Sobre el revisionismo de Dimitrov - Extracto del texto de N. Steinmayr "Stalin y la Internacional Comunista"

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Sobre el revisionismo de Dimitrov - Extracto del texto de N. Steinmayr "Stalin y la Internacional Comunista"

Mensaje por Platon el Dom Nov 25, 2012 8:54 pm

Sobre el revisionismo de Dimitrov y los últimos años de la Comintern

Extracto del texto de N. Steinmayr "Stalin y la Internacional Comunista"


Para cumplir con las nuevas exigencias del imperialismo, los revisionistas que dominaban la Internacional Comunista revisaron cortésmente sus políticas, criticando y rechazando el sectarismo "izquierdista" de comienzos de los años 30 y preparando el terreno para una desviación oportunista de derecha. Esta nueva plataforma, que apoyaba el establecimiento de frentes del pueblo, o frentes populares, en la lucha contra el fascismo, fue adoptada en el Séptimo Congreso de la Comintern en 1935 bajo el nuevo liderazgo de Jorge Dimitrov.

Como subrayó la Liga Comunista en Gran Bretaña durante algún tiempo, la elección de Dimitrov al puesto dirigente de la Internacional Comunista había sido caracterizada por algunos sucesos muy extraños. Cuando más de dos mil comunistas eran asesinados durante la llamada revolución nacional en Alemania y miles más fueron encarcelados en campos nazis de concentración, Dimitrov fue puesto en un juicio público por una corte nazi, donde se le permitió cuestionar a los líderes nazis y ponerlos en ridículo. Después de una campaña de inspiración predominantemente occidental, fue absuelto y se le permitió volar a Moscú, donde fue recibido como un héroe antes de ser destacado a la cabeza de la Comintern. Después de la guerra, sus credenciales revisionistas se hicieron evidentes cuando apoyó a Browder, abrazó abiertamente la tesis de la transición pacífica al socialismo sin revolución y se unió a Tito proponiendo, en una clara jugada antisoviética, una "Federación Balcánica".

Por supuesto, debe señalarse que la reorientación de la Comintern, el salto de "izquierda" a derecha, fue posible cuando los elementos marxistas-leninistas alrededor de Stalin seguían siendo una minoría dentro de su dirección. El nuevo Secretariado Político elegido por el Congreso en 1935, por ejemplo, incluía una fuerte mayoría de revisionistas escondidos (31). El revisionismo siguió desarrollándose clandestinamente, en el sentido de que elementos antisocialistas no podían aún llamar a la restauración de la sociedad capitalista. Al contrario, debían esconder el caracter reaccionario de sus políticas detrás de la defensa teórica del marxismo-leninismo o estipulando que aún era necesaria una revolución socialista, como hizo Dimitrov. Lo más importante: el hecho de que las nuevas políticas de frente popular nunca fueron apoyadas por Stalin da fuertes evidencias circunstanciales de su oposición personal a éstas. Su oposición se hizo casi evidente en el 18º Congreso del PCUS (B) en 1939, cuando Stalin, en su largo informe, no hizo ninguna refencia a las políticas de la Comintern. Además, el oficial Curso Corto: Historia del PCUS (B), publicado en 1939, no presta ninguna atención a los frentes populares.

Al tiempo, "el culto de la personalidad" alrededor de Stalin también se construyó dentro de la Internacional Comunista. Este culto era promovido por "demoledores", como los llamaba Stalin, para desacreditarlo posteriormente. Contra su propia oposición, por lo tanto, el Comité Ejecutivo se dirigía a Stalin como "líder infinitamente amado, ...amado por los corazones de millones de trabajadores... cerebro y artífice de la victoria" (32), "maestro sagaz, amigo supremamente amado... revolucionario intrépido, gran teórico, líder de la revolución socialista, espléndido ejemplo para los revolucionarios proletarios de todos los países..." (33).

No es una coincidencia que en 1935, tan pronto como el Séptimo Congreso de la Comintern terminó, se dieron pasos para descentralizar la organización dándole a partidos individuales un grado significativo de autonomía en el manejo de sus asuntos. Desde entonces, no habría más congresos ni más sesiones plenarias del Comité Ejecutivo, que habían sido muy frecuentes en el pasado. En 1941, el manejo de su trabajo fue puesto en manos de un triunvirato de importantes revisionistas: Dimitrov, Manuilsky y Togliatti. Esta descentralización fue de hecho contraria a la insistencia de Lenin y Stalin en que el internacionalismo proletario sólo podía ser efectivo si la Comintern mantenía un aparato altamente centralizado. "La Comintern es una organización militante del proletariado, había indicado Stalin en 1925, y no puede abstenerse de intervenir en los asuntos de los partidos individuales, apoyando a los elementos revolucionarios... Deducir... que se le debe negar a la Comintern el derecho de dirección, y por lo tanto de intervención, significa trabajar a favor de los enemigos del comunismo" (34).

La nueva reorientación política fue formulada oficialmente por Dimitrov en 1935. Primero que todo, sostenía la tesis correcta de que, para derrotar la creciente amenaza del fascismo (35), los partidos comunistas debían propender por construir amplios frentes del pueblo, o frentes populares, que incluyeran partidos socialdemócratas y otros demócratas burgueses sobre la base de acuerdos de corto o largo plazo. Este frente unido, establecido, desde arriba, entre el partido comunista y los partidos socialdemócratas (representantes de la burguesía), debía representar el primer paso hacia la unificación política de esos partidos. Es decir, una fusión en un partido político único de la clase trabajadora para evitar cualquier dicotomía en su liderazgo, y bajo la condición de que el derrocamiento revolucionario del capitalismo y el establecimiento de la dictadura del proletariado fueran reconocidos (36). Dimitrov exigía "la creación de un extenso frente popular antifascista sobre la base del frente único proletario". Tal gobierno de frente popular, que incluiría a representantes de la burguesía, debía llevar "a cabo determinadas reivindicaciones cardinales revolucionarias... Por ejemplo, el control de la producción, el control sobre los bancos, la disolución de la policía, su sustitución por una milicia obrera armada, etc." (37). ¿Pero cómo diablos sectores de la clase capitalista, no importa qué tan democráticos y antifascistas puedan ser, aceptarían voluntariamente su propia abdicación?

