Sobre politiquería y podredumbre burguesas en España

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    Araka la kana
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    Sobre politiquería y podredumbre burguesas en España

    Mensaje por Araka la kana el Lun Ene 21, 2013 3:10 pm



    La llamada “corrupción política” campa a sus anchas en España. Son ya cientos de gestores políticos de la burguesía procesados por delitos de malversación de fondos públicos, cohecho, estafa, prevaricación y un sinfín de tropelías que en España, los proletarios y oprimidos en general, tenemos el placer de disfrutar. Estos casos de corruptelas implican sobre todo a los dos grandes partidos de la burguesía monopolista (PP y PSOE), pero también salpican a otros partidos políticos del Estado burgués y a instituciones tan respetadas como la alta judicatura o la monarquía.

    El último caso que ha salido a la palestra mediática ha sido el del PP y los famosos “sobresueldos”. Mientras millones de proletarios apenas tenían para consumir lo más básico, mientras otros millones ya dependían de la caridad para poder subsistir y ni siquiera podían pagar facturas de gas, electricidad o agua, la alta dirección del PP era untada con jugosos “sobresueldos” en forma de sobres que eran entregados por el extesorero del PP, Luis Bárcenas, quien hasta hace escasos días era una personalidad “honorabílisima”, pero que ahora se ha convertido en todo un quebradero de cabeza para el partido que ostenta el honor de gestionar la cada vez más brutal dictadura de la oligarquía financiera.

    Según destapó El Mundo hace escasos días, todo el dinero que Bárcenas entregó a la cúpula del PP provenía de dinero obtenido mediante comisiones ilegales procedentes de la famosa trama Gürtel. El periódico El Mundo, presidido por Pedro J. Ramírez y propiedad del poderoso grupo mediático RCS MediaGroup, ha vuelto de nuevo a erigirse en protagonista mediático (como ya hiciera, recientemente, con el “caso Urdangarín”), con unas informaciones que desde luego han pillado por sorpresa a la jefatura del PP y que han vuelto a demostrar la catadura moral de quienes nos exigen día tras día apretarnos cada vez más la soga que oprime nuestro cuello.

    En el caso de El Mundo, es posible que, además de la razón puramente monetaria (ya sabemos lo que hace aumentar las ganancias un “escándalo” de politicastros burgueses como este), detrás de este “notición” haya algún tejemaneje por parte de Esperanza Aguirre, una de las grandes aplaudidas por el periódico ultrarreaccionario. Y es que la Thatcher española, después de haber sido fulminada del PP, no parece dispuesta a tirar la toalla por conseguir algo por lo que lleva mucho tiempo peleando: poder dirigir a uno de los dos grandes partidos de la burguesía monopolista española. En cualquier caso, sería aventurado decir que Aguirre está detrás de todas estas informaciones, ya que este escándalo puede suponer de hecho un serio daño a la imagen y a la misma estructura del Partido, cuestión que no le interesaría a Aguirre. En todo caso, la ultrarreaccionaria ya ha declarado que la investigación debe ser profunda, “caiga quien caiga” (añadiendo que entiende que “la gente” esté cada vez más indignada por los casos de corrupción), lo que demuestra que las nueces del árbol caído puede recogerlas “la lideresa”.

    Perro no come perro: apuntes necesarios desde el comunismo para entender este entramado de corruptelas

    Los comunistas entendemos que el sistema capitalista es, por sí mismo, corrupto. Y es que el capitalismo en su fase imperialista es un sistema social que, además de tener como basamento económico la explotación de la gran mayoría de la población y la opresión hacia multitud de países oprimidos, necesita dotarse de una superestructura que genera y potencia la decadencia moral, la falta de escrúpulos, la hipocresía de los gestores políticos, el arribismo y un sinfín de prácticas viciadas que son parte consustancial e inherente del sistema de explotación capitalista.

    Dicho esto, para cualquier persona que sea consciente de la necesidad de proceder a la demolición revolucionaria de este sistema decadente, es un hecho indiscutible que el problema de fondo de la mal denominada “clase política” (una clase es un grupo social que tiene una relación históricamente determinada con los medios de producción y su superestructura política, ideológica, jurídica, etc.) no es que sea “corrupta”, sino que representa y gestiona los intereses espurios de una clase (el capital) que explota y domina a la abrumadora mayoría de la sociedad.

