[Polémico documental] Denuncias falsas de maltrato en España

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    SS-18
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    Re: [Polémico documental] Denuncias falsas de maltrato en España

    Mensaje por SS-18 el Sáb Oct 13, 2012 7:48 pm

    ivi escribió:haber como te lo comes yo estoy amenazado por una ex de que si no hago lo que quiere me denuncia de maltrato fisico y insultos cuando vaya a recojer a mi hijo que tiene una paralisis cerebral, tendria que demostrar mi inocencia con que testigos si no sabes cuando te van a denunciar, que me lleve a un testigo cuando tengo que desplazarme 100 km y un familiar no te vale. me diras como me defiendo
    no es justa esta ley y no hay derecho que ninguna persona te tenga amenazada.
    que aconsejais
    un saludo

    Joer vaya panorama.

    La verdad que se hace terrorifico pensar en que estas cosas pueden ocurrirsele a una persona


    ------------------------------
    Ningún hombre puede concluir una opinión sobre otro hombre, lo único aceptable es corregirlo.
    SE BUSCAN TEMAS IGUALES O PARECIDOS y SOLO EN EL CASO de NO existir, se abre un hilo nuevo . El desorden es motivo de sanción.
    No ABRIR HILOS HASTA LEERSE ESTO:::
    http://www.forocomunista.com/t20128-aviso-a-la-comunidad-leer-antes-de-abrir-post-importante#245530
    Obligatorio leerse las reglas del foro
    http://www.forocomunista.com/comunicados-de-la-administracion-f19/reglamento-de-foro-comunista-t2214.htm


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    Re: [Polémico documental] Denuncias falsas de maltrato en España

    Mensaje por PequeñoBurgués el Sáb Oct 13, 2012 8:02 pm

    es una ley del PPSOE y su "feminismo" progreguay, ¿qué se puede esperar?


    Por otro lado, los servicios de violencia de género sólo atienden a mujeres, y no a hombres

    ¿esto es cierto?

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    Re: [Polémico documental] Denuncias falsas de maltrato en España

    Mensaje por JoseKRK el Sáb Oct 13, 2012 8:38 pm

    ivi escribió:haber como te lo comes yo estoy amenazado por una ex de que si no hago lo que quiere me denuncia de maltrato fisico y insultos cuando vaya a recojer a mi hijo que tiene una paralisis cerebral, tendria que demostrar mi inocencia con que testigos si no sabes cuando te van a denunciar, que me lleve a un testigo cuando tengo que desplazarme 100 km y un familiar no te vale. me diras como me defiendo
    no es justa esta ley y no hay derecho que ninguna persona te tenga amenazada.
    que aconsejais
    un saludo

    ¿Pruebas de lo que dices, anónimo y supernovato "forero"?

    Mira, dejad de jugar con estas cosas, que son muy serias.

    Conozco en persona varios terribles casos de maltrato y no es para frivolizar con ello, ni para tomáselo a chufa, como este "forero" anónimo que no ha hecho más que poner palabras escritas juntas y nada más, con unas faltas de ortografía notables y un tono de facha misógino que tira para atrás, y sin aportar ni una sola prueba verificable de que lo que dice sea cierto y no un puro invento, una mentira o su versión subjetiva y sesgada de lo sucedido (si está basado en algo real). No seáis primos ni crédulos, camaradas. No perdáis la visión y capacidad científica ante un asunto que mueve a la emocionalidad tanto como éste. Del sueño de la razón, nacen monstruos fascistas; no lo olvidéis.

    Yo he sido objeto de malos tratos psicológicos durante años y de mobbing escolar y laboral, por causa de las "peculiaridades" personales que me produce el padecer el Síndrome de Asperger, sin diagnosticar durante 50 larguísimos años de mi vida; sé por tanto la pesadilla sin final aparente que eso supone, sobre todo cuando eres vulnerable y dependiente. Ese es el caso de la inmensa mayoría de mujeres maltratadas y sólo de una muy pequeña minoría de hombres.

    Es absurdo comparar ambos tipos de maltrato de género, ya que se dan por causas muy diferentes y en proporciones gigantescamente más grandes en mujeres que en hombres.

    También sé que los pocos hombres que hay que hemos sido o son maltratados, no gozamos de protección social ante ese caso, pero no se puede hacer una montaña y un problema social de ello de la magnitud que se pretende desde documentales como este. No es justo porque mide con el mismo rasero casos de proporciones muy diferentes.

    Es injusta esa desprotección relativa entre los casos de hombres maltratados y de mujeres maltratadas, sin duda, pero esa desigualdad de trato está basada sobre todo en la desigualdad real de los casos según el sexo de la persona maltratada, ya que en sociedades patriarcales (y la nuestra contemporánea lo es) son las mujeres las que suelen padecer con una diferencia gigantesca en su contra las situaciones de absoluta dependencia económica, que lleva a otras hasta de tipo psicolgico, baja autoestima y muchos otros factores, que llevan a caer en una indefensión ante los malos tratos y en una predisposición a recibirlos de proporciones increíbles para quien no ha vivido ese tipo de situaciones, y a una parálisis casi absoluta para tratar de salir de ellas.

    No sé hasta dónde llegará la proporción de denuncias falsas por parte de mujeres, la verdad, pero es un asunto que hay que tratar desde el análisis de sus causas sociales y desde una perspectiva revolucionaria, camaradas, no desde el anecdotismo y la emocionalidad anticientíficas burguesas.

    Y os lo dice alquien que ha vivido hasta hace tan sólo cuatro años la pesadilla de los maltratos casi diarios y ha estado al borde del suicidio en más de una ocasión por no ver más salida que la muerte, que nunca tuve el valor de "abrazar" (afortunadamente, a día de hoy).

    Salud y cordura revolucionaria, camaradas, os lo ruego. Sólo desde esa perspectiva podremos erradicar algún día las causas de estas aberraciones de las relaciones humanas, hijas de nuestra evolución sociohistórica y no de otras causas.

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    Re: [Polémico documental] Denuncias falsas de maltrato en España

    Mensaje por PequeñoBurgués el Sáb Oct 13, 2012 8:43 pm

    Hombre Jose, yo lo pregunto, cae de cajón que una ley de maltrato se aplique por igual para hombres y para mujeres, que tampoco es tan difícil hacerlo así, supongo que en España los servicios de violencia de género atiendan a todo cristo no puede entenderlo de otra manera.

    Respecto al anónimo por un foro se pueden decir mil historias, ni caso.

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    Re: [Polémico documental] Denuncias falsas de maltrato en España

    Mensaje por JoseKRK el Sáb Oct 13, 2012 8:56 pm

    PequeñoBurgués escribió:Hombre Jose, yo lo pregunto, cae de cajón que una ley de maltrato se aplique por igual para hombres y para mujeres, que tampoco es tan difícil hacerlo así, supongo que en España los servicios de violencia de género atiendan a todo cristo no puede entenderlo de otra manera.

    Respecto al anónimo por un foro se pueden decir mil historias, ni caso.

    Hasta donde yo sé (en parte por experiencia personal directa) en los centros de acogida sólo se acoge a mujeres y un hombre no tiene a dónde acudir por parte del estado, salvo a la justicia ordinaria.

    Es injusto y hay que erradicarlo, sin duda, pero insisto en la desproporción numérica de los casos según el género de la víctima y en lo extremadamente difícil que resulta probar un maltrato que o no es físico, o de serlo no es habitual o cotidiano.

    Lo de las denuncias falsas, así como los maltratos en sí, tienen causas directamente relacionadas con condiciones económicas y sociales injustas propias de las sociedades clasistas, a las que se suma el patriarcado, que es una consecuencia de la división social del trabajo, en su raíz material e histórica, en mi opinión.

    En Cuba, por ejemplo, sé que los casos de ese tipo son anecdóticos y no por motivos de legislaciones, si no porque casi nadie queda desprotegido socialmente y entonces nadie traga con los malos tratos cuando hay problemas de pareja, ni tiene que recurrir a triquiñuelas desvergonzadas para obtener ventajas económicas de su ex-pareja. Supongo que si la situación social y económica empeora, empezarán a aparecer casos similares con cada vez mayor frecuencia.

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    Re: [Polémico documental] Denuncias falsas de maltrato en España

    Mensaje por Ashandarei el Dom Oct 14, 2012 1:05 pm

    PequeñoBurgués escribió:

    ¿esto es cierto?

    Lo vi hace tiempo y me costó encontrarlo, pero aquí está.


    http://www.notengotele.com/curiosidades/si-eres-hombre-no-puedes-denunciar-violencia-de-genero

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    Re: [Polémico documental] Denuncias falsas de maltrato en España

    Mensaje por JoseKRK el Dom Oct 14, 2012 1:39 pm

    Valentina_:

    Estando de acuerdo en en general con cuanto has dicho en tu último comentario, sólo quisiera señalar dos cosas, o puntualizarlas, más bien.

    La primera es que cuando hablo de causas económicas, no me refiero a los niveles de ingresos, o al menos no sólo a ese aspecto, sino a la economía como superestructura de toda sociedad; al modo de producción, vamos.

    Y a que el patriarcado no surge directamente de la consciencia ni de la mente de la gente, ni por generación espontánea, sino que hunde sus raíces en una etapa muy antigua y primitiva del proceso de la división social del trabajo. Parto de la base de que los hechos de la conscienca, sea individual o social y las costumbres, tienen su base en el modo de producción imperante en cada momento y lugar.

    Sin emprender las acciones revolucionarias para erradicar toda división social del trabajo al avanzar hacia una sociedad comunista, más todas las medidas específicas que se descubran necesarias para reducir e ir erradicando a su vez las actitudes machistas y de maltrato, no se podrá erradicar esos fenómenos tan dañinos, repugnantes e indeseables.

    Se debe actuar conjunta y dialécticamente en ambas dimensiones del asunto, según lo veo. No basta con sólo actuar en una de ellas.

    Por eso, resulta imposible erradicarlas en la sociedad burguesa, por más voluntad que se ponga en ello, y lo mismo en las sociedades en tránsito al comunismo si en ellas no se adoptan medidas específicas que ataquen a las manifestaciones cotidianas de los malos tratos de naturaleza de género y del machismo, al tiempo que se avanza en la construcción comunista.

