Granma escribió:El ministro de cultura, Wert, anuncia la "puesta en valor de la tauromaquia" con más ayudas
http://www.20minutos.es/noticia/1295547/0/wert/cambio/modelo-negocio-consumo/
La verdad es que si toda la jauría fascista y filofascista española defiende a capa y espada la tauromaquia, es indicio de que hay algo en ella, lo percibamos o no, que favorece su dominación, lo que ya de por sí podría ser motivo para combatir la "Fiesta Nacional" o, como mínimo, contemplarla con mucho recelo.
En torno a la tauromaquia hay cuestiones ideológicas muy definidas, como son:
catolicismo (con toda su carga reaccionaria, anticientífica, anticomunista y de anestesia social), exhibición de "señoritismo" y caciquismo, fetichismo machista, música militar con apariencia de tradicionales pasodobles, exaltación nacionalista española y otras lindezas reaccionarias que se sirven envueltas en el espectáculo meramente taurino, como un todo inseparable que cala en la conciencia de los aficionados y de los defensores (bien por gusto y afición, bien por interés material directo o indirecto).
No debemos olvidar los aspectos sociohistóricos y políticos en que se desenvuelve la Tauromaquia si queremos comprenderla de manera Marxista y determinar las formas correctas de abordarla dentro de la actividad revolucionaria del Comunismo Científico. No podemos ni debemos hacer un análisis moral, animalista, especista ni nada parecido; sino un análisis desde el Materialismo Histórico y el Dialéctico.
Al hacerlo así, comprenderemos por qué la jauría fascista defiende hasta con recursos públicos (de todo el pueblo) ese espectáculo, aparentemente festivo e "inocente" más allá de dañar innecesariamente a los toros de lidia y los caballos de los picadores y rejoneadores.
En torno a la tauromaquia hay cuestiones ideológicas muy definidas, como son:
catolicismo (con toda su carga reaccionaria, anticientífica, anticomunista y de anestesia social), exhibición de "señoritismo" y caciquismo, fetichismo machista, música militar con apariencia de tradicionales pasodobles, exaltación nacionalista española y otras lindezas reaccionarias que se sirven envueltas en el espectáculo meramente taurino, como un todo inseparable que cala en la conciencia de los aficionados y de los defensores (bien por gusto y afición, bien por interés material directo o indirecto).
No debemos olvidar los aspectos sociohistóricos y políticos en que se desenvuelve la Tauromaquia si queremos comprenderla de manera Marxista y determinar las formas correctas de abordarla dentro de la actividad revolucionaria del Comunismo Científico. No podemos ni debemos hacer un análisis moral, animalista, especista ni nada parecido; sino un análisis desde el Materialismo Histórico y el Dialéctico.
Al hacerlo así, comprenderemos por qué la jauría fascista defiende hasta con recursos públicos (de todo el pueblo) ese espectáculo, aparentemente festivo e "inocente" más allá de dañar innecesariamente a los toros de lidia y los caballos de los picadores y rejoneadores.







