¿Es el momento de la Revolución?

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    JoseKRK
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    Re: ¿Es el momento de la Revolución?

    Mensaje por JoseKRK el Mar Oct 30, 2012 1:38 pm

    Al hilo de esto y de la pelea ideológica que ha traído, lo que sí debo decir a favor de Duffman, por ejemplo, es que, con todas las limitaciones que yo le veo a sus posiciones, al menos no tiene la osadía y la desfachatez de culpar a las masas trabajadoras de su incapacidad revolucionaria y busca las soluciones en el modo de actuar de los autodenominados como "revolucionarios".

    Es mejor punto de partida, mejor dirigido y más honesto que el otro de echar balones fuera de las propias filas comunistas, por mucho que las soluciones que proponga sean, a mi entender, totalmente erradas, pero al menos no se disfrazan de lo que no son, es decir, de "soluciones" de la "vanguardia revolucionaria proletaria".

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    Re: ¿Es el momento de la Revolución?

    Mensaje por duffman el Mar Oct 30, 2012 1:48 pm

    Tenemos un punto en conflicto;la violencia.Aunque es bien cierto que el contacto con los anarquistas de aquí me ha hecho entender el verdadero significado de la violencia.Para mí el desarrollo de la violencia se debe dar en situaciones límites,donde haya que recurrir a ella para defender derechos,pero nunca la defenderé como forma de cambio de sistema.nunca me cargaré un fusil al hombro ni armare a las masas por querer imponer un sistema a una inmensa mayoría.Estos desarrollos me han llevado a ser tachado de social-demócrata,bueno,estoy mas cerca de eso que de defender el asesinato.

    Si de verdad quieres acabar con algo,hay que destruirlo desde dentro.Como hicieron Franco,Hitler y como se hizo en la transición,un buen apoyo se consigue apoyándose en el sistema anterior.La transición siguió las leyes franquistas para desarrollar la democracia,no me acuerdo ahora muy bien cuáles son pero tengo aquí el libro de derecho constitucional en el que te lo explica mas ampliamente,pero ese no es el tema que nos incumbe.
    Antes de continuar quisiera hacer unas aclaraciones antropológicas:

    1º la sociedad,española en este caso,cree en la democracia,es muy insignificante el porcentaje de personas que piensan que es necesaria una dictadura(incluyo aquí tanto a la derecha como a la izquierda radical).
    2ºLa mayoría de personas quieren cambio de forma de vida,de sistema.
    3ºYa sea por mala propaganda o por desconocimiento,el comunismo esta de capa caída.A mi modo de ver Fidel Castro,Iosef Stalin,y demas mamarrachos no han hecho nada bueno por el movimiento nada mas que destruirlo para el futuro.

    Todas estas reflexiones me llevan a una conclusión que se cae por su propia lógica:La necesidad revolucionaria de un partido que englobe las siguientes condiciones:

    1-que tenga la suficiente fuerza politica para llevar a un candidato con aptitudes para la política,que tenga honor y que no se venda por nada,un idealista,al parlamento.
    2-que englobe a todos los partidos de izquierdas que se encuentran divididos,por pequeñas matizaciones.

    Estos requisitos me llevan a pensar en Izquierda Unida.Izquierda Unida como punto de conexión entre los diferentes partidos comunistas.Para llevar al pueblo como si de la iglesia se tratase la ideología marxista,y así poco a poco conseguir mas y mas fuerza.

    Esto no puede hacerse dela noche a la mañana,y lleva aparejado un gran esfuerzo político por parte de muchas personas.Hay que hacer hablar a a la gente,a los que mueven los partidos,las juventudes,los sindicatos, hablar sobre la revolución, y dejar así de fantasear con ella,para hacerla realidad.

    Una vez en el poder de España,la revolución mundial será inmediata,igual que el 15M se esparció por todo el mundo en cuestión de horas,dias,el movimiento obrero será también absorbido,como ejemplo, España,como sueño el mundo.Y es en este punto donde será necesaria la violencia.Pero como Ernesto Everhard,me gustaría agotar la via diplomática,se que es una fantasía,pero...lo veo posible.

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    Re: ¿Es el momento de la Revolución?

    Mensaje por GhostRider el Mar Oct 30, 2012 2:35 pm

    Tenemos un punto en conflicto;la violencia.Aunque es bien cierto que el contacto con los anarquistas de aquí me ha hecho entender el verdadero significado de la violencia.Para mí el desarrollo de la violencia se debe dar en situaciones límites,donde haya que recurrir a ella para defender derechos,pero nunca la defenderé como forma de cambio de sistema.nunca me cargaré un fusil al hombro ni armare a las masas por querer imponer un sistema a una inmensa mayoría.Estos desarrollos me han llevado a ser tachado de social-demócrata,bueno,estoy mas cerca de eso que de defender el asesinato.

    Parece como si la violencia fuera un capricho revolucionario; como si la decisión de coger un fusil viniese impulsado por puro sadismo. Y no es así. La violencia se convierte en un requisito indispensable, pues es la burguesía la que defiende su dominio de clase por todos los métodos que tienen a su alcance, entre ellos, obviamente (y como vemos a diario en pequeñas medidas) la violencia.

    Si de verdad quieres acabar con algo,hay que destruirlo desde dentro.Como hicieron Franco,Hitler y como se hizo en la transición,un buen apoyo se consigue apoyándose en el sistema anterior.La transición siguió las leyes franquistas para desarrollar la democracia,no me acuerdo ahora muy bien cuáles son pero tengo aquí el libro de derecho constitucional en el que te lo explica mas ampliamente,pero ese no es el tema que nos incumbe.


    Ahora estás poniendo ejemplos cualitativamente diferentes (a parte de no ser muy apropiados). Los ejemplos que pones no nos sirven, nosotros abogamos por un cambio de sistema, no por una transformación superflua de aspectos principalmente políticos. Queremos dar la vuelta a la dominación de clase.
    Recordemos además que es necesario una ruptura con el aparato estatal burgués, tenemos que crear nuestras propias estructuras de poder.


    1º la sociedad,española en este caso,cree en la democracia,es muy insignificante el porcentaje de personas que piensan que es necesaria una dictadura(incluyo aquí tanto a la derecha como a la izquierda radical).
    2ºLa mayoría de personas quieren cambio de forma de vida,de sistema.
    3ºYa sea por mala propaganda o por desconocimiento,el comunismo esta de capa caída.A mi modo de ver Fidel Castro,Iosef Stalin,y demas mamarrachos no han hecho nada bueno por el movimiento nada mas que destruirlo para el futuro.

    Los puntos 1 y 2 se contradicen. Un cambio de sistema, la llegada del socialismo, implica la dictadura de clase. A la gente lo de dictadura del proletariado le puede sonar muy feo, pero una vez asimilados ciertos conceptos pierde todo ese halo de oscuridad. No se puede creer en la democracia así, en modo etéreo, idealista. La única democracia completa es la ausencia de la misma. Mientras haya clases será necesario una dictadura de clase, una democracia parcial, para una clase o para la otra. Y aquí abogamos, obviamente, por la dictadura del proletariado.
    En cuanto al punto 3, bueno, no es nada nuevo, la propaganda existe y tendremos que luchar contra ella.

    Todas estas reflexiones me llevan a una conclusión que se cae por su propia lógica:La necesidad revolucionaria de un partido que englobe las siguientes condiciones:

    1-que tenga la suficiente fuerza politica para llevar a un candidato con aptitudes para la política,que tenga honor y que no se venda por nada,un idealista,al parlamento.
    2-que englobe a todos los partidos de izquierdas que se encuentran divididos,por pequeñas matizaciones.

    Estos requisitos me llevan a pensar en Izquierda Unida.Izquierda Unida como punto de conexión entre los diferentes partidos comunistas.Para llevar al pueblo como si de la iglesia se tratase la ideología marxista,y así poco a poco conseguir mas y mas fuerza.

