Stalin enfrentó al Frente Popular entre sí

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    SombraD
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    Stalin enfrentó al Frente Popular entre sí

    Mensaje por SombraD el Miér Sep 19, 2012 6:16 pm

    Hablando con un supuesto anarka sobre socialismo en la actualidad, me echa en cara esto:

    Es fascinante como os autoconvenceis con las mentiras sobre Cuba, ay, yo era como tú cuando era más joven: el malvado Batista, el burdel de América, la opresión del pueblo...todo eso es verdad, pero los románticos guerrilleros de la sierra se convirtieron en lo mismo contra lo que peleaban en cuanto tocaron el poder, en unos tiranos. ¿Te has leido Rebelión en la Granja?, pues hazlo, George Orwell vino a España, cuando logró escapar por los pelos de la guerra abierta entre comunistas, trotskistas y arnarquistas, que en lugar de pelear contra el enemigo verdadero lo hacían entre ellos bajo el dictado de tu idolo Stalin, escribió dicho libro, que dice muchas verdades sobre la condición humana y el tema que nos enfrenta. No tengo nada más que "dialogar" contigo, tanto por la ultraderecha como por la ultraizquierda hay unos cuantos aquí que no teneis ni puñetera idea de la realidad y no voy a ser yo el que trate de convencer a una pared.

    ¿Y según tu punto de vista los "datos" que aporta Orwell, que vino a pelear contra el fascismo a España en las filas del POUM, no valen por "trosko" y "traidor a la causa obrera" como decía la chusma de Stalin?, ¿pero tus "datos" si que valen a pesar de ser panfletos del régimen castrista o escritos por evidente ultras sin objetividad?

    La guerra civil se perdió entre otras razones porque la izquierda se dedicó a pelear entre ellos en lugar de estar a lo que había que estar, que era a luchar contra un enemigo que lo tenía muy claro, dejar de lado sus diferencias que había muchos a los que asesinar.

    Y gran parte de la culpa de esto fué de tu ídolo y de sus juegos, un día borramos a los rivales políticos de una foto, otro les fusilamos y al siguiente jugamos con el destino de un país como el nuestro. A Stalin la República la importaba una mierda, solo quería seguir jugando su partida de ajedrez homicida de tirano.

    Para argumentar esto, presenta dos documentos:

    ¿Por qué perdimos la guerra?
    Homenaje a Cataluña

    ¿Cómo responderíais a esto?

    Daniel94
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    Re: Stalin enfrentó al Frente Popular entre sí

    Mensaje por Daniel94 el Jue Sep 20, 2012 3:14 am

    Te expongo algo de un libro que tengo aquí sobre ese tema:


    Las brigadas, que sobresalieron en defensa de Madrid, llegaron a contar mas de 40.000 hombres de distintas ideologías, aunque los comunistas eran los mas numerosos y organizados gracias al apoyo de la komintern. También eran numerosos los anarquistas y los revolucionarios sin partido, entre los que se contaban muchos escritores y artistas. Al mando del batallón Garibaldi, Carlo Rosselli, dirigente de justicia y libertad, acuño el eslogan "Hoy España, mañana en Italia", viendo en la guerra civil española un anticipo de la lucha europea contra el fascismo. Sin embargo, la guerra civil exacerbo las tensiones y los conflictos en el ámbito republicano, cuando la ayuda militar soviética, ofrecida a cambio de oro del oro del banco de España, incremento el peso político del pequeño partido comunista, en detrimento de los otros grupos revolucionarios. En barcelona, en mayo de 1937, los anarquistas y seguidores del POUM fueron liquidados por tropas vinculadas a los partidos comunista y socialista. Los hombres del Komintern y los agentes de la OGPU presentes en las brigadas internacionales acusaron a los partidarios de autonomistas y revolucionariosde ser agentes del fascismo; se orginzaron juicios a la manera soviética que causaron muchas victimas, entre ellas se encontró el dirigente de la internacional, Andreu Nin, y el anarquista Camilo Berneri, que había revelado la implicación del consul ruso en los asesinatos de Barcelona.
    A finales de 1938, bajo la presión de los gobiernos europeos, los voluntarios internacionales fueron retirados del frente, sin embargo, su presencia habia dado conflicto una dimensión internacional de enfrentamiento abierto entre el fascismo y antifascismo que la segunda guerra mundial demostraría que era inelecutable.

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    Re: Stalin enfrentó al Frente Popular entre sí

    Mensaje por Muntz el Jue Sep 27, 2012 9:42 pm

    Pues en tu libro, Daniel94, han escrito muchas tonterías.

    Saludos.

    Daniel94
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    Re: Stalin enfrentó al Frente Popular entre sí

    Mensaje por Daniel94 el Jue Sep 27, 2012 10:21 pm

    Muntz escribió:Pues en tu libro, Daniel94, han escrito muchas tonterías.

    Saludos.

    Cual es tu objeción?

    Muntz
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    Re: Stalin enfrentó al Frente Popular entre sí

    Mensaje por Muntz el Dom Sep 30, 2012 2:52 pm

    Daniel94 escribió:Cual es tu objeción?

    ¿Objeción? Yo no le pongo "peros" a ese texto, sino que digo alto y claro que es un libelo con nítido tufo antisoviético, además de decir chorradas de órdago, y confundir el tocino con la velocidad.

    Aquí no se organizó ningún juicio "a la manera soviética". Eso solo lo puede decir un ignorate o un anticomunista. A Nin no se le llegó a juzgar: lo detuvieron y lo secuestraron después de ser detenido; luego lo asesinaron. Pero no fue nunca juzgado ni condenado. En los juicios que se celebraron por los hechos de Barcelona salieron todos los encausados condenados a distintas penas de prisión, gracias al atenuante de haber sido "probados luchadores antifascistas" (aunque le hicieran el caldo gordo al fascismo, pues todo hay que decirlo, y a la CIA los supervivientes después de 1945. ¡Valientes antifascistas!). No hubo ni una sola condena de muerte, y conste que el código penal republicano en vigor era claro al respecto: rebelión en tiempo de guerra se paga con la pena capital. ¿Dónde está la comparación con los juicios de Moscú? En la imaginación de anticomunistas e ignorantes. Del anarquista que cita el libro no sé nada, pero si resultó muerto, fue un asesinato y no el resultado de un juicio "a la manera soviética" o "a la manera española".

    Otra chorrada monumental, cuando no un descarado insulto, es calificar a las fuerzas leales al gobierno legítimo republicano de "socialistas y comunistas", cuando precisamente muchos anarquistas -3 ministros de la CNT del gobierno republicano incluidos- también lo eran. Ya tiene delito considerar al Ejército Popular Republicano una especied de "ejército privado" de dos partidos políticos: el PCE y el PSOE. Un comentario digno de cualquier franquista transnochado.

