La familia como núcleo social primario

    Comparte
    avatar
    PequeñoBurgués
    Colaborador estrella
    Colaborador estrella

    Cantidad de envíos : 7859
    Reputación : 8237
    Fecha de inscripción : 12/10/2010

    Re: La familia como núcleo social primario

    Mensaje por PequeñoBurgués el Lun Oct 28, 2013 8:51 am

    Bueno voy a explicarme un poco más sobre el texto de Engels:

    El tema es que se puede establecer una relación monógama sin que uno de los dos en la pareja sea el "jefe", y además la relación funcionar sin problemas, no hace falta ser muy avispado para darse cuenta de ello.

    Es decir, la estructura tradicional de pareja puede tener sus bases en un contexto "patriarcal" o de "transmisión de capital", pero culturalmente trasladarse a un contexto más moderno, un continuum histórico que se llama. Por eso pensar como hace Engels (aunque en realidad propone una duda, una cuestión, no lo afirma) que ese modelo de familia va a desaparecer no tiene razón de ser... en el comunismo quizá (y no creo que se de un escenario comunista), en el socialismo en cambio, no ya solo por esa continuación cultural, si no porque en el socialismo hay propiedad privada, no de los medios, si no de objetos, es decir, la transmisión de patrimonios no se pierde...
    ... pero es que también hay que tener en cuenta la estabilidad y cohesión que da una familia, es una unidad social básica, en tribus proto-comunistas se dice que no hay familia, lo que pasa es que un grupo de 20 personas semi-aisladas viviendo juntas todo el año funciona como una familia en sí misma (hay monos que también establecen este tipo de unidad familiar), claro que este modelo deja de funcionar en grupos de por ejemplo 30 millones.

    Luego como siempre, llega la gran olvidada en este foro (a Engels se lo perdono que murió hace mucho), es decir, la biología... las relaciones sociales también tienen mucha biología de por medio, muchos vínculos químicos que se generan específicamente entre ellos (al menos durante los primeros años entre madre-hijo) echad un vistazo a cualquier documental de la 2 y veréis como muchos animales "primitivos" crían a sus hijos de forma instintiva... (y pasado el periodo hasta se las comen).

    Mamá chinche cuidando de sus crías. Que nadie se enternezca, esto es química básica. Smile 

    Como el humano es bastante más complejo que una Chinche presupongo que estos vínculos biológicos sean más potentes, diversos y complejos.

    Lo de robar a los hijos por otro lado lo veo más típico del fascismo pero bueno (ya se sabe, robo de bebés, etc), en fin, mucho freak suelto.

    Saludos.
    avatar
    SS-18
    Administrador
    Administrador

    Cantidad de envíos : 15564
    Reputación : 19999
    Fecha de inscripción : 16/06/2010

    Re: La familia como núcleo social primario

    Mensaje por SS-18 el Lun Oct 28, 2013 10:48 am

    Hola!

    no estoy del todo de acuerdo con PequeñoBurgués aunque obviamente plantear arrebatar a los niños me parece una salvajada propia de un mal entendimiento del Socialismo Cientifico.

    nuestra especie se ha fundamentado en las relaciones sociales que hemos establecido. Nuestra especie depende completamente del grupo social y nuestra biología se ha adaptado a ello. ¿ tu crees que hay alguna especie animal que fruto de alguna "depresión" mate a sus hijos en la época de cria , los desatienda, o los deje a su suerte para que mueran sin tener ningun tipo de riesgo material para su propia supervivencia ? La especie humana puede hacerlo, las madres pueden hacerlo. ¿ Tu crees que puede haber un animal en la fauna que pueda "no tener hijos" por que le plazca no tenerlos ? 


    Una pareja de EE.UU. desatiende a dos niñas por su adicción a un videojuego



    Acusan de abuso de menores y retención ilegal a una pareja de EE.UU. que pasó los últimos años jugando a un popular videojuego sin alimentar adecuadamente, atender ni dejar salir de casa a los dos menores que estaban a su cargo.



    Lester Louis Huffmire y su esposa, Petra, ambos de 41 años, pasaron los últimos tres años prácticamente encerrados en su casa, en el condado Orange (California), jugando al popular juego 'World of Warcraft' y desatendiendo por completo a las dos menores que estaban a su cargo. 

    Las pequeñas, de 10 y 5 años, no eran sus hijas, pero sí familiares, aseguraron medios locales.

    El caso no se conoció hasta que el pasado 20 de mayo un vecino llamó a la Policía. Los agentes encontraron a las menores completamente desnutridas, con el pelo enmarañado, los dientes podridos y el cuerpo sucio. Además, las niñas tenían prohibido salir de casa, incluso para ir a la escuela, apunta el diario 'Los Angeles Times'.

    De acuerdo con los agentes, la pareja Huffmire permitió que la casa se convirtiera en un lugar inhabitable. Los electrodomésticos de la cocina estaban completamente cubiertos de moho y había telarañas, basura, escombros y excrementos esparcidos por toda la casa.

    Ambos han sido acusados de abuso de menores y retención ilegal. Actualmente se encuentran en prisión con una fianza de 100.000 dólares cada uno. En caso de ser declarados culpables, tanto Lester como Petra podrían afrontar una pena de siete años de cárcel.
    Estas conductas son solo posibles en nuestra especie por la alta socialización biologica a la que hemos sido sometidos.

    por cierto, hay animales que incluso pueden criar a otras especies considerandolas como sus propios hijos.

    Es cierto que la biología hace, pero nosotros, estamos completamente "domesticados" al entorno que nos ha desarrollado como civilización. La familia, no es más que un modelo organizativo social. Si apareciesemos de 0 en una civilización donde los niños fuesen mandados voluntariamente pro sus progenitores a sitios  de educación, estoy casi seguro que no tendría ningun tipo de impacto, porque esa sería la psicología de la sociedad desde siempre. Si un modelo espartano de familia hubiese regido la civilización occidental, seriamos todos hijos de la sociedad, con progenitores biologicos pero con una familia social. Eso pasa en algunas organizaciones primitivas como las tribales , incluso se presupone que es la organización basica de nuestra especie, donde independientemente de los progenitores biologicos, la crianza de los hijos se realiza en la comunidad encargandose todos de ellos como si fuesen sus propios hijos.

    Nuestro instinto animal, el que queda,  apenas pasa del "comer y fornicar", en una especie poligama y horizontal. Todo el resto, es domesticación a una civilización donde a lo largo de la historia se han ido incorproando conductas sociales. Una de esas conductas sociales es la familia, la propiedad , la monogamia, la heterosexualidad, la lengua escrita, la educación, moral, etc...

    ¿ Tu crees que el que la gente se reproduzca obedece a un instinto animal y biologico ? yo no lo creo,  es mas una tendencia de presión social que ninguna otra cosa. Las mujeres se ven arrastradas por el condicionamiento social( son las principales victimas de esto ), que si se les pasa el arroz, etc y se fuerzan a ser madres y fundar una familia por la presión social, para no ser marginadas y encajar con lo que se espera de ellas . Con hombres pasa igual, pero a otro niveles . Cuanto mas arraigado a practicas conservadoras estés , mas primara esa forma de proyectar una conducta social. Pero fijate que a nadie se le ocurre ponerse a tener hijos nada mas madurar sexualmente, salvo a los animales y sectores de la poblacion o marginales o con poco desarrollo material y cultural. Ese instinto no existe. Nos vemos culturalmente forzados a estructurar la familia porque es el estado artificioso social en el que vivimos y es el nucleo social basico al que nos vemos casi obligados a recurrir para sobrevivir y tener un minimo de seguridad . Si nuestra sociedad estuviese estructurada de otra forma a lo largo de los siglos y esto estuviese interiorizado socialmente, veríamos otra cosa diferente. El que tu abandones un hijo, ninguna otra familia o casi ninguna va a tener predisposición a hacerse cargo de el.  Un niño en una comunidad solidaria y socialmente abierta entre sus individuos siempre sera integrado independientemente de lo que sus progenitores hagan con el, porque cualquier hombre, mujer,niño  serán abuelos, padres,  madres y hermanos.

    Si tu desde pequeño te han educado en una comunidad donde gente que no eran tus progenitores te ha dado el mismo cariño familiar, tu cuando crezcas, darás ese mismo cariño familiar a los hijos de otros.
    La familia, esta romaticamente hipervalorada, como lo esta la propiedad privada, es completamente logico en nuestra civilización. Cuando se de otro tipo de estructuras, cambiaran conceptos y actitudes hacia esa sociedad lo que afectara irremediablemente a las relaciones sociales.

    obviamente a ninguno de nosotros se nos pasa por la cabeza esperar ningún tipo de cariño familiar a nuestros hijos por otros individuos, pero por eso es, que vivimos en una estructura social definida y marcada por una domesticación.

    Y repito, no se me vaya a malinterpretar. El entender de donde venimos, no significa que se tire a la basura o se tenga que prescindir de todo lo adquirido durante miles de años. Yo creo en la familia, en la monogamia, en la heterosexualidad, y todo lo que ha fundamentado la sociedades de Cristo Rey  hasta el día de hoy. No veo necesario prescindir de nada de ello y me veo comodo .


    ------------------------------
    Ningún hombre puede concluir una opinión sobre otro hombre, lo único aceptable es corregirlo.
    SE BUSCAN TEMAS IGUALES O PARECIDOS y SOLO EN EL CASO de NO existir, se abre un hilo nuevo . El desorden es motivo de sanción.
    No ABRIR HILOS HASTA LEERSE ESTO:::
    http://www.forocomunista.com/t20128-aviso-a-la-comunidad-leer-antes-de-abrir-post-importante#245530
    Obligatorio leerse las reglas del foro
    http://www.forocomunista.com/comunicados-de-la-administracion-f19/reglamento-de-foro-comunista-t2214.htm

    avatar
    PequeñoBurgués
    Colaborador estrella
    Colaborador estrella

    Cantidad de envíos : 7859
    Reputación : 8237
    Fecha de inscripción : 12/10/2010

    Re: La familia como núcleo social primario

    Mensaje por PequeñoBurgués el Lun Oct 28, 2013 11:27 am

    Es cierto que la biología hace, pero nosotros, estamos completamente "domesticados" al entorno que nos ha desarrollado como civilización. La familia, no es más que un modelo organizativo social.
    Modelo que también lo predispone a ello nuestra biología.

    ¿ Tu crees que el que la gente se reproduzca obedece a un instinto animal y biologico ?
    Por supuesto, es más, que la gente no se reproduzca o lo haga con moderación se debe a un efecto social y racional del ser humano, por eso los chinos planifican su natalidad por ejemplo.

