[Pais Vasco]EA dice que el Aberri Eguna de Independentistak demuestra que "por las vías pacíficas" se puede lograr la independencia

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    [Pais Vasco]EA dice que el Aberri Eguna de Independentistak demuestra que "por las vías pacíficas" se puede lograr la independencia

    Mensaje por *n0_l0g0* el Dom Abr 04, 2010 4:05 pm

    EA dice que el Aberri Eguna de Independentistak demuestra que "por las vías pacíficas" se puede lograr la independencia

    IRÚN (GUIPÚZCOA), 4 Abr. (EUROPA PRESS) -

    El secretario general de EA, Pello Urizar, afirmó hoy que el Aberri Eguna celebrado por Independentistak, al que se sumó tanto la formación como la izquierda abertzale, demuestra que, "por las vías pacíficas", la independencia "es un objetivo que se puede lograr".

    En declaraciones realizadas durante la marcha del Aberri Eguna de Independentistak, que enlazó la localidad francesa de Hendaya con la guipuzcoana de Irún, aseguró que el acto dejó "claro" que "utilizando las vías exclusivamente políticas, democráticas y pacíficas" existe "capacidad para ilusionar a una parte importante de la sociedad vasca".
    Además, Urizar se mostró seguro de que, por la misma vía, se podrá demostrar que "la independencia es un objetivo que se puede conseguir" porque logrará "ilusionar a la sociedad vasca para llevar a Euskal Herria a su independencia".



    Aberri Eguna, más que una jornada para la celebración, otro hito en la construcción nacional

    Editorial GARA

    Llega una nueva jornada de Aberri Eguna y, con ella, se abre un nuevo curso político para el nacionalismo vasco. En las jornadas previas, las formaciones abertzales han realizado sus análisis sobre el transcurso del último año y, cada una desde su punto de vista particular, han encontrado aspectos positivos y negativos en el devenir político de Euskal Herria. La mayoría de las veces, los puntos negativos se atribuyen a los demás e, incluso, algunas formaciones se empeñan en responsabilizar del escaso avance en la construcción nacional a otras fuerzas adscritas al abertzalismo. Ése es, sin duda, el mayor error en el que incurren aquellos dirigentes políticos que son incapaces de asumir la autocrítica como un elemento más para avanzar hacia un futuro positivo para este pueblo.

    No obstante, en los últimos años va creciendo la ola popular que empuja, cada vez con más ímpetu, hacia la creación de un espacio común. Un espacio en el que el Aberri Eguna no se utilice para la confrontación partidista, sino para sumar fuerzas soberanistas. Ése es el objetivo declarado con el que Independentistak ha convocado a las ciudadanas y ciudadanos de este país para unirse este mediodía a ambos lados del Bidasoa. Esta red ha nacido con el objetivo de unir a todas las personas que consideran que la independencia es un escenario al alcance de la mano y, al mismo tiempo, surge con la intención de superar la división que facilita que el unionismo español goce en estos momentos de una ficticia hegemonía en los distintos ámbitos institucionales surgidos al margen de la voluntad mayoritaria de la nación vasca.



    Castillos en el aire

    Al hacer público su manifiesto de Aberri Eguna, ayer el PNV calificaba de «pacto de hierro» el acuerdo entre PSOE y PP por el que la élite jeltzale ha sido desalojada de Ajuria Enea. En ese análisis se echaba en falta una perspectiva más amplia, porque ese pacto del españolismo no se ha gestado contra un partido, sino contra las aspiraciones de todo un pueblo. Y tampoco se puede olvidar que esa ofensiva ha conseguido un evidente éxito coyuntural gracias a que, hace ya treinta años, desde el espacio abertzale hubo quien prefirió dedicarse a apuntalar la estructura institucional del Estado español en lugar de sumarse con todas las fuerzas a la construcción nacional de Euskal Herria.

    Quienes prefirieron construir castillos en el aire, como el de Ajuria Enea, dieron carta blanca al nacionalismo español para campar a sus anchas por Euskal Herria y éste se mostró dispuesto a destruir el nacionalismo vasco pertrechado de todo tipo de armas: con un despliegue de cuerpos policiales y militares sin igual en el mundo occidental, con unas reglas de juego «legales» que han ido transformando a su antojo -desde el «café para todos» con el que camuflaron el éxito golpista del 23-F hasta la «Ley de Partidos» con la que han ejecutado la ilegalización de proyectos políticos- y con un control del poder institucional que sonroja incluso a quienes dentro de sus propias filas saben que los pactos contra natura acaban pagándose muy caro con la pérdida del apoyo electoral.