    Pero la difencia es que en las sociedades que no avanzan hacia la extinción de las clases sociales, no hay manera de acabar con esas lacras, por más voluntad y empeño que se ponga en ello.

    En los procesos revolucionarios comunistas sí es posible si se adoptan además las medidas específicas adecuadas al machismo, los malos tratos y el patriarcado, imposibles de adoptar e implementar por completo en las sociedades clasistas, como lo es la burguesa y la socialista (fase de tránsito hacia el comunismo).

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    Re: [Polémico documental] Denuncias falsas de maltrato en España

    Mensaje por JoseKRK el Dom Oct 14, 2012 1:57 pm

    Matizo algo:

    En las sociedades clasistas (como las burguesas) o todavia divididas en clases (socialistas por estar en transito al comunismo) las medidas sólo podran actuar de modo paliativo, por lo que hay que adoptarlas y fomentarlas, pero no serviran por si mismas para erradicar ni el patriarcado, ni el machismo, ni los malos tratos causados por cuestiones de genero. Solo serviran de paliativos, necesarios, pero solo paliativos.

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    Re: [Polémico documental] Denuncias falsas de maltrato en España

    Mensaje por RDC el Dom Oct 14, 2012 2:47 pm

    Dejo un texto que trata sobre la integración del feminismo en la superestructura del modo de producción capitalista:



    El feminismo que viene


    De la suprema Mª Teresa Campos dicen que dijo que lleva diciendo, desde hace mucho en su telebasura, que el 8 de Marzo no debería conmemorarse como Día de la Mujer Trabajadora, sino como Día de la Mujer sin más. Viniendo de la reina del cotilleo, que se autopromociona como ejemplo de mujer progre y emancipada, no debe extrañar, pues se trata de una señorona que tiene a su alrededor todo un equipo de verdaderos trabajadores y trabajadoras que curran para que ella luzca su palmito de talla supergrande y pueda codearse con la beautiful people de Marbella, malayos incluidos. Que al explotador le interese presentar las cosas ocultando su verdadera naturaleza y se permita, de vez en cuando, un gesto de paternal-patriarcal condescendencia respecto a sus sirvientes, rebajándose hasta su nivel para simular un mundo de igualdad sin diferencias de clase, entra dentro de lo normal y previsible. Por esta razón, al explotador le importa ofrecer una imagen de la realidad sin adjetivaciones que ensucien la apariencia de fraternidad universal. Lo que sí es más extraño, sin embargo, es que también las herederas de la tradición del 8 de Marzo terminen cayendo en el mismo discurso generalista y sexista, a la vez que van desprendiéndose de sus contenidos clasistas originarios.

    Feminismo y legalidad burguesa

    Kant demostró que nada puede ser pensado sin determinación, que no existe el sujeto como sustrato en sí mismo, que la substancia puede existir como idea, como categoría intelectual, pero no como realidad. Marx decía lo mismo cuando afirmaba que lo real concreto no es sino la síntesis de múltiples determinaciones, que no existe la categoría general —añadía Engels— más que como abstracción de esas determinaciones. No existe, pues, la mujer en general, como no existe la democracia en general, etc. Este tipo de discursos substancialistas terminan aceptando una lógica idealista que no sólo admite la preexistencia de platónicas ideas-matriz sobre nuestras cabezas que supuestamente construyen el mundo desde su materialización, sino que también se permiten, sin el menor recato, meter en el mismo saco a las obreras del textil de Nueva York quemadas vivas aquel 8 de marzo de 1857 y a las hermanas Koplowitz. ¡Qué más da si todas son sufrientes mujeres! Sin embargo, aquí lo importante es precisamente la determinación social, el adjetivo, pues en política es tan importante señalar a qué mujeres nos referimos como de qué clase (es decir, para qué clase) de democracia hablamos. Igual que existen la democracia burguesa y la democracia proletaria, hay mujeres burguesas y mujeres proletarias. Pero, dadas las circunstancias —es preciso reconocerlo— resulta muy complicado mantener la sustantividad de un discurso que debe sostenerse desde lo adjetivo. Por esta razón, no debe extrañarnos la tendencia a enfatizar cada vez más en la parte substancial (género) sobre la adjetiva (clase) en todo discurso dirigido a la mujer trabajadora, y, con ello, a independizarse cada vez más el epos feminista de la problemática social general de la clase obrera. De hecho, el feminismo, en tanto que programa político, no es otra cosa que la maduración de este proceso de particularización y secesión del movimiento social —acelerado en nuestros días por el papel creciente del sufragio universal en la articulación de las relaciones de poder—, un capítulo más en esa continua cristalización política de intereses corporativos en el seno de la clase obrera y de la constante desvirtuación de su esencia universal como clase. De este modo, las mujeres socialistas de finales del siglo XIX y principios del XX, a la vez que iban alejándose del programa común de la revolución proletaria, terminaron convergiendo ideológicamente con las feministas de la época, las sufragistas, y de esta fusión surgió el feminismo moderno. Pero no realizaron ninguna operación inusitada o insólita: todo el movimiento obrero fue especializándose en frentes de resistencia que terminaron diluyendo el denominador común —el carácter social de clase— y subrayando lo que entonces pasaba a ser propio en cada uno de ellos. Las cooperativas, las asociaciones de vecinos, los partidos obreros nacionales, los sindicatos de rama, etc. profundizaron un proceso de atomización política del proletariado donde su interés general como trabajador iba subordinándose sucesivamente a sus intereses particulares como consumidor, como ciudadano, como nacional, como empleado…, proceso al que se unió también la circunstancia de género.

    Con toda probabilidad, la actual descomposición será una etapa necesaria por la que debamos transitar de cara a la maduración del proletariado como clase revolucionaria. El movimiento obrero nació con vocación universal. La Internacional dio carta de naturaleza a este espíritu cosmopolita. Pero el oportunismo, el reformismo y el revisionismo que terminaron dominándole —y que reflejaban tanto el origen espontaneísta de su nacimiento como el interés del capital por dividir a su enemigo— fueron minando aquella voluntad para disgregarla entre particularismos de todo tipo. Desde luego, este escenario terminará favoreciendo la aparición de las condiciones que permitirán a la vanguardia comprender, por fin, que no es posible el retorno hacia una construcción universal del movimiento obrero más que como movimiento revolucionario, como Partido Comunista, y que este proyecto nada tiene que ver con la simple unión de esos distintos frentes reivindicativos. Más aún, ésta es, en realidad, la vía contrarrevolucionaria de construcción del movimiento obrero. Los múltiples e incluso contradictorios intereses que han ido cristalizando desde esos frentes, cada vez más ajenos entre sí, han terminado compenetrándose con los de la clase dominante para consolidar grupos de presión interesados en sostener el sistema de dominación capitalista. El sindicato obrero moderno no sólo es la primera y más antigua expresión de esta simbiosis, sino también el modelo a imitar por los que han ido siguiendo su estela.

    En realidad, desde el punto de vista jurídico-institucional, no es la evolución material del sindicato como asociación obrera la que explica esa posición de alianza con el capital, sino más bien las condiciones económicas y políticas que lo han investido como agente social sujeto de derecho. Es el hecho de este reconocimiento jurídico como interlocutor social, como sujeto colectivo y como parte contratante lo que sitúa al sindicato en esa posición de dominio social y político que hoy disfruta. No es, por tanto, el sindicato en tanto que tal, sino el sindicato como parte del Convenio Colectivo. Éste, el convenio colectivo, fue, en su momento, una aberración y al mismo tiempo una revolución institucional. Una aberración porque trastocaba las reglas del juego del liberalismo doctrinario decimonónico, basado en el reconocimiento del individuo como único sujeto de derecho. La introducción de iure de un sujeto colectivo ponía patas arriba todo el edificio del Estado liberal. En esto consistía la revolución: la introducción del iusnaturalismo y el sufragio universal, la ampliación de los derechos por medio de la agregación de la carta social al listado de los derechos civiles y, en definitiva, la constitución del llamado Estado social y democrático de DerechoEstado del bienestar, para los economistas burgueses—, en el que los trabajadores aparecen reconocidos como clase y reciben un rol funcional como tal clase, no fueron sino el resultado en la sociedad capitalista de la lucha de clases del proletariado, en general, y del triunfo de las primeras revoluciones socialistas, en particular. Pero todo se resumía, a fin de cuentas, en el reconocimiento formal por parte del capital de un representante colectivo de la otra clase como sujeto con capacidad contractual. Y es desde este hecho, en esta esfera de la superestructura de la sociedad, desde donde —en convergencia y, al mismo tiempo, como reflejo de transformaciones en las relaciones entre las clases y en el propio seno del proletariado que estaban teniendo lugar con el surgimiento del capitalismo monopolista— se realizará la conversión de un suceso que fue revolucionario (en el sentido de que significó progreso para las masas en tanto que subproducto reformista dentro de un contexto más amplio de ofensiva revolucionaria del proletariado internacional) en su contrario, en un hecho con efectos contrarrevolucionarios. El sindicato moderno dejó de evolucionar a la par que el desarrollo revolucionario del proletariado y tendió a adaptarse a las condiciones de dominación política del capital hasta convertirse en un magnífico ejemplo de enquistamiento político y conservadurismo social. La capacidad otorgada a este agente social, en virtud del principio de representación, de decidir sobre los destinos de todo un colectivo, independientemente de que los individuos que lo componen hayan decidido voluntariamente asociarse o no con él, consigue el curioso efecto contrario de anular los escasos beneficios que aún podría reportar el ejercicio de los derechos individuales de la democracia burguesa, al mismo tiempo que volatiliza el potencial político de la unión asociativa de la masa trabajadora. El sindicato moderno decide por el trabajador individual al mismo tiempo que no educa su conciencia social, colectiva y solidaria, sino su conciencia individualista.