Al sostener que un gobierno de frente popular elegido podía hacer incursiones revolucionarias en el poder político y económico de la clase capitalista, Dimitrov pedía lo imposible. De esta forma, se abría el camino hacia la transición pacífica y parlamentaria al socialismo, en la cual la meta de la revolución socialista sólo permanecería en la teoría. En consecuencia, un gobierno de frente popular podría existir en un país donde la clase capitalista tuviera el poder político, con la sola condición de que el partido comunista participante se rindiera al oportunismo, sirviendo los intereses de la clase capitalista y no los de los trabajadores. Esto se ejemplificó en la experiencia de los frentes populares francés y español en los años 30.

El gobierno del frente popular en Francia (1936-38) realmente llevó a cabo mejoras iniciales en las condiciones del pueblo trabajador. Pero también llevó a Francia a la política del apaciguamiento del imperialismo británico cuando Daladier, en representación del gobierno popular francés, firmó con Chamberlain, Hitler y Mussolini el acuerdo de Munich de 1938 que en los hechos cedió Checoslovaquia a los nazis. También fue el gobierno popular francés el que, aparte de no estar preparado para liberalizar sus políticas coloniales en el Norte de África e Indochina, inició la política de "no intervención" en España, una política respaldada por los revisionistas soviéticos, que permitió a las potencias fascistas proveer armas y soldados a España en apoyo de los rebeldes fascistas dirigidos por Franco. Fue Stalin personalmente quien, en oposición a la política revisionista de "no intervención", ordenó el envío de armas soviéticas al gobierno republicano español. Pero durante la guerra civil española (1936-39), el Partido Comunista de España rechazó el camino revolucionario para preservar la "democracia parlamentaria". Esta línea derrotista fue implementada bajo instrucciones de la Comintern, que envió una delegación a España, encabezada por Togliatti y Tito, para dirigir el partido durante la guerra.

Tras el fracaso de los frentes populares en Francia y España, Dimitrov repudió la misma línea que previamente había planteado. En 1939 hizo un llamamiento a "un frente unido desde abajo" a través de "una lucha más resuelta contra los lacayos socialdemócratas, 'democráticos' y 'radicales' del imperialismo" (38). Una resurrección "revolucionaria" tan repentina de parte de Dimitrov, sin embargo, no pudo evitar la disolución de la Internacional Comunista en 1943. Esto se llevó a cabo sin convocar un congreso y, supuestamente, como resultado del "crecimiento y madurez política" alcanzados por sus partidos comunistas (39). Pero claramente, este no era el caso, ya que al poco tiempo de su disolución la mayoría de los partidos comunistas abrazaron el revisionismo de una u otra forma y se encontraron en un estado de conflicto ideológico mutuo. Al declarar que su disolución había sido "conveniente y oportuna" (40), Stalin debe haber llegado a la conclusión de que, bajo ese liderazgo revisionista, la Comintern había perdido cualquier utilidad como órgano de la revolución socialista. El hecho de que Stalin y los marxistas-leninistas estuvieran de acuerdo en que una verdadera internacional era necesaria está demostrado por el hecho de que en 1947, por iniciativa personal de Stalin, una nueva internacional marxista-leninista, sobre una base restringida, fue organizada bajo la forma de Oficina de Información Comunista, o Cominform, bajo una nueva dirección que excluía a Dimitrov y Manuilsky. Significativamente, las primeras acciones de la Cominform fueron expresando fuertes críticas a las líneas revisionistas de partidos comunistas como los de Francia, Italia, Japón y, después, Yugoslavia.

Notas:

31. Miembros del Secretariado Político elegidos por el Séptimo Congreso de la Comintern: Dimitrov (Secretario General), Togliatti, Manuilsky, Pieck, Kuusinen, Marty, Gottwald; candidatos: Mosvkin, Florin, Wang Ming.

32. ECCI a Stalin (1937), en Jane Degras, Ed., The Communist International: 1919-1943: Documents, vol. 3, London, 1971, p. 460.

33. Extractos de un Mensaje de Saludo del ECCI a Stalin en su 60º Cumpleaños (1939), en Jane Degras, Ed., The Communist International: 1919-1943: Documents, vol. 3, 1971, p. 460-1.

34. "Sobre los derechos de la Comintern y su intervención en los asuntos de los partidos nacionales, estoy en completo desacuerdo con aquellos camaradas que hablan a favor de reducir esos derechos. Ellos quieren que la Comintern se transforme en una organización situada más allá de las estrellas, mirando sin apasionamiento lo que pasa en los partidos individuales y registrando con paciencia los eventos. No, camaradas, la Comintern no puede convertirse en una organización más allá de las estrellas. La Comintern es una organización militante del proletariado, está vinculada con el movimiento de la clase obrera por todas las raíces de su existencia y no puede abstenerse de intervenir en los asuntos de los partidos individuales, apoyando a los elementos revolucionarios y combatiendo a sus oponentes. Por supuesto, los partidos tienen autonomía interna, los congresos de partido deben ser libres, y los comités centrales deben ser elegidos por los congresos. Pero deducir de esto que a la Comintern se le debe negar el derecho de dirección, y por lo tanto de intervención, significa trabajar a favor de los enemigos del comunismo". [José V. Stalin, El Partido Comunista de Checoslovaquia (27-3-25), en Obras, vol. 7, Moscú, 1947, p. 67]

35. Dimitrov retuvo la siguiente definición del fascismo, formulada en el 13º Pleno del ECCI en 1933:

"El fascismo es la dictadura terrorista abierta de los elementos más reaccionarios, más chovinistas y más imperialistas del capital financiero. El fascismo trata de asegurar una base de masas para el capital monopolista entre la pequeña burguesía, apelando al campesinado, los artesanos, los empleados de oficina y el servicio civil que habían sido sacados del rumbo normal de su vida, y particularmente a los elementos desclasados de las grandes ciudades, tratando también de penetrar en la clase obrera...