    No hablo solamente de instinto si no de química hormonal y de eso queda mucho, cualquier animal, humano incluído, tiene predisposición a cuidar de sus crías al nacer... las hormonas tienen mucho que ver en ello, ya no es exclusivamente el instinto y esos vínculos afectivos primarios luego derivan en vínculos afectivos sociales, que hace muy difícil que otra persona te pueda dar el mismo cariño y protección que tus padres.

    Fíjate que en Esparta hasta los 7 años no quitaban a los hijos de sus madres, y eso que Esparta era un pueblo, no una ciudad (hasta para los estándares de la época), vamos que todos se conocían entre ellos y a tu familia la seguías viendo por mucho barracón en el que te metiesen, no era una ciudad de medio millón de habitantes.

    En resumen----> el vínculo químico inicial facilita el desarrollo del ----> vínculo socio-familiar padre-hijo posterior.

    Vamos que hay ciertos factores biológicos que complementan a los socioeconómicos de los que hablaba Engels (patriarcado, transmisión de capitales) a la par de que se puede ser monógamo en igualdad de condiciones con respecto a la pareja.
    avatar
    SaIN
    Novato/a rojo/a
    Novato/a rojo/a

    Cantidad de envíos : 18
    Reputación : 18
    Fecha de inscripción : 23/10/2013

    Re: La familia como núcleo social primario

    Mensaje por SaIN el Lun Oct 28, 2013 9:06 pm

    Danko escribió:
    SaIN escribió:
    Danko escribió:El concepto de "familia" es una reliquia derivada del tribalismo primitivo. Es un lío enredado de preceptos los cuales limitan y restringen a la persona en el ejercicio de sus libertades a la hora de tomar decisiones y asumir una identidad.

    No hay ninguna “razón objetiva” que te obligue a amar a tus padres o familia solo porque compartas sangre con ellos o hayas nacido en ese seno. Tú no has elegido eso. Nadie elige a sus padres o familias. No les debes amor incondicional. Ellos se lo tienen que ganar.
    Oye, Danko, por lo general la gente acostumbra a querer a sus padres y éstos acostumbran a querer a sus hijos. Por lo mismo al común de los aquí presentes se nos hacer muy raro que hables en esos términos de las relaciones de afecto paterno-filiales. No esperes que el estado te de el cariño que solo unos padres te pueden dar.

    Y no es por lo que hubiera hecho la URSS. Es que la Revolución es liberadora, no opresora. Que se les meta ya de una vez en la cabeza a algunos. Y partir de aquí, si os parece, hablamos de Engels.

    Ah, una cosa más: No os atiborreis la cabeza de teoría hasta el punto de despreciar la praxis revolucionaria.



    Ya, normalmente, los padres quieren a sus hijos, y viceversa. Pero ello no me obliga forzosamente a querer a mis padres o a tenerles especial respeto. Como he dicho, mis padres se tienen ganar mi amor y respeto. El hecho de que tengamos la misma sangre no es algo que aporte ningún tipo de sabiduría especial o celestial caída directamente de las alturas, como parece que se creen algunos. No son mejores que nadie. No hay nada absoluto ni objetivamente "superior" a no ser padre o serlo.

    Y no, en ningún momento he afirmado que el Estado vaya a proporcionarme amor de padres. De hecho, detesto los paternalismos por parte del poder.

    Los padres ponemos límites a nuestros hijos y esto se les hace a ellos muy duro en la adolescencia. La ausencia de afecto entre padres e hijos denota un problema de desestructuración familiar severo que invariablemente desemboca en sociopatías que todos conocemos. En estos casos sí que se hace necesaria la intervención del estado.

    Sería muy interesante analizar el llamado "Síndrome del niño emperador" desde la perspectiva del entorno opresor del capitalismo. El autor de esta teoría sostiene ( en mi opinión erróneamente) que se trata de una sicopatía pero en realidad estamos ante uno de los síntomas de esta sociedad enferma por el consumismo fruto de la alienación de la clase trabajadora. Todo esto enlaza con la asunción de roles burgueses por parte de las masas.


    avatar
    surfas
    Colaborador estrella
    Colaborador estrella

    Cantidad de envíos : 4102
    Reputación : 4320
    Fecha de inscripción : 15/10/2011

    Re: La familia como núcleo social primario

    Mensaje por surfas el Mar Oct 29, 2013 3:39 am

    PequeñoBurgués escribió: Por eso pensar como hace Engels (aunque en realidad propone una duda, una cuestión, no lo afirma) que ese modelo de familia va a desaparecer no tiene razón de ser... en el comunismo quizá (y no creo que se de un escenario comunista), en el socialismo en cambio, no
    Bueno, el viejo Engels dice esto.

    ...¿desaparecerá cuando desaparezcan esas causas?.

    Podría responderse no sin fundamento: lejos de desaparecer, más bien se realizará plenamente a partir de ese momento. Porque con la transformación de los medios de producción en propiedad social desaparecen el trabajo asalariado, el proletariado, y, por consiguiente, la necesidad de que se prostituyan cierto número de mujeres que la estadística puede calcular. Desaparece la prostitución, y en vez de decaer, la monogamia llega por fin a ser una realidad, hasta para los hombres.

    En todo caso, se modificará mucho la posición de los hombres. Pero también sufrirá profundos cambios la de las mujeres, la de todas ellas. En cuanto los medios de producción pasen a ser propiedad común, la familia individual dejará de ser la unidad económica de la sociedad. La economía doméstica se convertirá en un asunto social; el cuidado y la educación de los hijos, también. La sociedad cuidará con el mismo esmero de todos los hijos, sean legítimos o naturales...

    ...Por tanto, el matrimonio no se concertará con toda libertad sino cuando, suprimiéndose la producción capitalista y las condiciones de propiedad creadas por ella, se aparten las consideraciones económicas accesorias que aún ejercen tan poderosa influencia sobre la elección de los esposos. Entonces el matrimonio ya no tendrá más causa determinante que la inclinación recíproca.

    Pero dado que, por su propia naturaleza, el amor sexual es exclusivista -aun cuando en nuestros días ese exclusivismo no se realiza nunca plenamente sino en la mujer-, el matrimonio fundado en el amor sexual es, por su propia naturaleza, monógamo. Hemos visto cuánta razón tenía Bachofen cuando consideraba el progreso del matrimonio por grupos al matrimonio por parejas como obra debida sobre todo a la mujer; sólo el paso del matrimonio sindiásmico a la monogamia puede atribuirse al hombre e históricamente ha consistido, sobre todo, en rebajar la situación de las mujeres y facilitar la infidelidad de los hombres. Por eso, cuando lleguen a desaparecer las consideraciones económicas en virtud de las cuales las mujeres han tenido que aceptar esta infidelidad habitual de los hombres -la preocupación por su propia existencia y aún más por el porvenir de los hijos-, la igualdad alcanzada por la mujer, a juzgar por toda nuestra experiencia anterior, influirá mucho más en el sentido de hacer monógamos a los hombres que en el de hacer poliandras a las mujeres.

    Pero lo que sin duda alguna desaparecerá de la monogamia son todos los caracteres que le han impreso las relaciones de propiedad a las cuales debe su origen. Estos caracteres son, en primer término, la preponderancia del hombre y, luego, la indisolubilidad del matrimonio. La preponderancia del hombre en el matrimonio es consecuencia, sencillamente, de su preponderancia económica, y desaparecerá por sí sola con ésta. La indisolubilidad del matrimonio es consecuencia, en parte, de las condiciones económicas que engendraron la monogamia y, en parte, una tradición de la época en que, mal comprendida aún, la vinculación de esas condiciones económicas con la monogamia fue exagerada por la religión. Actualmente está desportillada ya por mil lados.

    Así, pues, lo que podemos conjeturar hoy acerca de la regularización de las relaciones sexuales después de la inminente supresión de la producción capitalista es, más que nada, de un orden negativo, y queda limitado, principalmente, a lo que debe desaparecer. Pero, ¿qué sobrevendrá? Eso se verá cuando haya crecido una nueva generación: una generación de hombres que nunca se hayan encontrado en el caso de comprar a costa de dinero, ni con ayuda de ninguna otra fuerza social, el abandono de una mujer; y una generación de mujeres que nunca se hayan visto en el caso de entregarse a un hombre en virtud de otras consideraciones que las de un amor real, ni de rehusar entregarse a su amante por miedo a las consideraciones económicas que ello pueda traerles. Y cuando esas generaciones aparezcan, enviarán al cuerno todo lo que nosotros pensamos que deberían hacer. Se dictarán a sí mismas su propia conducta, y, en consonancia, crearán una opinión pública para juzgar la conducta de cada uno. ¡Y todo quedará hecho!.

    Engels: F. Engels: El origen de la familia, la propiedad privada y el estado (1884)



    avatar
    kARLnAVAS
    Revolucionario/a
    Revolucionario/a

    Cantidad de envíos : 547
    Reputación : 657
    Fecha de inscripción : 12/09/2011
    Localización : Valladolid

    Re: La familia como núcleo social primario

    Mensaje por kARLnAVAS el Miér Oct 30, 2013 1:55 pm

    -Juancho- escribió:
    kARLnAVAS escribió:no voy contra tí personalmente pero este artículo me ha gustado para la respuesta que os voy a dar a todos, primero gracias por citarme a SAIN un partido progresista, laico y comunista si señor y segundo gracias por dejarme claro que todos los que defendéis a la familia sois unos hijos mimados que os consideráis propiedad personal de vuestros padres y gracias por último de dejar claro que defender un modelo de crianza desigual, antisocial y ultratradicionalista

    saludos reaccionarios a mi no me vengais con que sois comunistas, venga leeos el origen de la familia la propiedad privada y el estado
    Te lo digo con todos los respetos del mundo, en serio, eres huerfano? Tienes algun tipo de trauma familiar?
    1º ¿trauma? te responderé con otra pregunta ¿están los obreros españoles traumatizados por depender ECONÓMICAMENTE y estar sometidos a su voluntad? yo creo que NO,

    2º respuesta a tu pregunta: a) he vivido la mayor parte de mi vida en internados y he vivido eso de los intercambios entre familias y por lo tanto no he desarrollado ese vinculo emocional que vosotros claro está lo veis como natural, igual que un español ve natural querer a su patria y que su idioma es el mejor.

    3º me hace gracia el tono de tu pregunta ¿y que pasa si fuera huerfano? ¿sería acaso menos que tú? no me gusta tu forma de pensar, no es muy de izquierdas que digamos, cuando ponéis como solución que los huerfanos e hijos maltratados sean educados en orfanatos y centros especiales ¿no os estáis dando cuenta que estáis separando a la población en grupos sociales diferentes (personas criadas en orfanatos y personas criadas en familias)? ¿no os estáis dando cuenta de que esto conlleva una forma de discriminación que de hecho existe en esta sociedad?
    Esta forma de pensaro no es muy igualitarista que digamos ¿no te parece?