    Es esta estrategia de integración en el sistema sobre la base del reconocimiento —de iure o de facto— del colectivo como sujeto social, de la cristalización en su seno de determinados intereses corporativos que vinculen su supervivencia a su reconocimiento legal como grupo de interés —o sea, como lobby, como grupo de presión—, y de su asimilación por el aparato de dominación ideológica a través de la subversión en clave reaccionaria y conservadora de unos principios o de un programa de origen pretendidamente progresista, la que ha servido y está sirviendo de modelo a otros movimientos sociales, verbi gratia, el feminismo, pujante hoy gracias al apoyo que recibe desde el poder. Desde los 60, el movimiento feminista ha ido evolucionando en la dirección de su adaptación al statu quo y en la de su incorporación al terreno de juego de las relaciones de poder del Estado. Para ello, al mismo tiempo que se deshacía de todo resabio y de todo recuerdo del marxismo, ha ido elaborando un discurso basado en el reconocimiento de la mujer —del género femenino— como sujeto social, sin la menor sensibilidad sobre las consecuencias políticas y jurídicas de tal reivindicación, que tiran directamente contra algunos de los pilares fundamentales de la democracia burguesa, precisamente en la parte que más puede beneficiar a los sectores menos privilegiados y más desprotegidos de la sociedad. En este sentido, es ilustrativo que el discurso feminista haya ido basculando desde la reivindicación de la igualdad en el disfrute del derecho a la de la igualdad en el disfrute del poder. Consecuencia lógica, por otra parte, cuando se está hablando de la “igualdad como diferenciación”, es decir, cuando se enfatiza y resalta la diferencia ante la ley como resultado del ejercicio del Derecho; justo al contrario que la doctrina liberal —que cabalmente adoptó el Estado de Derecho—, para la cual, la ley garantizaba la igualdad jurídica entre los originariamente diferentes (debido a las distintas condiciones, económicas y de todo tipo, de partida entre los individuos). La lógica jurídica feminista niega toda posible construcción conceptual y legal de un sujeto de derecho universal, destruye el pedestal sobre el que la burguesía erigió al ciudadano. Por el contrario, la ley se fundamenta en lo particular, en la especificidad del cuerpo social tomado en sus distintas partes. La sociedad civil ya no puede ser contemplada como suma de individuos iguales en derechos, sino como agregado de intereses corporativos; y la sociedad política debe reflejar esos intereses dispares en su Constitución. No es de extrañar, pues, que algunas ideólogas del feminismo hablen de la necesidad de un “nuevo pacto social” o de “refundar el Estado”.

    El principio corporativo va conquistando espacios dentro del entramado ideológico de legitimación del Estado capitalista. Lo paradójico —aparentemente— es que para el doctrinario burgués el corporativismo es lo contrario del liberalismo y de la democracia, es el padre del totalitarismo. En plata, el corporativismo es el elemento generatriz de la constitución política del Estado fascista, como la historia ha mostrado en sucesivas ocasiones. La consigna que resume el aporte feminista a este proceso de corporativización del poder político se denomina democracia paritaria, y su perniciosa secuela, discriminación positiva. Curiosamente, este año, la celebración institucional del 8 de Marzo ha estado dirigida a celebrar el 75 aniversario de la introducción del voto femenino, con el lema: Del derecho al voto a la democracia paritaria. Irónicamente, en esta proclama se encuentra recogida toda la evolución del feminismo (y, general, de todo el reformismo): de la democracia a la reacción.

    La traducción normativa de la revisión bajo cuerda de los presupuestos del constitucionalismo político —que en este país ha sido iniciada por el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero— acarrea consecuencias varias, todas ellas con efectos nefastos para las bases del sistema legal vigente. En primer lugar, algo tan evidente como la liquidación del principio de no discriminación por razón de sexo, uno de los pilares jurídicos —junto a la inocuidad legal de la raza y las creencias del individuo— del Estado de Derecho. Todas las reformas legales del gobierno PSOE que, según dicen, persiguen atajar la discriminación de la mujer, parten de la demolición de ese precepto, sancionado por la Constitución de 1978. Suponen, por lo tanto, un retroceso, no sólo desde el punto de vista de la Carta Magna española, ya de por sí bastante cortita en eso de expedir libertades, y también desde el de la Declaración Universal de los Derechos Humanos de la ONU (lo cual no quita para que sus altos funcionarios, instalados tanto en la incongruencia como en la corrupción, coqueteen servilmente, ya por motivos electorales ya por mezquinos intereses de promoción burocrática, con el discurso cuya aceptación incondicional se ha convertido en marca de fábrica de lo establecido como políticamente correcto, además de índice de lo que ha logrado progresar el lobby feminista en las sociedades opulentas que hoy deciden los destinos de la humanidad), sino sobre todo con respecto a lo que supuso de progreso la revolución burguesa en general.

    La promulgación de legislación del tipo del anteproyecto de Ley Orgánica de Igualdad entre Hombres y Mujeres, aprobado por el gobierno a principios de marzo, que inaugura y sanciona la política de cuotas en función del sexo, no sólo profundiza el socavamiento de las bases del Derecho burgués, fundado sobre la igualdad formal, sino que introduce un nuevo principio que termina de subvertir los fundamentos jurídicos de la legalidad burguesa. La política de cuotas trae implícito el principio de escasez en el disfrute del Derecho, introduce la idea de la necesidad del reparto en el uso de los bienes jurídicos que, entonces, son considerados como escasos o limitados. Para la doctrina, el límite del Derecho procedía sólo de su regulación normativa, de la tutela del poder público en su aplicación, pero sin limitación alguna como marco abierto proclive al desenvolvimiento pleno de la proyección del individuo en la vida civil. Ahora, en cambio, el propio Derecho está limitado de partida por un criterio que no sólo es externo, sino que contraviene la naturaleza misma de ese Derecho. Así, por ejemplo, según el mencionado antrepoyecto, cualquier persona, hombre o mujer, candidata a integrar una lista electoral no posee el derecho al 100% de posibilidades, contrastables después en función de los méritos personales, etc., sino sólo el 60% de posibilidades de partida en razón del sexo. Igual que los sindicatos ocultan la incapacidad manifiesta del capital para crear los puestos de trabajo necesarios para terminar con el paro detrás de falacias como la de que el trabajo es un bien escaso que hay que repartir, las feministas ocultan la incapacidad del régimen burgués para ofrecer más democracia y más libertad al pueblo con la política de cuotas y la doctrina del reparto del Derecho y de la cola de la compra para su usufructo. El reformismo feminista persigue la igualdad real desde la desigualdad formal. Esta última aberración del Derecho positivo, al contrario que la que en un principio introdujo el movimiento obrero, lejos de ser revolucionaria es reaccionaria, y supone un retroceso que liquida las garantías jurídicas del viejo liberalismo a la vez que, en lo material, no asegura más que la promoción de una determinada casta privilegiada de señoronas dispuestas a vivir del cuento del victimismo de género y a repartirse su correspondiente parte alícuota del pastel. El reformismo feminista es la demostración palpable de la situación límite en la que se encuentra el sistema de dominación burgués para encontrar una alternativa distinta de la revolución que no sea el reaccionario corporativismo protofascista ante la incorporación de cada vez más sectores de las masas a la vida pública y a la política. El feminismo expresa en la actualidad, de la manera más patente, la bancarrota general de todo el reformismo y de su papel como dique de la revolución, al mismo tiempo que pone en evidencia el verdadero papel de la izquierda institucional, de la socialdemocracia y el eurocomunismo. El feminismo aplicado es la prueba de cargo contra el fiasco de la vía reformista, contra los embaucadores que pretenden reformar la democracia burguesa, democratizar la democracia, contra los publicanos de la política que se han hecho republicanos porque han renunciado a implantar la verdadera democracia de la mayoría, la dictadura del proletariado, único modo de que las masas puedan disfrutar sin límites del Derecho, de la libertad y de la igualdad.

    Género y familia

    Finalmente, normativas como la Ley Integral contra la Violencia de Género, que entró en vigor a comienzos de 2005, a la vez que insisten en la liquidación del Derecho, proyectan las consecuencias de esa liquidación hacia ámbitos más amplios. De esta manera, la introducción penal del criterio de género como agravante de delito implica la involucración de elementos prepositivos en la configuración del marco regulativo, a la vez que presupone la vinculación del comportamiento de los individuos a factores de naturaleza no social. Desde el punto de vista penal, esto supone una regresión a la criminología del siglo XIX, que buscaba la causalidad del delito en factores de orden biológico o fisiológico. De manera que si la vieja criminología podía ser tachada justamente de racista, el nuevo reformismo de género debe ser tratado de sexista, en el peor sentido del término. Pero lo más importante es que toda esta legislación tiene como finalidad ocultar el verdadero origen —que sí es de naturaleza social— de la opresión y de la marginación que sufre la mujer. El feminismo ha sellado un pacto de silencio con el capital sobre la verdadera naturaleza de la cultura machista que impregna esta sociedad en todas sus esferas. La imputación de la causa de la opresión de la mujer por el hombre al supuesto carácter natural e innato, más o menos agresivo, de este último —que es a donde conduce todo discurso feminista invariablemente— significa relativizar, si no pasar absolutamente por alto, el medio social en el que se desenvuelven las relaciones entre ambos sexos; en particular, significa olvidar algo tan importante como la conformación específica de esas relaciones en el contexto de la sociedad de clases; en concreto, las causas económicas que determinan la estructura de esas relaciones.

    El marxismo demostró hace tiempo que la diferente posición social de los sexos y la marginación de la mujer tienen raíces económicas que se remontan a la aparición de la propiedad privada y de la familia como estructura de organización social. Naturalmente, el feminismo al uso hace abstracción de estos elementos de base y prefiere hablar de las relaciones entre los sexos al modo burgués, sin historia, en abstracto y como partiendo de individuos aislados, resguardados de toda influencia ajena a su circunstancia de género y al comportamiento que se le atribuye respectivamente como natural y espontáneo. El gran error de fondo, pues, consiste en considerar las relaciones de género independientemente de la familia y en observar a ésta más bien como resultado de esa relación, como si de un contrato de colaboración entre individuos de distinto sexo se tratase. Sin embargo, la realidad es que la familia es una estructura social preexistente a todo vínculo matrimonial, es el marco dado en el que se circunscriben las relaciones entre los sexos, el molde que las modela. El desarrollo de toda sociedad de clase depende de la producción y reproducción de sus condiciones de vida, del conjunto de relaciones sociales y económicas y, en particular por lo que aquí nos ocupa, de la reproducción biológica de la especie. Es esta función social la que, precisamente, asigna la sociedad de clase a la familia; en un sentido, además, específico y categórico: garantizar la reproducción física de la clase productora, de la clase explotada creadora de toda la riqueza social. Como organismo de reproducción biológica de la sociedad de clases, entonces, la familia refleja en su seno la estructura general de clase de toda la sociedad. La desigualdad en la intimidad del hogar no se genera desde dentro, es la sociedad quien se la inocula. De hecho, la familia es, en sí misma, cristalización de una sociedad que ya es desigual, que ya ha repartido roles desiguales y que ya ha repartido la riqueza desigualmente; de hecho, históricamente, la familia surge con las clases, es uno de los síntomas de la nueva enfermedad en la convivencia entre las personas. Por consiguiente, el problema de la mujer está estrechamente ligado y no puede desvincularse del problema del desarrollo y extinción de la familia como ámbito social particular de relaciones de clase.