    Pese a todo ello, el respaldo ciudadano al proyecto españolista es tan limitado en Hego Euskal Herria que la derecha españolista más rancia y descarada ha logrado que el PSOE aparezca ya ante la ciudadanía vasca sin ningún tipo de maquillaje «vasquista». Y ése es el mayor síntoma de la debilidad política de un proyecto que fue impuesto por la fuerza y para el cual ya ha empezado la cuenta atrás.


    Los pilares del futuro

    El proyecto independentista es factible, pero su materialización no depende de que cada Aberri Eguna se escuchen declaraciones voluntaristas. Es hora de ir levantando una estructura nacional desde los profundos pilares que han mantenido vivo a este país en los últimos siglos. Esa estructura, sin duda, tiene que ser compleja, pero hay que incidir en que no se parte de la nada. Han sido muchas las generaciones de mujeres y hombres que han enarbolado el independentismo vasco.

    También es evidente que ese objetivo se alcanzará en un escenario sin ningún tipo de violencia, y para ello también se están levantando los pilares sobre los que, más temprano que tarde, se establecerá la solución del conflicto político que enfrenta a Euskal Herria con el Estado francés y el Estado español.

    Irun y Hendaia, dos localidades que se unen sobre el Bidasoa, conforman hoy el escenario de la convocatoria de Aberri Eguna que más adhesiones ha logrado en los últimos años. «Nazioa gara. Estatua behar dugu» es el lema elegido por Independentistak. La aspiración de crear un Estado vasco no puede estar supeditada a ningún marco impuesto previamente y su legitimidad sólo puede llegar a través de la suma de voluntades. Han sido muchos los agentes políticos, sindicales y sociales que se han adherido a esta convocatoria, pero corresponde a las ciudadanas y ciudadanos confirmar esa apuesta construyendo un edificio amplio y estable.



    EA afirma que mañana se demostrará que la unidad de acción soberanista es posible

    EA considera que en los actos del Aberri Eguna organizados para mañana por la red Independentistak se escenificará la unidad de acción entre fuerzas abertzales y soberanistas, que "no sólo es deseable, sino también posible".

    GARA

    DONOSTIA-. En el documento que ha hecho público con motivo del Aberri Eguna, EA destaca que el Aberri Eguna es el día elegido por los vascos "para hacer un reconocimiento de nuestra nación" y también "una oportunidad excepcional para realizar una reflexión sobre la situación política y social de nuestro país".

    "Una oportunidad excepcional para proclamar los objetivos y fines últimos para la consecución de una nación libre como propugna Eusko Alkartasuna", añade.

    EA considera que el Aberri Eguna de 2010 se celebra en una coyuntura política en la que "los partidos de adscripción española (PSOE, PP, UPN y UPyD" tienen como "objetivo claro arrinconar al conjunto del movimiento soberanista" a través de "una postura que se alimenta de la falacia de que todo lo que huele a vasco es ETA".

    "Una máxima que nos llevaría en el futuro a tener que renunciar, tal y como públicamente lo han solicitado en más de una ocasión, a aspiraciones totalmente legítimas" como "la independencia de Euskal Herria", agrega.

    La formación dirigida por Pello Urizar tiene claro que "desde Madrid o París no vamos a obtener nunca respuesta a nuestras aspiraciones como abertzales" y que "únicamente van a reconocernos los derechos que a una región le competen".

    Junto a ello, critica que el Estado francés "está redoblando sus políticas centralistas con la intención clara de que la realidad vasca se vaya diluyendo".


    Estrategia española "muy clara"

    En cuanto al "caso español", está convencida de que "la estrategia del Estado y de los partidos de adscripción española está muy clara" y consiste en "mantener el actual status quo a fin de impedir avanzar en materia de normalización política".

    En ese contexto, defiende su apuesta por "la agrupación de las fuerzas políticas, sindicales y sociales que estén a favor del soberanismo independentista para constituir el espacio sociopolítico esencial que dé respuesta a la normalización política y contribuya a la pacificación de Euskal Herria, sobre la base exclusiva de vías políticas y pacíficas".

    Para EA, "poco a poco vamos avanzando en esta dirección". Destaca así que "por primera vez los partidos soberanistas hemos conseguido el acuerdo sobre un tema trascendental para Eusko Alkartasuna: la renuncia total a la violencia para lograr objetivos políticos, y la apuesta decidida por las vías democráticas y civiles para caminar hacia la independencia".

