"Pérdidas en la economía soviética durante la Gran Guerra Patria" - texto publicado en "Crítica Marxista-Leninista" - contiene un capítulo del libro "La economía de guerra de la URSS durante la Gran Guerra Patria", de Nikolai A. Voznesensky - año 1948

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    pedrocasca
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    "Pérdidas en la economía soviética durante la Gran Guerra Patria" - texto publicado en "Crítica Marxista-Leninista" - contiene un capítulo del libro "La economía de guerra de la URSS durante la Gran Guerra Patria", de Nikolai A. Voznesensky - año 1948

    Mensaje por pedrocasca el Miér Ene 23, 2013 5:38 pm

    Pérdidas en la economía soviética durante la Gran Guerra Patria

    Fuente: N. Voznesensky, War Economy of the USSR in the period of the Patriotic War, Ediciones en Lenguas Extranjeras, Moscú, 1948, páginas 126-133.

    Traducido para “Crítica Marxista-Leninista” por Thiago R.

    Es ampliamente conocido el sacrificio de vidas humanas durante la Gran Guerra Patria de la Unión Soviética, unos muertos en el combate, otros por el hambre y las enfermedades, y otros por el salvaje aniquilamiento por parte de las hordas nazis. Estas vidas fueron la pérdida más importante de la URSS durante la guerra. Sin embargo, poco reflexionamos sobre el contexto y las consecuencias de la bárbara agresión fascista. Esto tiene que ver con lo material es cierto, con el devastado territorio de lo que había sido una sociedad pujante en la tarea de construcción y fortalecimiento del socialismo, pero también tiene que ver con las condiciones materiales y espirituales que dejaba la guerra a los que continuaban con vida. El Partido, el Estado y los pueblos soviéticos se plantearon la descomunal tarea de restaurar la vida económica y social de los territorios devastados, restañar las heridas infligidas por los agresores alemanes, superar los niveles anteriores a la guerra y sobrepasar económicamente a los principales países capitalistas. Todo esto se hizo realidad. En el XIX Congreso del PCUS de 1952, Stalin decía, seguido del clamoroso aplauso de los delegados, que “el trabajo se está haciendo más alegre”, sobre todo ahora que existían otras “brigadas de choque” del proletariado internacional - los países de democracia popular que se unirían al campo socialista. Atrás habían quedado los sufrimientos y las ruinas de la guerra. Al menos, por el momento. El proceso de recuperación fue rápido, se realizó “en un breve plazo”, como previó Stalin que podía ser realizado. Los pueblos soviéticos demostraron una vez más su heroísmo, esta vez en tiempos de paz, en el frente del trabajo constructivo. Uno de los dirigentes que desempeñó un papel importante en la conducción de la economía soviética durante y después de la Gran Guerra Patria fue Nikolai Alekseyevich Voznesensky, también vice primer ministro y presidente de Gosplan, la comisión de planificación estatal. En esta oportunidad, brindamos un capítulo de su libro, “La economía de guerra de la URSS durante la Gran Guerra Patria”, escrito a solo dos años del fin de la guerra, ganador del Premio Stalin de 1947. Específicamente es el capítulo en el que hace el recuento de los perjuicios materiales ocasionados por la guerra. Nuestra intención es mostrar grosso modo el estado de la situación al terminar la guerra, para comprender y valorar el extraordinario y heroico trabajo de los pueblos soviéticos, bajo la dirección del Partido bolchevique y del gran Stalin. Pueblos soviéticos que demostraron su grandeza en la construcción del socialismo y en el restablecimiento del socialismo en las áreas ocupadas por los alemanes.

    Gastos y pérdidas en la economía nacional
    Capítulo del libro de Nikolai A. Voznesensky: “La economía de guerra de la URSS durante la Gran Guerra Patria

    La derrota de la Alemania hitleriana enfrentó a los pueblos de la URSS con los problemas urgentes de la recuperación y el desarrollo de la economía nacional en la posguerra. El objetivo era lograr la completa recuperación de la vida económica de los distritos liberados y sobrepasar los niveles anteriores a la guerra en el desarrollo de la economía nacional de la URSS en su conjunto, en un periodo breve, posterior a la guerra.