    La desestimación premeditada de este enfoque y su sustitución por el punto de vista naturalista, individualista y abstracto del género persigue la ocultación de las causas sociales que están en la raíz del problema, ocultación que se formaliza a través de un determinado lenguaje que conlleva la incompatibilidad conceptual con todo posible acercamiento científico al tema. El simple uso de la categoría violencia de género para describir la manifestación más onerosa y despreciable de la posición subsidiaria que sufre la mujer en la relación entre los sexos, implica ya una selección intencionada y dirigida de todo el conjunto de fenómenos que se desarrollan dentro del ámbito doméstico. La acepción violencia de género —que, curiosamente, sólo contempla la actitud violenta de los hombres respecto de las mujeres, y no a la inversa— extrae de raíz la relación varón-mujer del escenario social que le es propio y prepara las condiciones teóricas para su tratamiento aislado y su comprensión unilateral e independiente de ese ámbito originario. Desde luego, el concepto violencia doméstica, en creciente desuso, es mucho más adecuado, tanto más si tenemos en cuenta, por un lado, que la explicación teórica del 20% de la violencia de género, la parte que padecen los varones, queda en descubierto teórico, y que, por otro, resulta que tanta parafernalia teórica, legal y penal sólo se refiere, después de todo, al 53% de las muertes en el terreno de las relaciones de parentesco. La violencia experimentada por niños, mayores y varones también se da en la esfera doméstica y obedece a las mismas causas que la que sufren las mujeres. Pero para comprender esto se precisa un paradigma teórico mucho más amplio que el que presta la perspectiva sexista y unilateral del feminismo, en consonancia con su ambicioso proyecto de incorporación como agente social reconocido (o sea, como grupo de interés, como grupo de presión) en el aparato de dominación capitalista.

    La ocultación ideológica de la esfera doméstica como el verdadero medio social en el que se desenvuelven las relaciones de parentesco —entre las que se incluyen las de género— y desde el que es preciso partir para comprender su verdadera naturaleza, se complementa, ya en el plano práctico de la lucha reivindicativa del feminismo, con un nuevo mito que desborda el ámbito privado de las relaciones domésticas y extiende la cortina de humo del discurso feminista al plano social de las relaciones entre las clases. Se trata de la consigna A igual trabajo, igual salario.

    Ciertamente, el diseño de toda estrategia de acción social fundada sobre esta reivindicación, además de no sobrepasar los límites burgueses del igualitarismo formal, carece de todo apoyo científico. Marx demostró que el capital no remunera en función del valor del trabajo, sino en función del valor de la fuerza de trabajo. Más aún, el capital paga el valor de reproducción de la fuerza de trabajo como tal fuerza de trabajo; el capital paga al obrero lo necesario para que mantenga su capacidad como productor y la de su estirpe como futuros productores. El capital, por lo tanto, no toma en consideración al obrero individual como portador de la fuerza de trabajo, sino a la unidad económica básica de reproducción de la fuerza de trabajo, es decir, la familia. En la práctica económica, el obrero aislado no existe; existe la clase social de los productores que permanece sobre la desaparición de sus componentes individuales. Y esto no es posible fuera del organismo que garantiza esa permanencia. A diferencia de la unidad básica de producción económica (el puesto o el centro de trabajo), célula de reposición y crecimiento de los bienes económicos, la familia es la célula de reposición de la fuerza de trabajo en sus dos dimensiones fundamentales: fisiológica, o de recuperación diaria de la capacidad de trabajar del obrero individual, y biológica, o de reproducción de la fuerza de trabajo como especie social. El capital no exige al obrero sólo que vuelva a trabajar al día siguiente, sino que procree para seguir explotando a sus herederos cuando él desaparezca. Por eso, el valor del salario no es, ni mucho menos, el valor del trabajo, ni tampoco el de la fuerza de trabajo individual, sino el del mantenimiento de la unidad económica básica de reproducción de la fuerza de trabajo; por eso, el capital jamás pagará el salario per capita, sino en función de la incorporación de los miembros de la familia al mercado laboral, a los que remunerará más o menos equitativamente dependiendo de las condiciones sociales y las convenciones culturales (principalmente, y respective, del estado de la lucha de clases del proletariado y del grado de solidez de la familia patriarcal tradicional), cuestión —ésta del reparto del mismo salario entre los distintos miembros laboriosos de la familia de manera equitativa o no— de nimia importancia para aquél, por cierto.

    El feminismo hace el juego al capitalismo cuando centra sus reivindicaciones en el igualitarismo de las formas que éste acepta y promociona. Igual que los ideólogos burgueses hablan del derecho al trabajo a la vez que el capital pide mayor flexibilización del mercado laboral y persigue acercarse al máximo al despido libre (como por estos días está dejando claro el Gobierno Villepin, en Francia, con su CPE —contrato de primer empleo), de la misma manera, mientras la burguesía habla de igualdad de la mujer, el capital incorpora cada vez más mujeres para poder explotarlas más y mejor como fuerza de trabajo más barata. La incorporación de la mujer supone un alza en la demanda de empleo y, por consiguiente, la presión a la baja de los salarios. Al capital le da igual pagar un salario que dos medios salarios: siempre va a remunerar el valor de la célula básica de la sociedad, que no es el individuo, sino la familia. Le beneficia, incluso, la incorporación laboral de la mujer porque a cambio del mismo salario podrá succionar más plusvalía. La consigna feminista de igualdad salarial oculta la verdadera naturaleza del capitalismo y favorece la explotación de la clase obrera. Los comunistas no negamos la necesidad de luchar por la incorporación de las mujeres en todas las esferas de la vida pública; pero los términos y las limitaciones con que el feminismo encauza ese objetivo no pueden más que conminarnos a pensar que esa consigna sirve también para sellar la alianza que el feminismo ha firmado con el capital.

    El feminismo que viene ha mudado de piel. A diferencia del sufragismo burgués o de las líderes socialdemócratas del siglo XIX, que encabezaron luchas de carácter progresista, el desarrollo de la lucha de clases del proletariado y los realineamientos sociales que trae consigo el capitalismo monopolista han subvertido el contenido del feminismo moderno, así como de todo el reformismo. Si con el nacimiento del movimiento obrero la lucha por reformas estaba al servicio de la acumulación de fuerzas de la clase obrera, el nuevo contexto imperialista y la escisión histórica del movimiento obrero en dos alas convirtieron la vía reformista en dique de contención de la revolución. Sin embargo, durante el Ciclo de Octubre, el reformismo todavía podía jugar un papel positivo en tanto que epifenómeno de la revolución. Pero el contexto que todavía daba un sentido progresista a la reforma ha desaparecido. En la actualidad, la reforma se opone a la revolución en los mismos términos antagónicos que se oponen la burguesía y el proletariado, el revisionismo y el comunismo. Los movimientos sociales, en su lucha por sus reivindicaciones inmediatas, generan su propia conciencia espontánea, su propio discurso de autolegitimación y sus propios métodos y estrategias de adaptación a las condiciones en que tienen lugar esas luchas; métodos y estrategias que, por consiguiente, no cuestionan nunca las premisas de esas condiciones dadas en que se mueven. En la medida que ocurre esto, los movimientos sociales reproducen esas mismas premisas y, por lo tanto, las causas que crean los efectos que precisamente quieren combatir. De este modo, la autolegitimación de cada movimiento de reforma parcial supone la legitimación del sistema en su conjunto.

    El feminismo que viene es el feminismo resabiado que se ha emancipado de todo vínculo con la lucha revolucionaria del proletariado; el feminismo que viene es el feminismo maduro que ya ha culminado las últimas etapas de su evolución como movimiento reformista, etapas en las que la reforma se integra en el sistema para apuntalarlo y conjurar la revolución —o su preparación—; el feminismo que viene ha superado la reválida para incorporarse al aparato ideológico y de propaganda de la clase dominante: en lo jurídico, despliega velas en el mismo rumbo que orienta la tendencia creciente hacia la fascistización del Estado; en lo político, contribuye de manera irreprochable a la división interna de la clase obrera con la excusa mendaz de la existencia de una contradicción inconciliable de género; en lo económico, oculta la naturaleza del capitalismo y favorece la explotación de las masas; finalmente, en el aspecto social, esconde la raíz clasista de las contradicciones sociales, vela por la salvaguarda de las formaciones de clase básicas del capitalismo, como la familia, y, en general, coadyuva en la continuidad y supervivencia de la sociedad organizada en clases.

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    Re: [Polémico documental] Denuncias falsas de maltrato en España

    Mensaje por JoseKRK el Dom Oct 14, 2012 4:37 pm

    A falta de un estudio y análisis con mayor calma y profundidad, he de decir que el texto que has traído, RDC, me parece en general muy correcto y adecuadamente enfocado. No sé si hará algunas aguas en algunas de sus conclusiones finales, que es donde intuyo que podria haber algunos errores, pero en sus premisas y en el desarrollo del tema, lo veo muy acertado y da expliación a muchos aspectos del peso creciente del feminismo en el Imperialismo y a su deriva no ya "arrevolucionaria", sino abiertamente antirrevolucionaria en no pocos de sus postulados, que pasan a ser directamente sexistas, abadonando el enfoque clasista, de hondas raíces científico-revolucionarias.