    En su opinión, ello significa "un paso decisivo en el camino a la pacificación de Euskal Herria" y que "ya nadie justifica la violencia como arma política", por lo que "estamos mucho más cerca de verla desaparecer".

    Movimientos internacionales

    En ese contexto, valora "los diferentes movimientos que en el ámbito internacional se están produciendo para poner fin al último conflicto en Europa", entre ellos la declaración presentada el lunes pasado en el Parlamento Europeo suscrita por destacadas personalidades internacionales.

    ETA

    EA lamenta que ETA continúe "en su estrategia violenta con el reciente asesinato de un gendarme francés" y que "desoye todos los emplazamientos, incluido el de la izquierda abertzale, para que se 'aparte' y deje de erigirse en un agente político, cuando no lo es".

    "El uso de la violencia jamás va a ser el camino para lograr la independencia de Euskal Herria. Y Eusko Alkartasuna siempre actuará políticamente bajo esta premisa: Todos los derechos para todas las personas y todos los pueblos", subraya en su declaración.

    A su entender, "respetada y aceptada dicha premisa por todos los soberanistas, se abre el camino para intentar la colaboración, la puesta en marcha de un movimiento soberanista, plural y no violento que nos permita establecer una estrategia completa para dar pasos hacia un proyecto que tiene un apoyo mayoritario en la sociedad vasca".

    Así, explica su adhesión a los actos del Aberri Eguna convocado por la red Independentistak, "un movimiento creado y surgido al margen del juego de los partidos, plural y respetuoso con el conjunto de proyectos políticos soberanistas".

    "De esta manera, se podrá escenificar la unidad de acción que EA quiere demostrar que no sólo es deseable, sino también posible", concluye.



    Aberri Eguna: paz e independencia en el siglo XXI

    Maiorga Ramirez, Secretario territorial de EA en Navarra

    El Aberri Eguna es una fecha de celebración y reivindicación de Euskal Herria como sujeto político. Es, por tanto, una cita importante para el conjunto de los abertzales, y particularmente para los independentistas, que aspiramos a constituir un Estado propio en el seno de Europa, con plena soberanía para definir y decidir democráticamente el modelo social, económico y político que queremos para nuestro país.

    Este Aberri Eguna es especial para el abertzalismo, porque es mayor la necesidad de alzar la voz frente a la estrategia de quienes persisten en negar la existencia de Euskal Herria y ponen trabas a su expresión cultural, simbólica, política y democrática. No es casual que lleguemos a esta fecha con el anuncio reciente por parte del Gobierno del PSOE de otra vuelta de tuerca a la Ley de Partidos para perpetuar la exclusión de una parte de nuestra sociedad en las instituciones, y distorsionar así las mayorías políticas. Tampoco es casual el empeño de los Gobiernos de Patxi López y Miguel Sanz en judicializar la política de símbolos para imponer la bandera española en la CAV y prohibir la ikurriña en Navarra, por encima del sentimiento de identidad de la ciudadanía; o la política de persecución contra el término Euskal Herria en los libros de texto. ¿Será a esto a lo que se refieren PSE y PSN cuando apelan a "los problemas reales de la ciudadanía"?

    Si alguna virtud ha tenido la llegada del PSE al Ejecutivo Autonómico es la de haber contribuido a poner en claro cuáles son las verdaderas prioridades del PSOE en Euskal Herria. Lo comprobamos en Nafarroa en 2007, cuando el PSN, contradiciendo su lema electoral, revalidó la presidencia de Miguel Sanz. Ahora padecemos las consecuencias de esa misma entente en la CAV, donde la incapacidad de liderazgo y gestión del PSOE está reforzando al PP, principal beneficiario ideológico, siempre, de las traiciones del PSOE a su ideario, que pone sistemáticamente al servicio de un nacionalismo español que trata de ocultar en campaña, pero que emerge con fuerza cada vez que la vitalidad de la reivindicación vasca -o catalana- pone en riesgo aquél frágil equilibrio constitucional pactado con la derecha franquista durante la llamada Transición.

