Motivación del lanzamiento de Vanguardia Bicentenaria Republicana VBR

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Motivación del lanzamiento de Vanguardia Bicentenaria Republicana VBR

Mensaje por VBR el Mar Jul 09, 2013 12:35 am

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Re: Motivación del lanzamiento de Vanguardia Bicentenaria Republicana VBR

Mensaje por VBR el Sáb Jul 19, 2014 5:55 pm

Reflexiones para avanzar en un proceso realmente Bolivariano.‏


Simón Bolívar en unas de sus cartas analíticas decía que  “en política las fuerzas fundamentales es la opinión pública ” y Simón Rodríguez (Robinson) decía que ”para hacer republica es necesario formar republicanos”; queriendo decir que la lucha por la independencia política debía completarse con un modelo educativo verdaderamente revolucionario para crear o formar al hombre nuevo capaz de practicar conscientemente y de una manera habitual “la soberanía popular”, luego de su rescate por el pueblo a través de la participación organizada, guiados por una teoría revolucionaria, que sigue siendo un concepto novedoso de vida para la mayoría de nuestra gente y una gran debilidad objetiva por aquello de que “un pueblo ignorante es instrumento ciego de su propia destrucción”  y de avasallamiento al continuar abrazando la cultura de subordinación humillada, heredada del pasado colonial. En la actualidad cualquier seudo líder o capataz arrea a nuestra gente a su placer, facilitado por la obediencia condicionada a cualquier figura de autoridad; entonces, organizar una sociedad bajo el concepto de democracia Participativa y Protagónica necesita de una plataforma de opinión sólida y consciente de sus individuos, lo cual es la misión fundamental de un partido verdaderamente revolucionario como debe serlo Vanguardia Bicentenaria Republicana si quiere cumplir con la misión fundamental que justifica su existencia, como es la de rescatar el proyecto original contenido en la Constitución Bolivariana aprobada por el pueblo en el año de 1999. Nos  corresponde como organización política contribuir con la sociedad y el Estado a cambiar el modelo de conducta habituada a la subordinación y no a la soberanía y autonomía.

El modelo de soberanía integrado a la conducta individual es básico para formar ciudadanos, republicanos y revolucionarios. En este momento luego de 14 años de aprobada la Constitución de 1999 nuestro pueblo aun no ejerce esa soberanía, porque “El Poder Constituido” (gobierno) hace caso omiso a la letra y espíritu de esa Constitución, ejerciéndola y usurpándola los burócratas que amplían su poder, avasallando y humillando al pueblo soberano todos los días y en cualquier parte. Para los funcionarios el soberano es “el público”, “la gente” y para el soberano cualquier “empleado público” es el Poder del Estado, que siempre está por encima de él, aplastándole su dignidad. Para entender esta propuesta de cambio estructural hace falta formar, como dije antes, al hombre nuevo, modificando la percepción práctica de la relaciones sociales en todos los estamentos: las relaciones cívico-militares, las relaciones entre la gente y la iglesia, la relaciones entre la burocracia y la clientela, las relaciones entre los cogollos partidistas generadores de líneas de conductas  que terminan en vicios y las masas militantes, las relaciones entre oficiales y tropas, entre otros; en todas esas relaciones se observa una conducta de poco respeto y consideración al prójimo en situación de subordinación circunstancial y temporal. Por supuesto, es necesaria la disciplina, la autoridad en los niveles estructurales con fines de lograr la eficiencia en la respuesta, siempre orientada a elevar la autoestima de nuestro pueblo y su mejor disposición para ejercer la soberanía democrática.

Por la vía del humanismo debemos incorporar al pueblo al ejercicio real de la soberanía autentica y podemos aprovechar todas sus potencialidades creadoras y trasformadoras intentando el desarrollo sin las contradicciones del capitalismo salvaje, pero no debemos descuidar la fortaleza y debilidades del sistema humanista, así como también de nuestro pueblo y del nivel de organización comunitaria y sobre la base de ese diagnóstico es como debemos diseñar la modalidad del humanismo social y un instrumento de ajuste a la realidad venezolana, el partido social de base, el cual debe ser manejado por ellas en una organización horizontal o lineal para hacer resistencia constante al cogollo y a la demagogia.