    Los pueblos de la Unión Soviética han asumido una tarea histórica de singular dificultad: restaurar la economía de los distritos liberados y restañar las heridas infligidas a nuestro país por la Alemania hitleriana, en un periodo breve. En vísperas de la Gran Guerra Patria, los distritos de la URSS que durante la guerra cayeron durante un tiempo en las manos del enemigo, tenían una posición de importancia considerable en el conjunto del país: su población representaba el 45 por ciento del total de la población de la URSS, su producto industrial bruto sumaba el 33 por ciento del total del país, su área cultivable era el 47 por ciento y su ganadería (en términos de carne y productos lácteos) totalizaba el 45 por ciento, y sus vías férreas medidas en millas eran el 55 por ciento del total del país.

    Los gastos y las pérdidas materiales asumidos por la economía nacional de la URSS como resultado de la invasión de nuestro país por la Alemania de Hitler, consisten de:

    Primero, pérdidas directas en la propiedad, vale decir, fondos de capital fijo y circulante de la URSS destruidos o saqueados por los invasores;

    Segundo, gastos directos de guerra y gastos adicionales necesarios para la economía nacional durante la guerra y la reconstrucción;

    Tercero, pérdidas en la producción y la renta nacionales en los distritos capturados por el enemigo, debido a la interrupción de la producción;

    Cuarto, la caída de la renta nacional durante y después de la guerra debido a las pérdidas humanas en el curso de las hostilidades y a la muerte y aniquilamiento de parte de la población soviética por acción de los invasores.

    El perjuicio material causado por la Alemania hitleriana y sus satélites a la economía nacional de la Unión Soviética consiste, primero y ante todo, en la destrucción de parte de la población soviética en los distritos ocupados. La población urbana y rural de los distritos liberados de la RFSS de Rusia, la RSS de Ucrania, la RSS de Bielorrusia, la RSS de Moldavia, la RSS de Letonia, la RSS de Lituania, la RSS de Estonia y la RSS Carelo-Finesa, descendió considerablemente durante la ocupación. Parte de la población de las ciudades, los pueblos y las aldeas de los distritos ocupados fue evacuada a las áreas orientales de la URSS; aquellos que no pudieron ser evacuados a tiempo se unieron a los destacamentos partisanos o se ocultaron en los bosques para escapar de las atrocidades cometidas por los invasores alemanes. Pese a esto, mucha gente soviética de las áreas ocupadas pereció a manos de los alemanes o murió de hambre y enfermedades, o fue llevada a la fuerza para realizar trabajo esclavo en Alemania, donde fue sometida al terror, la inanición y el trabajo inhumano.

    La pérdida de vidas y la consiguiente caída de las reservas laborales de la Unión Soviética se reflejan en una pérdida en la renta nacional en el periodo de posguerra. Si tomamos como base el nivel de la renta nacional y la esperanza de vida promedio anterior a la guerra, las pérdidas irrecuperables de la renta nacional, resultantes de la aniquilación y muerte masiva de la población en los distritos ocupados por los alemanes y en los campos de trabajo forzado en Alemania, alcanzan una cifra colosal. Por su parte, el dolor infligido a los habitantes de los distritos soviéticos que sufrieron la esclavización alemana, es inconmensurable y está más allá de todo cálculo.

    El perjuicio material a la economía nacional de la URSS ocasionado por la Alemania hitleriana y sus satélites también incluye los fondos de capital fijo y circulante de la URSS destruidos o saqueados en los distritos bajo ocupación alemana. En el territorio soviético que estuvo ocupado por las fuerzas enemigas, fueron destruidos y saqueados, parcial o totalmente: 31,850 fábricas, plantas y otras empresas industriales, pequeñas plantas y talleres; 1,876 granjas estatales; 2,890 estaciones de maquinarias y tractores; 98,000 granjas colectivas; 216,700 tiendas, comedores, restaurantes y otros establecimientos comerciales; 4,100 estaciones de ferrocarriles; 36,000 oficinas de correos y telégrafos, centrales telefónicas, estaciones de radio y otros establecimientos de comunicaciones; 6,000 hospitales; 33,000 policlínicos, dispensarios y clínicas ambulatorias; 976 sanatorios y 656 casas de descanso; 82,000 escuelas primarias y secundarias; 1,520 escuelas secundarias especializadas; 334 institutos de educación superior; 605 institutos de investigación científica y otros establecimientos científicos; 427 museos; 43,000 bibliotecas públicas y 167 teatros.

