y la huelga resultó un fracaso), y la segunda en diciembre de 1958, cuando ya el ejército de Batista se tambaleaba y el ejército rebelde marchaba sobre La Habana (en esta oportunidad la huelga coadyuvó a la caída del régimen).

    Tal es, en rasgos generales la estrategia y la táctica mundial, continental y regional del castrismo. De todos sus elementos, el menos importante, el que tiene carácter más táctico, es la teoría de la construcción del ejército a partir del foco. Esta teoría fue desarrollada por el castrismo a partir de su experiencia empírica como método más rápido y práctico de construir el ejército revolucionario. El partido ha perdido años polemizando contra las lagunas y deficiencias de esta teoría, tan secundarias en la concepción general, estratégica y táctica del castrismo.

    Enredados en esta polémica mezquina, nosotros, los supergenios del marxismo revolucionario, nos hemos relamido con nuestros triunfos teóricos, ante ese 11 sectario" y "recanicista", "pequeñoburgués revolucionario" de Guevara (adjetivos utilizados por el Sr. Moreno en sus trabajos de crítica al Guevarismo) pero hasta ahora no hemos indicado prácticamente cuál es el método para suplir esa teoría, cuál es la forma adecuada de iniciar la lucha armada y de comenzar la construcción del ejército revolucionario, que los verdaderos teóricos prácticos del marxismo revolucionarlo (Lenin, Trotsky, Fidel, Mao y el Che) supieron crear, hacer combatir y llevar al triunfo.

    Y lo que es más grave, hemos mascullado con un bisbiseo confuso nuestro "acuerdo estratégico" con el castrismo, pero sin definir de un modo claro, preciso, tajante, nuestra posición ante las verdaderas concepciones estratégicas y tácticas del castrismo. Toda esa demagogia vergonzante debe terminar. Sólo tienen derecho a decir que tienen un "acuerdo estratégico" con el castrismo quienes comparten su estrategia y táctica de la revolución mundial y continental, resumidas en los 6 puntos anteriores, y demuestran con su praxis que lo hacen.

    https://www.marxists.org/espanol/santucho/1968/febrero.htm

    Saludos.


    Última edición por gatopardo el Dom Jul 21, 2013 10:46 pm, editado 1 vez

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    Re: Lucha Armada en Argentina

    Mensaje por IonaYakir el Sáb Jul 20, 2013 10:26 pm

    gatopardo escribió:este documento rupturista de 1968 "El único camino hasta el poder obrero y el socialismo" está bastante y curiosamente, ignorado.

    No es que sea un documento ignorado, es que fue sepultado por la autocrítica y separación de la IV Internacional trotkista. La situación concreta y la experiencia revolucionaria fueron guiando al PRT hacia el Marxismo – Leninismo, si bien a mi entender todavía le faltaba maduración.
    Se nota el progreso ideológico del partido, pasaron de hablar pavadas sobre el maoismo a romper definitivamente con el trotkismo superfluo y obtuso Razz .


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    Re: Lucha Armada en Argentina

    Mensaje por Razion el Sáb Jul 20, 2013 11:15 pm

    Coincido con Iona. El cambio de consignas incluso era mencionado por ex militantes como Mattini, cambio que era considerado una superación desde las posiciones trotkistas hacia otras más amplias. Con tiempo busco bien cuales eran esas consignas.