    Por vías parlamentarias, desde las estructuras burguesas, lo más que podemos aspirar es al reformismo. Y eso no es lo que queremos. Sí es necesaria la unión de los comunistas, pero obviamente no alrededor de IU, una fuerza reformista a más no poder. Es tarea de los revolucionarios crear ese verdadero Partido. Cosa que aquí no tenemos todavía.

    Esto no puede hacerse dela noche a la mañana,y lleva aparejado un gran esfuerzo político por parte de muchas personas.Hay que hacer hablar a a la gente,a los que mueven los partidos,las juventudes,los sindicatos, hablar sobre la revolución, y dejar así de fantasear con ella,para hacerla realidad.

    Una vez en el poder de España,la revolución mundial será inmediata,igual que el 15M se esparció por todo el mundo en cuestión de horas,dias,el movimiento obrero será también absorbido,como ejemplo, España,como sueño el mundo.Y es en este punto donde será necesaria la violencia.Pero como Ernesto Everhard,me gustaría agotar la via diplomática,se que es una fantasía,pero...lo veo posible.

    Hablas de dejar de fantasear con la revolución y hacerla realidad, pero ves a IU como partido revolucionario y crees que una hipotética revolución española desembocaría en una revolción proletaria mundial. Si eso no es idealismo que baje Marx y lo vea.

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    Re: ¿Es el momento de la Revolución?

    Mensaje por JoseKRK el Mar Oct 30, 2012 7:05 pm

    duffman escribió:Tenemos un punto en conflicto;la violencia.Aunque es bien cierto que el contacto con los anarquistas de aquí me ha hecho entender el verdadero significado de la violencia.Para mí el desarrollo de la violencia se debe dar en situaciones límites,donde haya que recurrir a ella para defender derechos,pero nunca la defenderé como forma de cambio de sistema.nunca me cargaré un fusil al hombro ni armare a las masas por querer imponer un sistema a una inmensa mayoría.Estos desarrollos me han llevado a ser tachado de social-demócrata,bueno,estoy mas cerca de eso que de defender el asesinato.

    Si de verdad quieres acabar con algo,hay que destruirlo desde dentro.Como hicieron Franco,Hitler y como se hizo en la transición,un buen apoyo se consigue apoyándose en el sistema anterior.La transición siguió las leyes franquistas para desarrollar la democracia,no me acuerdo ahora muy bien cuáles son pero tengo aquí el libro de derecho constitucional en el que te lo explica mas ampliamente,pero ese no es el tema que nos incumbe.
    Antes de continuar quisiera hacer unas aclaraciones antropológicas:

    1º la sociedad,española en este caso,cree en la democracia,es muy insignificante el porcentaje de personas que piensan que es necesaria una dictadura(incluyo aquí tanto a la derecha como a la izquierda radical).
    2ºLa mayoría de personas quieren cambio de forma de vida,de sistema.
    3ºYa sea por mala propaganda o por desconocimiento,el comunismo esta de capa caída.A mi modo de ver Fidel Castro,Iosef Stalin,y demas mamarrachos no han hecho nada bueno por el movimiento nada mas que destruirlo para el futuro.

    Todas estas reflexiones me llevan a una conclusión que se cae por su propia lógica:La necesidad revolucionaria de un partido que englobe las siguientes condiciones:

    1-que tenga la suficiente fuerza politica para llevar a un candidato con aptitudes para la política,que tenga honor y que no se venda por nada,un idealista,al parlamento.
    2-que englobe a todos los partidos de izquierdas que se encuentran divididos,por pequeñas matizaciones.

    Estos requisitos me llevan a pensar en Izquierda Unida.Izquierda Unida como punto de conexión entre los diferentes partidos comunistas.Para llevar al pueblo como si de la iglesia se tratase la ideología marxista,y así poco a poco conseguir mas y mas fuerza.

    Esto no puede hacerse dela noche a la mañana,y lleva aparejado un gran esfuerzo político por parte de muchas personas.Hay que hacer hablar a a la gente,a los que mueven los partidos,las juventudes,los sindicatos, hablar sobre la revolución, y dejar así de fantasear con ella,para hacerla realidad.

    Una vez en el poder de España,la revolución mundial será inmediata,igual que el 15M se esparció por todo el mundo en cuestión de horas,dias,el movimiento obrero será también absorbido,como ejemplo, España,como sueño el mundo.Y es en este punto donde será necesaria la violencia.Pero como Ernesto Everhard,me gustaría agotar la via diplomática,se que es una fantasía,pero...lo veo posible.

    Pues nada. Que tengas suerte en tu estrategia "revolucionaria"; no como los "mamarrachos" de Lenin, Stalin, Mao, Hoxha, Kim Il Sung, Ho Chi Min, Fidel Castro, Che Guevara y tantos otros que total, "sólo" consiguieron sentar las bases del triunfo revolucionario proletario y descubrir los caminos que llevan a comenzar a edificar el Socialismo en países de verdad con gentes trabajadoras de verdad, de carne y hueso, derrotar a la alianza nazifascista imparable hasta que intervino la URSS, liberar a decenas de países del yugo colonial y establecer alianzas de Estados Socialistas que pusieron en jaque al Imperialismo durante varias décadas, sin tener de quién aprender esas cosas antes; pero claro, no eran perfectos, como tú y tu brillante estrategia "revolucionaria" elaborada cientifícamente.

    Para la "unidad de la izquierda" (reformista hasta la nausea y que ni ujuntando toda ella, llegan a revolucionaria por mas que te empeñes), ya te queda poco. Eso está chupado de fácil, amigo. Y copar Izquierda Unida por parte de "revolucionarios" es más fácil aún... y recuperar el PCE para la Revolución, es cosa hecha, sólo hay que ponerse a ello con dos cojones, qué caramba. Y predicar la "buena nueva" del Marxismo a las masas, en plan como la Iglesia la doctrina católica, eso no es nada. Si la Iglesia ha conseguido en tan "solo" casi dos mil años de nada de existencia que casi nadie practique su doctrina, por qué los "marxistas" como tú no van a conseguir hacer de las masas españolas, sólo tras haber conseguido las otras fases "revolucionarias" que propones tan posibles de lograr, el hacerlas marxistas convencidas a todas ellas, oye. Eso para Duffman, es pan comido, no como para los "mamarrachos" del Comunismo Científico de toda la Historia del mismo, que todo lo hicieron mal y la cagaron por completo.

    Estoy seguro de que con esa estrategia tan potente y bien estructurada, basada en la experiencia histórica de lucha obrera y comunista analizada científica y revolucionariamente, y probada hasta la saciedad en la práctica social, tú y quienes la sigáis, lo haréis mucho mejor y con menos "mamarrachadas".

    No me cabe duda alguna de ello. Total si ya tú solito "descubriste" "fallos" en la teoria marxista de la plusvalía, no me extrañaría que fueras capaz de hacer todo mejor que los innumerables pioneros históricos del Comunismo Cientifico, que fueron una panda de "mamarrachos".

    Un abrazo, campeón. ¡Que tiemble la Burguesía, que Duffman está aquí con sus potentes y temibles teoría y estategia revolucionarias!

    Un fantasma recorre Europa: ¡El Marxismo de Duffman! ¡Temblad, oh explotadores el mundo!

    Salud.

    P.D.:

    Yo, por mi parte, seguiré apoyándome en los hombros de gigantes como esos "mamarrachos" del Marxismo-leninismo para despejar el camino de los errores y desviaciones que llevaron a la derrota del Movimiento Comunista del siglo XX, que no del Marxismo-leninismo.

    Supongo que es que soy muy tozudo y veo tu teoría más de "mamarrachos" que la que se ha ido desarrollando desde la práctica colectiva de los M-L en alianza con el Movimiento Obrero, por más fallos que se cometieran en tan complicadísima labor al primer intento histórico de lograr la victoria definitiva sobre el Capitalismo.


    Última edición por JoseKRK el Mar Oct 30, 2012 7:31 pm, editado 1 vez

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    Re: ¿Es el momento de la Revolución?