    Soberana estupidez es afirmar que "la ayuda [sobre todo militar] soviética exacerbó las tensiones y conflictos en el ámbito republicano". Esto es sencillamente infumable. Un sector importante del anarquismo español jugó durante el primer año de la guerra a decir con la boca chica que reconocía la legalidad republicana y con la otra instaurar lo que ellos denominaban el "comunismo libertario", que consistió en cualquier cosa menos luchar contra el fascismo. Los conflictos entre anarquistas. por un lado, y comunistas y socialistas, por el otro, venían de largo: exactamente desde la victoria electoral del Frente Popular en febrero de 1936, con unos socialistas y comunistas perfectamente legalistas, mientras los anarquistas sólo lo eran de boquilla. Fue todo eso lo que estalló en Barcelona en mayo de 1937 y se saldó del modo que todo el mundo conoce: los supuestos "revolucionarios" apuñalando a la República por la espalda, que por lo visto iba muy sobrada de fuerzas en su lucha contra el fascismo nacional e internacional.

    Por cuanto concierne al "pequeño partido comunista", resulta que desde que empezó la guerra, es decir, antes de la llegada de la ayuda soviética, era el partido político que más crecía en afiliación, al igual que la JSU, y con diferencia. En la primavera de 1937, con bastante más de 200.000 afiliados, ya superaba en afiliación al PSOE. La JSU superaba el medio millón de afiliados por esas mismas fechas. De hecho, en esas fechas, el PCE era el partido político más numeroso de España. Más afiliación, por supuesto, tenían los sindicatos UGT y CNT, pero estos no son partidos políticos. Y es que en Defensa de Madrid se vio perfectamente quiénes estaban para dar la cara (PCE, JSU y algunos anarquistas) y quiénes prefirieron salir corriendo hacia Valencia (PSOE, IR y otros anarquistas) porque "la caída de Madrid era cuestión de días", pero esto no se lee nunca o casi, y menos aún en los libelos cómo el que se nos presenta aquí.

    Exagerada es la cifra de los brigadistas, que totalizaron unos 32.000 voluntarios a lo largo de toda la guerra y no "más de 40.000", como dice ese libro. Ente ellos, los afiliados y simpatizantes de partidos comunistas vinculados a la IIIª Internacional no eran "la mayoría", sino una abrumadora mayoría que pudo rondar más del 90% del efectivo global, exceptuando a Francia, que si bien de allí vino el contingente más numeroso (1 de cada 4 voluntarios), en su conjunto fue también el contingente menos organizado políticamente, con un gran porcentaje de simples simpatizantes tanto del PCF como del sindicato CGT. Muy distinto era el carácter de los voluntarios procedentes de otros países: militantes comunistas de antiguo, sobre todo los procedente de países como Alemania, Austria, Italia o Polonia.

    Los combatientes voluntarios anarquistas y trotskystas no llegaron, siendo muy generosos, a la cifra de 1.000; casi ninguno de ellos perteneció a las Brigadas Internacionales; y algunos de éstos, obligados por ser extranjeros a encuadrarse en ellas, desertaron de las mismas y se unieron a diferentes columnas anarquistas o poumistas; otros, sencillamente regresaron a su país de origen. En su inmensa mayoría procedían de Francia (franceses e italianos refugiados allí). Por lo tanto, la afirmación según la cual "también eran numerosos los anarquistas y los revolucionarios sin partido" (¿qué será eso de un "revolucionario sin partido"? ya puestos) es sencillamente falsa y una exageración. Sí es verdad que entre esos supuestos "revolucionarios sin partido", "anarquistas" y trotkystas "abundaron los escritores y artistas". Lo que no abundaron entre ellos fueron los obreros. ¿Por qué será?

    Italia fue el único país que dio algunos socialistas que sí se integraron en las Brigadas Internacionales; eso sí, se cuentan con los dedos de mis manos. El asunto del "control" de estas unidades voluntarias, adjudicado en abstracto a la Internacional Comunista, jamás tiene en cuenta este hecho significativo: con la boca chiquita, la IIª Internacional, la socialista, apoyó la formación de estas unidades para ayudar a la defensa de la República Española. Así lo afirmó su presidente en la visita que hizo a las Brigadas Internacionales (si no recuerdo mal en 1937, en El Escorial). Ahora bien... ¿qué hicieron los flamantes partidos socialistas, empezando por el francés, el belga o el británico (laborista) por las Brigadas? Nada en absoluto, ya que estos partidos apoyaron desde sus gobiernos o desde la oposición la politica de no-intervención franco-británcia. Esto explica por qué la Kommintern "controlaba" casi en exclusiva las Brigadas Internacionales.

    Por ir terminando, las cuentas del "oro de Moscú" están perfectamente claras a día de hoy. La URSS no sólo vendió armamento a la República Española, sino que hizo compras y ventas en su nombre en diferentes mercados internacionales. ¿O alguien es tan estúpido para no entender que la no-intervención, en la práctica, fue un bloqueo en toda regla del comercio legal español? La República no podía comprar nada ni vender nada; y la URSS lo hizo en su nombre en más de una ocasión.

    Y por último: un informe oficial del PCE de 1938 indica que 1 de cada 3 afiliados comunistas de 1936 habían sido baja (muertos, heridos o prisioneros) en los distintos frentes de batalla. Curiosamente, 1 de cada 3 brigadistas también se quedó aquí para siempre; lo que indica quién se partió el cobre en aquella guerra y quién ayudó de verdad desde el exterior a la IIª República. Ni anaquistas, ni socialistas ni poumistas (a los otros no los menciono porque sus números son sencillamente testimoniales) puede decir lo mismo; al igual que entonces, hoy sólo saben hacer una cosa: cacarear.

    Por cierto, ¿qué título tiene ese libro y quién lo ha escrito?

    Saludos.

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    Re: Stalin enfrentó al Frente Popular entre sí

    Mensaje por Shenin el Dom Sep 30, 2012 2:54 pm

    Para empezar, una novela como Rebelión en la Granja no es un documento político. Sobre todo porque es, por definición, una ficción.

    En "Homenaje a Cataluña" el propio Orwell reconoce que su visión de los hechos es parcial. Además, en el libro hay que distinguir claramente lo que son experiencias que vivió en el frente y en la retaguardia y lo que son meras elucubraciones suyas. De hecho, los contactos personales que él mismo cuenta que tuvo con "stalinistas" no fueron precisamente desagradables para él.