    "esa delimitación rechazaba la tesis de Stalin de la revolución ininterrumpida y por etapas y descartaba cualquier alianza o frente con algún sector burgués", esto lo considero un error ya que no es un planteo de Stalin, sino de Lenin (dicho sea de paso en el documento del PRT no es mencionado de esta forma). Plantear el carácter ininterrumpido muchas veces lleva a considerar la necesidad de una revolución democrática burguesa, con la dirección de la burguesía, lo cual está lejos del planteo de Lenin, y de las experiencias posteriores que mostraron que las tareas nacionales y democráticas pueden ser resueltas bajo la dirección revolucionaria del proletariado (con su marco de alianzas).
    Lenin precisamente planteaba que el carácter de avance ininterrumpido hacia el socialismo, era obligatorio para un gobierno verdaderamente democrático y revolucionario de obreros y campesinos, ya que las medidas tomadas por su radicalidad y por su avance sobre la propiedad y dirección de los medios de producción, avanzarían en este sentido. Si no lo hacían, no se trataría de un gobierno democrático y revolucionario.
    En el caso Cubano esto es manifiesto, ya que la revolución "nacional y democrática" en pocos meses (incluso antes del apoyo soviético, contrario a lo que en general se difunde) adquiere un sentido claramente socialista, hasta terminar definiéndose Marxista Leninista. Claro allí había cuadros de dirigencia que se asumían comunistas, y el PSP, cada vez fue adquiriendo más peso.
    Respecto al tema de la revolución permanente, de la resolución de las tareas democráticas y nacionales bajo la dirección de la clase revolucionaria, he visto similitudes tanto en textos de Trotsky, quien dice precisamente que el proletariado tiene que asumir estas tareas para luego reconducirlas hacia el socialismo, como en los que proclaman la revolución ininterrumpida en el sentido que manifiesto. Particularmente se me escapa el sentido en que plantearía Stalin la revolución ininterrumpida.

    El carácter continental que aquí se menciona en contraposición al socialismo en un solo país, que entiendo a que apunta, tiene un doble filo. Organizaciones maoístas precisamente critican este carácter continental (al que apoyo por cierto) que en su momento mencionara Guevara, porque lo consideran "nacionalista" contrario al "internacionalismo proletario", caracterización errónea a mi entender.


    Relacionado con la concepción del carácter de la Guerra Revolucionaria

    http://www.prt-argentina.org.ar/congresos/quinto.html
    Guerra Revolucionaria:
    RESOLUCIONES SOBRE DINÁMICA Y RELACIONES DE NUESTRA GUERRA REVOLUCIONARIA

    CARÁCTER DE LA GUERRA REVOLUCIONARIA

    De acuerdo a las características que señalamos que tendrá la revolucíón en nuestro país, debemos definir nuestra guerra como guerra civil revolucionaria, la cual desde el comienzo tendrá consignas antiimperialistas, dado el carácter de semicolonia de nuestro país. La guerra civil revolucionaria se irá transformando en guerra nacional antiimperialista, tanto porque lucharemos contra la burguesía y contra un enemigo invasor, como porque la librará el conjunto de la clase obrera y el pueblo. En este momento nuestras consignas tenderán a neutralizar a sectores de las etapas superiores de la pequeña burguesía y mediana burguesía e incluso sectores de las fuerzas represivas, entonces nuestra guerra adquirirá un sentido patriótico. Si bien es necesario señalar las características del desarrollo de nuestra guerra, debe quedar claro que ésta será dirigida permanentemente por el proletariado, que su esencia de guerra civil revolucionaria se mantiene a todo lo largo del proceso.
    En este sentido podemos decir que la guerra civil revolucionaria ha comenzado en nuestro país desarrollada por sectores de la vanguardia; que continuarán librándola la vanguardia obrera y sectores del proletariado y el pueblo y que, por último, será la lucha de la vanguardia obrera, la clase obrera y el pueblo, contra la burguesía y el imperialismo.
    Por muchos motivos, desarrollados ya en "El único Camino nuestra guerra tendrá un carácter prolongado.
    Nuestro Partido no debe olvidar ni por un momento la experiencia vietnamita, que nos Indica que, en el actual grado de desarrollo de la revolución mundial, es imposible tomar y mantener el poder en un país aisladamente. Esto sólo se logrará ante la crisis del imperialismo a escala mundial.
    De aquí se desprende el carácter continental e internacionalista de nuestra guerra revolucionaria.
    Por todo lo que dijimos anteriormente, el Ejército Revolucionario debe desarrollarse de lo pequeño a lo grande, de las acciones más simples a las más complejas, procurando la ligazón permanente con las masas, templando seriamente nuestras fuerzas y educando en mil acciones a nuestros destacamentos armados.