La posibilidad de prevenir [la dictadura fascista, Ed.] depende de las fuerzas del proletariado combativo, que están paralizadas por la influencia corruptora [desintegradora] de la socialdemocracia más que por cualquier otra cosa". [Extractos de las Tesis del 13º Pleno del ECCI sobre el Fascismo, el Peligro de la Guerra, y las Tareas de los Partidos Comunistas (diciembre 1933), en Jane Degras, Ed., The Communist International: 1919-1943: Documents, vol. 3, London, 1971, pp. 296-7]

36. "Considerando que los intereses de la lucha de clase del proletariado y el éxito de la revolución proletaria imponen la necesidad de que exista en cada país un partido único de masas de la clase obrera, el Congreso pone la tarea a los partidos comunistas de tomar la iniciativa en la búsqueda de esta unidad, apoyándose en el creciente deseo de los trabajadores de unir a los partidos socialdemócratas u organizaciones individuales con los partidos comunistas. Al mismo tiempo debe explicársele a los trabajadores sin falta que tal unidad sólo es posible bajo ciertas condiciones: a condición de independizarse completamente de la burguesía y romper completamente el bloque de la socialdemocracia con la burguesía; a condición de que se realice previamente la unidad de acción; de que se reconozca la necesidad del derrocamiento revolucionario de la dominación de la burguesía y de la instauración de la dictadura del proletariado en forma de soviets; de que se renuncie a apoyar a la propia burguesía en una guerra imperialista". [Extractos de la resolución del Séptimo Congreso del Comintern sobre el Fascismo, la Unidad de la Clase Obrera y las Tareas de la Comintern (20-8-35), en Jane Degras, Ed., The Communist International: 1919-1943: Documents, vol. 3, London, 1971, p. 368-9. Énfasis mío].

(Respecto a la fusión entre el partido comunista y los partidos socialdemócratas, la tesis de Dimitrov fue puesta en práctica en 1948, cuando los partidos comunistas de varias democracias populares, en Rumania, Checoslovaquia, Hungría, Polonia y Bulgaria, se unieron y fusionaron con los respectivos partidos socialdemócratas de sus países).

Respecto a la unidad sindical, se planteó la siguiente línea:

"Los comunistas abogamos decididamente por el restablecimiento de la unidad sindical dentro de cada país y en el plano internacional...

En los países donde existen pequeños sindicatos rojos, les recomendamos que procuren ingresar en los grandes sindicatos reformistas, exigiendo la libertad para sostener sus opiniones propias, el ingreso de los miembros expulsados; y en los países donde existen paralelamente grandes sindicatos rojos y reformistas, se deben hacer esfuerzos para asegurar su fusión sobre bases de igualdad". [Extractos de la resolución del Séptimo Congreso de la Comintern sobre el Fascismo, la Unidad de la Clase Obrera y las Tareas de la Comintern (20-8-35), en Jane Degras, Ed., The Communist International: 1919-1943: Documents, vol. 3, London, 1971, p. 365-6].

37. J. Dimitrov, Sobre el Frente Único Obrero y Popular, Bogotá, 1972, pp. 111, 153.

38. "La táctica del frente unido del pueblo presuponía la acción conjunta de los partidos comunistas y los partidos socialdemócratas y 'democráticos' y 'radicales' pequeño-burgueses contra la reacción y la guerra...

En el periodo precedente los comunistas se esforzaron por asegurar el establecimiento de un frente unido popular haciendo acuerdos con los partidos socialdemócratas y otros partidos 'democráticos' y 'radicales' pequeño-burgueses en la persona de sus cuerpos dirigentes sobre la base de una plataforma común de lucha contra el fascismo y la guerra. Pero en la medida en que los principales líderes de esos partidos se habían pasado completamente al campo de los imperialistas, mientras que algunos de ellos, como los radicales franceses, están directamente a cargo de la dirección de la guerra, no se pueden plantear tales acuerdos.

Ahora la reunión de la clase obrera, del campesinado, del pueblo trabajador urbano y de la intelectualidad progresista puede y debe hacerse aparte y en contra de la dirección de esos partidos, sobre la base de la lucha contra la guerra imperialista y la reacción en un frente unido desde abajo.

Tal frente unido de lucha de las masas no puede lograrse sin una lucha muy resuelta contra los lacayos socialdemócratas, 'democráticos' y 'radicales' del imperialismo, por la eliminación de la influencia de esos agentes de la burguesía en el movimiento de la clase obrera y por su aislamiento de las masas del pueblo trabajador". [Extractos de un artículo de Dimitrov sobre las Tareas de la Clase Obrera en la Guerra (noviembre 1939), en Jane Degras, Ed., The Communist International: 1919-1943: Documents, vol. 3, London, 1971, pp. 455-457]

39. Resolución del Presidium del ECCI Recomendando la Disolución de la Internacional Comunista (15-5-43), en Jane Degras, Ed., The Communist International: 1919-1943: Documents, vol. 3, London, 1971, pp. 476-9.

40. Entrevista de Stalin en Jane Degras, Ed., The Communist International: 1919-1943: Documents, vol. 3, London, 1971, p. 476.
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Re: Sobre el revisionismo de Dimitrov - Extracto del texto de N. Steinmayr "Stalin y la Internacional Comunista"

Mensaje por NG el Sáb Feb 16, 2013 3:29 pm

Me parece tan fatal y lamentable el análisis del polémico artículo de N. Steinmayr contra una de las figuras más alabadas dentro del mundo comunista como fue Georgi Dimitrov, más cuando se está tomando la acusación de revisionista desde unas especulaciones gratuitas que le hacen sonrojar a cualquiera.