    La guerra civil se perdió entre otras razones porque la izquierda se dedicó a pelear entre ellos en lugar de estar a lo que había que estar, que era a luchar contra un enemigo que lo tenía muy claro, dejar de lado sus diferencias que había muchos a los que asesinar.

    Y gran parte de la culpa de esto fué de tu ídolo y de sus juegos, un día borramos a los rivales políticos de una foto, otro les fusilamos y al siguiente jugamos con el destino de un país como el nuestro. A Stalin la República la importaba una mierda, solo quería seguir jugando su partida de ajedrez homicida de tirano.

    Precisamente no fueron los "stalinistas" los que priorizaban otras cuestiones frente a la victoria contra el fascismo. Sobre la ayuda soviética a la República creo que Muntz ya ha respondido.

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    Re: Stalin enfrentó al Frente Popular entre sí

    Mensaje por Manifiesto el Dom Sep 30, 2012 3:20 pm

    Creo que este texto ayudaría a clarificar un poco la actuación de la URSS en la Guerra Antifascista.
    La ayuda soviética a la República española

    Junto con mayo de 1937, la ayuda soviética a la II República es el hecho más manoseado de la historia de nuestra guerra. Lo cual quiere decir que aquí hay gato encerrado. Algo no les cuadra en su historia y lo tienen que extraer de la realidad con forceps de la manera que sea.

    Dado que la ayuda soviética a la democracia española fue la única, es decir dado que los bolcheviques en el poder fueron los únicos que apoyaron al pueblo español en su guerra contra el fascismo, esto hay que taparlo y encubrirlo muy bien porque la tesis tiene que quedar siempre así: los comunistas son la negación de la democracia. Por tanto, cuando los hechos ya no se pueden ocultar, se tienen que ensuciar y arrastar por el suelo hasta que nadie pueda reconocer ni lo más evidente siquiera.

    Cuando no hablamos de la historia de las cuevas de Altamira, sino que estamos en medio de una batalla ideológica, hay que partir de lo más obvio. En este caso el asunto se tiene que enfilar partiendo de dos circunstancias importantes sin las cuales no se consigue encuadrar:

    — el 18 de julio de 1936 España aún no mantenía relaciones diplomáticas con la URSS
    — tras el levantamiento fascista se formó el Comité Internacional de No Intevención por lo que cualquier ayuda era ilegal y clandestina

    El 31 de agosto se publicaba en Moscú, como en los países imperialistas democráticos, el decreto que prohibía la exportación, reexportación y tránsito hacia España de toda clase de armas, municiones, material de guerra, aviones y navíos de combate. No se puede comprender el alcance de la ayuda soviética a la II República si no se comprende que era ilegal, y que los soviéticos, como todos los internacionalistas, estuvieron en la guerra clandestinamente, con documentación falsa. No se comprende la ayuda a la República si, a la vez, no se comprende que de esa manera la URSS se comprometía muy seriamente frente a todos los demás países del mundo, poniéndose al borde de la guerra en unas condiciones extremadamente desfavorables.

    Stalin duda

    Los falsificadores de la historia aseguran que Stalin tardó en decidirse a ayudar a la República, que dudó, que vaciló entre los fascistas y los antifascistas, seguramente porque su punto de vista no era clasista ni internacionalista sino que tenía en cuenta exclusivamente los intereses de su propio país, los intereses de la URSS como Estado: es la vieja historia del socialismo en un sólo país.

    Lo cierto es que la URSS comenzó a enviar armamento a España sólo en el momento en el que España se lo pidió. Las fechas lo que indican es lo siquiente: que hasta entonces no había llegado ninguna petición a la URSS por parte republicana. Durante dos meses la República había intentado por todos los medios que fueran otros países (Gran Bretaña, Francia) quienes suministraran las armas para defenderse de la agresión fascista.

    Cuando la petición de la República llegó a manos de Stalin, aún no había relaciones diplomáticas entre ambos países. Hasta donde hoy se conoce, la decisión de apoyar a los obreros y al pueblo español en su resistencia contra el fascismo la tomó personalmente Stalin el 14 de septiembre de 1936. Hasta el más torpe puede consultar los Boletines Oficiales para comprobar que Marcel Rosenberg, el primer embajador de la URSS en España, no llegó a Madrid hasta el 27 de agosto y que los nombramientos de los jefes de misión no se realizaron hasta el 16 de septiembre, o sea dos días después de que Stalin aprobara los envíos de armas. Por tanto, Stalin acordó ayudar a la República cuando entre ambos países aún no se habían trenzado relaciones diplomáticas.

    La única responsabilidad por la demora recae en la República y en los aliados imperialistas que traicionaron su confianza.

    El traslado del diplomático soviético despertó un verdadero entusiasmo popular en Madrid: Rosenberg recorrió la Gran Vía aclamado por los obreros y el pueblo, plenamente conscientes de que la URSS era el único aliado con el que podían contar para derrotar al fascismo.

    Poco, muy poco, poquísimo: en cualquier caso no iba a existir más ayuda que ésa.

    Los demócratas burgueses siempre piden a los demás lo que ellos no son ni serán nunca capaces de realizar. Llegaban las prisas y los agobios: la República había tardado más de cinco años en reconocer a la URSS y ahora la URSS tenía que tardar cinco días en traer las armas desde los Urales justo hasta el río Manzanares. De manera acelerada, precipitada, el primer cargamento de armas llegó justo a tiempo de impedir la avalancha de los fascistas sobre Madrid a primeros de noviembre. Los buques soviéticos Komsomol, Kuvan y Neva desembarcaron carros de combate, acorazados rápidos BT-5, cazas I-15 e I-16, bombarderos SB-2, barcos torpederos cañones, morteros, lanzagranadas, ametralladoras, fusiles, abundante munición (millones), vehículos motorizados y otros pertrechos de guerra. Los tanques rusos hicieron su aparición en el frente de Madrid el 28 de octubre y los aviones el 11 de noviembre. Fue llegar y despegar.

    Los inventarios militares son incuestionables: más de la mitad de los aviones utilizados por los republicanos entre agosto de 1936 y abril de 1937 eran de procedencia soviética. Según un documento del Departamento norteamericano de Estado, el 25 de marzo de 1937 de los 460 aviones republicanos, 200 eran cazas, 150 bombardeos y 70 aviones de reconocimiento soviéticos. Casi la totalidad de los tanques también eran soviéticos.

    Poco, muy poco, poquísimo: en cualquier caso lo que no había era armamento de las democracias francesa y británica. La República sólo tenía a la URSS de su parte; la democracia dependía del apoyo de los bolcheviques y de la movilización que la Internacional Comunista pudiera desplegar por todo el mundo entre los obreros y los antifascistas.