    Ese milagro español del que se han vanagloriado durante décadas políticos e intelectuales progresistas ha quedado en evidencia en la falta de consistencia y la actitud vergonzante con que se sigue abordando la Memoria Histórica en España, y en la agresividad con la que todavía hoy reaccionan los sectores más ultras del Estado y de la sociedad ante iniciativas tan razonables como la apertura e investigación de las fosas comunes de la Guerra Civil. Pero si en algún lugar expresa su fracaso es en Euskal Herria. El incumplimiento sistemático del Estatuto de Gernika por parte de los sucesivos gobiernos españoles, y la perpetuación de los vicios de origen del Amejoramiento Foral constatan esa misma inconsistencia democrática. O, más recientemente, el no rotundo a la propuesta de reforma del Estatuto Vasco aprobada por el Parlamento de Gasteiz, la tortuosa trayectoria del Estatut o el acuerdo a dos bandas entre las administraciones navarra y estatal para dar luz verde, casi a escondidas, a una reforma maquillaje de la LORAFNA, expresan el temor y la falta de interés en profundizar en el reconocimiento de nuestro autogobierno.

    La falta de ruptura con el régimen anterior con la que se produjo aquella Transición ha traído consecuencias, en algunos casos, muy graves. Los GAL, las resistencias políticas todavía hoy a tomar medidas contra la tortura y aplicar los protocolos que recomiendan las organizaciones de defensa de los derechos humanos; la tendencia de algunos jueces a mirar para otro lado en los casos relacionados con Euskal Herria, posibilitando la impunidad policial; el descaro conque un ministro del Interior niega la existencia de esta realidad cada año denunciada por organizaciones internacionales independientes como Amnistía Internacional; las dudas, cada vez más palpables y preocupantes, en torno a la desaparición y muerte de Jon Anza (anteriormente, de Mikel Zabalza), y en general, la política de criminalización (véase el caso Egunkaria) que bajo la premisa del "todo vale contra ETA" se impulsa desde los poderes del Estado han puesto en entredicho los cimientos mismos del Estado de Derecho.

    Esto es así, y no obstante, debemos persistir. Porque el Aberri Eguna es sobre todo un momento para mirar hacia el futuro. Un día para alzar la voz por un pueblo en paz y en libertad. Para exigir nuestro derecho a decidir libremente nuestro futuro, sin más límite que la voluntad de la ciudadanía; para defender nuestro derecho a existir y a ser reconocidos como nación en una UE en la que Euskal Herria tenga las mismas oportunidades para su desarrollo, crecimiento y desenvolvimiento que el resto de los pueblos con estado.

    Es evidente que la violencia de ETA, la lucha armada, ha hecho un gran daño humano, político y social a nuestro pueblo. El terrorismo, los asesinatos, deben finalizar de forma unilateral y definitiva. Evidentemente, por razones éticas, humanas y de convivencia. Existen, además, otras razones políticas y estratégicas. La violencia de ETA, su utilización perversa en beneficio de intereses partidarios, el dolor que origina en la sociedad, las leyes de excepción al amparo de la lucha antiterrorista... ahogan las ansias de libertad de Euskal Herria. La violencia no sólo retuerce la convivencia además se ha convertido en una aliada objetiva de quienes niegan la legitimidad de nuestras aspiraciones. Es ya insoportable el sufrimiento de tantas personas y familias de este país. ETA debe cesar unilateral y definitivamente y dejar la solución política, el desenlace histórico, en manos de las ciudadanas y ciudadanos de Euskal Herria, y de sus representantes. Ese es el paso que esperamos abertzales e independentistas; ese es el único paso que espera la sociedad. Y el que temen quienes sueñan con mantener el estatu quo y perpetuarse en el poder en 2011 y más allá. Si ETA no cesa, ella será la responsable de que no avancemos.

    Es, además, paso imprescindible para que exista una verdadera unidad de acción política y social que desmorone la estrategia de contención del Estado. Porque somos una nación y necesitamos un Estado. Y porque las vías pacíficas, políticas y democráticas son el único camino hacia la independencia. Independencia para vivir mejor, para que no nos importen recetas fracasadas contra la crisis desde Madrid: ¿acaso este pueblo no tiene derecho a decidir sobre la jubilación de sus trabajadores y trabajadoras, sobre el IVA o sobre tantas otras cuestiones? Independencia para construir una sociedad más justa, incluyente e integradora, basada en valores de interculturalidad, igualitaria y democráticamente avanzada. Una sociedad vasca del siglo XXI.

    http://independentistak.net/


    Extraido de Kaos en la Red

      Fecha y hora actual: Dom Dic 11, 2016 1:15 am