    4º y por último y ya para terminar, la cuestión no es lo que piense yo o tú en este asunto, sino que estamos en un foro comunista y ya que yo me considero comunista y que la familia es un asunto que tanto para Engels como para Marx es una institución de carácter burgués que debe ser disuelta y por lo tanto si uno se considera marxista es necesario adherirse a esta consigna.
    No me vale decir que en Cuba o Rusia existían familias, ninguno de estos países son comunistas sino socialistas científicos y aún podríamos decir que no es un socialismo científico acabado puesto que cuestiones como la abolición de la herencia no han sido abordados o lo fueron pero son proyectos abandonados, además cuestiones como la abolición de la división del trabajo, de la propiedad privada, de las clases sociales o la implantanción de la autogestión social no han sido realizados en esos países
    --------------------------------------------------------------------------------------------

    avatar
    kARLnAVAS
    Revolucionario/a
    Revolucionario/a

    Cantidad de envíos : 547
    Reputación : 657
    Fecha de inscripción : 12/09/2011
    Localización : Valladolid

    Re: La familia como núcleo social primario

    Mensaje por kARLnAVAS el Miér Oct 30, 2013 2:02 pm

    SAIN escribió:Los padres ponemos límites a nuestros hijos y esto se les hace a ellos muy duro en la adolescencia. La ausencia de afecto entre padres e hijos denota un problema de desestructuración familiar severo que invariablemente desemboca en sociopatías que todos conocemos. En estos casos sí que se hace necesaria la intervención del estado.

    Sería muy interesante analizar el llamado "Síndrome del niño emperador" desde la perspectiva del entorno opresor del capitalismo. El autor de esta teoría sostiene ( en mi opinión erróneamente) que se trata de una sicopatía pero en realidad estamos ante uno de los síntomas de esta sociedad enferma por el consumismo fruto de la alienación de la clase trabajadora. Todo esto enlaza con la asunción de roles burgueses por parte de las masas.
    la solución a la falta de afecto o el maltrato familiar no es recluir aparte a los jovenes, mientras el resto viva en familia ya que creará discriminación de unos sobre otros, y por lo que creo en tu sociedad ideal y dado tu amor a la institución familiar estoy seguro de que los discriminados serán los huerfanos y maltratados

    El Estado no debe intervenir para separar a la gente porque somos igualitaristas y se supone que no queremos crear diferenciaciones por cuestión de raza, sexo, inclinación sexual, nacionalidad o entre huerfanos e hijos con familia ¿no te parece?
    avatar
    PequeñoBurgués
    Colaborador estrella
    Colaborador estrella

    Cantidad de envíos : 7859
    Reputación : 8237
    Fecha de inscripción : 12/10/2010

    Re: La familia como núcleo social primario

    Mensaje por PequeñoBurgués el Miér Oct 30, 2013 2:09 pm

    ese vinculo emocional que vosotros claro está lo veis como natural
    Por supuesto que es natural y es algo de lo que todo niño debería disfrutar.

    ¿y que pasa si fuera huerfano? ¿sería acaso menos que tú?
    Esto ni viene al caso.

    que tanto para Engels como para Marx es una institución de carácter burgués que debe ser disuelta
    ¿debe ser disuelta?, ni mucho menos, en todo caso progresivamente se disuelven las características patriarcales y de transferencia de capitales, pero eso no implica que desaparezcan las relaciones monógamas.

    ¿carácter burgués la familia? léete un libro de historia.

    javiaragon88
    Camarada
    Camarada

    Cantidad de envíos : 100
    Reputación : 134
    Fecha de inscripción : 03/08/2013
    Edad : 27

    Re: La familia como núcleo social primario

    Mensaje por javiaragon88 el Miér Oct 30, 2013 2:29 pm

    Carácter burgués la familia? Sí, sí, y mi abuela fuma....


    - Había familias antes de la burguesía.
    - Y Antes del feudalismo.
    - Y Antes del Imperio Romano y de la Antigua Grecia.
    - En el Antiguo Egipto, y en la Mesopotamia del 3000 a.C.
    - Los estudios arqueológicos revelan la existencia de familias como agrupación social primitiva durante la Edad de los metales e incluso periodos anteriores.

    avatar
    SS-18
    Administrador
    Administrador

    Cantidad de envíos : 15564
    Reputación : 19999
    Fecha de inscripción : 16/06/2010

    Re: La familia como núcleo social primario

    Mensaje por SS-18 el Miér Oct 30, 2013 2:42 pm

    Mi madre se ha criado practicamente en internados en la URSS, la gente mandaba a internados a sus hijos porque tenian mejor anteción y educación ahi que en muchas familias que aun estaban en estadios muy primitivos...y nadie discrimino a nadie....


    El abolir la famlia es lo mismo que abolir el estado, esto sucederá, si tiene que suceder a lo largo de siglos cuando dejen de ser necesarias , cuando por su inutilidad, la propia sociedad busque otras formas de organización.

    El proponer abolir la familia es lo mismo que proponer abolir el estado sin valorar el desarrollo y progreso de nuestra presente y futura civilización.

    En cualquier socialismo tendrás familia durante siglos y geenraciones que dure la lucha contra el capitalismo mundial, hasta su derrota y creacion del hombre nuevo. Ya despues, se verá que sucede, por ahora, es ciencia ficcion todo.


    ------------------------------
    Ningún hombre puede concluir una opinión sobre otro hombre, lo único aceptable es corregirlo.
    SE BUSCAN TEMAS IGUALES O PARECIDOS y SOLO EN EL CASO de NO existir, se abre un hilo nuevo . El desorden es motivo de sanción.
    No ABRIR HILOS HASTA LEERSE ESTO:::
    http://www.forocomunista.com/t20128-aviso-a-la-comunidad-leer-antes-de-abrir-post-importante#245530
    Obligatorio leerse las reglas del foro
    http://www.forocomunista.com/comunicados-de-la-administracion-f19/reglamento-de-foro-comunista-t2214.htm

    avatar
    Razion
    Moderador/a
    Moderador/a

    Cantidad de envíos : 7115
    Reputación : 7545
    Fecha de inscripción : 29/09/2011

    Re: La familia como núcleo social primario

    Mensaje por Razion el Miér Oct 30, 2013 3:13 pm

    En cualquier socialismo tendrás familia durante siglos y geenraciones que dure la lucha contra el capitalismo mundial, hasta su derrota y creacion del hombre nuevo. Ya despues, se verá que sucede, por ahora, es ciencia ficcion todo.
    Seguro, hay que verlo así. Forzar la desaparición de la familia, generaría posiblemente el engrosamiento de las filas reaccionarias mientras no haya una derrota total del capitalismo.
    Proponerlo desde un Partido en construcción, un suicidio en la mayoría de los países occidentales. Posiblemente en algunas culturas tenga más cabida que otra, pero no podemos abstraernos de la realidad en la cual construimos.


    ------------------------------
    No hay Revolución sin Revolucionarios
    Los revolucionarios de todo el mundo somos hermanos

    Jose de San Martín


    "Toda nuestra acción es un grito de guerra contra el imperialismo y un clamor por la unidad de los pueblos contra el gran enemigo del género humano: los Estados Unidos de Norteamérica. En cualquier lugar que nos sorprenda la muerte, bienvenida sea, siempre que ése, nuestro grito de guerra, haya llegado hasta un oído receptivo y otra mano se tienda para empuñar nuestras armas, y otros hombres se apresten a entonar los cantos luctuosos con tableteo de ametralladoras y nuevos gritos de guerra y de victoria."
    Comandante Ernesto "Che" Guevara

    "En las peleas callejeras hay dos tipos de golpeadores. Está el que pega, ve sangre, se asusta y recula. Y está el que pega, ve sangre y va por todo, a matar. Muy bien, muchachos: vengo de afuera y les juro que hay olor a sangre"
    Marcelo Bielsa
    avatar
    Platon
    Miembro del Soviet
    Miembro del Soviet

    Cantidad de envíos : 2355
    Reputación : 3479
    Fecha de inscripción : 06/02/2012

    Re: La familia como núcleo social primario

    Mensaje por Platon el Miér Oct 30, 2013 5:12 pm

    Habiendo adoptado la familia tantas formas a lo largo de la Historia hablar de la familia en general es un sinsentido que lleva a afirmar cosas como que Engels decía que "la familia" (¡¿cuál?!) es "una institución de carácter burgués que debe ser disuelta" (!). El marxismo jamás habló de la desaparición de la familia en general en el socialismo, mas se preguntó si en éste continuará existiendo la familia individual o ésta adoptará otras formas (gran parte del conocido libro de Engels está dedicado a demostrar que la familia no es una institución inmutable).

    Pese a que gran parte de las tesis de Morgan fueron rebatidas (o, peor aún, nunca comprobadas en la práctica), los libros "El Origen" y "Los Apuntes Etnológicos", de Engels y Marx, respectivamente, siguen siendo esencialmente exactos.
    avatar
    kARLnAVAS
    Revolucionario/a
    Revolucionario/a

    Cantidad de envíos : 547
    Reputación : 657
    Fecha de inscripción : 12/09/2011
    Localización : Valladolid

    Re: La familia como núcleo social primario

    Mensaje por kARLnAVAS el Jue Oct 31, 2013 1:33 pm

    pequeñoburgues escribió:Por supuesto que es natural y es algo de lo que todo niño debería disfrutar.
    y a los padres que maltratan a los hijos, ojo que no son cuatro, ¿acaso va el Estado a obligar a esas familias a dar afecto a sus hijos y entre ellos?

    los hijos no eligen a sus padres, asi que si hay violencia y maltrato entre la pareja, que se han juntado por elección libre, como se te ocurre decir lo que estás diciendo

    no me has respondido a la pregunta sobre la cuestión de la orfandad, eso de que no viene al caso lo dices tú, muchos decís que la solución es meter en orfanatos públicos a los huerfanos, sigues sin querer entender que la dignidad del individuo es primordial para su desarrollo natural, si recluyes en orfanatos a los huerfanos mientras el resto vive en familia se produce una separación en grupos sociales como sucede hoy, que no lo veas no significa que no exista, también hay inmigrantes que la sociedad les margina pero como a tí no te pasa seguro que afirmas que son cuatro gatos

    el caso como he dicho antes es que implantar una forma de vida igualitaria para todos es un objetivo comunista y que si alguien no lo quiere ver pues no es comunista, así de claro
    avatar
    Platon
    Miembro del Soviet
    Miembro del Soviet

    Cantidad de envíos : 2355
    Reputación : 3479
    Fecha de inscripción : 06/02/2012

    Re: La familia como núcleo social primario

    Mensaje por Platon el Miér Nov 06, 2013 1:45 am

    El comunismo y la familia

    publicado en el blog Ñángara Marx

    Alexandra Kollontai  |  La mujer no depende ya del hombre. ¿Se mantendrá la familia en un Estado co­munista? ¿Persistirá en la misma forma actual? Son estas cuestiones que atormentan, en los mo­mentos presentes, a la mujer de la clase trabaja­dora y preocupa igualmente a sus compañeros, los hombres. No debe extrañarnos que en estos últimos tiempos este problema perturbe las mentes de las mujeres trabajadoras. La vida cambia conti­nuamente ante nuestros ojos; antiguos hábitos y costumbres desaparecen poco a poco. Toda la existencia de la familia proletaria se modifi­ca y organiza en forma tan nueva, tan fuera de lo corriente, tan extraña, como nunca pudimos imaginar.