    Sí es cierto que el feminismo hegemónico y visible en la sociedad burguesa ha ido involucionando a una mera reivindicación del género femenino como sujeto social con derecho a su propia entidad e identidad jurídica, en "paridad" con el género masculino, que en definitiva es la base de una nueva corporación, de corporativismo, órgano social básico de toda forma de fascismo.

    En el feminismo actual, salvo muy contados casos que se localizan en el interior del Movimiento Comunista, está ausente el análisis revolucionario desde sus bases científicas: el Materialismo Histórico, el Dialéctico, la Economía Política y el Comunismo Científico. Es un enfoque del derecho de las personas a existir como sexos diferenciados y en igualdad jurídica y formal a pesar de esa diferencia sexual, sin entrar en más consideraciones ni en otros aspectos del asunto. Es un enfoque consciente o inconscientemente burgués y, por eso, reaccionario.

    En eso, estoy de acuerdo con el texto y, hasta leerlo, jamás había reparado en esa visión del tema, por más que detectaba algo sumamente extraño e inútil para la Revolución Comunista en el feminismo hegemónico.

    Si bien es verdad que también noto la ausencia en el seno del Movimiento Revolucionario de los mecanismos de análisis y de trabajo adecuados para que los procesos revolucionarios no caigan en reproducir bajo nuevas formas los patrones machistas y patriarcales procedentes de la sociedad burguesa a erradicar y sustituir por la Comunista, que se sumarían a todos los demás eventuales factores contrarrevolucionarios operantes en todo proceso revolucionario hasta el logro del Comunismo.

    Tengo la impresión de que es un tema que tenemos pendiente de desarrollar y que para ello, no nos vale para casi nada el enfoque feminista existente en la sociedad burguesa.

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    Re: [Polémico documental] Denuncias falsas de maltrato en España

    Mensaje por Valentina_ el Dom Oct 14, 2012 4:56 pm

    .


    Última edición por Valentina_ el Dom Oct 14, 2012 10:22 pm, editado 5 veces

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    Re: [Polémico documental] Denuncias falsas de maltrato en España

    Mensaje por Manifiesto el Dom Oct 14, 2012 5:00 pm

    Valentina_ escribió:No entiendo el texto, a mi no me parece nada bueno, solo en partes, si dice que las cosas no se solucionan en esta sociedad ni con las leyes porque eso es reformismo estoy deacuerdo.. pero entre pseudo-palabroide mas o menos culta intenta colar mentiras que no son ciertas, como la critica que hace a la ley de violencia de genero, totalmente mal enfocada. Estas posturas sino se llevan bien dan alas a un “feminismo” que de verdad si es reaccionario, postmodernas se llaman... y que critica el feminismo hegemónico no por burgués sino desde una óptica aun mas reaccionaria con su palabrería pseudo-rebelde, estoy pensando en la señora Empar Pineda, Cristiana Garaizabal, Elisabet Badinter, Rosa Montero, etc. Curiosamente mujeres que algunos comunistas me ponen como ejemplo.

    Y en vez de analizar porque hay pocas feministas comunistas o anarquistas (bueno estos tienen algo mas de participantes femeninas), mejor revisen porque salen espantadas de los sindicatos/partidos, hagan autocrítica que hace falta, en lugar de echar balones fuera.
    Y digo yo, ¿Como te atreves a juzgar un texto que admites que no entiendes?

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    Re: [Polémico documental] Denuncias falsas de maltrato en España

    Mensaje por ivi el Lun Oct 15, 2012 9:58 pm

    hola
    vale soy novato y anonimo pero es una realidad, le envie un mensaje privado al compañero explicando (lo puede poner si quiere) es una realidad y una verguenza que la sencilla palabra de una persona te pueda meter en la carcel sin posibilidad de defenderte ante una acusacion falsa.
    en una ocasion se froto en el cuello y me dijo que me denunciaba y luego no lo realizo.
    otra por lo penal al juzgado nº 1 de plaza castilla (madrid) que recojia a los chicos tarde y los entregaba tarde,
    envie un fax y gracias que no paso nada ya que el juez llamo la atencion tanto a la abogada como la denunciante.
    explique que mi horario de trabajo es hasta las 21.00 horas y despues 100 km a madrid a por los chicos, y el domingo despues de la merienda y reposarla un poco otros 100 km y con mi otro hijo que hoy tiene 7 años que voy y vengo desde que nacio. y para mas guasa los recojo y ella viene detras al pueblo y el domingo al reves yo detras a llevarlos.
    es la verdad y no miento.
    y me dicen que dentro de la ley hay justicia y injusticias.
    todos deberiamos ser personas no hombres y mujeres.
    un saludo

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    Re: [Polémico documental] Denuncias falsas de maltrato en España

    Mensaje por Valentina_ el Lun Oct 15, 2012 10:23 pm

    ¿Si por una denuncia no mas te puedes meter en la cárcel, sin pruebas y solo por decirlo como afirmas, que haces que no estas en la cárcel si te denunciaron?

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    Re: [Polémico documental] Denuncias falsas de maltrato en España

    Mensaje por Paulina el Mar Oct 16, 2012 12:05 am

    "El gran error de fondo, pues, consiste en considerar las relaciones de género independientemente de la familia y en observar a ésta más bien como resultado de esa relación, como si de un contrato de colaboración entre individuos de distinto sexo se tratase. Sin embargo, la realidad es que la familia es una estructura social preexistente a todo vínculo matrimonial, es el marco dado en el que se circunscriben las relaciones entre los sexos, el molde que las modela. El desarrollo de toda sociedad de clase depende de la producción y reproducción de sus condiciones de vida, del conjunto de relaciones sociales y económicas y, en particular por lo que aquí nos ocupa, de la reproducción biológica de la especie. Es esta función social la que, precisamente, asigna la sociedad de clase a la familia; en un sentido, además, específico y categórico: garantizar la reproducción física de la clase productora, de la clase explotada creadora de toda la riqueza social."

    Creo que es correcto en tanto que define el concepto de familia bajo la moral y vida burguesa. Sin embargo, creo que no profundiza lo suficiente en algo que para mi es la base del meollo: la propiedad privada. De hecho, al despararecer la propiedad privada la familia puede existir pero no su carácter económico, no su caráter de salvaguarda de bienes particulares, sino por el contrario, del bien colectivo, de la colectividad social. De ahí que lo primero que debe hacerse es descargar a la mujer de las tareas mas improductivas y vincularla cada vez más a la producción social. Solo con el aumento de la incorporación de la mujer a la productividad social, la familia será ira desmoronando tal y como la conocemos. Pero esto solo puede darse bajo otras condiciones de producción, las socialistas.

    Y Valentina, a veces quiero comprenderte porque parto de que existen aspectos en que tienes razón: a veces solo por el hecho de ser mujer se da la discriminación. Sin embargo no siempre tiene porque ser así. Además olvidas la diálectica que existe entre la relaciones entre sexos e incluso entre individuos del mismo sexo. Te olvidas porque no partes de lo que cito en el párrafo anterior, del desarrollo de las contradicciones que a consecuencia de la existencia de propiedad privada y producción social se generan en las relaciones sociales, entre las clases, entre individuos, entre los que son del mismo sexo y los que son del contrario y también entre uno y otro.

    Si el interes individual se desvanece sobre el interes del colectivo no habrá porque someter, oprimir o denigrar. Y esto si tiene que ver con la lucha de las mujeres comunistas.

    Las mujeres, y tu lo sabes, buscan su propia independencia. ¿Por qué no van a poder estar de acuerdo con un sindicato reformistas? ¿ y por qué no van a poder estar en contra? Que una gran parte de ellas opte por abandonar los sindicatos o los partidos politicos no es porque sean mujeres, sino por el contrario porque como individuos sociales no ven ellos la defensa de sus intereses, igual que lo hacen los hombres, individuos sociales que tampoco ven en ellos la defensa de sus intereses.

    Las mujeres burguesas se organizan en partidos burgueses, defienden sus intereses y los hombres burgueses las acojen porque su interes es común. Luchan por lo mismo, por mantener la riqueza en sus manos y las mujeres paren para que sus hijos se queden con esa riqueza. Lo que ocurre es que como tienen dinero se pueden permitir que los hijos sean cuidado por obreras, por mujeres proletarias.

    Trasladalo a la organización obrera, la que necesitan los hombres y mujeres, las mujeres y los hombres de la clase obrera para defender sus intereses y luchar por la supresión de clases, por la liberación de la clase obrera y por tanto de su propia liberación como mujeres y como hombres. Eso es lo comun en ellos. Ser de la misma clase enla que las diferencias de sexo le bienen impuestas por el capital, por quien pretende obtener el mayor beneficio posible. Trasladalo pero no olvides que la proletaria, la obrera, no puede permitirse tener siempre quien cuide de sus hijos y que por lo tanto, luche porque sea la sociedad que cuidando de sus hijos, le facilite desarrollarse como individuo en las mismas condiciones que el hombre. Ser madre no es lo que diferencia a la mujer del hombre sino tener o no tener posesiones privadas, sean estas de comida o de oro.

    Salud

    PD: espero que esta opinión no te suponga meterte en ningun embrollo.

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    Re: [Polémico documental] Denuncias falsas de maltrato en España

    Mensaje por Valentina_ el Mar Oct 16, 2012 12:23 am

    Hola Paulina.

    Yo no leí todo el texto, y aunque pueda haber partes en que este deacuerdo parte de una estafa, y en eso me centro, en explicar porque no es correcto. Negar el termino violencia de genero es algo reaccionario, por supuesto que hay una violencia especifica hacia la mujer por el hecho de serlo, negarlo es negar la realidad (al igual que negar que existe una violencia especifica contra personas de determinada etnia). No hablo ahora de porque existe el patriarcado ni nada de eso, hablo exactamente y concretamente de lo que explico... porque es lo que lo que determinados individuos pretenden trasmitir erróneamente.

    Evidentemente que esta violencia no empieza en lo privado ni en lo individual, una cosa no quita la otra.