    DINÁMICA DE LA GUERRA REVOLUCIONARIA

    Si tenemos en cuenta que el sector de vanguardia de la clase está constituido por el proletariado industrial, que éste se concentra en Tucumán, Córdoba, Rosario y Buenos Aires, que su vanguardia es crecientemente permeable a posiciones revolucionarias y que en conjunto está inspirado por su profundo odio a la Dictadura, éstas son las regiones donde fundamentalmente se desarrollará la lucha armada tanto en su forma rural como urbana. Esta situación de conjunto tiene un desarrollo particular en cada región, y también el grado de radicalización de la vanguardia y la clase tiene niveles distintos. Dentro de este marco, el proletariado azucarero mantiene su puesto de vanguardia, pero con menos diferenciaciones con el resto que en años anteriores, por la extensión de la crisis económica y social.
    Estas situaciones particulares, regionales, afectan las formas de desarrollo de la lucha armada; por ejemplo, en Tucumán el sector de vanguardia lo constituyen los obreros azucareros directamente ligados al proletariado rural y a través de éste al campesino pobre; esto, sumado a la situación geográfica de Tucumán, hace que el eje estratégico de la lucha armada pase allí por las formas iniciales de la guerrilla rural, con una etapa previa de acciones tácticas y operativas de lucha urbana y suburbana, las que se convertirán en secundarias al iniciarse la etapa estratégica (guerrilla rural); las características de la ciudad de Tucumán no hacen posible la formación de unidades militares estratégicas y muy difícil la de unidades militares operativas. Podríamos prever para Tucumán, en el aspecto de la lucha urbana, la actividad de unidades militares tácticas, subordinadas totalmente a las necesidades operativas y estratégicas del campo.
    Es evidente que la tarea fundamental estará dada por la construcción de aparatos logísticos: reclutamiento, inteligencia, comunicaciones y enlace, abastecimientos, etc. La mayoría de las acciones armadas se darán en el terreno de las defensas de esos aparatos (por ejemplo, la protección de la vías de comunicaciones guerrilleras, a personas refugiadas en la ciudad, talleres, hospitales clandestinos, etc.), y en la agitación de masas, sin descartar algunas acciones de distracción de fuerzas o de apoyo a la guerrilla, como el sabotaje, la destrucción de vías de comunicación, los ajusticiamientos de represores, o el hostigamiento de unidades en descanso o acuarteladas.
    En las otras tres regiones, la lucha armada será urbana y suburbana, y tanto las acciones militares como las fuerzas armadas del Partido se desarrollarán a los niveles táctico, operativo y estratégico: cumpliendo además tareas, tanto militares como logísticas, destinadas al fortalecimiento de la lucha armada en zonas rurales. Que en esta primera etapa se reducirán a Tucumán, pero que posteriormente se irán extendiendo por todo el Norte hasta llegar a enlazar geográficamente con áreas cercanas a regiones urbanas, como Córdoba y Rosario (Santiago del Estero, Catamarca, Chaco, Formosa, norte de Santa Fe, etc.).