    Lo que se escribió entonces

    Gracias a este material bélico enviado por la URSS, la República pudo evitar lo que, desde el comienzo, parecía inevitable: la caída de Madrid en noviembre de 1936 en manos de los fascistas. Pero la URSS no puede aparecer en los libros de historia de la burguesía como un baluarte de la democracia, así que luego, todo eso que entonces era tan evidente, ha tenido que ser torpemente reescrito porque para la historia burguesa no vale lo que entonces se dijo sino lo que se dice hoy.

    Al llegar la primera ayuda el 28 de octubre de 1936, el presidente del Gobierno y ministro de la Guerra,Largo Caballero, dijo públicamente: Ya tenemos en nuestras manos un formidable armamento mecanizado: tanques, una aviación poderosa... ¡La victoria es nuestra! Al cumplirse el primer año de guerra, escribía el Presidente Juan Negrín: A la URSS y a sus grandes gobernantes deberá España, y con España el mundo entero, perenne gratitud. Aquel mismo año, el Presidente de las Cortes, Diego Martínez Barrio manifestó: Sin la ayuda de la Unión Soviética nuestra República hace tiempo que hubiera dejado de existir.

    Pero, ¿por qué tenía que ayudar la URSS a un Estado, como el español, que no se había dignado reconocerle casi 20 años después de la Revolución de Octubre? Si no pensamos en esto por un momento no nos daremos cuenta de que la URSS no ayudaba a la República sino a la clase obrera y al pueblo oprimido español. Que eran consideraciones de clase y no otras (diplomáticas) las que hicieron que los soviéticos se movilizaran. Aquellas armas no llegaron de un Estado a otro Estado sino que fue el cumplimiento de un deber internacionalista de una parte de la clase obrera hacia otra parte. Stalin dirigió entonces un telegrama al Partido Comunista de España en el que decía: Los trabajadores de la Unión Soviética, al ayudar en lo posible a las masas revolucionarias de España no hacen más que cumplir con su deber. Se dan cuenta de que liberar a España de la opresión de los reaccionarios fascistas no es asunto privado de los españoles, sino la causa común de toda la humanidad avanzada y progresiva.

    Otra carta de Stalin, junto con Molotov y Voroshilov, enviada el 21 de diciembre de 1936 a Largo Caballero exponía: Consideramos que es nuestro deber, dentro de nuestras posibilidades, ayudar al gobierno español, que dirige la lucha de todos los trabajadores, de toda la democracia española, contra la camarilla militar y fascista, que no es otra cosa que un instrumento de las fuerzas fascistas internacionales.

    También Mao Zedong escribió entonces: La causa por la que ustedes luchan, es también nuestra causa.

    Eso es lo que que dijeron los comunistas de todo el mundo entonces. Esas afirmaciones no tienen contraste posible con las que pronunciaron los demócratas burgueses del mundo libre, que traicionaron la causa antifascista de una forma realmente vergonzosa.

    El valor de cambio

    Cuando los hechos no se pueden tapar hay que inventar un pero: la ayuda no fue gratuita ni desinteresada sino que la URSS se la cobró a precio de oro (el oro de Moscú). Incluso Abad de Santillán llegó a calificar la ayuda de usuraria y hay historiadores que han hecho lo siguiente: han calculado el precio unitario de cada pistola, cada fusil, cada tanque y cada arma y luego la comparan con los precios vigentes de mercado para asegurarnos que nos cobraron de más en la factura.

    Pero si, como hemos dicho, la ayuda era ilegal, eso significa que el armamento se tuvo que comprar en el mercado negro, donde los precios son, como es bien sabido, muchísimo más elevados. Todas las armas compradas por la República (las que no llegaron de la URSS) fueron pagadas a precios exhorbitantes, y se sabe que eso generó corrupción y que muchas sanguijuelas republicanas sin escrúpulos se forraron con el tráfico clandestino de armas. El historiador Gerald Howson cuenta que el intermediario polaco que negociaba la compra de armas para la República llegó a decir lo siguiente: Vendiendo chatarra a los republicanos españoles a precios astronómicos conseguimos restablecer la solvencia de la banca polaca (Armas para España, pg. 164).

    No fue ese el caso de la URSS, que se volcó con España de manera absolutamente desinteresada y a costa de un sacrificio enorme para el proletariado y el pueblo soviético. Por muchos motivos, de los que vamos a exponer algunos. En primer lugar, la URSS estaba entonces en su II Plan Quinquenal y los bolcheviques tuvieron que pedir a los obreros de las fábricas de armamento un esfuerzo suplementario, uno más, cuando en su propio país faltaba aún de todo y cuando los ritmos de trabajo para cumplir el Plan no eran duros: eran durísimos.

    En segundo lugar, la URSS tuvo que pasar de manera acelerada de un comercio de nivel cero con España a un comercio exterior que le suponía constituirse en el segundo país por el volumen de transacciones exteriores. En muy pocas semanas España y la URSS pasaron del cero al infinito. Entre octubre de 1936 y marzo de 1937 llegaban a España cada mes entre 30 y 40 barcos cargados desde Odesa. En la URSS se creó un Comité de Ayuda al Pueblo Español y en las bodegas de aquellos barcos no sólo había armamento; también había alimentos, medicinas, ropa: todo aquello de lo que los obreros soviéticos, que no les sobraba nada, se podían desprender para los obreros y campesinos españoles. ¿Cuánto costaba todo esto? ¿Lo tienen contabilizado? ¿Cuál es su precio de mercado?

    El único país interesado era España y no la URSS. Fue España quien acudió a la URSS en petición de ayuda, y no al revés. Además, la República no se dirigió a la URSS hasta que no comprobó que ningún otro país le iba a ayudar. Durante dos meses estuvieron mendigando armas por todas las cancillerías occidentales inútilmente. Entre el 12 de diciembre de 1936 y el 30 de enero de 1937, los ministros de la República hicieron llegar a Moscú 26 cartas pidiendo con urgencia armamento para el Ejército. Por tanto, ¿a quien interesaba? Hasta entonces la URSS se había apañado muy bien sin España: cuando la URSS estuvo en guerra, España no envió ni un calcetín.

    En tercer lugar, organizar toda esa gigantesca red de transporte dentro de la URSS hacia Odesa y desde ahí hasta el Levante español, corrió a cargo de la URSS, no de España. La República no era capaz de organizarla en uno cuantos días. La travesía del Mediterráneo de este a oeste, con el cruce del estrecho de Bósforo, tardaba nueve días de peligrosa navegación. Estambul era un nido del espionaje italiano, que detectaba el paso de los convoyes soviéticos que luego eran atacados por los submarinos italianos.