    Mensaje por Platon el Mar Oct 30, 2012 7:22 pm

    Esto me hace acordar a la vez que Engels tuvo que explicar pacientemente a los que él llamaba "filisteos" que no se debían asustar por las palabras "dictadura del proletariado".

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    Re: ¿Es el momento de la Revolución?

    Mensaje por PequeñoBurgués el Mar Oct 30, 2012 7:53 pm

    Para qué explicar lo de la "dictadura del proletariado" pudiendo usar términos que lo definen mejor y no dan miedo como "democracia de los que trabajan".

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    Re: ¿Es el momento de la Revolución?

    Mensaje por JoseKRK el Mar Oct 30, 2012 11:02 pm

    PequeñoBurgués escribió:Para qué explicar lo de la "dictadura del proletariado" pudiendo usar términos que lo definen mejor y no dan miedo como "democracia de los que trabajan".

    Aunque sólo fuera porque si no, habria que andar revisando y cambiando todas las obras escritas principales del Marxismo-leninismo, para llenarlas de eufemismos semejantes, ya seria un motivo bueno.

    Otro que se me ocurre a vuela pluma, es que hacerlo velaria por completo el concepto basico de dictadura de la clase dominante en cada modo de producción clasista y velaria tambien la comprensión y realizacion practica del paso de una sociedad aun clasista a la Sociedad Comunista, donde ya no habra clases y, por ello, dictadura de ningun tipo.

    Hay varios motivos, en nada de caracter semantico, sino de contenidos esenciales del Marxismo-leninismo y de esclarecimiento de la construcción comunista en la practica que, en mi opinión, desaconsejan adoptar medidas como la que propones.

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    Re: ¿Es el momento de la Revolución?

    Mensaje por Shenin el Mar Oct 30, 2012 11:22 pm

    Hay que distinguir entre la propaganda para la vanguardia y la propaganda para las masas. Ante comunistas se puede hablar de dictadura del proletariado. Donde habría que "maquillar" el concepto, es al hablar a las masas.

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    Re: ¿Es el momento de la Revolución?

    Mensaje por el_republicano2 el Miér Oct 31, 2012 12:08 am

    Shenin escribió:Hay que distinguir entre la propaganda para la vanguardia y la propaganda para las masas. Ante comunistas se puede hablar de dictadura del proletariado. Donde habría que "maquillar" el concepto, es al hablar a las masas.

    Tampoco es que haya que hacer muchas maquinaciones, ¿no? Estado Obrero sirve mismamente, y no supone una gran "pirueta".

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    Re: ¿Es el momento de la Revolución?

    Mensaje por PequeñoBurgués el Miér Oct 31, 2012 10:40 am

    Shenin escribió:Hay que distinguir entre la propaganda para la vanguardia y la propaganda para las masas. Ante comunistas se puede hablar de dictadura del proletariado. Donde habría que "maquillar" el concepto, es al hablar a las masas.

    En efecto, a mí por experiencia práctica hablar de "democracia de los que trabajan" (o de los que trabajan y de los que quieren trabajar por esto de que el desempleo está muy crecido) sirve para que quien me escucha siga receptivo y no se bloquee mentalmente.

    Obviamente aquí en el foro por usar el otro término no va a pasar nada.

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    Re: ¿Es el momento de la Revolución?

    Mensaje por JoseKRK el Miér Oct 31, 2012 11:35 am

    Hombre, PequeñoBurgués y Shenin, camaradas, lo cierto es que hoy día, sobre todo en los países más desarrollados, no hay casi una sola persona (proletaria o no) que no sepa que los comunistas defendemos eso llamado "Dictadura del Proletariado". Tampoco hay que obviar, que si nosotros nos "olvidamos" de usar ese concepto en nuestras labores de agitación y propaganda, lo usarán los publicistas burgueses en nuestra contra.

    Las palabras y el concepto de "Dictadura del Proletariado" forman parte innegable del Movimiento Comunista. No podemos a estas alturas de la Historia jugar a que no sea así. No sería creíble y se nos pillaría enseguida en un truco de uso eufemismos que nos sería muy difícil revertir en sus consecuencias sobre nuestra imagen y labores de propaganda y de agitación.

    Lo que hay que hacer es explicar en palabras sencillas y claras, con las mayores precisión y concreción posibles, qué significa ese concepto, que nombra a una realidad extremadamente deseable y favorable para las masas trabajadoras. Primero, para desactivar la contrapropaganda burguesa basada en el uso de ese concepto distorsionado hasta lo grotesco por parte de los ideólogos burgueses. Segundo, porque sólo desde su comprensión masiva podremos hacerlo realidad, como es nuestro primer objetivo revolucionario.

    No sé cómo lo véis vosotros, pero a mí me parece mucho más acertado lo que propongo, pues lo otro nos llevaría a callejones muy difíciles de salir de ellos, por caer en una negación parcial de un concepto básico del Marxismo-leninismo, que de malo no tiene absolutamente nada para los trabajadores, pero que es temible hasta el terror para la Burguesía y sus lacayos.


    Última edición por JoseKRK el Miér Oct 31, 2012 8:23 pm, editado 1 vez

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    Re: ¿Es el momento de la Revolución?

    Mensaje por Rodimtsev el Miér Oct 31, 2012 1:33 pm

    Dejo este enlace sobre el tema "Dictadura del Proletariado", basándose en la definición de Lenin:

    http://www.filosofia.org/enc/ros/demo.htm#po

    Democracia popular

    Es una de las formas de la dictadura del proletariado; en ella se refleja «...la peculiaridad del desarrollo de la revolución socialista en circunstancias en que el imperialismo se debilita y la correlación de fuerzas se modifica en favor del socialismo. En ella han encontrado asimismo su reflejo las particularidades históricas y nacionales de diversos países» («Documentos del XXII Congreso del P.C.U.S.», pág. 333). La democracia popular ha surgido en el curso de la revolución democrática popular en varios países de Europa Oriental y de Asia. Ésas revoluciones han resuelto las contradicciones existentes entre los imperialistas extranjeros, la gran burguesía interior y los terratenientes, por una parte, y una amplia coalición de las clases restantes por otra parte; se han llevado a cabo bajo la dirección del proletariado y de su vanguardia –el partido comunista. El éxito en el desarrollo de las revoluciones democráticas y populares ha llevado a la creación de la democracia popular en los países de Europa oriental y en algunos de Asia. A medida que la revolución se hacía más profunda, invadía cada vez en mayor escala a la economía capitalista (nacionalización) a la vez que se reducía la influencia política de la burguesía. Para el avance de las revoluciones democráticas y populares han sido de gran importancia las reformas agrarias, con que se ha puesto fin a las supervivencias de tipo feudal y se ha consolidado la alianza entre el proletariado y los campesinos trabajadores. La realización de hondas transformaciones democráticas ha hecho posible que tales revoluciones se convirtieran en socialistas. En consecuencia, la democracia popular, que aparece en un principio como dictadura democrática del pueblo, ha empezado a cumplir las funciones de dictadura del proletariado. Este decurso general de la revolución ha presentado sus particularidades concretas en los diversos países. [111] La forma de democracia popular está condicionada por el amplio sostén de clase de la revolución democrática popular no sólo la apoyan el proletariado y los campesinos, sino, además, determinadas capas de la burguesía), por el carácter pacífico con que dicha revolucion se transforma en socialista, lo cual ha permitido utilizar algunas viejas formas de representación (parlamento). Son rasgos característicos de la democracia popular la existencia de un sistema de varios partidos (excepto en algunos países de Europa); aparte de los partidos comunistas, hay otros partidos democráticos que mantienen posiciones socialistas y reconocen el papel dirigente de la clase obrera; la existencia de un tipo de frente popular que une a los partidos políticos y a las organizaciones de masas. Las otras particularidades del período en que se forma la democracia popular estriban en la ausencia de limitaciones a los derechos políticos, en la mayor duración del plazo para acabar con el viejo aparato estatal, &c. La experiencia histórica ha demostrado que la democracia popular constituye un instrumento poderoso para la edificación del socialismo. Actualmente, «en los países de democracia popular predominan las relaciones socialistas de producción, se han liquidado las posibilidades sociales y económicas de restauración del capitalismo» (Documentos del XXII Congreso del P.C.U.S.», pág. 333).