Debo decir que soy un gran admirador de las obras de Bill Bland y en mucho menor grado del propio autor N. Steinmayr, pero esta vez basaron sus investigaciones de Georgi Dimitrov en base a acusaciones sin fundamento, otras críticas a G. Dimitrov si son objetivamente denunciables como veremos a delante, pero otras no tienen peso ni pruebas para lanzarlas al aire, y mucho menos calificar enteramente la figura de este veterano militante comunista como la de un revisionista emboscado, o agente nazi e imperialista como han llegado a decir, eso es patético. El marxista-leninista Vijay Singh polemizó correctamente las apreciaciones de Bill Bland sobre el carácter de Georgi Dimitrov sobre bases mucho más sosegadas y coherentes que el británico. Veamos inicialmente la crítica de N. Steinmayr entonces:

La nueva reorientación política fue formulada oficialmente por Dimitrov en 1935. Primero que todo, sostenía la tesis correcta de que, para derrotar la creciente amenaza del fascismo (35), los partidos comunistas debían propender por construir amplios frentes del pueblo, o frentes populares, que incluyeran partidos socialdemócratas y otros demócratas burgueses sobre la base de acuerdos de corto o largo plazo. Este frente unido, establecido, desde arriba, entre el partido comunista y los partidos socialdemócratas (representantes de la burguesía), debía representar el primer paso hacia la unificación política de esos partidos. Es decir, una fusión en un partido político único de la clase trabajadora para evitar cualquier dicotomía en su liderazgo, y bajo la condición de que el derrocamiento revolucionario del capitalismo y el establecimiento de la dictadura del proletariado fueran reconocidos (36). Dimitrov exigía "la creación de un extenso frente popular antifascista sobre la base del frente único proletario". Tal gobierno de frente popular, que incluiría a representantes de la burguesía, debía llevar "a cabo determinadas reivindicaciones cardinales revolucionarias... Por ejemplo, el control de la producción, el control sobre los bancos, la disolución de la policía, su sustitución por una milicia obrera armada, etc." (37). ¿Pero cómo diablos sectores de la clase capitalista, no importa qué tan democráticos y antifascistas puedan ser, aceptarían voluntariamente su propia abdicación?
Aquí, por ejemplo, si lleva razón en parte. La crítica del artículo sobre el frente popular no lleva razón al criticar el amplio frente popular debido a que en países como España al establecerse frente a la amenaza fascista y posteriori golpe dio un buen resultado, siendo además un país con reticencias del feudalismo por lo que no acabó su revolución democrático-nacional. En países como Francia, el frente popular inicialmente con objetivos aunque escasos para la visión comunista del momento se pueden aceptar igualmente como freno para la creciente ola fascista en el país, pero el partido comunista francés en cuanto los demás grupos políticos empezaron a flaquear en cuanto al tema español o empezó a implantar medidas impopulares debió retirarse, ya que precisamente el fin del frente popular era asegurar una seguridad colectiva frente al fascismo a nivel nacional e internacional.

Uno de los fundamentos del partido comunista dentro del frente popular es no perder las raíces y objetivos propios del partido, el partido no debe diluirse dentro del frente, ni debe tener un programa máximo similar al del resto de partidos. En cuanto a la última afirmación el autor no comprende que el frente popular no debe cimentarse para construir el socialismo con los mismos partidos que se integraron para la lucha de liberación nacional o para el frente antifascista en un momento concreto, el deber del partido como digo, es denunciar las vacilaciones, si en el caso francés durante el frente antifascista los partidos muestras ambigüedad sobre el tema español, ahí como dije el partido debe retirarse, si por el contrario el partido búlgaro después de completar la liberación nacional y liquidar los vestigios de la etapa democrático-nacional se encuentra con ciertos partido burgueses que rechazan el avance hacía el socialismo el deber del partido es denunciarlos y echarlos del frente si hace falta con métodos coercitivos, así es como funcionaron los frentes en Europa del Este tras la guerra cuando muchos partidos burgueses y pequeño burgueses inicialmente afines a los programas mínimos comunistas se tambalearon durante la realización del programa máximo del partido comunista: la edificación del socialismo.

Fue Stalin personalmente quien, en oposición a la política revisionista de "no intervención", ordenó el envío de armas soviéticas al gobierno republicano español. Pero durante la guerra civil española (1936-39), el Partido Comunista de España rechazó el camino revolucionario para preservar la "democracia parlamentaria". Esta línea derrotista fue implementada bajo instrucciones de la Comintern, que envió una delegación a España, encabezada por Togliatti y Tito, para dirigir el partido durante la guerra.
Esto es una completa memez digna de alguien que no comprende el carácter de la guerra española de esos años, cabe añadir que el partido comunista español jamás tuvo tanto liderazgo político: en el ejercito republicano, en los sindicatos, y en las masas en general como en el periodo 1936-1939 donde acabó siendo el partido líder en la lucha anti-fascista entre otras cosas por la política aventurera de otras facciones anti-fascistas, esta correcta táctica se le tradujo alcanzando mayor número de afiliados y combatientes durante la guerra como dije. Como apunte: Tito no dirigía nada en España, de hecho ni la piso, solo organizó las brigadas internacionales desde Francia. Por otro lado que este autor o alguien me explique la táctica que Stalin sostuvo para España sino fue otra que el frente popular.

Tras el fracaso de los frentes populares en Francia y España, Dimitrov repudió la misma línea que previamente había planteado. En 1939 hizo un llamamiento a "un frente unido desde abajo" a través de "una lucha más resuelta contra los lacayos socialdemócratas, 'democráticos' y 'radicales' del imperialismo" (38). Una resurrección "revolucionaria" tan repentina de parte de Dimitrov, sin embargo, no pudo evitar la disolución de la Internacional Comunista en 1943. Esto se llevó a cabo sin convocar un congreso y, supuestamente, como resultado del "crecimiento y madurez política" alcanzados por sus partidos comunistas (39). Pero claramente, este no era el caso, ya que al poco tiempo de su disolución la mayoría de los partidos comunistas abrazaron el revisionismo de una u otra forma y se encontraron en un estado de conflicto ideológico mutuo.
Esto es otra manipulación premeditada y un gesto de total desconocimiento sobre la obra del pensamiento del búlgaro, ya que en su libro: Las tareas de la clase obrera en la guerra (1939) no reniega de la táctica del frente popular, no hace un furibundo ataque a los demás partidos radicales, socialdemócratas, etc. como si quisiera quebrar el frente popular como deduce el autor, de hecho la única mención que hace en todo el texto G. Dimitrov a la socialdemocracia es una advertencia a los obreros para que no caigan en la ilusión que el bando de los aliados solo buscan la libertad frente al fascismo ni que no son imperialistas ni buscan expansión ni dominación económica en los territorios alemanes, italianos, etc.