    Los invasores alemanes y sus cómplices destruyeron, desmantelaron y saquearon en los territorios ocupados de la URSS: 175,000 máquinas herramientas para trabajar metales, 34,000 martillos de forja y prensas troqueladoras, 2,700 perforadoras de carbón, 15,000 taladros neumáticos, estaciones de energía eléctrica con una capacidad de 5’000,000 de kilowatts, 62 altos hornos, 213 hornos de reverbero, 45,000 telares y 3’000,000 de husos de la industria textil. Las más valiosas instalaciones de la industria básica de la URSS sufrieron daños materiales.

    No menor fue el perjuicio material en la agricultura de la URSS. En los territorios ocupados de la URSS, los invasores destruyeron o se llevaron 7’000,000 de caballos de los 11’600,000 registrados en esos distritos antes de la ocupación; sacrificaron 17’000,000 de cabezas de ganado destinados a la producción de carne y lácteos de un total de 31’000,000; sacrificaron 20’000,000 cerdos de un total de 26’000,000, y 27’000,000 de ovejas y cabras de un total de 43’000,000 disponibles en esas áreas. Las instalaciones materiales para el trabajo agrícola fueron debilitadas considerablemente; los invasores destruyeron o se llevaron 137,000 tractores, 49,000 cosechadoras, 46,000 sembradoras a tractor y 35,000 trilladoras, pertenecientes al territorio ocupado de la URSS. Los invasores también destruyeron o arruinaron 285,000 establos y cobertizos para ganado pertenecientes a las granjas colectivas, 505,000 hectáreas de huertas y 153,000 hectáreas de viñedos.

    Los invasores alemanes destrozaron los servicios de transportes y comunicaciones y destruyeron o se llevaron el parque móvil de los distritos ocupados de la URSS. De los 122,000 kilómetros de vías férreas de los territorios ocupados existentes antes de la guerra, 65,000 km. fueron destruidos o desmantelados y llevados por los invasores. Ocasionaron daños a 15,800 locomotoras y 428,000 vagones de tren, y destruyeron, hundieron o se llevaron 4,280 barcos de pasajeros, de carga y remolcadores de los servicios de transporte navegable así como embarcaciones auxiliares técnicas, y 4,029 barcazas y botes. De los 26,000 puentes ferroviarios, fueron destruidos 13,000. La totalidad de los 2’078,000 kilómetros de líneas de telégrafos y teléfonos existentes en los distritos ocupados de la URSS, fueron destruidos o llevados por los invasores alemanes.

    Las viviendas de la población soviética fueron bárbaramente destruidas por explosivos y fuego. De las 2’567,000 viviendas de las ciudades ocupadas, 1’209,000 fueron destruidas o arruinadas; la superficie demolida es mayor al 50 por ciento del total de las edificaciones en las ciudades afectadas. De las 12’000,000 de viviendas rurales de los distritos ocupados, los invasores alemanes arruinaron o destruyeron 3’500,000.

    Los invasores alemanes saquearon o destruyeron existencias de bienes manufacturados, productos agrícolas, productos semielaborados, materias primas, combustible, materiales auxiliares, productos terminados y otros valores materiales. Más de la mitad de las pertenencias domésticas de la población en las áreas ocupadas fue destruida o saqueada.

    El total de las pérdidas en la propiedad, es decir, las pérdidas infligidas en los fondos fijos y circulantes de la URSS o el daño directo al Estado y la población por acción de la destrucción y el pillaje de la propiedad estatal, cooperativa y privada durante la guerra en los territorios ocupados de la URSS, estimado a precios de preguerra, alcanza la cantidad de 679,000 millones de rublos ó 128,000 millones de dólares americanos. Estas pérdidas en la propiedad equivalen a dos tercios de la riqueza nacional anterior a la guerra de los territorios que sufrieron la ocupación.

    El perjuicio material para la economía nacional de la URSS también incluye:

    a)Los gastos directos de guerra y los gastos adicionales causados por la guerra y la conversión de la economía nacional, que incluyen los desembolsos para el financiamiento de proyectos de construcción y de la producción para cubrir las necesidades de la guerra, los gastos en defensa antiaérea, la evacuación y retorno de plantas industriales, y los pagos de las pensiones de guerra.

    b)Las pérdidas de ingresos de la población y las empresas socialistas durante la Guerra Patria debido a la interrupción de la producción en las áreas ocupadas.