    En definitiva: un Estado, para ejercer su dictadura, puede adquirir diferentes formas, así pues una dictadura del proletariado puede adquirir la forma de una "Democracia Popular" eso sí: férreamente controlada por los instrumentos organizativos del proletariado en su lucha a ultranza contra todo resquicio capitalista y/o burgués.

    La definición está basada en una definición suscrita en el XXII Congreso del PCUS a partir de la definición leninista del término "Dictadura del Proletariado", luego hay que cojerla con puntillas para cualquier análisis. ¿Es posible una Democracia Proletaria? ¿Sería simplemente un paso más en la consolidación de la Dictadura (sin comillas) del Proletariado?

    Desde mi opinión solo sería una opción circunstancial para imponer las bases del Socialismo. Por eso muchos abogamos por la implantación de una República Popular y Federal en España solo como punto de partida para empezar a construir o diseñar el futuro estado Socialista. Abierto a la discusión como siempre.

    Saludos.

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    Re: ¿Es el momento de la Revolución?

    Mensaje por Rodimtsev el Miér Oct 31, 2012 1:38 pm

    Y para alimentar el debate:

    "El desarrollo del movimiento revolucionario del proletariado en todos los países ha dado lugar a una serie de esfuerzos convulsivos por parte de la burguesía y de sus agentes en las organizaciones de trabajadores para hallar argumentos políticos válidos en defensa del predominio de los explotadores. Entre estos argumentos se destaca en particular la condena de la dictadura y la defensa de la democracia. La falsedad y la hipocresía de dicho argumento, repetido en mil formas por la prensa capitalista y la conferencia de la Internacional amarilla de Berna, celebrada en febrero de 1919, son evidentes para todo aquel que no desee traicionar los principios fundamentales del socialismo.

    Ante todo, ese argumento se basa en los conceptos "democraccia en general" y "dictadura en general", sin plantear la cuestión de qué clase se tiene presente. Ese plateamiento de la cuestión al margen de las clases o por encima de ellas, ese planteamiento de la cuestión desde el punto de vista -como dicen falsamente- de todo el pueblo, es una descarada mofa de la teoría principal del socialismo, a saber, de la teoría de la lucha de clases, que los socialistas que se han pasado al lado de la burguesía reconocen de palabra y olvidan en la práctica.

    Porque en ningún país capitalista civilizado existe la "democracia en general", pues lo que existe en ellos es únicamente la democracia burguesa, y de lo que se trata no es de la "democracia en general", sino de la dictadura de la clase es decir, del proletariado, sobre los opresores y los explotadores, es decir, sobre la burguesía, con el fin de vencer la resistencia que los explotadores oponen en la lucha por su dominación.

    La historia nos enseña que ninguna clase oprimida ha llegado nunca al poder y que no puede hacerlo sin sufrir un período de dictadura, es decir, la conquista del poder y la aniquilación definitiva de la resistencia más desesperada y frenética que no duda en recurrir a cualquier crimen y que siempre han opuesto los explotadores.

    La burguesía, cuyo papel justifican los socialistas que arremeten contra la «dictadura en general» y que defienden la causa de la «democracia en general», ha ganado poder en los países progresistas al precio de insurrecciones, guerras civiles, aplastando reyes, señores feudales y esclavistas, así como sus intentos de restauración. Los socialistas de todos los países han explicado al pueblo millones de veces el carácter de clase de esas revoluciones burguesas y de esa dictadura de la burguesía en libros y panfletos, en las resoluciones de los congresos y en los discursos propagandísticos.

    Por consiguiente, la actual defensa de la democracia burguesa mediante discursos sobre la «democracia en general» y los actuales lamentos y gritos contra la dictadura del proletariado encubiertos en lamentos sobre la «dictadura en general» son una burla descarada al socialismo y representan el paso efectivo a las filas de la burguesía, la negación del derecho del proletariado a su propia revolución proletaria y la defensa del reformismo burgués en el momento histórico en el que dicho reformismo provoca la destrucción del mundo y en el que la guerra ha creado una situación revolucionaria.

    Los socialistas, al explicar el carácter de clase de la civilización burguesa, la democracia burguesa o el parlamentarismo burgués, expresan el pensamiento formulado por Marx y Engels con la máxima precisión científica al decir que la república burguesa más democrática es tan sólo una máquina para la opresión de la clase trabajadora por parte de la burguesía, para la opresión de la masa de trabajadores por un puñado de capitalistas.

    No existe ni un solo revolucionario, ni un solo marxista de todos esos que ahora vociferan contra la dictadura y a favor de la democracia que no hubiera jurado ante los trabajadores que reconocía esta verdad fundamental del socialismo. Y ahora, cuando el proletariado revolucionario comienza a actuar y a moverse para destruir esta maquinaria opresiva y conquistar la dictadura proletaria, esos traidores al socialismo exponen la situación como si la burguesía ofreciera a los trabajadores democracia pura, como si la burguesía hubiera abandonado la resistencia y estuviera dispuesta a someterse a la mayoría de los trabajadores, como si en una república democrática no existiera una maquinaria estatal ideada para la opresión del trabajo por el capital.

    Los obreros saben muy bien que la «libertad de reunión», incluso en la república burguesa más democrática, no es más que una expresión vacía, pues los ricos cuentan con los mejores edificios públicos y privados a su disposición y también con suficiente tiempo libre para reunirse y para proteger dichas reuniones por medio del aparato burgués de la autoridad.

    Los proletarios de la ciudad y del campo, así como los campesinos pobres, es decir, la aplastante mayoría de la población, no cuentan con ninguna de estas tres cosas. Mientras la situación siga siendo ésta, la «igualdad», es decir, la «democracia pura», es un engaño absoluto.

    Los capitalistas siempre han llamado «libertad» a la libertad de los ricos para amasar fortunas y a la libertad de los trabajadores para morirse de hambre.

    Los capitalistas llaman «libertad» a la libertad de los ricos, a la libertad de comprar la prensa, de utilizar la riqueza, de manipular y de apoyar la llamada «opinión pública». En realidad, los defensores de la «democracia pura» resultan ser los defensores del sistema más sucio y corrupto de dominio por parte de los ricos sobre los medios para la educación de las masas.

    Engañan al pueblo mediante frases atractivas, hermosas y biensonantes, aunque absolutamente falsas, tratando de disuadir a las masas del cometido histórico concreto de liberar a la prensa del sojuzgamiento por el capital.
    La libertad y la igualdad verdaderas sólo existirán en el orden establecido por los comunistas en el que será imposible hacerse rico a expensas de otro, en el que será imposible, tanto directa como indirectamente, someter a la prensa al poder del dinero, en el que no habrá obstáculo que impida a ningún trabajador disfrutar y llevar a la práctica el derecho igualitario al uso de las imprentas públicas y los fondos públicos de papel.


    La dictadura del proletariado se asemeja a la dictadura de otras clases en que está motivada por la necesidad de aplastar la rotunda resistencia de una clase que estaba perdiendo poder político. Sin embargo, lo que distingue de forma definitiva una dictadura del proletariado de una dictadura de las otras clases -de los terratenientes en la Edad Media, de la burguesía en todos los países capitalistas civilizados-es que la dictadura de los terratenientes y de la burguesía ha sido el aplastamiento de la resistencia ofrecida por la abrumadora mayoría de la población, es decir, por los trabajadores.

    Por el contrario, la dictadura del proletariado es el aplastamiento de la resistencia ofrecida por los explotadores, es decir, por una minoría insignificante de la población, los terratenientes y los capitalistas.

