"Breve comentario a una Conferencia de Enrique Tierno Galván desarrollada en 1978 en La Casa del pueblo de Madrid"

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pedrocasca
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"Breve comentario a una Conferencia de Enrique Tierno Galván desarrollada en 1978 en La Casa del pueblo de Madrid"

Mensaje por pedrocasca el Jue Oct 04, 2012 9:33 pm

"Breve comentario a una Conferencia de Enrique Tierno Galván*** desarrollada en 1978 en La Casa del pueblo de Madrid"

publicado por Izquierda Socialista de Málaga en 2010

tomado del libro Vida y obra de Marx y Engels, con textos de Enrique Tierno Galván; Helmut Elsner; Ignacio Sotelo; J.L.L. Aranguren; Carlos París; Elías Díaz; Fernando Claudín. Editado por la Fundación Pablo Iglesias (1979) - (el libro lleva agotado varios años y no parece que haya prisa por editarlo de nuevo).

El 10 de Octubre de 1978, en la Casa del Pueblo de Madrid, Enrique Tierno Galván, ex-Secretario General del Partido Socialista Popular y Presidente de Honor del PSOE (tras la integración del PSP en el PSOE en abril de ese mismo año) pronunciaba una conferencia sobre Marx y Engels. Ésta se enmarca en el desarrollo del debate interno en el seno del PSOE que culminaría con el abandono del marxismo por parte del mismo en el Congreso Extraordinario del PSOE del 28 de Septiembre de 1979, tras la derrota inicial de las tesis anti-marxistas de Felipe González en el XXVIII Congreso Federal. Por tanto, se trata de un mensaje directo de Tierno Galván a las posturas anti-marxistas de González y compañía.

En dicha conferencia, Tierno Galván expone, desde su punto de vista, la doble concepción del marxismo, como Filosofía Práctica y como Mito. Centrándonos en ésta última acepción, Tierno Galván considera básico el mantenimiento del mito marxista entre la clase obrera hasta que sea sustituído por otro de forma natural, al considerar que su peso como mito es tan importante como su peso como filosofía política. Podemos ver aquí un mensaje inequívoco a los partidarios del abandono del marxismo, defendiendo su mantenimiento, tanto por su mensaje revolucionario, como por su tradición histórica de lucha y su popularidad entre las masas trabajadoras.

Del mismo modo, Tierno Galván, en una segunda parte de su exposición, ataca la línea argumental que los anti-marxistas buscaban en Engels para romper con el Marxismo. Las tesis anti-marxistas veían en los últimos años de Engels un proceso de "revisionismo" del propio Marxismo, al exponer Engels la opción de la Vía Democrática para conseguir el Marxismo. Engels, lo que realmente exponía era una realidad histórica que estaba experimentando en ese mismo momento: el avance de las ideas socialistas en Alemania a través del apoyo democrático y de la progresiva consecución de apoyos electorales. Por tanto, lo que cambia es de táctica. Frente a la idea de Marx y Engels, basada en el desarrollo de las Revoluciones de 1789 y 1830, de que en una revolución una minoría opresora es sustituida por una minoría oprimida a través del enfrentamiento violento, expone que existe otra táctica revolucionaria, la consecución progresiva del poder a través de las vias parlamentarias para, desde allí, emprender la transformación revolucionaria.

Engels pronto se da cuenta de que, desde posiciones socialdemócratas, se quiere ver, no un cambio de táctica marxista aplicada a un momento y un contexto concreto, sino una revisión del propio marxismo que aboga por la via puramente democrática de colaboración con el capitalismo. Convierten una táctica de lucha en un servilismo con el capital, que debilita la lucha obrera. Ante esta traición, el propio Engels expone sus ideas en una carta escrita a La Fargue el 3 de abril de 1895, donde expone: Yo sigo pensando lo que pensaba, pero mis ideas no pueden entenderse más que como una táctica coyuntural y no como una fórmula de colaboración con el Capitalismo. Es decir, Engels argumenta su postura como una aplicación de la dialéctica marxista donde hay que adaptarse a las circunstancias y usarlas en favor de la revolución. Si en Alemania se estaba consiguiendo un camino parlamentario hacia el Socialismo, éste debía aprovecharse, del mismo modo que debía aprovecharse el camino revolucionario en otros lugares.

Tierno Galván concluye su intervención con un párrafo muy interesante, especialmente conociendo lo que ocurrió después con el PSOE y con la deriva ideológica hacia el capital que lo caracteriza:

[...] Y la lección es buena, porque demuestra que se puede y se debe ser marxista en la forma democrática, ya que nada vincula al marxismo con la dictadura. Cuando se entre a discutir siendo marxista cuál es la táctica a seguir, debe quedar claro que es imprescindible tomar en cuenta los condicionamientos de mercados y los condicionamientos industriales, sólo así se podrá aplicar una u otra práctica en forma adecuada a la realidad imperante. Y eso es lo que deben discutir los partidos socialistas. No si son marxistas o no, porque si son socialistas son marxistas y no cabe otra cosa.

El abandono del Marxismo por parte del PSOE supuso una traición a la lucha obrera y una renegación total a su carácter socialista, dando paso a su más que demostrada colaboración con el capital. Lo que Engels temía a finales del siglo XIX, la utilización de la izquierda y el socialismo como excusa de colaboración con el capital, tiene vigencia en estos días, donde el PSOE muestra a quién debe pleitesía con su Reforma Laboral y sus decisiones políticas ante la crisis, en donde no se diferencia del camino marcado por los dirigentes de facto de la Unión Europea.

***Enrique Tierno Galván fue un político, sociólogo, jurista y ensayista político español. Nacido en Madrid en 1918 y fallecido en enero de 1986 siendo alcalde, fue despedido por el pueblo madrileño con una multitudinaria manifestación de duelo que colapsó la ciudad entera.
Su prestigio político e intelectual queda consolidado en los años setenta, tras su confuso ingreso y expulsión de la Agrupación Socialista Madrileña —que teóricamente obedecía al PSOE histórico, cuya ejecutiva estaba afincada en Toulouse—, su presentación como intelectual marxista pero no «escolástico» y su expulsión a perpetuidad (junto a otros catedráticos y profesores universitarios como José Luis López Aranguren y Agustín García Calvo) de la Universidad española tras las protestas estudiantiles, iniciadas en Madrid en 1965, en contra de la dictadura franquista y que él apoyó. En 1966 se traslada a Estados Unidos donde fue profesor en la Universidad de Princeton durante un par de años y se convirtió en el líder de la Federación Socialista en Madrid con el que buscaba liderar a todo el socialismo del interior. Tras una entrevista con Rodolfo Llopis en París en 1966, y al regresar a España, en 1968, funda el Partido Socialista del Interior (PSI), que posteriormente, en 1974, pasó a llamarse Partido Socialista Popular (PSP). Ese mismo año, junto al Partido Comunista de España (PCE), el Partido del Trabajo de España (PTE), el Partido Carlista (PC) y numerosas personalidades independientes, formaría la Junta Democrática de España (JDE). Aunque Tierno reafirmó en el I Congreso del PSP en 1976, la línea marxista y revolucionaria de su formación política no pudo competir con un PSOE apoyado, reconocido e incluso financiado por la mayoría de los partidos socialistas europeos. Acató la integración del PSP en el PSOE en abril de 1978 y fue elegido presidente honorario del PSOE como un reconocimiento a su prestigio y carisma, abandonando ese cargo por discrepancias con la ejecutiva de Felipe González en 1979, entonces embarcado en el abandono del marxismo y la marginación definitiva del socialismo madrileño, que desde entonces no ha levantado cabeza.



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