    Este perjuicio material, es decir, los gastos directos de guerra y los gastos adicionales causados por la guerra así como las pérdidas en el ingreso nacional de la población y las empresas socialistas durante el periodo de ocupación, alcanzan la cantidad de 1’890,000 millones de rublos calculado a precios anteriores a la guerra, ó 357,000 millones de dólares americanos.

    El perjuicio material a la economía nacional de la URSS ocasionado por la Alemania hitleriana y sus cómplices también incluye las pérdidas en la producción y en el ingreso de la población y el Estado causadas por la interrupción de la producción en el territorio ocupado por el enemigo. En el considerable territorio de la URSS que los alemanes ocuparon durante la Gran Guerra Patria, las empresas estatales y cooperativas dejaron de funcionar. Después de la liberación de los distritos ocupados, el volumen de la producción en esas áreas está aún por debajo del nivel anterior a la guerra y continuará así durante un tiempo considerable. Esto ha traído como consecuencia una producción de bienes bastante baja en la URSS.

    Solo durante la Gran Guerra Patria, los distritos y las empresas de la Unión Soviética que estuvieron sometidos a la ocupación, dejaron de producir 307 millones de toneladas de carbón, 72,000 millones de kilowatts/hora de energía eléctrica, 38 millones de toneladas de acero, 136,000 toneladas de aluminio, 58,000 tractores, 90,000 máquinas cortadoras de metal, 6’300,000 toneladas de azúcar, 11,000 millones de puds de cereales, 192’200,000 toneladas de patatas, 6’800,000 de toneladas de carne y 56’700,000 toneladas de leche. Esos bienes no producidos representan una pérdida para la economía nacional. Estas enormes cantidades de bienes pudieron haber sido producidos por los distritos y las empresas ocupadas por el enemigo durante la guerra, aún si el nivel de producción en esos distritos y en esas empresas hubiera permanecido al nivel de 1940 durante todo ese periodo.

    En ningún momento de la historia, incluida la última guerra mundial, ningún país capitalista sufrió pérdidas tan grandes y destrucción tan desenfrenada a manos de un invasor, como nuestro país.

    Con su heroico esfuerzo en el trabajo, el pueblo soviético está restaurando la economía nacional de la URSS, sobrepasará los niveles de producción anteriores a la guerra y superará económicamente a los principales países capitalistas. Los pueblos de la Unión Soviética, desplegando una excepcional voluntad para el trabajo y ejerciendo toda su fuerza física y espiritual, cumplirán exitosamente estas tareas históricas.

    El perjuicio material ocasionado a los pueblos de la URSS por la Alemania de Hitler sólo es compensado en una cantidad insignificante mediante la transferencia de equipo industrial de Alemania a la URSS, en concepto de reparaciones de guerra. El valor de este equipo representa únicamente el 0.6 por ciento de solo las pérdidas directas en la propiedad, mencionadas anteriormente, sufridas por la URSS durante la Gran Guerra Patria. La recuperación de las florecientes condiciones materiales y espirituales que caracterizaron el periodo anterior a la guerra y sobrepasarlas a un plano superior es una tarea que está siendo cumplida por los pueblos de la Unión Soviética con su heroico trabajo constructivo. La recuperación de la producción en los distritos liberados de la URSS y la eliminación de las secuelas de la ocupación alemana están realizándose sobre la base de la producción socialista, que durante la Gran Guerra Patria demostró su estabilidad y tremenda superioridad sobre la economía capitalista. “Debemos borrar completamente las consecuencias del dominio alemán en los distritos que han sido liberados de la ocupación alemana”, ha dicho Stalin. “Esta es la gran tarea nacional. Nosotros podemos, y debemos, enfrentar está dificultad en un breve plazo”.

    Para recuperar el nivel anterior a la guerra de la producción industrial en los territorios soviéticos que fueron ocupados por el enemigo, la producción industrial total en esas áreas debe incrementarse en cinco veces y media en relación con el nivel alcanzado allí en 1944, asimismo, la producción de carbón debe incrementarse en cuatro veces, la producción de energía eléctrica en más de seis veces, y la producción de acero en más de nueve veces. Tal es la escala del trabajo de recuperación de la industria de las áreas liberadas de la URSS, especialmente en cuanto a la producción de medios de producción.