    De esto se deduce que la dictadura del proletariado conlleva necesariamente no sólo cambios en la forma y las instituciones de la democracia, en términos generales, sino específicamente un cambio que asegure una extensión sin precedentes en la historia de la Humanidad del verdadero ejercicio de la democracia por parte de las clases trabajadoras."

    http://www.retoricas.com/2011/05/la-dictadura-del-proletariado-vladimir.html

    Saludos.

    P.D.: Lo subrayado y negrita es mio.

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    Re: ¿Es el momento de la Revolución?

    Mensaje por duffman el Miér Oct 31, 2012 2:09 pm

    Antes de que se continue el debate quisiera pedir disculpas a todo aquel que se haya sentido ofendido por mi desafortunada adjetivación sobre los grandes líderes socialistas.
    Es una opinión que tengo simplemente,que seguramente esta basada en la ignorancia pero no puedo pasar por alto toda una vida de manipulación capitalista sobre estos líderes.En el instituto ya me lo enseñaron así.
    Reitero mis disculpas,procuraré que no vuelva a pasar.

    salud y que siga la música por favor.

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    Re: ¿Es el momento de la Revolución?

    Mensaje por Alexyevich el Jue Nov 01, 2012 12:42 am

    JoseKRK escribió:
    Hombre, PequeñoBurgués y Shenin, camaradas, lo cierto es que hoy día, sobre todo en los países más desarrollados, no hay casi una sola persona (proletaria o no) que no sepa que los comunistas defendemos eso llamado "Dictadura del Proletariado". Tampoco hay que obviar, que si nosotros nos "olvidamos" de usar ese concepto en nuestras labores de agitación y propaganda, lo usarán los publicistas burgueses en nuestra contra.

    Las palabras y el concepto de "Dictadura del Proletariado" forman parte innegable del Movimiento Comunista. No podemos a estas alturas de la Historia jugar a que no sea así. No sería creíble y se nos pillaría enseguida en un truco de uso eufemismos que nos sería muy difícil revertir en sus consecuencias sobre nuestra imagen y labores de propaganda y de agitación.

    Lo que hay que hacer es explicar en palabras sencillas y claras, con las mayores precisión y concreción posibles, qué significa ese concepto, que nombra a una realidad extremadamente deseable y favorable para las masas trabajadoras. Primero, para desactivar la contrapropaganda burguesa basada en el uso de ese concepto distorsionado hasta lo grotesco por parte de los ideólogos burgueses. Segundo, porque sólo desde su comprensión masiva podremos hacerlo realidad, como es nuestro primer objetivo revolucionario.

    No sé cómo lo véis vosotros, pero a mí me parece mucho más acertado lo que propongo, pues lo otro nos llevaría a callejones muy difíciles de salir de ellos, por caer en una negación parcial de un concepto básico del Marxismo-leninismo, que de malo no tiene absolutamente nada para los trabajadores, pero que es temible hasta el terror para la Burguesía y sus lacayos.

    Coincido contigo. El problema a la hora de hablar de Dictadura del Proletariado es, a primera vista, la propaganda alienante burguesa que opone la democracia a la dictadura y afirma que toda dictadura es nociva para la sociedad (comparan al fascismo y al socialismo como dictaduras, la primera de derecha y la segunda de izquierda). Porque, según ellos, en la democracia burguesa no hay explotación y todos son libres.

    Entonces, el trabajo está en que los trabajadores tomen conciencia de su condición de oprimidos y explotados, de cómo funciona el sistema bajo el que viven y por qué la riqueza que ellos generan la concentran unas pocas manos.


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    Re: ¿Es el momento de la Revolución?

    Mensaje por Shenin el Jue Nov 01, 2012 1:41 pm

    Pero si Dictadura del Proletariado y "democracia para los que trabajan" son sinónimos. Al igual que Socialismo y "economía para el pueblo" también lo son.

    Nuestros conceptos se perciben como científicos en nuestro entorno, no en el entorno de masas. Y esto ocurre porque la burguesía se ha encargado de demonizar nuestros propios conceptos. Si queremos que las masas más atrasadas de trabajadores asuman nuestros conceptos, habrá que empezar por hablarles de sus definiciones: "democracia para los que trabajan", "economía para el pueblo", etc.; y luego decirles que son sinónimos de esos conceptos, como Dictadura del Proletariado o Socialismo, que la burguesía les ha enseñado a odiar desde niños.

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    Re: ¿Es el momento de la Revolución?

    Mensaje por JoseKRK el Jue Nov 01, 2012 7:10 pm

    Shenin escribió:Pero si Dictadura del Proletariado y "democracia para los que trabajan" son sinónimos. Al igual que Socialismo y "economía para el pueblo" también lo son.

    Nuestros conceptos se perciben como científicos en nuestro entorno, no en el entorno de masas. Y esto ocurre porque la burguesía se ha encargado de demonizar nuestros propios conceptos. Si queremos que las masas más atrasadas de trabajadores asuman nuestros conceptos, habrá que empezar por hablarles de sus definiciones: "democracia para los que trabajan", "economía para el pueblo", etc.; y luego decirles que son sinónimos de esos conceptos, como Dictadura del Proletariado o Socialismo, que la burguesía les ha enseñado a odiar desde niños.

    La verdad es que veo esta cuestión como de táctica ante todo, por lo que creo que cabe la flexibilidad, en función de las condiciones en que se deba desarrollar la actividad del Partido en cada momento y lugar concretos. No la considero una cuestión de principios, si bien en el tema del uso de los términos propios del Comunismo Científico, suelo ser extremadamente conservador y me inclino más por explicarlos en términos comprensibles para el interlocutor que por evitarlos o dar rodeos hasta que no quede más opción.

    Pero, como he dicho, creo que esto de usar algunos términos de manera directa o usando otras expresiones que comuniquen bien el concepto, está abierta a flexibilidad (no arbitraria, sino bien estudiada), como toda cuestión táctica.

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    Re: ¿Es el momento de la Revolución?

    Mensaje por Araka la kana el Jue Nov 01, 2012 7:44 pm

    Personalmente, entiendo que la cuestión de los términos que usamos los comunistas es fundamental a la hora de trazar las líneas maestras de la línea revolucionaria y el programa comunista para dirigir las luchas de nuestra clase.

    No se trata de ser puristas con el lenguaje, sino de no abjurar de los principios elementales del comunismo, y esto implica, no solamente no dejar de usar términos como "dictadura del proletariado" o "Estado obrero", sino además utilizarlos explicándolos convenientemente. Si no, como creo que decía el camarada JoseKRK, la burguesía nos gana también en el terreno de las palabras, de la forma en que expresamos ideas básicas. No pueden ganarnos la batalla de cómo nombrar a las cosas.

    Obviamente, hay que ser flexibles. Es verdad que el término "dictadura" tiene connotaciones negativas para la inmensa mayoría del proletariado. Pero ¿acaso la palabra "comunismo" no tiene prácticamente las mismas connotaciones? De nuevo, no se trata tanto de cambiar nuestro lenguaje como de hacerlo más comprensible ante las masas explotadas.

    Ahora bien, también hay que tener en cuenta el receptor al que nos dirigimos. No es lo mismo dirigirse a un proletario que tiene ciertas simpatías, aunque sea de forma superficial, con el comunismo, que hacerlo con un proletario intoxicado hasta la médula de propaganda anticomunista.

    También por este motivo es imprescindible que los comunistas sepamos a quiénes dirigirnos primero, que no es en absoluto a todo el proletariado, sino a sus segmentos más conscientes y combativos. Gracias al desarrollo concéntrico de la lucha revolucionaria, los comunistas conseguimos llegar con nuestro lenguaje (siempre de forma sencilla, por supuesto, huyendo de pedanterías y grandilocuencias verbales) a los proletarios más avanzados, para que estos sepan traducir la línea revolucionaria a programa práctico y perfectamente comprensible para la mayoría de los explotados.

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    Re: ¿Es el momento de la Revolución?