    La URSS: un Estado en la clandestinidad

    Con el Comité de No Intervención lo legal eran los ataques de los submarinos fascistas italianos; lo ilegal era el cargamento soviético de ayuda.

    En diciembre de 1936 los fascistas italianos lograron transformar la no intervención (la de los demás, no la suya) en un bloqueo naval. Sus asaltos a los navíos mercantes soviéticos se convirtieron en verdadera piratería marítima. Tuniaiev, Marakov,... el nombre de los buques soviéticos hundidos por submarinos italianos en alta mar no se conoce bien; mucho menos conocemos a los heroicos marinos que dejaron sus vidas con ellos.

    Abad de Santillán se queja de que el armamento soviético hubo que pagarlo a precios de usura enormes, y llegase o no llegase el material a nuestros puertos. Pero, ¿cuántos barcos soviéticos fueron hundidos? ¿Cuántos marinos soviéticos están todavía en el fondo del Mar Mediterráneo? ¿Cuál es el precio unitario de estas vidas? ¿Cómo se calcula? ¿Pagó la República por ellos? ¿Indemnizó a sus familias con el oro de Moscú?

    Pero como a la burguesía las personas no le preocupan nada, y menos las soviéticas, tienen que llevar la atención hacia las cosas. El estilo sucio y canallesco de contar la historia tiene estas pequeñas artimañas sin ninguna importancia porque finalmente a ellos no les interesa más que el precio que se paga y el oro que se vende. Quizá si Abad de Santillán se hubiera puesto al timón de uno de aquellos barcos soviéticos nos hubiera dejado otra visión del asunto...

    No podemos asegurar que en los albaranes y facturas estuvieran incluidas las personas, sus sueldos y pluses de peligrosidad. Lo único que podemos asegurar es que el despliegue armamentístico llevó aparejado otro no menos importante de instructores, pilotos aéreos, tripulantes de acorazados, artilleros, telegrafistas, traductores, médicos, ingenieros, encargados de mantenimiento o marineros. En España hubo entre 500 y 1.000 oficiales soviéticos, que normalmente no lucharon en el frente sino que fueron especialistas, tanquistas o aviadores. Otros eran altos oficiales soviéticos que trabajaron en los Estados Mayores republicanos.

    Operación ‘igrek’

    En 1936 la URSS salía de un bloqueo internacional. Sólo hacía dos años que había ingresado en la Sociedad de Naciones. No era una potencia marítima ni disponía de una flota de barcos. Carecía de medios de transporte suficientes de tipo marítimo. Era tal la escasez de buques, que resultaba imposible una ayuda mínimamente eficaz para transportar todas las armas que pedía la República. A causa de la guerra de España, el comercio exterior soviético se multiplicó por veinte. Muchos barcos tuvieron que ser alquilados a compañías internacionales al precio que se puede imaginar. Dado que era ilegal, la URSS tuvo que crear en el extranjero a marchas forzadas sociedades comerciales fantasmas para encubrir los envíos. Cada barco soviético que atravesaba el Mediterráneo en socorro de los antifascistas españoles era un verdadero tesoro. Haciendo el transporte con sus sus propios barcos, los soviéticos arriesgaron de una manera temeraria las posibilidades de su transporte marítimo para el futuro.

    ¿Cómo lograrlo? ¿Cómo lograrlo de la noche a la mañana? ¿Cómo lograrlo clandestinamente? ¿Cómo puede cruzar clandestinamente un buque el cuello de botella del Bósforo? ¿Cómo atravesar todo el Mediteráneo? Y si un barco es difícil ¿cómo lo lograron treinta o cuarenta barcos cada mes? Eso sólo fue posible gracias a la perfecta organización (burocracia lo llaman los intelectualillos) de la URSS, al entusiasmo de los obreros soviéticos y al coraje y el esfuerzo de los bolcheviques.

    Muchos colaboradores y agentes soviéticos en el extranjero quedaron al descubierto a causa de la ayuda a la República. La clandestinidad de la ayuda obligó a que fuera la temible NKVD (Comisariado del Pueblo del Interior), los chekistas, quienes se encargaran de todo, junto con el GRU (Servicio de Inteligencia Militar). A la ayuda a la República se la llamó en clave Operación X. Cada envío de armamento llevaba también el nombre cifrado de igrek. En el máximo secreto, Voroshilov en persona ordenaba el traslado del material de guerra a los hangares del Comisariado de Defensa -sin indicar nada por escrito para guardar la máxima reserva- a los mismos vagones de tren inspeccionados por milicianos y agentes secretos que custodiaban el cargamento hasta su descarga en el puerto. Los aviones o los tanques se intentaban camuflar en el ferrocarril haciéndolos pasar por material pesado para la industria. A su llegada al recinto portuario, milicianos de la inteligencia militar supervisaban la carga en los barcos.

    Se calcula que se organizaron entre 48 y 66 igreks.

    El NKVD se puso a prueba a sí mismo en cada igrek. Cualquier maniobra que sirviese para distraer la atención del enemigo era adoptada de inmediato. Los cascos de los buques se pintaban de otro color y se grababan en ellos nombres falsos. Cuando abandonaban las aguas soviéticas, las naves izaban pabellón extranjero, e incluso se modificaba el perfil de algunas de ellas levantando falsos laterales que servían al mismo tiempo para ocultar el voluminoso armamento sobre cubierta.

    La tripulación también era importante para garantizar el éxito de la misión. Se decidió disfrazarla para que pareciese de cualquier otra nacionalidad. India, por ejemplo. En uno de los viajes se vistió a los tripulantes con el uniforme al estilo tropical, tocados con el típico gorro de marinero hindú.

    En otros casos se hizo pasar a los buques soviéticos repletos de armamento por inocentes cruceros de aristócratas británicos en los que podía observarse a los marineros vestidos de etiqueta paseándose tranquilamente por cubierta.

    Hasta septiembre de 1937, los servicios de inteligencia soviéticos se inclinaron por la ruta mediterránea para llegar a España. Los barcos zarpaban de uno de los cuatro puertos del Mar Negro, ya fuese de Sebastopol, Jerson, Odesa o Feodosia. Sin embargo, llegó un momento en el que la NKVD detectó que toda la ruta estaba bajo el control de los radares italianos y hubo que abrir otra vía alternativa por el norte. Las naves partían entonces de Leningrado, Cronstadt o Murmansk, atravesaban el Báltico y el Mar del Norte, y atracaban finalmente en los puertos franceses de Le Havre, Cherburgo o Burdeos. De ahí se transportaba todo el material por ferrocarril hasta la frontera española.