    Y una de las cosas que mayor perplejidad produce en la mujer en estos momentos es la manera como se ha facilitado el divorcio en Rusia. De hecho, en virtud del decreto del Comisario del Pueblo del 18 de diciembre de 1917, el divorcio ha dejado de ser un lujo accesible sólo a los ricos; desde ahora en adelante, la mujer trabajadora no tendrá que esperar y meses, e incluso hasta años, para que sea fallada su petición de separación matrimonial que le dé derecho a independizarse de un marido borracho o brutal, acostumbrado
    a golpearla. Desde ahora en adelante el divorcio se podrá obtener amigablemente dentro del periodo de una o dos semanas todo lo más.

    Pero es precisamente esta facilidad para obtener el divorcio, manantial de tantas espe­ranzas para las mujeres que son desgraciadas en su matrimonio, lo que asusta a otras mujeres, particularmente a aquellas que consideran todavía al marido como el «proveedor» de la familia, como el único sostén de la vida, a esas mujeres que no comprenden todavía que deben acostumbrarse a buscar y a encontrar ese sostén en otro sitio, no en la persona del hombre, sino en la persona de la sociedad, en el Estado.

    Desde la familia genésica a nuestros días

    No hay ninguna razón para pretender en­gañarnos a nosotros mismos: la familia normal de los tiempos pasados en la cual el hombre lo era todo y la mujer nada –puesto que no tenía voluntad propia, ni dinero propio, ni tiempo del que disponer libremente–, este tipo de familia sufre modificaciones día por día, y actualmen­te es casi una cosa del pasado, lo cual no debe asustarnos.

    Bien sea por error o ignorancia, estamos dis­puestos a creer que todo lo que nos rodea debe permanecer inmutable, mientras todo lo demás cambia. Siempre ha sido así y siempre lo será. Esta afirmación es un error profundo.

    Para darnos cuenta de su falsedad, no tenemos más que leer cómo vivían las gentes del pasado, e inmediatamente vemos cómo todo está sujeto a cambio y cómo no hay costumbres, ni organizaciones políticas, ni moral que per­manezcan fijas e inviolables.

    Así, pues, la familia ha cambiado frecuente­mente de forma en las diversas épocas de la vida de la humanidad.

    Hubo épocas en que la familia fue comple­tamente distinta a como estamos acostumbra­dos a admitirla. Hubo un tiempo en que la única forma de familia que se consideraba normal era la llamada familia genésica, es decir, aquella en que el cabeza de familia era la anciana madre, en torno a la cual se agrupaban, en la vida y en el trabajo común, los hijos, nietos y biznietos.

    La familia patriarcal fue en otros tiempos con­siderada también como la única forma posible de familia, presidida por un padre–amo, cuya volun­tad era ley para todos los demás miembros de la familia. Aún en nuestros tiempos se pueden en­contrar en las aldeas rusas familias campesinas de este tipo. En realidad podemos afirmar que en esas localidades la moral y las leyes que rigen la vida familiar son completamente distintas de las que reglamentan la vida de la familia del obrero de la ciudad. En el campo existen todavía gran número de costumbres que ya no es posible en­contrar en la familia de la ciudad proletaria.

    El tipo de familia, sus costumbres, etc., varían según las razas. Hay pueblos, como por ejemplo los turcos, árabes y persas, entre los cuales la ley autoriza al marido el tener varias mujeres. Han existido y todavía se encuentran tribus que toleran la costumbre contraria, es decir, que la mujer tenga varios maridos.

    La moralidad al uso del hombre de nuestro tiempo le autoriza para exigir de las jóvenes la virginidad hasta su matrimonio legítimo. Pero, sin embargo, hay tribus en las que ocurre todo lo contrario: la mujer tiene por orgullo haber tenido muchos amantes, y se engalana brazos y piernas con brazaletes que indican el número...

    Diversas costumbres, que a nosotros nos sor­prenden, hábitos que podemos incluso calificar de inmorales, los practican otros pueblos, con la sanción divina, mientras que, por su parte, ca­lifican de «pecaminosas» muchas de nuestras costumbres y leyes.

    Por tanto, no hay ninguna razón para que nos aterroricemos ante el hecho de que la familia sufra un cambio, porque gradualmente se des­carten vestigios del pasado vividos hasta ahora, ni porque se implanten nuevas relaciones entre el hombre y la mujer. No tenemos más que pre­guntarnos: ¿qué es lo que ha muerto en nuestro viejo sistema familiar y qué relaciones hay entre el hombre trabajador y la mujer trabajadora, entre el campesino y la campesina?

    ¿Cuáles de sus respectivos derechos y deberes armonizan mejor con las condiciones de vida de la nueva Rusia? Todo lo que sea compatible con el nuevo estado de cosas se mantendrá; lo demás, toda esa anticuada morralla que hemos heredado de la maldita época de servidumbre y dominación, que era la característica de los te­rratenientes y capitalistas, todo eso tendrá que ser barrido juntamente con la misma clase ex­plotadora, con esos enemigos del proletariado y de los pobres.

    El capitalismo ha destruido la vieja vida familiar

    La familia, en su forma actual, no es más que una de tantas herencias del pasado. Sólidamente unida, compacta en sí misma en sus comienzos, e indisoluble –tal era el carácter del matrimonio santificado por el cura–, la familia era igualmente necesaria para cada uno de sus miembros. Porque ¿quién se hubiera ocupado de criar, vestir y educar a los hijos de no ser la familia? ¿Quién se hubiera ocupado de guiarlos en la vida? Triste suerte la de los huérfanos en aquellos tiempos; era el peor destino que pudiera tocarle a uno en suerte. En el tipo de familia a que estamos acostum­brados, es el marido el que gana el sustento, el que mantiene a la mujer y a los hijos. La mujer, por su parte, se ocupa de los quehaceres domés­ticos y de criar a los hijos como le parece.

    Pero, desde hace un siglo, esta forma corrien­te de familia ha experimentado una destrucción progresiva en todos los países del mundo, en los que domina el capitalismo, en aquellos países en que el número de fábricas crece rápidamente, juntamente con otras empresas capitalistas que emplean trabajadores.

    Las costumbres y la moral familiar se forman simultáneamente como consecuencia de las con­ diciones generales de la vida que rodea a la familia. Lo que más ha contribuido a que se modificasen las costumbres familiares de una manera radical ha sido, indiscutiblemente, la enorme expansión que ha adquirido por todas partes el trabajo asa­lariado de la mujer. Anteriormente, era el hombre el único sostén posible de la familia. Pero desde los últimos cincuenta o sesenta años, hemos ex­perimentado en Rusia (con anterioridad en otros países) que el régimen capitalista obliga a las mujeres a buscar trabajo remunerador fuera de la familia, fuera de su casa.

    Treinta millones de mujeres soportan una doble carga

    Como el salario del hombre, sostén de la familia, resultaba insuficiente para cubrir las necesidades de la misma, la mujer se vio obli­gada a su vez a buscar trabajo remunerado; la madre tuvo que llamar también a la puerta de la fábrica. Año por año, día tras día, fue creciendo el número de mujeres pertenecientes a la clase trabajadora que abandonaban sus casas para ir a nutrir las filas de las fábricas, para trabajar como obreras, dependientas, oficinistas, lavan­deras o criadas.

    Según cálculos de antes de la Gran Guerra, en los países de Europa y América ascendían a sesenta millones las mujeres que se ganaban la vida con su trabajo. Durante la guerra ese número aumentó considerablemente.

    La inmensa mayoría de estas mujeres estaban casadas; fácil es imaginarnos la vida familiar que podrían disfrutar. ¡Qué vida familiar puede existir donde la esposa y madre se va de casa durante ocho horas diarias, diez mejor dicho (contando el viaje de ida y vuelta)! La casa queda necesariamente descuidada; los hijos crecen sin ningún cuidado maternal, abandonados a sí mismos en medio de los peligros de la calle, en la cual pasan la mayor parte del tiempo.

    La mujer casada, la madre que es obrera, suda sangre para cumplir con tres tareas que pesan al mismo tiempo sobre ella: disponer de las horas necesarias para el trabajo, lo mismo que hace su marido, en alguna industria o es­tablecimiento comercial; consagrarse después, lo mejor posible, a los quehaceres domésticos, y, por último, cuidar de sus hijos.

    El capitalismo ha cargado sobre los hombros de la mujer trabajadora un peso que la aplasta; la ha convertido en obrera, sin aliviarla de sus cuidados de ama de casa y madre.

    Por tanto, nos encontramos con que la mujer se agota como consecuencia de esta triple e inso­portable carga, que con frecuencia expresa con gritos de dolor y hace asomar lágrimas a sus ojos.

    Los cuidados y las preocupaciones han sido en todo tiempo destino de la mujer; pero nunca ha sido su vida más desgraciada, más desespera­da que en estos tiempos bajo el régimen capita­lista, precisamente cuando la industria atraviesa por periodo de máxima expansión.

    Los trabajadores aprenden a existir sin vida familiar

    Cuanto más se extiende el trabajo asalariado de la mujer, más progresa la descomposición de la familia. ¡Qué vida familiar puede haber donde el hombre y la mujer trabajan en la fábrica, en secciones diferentes, si la mujer no dispone si­quiera del tiempo necesario para guisar una comida medianamente buena para sus hijos! ¡Qué vida familiar puede ser la de una familia en la que el padre y la madre pasan fuera de casa la mayor parte de las veinticuatro horas del día, entregados a un duro trabajo, que les impide dedicar unos cuantos minutos a sus hijos!

    En épocas anteriores, era completamente di­ferente. La madre, el ama de casa, permanecía en el hogar, se ocupaba de las tareas domésticas y de sus hijos, a los cuales no dejaba de observar, siempre vigilante.