    La violencia en la pareja es violencia en la pareja, si conforman una familia es, además, violencia intrafamiliar. Y si esa violencia se ejerce sobre la mujer en base a la desigualdad entre sexos, por considerarla mera cosa, es además, violencia de género. Puede haber a veces controversia en la calificación, pero cuando el que la ejerce basa sus actos en su supuesta y auto-otorgada supremacía moral o biológica, (no hablo de fuerza física) es violencia de género. Es decir puede considerarse como violencia en pareja agravada por violencia de género, concepto que solo morirá cuando la desigualdad desaparesca, pues es la misma mujer la que también es a veces la transmisora de esa desigualdad, con la educación machista que da a sus hijos o por asumir y defender esa supremacía en el hombre y que inocentemente supone que jamás usará en contra de ella pues se siente muy querida por su "macho" que la protege y defiende. Espero haberte aclarado un poco el tema. Aunque reconozco que a veces no es fácil tipificar o diferenciar, en la práctica, la violencia a secas con la violencia de género.

    La violencia sobre el hombre ejercida por la mujer no es de género en la medida que "no se ejerce sobre el debido a las desigualdades entre sexos" sino por otras causas u orígenes, aunque pueda ser brutal y también igual de grave o delictiva, obviamente. En ese sentido no siempre la violencia sobre las mujeres en el ámbito de la pareja es violencia de genero.

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    Re: [Polémico documental] Denuncias falsas de maltrato en España

    Mensaje por Paulina el Mar Oct 16, 2012 1:38 am

    yo no comparto la totalidad del documento sin embargo creo que señala cosas correctas.

    Pero ¿acaso la violencia de genero tal como tu la defines, no se da en un 90% en la pareja y/o la familia?

    Y ¿quien ha determinado que es violencia de gnero solo cuando se maltrata a una mujer? ¿No ha sido acaso desde los ambitos de burguesía, de la intelectualidad burguesa, de sus mujeres ajenas al trabajo obrero, para poder dar definiciones sin que el estado de cosas burgues las sancione? Cuando una mujer obrera situa que tiene que haber leyes que castiguen a los empresarios por maltrato en la empresa en cuanto a condiciones laborales, en cuanto a salario, en cuanto a abusos, etc.. ¿por qué se la obliga a que se defienda en las mismas condiciones que lo haría un hombre, a través de representación sindical o abogado laboralista, con un juez que le pide pruebas para que demuestre que el empresario abusa, la roba y la quita la dignidad como trabajadora? ¿Por qué no se habla de violencia en estos casos, cuando el empresario es un hombre? ¿o cuando es la mujer la empresaria y abusa y orpime a un hombre trabajador?

    La violencia sobre el hombre ejercida por la mujer no es de género en la medida que "no se ejerce sobre el debido a las desigualdades entre sexos" sino por otras causas u orígenes, aunque pueda ser brutal y también igual de grave o delictiva, obviamente. ¿Quién puede asegurar que una mujer no maltrate a su pareja o hijo solo por ser hombres? ¿o a su empleado? ¿o a su padre? Tu lo puedes asegurar, lo puede asegurar el juez, la sociedad, yo, quién? ¿quién establece las desigualdades entre las personas, entre los sexos sino el propio sistema social y por tanto la propia burguesia a traves del abaratamiento de la mano de obra de la mujer -por ejemplo- solo por serlo y obtener mayor beneficio? ¿Acaso esto no la enfrenta al hombre obrero que pudiera mirarla como una rival?

    ¿Acaso el sistema economico burgues no la enfrenta al hombre cuando buscando su especialización la habla de su derecho a formarse mientras contradictoriamente orienta al hombre a ser el maximo representate de la familia, de la empresa y de la sociedad? Él es el ejecutivo mientras ella como ejecutiva debe ocuparse también del hogar, los hijos, la casa, buscar a la empleada de hogar, doblar los calcetines o simplemente ser la mujer, no solo la ejecutiva. Esto no ocurre en la fabrica, la mujer es en la fabrica la obrera que trabaja con el hombre obrero en la cadena de trabajo, en los centros comerciales. En la fabrica es una igual ante el hmbre obrero, no asi ante la sociedad burguesa que la que les impone la desigualdad.

    ¿Acaso no es el modelo de familia burgues, fomentado por el sistema social burgues, por el capitalismo el que promueve a traves de las diferentes religiones que la mujer esta supeditada al hombre para darle progenitores y cuidar de ellos como de ella misma?

    Todo apunta a que las desigualdades de sexo son desigualdades sociales promovidas por interes del sistema y por tanto, como ya dije en otra ocasión, el promotor de la violencia, ya sea contra las mujeres, contra los hombres, o contra los niños. Lo del genero es un termino que en nada beneficia a la lucha de la mujer contra la violencia que sobre ella se ejerce y solo por aplicar el termino "genero" ya la esta diferenciando como individuo. -Genero mujer pero no genero hombre-

    Espero haberme explicado

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    Re: [Polémico documental] Denuncias falsas de maltrato en España

    Mensaje por Valentina_ el Mar Oct 16, 2012 1:58 am

    Mmmm, lo define que el capitalismo esta caracterizado además por ser una sociedad patriarcal, por supuesto que no hay una violencia especifica contra el hombre por hecho de serlo, de momento no existe algo llamado hembrismo, eso no significa que la agresión sea menos leve, es igual e grabe y debe ser igual de penada. Constato que hay unos cuantos que no entienden bien lo que es la violencia de género, se entiende como a tal a la violencia física o psicológica ejercida sobre la mujer por el mero hecho de serlo, tampoco se reduce al ámbito domestico, incluyo violaciones, etc

    Desde mediados del siglo pasado se viene usando en antropología, historia... el término sexo para definir lo biológico y género para lo cultural. Es decir, sexo es si eres XX o XY y las consecuencias biológicas de ello, mientras género es como cada sociedad define como debe ser, pensar, sentir, vestir o comportarse un hombre o una mujer. Los queer y los contructivistas radicales son los que niegan la diferencia sexual, que es evidente
    http://www.forocomunista.com/t19659-contra-la-teoria-queer

    ¿Acaso no es el modelo de familia burgues, fomentado por el sistema social burgues, por el capitalismo el que promueve a traves de las diferentes religiones que la mujer esta supeditada al hombre para darle progenitores y cuidar de ellos como de ella misma?
    ¿Acaso el sistema economico burgues no la enfrenta al hombre cuando buscando su especialización la habla de su derecho a formarse mientras contradictoriamente orienta al hombre a ser el maximo representate de la familia, de la empresa y de la sociedad? Él es el ejecutivo mientras ella como ejecutiva debe ocuparse también del hogar, los hijos, la casa, buscar a la empleada de hogar, doblar los calcetines o simplemente ser la mujer, no solo la ejecutiva. Esto no ocurre en la fabrica, la mujer es en la fabrica la obrera que trabaja con el hombre obrero en la cadena de trabajo, en los centros comerciales. En la fabrica es una igual ante el hmbre obrero, no asi ante la sociedad burguesa que la que les impone la desigualdad.

    Si, estoy deacuerdo pero eso no entra en contradicción con lo que yo explico.

    ****




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    Re: [Polémico documental] Denuncias falsas de maltrato en España

    Mensaje por Paulina el Mar Oct 16, 2012 2:38 am

    "Desde mediados del siglo pasado se viene usando en antropología, historia... el término sexo para definir lo biológico y género para lo cultural". Precisamente, en eso me baso para defender lo que defiendo. No les convencen los terminos materialistas y se inventan otros para desviar el problema de la cuestión principal. Que la existencia de la propiedad privada en cualquier cultura, sociedad o porras que quieras definir, es el origen de las desigualdades sociales y entre individuos de distinto sexo. O acaso no existen desigualdades entre homoxesuales ricos y pobres, no existe violencia entre parejas del mismo sexo, etc...?? otra cosa es que al ser menor numericamente y ademas casi casi tabu por la intolerancia social, no se declaren. Pero son el ejemplo claro de la violencia no solo hacia la mujer sino hacia el mas debil socialmente hablando e individualmente tratado.

    Yo también incluyo las violaciones y las torturas domesticas y no domesticas como violencia, las llames de genero o de sexo o entre personas.

    "...mientras género es como cada sociedad define como debe ser, pensar, sentir, vestir o comportarse un hombre o una mujer." ¿Cada sociedad? a cuales: la primitiva, la griegas, las romanas, las musulmanas, las arabes, las tribus africanas, australianas, la capitalista, la del comunismo primitivo, la socialista, ...? qué sociedades definen qué y basandose en qué, bajo que condiciones,...? esto es la cuetión.

    Lo que constato yo es que sigues encuadrando todo bajo el prima exclusivo del patriarcado. Este solo es una expresión más de opresión, un instrumento más que el capital explota en su bjetivo de asegurarse beneficios y perpetuarse, algo que no lograra por las contradicciones que el mismo genera sin control, incluido el instrumento del patriarcado. Esto es lo que no comprendeis las feministas que defeinis el patriarcado como otro sistema de opresión. Desde mi punto de vista, desde el materialismo marxista no es un sistema de opresión aparte ni un aliado ni nada parecido. Es la forma social en la que el hombre ha establecido su preponderancia como en otras epocas pasadas y lejanas destaco la preponderancia de la mujer, sus intereses. Y esa forma se ha ido desarrollando coincidiendo con el desarrollo del capitalismo precisamente porque surgio justamente con la aparición de la propiedad privada -que ésta no nace con el capitalismo, ojo.

    y ya no contestare mas que creo que han quedado manifiestamente claras las dos posturas

    De hecho de todo lo que digo solo te quedas con la parte que mejor refleja las posiciones en que materialistas comunistas y feministas pueden coincidir. Por ser el aspecto que mas claro se presenta antes los ojos.

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    Re: [Polémico documental] Denuncias falsas de maltrato en España

    Mensaje por Valentina_ el Mar Oct 16, 2012 2:56 am

    ¿Por qué es el termino genero antimaterialista, no define una discriminación real y material? ¿No esta el capitalismo estructurado además en un patriarcado? Yo lo considero antimaterialista es negarse a catalogar los problemas, ponerle nombres para enfoscarlos mejor. ¿La violencia sexual es solo violencia entre personas sin mas, no suele estar en general dirigida a las mujeres y niñas? ¿decir homofobia cuando agreden a un homosexual por ser homosexual es antimaterialista? No creo.