    Mensaje por pedrocasca el Jue Nov 01, 2012 8:36 pm

    Revisar la terminología utilizada sin reformar su significado y sus contenidos no es nada malo si tiene un fin pedagógico, explicativo, esclarecedor. Por ejemplo, en Marx y Lenin se encuentran referencias a la obligatoriedad de explicar de manera didáctica nuestros objetivos.

    Lo siguiente está tomado, por partes, no completo, de un texto publicado en 2011 en el blog Agitación y propaganda:

    Es famoso el texto del célebre luchador anarquista Abel Paz que publicó en su biografía sobre el anarquista Buenaventura Durruti. Así, Paz hace una comparativa sobre los dirigente anarquistas que conformaban la F.A.I. y la C.N.T. en los años 20 y 30, y el método que tenían de elaborar sus mensajes y sobre todo, de cómo transmitirlos. En estos discursos el método seguido por Durruti era un estilo directo, claro y conciso. Afirma que de su boca salían frases, palabras a martillazos, como puñales directamente clavados en el corazón de la burguesía, y que la hacían mas daño que muchas manifestaciones y discursos que se elaboraban desde las tribunas y periódicos de la época, y que lógicamente, levantaban el entusiasmo histérico de los trabajadores que oían lo que querían, lo que necesitaban. Un ejemplo de ello es la transcripción de un célebre discurso de Durruti:

    “Mi presencia aquí, debe mostrar claramente a esos cabrones de la burguesía y del gobierno que la C.N.T. y la F.A.I. son fuerzas que aumentan con la represión. Los anarquistas no salen domados de las prisiones, sino más seguros en sus objetivos. Para desacreditarnos, la burguesía, con sus sicarios de la prensa, nos acusaban de ladrones, o bandoleros. Pero los trabajadores saben perfectamente que los ladrones no se levantan a las seis de la mañana. Los verdaderos ladrones son esos hijos de puta de burgueses”

    Otro ejemplo diferente acerca de cómo usar también el lenguaje y las palabras para transmitir ideales revolucionarios nos lo ofrece el insigne poeta comunista Miguel Hernández que en su poema “vientos del pueblo” nos hace de una forma elaborada y bella todo un alegato contra la explotación y la sumisión:

    Vientos del pueblo me llevan,
    vientos del pueblo me arrastran,
    me esparcen el corazón
    y me aventan la garganta.

    Los bueyes doblan la frente,
    impotentemente mansa,
    delante de los castigos:
    los leones la levantan
    y al mismo tiempo castigan
    con su clamorosa zarpa.

    No soy de un pueblo de bueyes,
    que soy de un pueblo que embargan
    yacimientos de leones,
    desfiladeros de águilas
    y cordilleras de toros
    con el orgullo en el asta.
    Nunca medraron los bueyes
    en los páramos de España.

    ¿Quién habló de echar un yugo
    sobre el cuello de esta raza?
    ¿Quién ha puesto al huracán
    jamás ni yugos ni trabas,
    ni quién al rayo detuvo
    prisionero en una jaula?

    Respecto del significado de propaganda y agitación, Vladimir Lenin cita este asunto en su obra, ¿Qué hacer?:

    El propagandista comunica muchas ideas a una sola o a varias personas, mientras que el agitador comunica una sola idea o un pequeño número de ideas, pero, en cambio, a toda una multitud.

    El propagandista comunica un complejo y largo mensaje a un numero limitado de obreros; aquellos que estén interesados en ampliar su conocimiento sobre las ideas de la lucha de clases. Un agitador comunica pocas ideas, a las que en ese momento están solo abiertas al mensaje directo, breve, conciso y contundente. Otro ejemplo, dado por Lenin muestra como propaganda y agitación se complementan uno con otro:

    "Un propagandista, en una palabra, debe comunicar ‘muchas ideas’, tantas, que todas ellas en conjunto podrán ser asimiladas en el acto sólo por pocas (relativamente) personas. En cambio, el agitador, al hablar de este mismo problema, tomará un ejemplo, el más destacado y más conocido de su auditorio y, aprovechando ese hecho conocido por todos y cada uno, orientará todos sus esfuerzos a inculcar en la ‘masa’ una sola idea. Tratará de despertar en la masa el descontento y la indignación contra esta flagrante injusticia, dejando al propagandista la explicación completa de esta contradicción".

    Esta comprensión de lo que es propaganda y agitación es decisiva a la hora de resolver los problemas de construcción de un partido de vanguardia partiendo de un pequeño núcleo de revolucionarios. Ayuda en todo momento a decidir cuales actividades deben ser prioritarias y como pueden combinarse el trabajo dentro de las masas y de la vanguardia obrera.

    Por ello hay que tener en todo momento claro cual debe ser el objetivo y que debe primarse en cada momento, en lo relativo a la construcción política del partido comunista de vanguardia de la clase trabajadora. Como veremos mas adelante en lo referido a los cuadros políticos comunistas, hay que dedicar una especial atención en todo momento a la formación política, a la propaganda política de la vanguardia, con el objetivo de construir cuadros políticos eficaces para la transmisión de los ideales revolucionarios a todo el conjunto de la clase trabajadora.

    Vladimir Lenin también cita este asunto en su obra, La enfermedad infantil del “izquierdismo” en el comunismo:

    "Mientras se trate de atraerse al comunismo a la vanguardia del proletariado, la propaganda debe ocupar el primer término; incluso los círculos, con todas las debilidades de la estrechez inherente a los mismos, son útiles y dan resultados fecundos en este caso. Sin embargo este proceso de propaganda no significa abandonar al resto de la clase trabajadora. Por el contrario, la agitación es crucial para el triunfo de la propaganda. Se trata, en todo momento de saber combinar efectivamente ambos caminos, pero prestando en todo momento gran atención en la propaganda política de la vanguardia de la clase trabajadora, prestando especial atención a la formación de los cuadros y de los revolucionarios en todo momento como tarea fundamental, aunque no la única".

    Afirma Kim Il Sung en cuanto al estilo que deben seguir los cuadros políticos comunistas: nuestros propagandistas deben hacer, de forma imperiosa, un mayor contacto y acercamiento con las masas trabajadoras, para hablarles en un lenguaje asequible, escribir libros que ellos deseen, trabajar en todo momento a favor de las masas, usar su lenguaje, conocer sus sentimientos y aprender de ellos. Debe ser un enriquecimiento mutuo entre los cuadros y las masas trabajadoras en todo momento. Los cuadros, en todo momento, deben aprender del pueblo, no sólo fomentar su instrucción, ya que los comunistas (a diferencia de la burguesía) confiamos en la fuerza y en la inteligencia de la clase trabajadora, por ello se presenta como necesario conocer y comprender al conjunto de la clase trabajadora. Hemos, en definitiva, de leer no sólo a los maestros de las masas, sino también a sus discípulos.

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    Re: ¿Es el momento de la Revolución?

    Mensaje por JoseKRK el Jue Nov 01, 2012 9:02 pm

    Magnífica aportación, creo que muy acertada y pertitente, camarada Pedrocasa que, al menos a mí, me aclara no pocos puntos que tenía mal comprendidos y otros que, directamente, ignoraba o desconocía.

    Gracias y salud.

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    Re: ¿Es el momento de la Revolución?

    Mensaje por JoseKRK el Jue Nov 01, 2012 9:22 pm

    Y, siguiendo con el tema, entonces, considero que en el estado actual, que para mí es de inexistencia del Partido Comunista y de necesidad de reconstitución del mismo y, a partir de él, de todo el Movimiento Comunista (y, por tanto, Revolucionario) sobre bases neta y efectivamente revolucionarias, la labor principal de los M-L de la época en todo el Estado español, pasa por la de propaganda (muchísimo más que la de agitación, en la actualidad) destinada a atraer a las vanguardias proletarias y populares al Marxismo-leninismo, para que en su momento el Partido, reconstituído ya, pueda realizar de manera efectiva las labores también de agitación.