    Espoleada por movimientos pequeñoburgueses como el del 15-M, en los últimos tiempos se ha extendido de forma peligrosa la idea tramposa de la “regeneración política”, que busca engatusar a los proletarios para que crean que su problema fundamental son los políticos. Pero criticar a quienes gestionan este sistema de miseria sin atacar la base que lo sostiene (y a sus verdaderos dirigentes, los capitalistas) es, además de iluso y erróneo, la expresión típica de elementos provenientes de “estratos intermedios” (pequeña burguesía y aristocracia obrera, fundamentalmente) que lo único que buscan es salvarle la cara a un sistema que solo puede ser superado por el nuevo poder de las masas explotadas organizadas en su Partido Comunista. El problema de raíz no son los políticos burgueses, tampoco los bancos; el problema de verdad de nuestra era es el sistema de explotación capitalista, que genera a los Botín, a los Alierta y a sus perros faldero Rajoy, Rubalcaba o Durán i Lleida.

    Por otro lado, como reza el clásico refranero castellano, perro no come perro. Es una auténtica tomadura de pelo hacerles pensar a los explotados que, desde las entrañas del mismo sistema, desde los aparatos podridos y corruptos de todos los partidos burgueses, se puede cambiar, no ya la base de este sistema putrefacto, sino incluso su fachada de politiquería infame y miserable. El mismísimo PSOE se ha cuidado mucho de no alzar demasiado la voz en el “caso Bárcenas”, no vaya a ser que otros se vayan de la lengua demasiado y saquen a la luz a los verdaderos responsables de corruptelas criminales y de proporciones colosales como las relacionadas con los EREs falsos en Andalucía. Efectivamente, perro no come perro, y ninguno de los delincuentes organizados que están al frente de los aparatos políticos de la burguesía va a hacer nada por revertir esta situación de podredumbre sistémica.

    Las corruptelas políticas son típicas de cualquier sistema clasista, y en realidad acontecen en cualquier país, incluyendo a los más “avanzados” de los diferentes bloques imperialistas. Pero lo que también está muy claro es que en el Estado español, en concreto, los niveles de corruptelas sobrepasan con creces el de otros muchos países de su entorno. Según Transparency International, España es, a excepción de Grecia, el Estado más corrupto de toda la UE. El grado de miseria política y moral alcanzado por los gestores del capital español llega hasta el punto de que Estados como Barbados y Bahamas (célebres por ser grandes paraísos fiscales para el capital financiero internacional) son, oficialmente, menos corruptos que el Estado español.

    Sería largo y complejo entrar a analizar las razones por las cuales el Estado español es especialmente corrupto y gangsteril, pero básicamente esto tiene mucho que ver con la tradición política de la clase dominante española, amamantada por décadas de dictadura burguesa y Estado fascista, y que ha desarrollado de manera formidable todo un entramado mafioso en torno a los dos grandes partidos del capital, a instancias del Estado como la monarquía o la alta judicatura, que, como auténticos parásitos, han proliferado gracias al compadreo con sus jefes los capitalistas y a costa del sufrimiento y la miseria de la inmensa mayoría de la sociedad del Estado español.

    Al final, el proletariado sigue siendo como la vaca en el matadero: una vez que entra en él, no sale viva de allí. Nuestra clase, mientras no haya sido capaz de poner en pie su nuevo poder (lo cual solo es posible con la reconstitución del Partido Comunista, que es su instrumento auténtico para lograr la destrucción del Estado burgués y su emancipación total), seguirá viendo impotente cómo los miserables politicastros, que legislan y ejecutan los planes de la clase explotadora, siguen poniendo en práctica aquello para lo único que sirven: estafar, robar y mentir sistemáticamente.

    En definitiva, sin movimiento comunista reconstituido y purgado de todo oportunismo, nuestra clase seguirá hurgando en la basura y siendo desahuciada, mientras los gestores de la burguesía seguirán gastándose el dinero de los parados en inflar las cuentas corrientes de sus gerifaltes. Mientras no haya un auténtico movimiento social revolucionario, los Botín, las Koplowitz y sus gestores políticos sabrán que no tienen nada que temer, pues el cortijo estará bien protegido. Frente a tanta desvergüenza, frente a tanta deshumanización, se hace más necesario que nunca reconstituir el comunismo para cambiar radicalmente esta sociedad corrupta hasta la médula.

    http://revolucionobarbarie.wordpress.com/2013/01/20/sobre-politiqueria-y-podredumbre-burguesas-en-espana/

      Fecha y hora actual: Mar Dic 06, 2016 8:56 pm