Por otro lado la disolución de la internacional comunista fue de mutuo acuerdo, y se llevaba gestando desde antes de 1943:
http://amistadhispanosovietica.blogspot.com.es/2012/08/dimitrov-sobre-la-disolucion-de-la.html
http://amistadhispanosovietica.blogspot.com.es/2012/08/dimitrov-sobre-la-disolucion-de-la_6.html

No fue ninguna trama de "revisionistas emboscados", que es la tesis que estos autores mantienen sobre la internacional comunista durante todo el periodo de Dimitrov. Tampoco existe documento de Stalin ni quejandose del VIIº Congreso de la Komintern, ni de la propia Komintern, en todo caso las especulaciones sobre Stalin en este caso le dejan como un cobarde que no se atreve a combatir al revisionismo, he ahí la ridiculez de las tesis.

Ahora veamos ciertas críticas de Bill Bland cuando hablaba de Dimitrov y polemizaba con Vijay Singh; este último a diferencia de Bill Bland, es un firme defensor tanto de Enver Hoxha como de Georgi Dimitrov, Bill Bland, sin embargo, sólo de Enver Hoxha:
V.S.: "Usted rechazar a Dimitrov, su lucha persistente para la creación y consolidación del Frente Popular". ("carta", N º 111 (febrero de 1994)
B.B.: Esto es inexacto. Apoyamos plenamente la política del Frente Popular en relación con el tipo colonial países como España y China, donde la colaboración de clases con la burguesía nacional puede jugar un papel progresista. Nos oponemos sólo en los países capitalistas desarrollados, donde la colaboración de clases con la burguesía significa el sacrificio de los intereses de la clase obrera. Nuestra posición sobre esta cuestión se pone de manifiesto en la "carta" N º 112 (abril de 1994)
Bill Bland para empezar califica de país colonial a la España de 1936 algo insólito pero como vemos el mismo acepta el frente popular exceptuando a países como Francia donde lo ve como una traición a la clase obrera, el problema es que el frente popular francés no fue para ninguna lucha de liberación nacional como en China, fue para parar al propio fascismo como en España, por lo que si apoya el frente popular español debería apoyar el francés, otra cosa es la postura infame del propio Partido Comunista Francés ante la guerra española y su tibia reacción de él y del gobierno socialista francés. De hecho, Georgi Dimitrov, habló claro del papel del frente popular en Francia, de sus míminos programáticos para que el Partido Comunista Francés optara por entrar en un gobierno de este tipo o para que lo apoyase, en 1936 dijo:

"El mantenimiento de un frente popular en Francia no significa, ni de lejos, que la clase obrera apoyé al gobierno a cualquier precio. Si, por una razón u otra, el gobierno existente no no es capaz de cumplir el programa del Frente Popular, si adopta la línea de retirada antes que el enemigo en el ámbito nacional como en el extranjero, si su política debilita la resistencia a la ofensiva fascista, entonces la clase obrera, sin dejar de fortalecer los lazos del frente popular, tenderá a provocar la sustitución del gobierno existente". (Georgi Dimitrov; Obras Escogidas, t. 2, p. 160)

Por lo tanto, el Partido Comunista Francés, si bien tuvo grandes méritos durante 1934 y 1935 en la inspiración del frente popular, y en la lucha contra el fascismo, tuvo un papel de seguidismo y ridículo durante 1936, 1937, etc. Culpa que no recae como vemos, en el búlgaro, sino en los dirigentes franceses y su línea.

Otro punto que toca por ejemplo por Bill Bland en otros trabajos suyos es que Georgi Dimitrov no tenía pensamientos sobre la dictadura del proletariado:

Esta es otra acusación gratuita facilmente contrastable:
"La democracia popular representa el poder de los trabajadores, de la inmensa mayoría del pueblo, bajo la dirección de la clase obrera. Este hecho significa, en primer lugar, que el poder de los capitalistas y de los grandes terratenientes es abolido y que el de los trabajadores de la ciudad y del campo queda establecido bajo la dirección de la clase obrera; la clase obrera, la clase más progresiva de la sociedad contemporánea juega en el Estado y en la vida social un papel de dirección. En segundo lugar, el Estado sirve de instrumento en la lucha de los trabajadores contra los elementos explotadores, contra todas las tentativas y todos los esfuerzos orientados a restablecer el régimen capitalista y la dominación de la burguesía. (...) Encamando la dominación de los trabajadores bajo la dirección de la clase obrera, el régimen de democracia popular puede y debe como la experiencia lo ha demostrado ya, ejercer con éxito en las condiciones históricas establecidas, las funciones de la dictadura del proletariado para la liquidación de los elementos capitalistas y la organización de la economía socialista. Puede romper la resistencia de los capitalistas y de los grandes propietarios terratenientes derrocados, ahogar y liquidar sus tentativas por restaurar el poder del capital. Puede organizar la construcción de una industria sobre la base de la propiedad colectiva y de la economía planificada. El régimen de democracia popular estará igualmente en condiciones de vencer la inestabilidad de la pequeña burguesía de la ciudad y de los campesinos medios, de triunfar sobre los elementos capitalistas en el campo y de unir las masas fundamentales de los trabajadores en torno a la clase obrera en la lucha decisiva para pasar al socialismo.

En la aplicación de esta línea, que tiene por finalidad eliminar a los elementos capitalistas de la economía nacional, el régimen de democracia popular no dejará, sin duda, de sufrir cambios.