    Y a esas labores de propaganda unir como un todo coherente la lucha ideológica proletaria, Marxista-leninista, contra toda desviación burguesa de la misma, conocida genéricamente con el nombre de "Revisionismo", para que dicha reconstitución se dé sobre las bases ideológicas acertadas, de las que depende la línea estratégica acertada que el Partido ha de desplegar, en unión de teoría y práctica, revolucionarias ambas.

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    Re: ¿Es el momento de la Revolución?

    Mensaje por PequeñoBurgués el Vie Nov 02, 2012 8:44 pm


    Vientos del pueblo me llevan,
    vientos del pueblo me arrastran,
    me esparcen el corazón
    y me aventan la garganta.

    Los bueyes doblan la frente,
    impotentemente mansa,
    delante de los castigos:
    los leones la levantan
    y al mismo tiempo castigan
    con su clamorosa zarpa.

    No soy de un pueblo de bueyes,
    que soy de un pueblo que embargan
    yacimientos de leones,
    desfiladeros de águilas
    y cordilleras de toros
    con el orgullo en el asta.
    Nunca medraron los bueyes
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    sobre el cuello de esta raza?
    ¿Quién ha puesto al huracán
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    Re: ¿Es el momento de la Revolución?

    Mensaje por PequeñoBurgués el Vie Nov 02, 2012 8:54 pm

    Como se puede ver, Neruda y Miguel Hernández fueron por ejemplo grandes agitadores de su tiempo.

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    Re: ¿Es el momento de la Revolución?

    Mensaje por Shenin el Vie Nov 02, 2012 9:15 pm

    JoseKRK escribió:
    Y, siguiendo con el tema, entonces, considero que en el estado actual, que para mí es de inexistencia del Partido Comunista y de necesidad de reconstitución del mismo y, a partir de él, de todo el Movimiento Comunista (y, por tanto, Revolucionario) sobre bases neta y efectivamente revolucionarias, la labor principal de los M-L de la época en todo el Estado español, pasa por la de propaganda (muchísimo más que la de agitación, en la actualidad) destinada a atraer a las vanguardias proletarias y populares al Marxismo-leninismo, para que en su momento el Partido, reconstituído ya, pueda realizar de manera efectiva las labores también de agitación.

    Y a esas labores de propaganda unir como un todo coherente la lucha ideológica proletaria, Marxista-leninista, contra toda desviación burguesa de la misma, conocida genéricamente con el nombre de "Revisionismo", para que dicha reconstitución se dé sobre las bases ideológicas acertadas, de las que depende la línea estratégica acertada que el Partido ha de desplegar, en unión de teoría y práctica, revolucionarias ambas.

    El Partido Comunista no es solamente sus cuadros y militantes, sino también los vínculos de estos con las masas. La reconstitución del PC no significa solamente unificar a los comunistas en una sola organización profundamente imbuida de los fundamentos del socialismo científico. Significa también comenzar la fusión del socialismo científico con el movimiento obrero. Cuando dos destacamentos comunistas se unifican no solamente unifican sus estructuras organizativas, no solo tienen un debate en el que se manifiesta la lucha de dos líneas de la que nace una síntesis ideológica superadora, sino que también unifican vínculos con el entorno de masas en el que se mueven y desarrollan su actividad.

    Es por eso que el Partido se construye tanto a nivel de vanguardia como a nivel de masas. El dominio de la teoría revolucionaria no sirve de nada, si no somos capaces de conectarla con las contradicciones y las luchas de clase que se dan en la realidad material. De nada sirve una vanguardia teórica si ésta no es a la vez una vanguardia práctica y viceversa. Porque la teoría es experiencia práctica acumulada y sintetizada. Sin experiencia en el trabajo político de masas no puede constituirse Partido Comunista alguno, al igual que tampoco puede hacerse sin dominar el socialismo científico. Un Partido que no está imbuido de la realidad material que le rodea no puede hacer análisis certeros de cara a trazar la estrategia revolucionaria. Tiene que dominar el socialismo científico y poder conectarlo con la realidad que le rodea y con la que interactúa.

    Como ejemplo, a mí de nada me sirve saber lo que es el reformismo y el revisionismo en el plano teórico, si luego no soy capaz de identificar sus manifestaciones concretas en las luchas de masas. Y para eso no es suficiente estudiarse (aunque sea imprescindible) los escritos de Lenin sobre el oportunismo (de derechas y de izquierdas, ojo), sino que hay que conocer también experiencias concretas de lucha contra el reformismo en frentes de masas.

    Por eso, camarada JoseKRK, considero que cometes el craso error de separación entre teoría y práctica, al situar la reconstitución teórica como un paso necesariamente anterior al de la reconstitución práctica. Ambas son simultáneas. Los únicos pasos que son sucesivos son los distintos escalones en la acumulación de fuerzas revolucionarias.

    Yendo a la cuestión de la agitación y la propaganda, me parece que está claro que son ambas absolutamente imprescindibles. Otra cosa es que, según la coyuntura, los flujos y los reflujos del movimiento obrero y popular la intensidad de una u otra sea mayor o menor. Hay que caminar con las dos piernas. Es cierto que unas veces es una de las dos la que da el primer paso y otras veces es la otra, pero, en cualquier caso, son las dos las que caminan.

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    Re: ¿Es el momento de la Revolución?

    Mensaje por JoseKRK el Miér Nov 07, 2012 8:01 pm

    Shenin escribió:
    JoseKRK escribió:
    Y, siguiendo con el tema, entonces, considero que en el estado actual, que para mí es de inexistencia del Partido Comunista y de necesidad de reconstitución del mismo y, a partir de él, de todo el Movimiento Comunista (y, por tanto, Revolucionario) sobre bases neta y efectivamente revolucionarias, la labor principal de los M-L de la época en todo el Estado español, pasa por la de propaganda (muchísimo más que la de agitación, en la actualidad) destinada a atraer a las vanguardias proletarias y populares al Marxismo-leninismo, para que en su momento el Partido, reconstituído ya, pueda realizar de manera efectiva las labores también de agitación.

    Y a esas labores de propaganda unir como un todo coherente la lucha ideológica proletaria, Marxista-leninista, contra toda desviación burguesa de la misma, conocida genéricamente con el nombre de "Revisionismo", para que dicha reconstitución se dé sobre las bases ideológicas acertadas, de las que depende la línea estratégica acertada que el Partido ha de desplegar, en unión de teoría y práctica, revolucionarias ambas.

    El Partido Comunista no es solamente sus cuadros y militantes, sino también los vínculos de estos con las masas. La reconstitución del PC no significa solamente unificar a los comunistas en una sola organización profundamente imbuida de los fundamentos del socialismo científico. Significa también comenzar la fusión del socialismo científico con el movimiento obrero. Cuando dos destacamentos comunistas se unifican no solamente unifican sus estructuras organizativas, no solo tienen un debate en el que se manifiesta la lucha de dos líneas de la que nace una síntesis ideológica superadora, sino que también unifican vínculos con el entorno de masas en el que se mueven y desarrollan su actividad.

    Es por eso que el Partido se construye tanto a nivel de vanguardia como a nivel de masas. El dominio de la teoría revolucionaria no sirve de nada, si no somos capaces de conectarla con las contradicciones y las luchas de clase que se dan en la realidad material. De nada sirve una vanguardia teórica si ésta no es a la vez una vanguardia práctica y viceversa. Porque la teoría es experiencia práctica acumulada y sintetizada. Sin experiencia en el trabajo político de masas no puede constituirse Partido Comunista alguno, al igual que tampoco puede hacerse sin dominar el socialismo científico. Un Partido que no está imbuido de la realidad material que le rodea no puede hacer análisis certeros de cara a trazar la estrategia revolucionaria. Tiene que dominar el socialismo científico y poder conectarlo con la realidad que le rodea y con la que interactúa.