    RELACIÓN CAMPO-CIUDAD

    El método de encasillar la realidad a través de esquemas subjetivos, a partir de los cuales se elabora una "estrategia" en la cual la realidad adquiere la dinámica de una mole de granito y la dialéctica es sólo algo que se desarrolla dentro de nuestras mentes, es algo común a toda la Izquierda, aquí y en todas partes. Nosotros no somos una excepción. Despojarse de estos hábitos es dar un gran paso hacia la Revolución y creemos que nuestro Partido está dando ese paso; pero aún subsisten en él rémoras de ese esquematismo. El manoseado problema de la relación campo-ciudad es un aspecto que aún nos queda por aclarar en el seno del Partido. Expulsada la Derecha, aislado y en vías de irse el Centro, el Partido actual representa la consolidación de los sectores proletarios y combativos y el fin de la batalla que desde el IV Congreso se libró contra las excrecencias morenistas. Pero este Partido que hoy somos, no es una aparición espontánea, sino el fruto de un proceso, cuyos aciertos y errores conforman nuestra realidad subjetiva; es así que el problema campo-ciudad, en vez de ser analizado como lo que realmente es: la interrelación dialéctica entre dos aspectos de una misma situación, se transforma en una contradicción con dos polos antagónicos.
    Fue quizás la minimización del carácter de la lucha en el campo por el centrismo donde su temor de clase a la decisión de combatir se ocultaba en una vaga fraseología teórica y con la formulación del concepto "seguidista", según el cual la crisis se "habría trasladado" a los centros urbanos, uno de los elementos que contribuyeron a aumentar la confusión y crear susceptibilidades en el seno del Partido.
    La vulgarización de dos experiencias de guerra revolucionaria importantes, la china y la cubana, unidas a la falta de información a veces deliberada, ha creado en el seno del movimiento revolucionario continental situaciones como las que estamos tratando. No vale la pena en este trabajo (aunque habría que hacerlo en otros) precisar las tergiversaciones más vulgares de las experiencias de China y Cuba, sino que trataremos de precisar nuestra realidad, adaptando a ella y no al revés la experiencia de lucha del proletariado mundial. Además, por lógicas razones de incomunicación, hemos tenido acceso parcial a las experiencias renovadoras de los camaradas survietnamitas.
    El IV Congreso señaló que la Argentina en su conjunto estaba en una situación prerrevolucionaria: la realidad lo fue confirmando día a día y hoy asistimos a algo más concreto: la guerra civil revolucionaria ha comenzado. A partir de esta realidad, es inútil que nos pongamos a discutir en qué lugar geográfico, vamos a comenzar una guerra que ya empezó hace más de un año y en la que estamos metidos hasta el pescuezo; o dónde empezará a combatir el Partido cuando ya tenemos más de medio Partido en la clandestinidad y combatiendo, amén de un montón de presos y torturados. Este hecho no puede ser ignorado por el Partido.
    El problema que debemos plantearnos es el siguiente: en primer lugar, ¿por qué el Partido desarrolla su actividad militar en forma desigual y qué hay que hacer para que se comience a combatir en todas partes? En segundo lugar, ¿qué tipo de estructura militar debemos adoptar en cada región del país donde existe el Partido, adecuada a nuestra fuerza real y a las condiciones sociales? Y por último, ¿cómo coordinamos toda la actividad militar del Partido para superar los desniveles actuales e incorporar a todo el Partido a la guerra?
    De la misma manera que no se concibe un militante revolucionario separado de las masas, del trabajo político, en una situación de guerra no pueden existir sectores o militantes del Partido que no estén incorporados a la tarea de la guerra en el nivel que la realidad de su región o frente de trabajo lo permita. Un Partido de combate se caracteriza por eso mismo, porque combate, y en esta Argentina en guerra, la política se hace en lo fundamental armada, por lo tanto, en cada lugar donde el Partido esté presente en las masas se deben impulsar las tareas militares. Combatir, formar el ejército en la práctica de la lucha armada: quien no pelea no existe.
    Nuestra guerra revolucionaria no será, no es (ya que ha comenzado) una guerra regional; es tina guerra nacional, es una guerra popular de masas que se desarrollará donde quiera que existan las masas adaptándose a las formas concretas que la realidad de cada región exija.