Será necesario reforzar continuamente las posiciones dirigentes de la clase obrera en todos los dominios de la vida pública y del Estado; será necesario unir, en el campo, a todos los elementos que puedan llegar a ser aliados seguros de la clase obrera durante el período de la lucha aguda contra los kulaks y sus auxiliares. Será necesario reforzar y mejorar el régimen de democracia popular, como un medio de lucha para limitar y liquidar a los enemigos de clase".  (Georgi Dimitrov; Informe al Vº Congreso del Partido Obrero (comunista) Búlgaro, 1948)

Otro ejemplo:

"La segunda caracterización se refiere a la caracterización ofrecida en el informe sobre la democracia popular. Algunos camaradas que en la discusión mencionaron el problema de la democracia popular, pusieron o estaban inclinados a poner el acento ante todo sobre las diferencias entre el régimen de democracia popular y el régimen soviético, cosa que puede llevar a conclusiones injustas y nocivas.

De acuerdo con el planteamiento marxista-leninista el régimen soviético y el de democracia popular son dos formas de un mismo poder: el de la clase obrera en alianza y al frente de los trabajadores de la cuidad y campo. Se trata de dos formas de la dictadura del proletariado. La forma específica de la transición del capitalismo al socialismo en nuestro país no deroga ni puede derogar las leyes naturales, fundamentales, del período de transición del capitalismo al socialismo, comunes para todos los países. El paso al socialismo no puede efectuarse sin la dictadura del proletariado contra los elementos capitalistas y sin la organización de la economía socialista".
(Georgi Dimitrov; Informe al Vº Congreso del Partido Obrero (comunista) Búlgaro, 1948)

Pero es más, cualquier que haya leído el informe al VIIº Congreso de la Komintern, y los informes de similares participantes –incluido los a posteriori revisionistas como Palmiro Togliatti– se verá que la mención a la dictadura del proletariado esta presente, nadie encontrará un ápice de revisionismo a la hora de tocar la cuestión, mucho menos en los informes de Dimitrov de dicho congreso:



Es más, cuando se hablaba de la misión histórica de la unificación de los partidos obreros en cada país, entre otras condiciones plausibles, Georgi Dimitrov exigía:

"Tercero, a condición de que se reconozca la necesidad del derrocamiento revolucionario de la dominación de la burguesía y de la instauración de la dictadura del proletariado en forma de soviets; (...) ¿Por qué es necesario reconocer el derrocamiento revolucionario de la burguesía y la instauración de la dictadura del proletariado bajo la forma del poder soviético?

Porque la experiencia del triunfo de la gran Revolución Socialista de Octubre, de una parte, y de otra, las amargas enseñanzas de Alemania, Austria y España, durante todo el período de posguerra, han corroborado una vez más que el triunfo del proletariado sólo es posible mediante el derrocamiento revolucionario de la burguesía, y que la burguesía, antes de permitir que el proletariado instaure el socialismo por la vía pacífica, ahogará el movimiento obrero en un mar de sangre. La experiencia de la Revolución de Octubre ha demostrado, con toda evidencia, que el contenido básico de la revolución proletaria es el problema de la dictadura del proletariado, cuya misión es aplastar la resistencia de los explotadores derribados, armar a la revolución para la lucha contra el imperialismo y llevar a la revolución hasta el triunfo completo del socialismo. Para llevar a cabo la dictadura del proletariado, como dictadura de la aplastante mayoría sobre una minoría insignificante, sobre los explotadores –y únicamente así puede ser llevada a cabo– son necesarios los soviets que abarquen a todas las capas de la clase obrera, a las masas principales del campesinado y demás trabajadores, ya que sin despertarlos e incorporarlos a estos al frente de la lucha revolucionaria, será imposible afianzar el triunfo del proletariado". (Georgi Dimitrov; (Georgi Dimitrov; La ofensiva del fascismo y las tareas de la Internacional en la lucha por la unidad de la clase obrera contra el fascismo; Informe ante el VIIº Congreso de la Komintern, pronunciado durante el 2 de agosto de 1935))

En cuanto a lo del modelo económico en la Bulgaria socialista, el propio Bill Bland que nadie puede decir que el sector estatal industrial no estuviera bajo manos del Partido Obrero (comunista) Búlgaro cuando Georgi Dimitrov finalmente murió en 1949:
"En relación con la aprobación de la Constitución de Dimitrov, todos los bancos a gran escala de la industria y las compañías de seguros fueron nacionalizadas, y los monopolios estatales fueron establecidos en los artículos principales del comercio al por menor. A finales de 1948, aproximadamente el 85% de la producción industrial estaba en el manos del Estado, con otro 7% llevada a cabo por las organizaciones cooperativas .. los primeros 5 años del plan fue aprobado por el Grupo 5 º Congreso a finales de 1948 y refleja claramente la estrategia de desarrollo soviético. La producción de la industria pesada estaba previsto que aumente en 220% y la producción de la industria ligera en un 75%."
JDBell. "El Partido Comunista Búlgaro De Blagoev a Zhivkov", Stanford, 1986, p.10.
Como Bill Bland reconocé tendrán que ser después de la llegada del revisionismo jruschoviano cuando se cambia este programa de industrialización:
Sin embargo, tras la muerte de Stalin TODO ESTO FUE AL REVÉS. Así, en junio de 1958, 7 º del PCB CONGRESO APROBÓ EL TERCER plan de 5 años:
"El plan establece metas relativamente moderadas y el aumento de la participación de la inversión dedicada a la industria de consumo."
Bell, Ibid, p.118.


En los años siguientes, la disparidad se agravó, ya que el social-imperialismo de los revisionistas de Jruschov tomó más firme agarre en la economía búlgara. Esto hizo a las democracias populares en la base para el desarrollo colonial ruso de la nueva clase capitalista. La siguiente tabla muestra el crecimiento relativo de las tasas de industria, agricutura y construcción. Como se observa, tras la muerte de Stalin, las tasas de crecimiento de la industria cayó:
CUADRO 3 TASAS DE CRECIMIENTO ANUAL POR SECTOR (en porcentaje)

                                              1949-1952 1953-1957 1958-1960

El crecimiento neto                            8,4          7,8       11,6
Industria                                      20,7         12,7      16,2
Agricultura                                    0,9          4,9       6,6
Construcción                                   19,6          7,1       20,8

(De Lampe Ibid, p.144).

TABLA 4 : RECURSOS BÚLGAROS PARA LA INDUSTRIA PESADA vs VERSUS INDUSTRIA LIGERA

AÑO 1951-1960              (en%) 1960          (En Nueva leva)

La renta nacional              100              4457000000.