    Para recuperar el nivel de la producción agrícola anterior a la guerra, en las áreas liberadas de la URSS, la producción bruta de cereales ahí debe aumentarse en más de 70 por ciento en comparación con el nivel alcanzado en 1944, la producción de girasoles en 60 por ciento, la producción de fibra de lino en 3.3 veces, la producción de remolacha en más de 4 veces; asimismo, en comparación con el nivel de 1944, el hato de ganado para la producción de carne y lácteos debe incrementarse en más de la mitad, el de cerdos en cuatro veces, el de ovejas y cabras en 2.2 veces, y el de caballos en más de 2.6 veces. Para lograr estas metas, las granjas colectivas y la estaciones de máquinas y tractores deben ser fortalecidas tanto organizativa como económicamente y se debe proveer al campo maquinaria agrícola, tractores y fertilizantes.

    A fin de restaurar las vías férreas y navegables que sirven a la economía nacional en las áreas liberadas de la URSS, se debe aumentar en 2.3 veces el promedio diario de vagones cargados, y en 9 veces el transporte de carga fluvial, con respecto al nivel de 1944; el tendido de líneas férreas, el parque móvil y la flota fluvial deben ser completamente restaurados y hacerse todos los esfuerzos para aumentar la producción de locomotoras y vagones y ampliar la construcción naval.

    La creación de condiciones normales de vida cultural y material para la población de los distritos liberados de la URSS, la recuperación de las ciudades y poblados y de las viviendas, implica la restauración o construcción de más de 60 millones de metros cuadrados de superficie de viviendas sólo en las ciudades ubicadas en esos distritos. Esta tarea, que requiere unos años para su cumplimiento, no puede realizarse sin emprender en las fábricas la producción masiva, altamente mecanizada, de viviendas o de sus partes principales.

    Estas gigantescas tareas relacionadas con la recuperación económica de los distritos liberados de la URSS pueden ser realizadas en un plazo históricamente breve sólo sobre la base de la reproducción ampliada socialista, de la economía socialista y de la amplia iniciativa y actividad de las masas del pueblo trabajador. La recuperación de la economía nacional de la URSS se realiza basándose en la completa libertad de la economía socialista con respecto a cualquier dependencia de los países y monopolios capitalistas. El Estado soviético no descarta la participación en diversas organizaciones internacionales, siempre y cuando éstas no interfieran en los asuntos internos de la Unión Soviética y no amenacen su sistema económico.

    La experiencia de los pueblos de los países capitalistas de Europa, que sufren las consecuencias de la Segunda Guerra Mundial, demuestra que los “planes” de ayuda de Estados Unidos –que amasó una enorme riqueza durante la guerra– son en realidad planes para la subyugación de Europa y la subordinación de la vida económica de los países europeo-occidentales a la dominación de los monopolios capitalistas norteamericanos.

    La economía socialista de la URSS ha sido y sigue siendo independiente del mundo capitalista y se desarrolla de acuerdo con sus propias leyes particulares. El desarrollo de la economía soviética está determinado y dirigido por un plan socialista estatal, cuyo papel dominante está basado en la concentración de los más importantes medios de producción y recursos en las manos del Estado. El desarrollo de la economía soviética está determinado por la política de independencia económica y técnica de la economía nacional de la URSS con respecto a los países capitalistas, una política diseñada para promover el máximo desarrollo de las fuerzas productivas internas. El desarrollo de la economía soviética está basado en monopolio estatal del comercio exterior, que emana de la propiedad socialista de los medios de producción. Aquellos que deseen desarrollar relaciones económicas con la Unión Soviética deben tener en cuenta estas características particulares de la economía soviética.

    De este modo, la economía nacional de la Unión Soviética, que derrotó al imperialismo alemán, soporta enormes cargas derivadas de las pérdidas y los gastos de guerra. Gracias a las ventajas del sistema socialista, la URSS eliminará las secuelas de la ocupación alemana en un breve plazo. La recuperación económica en los distritos liberados de la URSS se realiza sobre la base de las leyes de la reproducción ampliada socialista.



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