    Hoy día, desde las primeras horas de la mañana hasta que suena la sirena de la fábrica, la mujer trabajadora corre apresurada para llegar a su trabajo; por la noche, de nuevo, al sonar la sirena, vuelve precipitadamente a casa para pre­parar la sopa y hacer los quehaceres domésticos indispensables. A la mañana siguiente, después de breves horas de sueño, comienza otra vez para la mujer su pesada carga. No puede, pues, sor­prendernos, por tanto, el hecho de que, debido a estas condiciones de vida, se deshagan los lazos familiares y la familia se disuelva cada día más. Poco a poco va desapareciendo todo aquello que convertía a la familia en un todo sólido, todo aquello que constituía sus seguros cimientos, la familia es cada vez menos necesaria a sus propios miembros y al Estado. Las viejas formas familia­res se convierten en un obstáculo.

    ¿En qué consistía la fuerza de la familia en los tiempos pasados? En primer lugar, en el hecho de que era el marido, el padre, el que mantenía a la familia; en segundo lugar, el hogar era algo igualmente necesario a todos los miembros de la familia, y en tercer y último lugar, porque los hijos eran educados por los padres.

    ¿Qué es lo que queda actualmente de todo esto? El marido, como hemos visto, ha dejado de ser el sostén único de la familia. La mujer, que va a trabajar, se ha convertido, a este respecto, en igual a su marido. Ha aprendido no sólo a ganarse la vida, sino también, con gran frecuen­cia, a ganar la de sus hijos y su marido. Queda todavía, sin embargo, la función de la familia de criar y mantener a los hijos mientras son peque­ños. Veamos ahora, en realidad, lo que subsiste de esta obligación.

    El trabajo casero no es ya una necesidad

    Hubo un tiempo en que la mujer de la clase pobre, tanto en la ciudad como en el campo, pasaba su vida entera en el seno de la familia. La mujer no sabía nada de lo que ocurría más allá del umbral de su casa y es casi seguro que tampoco deseaba saberlo. En compensación, tenía dentro de su casa las más variadas ocupa­ciones, todas útiles y necesarias, no sólo para la vida de la familia en sí, sino también para la de todo el Estado.

    La mujer hacía, es cierto, todo lo que hoy hace cualquier mujer obrera o campesina. Guisaba, lavaba, limpiaba la casa y repasaba la ropa de la familia. Pero no hacía esto sólo. Tenía sobre sí, además, una serie de obligaciones que no tienen ya las mujeres de nuestro tiempo: hilaba la lana y el lino; tejía las telas y los adornos, las medias y los calcetines; hacía encajes y se dedicaba, en la medida de las posibilidades familiares, a las tareas de la conservación de carnes y demás alimentos; destilaba las bebidas de la familia, e incluso moldeaba las velas para la casa.

    ¡Cuán diversas eran las tareas de la mujer en los tiempos pasados! Así pasaron la vida nues­tras madres y abuelas. Aún en nuestros días, allá en remotas aldeas, en pleno campo, en contacto con las líneas del tren o lejos de los grandes ríos, se pueden encontrar pequeños núcleos donde se conserva todavía, sin modificación alguna, este modo de vida de los buenos tiempos del pasado, en la que el ama de casa realizaba una serie de trabajos de los que no tiene noción la mujer trabajadora de las grandes ciudades o de las re­giones de gran población industrial, desde hace mucho tiempo.

    El trabajo industrial de la mujer en el hogar

    En los tiempos de nuestras abuelas eran ab­solutamente necesarios y útiles todos los trabajos domésticos de la mujer, de los que dependía el bienestar de la familia. Cuanto más se dedicaba la mujer de su casa a estas tareas, tanto mejor era la vida en el hogar, más orden y abundancia se reflejaban en la casa. Hasta el propio Estado podía beneficiarse un tanto de las actividades de la mujer como ama de casa. Porque, en realidad, la mujer de otros tiempos no se limitaba a pre­parar purés para ella o su familia, sino que sus manos producían muchos otros productos de riqueza, tales como telas, hilo, mantequilla, etc., cosas que podían llevarse al mercado y ser consi­deradas como mercancías, como cosas de valor.

    Es cierto que en los tiempos de nuestras abuelas y bisabuelas el trabajo no era evaluado en dinero. Pero no había ningún hombre, fuera campesino u obrero, que no buscase como com­pañera una mujer con «manos de oro», frase todavía proverbial entre el pueblo.

    Porque sólo los recursos del hombre, sin el trabajo doméstico de la mujer, no hubieran bastado para mantener el hogar. En lo que se refiere a los bienes del Estado, a los intereses de la nación, coincidían con los del marido; cuanto más trabajadora resultaba la mujer en el seno de su familia, tantos más pro­ductos de todas clases producía: telas, cueros, lana, cuyo sobrante podía ser vendido en el mercado de las cercanías; consecuentemente, la «mujer de su casa» contribuía a aumentar en su conjunto la prosperidad económica del país.

    La mujer casada y la fábrica

    El capitalismo ha modificado totalmente esta antigua manera de vida. Todo lo que antes se producía en el seno de la familia, se fabrica ahora en grandes cantidades en los talleres y en las fábricas. La máquina sustituyó a los ágiles dedos del ama de casa. ¿Qué mujer de su casa trabajaría hoy día en moldear velas, hilar o tejer tela? Todos estos productos pueden adquirirse en la tienda más próxima. Antes, todas las mu­chachas tenían que aprender a tejer sus medias; ¿es posible encontrar en nuestros tiempos una joven obrera que se haga las medias? En primer lugar, carece del tiempo necesario para ello. El tiempo es dinero y no hay nadie que quiera per­derlo de una manera improductiva, es decir, sin obtener ningún provecho. Actualmente, toda mujer de su casa, que es a la vez una obrera, prefiere comprar las medias hechas que perder tiempo haciéndolas.

    Pocas mujeres trabajadoras, y sólo en casos aislados, podemos encontrar hoy día que pre­paren las conservas para la familia, cuando la realidad es que en la tienda de comestibles de al lado de su casa puede comprarlas perfectamen­te preparadas. Aun en el caso de que el producto vendido en la tienda sea de una calidad inferior, o que no sea tan bueno como el que pueda hacer una ama de casa ahorrativa en su hogar, la mujer trabajadora no tiene ni tiempo ni energías para dedicarse a todas las laboriosas operaciones que requiere un trabajo de esta clase.

    La realidad, pues, es que la familia contem­poránea se independiza cada vez más de todos aquellos trabajos domésticos sin cuya preocupa­ción no hubieran podido concebir la vida fami­liar nuestras abuelas.

    Lo que se producía anteriormente en el seno de la familia se produce actualmente con el trabajo común de hombres y mujeres trabajado­ras en las fábricas y talleres.

    Los quehaceres individuales están lla­mados a desaparecer

    La familia actualmente consume sin produ­cir. Las tareas esenciales del ama de casa han quedado reducidas a cuatro: limpieza (suelos, muebles, calefacción , etc.); cocina (preparación de comida y cena); lavado y cuidado de la ropa blanca, y vestidos de la familia (remendado y repaso de la ropa).

    Estos son trabajos agotadores. Consumen todas las energías y todo el tiempo de la mujer trabajadora, que, además, tiene que trabajar en una fábrica.  Ciertamente que los quehaceres de nuestras abuelas comprendían muchas más operaciones, pero, sin embargo, estaban dotados de una cua­lidad de la que carecen los trabajos domésticos de la mujer obrera de nuestros días; éstos han perdido su cualidad de trabajos útiles al Estado desde el punto de vista de la economía nacio­nal, porque son trabajos con los que no se crean nuevos valores. Con ellos no se contribuye a la prosperidad del país.

    Es en vano que la mujer trabajadora se pase el día desde la mañana hasta la noche lim­piando su casa, lavando y planchando la ropa, consumiendo sus energías para conservar sus gastadas ropas en orden, matándose para preparar con sus modestos recursos la mejor comida posible, porque cuando termine el día no quedará, a pesar de sus esfuerzos, un resul­tado material de todo su trabajo diario; con sus manos infatigables no habrá creado en todo el día nada que pueda ser considerado como una mercancía en el mercado comercial. Mil años que viviera todo seguiría igual para la mujer trabajadora. Todas las mañanas habría que quitar polvo de la cómoda; el marido vendría con ganas de cenar por la noche y sus chiqui­tines volverían siempre a casa con los zapatos llenos de barro... El trabajo del ama de casa reporta cada día menos utilidad, es cada vez más improductivo.

    La aurora del trabajo casero colectivo

    Los trabajos caseros en forma individual han comenzado a desaparecer y de día en día van siendo sustituidos por el trabajo casero colecti­vo, y llegará un día, más pronto o más tarde, en que la mujer trabajadora no tendrá que ocupar­se de su propio hogar.
    En la Sociedad Comunista del mañana, estos trabajos serán realizados por una categoría es­pecial de mujeres trabajadoras dedicadas única­mente a estas ocupaciones.

    Las mujeres de los ricos, hace ya mucho tiempo que viven libres de estas desagradables y fatigosas tareas. ¿Por qué tiene la mujer trabaja­dora que continuar con esta pesada carga?

    En la Rusia Soviética, la vida de la mujer tra­bajadora debe estar rodeada de las mismas co­modidades, la misma limpieza, la misma higiene, la misma belleza, que hasta ahora constituía el ambiente de las mujeres pertenecientes a las clases adineradas. En una Sociedad Comunis­ta la mujer trabajadora no tendrá que pasar sus escasas horas de descanso en la cocina, porque en la Sociedad Comunista existirán restaurantes públicos y cocinas centrales en los que podrá ir a comer todo el mundo.

    Estos establecimientos han ido en aumento en todos los países, incluso dentro del régimen capitalista. En realidad, se puede decir que desde hace medio siglo aumentan de día en día en todas las ciudades de Europa; crecen como las setas después de la lluvia otoñal. Pero mientras en un sistema capitalista sólo gentes con bolsas bien repletas pueden permitirse el gusto de comer en los restaurantes, en una ciudad comunista estarán al alcance de todo el mundo.

    Lo mismo se puede decir del lavado de la ropa y demás trabajos caseros. La mujer traba­jadora no tendrá que ahogarse en un océano de porquería ni estropearse la vista remendando y cosiendo la ropa por las noches. No tendrá más que llevarla cada semana a los lavaderos centrales para ir a buscarla después lavada y planchada. De este modo tendrá la mujer trabajadora una preocupación menos.

    La organización de talleres especiales para repasar y remendar la ropa ofrecerán a la mujer trabajadora la oportunidad de dedicarse por las noches a lecturas instructivas, a distracciones saludables, en vez de pasarlas como hasta ahora en tareas agotadoras.

    Por tanto, vemos que las cuatro últimas tareas domésticas que todavía pesan sobre la mujer de nuestros tiempos desaparecerán con el triunfo del régimen comunista.

    No tendrá de qué quejarse la mujer obrera, porque la Sociedad Comunista habrá terminado con el yugo doméstico de la mujer para hacer su vida más alegre, más rica, más libre y más completa.