Industria Total                300              4,838,1000,000

Industria pesada               420              2416500000.

Industria Ligera               220              2421600000.


(De Brown JF "Bulgaria bajo el régimen comunista" Ibid, p.147).


Como muestra el cuadro 4, mientras que en el período anterior, hubo una relación aproximada de 2:1 de los recursos invertidos, lo que favorece a la industria pesada. Sin embargo la industria ligera, en el último periodo hubo una relación aproximada de 1:1, tal como se expresa en el ( ciertamente diferentes) unidades, de las nuevas levas.

La industria de consumo (o industria ligera) se trató preferentemente después de la muerte de Stalin. Esta inversión de la correcta marxista-leninista actitud a la industria, se asoció con la transformación de Bulgaria de un país en desarrollo hacia el socialismo, en un país en desarrollo hacia una dependencia neo-colonial en la ahora capitalista antigua Unión Soviética.
Como bien analiza, el periodo de industrialización e intento de autosuficiencia búlgaro pasa durante el periodo de Stalin-Dimitrov, y no después donde se regirian estos países por la llamada división internacional del trabajo. En otro orden de cosas Bill Bland ve la unión con el partido socialista y su ala izquierdista, y la disolución del partido radical y el partido demócrata en Bulgaria para el señor Bill Bland en vez de una medida en pro de la dictadura del proletariado es una labor de zapa consciente del propio G. Dimitrov hacía el PCB que el mismo gobernaba, tremendo.

También parece como si se pusiera a Georgi Dimitrov como un titoista de nuevo no abiertamente proclamado sino emboscado, y para ello usan el tema de la federación balcánica, entre otras cosas desconocen la tirantez en las relaciones yugoslavo-búlgaras en temas como el macedonio, tema que refuta las acusiones indirectas de Dimitrov como un titista, para empezar hablando de la federación de los balcanes dice Bill Bland sobre Stalin que:
"demostró su oposición al proceso rápidamente."
Esto es una gran mentira que se muestra por las infinitas citas de Georgi Dimitrov en la lucha contra el titoismo en todo momento, recomiendo para ello leer lo siguiente:

Georgi Dimitrov y la lucha contra el titoismo en Bulgaria; Vulko Chervenkov, 1950

http://bitacoradeunnicaraguense.blogspot.com.es/2014/04/georgi-dimitrov-y-la-lucha-contra.html

Por otro lado una de las críticas más sonadas es la de que G. Dimitrov rechazó la revolución proletaria por métodos violentos:
En el socialismo ciertas condiciones pueden alcanzarse sin un levantamiento Estas condiciones existen ahora".  (Georgi Dimitrov: Liga de los Trabajadores Jóvenes debe ser una escuela de socialismo (marzo de 1946), en: Obras escogidas, Tomo 2, Sofía, 1972, p 342, citado en: 'Compass', N º 117 (junio de 1995), p 8.)
En caso de que esa cita sea real, no sería nada alejado de lo que el propio Stalin dijo hace tiempo en su famoso libro: Fundamentos del leninismo de 1924 en cuanto a la posibilidad de la vía pacífica en caso de una situación "favorable":
"Claro está que, en un porvenir lejano, si el proletariado triunfa en los países capitalistas más importantes y el actual cerco capitalista es sustituido por un cerco socialista, será perfectamente posible la trayectoria "pacífica" de desarrollo para algunos países capitalistas, donde los capitalistas debido a la "desfavorable" situación internacional, juzguen conveniente hacer "voluntariamente" al proletariado concesiones importantes. Pero esta hipótesis sólo se refiere a un porvenir lejano y probable. Para un porvenir cercano, esa hipótesis no tiene ningún fundamento, absolutamente ninguno."
Ahora, el problema sería estudiar si en Bulgaria se depuró la estructura del Estado burgués de forma correcta a partir de la llegada al poder del PCB, y si efectivamente existía una dictadura del proletariado sólida como hablaba el propio Dimitrov en sus escritos de 1948.

La manipulación más grave que he visto fue la de decir que Georgi Dimitrov fue que no rechazó las tesis oportunista de Browder, para quién no lo sepa el americano Browder promulgó una serie de tesis de conciliación de clases, extinción de la lucha de clases, coexistencia pacífica al modo que Jruschov presentaría a posteriori en el XX Congreso, y un montón de tesis revisionistas en resumen, Enver Hoxha calificó así el browderismo y su historia:
"La nueva corriente que precedió al revisionismo moderno en el poder fue el browderismo. Esta corriente surgió en los Estados Unidos y tomó ese nombre del ex secretario general del Partido Comunista de los Estados Unidos, Earl Browder.

En 1944, cuando en el horizonte se perfilaba claramente la victoria de los pueblos sobre el fascismo, Browder salió públicamente con un programa totalmente reformista. Fue el primer pregonero de aquella línea ideológica y política de capitulación que el imperialismo estadounidense trataría de imponer a los partidos comunistas y a los movimientos revolucionarios. So pretexto del supuesto cambio de las condiciones históricas del desarrollo del capitalismo y de la situación internacional, Browder declaró «caduco» el marxismo-leninismo y lo calificó de sistema de dogmas y esquemas rígidos.