    Como ejemplo, a mí de nada me sirve saber lo que es el reformismo y el revisionismo en el plano teórico, si luego no soy capaz de identificar sus manifestaciones concretas en las luchas de masas. Y para eso no es suficiente estudiarse (aunque sea imprescindible) los escritos de Lenin sobre el oportunismo (de derechas y de izquierdas, ojo), sino que hay que conocer también experiencias concretas de lucha contra el reformismo en frentes de masas.

    Por eso, camarada JoseKRK, considero que cometes el craso error de separación entre teoría y práctica, al situar la reconstitución teórica como un paso necesariamente anterior al de la reconstitución práctica. Ambas son simultáneas. Los únicos pasos que son sucesivos son los distintos escalones en la acumulación de fuerzas revolucionarias.

    Yendo a la cuestión de la agitación y la propaganda, me parece que está claro que son ambas absolutamente imprescindibles. Otra cosa es que, según la coyuntura, los flujos y los reflujos del movimiento obrero y popular la intensidad de una u otra sea mayor o menor. Hay que caminar con las dos piernas. Es cierto que unas veces es una de las dos la que da el primer paso y otras veces es la otra, pero, en cualquier caso, son las dos las que caminan.


    Perdón por el retraso en contestar, debido a que he estado enfermo.

    Tengo poco que objetar a lo que has dicho en este comentario, camarada Shenin, con lo que estoy de acuerdo prácticamente en su totalidad.

    Donde sí discrepo es en la parte destacada por mí en negrita, que quizás por demasiado breve en mi manera de expresarme sobre ese punto, ha quedado poco claro cómo veo el asunto y puede interpretarse de manera errónea, como creo que haces tú en este caso.

    Lo primero es que considero la lucha ideológica destinada a rescatar el Marxismo-leninismo de las fauces revisionistas que lo mantienen devorado y paralizado en su potencial revolucionario en la actualidad en el MC del estado Español y de, probablemente, toda Europa, es la medida más urgente y necesaria, por lo que se impone necesariamente como el primer paso en el proceso de reconstitución del Partido Comunista y del MC que en torno a él y bajo su dirección ha de ser articulado.

    Y lo es porque sin teoría revolucionaria, no hay práctica revolucionaria posible, proque esta se vuelve ciega, desorientada.

    Al contemplar el tema de la vinculación entre la teoría revolucionaria (que para mí es claro que sólo lo es hasta el final el Marxismo-leninismo) y la práctica revolucionaria, nunca hemos de olvidar que el M-L además de revolucionario, es científico, y lo es porque surgió y se desarrolló por y para la práctica revolucionaria, a la que orienta a la vez que la complementa y se complementa a sí misma en la evolución de la lucha y los procesos revolucionarios, y no de otros tipos. La práctica no revolucionaria, poco puede aportar de valor al Marxismo-leninismo, que es inseparable del Comunismo Científico.

    El desarrollo histórico y revolucionario de la teoría Marxista-leninista está ligado a la práctica y no son separables, pero cumplen teoría y práctica dos funciones diferentes, aunque complementarias. No se pueden mezclar o indiferenciar, ni incluso ponerlas al mismo nivel.

    Como en toda ciencia (y más aún si además es revolucionaria) la teoría sirve de orientación de la práctica, de la que surgió y de la que se alimenta, al tiempo que la orienta y complementa, pero la práctica, sin la orientación de la teoría científica, elaborada y enriquecida históricamente, es ciega, se convierte en dar palos de ciego, o se convierte en puro y reaccionario pragmatismo.

    Ni un solo Partido Comunista es revolucionario sólo por su práctica, lo es porque su práctica está vinculada dialécticamente a la teoría revolucionaria, que alumbra, orienta y complementa su práctica.

    Si la teoría que debería ser revolucionaria y por la que se orientan los pretendidos Partidos Comunistas está distorsionada con gran habilidad hasta límites que la hacen inservible revolucionariamente (fruto de la labor histórica magistralmente ejecutada por los revisionistas, que nos han ganado por goleada de momento a los comunistas -no hay que olvidarlo-), la práctica que se oriente con ella, se orientará en direcciones no revolucionarias y, por ello, burguesas, en definitiva.

    Es por ello que se hace imprescindible el rescatar la teoría verdaderamente revolucionaria como primer paso ineludible y más urgente, porque no hacerlo es perder el legado científico del Marxismo-Leninismo, que sirve de base orientadora, de linterna o faro a la práctica revolucionaria, para "ganar" a cambio un legado burgués disfrazado de M-L y que orientará a los partidos y Movimientos que usen de él hacia una unidad de teoría y práctica reaccionarias vestidas con ropajes revolucionarios. Es dejar ciego y atado al Comunismo. Es lo que le revisionismo ha logrado casi por completo en la actualidad y de manera momentanea.

    Lo que resulte de ello, será completamente inútil para la Revolución, que es el panorama que yo y otros muchos m-l de todo el mundo, sostenemos que hay hoy día mayoritariamente en el MC mundial, y muy claramente en el del Estado español.

    Para que haya una práctica revolucionaria, tiene que haber plena conciencia revolucionaria, y esta es inobtenible sin la teoría revolucionaria, que es el reflejo de la sistematización y clarificación de los procesos revolucionarios, que siempre fueron fruto de la unión adecuada y dialéctica de verdadera teoría revolucionaria con verdadera práctica revolucionaria, alumbrada por aquella.

    La revolución es práctica consciente, no práctica a base de tentativas de "el día que le pille el truco, se va a cagar la perra", es decir, por un inacabable procedimiento de ensayo y error.

    No hay manera de empezar a salir del marasmo de inexistencia de actividad revolucionaria en el seno del MC por la vía de la práctica, pero sí hay manera de empezar a hacerlo por la vía de la lucha ideológica (que es una práctica revolucionaria educativa y de limpieza del campo revolucionario de desviaciones de los fundamentos de nuestra ciencia revolucionaria, no un mero ejercicio intelectual, cerebral, subjetivo o "teórico", sino lucha de clases) como un primer paso imprescindible e insoslayable, que recupere los postulados revolucionarios originales (más los que la experiencia revolucionaria haya ido incorporando) del Marxismo-leninismo con el que hemos de alumbrar la conciencia revolucionaria, con la que hemos de dirigir los procesos revolucionarios.

    La unidad de teoría y práctica es dialéctica, no automática ni mecánica y no pone a ambas en el mismo papel, como indiferenciadas. Cada una tiene su papel complementario, que es lo que origina el hecho de que sin teoría revolucionaria no haya práctica revolucionaria posible, salvo por puro azar, por pura chiripa o suerte, lo que no es una manera científica de proceder. El Marxismo es ciencia. Es la ciencia de la transformación revolucionaria de la sociedad, que además de un arte o una habilidad práctica, es ciencia orientada y sistematizada por una teoría que ha de ser "obligatoriamente" revolucionaria.

    Y hay que empezar en esta época de la victoria temporal, pero casi total y sin paliativos del revisionismo por separar el grano de la paja, pues están muy mezclados en la teoría y, por ello, en la práctica en el MC. La teoría revolucionaria surge, se complementa y se alimenta de la practica revolucionaria (no de la de otro tipo), pero no para adornar o para escribir libros, sino para alumbrar y orientar la práctica revolucionaria, que no es sólo arte, sino también ciencia.

    Si la guía -el libro que contiene los planos (que ya sabemos que no son el territorio, pero que lo reflejan para orientarse en él)- está llena de errores, no sirve para conducir al destino deseado, sino para perderse por el camino, lo que favorece al Capitalismo.

    Como esa es la situación en la actualidad, llena de planos con errores de origen burgués, habrá que empezar por ponerse a limpiar de errores los planos que hemos de usar para orientarnos por el territorio de la revolución y salir del panatano maloliente, paralizante y asfixiante del revisionismo en que estamos atascados hasta el dia de hoy.

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    Re: ¿Es el momento de la Revolución?

    Mensaje por Contenido patrocinado Hoy a las 9:14 am


      Fecha y hora actual: Mar Dic 06, 2016 9:14 am