    Lo que podemos prever es que la guerra revolucionaria se asentará sobre dos elementos militares principales; la lucha armada en el campo, con sus características de guerra de guerrillas primero y de movimientos después y la lucha armada en las grandes ciudades, con un desarrollo que a partir de acciones de recuperación y resistencia llega a operaciones de aniquilamiento. Esto en cuanto a características particulares; en lo general, ambos procesos desarrollan una lucha de desgaste de la fuerza enemiga (moral, humano y material, en este orden) quebrando su capacidad ofensiva en el campo mediante su dispersión y aferrándolas al terreno en la ciudad: movilizando a las masas e incorporando a todo el pueblo a la guerra; creando tanto en el campo como en la ciudad unidades militares estratégicas, con un número y potencia de fuego que les permita dar combates de aniquilamiento; hasta desembocar en la insurrección general urbana con el cerco y liberación de las ciudades medianas, cercanas a la zona de operaciones rurales. Ambos procesos son coincidentes, interrelacionados e inseparables.
    Otro ejemplo fundamental de esta interrelación campo-ciudad está dado por el decisivo apoyo que, en su etapa inicial, recibe la guerrilla de los organismos de combate urbano, el cual se traduce no sólo en el apoyo logístico, por cierto muy importante, sino que el accionar de unidades operativas en las áreas urbanas determina la concentración en estas de sectores importantes de las fuerzas represivas y de su fijación en el terreno; esta situación, que consideramos que es de vital importancia, no ha sido analizada plenamente. Como ejemplo de su importancia señalaremos dos casos concretos: en Brasil, el desarrollo de las operaciones urbanas ha obligado a la represión a concentrar en el área Río-San Pablo-Bello Horizonte, a 40 mil hombres de sus mejores tropas antiguerrilleras (paracaidistas, infantes de marina, etc.). En nuestro país, importantes contingentes de gendarmería están ya aferrados al terreno en las grandes ciudades (Córdoba, Rosario, Buenos Aires) y su empleo en acciones antiguerrilleras rurales es poco probable.
    Creemos por último que el Partido deberá dar solución práctica al problema muy concreto de que, teniendo la región (que desde el punto de vista del desarrollo de la Iticha de masas, de la fuerza de Partido y su prestigio e de las características del terreno, constituye el eslabón más débil del dominio burgués) todas las condiciones para iniciar allí la guerra, el Partido no haya logrado aún concretar esta tarea fundamental, lo cual nos permitirá dar un salto en la calidad del Partido y su prestigio ante las masas y las demás fuerzas revolucionarias.
    La guerra revolucionaria, guerra popular, se asienta sobre dos concepciones básicas: el desarrollo de lo pequeño a lo grande y la incorporación de las masas a la guerra en un proceso dialéctico. Nada ilustra mejor este carácter que estas dos concepciones. Cada etapa de este proceso las muestra interrelacionadas, la intensidad y extensión de la guerra están en relación directa con la incorporación de sectores cada vez más amplios de las masas a su dinámica; el objetivo militar de la lucha es secundario frente a los objetivos políticos, se busca en cada acción armada movilizar y educar a las masas, organizarlas e incorporarlas a la lucha e incluso defenderlas cuando el enemigo las reprime si estamos en condiciones de operar.
    La ciencia militar proletaria reconoce tres niveles militares: el táctico, el operativo y el estratégico. A diferencia de la ciencia militar burguesa, estos niveles guardan muy relativa relación con ellas: lo determinante es el contenido político y la incidencia que tienen las acciones en el desarrollo M proceso; por ejemplo, una unidad del ejército revolucionario de 5 a 6 combatientes (la cual por su número y poder de fuego es objetivamente una unidad militar táctica) al realizar una expropiación de gran cantidad de dinero, o recuperar armas de gran potencia o golpear a un cuerpo represivo está realizando una acción de importancia estratégica. Un destacamento guerrillero de apenas 15 a 20 combatientes que al operar en una zona determinada obliga a dispersar en cercos, peines, patrullas y vigilancia a 2 ó 3 mil soldados de la represión, minando su moral y deteriorando su capacidad combativa, sin ni siquiera combatirlos, está cumpliendo un papel estratégico, a pesar de ser sólo una unidad operativa a nuestra escala y aún cuando en una escala de un ejército clásico, este destacamento es apenas por su número y poder de fuego, la menor de las unidades tácticas.