    Había que llegar hasta España y luego había que hacer el viaje de vuelta. El buque Komsomol fue hundido en el tercer viaje por el acorazado Canarias. Murieron heroicamente el almirante de la Flota Roja M.Mesenjev y toda su tripulación. Al fondo del mar se fueron 50 tanques T-26 y otros tantos vehículos blindados.

    Cuando a partir de la primavera de 1937 los navíos se fueron yendo al fondo del mar cada vez con más frecuencia, el NKVD pidió voluntarios para las travesías. Aquellos denostados milicianos soviéticos, la primera fila de choque de la revolución, calumniados y vilipendiados por la historia, son los que permitieron, a costa de su propia sangre, que la República resistiera tres años a las hordas fascistas.

    La Francia democrática lo tuvo mucho más fácil y mucho más cerca. No necesitaban barcos. Pudieron ayudar y, sin embargo, dejaron que los fascistas masacraran impunemente a los antifascistas españoles durante tres años.

    El valor de uso

    Dicen por ahí que el armamento soviético era chatarra, antiguallas que no servían. Según el Lehendakari Aguirre, los fusiles eran de la guerra de Crimea.

    Pero en la guerra de Crimea no existía la aviación y la URSS envió a la guerra de España lo mejor que tenía, la última tecnología de la época. Cualquier otra cosa hubiera sido absurdo por su parte. La URSS no estaba interesada en hacer negocio a costa de la República; si tenía algún interés, por el contrario, estaba en experimentar su nuevo material bélico. Por tanto, enviaron lo mejor que tenían, lo último.

    Los 150 bombarderos soviéticos eran Katiuska (Tupolev SB) y cazas I-15 e I-16, superiores a los primeros aparatos alemanes. El biplano Polikarpov I-15, conocido en España como Chato por su morro corto y grueso, era más rápido y manejable que los primeros aviones alemanes e italianos. Su sucesor, el monoplano I-16, al que los republicanos llamaban Mosca, era aún más veloz. No obstante, es cierto que, a partir de 1937, la aparición en combate del ME-109 alemán y de los modernos bombarderos italianos dejó algo desfasados a los cazas y Tupolev soviéticos.

    La superioridad soviética era más patente en los tanques. Los carros de combate BA-3 y BA-6 eran de 12 y 18 toneladas, rápidos y bien armados. Del T-26 suministraron más de 100 en los primeros meses y el BT-5 que trajeron era un prototipo del T-34 que se hizo célebre durante la II Guerra Mundial. En la formidable batalla de Kursk, la mayor de tanques de toda la historia, los blindados soviéticos dejaron bien clara su superioridad.

    Los cañones eran cañones pesados de campaña del 76 que no tenían nada que envidiar a sus homólogos alemanes o italianos. También llegó artillería ligera, cañones antitanque y ametralladoras Degtiarev.

    Todos esos suministros no eran lo que la Unión Soviética quería enviar sino lo que pedía el gobierno republicano. Largo Caballero, como presidente del Gobierno y encargado de la cartera de Guerra, o su ministro de Marina y Aire, Indalecio Prieto, entregaban al embajador Rosenberg las peticiones de armamento y éste las hacía llegar al Comisariado de Defensa soviético dirigido por Voroshilov, quien a su vez las remitía a Stalin para su aprobación final.

    Los oficiales soviéticos que estuvieron a España tampoco eran sargentos chusqueros precisamente. Aquí llegaron cargos de muy alta graduación, los más cualificados, aquellos que luego en la II Guerra Mundial adquirieron justa fama.

    Algunos historiadores de esos que gustan de la imparcialidad y la neutralidad hacen comparaciones entre una ayuda (la italiana y alemana a los fascistas) y otra (la soviética a los antifascistas); calculan cifras, número de hombres y armamento. Nosotros en cambio no somos capaces de imaginar desde ningún punto de vista la equiparación entre un antifascista polaco de las Brigadas Internacionales y un mercenario de la Luftwaffe. Lo que diferenció a todos los voluntarios que lucharon por la democracia respecto a los mercenarios fascistas fue lo siguiente: ellos estaban integrados en las unidades republicanas bajo mandos republicanos, mientras que los fascistas italianos y alemanes trajeron aquí sus propias unidades y actuaban bajo sus propios mandos. Éstos a los que les gusta llamarse nacionales, ponían a España a la sombra del III Reich.

    (de la censurada web Antorcha)

    Esto por no hablar de que los anarquistas convirtieron Aragón y Cataluña en un circo, y el POUM trabajaba para desmantelar la resistencia al fascismo, claro.

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    Re: Stalin enfrentó al Frente Popular entre sí

    Mensaje por Daniel94 el Dom Sep 30, 2012 5:50 pm

    Muntz escribió:
    Daniel94 escribió:Cual es tu objeción?

    ¿Objeción? Yo no le pongo "peros" a ese texto, sino que digo alto y claro que es un libelo con nítido tufo antisoviético, además de decir chorradas de órdago, y confundir el tocino con la velocidad.

    Aquí no se organizó ningún juicio "a la manera soviética". Eso solo lo puede decir un ignorate o un anticomunista. A Nin no se le llegó a juzgar: lo detuvieron y lo secuestraron después de ser detenido; luego lo asesinaron. Pero no fue nunca juzgado ni condenado. En los juicios que se celebraron por los hechos de Barcelona salieron todos los encausados condenados a distintas penas de prisión, gracias al atenuante de haber sido "probados luchadores antifascistas" (aunque le hicieran el caldo gordo al fascismo, pues todo hay que decirlo, y a la CIA los supervivientes después de 1945. ¡Valientes antifascistas!). No hubo ni una sola condena de muerte, y conste que el código penal republicano en vigor era claro al respecto: rebelión en tiempo de guerra se paga con la pena capital. ¿Dónde está la comparación con los juicios de Moscú? En la imaginación de anticomunistas e ignorantes. Del anarquista que cita el libro no sé nada, pero si resultó muerto, fue un asesinato y no el resultado de un juicio "a la manera soviética" o "a la manera española".

    Otra chorrada monumental, cuando no un descarado insulto, es calificar a las fuerzas leales al gobierno legítimo republicano de "socialistas y comunistas", cuando precisamente muchos anarquistas -3 ministros de la CNT del gobierno republicano incluidos- también lo eran. Ya tiene delito considerar al Ejército Popular Republicano una especied de "ejército privado" de dos partidos políticos: el PCE y el PSOE. Un comentario digno de cualquier franquista transnochado.