    La crianza de los hijos en el régimen capitalista

    ¿Qué quedará de la familia cuando hayan desaparecido todos estos quehaceres del trabajo casero individual? Todavía tendremos que luchar con el problema de los hijos. Pero en lo que se refiere a esta cuestión, el Estado de los Trabajadores acudirá en auxilio de la familia, sustituyéndola; gradualmente, la Sociedad se hará cargo de todas aquellas obligaciones que antes recaían sobre los padres.

    Bajo el régimen capitalista la instrucción del niño ha cesado de ser una obligación de los padres. El niño aprende en la escuela. En cuanto el niño entra en la edad escolar, los padres respiran más libremente. Cuando llega este momento, el desa­rrollo intelectual del hijo deja de ser un asunto de su incumbencia.

    Sin embargo, con ello no terminaban todas las obligaciones de la familia con respecto al niño. Todavía subsistía la obligación de ali­mentar al niño, de calzarle, vestirle, convertir­lo en obrero diestro y honesto para que, con el tiempo, pudiera bastarse a sí propio y ayudar a sus padres cuando éstos llegaran a viejos.

    Pero lo más corriente era, sin embargo, que la familia obrera no pudiera casi nunca cumplir enteramente estas obligaciones con respecto a sus hijos. El reducido salario de que depende la familia obrera no le permite ni tan siquiera dar a sus hijos lo suficiente para comer, mientras que el excesivo trabajo que pesa sobre los padres les impide dedicar a la educación de la joven genera­ción toda la atención a que obliga este deber. Se daba por sentado que la familia se ocupaba de la crianza de los hijos. ¿Pero lo hacía en realidad? Más justo sería decir que es en la calle donde se crían los hijos de los proletarios. Los niños de la clase trabajadora desconocen las satisfacciones de la vida familiar, placeres de los cuales partici­pamos todavía nosotros con nuestros padres.

    Pero, además, hay que tener en cuenta que lo reducido de los jornales, la inseguridad en el trabajo y hasta el hambre convierten frecuente­mente al niño de diez años de la clase trabajadora en un obrero independiente a su vez. Desde este momento, tan pronto como el hijo (lo mismo si es chico o chica) comienza a ganar un jornal, se considera a sí mismo dueño de su persona, hasta tal punto que las palabras y los consejos de sus padres dejan de causarle la menor impresión, es decir, que se debilita la autoridad de los padres y termina la obediencia.

    A medida que van desapareciendo uno a uno los trabajos domésticos de la familia, todas las obligaciones de sostén y crianza de los hijos son desempeñadas por la sociedad en lugar de por los padres. Bajo el sistema capitalista, los hijos eran con demasiada frecuencia, en la familia proletaria, una carga pesada e insostenible.

    El niño y el Estado comunista

    En este aspecto también acudirá la Sociedad Comunista en auxilio de los padres. En la Rusia Soviética se han emprendido, merced a los Co­misariados de Educación Pública y Bienestar Social, grandes adelantos. Se puede decir que en este aspecto se han hecho ya muchas cosas para facilitar la tarea de la familia de criar y mante­ner a los hijos.

    Existen ya casas para los niños lactantes, guardería infantiles, jardines de la infancia, colo­nias y hogares para niños, enfermerías y sanato­rios para los enfermos o delicados, restaurantes, comedores gratuitos para los discípulos en escue­las, libros de estudio gratuitos, ropas de abrigo y calzado para los niños de los establecimientos de enseñanza. ¿Todo esto no demuestra suficiente­mente que el niño sale ya del marco estrecho de la familia, pasando la carga de su crianza y edu­cación de los padres a la colectividad?
    Los cuidados de los padres con respecto a los hijos pueden clasificarse en tres grupos: 1º) cui­dados que los niños requieren imprescindible­mente en los primeros tiempos de su vida; 2º) los cuidados que supone la crianza del niño; y 3º) los cuidados que necesita la educación del niño.

    Lo que se refiere a la instrucción de los niños, en escuelas primarias, institutos y universida­des, se ha convertido ya en una obligación del Estado, incluso en la sociedad capitalista.

    Por otra parte, las ocupaciones de la clase trabajadora, las condiciones de vida, obligaban, incluso en la sociedad capitalista, a la creación de lugares de juego, guarderías, asilos, etc. Cuanto más conciencia tenga la clase trabajadora de sus derechos, cuanto mejor estén organizados en cualquier Estado específico, tanto más interés tendrá la sociedad en el problema de aliviar a la familia del cuidado de los hijos.

    Pero la sociedad burguesa tiene miedo de ir demasiado lejos en lo que respecta a considerar los intereses de la clase trabajadora, y mucho más si contribuye de este modo a la desintegración de la familia.

    Los capitalistas se dan perfecta cuenta de que el viejo tipo de familia, en la que la esposa es una esclava y el hombre es responsable del sostén y bienestar de la familia, de que una familia de esta clase es la mejor arma para ahogar los esfuerzos del proletariado hacia su libertad, para debilitar el espíritu revolucio­nario del hombre y de la mujer proletarios. La preocupación por lo que le pueda pasar a su familia, priva al obrero de toda su firmeza, le obliga a transigir con el capital. ¿Qué no harán los padres proletarios cuando sus hijos tienen hambre?

    Contrariamente a lo que sucede en la socie­dad capitalista, que no ha sido capaz de trans­formar la educación de la juventud en una ver­dadera función social, en una obra del Estado, la Sociedad Comunista considerará como base real de sus leyes y costumbres, como la primera piedra del nuevo edificio, la educación social de la generación naciente.

    No será la familia del pasado, mezquina y estrecha, con riñas entre los padres, con sus intereses exclusivistas para sus hijos, la que moldeará el hombre de la sociedad del mañana.

    El hombre nuevo, de nuestra nueva sociedad, será moldeado por las organizaciones socialis­tas, jardines infantiles, residencias, guarderías de niños, etc., y muchas otras instituciones de este tipo, en las que el niño pasará la mayor parte del día y en las que educadores inteligen­tes le convertirán en un comunista consciente de la magnitud de esta inviolable divisa: solida­ridad, camaradería, ayuda mutua y devoción a la vida colectiva.

    La subsistencia de la madre asegurada

    Veamos ahora, una vez que no se precisa atender a la crianza y educación de los hijos, qué es lo que quedará de las obligaciones de la familia con respecto a sus hijos, particularmen­te después que haya sido aliviada de la mayor parte de los cuidados materiales que llevan consigo el nacimiento de un hijo, o sea, a excep­ción de los cuidados que requiere el niño recién nacido cuando todavía necesita de la atención de su madre, mientras aprende a andar, agarrán­dose a las faldas de su madre. En esto también el Estado Comunista acude presuroso en auxilio de la madre trabajadora. Ya no existirá la madre agobiada con un chiquillo en brazos. El Estado de los Trabajadores se encargará de la obligación de asegurar la subsistencia a todas las madres, estén o no legítimamente casadas, en tanto que amamanten a su hijo; instalará por doquier casas de maternidad, organizará en todas las ciudades y en todos los pueblos guarderías e institucio­nes semejantes para que la mujer pueda ser útil trabajando para el Estado mientras, al mismo tiempo, cumple sus funciones de madre.

    El matrimonio dejará de ser una cadena

    Las madres obreras no tienen por qué alar­marse. La Sociedad Comunista no pretende separar a los hijos de los padres, ni arrancar al recién nacido del pecho de su madre. No abriga la menor intención de recurrir a la violencia para destruir la familia como tal. Nada de eso. Estas no son las aspiraciones de la Sociedad Co­munista.

    ¿Qué es lo que presenciamos hoy? Pues que se rompen los lazos de la gastada familia. Esta, gradualmente, se va libertando de todos los tra­bajos domésticos que anteriormente eran otros tantos pilares que sostenían la familia como un todo social. ¿Los cuidados de la limpieza, etc., de la casa? También parece que han demostrado su inutilidad. ¿Los hijos? Los padres proletarios no pueden ya atender a su cuidado; no se pueden asegurar ni su subsistencia ni su educación.

    Estas es la situación real cuyas consecuen­cias sufren por igual los padres y los hijos.

    Por tanto, la Sociedad Comunista se acerca­rá al hombre y a la mujer proletarios para decir­les: «Sois jóvenes y os amáis». Todo el mundo tiene derecho a la felicidad. Por eso debéis vivir vuestra vida. No tengáis miedo al matrimo­nio, aun cuando el matrimonio no fuera más que una cadena para el hombre y la mujer de la clase trabajadora en la sociedad capitalista. Y, sobre todo, no temáis, siendo jóvenes y saluda­bles, dar a vuestro país nuevos obreros, nuevos ciudadanos niños. La sociedad de los trabajado­res necesita de nuevas fuerzas de trabajo; saluda la llegada de cada recién venido al mundo. Tampoco temáis por el futuro de vuestro hijo; vuestro hijo no conocerá el hambre, ni el frío.

    No será desgraciado, ni quedará abandonado a su suerte como sucedía en la sociedad capi­talista. Tan pronto como el nuevo ser llegue al mundo, el Estado de la clase Trabajadora, la Sociedad Comunista, asegurará el hijo y a la madre una ración para su subsistencia y cuida­dos solícitos. La Patria comunista alimentará, criará y educará al niño. Pero esta patria no in­tentará, en modo alguno, arrancar al hijo de los padres que quieran participar en la educación de sus pequeñuelos. La Sociedad Comunista tomará a su cargo todas las obligaciones de la educación del niño, pero nunca despojará de las alegrías paternales, de las satisfacciones mater­nales a aquellos que sean capaces de apreciar y comprender estas alegrías. ¿Se puede, pues, llamar a esto destrucción de la familia por la violencia o separación a la fuerza de la madre y el hijo?

    La familia como unión de afectos y ca­maradería

    Hay algo que no se puede negar, y es el hecho de que ha llegado su hora al viejo tipo de familia. No tiene de ello la culpa el comunismo: es el re­sultado del cambio experimentado por la condi­ciones de vida. La familia ha dejado de ser una ne­cesidad para el Estado como ocurría en el pasado.
    Todo lo contrario, resulta algo peor que inútil, puesto que sin necesidad impide que las mujeres de la clase trabajadora puedan reali­zar un trabajo mucho más productivo y mucho más importante. Tampoco es ya necesaria la familia a los miembros de ella, puesto que la tarea de criar a los hijos, que antes le pertenecía por completo, pasa cada vez más a manos de la colectividad.
    Sobre las ruinas de la vieja vida familiar, veremos pronto resurgir una nueva forma de familia que supondrá relaciones completamen­te diferentes entre el hombre y la mujer, basadas en una unión de afectos y camaradería, en una unión de dos personas iguales en la Sociedad Co­munista, las dos libres, las dos independientes, las dos obreras. ¡No más «sevidumbre» doméstica para la mujer! ¡No más desigualdad en el seno mismo de la familia! ¡No más temor por parte de la mujer de quedarse sin sostén y ayuda si el marido la abandona!