    Esta relación de fuerzas está dada en función del aspecto político de la guerra, pero si nos guiáramos por términos puramente militares, un destacamento guerrillero enfrentando a un pelotón o sección del ejército represor en combate frontal sería posiblemente derrotado por la superioridad técnica del enemigo. De la misma manera, el aniquilamiento de una patrulla del ejército opresor, que en una guerra convencional es un hecho muy menor, se convierte en la guerra revolucionaria en acontecimiento nacional que, al ser conocido por las masas, las conmueve y moviliza y el golpe que recibe el prestigio del enemigo no guarda relación con sus pérdidas en hombres y equipos, que son minúsculas: relación que en términos materiales se invierte cualitativamente para la guerrilla: perder 15 FAL no afectó materialmente al ejército represor, pues puede equivaler al 1/ 10.000 de su potencia de fuego, pero para la guerrilla puede significar un 100 por ciento de aumento en SU Doder de fuego.
    Otro ejemplo interesante lo tenemos en el accionar de los comandos urbanos, que compuestos en su primer etapa de algunas decenas de combatientes, fijan al terreno a decenas de miles de soldados y policías enemigos.
    Pero en estos tres niveles se da también un grado de desarrollo, de elevación cuantitativa, que no sólo pasa por los cambios de un nivel a otro superior, sino que determina una progresión de cada nivel, o multiplicación de acciones a ese nivel que inciden en la magnitud del proceso, del desarrollo continuo de esta progresión donde se interrelacionan los conceptos de desarrollo de lo pequeño a lo grande y la incorporación de las masas a la guerra, resultando un cambio en tal relación de fuerzas. Por ejemplo, una columna guerrillera de 30 a 40 combatientes es, en la primera etapa, una unidad militar estratégica, lo mismo que una brigada en la ciudad; pero en las etapas finales de la guerra, en el momento del cerco y liberación de las ciudades y de la insurrección general, las unidades estratégicas militares de la revolución cuentan, cada una de ellas, con varios miles de combatientes. La primera unidad militar estratégica del Ejército Popular del Vietnam fue un destacamento de propaganda de 40 hombres más o menos; 10 años después, en la campaña de Dien Bien Phu, en una acción de nivel operativo con resultados político- militares estratégicos, participaron 4 divisiones con fuerzas auxiliares: tinos 80.000 hombres en total.
    La guerra popular no admite ser aprisionada en esquemas, todos los moldes tradicionales se rompen ante sus métodos revolucionarios. Hemos visto cómo las relaciones clásicas, número, fuego, estrategia, táctica, son transformadas; pero hay aún otro elemento que tenemos que contemplar por cuanto no desarrollarlo se presta a incomprensión y error. Se trata del problema del aniquilamiento.
    El concepto clásico del aniquilamiento está expresado en la ciencia militar burguesa con claridad por Clauscwitz. Su frase la sangre es el precio de la victoria" indica que el aniquilamiento sólo se lograría a través del choque sangriento entre los contendientes y la utilización de todas las armas disponibles. Para los clásicos, pues, aniquilar significa matar o capturar a las fuerzas enemigas; pero la ciencia militar moderna y en mucho mayor grado la ciencia militar proletaria, han superado este concepto de aniquilamiento físico. Una fuerza militar no sólo puede ser aniquilada mediante el choque, es evidente que es perfectamente posible su destrucción a través de acciones menores de hostigamiento, o de estrangularlas cortándoles su abastecimiento Pero sostenemos que su aniquilamiento por medios políticos es aún más eficaz que los anteriores: en la guerra revolucionaria lo que se busca no es la destrucción física de la masa enemiga: en todo caso podría interesarnos destruir una parte de sus cuadros de dirección, pues la fuerza en su totalidad está compuesta por una mayoría de reclutas de igual origen de clase que nuestras propias fuerzas. Lo que se busca es su destrucción moral a través de acciones político- militares y su paralización, negándoles capacidad operativa, ya sea fijándolas al terreno o dispersándolas. Esto nos permite afirmar: Tropa que no combate es como si no existiera.
    Esto no significa que en la guerra civil revolucionaria no se produzca el choque de fuerzas, la destrucción física del enemigo y la utilización de medios masivos de destrucción, pero sostenemos que adquiere características secundarias frente a la utilización de la política, de la ideología. Estas armas son las que nos permiten, al cambiar el sentido clásico del aniquilamiento, conjugar en la guerra toda las fuerzas de las masas y utilizar en todos los terrenos y con distinto tipo de unidades militares nuestro concepto proletario revolucionario del aniquilamiento. (...)