    Soberana estupidez es afirmar que "la ayuda [sobre todo militar] soviética exacerbó las tensiones y conflictos en el ámbito republicano". Esto es sencillamente infumable. Un sector importante del anarquismo español jugó durante el primer año de la guerra a decir con la boca chica que reconocía la legalidad republicana y con la otra instaurar lo que ellos denominaban el "comunismo libertario", que consistió en cualquier cosa menos luchar contra el fascismo. Los conflictos entre anarquistas. por un lado, y comunistas y socialistas, por el otro, venían de largo: exactamente desde la victoria electoral del Frente Popular en febrero de 1936, con unos socialistas y comunistas perfectamente legalistas, mientras los anarquistas sólo lo eran de boquilla. Fue todo eso lo que estalló en Barcelona en mayo de 1937 y se saldó del modo que todo el mundo conoce: los supuestos "revolucionarios" apuñalando a la República por la espalda, que por lo visto iba muy sobrada de fuerzas en su lucha contra el fascismo nacional e internacional.

    Por cuanto concierne al "pequeño partido comunista", resulta que desde que empezó la guerra, es decir, antes de la llegada de la ayuda soviética, era el partido político que más crecía en afiliación, al igual que la JSU, y con diferencia. En la primavera de 1937, con bastante más de 200.000 afiliados, ya superaba en afiliación al PSOE. La JSU superaba el medio millón de afiliados por esas mismas fechas. De hecho, en esas fechas, el PCE era el partido político más numeroso de España. Más afiliación, por supuesto, tenían los sindicatos UGT y CNT, pero estos no son partidos políticos. Y es que en Defensa de Madrid se vio perfectamente quiénes estaban para dar la cara (PCE, JSU y algunos anarquistas) y quiénes prefirieron salir corriendo hacia Valencia (PSOE, IR y otros anarquistas) porque "la caída de Madrid era cuestión de días", pero esto no se lee nunca o casi, y menos aún en los libelos cómo el que se nos presenta aquí.

    Exagerada es la cifra de los brigadistas, que totalizaron unos 32.000 voluntarios a lo largo de toda la guerra y no "más de 40.000", como dice ese libro. Ente ellos, los afiliados y simpatizantes de partidos comunistas vinculados a la IIIª Internacional no eran "la mayoría", sino una abrumadora mayoría que pudo rondar más del 90% del efectivo global, exceptuando a Francia, que si bien de allí vino el contingente más numeroso (1 de cada 4 voluntarios), en su conjunto fue también el contingente menos organizado políticamente, con un gran porcentaje de simples simpatizantes tanto del PCF como del sindicato CGT. Muy distinto era el carácter de los voluntarios procedentes de otros países: militantes comunistas de antiguo, sobre todo los procedente de países como Alemania, Austria, Italia o Polonia.

    Los combatientes voluntarios anarquistas y trotskystas no llegaron, siendo muy generosos, a la cifra de 1.000; casi ninguno de ellos perteneció a las Brigadas Internacionales; y algunos de éstos, obligados por ser extranjeros a encuadrarse en ellas, desertaron de las mismas y se unieron a diferentes columnas anarquistas o poumistas; otros, sencillamente regresaron a su país de origen. En su inmensa mayoría procedían de Francia (franceses e italianos refugiados allí). Por lo tanto, la afirmación según la cual "también eran numerosos los anarquistas y los revolucionarios sin partido" (¿qué será eso de un "revolucionario sin partido"? ya puestos) es sencillamente falsa y una exageración. Sí es verdad que entre esos supuestos "revolucionarios sin partido", "anarquistas" y trotkystas "abundaron los escritores y artistas". Lo que no abundaron entre ellos fueron los obreros. ¿Por qué será?

    Italia fue el único país que dio algunos socialistas que sí se integraron en las Brigadas Internacionales; eso sí, se cuentan con los dedos de mis manos. El asunto del "control" de estas unidades voluntarias, adjudicado en abstracto a la Internacional Comunista, jamás tiene en cuenta este hecho significativo: con la boca chiquita, la IIª Internacional, la socialista, apoyó la formación de estas unidades para ayudar a la defensa de la República Española. Así lo afirmó su presidente en la visita que hizo a las Brigadas Internacionales (si no recuerdo mal en 1937, en El Escorial). Ahora bien... ¿qué hicieron los flamantes partidos socialistas, empezando por el francés, el belga o el británico (laborista) por las Brigadas? Nada en absoluto, ya que estos partidos apoyaron desde sus gobiernos o desde la oposición la politica de no-intervención franco-británcia. Esto explica por qué la Kommintern "controlaba" casi en exclusiva las Brigadas Internacionales.

    Por ir terminando, las cuentas del "oro de Moscú" están perfectamente claras a día de hoy. La URSS no sólo vendió armamento a la República Española, sino que hizo compras y ventas en su nombre en diferentes mercados internacionales. ¿O alguien es tan estúpido para no entender que la no-intervención, en la práctica, fue un bloqueo en toda regla del comercio legal español? La República no podía comprar nada ni vender nada; y la URSS lo hizo en su nombre en más de una ocasión.

    Y por último: un informe oficial del PCE de 1938 indica que 1 de cada 3 afiliados comunistas de 1936 habían sido baja (muertos, heridos o prisioneros) en los distintos frentes de batalla. Curiosamente, 1 de cada 3 brigadistas también se quedó aquí para siempre; lo que indica quién se partió el cobre en aquella guerra y quién ayudó de verdad desde el exterior a la IIª República. Ni anaquistas, ni socialistas ni poumistas (a los otros no los menciono porque sus números son sencillamente testimoniales) puede decir lo mismo; al igual que entonces, hoy sólo saben hacer una cosa: cacarear.

    Por cierto, ¿qué título tiene ese libro y quién lo ha escrito?

    Saludos.

    Interesante muchas gracias por la info.

    El libro es un atlas y el auto es Jesus de Andres.

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    Re: Stalin enfrentó al Frente Popular entre sí

    Mensaje por Tovaritx el Dom Nov 18, 2012 11:23 pm

    A Comilo Berneri no lo mataron los comunistas ni los soviéticos, lo mataros los fascistas italianos porque encontró unos documentos de diplomáticos italianos y los publicó con análisis crítico que demostraban la intención del fascismo italiano de anexionarse las Baleares. el libro de berneri se llama "Mussolini alla conquista delle Baleari".

    Y la URSS ayudó a España desde el minuto uno dentro de sus posibilidades; hay un historiador llamado Ángel Viñas que es quien más ha escrito sobre el tema, que desmitifica todas esas mentiras.