Browder predicaba la renuncia a la lucha de clases, la conciliación de clases a nivel nacional e internacional. Juzgaba que el capitalismo  estadounidense ya no era reaccionario, que podía remediar los males de la sociedad burguesa y desarrollarse siguiendo la vía democrática, en pro del bienestar de los trabajadores. Ya no veía el socialismo ni como ideal, ni como objetivo a alcanzar. De su campo de miras había desaparecido totalmente el imperialismo estadounidense, su estrategia y su política. Los grandes monopolios, pilares de este imperialismo, constituían para Browder una fuerza impulsora del desarrollo económico, social y democrático del país. Browder negaba el carácter de clase del Estado capitalista y consideraba la sociedad estadounidense como una sociedad única y armónica, sin antagonismos sociales, como una sociedad en la que reina la comprensión y la colaboración de clases. Sobre la base de estas concepciones, Browder rechazaba igualmente la necesidad de la propia existencia del partido revolucionario de la clase obrera. Browder pasó a ser asimismo el promotor de la disolución del Partido Comunista de los Estados Unidos en 1944:

«Los comunistas prevén que sus objetivos políticos prácticos serán por un largo tiempo y en todas las cuestiones fundamentales, idénticos a los objetivos de una mayor masa de no comunistas, por tanto nuestros actos políticos se fundirán en movimientos de mayor envergadura. Es por esto que la existencia de un partido político específico de los comunistas ya no sirve a un objetivo práctico, sino que por el contrario, podría convertirse en un obstáculo para conseguir una más amplia unidad. Por eso, los comunistas disolverán su propio partido político y encontrarán una forma organizativa diferente y nueva, y un nuevo nombre que se adapte mejor a las tareas del día y a la estructura política a través de la cual deben llevarse a cabo dichas tareas». (3) (Earl Browder; Teherán: nuestro camino en la guerra y la paz, 1944)

Como punto de partida para justificar la formulación de sus teorías burguesas liquidacionistas, Browder tomó la conferencia de las potencias aliadas celebrada en Teherán en 1943, de cuyos resultados hizo un análisis y una interpretación antimarxistas y totalmente tergiversados. (Enver Hoxha; Eurocomunismo es anticomunismo; 1980)
La extensa crítica  del revisionismo browderista la podemos encontrar en el libro que cito del propio Enver Hoxha, la cual no tiene desperdicio.Ahora veamos la relación de Dimitrov-Browder:
Jacques Duclos señaló en su artículo de 1945 que las creencia de Browder que conciernen la dirección del mundo de la posguerra eran "conclusiones erróneas que de ningún modo que fluyen de un análisis marxista de la situación" y que su "revisionismo notorio del marxismo" había conducido "a la liquidación del partido político independiente de la clase obrera".

El artículo de Jacques Duclos negó la visión de Browder de que los acuerdos soviéticos-americanos de guerra pudieran ser interpretados como el trazado de la fundación para "una plataforma política de paz de clase para los Estados Unidos en la posguerra" o que había "la posibilidad de la supresión de la lucha de clases en la posguerra". En realidad el acuerdo Teherán era sólo " un documento de un carácter diplomático".

Cuando el artículo de Duclos alcanzó los Estados Unidos, en mayo de 1945, los Comunistas americanos concluyeron que esto era un mensaje de Moscú: Duclos no tenía ninguna otra razón de concernirse con el partido americano. Además, él había cotizado de la carta de Foster, que era secreta; había sido enviado sólo a Moscú. En el artículo de Duclos, en Moscú fue percibido para pronunciarse, y en junio la Asociación Comunista Política quitó a Browder de su poder ejecutivo; en julio una convención  disolvió el PCA y se reconstituyó como el Partido Comunista de los Estados Unidos de América.  

Estos documentos, con el documento 21, requieren que nosotros modifiquemos la historia del conflicto Browder-Foster ligeramente. El documento 21 es un mensaje de Dimitrov a Molotov, el Ministro de Asuntos Exteriores soviético, datado el 8 de marzo de 1944. En ello, Dimitrov cotiza las objeciones de Foster a la doctrina de Teherán de Browder y ofrece el texto de un cable que él ha bosquejado para ser enviado a Browder. En este cable Dimitrov no aceptó, como Browder dijo a sus colegas y como los historiadores han desde entonces creído, los puntos de vista de Browder sin hacer caso a Foster.

En cambio, el cable es una advertencia clara a Browder. Dimitrov apunta: "Estoy molestado por las nuevas posiciones teóricas, políticas, y tácticas usted es desarrollando. ¿No va usted demasiado lejos en la adaptación a la situación internacional, al punto de negar la teoría y practica de lucha de clases y la necesidad de la clase obrera para tener su propio partido político independiente? Por favor reconsidere todos esto y relate sus pensamientos." Para subrayar la seriedad de su preocupación, él añade: "Confirme que recibió este mensaje". Antes del enviar al cable, Dimitrov solicitó la opinión de Molotov. Ninguna respuesta escrita ha sido localizada, pero el diario de Dimitrov reproduce el texto dado en el documento 21 e indica que él envió dicho cable.

La consideración que Dimitrov llegó a considerar la materia bastante importante como para levantar al Ministro de Asuntos Exteriores soviético y ordenó que Browder confirmara el recibo de su cable, con ello, tenemos la buena razón para concluir que Browder recibió la advertencia. Al parecer, él lo desatendió y ocultó el mensaje de sus colegas, asegurándolos que Dimitrov lo apoyó.

Seguramente, si Foster hubiera visto el cable de Dimitrov, él nunca habría estado de acuerdo con sofocar sus objeciones.


Muchos años después de que él fue expulsado, después de que él había dejado toda la esperanza de restaurar al Partido Comunista, Browder llamó el artículo de Duclos "la primera declaración pública de la Guerra fría".  Esto realmente tenía algo de aquella calidad. Browder había reorganizado el Partido Comunista suponiendo que EEU-URSS de la posguerra podían tener relaciones basadas en la coexistencia pacífica. En la luz del artículo de Duclos, el partido invirtió su estrategia de la cooperación con el liberal establecido y dirigentes sindicales a una política de oposición para alguien que no apoyó el alojamiento americano de los objetivos de la posguerra. Antes de finales del verano 1945 el Partido Comunista americano fue colocado de nuevo para luchar una Guerra fría que sobre la superficie aún no había comenzado.
The Soviet World of American Communism

Por último me gustaría recomendar, para quienes sostienen las tesis de Bill Bland, que creo han sido con este breve repaso refutadas, la influencia de Georgi Dimitrov en los comunistas albaneses:

La evaluación del Partido del Trabajo de Albania sobre la obra de Georgi Dimitrov

http://bitacoradeunnicaraguense.blogspot.com.es/2013/12/la-evaluacion-del-pta-sobre-la-obra-de.html

    Fecha y hora actual: Jue Nov 23, 2017 9:40 pm