    Por supuesto que no he negado que existen otras formas de violencia, siempre contra el débil y claro que es lo que promueve el capitalismo. Ganar y perder. Triunfar y fracasar. Mandar y obedecer. Someter o ser sometido. Son los valores reales y prácticos de la sociedad en la que vivimos.

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    Re: [Polémico documental] Denuncias falsas de maltrato en España

    Mensaje por ivi el Mar Oct 16, 2012 7:51 am

    hola
    si no estoy en la carcel en primer lugar es porque nunca falte al respeto a las personas.
    en segundo lugar la denuncia que tuve no fue ningun tipo de violencia en todo caso seria una
    falta de horario, nunca falte a recojer a mis hijos todo lo contrario y demostre que mi jornada
    laboral no me permitia llegar antes.
    un saludo y dejo el tema solo queria informarme de la gravedad ante la discriminacion hacia la
    persona hombre.

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    Re: [Polémico documental] Denuncias falsas de maltrato en España

    Mensaje por nunca el Jue Ago 20, 2015 9:42 pm

    Con esto creo que hemos perdido la cabeza...
    Como está la izquierda....

    La CUP propone parar Metro y bus 5 minutos cada vez que haya un "feminicidio"

    Lamenta la creación de un nuevo cargo en la dirección de TMB, el de Consejero delegado, con un sueldo "desorbitado"


    Josep Garganté, Maria José Lecha y Marta Rovira, los tres nuevos concejales de la CUP en el Ayuntamiento de Barcelona ACN / Josep Molina

    Barcelona. (EUROPA PRESS).- La CUP-Capgirem Barcelona, junto con la Coordinadora Obrera Sindical (COS) de autobuses y metro, ha solicitado a Transportes Metropolitanos de Barcelona (TMB) realizar una parada de cinco minutos en turno de mañana y tarde cada día después del asesinato de una mujer o niño para "sensibilizar y visualizar los feminicidios en los Países Catalanes".
    Según ha anunciado este jueves en rueda de prensa la militante de la CUP Maria Colera, este es "un gesto simbólico que tiene que ir acompañado con un plan de urgencia", por lo que han pedido al Gobierno municipal que haga un diagnóstico y aplique medidas integrales contra la violencia machista. Asimismo, han manifestado su apoyo al movimiento feminista de Barcelona y al Ayuntamiento, "siempre que su voluntad vaya más allá de las declaraciones de intenciones y de las lamentaciones no acompañadas de acción política".
    Consejo de administración de TMB
    El concejal Josep Garganté ha presentado las propuestas de la CUP al Consejo de administración de TMB, que tuvo lugar el 5 de agosto, como recuperar el servicio de bus y metro recortado desde 2007, y hacer públicos los salarios y complementos del personal fuera de convenio de TMB, además de una reducción "drástica" de estos empleados.
    En este sentido, ha lamentado la creación de un nuevo cargo en la dirección de TMB, el de Consejero delegado, ocupado por Enric Cañas, con un sueldo "desorbitado" de 105.000 euros anuales. Ha criticado contrataciones "fraudulentas" de TMB, como la de tres familiares de sindicalistas de UGT y SIT que han sido contratados para el servicio de Metro, y las últimas contrataciones en los autobuses que, según ha sostenido Garganté, no respetan la antigüedad y colocan a personas a jornada completa, cuando tendrían prioridad los empleados a tiempo parcial que ya estaban a la empresa, ha señalado.
    También ha reivindicado parar las externalizaciones en los servicios de mantenimiento, limpieza y seguridad, y liquidar los bufetes jurídicos externos, los coches oficiales de los directivos y los autobuses privados que trasladan al personal a las oficinas de TMB en la Zona Franca, entre otras medidas.
    Pleno de ruptura
    Sobre el "pleno extraordinario de ruptura" -que pretende abordar la adhesión de Barcelona a la AMI y la retirada de banderas españolas en los edificios, entre otras cuestiones- la líder de la CUP en el Ayuntamiento, María José Lecha, ha explicado que han recibido el apoyo de CiU para solicitar la convocatoria.
    En cambio, ha criticado la "indefinición" de ERC que, por el momento, no se ha manifestado al respecto -igual que BComú-, y se ha mostrado sorprendida ya que uno de los pilares del programa electoral de los republicanos era hacer de Barcelona la capital de la independencia. Lecha ha insistido en que el pleno se tendría que convocar antes de la Diada del 11 de septiembre: "Barcelona tiene que ser un motor para la soberanía en muchos aspectos", ha manifestado. El plazo para presentar la petición del pleno extraordinario finaliza este jueves y necesita un mínimo de 11 concejales, que ya suman la CUP (3) y CiU (10).


    Leer más: http://www.lavanguardia.com/local/barcelona/20150820/54434928961/cup-parar-metro-bus-feminicidio.html#ixzz3jO003NbC
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    Re: [Polémico documental] Denuncias falsas de maltrato en España

    Mensaje por nunca el Jue Ago 20, 2015 9:50 pm

    CONTRA LOS CRÍMENES MACHISTAS Y LA GUERRA DE SEXOS.

    “Nos dejamos llevar por manos ajenas como muñecos de trapo”
    Horacio

    Hay crímenes horribles, mujeres que mueren de forma espantosa después de una vida de humillaciones, de palizas y de miedo. Hay mujeres que mueren porque un hombre desea verlas sometidas hasta un punto imposible si están vivas. Esa es violencia machista.
    Las estadísticas oficiales consideran que todas las mujeres que mueren a manos de hombre (que sea o haya sido pareja de la mujer) mueren de violencia machista. Pero no todos los crímenes tienen ese origen, la violencia entre dos seres humanos (sean del mismo o de distinto sexo) proviene de múltiples fuentes, hay asesinatos fundados en el supremacismo masculino, sí, y otros que nacen de relaciones basadas en el desarraigo, trufadas por las drogas o el alcohol, atravesadas por la enajenación mental. Y hay agresiones y asesinatos que resultan de la exacerbación del conflicto en las relaciones afectivas, de una intimidad patológica hecha de dependencias, frustraciones y resentimientos, es evidente que tal cosa existe y que no es machista porque no se produce únicamente de los hombres a las mujeres sino también al contrario, de las mujeres hacia los hombres, y no solo entre parejas heterosexuales sino que sucede también entre las parejas del mismo sexo. Esto es violencia, pero no es machista. En cambio no se tipifican como crímenes machistas aquellos que se producen fuera de las relaciones afectivas pero que en muchas ocasiones, como en las violaciones, tienen su origen en el odio y la idea del imperialismo masculino.