    La mujer, en la Sociedad Comunista, no de­penderá de su marido, sino que sus robustos brazos serán los que la proporcionen el sus­tento. Se acabará con la incertidumbre sobre la suerte que puedan correr los hijos. El Estado co­munista asumirá todas estas responsabilidades. El matrimonio quedará purificado de todos sus elementos materiales, de todos los cálculos de dinero que constituyen la repugnante mancha de la vida familiar de nuestro tiempo. El matri­monio se transformará desde ahora en adelante en la unión sublime de dos almas que se aman, que se profesen fe mutua; una unión de este tipo promete a todo obrero, a toda obrera, la más completa felicidad, el máximo de la satisfacción que les puede caber a criaturas conscientes de sí mismas y de la vida que les rodea.

    Esta unión libre, fuerte en el sentimiento de camaradería en que está inspirada, en vez de la esclavitud conyugal del pasado, es lo que la sociedad comunista del mañana ofrecerá a hombres y mujeres.
    Una vez se hayan transformado las condicio­nes de trabajo, una vez haya aumentado la segu­ridad material de la mujer trabajadora; una vez haya desaparecido el matrimonio tal y como lo consagraba la Iglesia –esto es, el llamado matri­monio indisoluble, que no era en el fondo más que un mero fraude–, una vez este matrimonio sea sustituido por la unión libre y honesta de hombres y mujeres que se aman y son camara­das, habrá comenzado a desaparecer otro ver­gonzoso azote, otra calamidad horrorosa que mancilla a la humanidad y cuyo peso recae por entero sobre el hambre de la mujer trabajadora: la prostitución.

    Se acabará para siempre la prostitución


    Esta vergüenza se la debemos al sistema eco­nómico hoy en vigor, a la existencia de la propie­dad privada. Una vez haya desaparecido la pro­piedad privada, desaparecerá automáticamente el comercio de la mujer.
    Por tanto, la mujer de la clase trabajadora debe dejar de preocuparse porque esté llamada a desaparecer la familia tal y conforme está cons­tituida en la actualidad. Sería mucho mejor que saludaran con alegría la aurora de una nueva so­ciedad, que liberará a la mujer de la servidumbre doméstica, que aliviará la carga de la maternidad para la mujer, una sociedad en la que, finalmente, veremos desaparecer la más terrible de las maldi­ciones que pesan sobre la mujer: la prostitución.

    La mujer, a la que invitamos a que luche por la gran causa de la liberación de los trabajado­res, tiene que saber que en el nuevo Estado no habrá motivo alguno para separaciones mezqui­nas, como ocurre ahora.
    «Estos son mis hijos. Ellos son los únicos a quienes debo toda mi atención maternal, todo mi afecto; ésos son hijos tuyos; son los hijos del vecino. No tengo nada que ver con ellos. Tengo bastante con los míos propios».


    Desde ahora, la madre obrera que tenga plena conciencia de su función social, se elevará a tal extremo que llegará a no establecer dife­rencias entre «los tuyos y los míos»; tendrá que recordar siempre que desde ahora no habrá más que «nuestros» hijos, los del Estado Comunista, posesión común de todos los trabajadores.

    La igualdad social del hombre y la mujer


    El Estado de los Trabajadores tiene necesidad de una nueva forma de relación entre los sexos. El cariño estrecho y exclusivista de la madre por sus hijos tiene que ampliarse hasta dar cabida a todos los niños de la gran familia proletaria.

    En vez del matrimonio indisoluble, basado en la servidumbre de la mujer, veremos nacer la unión libre fortificada por el amor y el respeto mutuo de dos miembros del Estado Obrero, iguales en sus derechos y en sus obligaciones.

    En vez de la familia de tipo individual y egoísta, se levantará una gran familia universal de trabajadores, en la cual todos los trabajado­res, hombres y mujeres, serán ante todo obreros y camaradas. Estas serán las relaciones entre hombres y mujeres en la Sociedad Comunista de mañana. Estas nuevas relaciones asegurarán a la humanidad todos los goces del llamado amor libre, ennoblecido por una verdadera igualdad social entre compañeros, goces que son desco­nocidos en la sociedad comercial del régimen capitalista.

    ¡Abrid paso a la existencia de una infancia robusta y sana; abrid paso a una juventud vigoro­sa que ame la vida con todas sus alegrías, una ju­ventud libre en sus sentimientos y en sus afectos!

    Esta es la consigna de la Sociedad Comu­nista. En nombre de la igualdad, de la libertad y del amor, hacemos un llamamiento a todas las mujeres trabajadoras, a todos los hombres tra­bajadores, mujeres campesinas y campesinos para que resueltamente y llenos de fe se entre­guen al trabajo de reconstrucción de la sociedad humana para hacerla más perfecta, más justa y más capaz de asegurar al individuo la felicidad a que tiene derecho.

    La bandera roja de la revolución social que ondeará después de Rusia en otros países del mundo proclama que no está lejos el momento en el que podamos gozar del cielo en la tierra, a lo que la humanidad aspira desde hace siglos.
    avatar
    Platon
    Miembro del Soviet
    Miembro del Soviet

    Cantidad de envíos : 2355
    Reputación : 3479
    Fecha de inscripción : 06/02/2012

    Re: La familia como núcleo social primario

    Mensaje por Platon el Dom Nov 17, 2013 9:24 pm

    Mao caía en los mismos errores que algunos camaradas a la hora de hablar de la familia. El creía que en toda la historia de la humanidad la familia sólo había adoptado una forma -que es la presente- y que la familia iba a desaparecer (!). Contrasten este fragmento de un escrito de Mao con el de Kollontai (puesto más arriba) y verán las diferencias entre la concepción dialéctica de la historia y la metafísica:

    La familia, que surgió en el último período del comunismo primitivo, será abolida en el futuro. Tuvo un principio y tendrá un fin.... Históricamente, la familia era una unidad de producción, una unidad de consumo, una unidad para la procreación de la fuerza de trabajo de la siguiente generación y una unidad para la educación de los niños. En la actualidad, los trabajadores no consideran a la familia como una unidad de producción; los campesinos en las cooperativas también han cambiado mucho, y las familias campesinas generalmente no son unidades de producción. Solo se dedican a cierta cantidad de producción subsidiaria. En cuanto a las familias de los trabajadores gubernamentales y los miembros de las fuerzas armadas, producen aún menos. Tan solo se han convertido en unidades de consumo; en unidades de retaguardia para educar a las reservas de trabajo, mientras que la unidad principal de educación es la escuela. En pocas palabras, en el futuro la familia podrá convertirse en algo desfavorable al desarrollo de la producción. Bajo el presente sistema de distribución de "a cada quien de acuerdo con su trabajo", la familia sigue siendo útil. Cuando alcancemos la etapa de la relación comunista de distribución de "a cada quien según sus necesidades", muchos de nuestros conceptos cambiarán. Después de quizá unos milenios o al menos en unos cuantos centenares de años, la familia desaparecerá. Muchos de nuestros camaradas no se atreven a pensar en estas cosas. Tienen mentes muy estrechas. Pero los problemas tales como la desaparición de las clases y los partidos ya se han discutido en los clásicos. Esto muestra que el enfoque de Marx y Lenin era elevado, mientras que el nuestro es bajo.

    Mao Tsetung, 1958, "Pláticas en la conferencia de Chengtu".

    NacionalComunista
    Gran camarada
    Gran camarada

    Cantidad de envíos : 474
    Reputación : 514
    Fecha de inscripción : 02/11/2013

    Re: La familia como núcleo social primario

    Mensaje por NacionalComunista el Vie Ene 03, 2014 11:24 pm

    Hay algo que me tira para atrás en la sociedad comunista, sin duda es la familia. ¿Habría familia tradicional? Es decir, hombre-mujer con sus hijos? todos serían una familia? nadie sería una familia sino en nombre del colectivismo? todos serían trabajadores sin más y no habría familia ni política? se acepta cualquier tipo de familia de varios miembros, poligamia, homosexuales, transexuales y cualquier degeneración incluso transhumanista? ¿Sólo matrimonios civiles? ¿Existiría la religión?
    avatar
    namregpxp
    Gran camarada
    Gran camarada

    Cantidad de envíos : 477
    Reputación : 581
    Fecha de inscripción : 02/10/2013
    Edad : 19
    Localización : Cantabria-Guarnizo.

    Re: La familia como núcleo social primario

    Mensaje por namregpxp el Sáb Ene 04, 2014 2:05 pm

    Yo opino que los padres deben de hacer la función de tutores mientras le enseñen la verdad a su hijo, pero toda esa panda de progres burgueses y fachas o apolíticos yo les quitaba la función de tutor sobre sus hijos porque lo único que hacen es meterle mierda en la cabeza a alguien que no puede elegir como por ejemplo la religión que te la meten de pequeño cuando no tienes opinión para que luego te cueste mas darte cuenta que una gran mentira. Según mi opinión el 99% de los hijos se los quitaría a los padres por que no están preparados, si ellos se creen todas las mentiras del mundo capitalista como van a enseñar a alguien.
    avatar
    PequeñoBurgués
    Colaborador estrella
    Colaborador estrella

    Cantidad de envíos : 7859
    Reputación : 8237
    Fecha de inscripción : 12/10/2010

    Re: La familia como núcleo social primario

    Mensaje por PequeñoBurgués el Sáb Ene 04, 2014 2:28 pm

    ¿Habría familia tradicional? Es decir, hombre-mujer con sus hijos?

    Mientras haya una mujer pariendo a su hijo, sí, y tenderá a formarse espontáneamente. Ya lo dije anteriormente, hay lazos biológicos de por medio.

    Y el resto son frikadas.
    avatar
    Kirtash
    Gran camarada
    Gran camarada

    Cantidad de envíos : 261
    Reputación : 275
    Fecha de inscripción : 16/07/2012
    Localización : Barcelona

    Re: La familia como núcleo social primario

    Mensaje por Kirtash el Sáb Ene 04, 2014 6:55 pm

    Yo creo que los comunistas no tenemos que hacer nada para cambiar la familia ni proponer otro modelo, ´lo que tenga que pasar pasará.

    Por un lado es obvio que el actual modelo de familia no es el más eficiente, pues quita muchas horas a los padres que tienen que invertir en cuidar y criar a sus hijos, sin embargo hemos pensar si las bases de este modelo familiar son biologicas o culturales.

    - Si son culturales lo más seguro es que con el tiempo cambie el modelo de família por otro más eficiente, siempre se tenderá a la màxima eficiencia.
    - Si son biologicas entonces tenemos una contradicción entre el modelo más eficiente y el impulso biologico a mentener la familia tradicional, que será superada de una forma u otra.