    (...)
    RESOLUCIÓN SOBRE RELACION PARTIDO-EJÉRCITO

    1º- "¿Por qué razones nuestro ejército, pese a su creación bastante reciente, ha escrito gloriosas páginas históricas, realizado brillantes hechos de armas y contribuido en alto grado al éxito de la obra revolucionaria de nuestro pueblo? Porque es un ejército del pueblo dirigido por nuestro Partido. Esta dirección es el factor que ha decidido todos sus éxitos."
    "...es un ejército popular, el ejército del pueblo trabajador, en su esencia el ejército de los obreros y los campesinos, dirigido por el Partido de la clase obrera."
    "El primer principio fundamental en la organización de nuestro ejército es la necesidad imperiosa de colocar el ejército bajo la dirección del Partido y fortalecer sin cesar la dirección del Partido. El Partido es el fundador, el organizador y el educador del ejército" ("Partido y Ejército en la Guerra del Pueblo", Giap, páginas 66, 67, 71-72).
    Esta cita de Giap, que se corresponde con la concepción expresa de Lenin y Trotsky para el. Ejército Rojo y de Mao Tsé-tung para el caso de China, expone claramente la concepción marxista del Ejército Revolucionario y sus relaciones con el Partido. Para el marxismo, Ejército y Partido son dos organizaciones diferentes, con tareas distintas y complementarias. El Ejército es el brazo armado, la fuerza militar de la clase obrera y el pueblo, del que se sirve el pueblo revolucionario en la lucha armada contra el ejército burgués. El Partido, en cambio, es una organización exclusivamente proletaria, cualitativamente superior que se constituye en la dirección política revolucionaria de todo el pueblo, en todos los terrenos de lucha, tanto en el terreno militar como en el económico, político, etcétera.
    2º- La crisis del marxismo en Europa y Latinoamérica, cuya dimensión y causas no es del caso analizar aquí, permitió el auge de una concepción militarista cuyo teórico es Debray, ajena por completo al marxismo. Esa concepción basada en una exaltación de las deficiencias y particularidades del proceso cubano, sostiene que el Partido es la guerrilla y que ella debe dirigir la política.
    Los cubanos llevaron adelante la guerra sin partido marxista. En el curso de las hostilidades la dirección adoptó el marxismo y después del triunfo de la Revolución pasó recién a la construcción del Partido. De modo que durante la guerra el Ejército Rebelde actuó relacionado con corrientes políticas pequeñoburguesas y burguesas y necesitó subordinarlas a sus objetivos revolucionarios. De esta experiencia saca Debray la conclusión de que siempre el Ejército debe dirigir al Partido, porque el monte es proletario y el llano burgués.
    Esta concepción militarista ha causado mucho daño al movimiento revolucionario latinoamericano, entre otras cosas, porque ha servido mag- al reformismo para utilizar argumentos "marxistas" en su oposición a la lucha armada.
    El punto de vista de que el Partido y el Ejército deben ser idénticos, emparentado con el debraysmo, aparte de no tener ningún sentido práctico inmediato y llevar la confusión al seno de la organización, encierra el doble peligro de una línea sectaria y oportunista. Sectaria, en cuanto al considerar iguales al Partido y al Ejército, tendería a una rígida selección de los combatientes, cerrándonos la posibilidad de incorporar a elementos no marxistas. Oportunista en cuanto traería al Partido elementos buenos para el combate, pero políticamente inmaduros. Nuestra corta experiencia nos indica que teniendo clara esta cuestión y planteándola con claridad a todo el mundo, logramos una relación más definida con los nuevos elementos de combate, que pronto aprenden que la cuestión no es sólo combatir, sino que en la guerra revolucionaria es dominante la política, que "el Partido mande el fusil" y a partir de esa comprobación evolucionan políticamente para ganarse un lugar en el Partido.
    3º- A partir del Comité Central de marzo de 1969 nuestro Partido adoptó y comenzó a aplicar la concepción marxista en esta cuestión. Las Regionales de Rosario y Córdoba, que lo hicieron más firme y consecuentemente, han logrado resultados ampliamente satisfactorios. Se ha visto de esa manera cómo se logra incorporar a acciones a todos aquellos elementos que están dispuestos a empuñar las armas contra el régimen, cualquiera sea su grado de maduración política y, al mismo tiempo que se canaliza a esa gente a la lucha revolucionaria con la línea del Partido, se mantiene y aún eleva la calidad de la organización partidaria. Continuar con la concepción adoptada en el Comité Central de marzo de 1969 es una cuestión de principios y de una importancia capital. Es fundamental la firme y la intransigente defensa y aplicación del punto de vista marxista sobre la cuestión que nos ocupa, no sólo por razones prácticas inmediatas, sino además por un problema de educación partidaria.
    4º- Una vez clara la diferencia entre Partido y Ejército, pasamos a la cuestión fundamental en las relaciones entre ambos organismos. Nos referimos a la dirección del Ejército por el Partido y la forma de garantizarla. Ella se ejerce en todos los niveles. En las unidades menores, básicas, mediante las células de combate que se constituyen en el núcleo dirigente de dichas unidades. A nivel dirigente por los responsables militares y el comité militar del Partido que son nombrados y controlados por el Comité Central y el Comité Ejecutivo partidarios y se constituyen en el núcleo dirigente de los Estados Mayores del Ejército. En los organismos dirigentes de las fuerzas armadas (Estados Mayores), pueden también incorporarse elementos extrapartidarios a condición que el número de ellos no supere un 20 por ciento de los miembros de cada organismo. Finalmente, el sistema de comisarios instituidos en todas las unidades de las fuerzas armadas, garantizará la educación política del Ejército y la aplicación de una línea de masas en las operaciones militares.