    Diré otros dos datos: a los pocos días del golpe de Estado en España en la URSS ya se había organizado el primer mitin de solidarida, además de firmar un acuerdo para vender combustible a precio bastante ventajoso para la República. Mi fuente en éste caso es Mikel Aizpuru, que no es precisamente un "stalinista".


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    Re: Stalin enfrentó al Frente Popular entre sí

    Mensaje por Yeremenko el Jue Nov 22, 2012 5:49 pm

    Como dice Tovaritx, Ángel Viñas deja muy claro en su obra con pruebas y archivos desclasificados que la decisión de Stalin de ayudar a la República se tomó en el Politburó en septiembre de 1936 (contra la historietografía franquista que sostenía tesis sin fundamento).

    Salud y República!

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    Re: Stalin enfrentó al Frente Popular entre sí

    Mensaje por pedrocasca el Jue Nov 22, 2012 9:06 pm

    Yeremenko escribió:Como dice Tovaritx, Ángel Viñas deja muy claro en su obra con pruebas y archivos desclasificados que la decisión de Stalin de ayudar a la República se tomó en el Politburó en septiembre de 1936 (contra la historietografía franquista que sostenía tesis sin fundamento).

    Salud y República!

    Salud tovarich Yeremenko, últimamente se te echaba algo de menos por aquí. Espero que vaya todo bien o por lo menos no vaya nada a peor, que ya es bastante tal y como está el patio.

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    Re: Stalin enfrentó al Frente Popular entre sí

    Mensaje por Yeremenko el Mar Nov 27, 2012 11:07 pm

    pedrocasca escribió:
    Yeremenko escribió:Como dice Tovaritx, Ángel Viñas deja muy claro en su obra con pruebas y archivos desclasificados que la decisión de Stalin de ayudar a la República se tomó en el Politburó en septiembre de 1936 (contra la historietografía franquista que sostenía tesis sin fundamento).

    Salud y República!

    Salud tovarich Yeremenko, últimamente se te echaba algo de menos por aquí. Espero que vaya todo bien o por lo menos no vaya nada a peor, que ya es bastante tal y como está el patio.

    Ahora más que nunca Tovarich Pedrocasca aquí estamos, ahora es cuando más tenemos que demostrar lo que llevamos dentro y que somos comunistas. La verdad es que pasé una temporada leyendo y escribiendo y bueno, pequeños problemillas familiares, cosas de la vida. Gracias por tu consideración y preocupación hacia mi persona.

    Salud!

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    Re: Stalin enfrentó al Frente Popular entre sí

    Mensaje por granados el Jue Ene 03, 2013 7:10 pm

    ¡OJO CON ANGEL VIÑAS Y SU ANTISOVIETISMO SOTERRADO

    Es impepinable que Angel Viñas, políticamente escorado a la socialdemocracia, es muy buen historiador, escrupuloso con la evidencia primaria, conoce como nadie la historia española de la guerra civil y sus entresijos económicos y políticos;es diplomático de profesión, por lo que se supone que también conoce muy bien la dinámica internacional de los años 30.Todas estas virtudes le han convertido en la "bestia negra" de la historiografía neofranquista y conservadora asi como la trotskista que ha demolido completamente en sus libros publicados por la edit.crítica.

    Logicamnte, los Pio moa,César vidal,Pepe gutiérrez(poumista), etc son mindundis y juntaletras al lado de Viñas.

    Ahora bien, aunque Angel viñas critique el paradigma de la guerra fría aplicado a la investigación de la guerra de España, lo cierto es que recae en el mismo cuando habla de la Historia de la URSS y de stalin en ese periodo.
    Es decir se convierte en un guerrero de la guerra fría.

    Tal vez sea porque no es especialista en la historia sovietica de los años 30- de hecho me consta que sólo ha publicado un artículo de divulgación "las purgas de stalin",Aventura de la historia,num.143, 2009.No tiene más de 4 páginas - ó mas bien porque no resulta politicamnte correcto aparecer como minimamente "Pro-stalin".

    De ahí, esos ramalazos anticomunistas que surgen a veces en sus publicaciones.

    algunos ejemplos en su último libro "la república en guerra.Contra franco, hitler,Mussolini y la hostilidad británica",Barcelona, crítica, 2012.

    .

    "Mientras en España se fabricaban las pruebas,Stalin purgaba el ejército rojo.Multitud de juicios amañados, ejecuciones y detenciones masivas condujeron a su descabezamiento"(pag.212).Viñas por supuesto no tiene la menor idea de lo que suponían las conspiraciones de tujachevski,la plataforma _Riutin y Yezhov.

    "las actas de los interrogatorios habían empezado a desempeñar un papel central en la maquinaria del terror sovietico"
    (pag.212).Una mera opinión intoxicadora sin la menor evidencia que estas investigaciones sean falsas.

    "Algunos autores seguirán reprochandole(a Negrin) que se apoyara en stalin.Pero ¿acaso no lo hicieron churchill y Roosevelt?.... pero acaso no entregó Churchill al tiro en la nuca a los soldados soviéticos que se habían pasdo a la whermacht"(pag. 371 y parcvido en la página 215).

    Es otro disparate anticomunista de Viñas, que no se apoya en la menor evidencia, pero quizas viñas se refiera a esas sabandijas fascistas de la OUN ucraniana ó a los rusos nazis de Vlasov,quizás el subsconciente le traicione como al viejo Solhzhenitzin.

    Otra sandez ,Viñas la escribió en un artículo en PÚBLICO, llamado "El otro Franco", no recuerdo si de 2010 ó 2011, en el que imputaba el asesinato de Kirov a Stalin.El debería saber porque es un autor que conoce muy bien que esto es una patraña de A.Orlov y que la mayoria de los sovietológos actales que aún no han perdido la cabeza,rechazan cualquier relación de stalin con la muerte de kirov.

    En conclusión, cuando Viñas habla de Stalin ó de la URSS fuera de la esfera de la guerra española, se revela como otro vulgar anticomunista del montón.

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    Re: Stalin enfrentó al Frente Popular entre sí

    Mensaje por granados el Dom Ene 20, 2013 9:52 pm

    Apostillando mi intervención del 3 de enero de 2013, Angel Viñas vuelve a "columpiarse" en una entrevista que le hace la revista de la "Brigada
    Lincoln" y en la que hace una referencia desafortunada al libro"Tierras de sangre" del super falsificador anticomunista timothy snyder.

    http://www.albavolunteer.org/2013/01/the-spanish-bloodlands-angel-vinas-warrior-historian/comment-page-1/#comment-3652

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    Re: Stalin enfrentó al Frente Popular entre sí

    Mensaje por Contenido patrocinado Hoy a las 5:38 pm


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