Las debilidades internas están en la descomposición de la moral productiva de la población que heredamos de los gobiernos pasados (puntofijismo) que reunió  a una población migratoria en cordones de miseria alrededor de las grandes ciudades en la cuales se desarrolló una generación sin calificación para el trabajo, sin educación de moral y luces, que la haga dispuesta a ofrecer su esfuerzo para una labor grandiosa de desarrollo espiritual y material y así lograr el salto cualitativo que todos deseamos. Esta es la razón fundamental que le da fuerza a la idea del Mesías que siempre está presente y actuante en nuestra sociedad que cree y siente que su felicidad o desgracia depende de un hombre providencial, y si lo resuelve le adoran, y si les falla le crucifican, y con esa idea no se desarrollan sociedades modernas y conscientes de su soberanía popular, donde hay deberes y derechos de diversa índole para todos los ciudadanos a través del principio de corresponsabilidad social; con esta actitud sociopolítica  no se es adeco, si no Romulero, no se es Bolivariano, se es Chavista, y eso es anular la independencia, porque siempre se busca  a alguien a quien delegar la responsabilidad individual con la patria, alguien que se haga responsable por todos; eso es miedo a la libertad.

El servicio a un ideal debe ser vertical resistiendo mil acechanzas o  tentaciones  que lo pueden desviar, la intriga o la traición a una idea conspiran contra la dignidad del hombre comprometido con ella, apartándolas de sus metas mediante fáciles prebendas ofrecidas por los pragmáticos politiqueros para ampliar la sociedad de cómplices, cediendo así a tentaciones indignas. Necesitamos entonces que nuestra organización este integrada por verdaderos patriotas que estén conscientes de su responsabilidad, ya que tendrán que rendir cuentas de sus actos en el  futuro a la gente, porque en cada militante del VBR vibra una partícula de su pueblo.

Desde este ángulo es necesario observar hoy a Venezuela, con la visión de unidad que hace mas de cien años convocaba y señalaba el Libertador. Nuestro país como todos los países de América latina, se enfrentan todavía  a las mismas dificultades: oligarquía, hambre y petróleo, tres elementos que distorsionan nuestra sociedad que se levantaron en equivocadas creencias que presentaban a un dios implacable, sin bondad, con lo cual no hicieron otra cosa que estimular el miedo y detener el avance de nuestro pueblo.

Después de la muerte del libertador Simón Bolívar, para Venezuela viene la hora de los verdugos y su presencia es el capítulo de los miserables, donde los crímenes y las tinieblas estimulados por la plutocracia norteamericana e inglesa engendraron los modelos de gobierno que practicaban la idea del poder por el poder, guiados por la ambición de los caudillos locales, llevándonos a una situación de sumisión y dominación que aun mantenemos en pie, vista nuestra poca auto estima.

En general, todo cuanto es fuente de abundancia funciona hoy fuera del alcance de nuestro pueblo, dando la impresión que en la República hay dos Repúblicas: una aparente  que tiene Presidente, Bandera y Asamblea Nacional, pero cuyas funciones son de orden en cierto modo municipal, y otra secreta, pero decisiva, que pone en marcha realmente los grandes engranajes y acciona desde lejos las llaves de la abundancia o la ruina, arrojando dudas sobre la ideas de independencia y soberanía  manejadas por las autoridades.

En la vida de nuestro pueblo hay que buscar más que la improvisación el ritmo del equilibrio, el paso firme y seguro, la conquista durable y grandiosa. El mejor reloj no es aquel cuyas manecillas giran más rápidamente, sino el que da la hora exacta, es que de no corregir la injusticia social, no habrá estabilidad política en Venezuela y estallará el volcán y será verdaderamente lamentable, porque los pueblos como las aguas, tienen un límite para sus diques de contención, después viene el deslave.

Todos los venezolanos debemos mirar con mucho cuidado este panorama para que no sea la sangre la que nos obligue, sino, la responsabilidad de consciencia y el eco de nuestro pensamiento. Venezuela tiene un reto y todos debemos avanzar en un solo esfuerzo para que una virtuosa voluntad se siembre sobre esta generosa tierra que  ha ansiado desde hace mucho tiempo vivir en una verdadera democracia.

Llegó la hora del compromiso en la cual la obligación presente se haga enseñanza del porvenir para construir una realidad anhelada por todos y que está contenida en nuestra Constitución Bolivariana del 99, guiada por el pensamiento de nuestro libertador Simón Bolívar, es por eso que estoy seguro que la crisis política, moral y ética que enfrenta nuestro país nos da la oportunidad de constituirnos en la “Vanguardia” que guiará los próximos destinos de Venezuela cuando acompañado de esta militancia patriota conquistemos el poder.  Y así con amor y compromiso por la tierra que nos vio nacer, llevar a la realidad “El Proyecto Bolivariano”, el sueño de nuestro pueblo. Los espero el sábado 19 de julio en la ciudad de Caracas para definir el rumbo de nuestra organización en función de los intereses de Venezuela. Hagamos historia.





Yoel Acosta Chirinos

Presidente de Vanguardia Bicentenaria Republicana.

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