    En todo caso esto es la evolucion global, a nivel personal todo el mundo tiene que ser capaz de elegir en que tipo de familia quiere vivir, yo pese a que me quitará muchas horas, quiero criar a mis hijos (no se si por motivos culturales o biologicos). Mis descendientes ya verán lo que quieren hacer xdd

    NacionalComunista escribió:Hay algo que me tira para atrás en la sociedad comunista, sin duda es la familia. ¿Habría familia tradicional? Es decir, hombre-mujer con sus hijos? todos serían una familia? nadie sería una familia sino en nombre del colectivismo? todos serían trabajadores sin más y no habría familia ni política? se acepta cualquier tipo de familia de varios miembros, poligamia, homosexuales, transexuales y cualquier degeneración incluso transhumanista? ¿Sólo matrimonios civiles? ¿Existiría la religión?

    Nadie te va a imponer un modelo familiar, vivirás como tu consideres. Sin embargo lo que tu llamas degeneraciones son opciones sexuales. Explicame sino porque objetivamente la monogamia es mejor que la poligamia y porque esta es una degeneración, no creo que puedas. Como he dicho antes sean biologicas o culturales las bases de las diferentes opciones sexuales, cada uno puede hacer lo que quiera siempre y cuando no resulte una amenaza para la sociedad.
    avatar
    Ivan Doronin
    Novato/a rojo/a
    Novato/a rojo/a

    Cantidad de envíos : 12
    Reputación : 14
    Fecha de inscripción : 24/12/2013

    Re: La familia como núcleo social primario

    Mensaje por Ivan Doronin el Sáb Ene 04, 2014 7:31 pm

    En algunas culturas pre-romanas en europa,la libertad sexual era tal que nadie sabia de quién era padre
    o era hijo,de tal forma que todos estaban muy unidos y todos se cuidaban entre ellos.

    NacionalComunista
    Gran camarada
    Gran camarada

    Cantidad de envíos : 474
    Reputación : 514
    Fecha de inscripción : 02/11/2013

    Re: La familia como núcleo social primario

    Mensaje por NacionalComunista el Miér Ene 15, 2014 10:20 pm

    en el manifiesto comunista pone abolir la familia?

    NacionalComunista
    Gran camarada
    Gran camarada

    Cantidad de envíos : 474
    Reputación : 514
    Fecha de inscripción : 02/11/2013

    Re: La familia como núcleo social primario

    Mensaje por NacionalComunista el Miér Ene 15, 2014 10:25 pm

    namregpxp escribió:Yo opino que los padres deben de hacer la función de tutores mientras le enseñen la verdad a su hijo, pero toda esa panda de progres burgueses y fachas o apolíticos yo les quitaba la función de tutor sobre sus hijos porque lo único que hacen es meterle mierda en la cabeza a alguien que no puede elegir como por ejemplo la religión que te la meten de pequeño cuando no tienes opinión para que luego te cueste mas darte cuenta que una gran mentira. Según mi opinión el 99% de los hijos se los quitaría a los padres por que no están preparados, si ellos se creen todas las mentiras del mundo capitalista como van a enseñar a alguien.
    qué disparate, y qué se diferencia eso de la explotación y la dictadura que tanto criticas? si en lugar de hacerte meter en la cabeza que el dinero es dios y el capitalismo el mejor sistema de los posibles romperías las familias para hacer realidad el comunismo? se parte del error de abolir la familia por el trabajador, lo cuál es absurdo por 2 cosas:

    1-La familia es el núcleo social primaria que queda sin relaciones económicas de interés por medio, y debería extenderse en lugar de eliminarse como se hace con el divorcio y os guste o no el feminismo también está realizando esa desaparición gradual de la misma. Es decir, no sólo conciencia obrera sino una más importante y es la de tratarnos como si tuviéramos un objetivo en común para asegurar la sociedad, y cualquier desconocido fuera tu hermano.

    2-La persona está por encima del trabajador. El trabajo es necesario para sobrevivir, y luego en sociedades complejas para progresar, pero no puede ser que el empleo o el perfil laboral esté por encima de las características y cualidades la propia persona así como tampoco un sistema a la propia humanidad.


    NacionalComunista
    Gran camarada
    Gran camarada

    Cantidad de envíos : 474
    Reputación : 514
    Fecha de inscripción : 02/11/2013

    Re: La familia como núcleo social primario

    Mensaje por NacionalComunista el Miér Ene 15, 2014 10:35 pm

    Kirtash escribió:Yo creo que los comunistas no tenemos que hacer nada para cambiar la familia ni proponer otro modelo, ´lo que tenga que pasar pasará.

    Por un lado es obvio que el actual modelo de familia no es el más eficiente, pues quita muchas horas a los padres que tienen que invertir en cuidar y criar a sus hijos, sin embargo hemos pensar si las bases de este modelo familiar son biologicas o culturales.

    - Si son culturales lo más seguro es que con el tiempo cambie el modelo de família por otro más eficiente, siempre se tenderá a la màxima eficiencia.
    - Si son biologicas entonces tenemos una contradicción entre el modelo más eficiente y el impulso biologico a mentener la familia tradicional, que será superada de una forma u otra.


    En todo caso esto es la evolucion global, a nivel personal todo el mundo tiene que ser capaz de elegir en que tipo de familia quiere vivir, yo pese a que me quitará muchas horas, quiero criar a mis hijos (no se si por motivos culturales o biologicos). Mis descendientes ya verán lo que quieren hacer xdd

    NacionalComunista escribió:Hay algo que me tira para atrás en la sociedad comunista, sin duda es la familia. ¿Habría familia tradicional? Es decir, hombre-mujer con sus hijos? todos serían una familia? nadie sería una familia sino en nombre del colectivismo? todos serían trabajadores sin más y no habría familia ni política? se acepta cualquier tipo de familia de varios miembros, poligamia, homosexuales, transexuales y cualquier degeneración incluso transhumanista? ¿Sólo matrimonios civiles? ¿Existiría la religión?

    Nadie te va a imponer un modelo familiar, vivirás como tu consideres. Sin embargo lo que tu llamas degeneraciones son opciones sexuales. Explicame sino porque objetivamente la monogamia es mejor que la poligamia y porque esta es una degeneración, no creo que puedas. Como he dicho antes sean biologicas o culturales las bases de las diferentes opciones sexuales, cada uno puede hacer lo que quiera siempre y cuando no resulte una amenaza para la sociedad.
    Es un disparate analizar la familia desde un punto de vista eficiente ¿Dónde está la diferenciación del marxismo y el capitalismo si lo analizan todo desde la economía? Pues relativamente poco. La familia es biológica desde que el hombre necesita clanes, tribus, está relacionada a la propia sociedad y ser sociable. Como los animales que se agrupan en manadas, aunque es cierto que luego muchos van por su cuenta. Otra cosa es la "tradicional", pudo haber un mayor número anteriormente o agrupar a más miembros y ser distinto, pero esa agrupación existirá mientras haya sociedad. No obstante, cambiar la tradicional por aceptar cualquier sexo, género y demás progresismos que posiblemente haya en el futuro sólo hará incrementar la degeneración de la especie.

    Las degeneraciones las considero por la revolución sexual, y es que los izquierdistas soléis sin daros cuenta alabar ingeniería social que ha hecho el capitalismo ¿A quién le interesa el porno, el ocio, los condones? A la sociedad para liberarse o a las multinacionales? y lo mismo con la supuesta liberación femenina. Y dirás, no es que usted también analiza las cosas desde el punto de vista económico, pero vamos a ver, lo hago porque es los frutos de la sociedad capitalistas, pero no a como ha sido la humanidad históricamente donde no ocupaba el materialismo lo principal. Pues me parece aceptable lo que no sea una amenaza para la sociedad. En la Antigua Grecia y el Imperio Romano según tengo entendido había una sexualidad más abierta que con la moral cristiana.

    ¿Cuál debe ser la relación de la familia con el trabajo en la sociedad? ¿Qué consideramos aceptable dentro de la sociedad? Son 2 buenos debates.
    avatar
    Kirtash
    Gran camarada
    Gran camarada

    Cantidad de envíos : 261
    Reputación : 275
    Fecha de inscripción : 16/07/2012
    Localización : Barcelona

    Re: La familia como núcleo social primario

    Mensaje por Kirtash el Miér Ene 15, 2014 10:48 pm

    Precisamente, los marxistas llegamos a la conclusión de que el motor que hace cambiar la historia es la lucha entre las diferentes clases sociales que se enfrentan por intereses economicos y políticos.

    Por otro lado, la eficiencia no es solo en terminos economicos sino tambien sociales, pedagogicos... Yo no he dicho que no vayan a existir familias y que los individuos vayan a ir por libre. Sino que es posible que el modelo actual de família cambie por otro diferente.

    En la sociedad actual el hombre domina sobre la mujer, nos econtramos en una sociedad patriarcal. El feminismo no es ninguna tonteria.

    NacionalComunista
    Gran camarada
    Gran camarada

    Cantidad de envíos : 474
    Reputación : 514
    Fecha de inscripción : 02/11/2013

    Re: La familia como núcleo social primario

    Mensaje por NacionalComunista el Jue Ene 16, 2014 4:24 am

    Kirtash escribió:Precisamente, los marxistas llegamos a la conclusión de que el motor que hace cambiar la historia es la lucha entre las diferentes clases sociales que se enfrentan por intereses economicos y políticos.

    Por otro lado, la eficiencia no es solo en terminos economicos sino tambien sociales, pedagogicos... Yo no he dicho que no vayan a existir familias y que los individuos vayan a ir por libre. Sino que es posible que el modelo actual de família cambie por otro diferente.

    En la sociedad actual el hombre domina sobre la mujer, nos econtramos en una sociedad patriarcal. El feminismo no es ninguna tonteria.
    Eso de que los individuos vayen por libre es absurdo en una sociedad colectivista, a no ser que hubiera un colapso en la civilización.

    Lo del hombre domina a la mujer estaba bien para la época de Franco o en el pasado, ahora no veo diferencias significativas. Y el feminismo actual me parece incluso reaccionario.



    Ahora llamadme "facha, machista, retrógado"  Rolling Eyes 

    Por favor, si lo único que se asemeja la izquierda actual a la de antes es un ateísmo que no comparto, en los demás valores sociales antes eran más conservadores los propios rojos, en eso se diferencia con la generación de los IPad que ni siquiera poseen una propia defensa, están hasta desposeídos de armas. Y en lo de la lucha de clases, que eso es obvio.

    Contenido patrocinado

    Re: La familia como núcleo social primario

    Mensaje por Contenido patrocinado


      Fecha y hora actual: Sáb Sep 23, 2017 7:28 am