    Existe, si bien casi siempre vinculado a las instituciones del Estado, la violencia que se funda en una nueva corriente ideológica de supremacismo femenino o sexismo hembrista, que agrede al hombre por el hecho de serlo, que tipifica lo varonil como espurio, feo, denigrante e inútil y que llama a su destrucción o bien lo califica como inferior e imperfecto y por ello denigrable. Yo misma he podido asistir estupefacta a situaciones en las que un hombre es vapuleado, ninguneado, tratado como ser objeto (igual que hacen los machistas con las mujeres)  por féminas que son muy conscientes de la indefensión del varón que, de revolverse, sería inmediatamente calificado de machista. He presenciado cómo cuando una niña agrede a un niño alguien dice “¡déjala que se  defienda!” y he tenido  que aclarar, yo, que soy firme defensora de la autodefensa desde la más temprana edad, que no se está defendiendo sino que está ofendiendo a otro.  Que el sexismo avance, sea del signo que sea, es una gran lacra social.
    En el código sobre redacción de los medios está prohibido dar informaciones que permitan vislumbrar la complejidad de la violencia que se produce entre los hombres y las mujeres, solo se muestra la violencia calificada de machista de tal manera que se explicitan las circunstancias cuando la misoginia es causa indiscutible y se evita la referencia a los detalles cuando estos pueden poner en evidencia otras motivaciones. Se evita dar publicidad a la violencia inversa (de las mujeres a los hombres), se justifica la que las mujeres ejercen sobre las criaturas que aparece siempre como producto de la enajenación o de la condición de víctima de quienes la practican negando la realidad de que eso es cierto solamente en algunos casos pero no en todos. Se invisibiliza la violencia que se produce dentro de las familias especialmente la que perpetran muchos adolescentes (mayoritariamente féminas) sobre sus familias (mayoritariamente sus madres), la que reciben los ancianos y ancianas (más ellas porque son más) y que es la más repugnante junto con la que se practica sobre los niños, tampoco se habla mucho del acoso y la agresión que se produce entre mujeres, la que se origina entre parejas de homosexuales y lesbianas, y sobre todo es innombrable el maltrato, teñido de sexismo en innúmeras ocasiones, que recibimos las mujeres en el ámbito laboral realizada por hombres o por otras mujeres, estas y muchas más violencias quedan invisibles y solo se presenta una como deleznable. ¿Nadie se pregunta por qué?
    Yo sí, me resulta preocupante que haya víctimas olvidadas,  que se oculten las verdadera magnitud de la violencia social dejando ver solamente una ínfima parte de sus dimensiones y que se esconda la violencia estatal e institucional, la que se produce en comisarías, cuartelillos, cárceles y en las calles, la que se esconde en las empresas, la que se produce en cualquier rincón en que una autoridad somete y humilla a un ciudadano o ciudadana, toda esa violencia que se invisibiliza bajo esta batahola emocionalista y fanática de un buenismo sospechoso.
    La repugnancia que me produce el machismo y la que me provocan los crímenes contra las mujeres no me han ofuscado tanto la mente para no observar que tras estas campañas hay una intriga manifiesta.
    En los últimos días asisto sobrecogida a la emergencia de una campaña sobre la violencia machista que apoyan sin rechistar hombres y mujeres, incluidas algunas personas a las que considero de reconocida lucidez en muchos asuntos, es algo que me alarma. Tomando como justificación un crimen horrible, un repugnante asesinato machista, se está fundamentando una acción igualmente espuria y depravada que dibuja un paisaje de guerra abierta entre “el hombre” y “la mujer”.
    La consigna “Nos están matando”  esconde una inquietante deducción, significa que “ellos”, los hombres, “nos” están matando a nosotras, las mujeres. Estas mañas del lenguaje, que pueden parecer inocentes pues muchos dirán que se refieren tan solo a los maltratadores no lo son en absoluto porque están construyendo un “ellos” y un “nosotras” que diseña un futuro en que seremos y nos comportaremos como dos especies diferentes y no solo eso sino como grupos enfrentados, el “ellos” y “nosotras” es, justamente, la frontera que divide dos ejércitos dispuestos a destruirse.
    Leo en un popular blog esta pregunta, “¿Porqué los hombres matan a las mujeres?” y se contesta en 14 epígrafes que comienzan así “los hombres matan a las mujeres porque….” Son machistas… han sido educados para dominar… son tiranos… violentos… no son capaces de pedir ayuda… porque tienen impunidad, porque se considera normal en la sociedad…. Y hago notar que no escribe “los maltratadores” sino “los hombres” ¿Es esto una torpeza de la autora? Lo dudo de una persona que ostenta una larga lista de credenciales académicas y experiencia en los despachos del sistema público y privado de creación de políticas de género.
    El 16 de agosto “El País” publica un artículo, “locura, odio y la delgada línea” en el que se trata del filicidio. Se presentan cinco casos concretos de muertes de criaturas a manos de sus progenitores, tres asesinatos cometidos por hombres y dos cometidos por mujeres (y se ponen más casos de hombres que de mujeres a pesar de que dos tercios de las muertes de menores se producen a manos de sus madres), para llegar a la conclusión de que ellos matan por odio, ellas por enajenación mental, por miedo o por angustia…. Ellos son monstruos, ellas víctimas. El método de sacar conclusiones universales de cinco casos elegidos para la ocasión por la propia autora es sencillamente rastrero y despreciable, pues con ese procedimiento podría demostrarse igualmente lo contrario o cualquier otra cosa que se nos antojase. Los sofistas ya acuñaron esta fórmula, cualquier mentira se puede demostrar racionalmente.
    Tejemanejes lingüísticos  y argumentarios grotescos se unen a la palabra de autoridad como la del marrullero Miguel Lorente que ha fabricado el conjunto de axiomas o verdades no demostradas en los que se basa todo un edificio de realidades por ello mismo artificiales, la de la ínclita Lidia Falcón, la antigua colaboradora de la falangista Marichu de la Mora en los años setenta del siglo pasado que se atreve a dar una cifra de maltratadores que es, a todas luces, inventada, o la de la señora Dancausa, cargo político del PP que en una entrevista decía que la violencia es un atributo de la masculinidad. Ellos han dividido el mundo entre maltratadores y maltratadas y parece que nada hay fuera del circuito del maltrato.
    Al pueblo se nos trata como a párvulos, como a seres crédulos e irreflexivos que tragaremos sus consignas sin rechistar o se nos somete a la ya vieja fórmula del acoso, la culpa y el complejo. Muchos y muchas viven intimidados ante la posibilidad de ser señalados ante la opinión pública como machistas o colaboradores de los maltratadores. El viejo procedimiento de la Sección Femenina y los grupos de presión que fueron las beatas vuelve a funcionar hoy. Entonces hostigaban al pueblo, ellos y ellas, pero sobre todo a ellas, rompiendo su dignidad y su seguridad personal insinuando o afirmando que no tenían sus casas suficientemente limpias ni su vida íntima suficientemente respetable creando un complejo de inferioridad y una sombra de debilidad en muchas mujeres que las llevó a competencia para ser las más recatadas, o al menos parecerlo, y tener su hogar como los chorros del oro usando toneladas de productos químicos y entregando su vida a una obsesión compulsiva. A los y sobre todo las rebeldes se las sometía a la humillación y el escarnio público.
    Hoy, quienes nos negamos a asentir ante las campañas de las instituciones del Estado, los medios del sistema y el ejército de los funcionarios a sueldo de las arcas públicas somos rápidamente tildados de agentes del machismo y colaboradores del maltrato. Igual que ayer hubo mujeres que decidieron sostenerse en su lugar y no defenderse del apelativo de “guarra” o de “puta” que les lanzaban las funcionarias de la Falange Española que fueron llamadas por muchos las “monjas del Estado”, no deberíamos hoy las personas de bien disculparnos por defender la justicia y la equidad entre los sexos.
    Lo cierto es que la capacidad de crear estados de pánico y alarma social por parte de la industria de la conciencia es cada vez más poderosa, una potencia que se funda tanto en lo que se dice como en lo que se oculta y que tiene la facultad de mover la sociedad en la dirección que diseñen.
    Ya he denunciado los muchos datos sobre la violencia social que se esconden, se calla también el hecho de que las cifras globales de la violencia machista –incluso con las estadísticas oficiales- es uno de los más bajos de Occidente y del planeta ¿Qué justificación tiene crear un estado de terror bajo la consigna “nos están matando”? ¿Por qué no se hacen campañas parecidas en Finlandia ¡la civilizada Finlandia! cuyo número de muertas por millón de mujeres triplica el de España?
    No es la vida de las mujeres lo que se protege, no, es el progreso del miedo y del odio entre las mujeres y los hombres lo que se maneja. La enemistad entre pares y la violencia son consustanciales al sistema porque justifican la existencia del Estado y sus estructuras de castigo y de orden; sin delincuencia, sin crimen y sin violencia social no podría fundamentarse la necesidad de esa maquinaria que monopoliza la regulación de todos los actos de la vida y el castigo a los infractores. Además el odio tiene otra derivación amable al poder, destruye al individuo, envenena las emociones y el entendimiento, estupidiza porque impide usar la inteligencia y destruye la dignidad porque envilece nuestro concepto de nosotros mismos. El pueblo (tanto los hombres como las mujeres) resulta así dañado en lo más profundo, en el centro del sujeto y sus valores y se hace más vulnerable y sometido.
    Todas las dictaduras buscan un chivo expiatorio, aquí ha sido el hombre, pero no todos los hombres, únicamente los hombres del pueblo, los hombres sin poder (los poderosos no maltratan como se ha visto en el caso de López Aguilar). El varón es una víctima propiciatoria que exculpa al Estado, que es quien le  señala y es también el origen verdadero de la violencia como crimen y barbarie.
    Es completamente falso que la violencia provenga del macho o de la testosterona. En la especie humana la agresividad que traspasa los límites naturales del conflicto de convivencia  se origina justamente en la aparición de las instituciones de dominación social y territorial, el Estado, como bien señala Edgar Morin en “Breve historia de la barbarie en Occidente”.
    Es en los cuarteles, las fábricas, las cárceles y las instituciones de control y de poder sobre el pueblo (que hoy son muchas incluidas las del Estado del bienestar) donde se fragua y se moldean las formas de violencia sin barreras, donde se produce y reproduce ininterrumpidamente el ciclo de la violencia. Me pregunto por ello por qué no se dan datos que serían reveladores sobre la profesión o la biografía de los maltratadores, ¿de dónde vienen? ¿Cuántos tienen profesiones relacionadas con la violencia (policías, guardias, militares, porteros de discotecas…)? ¿Cuantos han pasado antes por la cárcel? ¿Cuántos vienen del desarraigo? ¿Cuántos de la expansión de las drogas que corre pareja al modelo moderno de vida y que son en los hechos promocionadas desde dentro del sistema? Y hay más preguntas que muy pocos se hacen ¿cómo fueron criados?¿Dónde y cómo se fragua un monstruo o un asesino?
    Se aprovecha esta operación y la inclinación favorable de la opinión pública para empezar a hablar de una mayor intervención estatal en estos asuntos, incluso con críticas y acusaciones a los “poderes públicos” (¡qué contrasentido!) de no haber protegido bien a las mujeres. No se debería pedir al origen del mal que sea la solución del mal. Quienes siguen pidiendo más policía, más castigo, más cárcel y más represión, quienes siguen atizando el odio de sexo contra sexo ¿se han preguntado cómo podría salvarnos el Estado que es el origen de la barbarie de nuestra propia barbarie?
    Lo cierto es que estamos a las puertas de un salto cualitativo en el diseño de una sociedad enteramente nueva que separe a las mujeres y los hombres definitivamente con el argumento de la seguridad–el argumento de todas las dictaduras- De momento se pide la imposición de un modelo de instrucción para varones para extirpar la violencia de su naturaleza ¿Habrá luego castración obligatoria?
    Cuando vayan contra los hombres las mujeres no nos sentiremos concernidas, los abandonaremos. Los veremos ir al matadero sin hacer nada, con ellos irán nuestros hijos, en eso nos adoctrinan hoy, para eso nos preparan.
    No será la primera vez en la historia, ya lo hicieron las sufragistas, quienes en las dos grandes guerras europeas llamaron a sus maridos y sus hijos a morir por la patria y matar a los maridos y los hijos de las otras mujeres. Se alinearon con el propio Estado bajo la promesa de que eso las emanciparía, una emancipación que consistió sobre todo en acceder al salario.
    Y ¿qué será de nosotras cuando se haya realizado esa sociedad de castas? Nuestro destino más probable será el trabajo incesante para el emergente capitalismo neo-esclavista y servir como úteros en las ya incipientes granjas humanas. Antes es posible que asistamos a un periodo de conflagraciones civiles, procesos exterminacionistas sobre los varones parecidos a los genocidios étnicos y religiosos que se han producido a lo largo del siglo XX y que se fraguaron con consignas y narraciones muy parecidas a las que ahora mismo puedo ver en los medios y las redes sociales.
    Recomiendo la lectura de “Peor que la guerra: Genocidio, eliminacionismo y la continua agresión contra la humanidad” de Daniel Jonah Goldhagen en el que reflexiona sobre la naturaleza del genocidio desde el estudio  del nazismo, el periodo de la limpieza étnica en Yugoslavia o el genocidio de Ruanda. Cuando se estudia la historia se hace evidente que la barbarie humana siempre tiene un inicio y una justificación que va calando en las sociedades a través de mecanismos muy complejos. Toda locura comienza presentándose como un camino hacia el bien y la justicia.
    ¿Parece demasiado distópico?  Muchos de los escenarios que dibujó la ciencia ficción ya han sido realizados.

    http://prdlibre.blogspot.com.es/2015/08/contra-los-crimenes-machistas-y-la.html

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    Re: [Polémico documental] Denuncias falsas de maltrato en España

    Mensaje por nunca el Vie Ago 21, 2015 9:33 pm


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