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    No hay Revolución sin Revolucionarios
    Los revolucionarios de todo el mundo somos hermanos

    Jose de San Martín


    "Toda nuestra acción es un grito de guerra contra el imperialismo y un clamor por la unidad de los pueblos contra el gran enemigo del género humano: los Estados Unidos de Norteamérica. En cualquier lugar que nos sorprenda la muerte, bienvenida sea, siempre que ése, nuestro grito de guerra, haya llegado hasta un oído receptivo y otra mano se tienda para empuñar nuestras armas, y otros hombres se apresten a entonar los cantos luctuosos con tableteo de ametralladoras y nuevos gritos de guerra y de victoria."
    Comandante Ernesto "Che" Guevara

    "En las peleas callejeras hay dos tipos de golpeadores. Está el que pega, ve sangre, se asusta y recula. Y está el que pega, ve sangre y va por todo, a matar. Muy bien, muchachos: vengo de afuera y les juro que hay olor a sangre"
    Marcelo Bielsa

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    Re: Lucha Armada en Argentina

    Mensaje por surfas el Dom Jul 21, 2013 12:43 am

    Claro, como dice Razion es un planteo de Lenin, agrego tambien de Stalin, de Mao,, etc. La critica al "stalinismo" es erronea y sectaria. Se tuerce el material para encajar en cuestiones falsas pero asi y todo sigue sin encajar. Anti-Leninismo.

    La critica correcta sería al seguidismo de los PC a sectores burgueses pro-norteamericanos, el bowderismo que pudre los latinoamericanos y el eurocomunismo los europeos. Revisionismo ambos. No "stalinismo" Laughing 

    Zhdanov en la Kominform-1947 denuncia el revisionismo, las teorias falsas y el eurocomunismo naciente en la posguerra en los Partidos Comunistas Frances e Italiano en cuanto a alianzas con sectores burgueses, que es en realidad la critica cierta en este punto, anti-leninista o anti-stalinista si alguno quiere.


    El peligro principal que enfrenta la clase obrera en la actual coyuntura es la subestimación de sus propias fuerzas y la sobreestimación de las fuerzas del enemigo.

    Los comunistas deben ser los líderes en el reclutamiento de todos los elementos antifascistas y amantes de la libertad, en la lucha contra los nuevos planes expansionistas norteamericanos para la  subyugación  de Europa.

    Por eso, los Partidos Comunistas deben encabezar la resistencia a los planes de expansión y agresión imperialista, en todos planos –estatal, económico e ideológico. Deben cerrar sus filas y concentrar todos sus esfuerzos sobre la base de una plataforma común democrática y antiimperialista y reunir en torno suyoa todas las fuerzas populares democráticas y patrióticas.

    Una tarea especial les corresponde a los Partidos  Comunistas  hermanos  de Francia, Italia, Gran Bretaña y otros países. son capaces de tomar el liderazgo de todas las fuerzas dispuestas a defender el honor nacional y la independencia,  ningún plan para la subyugación de Europa tendrá exito.

    Pero la  situación  actual de los Partidos Comunistas tiene sus  deficiencias. Algunos camaradas entendieron la disolución de la Comintern como la eliminación de todos los vínculos y contactos entre los Partidos Comunistas hermanos. Sin embargo, la experiencia ha demostrado que el aislamiento entre los Partidos Comunistas es equivocado, nocivo y, de hecho,  antinatural.  El movimiento comunista se

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    Re: Lucha Armada en Argentina

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